Otorrino Resumenes
Otorrino Resumenes
OÍDO EXTERNO
El pabellón auricular inicia su desarrollo en la 4ta semana a partir del 1er y 2do arco
branquial que rodean la primera hendidura branquial.
OÍDO MEDIO
Tiene origen endodérmico a partir de la primera bolsa faríngea, la cual al expandirse desde
finales de la 3ra semana conformará la trompa de Eustaquio y la caja timpánica.
Caja timpánica
Durante la semana 4ta a 6ta ocurre una expansión de la cavidad timpánica, simultánea el
crecimiento de la cápsula ótica. Después de la semana 18 el mesénquima se torna laxo y
menos celular y el epitelio timpánico envuelve los huesecillos
Membrana timpánica
Constituida por tres capas: una externa de origen epitelial ectodérmico, proveniente de la
parte íntima de la lámina metal del CAE, una capa intermedia de tejido conectivo laxo y una
capa de revestimiento epitelial
ANATOMIA
OÍDO EXTERNO
Pabellón auricular
La cara externa del pabellón presenta una serie de eminencias y depresiones: un reborde
prominente denominado hélix, que tiene una porción anterior denominada raíz y otra
posterior lamada cauda-hélix, el cual en su porción superior presenta una eminencia
denominada tubérculo de Darwin. Entre esta prominencia y el antihélix, localizada
medialmente, aparece la fosa escafoidea que se hace más profunda en su porción superior.
La inervacion motora esta dada por el nervio facial y la inervacion sensitiva proviene del
nervio auriculo-temporal, rama del trigémino, así como la rama auricular del plexo cervical.
Se proyecta desde la concha hasta la membrana timpánica y está constituido por dos
porciones: una interna Ósea excavada dentro del hueso temporal y una externa
fibrocartilaginosa.
OÍDO MEDIO
El oído medio o caja del tímpano es una cavidad excavada en el hueso temporal, situada
entre el CAE y el oído interno. Contiene la cadena de huesecillos, se comunica adelante con
la faringe por medio de la trompa de Eustaquio y hacia atrás con las cavidades mastoideas a
través del additus ad antrum o conducto timpanomastoideo. La membrana timpánica, en
sus límites superior e inferior, sirve para dividir el oído medio en tres porciones: epitímpano
o ático, mesotímpano e hipotímpano.
La membrana timpánica está compuesta por tres capas: una externa que es la continuación
del epitelio del CAE, una media fibrosa, con fibras radiadas más externas y circulares más
internas y una interna o mucosa con epitelio de tipo cuboidal.
La irrigación es por arterias que se disponen en dos redes; una externa en relación con el
revestimiento cutáneo, la cual recibe ramas de la arteria maxilar interna. La arteria
timpánica da la arteria del mango del martillo. La red interna se nutre de arterias de la
mucosa de la caja especialmente de la arteria timpánica.
Su inervación procede de un ramo del nervio auriculotemporal, rama del trigémino; del
auricular o nervio de Arnold, rama del vago; ramos del plexo de Jacobson o timpánico que
provienen del glosofaríngeo y ramos del nervio facial
TROMPA DE EUSTAQUIO
Conducto que comunica la pared anterior del oído medio con la pared lateral de la
rinofaringe, permite la ventilación y la adecuación de la aireación del oído medio tiene la
forma de un reloj de arena cuyo cono faríngeo corresponde a la porción fibrocartilaginosa y
el cono timpánico corresponde a la porción ósea. En el punto de unión encontramos al
itsmo de la trompa. A la trompa de Eustaquio se le consideran dos caras, dos bordes y dos
orificios.
· La cara posterointerna se relaciona con el conducto carotideo, el músculo elevador del velo
del paladar y la mucosa faríngea.
· El borde superior está en relación con el semiconducto del músculo tensor timpani.
· El borde inferior ocupa el espacio comprendido entre los músculos tensor y elevador del
paladar.
· El orificio faríngeo es mayor que el timpánico, de forma triangular y está constituido por
partes blandas y se le distinguen labios: anterior, posterior e inferior. El posterior
corresponde a la prominencia del extremo interno del cartílago de la trompa. El labio
anterior está formado por un rodete que es el de menor tamaño que el
OIDO INTERNO
Situado en el espesor del peñasco, se compone de una serie de cavidades (laberinto óseo) y
que contienen otras más pequeñas de paredes blandas y membranosas (laberinto
membranoso), que a su vez están llenos de endolinfa y entre ambos laberintos se encuentra
la perilinfa. Tanto la endolinfa como la perilinfa se denominan líquidos del oído interno.
