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POSMODERNIDAD Rotado

apunte de posmodernidad
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= a sad sl rey +t Posmodernidad Esther Diaz Ed. Biblos, Buenos Aires, 1999 Graps, 1983 1 Qué es la posmodernidad?* 1. El fin de las utopias Cuenta la leyenda que Ruiz Diaz de Vivar murié en su tienda de campaiia, durante el transcursode una lucha incierta. Sushombres lo cubrieron con los atributos de caballero. El corcel lo sostuvo erguido en su armadura. Entré asf al fragor del combate. Los moros, al ver avanzar la gallarda figura dsl Campeador, hufan y gritaban: "(Mio Cid! [Mio Cidl”. He aqué una posible metéfora del fin de la modernidad. La modernidad estaria en el campo de batalla. No sabemos si viva 0 muerta. Atin pelea, Alpromediar el siglo xx algunas corrientes de opinién comenzaron auutilizar el término'posmoiernidad’ para referirse a ciertas manifes taciones culturales contemporéneas. Esta expresién ha generado polémicas. Se pregunta: jer nuestra época se asiste, realmente, a una ruptura con la modernidad? La posmodernidad jno es ~en ultima instancia—un pliegue mas dela modernidad? ;Asistimos a un cambio epocal o, por el contrario, auna moda fugaze intrascendente? El término ‘moderno’ se remite al siglo V de nuestra era y significa “actual”. En aquel momento, los cristianos eran modernos respecto de los paganos. Estos eran considerados antiguos. Elsentido de‘moderno’ como nuevo, actual, renovador, sigue vigente, De modo que, paradé- Jicamente, si existe un movimiento posmoderne, en tanto nuevo, también podria ser abarcado en el concepto de moderno. El término *Bste artfeulo fue publicado enaaw., ;Posmodernidad?, Buenos Aires, Biblos, 1988. Esta versiGn esté modificada, y algunos de los fragmentos del original se encuentran diseminados ao largo del presente libro, (3) 16 EstherDiaz ‘moderno’ es dilematico porque, si lo novedoso es moderno, oponerse a la modernidad (como se pretende en la posmodernidad) jno es moderno? Sepuede responder que la posmodernidadno es modernacn tanto no sélo pretende novedades sino también rescatar fragmentos del pasado y, fundamentalmente, ahondar en la critica a la moderni- dad, si bien tal critica se encuentra en las entrafias mismas de la modernidad.* Jiirgen Habermas sefala que, mientras lo que simplemente est de moda queda pronto rezagado, lo moderno (que es mucho mas que una moda) sigue conservando un vinculo secreto con lo elisico.? Si bien la modernidad surgié de una oposicién a la époea elésiea, ha conformado modelos perdurables; por esto estd ya incluida en lo clisico. Moderna es la conciencia que tiene una época de haber superado, por rupturas, sus lazos con el pasado. Ahora bien, lo modemo, como ruptura, es exterior o interior a la modernidad, porquenosélo hubo rupturas de lo moderno respecte deo cliisico sino también rupturas dentro mismo de la modernidad. Como periodizacién histériea la Edad Moderna ya es pasado. Los historiadores la ubican entre los siglos XV XVII! Pero, en realidad, cuando decimos “moderno”, coma superado por lo posmoderno, no nos: referimos al sentido de “actualidad” que tiene la palabra, ni tampoco ala Edad Moderna, Nos referimos a un movimiento histérico-cultural quesurge en Occidentea partir del sigloxVIy persiste hasta elxx. Para algunos autores (por ejemplo, Habermas) atin persistimos en la modernidad. La crisis ideol6gica actual no seria més que otra vuelta de tuerea de la modernidad misma. Para otros autores (a los que me sumo) la modernidad se habria agotado al promediar el siglo xx. Y los enclaves modernos que atin persisten serian como el brillo de una estrella apagada, cuyos reflejos seguimos viendo més allé de su Pero no podemos referirnos a la posmodernided si primero no aclaramos a qué nos referimos cuando decimos ‘modernidad’. Por ello trataré de esquematizar los pardémetros fundamentales del proyecto ‘moderno, para acceder luego a las caracteristicas de asta nueva época 1, Yaenelsigloxvn,esdecir,en losinicios dela modernidad,Giambattista Vico produce una fuerte eritica a la'racionalidad moderna y, en el siglo x0, el movimiento romantico retoma y multiplica dieha critica, El romanticismo puede leerse como una contracultura moderna dentro de la modernidad 2. Véase Jurgen Habermas, “La modernidad, un proyectoincampleto”, en H, Foster et al.,La posmodernidad, Barcelona, Kairés, 1985,. 20. 8. Bntre 1453 (cafda de Constantinopla) y 1789 (toma de la Bastilla) 2Quéesla posmodernidaa? uw hhist6rica Hamada posmodernidad, capitalismo tardfo, época posin- dustrial, edad digital ocualquier otro delos calificativos que pretenden significar que los ideales modernos se estén resquebrajandodemane- ra alarmante (0 tranquilizante, segén como se mire). Centraré mi reflexién en los valores cognitivos, econdmicos, estéticos, mitico- Teligiosos, politicos, éticos y eréticos de nuestra cultura.