0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas26 páginas

Despido y Responsabilidad Solidaria en Santander

Cargado por

elugo.ebullo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas26 páginas

Despido y Responsabilidad Solidaria en Santander

Cargado por

elugo.ebullo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 58299

CAUSA Nº 13.509/2020 - SALA VII - JUZGADO Nº 35


En la Ciudad de Buenos Aires, a los 9 días del mes de febrero de 2024,
para dictar sentencia en los autos: “LEVI HADID, SARA C/
SANTANDER TECNOLOGIA ARGENTINA S.A. -3- Y OTRO S/
DESPIDO”, se procede a votar en el siguiente orden:

LA DOCTORA PATRICIA SILVIA RUSSO DIJO:


I. El pronunciamiento dictado en la instancia anterior, que
rechazó la demanda entablada contra la codemandada BANCO
SANTANDER RIO S.A. y, ello no obstante, admitió parcialmente el
reclamo indemnizatorio impetrado contra SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A., viene apelado por la parte actora y por la
codemandada SANTANDER TECNOLOGIA ARGENTINA S.A., con
sus respectivas réplicas, a tenor de las presentaciones digitales a las
que cabe acceder en el estado de actuaciones del sistema de gestión
Lex100.
Asimismo, la representación letrada de la parte actora y la
perito contadora recurren los honorarios que les fueron regulados, por
estimarlos reducidos.
La actora sostiene que la sentencia resulta arbitraria por
cuanto desestimó la acción promovida contra BANCO SANTANDER
RÍO S.A., por considerar -en forma infundada y antojadiza- que no
resultó acreditada la relación de dependencia invocada en la demanda
respecto de dicha codemandada, la que -según sostiene- se extendió
desde 1994 y sin solución de continuidad hasta su despido en 2020,
con la intermediación fraudulenta de la restante accionada y de otras
firmas que intervinieron en la contratación. Precisa que dicha
codemandada no contestó la acción entablada en su contra, motivo por
el cual fue declarada rebelde en los términos del art. 71 de la L.O., no
obstante, el Magistrado prescindió de aplicar la presunción que
establece dicha norma, con fundamento en citas que en nada se
relacionan con las constancias de la presente causa, así como en las
negativas vertidas en las cartas documento remitidas, de modo que,
pese a la situación de rebeldía, puso en cabeza de su parte la carga de
la prueba, lo cual, según señala, configura un disparate jurídico.
Por otra parte, y sin perjuicio de lo señalado, sostiene que el
Sentenciante llevó a cabo una arbitraria y antojadiza valoración de la
prueba producida, a la vez que soslayó las que resultan conducentes y
otorgó preeminencia a documentos y registros formales, que resultan
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
inoponibles a su parte, todo ello haciendo caso omiso al denominado
principio de primacía de la realidad y a la búsqueda de la verdad
jurídica objetiva. Precisa, sobre la cuestión, que el Sentenciante dedicó
numerosos renglones de su pronunciamiento a la reproducción de las
cláusulas del contrato celebrado entre ambas accionadas,
particularmente, de aquellas en las que delimitan su responsabilidad,
sin advertir que se trata de cláusulas que son inoponibles a su parte y
sin aplicar las normas de orden público de carácter indisponible.
Enfatiza que, contrariamente a lo decidido, los cinco testigos que
declararon en la causa a su propuesta dieron cuenta de la prestación
de servicios por su parte desde 1994 y sin solución de continuidad,
bajo las órdenes y directivas del BANCO SANTANDER RIO S.A., en
sus instalaciones, con elementos de trabajo proporcionados por dicha
entidad bancaria y con inserción en su organización, a la vez que
señalaron que la referida codemandada recurrió a la interposición de
personas de manera fraudulenta, sin registrar el vínculo más que por
un breve período en 2007. Añade que la prueba informativa producida
en las actuaciones demuestra coincidencia con los hechos expuestos
en la demanda y, en particular, destaca la respuesta brindada por la
oficiada SYSTEM ASAP S.A., la que, según destaca, resultó
llamativamente obviada en la sentencia y, conforme arguye, acredita
que sus servicios fueron prestados para el BANCO SANTANDER RÍO
S.A. -anteriormente denominado BANCO RÍO DE LA PLATA S.A.-,
quien la obligaba a facturar tales servicios a terceras empresas. Pone
de relieve que el Sentenciante también dio importancia a una respuesta
remitida por la A.F.I.P. para concluir acerca del carácter autónomo de
los servicios prestados, lo cual, conforme enfatiza, no resiste el menor
análisis, máxime si se advierte que en autos no está siquiera
controvertido que, a partir de 2005, el vínculo fue registrado como
dependiente, incluso por la propia accionada BANCO SANTANDER
RIO S.A. y también por interpósitas personas. Puntualiza que el
Magistrado, asimismo, dio relevancia a la prueba contable y a los
registros informados en el peritaje, llevados unilateralmente por una de
las codemandadas, frente a los hechos comprobados que contradicen
dichos registros, a lo cual añade que el Sentenciante también sostuvo
en su pronunciamiento que su parte habría facturado durante 26 años,
lo cual, según destaca, ni siquiera se condice con los registros de
autos. Alega que la arbitrariedad de la sentencia se advierte en su
máximo esplendor en la valoración de la prueba testimonial, la que,
conforme alega, ha sido arbitraria, injusta y antojadiza, en tanto que,
contrariamente a lo argumentado en el fallo, las declaraciones
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
demuestran que las distintas empresas a las que debió facturar
actuaban como meras intermediarias, a la par que evidencian que,
desde su ingreso y sin solución de continuidad, siempre prestó tareas
para el BANCO SANTANDER RIO S.A., que fue el único beneficiario
de sus labores. Analiza cada uno de los testimonios rendidos en autos
a su propuesta y destaca que todos ellos señalan que, desde su
ingreso, siempre prestó tareas en las instalaciones del banco, bajo las
directivas de su personal, con los elementos de trabajo proporcionados
por la entidad bancaria y ejecutando tareas inherentes e
imprescindibles a fin que ésta pudiera cumplir con su objeto social,
mientras que las empresas intermediarias limitaron su actuación
únicamente al pago del salario.
Expresa, desde otro ángulo, que tampoco puede otorgarse
entidad probatoria, como lo hizo el Magistrado, a la ausencia de
reclamos de su parte durante la vigencia del vínculo, en tanto que,
según sostiene, la doctrina de los actos propios es inoponible al
trabajador, quien no puede renunciar a derechos indisponibles y, sobre
la cuestión, destaca que el Sentenciante omitió aplicar dicha doctrina a
la demandada, pese a que registró el vínculo como dependiente
durante un breve periodo. Puntualiza, con referencia a los precedentes
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que se citan en el
pronunciamiento, que en dichos precedentes el Alto Tribunal examinó
circunstancias fácticas que distan abiertamente de los hechos
acaecidos en el caso y, por lo tanto, no resultan asimilables.
Sostiene que ambas codemandadas resultaron beneficiarias
de su prestación y pertenecen a un mismo grupo económico, de modo
que deben ser condenadas solidariamente, en los términos de los arts.
26 y 31 de la L.C.T., en tanto que, según manifiesta, del informe
brindado por la. Inspección General de Justicia surge que ambas firmas
comparten y compartieron directores y administradores, como así
también que el banco codemandado resulta ser el principal accionista
de la restante accionada, mientras que los restantes accionistas son
todas empresas ligadas al “Grupo Santander”. Destaca, también, que
los testimonios rendidos en autos evidencian que las codemandadas
no se distinguían y actuaban como un conjunto económico, a lo cual
agrega que la omisión en la que incurrió el banco codemandado, de
registrar la relación laboral como era debido, configuró una conducta
fraudulenta y temeraria que torna operativa la responsabilidad solidaria.
Pide, en consecuencia, que se revoque la sentencia y que se condene
a ambas codemandadas de manera solidaria, por la totalidad de los
rubros reclamados, que incluyen las indemnizaciones previstas en la
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
ley 24.013 y devengadas en el sublite en función de las graves
irregularidades comprobadas.
En su segundo agravio, señala que, como corolario de lo
anteriormente expuesto, la sentencia también debe modificarse en el
aspecto que condenó únicamente a SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A. a abonar la indemnización prevista en el art. 80 de la
L.C.T. y, consecuentemente -y de acuerdo a la tesis que expone-, debe
extenderse dicha condena a la restante codemandada, en tanto que,
ambas, también deben ser condenadas a hacerle entrega de los
certificados previstos en la norma citada, en los que deberán constar
los datos reales de la vinculación. Asimismo, peticiona que se deje sin
efecto el desglose ordenado respecto de las certificaciones
acompañadas por SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A.,
desde que, según señala, dichas constancias no contemplan los reales
datos de la relación laboral habida.
También objeta lo decidido con referencia a la capitalización
de intereses y, en este punto, se queja porque el Juzgador de la sede
de grado omitió ordenar la capitalización en los términos previstos en el
Acta de esta Cámara Nro. 2764 y solo dispuso una única capitalización
en la fecha de la notificación de la demanda. Sostiene, sin desconocer
el carácter no vinculante de las resoluciones que adopta el Tribunal
mediante Actas, que lo dispuesto en el Acta Nro. 2764 resulta
razonable y equitativo, con consideración de la situación inflacionaria
que aqueja al país desde hace varios años y que se ha pronunciado
abruptamente en los últimos tiempos, de modo que, conforme alega, se
presenta como una herramienta eficaz a fin de preservar el valor de los
créditos reconocidos.
