Educación Del Siglo XXI, Competencias, Metodologías y Estrategias
Educación Del Siglo XXI, Competencias, Metodologías y Estrategias
Artículo de revisión
Jaquelin Lorena González Resumen: En un mundo en constante evolución, el ámbito educativo debe enfocarse en
Villavicencio* las nuevas necesidades de estudiantes y docentes para adaptarse, innovar y enfrentar los
Unidad Educativa Francisco de Orellana.
Morona-Ecuador. desafíos de una sociedad globalizada. Las competencias van más allá de la adquisición
jaquelingonzalez147@[Link]
[Link] de conocimientos teóricos y se centran en el desarrollo de habilidades prácticas y
Jessica Paola Estrella Flores actitudes necesarias para tener éxito en el entorno actual. Esta investigación tiene el
Consorcio Jurídico Estrella Flores y objetivo de identificar cuáles son las competencias educativas del siglo XXI, tanto para
Asociados
Riobamba-Ecuador docentes como para estudiantes, además de exponer las metodologías y estrategias
[Link]@[Link]
[Link] pedagógicas que contribuyen a su desarrollo. La investigación corresponde a una
revisión documental con un enfoque cualitativo. Entre los resultados se presenta que las
competencias requeridas de los estudiantes incluyen pensamiento crítico, colaboración,
*Correspondencia:
jaquelingonzalez147@[Link] alfabetización digital, iniciativa y espíritu empresarial, comunicación oral y escrita
eficaz, acceso y análisis de información, creatividad e innovación, iniciativa, autonomía
y responsabilidad personal, habilidades sociales e interculturales y aprendizaje
Cómo citar este artículo:
Gonzáles, J. & Estrella, J., (2023). Educación autónomo. Por otro lado, las competencias educativas del siglo XXI enfocadas a los
del Siglo XXI, competencias, metodologías y docentes abarcan las tecnológicas, de comunicación y colaboración, pedagógicas,
estrategias. Esprint Investigación. 2(1). 5-15.
[Link] investigativas, de gestión y de desarrollo profesional.
1. Introducción
La crisis sanitaria provocada por el COVID-19 se convirtió en un detonante sin precedentes que aceleró
de manera significativa cambios en los procesos educativos. Su impacto global obligó a las
instituciones educativas a adaptarse rápidamente a nuevas modalidades de enseñanza y aprendizaje
mediante soluciones digitales y remotas, abandonando los esquemas tradicionales (Espinoza et al.,
2021). Además, esta situación puso en relieve la importancia de la flexibilidad, la adaptabilidad y la
5
[Link] ISSN: 2960-8317
Esprint Investigación
Vol. 2 N° 1, enero-junio 2023 (5-15)
resiliencia en los procesos educativos. Los educadores tuvieron que reinventarse y explorar nuevas
estrategias pedagógicas para mantener el compromiso y la participación de los estudiantes en entornos
virtuales (Llopis et al., 2022). A su vez, los estudiantes debieron adaptarse a la autogestión del
aprendizaje y desarrollar habilidades de autorregulación. Los cambios actuales, especialmente en los
ámbitos tecnológico, económico y cultural, motivan la exploración de nuevas opciones para la
educación y la creación de condiciones que faciliten los procesos de aprendizaje en la sociedad del
conocimiento. En respuesta a estas necesidades de formación, el ámbito educativo busca implementar
alternativas a la educación tradicional (Yong et al., 2017).
Caccuri (2018) manifiesta que, en este nuevo contexto, es fundamental abordar de manera activa las
competencias del siglo XXI desde los primeros niveles de la educación formal. La innovación, la
creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la capacidad de aprender a aprender
deben ser los elementos fundamentales de la educación actual. Esto garantiza que las escuelas
continúen cumpliendo su función histórica de preparar a los futuros ciudadanos, trabajadores y
profesionales. Además, se busca formar individuos capaces de comprender y adaptarse a los cambios
constantes. Como “competencias del siglo XXI” se define a un término general que engloba una serie
de habilidades que las personas necesitan para participar plenamente en la actual era como
trabajadores y ciudadanos eficaces. Estas habilidades contribuyen a la implementación de la Agenda
2030 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),
la cual establece que todos los niños, niñas, adolescentes y adultos deben adquirirlas con el fin de
acceder a empleos dignos y tener una participación completa en la sociedad, promoviendo así el
desarrollo sostenible y la ciudadanía global mundial (Martínez et al., 2021).
