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HIGIENE CORPORAL DEL PACIENTE
CURSO:
ACTIVIDADES DE ENFERMERIA EN GRUPOS HUMANOS
LIC:
ROSA ANGELICA OCAS HUAMÁN
ALUMNA:
✓ YOHANA PALOMINO QUISPE
CICLO: II – CICLO
HIGIENE CORPORAL DEL PACIENTE LAS TECNICAS EN: TIPOS DE BAÑO,
TIPOS DE LAVADO DE CABELLO, TIPOS DE HIGIENE ORAL, OCULAR Y
GENITAL, CORTE DE UÑAS, TENDIDOS DE CAMA HOSPITALARIA.
INTRODUCCION
Los pacientes hospitalizados en cualquiera de las distintas áreas de un hospital requieren
determinados cuidados de enfermería, con el fin de satisfacer sus necesidades básicas. Las
intervenciones relacionadas con la higiene son cuidados de enfermería inherentes al rol
profesional y que actualmente se omiten o delegan a la figura de la auxiliar de enfermería
por una posible sobrecarga de trabajo o por ser considerarlas de poco valor, sin tener en
cuenta que constituyen uno de los cuidados básicos de enfermería a nuestros pacientes. Dos
de los pilares básicos de la enfermería, como son Virginia Henderson y Florence
Nightingale manifiestan en sus obras la importancia de los cuidados, incluyéndose en estos
la higiene. Para Virginia Henderson, la función de la enfermería consiste en asistir a los
individuos, sanos o enfermos, en todas las actividades que contribuyen a su salud, a su
recuperación, o en el caso pertinente, a su muerte serena, para lo que emplea los planes de
cuidados. Los cuidados están destinados a suplir los déficits de autonomía del individuo y
así lograr la satisfacción de las necesidades fundamentales de este, dentro de las cuales se
encuentra la necesidad de mantener la higiene corporal. Los cuidados empleados para
satisfacer esta necesidad se basan en mantener un buen estado cutáneo, con el fin de proteger
la primera barrera de nuestro organismo, la piel. Florence Nightingale definió la teoría del
entorno, basada en cinco elementos esenciales de este, el aire puro, el agua potable, la
eliminación de las aguas residuales, la luz y la higiene. La higiene la aplicaba a la higiene
del paciente, a la higiene de la enfermera y a la higiene del entorno, aspectos que deben regir
a la enfermería. La función de la enfermera, según Nightingale, debía llevarse a cabo sin
olvidar la higiene de manos, ya que así se conseguía reducir la transmisión de infecciones a
los pacientes, promoviendo la seguridad de estos.
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ANTECEDENTES
[Link]ÓN DE LA HIGIENE. APROXIMACIÓN HISTÓRICA
Para poder comprender el significado que hoy se concede a la palabra higiene en nuestra
cultura, es importante conocer la evolución de dicho término y la interpretación que le ha
sido asignada a lo largo de la historia hasta nuestros días. Para ello, se realiza una breve
descripción de su evolución histórica desde la edad antigua hasta la conceptualización actual:
1.1.1 La higiene en la antigua Grecia y el Imperio romano (importancia higiénica de
los baños)
La palabra higiene está estrechamente relacionada con el concepto de salud y con la antigua
Grecia desde su propia raíz etimológica, ya que procede del griego hygiés, sano. Designa el
arte y la ciencia de la conservación de la salud. Su raíz también procede del nombre
“Hygieia”, nombre que los griegos dieron a la diosa griega de la salud, hija del dios Asclepio
(Esculapio para los romanos) quién, según la mitología griega, enseñó la medicina a los
hombres (Araque & Colmenar, 2011; Criado, 2004; Sánchez González, 2002).
Las civilizaciones antiguas ya conocían las propiedades higiénicas y terapéuticas del baño,
formando además parte de sentimientos religiosos y rituales propios de cada época (Azcona,
2006; López Luengo, 2009).
Los romanos, siempre admiradores de los griegos, adoptaron el baño como algo habitual,
pasando en ellos buena parte de la jornada. Según De Paula, (1846, p. 305) “Pompeyo mandó
construir los primeros hacia el año 65 antes de Jesucristo”, pero es a partir de la época del
Imperio cuando los baños públicos comienzan a multiplicarse en Roma.