Por último, objeta lo dispuesto en materia de costas y, en el
punto, asevera que, en caso de acogerse la demanda en todas sus
partes, las costas deberán ser soportadas en su totalidad por ambas
codemandadas vencidas, en forma solidaria.
A su turno, la codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A. se queja por cuanto el Juez de la anterior instancia
derivó a condena diferencias indemnizatorias aplicando el incremento
establecido en el decreto Nro. 34/2019. Alega, al respecto, que el
decreto en cuestión creó un sistema de estabilidad absoluta que
provocó una distorsión y desigualdad que vulnera distintas normas de
nuestra Constitución Nacional, a lo cual añade que la Corte Suprema
de Justicia de la Nación, en reiteradas oportunidades, ha decidido que
cualquier norma que resulte violatoria de la estabilidad imperfecta y,
por ende, impida al empleador dar por rescindidos los contratos de
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
trabajo, debe juzgarse como inconstitucional. Invoca precedentes
jurisprudenciales que considera emblemáticos por cuanto resuelven en
el sentido expuesto y concluye que la garantía del libre ejercicio de los
derechos constitucionales constituye, a su vez, una protección del
empleo y un notorio beneficio para los trabajadores.
Desde otra arista, cuestiona la procedencia del incremento
indemnizatorio previsto en el art. 2° de la ley 25.323 -derivado a
condena en la sentencia recurrida- y, en su relación, asevera que su
representada actuó de buena fe y abonó a la actora las
indemnizaciones de ley por importes superiores a los devengados, de
modo que no existió crédito exigible, ni tampoco mora ni, por ende,
resulta admisible el incremento previsto en la norma referida. Agrega
que existen ciertas atenuantes que demuestran la improcedencia de la
indemnización agravada, de acuerdo a lo dispuesto en el segundo
párrafo del dispositivo, conforme al cual es necesario, para que
proceda el incremento, que el despido haya sido formulado con la
intención o malicia de no pagar las indemnizaciones.
En su tercer agravio, se queja porque el Juzgador de
primera instancia admitió la indemnización instituida en el art. 80 de la
L.C.T. Hace notar, sobre este punto, que el Sentenciante consideró que
la indemnización se devengó debido a que su representada solo
acreditó la entrega de la certificación de servicios y remuneraciones y
no así de las restantes constancias a las que alude el precepto, no
obstante, alega que la parte actora no demostró de qué forma retiró la
certificación de servicios y remuneraciones y en tanto que, según
afirma, su mandante puso a su disposición toda la documentación
pertinente cuando notificó el despido.
También dice agraviarse porque el Magistrado de la anterior
instancia derivó a condena una suma que califica de sideral en
concepto de bono anual. Afirma que, frente a las negativas formuladas
por su parte, era la actora quien debía demostrar que la empresa
abonaba sumas importantes por tal concepto a fin de cada año o
comienzos del siguiente, pese a lo cual ninguna prueba se produjo que
acredite tal extremo, el cual no se desprende ni de las testimoniales
rendidas, ni tampoco de la pericial contable, la que únicamente da
cuenta del pago de premios variables, que solo fueron abonados por
tres meses en el último año y por sumas inferiores a las derivadas a
condena. Afirma que su representada jamás abonó el rubro, mucho
menos por las cifras siderales indicadas.
Por otra parte, objeta la capitalización de intereses ordenada
en el pronunciamiento, en tanto que, según sostiene, se trata de una
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
operación prohibida en el art. 770 del Código Civil y Comercial de la
Nación, salvo en los supuestos que expresamente autoriza la norma.
Aduce que, en la especie, no se configura ninguna de esas
excepciones, por cuanto, según la tesis que expone, ello solo sucede
en los supuestos en los que existe un crédito exigible y líquido.
Asimismo, manifiesta su oposición a que se aplique al sublite lo
decidido por la mayoría de esta Cámara en el acuerdo general del 7 de
septiembre de 2022 -Acta Nro. 2764-, por los motivos que expone.
Finalmente, objeta lo decidido en materia de costas, así
como los honorarios regulados a la representación letrada de la parte
actora y a la perito contadora, por considerarlos excesivos, a la par que
recurre los honorarios regulados a su representación letrada, por
estimarlos reducidos.
II. Reseñados sucintamente los planteos recursivos, razones
de índole metodológica imponen examinar, en primer término, las
quejas que formula la parte actora contra la decisión de grado que
desestimó la demanda promovida contra BANCO SANTANDER RIO
S.A.
Al respecto, desde ya anticipo que el recurso habrá de
recibir, por mi intermedio, favorable resolución, pues en mi óptica -y
contrariamente a lo decidido- obran en el sublite suficientes evidencias
que dan respaldo a la tesis expuesta en el escrito de inicio, en el que
se atribuyó a la referida codemandada el rol de empleadora en el
vínculo de trabajo traído a consideración.
Sobre el particular, juzgo adecuado señalar, en primer
término, que desde mi óptica asiste razón a la recurrente cuando
sostiene que el Magistrado de primera instancia prescindió
erróneamente de aplicar la presunción que establece el art. 71 de la
L.O., en cuanto establece que la falta de contestación de la acción por
parte de la demandada hace presumir la veracidad de todos los hechos
expuestos en el escrito inaugural, salvo prueba en contrario y en tanto
que llega firme a esta instancia que la codemandada BANCO
SANTANDER RIO S.A. omitió contestar la demanda en tiempo
oportuno y, en función de ello, fue declarada rebelde en los términos
que estipula la norma citada. Ello así porque, en mi criterio, la
presunción aludida produce la inversión de la carga de la prueba sobre
todos los hechos expuestos en la demanda -y referidos a la actuación
individual de la codemandada rebelde-, sin que quepa hacer
excepciones ni distinciones como las que parece postular el Juzgador
de la sede de origen en su decisorio y que no están contempladas en el
precepto, en la medida que los hechos invocados no se presenten
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
absurdos, imposibles, inverosímiles o reñidos con las reglas de la
lógica y de la experiencia y siempre que tales hechos -como sucede en
el sublite- se encuentren debidamente descriptos en la demanda,
conforme lo exige el inciso 4° del art. 65 de la L.O. Ello, sin dejar de
tener en cuenta que la presunción de certeza dispuesta en el citado art.
71 de la L.O. solo alcanza a los elementos fácticos denunciados en la
demanda -los que, insisto, en la especie, lucen debidamente
articulados- y sin perjuicio del análisis de la procedencia de la
pretensión desde una perspectiva jurídica, en ejercicio de facultades
que les son propias a los magistrados.
No soslayo que en el caso se configura un supuesto de
litisconsorcio facultativo, en el que la restante litisconsorte -
SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A.- compareció a estar a
derecho y ejerció su derecho de defensa. Sin embargo, al menos en mi
opinión, en los supuestos como el de autos, en los que se verifica un
litisconsorcio pasivo facultativo, cada uno de los sujetos que lo integra
permanece independiente de los demás, manteniendo su autonomía,
de modo tal que debe ser considerado en sus relaciones con la
contraparte como un litigante distinto. Y si bien es cierto que, en la
acumulación subjetiva, subyace la idea de una suerte común entre sus
integrantes como consecuencia de la conexidad que, necesariamente,
debe existir entre las relaciones jurídicas que constituyen la base de la
pluralidad y que, por ello, se ha sostenido que la valoración de la
prueba, en tales casos, debe ser hecha en conjunto y según el principio
de adquisición procesal -desde que, producida la prueba respecto de
un hecho común a los litisconsortes, ella bastará para tenerlo por
acreditado respecto de los demás por no ser posible que el juez se
convenza de la verdad de un hecho respecto de uno y no del otro-, no
lo es menos que esto último solo resulta apreciable cuando se trata de
hechos comunes a los litisconsortes y no así respecto de aquellos
presupuestos fácticos que se invocan individualmente por o contra
cada uno de ellos y en la medida en que se trate de situaciones
divisibles en relación al conjunto de personas involucradas en la parte
con pluralidad de sujetos, circunstancia esta última que en mi criterio se
verifica en la especie respecto de la accionada BANCO SANTANDER
RIO S.A., en tanto que la actora, en su demanda, denunció que desde
su ingreso en 1994 y hasta su desvinculación en 2020 siempre laboró
para dicho banco privado y sin solución de continuidad, mientras que la
restante accionada habría resultado ser una intermediaria fraudulenta
en un período menor y, en tal marco, juzgo que los presupuestos de
responsabilidad invocados respecto de cada codemandada son
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
divisibles y atribuibles a cada uno de ellos en forma individual y
separada -con algunas excepciones que más adelante expondré-, de
modo que no encuentro óbice en la especie para aplicar a la
codemandada BANCO SANTANDER RIO S.A. la presunción prevista
en el citado art. 71 de la L.O., respecto de los hechos denunciados en
la demanda que hacen a su actuación individual y como consecuencia
de la situación de contumacia procesal en la que se halla incursa.
Y aun si se soslayase lo anteriormente expuesto -y se
entendiese que, a diferencia de lo apuntado, las negativas vertidas por
SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A. en su responde
benefician a la codemandada rebelde-, lo cierto es que, en mi opinión y
contrariamente a lo resuelto en la sentencia apelada, lucen en la
especie sobradas evidencias que permiten tener por demostrado que la
actora desempeñó las tareas que describió en su demanda, en las