LABERINTO ÓSEO
Canales semicirculares: Son tres: superior, posterior y externo, cada uno posee un extremo
ampular y no ampular. Los canales están orientados en los tres planos del espacio.
Caracol o Cóclea: Conducto enrollado en espiral, dando alrededor de su eje dos y media
vueltas. El eje óseo es denominado modiolo y da paso al nervio coclear
Acueductos: Comunican el oído interno con el espacio subaracnoideo y son el del vestíbulo y
el del caracol.
Conducto Auditivo Interno (CAI): Ubicado en el espesor del peñasco, su orificio de entrada
se sitúa en la cara posteroinferior y su borde externo se denomina poro acústico. El fondo
del conducto está dividido por la cresta transversa o falciforme en dos porciones: superior e
inferior.
LABERINTO MEMBRANOSO
Se halla contenido dentro del laberinto óseo, en su interior se encuentra la endolinfa y está
rodeada por perilinfa.
Su pared está compuesta por tejido fibroso tapizado por epitelio simple. Este laberinto se
compone de varias cavidades comunicadas entre sí:
· Canales Semicirculares
· Conducto Coclear
Complicaciones
Debido a su evolución se produce destrucción del cartílago, en los casos graves se
observan amplias zonas de necrosis cartilaginosa, dando como resultado grandes
destrucciones y malformaciones (oreja en coliflor).
Tratamiento
Se debe iniciar precozmente, con antibióticos como las quinolonas (Ciprofloxacino 400 mg
I.V./12 horas o 750 mg vo/12 horas), también puede usarse B-lactámicos anti-pseudomona +
aminoglucósido.
Tratamiento
El drenaje con compresión quirúrgica (mejor tratamiento) es la que le permite al
pericondrio permanecer adosado al cartílago, por lo que deberá permanecer al menos una
semana; es necesaria una vigilancia posquirúrgica de aproximadamente tres meses.
ABSCESO DEL PABELLÓN AURICULAR
Concepto
Acúmulo de pus entre el pericondrio y la piel del pabellón auricular.
Etiología
Consecutivo a traumatismos accidentales y quirúrgicos con o sin formación de
hematomas previo, otitis media supurada, rascado, manipulaciones, picadura de insectos.
Clínica
Dolor tumefacción e hinchazón fluctuante eritema de piel subyacente presencia de pus.
Tratamiento
Drenaje, antibióticos, plastia. Es importante asegurar que el pericondrio se reaproxime al
cartílago para mantener el suministro de sangre al cartílago y prevenir la necrosis.
Richard T. Miyamoto
La otitis media secretora es una secuela común de la otitis media aguda en niños (a
menudo, identificada en la revisión habitual de los oídos) y puede persistir durante
semanas a meses. En otros casos, la obstrucción de la trompa de Eustaquio puede ser
secundaria a procesos inflamatorios de la nasofaringe, alergias, hipertrofia de las
adenoides u otras agregaciones linfoideas obstructivas en el rodete de la trompa de
Eustaquio y en la fosa de Rosenmüller o a tumores benignos o malignos
Epidemiología:
Patología:
Esta entidad se inicia como una mucositis inflamatoria del protímpano, trompa de Eustaquio,
membrana timpánica, oído medio e infiltración leucocitaria. Se describen cuatro etapas por
las cuales cursa la otitis aguda, con manifestaciones clínicas y patológicas en cada una de
ellas caracterizándose por:
Cuadro clínico:
Diagnóstico a menudo se lleva a cabo por exploración otoscopia, requiriéndose limpieza del
CAE.
Otitis media perforada: Dolor más intenso, nocturno, mastoides y lado afectado, fiebre,
pulso anormal. Otoscopia: tímpano tumefacto, infiltrado y abombado
Tratamiento:
Objetivo general: erradicar la infección y restablecer función normal del oído medio lo más
tempranamente posible.
