Política Fiscal
En 2024 se prevé que el crecimiento de la economía mexicana se fundamente en la fortaleza del consumo
privado, mayores niveles de inversión pública y privada, mismos que permitirán aumentar la conectividad del
mercado interno y las rutas de exportación, garantizar la disponibilidad de energía, potenciar la derrama
económica del turismo e incrementar la capacidad productiva del país. Estas inversiones tendrán efectos
positivos en la reconfiguración del comercio internacional con la llegada de una mayor inversión extranjera y
mayores oportunidades de empleo. Además, en su conjunto, estos elementos permitirán afrontar los impactos
del complejo entorno global y generarán menor volatilidad sobre las variables nacionales. Otro factor que
dará soporte al crecimiento y contribuirá a atenuar los impactos económicos del exterior será la continuidad
de las políticas públicas de esta administración. En los últimos cinco años destacan las reformas en materia
laboral, cuyos efectos han generado mejores condiciones de acceso a la seguridad social y a la vivienda, así
como mayores ingresos laborales. A lo anterior también han contribuido los aumentos al salario mínimo y el
despliegue de diversos programas sociales cuya provisión se elevó a rango constitucional. Se prevé que en
2024 dichos factores continúen impulsando el consumo de los hogares. Adicionalmente, las mejores
condiciones de trabajo se verán reflejadas en la trayectoria positiva de la tasa de participación, a lo que se
sumará, por un lado, la alta demanda de personal en sectores como el de servicios, comercio, construcción y
manufacturas; y por otro, derivado de la mayor participación de la mujer en el trabajo remunerado por la
flexibilidad de las empresas respecto a las condiciones de trabajo, su mayor incursión en sectores de alto
valor agregado y los mayores salarios. Lo anterior se concretará en mayor medida en el sector formal, tal
como se observó hasta la primera mitad de 2023 con la tendencia a la baja de la tasa de informalidad. El
ambiente de bajo desempleo y las fuentes crecientes de ingresos laborales impulsarán el consumo mediante la
demanda de crédito y la confianza del consumidor. En cuanto a los sectores económicos, aquellos
relacionados con los servicios seguirán siendo favorecidos por los patrones de consumo de los hogares en un
contexto donde continúa disminuyendo el ahorro acumulado durante la pandemia y aumentando los ingresos
laborales. En particular, seguirán beneficiados subsectores que tienen espacio de recuperación de niveles
previos a la pandemia como el alojamiento temporal y preparación de alimentos, así como entretenimiento en
museos y sitios históricos. Por otra parte, la inversión seguirá ampliando la capacidad productiva del país, al
tiempo que aumentará la mayor oferta de bienes y servicios, favoreciendo al crecimiento de la actividad
económica. Respecto a la inversión pública, continuará la construcción de diversos proyectos de
infraestructura capaces de generar derrama económica, no sólo focalizada en centros turísticos, así como
aumentar la conectividad en todo el país, y que beneficien a las regiones del país más rezagadas. Cabe
destacar que el Gobierno Federal seguirá apoyando el crecimiento de las empresas existentes para satisfacer
la creciente demanda de bienes y servicios al interior del país. Por ello, se implementará, en conjunto con la
iniciativa privada, un programa de créditos simplificados a PyMEs por 10 mil millones de pesos anuales
durante todo 2024. Además, se prevé que continúe la inscripción de patrones al IMSS por arriba de su
tendencia previa a la pandemia, particularmente en sectores como el comercio y en regiones como el centro,
en un contexto de un mayor consumo privado. También, en el primer trimestre de 2024, en el contexto de la
relocalización de empresas hacia el territorio nacional y con el objetivo de impulsar el desarrollo económico
del sur, se otorgarán concesiones de los diez polos de desarrollo pertenecientes al Corredor Interoceánico del
Istmo de Tehuantepec, así como un esquema de incentivos fiscales que permitirán atraer a más empresas, con
el propósito de acercar a México a sus mercados objetivo en el mundo. Tras el desenlace de las licitaciones,
se iniciarán múltiples construcciones y adecuaciones por parte de las empresas ganadoras. A la par, la
inversión privada seguirá creciendo en un ambiente en el que la confianza del productor se encuentra en
niveles elevados. En particular, se espera que las empresas del sector automotriz continúen buscando la
ampliación de sus plantas y la reconversión de sus procesos de producción hacia la electro-movilidad en
distintas entidades del país. En 2024 será más evidente la producción de vehículos eléctricos como resultado
de las inversiones de años anteriores, lo que beneficiará a la economía al ser un sector con un peso de 3.5%
del PIB que genera cerca de dos millones de empleos. Mientras tanto, en la medida que avance el traslado de
procesos productivos al país y el fortalecimiento de las cadenas productivas en Norteamérica, las industrias
farmacéuticas, aeroespacial y de aparatos electrónicos y partes eléctricas —como los semiconductores—
continuarán haciendo fuertes inversiones en el país que les permitan ampliar sus operaciones hacia el resto
del mundo.