condiciones allí descriptas y durante todo el lapso que denunció, con
sujeción a las órdenes y directivas del personal del banco
codemandado, en tareas propias de su objeto comercial y con
herramientas que eran entregadas por la propia entidad financiera.
Estos extremos, desde mi óptica y contrariamente a lo valorado por el
Juez de grado, surgen con toda nitidez de la prueba testimonial
aportada por la parte actora, la que luce seria, objetiva y coincidente en
el sentido expuesto, así como debidamente fundada, en tanto que los
deponentes brindaron una satisfactoria explicación de la razón de sus
dichos, la que revela que presenciaron personalmente los hechos que
relataron, de modo que, en mi visión, corresponde asignarles plena
validez probatoria, de acuerdo a las reglas que consagra el art. 386 del
C.P.C.C.N. (“…la actora ingresó a trabajar en el Banco Río en 1994…
lo sabe porque era par suya, tenían el mismo puesto, rol,
desempeñaron las mismas tareas, eran analistas programadores…la
dicente ingresó al banco en mayo de 1985…lo sabe porque recuerda
cuando ingresó al banco, fue su primer trabajo y lo tiene bien
presente…la actora ingresó como analista programadora, que eran
jóvenes profesionales, había diferentes equipos de trabajo, que
estaban dividido por aplicaciones o sistemas, pero desarrollaban todos
las mismas tareas, analizaban, construían, programaban, probaban,
documentaban, implementaban, hacían el seguimiento post
implementación, que esas fueron las primeras tareas y fueron
creciendo…la actora tenía una jornada laboral de lunes a viernes de
9hs a 18hs, y está siempre disponible ante cualquier llamado, problema
o cancelación nocturna los siete días de la semana, por 24hs,
básicamente…Sara siempre trabajó siempre en lo que era Banco Río,
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
después se vendió y pasó a ser Banco Santander… la dicente se fue
en el 2008 y en ese momento ya era Banco Santander…lo sabe porque
trabajaba con la actora, formaban parte de la misma gerencia,
diferentes grupos, mismo equipo…”, testigo Verónica Patricia
BRIGANTE, fs. 405/406 de la foliatura digital; “…conoce a la actora,
que la conoce porque compartieron muchos años en el banco
Santander, como profesionales de sistemas…la dicente trabajó hasta el
año 2016, que se retiró, desde el año 1980…la actora entró a trabajar
en la década del ‘90, por ahí…no recuerda exactamente…más o
menos lo recuerda porque ella, se acuerda la dicente, entró a trabajar
con una par de la dicente, Laura Arroyo, en un sistema de mora
temprana y tenían por los temas que tenían en ese momento…la
actora era, en ese momento, analista funcional, según recuerda….la
actora prestaba servicios en el banco Santander Río, el lugar físico era
Bartolomé Mitre y San Martín…la actora siempre formó parte de algún
grupo desde que ingresó hasta que, de alguna manera, se desvinculó,
los pedidos venían del banco, esos se gestionaban internamente en la
estructura que tenían, desde director, gerente, supervisor, líder de
proyecto y analista…el horario de trabajo era de 9hs a 18hs, formal, de
acuerdo con la tarea que hubiera particularmente de implementación,
sistemas o fallas a resolver o grandes modificaciones a sistemas
existentes, tenían que estar tanto la dicente, como la actora, como
todos, disponibles para asistir fuera de horario o incluso fin de
semana…las tareas de la actora las comandaba o solicitaba el banco,
o un nuevo sistema o modificaciones a sistemas existentes, para poder
cumplir con requerimientos de negocios, ella en sus distintos roles,
porque ingresó como analista funcional y llegó a ser gerente, primero
analizaba qué tenía que hacer y le daba tarea a los programadores en
el caso de analista funcional y a medida que iba subiendo en el
escalafón asignaba tareas de análisis y ya siendo gerente era un rol
totalmente de gestión, siempre para cumplir en tiempo y forma con la
tarea requerida por el Banco…los superiores de la actora trabajaban
para el Banco Río o Santander Rio, siempre…los equipos con los que
trabajaba la actora era Banco Río o Santander Río…”, testigo Adriana
Delia JELLUSSICH, fs. 405/406 de la foliatura digital; “…el dicente
entró el 6 de octubre del ’97 y la actora hacía ya dos o tres años que
estaba en la empresa…lo sabe porque cuando entró el dicente entró un
grupo bastante grande de gente, muchas personas en ese año, y había
un grupo de gente histórica que eran los que coacheaban a los nuevos
y una de las históricas era la actora…la actora trabajaba de 9hs a 18hs,
de lunes a viernes, pero después en sistemas tienen una modalidad
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
estilo 24/7, tienen teléfonos, conexión remota, lo que para nosotros es
todo nuevo, ellos lo venían usando hace tiempo y cuando no había
conexión remota había que ir presencialmente, si cancelaba algo a la
noche había que movilizarse al banco, es así el trabajo de sistemas en
todos lados, cuando trabajás en bancos es complejo ese tema…los
equipos y elementos de trabajo pertenecían al banco o Altec, tanto la
parte edilicia como tecnológico la aportaba el banco… el dicente se fue
en mayo del 2019, la actora todavía estaba cuando se desvinculó el
dicente de Santander…”, testigo Carlos Alfonso MEGIDE, fs. 406/407
de la foliatura digital; “…cuando la dicente ingresó en la etapa en el
banco de 1995, marzo, la actora ya estaba y ahí es donde la conoció…
en ese momento estaban en Bartolomé Mitre 480 y era Banco Río en
ese momento…lo sabe porque la dicente empezó en Bartolomé Mitre
480 y a los meses o al año, en el ’96 se mudaron al edificio de 25 de
Mayo 140 y la actora también se mudó de uno al otro…en general
cumplía el horario de 9hs a 18h, pero ellos tenían trabajado un poco
más a completar objetivos, también, estaban en proyectos en los
cuales si había quedarse más, se quedaban más, si había que trabajar
un fin de semana, trabajaban un fin de semana, de acuerdo al trabajo
que tenían, como sostenían y mantenían sistemas, tenían atención
cuando los requerían, un cancelación a la noche o fin de semana o
proyecto que dadas las características se tenía que implementar en
determinado momento, en periodo no laboral, no de lunes a viernes,
pero eso es un poco la característica del trabajo de sistemas…la
dicente estaba ahí, era parte de la estructura del banco y tenía sus
compañeros, sus pares, en este caso la actora era un par de ella…las
máquinas y elementos de trabajo pertenecían al banco, todos los
elementos eran del banco…los que le daban órdenes a la actora y la
dicente dependían del banco, tenían relación con la gerencia de riesgo,
gerencia comercial, tenían relación con el resto del personal del
banco…la relación entre el Banco Santander y Santander Tecnología
es la misma empresa, fueron cambiando de nombre, la actora y la
dicente fueron efectivizadas en el 2007 en el Banco Santander Río y al
año siguiente las pasaron a Altec, una empresa, que fue una cesión de
contrato hacia Altec y luego de Altec pasaron a Isban y luego de Isban
fue Santander Tecnología…”, testigo Débora Paula URBANITSCH, fs.
406/407 de la foliatura digital; “…la actora ingresó a trabajar en la
década del 90’, aproximadamente 1994, diría que 1994…lo sabe
porque trabajaba en Banco Río desde el año ’87 y en esa época se
ingresaron una serie de proyectos y en ese entonces entró un pelotón
de gente y entre ellos, la actora…la actora cumplía horario bancario,
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
como la tecnología se trabaja de noche o fines de semana por
implementación, pero básicamente el horario era el bancario; en ese
momento de 9.45hs a 17.15hs…las órdenes a ella se las daba personal
de banco, compañeros suyos de otras gerencias, depende de la
dependencia y proyecto…lo sabe porque trabajó ahí….el personal que
daba las órdenes, depende de la naturaleza de proyecto, podía ser un
colega de tecnología, de la gerencia que encargaba en proyecto, que
eran empleados del Banco Santander Río, o Río inicialmente… cuando
el dicente se retiró del banco la actora todavía trabajaba ahí, que lo
sabe porque trabajaba ahí y el dicente se retiró en el año 2020...las
órdenes mientras estaban ahí se las daban gerentes comerciales,
personal del banco, para el dicente era el Banco…los elementos de
trabajo y computadoras con las que prestaban tareas pertenecían al
banco…tenían el logo de banco, si había reparaciones se pedía a
gente del Banco y estaban inventariadas por el Banco…”, testigo
Martín Félix DE LOS HEROS, fs. 406/407 de la foliatura digital).
Por otra parte, debe destacarse el informe brindado por la
firma SYASAP, obrante a fs. 304 de la foliatura digital, que da cuenta
que la actora facturó a dicha empresa desde octubre de 1994 y hasta
julio de 2002, “…en concepto de servicios profesionales de análisis y
programaciones desarrollados por la actora en el entonces Banco Rio
de la Plata S.A., hoy Banco Santander Rio…” y que, en Julio de 2002,
la actora pasó a desempeñarse con la misma tarea a través de la firma
LEVI MINOND, “…por solicitud del entonces Banco Rio de la Plata
S.A…”, lo cual, desde mi óptica, no solo demuestra que la actora
siempre laboró en las mismas tareas y en beneficio directo de la
codemandada que actualmente se denomina BANCO SANTANDER
RIO S.A., sino también que lo hizo bajo su dirección, a través de
contrataciones aparentes por terceras firmas que fueron organizadas y
ordenadas por la referida entidad bancaria y que, además, pertenecen
al mismo grupo económico, conforme surge del peritaje contable
obrante a fs. 380/388 de la foliatura digital, así como del informe de la
I.G.J. digitalizado con fecha 3 de junio de 2022, del que se desprende
que SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., antes
denominada ISBAN ARGENTINA S.A., originariamente LINVEST
SOCIEDAD ANÓNIMA y posteriormente AMÉRICA LATINA
TECNOLOGÍA S.A., durante el transcurso del vínculo de autos,
compartió directores y administradores con BANCO SANTANDER RIO
S.A., como así también que este último resulta ser su principal
accionista.

