0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas5 páginas

Ergonomía y Sistemas de Trabajo

Este documento describe la ergonomía y los sistemas de trabajo, incluidas las definiciones de ergonomía, los componentes de un sistema de trabajo y las características de las tareas como si son discretas, estáticas o dinámicas. También analiza conceptos como la complejidad de las tareas y los factores que afectan al ser humano en el trabajo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
20 vistas5 páginas

Ergonomía y Sistemas de Trabajo

Este documento describe la ergonomía y los sistemas de trabajo, incluidas las definiciones de ergonomía, los componentes de un sistema de trabajo y las características de las tareas como si son discretas, estáticas o dinámicas. También analiza conceptos como la complejidad de las tareas y los factores que afectan al ser humano en el trabajo.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Ergonomía

La Ergonomía es una disciplina con una larga historia en los países industrializados, aunque en nuestro país ha sido una
gran desconocida para la mayoría de la población hasta que hace su aparición en el año 1995 en una ley, la Ley de
Prevención de Riesgos Laborales. Esta ley que la colocó junto a las otras disciplinas prevencionistas (higiene, seguridad,
etc.) como una de las áreas de actuación de la prevención de riesgos.
Se han propuesto varias definiciones de Ergonomía que son perfectamente válidas, aunque lo más apropiado es partir de
lo que dice la Asociación Internacional de Ergonomía (IAE) que la define como: la disciplina científica relacionada con la
comprensión de las interacciones entre los seres humanos y los otros elementos de un sistema. La profesión que aplica
teoría, principios, datos y métodos para diseñar un sistema a fin de optimizar el bienestar humano y el rendimiento
global del sistema.
Según esta definición el concepto de “sistema” es central en Ergonomía. Por ello, es conveniente definir lo que significa
este concepto para un ergónomo. Especialmente importante es el concepto de sistema de trabajo porque es en torno a
él donde se desarrolla el trabajo de un ergónomo.
SISTEMA DE TRABAJO
Un sistema es “un conjunto de partes que juntas actúan para alcanzar un objetivo”. Lo que define a un sistema son las
relaciones entre sus partes. Un sistema puede ser más grande o más pequeño y sus límites dependen de cómo lo
analicemos.
En un sistema de trabajo hay una o varias personas y uno o varios artefactos (máquinas) que interactúan dentro de un
ambiente para conseguir un resultado fijado por la organización empresarial en función de unos elementos dados y
dentro de unos protocolos, normas y leyes definidos por organismos empresariales, sindicales y legislativos nacionales e
internacionales. Es evidente que al utilizar el término “sistema de trabajo” los ergónomos quieren resaltar que todos los
componentes de éste tienen sentido en función de la totalidad y no individualmente. Los objetivos del sistema de trabajo
se obtienen optimizando la ejecución de sus componentes, tanto humanos como físicos.
TRABAJO
Cuando hablamos de trabajo en Ergonomía lo hacemos refiriéndonos a él como “tarea” o como “actividad”. Sin embargo,
estos términos tienen significados diferentes para nosotros. Cuando utilizamos la palabra “tarea” nos referimos al
trabajo “prescrito”. Sería el trabajo que el operario tiene que hacer según las normas y los procedimientos establecidos
por la empresa, los acuerdos sindicales, etc. Cuando utilizamos el término “actividad” no referimos al trabajo “real” tal
como el operario lo hace en su día a día.
Una regla básica en cualquier actuación de un ergónomo es comenzar por analizar la tarea que una persona realiza,
implique o no a una máquina. Los aspectos que deben analizarse son muy numerosos y aquí consideraremos sólo cuatro
de ellos a modo de ejemplo.
