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Accion de Proteccion 554420

Este documento describe las características y antecedentes de la acción de protección en Chile. La acción de protección es un procedimiento autónomo establecido en la Constitución para tutelar derechos fundamentales frente a acciones u omisiones ilegales de autoridades o particulares.
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Accion de Proteccion 554420

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Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

ACCIÓN O RECURSO DE PROTECCIÓN

Sumario: Sección 1. Antecedentes, concepto, denominación y naturaleza jurídica. Sección 2.


Características de la acción de protección. 1. Acción cautelar. 2. Proceso autónomo. 3.
Procedimiento excepcional. 4. Procedimiento breve, concentrado y preferente. 5. Compatibilidad con
otros procesos. Sección 3. Requisitos de procedencia de la acción de protección. 1. Legitimación
activa de la acción de protección. 2. Legitimación pasiva de la acción de protección. 3. Existencia de
una acción u omisión ilegal o arbitraria. 4. Que cause una privación, perturbación o amenaza en el
legítimo ejercicio de ciertos derechos.5. Derechos tutelados. 6. Objetivos de la acción e protección.
Sección 4. Tramitación de la acción de protección. 1. Acumulación de autos. 2. Suspensión de la
vista de las causas. 3. La sentencia. 4. Disposiciones respecto del sujeto activo. 5. Apelación.
Sección 5. Extensión del recurso de protección. Sección 6. Factores que entorpecen el recurso de
protección. Sección 7. Acción de protección ambiental.

SECCIÓN 1
ANTECEDENTES, CONCEPTO, DENOMINACIÓN Y NATURALEZA JURÍDICA

La doctrina nacional, suele situar el antecedente remoto de la acción


de protección en la historia constitucional de Chile, ya sea en el artículo 116 de la
Constitución de 1823 que disponía que “el Poder Judicial protege los derechos
individuales”, en relación con su artículo 138,1 o a partir del Plan de Hacienda de
1817.2 Como fuere, en todo caso la acción de amparo (denominada recurso de
protección en Chile) creada tempranamente en México, cuyos orígenes se
remontan al menos al año 1841 “hasta su consagración en la carta federal de 5 de
febrero de 1857, en la cual se configuró el modelo original”,3 con el objeto de tutela
de derechos fundamentales protegidos en la Constitución contra leyes y actos de

1
Cf., v. gr., Cea Egaña, José Luis: Derecho Constitucional chileno. Ed. Universidad Católica
de Chile, Santiago, 2004, Tomo II, p. 630. Zúñiga Urbina, Francisco y Perramont Sánchez,
Alfonso: Acciones constitucionales. Ed. Lexis Nexis, Santiago de Chile, 2003, p. 74.
2
Cf. Quinzio Figueiredo, Jorge M.: “Recurso de Protección. Reivindicación histórica
nacional”, en Anuario de Derecho Público. Ed. Universidad La República, Santiago, Chile, Año V, N°
5, 2001, pp. 201-205.
3
Fix-Zamudio, Héctor y Ferrer Mac-Gregor, Eduardo: “El derecho de amparo en México”,
en Ferrer Mac-Gregor Eduardo y Acuña, Juan Manuel (2014): Curso de Derecho Procesal
Constitucional. Ed. Porrúa México, 2ª edición, (pp. 275-338), p. 275.

1
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

autoridad, fue la acción que tuvo mayor vigencia e influencia internacional.


De las actas de sesiones del organismo técnico asesor para la
Constitución de 1980 denominado Comisión de Estudio de la Nueva Constitución,
aparece que el instituto en estudio fue concebido como una extensión de la
protección a la libertad personal a otros derechos no garantizados por el viejo
recurso de amparo; pero que posteriormente se configuró como una acción
constitucional autónoma.4
La acción o recurso de protección “es una acción cautelar de ciertos
derechos fundamentales frente a los menoscabos que pueden experimentar como
consecuencia de una acción u omisión ilegal o arbitraria de la autoridad o de
particulares”.5
La doctrina ha sostenido, con razón, que no se trata propiamente de
un recurso,6 concebido procesalmente como un mecanismo que franquea la ley a
las partes para la impugnación –invalidación revocación o enmienda- de una
resolución judicial, sino de una acción cautelar de rango constitucional que, en la
tipología que distingue garantías constitucionales normativas, institucionales y
jurisdiccionales o procesales, corresponde a esta última categoría y, con mayor
precisión a una garantía constitucional jurisdiccional o procesal específica.
Por otra parte, la Constitución vigente en Chile ha configurado la
acción de protección como una acción cautelar directa o alternativa, a diferencia de
otros países latinoamericanos, como Colombia, en que tiene un carácter subsidiario,

4
Cf. Soto Kloss, Eduardo: El recurso de protección, orígenes, doctrina y jurisprudencia.
Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 1982, pp. 24 y 30; Cea Egaña, José Luis: Derecho
Constitucional chileno. Ob. cit., Tomo II, p. 628. Verdugo Marinkovic, Mario; Pfeffer Urquiaga,
Emilio; Nogueira Alcalá, Humberto: Derecho Constitucional. Editorial Jurídica de Chile, Santiago,
1994, Tomo I, p. 337.
5
Verdugo, Mario; Pfeffer, Emilio; Nogueira, Humberto: Derecho Constitucional. Ob. cit.,
Tomo I, p. 338.
6
Cf., v. gr., Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías
constitucionales. Ed. Librotecnia, Santiago de Chile, 2008, Tomo 1, pp. 265 y ss. Verdugo, Mario;
Pfeffer, Emilio; Nogueira, Humberto: Derecho Constitucional. Ob. cit., Tomo I, p. 338, n. 253,
donde se indica que “la naturaleza jurídica de la institución fue considerada en forma muy superficial
en las Sesiones N° 215 y 216. Por las mismas razones ya expuestas a propósito del recurso de
amparo la cátedra estima que estamos en presencia de una acción cautelar de rango constitucional
y no de un recurso. Es más, por regla general se ha estimado improcedente su interposición en
contra de una resolución judicial”.

2
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

residual o excepcional.7
Finalmente, la denominación en Chile de la acción o recurso de
protección, es distinta a la de los ordenamientos jurídicos latinoamericanos que
tienden a nombrarla como una acción de amparo de derechos fundamentales, como
ocurre en México, otras veces como “acción de tutela”, como en Colombia, otras,
como “mandato de seguridad” como en Brasil.

SECCIÓN 2

CARACTERÍSTICAS DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

Desde su consagración positiva, la acción constitucional fue


caracterizada por la doctrina con ciertos rasgos singulares que la configuran como
una acción constitucional cautelar, con un procedimiento autónomo de Derecho
Público, excepcional, breve, concentrado y preferente.8

1.- ACCIÓN CAUTELAR

La doctrina nacional ha caracterizado apropiadamente esta institución


como una acción (y no como un recurso), de naturaleza cautelar de los derechos
tutelados.9 Es una acción constitucional jurisdiccional o procesal específica, o sea,
un instrumento o medio que la Constitución o, en ocasiones, la ley establece para

7
Cf. Artículo 86 de la Constitución Política de Colombia, de 1991. Cf., asimismo, Ortega
Montero, Carlos Rodolfo: Derecho Constitucional colombiano. Ed. Ibáñez, Bogotá, Colombia, 2012,
3ª edición, p. 102.
8
Cf., v. gr., Zúñiga Urbina, Francisco y Perramont Sánchez, Alfonso: Acciones
constitucionales. Ob. cit., pp. 74-75. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y
garantías constitucionales. Ob. cit., Tomo 1, pp. 283-289.
9
Cf. Zúñiga Urbina, Francisco y Perramont Sánchez, Alfonso: Acciones constitucionales.
Ob. cit., p. 11. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales.
Ob. cit., pp. 265 y ss. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ediciones Universidad Finis Terrae, Santiago, Chile, 2018, pp. 38-39.
Mosquera, Mario y Maturana, Cristián: Los recursos procesales. Editorial Jurídica de Chile,
Santiago, 2022, 3ª edición, p. 460.