Fecha de firma: 09/02/2024


Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
En tal contexto, estimo que corresponde admitir el recurso
en análisis, pues -desde mi óptica- asiste razón a la parte actora
cuando sostiene que, en el terreno de los hechos, su real y directa
empleadora resultó ser la codemandada BANCO SANTANDER RIO
S.A. –anteriormente denominada BANCO RÍO DE LA PLATA S.A.-, en
los términos que establece el primer párrafo del art. 29 de la L.C.T. Ello
así porque se ha comprobado que la pretensora se encontró, desde su
ingreso en octubre de 1994 y sin solución de continuidad, inserta en la
organización de titularidad de la mencionada entidad bancaria,
prestando tareas que constituyen su objeto propio, en tanto que la
sucesiva contratación de la trabajadora a través de terceros -
SYSTEMS ASAP S.A., LEVI MINOND S.R.L., STAFING IT S.A.,
AMÉRICA LATINA TECNOLOGÍA S.A., ISBAN ARGENTINA S.A. y la
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A.-, a mi
juicio, se exhibe como una mera formalidad a la que se acudió para
ocultar la identidad de la real empleadora, así como para segmentar la
antigüedad de la trabajadora, todo lo cual, en mi óptica, genera su
responsabilidad directa, a la luz de lo dispuesto en el citado art. 29 y,
también, en el art. 14 del mismo cuerpo legal. Debe recordarse, a
propósito de lo dispuesto por esta última norma, que la doctrina y la
jurisprudencia han señalado, reiteradamente y con criterio que
comparto, que para que se pueda tener por configurada la situación por
ella prevista, no es necesario probar el dolo o un propósito fraudulento
de los involucrados, dado que no se exige una intención subjetiva de
evasión de las normas laborales, bastando para cumplir la exigencia
normativa que la conducta empresarial se traduzca en una sustracción
a esas normas laborales, con intenciones o sin ellas (cfr. LÓPEZ,
Justo, Ley de Contrato de Trabajo Comentada, en colaboración con
Centeno y Fernández Madrid, 2ª ed. actualizada, T. I, pág. 379; esta
Sala, 18 de octubre de 1993, “Aliano, Liliana Haydée c/ Fábrica de
Artículos eléctricos INFAR S.A. y otro s/ despido”).
En nada modifican lo expuesto las cláusulas del Contrato de
Prestación de Servicios que se reproducen en la sentencia recurrida,
particularmente, las que refieren a la delimitación de la responsabilidad
de los contratantes, pues no es posible soslayar que disposiciones
contractuales como las señaladas, tal como lo enseña el brocárdico res
inter alios actaallis praejudicare non potestinter, resultan inoponibles a
los trabajadores y no pueden transgredir normas de orden público en
perjuicio del sujeto de preferente tutela, vulnerando mediante una
operativa bilateral una garantía establecida por la ley laboral.