Se proyecta que la tasa de interés cierre 2024 en 9.5% derivado del proceso de normalización de la política
monetaria del Banco de México, a medida en que se observe una convergencia más clara de la inflación
general y la formación de expectativas, junto con el componente subyacente. No obstante, el desempeño de la
inflación continuará siendo afectado por los conflictos geopolíticos y el comportamiento de la economía
global. Si bien las presiones de energéticos y alimentos han ido disminuyendo, no se descarta que factores
climatológicos pudieran continuar afectando la formación de precios en 2024. De entre los riesgos al alza
para la inflación se encuentra también el endurecimiento del conflicto entre Rusia y Ucrania que presionaría
más las cosechas de granos y la disponibilidad de fertilizantes. En este contexto, se estima que la inflación
cierre el año en 3.8%, por arriba en 0.8 pp de lo anticipado en los Criterios Generales de Política Económica
2023. En cuanto al tipo de cambio, se estima que al cierre de 2024 se ubique en 17.6 pesos por dólar, lo cual
resulta en una apreciación de 3.1 pesos respecto al estimado del Paquete Económico 2023. Lo anterior es
consistente con los buenos fundamentales macroeconómicos, la solidez de las finanzas públicas comparado
con otros países emergentes, la estabilidad política y social, una postura monetaria de tasas relativas con EE.
UU. mayor al promedio histórico, así como un bajo déficit en cuenta corriente financiado por flujos de
inversión extranjera directa. En relación con ésta última, en 2024 se prevé que la cuenta corriente presente un
déficit de 0.7% del PIB, con lo que se mantendrá por debajo de su promedio histórico y ligeramente menor
de lo estimado en los Criterios Generales de Política Económica 2023. Detrás de este desempeño esperado se
considera, por un lado, el crecimiento previsto para [Link]. y en particular un buen desempeño del mercado
laboral, particularmente aquel de los trabajadores mexicanos, con efecto positivo en los niveles de remesas; y
por otro, un déficit de la balanza de bienes y servicios por la fortaleza de la demanda interna y la paridad
cambiaria.
Gastos Públicos
Los gastos públicos abarcan una amplia gama de áreas y sectores, una parte significativa se destina a la
educación, asegurando el funcionamiento de escuelas y universidades, así como programas de becas y
proyectos educativos. La salud también es una prioridad, con fondos dirigidos a hospitales, centros de salud,
medicamentos y programas de atención médica, la infraestructura es otra área clave de inversión, con
proyectos que incluyen la construcción y mantenimiento de carreteras, puentes, aeropuertos y otras obras
públicas. La seguridad pública también recibe una parte importante del presupuesto, financiando a las fuerzas
armadas, la policía y programas de prevención del delito. |
Los programas sociales juegan un papel crucial en la redistribución de la riqueza y la protección de los más
vulnerables, con iniciativas que van desde apoyos alimentarios hasta pensiones para adultos mayores.
Además, el gobierno destina recursos para el pago de la deuda pública y el funcionamiento de la
administración pública, cubriendo salarios, servicios públicos y mantenimiento de instalaciones
gubernamentales, el desarrollo económico también es una prioridad, con inversiones en sectores como
agricultura, industria, turismo y comercio para impulsar el crecimiento y la estabilidad económica del país.