* ‘Notodas las manifestaciones delamodernidad surgieron al mismo ‘tiempo ni en los mismos lugares geogréficos. Aunque se expandieron rapidamente por Europa y la incipiente América. El espiritu de las Juces dieciochesco ~es decir, la Ilustracién 0 madurez moderna— defendié la idea progresista de la historia, Concibié la cultura confor- ‘mada por tres esferas: la ciencia, la moralidady elarte. Estas esforas se validaban, respectivamente, por medio de la verdad, el deber y la belleza. Ademés, convergian al orientarse por el ideal de unidad de la idoologia del Progreso. Pues, en tanto y en cuanto la razén gobierna las acciones humanas, lahumanidad sedirige hacia su perfeccién. Los tres dmbitos podrfan en unfuturo confluiren unaunidadplena. Enesa ‘unidad suprema se fundirian todos os deseos y las opiniones partieu- lares. La subjetividad concentraria su posibilidad maxima accediendo ala universalidad de la raz6n, gran ideal de la “humanidad”. ‘La urdimbre que sostiene el conglomerado simbélicoy material al que Ilamamos “época” se teje con distintas maneras de considerar el tiempo o la idea de temporalidad. La antigiedad se regia por los arquetipos de su propio pasado. Para encontrar sus modelos hege- ménicos se guiaba por arquetipos arcaicos. La modernidad, en cam- bie, apunté al futuro, Todo habia que hacerlo en pos de un mafiana mejor. Ese era el ideal de la ciencia, que progresaria hasta poder conocer Ios més recénditos secretos de la naturaleza; de la ética- Politica, que creceria en justicia al ritmo de una racionalidad en aumento; y del arte, que devendria obra totalmente racionalizada. ‘Kant, también él borracho de futuro, patentiza en sus tres eriticas la divisién tripartita de la cultura. En Critica de la razdn pura el filésofo pretende fundamentar la ciencia moderna, esto es, el conoci- miento. Pues desde su concepcién epocal, conocimiento es sinénimo de ciencia, Esta ciencia guiada por In’ razén se regia por leyes ‘universales, necesarias y a priori. Bl universo entero, en tanto fené: 4, Me refiero a la cultura occidental surgida on el sigloxvma. de C., en laisla deCreta (época areaiea), que continsaenla Greciadelsigiov a.deC. yatraviesa la cultura latina hasta el siglo vde nuestra era (época antigua), sigue vigente durante todo el Medigevo, se afianza entonces desde el centro de Buropa de manera espectacular en la modernidad y se expande hasta nuestros dias y nuostras regiones, 18 Esther Diaz ‘meno, en tanto puede ser pereibido, estaba regido por las inmutables eyes enunciadas de manera magistral por Isaae Newton, La primera Critica deja establecida no s6lo la estructura formal del sujeto (trascendental) sino también de lanaturaleza regida por leyes abso- lutas y transparentes para la ciencia, En Critica de la razén préctica, Kant aborda el tema de la moral. ‘También ella se rige por la razén. Pero sus leyes, aunque son tan inmutables como las de la naturaleza, no siempre son cumplidas por los sujetos. El motivo habré que buscarlo en la libertad, que es la “clave de béveda" del edificio de la razén pura, No obstante, Kant, como buen moderno, apunta al futuro y al mejoramiento ético bajo la égidadelarazén. Publieé un librocenel titulo La paz perpetwa, porque Ia humanidad, si progresara en su ascenso hacia la racionalidad, aleanzaria~por fin ese tipo de pas. Finalmente, en Critica del juicio(estético), Kantse ocupadelaotra gran esfera de la cultura: el arte. También para el arte el fil6sofo encuentra una fundamentacién racional, en tanto el sujeto est constituido por formas estéticas puras, a priori, que al confrontarse con la obra de arte producen la satisfaccién del gusto estético, Ahora bien, en la problematica dol conocimientoKant piensa desde logros de su tiempo, como el éxito de la mecénica de las trayectorias. En la instancia moral, apela a una ética del deber, que los grupos hegeménicos levantaban como bandera de su tiempo. Pero en lo que atafie ala estética, Kant se adelanté a su época, Pues si bien es cierto que sus contempordneos producfanobras de arte (que obviamente son modernas) también es cierto que recién afin del siglo xIXy comienzos del xx irrumpieron con fuerza las expresiones mas osadas del arte racional moderno, llamado genéricamente “modernismo”: dode- cafonismo, abstraccién, cubismo, fancionalismo, futurismo, surrea- lismo y demas expresiones modemistas, tales como las de Rubén Darfo, Thomas Mann, Le Corbusier, Marcel Proust y James Joyce, por nombrar sélo algunos. Kant conceptualiza ideas que regulardn las aspiraciones de una humanidad que él encontraba madara para la autodeterminacién. A pesar de ser moderno, parecia afiorar la unidad de la cultura vigente en la Grecia areaica y pretendfa lograr cierta unidad que le diera sentido a su época hist6rica. Pero mientras en lo arcaico la unidad estaba dada porel pensamientomit.co-religioso; en la modernidad, se aspiraba a la idea de una razén abarcativa, A partir de ello, Kant concibié una ciencia, una ética y un arte racionales atravesados por la flecha implacable del progreso. Todo apuntaba a la utopia, al no lugar en el que los sujetos seremos razonables, justos y estéticos ‘La mentalidad moderna ha traspasado ya tres siglos, ha sobrevi- ‘Qusesla posmodernidad? 