Situado: Parte superior derecha de la cavidad abdominal, debajo del diafragma y por
encima del estómago, el riñón derecho y los intestinos.
Dimensiones: órgano más voluminoso del organismo
Configuración externa y relaciones. La superficie es lisa, presenta dos caras, una
diafragmática y otra visceral, así como un borde bien definido entre ambas, el borde
inferior; además, un borde posterosuperior y uno posteroinferior.
Cara diafragmática. La cara diafragmática del hígado es convexa, lisa y regular, y se
orienta a la vez en sentido superior, anterior, posterior y a la derecha, está dividida en dos
lóbulos, uno derecho y otro izquierdo, por un repliegue peritoneal conocido
como ligamento falciforme, que se extiende de la cara diafragmática del hígado al
diafragma.
13%) de la sangre total del cuerpo.
Funciones
Producción de bilis, que ayuda a transportar los desechos y a descomponer las grasas
en el intestino delgado durante la digestión.
Producción de ciertas proteínas para el plasma sanguíneo.
Producción de colesterol y proteínas especiales para ayudar a transportar las grasas
por todo el cuerpo.
Conversión del exceso de glucosa en glucógeno para almacenamiento (luego, el
glucógeno vuelve a transformarse en glucosa para energía) y equilibra y fabrica glucosa a
medida que se necesita.
Procesamiento de la hemoglobina para el uso de su contenido de hierro (el hígado
almacena hierro).
Conversión del amoníaco tóxico en urea (la urea es uno de los productos finales del
metabolismo de las proteínas y se excreta en la orina).
Depuración de fármacos y otras sustancias tóxicas de la sangre.
Regulación de la coagulación sanguínea.
Resistencia a las infecciones mediante la elaboración de factores de inmunidad y
eliminación de bacterias del torrente sanguíneo.
Depuración de bilirrubina, incluso de los glóbulos rojos. Si existe una acumulación de
bilirrubina, la piel y los ojos se ponen amarillos.
Una vez que el hígado ha descompuesto las sustancias nocivas, los subproductos se
excretan en la bilis o la sangre. Los subproductos biliares ingresan en el intestino y salen
del cuerpo en forma de heces. Los subproductos (hemoderivados) sanguíneos se filtran
en los riñones y salen del cuerpo en forma de orina.
Cirrosis
Es la última fase de la enfermedad hepática crónica. La cirrosis resulta en disminución de
la producción de factores protrombóticos y antitrombóticos.
micronodular se caracteriza por nódulos pequeños y uniformes (< 3 mm de diámetro) y
bandas gruesas regulares de tejido conectivo
macronodular. Los nódulos poseen tamaño variable (entre 3 mm y 5 cm de diámetro)
mixta (cirrosis septal incompleta) combina elementos de cirrosis micronodular y
macronodular.
Síntomas
Es posible que no haya síntomas o los síntomas se puedan presentar lentamente
Tratamiento
CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA
Algunas medidas que usted puede tomar para ayudar a tratar su enfermedad hepática
son:
No beba alcohol.
Consuma una dieta saludable que sea baja en sal, grasa y carbohidratos simples.
Vacúnese A y B, y la neumonía por neumococo.
Afectación de órganos extrahepáticos
A nivel gastrointestinal la hipertensión portal puede causar ascitis,
hepatoesplenomegalia y prominencia de las venas abdominales periumbilicales. Las
varices esofágicas son otra complicación de la cirrosis secundaria al aumento del flujo
sanguíneo, con una tasa de mortalidad. en caso de hemorragia entre 20%-50%.
Los pacientes con enfermedad hepática crónica tienen en general una mayor tasa de
formación de cálculos biliares. En caso de cirrosis alcohólica tienen riesgo de presentar
sobrecrecimiento bacteriano y pancreatitis crónica.
A nivel hematológico la anemia puede ocurrir debido a la deficiencia de folato, por
anemia hemolítica (se observa un cuadro específico en la enfermedad hepática alcohólica
grave) y por hiperesplenismo. En pacientes con cirrosis puede haber pancitopenia (debido
a hiperesplenismo en relación con la hipertensión portal), alteración de la coagulación,
coagulación intravascular diseminada y hemosiderosis.
A nivel renal los pacientes con cirrosis son propensos a desarrollar síndrome
hepatorrenal secundario a hipotensión sistémica y vasoconstricción renal, lo que es causa
de insuficiencia renal. La vasodilatación esplácnica en la cirrosis, conduce a una
disminución del flujo sanguíneo efectivo a los riñones, lo que activa el sistema RAA
(renina-angiotensina-aldosterona), lo que lleva a la retención de sodio y agua, y a la
constricción vascular renal. Sin embargo, este efecto no es suficiente para superar la
vasodilatación sistémica causada por la cirrosis, por lo que se produce hipoperfusión renal
empeorada por la vasoconstricción renal y se manifiesta insuficiencia renal.
A nivel pulmonar las complicaciones de la cirrosis incluyen síndrome hepatopulmonar,
hipertensión porto-pulmonar, hidrotórax hepático, disminución de la saturación de oxígeno
y reducción de la capacidad de difusión pulmonar e hiperventilación.
A nivel cutáneo pueden aparecer las denominadas “arañas vasculares” (arteriolas
centrales rodeadas por múltiples vasos más pequeños que parecen una araña, de ahí su
nombre), que se observan con mayor frecuencia en pacientes con cirrosis e
hiperestrogenemia. La disfunción hepática conduce a un desequilibrio en la producción de
las hormonas sexuales, lo que provoca un aumento de la relación de estrógeno y
testosterona libre con la formación de “arañas vasculares”. El eritema palmar es otro
hallazgo cutáneo que se observa en la cirrosis y también es secundario a la
hiperestrogenemia. La ictericia, coloración amarillenta de la piel y mucosas, se observa
cuando la bilirrubina sérica es mayor de 3 mg/dl y en la cirrosis descompensada.
A nivel endocrino los pacientes con cirrosis hepática alcohólica pueden desarrollar
hipogonadismo y ginecomastia. La fisiopatología es multifactorial, principalmente debido a
la hipersensibilidad de los receptores hormonales de estrógeno y andrógeno observados
en pacientes cirróticos. La disfunción hipotalámica de la hipófisis también ha sido
implicado en el desarrollo de estas condiciones. El hipogonadismo puede conducir a la
disminución de la líbido e impotencia en los hombres, así como pérdida de características
sexuales secundarias y feminización. Las mujeres pueden desarrollar amenorrea y
sangrado menstrual irregular e infertilidad.
Manifestaciones dermatológicas que pueden aparecer cambios en las uñas: se observa
hipocratismo, osteoartropatía hipertrófica y contractura de Dupuytren. Otros cambios en
las uñas incluyen las lúnulas azules (en la enfermedad de Wilson).
Otras alteraciones pueden ser el fetor hepaticus (olor específico del aliento) y la asterixis
(temblor como de aleteo cuando se extienden las manos dorsiflexionadas). Estas
manifestaciones son características de la encefalopatía hepática que se puede observar
en la cirrosis. La cirrosis también puede conducir a una circulación hiperdinámica,
reducción de la masa muscular magra, calambres musculares y hernia umbilical.