En resumen, los gastos públicos en México están distribuidos en múltiples áreas con el objetivo de satisfacer
las necesidades básicas de la población, promover el desarrollo y asegurar el bienestar general.
En los primeros años del sexenio de Andrés Manuel, la política ha buscado disminuir la burocracia, eliminar
privilegios y llevar a cabo reducciones significativas en el gasto corriente, las finanzas públicas se han
caracterizado en menores incrementos del gasto que en otros sexenios, así como el no endeudarse de más y
centrar la política tributaria en el combate a la evasión fiscal en vez de implementar una reforma fiscal
integral.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el gasto que se ejerció de
enero a julio del año 2021 fue de 3.69 billones de pesos, el mayor del que se tiene un registro para un periodo
similar; sin embargo, frente al primer año de gobierno, el gasto creció 4.5%, la menor tasa para los tres
primeros años de un sexenio desde el de Ernesto Zedillo, cuando el gasto creció 1.8 por ciento.
Si comparamos esto con el primes de AMLO que se forma muy positiva y significativa logro que el gasto
público cayera un 25.3 por ciento anual durante diciembre, datos proporcionados por Hacienda el cual
revelan que el gasto programable pasó de 507 mil 743.5 millones de pesos en diciembre de 2017 a 397 mil
562.9 millones en el mismo mes de 2018, esto al ser un cambio tan drástico y siendo una suma de dinero
exorbitante se podría llegar a la conclusión que esto afectaría a la economía, pero que regularmente se iría
solucionando lentamente con el paso del sexenio, tras pasar los años y con varios proyectos ya sean
concluidos o en desarrollo AMLO hará algo histórico en el sector de gastos públicos llegando a cerrar en su
periodo presidencial con 9 billones de pesos, en donde se le da protagonismo nuevamente a mega proyectos
como el Tren Maya, así como a programas sociales característicos de esta administración, ello sin haber
impulsado una reforma fiscal, de acuerdo con lo planteado en el Paquete Económico 2024.
Lo anterior se dará en un panorama donde Hacienda prevé un crecimiento económico entre 2.5 y 3.5%,
impulsado por factores internos como el consumo y el empleo. Con ello, se espera que la recaudación de
impuestos deje mayores recursos ante el buen dinamismo de la economía y, de esta manera, poder solventar
el gasto público.
Como pasó en años pasados, las prioridades de este gobierno, en medio de su narrativa oficial de “primero
los pobres”, son los mega proyectos y los programas sociales. Por ejemplo, tan sólo la Pensión del Bienestar
para Personas Adultas Mayores tendrá recursos por 465,048 millones de pesos, mientras que el Tren Maya de
120,000 millones.
Intereses
México aborda el manejo de los intereses de manera multifacética y detallada, particularmente en el ámbito
económico y financiero. En primer lugar, el Banco de México, como autoridad monetaria del país, juega un
papel crucial en la gestión de los intereses a través de su política monetaria. Esto implica la regulación de las
tasas de interés de referencia para influir en la inflación, el crecimiento económico y el empleo. Ajustar estas
tasas puede tener un impacto significativo en la economía, ya que afecta el costo del crédito, tanto para los
consumidores como para las empresas, lo que a su vez influye en la inversión y el consumo, esto se maneja
sus intereses a través de la gestión de su deuda pública. El gobierno emite bonos y otros instrumentos de
deuda para financiar sus gastos, y paga intereses a los inversores que compran estos bonos. Es fundamental
gestionar prudentemente esta deuda para evitar el sobreendeudamiento y mantener la confianza de los
inversores en la solidez financiera del país.
