Nocturno Nocturno
1. Vístete de esmeralda
2. Teatro de Vida y Crueldad Vístete de esmeralda
3. La fruta
Vístete de esmeralda
4. Ay
Entre el insomnio blanco y brillante
5. Mnemosine
Y el azul añejo y penetrante
6. La gata
Que se encontraran en tu espalda
7. Saludos de parte de un Desconocido
8. Fresno Vístete rápido amor mío
9. Placa conmemorativa Que avanzan nerviosos los hielos
10. El chiste Repiquetean en orbes huecos
11. La ebriedad Vístete rápido, amor mío
12. Invierno 7 a.m.
13. Siete soplos No veas atrás y vístete ya
14. Atheos Aún no es tarde, pronto lo será
Diurno Falta poco para ver en el fondo
15. Pequeñas honras De qué está hecho el mundo
16. Salón Caning Desgarra ya tus verdes vestidos
17. Una mañana Del odre ha salido el desafío
18. Bosque Olvidado Es inútil aparentar con maquillaje
19. El esquivo Aquello que no es parte del equipaje
20. Encuentros
Y aunque sea necesario en el viaje
Es tarde para pensar lo que no traje
Mejor avanzar por este río
Pues del odre ha salido el desafío
Teatro de Vida y Crueldad La fruta
Vida es un monumento a Belleza La higuera solo tiene un fruto
Con patina de Crueldad El resto yace en el suelo
Que la exalta con Exuberancia La higuera solo tiene un fruto y es maduro
El resto yace verde en el suelo verde
Las palomas beben de su fuente La higuera tiene un fruto negro
Y algunos ancianos arrojan monedas Y lo toma en sus manos
Que los niños recogen mojándose los pies Toma su último fruto negro maduro
Sintiendo un delicioso frío Y lo come
Y los ancianos ríen al ver la travesura Es feo, es negro, es el último
Ríen con ganas y sin dientes Es dulce, dulce podrir
Embelesados por la flauta de Pan En el centro del pecho siente un suspiro in crescendo
Es flemático, pneumático
El Sol celoso lanza música inaudita Crece con el frío porque es el frío
Que los oídos torpes desestiman
Pero el ojo, avieso, se deleita
Se deleita en la música del Sol
Sólo así es Crueldad una bella pátina
Y los palurdos corren con sus esponjas a lavar el monumento
Cubierto de palomosidad
Empujan a los niños
Sol ríe a carcajadas
Los ancianos tiran monedas a los palurdos
Los niños empujan a los ancianos
Para juntar sus monedas
Los ancianos ríen a carcajadas
Ay Para no comer torta podrida
Y perecer
El frío intestinal de no encontrar al otro
Una sola sombra en la pared
No hay espejo que muestre los años
No hay otros ojos para ver
Esculpir el blanco con el estilete de grafito
Que para Platón son meros reflejos
Como en el agua o algún espejo
Recurrencia oxidada y desgarrada
Guiño y truco a mi cuenta, madre
Espacios llenos de esperas
Suenan los restos metálicos de la explosión
En el suelo y en la torta hay metralla
La ducha y la cama están agujereadas
La torta se pudre al sol
Y yo muero de hambre
Estoy sucio y tengo sueño
Y escucho de lejos las explosiones
Y las velas se apagan en la bañera
También las escucho
Y todo suena tan mal
Que cualquier cosa suena a canción
Que cualquier palabra suena a sí misma
Sobreviviendo escondida y parasitaria en su propio palacio
Quemando libros para no morir de frío
Pero sigue sucia y con sueño
Se alimenta de sí
Mnemosine La gata
Los únicos que no descansan Sus enormes ojos me observan
son los recordados, Estables, se acercan a los míos
de ser grises dejan, Acercan el puente
Penden del cordón dorado Hacia la puerta que también es pupila
Al resto, la amable memoria Su lengua grita a oídos pasados de tiempo
les dio en suerte el hambre Mi escucha y mi palabra son vagas
el deseo de un poco de gloria Hace mucho necesitaba decir algo
que no le quedaba en talla Pero aprendí a hablar ejerciendo el olvido
Ella lo intuye y me mira esperando
El que supiere quien es Que lo recuerde, que la entienda
Asqueado del tiempo que no apura el trago Que cruce el puente que entra en sus ojos
por su ecuanimidad condenado Es oscuro y eterno del otro lado
Viviría cabras estúpidas cuidando Siento lo que necesitaba decir
Que balan cuando lo escuchan mentar Que aún no se decirlo
Por la calle van con paso aletargado Pero recuerdo
Temen la partida Ella maúlla impaciente
El jaque Cuando la luz interrumpe con torpeza
La caída Eclipsando el mundo que se deja ver apenas
