0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas4 páginas

Titanic y lecciones de vida en relatos

El documento contiene varios textos literarios como una crónica sobre el hundimiento del Titanic, una fábula sobre una rana sorda, un cuento sobre el dolor del desamor y un pastiche sobre un embarazo no deseado.

Cargado por

Adara Palumbo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas4 páginas

Titanic y lecciones de vida en relatos

El documento contiene varios textos literarios como una crónica sobre el hundimiento del Titanic, una fábula sobre una rana sorda, un cuento sobre el dolor del desamor y un pastiche sobre un embarazo no deseado.

Cargado por

Adara Palumbo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LITERATURA:

PROYECTO FINAL
Adara Palumbo López

CRÓNICA: El hundimiento del Titanic


El 15 de abril de 1912 tuvo lugar una de las mayores tragedias de la historia: el
hundimiento del Titanic.
Aquella historia era el viaje inaugural del barco, que partió el 10 de abril desde
Southampton, Reino Unido, y debía atravesar el océano Atlántico hasta Nueva
York.
Sin embargo, la noche del 14 de abril, por ahí de las 23:40 pm, el Titanic chocó
contra un enorme iceberg que rasgó el casco, y la embarcación comenzó a
hundirse en el mar.
El capitán ordenó utilizar los botes salvavidas, pero no eran suficientes. A pesar
de los intentos de la tripulación por solicitar ayuda mediante radio, ningún
barco de rescate acudió a ellos. A las 2:20 am del 15 de abril, el Titanic se
encontraba ya sepultado en el fondo del mar.
En la tragedia perdieron la vida 1600 personas de las 2207 que se habían
embarcado en el viaje.

FÁBULA: La rana sorda


Un día un grupo de ranas caminaba por un bosque cuando dos de ellas cayeron
en un pozo muy profundo. Las demás ranas se reunieron alrededor y vieron
que no podían rescatarlas. Era demasiado profundo
Las dos ranas, movidas por un impulso de supervivencia, comenzaron a saltar,
intentando salir del agujero, pero el resto de ranas les gritaban desde arriba:
– ¡No insistan! ¡No podrán salir nunca! ¡Déjenlo!
Las dos ranas siguieron saltando, aunque una de ellas comenzó a desanimarse
cada vez más…
– ¡No salten más! – gritaban aún más fuerte sus compañeras- ¡No podrán salir!
¡Asuman su destino!
Las ranas gritaban y hacían gestos con los brazos para que las ranas se dejaran
morir sin más. Y una de ellas, al final cedió y cayó al suelo, en donde al fin
murió.
Pero la otra rana seguía saltando cada vez más, con más fuerza, con más
intensidad… y en uno de sus grandes saltos, consiguió alcanzar la orilla y salir
de ahí.
Las demás ranas la miraron asombradas, sin saber qué decir. Estaban
realmente sorprendidas de que aquella rana hubiera podido salir del agujero, a
pesar de que todas le decían que lo dejara…
– ¿Cómo es que has conseguido salir?- le preguntó una de ellas- ¿No escuchabas
cómo te decíamos que pararas?
Y la rana, levantando hombros, les hizo señas para explicar que era sorda, y les
dijo con signos que quería darles las gracias por haber confiado en ella. La
pobre rana sorda pensaba que en lugar de decir que parara, le estaban dando
ánimos para que consiguiera salir.

Moraleja: Las palabras de motivación son como motores que te ayudan a


conseguir un objetivo. Confía en ti y antes de derrumbarte, piensa en tus
inmensas posibilidades para alcanzar la meta.

CUENTO: El dolor del desamor


Los días siguen teniendo el mismo afán, sale el sol y no todas las veces sale mi
corazón con él, hay días donde mi tristeza tiene tonalidades grises que no
combinan con los rayos del día.
Fue duro tomar la decisión, pero no podía seguir sintiendo el dolor tremendo
del desamor.

¡Si!, ese que te encargaste de hacérmelo entender con tus indiferencias.