1.1.2. La higiene desde la Edad Media al siglo XVIII
En la Edad Media, algunos historiadores ven en la falta de higiene de las ciudades
medievales no solamente una cuestión material o de grado, cuantitativa, sino una cuestión
cualitativa; la percepción social de la suciedad era distinta por ejemplo a la visión higiénico-
médica de mediados de siglo XX o a la ecológica de finales del mismo siglo (Fossier,
1996).Asimismo, el antiguo menosprecio renacentista hacia esa época, relacionó al hombre
medieval con la barbarie, la suciedad, la ingenuidad infantiloide que le llevaría a
menospreciar las consecuencias de la falta de higiene respecto de los contagios.
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Piédrola (2001, pp. 7-8) señala que en la Edad Media, “el desprecio de lo mundano y el
cambio en las costumbres de la higiene personal, por considerar inmoral la contemplación
del propio cuerpo lograron que se abandonase el baño corporal”. La limpieza personal en la
Edad Media, tenía como objetivo la decencia antes que la higiene. Antes que la salud, lo que
domina a llevar a cabo estas prácticas es la apariencia, de ahí a que principalmente se asearan
las manos y la cara. Esta ideología continúa en el siglo XVI y XVII donde la apariencia de
limpieza personal se extrapola también a la vestimenta, y al perfume que tenía un papel
purificante del aire (Vigarello, 1991
1.1.3. Movimiento higienista (siglo XIX) y principios del siglo XX
“Hasta el siglo XIX puede decirse que Europa era un continente sucio en comparación con
el resto del mundo” (Sánchez González, 2002, p. 246). El término higiene tiene su más
amplio desarrollo fundamentalmente en este siglo, apareciendo el llamado movimiento
higienista a mediados del siglo XIX constituyendo un movimiento internacional con diversos
orígenes y ramificaciones en los ámbitos médico-sanitarios y sociales.
Moreno, P. L. y Viñao, A., (2000, p. 20) nos dan a entender la importancia del movimiento
higienista “a partir de presupuestos higiénicos, pretende regular la vida de los individuos, de
las familias y de los grupos sociales en toda su amplitud, siendo la escuela y la familia los
que constituyeran, desde su inicio, dos de los lugares privilegiados de intervención del
higienismo”. La familia ya era señalada como el mejor manantial de la higiene, indicando
Tolosa Latour (1900, p. 24, en Campos, 1998, p. 346): “Que la perversión de los instintos
familiares, es decir, el desafecto y la ignorancia en el hogar, es causa degenerativa del niño”.
Por lo que para la crianza de hijos sanos era necesario pasar por una educación higiénica,
dejando el papel de educadoras a las mujeres en su rol de madres, por lo que éstas debían
conocer los principios de la higiene para desempeñar correctamente su papel social (Campos,
1998, p. 346).
1.1.4. Conceptualización moderna del término higiene
Según la última edición del Diccionario de la lengua española (Real Academia Española,
2014), se denomina higiene: 1. “parte de la medicina que tiene por objeto la conservación de
la salud y la prevención de enfermedades”; 2“Limpieza o aseo”. El Diccionario de la lengua
española (Real Academia Española, 2014) considera la higiene privada como aquella “de
cuya aplicación cuida el individuo”, y la higiene pública la que “en cuya aplicación interviene
la autoridad, prescribiendo reglas preventivas”.
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2.2. CONCEPTUALIZACIÓN Y DIMENSIONES DE LA HIGIENE CORPORAL
2.2.1. Definición de higiene corporal
La higiene ha sufrido múltiples clasificaciones, fundamentalmente desde su consideración
como ciencia en el movimiento higienista, coincidiendo la mayoría de autores en definirla
como pública y privada. Se considera higiene pública “cuando se refiere a la colectividad,
cuyo objeto era asegurar la salud de las poblaciones consideradas en conjunto. Por su parte,
se considera como higiene privada o individual la que indica a cada uno las reglas que ha de
seguir, no sólo para prevenir las enfermedades, sino para mejorar sus condiciones
naturales”(Araque & Colmenar, 2011, p. 517). Pero es en 1928 cuando la higiene aparece en
los libros de texto de secundaria españoles clasificada haciendo referencia a los distintos
aparatos del organismo. Valero (1928, p. 310, en Araque & Colmenar, 2011, p. 517) señala
que “se puede dividir la higiene, según los distintos aparatos del organismo, en higiene
digestiva, mental, de la piel, etc.”.