En primer lugar, podemos distinguir entre tareas discretas o continuas. A menudo un operario debe realizar una acción
solamente cada cierto tiempo dependiendo de unas condiciones impuestas por la propia máquina o por el proceso que
ésta controla. Sin embargo, en otras condiciones, el operario tiene que estar realizando la acción de una forma continua
o repetitiva. Por ejemplo, en lo que conocemos como “tareas de vigilancia” en las que un operario debe estar atendiendo
continuamente a uno o varios indicadores para detectar cuando ocurre un valor determinado en uno o varios de los
procesos en los que interviene una máquina. En el primer caso estaríamos hablando de tareas discretas y en el segundo
de tareas continuas. Esta distinción entre tareas discretas y continuas es muy importante porque, por ejemplo, los
estudios han mostrado que los efectos negativos que la fatiga y el estrés tienen en la ejecución del operario son
mayores en las tareas continuas que en las discretas. Estos estudios han servido para establecer pautas a seguir con
respecto a los turnos y los descansos que deben darse al operario en las tareas continuas.
Este aspecto también estaría relacionado con el diseño de los mandos de control y de los indicadores de la máquina. En
función de que la tarea sea discreta o continua tendremos que considerar unas u otras de las limitaciones
antropométricas, anatómicas y fisiológicas mencionadas más adelante.
En segundo lugar, en una tarea tenemos varios niveles de intervención o supervisión. Dependiendo del nivel de
automatización que tenga la máquina, el operario tendrá que intervenir más o menos durante el proceso. Este aspecto
del diseño de la máquina es de suma importancia y ha sido tratado por la Ergonomía desde sus comie nzos en la primera
mitad del Siglo XX, siendo una de las áreas de intervención ergonómica más importantes en el diseño de máquinas.
Aunque la máquina totalmente automática no existe hoy en día y siempre requerirá un cierto control de un operario
sobre su funcionamiento, es posible establecer cuál será este nivel de control dentro de un rango muy amplio. Este
grado de control afectará al número y tipo de elementos que debe tener la interfaz que es el componente de la máquina
donde se presenta la información al operario y donde éste acciona comandos para trasmitir a la máquina lo que quiere
que haga.
También hay que distinguir entre tareas Estáticas o dinámicas. Una tarea estática es aquella en la que algo cambia como
consecuencia de la conducta de la persona. Si la persona no hace nada, nada pasa. Por ejemplo, una persona trabajando
en el ensamblaje de un mueble estará realizando una tarea estática. Mientras que no coloque una pieza, el mueble
seguirá en el mismo estado. Por el contrario, en una tarea dinámic a, algunos o todos los elementos del sistema pueden
cambiar independientemente de la conducta de la persona.
En las tareas dinámicas el trabajador tiene que tomar decisiones en cortos periodos de tiempo, bajo presión y con
información incompleta porque no puede esperar para obtenerla toda para actuar. Si espera pueden ocurrir eventos
indeseables. Por ejemplo, el estrés laboral es más común en las tareas dinámicas que en las estáticas y ese estrés
puede ser la causa de muchos de los errores humanos con consecuencias importantes en la seguridad del sistema de
trabajo que observamos.
Una de las características de las tareas es su nivel de complejidad. Aunque, complejidad es un concepto muy difícil de
definir, para la Ergonomía es de especial importancia porque determina fundamentalmente el nivel de carga de trabajo
que soporta el trabajador.
En cierta medida, complejidad es un continuo en el que en un extremo tenemos los sistemas simples y en el otro los
sistemas complejos. Definiendo lo que son los sistemas complejos podemos inferir también lo que son los sistemas
simples. Un sistema complejo es aquel que está gobernado por un conjunto de variables interrelacionadas de una forma
que su dinámica interna es opaca y difícil de controlar para una persona, debido a la imposibilidad de aplicar mecanismos
simples de solución de problemas. Dicho de una forma más simple, una tarea es compleja cuando un operario tiene ante
si un sistema donde existen muchos factores interactuando de una forma que no es visible para él y donde sus acciones
también son complejas por lo que se requiere más habilidad y conocimiento.
Características de las tareas complejas
Opacidad: En un sistema complejo es posible observar sólo algunas variables de las que gobiernan el sistema y, a menudo,
se tiene que inferir el estado del sistema a partir de “síntomas”. En las tareas complejas, muchas cosas que están
ocurriendo en el sistema son opacas para el operario y éste tiene que actuar basándose en la observación de síntomas.
Se persiguen múltiples objetivos: Para controlar el sistema es necesario la consecución de múltiples metas. Una de las
mayores dificultades con las que nos encontramos para controlar estos sistemas es que algunas de las metas pueden
ser contradictorias y se requiere un compromiso razonable entre ellas.
