Literatura y Movimientos del Siglo de Oro
Literatura y Movimientos del Siglo de Oro
CONOCIMIENTOS PREVIOS
El estudio del siglo de oro se divide generalmente en dos periodos: comienza con el Renacimiento y termina
con el Barroco, dos movimientos marcadamente distintos. El primero vinculado a la expansión del Imperio y
a los monarcas Carlos V y Felipe II, significo la influencia del arte italiano, la preponderancia del espíritu
humanista; el segundo, que va desde 1580 y llega hasta finales del siglo XVII, corresponde a un periodo
dramático, señalado con el auge de la contrarreforma y, por tanto, por una oposición al mundo moderno y
una vuelta paradójica a modelos casi medievales.
1. EL RENACIMIENTO
El Renacimiento fue un movimiento cultural europeo que llegó a su apogeo en España en el siglo XVI.
Junto con el Barroco del siglo XVII, el Renacimiento produjo un esplendor en las artes y ciencias nunca
igualado, lo que hoy conocemos como el Siglo de Oro. El Renacimiento se caracteriza por un renovado
interés en el mundo grecolatino, y por ende el Humanismo. En contraste con el teocentrismo de la Edad
Media, predomina el antropocentrismo, el optimismo, la secularización, la curiosidad científica, la confianza
en la razón y la exaltación de la naturaleza de este mundo.
En el aspecto religioso surgen críticas que conllevan a que la religión católica entre en crisis. Finalmente
se llega a una ruptura de la que surge la reforma luterana y la creación de la religión protestante y la
reforma en el seno de la religión católica con la contrarreforma aprobada en el Consejo de Trento.
La aparición de la imprenta facilita la divulgación de las obras literarias. Los libros ya no se copian a
mano en los monasterios, sino que se imprimen por cantidades: esto crea la primera generación de
lectores masivos y géneros de amplia divulgación.
En suma, el renacimiento, que en algunos países acontece mucho más tarde que en Italia, extiende su
influencia sobre todo el mundo moderno. Con él se erige como eje central de la existencia lo humano,
desaparece la idea medieval de que la vida es tan solo un episodio doloroso que antecede la vida eterna
en el más allá.
RESPONDE:
En España, los cambios más importantes comienzan a darse a finales del siglo XV. En primer lugar, hay
que tener en cuenta el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, que unifican sus reinos y
desarrollan una política de expansión sin precedentes hacia el sur, que termina con la derrota de los
últimos reductos árabes, especialmente del reino de granada. Los reyes católicos como serán mejor
conocidos, desarrollan una idea de estado moderno, extienden el predominio de castilla y llevan el poderío
de España mucho más allá de sus propias fronteras cuando, gracias a un golpe de suerte, terminan como
amos y señores del Nuevo Mundo descubierto por Colón.
Esta expansión internacional se extenderá igualmente al
mar Mediterráneo, sobre algunas ciudades italianas y
algunos puntos de la costa africana.
Carlos I de España, reconocido mucho más como el Emperador Carlos V de Alemania, heredo la corona
de los reyes católicos, y fundo un imperio que incluía Castilla, Aragón, Franco Condado, Flandes, Austria y
el Imperio germánico; más los territorios descubiertos por Hernán Cortez en México, Francisco Pizarro en
Perú y, gracias a la primera vuelta al mundo, los territorios conquistados por Fernando de Magallanes en
las lejanas Filipinas.
Pero este inmenso poder lamentablemente no soluciono la crisis que vivía el pueblo español. Aunque la
corte y algunos dignatarios vivían en la opulencia, el grueso de la población padecía una situación cada
vez más miserable. El dinero que llegaba de América se desvanecía en las empresas guerreras que
Carlos V enfrentaba para sostener su imperio y para alentar su descabellada idea de unificar el Sacro
imperio, o gracias a una pésima administración que termino enriqueciendo a los banqueros holandeses o
italianos, los prestamistas de la época.
A este panorama se suman los conflictos religiosos suscitados por la reforma religiosa. Mientras en
Alemania Lutero rompe con la iglesia de roma e Inglaterra erige su propia iglesia en cabeza del rey enrique
VIII, España se nombra defensora de la iglesia Apostólica, Católica y Romana. A partir de 1530, la España
contrarreformista libraría una de las batallas más enconadas de su historia contra los restantes países de
Europa: una batalla que tuvo como costo final no solo el resquebrajamiento de su poder, sino el cierre de
sus fronteras intelectuales, cuando decidió aferrarse tozudamente a unos ideales de espaldas al mundo
moderno.
