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TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL

SALA LABORAL
MAGISTRADO PONENTE: Dr. HENRY LOZADA PINILLA

PROCESO ORDINARIO LABORAL DE PRIMERA INSTANCIA


ADELANTADO POR GLADYS CALA CONTRA COLPENSIONES CON
INTERVENCIÓN AD-EXCLUDENDUM DE ISABEL MANTILLA DE
GÓMEZ.

En Bucaramanga, a los veintisiete (27) días del mes de julio de dos mil
veinte (2020, los magistrados de la Sala Laboral, el Doctor HENRY
LOZADA PINILLA en su condición de ponente y los Doctores HENRY
OCTAVIO MORENO ORTIZ y SUSANA AYALA COLMENARES se
constituyeron en SALA VIRTUAL con el fin de el recurso de apelación
interpuesto por la parte demandante contra la sentencia proferida el 27
noviembre de 2019, por el Juzgado Transitorio Laboral del Circuito de
Barrancabermeja, de conformidad con lo previsto en el numeral 1° art. 15
del Decreto Legislativo 806 de 2020, concordante con el art. 1 del Acuerdo
PCSJA20-11581, la declararon abierta y en los términos acordados en Sala
de Decisión, y profirieron la siguiente,

SENTENCIA

I. ANTECEDENTES

1. La demanda.
Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

La demandante solicitó a COLPENSIONES, el reconocimiento y pago de la


pensión de sobreviviente por el fallecimiento del afiliado CIRO ALFONSO
GÓMEZ RUEDA, en su calidad de compañera permanente, a partir del 27
de junio de 2012 y del mismo modo, se conmine a la demandada ISABEL
MANTILLA a reintegrar los dineros que le fueron pagados por la citada
administradora de pensiones desde la calenda del deceso del citado
afiliado, además de las costas del proceso. (Fls. 2 y 3).

En lo que interesa a la instancia, la actora esgrimió como causa para pedir:


i) Que CIRO ALFONSO GÓMEZ RUEDA para el 27 de junio de 2012, que
fuera la calenda de su fallecimiento, se encontraba cotizando a
COLPENSIONES “cumpliendo con los requisitos para acceder a la
respectiva pensión”; ii) Que para la fecha del deceso se encontraba
conviviendo con el reseñado afiliado, convivencia que inició desde el 27 de
mayo de 2004, conforme lo demuestra la sentencia del 26 de agosto de
2013, proferida por el Juzgado Primero Promiscuo de Familia de
Barrancabermeja en el proceso de radicación 2012-353, declarativo de
unión marital de hecho, proveído que se encuentra debidamente
ejecutoriado; iii) Que si bien existió un vinculo matrimonial entre la
demandada ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ y el finado CIRO ALFONSO
GÓMEZ RUEDA, aquellos se encontraban separados de hecho, al igual que
de bienes, proceso este que correspondió al Juzgado Segundo Promiscuo
de Familia de Barrancabermeja, bajo la radicación 2005-00228-00; iv) Que
ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ “a sabiendas que ella no convivía desde
hace más de 10 años con (…) CIRO ALFONSO GÓMEZ RUEDA y que se
había adelantado proceso de separación de bienes y que cursaba el
proceso de constitución de la unión marital de hecho (que adelantó), solicita
y recibe dineros correspondientes a la pensión de sobreviviente en cuantía
del 100%, desde el 27 de junio de 2012 a que no tenia derecho, mediante
resolución GNR-173161 del 8 de julio de 2013; v) Que solicitó el
reconocimiento y pago de la pensión de sobreviviente a COLPENSIONES,
la que le fue negada mediante Resolución GNR 195739 del 30 de mayo de
2014 “siendo confirmadas -sic- mediante las resoluciones (…) No. GNR