• Oximetazolina, clorhidrato
• Loratadina
• Cetirizina
Otitis media aguda necrotizante:
Forma especial de otitis media supurativa aguda que se presenta preferiblemente en niños
en los cuales las defensas inmunológicas están disminuidas y se encuentran debilitados por
enfermedades exantemáticas u otras infecciones sistémicas importantes
Formas clínicas:
Debido a la pérdida del tejido, esta forma de otitis siempre deja una patología residual
irreversible que adopta una de las siguientes formas clinicas:
Defectos en el desarrollo
Paladar hendido
Hipertrofia de adenoides
Procesos inflamatorios o tumorales de la rinofaringe que alteran la función de la
trompa de Eustaquio, aumento de tamaño de los cornetes.
Rinosinusitis en especial que afectan el grupo de las celdillas etmoidales.
Malformaciones del septum nasal
Amígdalas sépticas con episodios frecuentes de amigdalitis.
Los gérmenes causantes son gran negativos como:
Pseudomona aeruginosa
Escherichia coli
Proteus
Constituyen infecciones de difícil tratamiento y alta incidencia de recidivas y complicaciones.
El estafilococo aureus es un huésped habitual del CAE y la perforación timpánica hace que se
convierta en huésped del oído medio, acompañando toda la gama de gérmenes
respiratorios que hacen que las infecciones crónicas del oído medio sean de tipo
polimicrobiano. Los gérmenes anaerobios se pueden encontrar hasta en una tercera parte
de los casos son difíciles de cultivar el mas frecuente es el Bacteroides fragilis.
Cuadro clínico
Síntomas frecuentes:
Otorrea
Hipoacusia
Otorrea
Síntoma común mas molestoso que la hipoacusia excepto cuando es bilateral.
Datos de interés son:
Duración
Frecuencia
Carácter
Olor
El comienzo y la duración son variables lo relacionan el inicio de la enfermedad con un
episodio de otitis media aguda en la infancia y antecedentes de infecciones de las vías
respiratorias superiores o entrada accidental de agua al oído al bañarse o nadar.
La pars tensa
La pars flácida
O en ambas
Estas perforaciones pueden dividirse en:
Centrales
Marginales
Hiperplasia
Metaplasia
Timpanosclerosis
Como consecuencia final e irreversible.
Los principales cambios hiperplásicos se observan en la submucosa con:
Edema
Neoformación capilar
Proliferación de fibroblastos
Colágeno
Aparición de células inflamatorias.
Enfermedad aticoantral
Se asocia al colesteatoma se considera no benigna o peligrosa
El colesteatoma tiene algunos sinónimos:
Colesteatosis
Colesteatoma epidermoide
Epidermosis
Queratosis del oído medio
Queratoma aural
Enfermedad destructiva del oído
No maligna
Definición: Presencia de una bolsa de epitelio escamoso o un saco que contiene restos
de queratina en el oído medio.
Clasificación
Congénito
Adquirido
Se subdivide en:
Primario
Secundario
Colesteatoma Congénito
Llamado también tumor perlado, es rara y no se asocia con infecciones del oído, ni con la
cavidad del oído medio, surge del tejido epitelial embrionario se origina en el ectodermo de
la notocorda primitiva.
En el peñasco del temporal y en otros puntos endocraneales existen células epidermoides en
reposos que son las responsables. Se presenta en adultos es silenciosa su primer signo es la
parálisis facial, daño cocleovestibular se manifiesta con hipoacusia neurosensorial y
acúfenos. Si se descubre accidentalmentalmente en RX y no ocasiona problemas no se trata
ya que puede permanecer inactivo durante años. Si se infecta aparece una complicación
intracraneal. La membrana timpanica se aprecia normal a la otoscopia. En Imagen se ve un
área radiolúcida de destrucción ósea redondeada o lobulada con bordes esclerosados.
VERTIGO
importantes saber diferenciarlas para su diagnóstico:
Prueba de Romberg
ENFERMEDADES VESTIBULARES
Neuritis vestibular
Es un cuadro que se caracteriza por la anulación de forma súbita de la función vestibular, sin
participación de la cóclea.
La neuritis vestibular suele ser de origen vírico. Probablemente por una infección
respiratoria alta, un cuadro catarral, hace que el nervio se inflame y por lo tanto la
trasmisión de la información recogida por el oído interno se ve alterada, no siendo
congruente con el resto de informaciones aportadas por los receptores propioceptivos del
cuerpo y la visión y, consecuentemente, la sensación de equilibrio se percibe como alterada,
dando una falsa sensación de movimiento o falta de equilibrio.
