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En Colombia, los estados de excepción pueden ser declarados por el Presidente y deben ser aprobados por el Congreso. Estos estados están sujetos a control constitucional por parte de la Corte Constitucional y otras entidades para garantizar el respeto a los derechos fundamentales.
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En Colombia, los estados de excepción pueden ser declarados por el Presidente y deben ser aprobados por el Congreso. Estos estados están sujetos a control constitucional por parte de la Corte Constitucional y otras entidades para garantizar el respeto a los derechos fundamentales.
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En Colombia, el marco legal que regula los estados de excepción se encuentra en el artículo 212 de

la Constitución Política, así como en la Ley Estatutaria 137 de 1994. Esta normativa establece que
los estados de excepción pueden ser declarados por el Presidente de la República en casos de
conmoción interior, calamidad pública o guerra exterior, y deben ser decretados mediante un acto
legislativo.

El decreto legislativo que declara un estado de excepción debe ser aprobado previamente por el
Consejo de Ministros, y una vez emitido, debe ser presentado al Congreso dentro de los ocho días
siguientes a su expedición para su revisión y control político. El Congreso, en sesiones conjuntas de
sus cámaras, tiene la facultad de ratificar, modificar o levantar el estado de excepción por mayoría
absoluta de votos.

Los estados de excepción pueden tener una duración máxima de 90 días, prorrogables por
períodos iguales, hasta un máximo de 60 días adicionales. Si el estado de excepción se declara por
un término superior a 90 días, debe ser sometido a control de constitucionalidad por parte de la
Corte Constitucional.

Durante los estados de excepción, el Presidente de la República tiene facultades especiales para
adoptar medidas extraordinarias que se consideren necesarias para enfrentar la situación de
emergencia, siempre y cuando estas medidas sean proporcionales y respeten los derechos
fundamentales de los ciudadanos, salvo las garantías constitucionales de inviolabilidad de la vida,
la prohibición de torturas, las desapariciones forzadas, la esclavitud y la prohibición de exilio.

Es importante destacar que, durante los estados de excepción, los decretos legislativos expedidos
por el Presidente deben ser presentados al Congreso para su revisión y control político, y pueden
ser sometidos al control de constitucionalidad por parte de la Corte Constitucional si exceden el
plazo máximo establecido o si afectan los derechos fundamentales de manera desproporcionada.

En Colombia, el control constitucional es ejercido principalmente por la Corte Constitucional, la


cual es el máximo órgano encargado de interpretar la Constitución y garantizar su supremacía. La
Constitución Política de Colombia establece que la Corte Constitucional tiene la facultad de ejercer
el control de constitucionalidad sobre las leyes, decretos legislativos, actos administrativos con
fuerza de ley, y sobre algunos tratados internacionales, entre otros.

El decreto legislativo declaratorio es un instrumento legal utilizado por el poder ejecutivo para
establecer estados de excepción en situaciones de emergencia o crisis que afecten gravemente el
orden público, la seguridad ciudadana, la economía, la salud pública, o cualquier otro aspecto que
requiera medidas extraordinarias para su atención.

En Colombia, por ejemplo, el Presidente de la República tiene la facultad de emitir decretos


legislativos declaratorios de estados de excepción en casos de conmoción interior, calamidad
pública, o guerra exterior, según lo dispuesto en el artículo 212 de la Constitución Política. Estos
decretos legislativos deben ser sometidos posteriormente al control del Congreso de la República,
que puede ratificarlos, modificarlos o levantarlos.

Los decretos legislativos declaratorios suelen contener disposiciones y medidas especiales que
otorgan al gobierno poderes excepcionales para hacer frente a la situación de emergencia, como la
restricción de derechos fundamentales, la movilización de recursos, la adopción de medidas
económicas extraordinarias, entre otras.

