OFERTA Y DEMANDA LABORAL.
LA DEMANDA: La demanda es la solicitud para adquirir algo. En economía, la demanda es
la cantidad total de un bien o servicio que la gente desea adquirir.
El significado de demanda abarca una amplia gama de bienes y servicios que pueden ser
adquiridos a precios de mercado, bien sea por un consumidor específico o por el conjunto total
de consumidores en un determinado lugar, a fin de satisfacer sus necesidades y deseos.
Estos bienes y servicios pueden englobar la práctica totalidad de la producción humana como
la alimentación, medios de transporte, educación, ocio, medicamentos y un largo etcétera. Por
esta razón, casi todos los seres humanos que participan de la vida moderna, son considerados
como ‘demandantes’.
La demanda es muy analizada en el estudio de la economía, que busca la manera más eficiente
de asignar los recursos, que son limitados, a las necesidades, que son ilimitadas. En teoría, si
el precio de todas las cosas fuera cero, la demanda sería infinita. La parte opuesta a la demanda
(lo que la gente desea adquirir), es la oferta (lo que los productores están dispuestos a poner a
la venta).
Determinantes del movimiento de la demanda:
Existen cinco tipos de determinantes que hacen posible un aumento o una disminución de la
demanda:
Precio: De los bienes y servicios, es inversamente proporcional a la demanda. Imagínese que
cuando el precio de un Smartphone de última generación sube de precio. Cuando antes su
precio de venta era 100 unidades monetarias y ahora son 150 unidades monetarias, habrá
menos gente que querrá o podrá comprarlo.
Oferta: La disposición de los bienes y servicios, expresada en la existencia de la empresa que
ofrece el servicio y en qué cantidad. Imagínese que en un mercado en el que ha habido un
terremoto y la cosecha de un producto agrícola se ha echado a perder. En esta nueva situación,
al haber menos cantidad de ese producto en el mercado el precio subirá porque habrá gente
dispuesta a pagar un precio superior.
Lugar: Espacio físico o virtual donde estos bienes son ofrecidos. Siempre hay un coste de
transporte atribuible al precio de venta de ese producto y, que es directamente proporcional a
la forma o método de transporte utilizado. Por ejemplo, es más barato el transporte de
productos envasados en cajas que el transporte de pescado congelado en alta mar, donde los
costes son elevados.
La capacidad de pago del demandante: En este punto la situación o poder de negociación
es clave a la hora de fijar un precio al bien o servicio en cuestión.
Deseos y necesidades: Tanto básicas como secundarias. En este sentido, imagínese que usted
tiene una necesidad imperiosa de comprar un producto en una zona geográfica donde no se
comercializa, necesario para el desarrollo de su vida cotidiana. Usted, como demandante
ofrecerá un precio de compra más elevado (está muy ligada al punto número.
En economía, el concepto de demanda siempre se suele estudiar ligado a la ‘oferta’, ya que
ambas deben de ser analizadas conjuntamente para determinar la cantidad de bienes y servicios
producidos y su valor monetario (véase la ley de la oferta y la demanda).
TIPOS DE DEMANDA.
DEMANDA INDEPENDIENTE.- Es aquella demanda que se basa en decisiones que no
dependen de la empresa, en este sentido la demanda de productos terminados son decisión
de cada cliente. También se clasifica como demanda independiente la demanda
correspondiente a las piezas de recambio. por ejemplo: la demanda de productos terminados
acostumbra a ser externa a la empresa, en el sentido en que las decisiones de los clientes no
son controlables por la empresa (aunque sí pueden ser influidas).
DEMANDA DEPENDIENTE.- Es el tipo de demanda que se basa en decisiones tomadas
por la empresa, tal es el caso de del sector automovilístico, según un estimado de ventas
futuras la empresa productora toma la decisión de la cantidad de piezas que va a producir y
poner en oferta. por ejemplo: aún si se pronostica una demanda de 100 coches para el mes
próximo (demanda independiente) la Dirección puede determinar fabricar 120 este mes, para
lo que se precisaran 120 carburadores, 120 volantes, 480 ruedas,etc. La demanda de
carburadores, volantes, ruedas es una demanda dependiente de la decisión tomada por la propia
empresa de fabricar 120 coches.
El término "demandante", aplicado a la economía, hace referencia al consumidor, a la
persona que demanda bienes o servicios en un mercado.
El término "oferente", hace referencia al productor, al que ofrece bienes o servicios en el
mercado. Oferente es un adjetivo que caracteriza a las personas que ofrecen. La palabra
oferente es de origen latín “offerens”.. En el ámbito económico, el mercado está compuesto
por la oferta y la demanda, por lo tanto, el término oferente es el individuo que ofrece un
producto, servicio en un mercado con el fin de conseguir altas ganancias, en contrapartida a
los oferentes, existen los demandantes son aquellas personas que contratan dicho servicio u
obtienen el producto. Los demandantes son caracterizados por llegar a un acuerdo con el
oferente con el fin de que este último realice un mejor precio a lo ofrecido y, así poder gozar
del mismo.