Etiopatogenia
A nivel del oído interno la información se transmite a través del nervio auditivo o
vestibulococlear, también denominado octavo par craneal (VIII PC).
Según la teoría inflamatoria, se produce una inflamación del nervio vestibular como
consecuencia de una infección por el virus del herpes simple tipo 1 (VHS-1). Estudios han
demostrado, que los ganglios vestibulares están latentemente infectados con el virus en una
gran proporción de individuos.
Algunos trabajos reportan una degeneración subtotal o total del nervio vestibular y de las
células ganglionares del ganglio de Scarpa, siendo estas lesiones muy similares a las
observadas en la ganglionitis herpética en el modelo animal.
Clínica
Los pacientes con neuritis vestibular presentan el cuadro clínico característico de la
hipofunción vestibular aguda unilateral: crisis de vértigo prolongada de aparición súbita, con
náuseas y vómitos, nistagmo espontáneo y desequilibrio postural, sin síntomas auditivos ni
neurológicos.
El test de Romberg consiste en la exploración del equilibrio basándose en que se necesitan
dos de los tres sistemas de control del equilibrio para que esté preservado. Se hace que el
paciente esté de pie con los ojos cerrados y se observa si el paciente se cae hacia algún lado.
En el caso de la neuritis vestibular, caerá hacia el lado lesionado, lo que se denomina
Romberg positivo.
De forma general pueden distinguirse dos períodos en la historia natural de la neuritis
vestibular:
Período de vértigo: presenta una duración de una a dos semanas en las que persiste un
vértigo rotatorio con pequeñas remisiones, seguidas de nuevas crisis cada vez menos
intensas. Asocia un importante cortejo vegetativo con palidez, sudoración, náuseas y
vómitos. Los síntomas aumentan con los movimientos de la cabeza.
Período de recuperación lenta: se caracteriza por sensación de inestabilidad, desequilibrio e
inseguridad para la marcha que puede prolongarse entre 20 y 60 días. La recuperación se
produce de forma progresiva y en un orden establecido: recuperación del síndrome
perceptivo (desaparición del vértigo en la primera semana), oculomotor (desaparición del
nistagmo al mes) y postural (recuperación de la estabilidad).
VÉRTIGO POSICIONAL PAROXISTICO BENIGNO (VPPB)
Aparición de episodios de vértigo (Vértigo) de corta duración (Paroxístico) acompañado de
cortejo vegetativo (náuseas y vómitos) inducido por cambios posturales (Posicional). Siendo
una patología muy invalidante pero sin contemplar riesgo vital (Benigno).
Aparece con mayor frecuencia entre la cuarta y sexta década de la vida, siendo más
prevalente en el sexo femenino.
Patogenia:
Existen dos grandes teorías que intentan explicar la patogenia del VPPB, fundamentadas en
hallazgos anatomopatológicos en pacientes que padecían este proceso:
1. Canalitiasis: es la teoría más aceptada para la explicación de la mayoría de los casos.
Defiende la
2. Cupulolitiasis: Cristales de carbonato cálcico se adhieren a la cúpula del canal
semicircular, aumentando su densidad, haciendo a la ampolla sensible a la gravedad.
Clínica:
Aparece como crisis de vértigo relacionado con movimientos cefálicos, de segundos o
minutos de duración. El cortejo vegetativo puede no estar presente si la crisis es muy breve.
El VPPB no produce hipoacusia ni acúfenos. El paciente suele evitar la adquisición de la
postura desencadenante o adoptarla también de forma paulatina para evitar el desarrollo de
la crisis. El nistagmo aparece siempre junto al episodio vertiginoso. Es un nistagmo cuya
dirección y morfología es diferente en función del canal afecto.
Diagnóstico:
La clínica característica y la positividad en las pruebas exploratorias son los pilares del
diagnóstico.
Pruebas que nos permiten obtener el diagnóstico, podremos determinar el canal afecto y la
uni o bilateralidad del proceso.
HIPOACUSIA SÚBITA
El término «síndrome del latigazo cervical» se utiliza para describir la lesión de uno o más
elementos de la región del cuello, que puede ocurrir cuando se aplican fuerzas de inercia
sobre la cabeza en un accidente de un vehículo a motor y que ocasiona dolor en la región
cervical.