Es importante destacar que los decretos legislativos declaratorios deben ser emitidos con base en
criterios objetivos y proporcionales, y que su aplicación está sujeta a un control constitucional para
asegurar que se respeten los principios y derechos fundamentales establecidos en la Constitución
del país correspondiente.

El control constitucional en Colombia se lleva a cabo a través de varios mecanismos:

1. Revisión previa de leyes: Antes de entrar en vigor, ciertas leyes deben ser revisadas y
aprobadas por la Corte Constitucional para asegurar que estén en concordancia con la
Constitución. Estas leyes son aquellas que modifican aspectos fundamentales de la
estructura del Estado, los derechos fundamentales, o que tratan temas sensibles como la
justicia penal militar, la justicia transicional, entre otros.

2. Tutela: La acción de tutela es un mecanismo jurídico a través del cual cualquier persona
puede solicitar la protección inmediata de sus derechos fundamentales cuando estos han
sido vulnerados o están en riesgo de serlo. La Corte Constitucional es la encargada de
revisar los recursos de tutela y de establecer jurisprudencia al respecto.

3. Control automático: Algunas normas, como las leyes estatutarias y las reformas
constitucionales, deben ser enviadas automáticamente a la Corte Constitucional para su
revisión antes de su promulgación.

4. Control Difuso: Todos los jueces y magistrados del país pueden ejercer el control de
constitucionalidad en casos concretos que estén conociendo, declarando la inaplicabilidad
de una norma si consideran que es contraria a la Constitución.

5. Control sobre actos legislativos y reformas constitucionales: La Corte Constitucional


también tiene la facultad de revisar y pronunciarse sobre la constitucionalidad de los actos
legislativos y reformas constitucionales aprobadas por el Congreso.

En resumen, en Colombia, el control constitucional es un elemento fundamental para garantizar el


respeto a la Constitución y a los derechos fundamentales de los ciudadanos, siendo la Corte
Constitucional el órgano encargado de ejercer este control de manera efectiva y garantizar la
supremacía constitucional.

El control constitucional es un mecanismo jurídico mediante el cual se garantiza que las leyes,
actos y decisiones de los poderes públicos se ajusten a lo establecido en la Constitución de un país.
Es un elemento esencial en los sistemas democráticos y de separación de poderes, ya que asegura
que ninguna autoridad estatal se sobrepase en sus competencias ni viole los principios y derechos
fundamentales consagrados en la Constitución.

Existen diferentes formas de control constitucional, que varían según el sistema jurídico de cada
país. Algunas de las más comunes son:
1. Control Judicial: Ejercido por tribunales o cortes constitucionales, que tienen la autoridad
para revisar la constitucionalidad de las leyes y actos estatales. Pueden declarar la invalidez
de una norma que contradiga la Constitución.

2. Control Político: Ejercido por órganos políticos como el parlamento u otras instituciones
legislativas, que supervisan la actuación del gobierno y pueden modificar, derogar o
revocar leyes o actos que consideren inconstitucionales.

3. Control Difuso: Consiste en la facultad que tienen los jueces de cualquier jurisdicción de
declarar la inconstitucionalidad de una norma en un caso concreto que estén conociendo.

4. Control Preventivo: Realizado antes de que una ley entre en vigor, a través de la revisión
por parte de órganos especializados, como tribunales constitucionales o consejos de
estado.

5. Control Represivo: Se lleva a cabo después de que la norma ha sido promulgada y entra en
vigor. En este caso, los ciudadanos u otras entidades pueden impugnar la
constitucionalidad de una ley ante los tribunales.