En el área jurídica, existe la figura de la oferta, la misma es una propuesta para contratar. Debido a lo
anterior, los requisitos para que exista una oferta son los siguientes: el oferente, conocido también
como el ofertante, es la persona que propone el negocio y, el aceptante es el individuo a quien va
dirigida la propuesta y debe de manifestar su consentimiento con el fin de que se perfeccione el
contrato.
La ley de demanda refleja la relación entre la demanda que existe de un bien en el mercado
y la cantidad del mismo que es ofrecido en base al precio que se establezca.
Su estudio permite deducir de modo sencillo las cantidades de los productos que en un mercado
son accesibles para los consumidores a varios niveles de precios. Existen además otras
variables condicionantes de la demanda. Estas son, por ejemplo, la renta, las preferencias o
conductas de los individuos, las modas y la existencia de bienes sustitutivos o
complementarios.
Por lo general, esta relación entre precio y cantidad es inversamente proporcional.
Habitualmente se representa la cantidad demandada como una variable dependiente del precio,
pero, de hecho, depende además de la renta de los individuos, los precios de otros bienes y
otros factores diversos.
LA OFERTA: en economía, es la cantidad de bienes y servicios que los oferentes están
dispuestos a poner a la venta en el mercado a unos precios concretos.
Más concretamente, la oferta es la cantidad de bienes y servicios que diversas organizaciones,
instituciones, personas o empresas están dispuestas a poner a la venta, es decir, en el mercado, en un
lugar determinado (un pueblo, una región, un continente…) y a un precio dado, bien por el interés del
oferente o por la determinación pura de la economía. Los precios no tienen por qué ser iguales para
cada tipo de productos e incluso en un mismo producto, dos oferentes diferentes pueden decidir poner
un precio diferente.
El término oferta proviene del latín offerre, que significa ofrecer. Esta palabra posee diversas
acepciones, una de ellas podría ser definida como la promesa de cumplir o entregar algo. También
puede ser entendido como la rebaja de un precio. Pero donde mayor importancia adquiere el
concepto es en Economía, donde es entendida como uno de los motores del mercado.
La oferta puede ser también definida como la cantidad de bienes y/o servicios que las distintas
organizaciones, empresas o personas tienen la capacidad y deseo de vender en el mercado, en un
determinado lapso tiempo y espacio, en un particular valor pecuniario, con el fin de satisfacer deseos
y/o necesidades.
La ley de oferta es entendida como la variación de la disposición de bienes y servicios en un
mercado, cuyos cambios se encuentran estrechamente vinculados con el cambio de los precios. Si
los precios son altos la oferta aumenta, de manera contraria, si los precios bajan la oferta hará lo
mismo.
ELEMENTOS DE LA OFERTA: Algunos elementos claves de la oferta son los siguientes:
1 Disposición de venta. En este caso se habla de los deseos del vendedor o productor de ofrecer su
mercancía o servicio. Estos deseos suelen ser determinados por los precios de la oferta, tal como ha
sido explicado en la ley de oferta. Si los precios son altos los vendedores desean ofrecer su bien o
servicio. En caso contrario muchas veces se opta por conservarlo.
2 Vendedores. Cuando se habla de vendedores se hace referencia a sujetos físicos o bien a cualquier
tipo de organización o empresa que posea la capacidad para ofrecer los bienes y/o servicios.
3 Cantidad. En este caso se hace referencia al número preciso de cada producto o servicio que los
vendedores desean ofrecer en el mercado.
4 Capacidad de venta. Este elemento no depende de la voluntad de los vendedores sino más bien de
aquello que tienen la posibilidad de producir u ofrecer en un determinado lapso de tiempo y a cierto
precio.
5 Deseos y necesidades. Cuando se habla de deseos de los compradores no se habla de necesidades
concretas, sino más bien de anhelos. Por ejemplo deseo una campera o saco de determinada marca.
En cambio las necesidades son ciertos requerimientos básicos de las personas de los cuales se hayan
privados, por ejemplo la necesidad de abrigo.
6 Mercado. Este es el lugar donde pueden ser intercambiados bienes y/o servicios a cambio de dinero.
Este espacio puede ser físico o virtual, por ejemplo por medio de Internet.
7 Lapso de tiempo. En este caso se hace referencia al ciclo en que los bienes y/o servicios pueden
ser encontrados en el mercado. Pueden ser semanas, meses, años.
8 Precio. Cuando se habla de precios se hace referencia al valor pecuniario expresado en una
determinada moneda que poseen los productos y/o servicios.
Con la diversificación y tecnificación de la economía, el concepto de oferta ha ido en evolución
constante a lo largo de tiempo. Desde una única unidad de venta (por ejemplo, la oferta de pan en la
Edad Media era única y a un precio fijo), hasta contar con verdaderas discriminaciones de precios,
en función de calidad, la cantidad, el lugar donde se ofrezca e incluso al mercado objetivo al que vaya
destinado.