1.3 EL HUMANISMO Y LA IMPRENTA
El humanismo es un movimiento intelectual que surgió en Italia y se difundió por toda Europa a lo largo de
los siglos XV y XVI. Los humanistas recuperaron la cultura clásica de Grecia y Roma, impulsaron el
estudio del griego y latín, y fomentaron el perfeccionamiento de las lenguas propias.
CONSULTA:
10. ¿qué es la santa inquisición y quien fue su primera máxima autoridad? Explícalo.
11. ¿Qué fue el Cisma de occidente?
12. ¿Qué es la Herejía?
13. ¿Qué movimiento predomina en la época del renacimiento? En qué consistía?
14. ¿Quién fue Elio Antonio de Nebrija? ¿Por qué fue importante su obra: Gramática Castellana?
Al finalizar la Edad Media, y a la par con los acontecimientos que van a cambiar la historia de España y del
mundo, se dan en la literatura, de la misma manera, una serie de cambios fundamentales. De Italia llegan
estilos y modas artísticas que se traducen en el surgimiento de una poesía nueva y vibrante, un tono
amoroso y apasionado que no se había visto en los siglos anteriores. El mejor ejemplo de este nuevo
espíritu sensual y estilizado es Garcilaso de la Vega, poeta educado en Italia y discípulo de Boscàn.
Contrasta con esta poesía amorosa pero profana, otra variedad no menos sensual y amorosa, pero que
gira en torno a la pasión religiosa, a la exaltación mística y a la vivencia ascética de poetas como Santa
Teresa, Fray Luis y San Juan.
La llegada del siglo XVI significo el apogeo de varias formas narrativas, entre ellas las aventuras de
caballeros que contaban leyendas de héroes medievales, viajeros capaces de cruzar medio mundo, que
pasaban mil peligros llevando una flor en las manos, hasta llegar a las ventanas de un castillo donde los
esperaba una dama. A esta literatura idealista se oponía un tipo de novela realista, la picaresca, visión
cruda de la realidad que retrataba con fidelidad la pobreza de las ciudades y la dificultad de los tiempos.
En los temas: se reelaboraron los mitos clásicos; el amor y la naturaleza recibieron un tratamiento
idealizado. También se aborda la realidad social de forma picaresca.
En las formas: se adoptó el verso endecasílabo, propio de la poesía italiana; y con él se
empezaron a emplear nuevas composiciones y formas estróficas: el soneto, la lira, la octava real,
etc.
En el estilo: los autores renacentistas perseguían la sencillez y la claridad expresiva, el equilibrio
de las formas y la naturalidad.
TEMAS:
El amor: aquí se realza la belleza del cuerpo humano y exalta las sensaciones placenteras, en
especial las que se producían a través de la vista y el oído.
La naturaleza: la acción poética y novelesca solía situarse en un paisaje muy idealizado, formado
por ríos de aguas siempre cristalinas, grandes arboledas, extensas praderas, etc.
La mitología: retomó los mitos griegos en especial los que estaban al servicio de la pasión
amorosa.
El sentimiento religioso: el amor en su vertiente divina, inspiraba a muchos autores, sobre todo
en la segunda mitad del siglo XVI. Nace entonces una corriente de poesía mística.
Los acontecimientos históricos: los episodios del descubrimiento y la conquista de América se
plasmaron en diferentes obras literarias.
El mundo caballeresco: la Edad media pervivió también mediante un proceso de idealización en
numerosos relatos, especialmente en la novela de caballerías y en la novela morisca.
RESPONDE:
15. ¿Qué cambios sufrió la literatura del renacimiento finalizada la edad media?
16. ¿Cuál fue el autor más representativo en el nuevo espíritu sensual y estilizado de la poesía
renacentista?
17. ¿Qué es la exaltación mística y la vivencia ascética?
18. ¿Qué cambios experimento la literatura española en sus temas, forma y estilo?
19. ¿Cuáles son los principales temas que abarca la literatura renacentista?