Cerdos grises Bajo el gobierno de las muchas noches
De una granja de girasoles
Ahora es temprano, debiera despertar
Pero el tajito de pupila apenas permite respirar
La gata ha pasado la noche en vela
Y ahora se baña para ir a la cama
Saludos de parte de un desconocido Fresno
Sale al encuentro un logos sin voz Nuestros pies ya no pisan la tierra
Ni truenos ni estruendos Ah, que beneficio supremo
Del nervioso pasar de página conjunta De polvo salimos para luego volver
Sale al encuentro un tiro en la sien Pero mientras tanto
La sien lo esperaba, el pulso igual tiembla Sobre él no caminemos
En el cubículo no se escucha tipear
Un tipo mira una pantalla y ve nada Vamos a por la copa más alta
Y Nada mira fijo No estamos tan lejos del cielo
Le piden cambiar el color de la alfombra Desde la copa más alta
Y la alfombra no tiene color La última copa
No es alfombra Saciará la sed
Parece ser nada Que el tronco toque el suelo
Un silencio que Nada mira Nuestros pies son alados
Una planta de lechuga para el té Vamos, subamos a la copa más alta
Sin bolsa por favor La anterior era un ensayo
Y la vibración de su voz se vuelve grave La primera fue un error
Hasta que escuchó nada Pero si logramos la más alta
Y conoce Silencio Nuestros pecados
Porque Nada mira Serán superados
Primero se ve nublado el contorno de lo que se aleja
Luego se ve nada Vamos Dédalo, algo has de ingeniarte
No parece tan lejos, ya lo has hecho antes
Y Nada ve contorneado lo que se alejó Has conquistado lo imposible
Algún murmullo fino que emboba como orgasmo Solo necesita ser imaginable
Dura menos que eso La vaca fue un ensayo
Y se reanuda el tiempo consumido por Nada Lo de tu progenie, un error
Pero si nos llevas a la copa más alta Placa conmemorativa
Nuestros pecados serán cantados
El hambre feroz de eternidad
Hazte a un lado, viejo mutilado El miedo irracional a desaparecer
Necesitamos los clavos para subir En el foso común de la humanidad
A la copa más alta Al llegar la cercana hora de perecer
Te prometemos que no será en vano
Que tu sacrificio será cantado La invocación del nombre abstracto
Tu cuervos no olvidará esta hazaña Trae el silbido de una voz lejana
La cantaran mientras cenan Que mediante sangre viva emana
Del polvo las entrañas Del mentado, la imagen de sus actos
Debe el nombre ser acompasado
Con sobrehumana belleza u horror
Destacándose de la especia su valor
Para excitar el recuerdo acongojado
Así Borges le ha dado a –Carriego
Lo que Aquiles recibió de Homero
Palabras que se salvaron del fuego
El chiste La ebriedad
Un invento sugerido o regalado Sentí el aguardiente bajar por mi garganta
Para escapar de algunas noches, Sentí subir por mis venas la loca lujuria
Quizás la única Que atravesaba mi corazón con furia
La noche de piedra Al igual que la tormenta cuando decanta
La tortura de Medusa
Herramienta libertaria Más no era placer vituperante aquel
Una danza, un árbol, una lanza Si no el más lejano deseo del ser
En una pared Que desea lo que es peligroso poseer
La noche y sus estrellas son un cuadro Aunque acabe en desventura cruel
En una pared Alma mía que eleva alabanzas
Los historicistas fotógrafos Paganas fogatas y danzas
Grabadores, plagiadores Antiguos gestos y ritos necesarios
Sueñan congelar el mundo Que se abren sobre mi cual estuarios
Y colgar el recuerdo
En una pared Cante la palabra este vergonzoso placer
Desprecio antes que el pincel Cante la voz con gemidos de dolor
El libro negro repite siempre Para ocultar de la mente como el atardecer
En la misma Oculta en el cielo del sol el ardor
Insistente
Infatigable
Insoportable página
Pared que atropella
Amor primordial descoagulado
Canta al arrimar la oreja
Contra el ladrillo todavía húmedo
El ojo en la pared
Invierno 7am Siete soplos
No será olvidada la noche Vanzetti
En la que Algún yo te enseñó algo
Fue espantosa No soy dueño de ninguna sensación
Ese algo salir de mí A veces quiero creer conocerlas
Y penetrar en vos Soy arrendatario de un poco de polvo
Un auto veloz Que constituye el cuerpo que habito
Entrando por la ventana Léase con voz altiva
Tratando de no arrancar Como mis dominios
Las cortinas de terciopelo Que fueron palabras.
