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Semiología del Sistema Respiratorio

El documento describe la anatomía y estructura del sistema respiratorio, incluyendo las vías respiratorias superiores e inferiores, así como los pulmones. Explica que el sistema respiratorio está compuesto de órganos y estructuras que permiten el intercambio de gases entre el cuerpo y el medio ambiente a través de la respiración.
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Semiología del Sistema Respiratorio

El documento describe la anatomía y estructura del sistema respiratorio, incluyendo las vías respiratorias superiores e inferiores, así como los pulmones. Explica que el sistema respiratorio está compuesto de órganos y estructuras que permiten el intercambio de gases entre el cuerpo y el medio ambiente a través de la respiración.
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“Año del bicentenario, de la consolidación de

nuestra independencia y de la conmemoración de las


heroicas batallas de Junín y Ayacucho”

UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN MARTÍN


FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
ESCUELA ACADÉMICA PROFESIONAL DE OBSTETRICIA

SEMIOLOGÍA DEL SISTEMA RESPIRATORIO

ASIGNATURA:
Semiología General

DOCENTE:
Obsta. Mg. Manuela Aurora Vega Celis

ALUMNO:
• CAYAO RUIZ, Jhampier Jhosep
• CIEZA GARCIA, Diego Alexis
• CORTEZ LOZANO, Manuel Oswaldo
• CRUZ DAVILA, Silvia Cristina
• FLORES CAHUAZA, Mayra Alejandra
• MACEDO FLORES, Ana Sofia
• TORRES SATALAYA, Thaiz Nicool

CICLO:
IV

MORALES- PERÚ
2024
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN

La semiología del sistema respiratorio se refiere al estudio de los signos y síntomas