Esta tragicomedia humanística, que tiene sus raíces en la comedia latina, refleja la transición de la Edad
Media al Renacimiento, dado que sus personajes viven en un mundo en crisis, donde los valores
medievales se están desintegrando. Otro dramaturgo importante de esta época es Lope de Rueda, quien
además de ser actor profesional, escribió comedias, farsas y entremeses.
Afín al humanismo y al interés naciente por las historias antiguas que hablaban de
amor, de héroes trágicos y juegos mágicos como los que eran corrientes en las
antiguas narraciones mitológicas griegas y romanas, surge en España una obra sin
precedentes, La Celestina, de Fernando de Rojas, cuyo nombre original es la
Tragicomedia de Calisto y Melibea (1499). Desde el primer momento, esta obra ha planteado numerosos
interrogantes sobre su verdadera extensión, sobre la personalidad de su autor (se dice que no escribió
toda la obra) y sobre su género, pues a pesar del nombre de tragicomedia, la obra no era representada
sino leída, generalmente en sesiones grupales.
El nombre de tragicomedia quiere decir que en ella se mezclan lo trágico y lo cómico. Mientras en la
tragedia antigua los personajes eran reyes, nobles o héroes, en la comedia abundaban los personajes
burlescos y populares. Lo nuevo de la tragicomedia consiste en la combinación de personajes nobles,
burgueses y plebeyos, al punto que estos últimos determinan la situación de los dos protagonistas.
Mientras que en la tragedia los personajes son de alta alcurnia, en la comedia regularmente aparecen
personajes populares, criados, picaros o bandidos. El nombre de tragicomedia revela claramente su
sentido si observamos cómo en esta historia se combinan ambos elementos: nobles, burgueses, picaros,
ladrones, alcahuetes, gente del bajo mundo. Hay en esta mezcla un ingrediente propio de la llegada de los
nuevos tiempos, a finales de la Edad Media, y que revela la agitación que vivían las clases sociales en la
España del momento.
La celestina es una obra de una fuerte filosofía humanística. Esto se evidencia por la ausencia en su
trama de motivos sobrenaturales o divinos: en ella todo sucede como consecuencia de las acciones
humanas. Personajes intensamente humanos: ambiciosos, ingenuos, picaros codiciosos, pérfidos,
moralistas: una galería insuperable.
En la obra, los elementos dramáticos de fuerte intensidad se van dosificando. Todo conduce al encuentro
de los dos amantes, a lo que se oponen la ilegitimidad de su amor y las imposiciones sociales, la
mediación de los criados Sempronio y Pármeno y la intervención de Elicia y Areusa, las ayudantes de
Celestina.
¿QUIÉN ES CELESTINA?
Celestina es uno de los personajes clave de toda la literatura española: urbano, vicioso, beneficiaria de
todas las pasiones y miserias de los demás. Se sirve de las artes, de la hechicería si es necesario, pero su
propósito es el dinero. Gran conocedora de la naturaleza humana: del engaño, la falsedad, la pretendida
compasión, el cinismo y la ironía, todo lo pone al servicio de su gran pasión: la avaricia.
Celestina ha pasado a la posteridad como la encarnación de lo moral sin escrúpulos, puramente utilitaria,
para la que todo es licito si es en provecho propio. No repara en medios para lograr sus objetivos, y ejerce
una alta dosis de maldad para convencer y pervertir.
Los nombres de los personajes encarnan un fuerte simbolismo. Por ejemplo, el nombre Calisto significa,
en griego, bello o de buena apariencia; Melibea significaría dulce; y celestina, de celeste, querría decir del
cielo, aunque sus tratos son mundanos y orientados hacia sus intereses materiales. Por su parte, un
nombre como Pleberio está relacionado con plebe, es decir, pueblo. Desde este punto de vista la obra
presenta un sentido en parte alegórico, algo que hereda claramente del teatro medieval en donde cada
personaje encarnaba virtudes o vicios más que seres humanos.
Calisto y Melibea son un ejemplo de la volubilidad. Se exaltan o desaniman con gran facilidad; muy
rápidamente sucumben a la pasión amorosa o se hunden en el egoísmo o la inseguridad. Calisto encarna
el amor ciego. Su pasión lo esclaviza y lo convierte en un personaje trágico e inseguro. Por su parte,
Melibea es un prototipo de dama del amor cortes con rasgos de la nueva estética renacentista, un ideal
femenino de belleza que es común al final de la Edad Media y a todo el renacimiento. Pero su
personalidad es práctica y directa: Melibea no es la joven cuya voluntad aparece ligada a la de los padres.