Complejidad de la situación: Viene dada por el gran número de variables, por el alto grado de conexión o interdependencia
entre ellas, por las dificultades de controlar el sistema y por los aspectos dinámicos del mismo. La creciente complejidad
de las demandas situacionales puede entrar en conflicto con la capacidad limitada del operador para operar. El ser
humano tiene limitación físicas y mentales para actuar en situaciones complejas. Esta característica se puede desglosar
en las dos siguientes.
Conexión entre variables: Un alto grado de conectividad describe una situación en la que los cambios en una variable
afectan al estatus de otras variables relacionadas. Este hecho hace difícil anticipar todas las posibles consecuencias de
una situación dada.
Desarrollo dinámico: Las tareas dinámicas requieren una serie de decisiones interdependientes, el estado de la tarea
cambia tanto de manera autónoma como por las acciones del operador y las decisiones deben ser tomadas en tiempo
real. El hecho de que un sistema sea dinámico hace que se requieran decisiones rápidas de la persona que lo maneja.
Efectos a tiempo demorado: No todas las acciones muestran sus consecuencias de manera inmediata, por lo que el
operador debe esperar y mantener su atención. En una tarea compleja un operario puede presionar un botón y las
consecuencias de esta acción verse dos horas después. Eso hace que el operario no pueda tener una información rápida
de si ha actuado bien o mal y, por tanto, no pueda corregir sus acciones.
Componente para el sistema de trabajo
Para la Ergonomía actual, el componente principal de un sistema de trabajo es el ser humano. Al ergónomo le interesa
fundamentalmente el ser humano porque considera que el sistema de trabajo debe estar diseñado desde el punto de
vista de su seguridad, su bienestar y su satisfacción. En este sentido, el ergónomo actual rechaza la postura conocida
históricamente como “taylorismo” según la cual la preocupación por el ser humano en el diseño de los sistemas de
trabajo tiene como objetivo mejorar su producción.
La seguridad, el bienestar y la satisfacción de las personas deben estar por delante de las consideraciones de la cantidad
de producción en nuestra sociedad. Es verdad que alguien puede decir que un trabajo seguro puede reducir las bajas
laborales y, por tanto, aumentar la productividad. Sin embargo, los ergónomos siempre responden a que ese aumento en
la producción es un efecto positivo secundario de nuestro objetivo principal al intervenir en el diseño del sistema: la
seguridad, el bienestar y la satisfacción del trabajador.
Características antropométricas, anatómicas y fisiológicas
Para actuar sobre la máquina, el operario utiliza generalmente sus extremidades, aunque también puede utilizar su
sistema vocal, como en las máquinas activadas por voz, o incluso su mirada como en algunas máquinas modernas
equipadas con sistemas de registros de movimientos oculares. En cualquiera de los casos, el cuerpo humano tiene unas
determinadas características y, sobre todo, unas limitaciones. Por ello, lo primero que debemos hacer a la hora de
evaluar las interacciones entre los operarios y los demás componentes del sistema de trabajo es tener en cuenta sus
características antropométricas, anatómicas y fisiológicas.
Funciones psicológicas generales
Para que el ser humano pueda ejecutar una tarea debe procesar los estímulos del ambiente, darle un significado,
almacenarlos en la memoria, analizarlos con sus procesos de razonamiento y toma de decisiones y seleccionar una
respuesta adecuada a esos estímulos.
Factores psicológicos temporales
Los procesos cognitivos (sensación, percepción, etc.) están sujetos al efecto de una serie de factores como son la
distracción, la fatiga, el estrés o la carga mental. Los efectos de estos factores suelen ser negativos y hay que tenerlos
en cuenta en relación a las características de la tarea.
Características psicológicas permanentes
Entre estas características cabe destacar el deterioro funcional debido al envejecimiento o a alguna enfermedad que
afecte al funcionamiento cognitivo del operario. La Ergonomía actual está prestando mucha atención a este deterioro
que tiene efectos sobre todos los procesos cognitivos, especialmente sobre los perceptuales y de memoria, y motores.
