Universidad Nacional Experimental del Táchira.
Departamento de Psicología.
Psicología General I.
EL DUALISMO
(Grupo #3)
Carrera: Psicología.
Marzo, 2024.
A lo largo del tiempo que ha recorrido el ser humano en la tierra, ha
sentido siempre una profunda necesidad de respuestas a incógnitas de su
propio ser. De esta manera, han surgido innumerables corrientes filosóficas
que han buscado saciar esta necesidad de conocimiento, parte de ellas, es
el Dualismo, corriente cual compete el presente escrito.
El Dualismo se designa como una doctrina filosófica que se concibe a
sí misma como una realidad de la naturaleza que se divide y a su vez se
complementa en dos principios o sustancias, que al unirse originan un todo
completamente equilibrado. Dicho así, la teoría del pensamiento dualista
plantea que toda manifestación, concepto o entidad existente posee su
expresión contraria; desde una perspectiva más cuantitativa, el dualismo se
organiza en una secuencia binómica, siendo los ejemplos de vida más
comunes y utilizados para su correcta explicación: el bien y el mal, la luz y
la oscuridad, el conocimiento y la ignorancia, etc.
La base teórica del dualismo plantea que las personas estamos
formadas por dos sustancias de diferente importancia: por un lado tenemos
el alma, una extensión inmaterial y metafísica encargada del pensamiento,
el análisis y la sensibilidad emocional de los seres humanos; por otro lado,
el cuerpo como la sustancia y extensión material no pensante, encargada
de llevar a cabo las acciones procesadas por el alma.
Fue así expresada esta base teórica por el ilustre Platón, cuyo nombre
real era Aristocles. Fue un filósofo y matemático griego nacido en Atenas en
el año 427 a.C. Considerado uno de los pensadores más influyentes de la
historia, fundó la Academia de Atenas, institución que se convirtió en el
centro de la filosofía y el conocimiento durante más de 900 años.
Así mismo, fue complementada por René Descartes, nacido el 31 de
marzo de 1596 La Haye en Touraine, Francia, un principal exponente de la
misma, y fallecido el 11 de febrero de 1650 (53 años) Estocolmo, Suecia.
Fue un filósofo y matemático francés del siglo XVII, es conocido por su
contribución al dualismo a través de su famosa frase “Pienso, luego existo”
(Cogito, ergo sum). Descartes argumentó que la mente y el cuerpo son
entidades separadas, con la mente siendo inmaterial y el cuerpo siendo
material. Esta perspectiva dualista, conocida como el “cogito cartesiano”,
tuvo un impacto significativo en la filosofía y la psicología, sentando las
bases para la distinción entre la mente y el cuerpo en el estudio del
comportamiento humano. Es gracias a ambos, que el dualismo es lo que
conocemos.
Por esta razón, históricamente, es de muy antigua datación, desde las
primeras civilizaciones las cosmogonías antiguas que diseñaron los
primeros modelos del pensamiento dualista de la realidad, los cuales fueron
los cimientos fundamentales de esta corriente filosófica. Religiones como en
zoroatrismo, el maniqueísmo y el gnosticismo plantearon una cosmogonía
dualista del universo, compuesto de dos divinidades antagonistas que
representan las fuerzas del bien y el mal, la conservación y la destrucción,
el orden y el caos.
En el mismo orden de ideas, este se originó en la antigua Grecia,
donde surgieron algunas ideas influenciadas por pensadores como
Empédocles y Anaxágoras. Empédocles postuló la existencia de dos fuerzas
primarias: el amor y el odio, que actúan sobre los elementos del universo
provocando uniones y divisiones. Anaxágoras, por otra parte, propuso que
todo está compuesto de infinitas partículas indivisibles, llamadas
"homeomerismo", que se mezclan o separan durante el desarrollo para dar
cuenta del cambio y la diversidad.
