UNE
DECLARAR A LA ESPECIE Araucaria araucana (Mol.) K. Koch EN LA
CATEGORÍA DE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN Y REGULAR LA EXTRACCIÓN
DE SU SEMILLA (PIÑÓN)
Convenio de Desempeño ÚNETE, Universidad es Territorio. Investigadores Proyecto
UNT15-0015 Universidad de La Frontera.
Rubén Carrillo López - Departamento de Ciencias Agronómicas y Recursos Naturales.
Llamamos a la comunidad científica del país, y a la sociedad chilena en general, a declarar a la
especie vegetal arbórea nativa Araucaria araucana (Mol.) K. Koch (araucaria, pehuén, pewen)
En peligro de extinción y a las autoridades gubernamentales a establecer periodos de
prohibición (tipo veda) y/o normas de regulación a la comercialización de su semilla (el piñón).
Esta especie que alcanza edades milenarias y alturas de hasta cerca de 50 m. y sólo habita en
un reducido territorio de Chile y Argentina, se encuentra en un peligroso estado de fragilidad
en nuestro país, debido en gran medida a el aumento en la frecuencia de incendios que han
afectado sus ecosistemas cada año, la comercialización indiscriminada de su semilla (piñón) y a
la insuficiente legislación para protegerla, en el entendido que se considera a esta especie
patrimonio natural, histórico, social y cultural del pueblo mapuche y de la nación toda.
El último incendio ocurrido el año 2015 en la Reserva Nacional China Muerta, ubicada en la
Región de La Araucanía, las llamas consumieron 6 mil 600 hectáreas, destruyendo a más de
500.000 árboles de araucaria. Anteriormente, en la temporada de 2001 - 2002, prácticamente
un 60% de los bosques de esta especie, ubicados al interior de la Reserva Nacional Malleco,
fueron dañados, producto de un incendio que arrasó 20.000 hectáreas..
Como especie primitiva, el pehuén no tiene la capacidad de respuesta frente a drásticas
alteraciones ambientales provocadas por el hombre, como sí la tienen las especies de
angiospermas o plantas con flores (mas evolucionadas), o incluso otras similares
emparentadas filogenéticamente con esta conifera endémica.
La distribución de Araucaria araucana, que se caracteriza por ser una gimnosperma (planta
conifera) primitiva y tener un lento crecimiento y desarrollo, está en un franco retroceso y
prácticamente no se recupera de la acción negativa que muchas veces ejerce el hombre. En la
actualidad, los ecosistemas naturales en donde se ubica, están siendo perturbados
constantemente a un ritmo mayor que la capacidad de respuesta que posee esta especie
milenaria, lo que repercute en la fragmentación de su habitat. Existen claros registros que,
después de cada incendio, esas superficies, son colonizadas por especies vegetales más
evolucionadas, como son las del grupo de las angiospermas. Las angiospermas, como especies
más modernas y evolucionadas, poseen una gran plasticidad morfológica y ecológica y por lo
tanto, son capaces de establecerse rápidamente en estos ecosistemas alterados, en
comparación con la Araucaria, desplazándola de su distribución original hacia áreas marginales
y haciendo prácticamente imposible su restablecimiento e irrecuperable los ecosistemas
originales de este árbol.
Cabe señalar que se trata de un árbol cuyo grupo vegetal originario es de aproximadamente
260 millones de años, lo cual es posible de ubicar a comienzos del período Triásico,
correspondiente a la Era Mesozoica, grupo que tuvo un gran desarrollo en el Periodo Jurásico
y que comenzó a declinar durante el Cretácico (hace unos 65 millones de años) debido a las
variaciones en el clima y a la competencia cada vez mayor con las nuevas especies
pertenecientes a las Angiospermas o plantas con flores. Este grupo de árboles milenarios, a
nivel de género botánico, se ha mantenido en el planeta durante millones de años con una
distribución gondwanica (asociada al hemisferio sur), considerándoseles en la actualidad
fósiles vivientes. Constituyen por ello un patrimonio natural extraordinario, ya que pueden
considerarse con toda propiedad como los bosques más antiguos en origen de la Tierra.
Periodos de prohibición de comercialización del Piñón (tipo veda)
Los órganos reproductores femeninos generadores de semillas que corresponden a conos que
se lignifican, aparecen después de 25 a 60 años en el árbol hembra, lo que recién les da a estos
el carácter de adulto. Ello significa que en todo el período anterior los árboles, están
imposibilitados de generar semillas. Algo similar ocurre con los árboles machos generadores
de conos masculinos productores una gran cantidad de granos de polen, pero con la salvedad
que tienen una menor duración en la rama.