2.2.2 La enfermería como promotora del cuidado en higiene corporal
La relación entre la enfermería y la higiene tiene un largo recorrido histórico y está y ha
estado presente en múltiples corrientes teóricas. Podemos establecer la relación entre higiene
corporal y enfermería desde la concepción de la misma como profesión, a mediados del siglo
XIX, siendo Florence Nightingale, teórica considerada fundadora de la enfermería moderna,
quien establece las primeras diferenciaciones entre esta disciplina incipiente, y el trabajo de
los asistentes domésticos y las tradicionales “enfermeras”. Nightingale enfatizó las
cuestiones relacionadas con la higiene personal, además de su constante estudio sobre
correlaciones entre las variables higiene, pobreza y salud (Amaro, 2004).
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OBJETIVO GENERAL
El principal objetivo de la higiene corporal del paciente y las técnicas en tipos de baño, tipos
de lavado de cabello, tipos de higiene oral, ocular y genital, corte de uñas, tendidos de cama
hospitalaria es brindar bienestar y comodidad y actúa como una medida preventiva contra
las infecciones.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
• Definir la higiene corporal del paciente
• Promover y mantener los tipos y técnicas de baño del paciente
• Proporcionar al paciente técnicas de la higiene del cabello para prevenir las
infecciones
• Explicar los tipos de higiene oral, ocular y genital
• Mantener el corte de uñas al paciente
• Proporcionar el tendido de cama hospitalaria para un ambiente limpio y cómodo para
que el usuario duerma, descanse y se recupere.
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DESARROLLO
1. HIGIENE CORPORAL DEL PACIENTE
1.1. Definición: es el conjunto de intervenciones destinadas a mantener la piel que
este limpia e hidratada, con el fin de proporcionar al paciente bienestar y
comodidad, además de evitar la aparición de enfermedades, ya que esta actúa
como primera barrera del organismo
La higiene del paciente es vital para evitar la aparición de complicaciones
potenciales, como son las infecciones y las escaras. Su principal beneficio es
mantener la piel en buen estado, para que así esta pueda cumplir su función de
protección, por lo que se debe mantener su pH ácido. Durante su realización, se
contribuye al bienestar del paciente (físico y psíquico) y al descanso,
favoreciendo la relación paciente-enfermero, además de estimular la circulación
sanguínea. Otro beneficio para el paciente es que el aseo ayuda a mejorar su
estado de ánimo y su autoestima.
Durante la higiene, se puede proceder al examen y valoración de la piel,
analizándola exhaustivamente, enfatizando en las prominencias óseas, donde se
suelen dar los puntos de presión, y prestando atención a la aparición de heridas,
que alteran la integridad de la piel. De esta forma, se podrán prevenir numerosas
complicaciones, estimulando y protegiendo la piel.
2. TIPOS DE BAÑO DEL PACIENTE
Los tipos de baño son 4:
a. Baños Higiénicos. Tiene la finalidad de limpieza y pueden ser:
• Baño completo.
▪ En la cama: a los enfermos que no se pueden levantar.
▪ En el cuarto de baño: es el realizado por el propio paciente.
b. Baño parcial: o Se lavan zonas concretas del cuerpo (cara, axilas, pies,
genitales, manos) que, si se descuidan, pueden producir mal olor y diversas
enfermedades.
En este baño no se lavan la nuca, espalda, extremidades inferiores y pies. La cara
y las manos son las primeras áreas que se lavan durante el baño parcial. Es
necesario repetir este aseo varias veces a lo largo del día, por ejemplo, después
de las comidas. Puede realizarlo el auxiliar de enfermería o el propio enfermo,
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si es posible. Si el paciente está en condiciones de realizar esta actividad, se
lavará la región axilar, la parte inferior del tórax, el cuello y, por último, la región
genital. La limpieza se considera totalmente terminada cuando el enfermo se
encuentra cómodamente instalado en su cama limpia y en una unidad también
limpia y ordenada.
c. Baño terapéutico. tiene finalidad curativa. Son ejemplo de ellos:
• Baño de asiento. Consiste en la inmersión de la parte comprendida entre la
zona media del muslo y la cresta iliaca en agua a una temperatura de 43-
46°C.
• Baño emoliente. Consiste en la inmersión del cuerpo en agua a 35-38°C, a
la que se le añade una de las siguientes sustancias: 3 tazas de avena, 500 g
de almidón o 150 g de bicarbonato sódico. Los emolientes son sustancias
sedantes y suavizantes de acción local.