En cualquier sistema económico, ya sea de economía planificada o libre mercado, la oferta juega un
papel fundamental en la determinación del precio, ya que es la interacción de esta con la demanda en
ese momento la que podrá trasladar al precio la cuantificación y valoración de los productos y
servicios a las necesidades de los demandantes.
Por otra parte, en ocasiones la oferta no viene dada por acciones del mercado, sino que viene impuesta
por alguna institución (Estado, Administración, Organización…) para poder suplir unas necesidades.
Esto se produce aunque no haya demanda, e incluso en ocasiones los productores pactan ofrecer unos
mismos bienes a un precio similar, rompiéndose la cadena de libre mercado y quebrando la
competencia.
Oferta y Demanda.- La ley de la demanda establece que, manteniéndose todo lo demás constante, la
cantidad demandada de un bien disminuye cuando el precio de ese bien aumenta. Por el otro lado, la
ley de la oferta indica que, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad ofrecida de un bien
aumenta cuando lo hace su precio. Así, la curva de la oferta y la curva de la demanda muestran como
varía la cantidad ofrecida o demandada, respectivamente, según varía el precio de ese bien.
Para entender cómo se puede llegar al punto de equilibrio hay que hablar de dos situaciones: escasez
y exceso:
1..- Cuando existe exceso de oferta, el precio al que se están ofreciendo los productos es mayor que
el precio de equilibrio. Por tanto, la cantidad ofrecida es mayor que la cantidad demandada. Con lo
consiguiente, los oferentes bajarán los precios para aumentar las ventas.
2.- Por el lado contrario, cuando existe escasez de productos, significa que el precio del bien ofrecido
es menor que el precio de equilibrio. La cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. De
modo que los oferentes aumentarán el precio, dado que hay muchos compradores para pocas unidades
del bien para que el número de demandantes disminuya, y se establezca el punto de equilibrio.
Resumen
La ley de la Oferta y la Demanda es el principio básico sobre el que se basa una economía de mercado.
Este principio refleja la relación que existe entre la demanda de un producto y la cantidad ofrecida de
ese producto teniendo en cuenta el precio al que se vende el producto.
Así, según el precio que haya en el mercado de un bien, los oferentes están dispuestos a fabricar un
número determinado de ese bien. Al igual que los demandantes están dispuestos a comprar un número
determinado de ese bien, dependiendo del precio. El punto donde existe un equilibrio porque los
demandantes están dispuestos a comprar las mismas unidades que los oferentes quieren fabricar, por
el mismo precio, se llama equilibrio de mercado o punto de equilibrio.
LA OFERTA DE TRABAJO.
La oferta de trabajo es la cantidad total de trabajo ofrecida por los individuos integrantes de una
economía.
La oferta de trabajo está en función, fundamentalmente, de la remuneración que se obtiene por el
mismo. Aunque también hay otros factores que influyen sobre la oferta de trabajo, como pueden ser
las condiciones de trabajo, la existencia de remuneraciones extrasalariales, las posibilidades de
promoción en el empleo y la formación en el trabajo, entre otros.
Los individuos han de tomar una decisión acerca del trabajo que están dispuestos a ofrecer y para ello
han de sopesar los beneficios y los costes de trabajar.
El beneficio fundamental del trabajo es la renta que se deriva del mismo. Y el coste principal del
trabajo es el tiempo y esfuerzo que requiere la dedicación al trabajo y que el individuo habrá de
restárselo a sus otras actividades, es decir, al ocio. De esta manera, los individuos se enfrentan a la
disyuntiva entre el trabajo y el ocio.
Los individuos ofrecen la cantidad de trabajo con la que logran maximizar su utilidad. Cada individuo
maximiza su utilidad cuando elige el tiempo de trabajo para el que la utilidad que le reporta la renta
obtenida es exactamente igual a la pérdida de utilidad que le ocasiona renunciar a tiempo de ocio.
La oferta de trabajo es heterogénea en el sentido de que los trabajadores no son iguales entre sí; tienen
diferentes preferencias y cualificaciones. Este hecho justifica la diferencia de remuneración, según
los distintos puestos de trabajo y según los trabajadores. Cuanto mayor haya sido la inversión en
capital humano, entendida como los gastos en educación reglada y en formación en el trabajo, mayor
es la productividad del trabajador.
La cantidad de trabajo que se ofrece en una economía depende de:
1.- El volumen de población activa. Cuanto mayor sea ésta, mayor será la oferta de trabajo.
2.- El número de horas que cada persona esté dispuesto a trabajar, lo que dependerá entre otros
factores, del salario percibido. Los trabajadores ofrecen su trabajo a las empresas a cambio de un
salario y, mientras trabajan, renuncian a realizar otras actividades (ocio, limpiar la casa, cuidado de
familiares). Si aumentan los salarios, las personas estarán más motivadas a trabajar más; sucede al
revés cuando los salarios disminuyen. Por tanto, la curva de oferta de trabajo en función del salario
es creciente. No obstante, cuando los salarios son lo suficientemente altos, muchas personas prefieren
trabajar menos y ganar menos y, a cambio, disponer de más tiempo libre.