asociados con las enfermedades y trastornos que afectan los pulmones, las vías
respiratorias y otros órganos relacionados, como la pleura y el diafragma, la evaluación
semiológica del sistema respiratorio es fundamental para el diagnóstico preciso y el
manejo adecuado de una amplia variedad de afecciones respiratorias.
Por ello, es fundamental tener conocimientos sólidos sobre la anatomía y la fisiología
del sistema respiratorio, incluidos los pulmones, las vías respiratorias superiores e
inferiores, los músculos respiratorios y otros órganos relacionados, esto proporciona la
base para comprender cómo funcionan normalmente estos sistemas y cómo se ven
afectados por diversas enfermedades.
No obstante, la recopilación de una historia clínica detallada es crucial en la evaluación
de los pacientes con problemas respiratorios, se deben investigar los antecedentes
médicos, los síntomas actuales, la duración y la gravedad de los síntomas, los factores
desencadenantes, así como cualquier exposición a agentes ambientales o sustancias
tóxicas que puedan estar relacionadas con la enfermedad respiratoria. Además del
examen físico, pueden ser necesarias pruebas complementarias para confirmar el
diagnóstico y evaluar la gravedad de la enfermedad respiratoria, estas pruebas pueden
incluir análisis de sangre, radiografías de tórax, tomografía computarizada (TC) de
tórax, pruebas de función pulmonar, broncoscopia, entre otras.
En resumen, la semiología del sistema respiratorio es fundamental en la práctica clínica
para identificar y evaluar las enfermedades respiratorias, un enfoque sistemático y
completo en la evaluación de los pacientes con problemas respiratorios es esencial para
proporcionar un diagnóstico preciso y un tratamiento efectivo.
El sistema respiratorio es un conjunto de órganos y estructuras que permiten la
respiración, es decir, el intercambio de gases entre el cuerpo y el medio ambiente, este
sistema está encargado de tomar oxígeno del aire y eliminar dióxido de carbono del
cuerpo, los principales órganos del sistema respiratorio incluyen las vías respiratorias
(nariz, boca, faringe, laringe, tráquea, bronquios y bronquiolos) y los pulmones, donde
ocurre el intercambio gaseoso en los alvéolos pulmonares, el sistema respiratorio
también incluye los músculos respiratorios, como el diafragma y los músculos
intercostales, que participan en el proceso de respiración.
1. ESTRUCTURA DEL SISTEMA RESPIRATORIO
Vías de respiración:
Zona de conducción: La zona de conducción del sistema respiratorio comprende todas
las estructuras anatómicas que actúan como vías de paso para el aire inspirado desde el
medio ambiente hasta los sitios de intercambio gaseoso en los pulmones, estas
estructuras incluyen la nariz, la boca, la faringe, la laringe, la tráquea, los bronquios y
los bronquiolos.
Su función principal es proporcionar una ruta segura y eficiente para el aire que
respiramos, preparándolo para el intercambio de gases en los alvéolos pulmonares,
además de la conducción del aire, estas estructuras también desempeñan funciones
importantes como el filtrado, humidificación y calentamiento del aire inspirado, así
como la protección contra partículas extrañas y microorganismos que podrían ser
perjudiciales para los pulmones.
La zona de conducción está revestida de tejido epitelial especializado, que puede
contener células ciliadas y mucosas, encargadas de atrapar partículas y ayudar en la
eliminación de impurezas del aire, esta zona, aunque es esencialmente pasiva en
términos de intercambio gaseoso, es crucial para mantener la salud respiratoria al
garantizar que el aire que alcanza los pulmones esté limpio, humidificado y a una
temperatura adecuada para optimizar las funciones pulmonares.
Zona respiratoria: La zona respiratoria del sistema respiratorio es la región donde se
lleva a cabo el intercambio gaseoso entre el aire inspirado y la sangre, esta zona está
compuesta principalmente por los alvéolos pulmonares, que son pequeños sacos de aire
rodeados por una red de capilares sanguíneos.
Cuando el aire inspirado alcanza los alvéolos, el oxígeno pasa a través de las delgadas
paredes alveolares y entra en la sangre, mientras que el dióxido de carbono presente en
la sangre atraviesa las mismas paredes alveolares hacia los alvéolos para ser exhalado al
exterior, este proceso se conoce como hematosis y es esencial para el suministro de
oxígeno a las células del cuerpo y la eliminación de dióxido de carbono, un producto de
desecho del metabolismo celular.
La zona respiratoria también incluye estructuras que facilitan el transporte de aire hacia
y desde los alvéolos, como los bronquiolos respiratorios y los conductos alveolares,
estas estructuras conducen el aire desde la zona de conducción hacia los sitios de
intercambio gaseoso en los alvéolos.
La zona respiratoria también incluye estructuras que facilitan el transporte de aire hacia
y desde los alvéolos, como los bronquiolos respiratorios y los conductos alveolares,
estas estructuras conducen el aire desde la zona de conducción hacia los sitios de
intercambio gaseoso en los alvéolos.
2. Anatomía del sistema
Tracto respiratorio superior:
El tracto respiratorio superior comprende las vías respiratorias que se encuentran por
encima de la tráquea y están involucradas en la conducción y preparación inicial del aire
inhalado antes de que llegue a los pulmones, esto incluye la nariz y las cavidades
nasales, que actúan como la principal entrada de aire al sistema respiratorio, la nariz está
revestida por mucosa nasal y está equipada con estructuras como los cornetes nasales,
que ayudan a filtrar, calentar y humidificar el aire inspirado, así como a capturar
partículas extrañas y microorganismos.
Además de la nariz, el tracto respiratorio superior también incluye la boca, que puede
servir como una vía alternativa para la entrada de aire, aunque su función principal es la
ingestión de alimentos y líquidos, la faringe, o garganta, es una estructura común al
sistema respiratorio y al sistema digestivo, donde el aire y los alimentos se separan para