El síndrome del latigazo cervical (SLC) es una lesión frecuente, si bien su prevalencia no ha
sido determinada nunca en una población de referencia y la incidencia tampoco se ha
valorado de una forma prospectiva.
Síntomas
Cefalea
A continuación del dolor del cuello, es la cefalea el síntoma más frecuente en el SLC, y en
algunas series el principal. Suele ser suboccipital u occipital, con irradiación hacia la región
temporal u orbital.
Alteraciones visuales
Con frecuencia, los pacientes aquejan alteraciones visuales (AV) pero casi nunca se han
caracterizado. Algunas series retrospectivas las adscriben a errores de acomodación visual,
pero no proporcionan una evidencia de esta afirmación. La capacidad de acomodación
parece estar disminuida.
Vértigo
Parestesias
Alteraciones psicológicas
Existe un reconocimiento general sobre el hecho de que los pacientes con SLC pueden
presentar alteraciones psicológicas a causa del estrés.
PRESBIVERTIGO
El término presbivértigo hace referencia a las alteraciones del equilibrio que pueden
aparecer fisiológicamente con el envejecimiento. No se trataría, por tanto, de una situación
patológica, sino que sería la consecuencia lógica del deterioro que el paso de los años
ocasiona en los distintos sistemas corporales que contribuyen a mantener el equilibrio.
CLÍNICA DEL PRESBIVÉRTIGO
La mayor parte de los pacientes refiere una sensación de desequilibrio y/o inestabilidad
continua, que empeora ante movimientos bruscos del cuerpo, al cerrar los ojos y en la
oscuridad, y mejora con el reposo. A menudo se acompaña de hipoacusia, con o sin
acúfenos. Con frecuencia, a esta sensación de inestabilidad se sobreañade, con carácter
episódico y recurrente, un vértigo rotatorio desencadenado por movimientos y giros de la
cabeza y/o con los cambios posturales, siendo la duración del vértigo rotatorio breve, y
acompañada de un cortejo neurovegetativo de escasa intensidad.
HIPOACUSIA
La hipoacusia es la disminución del nivel de audición por debajo de lo normal, lo cual
constituye un motivo habitual de consulta y es especialmente frecuente en la población
anciana, oscilando entre el 25% en los mayores de 65 años y el 80% en los mayores de 80.
Con frecuencia, da lugar a situaciones de minusvalía con importantes repercusiones físicas y
psicológicas.
Historia clínica:
La historia del paciente es fundamental en la valoración de la pérdida de audición y debe
incluir:
- Antecedentes (familiares, embarazo y parto, desarrollo infantil, alteraciones de la voz
y del lenguaje, medicación ototóxica y ambiente laboral).
- Síntomas acompañantes como otalgia, otorrea, sensación de taponamiento,
acúfenos, mareos, rinorrea, epistaxis, etc.)
- Forma de aparición (aguda, progresiva o recurrente) y uni o bilateralidad
- Repercusión del trastorno en la vida familiar, social y laboral.
CLASIFICACIONES DE LAS HIPOACUSIAS
Clasificación topográfica:
Hipoacusias de transmisión o de conducción: se deben a lesiones del aparato
transmisor de la energía sonora. Se producen por obstrucciones del conducto
auditivo externo (CAE) y por lesiones del oído medio, que ocasionan alteración de la
membrana timpánica, cadena de huesecillos o ambas estructuras. En general, se
consideran potencialmente tratables o recuperables, con tratamiento médico o
quirúrgico.
Hipoacusias neurosensoriales o de percepción: ocurren por lesión en el órgano de
Corti (hipoacusias cocleares), alteración de las vías acústicas (hipoacusias
retrococleares) o por trastornos en la corteza cerebral auditiva (hipoacusias
corticales). Como norma general, estas hipoacusias una vez establecidas tienen
escasas posibilidades de recuperación.
Hipoacusias mixtas: debidas a alteraciones simultáneas en la transmisión y en la percepción
del sonido en el mismo oído
Clasificación cuantitativa:
Leve o ligera: 21 – 40 dB.
Moderada o mediana: 41 - 70 dB.
Severa: 71 - 90 dB.
Profunda: 91 - 119 dB (> 90 dB).
Deficiencia auditiva total – cofosis: >120 dB (no se percibe nada).