Fecha de firma: 09/02/2024


Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
Tampoco resulta relevante que la actora, en un período de la
vinculación, hubiese emitido facturas en calidad de monotributista a fin
de percibir sus retribuciones, puesto que el denominando principio de
“primacía de la realidad” y lo dispuesto en el art. 21 de la L.C.T., que
define los caracteres del contrato de trabajo “…cualquiera sea su forma
o denominación…”, imponen, para determinar la naturaleza del vínculo
que liga a las partes, estar a la verdadera situación creada en los
hechos, más que a los aspectos formales a los que aquellas pudieron
haber acudido. Y, en el caso, como dije, las pruebas examinadas
comprueban que la accionante siempre prestó sus servicios en forma
personal, sin asumir riesgo empresario alguno, con sujeción a
instrucciones y controles y en trabajos propios, normales e inherentes a
la actividad de la empresa financiera aquí codemandada, de modo que
juzgo válido entender que la referida facturación bien pudo obedecer a
una exigencia de la real empleadora, para desentenderse de las
obligaciones que atañen al empleador en el contrato de trabajo.
Además, con el peritaje contable surge acreditado que el vínculo
laboral traído a conocimiento fue registrado al menos por la accionada
SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A. a partir del 1° de
enero de 2008, con reconocimiento de antigüedad desde el 17 de
enero de 2007 -de modo que no resulta ser cierto, como lo señaló el
Juez de grado, que la accionante hubiese facturado durante 26 años-,
sin que se hubiese alegado -ni mucho menos acreditado- que las
condiciones de prestación de servicios por parte de la actora hubiesen
variado, de modo de justificar la diferente situación registral,
circunstancia que, a mi juicio, refrenda la irrelevancia de las formas
utilizadas por las accionadas para instrumentar el vínculo habido.
Similares consideraciones merecen los argumentos que
expone el Juzgador de la anterior sede con respaldo en las constancias
registrales exhibidas por SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA
S.A. a la perito contadora, puesto que, como es sabido, los registros
contables del empleador, aún llevados en legal forma, no pueden hacer
plena prueba de su contenido y, en tal sentido, resultan inoponibles a la
persona trabajadora por emanar exclusiva y unilateralmente de aquel
cuando, como en el caso, existen otros elementos de juicio que los
contradicen.
En cuanto a la circunstancia que el Sentenciante consideró
relevante para desestimar la acción promovida contra BANCO
SANTANDER RIO S.A., referida a la ausencia de reclamos por parte
de la actora durante la vigencia del vínculo, destaco que, a mi juicio,
tampoco presenta habilidad para modificar el temperamento expuesto
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
pues, como también es sabido, la posición de inferioridad de la persona
trabajadora le impide negociar en un pie de igualdad con la empleadora
las condiciones de trabajo -circunstancia en la que, vale destacarlo, se
sustenta la finalidad esencial del Derecho del Trabajo, esto es, la
protección del trabajador- y, en tal marco, surge claro que esas
condiciones resultan de una decisión unilateral de la empleadora quien,
por razones personales o económicas, las impone. Por otra parte, no
es ocioso recordar que la clara directriz fijada en el art. 58 de L.C.T.
impide que se valore como presunción en contra de la persona
trabajadora la ausencia de reclamos oportunos durante la vigencia del
contrato y, en ese marco, la aplicación de la teoría de los actos propios
en el ámbito laboral debe atender al principio de irrenunciabilidad,
establecido en el art. 12 del mismo cuerpo normativo.
La cita por parte del Magistrado de la doctrina sentada por la
Corte Suprema de Justicia de la Nación en el precedente “Rica” (Fallos:
341:427), al menos desde mi punto de vista, también carece de toda
trascendencia para la elucidación de la controversia planteada en
autos, a poco que se advierta que, en el precedente de mención, la
Corte examinó la naturaleza jurídica de la relación habida entre un
profesional médico y la institución hospitalaria a la que prestó sus
servicios, lo cual en nada se condice con los hechos que se debaten en
el sublite, en el que se invoca una prestación de servicios dependiente
en tareas de índole informática para un banco privado, de modo que,
en mi criterio, no pueden proyectarse las consideraciones vertidas por
el Alto Tribunal en el fallo de mención, máxime si se recuerda que, en
el referido precedente, el Alto Tribunal tuvo en cuenta determinadas
circunstancias particulares que resultaban de las constancias
comprobadas de la causa respectiva, las que en modo alguno surgen
evidenciadas en el presente caso.
Y con referencia a las consideraciones que vertió el
Juzgador de primera instancia con sustento en el informe de A.F.I.P.
digitalizado con fecha 13 de mayo de 2022, pongo de relieve que las
circunstancias apuntadas por el Magistrado tampoco resultan idóneas
para desacreditar el carácter dependiente de la vinculación entablada
con BANCO SANTANDER RIO S.A. por todo el lapso denunciado -y
que, insisto, resulta claramente demostrado con las pruebas
anteriormente examinadas- pues, aun si se soslayase lo ya expuesto
en orden al principio denominado de “primacía de la realidad” y al
registro del vínculo por un lapso menor al laborado, lo cierto y concreto
es que, como también es sabido, la exclusividad no constituye una nota
típica del contrato de trabajo, de modo que un trabajador no dejará de
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
serlo porque, fuera de las exigencias que le imponga ese desempeño,
desarrolle otras actividades, sea por cuenta ajena o bien por cuenta
propia, motivo por el cual las actividades informadas por el ente
recaudador en modo alguno desacreditan los hechos demostrados,
conforme a las probanzas anteriormente examinados.
En definitiva y por las consideraciones expuestas, juzgo que
corresponde revocar la sentencia apelada en cuanto desestimó la
acción impetrada contra la accionada BANCO SANTANDER RIO S.A.
y, en consecuencia, admitir la demanda entablada en su relación, sin
que ello obste a la responsabilidad solidaria de la restante
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., desde
que el segundo párrafo del ya citado art. 29 de la L.C.T. dispone, con
toda claridad y con referencia a la situación que contempla el primer
párrafo, que “…en tal supuesto, y cualquiera que sea el acto o
estipulación que al efecto concierten, los terceros contratantes y la
empresa para la cual los trabajadores presten o hayan prestado
servicios responderán solidariamente de todas las obligaciones
emergentes de la relación laboral y de las que se deriven del régimen
de la seguridad social…”.
Hago constar, sobre este punto que, en mi opinión, en el
sublite la referida codemandada -SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A.- debe responder, en forma solidaria con el banco
codemandado, por la totalidad del crédito que se reconozca a la actora.
Ello así, puesto que -cabe reiterar- las pruebas anteriormente
examinadas demuestran que la trabajadora se desempeñó sin solución
de continuidad durante el lapso que denunció en su demanda, al
servicio del banco demandado y, en tal marco, la interposición de
distintas sociedades durante el tracto laboral, a pesar de la acreditada
continuidad en la prestación, a efectos de ocultar al verdadero
empleador -y, eventualmente, licuar la antigüedad ganada por la
reclamante- torna de aplicación al caso la normativa del ya citado art.