dirigirse hacia la laringe y la tráquea respectivamente, la faringe juega un papel
importante en la deglución y en el control del paso del aire hacia la tráquea durante la
respiración.
Finalmente, la laringe se encuentra en la parte superior de la tráquea y alberga las
cuerdas vocales, siendo esencial para la producción de sonidos durante la comunicación
verbal, además de su función en la fonación, la laringe actúa como una válvula que se
abre y se cierra para regular el flujo de aire hacia la tráquea y los pulmones.
En resumen, el tracto respiratorio superior cumple funciones importantes en la
preparación del aire inhalado al filtrarlo, calentarlo, humidificarlo y protegerlo contra
partículas extrañas antes de que llegue a la parte inferior del sistema respiratorio.
Tracto respiratorio inferior:
El tracto respiratorio inferior es la porción del sistema respiratorio que se encuentra
debajo de la laringe y está compuesta por una serie de estructuras anatómicas que
facilitan el intercambio gaseoso entre el aire inspirado y la sangre en los pulmones, este
conjunto de vías respiratorias más profundas incluye la tráquea, los bronquios, los
bronquiolos y los alvéolos pulmonares.
La tráquea, también conocida como el conducto traqueal, es un tubo flexible formado
por anillos de cartílago que se extiende desde la laringe hasta los bronquios principales,
actúa como un conducto de paso para el aire inhalado hacia los pulmones y está
revestido internamente por una mucosa ciliada que ayuda a limpiar y humedecer el aire.
Los bronquios son los conductos que se ramifican desde la tráquea y se dividen en
bronquiolos de menor tamaño, los bronquios primarios se bifurcan en bronquios
secundarios, luego en bronquios terciarios, y así sucesivamente hasta llegar a los
bronquiolos.
Los bronquios son los conductos que se ramifican desde la tráquea y se dividen en
bronquiolos de menor tamaño, los bronquios primarios se bifurcan en bronquios
secundarios, luego en bronquios terciarios, y así sucesivamente hasta llegar a los
bronquiolos.
Cavidad nasal:
La cavidad nasal, la cual tiene aperturas anteriores en la cara mediante sus dos narinas,
y posteriormente hacia la nasofaringe a través de sus coanas, el piso de la cavidad nasal
está compuesto por el paladar duro, mientras que su techo se compone posteriormente
por la placa cribiforme del hueso etmoides, en su parte anterior está constituido por
el hueso frontal y los huesos nasales o propios de la nariz, las narinas y la porción
anterior de la cavidad nasal contienen glándulas sebáceas y folículos pilosos que
previenen el ingreso de partículas dañinas o extrañas a la cavidad nasal.
Las paredes laterales de la cavidad nasal contienen tres estructuras óseas que se
proyectan desde su superficie denominadas cornetes nasales (superior, medio e
inferior); su función es incrementar el área de superficie de la cavidad nasal, los
cornetes nasales hacen que el flujo laminar de aire se vuelva lento y turbulento,
ayudando de esta manera a humidificar y calentar el aire a una temperatura cercana a la
del cuerpo.
El techo de la cavidad nasal contiene al epitelio olfatorio, el cual está compuesto por
receptores sensoriales especializados, estos receptores captan las moléculas de olor y las
transforman en potenciales de acción mediante el nervio olfatorio, estos potenciales de
acción viajan hacia la corteza cerebral y permiten la interpretación por parte del cerebro
para proveer el sentido del olfato.
Otro camino que puede tomar el aire para ingresar a nuestro cuerpo es a través de
la cavidad oral, si bien no está clasificada como parte del tracto respiratorio superior, la
cavidad oral provee una ruta alternativa en caso de obstrucción de la cavidad nasal, la
entrada hacia la cavidad oral se encuentra en el tercio inferior de la cara, mientras que,
por su parte posterior, encuentra su límite al unirse con la orofaringe en el istmo
orofaríngeo.
Senos paranasales:
La cavidad nasal está formada por varios huesos que contienen espacios de aire
llamados “senos paranasales”, los senos paranasales son nombrados según los huesos
con los que se asocian: maxilar, frontal, esfenoidal y etmoidal.
Los senos paranasales se comunican con la cavidad nasal por medio de ciertas aperturas
que hacen que reciban aire inhalado y contribuyan a su humidificación y calentamiento
durante la respiración, adicionalmente, la membrana mucosa y el epitelio respiratorio
que yace tanto en la cavidad nasal como en los senos paranasales, atrapa partículas,
polvo o bacterias que pueden resultar dañinas para el cuerpo.
Faringe:
Después de pasar por la cavidad nasal y senos paranasales, el aire inhalado sale a través
de las coanas nasales hacia la faringe, la faringe es un tubo muscular en forma de
embudo que contiene tres partes: la nasofaringe, orofaringe y laringofaringe.
La nasofaringe es la primera y más superior parte de la faringe, se encuentra posterior a
la cavidad nasal, esta parte de la faringe sirve exclusivamente como pasaje de aire, por
lo tanto, se alinea con el epitelio respiratorio, inferiormente, la úvula y el paladar blando
se elevan durante el proceso de la deglución, permitiendo cerrar la nasofaringe y evitar
que la comida que ingerimos ingrese a la cavidad nasal.
La orofaringe se encuentra posterior a la cavidad oral y se comunica con ella mediante
el istmo orofaríngeo, la orofaringe sirve como camino tanto para el aire que ingresa
desde la nasofaringe como para la comida que ingresa por la cavidad oral, por lo tanto,
la orofaringe está revestida por un tipo de epitelio protector estratificado escamoso no
queratinizado.
La laringofaringe o hipofaringe es la parte más inferior de la faringe, representa el
punto en donde el sistema digestivo y respiratorio se dividen, en su cara anterior, la
laringofaringe continúa con la laringe, mientras que posteriormente continua con el
esófago.
Laringe:
Siguiendo la laringofaringe, la siguiente y última porción del tracto respiratorio superior
es la parte superior de la laringe, la laringe es una estructura completamente hueca que