GLÁNDULAS SALIVALES
Las glándulas salivales son los órganos responsables de la secreción de saliva. Estos se
encuentran en la boca, el cuello y la cabeza. Las más grandes son las glándulas parótidas y
las glándulas submandibulares y sublinguales.
Desarrollo embriológico:
FUNCIONES
Las glándulas salivales se encargan de la secreción de la saliva que es un jugo gástrico que
durante la masticación se mezcla con los alimentos para formar el bolo alimenticio.
Los quistes congénitos suelen afectar con mayor frecuencia a la glándula parótida y
corresponden al 2-5% de las lesiones parotídeas. Suelen presentarse como masa
redondeada, de tamaño fluctuante, sólida a la palpación, que tiende a ser indolora, salvo en
episodios de sobreinfección. Los quistes de arcos branquiales (tipo I y II) son los que se
encuentran en mayor relación con la parótida. Se localizan en región preauricular (primer
arco branquial) anteroinferiormente al lóbulo auricular, o por delante del
esternocleidomastoideo (segundo arco branquial).
Aplasia e hipoplasia glandular
Es la ausencia del desarrollo o desarrollo incompleto de glándulas salivales. Suele estar
asociada a patología del aparato lacrimal. Forman parte del diagnóstico diferencial de las
causas de xerostomía. Se presenta a edades tempranas asociado a disfagia, caries dentarías,
infecciones bucales e infecciones del tracto superior recurrentes (candidiasis, faringitis,
laringitis).
Glándulas salivales ectópicas
Presencia de tejido glandular en lugares atípicos. Se presentan como masas en cuerpo
mandibular, músculo masetero y porción alta del cuello que pueden aumentar de tamaño
con patologías que afecten a las glándulas salivales.
Mucocele
Los mucoceles son pseudoquistes que se originan en las glándulas salivales menores. Se
forman cuando a causa de una obstrucción, infección o traumatismo se produce la rotura del
conducto excretor y la secreción salival se extravasa por los tejidos blandos que rodean a la
glándula. La causa más frecuente es la mordedura del labio inferior o los microtraumas
producidos por aparatos de ortodoncia. Típicamente, se observa una pequeña tumoración
transparente o azulada e indolora en la mucosa oral cerca del plano oclusal en el labio
inferior, pero también pueden aparecer en otras zonas de la boca. Aunque se han descrito
casos neonatales, son más frecuentes en niños y adultos jóvenes, los cuales, en ocasiones,
van provocando el aumento de la lesión por el repetido traumatismo voluntario que ejercen
con los dientes. Pueden resolverse espontáneamente, pero en caso de que interfieran en la
alimentación o en el habla, se tratan mediante escisión quirúrgica.
Ránula
Las ránulas son mucoceles que afectan a las glándulas sublinguales, aunque también pueden
originarse en las submandibulares. Pueden ser congénitas o adquiridas después de un
traumatismo. Aparecen como una colección azulada y fluctuante en la base de la cavidad
oral lateralizada respecto a la línea media; no son dolorosas y tienen un crecimiento lento. El
tratamiento de elección es la escisión por vía oral, a menudo en continuidad con la glándula
sublingual asociada. Las de gran tamaño pueden presentarse como una masa en el cuello y
requieren un abordaje transcervical.
Xerostomía
INFLAMACIONES VÍRICAS
PAROTIDITIS EPIDÉMICA (PAPERAS)
Definición
Es la infección vírica aguda, generalizada y contagiosa de las glándulas salivales, más
comúnmente de las glándulas parótidas (1).
Sinonimia
Sialoadenitis vírica aguda o epidémica, parotiditis epidémica, papera, fiebre urliana.
Epidemiologia
Es una enfermedad bilateral, muy contagiosa y típica de la infancia, que se manifiesta en
forma de pequeñas epidemias locales en guarderías y colegios, preferentemente en invierno
o primavera. Puede presentarse a cualquier edad, aunque el 85% de los casos se produce
entre los 5 y 15 años; siendo rara en menores de 2 años
Complicaciones
Una complicación potencialmente grave es la mielomeningoencefalitis. En los adultos suele
haber mayor porcentaje de orquitis (hasta un tercio de los varones pospuberales) y
meningitis, mientras que en los niños afecta más a las parótidas. En la infancia se describen
cofosis unilaterales, que a veces pasan desapercibidas, por lesión del nervio estatoacústico.