Materiales
▪ Dos palanganas: una con agua jabonosa y otra con agua limpia.
▪ Esponja del enfermo o manopla, que se hace con una compresa quirúrgica.
▪ Jabón líquido antiséptico y neutro.
▪ Dos mantas de baño (una doblada como la bajera y otra doblada como la
encimera).
▪ Seis toallas pequeñas.
▪ Alcohol de tanino o loción para masaje (glicerina, pomada, crema para la
piel).
▪ Material para la higiene bucal: batea, riñonera, cepillo, pasta dentífrica, un
vaso de agua, torundas y pinza de Kocher, solución desinfectante bucal y
depresor de lengua.
▪ Material para la higiene de los genitales. Torundas, pinzas de Kocher, jarra
con agua y cuña.
▪ Peine o cepillo del cabello.
▪ Cepillo de uñas.
▪ Tijeras de punta roma (para cortar las uñas).
▪ Camisón limpio o ropa limpia.
▪ Bolsas para la ropa sucia.
▪ Bata y guantes para el auxiliar de enfermería.
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▪ Un termómetro de baño.
Técnica
Generalmente, para llevar a cabo el baño completo es necesaria la colaboración
de dos auxiliares de enfermería. Pasos a seguir:
▪ Poner material en el carro de curas y llevarlo a la habitación situándolo al
lado de la cama del paciente.
▪ Proteger la intimidad de paciente usando biombos, si hubiese otros enfermos
en la misma habitación. Siempre hay que dejar al paciente cubierto con una
manta de baño o, si se dispone de ella, con la sábana encimera.
▪ Cambiar el agua tantas veces como sea necesario y siempre antes de la
higiene de los genitales.
▪ Aclarar muy bien el jabón procurando que no queden restos que podrían
irritar la piel del enfermo.
▪ Durante el baño, observar si hay anomalías en la piel del enfermo (úlceras o
rojeces que persisten) en caso afirmativo, informar inmediatamente al
facultativo correspondiente.
d. Baño completo
▪ Enfermo no encamado. En este caso, el baño lo realizará el propio enfermo.
La misión del Auxiliar de Enfermería debe consistir en ayudar y acompañarle
en todo momento, proporcionándole el material necesario para su aseo y
evitando dejarlo solo. La actitud será vigilante y atenta por si se observa en
el paciente algún signo que requiera atención. Se deben observar las
siguientes nomas:
✓ El cuarto de baño debe estar a temperatura adecuada (24-26°C) y la
temperatura del agua debe estar entre 35-43°C.
✓ El baño o ducha debe tener agarraderas o barandillas que faciliten la
sujeción del enfermo.
✓ Se deben poner esterillas de goma, una dentro y otra fuera de la
bañera, para evitar resbalones o caídas peligrosas.
✓ El cuarto de baño debe tener un timbre de auxilio. • Se debe evitar
que el enfermo cierre la puerta por dentro, por la imposibilidad de
ayuda que conllevaría dicho aislamiento.
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✓ El auxiliar de enfermería le dará la toalla, jabón, albornoz, zapatillas
y pijama o camisón limpio.
✓ Terminado el aseo, que no debe durar más de 10 o 15 minutos, debe
acompañársele a su habitación o cama una vez que se quede todo
limpio y en perfecto orden.
✓ Si es necesario, se desinfectará la bañera mediante la adición al agua
del baño de una solución desinfectante diluida; cuando hayan
transcurrido 2 o 3 horas se vacía la bañera, se limpia y se seca, igual
que la grifería.
✓ Finalmente, se ordena el cuarto de baño.
▪ Enfermo encamado. El baño en este caso, lo realiza el Auxiliar de
Enfermería con la colaboración, si es posible, del enfermo. En caso
necesario, el baño lo pueden realizar dos Auxiliares de Enfermería. La
técnica es la siguiente:
✓ Comprobar la temperatura ambiente de la habitación (que debe ser
de unos 25°C), así como la ausencia de corriente de aire.
✓ En lo posible, aislar al enfermo mediante biombos si se encuentra en
una habitación compartida con otros pacientes.
✓ El paciente nunca debe quedar al descubierto mientras se le está
bañando.
✓ El baño no debe durar nunca más de 15 minutos.
✓ Quitar la colcha y la manta, doblándolas a los pies de la cama.