14 de la ley de contrato de trabajo y, por ende, entiendo que la
sociedad codemandada resulta responsable, sin perjuicio de las
acciones de regreso que pudieren corresponder, desde que no
encuentro un sustento jurídico para disminuir el grado de
responsabilidad que pesa sobre dicha persona jurídica que ha
intervenido en la contratación fraudulenta, la que debe ser
responsabilizada por el fraude cometido, desde que la dispensa de
responsabilidad, a mi juicio, en la especie importaría la convalidación
de una conducta que, en sus formas y de acuerdo a lo expuesto,
importó una sustracción a normas imperativas. Nótese, además, que la
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
normativa anteriormente transcripta impone una responsabilidad
solidaria, de modo que resulta aplicable a su respecto la regla del art.
827 y siguientes del Código Civil y Comercial de la Nación, según las
cuales la totalidad del objeto de tales obligaciones puede ser
demandada a cualquiera de los deudores, sin que sea válido, a mi
juicio, efectuar distinciones no contempladas en la ley.
III. En función del resultado que propicio, estimo que en la
especie luce procedente la indemnización reclamada con sustento en
lo dispuesto en el art. 9º de la ley 24.013, puesto que, por los
fundamentos ya explicados -y según mi propuesta- ha quedado
acreditado en autos el supuesto que contempla dicho precepto, esto
es, el registro tardío de la relación laboral, a lo cual se agrega que
lucen comprobados los restantes requisitos formales que establece el
art. 11 del mismo plexo legal, conforme se extrae del informe del
Correo Oficial agregado a estas actuaciones el 29 de enero de 2022.
Consecuentemente, en mi parecer también corresponde
admitir la duplicación que estatuye el art. 15 de la citada ley 24.013,
pues surge evidenciado que el despido se produjo dentro de los dos
años contados desde la remisión por parte de la trabajadora del
requerimiento a la empleadora que establece el inciso a) del citado art.
11 -v. CD917807572, agregada por la demandante en la presentación
de fs. 141/147 de la foliatura digital-, como así también que la causa
invocada guardó vinculación con los insatisfechos reclamos impetrados
en tal sentido y en tanto que la obligada no acreditó de un modo
fehaciente que su conducta no tuvo por objeto inducir a su dependiente
a colocarse en situación de despido.
Asimismo, juzgo que corresponde revocar lo resuelto en
grado en orden al rechazo de la condena solicitada en la demanda de
hacer entrega a la trabajadora de los certificados previstos en el art. 80
de la L.C.T., puesto que, en virtud de lo resuelto -según mi sugerencia-
solo cabe concluir que los certificados acompañados por la
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A. no
reflejan la realidad del vínculo dependiente traído a consideración -en
tanto que no se hizo constar a la verdadera empleadora ni la correcta
fecha de ingreso-, a lo cual se agrega que tales instrumentos resultan
insuficientes frente a las exigencias de la norma mencionada, la que,
como es sabido, establece dos obligaciones, una referida a las
constancias documentadas de aportes a la seguridad social y
sindicales y otra al certificado de trabajo, el cual debe indicar el tiempo
de prestación de servicios, la naturaleza de éstos, las constancias de
los sueldos percibidos, las de los aportes y contribuciones efectuadas
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
con destino a los organismos de la seguridad social y la calificación
profesional obtenida por el trabajador en el o los puestos de trabajo de
desempeñados, esto último de acuerdo a lo previsto en el artículo sin
número del Capítulo VIII del Título II del mismo plexo legal, incorporado
por la ley 24.576, en tanto que las certificaciones aportadas no
contemplan a la totalidad de las indicaciones mencionadas, ni incluyen
a las constancias documentadas de aportes, ni evidencian el
cumplimiento de la totalidad de los demás recaudos expuestos, de
modo que, en mi criterio, carecen de validez para cumplir la exigencia
legal en análisis.
Es que, según mi criterio, el formulario PS 6.2 de ANSES,
llamada “certificación de servicios y remuneraciones” no es ninguno de
los instrumentos contemplados en el art. 80 de la L.C.T., pues es
evidente que no resulta ser el certificado de trabajo, por más que
contenga datos similares -aunque no siempre coincidentes-, pues
ambos tienen finalidades distintas, ya que este último está destinado a
que el trabajador pueda exhibirlo para obtener un empleo, mientras que
la certificación del formulario expresado debe utilizarse para la
obtención de un beneficio previsional.
Por todo lo señalado, he de postular que, dentro del mismo
plazo establecido para el cumplimiento de la sentencia, las
demandadas deberán acreditar en autos -solidariamente- la entrega a
la actora de los certificados y constancias que establece el art. 80 de la
L.C.T., confeccionados de acuerdo a las pautas expuestas en el
presente pronunciamiento, con la advertencia de aplicar una multa por
cada día de retraso, la que deberá ser fijada oportunamente por el Juez
de grado, conforme a lo normado en los arts. 804 del Código Civil y
Comercial de la Nación y 37 del C.P.C.C.N.
IV. A esta altura del análisis, considero oportuno dar
tratamiento a los agravios que formula la codemandada SANTANDER
TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., orientados a cuestionar la
procedencia de los incrementos indemnizatorios previstos los arts. 2º
de la ley 25.323 y 2° del decreto Nro. 34/2019, así como de la
indemnización que establece el art. 80 de la L.C.T.
Y bien, con referencia al citado art. 2° de la ley 25.323,
desde ya anticipo que, a mi juicio, la queja no puede prosperar, puesto
que, contrariamente a lo expuesto en el memorial recursivo y conforme
a lo aquí resuelto -según mi voto-, existen acreencias indemnizatorias a
favor de la demandante, particularmente, las que se derivan de su real
antigüedad, que no se observan debidamente canceladas en los plazos
que establece el art. 255bis de la L.C.T. y que requirieron de la presente
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
acción judicial para ser reconocidas, circunstancia que, desde mi
óptica, configura la situación que contempla el citado art. 2° y
desbarata la argumentación recursiva que sostiene que no existía mora
ni crédito exigible en la fecha en la que la trabajadora cursó su
interpelación.
Sobre el particular y con referencia a las consideraciones
vertidas en el memorial de agravios, juzgo pertinente señalar que, en
mi opinión, no resulta adecuada la aplicación de un criterio restrictivo
para evaluar la procedencia del incremento establecido en el art. 2º de
la ley 25.323 -como el que postula la recurrente- pues si tal criterio se
apoya en la limitación del derecho de defensa que sufrirían quienes
estarían obligados a resignar el debate judicial ante el riesgo de un
incremento de las indemnizaciones, es útil recordar que tanto la
actividad empresarial, como todo proceso judicial, se respaldan en
algún grado inevitable de asunción de riesgos, a lo cual cabe agregar
que la determinación de la existencia de una justa causa de despido –
directo o indirecto-, resulta, en última instancia, judicial, motivo por el
cual esta decisión es, en cierto modo, retroactiva al momento de la
desvinculación, circunstancia que justifica, por ejemplo, el cómputo de
intereses.
En consecuencia y habida cuenta que no llega controvertido
a esta instancia que la accionante satisfizo el requisito formal que
estatuye el precepto y en tanto que el rubro ha sido admitido en grado