3
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

la tutela del legítimo ejercicio de los derechos que taxativamente declara proteger.
Es, asimismo, “una acción cautelar autónoma o que da origen a un procedimiento
de emergencia”,10 pues se ha concebido como una acción que persigue “la cautela
provisional de un derecho tutelado por la Constitución Política, sobre la base de los
principios conocidos como periculum in mora y fumus boni juris”.11

2.- PROCEDIMIENTO AUTÓNOMO

La acción de protección da origen a un proceso autónomo, de Derecho


Público. En tal sentido, se ha precisado que no constituye un recurso, ni ordinario,
ni extraordinario, sino que forma parte del denominado Derecho Procesal
Constitucional, y se configura en forma independiente de todo otro proceso, como
señala Nogueira Alcalá, “la autonomía de la acción constitucional de protección se
refleja en el hecho de que conoce, en primera instancia, una Corte de Apelaciones
con independencia del asunto que se trata y de otros recursos que puedan
interponerse por el afectado o de otras acciones civiles, laborales, administrativas o
penales que concrete”.12

3.- PROCEDIMIENTO EXCEPCIONAL

Esta característica está relacionada con su calificación de acción


constitucional jurisdiccional o procesal específica, pues su objetivo no es genérico,
sino que se encuentra acotado a la tutela del legítimo ejercicio de los derechos

10
Mosquera, Mario y Maturana, Cristián: Los recursos procesales. Ob. cit., p. 461.
11
Zúñiga Urbina, Francisco y Perramont Sánchez, Alfonso: Acciones constitucionales. Ob.
cit., p. 11.
12
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 284.

4
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

fundamentales que expresamente protege el artículo 20 de la Constitución


Política.13

4.- PROCEDIMIENTO BREVE, CONCENTRADO Y PREFERENTE

Otra de las notas sobresalientes de la acción de protección es una


configuración de su procedimiento en forma breve y concentrada, que responde a
la urgencia requerida para el cumplimiento de su objetivo de reestablecer el imperio
del derecho quebrantado, perturbado o amenazado,14 y asegurar la pronta y debida
protección del afectado. El carácter abreviado del procedimiento se refleja en
diversos aspectos: en la pretensión, en su tramitación, en la brevedad de los plazos,
en las limitaciones de las impugnaciones y recursos y en la brevedad del plazo en
que se debe dictar la sentencia.15
Es también un procedimiento inquisitivo e informal, esto último se
observa en la amplitud de la legitimación procesal activa, pues puede ser
interpuesto por el afectado o por cualquiera persona a su nombre, por escrito y aún
por telégrafo o télex,16 sin exigir patrocinio de abogado, y en la brevedad y
concentración de su procedimiento.

13
Cf. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob.
cit., Tomo 1, p. 285.
14
Zúñiga Urbina, Francisco y Perramont Sánchez, Alfonso: Acciones constitucionales. Ob.
cit., p. 75.
15
Cf. Auto Acordado de la Corte Suprema, de 2007. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos
fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit., Tomo 1, p. 288.
16
Cf. Mosquera, Mario y Maturana, Cristián: Los recursos procesales. Ob. cit., p. 469; Silva
Montes, Rodrigo y Vega Méndez, Francisco: Manual de Procedimiento Constitucional. Editorial
Jurídica de Chile, Santiago, 2015, 1ª edición, p. 30.

5
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

5.- COMPATIBILIDAD CON OTROS PROCESOS

De acuerdo con el objetivo asignado por la Constitución a la acción de


protección, esto es, reestablecer el imperio del derecho y asegurar la debida
protección del afectado, esta acción no es incompatible con el ejercicio de otras
acciones o recursos.17 En consecuencia, “no excluye el uso complementario o
subsidiario posterior de cualquier otra acción que franquee el ordenamiento jurídico
considerando la situación específica o concreta en que se encuentre quien demanda
protección jurisdiccional en Chile, lo que le da uno de sus rasgos originales más
significativos”.18 Por tanto, la acción de protección procede también contra
resoluciones judiciales, aunque existan otros medios procesales ordinarios para la
tutela de los derechos del recurrente, pues, como señala, en su parte final, el inciso
primero del artículo 20 de la Constitución, la acción de protección se ejerce, “sin
perjuicio de los demás derechos que pueda hacer valer ante la autoridad o los
tribunales correspondientes”. Nogueira Alcalá observa que, sin embargo, “esta
perspectiva no ha sido siempre respetada por las cortes de apelaciones, las cuales
en algunas oportunidades declaran inadmisibles recursos de protección por existir
otra vía procesal idónea y eficaz para resolver el asunto”.19
En efecto, contra lo señalado por la propia Constitución, la
jurisprudencia de las Cortes de Apelaciones, como regla general, ha excluido la
procedencia de la acción de protección contra resoluciones judiciales. Sólo por
excepción se ha aceptado su procedencia contra sentencias judiciales “cuando se
han vulnerado, manifiestamente, las normas del debido proceso, sin existencia de
recursos útiles para remediar la situación de los derechos afectados o cuando la

17
Cf. Silva Montes, Rodrigo y Vega Méndez, Francisco: Manual de Procedimiento
Constitucional. Ob. cit., pp. 29-30; Mosquera, Mario y Maturana, Cristián: Los recursos procesales.
Ob. cit., p. 469.
18
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 285.
19
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 286.

6
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

urgencia de la situación lo demanda ante lo irreparable que sería el daño causado


si no se admitiera dicha acción”.20

SECCIÓN 3
REQUISITOS DE PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

Para la procedencia de la acción de protección deben cumplirse


ciertos requisitos que se encuentran señalados en el artículo 20 de la Constitución
Política, y en el auto acordado de la Corte Suprema de 24 de junio de 1992, con sus
modificaciones.

1.- LEGITIMACIÓN ACTIVA DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

La doctrina está de acuerdo en que la Constitución ha establecido una


legitimación procesal activa amplia en la acción de protección, que comprende a
toda persona que se encuentre en los supuestos del artículo 20 de la Constitución,
inclusos los extranjeros transeúntes.21 En este sentido Nogueira Alcalá precisa que
“se trata de una acción que puede ser interpuesta por cualquier persona natural o
jurídica afectada, incluso por entes colectivos, sin personalidad jurídica, o por
cualquier otra persona a su nombre, debiendo ser redactada en papel simple, por
telégrafo o incluso por un acta levantada en la secretaría de la Corte de Apelaciones
respectiva”.22 Sin embargo, la doctrina y la jurisprudencia señalan que no constituye
una acción popular, “sino una acción de tutela de derechos específicos”.23 La

20
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 301.
21
Cf. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob.
cit., Tomo 1, p. 292.
22
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 284.
23
Henríquez Viñas, Myriam: Acción de protección. Ediciones DER, Santiago, Chile, 2022,
reimpresión, pp. 21-22.