✓ Colocar debajo del enfermo una toalla de baño y una sábana bajera
limpia.
✓ Quitar la sábana encimera y colocar otra sábana de baño sobre el
enfermo.
✓ Retirar el camisón o pijama.
✓ Tener la precaución de escurrir bien la esponja para no mojar
demasiado la cama.
✓ El enfermo estará tendido boca arriba durante el baño, y de lado para
lavarle la espalda y los glúteos.
✓ Enjabonar, enjuagar y secar cada zona.
✓ Cortar las uñas de los pies, si se precisa.
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3. TECNICAS DE LAVADO DE CABELLO EN UN PACIENTE
Esta técnica es un proceso desarrollado, con una serie de pasos ordenados que
conlleva a realizar el lavado del cabello y del cuero cabelludo, así como contribuye
a prevenir problemas e infecciones de la piel, de la cabeza, y a dar un mejor aspecto
al cabello, también favorece a la circulación del cuero cabelludo, el aspecto y
presentación personal, incidiendo positivamente en las condiciones de confort y
bienestar general, especialmente del paciente encamado integrándolo con mayor
facilidad al entorno psicosocial.
Materiales:
▪ Balde o recipiente grande para recolectar el agua producto del lavado.
▪ Jarra para agua.
▪ Recipiente con agua tibia.
▪ Dos toallas de baños
▪ Dos impermeables.
▪ Shampoo, o jabón
▪ Secador de mano, si es posible.
▪ Algodón.
▪ Guantes.
▪ Peinilla.
▪ Banco, o gradilla.
Procedimiento antes del lavado del cabello:
▪ Retirar anillos, y pulseras.
▪ Lavarse las manos y secarse.
▪ Preparar todo el material correspondiente.
▪ Mantener la temperatura adecuada.
▪ Colocarse guantes.
Procedimiento durante el lavado del cabello:
▪ Explicar el procedimiento al paciente.
▪ Quitar los lazos y moños.
▪ Cepillar el cabello.
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▪ Retirar la cubrecama y cobijas enrollándolas en acordeón hacia la parte
inferior de la cama, y cubrir al paciente con la sábana superior.
▪ Retirar la almohada del paciente.
▪ Proteger la parte superior del colchón con un impermeable, y una toalla.
▪ Ubicar al paciente en el extremo de la cama en posición decúbito dorsal, con
la cabeza sobre el borde lateral de la cama.
▪ Extender otro impermeable debajo de la cabeza del paciente enrollándolo por
los lados, de modo que quede un canal desembocando el extremo libre en el
balde o recipiente grande de tal forma que el agua caiga en él.
▪ Colocar una toalla alrededor de los hombros del paciente.
▪ Tapar los oídos con algodón para que no se introduzca agua en ellos
▪ Ubicar un banco o gradilla en el extremo de la cabecera, colocando un balde
sobre la misma para recoger el agua.
▪ colocar el agua tibia en la jarra y verter sobre el cabello del paciente para
mojarlo.
▪ Aplicar el shampoo o jabón, dando ligeros masajes con la yema de los dedos.
▪ Verter el agua con la jarra hasta aclarar el cabello, efectúe un segundo lavado.
▪ Eliminar toda el agua posible del cabello con las manos.
▪ Retirar la toalla que esta sobre los hombros del paciente.
▪ Retirar el impermeable y colocarlo en el balde.
▪ Envolver el cabello con la toalla.
▪ Proceder a secar el cabello con la secadora de mano, si hubiera.
▪ Retirar el impermeable y toalla que está sobre el colchón.
▪ Peinar el cabello del paciente.
▪ Dejar cómodo al paciente, y la unidad en orden.
Procedimiento después del lavado del cabello: Clasificar y desechar los
materiales.
▪ Lavarse las manos y secarse.
▪ Reportar observaciones y novedades.
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4. TIPOS DE HIGIENE ORAL, OCULAR, GENITAL
a. Oral
Promover hábitos de higiene oral, fundamentalmente en la infancia, permite el
mantenimiento de una buena salud oral y prevenir el desarrollo de las enfermedades
bucodentales de mayor prevalencia: caries y enfermedad periodontal, cuyo principal
factor etiológico es la placa dental.