LA DEMANDA DE TRABAJO.
La demanda en el mercado de trabajo representa la cantidad de trabajadores que las empresas
o empleadores están dispuestas a contratar. Las empresas necesitan trabajadores para poder
desempeñar su actividad y obtener el máximo beneficio a través de la venta de los bienes y
servicios que producen. Para ello demandan fuerza de trabajo en el mercado y estarán dispuestas a
contratar trabajadores siempre que los ingresos que consigan por su labor sean mayores que
el salario que les tiene que pagar. Por tanto, si el salario es muy alto, sólo se contratará a unos pocos,
siguiendo el principio de que el ingreso marginal de los trabajadores es decreciente en función del
número de trabajadores contratados (se contratarían los más necesarios para el funcionamiento de la
empresa) y de que en el caso de salarios sean muy altos habrá menos empresas dispuestas a operar en
el mercado por cuestión de rentabilidad. En sentido contrario, en un mercado en el que los salarios
son bajos, se puede contratar a más trabajadores aunque estos produzcan menos cantidad de bienes
en el mismo tiempo.
Equilibrio entre Oferta y Demanda En una situación normal, el mercado se encuentra equilibrado.
Se oferta tanto como se demanda. Es decir que todo lo que hay para vender se vende (nadie demanda
más ni menos de ese determinado bien o servicio de lo que está ofertado en el mercado).
Exceso de Demanda
Si por ejemplo bajase mucho el precio de un bien, aumentaría su demanda (más interesados sobre el
mismo) y al mismo tiempo también descendería la cantidad ofrecida (sería menos rentable y por lo
tanto habría menos interesados en ofrecerlo). Se produce entonces un exceso de demanda, es decir
muchos compradores interesados en comprar y al mismo tiempo un mercado que ofrecerá menos
cantidad. En ese caso no estará equilibrado hasta que se llegue a un nuevo punto de equilibrio del
mercado.
Exceso de Oferta
Si el precio de un bien sube, nuevamente se deja el equilibrio. Habrá más vendedores interesados en
vender (ya que la rentabilidad será mayor) pero al mismo tiempo menos compradores interesados en
comprar (porque el precio es más alto). Esta situación se conoce como exceso de oferta.
De la misma manera que en el caso anterior el mercado no estará equilibrado hasta llegar a un nuevo
punto de equilibrio en el que se oferte tanto como se demanda.
EL MERCADO LABORAL
Desde la consolidación de la Revolución Industrial y sus efectos socioeconómicos en gran parte del
planeta ha aparecido en escena un concepto tal vez inexistente hasta el momento que se construyó a
partir de la realidad que aquella revolución fue desarrollando. Estamos hablando de la idea de mercado
laboral, un espacio donde todas las fuerzas humanas entendidas como mano de obra se reúnen con
las oportunidades laborales ofrecidas por quienes poseen los bienes de producción.
Aparición del concepto de mercado laboral: una verdadera revolución. Más allá de los enormes
efectos económicos que trajo un proceso tan complejo y profundo como la Revolución Industrial,
debemos aquí hacer referencia a aquel que nos interesa en relación al concepto de trabajo. Mientras
antes en la historia humana el hombre y la mujer habían sido siempre dueños de aquello que se
producía en mayor o menor medida, esto hacía que tuvieran un contacto más concreto tanto con el
producto como con el trabajo en sí mismo. Con la Revolución del siglo XVIII, uno de los principales
cambios fue aquel que estableció que los obreros en las fábricas ya no eran dueños de lo que producían
sino que sólo eran poseedores de fuerza humana y de tiempo para ser utilizado realizando una
actividad en particular. Esto hizo que el trabajo se deshumanizara y se despersonalizara, perdiendo el
trabajador noción de su contribución al total de la economía y convirtiéndose fácilmente en una
variable de desecho ya que quienes poseen los bienes de producción determinarán a partir de entonces
el valor del trabajo en forma de salario.
Pero, ¿qué es realmente el mercado laboral? Por mercado laboral entendemos a ese espacio
abstracto donde los seres humanos adultos, capaces de realizar una actividad, se colocan ofertando su
fuerza, su tiempo y su operabilidad o conocimiento. En ese mismo espacio es donde los empresarios
o dueños colocan las necesidades laborales que tienen que cubrir y conectan de ese modo a aquellas
personas que consideran más aptas para el puesto.
El mercado del trabajo en la actualidad En la actualidad los mercados laborales son fácilmente
una variable de estudio ya que en ellos se pueden observar elementos como capacitación y preparación
de los trabajadores, nivel de conciencia sobre sus derechos, oferta y demanda laboral, desempleo y
empleo, etc.