No dudara en engañarlos, en fingir, en pasar ella sola a la acción para lograr sus apetencias. Representa
así la incorporación del individualismo de la persona, defendido por el Renacimiento.
RESPONDE:
20. ¿cuál es la obra más importante que refleja la transición de la edad media al renacimiento?
a) Lazarillo de Tormes b) La celestina c) El Quijote
20. quien es el autor de la celestina: ______________________________
21. ¿Cuál es el nombre original de la celestina? _______________________
22. ¿Qué genero subyace en la obra la celestina?
a) La comedia b) La tragedia C) La tragicomedia
23. ¿por qué se cataloga como tragicomedia la celestina? Explica tu respuesta.
24. ¿Por qué crees que se puede llamar humanista una obra como la celestina? Explica tu respuesta.
1.5.2. LA PROSA DEL RENACIMIENTO
Durante esta etapa abundan varios subgéneros narrativos, como la novela pastoril, la novela bizantina, la
novela morisca y el libro de caballerías. Este último fue parodiado por Miguel de Cervantes Saavedra
cuando escribió su obra maestra Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615), la primera novela moderna y un
claro ejemplo del Humanismo renacentista, pero con rasgos barrocos. De este periodo, también destaca
Lazarillo de Tormes, la primera novela picaresca.
Las novelas de caballerías tuvieron su auge en España durante el siglo XVI y fueron leídas con avidez. Se
cuenta que el propio emperador Carlos V, Santa Teresa y San Ignacio de Loyola, en su juventud, se
entusiasmaron con esa literatura de imaginación. Amadìs de Gaula, publicado en 1504, es el más original,
importante y famoso de los libros de caballerías españoles, género que se cierra con el Quijote, una burla
ingeniosa e implacable del género y de la sociedad de su época. En las novelas caballerescas sobreviven
los temas y actitudes de la Edad Media: la defensa del honor, la idealización de la mujer, el ejercicio
individual de la justicia.
El héroe caballeresco es un paladín (caballero que luchaba en la guerra y sobresalía por sus hazañas;
persona que defiende frente a otros una idea, una actitud) que sale en busca de aventuras, y dispuesto a
sostener con las armas, y contra cualquier tipo de enemigos, los principios por los que lucha.
El ámbito en el que se mueve el caballero es fantástico; sus hazañas son extraordinarias, sobrenaturales:
vence a gigantes y seres monstruosos; en el mundo novelesco de los caballeros andantes aparecen
constantemente castillos, ínsulas, encantamientos y hechos sobrehumanos; su vida es una cadena
interminable de hazañas.
Se exalta el sentimiento cristiano, el honor, el amor espiritual y la devoción hacia la mujer. Siempre
intervienen en la vida del caballero, acompañándolo, alentándolo o protegiéndolo, el fiel escudero,la dama
de quien está enamorado y el genio o hada protectora. La literatura caballeresca establece claramente una
escala de valores: arrojo, belleza y lealtad son las virtudes supremas del héroe, quien no retrocede ante
nada ni ante nadie, confiado en su destreza para manejar las armas y en la protección que le brindan los
magos y encantadores.
Las aventuras concluyen siempre con el triunfo del paladín, que encarna a la justicia. El mundo de la
literatura caballeresca encierra personajes nobles: reyes príncipes, damas y doncellas. Las tierras que
recorre el protagonista son fantásticas. Los reinos e ínsulas, difíciles de localizar en el mundo europeo,
representan un mundo idealizado y maravilloso. Este tipo de novela, en la que la acción tiene más
importancia que la psicología y en que los personajes son una especie de paradigmas de virtudes heroicas
y sentimentales, tiene sus orígenes en la literatura francesa del siglo XII.
El pícaro de mediados del siglo XVI es un personaje típicamente español, que encarna los conflictos de
una sociedad compleja: por un lado España era el principal imperio del mundo de esa época, pero sus
grandes ciudades, a las que llegaban aventureros de todas partes, eran las más abarrotadas de pobres y
mendigos y de hidalgos venidos a menos que soñaban con ganarse la lotería, obteniendo los favores de
algún duque o consiguiendo un cargo aunque fuera de alguaciles en la corte.