Seguir una buena higiene oral es un objetivo para la buena salud general del
individuo, ayuda a prevenir la halitosis, la caries dental y la enfermedad de las encías
b. Ocular
Los pacientes inconscientes, sedados o inmovilizados, representan un grupo con
elevado riesgo de presentar complicaciones oculares, que pueden abarcar desde
infecciones leves de la conjuntiva hasta lesiones y úlceras graves de la córnea. Este
tipo de pacientes dependen de la higiene y cuidados oculares realizados por el
personal de enfermería para mantener la integridad de la superficie ocular.
Aunque el cuidado de los ojos se percibe como un procedimiento sencillo, se aplica
con frecuencia de maneras diferentes en las distintas instituciones. Las medidas para
el mantenimiento de la superficie ocular son variadas y van desde una limpieza
sencilla del párpado, hasta la oclusión de los párpados, con el objetivo de lograr un
cierre adecuado del ojo.
El procedimiento de higiene y cuidados oculares se realiza con suavidad evitando
rozar la conjuntiva para prevenir úlceras y lesiones corneales. De forma reglada se
hace una vez por turno y cada vez que la situación del paciente así lo requiera. La
higiene ocular de la mañana se hace coincidir con el aseo diario del paciente.
Procedimiento
▪ Preparación del material y situarlo al lado de la cama en una mesita auxiliar.
▪ Lavado higiénico de manos y colocación de guantes desechables.
▪ Posicionar al paciente en decúbito supino. También se puede realizar esta
técnica dejando al paciente en semifowler y retirando la almohada de la
cabeza. Si la situación del paciente lo permite, la cabeza debe quedar
inclinada hacia atrás.
▪ Cargar jeringas con suero fisiológico.
▪ Usar diferentes guantes, jeringas y gasas para cada ojo.
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▪ Valorar el estado de la superficie corneal, prestando especial atención a los
signos de infección, irritación, hematomas, etc.
▪ Limpiar los párpados y pestañas con suero fisiológico y gasa estéril.
▪ Separar los párpados con los dedos índice y pulgar de una mano y con la otra
mano instilar suero fisiológico en el interior del lagrimal, nunca dejándolo
caer desde lo alto, ni directamente sobre la córnea o el globo ocular. El ojo
se limpia desde el ángulo interno hacia el externo, usando gasas diferentes
para cada ojo.
▪ Cerrar y abrir los párpados suavemente y repetir el lavado las veces que sea
necesario.
▪ Cerrar los párpados y secar con gasa estéril.
▪ Administrar colirio o pomada oftalmológica epitelizante en el borde interno
del párpado inferior, evitando que el dispensador roce la mucosa palpebral o
conjuntiva.
▪ Poner gasa estéril sobre cada párpado y sujetar con esparadrapo antialérgico.
Los pacientes en coma, sedorrelajados o conectados a ventilación mecánica
deben permanecer con los ojos cerrados a fin de evitar úlceras corneales.
▪ Recolocar y acomodar al paciente en la postura más adecuada.
▪ Recoger todo el material usado.
▪ Lavado higiénico de manos del todo el personal implicado en la higiene
ocular.
▪ Registrar en la historia de enfermería la técnica, el estado de la superficie
corneal y cualquier incidencia que haya podido surgir durante su desempeño.
c. Genital
Los pacientes a los que se dirigen las pautas de actuación descritas en esta guía son
incontinentes y portan sonda vesical. La higiene del área genital posee un papel
central en el área de cuidados críticos, puesto que los cuidados estrictos de esta zona
reducen las infecciones del tracto urinario y la dermatitis perianal. La higiene genital
se realiza mínimo una vez al día, coincidiendo con la higiene diaria del paciente y
como parte integrante de ésta.
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Procedimiento:
Las prácticas son diferentes en hombres y mujeres, y siempre se inician colocando
un empapador o cuña en el área genital, de forma que nos permita recoger el agua
procedente del aclarado.
Hombres
▪ Lavar los genitales externos, pene y testículos por arrastre, con agua y jabón.
▪ Retraer el prepucio hasta dejar al descubierto el glande y el surco
balanoprepucial.
▪ Enjabonar y aclarar la zona del glande, surco balano-prepucial, la zona de
inserción del catéter urinario y la parte externa de la sonda, hasta eliminar
todos los restos de jabón.
▪ Desinfectar la zona de inserción del catéter urinario con una solución
antiséptica diluida (clorhexidina al 0.05%).
▪ Secar suavemente la zona con una compresa estéril.
▪ Subir de nuevo el prepucio para evitar edema de glande.