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 2


Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

310853 del 5 de septiembre de 2014 y No. VPB. 70699 del 17 de noviembre


de 2015 debidamente notificada el 13 de julio de 2016”; vi) Que en virtud de
la convivencia que sostuvo con CIRO ALFONSO GÓMEZ RUEDA por
espacio de 8 años, dependió económicamente de este último “y de
cualquier ingreso que este percibiera”; vii) “Al momento del fallecimiento de
CIRO ALFONSO GÓMEZ RUEDA, este solo compartía su vida con ella,
disfrutando de una relación permanente de lecho, techo y mesa y de
responsabilidades reciprocas”; viii) Que en “virtud del reconocimiento
hecho a la señora ISABEL MANTILLA de la pensión de sobreviviente, la
cual fue otorgada contraviniendo las normas legales en la Ley 100 de 1993
y Ley 797 de 2003 se instauró ante la justicia administrativa proceso de
nulidad y restablecimiento del derecho”; ix) Que “teniendo en cuenta la
forma como fue otorgada la pensión de sobreviviente a la ciudadana
ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ, por cuanto esta sabia y era consciente que
no convivía con CIRO ALFONSO GÓMEZ RUEDA al momento de su
fallecimiento se deberá ordenar el reintegro de las sumas pagadas desde la
fecha de su otorgamiento de la pensión y en su defecto ordenar que las
mimas sean entregadas a GLADYS CALA”. (Fls. 1 y 2).

2. La oposición:

COLPENSIONES se opuso a las pretensiones de reconocimiento pensional.


No obstante, indicó que en el caso de que se concediera el derecho, no se
oponía a que la otra beneficiaria reembolsara las sumas que le fueron
pagadas. En torno a los hechos, aceptó únicamente los que tienen que ver
con la reclamación administrativa, la negativa del derecho que hoy se
pretende en esta contención y el reconocimiento pensional que le hizo a la
señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ por el fallecimiento del afiliado CIRO
ALFONSO GÓMEZ RUEDA. Frente a los demás apuntaló que no le
constaban y que por lo tanto debían ser probados. (Fls. 52 a 58).

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 3


Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

En su defensa arguyó en lo medular que había reconocido la pensión de


sobrevivencia a la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ en anterior
oportunidad y ante la nueva solicitud elevada por la aquí demandante,
requirió autorización a la primera para efectos de revocar el acto
administrativo de otorgamiento prestacional, ante el evidente surgimiento de
una controversia entre beneficiarios, lo que de contera sustentó la negativa
pensional a la promotora de la causa, de conformidad con la previsión
contenida en el art. 6 de la Ley 1204 de 2008 y 34 del Acuerdo 049 de 1990,
aprobado por el Decreto 758 de 1990. De otro lado, dijo que no podía
accederse a las pretensiones de la actora porque se “estructuraría un doble pago
al sistema pensional” y que en el evento en done se conceda el derecho a esta

nueva beneficiaria, su disfrute se fije a corte de nómina, dado que “no cuenta
con disponibilidad jurídica, de las mesadas de pensionales reconocidas a ISABEL
MANTILLA DE GÓMEZ, ni tampoco puede revocar un acto de carácter particular y
concreto”. (Fls. 58 a 66).

Formuló las enervantes de mérito que a bien tuvo en llamar “IMPOSIBILIDAD


JURIDICA DE RECONOCER LA PENSIÓN DE SOBREVIVIENTES,
PORQUE Y LE FUE RECONOCIDA A LA SEÑORA GLADYS CALA Y
COLPENSIONES NO PUEDE REVOCAR UN DERECHO SUBJETIVO,
CARENCIA DEL DERECHO RECLAMADO, LA CONVIVENCIA REAL,
AFECTIVA Y DE SOCORRO Y AYUDA MUTUA, CONSTITUYEN EL
REQUISITO FUNDAMENTAL PARA EL RECONOCIMIENTO PENSIONAL,
INEXISTENCIA DE LA OBLIGACIÓN DE ORDENAR EL PAGO DEL
RETROACTIVO PENSIONAL, PORQUE YA FUE RECONOCIDO Y
PAGADO A LA SEÑORA ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ, BUENA FE,
FALTA DE TÍTULO Y CAUSA”, aunado a la de prescripción y la genérica.
(Fls. 74 a 78).

3. Demanda de intervención Ad excludendum.

La demandada ISABEL MANTILLA GÓMEZ no dio contestación a la


demanda; sin embargo, formuló la demanda de intervención Ad

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 4


Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

excludendum en contra de la señora GLADYS CALA y COLPENSIONES,


demandante inicial, libelo en el que solicitó que tiene derecho a seguir
disfrutando de la pensión de sobreviviente originada en el fallecimiento del
afiliado CIRO ALFONSO GÓMEZ, en porcentaje del 100%, en los términos
que fue reconocida por COLPENSIONES en la Resolución GNR173161 del 8
de julio de 2013, además de las costas del proceso. (Fls. 100 y 101).