Con la brutalidad del metal Amar a las máquinas
Sin filo
No perseguir el futuro
Recuerdo la tarde en la que aprendí Con miedo a la desaparición
Eso que no se enseñar Desparramo bits que existen
Una sombra se cruzó en mi sombra Igual que existo yo y la manzana
Un velador se encendió en el patio Detrás de una pantalla
Sutil
Me dirigí a besarlo Astiánax
Y me besó
Desde lo alto vería cómo
Tengo un velador en el bolsillo Los nervios cansados se negaban
Me cuelga el cable A transmitir la potencia briosa
A veces lo enchufo Era menester ajustar los hechos
Y me quema el muslo A la conquista vergonzosa
Y tiemblo Que comenzó en un lecho
Máscara
Le escapa a la sombra De la vieja magia visceral
Viviendo bajo un sol De los sueños que ven más allá
Que no hiere ni revela
Un sol fofo y retirado
En relojes encerrado
Cantando segundos a capela
Abecedario
Soy reflejo de una individualidad
Me muestro y me veo torpemente
Con las palabras que atraviesan mi alma
Podría ser un verbo viejo y vigente
Un verbo que es
El verbo que soy
De toda esa eternidad
Mi forma gris es un destello
Imperium
Un sonido repugnante profana el silencio
Silencio que envuelve y devuelve soledades
Agujerearía el alma de los aturdidos
Insoportable aceleración del ser acorralado
Nélida Fraire
El polvo que soy y que seré
De la caña dulce y el puñal
Atheos Entre los ojos y lo demás hay una pantalla
Ocultar un paraíso tiene por misión
I Y es imposible apartarse de ella
La inevitable, cíclica oclusión Pues del que mira es la maldición
Lunática, fiel, periódica Ramas siempre sobresalen
Desde las entrañas paródica Marcando lo inabarcable
Inefable signo de una ilusión Dejando un hilo para los reacios
Te ciernes sobre mí desde abajo A los atentos, les sirve de prefacio
Cuando la fe apunta al sol III
Y sigues mis sombras sin trabajo
Como un espejo de mármol Quisimos creernos liberados
Y con el barro hicimos refugios
Miel desconocida tu ausencia infinita Y con las letras que al principio fueron vida
Que dejaría mis pupilas marchitas Hicimos cantos e historias y subterfugios
Si no estuviera ese gélido presente Y por Derecho, otra historia
Cual mítica espada en la roca Fingimos ser iguales
Visiones y humo amotinados Al menos iguales ante la ley
Una noche que también fue mañana Ese frio señor del que somos grey
Por un mezquino cartón dibujado Que nos protege porque somos el cordón
Sufrir con placer la primera resolana Del que pende la precaria condición
II Septem Verba
Espectador detrás de un velo de sueño Un alma en limbo continuo
El excedente de la moneda nocturna Muerta antes del arrebatador suspiro
Cae de canto en la violencia diurna Sin dios, sin fe, ni esperanza
Evadiendo del despertar el empeño Atheos
Ser el enigma mortal
La respuesta correcta consume Que se pierde y se apaga
La incorrecta arrebata el existir Ante el bramido de la fuerza
¡Elí, Elí! ¿Lama sabactani? No expulsan el veneno las palabras
Pudo ser el grito de Orfeo “Marcado ha de recorrer la tierra
Antes de saciar con su carne Sólo, no ya como el primer hombre
La embriaguez de las Bacantes Si no como el último”
O el de un hombre esperando Quizás sean el mismo hombre
La llegada de un tren demorado Y del caos que todo lo generó
O de la muerte adelantada Queda absorto y temeroso
Sabiéndose presa del absurdo Silencioso e impotente
Lo que alguna vez sintió amor
Y no. No se puede elegir sin más O quiso ser humano
Porque lo que abandona es más
Que una estatua o un vitreaux V
No. Es una idea. No cualquiera.
Al menos los malditos cuentan con un odio y
No se engarza en metales tibios
necesariamente
IV Por un acto de reflejo
El favor de otro lo espera en algún puerto.