7
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

jurisprudencia ha señalado que, por tanto, el titular de la acción debe estar


determinado y tener un interés directo e inmediato en la cuestión. 24
El auto acordado de la Corte Suprema, de 24 de junio de 1992,
dispone en su número 2°) que “el recurso se interpondrá por el afectado o por
cualquiera otra persona en su nombre, capaz de parecer en juicio, aunque no tenga
para ello mandato especial, por escrito en papel simple y por cualquier medio
electrónico”. Por tanto, la acción puede ser interpuesta por el afectado sin asistencia
de abogado, el único límite que se observa es la exigencia del accionar de un tercero
distinto del afectado, quien debe ser capaz de comparecer en juicio.
En cuanto al Estado, en principio se niega la posibilidad de ser titular
de la acción de protección en general a las personas jurídicas de Derecho público
al considerar el deber genérico de los órganos de Estado de respetar y promover
los derechos fundamentales en los términos del párrafo segundo del artículo 5° de
la Constitución Política. Sin embargo, se reconoce en Chile la legitimación activa de
organismos de la administración descentralizada del Estado, como directores
públicos de establecimientos de salud, y de organismos desconcentrados.25
En torno a la legitimación procesal activa se ha señalado, además, que
en la acción de protección no se trata solamente de un requisito formal, sino también
material en el sentido de que “para que sea procedente esta acción, es
indispensable que quien la utiliza tenga el derecho a ella mediando un interés
personal, concreto actualmente comprometido, en forma que la restauración de ese
derecho resulte posible y efectiva”.26 De ahí que la amplitud de la titularidad de la
acción de protección no la convierte, sin embargo, en una acción popular.27

24
Cf. Henríquez Viñas, Myriam: Acción de protección. Ob. cit., p. 22.
25
Cf. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob.
cit., Tomo 1, pp. 293-294.
26
Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los Tribunales
de Justicia. Ob. cit., pp. 43-44.
27
Cf., v. gr., Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ob. cit., pp. 44-47.

8
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

2.- LEGITIMACIÓN PASIVA DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

La legitimación pasiva corresponde a aquel que hubiere amenazado,


perturbado, o privado del legítimo ejercicio de alguno de los derechos
fundamentales tutelados en el artículo 20 de la Constitución Política, y comprende
a personas naturales,28 personas jurídicas, órganos de la administración central,
descentralizada o desconcentrada del Estado, así como autoridades o agentes del
Estado.29 Incluso, “los actos u omisiones del Congreso o de las normas del mismo
que no sean preceptos legales”.30
También procede la acción de protección contra resoluciones
judiciales cuando “afectan a terceros ajenos al proceso, que no han participado ni
tenido derecho a defensa en el proceso jurisdiccional o cuando se produce un
perjuicio irremediable por otra vía procesal”. 31 En perspectiva de Constitutione
ferenda, y con el objeto de corregir un déficit estructural en esta materia en el
ordenamiento jurídico chileno,32 Nogueira Alcalá propone razonablemente, que “el
Tribunal Constitucional chileno debiera tener la potestad de revisar los fallos de los
tribunales ordinarios de justicia cuando ellos afectan derechos esenciales de las

28
“En este sentido, la acción de protección chilena es similar al amparo venezolano, argentino
y colombiano, ya que en tales países latinoamericanos se posibilita la acción de amparo frente a
particulares, a diferencia de lo que ocurre con el amparo mexicano o español, los cuales proceden
sólo respecto de actuaciones de entes públicos”. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos
fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit., Tomo 1, p. 296.
29
“Los órganos del poder público pueden ser el gobierno o la administración central (Ministerio,
Servicios Públicos), órganos de gobierno interior (Intendentes, Gobernadores), administración
descentralizada (gobiernos regionales, municipalidades, corporaciones de derecho público, entre
otros), empresas estatales”. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías
constitucionales. Ob. cit., Tomo 1, p. 295. “También procede contra empresas, corporaciones,
organizaciones privadas con o sin personalidad jurídica” -p. 296-. También procede, por tanto, contra
actuaciones de órganos constitucionales autónomos como la Contraloría General de la República.
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los Tribunales de
Justicia. Ob. cit., p. 51.
30
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 296.
31
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 296.
32
El déficit estructural consiste en que “por regla general, todos los actos jurisdiccionales de
los tribunales legalmente establecidos no son susceptibles de control constitucional por vía del
recurso de protección ni de ningún otro tipo de acción en el caso de que ellos hayan vulnerado
derechos fundamentales”. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías
constitucionales. Ob. cit., Tomo 1, p. 301.

9
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

personas, especialmente cuando hay infracción del derecho a la jurisdicción, el


derecho a defensa técnica eficaz, el derecho al debido proceso, entre otras materias
[dado que] es mejor que haya una instancia interna que pueda revisar tales materias
que el bochorno de ser el Estado a través de las actuaciones de sus tribunales
sindicados como violadores de derechos humanos con la consiguiente
responsabilidad internacional”.33
En general, la jurisprudencia nacional rechaza la acción de protección
interpuesta en contra de resoluciones judiciales “por estimar que los hechos ya se
encuentran bajo el amparo del Derecho”,34 estableciéndose una jurisprudencia
contra lo establecido por la propia Constitución en su artículo 20, y contra lo que
ocurre en Derecho comparado en este punto, v. gr., en Perú, México, Venezuela, y
Colombia, casos en que “es procedente la acción de amparo constitucional de
derechos contra sentencias judiciales, cuando dichas resoluciones judiciales violan
derechos constitucionales por extralimitación de competencias, abuso o usurpación
de autoridad, vulneración del derecho de defensa técnica eficaz, afectación del
derecho a un proceso sin dilaciones indebidas, el derecho a una sentencia
congruente y motivada, denegación de justicia, entre otros aspectos”. 35
Por otra parte, la jurisprudencia rechaza la interposición de la acción
de protección contra las leyes, preceptos legales en general, o actos legislativos,
por estimarse que la vía idónea es el control preventivo de constitucionalidad, como
el control reparador contenido en el recurso de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad previsto en el artículo 93 N° 6 de la Constitución Política.
Si bien se admite, como se ha señalado, la acción de protección contra
actos de la Administración del Estado; no procede contra actos políticos o de
gobierno del Poder Ejecutivo.36

33
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 296.
34
Verdugo, Mario; Pfeffer, Emilio; Nogueira, Humberto: Derecho Constitucional. Ob. cit.,
Tomo I, p. 340. También, Molina Guaita, Hernán: Derecho Constitucional. Ed. Lexis Nexis, Santiago
de Chile, 2006, p. 283.
35
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, pp. 301-302.
36
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ob. cit., p. 52.

10
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

Finalmente, no procede la acción de protección contra tratados


internacionales, pues éstos no pueden ser invalidados unilateralmente por los
Estados, de acuerdo con lo previsto en el artículo 27 de la Convención de Viena,
sobre derecho de los tratados.

