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Impacto de la Reforma Agraria en Chile

La reforma agraria en Chile durante los años 1960 representó un cambio significativo en la distribución de la riqueza en las zonas rurales del país, con la confiscación de grandes latifundios y su redistribución entre campesinos y trabajadores agrícolas. Aunque generó beneficios económicos y sociales, también provocó controversias y tensiones políticas.

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Impacto de la Reforma Agraria en Chile

La reforma agraria en Chile durante los años 1960 representó un cambio significativo en la distribución de la riqueza en las zonas rurales del país, con la confiscación de grandes latifundios y su redistribución entre campesinos y trabajadores agrícolas. Aunque generó beneficios económicos y sociales, también provocó controversias y tensiones políticas.

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Reforma agraria

La transformación agraria en Chile durante los años 60 representó un momento crucial en la


historia del país, con el objetivo de corregir desigualdades en la propiedad de la tierra en las
áreas rurales. Este proceso implicó la confiscación de extensos latifundios en manos de
grandes empresas y terratenientes, seguido por la redistribución de estas tierras entre los
campesinos y trabajadores del campo. Además, se estableció el Instituto de Desarrollo
Agropecuario (INDAP) para brindar apoyo técnico y financiero a la agricultura de pequeña
escala y mejorar la productividad agrícola.
La reforma agraria chilena no solo transformó la estructura de propiedad de la tierra, sino que
también tuvo un impacto significativo en la economía y la sociedad del país. Facilitó una mayor
participación económica de los trabajadores y campesinos en las actividades rurales, lo que
contribuyó a una distribución más equitativa de la riqueza en el campo.
La reforma agraria en Chile representó un cambio significativo en la distribución de la riqueza
en las zonas rurales del país. Antes de esta reforma, la desigualdad era evidente, con un
pequeño grupo de terratenientes controlando la mayoría de las tierras y recursos. Sin embargo,
con la implementación de la reforma, la tierra fue redistribuida entre campesinos y trabajadores
agrícolas, mejorando así su situación económica y social.
A pesar de sus beneficios, la reforma también generó controversias y tensiones políticas en
Chile. La expropiación de tierras y la redistribución de la riqueza provocaron la oposición de los
terratenientes y empresas agrícolas, lo que resultó en una polarización política y social en el
país. Además, la eficacia de la reforma y el proceso de expropiación fueron objeto de críticas,
generando debates sobre su implementación.
La reforma agraria en Chile fue un proceso histórico que dejó una huella significativa en la
economía y la sociedad chilena. Permitió una mayor inclusión de los campesinos y
trabajadores del campo en la actividad económica rural, al mismo tiempo que contribuyó a una
distribución más equitativa de la riqueza en las áreas agrícolas. No obstante, este cambio
también suscitó debates y tensiones políticas en Chile, lo que resalta la complejidad y las
ramificaciones asociadas a cualquier proceso de transformación social y económica
En Chile, durante la reforma agraria, se estableció un límite de propiedad de tierras, donde
ningún chileno podía poseer más de 2.5 hectáreas de tierra de riego, conocidas como las 80
hectáreas básicas. Se permitía la expropiación de diversas propiedades agrícolas bajo ciertas
condiciones: cualquier propiedad agrícola de corporaciones o sociedades, aquellas que
estuvieran siendo mal explotadas, y aquellas que se beneficiaran de obras de riego estatales.
El pago por las tierras expropiadas se calculaba en base al valor fiscal de la última tasación, lo
que resultaba en una valoración por debajo del valor de mercado. El método de pago consistía
en un pago inicial entre el 1% y el 10% del valor total, mientras que el resto se abonaba
mediante bonos de la reforma agraria, con un plazo de 25 a 30 años y sin ajustes por inflación.
FRENTE POPULAR, PRIMEROS INDICIOS
Durante las primeras décadas del siglo XX, la estructura social en las zonas rurales de Chile
permaneció arraigada en la tradición, caracterizada por la predominancia de grandes latifundios