1 vido avarios movimientos artisticos, ha atravesado los Iimites de la flosofia y de la ciencia, se extiende pornuestras sociedades. :Sigue ‘vivo, ain, suespiritu de basqueda de unidad? Desde laperspectivaque defiende los valores modernos, se protende que existe objetividad absoluta y unidad metodolégies en la cioncia legalidad universal en Ja moral y una légica (racional) interra en el arte. Pero desde las récticas y los diseursos contemporén2os, asistimos a la siguiente realidad: eada ciencia impone sus reglas de juego, la moral se rige por luna pluralidad de e6digos y el arte no se atiene a imperativos mera- ‘mente racionales, sino mas bien creatives, sensitives, irénicamente ceruditos e incluso populares. El discurso de la modernidad se revere a leyes universales que constituyen y explican la realidad. Algunosdesus términos son deter- minismo, racionalidad, universalidad, verdad, progreso, emancipa- cién, unidad, continuidad, ahorro, mafiana mejor. EI discurso de la posmodernidad, en cambio, sostiene que sélo puede haber consensos locales parciales (universales acotados), diversos juegos de lenguaje oparadigmas inconmensurables entresi. Algunosdesus términosson deconstruccién, alternativas, perspectivas, indeterminacin, irrever- sibilidad, descentralizacin, disolucisn, diferencia, Lamodernidad fue rica en “ismos”: iluminismo, modernismo, empirismo, racionalismo, ppositivismo; la posmodernidad es rica en “post”: posestructuralismo, posindustrial, poscritiea, poshistoria, 2ostiencia, posfilosofia, post- sexualidad. {Cémo y cudndo se comeazaron a desencadenar estos cambios? En el drea de la ciencia y la técnica, la conmocién se comienza a producir en la segunda mitad del xpcy sontinta hasta nuestros dias Bstosnuevos paradigmassemanifiestan en aenunciacién del segundo principio dela termodinamica (entropfa),en labiologia evolucionista,en las geometrias no euclidianas, en la tooria de la relatividad, en Ia ‘meednica cusintiea, en los estudios astronémicos, en cl desarrollo de Jas ciencias sociales, en laeclosién de Is informatica, en el despliegue de la biogenétiea y en la expansién de los medios masivos. La pretendida neutralidad ética de In cencia, defendida por el hoy desfallecionte neopositivismo y sus impotentes defensores actuales (acionalistas criticos y fildsofos analitizos), se enfrenta ala siguiente disyuntiva: geiencia libre, al servicio deuna investigacién comprome- tida tinieamente con la biisqueda de la verdad, o ciencia dependionte de las inversiones econémico-tecnolégicas?® ‘5. Quien tenga mejor tecnologia ~es decir, mas potencial econdmico-tendra mas posibilidades de poner a prueba sus hipstesis y, por lo tanto, mas posibilidades de seguir desarrollandola investigacién cientifiea (aun tratan- dose de ciencia bésica). 20 Esther Diaz Respecto de la moral, que inclaye en este término lo ético-politico, los cambios se desencadenan, “undamentalmente, a partir de la ‘Segunda Guerra Mundial. Esta guerra fue la confirmacién empfrica del fracaso del ideal que intenté justificar la Primera Gran Guerra: “para que nunca mds haya una guerra”. Ambas conflagraciones, sumadas a hechos posteriores, como la Primavera de Praga, Mayo del 68 las sangrientas dictaduras el Tercer Mundo—por nombrar s6lo algunos acontecimientos de violencia social~marean un fuerte desafio alas estructuras valorativas dela modernidad. Desde el punto de vista estético, es probable que lo que hoy se denomina “posmodernismo” se haya gestado en el seno mismo de las vanguardias modernistas.° Tal vez ni siquiera como escisién, sino como continuidad o explotacién extrema de algunos de los principios modernistas. De todos modos como veremos més adelante el arte posmoderno agrega o subvierte valores respecto de la axiologia estéticamodernay obien le resta importancia a la bisqueda desenfro- nada de lo nuevo o bien le imprime una direccién distinta a tal biisqueda: entre lo nuevo se incluye, también, el rescate de lo viejo, pero reciclado. El proyecto de la modernidad apostaba al progreso. Se erefa que la ciencia avanzaba hacia la verdad, que el progreso se expandiria como forma de vida total y que la ética encontraria la universalidad apartir denormas fundamentadas racioralmente. No obstante, las conmocio- nes sociales y culturales de los titimos decenios parecen contradecit Jos ideales modernos. La modertidad, prefiada de utopias, se dirigia hacia un mafiana mejor. Nuestra época~desencantada-sedesembara- zade las utopias, reafirma el presente, rescata fragmentos del pasado yno se hace demasiadas ilusiones respecto del futuro, 2. El eéctel fantastico: ética, ciencia, arte 2.1. Lo ético-social Apartir de mediados del sigloxx se registran cambios profundos tanto en las practicas sociales como en el imaginario colectivo con el que 6. Los términos ‘modernism’ y ‘posnodernisme' son utilizados para indicar los movimientos estéticos que so producen en cada una de las corrientes cultarales las que se denomina “mcderidai”yposmodernidad, respect {Qué Ia posmedernidad? a interactiian. Algo muy fuerte nos separa de la concepcién de Ia existencia vigente desde ol Siglode las Luces hastalaSegunda Guerra Mundial. La nueva actitud podria resumirse en una especie