Este deterioro psicológico y físico tiene efectos inversos a la mejora en el desempeño que se observa después de
mucha práctica con la tarea (uno de los factores que también cambian con el tiempo). También debemos de tener en
cuenta que la mejora en la pericia es a su vez afectada por la continua innovación tecnológica
Otra de las características permanentes, que puede pasar desapercibida, es la personalidad del operario. Sobre todo, en
situaciones de alto riesgo, podríamos observar como una persona atrevida se pondría a explorar los mandos, mientras
que una persona prudente sólo accionaría aquellos que cree están relacionados con la tarea. De la misma manera, una
persona temerosa reaccionaría lentamente ante una situación de emergencia.
Artefacto
Un artefacto es cualquier objeto manufacturado por el ser humano con la finalidad de aumentar cualquier aspecto de la
conducta u operación mental humanas. Un artefacto puede ser un objeto físico (un ratón de ordenador, un lápiz o un
torno) o un ente abstracto (un programa de ordenador) o un objeto que representa a un objeto físico (un dibujo de una
máquina). Los artefactos han sido creados para actuar sobre el ambiente, para modificar algún aspecto de éste, y para
obtener la información que nos permita conocer sus características y cómo nuestras acciones lo modifican.
En el artefacto-máquina existen dos aspectos que podemos diferenciar: el hardware y el software. De estos
componentes, el que interesa fundamentalmente a la Ergonomía es el software. En principio, los componentes
mecánicos y eléctricos de los que esté hecho el artefacto no son relevantes para el ergónomo en la mayoría de los
casos. Sin embargo, el software que es el que determina el funcionamiento de la máquina, lo que hace y cómo lo hace, sí
es de especial interés para la Ergonomía.
Cuando hablamos de la interfaz incluimos todo lo que son los objetos, imágenes, texto, sonidos, etc. que se presentan en
la pantalla, así como todas las formas en las que una persona puede introducir información como punteros de ratones,
gestos, sonidos a través de un micrófono, movimientos oculares, etc. Un artefacto puede no tener software, pero
tendrá siempre interfaz.
Ambiente
El ambiente es el componente del sistema de trabajo sobre el que el trabajo humano tiene efecto y del que el ser
humano extrae la información que necesita para trabajar. Se distinguen dos ambientes:
1. Ambiente local, que es el espacio tridimensional en el que el operario humano se sitúa y que incluye a todas las
personas y artefactos que se encuentran junto a él en este espacio.
2. Ambiente externo, que es el espacio tridimensional sobre el que la conducta humana tiene efecto y que no es
directamente accesible para la persona.
La diferencia fundamental entre el ambiente local y el ambiente externo radica en la inmediatez de la comunicación
entre la persona y los elementos de ambos. Los elementos del ambiente local pueden ser percibidos directamente y la
persona puede actuar sobre ellos sin necesidad de intermediarios.
Organización
Un sistema de trabajo se organiza en torno a una empresa u organización empresarial en la que se incluyen todos los
recursos materiales y humanos de dicho sistema. La organización es la manera en la que las empresas u organizaciones
determinan y reparten los trabajos y las responsabilidades de sus trabajadores.
A la hora de definir una organización debemos tener en cuenta sus características estructurales y contextuales. En
cuanto a las características estructurales, la más importante es su nivel de centralización, que hace referencia a la
forma en que se haya distribuido el poder y la toma de decisiones. Otra característica estructural importante es la
complejidad organizativa que puede variar en un continuo entre dos extremos, la organización horizontal y la organización
vertical. Todas las características estructurales terminan finalmente reflejándose en las reglas, procedimientos y
estándares que se siguen en la empresa. De las características contextuales debemos destacar el origen e historia de la
organización, su tamaño, la naturaleza y el rango de bienes y servicios, su tecnología, ubicación y la dependencia de otras
organizaciones.
Actualmente se habla mucho de la “responsabilidad social corporativa” para referirse al compromiso que tiene la
empresa con los objetivos sociales en sostenibilidad y bienestar ciudadano.
En la sociedad actual, afortunadamente, los sistemas de trabajo tienen que regirse por unas normas que son impuestas
por organismos reguladores y legislativos.

También podría gustarte