En 1554 se imprimió en Burgos, en Alcalá de Henares y en Amberes, un libro con el título de la vida de
Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades. El libro fue tan popular que se reimprimió
numerosas veces y se tradujo muy pronto al francés (1560), al inglés (1576), al holandés (1579), al alemán
(1617) y al italiano (1622). De esta manera la novela picaresca se popularizo en toda Europa.
Lo cierto es que el Lazarillo de Tormes, más que una biografía, es un recorrido por la compleja sociedad
española. A finales del reinado de Carlos V, eran cada vez más difíciles de reconocer las antiguas
diferencias de clases: la realidad estaba llena de señores arruinados o de aventureros enriquecidos. Pero
a lázaro no le interesaba ni las novelas de caballerías, ni los romances de los enamorados, ni los héroes:
su único heroísmo es la supervivencia.
Este género tuvo dos corrientes: una clara influencia latina iniciada por Garcilaso de la vega, guerrero y
poeta. Ya hemos mencionado que uno de los rasgos más característicos del renacimiento español es la
influencia de la cultura italiana. Los poetas italianos habían recuperado las temáticas y la espiritualidad
clásicas, y habían desarrollado nuevas formas métricas y musicales. Desde el siglo XV era frecuente que
los nobles españoles viajaran a Italia y se educaran en las ricas cortes o ciudades italianas. Este fue el
caso de Juan Boscàn y de Garcilaso, los dos poetas que adaptaron el ritmo de la poesía italiana a la
poesía española, mediante el empleo del endecasílabo.
En su obra, Garcilaso sigue algunos modelos italianos (inspirados en el famoso poeta Francesco Petrarca,
creador del llamado dolce stil nuovo, y en otros poetas como Ariosto y Sannazaro). En sus poemas
aparecen EL carpe diem, el amor idealizado, la gran mayoría de tema amoroso, naturaleza idealizada y los
mitos, junto con una retórica marcada por el uso de la metáfora, aliteración, la personificación, el epíteto e
hipérbaton.
La obra de Garcilaso es brevísima. Escribió 40 sonetos, cinco canciones, dos ensayos epistolares, tres
églogas pastoriles, dos elegías y una epístola a su maestro juan Boscàn. Un soneto es un poema de
catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos, regularmente de rima
consonante. Desde el siglo XVI, el verso endecasílabo (verso de once silabas) propio del soneto se
convierte en una de las formas más empleadas en la poesía española.
La segunda corriente de carácter religioso. En una época tan convulsa histórica, social, científica y
filosóficamente hablando, como fue el siglo XVI español, es curioso que a la par con las tradiciones
literarias cortesanas, con la literatura realista, haya florecido una tradición de poesía mística y ascética.
España se convirtió en la campeona universal del catolicismo y libro buena parte de sus campañas
guerreras en nombre de la fe. Pero esta misma fe que en muchos casos alimento las más dolorosas
intransigencias, dios también frutos maravillosos en el campo poético, especialmente en la obra de tres
grandes poetas: Fray Luis de León, santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, grandes exponentes de
la lírica espiritual y mística.
La ascética: es un camino de preparación del alma, a través del sacrificio y de la renuncia a los
bienes materiales.
La mística: es un estado de perfección espiritual en el que la persona percibe la presencia de
Dios, recibe sus dones y acaba uniéndose con él.
INTERPRETA:
31. A partir de tu lectura del fragmento de Lazarillo de Tormes (lectura representativa del libro metáfora
grado 10º, paginas 68, 69, 72, 73) y de lo que en la guía se dice acerca de la poesía idílica, a
propósito de Garcilaso (página 65), elabora una tabla comparativa en la que indiques las
diferencias entre estos dos tipos de literatura del siglo XVI: la idílica y la picaresca.
32. Lee el siguiente fragmento del poema de Santa Teresa y responde:
2 EL BARROCO
El término Barroco se refiere a un periodo artístico y literario del siglo XVII, que contrasta en varios
aspectos con el Renacimiento del siglo anterior. Juntos constituyen el Siglo (o Siglos) de Oro, que
generalmente se considera la época más fecunda y gloriosa de la historia literaria de España. Comienza a
principios del siglo XVII o en los últimos años del XVI (no hay un consenso entre los críticos), tras un
periodo de transición llamada Manierismo, y abarca todo el siglo XVII.