Los olvidados, los apartados
La higuera seca que nuca dará fruto VI
Quizá sirva para que un dios
Vio la fuerza del enigma
Cumpla una vergonzosa promesa
El que acopió el fuego para imitarlo
El abrazo del abismo insondable El que por primera vez observó
Celoso, hambriento de ser La luna de enfrente y la adoró
Aparta de todo lazo la presa
Los que buscan una conclusión
Encontrarán una cáscara muerta
Y una nueva interrogación Diurno
Que sostenga la respuesta
Pequeñas honras
Los olvidados, los apartados
Sabiendo que es un laberinto A C. Kessel
Detrás de cada arbusto
Al polvo del techo viejo, al ajedrezado
Se torna más oscuro
Que evapora en el lustre del tiempo
Hacen de su ser una antorcha
Su gastada contienda de colores
Marcan y señalan la marcha
Entregado a soportar tiempos mejores
Hacía el corazón del rayo
Porque una vez que lo viejo ha partido
Que con fortuna se mostrará de soslayo
La guerra pasa a ser pastura del olvido
Antes de que comience a llover
A la luz que escurriéndose alimenta
Luz
Los mates de un cebador precario;
Los cuartos que se reinventan;
Los humos de placeres varios
La repetición constante del hogar
Repetición que empotra un altar
El hastío no tiene importancia en la balanza
Cuando en la ausencia pesa la añoranza
Salón Caning Bosque olvidado
Pimpollos florecen enrojecidos en el campo de estrellas Cruzar la línea, subirse a la rama
Aplauden las hojas en el viento es por un momento fugaz vértigo
Que propicia al bello observar ver por fuerza del viento bailar la llama
Inútil placer del bello observar Que ingresa en tí y se queda conmigo
Y entre tanto y tango resuena el bandoneón La insistencia de llegar de una vez
Las piezas se revuelven en el tablero Y luego tener que continuar
Rojas y blancas, negras y rojas Hacia otra rama superior desde la que
Son las rosas Se ve todo más verde en el horizonte
Inútil placer del bello observar
Es curiosa la semilla, que es árbol
Se enclava en el tiempo los vientos del compás Sobre la tierra fructuoso y verde
Y rotan las piezas en el tablero Fuerte y firme debajo de ella
Las rosas, las rojas, las blancas, las negras Luchando contra la presión del cielo
Oh placer del bello observar Luchando contra la opresión de la tierra
Envejece conquistando su lugar de olvido
Donde el árbol moja sus pies en la tierra
No es igual ni de un lado ni del otro
Pues es para ambos la frontera
Esa capa no existe en la tierra
Sólo existe para el encuentro
Es ahí donde el cielo cierra
Con la luz y la noche en ese punto se comercia
Durante el día se aprecia el humo
La noche es encandilante
Fechner nos mira como esferas imperfectas Una mañana
Atrapados por un amor inocente
Como insectos amados de Gea Insomnio diurno el sol no quita la modorra
no es más claro porque todos estemos afuera
las chicharras solo cantan más
desorientadas no sienten la mirada del sol
que las llora
que se ríe
que no le importa
Es
Insomnio nocturno devuelve negro a las negras pupilas
acápite para las bestias que acechan los humos
los que saben se mueven mejor
no teman al frío
que no sufre
que no se ríe
que le importa
Es
Insomnio pegajoso de la carne de los ojos
ama y abusa de la fuerza que no está en brazos y piernas
persigue, persigue, golpea, escupe, abraza, ama hijos
los más fuertes que vayan a conocer los insomnes
hijos que no sufren el frío
y se queman en el sol
y no les importa
y se queman en el sol
y atraviesan el frío El esquivo
inmortal
Podría habitar en una sonrisa
O en el soplido insípido
Suave y tenaz de una brisa
Sin tristeza todo hubo conocido
Y saber ese todo no fue suficiente
Para entenderse sólo y abatido
En las últimas suplicas inconscientes
Ruega por los que nada saben
Pues son sólo títeres inconscientes
Algún hombre mientras moría
Capturó el verbo en tinta
Entre las paredes de la eterna geometría
Como el pintor que pinta
Su dolor enmascarado
A la eterna madre encima
Al futuro hijo entregado
Detrás de todo, un silencio antiguo
En la representación se muestra oblicuo
Fuera de cuadro, mudo, desenfocado
Esperando sin amar, ser amado
Encuentros Té de Ceylán.
Irradia de marfil y oro La gente corre. La gente ama correr. Corre colectivos, corre bajo la lluvia,
La infinita línea que lleva al éxtasis corre contrarreloj, corre.