Como sustento factico de ese petitum, esgrimió esta demandante que: i)


Contrajo matrimonio por el rito católico con el señor CIRO ALFONSO
GÓMEZ el 7 de diciembre de 1973 en la parroquia nuestra señora del
Carmen, nexo que se mantuvo vigente hasta la fecha de fallecimiento del
señor GÓMEZ; que lo fue para el 27 de junio de 2012; ii) El señor CIRO
ALFONSO GÓMEZ se encontraba afiliado a COLPENSIONES a momento de
su deceso; iii) Solicitó a COLPENSIONES el reconocimiento y pago de la
pensión de sobreviviente el 7 de marzo de 2013; iv) COLPENSIONES por
intermedio de la Resolución GNR173161 le reconoció el derecho reclamado,
en porcentaje del 100% a partir del 27 de junio de 2012, en monto inicial de
$1.310.725; v) Su vinculo matrimonial con el causante nunca fue anulado en
vida, como tampoco divorcio o separación de cuerpos; vi) Nació el 18 de
septiembre de 1954, por lo que a la fecha cuenta con 63 años de edad; vii)
En compañía de sus hijos, fueron quienes “atendieron y brindaron solidaridad
y apoyo” al afiliado antes de su óbito; viii) Junto con sus hijos se encargó de
los tramites de las “honras fúnebres” del afiliado; ix) Del vínculo matrimonial
nacieron 4 hijos, de nombres DANIEL, RAÚL, KELLY JOHANA y CIRO
ANDRÉS GÓMEZ MANTILLA, hoy todos mayores de edad; x) Hizo vida
marital con el afiliado, empero, al momento de su fallecimiento ya no convivía
con él, como quiera que se había separado hace un año y medio con
anterioridad a citado hecho fatídico; xi) En la edición del periódico QHUBO
1659 del 28 de junio de 2012, en la página No. 2, se señaló que “CIRO
ALFONSO GOMEZ (Q.E.P.D), murió en la residencia de quien había sido
su compañera, pero que ya era su ex pareja”. (Fls. 99 y 100).

4. Contestación de la demanda ad excludemdum.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 5


Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

GLADYS CALA dio contestación a la demanda AD EXCLUDENDUM, con


manifiesta oposición a las pretensiones de la demanda. En relación con los
hechos asintió los que tienen que ver con el vínculo matrimonial que el
causante contrajo con la señora MANTILLA DE GÓMEZ, la afiliación del
causante a COLPENSIONES, la solicitud de la señora MANTILLA DE
GÓMEZ a COLPENSIONES, el reconocimiento pensional que le hizo dicha
entidad y los hijos habidos del matrimonio en ciernes. Los demás los negó.

En su defensa argumentó en lo principal que; i) El 2 de agosto de 2005 se


decretó la disolución de la sociedad conyugal entre la señora MANTILLA DE
GÓMEZ y el demandante, tal y como dan cuenta las resultas del proceso
adelantado ante el Juzgado Segundo Promiscuo de Familia de
Barrancabermeja de radicación 2005-228; II) La demandante Ad
excludendum no convivía con el causante desde el 27 de mayo de 2004.

No formuló excepciones de fondo.

5. Sentencia apelada.

El juez A-quo mediante sentencia de mérito declaró que la demandante ad


excludendum MARIA ISABEL MANTILLA DE GOMEZ, tenía derecho a
seguir disfrutando de la pensión de sobrevvientes que le había sido
otorgada por COLPENSIONES mediante la Resolución GNR173161 del 8
de julio de 2013; declaró prospera la enervante de mérito propuesta por
dicha entidad de seguridad social denominada FALTA DE TÍTULO Y
CAUSA. Corolario de ello, la absolvió de las pretensiones formuladas por la
señora GLADYS CALA, condenándola en costas.

Para llegar a dicha conclusión, luego de reseñar los hechos exentos de


prueba, realizó las siguientes disquisiciones:

“En ese sentido el problema jurídico a determinar por este despacho se centra en
establecer si la señora GLADYS CALA acredita la calidad de compañera permanente, en

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Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
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Radicado: 2017-00004

qué proporción convivieron con el fallecido y si en caso afirmativo ostentan el derecho de


prevalente y debe accederse a las pretensiones invocadas en porcentaje alguno o caso
contrario como lo afirma COLPENSIONES actuó conforme a derecho al negarle el
reconocimiento de la prestación por no demostrar el requisito sine quanon de convivencia
respecto de la compañera permanente que son los 5 últimos años de convivencia desde
la fecha de su muerte.