Las competencias del siglo XXI ofrecen una educación completa que abarca aspectos esenciales para
la vida, el empleo, la independencia, el desarrollo personal, profesional y la mejora de la sociedad en
general. Estas competencias promueven el crecimiento de estudiantes investigadores y líderes que
poseen pensamiento crítico y ético, y que contribuyen al avance de la sociedad en todas las áreas del
conocimiento. Por lo tanto, la educación de calidad se convierte en el principal medio para generar
cambios sociales significativos (Suárez et al., 2019).
En el pasado, la educación se regía por procesos rígidos, como currículos inflexibles, maestros
autoritarios y estudiantes pasivos y silenciosos. Sin embargo, en la actualidad, se requiere todo lo
contrario, especialmente por parte de los estudiantes, quienes son dinámicos y participativos (Bernate
& Vargas, 2020). La educación moderna reconoce la importancia de la innovación educativa en los
procesos de enseñanza y aprendizaje, lo cual implica comprender el mundo digital y los cambios
sociales. En este sentido, la pedagogía desempeña un papel fundamental al abordar las diferencias y
necesidades de los estudiantes. La transformación ocurre en el proceso educativo, pero siempre
teniendo en cuenta la esencia del ser humano.
Los docentes en el siglo XXI desempeñan un papel fundamental que va más allá de ser únicamente
transmisores de conocimientos. Se convierten en formadores que contribuyen activamente en la
educación y desarrollo de las generaciones responsables de construir el futuro de la sociedad (Clavijo,
2018). Además de enseñar conocimientos específicos, también deben cultivar habilidades como el
pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas, la colaboración y la comunicación
efectiva, pues estos aspectos resultan fundamentales para que los estudiantes enfrenten los desafíos y
cambios constantes del mundo actual.
Cárdenas (2019) apoya la idea de llevar a cabo una transformación profunda en el pensamiento, las
acciones y la identidad de las personas, proceso que comienza en los primeros años, el hogar y continúa
en la escolaridad. Por lo tanto, la educación debe orientarse hacia la búsqueda de modelos pedagógicos,
2. Metodología
La investigación, de tipo documental con enfoque cualitativo, analiza, resume y evalúa críticamente la
literatura existente sobre el tema en cuestión. En este caso, su objetivo se relaciona con identificar y
describir las competencias educativas necesarias tanto para docentes como para alumnos en el siglo
XXI, así como las metodologías y estrategias que se enfocan en su desarrollo. La investigación
documental consiste en recopilar y analizar información existente en documentos, como artículos
científicos, libros y publicaciones relacionadas con el tema de investigación. Para su desarrollo se llevó
a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva en destacados buscadores científicos con el objetivo de
identificar y seleccionar los estudios relevantes que abordaran las competencias educativas y las
metodologías y estrategias utilizadas en la educación del siglo XXI.
El enfoque cualitativo permitió examinar una ingente cantidad de estudios relacionados, mediante
buscadores científicos reconocidos, para recopilar información sobre las competencias educativas y las
metodologías y estrategias empleadas. Se buscó comprender y describir en detalle los hallazgos y las
tendencias de los estudios revisados, en lugar de buscar datos cuantitativos o estadísticos, que más
tarde fueron analizados de manera crítica y se extrajeron datos y hallazgos importantes. Se
identificaron y describieron las competencias educativas más mencionadas, teniendo en cuenta las
necesidades actuales y futuras de los estudiantes en un mundo en constante cambio. Mediante el
examen de los estudios seleccionados, se identificaron y caracterizaron las competencias educativas
más mencionadas tanto para docentes como para alumnos. Además, se efectuó una revisión de las
metodologías y estrategias encaminadas al desarrollo de estas competencias. Los resultados de la
investigación contribuyen a la mejora de los procesos educativos y a las actividades a cargo de los
docentes, quienes pueden usar esta información para mejorar sus prácticas pedagógicas y diseñar
entornos de aprendizaje que fomenten el desarrollo integral de sus educandos.