de descreimiento en el progreso global de la humanidad. Sucesos como el nazismo, la invasién a Hungria o el Proceso militar argentino, entre otros, se presentarian como una rotunda negacién al pretendido progreso racional de la humanidad, pronosticado por el espiritude las Luces, Hechos como Hiroshima, Chernobyl, la irrupeién de armas biologicas o los desastres ecolégicos hacen sospechar de la exeelencia incondicional dela ciencia. La tan mentada globalizacion no hace mis que desnudar su propia falacia: se globalizael dominio neoliberal, pero cada vez hay més ganancias concentradas en menos manos y hay, por consigguiente, mas (o més agudos) bolsones de pobreza. ‘Las ideas de progreso, en general, se afianzaban en el convenci- miento de que el desarrollo de las artes, del conocimiento y de las libertades redituaria en beneficio de la humanidad. No obstante, ‘Squmanidad’ es un término demasiado abarcador. Son miembros dela hhumanidad los explotadores y los explotados, los torturadores y sus -victimas, los rieos ylos pobres, los desarrollados ylos dependientes. Bs dificil pensar que la parte que pierde privilegios en un proceso de cambios, en aras de una pretendida emancipacién de la humanidad, acepte como progreso la pérdida de esos privilegios. {Desde dénde y cémo se mide la emancipacién? 2Quién es el sujeto del progreso?, zel rico, el pobre, el capitalista, el proletario, el sabio, el analfabeto, el homosexual, el homofébico, el tolerante, el intolerante? Todos ellos (y ‘muchos més) podrian querer legitimar su propio y particular interés enun discurso de“emancipacién dela humanidad” porque, obviamen- te, se sienten parte de ella, Para el cristiano la emancipacién pasa por Ja salvaci6n de las almas; para el marxista, por la revolucién social; parael nazi, porla pureza dela raza; para el liberal, por la igualdad de posibilidades para el desarrollo del individuo. Mucha sangre se ha derramado en nombre de los ideales emancipatorios, ,quién puede decidir cual es el universalmente justo?” En politica, la negacién del pluralismo va perdiendo su poder de conviccién. Los ideales rigides y excluyentes adolecen—cada vez mas— de fuerza seductora, Las teorfas comienzan a regirse por un “pensa- miento débil”, en el sentido de no fundamentalista. Aunque, paradgji- camente, ce asiste asimismo al recrudecimiento de algunos funda- 1. ‘Ni el liberalismo econémico o politico ni los diversos marxismos salen inedlumes de estos dos sigios sangrientos. Ninguno de llosestélibre dehaber ‘cometido crimenes delesa humanidad”, Jean-Frangvis Lyotard, Lacondicion posmoderna, Madrid, Catedra, 1983, p. 91. 22 BstherDiaz ‘mentalismos. Hay una pérdida de fe en las ideologias duras, como el comunismo. Pero el necliberalismo, que pretende pasar por “no duro", bombardea pueblos con total impunidad. Seimpone una pluralidadde presencias. Es como sila cultura moderna, basada en el valor funda- mental de lo nuevo, hubiera cafdo en su propia trampa. El marasmo posmaderno es el resultado de la hipertrofia de una cultura dvida de novedades. Las vanguardias modernistas proclamaban una especie dehedonis- ‘mo: libertad artistica, exaltacién de os sentidos y, como consecuencia deello, critica ala sociedad burguesa conservadora y ahorrativa. Pero he aquf que el desarrollo econsmico del capitalism —sin ningun pudor~ tomé los ideales modernistas y los incorporé a su dindmica productiva, demostrando asi que el hedonismo no es un privilegio de bohemios. Constituye, més bien, el modus vivendi de la sociedad del capitalismo tardio: confort, menor esfuerzo, “igualdad de posibilida- des”, espectaculo, derroche, satisfaccién inmediata, “pronta entrega”. Las diferencias sociales sélo atafien a lacalidad del disfruteinmediato, perono al disfrute en s{ mismo, sies que se le puede llamar asi al acto de aspirar pegamento, en unchico de acalle, comparadocon lacocaina de méxima pureza que aspira un ejecutivo 0 un politico en la suite de un hotel de cinco estrellas Si se mira la cultura desde la éptica del modo de vida, son el capitalismo la politica multinacionales, y noel modernismo artistico y sus excéntricos seguidores, los principales artifices de la cultura hedonista. Los esléganes del capitalismo tardio tienen que ver con: espontaneidad, placer, objetos delujo, publicidad, moda, megarrecitales auspiciados por politicos y empresas multinacionales, medios masivos ¥ crédito, crédito, erédito. La instauracién del etédito socavé el ‘modernoy perimido principio del ahorro. Antes se ahorraba pensando en un mafiana mejor, ahora se gasta antes de tener el dinero. La libreta de ahorro era moderna, la tarjeta de crédito es posmoderna. El Fondo Monetario Internacional le otorga crédito a los Estados, la humilde tarjeta de un banco nacional posibilita que se endeuden el cempleado y el obrero. Todo en funcién de la pretendida realizacién personal, del éxito. 