3.- EXISTENCIA DE UNA ACCIÓN U OMISIÓN ILEGAL O ARBITRARIA

Las acciones u omisiones que hacen procedente la interposición de


una acción de protección deben ser ilegales o arbitrarias. La nota común de la
ilegalidad y la arbitrariedad es su antijuridicidad.37 En su distinción existe consenso
al señalar que una acción u omisión ilegal es aquella contraria a la ley, y que una
acción u omisión arbitraria es aquella contraria a la razón, a la coherencia lógica, o
de razonabilidad”. Según señala Soto Kloss, “lo arbitrario se daría en los elementos
discrecionales con que suele el legislador habilitar a la administración en el ejercicio
de las potestades jurídicas tendientes a satisfacer las necesidades públicas (…) Lo
ilegal, en cambio, va a ser el campo donde se ha violado, infringido o vulnerado el
Derecho en el ejercicio de los ‘elementos reglados”. 38
La crítica doctrinaria apunta, en el caso de la arbitrariedad, no a su
conceptualización como contraria a la razón, sino más bien a una mayor exigencia
de acuciosidad y precisión en las cortes para fijar los estándares de racionalidad.39

37
Cf. Soto Kloss, Eduardo: El recurso de protección. Orígenes, doctrina y jurisprudencia. Ob.
cit., p. 188.
38
Soto Kloss, Eduardo: El recurso de protección. Orígenes, doctrina y jurisprudencia. Ob. cit.,
pp. 189-190.
39
Cf. Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en
Contreras, Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Teoría
general. Ed. LOM, Santiago, Chile, 2017, 1ª edición, (pp. 403-433), p. 412.

11
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

4.- QUE CAUSE UNA VULNERACIÓN, PERTURBACIÓN O AMENAZA EN EL


LEGÍTIMO EJERCICIO DE CIERTOS DERECHOS FUNDAMENTALES

La Constitución Política, en su artículo 20, ha configurado la acción de


protección como una garantía que procede no sólo frente a la privación, sino
también frente a la perturbación o amenaza del legítimo ejercicio de los derechos
amparados. Por tanto, como la acción de amparo en Chile, también tiene carácter
preventivo. La doctrina ha destacado la necesidad de un vínculo causal entre la
acción u omisión ilegal o arbitraria y el menoscabo en el legítimo ejercicio de un
derecho tutelado por la acción de protección.40
Por otra parte, la protección solicitada lo debe ser respecto del ejercicio
legítimo de un derecho tutelado, esto es, “la víctima del agravio ha de estar en una
situación conforme a Derecho (…) de acuerdo a la juridicidad vigente”. 41
Finalmente, al respecto también se ha destacado que la acción de
protección procede frente a la afectación de derechos indubitados –no hipotéticos-,
o que constituyan una amenaza seria y real.42

5.- DERECHOS TUTELADOS

El artículo 20 de la Constitución Política sólo tutela algunos de los


derechos reconocidos en el artículo 19 de la Carta Política. En general, se tutelan
derechos y libertades individuales, y sólo en forma excepcional algunos derechos
sociales, como reunión, asociación sindicación y protección del medio ambiente. Sin
embargo, los principales derechos sociales como el derecho a la educación, el
derecho a la salud y el derecho a la seguridad social, carecen de acción de

40
Verdugo, Mario; Pfeffer, Emilio; Nogueira, Humberto: Derecho Constitucional. Ob. cit.,
Tomo I, p. 340.
41
Soto Kloss, Eduardo: El recurso de protección. Orígenes, doctrina y jurisprudencia. Ob. cit.,
p. 97.
42
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ob. cit., pp. 41-42.

12
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

protección en Chile. Respecto del derecho a la salud sólo se contempla la protección


del aspecto más individual, esto es, la elección de sistema estatal o privado de
salud; pero los aspectos sociales o colectivos de dicho derecho carecen de
protección constitucional. En efecto, el artículo 20 de la Constitución enumera
taxativamente los siguientes derechos y garantías protegidos: los derechos y
garantías establecidos en el artículo 19, números 1º, 2º, 3º inciso quinto, 4º, 5º, 6º,
9º inciso final, 11º, 12º, 13º, 15º, 16º en lo relativo a la libertad de trabajo y al derecho
a su libre elección y libre contratación, y a lo establecido en el inciso cuarto, 19º,
21º, 22º, 23º, 24°, y 25º.
Sin embargo, en la práctica la jurisprudencia ha ampliado los derechos
tutelados por la vía interpretativa, basada principalmente en la disposición del N° 24
del artículo 19 de la Constitución Política que tutela el derecho de propiedad sobre
bienes corporales e incorporales, como asimismo en el N° 3 del artículo 19 citado
que establece el principio de legalidad de los tribunales y, en consecuencia, prohíbe
el juzgamiento por comisiones especiales, ampliando la protección al debido
proceso en general y, en el N° 2 del citado artículo 19 que establece el principio de
proscripción de la arbitrariedad.43

6.- OBJETIVOS DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

Los objetivos de la acción de protección aparecen expresamente


descritos en el artículo 20 de la Constitución Política al señalar que se podrá ocurrir
a “la Corte de Apelaciones respectiva, la que adoptará de inmediato las providencias
que juzgue necesarias para restablecer el imperio del derecho y asegurar la debida
protección del afectado”. Hay, pues, de una parte, una finalidad objetiva, basada en
el interés general, consistente en restablecer el imperio del Derecho y, de otra parte,
una finalidad subjetiva que protege el legítimo interés del afectado, consistente en
asegurar su debida protección.

43
Cf., v. gr., Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en
Contreras, Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Teoría
general. Ob. cit., pp. 409-412.

13
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

SECCIÓN 4
TRAMITACIÓN DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN

La regulación de la tramitación del recurso de protección ha sido


criticada en algunos aspectos que no se ajustan a un debido proceso, tales como la
ausencia de un plazo fijado para la contestación del recurrido; que éste no se
considere parte, a menos que lo solicite expresamente, la ausencia de regulación
de la prueba, entre otros aspectos.44
El tribunal competente es “la Corte de Apelaciones respectiva”, ordena
el artículo 20 de la Constitución. El número 1° del auto acordado de la Corte
Suprema, de 1992, dispone, a su vez: “El recurso o acción de protección se
interpondrá ante la Corte de Apelaciones en cuya jurisdicción se hubiere cometido
el acto o incurrido en la omisión arbitraria o ilegal que ocasionen privación,
perturbación o amenaza en el legítimo ejercicio de las garantías constitucionales
respectivas, dentro del plazo de treinta días corridos contados desde la ejecución
del acto o la ocurrencia de la omisión o, según la naturaleza de éstos, desde que se
haya tenido noticias o conocimiento cierto de los mismos, lo que se hará constar en
autos”. El tribunal competente es, pues, la Corte de Apelaciones donde ha ocurrido
la vulneración del derecho fundamental afectado.
El número 2° del auto acordado citado dispone: “El recurso se
interpondrá por el afectado o por cualquiera otra persona en su nombre, capaz de
parecer en juicio, aunque no tenga para ello mandato especial, por escrito, en papel
simple y aún por télex”.
Una vez interpuesta la acción de protección, “El Tribunal examinará en
cuenta si ha sido interpuesto en tiempo y si se mencionan hechos que puedan
constituir la vulneración de garantías de las indicadas en el artículo 20 de la
Constitución Política de la República. Si su presentación es extemporánea o no se

44
Cf. Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en
Contreras, Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Teoría
general. Ob. cit., p. 413.