Es pertinente aclarar que la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ puede formular sus
pretensiones en procura que se declare que tiene derecho a seguir disfrutando de la
pensión de sobreviviente que le fue reconocida a través de resolución GNR-173162 del 8
de julio de 2013 en porcentaje del 100% a partir del 27 de junio del 2012 y de manera
vitalicia pues así lo ha señalado y lo ha reiterado la sala laboral de la Corte Suprema de
Justicia en sentencia del 2 de marzo de 2016 radicado 46486, SL 4242 del 2016 con
ponencia de la Magistrada Clara Cecilia Dueñas Quevedo que señaló “con el mismo fin
anterior y sin que tenga injerencia el resultado de la censura se impone la Corte en
recordar la doctrina que cuando este en discusión el derecho de la pensión de
sobreviviente entre la cónyuge y compañera permanente del causante no es necesario
integrar un litisconsorcio puesto que ni por previsión legal como tampoco por naturaleza
de la relación jurídico sustancial queda origen al juicio sala de exigencia procesal
señalada ya que esa vinculación no está formulada por un conjunto plural de sujetos que
no pueda dividirse si no por el contrario casa uno de los beneficiaros puede ejercer su
acción con presidencia de las demás”. Ahora bien, aclarado lo anterior de no existir
discusión concerniente a la condición de afiliado del señor CIRO ALFONSO GÓMEZ
(Q.E.P.D) que a la muerte del fallecido acreditó un total de 4.156 días para un total de
5.093 semanas señalado por COLPENSIONES en la Resolución GNR-173161 del 8 de
julio de 2013 cumpliendo así con las semanas exigidas para el reconocimiento de una
pensión de sobreviviente.

El análisis entonces debe centrarse en primer lugar la norma vigente que va a estudiar la
sustitución pensional pretendida por la demandante GLADYS CALA, el ordenamiento
legal que gobierna la situación en los eventos de sustitución pensional es la vigente al
momento del fallecimiento del afiliado o pensionado y así lo ha precisado la Corte
Suprema de Justicia entre otras la sentencia del 2 de julio del 2008 radicado 31890 y la
del 8 de marzo del 2006 radicado 25649 de la que se concluyó “lo anterior demuestra que
el Tribunal tomó como fecha de nacimiento del derecho de la sustitución pensional las
normas aplicables al momento de la terminación del contrato 30 de julio de 1971, cuando
se ha sostenido reiteradamente las aplicables son las del momento del fallecimiento del
pensionado o con ocasión a pensionarse por cuanto en esa fecha es cuando nace el
derecho a sustituir la prestación personal” pues bien conforme a lo anterior la norma
vigente no es otra que la ley 100 de 1993, modificado por los Art 12 y 13 de la ley 797 del
2003 Art 46 y 47 pues la muerte del causante se dio el día 27 de junio del 2012. Debía
entonces acreditar los requisitos estipulados en el Art 46 de dicha norma, los beneficiarios
de la pensión de sobrevivientes dice la norma “el cónyuge, el compañero o compañera
permanente siempre y cuando dicho beneficiario a la fecha del fallecimiento del causante
tenga 30 o más años de edad en caso que la pensión de sobrevivencia se cause por
muerte del pensionado el cónyuge, el compañero o compañera permanente supérstite
deberá acreditar que estuvo haciendo vida marital con el causante hasta su muerte y haya
convivido con el fallecido no menos de 5 años continuos con anterioridad a su muerte”
dicho esto procede el operador judicial a determinar si la señora GLADYS CALA convivió
con el causante los 5 años anteriores al día 27 de junio del 2012 y si existió una relación
de tipo afectivo que legitime la reclamación de la prestación pues la convivencia es un
elemento esencial al derecho de la prestación la interesada si quiera ha de demostrar que

