Tarea 8.
Renacimiento
Utopías, una palabra que sin duda no encontraba dentro de mi vocabulario pero
que hoy en día logro entenderla un poco mejor, proviene del término ethos que
hace referencia a los pueblos expresado por sus representantes más lúcidos y
reflejando ese como deseo de querer llegar hacia la felicidad a partir de la
imaginación, de cómo es que creemos que debería ser la sociedad, por esa razón
es que las utopías son parte de la filosofía y literatura, porque de alguna manera
ayudan como fundamentos para darle solución a aquellos problemas que se
puedan ver reflejados dentro de los diferentes grupos sociales, que en parte
también los podemos ver caracterizados por ser lejanos al ámbito geográfico,
esto como consecuencia de que al ser sólo un producto de nuestra imaginación y
parte de la necesidad de soñar con construir una sociedad ideal, no podemos
verlo encontrado en un lugar en específico.
Asimismo, hablamos también de que a partir del Renacimiento y el Barroco, esa
misma necesidad de la que hablamos fue aumentando respecto al nivel de
importancia ya que se observó que cada vez el surgimiento de problemas dentro
de la sociedad iban en aumento y eran más graves y complejos, por esta razón
fue que alrededor de los siglos XVIII y XIX, los ideales tanto de igualdad como
de fraternidad se fueron difundiendo alrededor del mundo, siendo como la base
la Francia revolucionaria.
La desigualdad social
Sabemos que desde años atrás, el tema de dividir a la sociedad por clases
sociales era cada vez más común, y ya no sólo hablamos de la desigualdad entre
hombres y mujeres, sino también entre los mismos hombres o en general de un
pueblo a otro, siendo el iniciador de que se desarrollaran y llevaran a cabo
ciertos movimientos religiosos que buscaban criticar la opulencia de algunos
estratos en desventaja con el resto. Por ello fue que a partir de la Revolución
Inglesa, las fuerzas del igualitarismo radical buscaron la manera de realizar
avances significativos para lograr la igualdad, y así, después de poner en marcha
un movimiento político, es que se da origen al socialismo.
Sin embargo a lo largo de los siglos XVII y XVIII, tanto Locke como Rousseau
se encargaron de sentar las bases para poder desarrollar una mejor comprensión
de lo que eran los derechos y por qué era tan importante para la humanidad y
para lo que se quería lograr: la felicidad.
Génesis y significado de las utopías
2
Parte de la etimología ou-topos que quiere decir “lugar que no existe”, por lo
tanto debe de interpretarse como una ilusión o un sueño del cual subyace una
crítica hacia el estado y a la realidad social para poder definir un destino al cual
queremos llegar, por ello es que los utopistas tratan de desarrollar proyectos que
les permitan desarrollar sueños en base a un ambiente que sea sano y agradable
para la sociedad, es decir, llegar al ideal de perfección al cual se aspira llegar,
pero el cual puede contar con dos destinos posibles: su restauración o su
obsolencia definitiva. Asimismo, lo que se busca es tener una noción de una
sociedad que cuente con un orden social, con cultura y beneficios de la vida, lo
cual ayudo al resurgimiento del precapitalismo o del capitalismo incipiente en el
siglo XII, en donde justamente el desarrollo de la vida urbana ocasionó
desajustes que afectaron tanto a las personas, individualmente, como a la
sociedad en general, siendo consecuencia de que la utopía pasará a tomar una
forma enfocada en el aspecto religioso y en oposición del clero.
Bajo la misma línea es importante que se mencione a Thomas Münzer, quién fue
el encargado de predicar el humanismo bajo ideas de igualdad y bondad.
Las utopías renacentistas
Durante el siglo XVI, en Europa, se vio reflejada una transformación tanto
cultura, espiritual y social representada principalmente por el Humanismo (visto
como el medio y el fin) y el Renacimiento (certidumbre de poder revivir una
época pasada tomándola en cuenta como un modelo a seguir), y que se tenía que
basar también en ciertos aspectos como: La herencia medieval, el
redescubrimiento de la Antigüedad, la filosofía humanista (basada en Platón) y
los neoplatónicos, en donde, principalmente, se desarrolla una ética individual y
social encaminada a vincular lo que era la moral con la libertad.