y una estricta jerarquía social marcada por el autoritarismo y el paternalismo. Desde los albores
del siglo, las demandas por una reforma agraria surgieron como una iniciativa de los sectores
progresistas del país, destacando la campaña presidencial del Frente Popular en 1938 como
un ejemplo.
Con la asunción al poder del radical Pedro Aguirre Cerda y el Frente Popular en 1938, se
impulsó vigorosamente el proceso de industrialización, dando origen a la Corporación de
Fomento de la Producción (CORFO) como parte de un ambicioso plan de desarrollo económico
que abogaba por la modernización de la agricultura. Aguirre Cerda ya había planteado la
necesidad de una reforma agraria en su obra "El problema agrario" (1929), proponiendo que el
Estado asumiera el control de las tierras improductivas. De hecho, el programa de gobierno
para 1938 incluía una reforma agraria entre sus puntos económicos.
No obstante, una vez en el poder, los gobiernos radicales optaron por priorizar la
industrialización en las áreas urbanas, dejando de lado las demandas del mundo rural. Esta
situación provocó que miles de campesinos migraran hacia las grandes fábricas impulsadas
por el gobierno, exacerbando aún más la crisis agraria y obligando, en la década de los 50, a
recurrir a la importación de alimentos.
La reforma del macetero
El gobierno de Jorge Alessandri (1958-1964) fue el primero en materializar estas intenciones
de redistribución y fortalecimiento en la producción agrícola. Dentro de su «Proyecto de Ley de
Reforma Agraria», se destaca la razón de orden económico y cómo la producción
agropecuaria chilena no crecía al ritmo con que estaba aumentando la población del país (la
producción agropecuaria-silvícola crecía a un 2% anual, mientras que la población lo hacía a
un 2.26%). Influyó en Alessandri la creación de la Alianza para el Progreso, programa de
ayuda económica, política y social de Estados Unidos para América Latina creado en 1961, el
cual promovía, la productividad agrícola mediante la Reforma Agraria.
Por la presión internacional, Alessandri finalmente promulgó la Ley 15.020 en 1962 que
establecía un conjunto de disposiciones sobre la reforma agraria, las que en la práctica
resultaron inadecuadas. Es más, de sus disposiciones fluye claramente que el legislador solo
trató de fortalecer el mantenimiento del orden social existente, el que está muy lejos de los
principios que informan la función social de la propiedad y los propósitos de una verdadera
reforma agraria. Por lo mismo, esta fue popularmente catalogada como la Reforma del
“Macetero”. Con la creación de la Corporación de la Reforma Agraria (CORA) y la puesta de
esta problemática sobre la mesa, se generaron las condiciones necesarias para que en un
futuro cercano se promulgase un proyecto con mayor alcance.
Durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), se impulsó una reforma agraria
más amplia y eficiente, destinada a agilizar el proceso de expropiación. El 16 de julio de 1967,
se promulgaron dos nuevas leyes sobre el tema (Ley de Reforma Agraria y Ley de
Sindicalización Campesina), las cuales tenían como objetivos principales incorporar a los
campesinos a la propiedad de la tierra que cultivaban, fomentar su participación en la vida
social, cultural y política del país, mejorar la productividad agrícola y reformar el sistema de
gestión de los recursos hídricos, además de reestructurar los organismos públicos relacionados
con la agricultura.
Además, se estableció un límite en las expropiaciones de grandes latifundios, reservando una
superficie de hasta ochenta hectáreas para riego, conocidas como hectáreas básicas. La Ley
16.625 de 1967 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, también conocida como
sindicación campesina, permitió la asociación de los campesinos.
Entre 1965 y 1970, se expropiaron en todo el país 1319 propiedades con un total de 3 408
788,3 hectáreas, y se formaron más de 400 sindicatos que agruparon a más de mil
campesinos. En las tierras expropiadas, se establecieron Asentamientos de Reforma Agraria,
donde los campesinos se preparaban para adquirir la propiedad, en un proceso que duraba
entre tres y cinco años.
Durante el periodo de la Unidad Popular (UP), encabezada por el presidente Salvador Allende,
la reforma agraria se potenció con la ejecución de la ley 16.640, que limitaba la acumulación