El control constitucional asegura que las normas jurídicas y las acciones del Estado estén en
consonancia con los principios, valores y derechos establecidos en la Constitución, contribuyendo
así a la protección del Estado de Derecho y de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

En Colombia, el control constitucional sobre los decretos legislativos que declaran estados de
excepción está regulado por la Constitución Política y es ejercido por diferentes organismos del
Estado. Aquí te proporciono información sobre el proceso de control constitucional en Colombia:

1. Control por parte de la Corte Constitucional: La Corte Constitucional de Colombia es el


máximo órgano encargado de velar por la supremacía e integridad de la Constitución.
Tiene la facultad de revisar la constitucionalidad de los decretos legislativos que declaren
estados de excepción. La Corte evalúa si los decretos respetan los principios
constitucionales y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Si encuentra que un
decreto es inconstitucional, puede declararlo nulo y sin efecto.

2. Control Político por parte del Congreso: El Congreso de la República también desempeña
un papel importante en el control constitucional de los estados de excepción. Si bien el
presidente puede decretar estados de excepción, debe informar inmediatamente al
Congreso sobre las razones y la extensión de dichos estados. El Congreso puede ejercer su
facultad de control político mediante debates y votaciones sobre la prórroga o
levantamiento de los estados de excepción.

3. Participación de la Procuraduría General de la Nación: La Procuraduría General de la


Nación es un órgano encargado de proteger los derechos fundamentales y de ejercer
control disciplinario sobre los servidores públicos. Aunque no tiene la facultad directa de
declarar la inconstitucionalidad de los decretos legislativos, puede presentar conceptos
ante la Corte Constitucional en los procesos de control constitucional.

4. Participación de la Defensoría del Pueblo: La Defensoría del Pueblo es una entidad


autónoma encargada de la defensa y promoción de los derechos humanos en Colombia.
Aunque su función principal no es el control constitucional, puede intervenir en el proceso
presentando conceptos o informes sobre la situación de los derechos humanos durante los
estados de excepción.

En resumen, en Colombia, el control constitucional sobre los decretos legislativos que declaran
estados de excepción se lleva a cabo principalmente por la Corte Constitucional, con la
participación del Congreso, la Procuraduría General de la Nación y la Defensoría del Pueblo para
garantizar el respeto a la Constitución y los derechos fundamentales durante períodos de crisis.

Los estados de excepción, al ser situaciones extraordinarias que implican la adopción de medidas
excepcionales por parte del gobierno, están sujetos a diversos tipos de control para garantizar que
se respeten los principios constitucionales y los derechos fundamentales de los ciudadanos. Aquí
te muestro los principales tipos de control que suelen aplicarse a los estados de excepción:

1. Control Constitucional: Este tipo de control se enfoca en verificar que las medidas
adoptadas durante el estado de excepción estén en conformidad con lo establecido en la
Constitución del país. La Corte Constitucional u órgano equivalente es el encargado de
revisar la constitucionalidad de los decretos legislativos que declaran el estado de
excepción y las medidas adoptadas en su aplicación.

2. Control Legislativo: El poder legislativo puede ejercer un control sobre los decretos
legislativos que declaran el estado de excepción, así como sobre las medidas adoptadas
por el ejecutivo durante este período. El parlamento puede ratificar, modificar o revocar
los decretos legislativos, y puede supervisar el uso de los poderes excepcionales otorgados
al gobierno.

3. Control Judicial: Los tribunales y jueces tienen la facultad de controlar las actuaciones del
gobierno durante el estado de excepción, asegurando que se respeten los derechos
individuales y las garantías procesales de los ciudadanos. Los ciudadanos pueden recurrir a
la justicia para impugnar medidas que consideren violatorias de sus derechos
fundamentales.

4. Control Internacional: En algunos casos, los estados de excepción pueden estar sujetos a
control por parte de organismos internacionales de derechos humanos o tratados
internacionales de los cuales el país sea parte. Estos organismos pueden evaluar la
situación y pronunciarse sobre la legalidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas
durante el estado de excepción.

