Trabajo práctico
lengua y literatura.
Integrantes: Mayer Morena
Obra: No hay más que candados para Helena.
Escritor: Esteban Valentin.
1. Averigua y anota todos los datos pertinentes del escritor.
2. Titula cada canto de la obra de manera que reflejen un hecho o situación clave del
argumento.
3. Señalen y comenten por escrito citas textuales referidas a la Ilíada.
4. Organicen un árbol genealógico de la familia Armenta.
5. Hagan un listado de los personajes relacionados con Hilario Rendón.
6. En el libro marquen o transcriban lo siguiente:
a. Los indicios que permiten comprender e interpretar sucesos, conductas o la
evolución de un personaje.
b. Subraya los elementos que establecen una relación intertextual con la epopeya
clásica.
c. Señalen aquellas palabras o fragmentos que refieren a problematicas del
extratexto real, como por ejemplo la trata de personas.
7. Comenten y anoten las conclusiones sobre los momentos de la historia.
Encuentro Decisión de Alcides Fuga El sitio o asedio de
la chacra
La guerra Las muertes Las venganzas La tregua
8. Elijan un personaje y escriban su [Link] en cuenta que el narrador en primera
persona cuenta los acontecimientos dejando trascender las emociones y valores:
Historia de Helena Historia de Carlos Historia de Hilario Historia de Pedro
Rendón
Historia de Horacia Historia de Luciana Historia de Alcides Historia de Jesús
Armenta
RESPUESTAS:
1. Esteban Valentino es un escritor y maestro argentino, nacido el 11 de diciembre de 1956,
especializado en literatura infantil. Es licenciado y profesor universitario en [Link]
34 obras y algunas de ellas son: El hombre que creía en la Luna (2000), Las lágrimas
nacen en Grecia (2002), ¿Deben los hombres lavar los platos? (2016), etc.
2. Canto uno: “La luciérnaga”
Canto dos: “Quiero volver”
Canto tres: “¿Está Helena?”
Canto cuatro: “Buenas noches”
Canto cinco: “Don”
Canto seis: “Guerra”
Canto siete: “Espera”
Canto ocho: “Por allí no llegaría la muerte”
Canto nueve: “El Feo”
Canto díez: “Hicieron correr mi sangre”
3. “Pocos clientes quedaban cuando terminé de hablar sobre la caída de Patroclo y la pena
de Aquiles.” - “No te voy a pedir que no vayas porque ya sé que no va a servir para nada.
Y también estoy segura que sabés lo que sos para tus hijos y para mí. Pero esto sí te voy a
pedir. No pienses en nosotros mientras pelees. Pensa solamente en ese gigante que vas a
tener enfrente. Nosotros vamos a estar bien.” - “Usted piensa que no son las mismas
historias. Y tiene razón. Pero acuérdese lo que dijo en ciego. Donde hubo engaño y
mentira puede haber valor y lucha por un amor sin mancha.”
4. Familia Armenta
5. Los personajes relacionados con Hilario Rendón son: Pedro - Julian - Benito “El feo” -
Celio - Alberto - Helena - Elvira - Alicia - Laura - Amelia.
6. a) “Porque Alcide que entendía con exactitud que su boca abierta se debía algún
porcentaje al hecho de que Helena fuera la primera mujer desnuda que veía en su vida, no
dejaba de decirse –y de estar seguro de eso que decia– que jamas en su vida volvería a ver
algo tan bello”
“–Nada. Que no estoy triste pero estoy seguro de una sola cosa. Y me parece que nunca
estuve tan seguro de nada en mi vida.
–¿De qué?--preguntó Carlos.
–De que quiero volver.
–¿A dónde?
–A La Luciérnaga.”
“–Va a haber un tercer encuentro entre vos y yo. Y un cuarto.
–No va a haber un quinto.”
b)
c) ”Resolvió ciertos diferendos con los dueños de los prostíbulos locales…”
“Casi no le pegaba a Amelia…”
“Ella se había quedado sin su protector luego de que un borracho de paso le vaciara el
cargador de su 38 largo por una diferencia de opiniones en el costo de los servicios de la
chica”
7. Encuentro: Los hermanos de Alcides lo llevan por primera vez a La Luciérnaga, donde
Don Hilario le da gratis la oportunidad de estar con Helena, luego Hilario la presenta a
Alcides y este se presenta muy formalmente.
Decisión de Alcides: Alcides decide volver a La Luciérnaga para reencontrarse con
Helena, luego de haber ahorrado para poder pagarla, le dice que va a haber un tercer
encuentro y un cuarto pero que no va a haber un quinto.