14
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

señalan hechos que puedan constituir vulneración a garantías de las mencionadas


en la referida disposición constitucional, lo declarará inadmisible desde luego por
resolución fundada, la que sólo será susceptible del recurso de reposición ante el
mismo tribunal, el que deberá interponerse dentro de tercero día”. 45 Respecto a la
admisibilidad o no del recurso se ha debatido sobre su fundamentación, pues al no
exigir el auto acordado la calificación jurídica de los hechos, se ha señalado que en
esta materia de admisibilidad es “donde se encuentran muchos de los problemas
de fundamentación de las sentencias, pues no es raro que las cortes entren a
resolver sobre el fondo so pretexto de pronunciarse acerca de la admisibilidad”. 46
A su vez, el número 3° del auto acordado citado, dispone: “Acogido a
tramitación el recurso, la Corte de Apelaciones ordenará que informe, por la vía que
estime más rápida y efectiva, la persona o personas, funcionarios o autoridad que
según el recurso o en concepto del Tribunal son los causantes del acto u omisión
arbitraria o ilegal, que haya podido producir privación, perturbación o amenaza del
libre ejercicio de los derechos que se solicita proteger, fijándole un plazo breve y
perentorio para emitir el informe, señalándole que conjuntamente con éste, el
obligado a evacuarlo remitirá a la Corte todos los antecedentes que existan en su
poder sobre el asunto motivo del recurso”.
“Recibido el informe y los antecedentes requeridos, o sin ellos, el
Tribunal ordenará traer los autos en relación y dispondrá agregar
extraordinariamente la causa a la tabla del día subsiguiente, previo sorteo, en las
Cortes de Apelaciones de más de una Sala”.
“Los oficios que fueren necesarios para el cumplimiento de las
diligencias decretadas se despacharán por comunicación directa, por correo o
telégrafo, a través de las Oficinas del Estado o por medio de un Ministro de fe”.
“El Tribunal cuando lo juzgue conveniente para los fines del recurso,
podrá decretar orden de no innovar”.
El N° 4° del citado auto acordado dispone: “Las personas, funcionarios
u Órganos del Estado afectados o recurridos, podrán hacerse parte en el recurso”.

45
Inciso segundo del N° 2 del Auto Acordado de la Corte Suprema, de 24 de junio de 1992.
46
Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en Contreras,
Pablo y Salgado, Constanza (editores): Ob. cit., p. 414.

15
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

El N° 5° del citado auto acordado dispone: “Para mejor acierto del fallo
se podrán decretar todas las diligencias que el Tribunal estime necesarias”.
“La Corte apreciará de acuerdo con las reglas de la sana crítica los
antecedentes que se acompañen al recurso y los demás que se agreguen durante
su tramitación. La sentencia que se dicte, ya sea que lo acoja, rechace o declare
inadmisible el recurso, será apelable ante la Corte Suprema”.
La facultad de la Corte para decretar todas las diligencias que estime
necesarias, le confiere un carácter inquisitivo, “aun cuando el procedimiento no
incluye una fase o período probatorio”.47

1.- ACUMULACIÓN DE AUTOS

Esta situación se prevé en el número 13° del auto acordado: “Si


respecto de un mismo acto u omisión se dedujeren dos o más recursos, aún por
distintos afectados y de los que corresponda conocer a una determinada Corte de
Apelaciones, de acuerdo con lo establecido en el punto primero del presente auto,
se acumularán todos los recursos al que hubiere ingresado primero en el respectivo
libro de la Secretaría del Tribunal formándose un solo expediente, para ser resueltos
en una misma sentencia”.

2.- SUSPENSIÓN DE LA VISTA DE LA CAUSA

El número 9° del auto acordado dispone al respecto: “Tanto en la Corte


de Apelaciones como en la Corte Suprema, cuando en ésta se traiga el recurso ‘en
relación’, la suspensión de la vista de las causas procederá por una sola vez a
petición del recurrente, cualquiera que sea el número de ellos y respecto de la otra
parte, aunque fuere más de uno el funcionario o persona afectada, sólo cuando el

47
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, p. 312.

16
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

Tribunal estimare el fundamento de su solicitud muy calificado. La suspensión no


procederá de común acuerdo de las partes”.

3.- LA SENTENCIA

Se ha destacado en la doctrina el carácter particular y de cosa juzgada


formal de la sentencia definitiva sobre el recurso de protección, y como tal debe
cumplirse lo resuelto.48 En efecto, “la sentencia definitiva en sede de protección
produciría únicamente efectos de cosa juzgada formal, esto significa que el asunto
no podría ser discutido nuevamente a través de otro recurso de protección, pero sí
en un procedimiento de lato conocimiento”.49
La naturaleza jurídica directa o alternativa de la acción de protección,
que permite que se ejerza sin perjuicio de los demás derechos que pueda invocar
el actor ante la autoridad o los tribunales correspondientes, en los términos previstos
en el artículo 20 de la Constitución, “implica que el fallo de la acción de protección
resuelve la lite en forma provisional, mientras no exista otro fallo posterior que
disponga otra cosa en un juicio de lato conocimiento u otro procedimiento pertinente
que permite debatir el fondo de la materia que solo ha sido resuelta por el recurso
de protección con una solución de emergencia, carente de período de prueba y una
auténtica contradicción procesal”.50
El número 6° del auto acordado citado, dispone que “la sentencia se
notificará personalmente o por el estado a la persona que hubiere deducido el
recurso y a los recurridos que se hubieren hecho parte en él”.
“La apelación se interpondrá dentro del término fatal de cinco días

48
Cf. Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob.
cit., Tomo 1, p. 313; Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”,
en Contreras, Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales.
Teoría general. Ob. cit., p. 414.
49
Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en Contreras,
Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Teoría general.
Ob. cit., p. 414.
50
Nogueira Alcalá, Humberto: Derechos fundamentales y garantías constitucionales. Ob. cit.,
Tomo 1, pp. 313-314.

17
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

hábiles, contados desde la notificación por el Estado Diario de la sentencia que


decide el recurso”.
Se debe tener presente que, por expresa disposición del número 12°
del auto acordado, “en contra de la sentencia que expida la Corte de Apelaciones
no procederá el recurso de casación”.
El número 10° del auto acordado dispone: “La Corte de Apelaciones y
la Corte Suprema, en su caso, fallará el recurso dentro del quinto día hábil, pero
tratándose de las garantías constitucionales contempladas en los números 1°, 3°
inciso 4°, 12° y 13° del artículo 19 de la Constitución Política, la sentencia se
expedirá dentro del segundo día hábil, plazos que se contarán desde que se halle
en estado la causa”.
El número 11° del auto acordado dispone la condenación en costas
cuando la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema lo estimen procedente.