de tierras con un máximo de 80 hectáreas. El objetivo ya no se perfilaba, según se desprende
de los discursos de la época, en torno a la idea de dar tierra al campesino, sino que se
fundaba en la noción de eliminar lo más rápidamente posible al latifundio. En palabras de
Allende: "el próximo año no quedará un solo latifundio en Chile". Entre los años 1970 y 1973,
las expropiaciones fueron acompañadas de una notable efervescencia campesina, que se
expresó en la ocupación de campos, muchas veces de manera violenta. Estos se acogían en
la ley 16.625, creada por el gobierno anterior, la cual fomentaba la sindicalización campesina.
Este proceso también estuvo acompañado de una gran efervescencia campesina que se
expresó en la ocupación o tomas masivas de predios, desatándose en el mundo rural un clima
de violencia y enfrentamiento.
Ya para 1973, el gobierno de Allende había expropiado exactamente 4691 predios a
latifundistas. En abril de 1971, en el Teatro Caupolicán, se realizó una concentración de
variados sectores políticos con el propósito de crear el Frente Nacional de la Actividad Privada,
para defenderse del creciente estatismo. Para enero de 1972, la Corte Suprema dictó una
resolución que favorecía a los agricultores, la cual resguardó los derechos de propiedad de los
latifundistas.
En las dos décadas siguientes el modelo neoliberal irrumpió en el mundo rural, produciéndose
el traspaso de la tierra a nuevos capitalistas, quienes modernizaron la producción agrícola y
convirtieron en proletarios a los campesinos.
La reforma agraria chilena, se desarrolló de manera muy contraria a las reformas en otros
países socialistas, pues no se re-distribuyeron las tierras, lo que generó varias consecuencias
como la descapitalización del campo, en la cual el Estado tuvo que hacerse cargo de la mano
de obra y el financiamiento del predio. Debido a esta violenta modificación en la estructura
campesina, el gobierno comienza a fijar los precios y estatiza la comercialización de los
productos. Esto, implicó un descenso en la producción agraria y el gobierno se vio en la
obligación de importar alimentos a fines de 1973 cuya cifra llegó a los 555,6 millones de
dólares.
La reforma agraria se radicalizó durante el gobierno de Salvador Allende. De 1970 a 1973 se
registraron más de 1450 ocupaciones violentas de tierras. En abril de 1971 el agricultor Jorge
Baraona fallece de un infarto mientras le comunicaban el desalojo de su hacienda
recientemente expropiada por el gobierno. En esa misma época el agricultor Rolando Matus es
asesinado por campesinos que procuraban ocupar por la fuerza su hacienda. Posteriormente
miembros del Partido Nacional formaron el grupo de autodefensa denominado Comando
Rolando Matus en su honor.
Luego del golpe de Estado de septiembre de 1973, la Junta Militar, liderada por Augusto
Pinochet, tomó la decisión de traspasar la administración de las tierras a nuevos capitalistas
con el fin de modernizar la producción. Se produce de esta forma un proceso de
normalización o contrarreforma donde el 28,4 % de las tierras se devuelven a sus antiguos
dueños, el 38,5 % son rematadas o entregadas al Estado y 33,1 % repartida a
40 mil campesinos. Además, durante la dictadura militar, la Corporación de la Reforma Agraria
fue reemplazada por la Oficina de Normalización Agraria (ODENA).
La reforma agraria en Chile tuvo una serie de consecuencias significativas en la estructura
social, económica y política del país. Algunas de las principales consecuencias de la reforma
agraria chilena son las siguientes:
Redistribución de la tierra, Cambios en la estructura social, Creación de cooperativas agrícolas,
tensión política, impacto en la economía
En conclusión, la reforma agraria chilena tuvo una serie de consecuencias significativas en la
estructura social, económica y política del país. La redistribución de la tierra permitió una
mayor participación de los campesinos y trabajadores agrícolas en la economía rural, lo que
mejoró su situación económica y cambió la estructura social del campo. Además, la reforma
tuvo un impacto significativo en la economía chilena, contribuyendo al crecimiento económico
del país. Sin embargo, la reforma también generó tensiones políticas y críticas sobre su
eficacia y los métodos utilizados para llevarla a cabo.