No es igual aquella teñida de grafito Corre cuando la muerte se aproxima porque nunca se ha tomado cinco
Débil, desde el principio caduco minutos a contemplar y entonces corre en un intento, obviamente fallido,
Otro jirón de músculo del gran Cuerpo de contemplar.
Vive cinco minutos adelantada, viajando en el tiempo. Mejor dicho
El llamado feroz de cualquier rugido cayendo en el tiempo como quien tropieza con una baldosa chistosa de
Un león, un rayo, un niño alguna vereda porteña.
Que son hijos La gente atropella al que camina despacio incapaz de acelerar el proceso
Que tienen hambre de asimilación de una rama que baila al ritmo del viento de los colectivos
Como la absurda ciencia rampante (que corren semáforos) y entonces piden un taxi si llueve mucho porque
Son el pánico de las líneas grises el elemento moja y el sujeto no puede permitir ser mojado.
El roce infame hartamente premeditado Todo taxi un día de lluvia debería ofrecer un té de Ceylán y cinco cuadras
De la mano y un punto inhóspito de su muslo antes de llegar al destino ofrecer al pasajero bajarse y vivir cinco minutos
La gota de agua parasitaria sin correr.
Y el cuello del desprevenido transeúnte
Logran sortear la continuidad verbal
Salpican algún color
Y eso también es mentira
La situación de los ismos (corregir y expandir) terminado de recorrer su propio ismo) para lograrlo. Hay ismos que su
pueblo se esfuerza en que no haya trato. Ni siquiera se llaman ismos, no
Las islas que mantienen su autonomia tienen el nombre de su exportan ni importan No prenden los faros en la noche, y los
descubridor, las coaliciones, sieguen siendo ismos pero con un nombre desaventurados han inventado historias de que en esas aguas mentales
panegirico, y sus habitantes pasan de istas a ianos no conviene adentrarse. Son aguas que se esconden en la noche de la
Los ismos - del griego istmo (isla) - Tienen esa exacta particularidad: el historia. Son aguas cavernarias. Se cree que no hay ismos, se cree que es
aislamiento. La identidad con quienes comparten las tradiciones, los un continente habitado por los desplazados del falso sol de los ismos.
rituales propios de esa isla de pensamiento. El comercio entre ismos es Muchos de los que han conquistado ismos, navegantes expertos que no
particular, en tanto se enriedan como un tejido cuando existe un llegan por casualidad, saben de la existencia de estas aguas y prefieren el
intercambio sujeto a afinidades y un odio con la gente de otros ismos. La silencio. Los tibios istas de los ismos más grandes, acobardados por los
gente de los ismos son los istas. Son los paises mas alla de las fronteras. siglos de comodidad, prefieren negar su existencia no pudiendo ver mas
Sus fronteras son incalculables cantidades de aguas mentales entre unos y alla de su propio ismo
otros, motivo por el cual, no se entienden entre si.
Hay piratas, que desvian, que bombardean a los navegantes inexpertos.
Mas curioso aun son los comerciantes entre ismos. Gente de mar, gente Tienen sus propios ismos piratas. Hay cazapiratas. Generalmente las flotas
de mundo.Recorren los imos mas exoticos, o ismos contrarios y traen de de los ismos mas numerosos, tambien conocidos como fanas, se encargan
unos a otros los productos (ideas) que no pueden obtener directamente de ese trabajo. Los marineros duchos, saben que los piratas por su
por el orgullo nacional de los istas. A veces, en sus expediciones naturaleza vil, pese a que son cobardes disfrazados, conocen las aguas y a
encuentran su propio istmo porque existen istmos desconocidos aún. Al veces negocian con ellos si es necesario. Los piratas mienten mucho y solo
princicio todos los imos eran desconocidos. En algunos vivían seres guardan los secretos que les convienen, pero entre sus desperdicios, se
míticos, como medea, polifemo o las vacas del sol. En la medida en que escapan zonas de importante interés.
alguien los conquista, les pone su nombre. Hay algunos que son
menciones casi como producto de la imaginacion hasta que algun
aventurero como Colón (a quien americo vespucio le robo un gran ismo
fisico) se animan y van en su busqueda. Estos son ismos que quedan tan
alejados de los otros ismos y las aguas mentales conocidas, que una
expedicion requiere de grandes esfuerzos (nadie o muy pocos han
alcanzado el spinoz-ismo. De hecho, en su obra no da muestra de haber