4.- DISPOSICIONES RESPECTO DEL SUJETO ACTIVO

El número 14° del auto Acordado dispone: “Firme el fallo de primera


instancia por haber transcurrido el plazo para interponer el recurso de apelación, sin
que éste se hubiere deducido, o dictado sentencia por la Corte Suprema cuando
fuere procedente, se transcribirá lo resuelto a la persona, funcionario o autoridad
cuyas actuaciones hubieren motivado el recurso de protección, por oficio directo, o
telegráficamente si el caso así lo requiere”.
El número 15° del auto acordado dispone: “Si la persona, el funcionario
o el representante o Jefe del Órgano del Estado, ya tenga éste la calidad de titular,
interino, suplente o subrogante, o cualquiera otra, no evacuare los informes o no
diere cumplimiento a las diligencias, resoluciones y sentencias dentro de los plazos
que la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema ordenaren, conforme a lo
establecido en este Auto Acordado, podrá éstas imponer al renuente, oyéndolo o en
su rebeldía alguna o algunas de las siguientes medidas:
a) Amonestación privada;

18
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

b) Censura por escrito;


c) Multa a beneficio fiscal que no sea inferior a una unidad tributaria
mensual ni exceda de cinco unidades tributarias mensuales; y
d) Suspensión de funciones hasta por cuatro meses, tiempo durante el
cual el funcionario gozará de medio sueldo. Todo ello además de la responsabilidad
penal en que pudieran incurrir dichas personas”.

5.- APELACIÓN

Apelada la sentencia que decide el recurso de protección ante la Corte


Suprema en el plazo de cinco días hábiles, contados desde su notificación por el
estado diario, el número 7 del auto acordado dispone que “recibidos los autos en la
Secretaría de la Corte Suprema, el Presidente del Tribunal ordenará dar cuenta
preferente del recurso en la Sala que corresponda, la cual si lo estima conveniente,
se le solicita con fundamento plausible y especialmente cuando se le pide de común
acuerdo por recurrente, recurrido y quienes hayan sido considerados como partes
en el procedimiento, podrá ordenar que sea resuelto previa vista de la causa,
disponiendo traer los autos en relación, evento en el cual el recurso se agregará
extraordinariamente a la tabla respectiva de la Sala que corresponda”.
Por su parte el número 9° del auto acordado dispone: “Para entrar al
conocimiento del recurso o para el mejor acierto del fallo, la Corte Suprema podrá
solicitar de cualquier autoridad o persona los antecedentes que considere
necesarios para la resolución del asunto”.
“Todas las notificaciones que deban practicarse se harán por el estado
diario”.

19
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

SECCIÓN 5
EXTENSIÓN DEL RECURSO DE PROTECCIÓN

Constituye un tópico en Chile la extensión de la acción o recurso de


protección a diversas materias, en parte debido al tradicional déficit garantista
existente en el ordenamiento jurídico nacional. La doctrina nacional ha señalado
diferentes factores que intentan explicar el ingente ámbito de aplicación de la acción
o recurso de protección.
En primer lugar, se ha destacado “la inexistencia de tribunales
contenciosos administrativos en este país. Aunque parezca curioso, en Chile no
existen tribunales de este tipo, con la sola excepción de los tribunales tributarios”. 51
En este sentido, la crítica apunta a la inconveniencia de convertir la
acción de protección en un sustituto permanente del contencioso administrativo,
constituyendo tan sólo una solución precaria, de emergencia y que “no siempre se
tramita a través de un proceso en que se cumplan los más mínimos cánones o
estándares de un debido y racional proceso (…) Dado lo escueto del texto que lo
consagra en la CPR (artículo 20), cabe una intervención legal , pues los auto-

51
Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Universidad de Santander, Bucaramanga, Colombia, Año 4, N° 8, diciembre 2011, p.
16. “Las razones de este fenómeno se pueden sintetizar de la siguiente forma: Hace 30 años la
acción de protección vino a suplir la falta de existencia de estos tribunales, problema que provenía
de la Constitución de 1925. Fue tan efectivo el recurso de protección en llenar este vacío al punto
que hasta esta fecha no hay ni siquiera un proyecto de ley que proponga su creación. Incluso, aunque
la Constitución de 1980 señalaba en su artículo 79 que habría tribunales contencioso-
administrativos, los que quedarían sujetos a la superintendencia de la Corte Suprema, a través de la
Ley de reforma constitucional N° 18.825, de 17 de agosto de 1989, esta norma se suprimió. El
objetivo fue que los tribunales ordinarios asumieran la competencia de lo contencioso-administrativo,
pero esto ha resultado absolutamente insuficiente, ante la no creación de procedimientos
contenciosos—administrativos para resolver las materias que hoy sólo encuentran tutela en el
recurso de protección”. Ídem. Por otra parte, la Ley N° 20.322, publicada en el Diario Oficial de 27
de enero de 2009, creó los nuevos Tribunales Tributarios y Aduaneros, que resuelven en primera
instancia las contiendas entre los contribuyentes y el Servicio de Impuestos Internos que se generen
a partir del cobro de impuestos y relacionados con el pago de aranceles aduaneros. También creó
una acción de protección especial para amparar al contribuyente frente a actos u omisiones
arbitrarias que el Servicio de Impuestos Internos ejecute en su contra. Dicha acción debe ser
conocida y resuelta por los propios tribunales tributarios en breve plazo y previo informe de la
Administración y no obsta la acción ni impide interponer otros recursos judiciales, a pesar de lo cual
ha tenido poco uso. La Ley N° 20.322 entró progresivamente en vigencia a partir del año 2010, y
finalmente se encuentra vigente en todo el país desde el año 2013. Cf. Ídem.

20
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

acordados de la CS no han dado una solución medianamente aceptable, fijando


plazos nada razonables y una ausencia de garantías mínimas para los
justiciables”.52
En segundo lugar, “la incorporación explícita, en el artículo 19 N° 24
de la Constitución Política de 1980, al derecho de propiedad sobre las especies
incorporales, ya que la norma donde se reconocía este derecho con anterioridad no
distinguía expresamente respecto de bienes corporales e incorporales”. 53
Esta extensión de la aplicación del recurso de protección es
destacada, particularmente en comparación con el recurso de amparo configurado
en los países latinoamericanos, en el ámbito contractual, pues en éstos tutela sólo
derechos fundamentales establecidos directamente en la Constitución, “a diferencia
de Chile, donde su ordenamiento jurídico no contiene esta exigencia, siendo
perfectamente posible que los derechos constitucionales protegidos tengan una
configuración simplemente legal”.54 La extensión de la aplicación del recurso de
protección al ámbito de la actividad contractual ha sido el caso más destacado de
protección a derechos fundamentales con configuración legal, como complemento
de las convenciones de las partes al derecho de propiedad. Se exige urgencia en la
solución del conflicto, esto es, “la necesidad de que el recurrente esté sufriendo o
se vea expuesto a la posibilidad de sufrir un mal irreparable, o a que un derecho
contractual resulte ilusorio, parecen en este sentido una adecuada expresión de
esta urgencia”.55
Se ha extendido la aplicación del recurso de protección, además, al
ámbito contencioso-administrativo, en resoluciones de salud previsional, en relación

52
Vergara Blanco, Alejandro: “Recurso de protección: sustituto incompleto de una
jurisdicción administrativa especializada”, en Derecho Administrativo: identidad y transformaciones.
Ed. U. C., Santiago, Chile, 2018, (pp. 61-73), p. 70.
53
Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 16. Dicha distinción sólo aparecía en Chile a nivel legal en el artículo 583 del
Código Civil; pero no había sido contemplada históricamente a nivel constitucional.
54
Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 16.
55
Cf. Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 31.