Es duro advertirle al corazón que algo pasa, sobre todo cuando los gritos se
hacen presentes porque ya simplemente no nos escuchamos, por lo menos no
desde la empatía.
Y es que esos son los riesgos que se corren cuando el dolor se resiente y sólo
quieres defender tu posición, gritos cargados de ira, indiferencia que nos
distancian y en medio de todo esto se va creando un tremendo vacío entre los
dos.
Nunca entendí porque fuiste tan complaciente en mis peticiones de que salieras
de mi vida, tus pocas ganas de luchar por lo nuestro me fueron diciendo que me
estaba quedando sola y ... efectivamente así me sentía.
Ya no nos vemos con los ojos del alma, ya no nos escuchamos con el corazón,
simplemente estamos como el que se tropieza con un extraño en la calle.

Y es que a veces te desconozco.

Sigo teniendo días en que mi pensamiento vuela, ¿Cómo se derrumbó todo


esto?, donde quedaron los años bonitos, en los que juntos sentíamos que
formábamos parte del algo nuestro, todo eso quedó grabado en mi infelicidad y
en tus ganas de brillar afuera, lejos de mi mirada y de mi presencia.
Mis ausencias en lo habitual señala lo que significabas para mi y tus tantas
conversaciones ligeras con muchas otras chicas me hacen sentir que cualquiera
puede ser más importante para ti, o lo que es peor, que tan insignificante sería
yo en tu vida.
Y justamente esa sensación fue la que me impulsó a sacarte de mi vida y
arrancar este amor como si fuera una mala opción, de inicio y con ninguna
posibilidad de cultivar otra cosa, porque simplemente es duro cuando no se
tienen respuestas, cuando invalidan tu sentir y de eso te encargaste en cada
conversación infructuosa y por más dolorosa.
Te siento tan lejano, te siento tan distante, que me cuesta creer que algún día
pudimos derramar tanto amor.
De ahora en adelante, sólo en eso me enfocaré, en que ese ser inocente y con
sueños increíbles no se contamine con los que nos pasó, que de paso aun sigo
sin entender.
Y mientras eso sucede y nos llega ese papel que terminará con lo que alguna
vez tuvimos espero con esperanza que también termine mi dolor.

PASTICHE: Embarazo no deseado y un giro de 360”


Sin duda alguna, una nueva vida te puede traer cambios inesperados, desde
sentir la soledad y luego saber que siempre estás acompañada, hasta el ser feliz
y destruir tu mundo.
Era una niña hermosa, simpática, radiante, eso si, con problemas, pero feliz, no
le debía nada a nadie, jamás había jugado con los sentimientos de nadie ni
mucho menos lastimado, pero maldice ese día, ese maldito día, solo quería un
poco de distracción, no merecía ser destrozada en alma y cuerpo, le quitaron la
inocencia, la felicidad y la paz… aún se siente como navajas por todo su cuerpo
y corazón, como cuchillas atravesando su garganta, se aprovecharon de su
inocencia y su vulnerabilidad - ¿Por qué ella? ¿Por qué nosotras? - el salir y el
recorrer el mundo no es justificación para tanta malicia e injusticia, ya no
vuelve a ser lo mismo
El corazón y la mente aún gritan de dolor, pero no dolor físico - ¿Premio o
castigo? - sino, dolor interno, de esos que te desgarran desde lo más profundo,
queriendo pedir ayuda y salvación, pero, ya no hay marcha atrás.
Esa soy yo, una mamá de 21 años de una hermosa niña, feliz, carismática, vaya,
como yo solía serlo… a pesar de todo el dolor y el trauma, me ha enseñado que
no todo ha sido malo, ahora tengo a alguien que me acompaña en todo
momento, en mis días felices como en los de tristeza, lo mejor de todo, es que
siempre me ilumina con su hermosa y tan pura sonrisa, es feliz sin duda alguna.
El esfuerzo de día a día, está valiendo toda la pena y toda la vida, a mi me
lastimaron y me hirieron como jamás sé lo desearía a nadie, pero estoy segura
que la protegeré ante sol, mar y tierra, que nadie podrá hacerle daño, mucho
menos de la manera en la que me dañaron a mí.
Creía que no necesitaba nada en esta vida, hasta que llegó ella, me dio mil
razones por las cual seguir sobresaliendo y luchar por todo lo que me he
propuesto.
Y es aquí donde me pregunto - ¿Algún día dejará de doler? - ¿Algún día dejará
de sentirse como una soga en mi cuello?

También podría gustarte