Asimismo, se recupera la obra “La Ciudad del Sol”, hecha por Tommaso
Campanella, en donde busca enfatizar su realidad utópica ciudad, la cual, hace
referencia a instaurar la reforma mágica que serviría para poder salvar al mundo
de la crisis en la que se veía envuelta.
La ciudad ideal de Campanella
Campanella, una ciudad que trataba de cuidar el carácter geográfico de su utopía
para poder dale solución a dos grandes problemas: la capacidad y la protección,
así como también poder planificar las ciudades y los lugares para que la
sociedad realmente tuviera un bienestar y satisficiera sus necesidades, por ello es
que dentro del Renacimiento se buscaba crear “la ciudad ideal” a partir de la
razón y a la medida del hombre.
La sociedad en La Ciudad del Sol
3
Las ciudades utópicas presentan una situación de lucha continua en donde
buscaban lograr la igualdad social, aunque eso estuviera sujeto a una clase
dominante, porque no debemos dejar de lado que vivimos dentro de una
sociedad en donde la jerarquía entre unas personas y otras cada vez es más
notoria, y por supuesto, no podía faltar aquí, sin embargo es importante hacer
mención que dicha clase dominante se encontraba conformada por los
archifilarcas y los príncipes, mientras que, por otro lado, el rol de los sacerdotes,
Mor, Sin y Pon era el de gobernar a los habitantes y ciudadanos tomando en
cuenta al amor, la sabiduría y el poder, pues, de esta manera, es que se podría
mantener el orden en tantos aspectos fuera posible.
Por ello es que dentro de su estilo de vida, encontramos que las personas sólo
podían trabajar horas al día, y entonces ¿Qué pasa con el resto de las horas?
Bueno pues recordemos que el principal objetivo de este tema es que se buscaba
conseguir la felicidad, por ello es que las horas restantes eran utilizadas para
poder discutir, leer, enseñar y aprender, y entonces podemos entender que la
educación está encaminada a lograr una igualdad social, pero también a plantear
modelos que partan de estructuras sociales, las cuales, estén apegadas a su
tiempo.
Por otra parte, debemos de considerar que al buscar que no exista una diferencia
social, y por ello, que no exista la soberbia, el tema de la esclavitud es
importante porque aquí no existe, dentro de Campanella se describe como
desaparecida e inexistente, lo que nos permite dar pie a entender que en el caso
de las personas que tienen algún mal físico se ve igualmente como si no
existiera, y así entonces no habría diferencia alguna ni tampoco algún maltrato
hacia ellos.
La educación en la utopía
Los fines del sistema educativo radican en la relación que se tenga con la
sociedad, y que por supuesto, el fin de la educación se vea vinculado con llegar
hacia la felicidad, por esto es que hablaremos acerca de las utopías renacentistas,
en donde los adelantos científicos sirven como defensas de sus ciudades, lo que
provoco que no existiera un estancamiento ideológico por el simple hecho de
que el hombre tiene una necesidad por adquirir conocimientos y buscar
desarrollar la parte científica, siendo esto puntos clave para considerar que la
educación es de suma importancia incluso para la división del trabajo en donde
se basaban en la observación de cada persona para descubrir sus inclinaciones.
Con respecto a la educación dentro de Campanella, podeos observar que los
niños no son educador por sus padres, sino por la comunidad, además de que era
considerada como obligatoria y de forma natural, pues le permitía al alumno a
“aprender haciendo”, pues como parte de una sociedad ideal debemos de
entender que existe el ocio creativo, y que, por lo tanto, la educación no sólo era
vista como un medio para vivir o mejorar la vida, sino también para conseguir
un cambio en las actitudes que tenían las personas.