Durante este periodo, en que reinan Felipe II, Felipe III, Felipe IV y Carlos II, España está en un declive,
debido a guerras constantes, crisis económica, el despilfarro de la corte, división entre cristianos viejos y
cristianos nuevos, y la Inquisición, entre otros factores. Es una época de inestabilidad, inquietud,
pesimismo y, sobre todo, desengaño.
Hay un rechazo de las expresiones de ideología moderna que se producen en otros países europeos, de
ahí que el país se cierra a todo contacto cultural con el resto del continente. En vez de seguir
desarrollando la labor intelectual, la filosofía racional y las investigaciones científicas, hay una vuelta hacia
el teocentrismo. La Contrarreforma juega un papel clave en esta desvalorización de la vida terrenal y en el
abandono de la cosmovisión humanista del Renacimiento. Por ende, se agudiza la preocupación por la
muerte y la religión.
El mundo es falaz, y la verdad, que suele ser triste y dura, se esconde detrás de una superficie
resplandeciente e ilusoria. En la literatura y en el arte, este nuevo clima se manifiesta en el exceso de
artificios y adornos, la inestabilidad, la disonancia, los contrastes (el claroscuro) y la desmesura, a
diferencia del equilibrio y la armonía que caracterizaron el Renacimiento. Aparecen los contrastes en la
confluencia de lo sagrado con lo profano, lo trágico con lo cómico y lo grotesco con lo sublime.
2.2.1 Poesía
La producción poética es enorme durante este siglo. El lenguaje es complejo y artificioso, en contraste con
la naturalidad y la sencillez de la lírica renacentista. Todavía se emplean las mismas métricas del siglo
anterior, con una preferencia marcada por el soneto, y se resucitan los romances y las canciones con
versos de arte menor y de carácter popular, imitando el estilo de la poesía medieval. Surgen dos
modalidades estilísticas: el conceptismo, que cultivó Quevedo, y el culteranismo, el estilo propio de
Góngora, autor de la Fábula de Polifemo y Galatea. La religión, la moralidad, el amor, y la sátira son los
grandes temas de la poesía de esta época.
Veamos, con un ejemplo tomado de la poesía, algunas características del arte barroco:
En el anterior poema, la descripción de Galatea como la más bella de las ninfas se hace a través de una
serie de alusiones cultas: Galatea es hija de Doris, que es una de las diosas del reino de la espuma, es
decir, del mar. Galatea, cuyo nombre es griego, significa blanca como la leche, como la galaxia, suma,
agrega a su gracia el eterno Venus.
El poema barroco es, en síntesis, un ejercicios de sutiles imágenes, de movimiento permanente en el que
cada cosa es una cosa y otra sucesivamente; un arte de luces y sombras; de mitos, leyendas y referencias
intelectuales símbolos y contrastes.
2.2.1.1 EL CONCEPTISMO
Como la misma palabra lo indica, el conceptismo apunta al juego
intelectual con los conceptos. Más que a crear una serie de imágenes
metafóricas, en el poema los conceptistas le apuestan al ingenio, a las
paradojas brillantes, a los contrastes lucidos. Baltasar Gracián, en
Agudeza y arte de ingenio, define el concepto como “aquel acto del entendimiento, que exprime las
correspondencias que se hallan entre los objetos”.
Los autores conceptistas se valieron de recursos retóricos, tales como la paradoja, es decir, el
planteamiento de dos afirmaciones contradictorias pero no absurdas, que sostienen una verdad profunda;
la paronomasia (juego entre palabras muy parecidas), la elipsis (superposiciones), el retruécano (juego de
palabras y frases que crean un sentido opuesto). También emplearon con frecuencia la dilogía, recurso
que consiste en emplear un significante con dos posibles significados. Véase el ejemplo clásico tomado de
un poema de Francisco de Quevedo (libro metáfora 10º página 115).
2.2.1.2 EL CULTERANISMO
Estaba orientado a una minoría culta. Se trataba de elaborar una poesía plena de juegos y artificios
complejos que implicaban el conocimiento previo de un universo mitológico, simbólico y metafórico; giros e
hipérboles, cambios sutiles de la estructura de la frase, perífrasis que buscaban un resultado
sorprendente, preciosismos. Véase el ejemplo del poeta Luis de Gongora y Argote, al comienzo de
soledades. (Página 116).