21
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

a la obtención del cumplimiento de los contratos con las instituciones de salud


previsional; en materia de fijación de precios del sector eléctrico; en materia de
conflictos entre particulares y municipios (desplazando el reclamo de ilegalidad), y
en contra de decretos alcaldicios que ejercen la potestad punitiva estatal, 56 o que
ordenan la paralización de obras, de demoliciones de inmuebles, o de clausura de
establecimientos comerciales. También se ha ejercido contra Bancos e instituciones
financieras por cierre de cuentas o por no devolución de dinero de tarjetas clonadas;
también se ha extendido el recurso de protección para proteger la intimidad
(desplazando al Hábeas Data especialmente creado por la ley para resolver estas
situaciones en la Web); para recuperar la posesión de viviendas o terrenos
(desplazando a las acciones en juicios sumarios o interdictos posesorios); también
se ha reconocido la procedencia del recurso de protección, en forma excepcional,
en contra de resoluciones judiciales cuando éstas han afectado derechos de
terceros, o cuando han sido dictadas por jueces árbitros; contra actos de la
Tesorería General de la República o del Servicio Nacional de Aduanas; contra
resoluciones de la Contraloría General de la República que han ordenado reintegrar
a funcionarios o a rebajarle sanciones; contra el Instituto de Seguridad Previsional
por rebaja de pensiones o por reliquidaciones; contra decretos de supresión de
cargos de planta en la Universidad de Chile o por no pago de bonificaciones; contra
el Ministerio de Bienes Nacionales por negarse a acoger a tramitación solicitudes
de regularización de bienes raíces, y en contra de actos denegatorios de Directores
Regionales del Servicio de Impuestos Internos, respecto de timbre de documentos
o no devolución de excedente de impuestos a la renta, entre otros casos. 57
En resumen, desde su diseño originario para cautelar derechos
fundamentales –principalmente de contenido económico-, “se ha llegado a un
verdadero anulatorio de actos (recurso de excés de pouvoir) (…), a través de

56
Que se extiende a profesores y a funcionarios de Juzgados de Policía Local. Cf. Pinochet
Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de configuración
simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones Académicas. Ob. cit. p.
16.
57
Cf. Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. pp. 16-17.

22
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

sentencias que (…) en algunas ocasiones producen no solo cosa juzgada formal
sino la nulidad para siempre de actos de la Administración”,58 yéndose así más allá
del objetivo meramente cautelar originario de la acción de protección,
convirtiéndose en un contencioso administrativo anulador, produciendo el mismo
efecto que un recurso administrativo de exceso de poder.59
Por otra parte, en el ámbito originario, tutelar de derechos
fundamentales, se ha observado “una concentración de casi todas las protecciones
a solo dos garantías constitucionales: propiedad e igualdad”.60
Finalmente, existe una interesante posición sobre la utilización de la
acción de protección “para controlar la constitucionalidad de las sentencias civiles
en que se cometan irregularidades o arbitrariedades de carácter grave y notorio”, 61
especialmente, como se observa en la práctica, en el caso de las sentencias que
afectan a terceros que por no haber sido partes en el proceso han quedado en la
indefensión.62

SECCIÓN 6
FACTORES QUE ENTORPECEN EL RECURSO DE PROTECCIÓN

La doctrina ha señalado factores de diverso orden que han


obstaculizado el pleno ejercicio de esta garantía constitucional.
En primer lugar, la utilización subsidiaria, residual o excepcional del

58
Vergara Blanco, Alejandro: “Recurso de protección: sustituto incompleto de una
jurisdicción administrativa especializada”, en Derecho Administrativo: identidad y transformaciones.
Ed. U. C., Santiago, Chile, 2018, (pp. 61-73), p. 71.
59
Cf. Vergara Blanco, Alejandro: “Recurso de protección: sustituto incompleto de una
jurisdicción administrativa especializada”, en Derecho Administrativo: identidad y transformaciones.
Ob. cit., p. 70.
60
Vergara Blanco, Alejandro: “Recurso de protección: sustituto incompleto de una
jurisdicción administrativa especializada”, en Derecho Administrativo: identidad y transformaciones.
Ob. cit., p. 71.
61
Ried Undurraga, Ignacio: “El recurso de protección como control de constitucionalidad de
las resoluciones y sentencias civiles, en respuesta a la ineficacia de la acción de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad”, en Estudios Constitucionales. Ed. Universidad de Talca, 2015, Año 13, N° 1
(pp. 271-320), p. 312.
62
Cf. Ried Undurraga, Ignacio: “El recurso de protección como control de constitucionalidad
de las resoluciones y sentencias civiles, en respuesta a la ineficacia de la acción de inaplicabilidad
por inconstitucionalidad”, en Estudios Constitucionales. Ob. cit., p. 312.

23
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

recurso de protección por una supuesta configuración excepcional, para disminuir


el número de interposiciones de la acción. En Derecho comparado el amparo de
derechos se ha configurado originariamente como una vía procesal directa, como
ocurre en Perú y Argentina,63 surgiendo, como en Chile, una tendencia a
considerarlo como una acción residual o subsidiaria por legislativa y jurisprudencial,
lo que, obviamente, constituye un eficaz obstáculo para la tutela de los derechos
fundamentales cautelados.
En segundo lugar, El amparo o recurso de protección tutela derechos
establecidos en la Constitución y/o derechos de configuración legal. Señala
Pinochet Contwell que “para la doctrina de muchos países no basta que la
Constitución señale cuáles son los derechos fundamentales que pueden ser
protegidos (…) sino que además debe tratarse de derechos fundamentales que
tengan contenido constitucional, es decir, que tengan un sustento constitucional
directo, y no un contenido simplemente legal”.64 Sin embargo, el amparo o
protección de configuración legal en Chile, es decir, de aquellos derechos
fundamentales cuyo contenido requiere ser determinado por ley, se puede estimar
posible “ya que no existe ninguna regulación normativa que disponga expresamente
que la acción de amparo es improcedente cuando existan otros procedimientos que
permitan otorgar igual protección al derecho constitucional que ha sido
conculcado”.65

63
Cf. Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 19.
64
Cf. Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 20.
65
Cf. Pinochet Contwell, Francisco José: “El amparo de los derechos fundamentales de
configuración simplemente legal en Chile”, en Gaceta Jurídica. Revista de Publicaciones
Académicas. Ob. cit. p. 27.

24
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

SECCIÓN 7
ACCIÓN DE PROTECCIÓN AMBIENTAL

1.- FUENTES CONSTITUCIONALES

La normativa constitucional que regula la protección ambiental se


encuentra en el artículo 19 Nº 8, artículo 20, inciso segundo de la Carta Política de
1980; en relación con el artículo 19 Nº 1, inciso primero y con el inciso segundo del
N° 24 del artículo 19 de la Constitución Política. También es necesario tener
presente el Auto Acordado publicado en el Diario Oficial el 24 de junio de 1992, con
sus modificaciones, que reguló la tramitación del recurso de protección de garantías
constitucionales.