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hizo vida en común con el causante por lo menos durante cinco años anteriores al
fallecimiento, pues de no entenderse así la norma si existe la comunidad de vida al paso
que se establecería una discriminación en el trato dado de los beneficiarios sin ninguna
razón objetiva que la justifique pues como se ha visto al compañero o compañera
permanente se le exige ese término de convivencia, es oportuno para el caso concreto
recordar lo estipulado al respecto por la Corte Suprema de Justicia Sala Laboral que entre
otras y muchas decisiones la sentencia del 5 de febrero del 2014 radicado 42193 a
través de la cual ratifica la decisiones adoptadas en sentencias de radicado 32393
del 2008 y radicado 22560 del 2005 señaló que mantiene la sala su posición de que
es ineludible al cónyuge o compañero permanente la demostración de la existencia de
esa convivencia derivada del vínculo afectivo con el pensionado al momento del
fallecimiento que como señaló anteriormente con palabras de la misma Corte citada se
traduce o se manifiesta en ese auxilio mutuo entendido como acompañamiento espiritual
permanente, apoyo económico y vida en común todo esto se repite en los últimos 5 años
mínimo anteriores a su muerte. Es decir que no se trata de una simple convivencia bajo el
mismo techo si no de la convivencia como marido y mujer como es llamado afecto marital
o afectos maritales como lo denominaba el derecho romano que surge de una decisión
voluntaria sustentada por los lazos de afecto compartiendo techo, lecho y mesa con la
finalidad de conformar una familia en los términos de la constitución de 1991 Art 42 que
reza la familia es el núcleo fundamental de la sociedad se constituye por vinculo natural o
jurídico por la decisión libre de un hombre o una mujer de contraer matrimonio por la
voluntad responsable de conformarla. Recuérdese finalmente el propósito perseguido por
la ley a establecer la pensión de sobreviviente es la de ofrecer un marco de protección en
los familiares del afiliado o del pensionado que fallece frente a las contingencias
económicas derivadas de su muerte.

En el mismo sentido se ha pronunciado la Honorable Corte Suprema de Justicia al


expresar “que no puede hacerse abstracción en el sentido mismo de la finalidad de la
institución de pensión de sobreviviente que busca precisamente impedir de quien haya
convivido permanente, responsable y efectivamente prestado apoyo afectivo a su pareja
al momento de su muerte sea abocado a soportar aisladamente las cargas tanto
materiales como espirituales que supone su desaparición” 17 de abril de 1998 radicado
10406 y finalmente en sentencia N° 44677 del 22 de enero del 2013 señaló que la
convivencia entre los cónyuges o compañeros permanentes cuando mantengan vivo y
actuó su vínculo mediante el auxilio mutuo entendido como acompañamiento espiritual,
permanente, apoyo económico y vida en común entendida ésta aún en estados de
separación impuesta por la fuerza de las circunstancias como podrá ser las exigencias
laborales o imperativos legales o económicos lo que implica necesariamente una vocación
de convivencia.

Ahora bien se procederá hacer un análisis de las pruebas debidamente incorporadas al


proceso en virtud del Art 61 del C.P. T el cual concede a los falladores de instancia la
potestad de apreciar libremente las pruebas aducidas a juicio para formar su
convencimiento acerca de los hechos debatidos con base en aquellas que lo persuadan
mejor y sobre cuál es la verdad real y no simplemente formal que resulte del proceso,
todo ello claro está sin dejar de lado los principios científicos relativos a la crítica de la
prueba las circunstancias relevantes del litigio y el examen de la conducta de las partes
durante su desarrollo tal como se desarrolla en la sentencia del 27 de abril de 1977 que
fue ratificada por la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia en sentencia del 5 de
noviembre de 1998.