1 éxito econdmico, como ideal a ser alcancado, es una de las principales utopias que conserva una sociedad posmoderna que se tfana de no sufri de wopismos. Porque hasta las sectores mas carenciados, que dificilmente puedan obtener ese tipo de éxito, se arroban mirando por televisidn a divas despampanantes con automé- viles plateados, Los idolos televieivee, al decirles a sus andnimos admiradores “te quiero’, “sos divino”, “te mando un beso”, desde la pantalla, hacen creer ~por un fugaz instante- que se comparte con {Quées!a posmedernidad? 28 ellos la mullida butaca de un Mercedes Benz. El hedonismo legitima alcapitalismo. (Otro aspecto del hedonismo y de la discutible, pero verbalizada, tolerancia contempordnea es el espfritu de comicidad. Se vive en una gratuidad lidiea. Lo cémico en la moda o en la publicidad no busca vvietimas, trata més bien-de prodigar una atmésfera de buen humor. ‘Aun el humor politico, muy écido en ciertas épocas, adquiere ultima- mente un aire ligero e irénico. Lo agresivo no causa risa. Hl enfrenta- miento entre dos personalidades, en el nivel del espectaculo, se dirime afavordel més desinhibido y fresco. Elnuevohéroenosetomaenserio ‘asi mismo, No dramatiza. Se earactcriza por una actitud maliciosa- ‘mente relajada ante los acontecimientos. Se desechan los rostros adustos y las miradas acusadoras. Hay que ser seductor. Hay que ser simpético. El lider es eficaz si es divertido. La derecha, el centro y la inquierda, calificativos inventados por la moderna y burguesa Revolu- cin Francesa, tratan de “ponerse a tono". Los politicos que en esta, época siguen todavia adhiriéndose a esos desactualizados apelativos tratan de ser divertidos. Hoy, sia un personaje publico se lo acusa de “aburrido”, sus cuidadores de imagen se preocupan més que si se lo acusara de corrupto, En las soeiedades del capitalismo tardio, el culto de la libertad individual y el despliegue de la personalidad se refuerzan y se ubican enel centro mismo de las preocupaciones. Este culto imbricado con el hedonismo, el consumismo y el rechazo a la autoridad apoyan la idea dequeesta sociedad es el productode la l6gica del modernismollevada asus tltimas consecuencias.* Las modas y las costumbres cotidianas de las sociedades desarrolla- das ~y la aspiracién a compartirlas de las sociedades periféricas— no permanecen inmunes a las transformaciones epistémicas, politicas y culturales de esta nueva época histérica. Lo que se acostumbraba a estigmatizar como cultura de masas ahora es aceptado dentro de los recintos de un dominio cultural abierto y flexible (para desesperacién delos “dinosaurios” academicistas).La bésqueda de lorétro—en arqui- tectura, en vestimenta, en musica, en arteen general—nosignifica que no siga vigente la moderna (y por lo tanto antigua) avidez de noveda- des, Hoy todo quiere ser abarcado, desde la villa de emergencia hasta el coqueto barrio cerrado: aparatos electrénicos, cuidado del cuerpo, Iideres “espirituales” y, sobre todo, pantallas. Pantalla detelevisién, de 8. Esta actitud puede rastrearse en los postulados del modernismo, en los cuales "el rechazo de la autaridad data de un noble objetivo de fines del siglo xvm: el de imbuir del deseo de libertad a las masas del pueblo”, Richard Sennett, La autoridad, Madrid, Alianza, 1982, p. 46. 26 . EatherDiaz Pc, de shoppings, de radares policiales, de negocios, de colegios, de operaciones quirtirgicas, de videos familiares, de videos pornograficos, de aprendizaje, de discusién politica, en fin, de diversién. 2¥ la moral privada, personal, inalienable? Ella no conforma mas que un variado calidoscopio ético, una pluralidad de valores, un alejarse del deber como imperativo absolut kantiano, Se accede asta ‘un universo de imperativos hipotéticos y de derechos, en los que cada sujeto debe comprometerse con su propia responsabilidad personal. La, muerte del deber no significa, de ningiin modo, 1a ausencia de responsabilidad. Significa, nada més y nada menos, que més soledad parala profunday fundamental tomade decisiones cruciales. Demodo tal que después de tanto cambio, tanta tecnologia y tanta critica, volvemos ~con nostalgia—la mirada a Grecia y, como Platén hace dos mil quinientos aos, nos seguimos preguntando: qué es la justicia? 2.2, Ciencia y tecnologia Enlamodernidad, la ciencia determinaba qué eso verdadero. Pero ese conocimiento verdadero necesitaba ser legitimado por otro discur- 80, propio del saber narrativo." La modernidad generaba (y erefa en) ‘metadiscursos. Laracionalidad discursiva moderna entraila undejode delirio mitico, entendiendo ‘mitico’ como relato validante de practicas yeonocimiento que, por tratarse demitos, no valen paralos modernos. Por lo tanto, habia que fundamentar esos conocimientos de manera racional. La Critica de la razén pura, de Kant, es una prueba-genial, por cierto- de esa compulsién a la fundamentacién, Pues no bastaba. con que la ciencia newtoniana fuera eficiente en si misma, la filosofia debia legitimarla por medio de sus (laxgos) relatos, Durante la modernidad se crefa quela ciencia,lamoral la politica obtendrian legitimacién desde un gran relatoemancipatoriooespecula- 9. Se desarrollaron dos tipos de relatos logitimadores: uno especulativoy otro emancipatorio;filoséfico el primero (proveniente del idealismo), politico el segundo (sostenido por el Ihuminismo). En el especulativo, la legitimacion se constituia a partir de una sintesis entre ciencia, moral y politica. El sujeto de estedisoursoera el Espiritu regidoporsuracionalidad auténoma. En elrelato emancipatorio, el Estado tomaba a su cargo la formacién del pueblo, el cual bajo el ideal de progreso se encaminaba hacia su liberacién. El sujeto de este iscurso erala humanidad y estaba regido porla uncién social del conocimien- toracional que conduciria ala perfeccién. Bste andlisis es desarrollado por J.