Corriente filosófica: Monismo
La palabra «monismo» proviene de la palabra «monos» que significa
«uno» e «ismo» que significa «doctrina» o «filosofía». Este término hace
referencia a una corriente filosófica que afirma que la totalidad de los
fenómenos universales y de los seres tienen origen, causa y están
compuestos por una misma sustancia primaria. La mencionada «sustancia
primaria» suele recibir el nombre de «arjé» o «arché» este nombre fué
especialmente utilizado por los filósofos presocráticos que, aunque fueron
quienes iniciaron esta corriente, nunca llegaron a establecerla cómo una
escuela y permaneció siendo una tesis o premisa. La primera vez que se
utilizó este término fué en el libro de Christian von Wolff titulado
«Lógica» y publicado en 1728. Sin embargo, el primero que planteó una
teoría de ésta clase y del que se tiene registro en occidente es Tales, un
filósofo proveniente de la provincia griega de Mileto y que vivió entre los
años 624 a.C y 546 a.C, Tales creía que la sustancia primaria era el agua.
Seguramente, este pensamiento surgió por sus viajes a Egipto donde al
ver cómo las cosechas emergían gracias al río Nilo y luego de la lluvia
aparecían ranas y gusanos concluyó en que este debía ser el origen de la
vida. Tales tal vez se preguntaba cómo el vapor se volvía hielo y el hielo se
volvía agua, es posible que creyese que al final todo se disolvía en agua.
Junto con la propuesta de Tales se encontraba la de Anaximandro que
argumentó la existencia del «apéiron» o «lo indefinido» no se sabe con
certeza a qué se referia, quizás creía que el origen de todo no podía ser
algo tan vano cómo el agua y por eso lo llamó de tal forma. Además de
ellos hubieron otros filósofos con ideas similares cómo Anaxímenes que
concluyó en que del aire debía provenir todo lo existente. El más
revolucionario de todos fué Demócrito quien fué el precursor de la teoría
atómica. Demócrito opinaba que debían existir unas piezas muy pequeñas
con las que se formaban las cosas más grandes, que debían tener muchas
formas distintas y que las combinaciones e interacciones entre ellas daban
lugar al mundo en el que vivimos, a estas pequeñas e invisibles piezas les
dió el nombre de «átomo». Luego de los presocráticos el siguiente en
retomar la idea del monismo es Aristóteles que se opuso a Platón, su
maestro, y creó su propia teoría monista en contra de su teoría dualista.
Platón defendía al cuerpo y el alma cómo entes separados y postuló que
el alma provenía de otro mundo que llamó «el Mundo de las Ideas», a su
vez opinaba que el cuerpo era la carcel del alma y el objetivo del alma era
escapar al Mundo de las Ideas y existir separada del cuerpo. En cambio,
Aristóteles propuso que el cuerpo y el alma eran una sola entidad y uno
necesitaba del otro para existir. En el momento que el cuerpo muere, el
alma también lo hace y por ende no existe tampoco un alma inmortal.
Desde este punto hubieron filósofos que desarrollaron con distintos
puntos de vista ésta idea, pero principalmente se diferencian tres tipos. El
monismo materialista afirma que la sustancia primaria se encuentra en el
plano físico cómo lo propuso Demócrito con su teoría atómica. En
contraposición, se encuentra el monismo espiritual que apuesta por la
existencia de un plano superior al físico. La base de esta postura es
reimaginar el concepto de «dios» y entenderlo cómo todo lo existente y el
universo, el monismo espiritual opina que «Dios» no es un ser separado
de nosotros sino que al contrario todos somos una parte de Dios (o del
todo) y somos Dios a la vez. Además, justo en el medio se encuentra el
monismo neutro que propone la idea de que la sustancia primaria debe
ser algo separado del plano físico y espiritual y se le da el nombre de
«neutro» o «intermedio». Dentro del monismo existe el debate entre el
monismo materialista y el idealista (o espiritual) el cual nunca fué
resuelto. Sin embargo, es importante destacar que la psicología no tiene
que elegir entre uno u otro y es posible integrar las ideas de ambos
enfoques para desarrollar una comprensión más completa de la mente y
el comportamiento humano, la mayoria de monistas utilizaron la
observación y el uso de razón para formar sus teorías, cómo Demócrito
que observó que todas las cosas se podían dividir en cosas más pequeñas
y supuso que debía existir un límite, con lo cual llegó a proponer la idea de
los «átomos». Así mismo, frente al dualismo que separa mente y cuerpo,
el monismo busca comprender la experiencia humana como un todo
integrado. En este sentido, la psicología del futuro podría tender hacia un
monismo emergentista. Esta perspectiva propone que la mente emerge
de la interacción entre el cerebro, el cuerpo y el entorno. La experiencia
subjetiva no se reduce a procesos físicos ni a construcciones mentales,
sino que surge de la complejidad de la interacción entre estos diferentes
niveles. El monismo, en cualquiera de sus formas es una alternativa
valiosa al dualismo cartesiano. Uniendo mente y cuerpo se nos permite
comprender mejor la naturaleza humana y desarrollar una psicología más
integral y holística. Sin embargo, esta corriente filosófica también se
enfrenta a algunas críticas como: El problema de la mente-cuerpo que
surge de la dificultad para explicar cómo es posible la interacción de la
mente (la cual es inmaterial) con el resto del entorno que sí es material.
Igualmente se encuentre el problema de la reducción ya que el monismo
materialista tiende a reducir la naturaleza de la mente a material, lo que
dificulta la existencia de la experiencia subjetiva. Por último, el problema
del dualismo de propiedades que critica al monismo neutral bajo el
argumento de que este debe, obligatoriamente, explicar cómo una
sustancia única puede tener propiedades tan diferentes, cómo el cuerpo y
la mente. Ante estos problemas aparecen otras propuestas más recientes
cómo el materialismo dialéctico de Marx y Engels donde se plantea que la
realidad está compuesta por materia y ésta misma se encuentra en
constante movimiento y cambio. Ergo, la mente terminaría siendo un
producto de la materia y un espejo que refleja el mundo material. Por otro
lado, el idealismo de Hegel afirma que la realidad es la Idea Absoluta y
que ésta misma se manifiesta en el mundo por medio de un proceso
dialéctico. También existe el neutralismo de Spinoza que propone que la
realidad está compuesta por una sustancia única que no es ni materia ni
mente serían entonces la mente y la materia dos formas diferentes que
puede tomar ésta sustancia. Por medio de este análisis y su respectiva
investigación realizada se puede concluir con que el monismo es una
corriente filosófica con una larga historia y que ha tenido un gran impacto
en el pensamiento occidental. Ofrece una alternativa al dualismo y busca
una explicación unitaria de la realidad. Sin embargo, el monismo cómo
cualquier otra propuesta no está exento de críticas y desafíos.
Autores:
–Santiago Gutiérrez C.I: 32.309.278
–Yusdary Mora C.I: 31.822.135
–Franyuli Mora C.I: 31.813.308
–Joselin Camargo C.I: 32.965.296
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–Maybelk Guerrero C.I: 31.386.734
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