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En ese sentido haciendo un estudio en conjunto de las pruebas aportadas al proceso por
la parte demandante GLADYS CALA como obra folio 9 a 34 aportadas con la demanda y
con la contestación del tercero excludendum folios 234 a 302 y las practicadas en
audiencia concurriendo como testigos a petición de parte demandante la señora
EDSELINA SILVA PEDRAZA que manifestó conocer a la demandante y al occiso que
en ocasiones iba arreglarle las uñas a él también se las arreglaba, que los conoció a
mediados del 2004 que tiene presente que para esa fecha porque tenía una persona
que la hizo recordar esa fecha la testigo, que en el momento del trabajo los veía
muy bien cuando iba a trabajar hacerle las uñas, que se trataban como esposos,
que compartían gastos, manifestó que prácticamente eran esposos porque los veía
que compartían la misma habitación, que tenían mucha confianza los dos y la
relación que no tenían hijos, que prestaba el servicio de manicurista en el barrio 16
de marzo acá en la ciudad de Barrancabermeja, que cuando iba a la casa los veía o
que si no estaba era porque estaba viajando el señor causante hoy desaparecido y
que frecuentaba el hogar de GLADYS cada 20 días, manifestó que tenía una amistad
con la señora GLADYS CALA pero no da fecha hasta cuando ella convivió con el
señor CIRO ALFONSO, ni recuerda la fecha de deceso del causante que nunca
compartieron un espacio diferente al de ella ir arreglar las uñas y que no recuerda
cuando fue la última vez que fue a la casa hacerle el manicure al finado, enunciado lo
anterior es de resaltar que si bien es cierto la testigo tuvo conocimiento directo de la
relación de la demandante GLADYS CALA con el causante pues es clara en señalar que
desde mediados del año 2004 convivían juntos, no da fe si la demandante al
momento del deceso convivía con el señor CIRO ALFONSO pues evidenció
confusión en las respuestas dadas manifestando que no recordaba la fecha de
muerte del causante ni tampoco hasta cuando ellos convivieron, que no recordaba
la fecha aproximada o al menos el año, desde cuándo fue la última vez que observó
convivencia entre ellos pues no da fe de cuando fue el último año en que fue a la
casa de la señora GLADYS CALA a pesar de manifestar que son amigas.

Respecto a la tacha se da no probada la tacha por parte demandante toda vez que la
jurisprudencia de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha indicado “si se da
una circunstancia que involucra al testigo con el hecho del cual tiene conocimiento el juez
debe sopesar la declaración y no desestimarla por esa sola razón pues el declarante
estuvo presente cuando ocurrieron los hechos y puede dar noticia acerca de ellos su
versión puede ser fundamental para establecer la verdad real” ver sentencia del 30 de
septiembre del 2014 radicado 22484, de manera de tener en cuenta la declaración
rendida por la señora MARIA OMAIRA GÓMEZ se encuentra dentro de las legítimas
facultades del juez Laboral establecidas en el Art 61 del Código del Procedimiento del
Trabajo y de la Seguridad Social de conformidad con las cuales el fallador puede formar
libremente su convencimiento según las reglas de la sana critica las cuales no obliga de
ninguna manera a negarle la credibilidad a un testigo por la sola circunstancias de interés
que pueda tener en el sin que advierta este despacho interés alguno por el solo hecho de
ser familiar del causante.

Manifestó la señor MARIA OMAIRA GÓMEZ que la señora GLADYS convivió con su
hermano desde el año 2004 hasta finalizar el 2010 que GLADYS lo botó de la casa que
su hermano entró en depresión y compartía mucho con él porque hablaba sobre la
situación sentimental frente a la señora GLADYS CALA, que ella manifestaba que su
hermano no le servía, que el causante se casó el 7 de diciembre de 1973 conviviendo con
la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ hasta el año 2004, que fruto de esa relación
tuvieron cinco hijos que antes la raíz de la locura de su hermano por el trago se

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separaron bienes pero nunca se divorciaron, que su hermano desde que se casó hasta el
2004 tuvo un matrimonio muy bien con la señor ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ
estando pendiente de sus hijos, a la pregunta de sírvase decirle al despacho si usted sabe
y le consta hasta cuando estuvo vigente el vínculo matrimonial de ISABEL MANTILLA
manifestó que hasta el momento de la muerte del señor causante esto es hasta el 27
de junio del 2012, que el causante desde finales del año del 2010 vivía solo en un
negocio de tejo y billar que tenía en el barrio campestre, que el negocio tenía una
casita ahí y ahí vivía una hija de GLADYS CALA que ella a veces les daba el almuerzo,
que dormía en el piso, resaltó que en el último año y medio no convivía con nadie,
que él vivía solo en el negocio, que cumplió años el 26 de junio del 2012, que fue pasó
por ella a saludarla manifestándole que al otro día se iban a ver sin embargo él se
ahorcó en la casa de la señora GLADYS, que tenía el azúcar alta, que era la única
hermana que él tenía por lo cual le contaba muchas cosas personales pero resaltó que
solo hasta diciembre de 2010 convivió con la demandante, que manifestó que a pesar
de que GLADYS de que le rogaba que lo recibiera en la casa ella no lo hizo y vivía muy
resignado, que tuvo conocimiento que la señora GLADYS inició un proceso de unión
marital de hecho ante un juzgado promiscuo de familia y que ella compareció como
testigo dando fe de la convivencia desde el año 2004 hasta el año 2010, que el
último año y medio su hermano no vivía con ella que vivía solo.