De este modo, mientras una sociedad se encuentra en una crisis económica, uno de los primeros
espacios en los que repercute es en el mercado laboral y esto es visible porque se pierden puestos, el
valor del trabajo desciende, los obreros aumentan en proporción a la demanda, los trabajos ofertados
son de malas condiciones, etc. En sí mismo, el mercado laboral es un fenómeno social al cual los
Estados deben prestar especial atención para asegurar una buena calidad de vida a los habitantes de
un territorio.
Empleo y desempleo El empleo es un contrato entre dos partes, el empleador y el trabajador. Un
empleado puede ser definido como la persona que presta un servicio a otra bajo contrato expreso o
implícito. En el ámbito comercial, se entiende que el empleador está buscando un beneficio en la
actividad que organiza, mientras que los empleados reciben un salario como contrapartida de sus
servicios (el trabajo también se realiza en empresas públicas, organizaciones sin fines de lucro, o en
los hogares). Desde el punto de vista estadístico, se han desarrollado una serie de definiciones y
medidas del fenómeno laboral. En este sentido, la población económicamente activa (PEA) se define
como todas las personas dispuestas a trabajar en condiciones de hacerlo. La tasa de participación se
define como la PEA dividida por la población total. La tasa de empleo es igual a la población ocupada
dividida por la PEA. El nivel de desempleo es igual al porcentaje de desempleados en relación con la
PEA.
El desempleo se produce cuando una persona capacitada para trabajar y deseando hacerlo no consigue
empleo. El problema del desempleo trae consecuencias directas y duraderas para el individuo y su
entorno familiar y social, resumidas en el deterioro del nivel de vida y problemas psíquicos.
El desempleo por tiempo prolongado erosiona la formación profesional y la auto-confianza; se
producen tendencias al aislamiento, crisis de identidad, enfermedades psicosomáticas y dependencias.
Con respecto a las amenazas familiares, se habla también del peligro de problemas educativos de los
hijos, el incremento de niños que tienen dificultades de conducta o que sufren de abandono, la
renuncia a una adecuada formación profesional debido a la indiferencia ante el futuro. Por ello, el
objetivo primordial de la política económica es la creación de empleos y la lucha contra el subempleo.
El desempleo es el resultado de una sumatoria de causalidades complejas que involucran a la persona
afectada, los mercados, el marco institucional del Estado y la sociedad. La economía estudia el
fenómeno del desempleo para determinar sus causas y presentar recomendaciones para la política
económica. Básicamente, el nivel de empleo es el producto de la interacción entre la oferta y demanda
laboral. En principio, los cambios en el empleo dependen de las nuevas personas que ingresan al
mercado laboral, de las personas que pierden su empleo y buscan nuevos, de las personas que
encuentran nuevo trabajo y de las personas que dejan de buscar trabajo.
El desempleo es un desequilibrio económico originado por la diferencia entre la cantidad de
trabajo ofrecida y la cantidad de trabajo demandada, en las condiciones y niveles de salarios
existentes en un momento dado en el mercado de trabajo. En sentido estricto, por desempleo
se entiende el conjunto de personas en edad activa que, estando dispuestos a trabajar, no tienen
empleo.
Funcionamiento del mercado laboral
El mercado de trabajo, además, tiene otras peculiaridades. A pesar de que como cualquier otro
mercado se rige por la ley de la oferta y la demanda, interviene el gobierno (a través de las
normas jurídicas), las instituciones sociales y organizaciones colectivas como los sindicatos.
En el mercado laboral se fija el salario y las condiciones de trabajo mediante un proceso de
negociación, determinándose así el nivel y la calidad de vida de los empleados.
En los mercados competitivos el precio funciona como un mecanismo de ajuste, hasta que se
alcanza el equilibrio. El mercado de trabajo no funciona como un mercado perfectamente
competitivo, ya que tiene imperfecciones, rigideces e intervenciones desde el exterior.
Imperfecciones porque tanto las empresas como los trabajadores tienen poder de mercado para
influir en el salario. Rigidez porque el empleo supone una relación personal estable y tanto al
trabajador como a la empresa les interesan otras condiciones además del salario.
Finalmente, hay intervención de la legislación laboral en el mercado de trabajo donde se fijan
las características de los contratos laborales, las indemnizaciones por despido, la fijación de
un salario mínimo, entre otros-
Características el mercado laboral
Entre las características del mercado laboral destacan:
Está sujeto a una regulación donde se impone un precio mínimo, que es el salario mínimo
legal. Esto implica que no es un mercado de competencia perfecta porque siempre habrá
personas dispuestas a recibir un salario por debajo de ese mínimo, pero no podrán ser
absorbidas por el mercado.
Es un mercado con rigidez, pues los contratos de trabajo tienen normalmente un periodo de
duración. Así, un empleado no puede ser tan fácilmente despedido (al menos que se le pague
una compensación).
Existen variables externas que afectan al mercado laboral, como los cambios tecnológicos.
Estos hacen que cada vez más tareas manuales o mecánicas puedan ser desarrolladas por
computadoras o inteligencias artificiales. Así, con el tiempo, serán más valoradas habilidades
como la creatividad y la capacidad de pensar “fuera de la caja”.