se encuentra anterior al esófago, está soportada por un intrincado esqueleto cartilaginoso
conectado por membranas, ligamentos y músculos asociados, por encima de las cuerdas
vocales, la laringe se encuentra revestida por epitelio escamoso estratificado como el de
la laringofaringe, por debajo de las cuerdas vocales, este epitelio cambia hacia un
epitelio cilíndrico pseudoestratificado con células caliciformes (epitelio respiratorio).
Siguiendo la laringofaringe, la siguiente y última porción del tracto respiratorio superior
es la parte superior de la laringe, la laringe es una estructura completamente hueca que
se encuentra anterior al esófago, está soportada por un intrincado esqueleto cartilaginoso
conectado por membranas, ligamentos y músculos asociados, por encima de las cuerdas
vocales, la laringe se encuentra revestida por epitelio escamoso estratificado como el de
la laringofaringe, por debajo de las cuerdas vocales, este epitelio cambia hacia un
epitelio cilíndrico pseudoestratificado con células caliciformes (epitelio respiratorio).
Aparte de su función principal de conducir aire, la laringe también resguarda a
las cuerdas vocales, las cuales son muy importantes para la producción de la voz,
la epiglotis cierra la entrada laríngea durante la deglución para evitar que los alimentos
o líquidos entren en el tracto respiratorio inferior.
Tráquea:
La tráquea se extiende desde la laringe hacia los pulmones, la tráquea está formada por
16 a 20 piezas apiladas de cartílago hialino en forma de C que están conectadas por
tejido conectivo denso, el músculo traqueal y el tejido conectivo elástico forman juntos
la membrana fibroelástica, una membrana flexible que cierra la superficie posterior de
la tráquea, conectando los cartílagos en forma de C, la membrana fibroelástica permite
que la tráquea se estire y se expanda ligeramente durante la inhalación y la exhalación,
mientras que los anillos de cartílago proporcionan soporte estructural y evitan que la
tráquea colapse, además, el músculo traqueal se puede contraer para forzar el aire a
través de la tráquea durante la exhalación, la tráquea está revestida con epitelio
cilíndrico ciliado pseudoestratificado, que es continuo con la laringe, el esófago bordea
la tráquea posteriormente.
Árbol bronquial:
La tráquea se ramifica en los bronquios primarios derecho e izquierdo en la carina, estos
bronquios también están revestidos por epitelio cilíndrico ciliado pseudoestratificado
que contiene células caliciformes productoras de moco, la carina es una estructura
elevada que contiene tejido nervioso especializado que induce una tos violenta si hay un
cuerpo extraño, como alimentos, los anillos de cartílago, similares a los de la tráquea,
sostienen la estructura de los bronquios y evitan su colapso.
Los bronquios primarios ingresan a los pulmones en el hilio, una región cóncava donde
los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos y los nervios también ingresan a los pulmones.
los bronquios continúan ramificándose en un árbol bronquial, un árbol bronquial (o
árbol respiratorio) es el término colectivo utilizado para estos bronquios de múltiples
ramas, la función principal de los bronquios, al igual que otras estructuras de la zona
conductora, es proporcionar un pasaje para que el aire entre y salga de cada pulmón.
además, la membrana mucosa atrapa residuos y patógenos.
Un bronquiolo se ramifica desde los bronquios terciarios, los bronquiolos, que miden
aproximadamente 1 mm de diámetro, se ramifican hasta convertirse en los diminutos
bronquiolos terminales, que conducen a las estructuras de intercambio gaseoso, hay más
de 1000 bronquiolos terminales en cada pulmón, las paredes musculares de los
bronquiolos no contienen cartílago como las de los bronquios, esta pared muscular
puede cambiar el tamaño del tubo para aumentar o disminuir el flujo de aire a través del
tubo.
Alveolos:
Un conducto alveolar es un tubo compuesto por músculo liso y tejido conectivo, que se
abre en un grupo de alvéolos, un alvéolo es uno de los muchos sacos pequeños,
parecidos a uvas, que están unidos a los conductos alveolares.
Un saco alveolar es un grupo de muchos alvéolos individuales que son responsables del
intercambio de gases, un alvéolo tiene aproximadamente 200 μm de diámetro con
paredes elásticas que permiten que el alvéolo se estire durante la entrada de aire, lo que
aumenta en gran medida el área de superficie disponible para el intercambio de gases,
los alvéolos están conectados a sus vecinos por poros alveolares, que ayudan a mantener
la misma presión de aire en los alvéolos y los pulmones.
Funciones de los órganos del sistema respiratoria
Función de las cavidades nasales:
Las cavidades nasales son cruciales para filtrar, calentar y humidificar el aire inhalado,
protegiendo así las vías respiratorias y asegurando que el aire llegue a los pulmones en
condiciones óptimas, además, albergan las células olfativas que nos permiten detectar
olores y contribuyen a la resonancia vocal durante la producción de sonidos.
Función de los senos paranasales:
Los senos paranasales son cavidades llenas de aire que se encuentran en los huesos del
cráneo alrededor de la nariz y la cavidad nasal, su función principal es aligerar el peso
del cráneo, mejorar la resonancia vocal y actuar como amortiguadores en caso de golpes
en la cabeza, además, ayudan a humidificar y calentar el aire inhalado, y actúan como
reservorios de moco que ayudan a mantener la humedad en la cavidad nasal y a eliminar
partículas extrañas.
Función de la faringe:
La faringe, ubicada en la parte posterior de la boca y la nariz, tiene varias funciones
clave, sirve como pasaje común para el aire y los alimentos, dirigiendo el aire hacia la
tráquea y los alimentos hacia el esófago, también desempeña un papel crucial en el
habla, al manipular el flujo de aire para la articulación de sonidos vocales, además, la
faringe contiene tejido linfático que ayuda en la defensa inmunológica al combatir
patógenos inhalados o ingeridos.