Mujeres
▪ Lavar por arrastre los genitales externos desde delante hacia atrás y desde
dentro hacia fuera.
▪ Separar los labios mayores de los menores de forma que permita valorar
correctamente la vulva.
▪ Enjabonar y aclarar desde delante hacia atrás toda la zona genital,
especialmente el área de inserción del catéter urinario y la parte externa de
éste.
▪ Desinfectar la zona de inserción del catéter urinario con una solución
antiséptica diluida (clorhexidina al 0.05%).
▪ Secar suavemente la zona desde dentro hacia fuera y desde arriba hacia abajo
con una compresa estéril.
Nota: Durante el aseo genital se suele valorar y realizar el cambio de sonda
vesical siguiendo los protocolos de cada unidad.
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5. CORTE DE LAS UÑAS DEL PACIENTE
El procedimiento de higiene de uñas se debe realizar con cautela, puesto que son
muchas las complicaciones que pueden derivarse del corte incorrecto de éstas. La
frecuencia con la que deben cortarse las uñas varía de unas personas a otras, por
regla general se recomienda un corte semanal coincidiendo con el aseo diario del
paciente.
Procedimiento
▪ Preparación del material y situarlo al lado de la cama en una mesita auxiliar.
▪ Lavado higiénico de manos y colocación de guantes desechables.
▪ Si el/la paciente lleva laca o esmalte de uñas, retirarlos con un algodón
impregnado en quitaesmalte.
▪ Poner las manos y/o pies del paciente en remojo, en la palangana con agua y
jabón dermatológico. Si esta maniobra no fuera posible, aplicar compresas
húmedas.
▪ En caso necesario, usar cepillo para desincrustar todos los restos de suciedad.
▪ Secar de forma rigurosa los pies o las manos, haciendo especial hincapié en
los espacios interdigitales.
▪ Cortar las uñas de las manos en forma ovalada y las de los pies en línea recta.
El corte debe ser limpio, no se deben cortar trozos de uña por arrancamiento
o tracción ni dejar bordes irregulares. Tampoco está indicado cortar
excesivamente el borde libre de la uña cercano a la piel ni retirar la cutícula.
▪ Aplicar crema hidratante.
▪ Recoger todo el material usado y la ropa sucia. Desinfectar la palangana con
lejía.
▪ Lavado higiénico de manos del todo el personal implicado en la higiene de
uñas del paciente.
▪ Registrar en la historia de enfermería la técnica y cualquier incidencia que
haya surgido durante su realización.
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6. TENDIDO DE CAMA HOSPITALARIA
El tendido de cama hospitalaria es el procedimiento que se realiza para la cama
clínica en diferentes situaciones. Como sabemos la cama es un mobiliario
indispensable en las instituciones hospitalarias y ocupa un lugar especialmente
importante para la mayoría de los pacientes, ya que la mayor parte del tiempo la
pasan en ella y puede ser como lo único que sientan realmente suyo durante su
hospitalización; por eso es importante que los enfermeros sigan ciertas técnicas,
principios de asepsia y mecánica corporal, así como procedimientos y reglas para
obtener una cama segura, cómoda y limpia.
Los cuatros formas básicas para presentar la cama en la unidad del paciente son:
a. Cama cerrada: Cuando ésta se encuentra desocupada hasta antes del ingreso del
paciente.
b. Cama abierta: Cuando se prepara al paciente que ésta en condiciones de deambular.
Se distingue de la cama cerrada por los cambios en la ropa que cubre al paciente.
c. Cama ocupada: Son las maniobras que se efectúan para cambiar de ropa a la cama
cuando
el paciente la ocupa, pero está capacitado para deambular.
d. Cama post-operatoria o de recuperación: Cuando se prepara para recibir a un
paciente que ha sido intervenido quirúrgicamente.
Precauciones antes de realizar la técnica de tendido de cama:
✓ Comprobar la identidad del paciente.
✓ Frenar las ruedas de la cama.
✓ Respetar la intimidad del paciente durante toda la técnica, no dejándolo nunca
totalmente al descubierto.
✓ El carro de la ropa no debe entrar en la habitación quedándose en la puerta.
✓ Tener en cuenta posibles alergias a utensilios y materiales a utilizar.
✓ Disponer del personal adecuado y los recursos materiales (grúas, asideros,
triángulos, barandillas, etc.) para asegurar una buena higiene postural.
✓ Comprobar que la cama este limpia y en buenas condiciones.