En cada temporada (otoño) se comercializan toneladas de estas semillas denominadas
comúnmente como piñones, incluso lo que antes era hecho sólo por comunidades pehuenches
de las zonas cordilleranas, se ha vuelto una práctica extendida a los grandes supermercados
ubicados en los centros urbanos. Se debe considerar que la producción de semillas no es
constante año tras año. Una producción en temporada óptima considera 260 semillas por kilo,
estimándose la generación de 83 kilos por hectárea. Un saco tiene un promedio de 70 kilos.
Creemos que la única manera de disminuir el avance hacia su franca desaparición es
declarando a Araucaria araucana como una Especie en Peligro y establecer la prohibición (tipo
veda) de la comercialización de su semilla, producto que esta especie no genera frutos, lo que
se está comercializando y consumiendo, son toneladas de semillas. Estas semillas son la base
de la regeneración de estos ecosistemas y de la variabilidad genética de sus poblaciones. El
pool génico de esta especie, es fundamental para la respuesta a los cambios ambientales y ello
está en su semilla. Hay que entender por lo demás, que su respuesta es lenta y que de cientos
de miles de semillas que son arrojadas desde los árboles en estos ecosistemas al suelo, muy
pocas son las que alcanzan a generar individuos milenarios, sin considerar incluso la presión
antrópica ejercida por la colecta. La fragmentación de sus poblaciones en nuestro país es una
realidad, así como el carácter relictual de estas, por lo que es obligación anticiparnos a lo que
ocurrirá en un futuro cercano, si se mantiene esta práctica y el no cuidado de sus ecosistemas,
cuando ya no exista vuelta atrás. Se estima una reducción de al menos el 30% de su área de
ocupación en los últimos 360 años, sin embargo en este último tiempo se ha visto una clara
aceleración de este proceso.
No podemos pensar en restaurar araucaria generando plantas por esqueje sin utilizar su
semilla, porque eso sería algo similar a lo que hace la industria forestal para obtener individuos
con características maderables, estas prácticas son implementadas para generar clones y lo
que debe interesarnos, por su importancia, es la sustentabilidad de las poblaciones de esta
especie relictual y para ello es relevante la variabilidad genética y eso está en la semilla.
El declarar períodos de no extracción de su semilla, o limitar sus volúmenes de extracción,
conllevaría a disminuir la oferta del producto, restringiendo su disponibilidad, lo que implicaría
un aumento en el precio del piñón. Esto podría aumentar los ingresos de comunidades
pehuenches, y regular el comercio indiscriminado de esta semilla.
La disposición legal debiera eximir de esta restricción a la comercialización del piñón, a las
comunidades Mapuche—Pehuenche, dado que esta actividad de la recolección del piñón es
tradicional en su cultura.
Legislación actual
Araucaria araucana tuvo el status de Monumento Natural en 1976 el cual fue revocado en el
año 1987, lo que permitió la tala de esta especie longeva, sin embargo el 19 de marzo 1990 fue
reinstaurada su condición de Monumento Natural por el Ministerio de Agricultura, lo anterior
implica que está prohibida la corta o explotación de esta especie. Actualmente se encuentra
clasificada en la categoría En Peligro de extinción de acuerdo a los criterios de la UICN (Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza). De este modo se considera, de acuerdo a
lo anterior que esta especie se está enfrentando a un riesgo de extinción muy alto en estado
de vida silvestre.
La legislación actual de nuestro país solo declara a Araucaria como Monumento Natural, y
ello significa evitar que se corten árboles de esta especie en ecosistemas naturales, es decir la
intensión de la ley es evitar la corta, explotación y comercialización de su madera. Sólo se
puede explotar Araucaria y extraer su madera como árbol muerto, es decir, cuando éste no
posee actividad fotosintética. En este contexto, la ley no contempla la protección de la semilla
por lo que no está prohibida su extracción ni comercialización. Por esta razón, es necesario
legislar al respecto y crear un instrumento regulatorio que tienda a proteger las semillas de
araucaria en su ambiente natural. Esta legislación puede ser implementada en el ámbito
regional de acuerdo a su distribución geográfica.
Al alero del Convenio de Desempeño ÚNETE, Universidad es Territorio de la UFRO, se está
desarrollando una investigación para rescatar la variabilidad genética de la especie en la
comuna de Carahue denominada "Modelo de restauración ecológica en poblaciones de
Araucaria araucana (Molina) K. Koch presentes en la Cordillera de la Costa de la región de La
Araucam'a. Una alternativa para la sustentabilidad ambiental". Lo anterior, para impulsar el
resguardo de las poblaciones más australes del mundo ubicadas en la Cordillera de la Costa.