En el ámbito fiscal, las políticas adoptadas por el gobierno también influyen en los intereses de diferentes
actores económicos. Por ejemplo, la modificación de las tasas impositivas puede afectar la disposición de los
inversores extranjeros a invertir en el país. Además, la estabilidad y claridad de las políticas fiscales pueden
influir en la confianza de los inversores y en su interés en participar en la economía mexicana. México
también busca activamente atraer inversiones extranjeras mediante políticas que fomenten un entorno
favorable para los negocios. Esto puede incluir la simplificación de regulaciones, la protección de la
propiedad intelectual y la garantía de la estabilidad política y económica. A su vez, estas medidas pueden
aumentar el interés de los inversores internacionales en el país y promover un flujo constante de inversiones,
además, las negociaciones comerciales internacionales tienen un impacto significativo en los intereses de
México. La participación en tratados de libre comercio y la apertura de mercados pueden aumentar las
oportunidades comerciales y de inversión para el país, al tiempo que promueven la competitividad de las
empresas mexicanas a nivel internacional. Por el contrario, las barreras comerciales pueden limitar el acceso
a los mercados extranjeros y afectar negativamente el interés de los inversores en el país.
AMLO en los meses anteriores en una de sus famosas conferencias mañaneras festejo el recorte que realizó
ayer Banco de México (Banxico) a la tasa de interés -es decir, se abarata el dinero- al ubicarla en 11%, en
medio de una reducción de la inflación en contraste con el año pasado tras el anuncio de Banxico, el tipo de
cambio se ubicó en 16.73 pesos por dólar, significando una ligera depreciación de 0.30% o 5 centavos. Al
arranque de la jornada el peso se ubicó en 16.76 unidades por dólar.
El mercado de esa época ya descontaba que la divisa no sufriría ante un recorte a la tasa de marzo, ya que el
mercado lo tenía descontado desde meses atrás, además de que se esperaba que fuera en 25 puntos base, lo
que permite tener aún un gran diferencial con Estados Unidos, dado que a lo largo del año el mercado prevé
que Banxico realice más ajustes a la baja, acorde con la inflación que es menor al año pasado, aunque aún
por arriba de su meta. Pese a estos movimientos, prevén ligeras presiones para la divisa mexicana por la
política monetaria, siendo el proceso electoral, en particular el de Estados Unidos, el factor que más pudiera
repercutir. Por ahora el consenso prevé un tipo de cambio que ronde los 18 pesos por dólar al cierre del año.
Conclusión
La política fiscal, los intereses y los gastos públicos están intrínsecamente ligados en la gestión económica de
un país. La política fiscal se refiere a las decisiones del gobierno sobre cómo recaudar ingresos (a través de
impuestos) y cómo gastarlos para influir en la economía. Por otro lado, los intereses representan el costo
asociado con el endeudamiento del gobierno, y estos niveles están influenciados por la política monetaria, las
condiciones económicas y la confianza de los inversores. Altas tasas de interés pueden aumentar el costo de
la deuda y limitar la capacidad del gobierno para financiar sus gastos. Mientras tanto, los gastos públicos
abarcan todos los desembolsos del gobierno en bienes y servicios públicos, así como en transferencias de
ingresos. Estos gastos pueden estar dirigidos a proveer servicios básicos, mejorar la infraestructura, apoyar el
bienestar social y estimular el crecimiento económica, una política fiscal eficaz debe encontrar un equilibrio
entre estos tres elementos, buscando promover el crecimiento económico, mantener la estabilidad fiscal y
promover la equidad social. Por ejemplo, un alto endeudamiento y tasas de interés pueden obstaculizar la
capacidad del gobierno para financiar programas sociales y de infraestructura, lo que a su vez puede afectar
el crecimiento económico y el bienestar social a largo plazo. Por lo tanto, es esencial que el gobierno tome
decisiones informadas y estratégicas sobre cómo utilizar estos instrumentos para alcanzar sus objetivos
económicos y sociales.
Bibliografías
Human verification. (s. f.). [Link]
[Link]
Lpo. (2024, 22 marzo). AMLO celebró el primer recorte de Banxico a la tasa de interés: «Fue un
atrevimiento». LPO. [Link]
el-primer-recorte-de-banxico-a-la-tasa-de-interes-fue-un-atrevimiento/
Human verification. (s. f.-b). [Link]
[Link]
Human verification. (s. f.-c). [Link]
[Link]
criterios generales de la politica economica para la iniciativa de la ley de ingresos y el proyecto de
presupuesto de egresos de la federacion correpondientes al ejercicio fiscal 2024. (2024, enero).
Hacienda. [Link]
paquete_economico/cgpe/cgpe_2024.pdf