El culteranismo cuyo máximo representante fue Luis de Gongora, se preocupaba, sobre todo, por la
expresión. Se apelaba a latinismos. Sus caracteres más sobresalientes son la latinización del lenguaje y el
empleo intensivo de metáforas e imágenes. La latinización del lenguaje se logra fundamentalmente
mediante el uso intensivo del hipérbaton y el gusto por incluir cultismos y neologismos, como, por ejemplo,
fulgor, candor, armonía, palestra.
2.2.2 Prosa
En la prosa, se cultivan intensamente la novela picaresca, como La vida del Buscón, de Quevedo, y la
novela corta, como las Novelas ejemplares de Cervantes. Hay menos interés por la novela pastoril,
sentimental y morisca, pero surge la novela cortesana, que trata de historias de amor en palacios y
ambientes distinguidos.
No obstante, la obra más importante del Barroco, y de toda la narrativa española, es El Quijote, en el que
el desengaño tan representativo de este periodo resalta sobre todo en la segunda parte cuando el mundo
caballeresco de su protagonista comienza a desmoronarse, lo trágico se yuxtapone a lo cómico y los
personajes reflejan la realidad del declive de la sociedad del siglo XVII. Baltasar Gracián se dedica a la
prosa didáctica que tiene un fin moralizador. Sus obras más conocidas incluyen El Criticón y el Oráculo
manual y arte de prudencia.
LA OBRA DE CERVANTES
A lo largo de los años, el Quijote se ha consolidado como algo más que la pieza fundamental de la
literatura española, para convertirse en un símbolo universal; uno de los máximos ejemplos de la defensa
de la libertad y del contraste entre los sueños del hombre y un mundo de imposiciones y rigideces. Don
Quijote, el protagonista de esta historia, no es un alienado corriente, sino un hombre que encuentra en la
marginalidad, fuera de la racionalidad corriente, la única posibilidad para declarar la verdad.
La vida de Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) comprende uno de los
periodos más interesantes de la historia de España. Al nacer, el Imperio vive
uno de sus momentos más esplendorosos; al morir, este mismo Imperio ha
comenzado una etapa de derrumbamiento. En su juventud Cervantes conoció
los años de gloria del emperador Carlos V. Cervantes fue soldado del Imperio
en la batalla de Lepanto y lucho contra los turcos. Pero en sus años maduros
tuvo que conformarse con el humilde cargo de recaudador de impuestos. La
vida de Cervantes y, por tanto, su obra misma se dan en este periodo de
contrastes, de ilusiones y desencantos frecuentes.
El narrador ejemplar
Pero el genio narrativo de Cervantes supera todo molde anterior y posterior con la aparición de El Quijote,
una de las máximas creaciones del espíritu humano. En un principio quizá una caricatura de la literatura
caballeresca, pero, más allá de esta primera intención, uno de los retratos más acabados y complejos del
alma humana, a partir de dos figuras ricas y emblemáticas, don Quijote y Sancho Panza.
Ambos, caballero y escudero, representan, el primero, al idealista y soñador, que olvida las necesidades
de la vida material para correr detrás de inaccesibles quimeras; el segundo, al hombre humilde e ingenuo,
hijo del pueblo y malicioso a su modo, que se deja no obstante seducir por una promesa insostenible. Pero
lejos de pintar unos estereotipos y modelos petrificados, Cervantes, a través de sus dos magníficos
caracteres, nos muestra la evolución de estas posturas: en don Quijote, la lucidez posible en el seno de la
locura y, en Sancho, la dosis de sensatez que puede haber en el hombre del pueblo.
La riqueza de la novela deriva de la libertad que da Cervantes a cada uno de sus personajes para
expresar su imagen de la realidad: un lado, la del letrado que confía todavía en la existencia de los valores
caballerescos del honor, el valor, la fe religiosa y los ideales de libertad, belleza infinita y fidelidad; por otro,
la del hombre del campo cuyas preocupaciones materiales (hambre, sueño, miedo; cansancio) no le
impiden ser un buen hombre : sensato, astuto, lleno de dichos y refranes de un saber inobjetable.
La parodia es una imitación generalmente burlesca de una obra, género o autor, exagerando o
ridiculizando sus rasgos más característicos. La parodia está presente, de forma constante, en toda la obra
de El Quijote. En la novela, Cervantes imita burlescamente el lenguaje, temáticas y técnicas de las
novelas de caballería, empelando un lenguaje irónico, altisonante, arcaizante e hiperbólico.