En resumen, los estados de excepción están sujetos a múltiples formas de control para garantizar
que las medidas adoptadas sean proporcionales, necesarias y respeten los principios
constitucionales y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

El control constitucional en los estados de excepción es crucial por varias razones fundamentales:

1. Protección de los derechos fundamentales: Durante los estados de excepción, es común


que se adopten medidas extraordinarias que pueden restringir o suspender
temporalmente ciertos derechos fundamentales de los ciudadanos en aras de proteger el
orden público o la seguridad nacional. El control constitucional garantiza que estas
medidas sean proporcionales, necesarias y estén justificadas por la situación de
emergencia, evitando así posibles abusos por parte del gobierno.

2. Preservación del Estado de Derecho: Los estados de excepción implican una suspensión
parcial del ordenamiento jurídico ordinario, lo que puede aumentar el riesgo de
arbitrariedad y autoritarismo. El control constitucional asegura que, incluso en situaciones
de emergencia, se respeten los principios democráticos, el imperio de la ley y la separación
de poderes, preservando así el Estado de Derecho.

3. Limitación del poder del ejecutivo: Durante los estados de excepción, el poder ejecutivo
suele contar con facultades especiales y amplios poderes para tomar decisiones rápidas y
efectivas. El control constitucional actúa como un contrapeso al poder del ejecutivo,
asegurando que las medidas adoptadas estén dentro de los límites establecidos por la
Constitución y que no se excedan en el ejercicio del poder.

4. Legitimidad democrática: El control constitucional en los estados de excepción garantiza


que las medidas adoptadas cuenten con la legitimidad democrática necesaria al ser
revisadas y validadas por órganos independientes e imparciales, como los tribunales
constitucionales o cortes supremas. Esto ayuda a mantener la confianza de la ciudadanía
en las instituciones y en el sistema democrático, incluso en tiempos de crisis.

En resumen, el control constitucional en los estados de excepción es esencial para salvaguardar los
principios democráticos, proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos y limitar el poder
del ejecutivo, todo ello en el marco del Estado de Derecho. Esto asegura que las medidas
adoptadas durante las emergencias sean proporcionales, necesarias y respeten los valores
constitucionales.

Los controles constitucionales de los estados de excepción son necesarios por varias razones
jurídicas fundamentales que se derivan de los principios y normas del derecho constitucional:

1. Preservación de los derechos fundamentales: Los estados de excepción implican una


suspensión parcial de los derechos fundamentales de los ciudadanos en aras de proteger
el orden público o la seguridad nacional. Sin embargo, estos derechos son la base del
Estado de Derecho y su protección es esencial para garantizar la dignidad humana y la
igualdad ante la ley. Los controles constitucionales aseguran que las restricciones a estos
derechos sean proporcionales, necesarias y estén justificadas por la situación de
emergencia.

2. Respeto a la supremacía constitucional: La Constitución es la norma suprema de un


Estado y establece los límites del poder del Estado y los derechos de los ciudadanos. Los
controles constitucionales garantizan que las medidas adoptadas durante los estados de
excepción estén en conformidad con la Constitución y no contravengan sus principios
fundamentales. Esto ayuda a mantener la coherencia y cohesión del ordenamiento jurídico
y preserva la legitimidad de las autoridades gubernamentales.

3. Limitación del poder del ejecutivo: Durante los estados de excepción, el poder ejecutivo
suele contar con facultades extraordinarias para tomar decisiones rápidas y efectivas. Sin
embargo, estas facultades pueden conducir al abuso de poder si no están sujetas a un
control adecuado. Los controles constitucionales actúan como un contrapeso al poder del
ejecutivo, asegurando que las medidas adoptadas estén dentro de los límites establecidos
por la Constitución y que no se excedan en el ejercicio del poder.

4. Mantenimiento del Estado de Derecho: El Estado de Derecho implica que todas las
acciones del Estado, incluso durante los estados de excepción, estén sujetas a la ley y al
control judicial. Los controles constitucionales garantizan que incluso en situaciones de
emergencia se respeten los principios democráticos, el imperio de la ley y la separación de
poderes, preservando así el Estado de Derecho y la estabilidad institucional.