Fuga: Esta vez Alcides decide ir solo a ver a Helena y aprovecha que solo está Pedro
para escaparse con ella y llevarla a su casa.
El sitio o asedio de la chacra: Para prepararse para la predecible guerra que iba a haber
entre Don Hilario y los Armenta, en la chacra preparan una pared con huecos donde pasar
las armas para defenderse.
La guerra: Hilario Rendón lleva a toda su gente a la chacra donde viven los Armenta y
luego de intentar arreglar las cosas hablando y fallar, deciden instalarse ahí hasta que
entreguen a Helena o comience la guerra.
Las muertes: Julian, uno de los hombres de Hilario Rendón, se acercó a la pared para
estar más cómodo, Carlos le disparó y fue el primer muerto. El segundo muerto fue
Antonio quien había salido a alimentar a las gallinas, Celio y Alberto le dispararon luego
de esconderse cerca del río.
Las venganzas: Luego de Carlos matar a Benito, el sobrino de Pedro, este último quiere
venganza por lo que con una bandera blanca habla con Carlos y Jesús, y les propone una
pelea solo con un cuchillo, si ganaba Carlos arreglaria el problema con Don Hilario
aparte, pero si Pedro ganaba dejaría vivir a Horacia, Luciana y sus hijos.
La tregua: Luego de que Pedro matara a Carlos, Pedro decide darles un día de tregua
para que puedan despedir y enterrar el cuerpo de Carlos.
8. “Ya no sos un crío, Alcides. Y pronto vamos a tener que hacer algo con eso.” Me decía mi
hermano Carlos, el mayor de los seis. En casa éramos seis hermanos, todos varones y
todos mayores.
En el pueblo había una fiesta que se hacía todos los años, siempre vamos, pero mientras
mis hermanos tomaban y bailaban, yo los miraba, porque no me gustaba el trago si bailar.
Pero este año bailé y me gustó, tomé y me gustó, y también miré distinto. Entonces mi
hermano repitió eso que creía ya haber escuchado, “Pronto vamos a tener que hacer algo
con vos.” No entendí en el momento a qué se refería, pero luego de pensar toda la noche,
finalmente me llevaban a lo que tanto tenían que hacer conmigo.
Durante el viaje había un aire de seriedad que no le permitía a ninguno hablar, cuando
llegamos nos encontramos con una gran casa blanca con pequeñas ventanas y un cartel
que decía La Luciérnaga y hacía un molesto ruido a cadenas oxidadas. Entre último luego
de mis hermanos a esa gran casa y me encontré con don Hilario y muchas mujeres.
Carlos me tomó del cuello y me llevó hacía don Hilario para presentarmelo, don Hilario
me dio gratis a una de sus mejores mujeres y la más elegida según él.
Un rato después apareció una mujer rubia de ojos azules y piel muy clara a la que
presentaron como Helena y la saludé de manera muy formal lo cual le causó un poco de
gracia, tomándome de la mano me guió hacía la habitación asignada. Después de esa
noche, le aseguré a Helena que volvería a verla, y la vuelta a casa fue silenciosa.
Los días posteriores al encuentro con Helena estuve un poco serio y pensativo, a Carlos
pareció llamarle la atención porque me preguntó qué pasaba, que luego de estar con ella
estaba distinto, como triste, le repetí varias veces que no estaba triste y que quiero volver
a La Luciérnaga. Ahorre todo este tiempo para poder pagarla porque se que es cara, y
aunque no llegó a sumar todo el dinero mis hermanos pusieron lo que faltaba.
El camino a La Luciérnaga por segunda vez fue aún más silencioso que el primero, una
vez dentro de la casa, le recordé a don Hilario quien era y le dije que quería a Helena y
me recordó que era cara y que el regalo solo era por su primera vez, pero yo podía
pagarla.
Pasado el encuentro le dije a Helena que habría un tercer y cuarto encuentro pero no un
quinto.
En la tercera visita a La Luciérnaga decidí ir solo, y luego del reencuentro con Helena,
nos escapamos, aprovechando que don Hilario no estaba en la casa y que Pedro estaba
algo distraído. Una vez que llegamos a mi casa, los presente a todos y aunque muy
sorprendidos todos saludaron cordialmente.
En mi casa todos, incluyendome, sabían que nuestra fuga con Helena traería problemas,
por eso, a modo de preparación construimos una pared con huecos para poder pasar las
armas.
Luego de nueve días de guerra, la gente de don Hiario entró a nuestra casa y destruyeron
todo, solo dejando con vida a Horacia, Luciana, Leandro y Carmela, y por último se
llevaron a Helena de nuevo a La Luciérnaga.