PROGRAMA DE ESCUELA SABÁTICA
PARA EL DÍA DE LAS DORCAS
MINISTERIO DE LA MUJER
UNIÓN COLOMBIANA DEL NORTE
INSTRUCCIONES: el programa se llevará a cabo con el formato de una entrevista.
Dentro del mismo se desarrollan las diferentes partes.
Debe haber una conductora que presenta el programa e introduce cada parte del programa y
hace la entrevista.
PERSONAJES:
CONDUCTORA: (Entrevistadora)
IRENA SANDLER: (Entrevistada – Personaje principal vestida de enfermera)
PRESENTADORAS: (De cada parte del programa portando el uniforme de las Dorcas)
SERVICIO DE CANTO: (Use varias personas para dirigir el servicio de canto con
himnos que hablen acerca del servicio)
INTRODUCCIÓN AL PROGRAMA:
CONDUCTORA: Buenos días hermanas, el día de hoy tenemos una invitada muy
especial, quien va a compartir con nosotros su historia de vida y de quien aprenderemos
grandes lecciones. Se trata nada más y nada menos de: Irena Sendler (1910-2008).
- Bienvenida, apreciada Irena a este programa. Les ilustro un poco sobre nuestra invitada:
Ella es más como “el Ángel del Gueto de Varsovia”, fue una enfermera y trabajadora
social polaca católica, que durante la Segunda Guerra Mundial ayudó y salvó a más de
2.500 niños judíos del Gueto de Varsovia. De paso un gueto es un área de una ciudad en
la que un determinado grupo étnico, cultural o religioso, voluntaria o
involuntariamente, vive en mayor o menor reclusión.
BIENVENIDA
CONDUCTORA: Gracias, Irena, por estar con nosotros. Estas personas desean escucharte.
Nuevamente bienvenida a la Escuela Sabática. Bienvenidos todos los presentes. ¿Por favor
Irena, cuéntanos como terminaste involucrada en todo este asunto?
IRENA:
-Cuando Alemania invadió el país en 1939, yo era enfermera en el Departamento de
Bienestar Social de Varsovia, el cual llevaba los comedores comunitarios de la ciudad. Allí
trabajé incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas tanto judías como
católicas. Gracias a eso, estos comedores no solo proporcionaban comida para huérfanos,
ancianos y pobres, sino que además entregaban ropa, medicinas y dinero.
HIMNO INICIAL
CONDUCTORA: Perdona. Irena. A estas personas les encanta cantar. Es así como
encuentran paz y solaz en el diario vivir
(Aunciar el coro “Multiplicadoras del Bien”)
[Link]
Ahora sí, Irena… Dinos qué te impulsó o motivó a involucrarte en esta aventura linda pero
peligrosa a la vez.
IRENA:
-La razón por la cual rescaté a los niños tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui
educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin
mirar su religión o su nacionalidad.
LECTURA BÍBLICA:
CONDUCTORA: Impresionante. Ahora vamos a escuchar un pasaje de la Biblia muy
valioso para este momento y que nos recuerda el don del servicio.
(Participante anuncia la lectura bíblica)
Mateo [Link]
“Así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su
vida en rescate por muchos”.
CONDUCTORA:
-Mis hermanos y amigos presentes, en 1940, los nazis crearon un gueto en Varsovia, y
Sendler, nuestra amiga aquí presente, horrorizada por las condiciones en que se vivía allí,
se unió al Consejo para la Ayuda de Judios Zegotas. Que sea ella misma quien nos relate lo
sucedido allí.
-IRENA: Conseguí, para mí y para mi compañera Irena Schultz, identificaciones de la
oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la lucha contra las enfermedades contagiosas. Más
tarde tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes invasores
tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos
controláramos el recinto.
ORACIÓN
-CONDUCTORA: Esta historia está interesante, pero creo que es un buen momento para
que hagamos juntos una oración. (entra la persona encargada de la oración).
-CONDUCTORA: Muy bien Irena, por favor, sigue contando para nosotros de tu
experiencia en el gueto.
-IRENA: Cuando caminaba por las calles del gueto, yo llevaba un brazalete con la estrella
de David, como signo de solidaridad y para no llamar la atención sobre mí misma. Pronto
me puse en contacto con familias a las que ofrecí llevar a sus hijos fuera del gueto. Pero no
les podía dar garantías de éxito. Lo único seguro era que los niños morirían si permanecían
en él. Muchas madres y abuelas eran reticentes a entregar a sus niños, algo absolutamente
comprensible, pero que resultó fatal para ellos. Algunas veces, cuando yo o mis chicas
volvíamos a visitar a las familias para intentar hacerles cambiar de opinión, encontrábamos
con que todos habían sido llevados al tren que los conduciría a los campos de
concentración.
ESPECIAL
-CONDUCTORA: Waoo, todo eso es triste, pero muy interesante. Vamos a hacer una
pausa para escuchar un canto especial que te animará para seguir contando a toda esta
historia.
(Alguien anuncia el especial)
-IRENA: A lo largo de un año y medio, hasta la evacuación del gueto en el verano de
1942, logramos rescatar a más de 2.500 niños por distintos caminos: comenzamos a
sacarlos en ambulancias como víctimas de tifus, pero pronto usamos todo tipo de
subterfugios que sirvieran para esconderlos: sacos, cestos de basura, cajas de herramientas,
cargamentos de mercancías, bolsas de patatas, ataúdes... cualquier elemento se
transformaba en una vía de escape.