En resumen, los controles constitucionales de los estados de excepción son esenciales para
asegurar la protección de los derechos fundamentales, respetar la supremacía constitucional,
limitar el poder del ejecutivo y mantener el Estado de Derecho, todo ello en el marco de un
sistema jurídico basado en principios democráticos y de respeto a los derechos humanos.

En Colombia, el control constitucional de los estados de excepción se encuentra establecido en la


Constitución Política y en la Ley Estatutaria 137 de 1994, conocida como "Ley de Estados de
Excepción". A continuación, te detallo las normas específicas que regulan este control:

1. Constitución Política de Colombia: En primer lugar, la Constitución Política de Colombia


establece las bases y los principios que rigen los estados de excepción en el país.
Específicamente, el artículo 212 de la Constitución confiere al Presidente de la República la
facultad de declarar estados de excepción en casos de conmoción interior, calamidad
pública o guerra exterior.

2. Ley Estatutaria 137 de 1994: Esta ley es la principal normativa que regula los estados de
excepción en Colombia. Define los tipos de estados de excepción, los procedimientos para
su declaración, las facultades del Presidente durante estos estados, así como los límites y
controles que deben aplicarse. En particular, la Ley de Estados de Excepción establece los
mecanismos para el control constitucional de los decretos legislativos que declaran
estados de excepción.

3. Jurisprudencia de la Corte Constitucional: Además de las normas específicas, la


jurisprudencia de la Corte Constitucional de Colombia es fundamental en el control
constitucional de los estados de excepción. La Corte ha emitido numerosas sentencias que
establecen criterios y principios para evaluar la constitucionalidad de los decretos
legislativos y las medidas adoptadas durante los estados de excepción.

En resumen, el control constitucional de los estados de excepción en Colombia se realiza de


acuerdo con las disposiciones de la Constitución Política, la Ley Estatutaria 137 de 1994 y la
jurisprudencia de la Corte Constitucional. Estas normas establecen los procedimientos, los límites y
los controles que deben aplicarse para garantizar que las medidas adoptadas durante los estados
de excepción respeten los principios constitucionales y los derechos fundamentales de los
ciudadanos.

La Ley también tiene por objeto establecer los controles al ejercicio de las facultades excepcionales
del Gobierno así como las garantías para
proteger los derechos humanos de conformidad con los tratados internacionales.

Prevalencia de tratados internacionales. De conformidad con el artículo 93 de la Constitución


Política, los Tratados y Convenios Internacionales

sobre Derechos Humanos ratificados por el Congreso de Colombia prevalecen en el orden interno.
En todo caso se respetaran las reglas del

derecho internacional humanitario, como lo establece el numeral 2° del artículo 214 de la


Constitución. La enunciación de los derechos y

garantías contenidos en la Constitución y en los convenios internacionales vigentes, no debe


entenderse como negación de otros que, siendo

inherentes a la persona humana, no figuren expresamente en ellos.

de las limitaciones de los derechos constitucionales de tal manera que permitan demostrar la
relación de conexidad con las causas de la

perturbación y los motivos por las cuales se hacen necesarias.

Prohíben su limitación en los estados de excepción, prevalecen en el orden interno. Los derechos y
deberes consagrados en esta Carta, seinterpretarán de conformidad con los tratados
internacionales sobre derechos humanos ratificados por Colombia. El Estado Colombianopuede
reconocer la jurisdicción de la Corte Penal Internacional en los términos previstos en el Estatuto de
Roma adoptado el 17 dejulio de 1998 por la Conferencia de Plenipotenciarios de las Naciones
Unidas y, consecuentemente, ratificar este tratado deconformidad con el procedimiento
establecido en esta Constitución. La admisión de un tratamiento diferente en materias
sustancialespor parte del Estatuto de Roma con respecto a las garantías contenidas en la
Constitución tendrá efectos exclusivamente dentro delámbito de la materia regulada en él.

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