solo en la medida del incumplimiento -esto es, calculado sobre las
diferencias indemnizatorias derivadas a condena-, sin que ello fuese
cuestionado por la parte actora, no encuentro mérito alguno para
modificar lo resuelto en este aspecto, motivo por el cual propongo que
se desestimen los agravios en análisis y que se confirme la sentencia
apelada en este punto.
Tampoco encuentro admisible la queja que vierte la
accionada y por la cual pretende que se deje sin efecto la aplicación al
caso del incremento indemnizatorio que establece el art. 2º del DNU
Nro. 34/2019, cuya constitucionalidad cuestiona.
Al respecto, he de recordar que la Corte Suprema de Justicia
ha decidido, en forma reiterada, que la tacha de inconstitucionalidad es
un acto de suma gravedad institucional y, como tal, debe ser
considerado ultima ratio del orden jurídico, de modo que no puede
sustentarse en consideraciones genéricas o abstractas, sino que tiene
que estar referido a situaciones concretas de la causa, debiendo contar
con sólidos fundamentos para ser atendido. También ha dicho el
Supremo Tribunal que la interpretación jurídica debe practicarse
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
teniendo en cuenta el contexto general y los fines que informan las
leyes, puesto que la primera regla en esta materia consiste en dar
pleno efecto a la intención del legislador (v. Fallos: 320:389;323:566;
324:1740, 3752; 325:186,350,1922; entre muchos), sin que pueda
suponerse su inconsecuencia, falta de previsión u omisión involuntaria,
motivo por el que se reconoce como principio inconcuso que la
interpretación debe hacerse siempre evitando darles un sentido que
ponga en pugna sus disposiciones destruyendo las unas por las otras y
adoptando como verdadero el que las concilie y deje a todas con valor
y efecto (v. Fallos: 312:1680; 315:727; 319:1131; 320:2701; 322:2189;
323:1787; 324:1481, etc.).
Desde esta perspectiva, en mi opinión, el planteo de
inconstitucionalidad articulado no puede prosperar, habida cuenta que
la norma cuestionada fue dictada en una grave situación de crisis
económica y social, en tanto que la Corte Suprema de Justicia de la
Nación ha admitido la validez de la afectación de derechos en esas
situaciones extremas, en la medida que no se vulneren garantías
esenciales, afirmando que las situaciones de gravedad obligan a
intervenir en el orden patrimonial limitando los derechos en el tiempo
para asegurar la autodefensa de la comunidad y el restablecimiento de
la normalidad social que el sistema político requiere (Fallos 136:161;
172:21, entre ellos y, en particular, Fallos 313-2, 1530). Por ello, no
puede advertirse una irrazonabilidad ostensible ni un exceso en las
funciones del Poder Ejecutivo en cuanto refiere al dictado del decreto
en análisis.
Sobre la cuestión, me parece útil recordar que, en mi
actuación como Juez de Primera Instancia y a propósito de lo normado
en el art. 16 de la ley 25.561 -en el que también se estableció una
duplicación indemnizatoria en un tiempo de grave crisis ocupacional-,
señalé que para evaluar la validez constitucional de la norma referida
debía tenerse en cuenta que ella estableció una protección para el
trabajador en una época de dificultosa reinserción en el mercado
laboral, de modo que importó un razonable incremento de la protección
contra el despido arbitrario garantizada en el art. 14 bis de la Constitución
Nacional y no conllevaba la afectación del derecho de propiedad,
desde que, ante una grave situación de necesidad como la que intentó
conjurar aquella normativa, el interés particular debe ceder ante el
general. A ello agrego que el D.N.U. que aquí se analiza persiguió la
finalidad de preservar las fuentes de trabajo durante un periodo
acotado, con el fin de detener el agravamiento de la crisis laboral y
convocar, en ese tiempo, a una mesa de diálogo para atender a la
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
situación de vulnerabilidad de los sectores más desprotegidos, de
modo que no encuentro a su respecto configurado agravio
constitucional alguno.
Consecuentemente, propongo que se desestime la queja
formulada por la accionada y que se confirme lo resuelto en grado, en
cuanto derivó a condena el incremento indemnizatorio instituido en el
art. 2º del D.N.U. Nro. 34/2019.
Y con referencia a la indemnización prevista en el art. 80 de
la L.C.T., que también fue admitida en grado y cuya procedencia
cuestiona la accionada, pongo de relieve que no llega controvertido a
esta instancia que la trabajadora satisfizo los requisitos formales
previstos en la norma y en los términos que establece el decreto Nro.
146/01, en tanto que la obligada, a mi juicio, no ha logrado acreditar el
cumplimiento oportuno por su parte de la exigencia legal conforme a lo
debido, habida cuenta que las certificaciones acompañadas con el
responde y que, a mi juicio, cabe razonablemente entender que son
aquellas que se pusieron a disposición de su acreedora en el
intercambio telegráfico, como ya dije, no reflejan la realidad del vínculo
dependiente traído a consideración y no contemplan la totalidad de los
instrumentos y requisitos que exige la normativa, de modo que carecen
de habilidad para cumplir la exigencia legal.
En tales términos, postulo que se desestimen los agravios
formulados por la codemandada y que se confirme la sentencia
recurrida, en cuanto hizo lugar a la indemnización bajo análisis.
V. Distinta suerte ha de correr, según mi propuesta, el
agravio que expresa la accionada SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A. y a través del cual objeta la procedencia del bono
anual derivado a condena en la sentencia recurrida.
Es que, desde mi óptica, ante la cerrada negativa que vertió
dicha codemandada en su responde respecto del efectivo pago de un
bono anual en las condiciones denunciadas en la demanda -nótese que
solo reconoció un premio variable de una cuantía sumamente inferior- y
en tanto que se trata de un hecho común a ambos litisconsortes
pasivos, incumbía a la parte actora, en virtud de las reglas que rigen en
materia probatoria (cfr. art. 377 del C.P.C.C.N.), acreditar el pago del
bono en cuestión por parte de la empresa.
Sin embargo, luego de un exhaustivo análisis de las pruebas
producidas, no encuentro que se hubiese aportado elemento alguno
que acredite el extremo en análisis, puesto que ninguno de los testigos
que declaró en la causa hizo mención al referido y supuesto bono, el
cual tampoco consta en los recibos de sueldo acompañados, ni en los
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
relevados por la perito contadora y, en tales términos, a mi juicio no
corresponde proyectar la presunción reglada en el art. 55 de la L.C.T.
sobre la cuestión en análisis, frente a la renuencia que evidenció la
accionada ante el pedido formulado por la experta contable -v.
presentación de fs. 397/399 de la foliatura digital-, puesto que no obra
en la contienda indicio alguno que autorice siquiera a inferir la
existencia del invocado bono anual, ni mucho menos que hubiese
alcanzado el importe pretendido.
Por lo tanto, propongo que se modifique la sentencia
apelada en este aspecto.
VI. Conforme a lo expuesto en los Considerandos anteriores
y según mi propuesta, corresponde recalcular el importe del capital
nominal de condena -circunstancia que torna abstracto el tratamiento
de las quejas articuladas en su relación-, en función de la antigüedad
aquí reconocida, con más el progreso de las indemnizaciones previstas
en la ley 24.013 y la supresión del pago del bono anual.
Ello, con base en los salarios determinados en grado, que
llegan firmes a esta Alzada y de acuerdo al siguiente detalle:

1.- Diferencias art. 245, L.C.T. agravadas por decreto Nro.


34/2019:
$7.075.906,50
2.- Diferencias art. 232, L.C.T. agravadas por decreto Nro.
34/2019:
$11.121,16
SUBTOTAL: $7.087.027,66

5.- Art. 2º, ley 25.323: $3.543.513,83


6.- Art. 9º, ley 24.013: $ 8.819.118.-
7.- Art. 15, ley 24.013: $5.723.420,12
8.- Art. 80, L.C.T.: $629.937,69
TOTAL: $25.803.017,30

VII. A esta altura del análisis, juzgo oportuno examinar en


forma conjunta los agravios que expresan tanto la actora como la
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A. –cada
una de ellas desde la óptica de su interés- y que refieren a lo decidido
en grado en materia de intereses y su capitalización.
Pues bien, anticipo que, desde mi opinión, en la especie
corresponde desestimar los agravios expresados por la referida
codemandada y admitir el recurso interpuesto por la parte actora,
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
puesto que, en mi criterio, al sublite le resulta aplicable el sistema de
capitalización establecido en el Acta de esta Cámara Nro. 2764 –tal
como lo peticiona la parte actora en su memorial de agravios-, en tanto
que, según estimo, frente a los ajustes y variaciones económicas y
financieras que surgen de elementos propios de la realidad, la forma de
cálculo de la tasa de interés entonces vigente -cfr. Actas de esta
Cámara Nros. 2601, 2630 y 2658- quedó desajustada y sin
posibilidades de compensar en forma suficiente la variación de los
precios internos y la privación del capital, de modo que estimo justo
aplicar lo decidido por mayoría en el acuerdo general del 7 de
septiembre de 2022, en el que se resolvió disponer la capitalización
anual desde la fecha de la notificación del traslado de la demanda, en
los términos previstos en el ya referido art. 770 -inciso b)- del Código
Civil y Comercial de la Nación, para aquellas causas en las que no
exista sentencia firme sobre este punto y se trate de créditos que no
están alcanzados por un régimen legal especial en materia de
intereses.
Es que si bien es cierto que el criterio que como referencia
adoptó la Cámara por mayoría en el acuerdo anteriormente
mencionado no es obligatorio ni emana de un acuerdo plenario, no lo
es menos que los jueces que formaron aquella mayoría consideraron
que se trata de un criterio equitativo y razonable para compensar a la
persona acreedora de los efectos de la privación del capital por demora
del deudor, para resarcir los daños derivados de dicha mora, así como
también para mantener en lo posible el valor de la indemnización frente
al deterioro del signo monetario provocado por la grave inflación que
aqueja a la economía del país. Esta es la idea que imperó en la
modificación introducida en el Acta Nro. 2764 para adicionar el sistema
de capitalización anual en los términos dispuestos en el citado art. 770,
en el entendimiento de la labor reglamentaria de la Cámara y por la
cual debe disponer el método a utilizar para la aplicación de intereses
que implican la inclusión de la variación del precio por el uso del dinero
(cfr. art. 23, L.O.).
Cabe recordar que, como es sabido, la capitalización de
intereses consiste en sumar a una deuda de dinero los intereses ya
devengados, para que ambos -capital intereses-, sumados, vuelvan a
su vez a producir intereses. Y si bien esta figura, denominada
“anatocismo” estuvo prohibida tanto en el Código Civil de Vélez
Sarsfield como en el actual Código Civil y Comercial de la Nación, lo
cierto es que ambos cuerpos legales previeron supuestos de
excepción en cláusulas expresas que autorizan la acumulación de
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
intereses. Ello importa, a mi juicio, que esta figura no vulnera el orden
público, máxime en economías inflacionarias como la que actualmente
transita nuestro país, ya que, en la realidad -y al menos desde mi
enfoque- su aplicación equilibra a mantener el capital y, por ende, un
adecuado resarcimiento de los daños ocasionados.
Así, desde la vigencia del Código Civil y Comercial -1º de
agosto de 2015-, el artículo 770 de dicho plexo legal posibilita un
supuesto de capitalización automática de intereses; concretamente, el
citado inciso b) de ese precepto dispone que los intereses se deben en
el caso que la obligación se demande judicialmente, especificando que
para ese supuesto la acumulación opera desde la fecha de la
notificación de la demanda, en tanto que el inciso a) de la misma norma
autoriza la acumulación de intereses de fuente convencional,
condicionando la validez de ese pacto a que la frecuencia no sea
inferior a los seis meses, lo cual, implícitamente, a mi juicio pone en
evidencia que la norma expresamente también previó la capitalización
periódica, con esa única limitación. Nótese, además, que el citado
inciso b) utiliza el vocablo “desde”, lo cual, en mi óptica, evidencia que
dejó a criterio del Juez interviniente la determinación de la periodicidad
en la capitalización.
En tales condiciones, no encuentro óbice para aplicar al
caso el sistema de capitalización previsto en la referida Acta Nro. 2764,
habida cuenta que ya citado art. 770 del Código Civil y Comercial
expresamente dispone, en lo que aquí interesa, que “…No se deben
intereses de los intereses, excepto que […] b. La obligación se
demande judicialmente; en este caso, la acumulación operará desde la
fecha de la notificación de la demanda…”, en tanto que, en la especie,
la accionante reclamó su crédito por vía judicial, con más sus intereses,
circunstancia que a mi juicio evidencia que la pretensión estuvo dirigida
a mantener incólume el capital, en tanto que los jueces, al dictar
sentencia, deben hacer mérito de las leyes vigentes en la fecha del
pronunciamiento, a lo cual se añade que el crédito de autos no está
alcanzado por un régimen especial de intereses, de acuerdo a lo
dispuesto en el art. 768 -inciso b)- del Código Civil y Comercial de la
Nación.
Frente a lo expuesto y habida cuenta que el Juzgador de la
sede de origen dispuso aplicar al capital nominal de condena los
intereses previstos en el Acta de esta Cámara Nro. 2658, desde la
fecha del despido y con una única capitalización en la fecha de la
notificación del traslado de la demanda -y no así en forma anual y
sucesiva, como se estableció por mayoría en el Acta de esta Cámara
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
Nro. 2764-, he de proponer que se modifique este aspecto del decisorio
y, consecuentemente, que se disponga que al capital nominal que he
sugerido derivar a condena -$25.803.017,30- se aplique la tasa de
interés tal como fue dispuesta en la sentencia apelada, con el sistema
de capitalización establecido en el Acta de esta Cámara Nro. 2764,
esto último desde la fecha de notificación del traslado de la demandada
-2 de julio de 2021-, y en forma anual y sucesiva hasta la fecha del
efectivo pago.
Ello, en mi estimación, constituye una pauta que tiende a
compensar el deterioro del crédito laboral y a evitar su licuación a
causa de la inflación, por lo que reafirma la vigencia del derecho de
propiedad (cfr. art.17, C.N.), así como la preferente tutela de la persona
trabajadora (cfr. art 14bis, C.N.), a la vez que coadyuva a mantener el
valor económico real de la acreencia frente al paulatino envilecimiento
de la moneda en tiempos de inflación significativa, cometido para el
cual, como dije, se demostró insuficiente la sola aplicación de las tasas
de interés previstas en las Actas de esta Cámara Nros. 2601, 2630 y
2658.
Sin prejuicio de lo expuesto, considero justo y equitativo
establecer, en función de las facultades jurisdiccionales conferidas en
el art. 771 del Código Civil y Comercial, una pauta de referencia
objetiva, equivalente a la suma que resulte del capital histórico
actualizado por el índice de precios al consumidor (IPC), con más una
tasa de interés pura del 6% anual, para el supuesto en el que la suma
resultante de la aplicación del criterio sentado en el Acta Nro. 2764
luzca desproporcionada, motivo por el cual he de propiciar que se
establezca como límite máximo la antedicha pauta objetiva -capital
histórico actualizado por el índice de precios al consumidor (IPC), con
más una tasa de interés pura del 6% anual-, conforme a las facultades
regladas en el citado art. 771.
VIII. En atención a la modificación que propicio y a lo
normado en el art. 279 del C.P.C.C.N., corresponde dejar sin efecto lo
dispuesto en grado en materia de costas y honorarios, de modo que
resulta necesario resolver sobre estos tópicos de manera originaria,
circunstancia que torna de tratamiento abstracto a los agravios vertidos
sobre estos tópicos.
En este orden de ideas, propongo que las costas de ambas
instancias sean impuestas a cargo de ambas codemandadas, en forma
solidaria, toda vez que ello se compadece con el principio rector en la
materia, plasmado en el art. 68 del C.P.C.C.N., que encuentra su razón
de ser en el hecho objetivo de la derrota.
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
De acuerdo al mérito, importancia, calidad, naturaleza y
extensión de las tareas profesionales desempeñadas, así como al
resultado alcanzado y a las etapas procesales cumplidas, en virtud de
lo normado en los arts. 16, 21, 22, 24, 51 y 52 de la ley 27.423 y sobre
la base del monto de condena con más sus intereses, sugiero que se
regulen los honorarios de la representación y patrocinio letrado de la
parte actora, los de la codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA
ARGENTINA S.A. y los que corresponden a la perito contadora Adriana
Noemí FREIBERG, por los trabajos cumplidos en la instancia anterior,
en las sumas de $55.011.200.-, equivalente a 1600 UMA;
$48.134.800.-, equivalente a 1400 UMA y $17.191.000.-, equivalente a
500 UMA.
IX. Por último, propicio que se regulen los honorarios de la
representación y patrocinio letrado de la parte actora y los de la
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., por las
labores profesionales desempeñadas en esta instancia, los siguientes
porcentajes: 35% (treinta y cinco por ciento) y 30% (treinta por ciento),
respectivamente, del importe que en definitiva les corresponda percibir
por su actuación en origen (cfr. arts. 16 y 30, ley 27.423).

LA DOCTORA SILVIA E. PINTO VARELA DIJO: Por análogos


fundamentos, adhiero al voto que antecede.

LA DOCTORA MARÍA DORA GONZÁLEZ: No vota (art. 125 L.O.).

A mérito del resultado del precedente acuerdo, el Tribunal


RESUELVE: 1) Modificar la sentencia apelada y condenar a las
accionadas BANCO SANTANDER RIO S.A. y SANTANDER
TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., a pagar al actor, solidariamente,
dentro del quinto día y mediante depósito de estilo en el Banco de la
Ciudad de Buenos Aires, la suma de PESOS VEINTICINCO
MILLONES OCHOCIENTOS TRES MIL DIECISIETE CON 30/100
($25.803.017,30), con más los intereses y el sistema de capitalización
que se señalan en el Considerando VII del compartido primer voto de la
presente, conforme a las pautas allí indicadas. 2) Dentro de igual plazo,
las codemandadas deberán acreditar en autos la entrega a la actora de
los certificados y constancias que establece el art. 80 de la L.C.T.,
confeccionados de acuerdo a las pautas expuestas en el presente
pronunciamiento, con la advertencia de aplicar una multa por cada día
de retraso, la que, en su caso, será fijada oportunamente por el Juez
de primera instancia. 3) Imponer las costas de ambas instancias a
Fecha de firma: 09/02/2024
Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188
cargo de ambas accionadas, en forma solidaria. 4) Regular los
honorarios de la representación y patrocinio letrado de la parte actora,
los de la codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA
S.A. y los que corresponden a la perito contadora Adriana Noemí
FREIBERG, por los trabajos cumplidos en la instancia anterior, en las
respectivas sumas de $55.011.200.-, equivalente a 1600 UMA;
$48.134.800.-, equivalente a 1400 UMA y $17.191.000.-, equivalente a
500 UMA. 5) Confirmar la sentencia en todo lo demás que decide y
resultó materia de recurso y agravios. 6) Regular los honorarios de la
representación y patrocinio letrado de la parte actora y los de la
codemandada SANTANDER TECNOLOGÍA ARGENTINA S.A., por las
labores profesionales desempeñadas en esta instancia, los siguientes
porcentajes: 35% (treinta y cinco por ciento) y 30% (treinta por ciento),
respectivamente, del importe que en definitiva les corresponda percibir
por su actuación en origen. 7) Oportunamente, cúmplase con lo
dispuesto en el art. 1º de la ley 26.856 y con la Acordada de la CSJN
Nro. 15/2013.
Regístrese, notifíquese y devuélvase.

Fecha de firma: 09/02/2024


Firmado por: PATRICIA SILVIA RUSSO, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: SILVIA ESTHER PINTO VARELA, JUEZ DE CAMARA
Firmado por: MONICA B QUISPE, SECRETARIA DE CAMARA

#34911561#399471579#20240209073546188

También podría gustarte