Más tarde, filósofos griegos como Platón y Aristóteles exploraron la
relación entre la mente y el cuerpo, donde Platón propuso por primera vez
su famosa teoría de las formas, sustancias separadas e inmateriales,
objetos y otras cosas que percibimos en el mundo, no son más que meras
sombras. Además, sostuvo que para que el intelecto tenga acceso a estos
conceptos o ideas universales, la mente misma debe ser una entidad
inmaterial y no física. Mientras que Aristóteles argumentó que si el intelecto
fuera un órgano material específico (o parte de él), entonces estaría limitado
a recibir solo ciertos tipos de información. Llegando a la conclusión de que
si el intelecto es capaz de recibir y reflexionar sobre todas las formas de
información, no debe ser un órgano físico y, por lo tanto, debe ser inmaterial.
Los cristianos neoplatónicos, por otra parte, identificaron las Formas
de Platón con las almas y creían que el alma es la sustancia de cada ser
humano individual, mientras que el cuerpo es sólo una sombra o copia de
estos fenómenos eternos. Sin embargo, el dualismo fue formulado con
mayor precisión por René Descartes en el siglo XVII. Descartes fue el
primero en formular lo que hoy conocemos como el problema mente-cuerpo
e identificó claramente la mente con la conciencia y la autoconciencia,
separando el cerebro, que era la sede física del intelecto. Concluyendo que
la mente inmaterial y el cuerpo material, aunque son sustancias diferentes,
interactúan de alguna manera a través de la glándula pineal.
Siguiendo esta línea argumental corresponde destacar que Platón, fue
el autor del dualismo antropológico. Platón creía en dos sustancias
antagónicas completamente diferentes que componen a los seres humanos.
La primera era el alma, que provenía del Topus Uranus o Hyperuránion
tópon, refiriéndose al mundo de las ideas, en el que se encontraban las
existencias ideales, las almas son perfectas, inmortales, puras, divinas,
pueden distinguir la verdad, la belleza y lo que es bueno.
De igual manera, el mundo físico no era más que una mera imitación
sumamente imperfecta del mundo de las ideas. Cuando las almas son
castigadas, son destinadas a parar en un cuerpo, una cárcel para el alma,
el cuerpo no distingue la verdad, la belleza o lo que es bueno y se guía por
sus sentidos aunque puedan ser engañosos, sufre enfermedades, tiene
necesidades, tentaciones, se agota y en general, no podría llegar nunca a
la perfección de las almas.
Para Platón, el único medio para liberar el alma del cuerpo-prisión era
la filosofía ya que con ella se adquiría consciencia, mediante el
conocimiento, de su condición de prisionera; la otra forma de liberar un alma
era la muerte, ya que una vez que el cuerpo físico muere el alma puede
regresar al mundo de las ideas.
Por otro lado, Descartes fue el autor del dualismo cartesiano. Este
sostiene que la mente y el cuerpo son entidades separadas y distintas entre
sí, aunque interactúan de alguna manera en el ser humano. Descartes
argumentaba que la res cogitans (mente) es la sede del pensamiento, la
conciencia y la racionalidad, mientras que la res extensa (cuerpo), es la parte
material y física del ser humano, es decir, su composición corporal.
Para obtener la información sobre el dualismo cartesiano, Descartes
utilizó el método de la duda metódica, en el cual cuestionaba todas las
creencias adquiridas a lo largo de su vida para llegar a verdades indudables
y fundamentales. A través de este proceso, llegó a la conclusión de que la
única cosa de la que podía estar seguro era de la existencia de su propio
pensamiento, lo cual le llevó a postular la existencia de dos sustancias
separadas: mente y cuerpo.
En conclusión, el dualismo es un sistema religioso y filosófico que
admite la existencia de dos principios diversos y contrarios entre sí. Estos
principios pueden manifestarse como: espíritu y materia, cuerpo y alma e
incluso bien y mal. Estos dos principios están en constante conflicto, y su
coexistencia define la naturaleza de la realidad.
Y el dualismo cartesiano es la teoría que postula la existencia de dos
entidades separadas e independientes en el ser humano: la mente, sede del
pensamiento y la conciencia, y el cuerpo, la parte material y física del
individuo. Esta teoría fue obtenida mediante el método de la duda metódica,
con el fin de llegar a verdades fundamentales e indudables.