Puede suceder que las entidades educativas no siempre formen a los profesionales que
demanda el mercado laboral, de modo que las personas deben adquirir conocimientos ya
estando en puestos de trabajo. Esto puede ser facilitado por los propios empleadores mediante
capacitaciones.
Existe el llamado desempleo friccional que es cuando la persona deja su puesto laboral de
forma voluntaria. Así, se toma un tiempo para encontrar otra oportunidad laboral, para
estudiar, etc. Esta es una de las razones por las que no existe el pleno empleo.
Por qué es importante el mercado
El mercado laboral es clave en la economía de los países, ya que de su desempeño depende la
rentabilidad de las empresas.
Por otro lado, también incide en la estabilidad de la paz social. Una sociedad desempleada es
proclive al malestar, a las protestas, a la pérdida del poder adquisitivo. A la larga, esto tiene
repercusiones políticas, económicas y de todo tipo.
Qué ocurre con la demanda del mercado laboral?
Los cambios en la tecnología y la sociedad han tenido un impacto directo en la demanda del
mercado laboral. Durante los siglos pasados se han sucedido numerosas crisis económicas con
impacto global. Asimismo, las dos guerras mundiales, también modificaron el tablero de
poder.
La concepción antigua de los trabajadores encontraba su fundamento en la existencia de oferta
de puestos de trabajo y estabilidad a largo plazo. Esta realidad contrasta con las características
del mercado laboral actual. Durante las últimas décadas del siglo XX se observa:
1.- Flexibilidad.- Aparición de los llamados contratos de trabajo “basura”. Se caracterizan por
una contratación de mano de obra a muy corto plazo (2 – 3 meses), renovables o no, a su
término, indemnizaciones menos ostentosas, reducción de los derechos a las vacaciones
anuales, entre otros perjuicios.
2.- Productividad.- Se priorizan las exigencias de productividad por encima de los derechos
del trabajador. Inclusive por encima de su bienestar psicosocial. Se requieren largas horas de
trabajo para poder obtener una contraprestación digna.
3.- Baja en el valor de la hora hombre.- El exceso de oferta de mano de obra ha provocado la
caída del valor de los salarios promedio.
4.- Competencia.- El grado de competencia por los puestos de trabajo se ha internacionalizado,
en muchas profesiones. El trabajo remoto hace que las pautas salariales se vuelvan
internacionales. Este es el caso de los trabajadores de call center, administrativos, industria del
software, entre otros.
5.- Seguridad Social.- En este punto se han modificado los requisitos para el acceso al
beneficio jubilatorio y de pensión. Se da mayor importancia a temas de prevención de riesgos
de trabajo y enfermedades laborales.
6.- Automatización.- La incorporación de la robótica y la informática han expulsado mano de
obra artesanal, automatizando procesos. También ha obligado a una reasignación de los
recursos humanos surgiendo nuevos puestos de trabajo y especializaciones. Por ejemplo,
Digital manager, etc.
Trabajos con demanda en el futuro.- Esta nueva realidad, en cierta forma encuentre algunos
límites:
1.- Economía y Gobierno.- Los sistemas económicos y políticos son los que permiten un mayor
o menor grado de avance de la tecnología. También establecen la estrategia de crecimiento del
país.
2.- Legislación.- El poder legislativo establece cuáles serán las normas que se impondrán a la
sociedad. La regulación del comportamiento social establece un equilibrio justo de poder y
satisfacción de necesidades.
3.- Tecnología.- La mejor combinación de los factores productivos, así como la incorporación
de las TIC, permite mejorar la eficiencia y eficacia. En la actualidad se ha visto reducido el
ciclo de vida de los avances en este punto. La velocidad de la circulación de la información ha
contribuido al esparcimiento del conocimiento a nivel internacional.
4.- Habilidades humanas.- La formación del capital humano requiere un plazo de 5 años,
aproximadamente. Aunque los conocimientos que adquiere se modifican y avanzan en un
plazo de un máximo de 3.
5.- Impacto social.- La sociedad es la dará el visto bueno a los cambios incorporándolos en su
vida cotidiana. Por otra parte, será de la interacción social de donde surgen nuevas formas de
relacionarse, de aprender, y de crecer en materia laboral y tecnológica.
Tipos de trabajo del futuro.- La observación de la realidad actual y de las proyecciones
demográficas hacia el futuro permiten sacar algunas conclusiones. En materia laboral, la
tendencia es a la mayor digitalización, trabajo con robots y expansión de la población. En este
último punto, el Word Economic Forum prevé para mediados del siglo XXI un 53% de
personas mayores de 65 años de edad.
Asimismo, se observa una marcada incidencia de las máquinas en la vida cotidiana. Es por
ello que es factible prever una mayor actividad robótica. Ello en especial en aquellos procesos
estándares y automáticos. Por ejemplo, limpieza, conciliaciones bancarias, atención al cliente
24 hs., cálculos matemáticos y probabilísticos, pintura, etc.