- F. Lyotard en La condicidn posmoderna, aQuées a posmodernidad? 26 tivo, Larazén tinica luminarfala verdad ea un sistema arménico.La verdad, asu vez, estaria garantizada porlaautonomia, laneutralidad ‘ylaindependencia delos sujetos comprometidos en el hecho cientifico. Sin embargo, esta unidad inmaculada se resquebraja en la cultura ‘actual. El gran relato pierde eredibilidad. La ciencia entra en crisis, jaternay externa, Seconmuevea as leyesinmutablesy deterministas sobre las quela ciencia pretendié apoyarse, por una parte, yse deteriora ‘su imagen de salvadora absoluta de la sociedad, por la otra. Ambos conflictos se tocan en un punto: la tecnologia. Elconflicto externo se origina en la comprobacién dequelaciencia,atravésdesus aplicaciones ‘tecnolégicas, produce bienestar, pero tamb.én produce destruccién. Elconflieto interno se produce con airrrupeién de teorias sélidasen si mismas, pero inconmensurables entre si. Estas no pueden ser legitimadas por un relato nico, como suponta la modernidad. Las ciencias actuales juegan, cada una, su propio juego. No pueden contri- buira la legitimacién de otros diseursos ni pueden ser legitimadas por ellos. En teoria, cadaciencia se legitimaasimisma, peroen la practica el respaldo proviene de la técnica. El problema, ahora, no pasa por encontrar un discurso abareador sino por encontrar equilibrio respec- to de la teenologfa, La pertinencia propia de la técnica es laeficiencia. La ciencia no sélo necesita de esa eficiencia para sus aplicaciones sino también para constatar la verdad de sus enunciados. La téenica re- quiere fuertes inversiones de dinero. Ex consecuencia, existe una relaci6n directa entre inversién de capitalesen tecnologiay posibilidad tebrica de acceso ala verdad, De este modo, seestablece un dispositivo enelqueinteractianriqueza, eficienciay verdad. La técnica ocupa hoy cl lugar que antes ocupaban los relatos abarcadores, pero en otro sen- tido. Esos relatos intentaban legitimar segin una legalidad universal. En cambio, la técnica legitima “de hecho", mediante la eficiencia. Los “decididores” invierten dinero en invest gaciones y desean fuertes dividendos.” A ello hay que agregarle quesegtin estimaciones recien- tes, sélo el diez por ciento de la investigacién cientifica mundial se desarrolla siguiendolos parametros dea investigacién bésicao“pura”. 10, Bl siguiente caso sirve como ilustracién: “Ejecutivos de dos laboratorios ‘medicinales de Estados Unidos enfrentan aeveros cargos por haber lanzado ‘al mereado una solucién de itamina E quecaus6la muertede treinta y nueve ‘ecién nacidos. Los acusados, por lemor aperder elmercado, distribuyeron un ‘medicament que no halbia side suficientemente ensayado, sin haberlo some- ‘ido antes al control de las autoridades sanitarias”.La intencién era ingresar répidamente al mereado por temor ala competencia. Ante objeciones hechas porunodelosinvoluerados que teria agin prcblema futuro, otro lerespondi. "Corea el riesgo, Use su ingenio!" (Clarin, 2 de octubre de 1987). 7 EstherDiaz Esto es, la buisqueda del conocimiento por el conocimiento mismo, sin intenciones de transferirlo a la sociedad convertido en técnica. Laciencia, en Ins prolegsmenos de la modernidad, eomenzéalibrar unadura lucha contra el dogmatismo. Saliévietoriosa. Pero, finalmen- te, se contagié los defectos de sus viejos enemigos. Hoy los defensores de la ciencia pura se han convertido en dogméticos epistemolégicos. Por otra parte, la ciencia se enfrenta a su propia hija: la tecnologia, Pues la ciencia, para corroborar sus hipétesis y para desarrollarse, dlogra abstraerse del poder tecnolégico? La investigacién cientifica, gran devoradorade recursos econémices, :puede desentenderse de los intereses de quienes invierten en investigacién? En otro orden de cosas, la ciencia actual asiste a su propia metamorfosis. La fisica tradicional pretendia establecerleyes inmuta- bles, racionales y universales. No dejaba resquicio para los sucesos inesperados. En funcién de esta valoracién -y del prestigio mereci- damente ganado de la fisica— otras diseiplinas (como las sociales) en- contraban serias dificultades para autodefinirse como ciencias. A partir de teorias contempordneas sobre termodindmica, eudntica y caos se patentiza quenoes posible descartarel azarylairreversibilidad ‘temporal entre los componentes de una organizacién. Es necesario considerar lo peculiar y no sélo lo universal para explicar los fenéme- nos, Esta actitud enriquece las disciplinas tradicionalmenteconsidera- as cientificas y posibilita nuevos campos de investigacién para las, Gisciplinas epistemologicamente