-CONDUCTORA: Irena, estamos llegando casi al final de esta entrevista. Pero,
todavía nos quedan algunos datos interesantes . ¿Puedes darnos ejemplo de personas
rescatadas?
-IRENA: Sí, seguro, entre los miles de niños y bebés rescatados, uno de los ejemplos que
pasó a la posteridad fue el de Elzbieta Ficowska. Ella tenía cinco meses cuando una de mis
colaboradoras le suministró un narcótico y la puso en una caja de madera con agujeros, para
que le entrara aire. Fue sacada del gueto junto con un cargamento de ladrillos, en un vagón
traccionado por un caballo, en julio de 1942. La madre de Elzbieta escondió una cuchara de
plata entre las ropas de su bebé. La cuchara llevaba grabado su apodo, Elzunia, y la fecha
de su nacimiento: 5 de enero de 1942. Elzbieta fue criada por mi ayudante, Stanislawa
Bussoldowa, una viuda católica. Ficowska dijo más tarde que la fallecida Bussoldowa fue
su "madre polaca", para distinguirla de su "madre judía". Durante meses, la madre de
Elzunia llamó por teléfono para escuchar los balbuceos de su hija. Años después, muertos
ya sus padres en el gueto, la joven Elzbieta Ficowska fue conocida con el apodo de "la
niña de la cuchara de plata".
CONDUCTORA: ¡Que impactante historia Irena!, te invito para que escuches el repaso de
la lección.
Repaso de la Lección: (Oración por los maestros).
CONCLUSIÓN:
CONDUCTORA: Irena, gracias por compartir esos recuerdos con nosotros. Hermanos,
Irene Sendler quería que los niños un día pudieran recuperar sus verdaderos nombres, su
identidad, sus historias personales y sus familias. Entonces, ideó un archivo en el que
registraba los nombres de los niños y sus nuevas identidades
Los nazis supieron de sus actividades. El 20 de octubre de 1943, fue detenida por la
Gestapo y llevada a la infame prisión de Pawiak, donde la torturaron brutalmente. En un
colchón de paja, encontró una estampa de Jesús, con la leyenda: “Jesús, en ti confío”, que
conservó consigo hasta 1979.
¿Puedes decirnos algo al respecto?
SANDLER: Yo era la única que sabía los nombres y las direcciones de las familias que
albergaban a los niños judíos. Soporté la tortura y me negué a traicionar a mis
colaboradores o a cualquiera de los niños ocultos. Fui sentenciada a muerte, pero los
miembros de Zegota consiguieron sobornar a los soldados alemanes encargados de su
ejecución. Mientras esperaba la muerte, un soldado alemán me llevó para un "interrogatorio
adicional". Al salir, me gritó en polaco: "¡Corra!". Al día siguiente, hallé mi propio nombre
en la lista de polacos ejecutados.
En 1944, durante el alzamiento de Varsovia puse mis listas en dos frascos de vidrio y los
enterré en el jardín de mi vecina para asegurarme de que llegarían a las manos indicadas, si
moría. Al finalizar la guerra, los desenterré y le entregué las notas al doctor Adolfo
Berman, el primer presidente del Comité de Salvamento de los Judios Sobrevivientes.
Lamentablemente, la mayor parte de las familias de los niños habían muerto en los campos
de concentración nazis. En un principio, los chicos que no tenían una familia adoptiva
fueron cuidados en diferentes orfanatos, y poco a poco se los envió al Mandato Británico de
Palestina.
-CONDUCTORA: ¡Que bueno que esos niños pudieron encontrar un hogar!, a lo mejor
los cantos eran un aliciente para ustedes en esa época. Escucha un canto de nuestro tiempo.
(Entra quien anuncia el himno #497 “Manos”)
ORACIÓN FINAL:
CONDUCTORA: Muy bien gracias por todo esto, Irena, solo Dios te compensará por lo
que hiciste. Me hiciste recordar a las parteras del AT Sifra y Fúa, cuando salvaron las vidas
de muchos niños varones hebreos, desobedeciendo la orden del rey por seguir la voz de
Dios.
Apreciados miembros de Escuela Sabática, Irena Sendler fue nombrada dama de la Orden
del Águila Blanca, la condecoración más elevada concedida en Polonia
Los niños sólo conocían a Sendler por su nombre en clave, "Jolanta". Pero años más tarde,
cuando su fotografía salió en un periódico luego de ser premiada por sus acciones
humanitarias durante la guerra, un hombre la llamó por teléfono y le dijo: "Recuerdo su
cara, usted es quien me sacó del gueto." Y así comenzó a recibir muchas llamadas y
reconocimientos.
Pero Sendler nunca pensó que recibiría homenaje alguno por sacar secretamente a los 2.500
niños judíos del gueto de Varsovia, ni por soportar las torturas de los nazis o pasar décadas
hostigada por el régimen comunista que siguió a la guerra. Según ella lo expresó, "cada
niño salvado con mi ayuda fue la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título
para recibir la gloria". En referencia a las visitas incesantes que recibía, expresó: "Estoy
muy cansada; esto es demasiado para mí".
En 2007, el gobierno polaco la presentó como candidata para el Premio Nobel de la Paz.
Irena Sendler falleció en Varsovia (Polonia) el 12 de mayo de 2008, a los 98 años de edad.
Después de escuchar esta historia tan conmovedora y a la vez tan motivadora para nosotros,
solo nos queda agradecer a Dios por usar a personas como Irena Sendler como instrumentos
de amor, sanidad y paz. Bendiciones a todos los presentes y les esperamos el próximo
sábado.