Tanto la parodia como la ironía hacen parte de un rasgo incuestionable de Don Quijote: su inagotable
humor. Aunque la verdad es que parodia, ironía y humor se aúnan en una misma realidad literaria y no
siempre admiten diferenciaciones claras. Cabe resaltar también como otra consecución técnico-estilista de
El Quijote la perfección del dialogo, que muestra a Don Quijote y a Sancho como seres independientes y
vivos.
Importante característica barroca de El Quijote es su dinamismo. Este afecta tanto a la estructura como al
estilo. En efecto, dinámico es el movimiento de los personajes, la ininterrumpida sucesión de aventuras, el
inagotable dialogo entre personajes, la técnica narrativa de capítulos abiertos y la anticipación y el rápido
ritmo de la sintaxis. Por último es necesario mencionar la perfección y riqueza lingüística, puesto que el
número de palabras distintas usadas en la novela es de más de doce mil: hoy, una persona culta conoce
seis o siete mil.
2.2.3. EL TEATRO
A finales del siglo XVI llegan a España las compañías italianas que aportan numerosas innovaciones al
teatro nacional, entre las que figuran las representaciones más técnicas y sofisticadas y la presencia de la
mujer actriz en escena.
Es una época de gran creación literaria produciendo algunas de las obras y escritores más destacados de
la literatura española.
La vida es sueño: Esta obra de teatro de Calderón de la Barca es una de las más
representativas de la literatura barroca.
Inundación castálida. Este libro incluye algunas de las obras más importantes de la poeta
mexicana Sor Juana Inés de la Cruz.
En el Renacimiento tenemos:
La novela picaresca: Este género nació del derrumbamiento de la caballería y de los mitos épicos.
Teatro humanístico
Poesía mistica
Poesía ascética
Novela de caballerías: Género de principios del siglo XVI parodiado por Cervantes en el Quijote.
Novela idílica
En el Barroco tenemos:
Novela realista
Drama: trágico-cómico
Desarrollo del entremes picaresco
Desarrollo del teatro alegórico
Soneto: Esta composición poética de origen italiano fue una de las preferidas de los poetas del Siglo
de Oro.
Conceptismo: La cultivaron esta escuela barroca Quevedo, Góngora y Gracián.
Culteranismo: Góngora es el mayor exponente de esta escuela literaria derivada del conceptismo.
TRANSFERENCIA
1. Investiga los principales rasgos del teatro barroco del siglo XVII
2. Indaga y amplía la información acerca de cada uno de los géneros y escuelas literarias presentes en el
siglo de oro.
3. Complementa las biografías de los autores y obras principales presentes en el siglo de oro
4. COMPLETA:
3. El paso del universo teocéntrico medieval al humanista antropocéntrico es mejor conocido como:
_________________________
5. Su línea de conducta está marcada por el engaño, la astucia y la trampa ingeniosa. Estas son
características del ______________________ catalogado como el _____________ de la literatura
renacentista.
7. Consiste en un tipo especial de vivencia religiosa, que nace de una intensificación del sentimiento
divino: _______________________
9.Tragicomedia, que tiene sus raíces en la comedia latina, refleja la transición de la Edad Media al
Renacimiento, dado que sus personajes viven en un mundo en crisis, donde los valores medievales se
están desintegrando: ____________________________
10. La celestina es una obra de una fuerte _______________________. Esto se evidencia por la ausencia
en su trama de motivos sobrenaturales o divinos: en ella todo sucede como consecuencia de las acciones
humanas.
11. Es una época de inestabilidad, inquietud, pesimismo y, sobre todo, desengaño, hay una vuelta hacia
el teocentrismo. La Contrarreforma juega un papel clave en esta desvalorización de la vida terrenal y en el
abandono de la cosmovisión humanista del Renacimiento. __________________
14. La obra más importante del Barroco, y de toda la narrativa española, es _____________________, en
la que resalta el desengaño tan representativo de este periodo.
15. El teatro vive un momento de esplendor, y aparecen grandes obras como: _________________,
________________________ y El Burlador de Sevilla.
5. APAREAMIENTO:
COLUMNA: A COLUMNA: B
a) San Juan de la Cruz ______ géneros y escuelas literarias del
renacimiento.
VALORACIÓN
3. En conclusión, ¿Por qué crees que a esta época se le denomina Siglo de Oro?