✓ Al manipular ropa de cama no ponerla en contacto con el piso.
✓ Utilizar ropa limpia y en buenas condiciones.
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✓ Al efectuar arreglo de cama, evitar que queden pliegues en la sabana base y sabana
clínica.
✓ Al doblar la ropa de cama, hacerlo hacia adentro para evitar que ponga en contacto
con el uniforme.
✓ Cerciorarse que el colchón no esté roto
✓ Determinar el nivel prescrito de actividad del usuario y cualquier precaución
especial en el movimiento.
✓ Examinar la capacidad del enfermo para salir de la cama durante el cambio de la
ropa de cama
Material y equipo:
✓ sabanas
✓ 1 frazada
✓ 1 cubrecama
✓ 1 almohada
✓ 1 sobre funda
✓ 1 sabana clínica o movible
✓ 1 ahulado o hule
✓ 1 toalla
✓ Tanico o carro para la ropa sucia
✓ Guantes no estériles, si es preciso.
✓ Cubre bocas
Procedimiento
Cama cerrada
Técnica de tendido
✓ Reunir material y equipo y llevarlo a la unidad del paciente.
✓ Colocarse el cubre bocas
✓ Lavarse las manos
✓ Colocarse los guantes
✓ Doblar sabana grande, frazada en 8 partes para que al tomarla quede en 4
✓ Ahulado y sabana movible, doblarla en 4 para que al tomarla quede en 2
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✓ Sabana inferior, ahulado, sabana movible y cubrecama frazada doblarla con el
derecho hacia dentro
✓ Sabana superior doblarla con el revés hacia adentro.
✓ Colocar ropa doblada en el orden siguiente: almohada, sobre funda, cubrecama,
frazada, sabana superior, sabana movible, ahulado y sabana inferior
✓ Retirar de cama del paciente, silla y mesa de noche.
✓ Acomodar colchón dentro del marco de la cama
✓ Colocar sabana inferior en borde superior del colchón, dejando aproximadamente 30
– 40 cm, introducirlo debajo del mismo y hacer ángulo.
✓ Colocar ahulado en el tercio medio del colchón
✓ Colocar sabana movible sobre ahulado, luego introducir borde superior e inferior
debajo de este, fijar ambos debajo del colchón
✓ Colocar sabana superior con el ruedo ancho en el borde el colchón, tenderla hacia la
parte inferior del mismo.
✓ Colocar frazada 40 cm. Aproximadamente abajo del nivel del borde superior del
colchón
✓ Colocar cubrecama a nivel del borde superior del colchón y extenderlo hacia el borde
inferior e introducirlo debajo de este y hacer ángulo
✓ Vestir almohada y colocarla horizontalmente en el centro de la cama
✓ Pase al lado distal, coloque la ropa en forma de abanico en el centro de ella.
✓ Extienda sabana inferior y hacer ángulos en ambos bordes del colchón, luego fijarlo
en el centro del mismo
✓ Extender ahulado y sabana movible, introducir ambos bordes y fijarlos bajo el
colchón.
✓ Extender sabana superior, frazada y cubrecama
✓ Lleve cubrecama hacia parte media de la cama
✓ Doble sabana superior sobre borde de frazada
✓ Colocar almohada con la costura hacia el paral superior y la abertura hacia la pared,
luego cubrirla con el cubrecama extendiendo el borde superior de este
✓ Colocar mesa y silla en su lugar.
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CONCLUSIONES
▪ La higiene proporciona satisfacción a los pacientes, estableciendo lazos con
la enfermera debido al cuidado que esta ejerce sobre ellos, proporcionándoles
bienestar.
▪ Para los diferentes tipos de baño ayudan a mantener la piel sana, ayuda a
controlar el olor y aumentar la comodidad. Si el hecho de mover al paciente
provoca dolor, planee el baño en la cama después de que la persona haya
recibido un medicamento para el dolor y éste haya hecho efecto.
▪ Mantener un cabello limpio es prevenir la concentración de bacterias y
agentes externos que pueden causar infecciones o enfermedades de origen
capilar.
▪ Mantener las uñas y pies del paciente en unas condiciones de máxima higiene
y evitar infecciones y complicaciones causadas por la inmovilidad de los pies
y las manos.
▪ permite disminuir los riesgos de infecciones y lesiones en la piel del paciente
como son las ulceras por decúbito.
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BIBLIOGRAFIA
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