déhiles. Se flexibilizan los limites entre las ciencias “duras” y las “blandas” La pretensin de una uniformidad subyacente que explicarfa toda In realidad, con el aval de una objetividad universal, responde al modelo de ciencia propio de la modernidad. Hoy se impone otro estilo." Nose niega la objetividad, pero se la redefine. Lo objetivo esté condicionado por relaciones de poder y, obviamente, de verdad. No obstante, también la verdad es una construceién histérieo-cultural.!” La fuerza de las cosas ha impuesto otro estilo, Los acontecimientos cientfficos, pero también los sociales y culturales, marean una nueva 11, "La objetividad cientifica es una euestién de estilo, un acto social, una eleccién. Ln objetividad depende de condicionamientos historicos", ‘Paul Feyerabend, Adiés a la razén, Madrid, Teenos, 1984, p. 189, 12. "Fay una tendencia a olvidar que toda iencia estd enestrecharelacién.con Ja cultura humana en general, y quo loa deseubrimientos cienttficos, incluno aquellos que en su momento parecen los mas avanzados, esotéricosy dificiles de comprender, no tienen sentido fuera de su concepto cultural”, Brwin ‘Schrodinger, citado por Ilya Prigoginee Isabelle Stengers, La nueva alianza, ‘Metamorfosis de 1a ciencia contemporénea, Madrid, Alianza, 1988, p. 25, cQuées a posmodernidaa? a tonieaen a valoracién. Seimponela coexistencia deestilos. Aestaidea apunta el “todo vale” de Paul Feyerabend. Principio que quienes nose cefucraan on comprondor coaproruran adenostar. Metodologicamente todo vale euando se trata dela reslucio de un problema, Bato no quiere decir “cualquier cosa vale para cualquier cosa”, sino “si algo, Slunque no este previo por ol mélodo ofiializado porla comunidad cientifica, sirve para solucionar un problema cientifico, vale”. Los creativos no se atan a los estrechos criterios de los repetidores. Se pueden crear nuevos métodos con seriedad, asi como se pueden repetir métodios consagrados con la més aburrida medioeridad. 2.3. Elarte Cuando la fiebre de lo moderno, la renovacién y lo transgresor comienzaa disminuir, sesuelevelveraformesdeviday de pensamien- to que crefamos superadas. Llega un momento en que lo moderno, es decir, lo opuesto a lo elasico, no puede seguir desarrllandose y ‘comienza a moverse en el vacio. La destruccién total del pasado nos, reducirfa al silencio. Cuando se desea clausurar definitivamente el pasado, no sélo las subjetividades se empobrecen sino que también la fran historia se queda sin texto, Segtin Umberto Eco, a sociedad del capitalismo tardio, posindustrial e informatica, tiene reminiscencias medievales.!* La Edad Media, bajo su apariencia inmovilizante y dog- matica, constituyé un momento de revolucién cultural, fundamental- mente a partir del siglo x. Algunas de esas caracteristicas medievales son retomadas porla sociedad contemporanea. Por ejemplo, la concep- ign del arte como bricolaje, mezcla, pastiche, recopilacién e inventa- rio. Nuestro arte, como el medieval, no es un arte sistemético, sino aditivo y compositivo. El experiment elitista y refinado coexiste con Ja empresa de divulgacién popular. Desaparecen las dicotomias, no sélo entre lo culto y lo popular sino también entre lo distinguido y lo chabacano. Incluso acerca de la nocién de tiempo existen equivalen- cias, El artista moderno apuntaba al futuro y se esforzaba por omitir ‘onegar el pasado. El artista posmoderno, a semejanza del medieval, 13. Esta tesis a defiende Umberto Heo en Le estrategia de la ilusién, Buenos Aires, De la Flor, 1989. Bn otro sentido se puede pensar la importancia del pasado, aun para apostar al presentoy al futuro, enel concepto de“tradicién” Gesarrollado por Hans-Georg Gadamer en Verdad y método, Salamanca, Sigueme, 1997, pp. 881-870. 28 BstherDiaz se fusiona con el pasado. Bl pasado puede tener futuro. Ahora se trata de actualizario, de leer el pasado desde la iron ya recreacién. Pero ya no se eree nieamente en una continuidad progresiva, El término ‘posmodernismo' surgid en el Ambito de la arquitectura ‘como oposiein al movimiento modernista. Biste se habia iniciado eon Ja Bauhaus, escuela fundada en Weimar en 1919. En ella dominaba la geometria cuclidiana, geometria que ora exaltada en las artes plasti- casa través del movimiento autodenominadeDe Stijl, cuyomanifiesto Ssostenfa que la nueva conciencia de la 6poca residia en encontrar el equilibrio entre lo universal y lo particular. Proponia trasladar al nivel racional las distintas posibilidades deincidencias de os objetos, disponiendo las estrueturas de acuerdo con una idea universal. La aspiracién era alcanzar un orden severamenteracional. Se auspiciaba Ja formacién de una unidad internacional en la vida, el arte y Ia cultura. Le Corbusier (1867-1965) creé un estilo propio ena arquitec- turamodema. Telestio estaba signado porla distribucién racional de los espacios, Ia armoniainterior-exterior y la funcionaidad de los Cuando Le Corbusier visité Buenos Aires, se le pidié su opinién acerca dela arquitectura dela ciudad ycontest6que, segtin susideales estétieos, esta ciudad no tenia remedio. Habria que demolerla y volver