3. Resultados
Las competencias en la educación del siglo XXI abarcan habilidades, conocimientos y actitudes
necesarias para que los estudiantes se desenvuelvan de manera efectiva más allá de la adquisición de
conocimientos académicos tradicionales. Estas competencias los preparan para enfrentar los retos de
un mercado laboral en constante evolución, donde se valoran cada vez más las habilidades blandas y
la capacidad de adaptarse a nuevos escenarios. Además, promueven la participación ciudadana activa,
fomentando valores de responsabilidad, empatía y conciencia global. Al desarrollar estas
competencias, los estudiantes adquieren las herramientas necesarias para ser agentes de cambio en sus
comunidades y contribuir positivamente a la sociedad.
En la Tabla 1 se pueden observar las competencias del siglo XXI enfocadas a los estudiantes, se abordan
el pensamiento crítico y resolución de problemas, comunicación y colaboración, alfabetización digital,
iniciativa y espíritu empresarial, comunicación oral y escrita eficaz, acceso a la información y análisis,
creatividad e innovación, iniciativa, autonomía y responsabilidad personal, habilidades sociales e
interculturales, y aprender a aprender.
Tabla 1
Competencias educativas del siglo XXI enfocadas a los estudiantes
En el contexto de la educación actual, no solo deben optimizarse competencias en los estudiantes, sino
también en los docentes. Las competencias docentes juegan un papel fundamental, porque son ellos
quienes tienen la responsabilidad de preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos y cambios
de la sociedad contemporánea. Los docentes deben ser facilitadores del aprendizaje, guías y
motivadores que inspiren a sus estudiantes a explorar, investigar y aprender de manera significativa,
por lo que deviene fundamental que también desplieguen competencias para enfrentar nuevos retos.
En la Tabla 2 se presentan las Competencias educativas más importantes que deben poseer los docentes
en la educación del siglo XXI.
Tabla 2
Competencias educativas del siglo XXI enfocadas a los docentes
Tabla 3
Metodologías y estrategias pedagógicas en la educación del siglo XXI
Gamificación
Estrategia educativa que utiliza - Juegos con puntos y
actividades lúdicas, es decir, el - Creatividad e innovación.
recompensas.
- Habilidades sociales e
aprendizaje a través del juego (Buenaño- - Tablero de mejores
interculturales.
Barreno et al., 2021). Su objetivo se puntuaciones.
- Alfabetización digital.
conecta con mejorar la experiencia en el - Desafíos y misiones.
- Iniciativa, autonomía y
aula, fomentando clases más activas y - Juegos educativos virtuales.
responsabilidad personal.
participativas. Además, resuelve - Escalado de niveles.
problemas comunes como la falta de
atención y la desmotivación.
Aprendizaje Servicio
Se basa en aprender mediante la
prestación de un servicio a la comunidad. - Pensamiento crítico y resolución
- Proyectos comunitarios.
Su objetivo es combinar el éxito de problemas.
- Proyectos de alfabetización.
- Comunicación y colaboración.
educativo con el compromiso social, - Proyectos de reciclaje.
- Iniciativa, autonomía y
permitiendo a los participantes - Proyectos de reforestación.
responsabilidad personal.
desarrollar competencias mientras - Campañas de
- Habilidades sociales e
brindan ayuda a los demás. En este concientización.
interculturales.
enfoque, los participantes se forman al - Apoyo a grupos vulnerables.
- Creatividad e innovación.
involucrarse en necesidades reales de su
entorno con el propósito de mejorarlo
(Batlle, 2020).