Propiedad en Chile
Formas de Propiedades en la Actualidad
• Texto: Propiedad intelectual, inversión inmobiliaria, protección de derechos humanos.
• Punto destacado: Rol de la propiedad en el desarrollo tecnológico y social.
Propiedad en Chile
• Texto: Evolución del derecho de propiedad en Chile desde la Colonia.
• Punto destacado: Modificaciones constitucionales y concepto jurídico comparado.

ART 19 n°24 “El derecho de propiedad en sus diversas especies sobre toda clase de
bienes corporales e incorporales”
• Propiedad Minera inciso 6 “El estado tienen el dominio absoluto, exclusivo, inalienable
e imprescriptible de todas las minas”
• Concesiones Mineras
• Acción de Protección Constitucional: Articulo 20 de la Constitución Política
Fin
¿QUÉ ES UN ESTADO EMPRESARIO?
El término "estado empresario" se refiere a un modelo económico en el cual el Estado juega un
papel activo en la gestión y operación de empresas en diversos sectores de la economía. La
que caracteriza principalmente a este modelo es que el gobierno no solo regula y supervisa la
actividad empresarial, sino que también participa directamente como propietario, operador o
inversor Esta participación del estado en la economía sigue la teoría keynesiana (fue un
economista que planteó que el estado debe tener un mayor rol en la economía para que esté
por sí sola no colapse como ocurrió en el mercado el año 1929.
Estado empresario en la Constitución de 1980. Si bien la constitución no dice Estado
Empresario, pero para referirse a las actuaciones del Estado como Empresario lo indica como
“Actividades empresariales” Podemos analizar algunos artículos de la CPR, los cuales son: -
Articulo 19 N°21, inciso 2° el cual indica cuándo y en qué condiciones el Estado y sus
organismos pueden desarrollar o participar en tales actividades o utilizar el concepto de
“Empresas del Estado". “El Estado y sus organismos podrán desarrollar actividades
empresariales o participar en ellas sólo si una ley de quórum calificado los autoriza. En tal
caso, esas actividades estarán sometidas a la legislación común aplicable a los particulares,
sin perjuicio de las excepciones que por motivos justificados establezca la ley, la que deberá
ser, asimismo, de quórum calificado”
Regulación.
La regulación del Estado Empresario ha experimentado varios cambios a lo largo de los años,
especialmente en la participación en la economía y en la regulación de sectores estratégicos.
En el periodo desde 1973 - 1990 se redujo notablemente la participación del Estado en la
economía, y se realizaron numerosas privatizaciones de empresas estatales. Desde 1990 hay
mayor énfasis en el rol del Estado como regulador e impulsor del desarrollo económico a través
de las agencias reguladoras independientes.
Conclusión. Actualmente el estado empresario en Chile ha sido objeto de debates y tensiones.
Si bien se ha mantenido la participación estatal en sectores estratégicos como la minería a
través de empresas como Codelco, se han privatizado empresas en otros sectores como la
banca y las telecomunicaciones. En base a lo visto en clases nos damos cuenta que no es
benefactor que el Estado actúe en 100% en la economía ya que esto desarrollaba varios
problemas.

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