aconstruirla. Al arquitecto modernista le molestaba la supervivencia de distintos estilos; los restos del pasado (que en la primera mitad del siglo XX eran bastante representatives) no deberfan coexistir con los edificios modernos que ya comenzaban aerguirse en laciudad. Sibien el suetio de Le Corbusier no se llevé a cabo en Buenos Aires como totalidad, unas décadas més tarde se comenzaron a crear algunos enclaves que parecen responder al deal modernista imaginado por el artista, En ellos, los prismas cundrangulares de sus torres y la funcionalidad aséptica de la mayoria de sus disevios parecen realizar el suefio de una geometria racional edilicia Nevada a sus dltimas El movimiento posmoderno, en eambio, se opone al racionalismo en la distribucidn de os espacios. Rescata la multiplieidad de eédigos y descree de los postulados funcionales. Aunque, forzoso es decitlo, ‘cuando este ideal fue llevado a los hechos, pravoed més de un dolor de cabeza. En el Hotel Bonaventura de Los Angeles, un monumento ala arquitectura posmoderna, tanto Ia recepeién como los negocios se disefaron disfuncionalmente. Pero, ante la desesperacién de los pasajeros yelfracasodelas ventas (resultaba casi imposible ubicar un local determinado), se decidis colocar prolijos (y modernos) cartelitos indieadores. La confusion generada por algunas estructuras posmodernas ayuda a crear un clima estéticamente buscado: el des- encanto. El hombre posmoderno ve desaparecer ante si el horizonte {Qu6esa posmoderniéad? 29 ddeuniversalidad otroraconstituidoen arasdeunarazén queenglobaria elarte, la ética ylaciencia. Este horizonte que desaparece comoideal, ‘esaparece también como intento de realizacién edilicia, La arquitectura opuesta al modernismo se caracteriza por un estilo que respondea técnicas adaptadas alos materiales disponibles a las circunstancias en las que se construye. Esas téenicas ya no estén al servicio deun progreso de a racionalidad sino dea creacién libre, sin presupuestos (aunque esto ya significa un presupuesto). Se toman elementos de estilos anteriores. En algunos aspectos se tiende arescatarlatradicion y enotros seniegalahistoria. Seresalta Ja ornamentacién por la ormamentacién misma. Se construye la deconstruccién: pazedes resquebrajadas en distintos planos, colum- nas que ne sostienen nada, puertas que mo conducen a ninguna parte, arcadas desconectedas del resto del edificio, escaleras sin salida. La disfuncionalidad marca la discontinuidad histérica. El reciclaje de edificios muestra la revaloracién del pasado. Se trata fundamental- mente de plasmar el libre juego de la imaginacién. La ciudad de Las ‘Vogas es la realizacién de ese imaginario en medio del desierto. En ella, ellujoy la elegancia conviven con lo kitsch y lo vulgar; el palacio {que imita el lujo remano porta carteles con lotras griegas; un barco pirata se debate entre el agua y el fuego en plena calle; una pirémide ‘egipeia de cristal convive con un edificio que tiene forma de lebn."* EI movimiento posmoderno, en arquitectura, tiene distintas va- riantes, no s6lo estéticas sino también ideol6gicas. Se perfilan tenden- cias tan disimiles como las neoconservadoras, por un lado, y las neovanguardistas, por otro. Bxiston adomds corrientes estéticas ar- quitecténicas para las que el posmodernismo ya es antiguo. Son, por Io tanto, pos-posmodernas. ‘El modernismo somo movimiento literario surgi6 en a América de habla hispéniea. En 1888, Rubén Dario publied Azul, bastién del ‘modernismo literario, Este movimiento encontré eco répidamente en Buropa. La defensa del “arte por el arte” de Charles Baudelaire habia creado condiciones propicias para su desarrollo. Los riticos europeos (con excepcién de los espafoles) suelen desconocer -o negar~ este origen. Sin embargo, es Rubén Dario quien dolinea claramente las caracteristicas del modernismo en literatura: prosa sin oratoria, 1d, Esta caracteristiza ya se habia sustentado en algunas manifestaciones ‘modernas, por ejemplo, en obras del arquitocto Albar Aalto. 15. El modernismo también tuvo ejemplos de libertad creativa, Antonio Gauds, que constituyé un fenémenomarginal dentrodel modernism, yahabia producido edificios samejantes a juegos oniricos, * EstherDiaz versos libres o hex4metros, cosmopolitisme estéticoy la exaltacién de lapurezade un arte al erviciodes{mismo, Hacia 1916elmodernismo se consideraba agotado, se desvanecian diversas vangnardias estéti- cas: dadaismo, surrealismo, ultrafsmo, futurismo, ereacionismo y cubismo, entre otras. La fugacidad dela existencia delas vanguardias ‘no hace més que dar cuenta de la compulsiva atraceién por lo nuevo. Labuisqueda desenfrenada de lonuevo acaba pordevorarse a simisma. Ademés, el cardcter profundamentetransgresor delasvanguardias se autoaniquila tan pronto comolas obras desus ideres son entronizadas en los museos, es decir, son “oficializadas” por el sistema social al quo pretenden provocar. No obstante, la pléstica actual conserva el espi- ritude las vanguardias pero—como se vera més adelante—“reciclado”. Stefan Sagmetster, 1996

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