2.- CARÁCTER RESTRICTIVO DE LA ACCIÓN DE PROTECCIÓN


AMBIENTAL

La acción de protección ambiental es significativamente más


restringida que la acción de protección general.
En primer lugar, pues se acota a la tutela del derecho a vivir en un
medio ambiente libre de contaminación.
En segundo lugar, porque no procederá ya contra alguna privación,
perturbación o amenaza del derecho a vivir en un medio ambiente libre de
contaminación, sino solamente cuando dicho derecho sea afectado. 66
En tercer lugar, porque no procede, como en la acción de protección
general, su interposición por causa de algún acto u omisión ilegal o arbitraria, sino
sólo ante actos u omisiones ilegales. Sin embargo, esta restricción es más aparente
que real, ya que la modificación constitucional del texto significó un avance para la

66
Cf. Silva Montes, Rodrigo y Vega Méndez, Francisco: Manual de Procedimiento
Constitucional. Ob. cit., p. 36.

25
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

admisibilidad de la acción, pues hasta entonces se exigía copulativamente la


concurrencia de ilegalidad y arbitrariedad.

3.- REQUISITOS DE PROCEDENCIA DEL RECURSO DE PROTECCIÓN


AMBIENTAL

Los requisitos copulativos necesarios para la procedencia del recurso


de protección del medio ambiente, aparecen en el inciso segundo del artículo 20 de
la Constitución de 1980: "Procederá también, el recurso de protección en el caso
del Nº 8 del artículo 19, cuando el derecho a vivir en un medio ambiente libre de
contaminación sea afectado por un acto u omisión ilegal imputable a una autoridad
o persona determinada".67
Desde la reforma constitucional de 2005, se excluyeron los actos
arbitrarios; pero dicha reforma incluyó las omisiones ilegales. Por tanto, el texto
actual protege frente a actos u omisiones ilegales.68 Lo cual se considera un avance
porque la versión anterior no contemplaba las omisiones lo cual, unido a la exigencia
de imputación a una autoridad o persona determinada, condujo a una interpretación
jurisprudencial excesivamente restrictiva para admitir la procedencia de la acción de
protección ambiental al exigirse copulativamente que el acto fuera ilegal y, además
arbitrario.69
La doctrina nacional ha hecho las siguientes observaciones sobre los
requisitos para la procedencia del recurso de protección ambiental:
En primer lugar, se exige una vulneración del derecho a vivir en un
medio ambiente libre de contaminación. Por tanto, no procedería frente a una mera

67
Modificado por las Leyes de Reforma Constitucional N° 20.050 de 2005 y N° 20.516, de
2011.
68
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ediciones Universidad Finis Terrae, Santiago, Chile, 2018, 1a edición, pp. 40-
41.
69
Cf. Lucas Garín, Andrea: “El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación:
su recepción en la Constitución chilena reformada”, en Revista de Derecho Público. Ed. Universidad
de Chile, Santiago, 2007, Vol. 69, Tomo I (pp. 233-246), p. 244.

26
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

amenaza de conculcación del derecho.70 En tal sentido, se ha exigido en la


jurisprudencia la existencia de un derecho indubitado, lo que excluye la invocación
de un derecho indefinido o indeterminado.71
En segundo lugar, la afectación del derecho tutelado debe provenir de
una acción u omisión ilegal. Por tanto, no procede frente a un acto u omisión
arbitraria.72
En tercer lugar, se exige que el acto u omisión ilegal sea imputable a
una persona o autoridad determinada. Esta exigencia debe entenderse referida a
personas naturales o jurídicas, y a los órganos del Estado, respectivamente. Se ha
señalado que respecto a esta legitimación procesal pasiva que resulta muy difícil
establecer “la relación de causalidad entre la conducta que genera el hecho
contaminante y la contaminación en sí, y muy dificultoso de determinar justamente
el sujeto contaminante”.73
En cuanto a la legitimación procesal activa se ha señalado que una
persona jurídica “no puede por su propia naturaleza ver afectada su vida o ser
víctima de alguna forma de contaminación que no incida directamente en su giro,
proceso productivo o patrimonio, como su competencia o funciones, en su caso”. 74
Sin embargo, atendido el interés general que envuelve la tutela del medio ambiente,
un sector de la doctrina aboga por una legitimación activa amplia. 75
Se ha relevado, por una parte, la primacía que la disposición
constitucional otorga al derecho de propiedad o a los intereses económicos frente a

70
Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en Contreras,
Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Ed. LOM,
Santiago, Chile, 2017 (pp. 403-433), p. 414.
71
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ob. cit., p. 42.
72
Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en Contreras,
Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Ob. cit., p. 414.
73
Lucas Garín, Andrea: “El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación: su
recepción en la Constitución chilena reformada”, en Revista de Derecho Público. Ob. cit., p. 245.
74
Cf. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los
Tribunales de Justicia. Ob. cit., pp. 45-46.
75
Cf. Lucas Garín, Andrea: “El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación:
su recepción en la Constitución chilena reformada”, en Revista de Derecho Público. Ob. cit., p. 244.

27
Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

la protección del medio ambiente76 y, por otra parte, que desde la vigencia de la Ley
N° 20.600, que crea los Tribunales Ambientales,77 las cortes “han restringido aún
más la aplicación del recurso de protección sobre la base del argumento de que la
impugnación de la resolución de impacto ambiental sólo puede realizarse por los
mecanismos que establece la mencionada ley”. 78 En tal sentido, Navarro Beltrán,
citando jurisprudencia al respecto, señala que “la acción de protección no es la vía
idónea para dejar sin efecto resoluciones ambientales, existiendo -en principio- para
tal efecto una institucionalidad específica”.79 En tal sentido, la acción de protección
ambiental no puede sustituir la actividad encomendada a la autoridad ambiental;
pero, tal parece que cuestión distinta es la impugnación de resoluciones de la
autoridad ambiental. Señala Navarro Beltrán: “Sin embargo, se han acogido
acciones en materia ambiental, impugnando resoluciones emanadas de un Director
Regional del Servicio de Evaluación Ambiental, teniendo presente que era
necesario concluir el procedimiento de participación ciudadana”. 80

76
Cf. Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en
Contreras, Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Ob.
cit., p. 415.
77
“La Ley N° 20.600, que creó los Tribunales Ambientales, contempla un procedimiento por
daño ambiental; y un procedimiento especial de indemnización de perjuicios (de competencia de los
tribunales ordinarios).” Silva Montes, Rodrigo y Vega Méndez, Francisco: Manual de
Procedimiento Constitucional. Editorial Jurídica de Chile, Santiago, 2015, 1ª edición, p. 36.
78
Paredes, Felipe: “Garantías jurisdiccionales de los derechos fundamentales”, en Contreras,
Pablo y Salgado, Constanza (editores): Manual sobre derechos fundamentales. Ob. cit., p. 415.
79
Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los Tribunales
de Justicia. Ob. cit., p. 56.
80
La referencia es a la sentencia de la Corte Suprema Rol N° 65.349/2016, de 30 de enero de
2017. Navarro Beltrán, Enrique: Las acciones constitucionales económicas ante los Tribunales de
Justicia. Ob. cit., p. 59.

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Acción o recurso de protección Francisco Vega Méndez

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