En consecuencia, la oferta de puestos de trabajo será relacionada a las siguientes habilidades:
1.- Creatividad.- Las oportunidades de empleo podrán estar asociadas a todos aquellos tipos
de tareas de mayor complejidad. Es decir, todo aquel desarrollo de modelos que las máquinas
no puedan sustituir a través de la inteligencia artificial.
2.- Digitalización.- Tecnicaturas de programación de software y robótica, personal de soporte
de software y hardware, telecomunicaciones, etc. En la actualidad, existe un alto porcentaje de
trabajos indefinidos que se vinculan a estas disciplinas.
3.- Empatía.- El ser humano es per sé social, por lo que los servicios a la persona no dejarán
de tener su presencia en la sociedad. Entre ellos, salud, acompañamiento a mayores y niños,
educación, etc.
INDICADORES DEL MERCADO DE TRABAJO
Para analizar el estado y características del mercado de trabajo se utilizan una serie de
indicadores. Los más importantes son:
1 Población económicamente activa (PEA): es la cantidad de personas en
una población edad de trabajar y que desean trabajar. La Población Económicamente Activa
es un término acuñado por la ciencia económica para describir, dentro de cierto universo de
población delimitado, al subconjunto de personas que son capaces de trabajar y desean hacerlo.
La definición de este subconjunto varía de acuerdo a la legislación o convención de cada país
o región económica con relación a su información demográfica particular y características
sociales propias. Podemos considerar generalmente que la edad más baja del rango está
alrededor de los 12 a 15 años, y la más alta se encuentra entre los 60 y 70 años. La realidad
demográfica, económica y social hace que la definición de esta PEA (abreviatura de Población
Económicamente Activa) cambie de acuerdo con estas circunstancias y necesidades.
Un segundo elemento, además de la edad, que define a la PEA, es la disponibilidad para
trabajar. No todas las personas que se encuentran en el rango de edad pertenecen por definición
a la PEA, para ello deben contar con un trabajo remunerado o desear hacerlo, con base en esto
se podrá definir la Tasa de Desempleo, pues esta relación sólo se refiere a aquella proporción
del total de la PEA que no tiene trabajo remunerado (la definición cambia según la
convenciónch local).
La forma y los medios que el hombre utiliza para satisfacer sus necesidades están íntimamente
ligados al trabajo y a la organización social del mismo. Por ello, la composición de la fuerza de
trabajo mantiene una estrecha relación con el desarrollo económico de un país. El interés por
conocer las características esenciales de los proveedores del bienestar social ha ido cambiado;
actualmente, la información estadística y los estudios sobre la mano de obra son prioritarios
por ser parte indispensable de los planes de desarrollo económico y social. La información
censal permite analizar la evolución socioeconómica del país y conocer factores que se asocian
al volumen, la composición de la fuerza de trabajo y su distribución. El conocimiento sobre
cómo se inserta la población ocupada en los distintos sectores económicos; los volúmenes de
población que concentra cada sector, los cambios de un sector a otro y el dinamismo de algunos
sectores, son los indicadores más claros sobre cómo se organiza la actividad económica en la
entidad
2 Desempleo o desocupación: se refiere a las personas que integran la PEA y no se encuentran
empleados. El término desempleo es sinónimo de desocupación o paro. El desempleo o paro
está formado por la población activa (en edad de trabajar) que no tiene trabajo. No se debe
confundir la población activa con la población inactiva. Existen tres tipos de desempleo
(Samuelson) que en economías periféricas suelen ser cuatro (desempleo estacional). Estos
tipos de desempleo son el cíclico, el estructural, el friccional y el estacional. El tipo de
desempleo más nocivo es el desempleo cíclico. En este caso sus consecuencias pueden llevar
a países con instituciones débiles A la violencia generalizada y finalmente la desobediencia
civil En países desarrollados la situación puede provocar vuelcos desde
las políticas de Estado hasta definitivamente la adopción de un sistema económico distinto so
pena del debilitamiento institucional. Un caso de desempleo cíclico ha sido la crisis mundial
de 1929. lokas pirobas
Subempleo: se refiere a las personas que trabajan menos tiempo que el que establece la
jornada legal (usualmente entre 35 y 45 horas semanales).
El Subempleo ocurre cuando una persona capacitada para una determinada profesión o cargo
no puede trabajar por causa del desempleo, por lo que opta por tomar trabajos menores en los
que generalmente se gana poco. También ocurre en algunas empresas donde la persona
comienza con un cargo menor y posteriormente se capacita y se titula en una profesión, pero
aún conserva su cargo inicial. Uno de los "trabajos del subempleo" es la venta de cosas en las
calles. Índice de salario real: mide el aumento o disminución del promedio de los salarios en
su poder de compra. Empleo informal: indicador muy utilizado pero sin una definición
única. Se refiere a las personas que poseen empleos que carecen algunos elementos básicos:
registración, protección legal, seguridad social, estabilidad, relación laboral, etc.