La faringe consta de tres partes: la nasofaringe, que filtra y humidifica el aire inhalado,
contiene las adenoides y participa en la ventilación del oído medio; la orofaringe, donde
se mezclan aire y alimentos, se inicia el proceso de deglución y se articulan sonidos para
el habla; y la laringofaringe, que sirve como pasaje común para el aire y los alimentos,
facilita la deglución al dirigir los alimentos hacia el esófago y ayuda a evitar la
aspiración al cerrar la entrada a la laringe durante la deglución.
Función de la laringe:

La laringe, también conocida como la caja de la voz, desempeña varias funciones


importantes, principalmente, actúa como un conducto para el aire que respiramos y
juega un papel clave en la producción de sonidos vocales durante el habla, además, la
laringe también protege las vías respiratorias al cerrarse durante la deglución para evitar
que los alimentos entren en la tráquea.
Funciones de la tráquea:
La tráquea es un conducto que permite el paso del aire hacia los pulmones durante la
respiración, su función principal es proporcionar una vía abierta y permeable para el
intercambio de oxígeno y dióxido de carbono en los pulmones, además, la tráquea está
revestida con células ciliadas que ayudan a atrapar y eliminar partículas extrañas del
aire, contribuyendo así a la protección de las vías respiratorias.
Funciones de los bronquios y bronquiolos:
Los bronquios y bronquiolos son conductos respiratorios que llevan el aire hacia y
desde los pulmones, los bronquios principales se ramifican en bronquiolos más
pequeños, y estos a su vez se dividen en bronquiolos terminales y luego en alvéolos,
donde ocurre el intercambio gaseoso, su función principal es distribuir el aire hacia los
alvéolos pulmonares para la oxigenación de la sangre y la eliminación de dióxido de
carbono, además, los bronquios y bronquiolos están revestidos con células ciliadas que
ayudan a atrapar y eliminar partículas extrañas del aire, protegiendo así los pulmones de
la inhalación de contaminantes.
Función de los alveolos:
Los alvéolos pulmonares son pequeñas estructuras saculares en los pulmones donde
ocurre el intercambio de gases entre el aire y la sangre, su función principal es facilitar
la difusión del oxígeno desde el aire inhalado hacia la sangre en los capilares
pulmonares, y la eliminación del dióxido de carbono desde la sangre hacia el aire
exhalado, esto permite la oxigenación de la sangre y la eliminación de productos de
desecho, apoyando así la función respiratoria y el mantenimiento del equilibrio ácido-
base en el cuerpo.

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