La metodología que se enfoca en el aprendizaje activo de los estudiantes y que puede contribuir de
manera efectiva y completa al desarrollo de las competencias del siglo XXI es el Aprendizaje Basado
en Proyectos, que involucra a los estudiantes en la realización de proyectos que requieren investigar,
aplicar el pensamiento crítico y trabajar de manera colaborativa. A través de la planificación y ejecución
de proyectos se fomenta la autonomía y la motivación intrínseca.
4. Conclusiones
Las competencias educativas del siglo XXI enfocadas a los estudiantes abarcan una variedad de
habilidades y conocimientos para su desarrollo integral. El pensamiento crítico y la resolución de
problemas les permiten analizar situaciones, evaluar información y tomar decisiones fundamentadas.
La comunicación y colaboración fomentan la capacidad de trabajar en equipo, expresar ideas de
manera efectiva y escuchar a los demás. La alfabetización digital se refiere a la capacidad de utilizar y
comprender las tecnologías de la información y la comunicación. La iniciativa y el espíritu empresarial
promueven la creatividad, la adaptabilidad y la capacidad de emprender proyectos. De igual manera,
la comunicación oral y escrita eficaz son habilidades cruciales para expresarse claramente y de manera
persuasiva. El acceso a la información y su análisis implican la capacidad de buscar, evaluar y utilizar
de manera crítica diversas fuentes de información. La creatividad e innovación estimulan la generación
de ideas originales y la solución de problemas de manera no convencional. La iniciativa, autonomía y
responsabilidad personal se relacionan con la capacidad de autogestionarse, establecer metas y asumir
responsabilidad por el propio aprendizaje. Además, las habilidades sociales e interculturales resultan
primordiales para interactuar de manera efectiva con personas de diferentes culturas y contextos. Por
último, aprender a aprender se refiere a la habilidad de ser un aprendiz autónomo y reflexivo, capaz
de adquirir nuevos conocimientos y habilidades de forma continua.
Por otro lado, las competencias educativas del siglo XXI para los docentes incluyen las tecnológicas,
que implican la capacidad de utilizar herramientas digitales en la enseñanza y el aprendizaje. Las
competencias de comunicación y colaboración permiten interactuar de manera efectiva con sus
estudiantes, otros docentes y la comunidad educativa en general. La competencia pedagógica implica
el dominio de metodologías y estrategias didácticas que promueven el aprendizaje significativo. La
competencia investigativa se refiere a la capacidad de realizar investigaciones educativas y utilizar
evidencia para mejorar la práctica docente. La competencia de gestión se relaciona con la capacidad de
organizar recursos, tiempo y espacios de manera eficiente. Por último, la competencia de desarrollo
profesional implica el compromiso de mantenerse actualizado en cuanto a nuevas metodologías,
avances educativos y tendencias en la educación. De igual manera, las metodologías y estrategias
pedagógicas que apliquen los docentes en los procesos de enseñanza-aprendizaje desempeñan un
papel crucial en el desarrollo de las competencias educativas del siglo XXI. Las principales
metodologías que contribuyen al desarrollo de estas competencias son: la gamificación, el aula
invertida, el aprendizaje cooperativo, el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje-servicio. Los
cambios y adaptaciones en la educación resultan medulares para resistir los desafíos del mundo actual
y futuro, promoviendo un aprendizaje relevante y significativo.
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Transparencia
Conflicto de interés
Los autores declaran que no existen conflictos de interés que influyan en la objetividad de este estudio.
Fuente de financiamiento
No se recibieron fondos financieros de ninguna organización que pudiera tener interés en los
resultados presentados.
Contribución de autoría
Jaquelin Lorena González Villavicencio: Conceptualización, metodología, análisis formal,
investigación, visualización, redacción - preparación del borrador original, revisión y edición.
Jessica Paola Estrella Flores: Conceptualización, software, validación, análisis formal, investigación,
gestión de datos, visualización, redacción - preparación del borrador original, revisión y edición.
Los autores contribuyeron activamente en el análisis de los resultados, revisión y aprobación del
manuscrito final.