3.- Feminización: se refiere a la cantidad de mujeres presentes en un mercado de trabajo. La
mayoría de los 1.500 millones de personas que viven con 1 dólar o menos al día son mujeres.
Además, la brecha que separa a los hombres de las mujeres atrapados en el ciclo de la
pobreza ha seguido ampliándose en el último decenio, fenómeno que ha llegado a conocerse
como "la feminización de la pobreza". En todo el mundo, las mujeres ganan como promedio
un poco más del 50% de lo que ganan los hombres. Las mujeres que viven en la pobreza a
menudo se ven privadas del acceso a recursos de importancia crítica, como los préstamos, la
tierra y la herencia. No se recompensa ni se reconoce su trabajo. Sus necesidades
en materia de atención de la salud y nutrición no son prioritarias, carecen de acceso adecuado
a la educación y a los servicios de apoyo, y su participación en la adopción de decisiones en
el hogar y en la comunidad es mínimo. Atrapada en el ciclo de la pobreza, la mujer carece de
acceso a los recursos y
EL MERCADO DE TRABAJO EN EL PERÚ.-
Resulta común en nuestro medio caracterizar la relación entre el sistema educativo y el sistema
laboral y productivo como un problema de exceso de la oferta de profesionales. Es necesario
avanzar hacia un enfoque más complejo que incorpore temas como el de
pertinencia, equidad y calidad de la educación superior. El sistema de educación superior ha
experimentado un crecimiento explosivo en las últimas cuatro décadas. Mientras la población
entre 15 y 24 años de edad se duplicó a lo largo del período, el número de postulaciones a las
universidades se multiplicó en veinte veces. Actualmente el número de trabajadores con
educación superior representa casi el 30 % de la fuerza de trabajo en nuestro país, un stock
relativo de profesionales comparable al de países asiáticos y europeos desarrollados. Este
incremento del número de profesionales no ha sido consecuencia de un comportamiento
irracional de las familias y los individuos. Estudiar una carrera superior en el Perú no sólo ha
brindado oportunidades de empleo sino que ha resultado más rentable que quedarse con
educación secundaria. En ese sentido, no es cierto que el desempleo profesional sea más alto
que el experimentado por otras categorías ocupacionales. En el año 2000 mientras que el 5.5
% de las personas con educación universitaria completa estaban desocupadas este porcentaje
era de 8.2 % entre quienes sólo contaban con secundaria completa. Tampoco es verdad que
una persona con educación superior gane igual o menos que otra con menor educación.
Diversos estudios realizados por GRADE han demostrado que si bien es cierto que la
diferencia de ingresos entre quienes cuentan con una profesión y el resto de la población tiende
a acortarse en épocas de crisis económica, la ventaja de quienes han finalizado alguna carrera
profesional es evidente. Hasta hace dos años, en pleno periodo recesivo, una persona con
educación superior no universitaria ganaba 1,5 veces más que una persona con educación
secundaria, y una con educación universitaria ganaba tres veces más que alguien con solo
secundaria. Lo que sí caracteriza la situación laboral de los profesionales es el subempleo
por calificaciones. Un estudio de GRADE halló que alrededor de la tercera parte de los
profesionales en el Perú trabajaban en ocupaciones que requerían un nivel de formación más
bajo que el que habían alcanzado. Además comprobó que los niveles de subempleo calificado
varían según la carrera y la especialidad profesional estudiada.
El desajuste entre educación superior y empleo no sólo se traduce en subempleo por
calificaciones sino también en la baja calidad del desempeño de muchos profesionales
egresados de las universidades e institutos superiores. Basta interrogar a empresarios y
empleadores en general para ver la importancia de este problema que se arrastra desde los
niveles básicos. Los sectores de menores recursos se ven más perjudicados por la baja
calidad e ineficiencia del sistema educativo. Un estudio de GRADE ha confirmado que los
egresados de colegios y universidades de gestión privada reciben un mayor premio en ingresos
monetarios que los egresados de instituciones públicas, lo cual se debe no sólo a diferencias
en el origen socioeconómico del alumnado sino también a diferencias en la calidad de la
formación brindada. Otro estudio sobre egresados de educación técnica
aportó evidencias acerca de la existencia de una relación directa entre el origen
socioeconómico del estudiante y la calidad del instituto al cual este accede.
En suma, además de las políticas orientadas al logro de una economía estable y dinámica, es
urgente concentrar esfuerzos por elevar la calidad de la educación superior y mejorar el vínculo
entre oferta y demanda en el mercado de profesionales. Lo primero pasa –entre otras medidas-
por desarrollar un sistema de acreditación de carreras e instituciones basándose en criterios de
calidad y excelencia. Lo segundo supone estrechar los vínculos entre las instituciones de
educación superior y el sector empresarial del país, así como establecer mecanismos de
información que permitan a las familias y los jóvenes orientar adecuadamente sus opciones de
estudios.