La señora ROSA MARIA FUENTES manifestó tener 61 años, soltera, quinto de primaria,
ama de casa que no es familiar de ISABEL ni tampoco de GLADYS ni de CIRO, que los
conoció porque son vecinos desde el año 1994 en el barrio el campin, que era amigos que
convivía en el barrio y podía dar fe que el señor CIRO convivió con la señora ISABEL
MANTILLA DE GÓMEZ hasta el año 2004, que él se fue de la casa que había rumores
que tenía otra señora, que falleció el 27 de junio del 2012,que tuvo conocimiento y
recuerda esa fecha porque el día anterior cumplió años y pasó por la cuadra y ella lo
saludó y lo felicitó por su cumpleaños, que él tenía un negocio en el campestre, que vivía
solo, que tenía un billar, que él le dijo que tenía el negocio allá, que lo sabe porque el
mismo se lo comentó, que todos los días pasaba al coger el bus frente al negocio del
demandante y lo veía ahí solo o lo veía donde la señora ISABEL, pero él le manifestó a
ella que vivía solo en el negocio, que da fe que compartió con la señora ISABEL
MANTILLA DE GÓMEZ mesa y lecho desde el año 1994, que por la vecindad que
tienen da fe de ese vínculo, que a veces el señor CIRO visitaba a la señora ISABEL
porque tenía una hija menor, que tuvieron cinco hijos cuatro varones y una hembra una
mujer, que todavía vive en el barrio que la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ
siempre se ha dedicado al hogar, que de vez en cuando hacían labores de
peluquería y que el señor CIRO trabajaba en las empresas de maquinaria pesada,
que no conoció a GLADYS, que por rumores sabía que se fue el señor CIRO a vivir con
ella pero no sabe hasta cuándo vivió con la señora GLADYS CALA, que solo da fe que el
último año vivía solo en un billar en el barrio el campestre. Por último, de folio 9 a 19 se
encuentra sentencia por parte del juzgado primero promiscuo de familia en la que resolvió
declarar la existencia de la unión marital de hecho conformada por la demandante y el
causante a partir del 27 de mayo del 2004 hasta el 27 de junio de 2012 fecha del
fallecimiento de este último, sin embargo, lo anterior no es suficiente para dar por probado
la convivencia necesaria para dar avance a las pretensiones invocadas por la parte actora
por las siguientes razones.

Las exigencias que regulan la pensión de sobreviviente son las contenidas en la norma de
seguridad social, que para el caso como se manifestó es el Art 12 de la ley 797 del 2003
sin que resulten aplicables las normas de derecho de familia que regulen las exigencias

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de la unión marital de hecho, dicho en otras palabras las disposiciones que establecen los
requisitos para acceder a la pensión de sobreviviente son las previstas por el sistema
general de seguridad social y no las que regulan el derecho de familia, pues de ser así
sería inocuo o innecesario inicial un proceso ordinario laboral pues con la sola sentencia
se haría un proceso de homologación y se daría el derecho con el único fin de demostrar
una unión marital de hecho y sobre ese particular la Corte Suprema de Justicia Sala
Laboral ha indicado que las normas que regulan las uniones maritales de hecho Art 1 y 2
de la ley 54 de 1990 no se aplica en materia de pensión de sobreviviente porque al
delimitar su objeto dicha ley lo restringe a los efectos civiles más no de los asuntos
concernientes a la seguridad social sentencia del 25 de mayo de 2010 radicado 33136
reiterada en la sentencia SL 1618 del 2018. En efecto las primeras de las providencias la
Corte considero lo siguiente “el impugnante basta su argumentación en lo dispuesto en
los Art 1 y 2 de la ley 54 de 1990 que considera directamente infringido pero para la corte
no se presentó este quebranto normativo porque pese a que esas normas gobierna unión
marital de hecho y señala quienes son compañeros permanentes, tal regulación no puede
aplicarse a la materia de pensión de sobrevivientes cuestión que es de la órbita de la
seguridad social no solo porque se precisa en el Art 1 de dicha ley, tal definición lo es
para todos los efectos civiles más no como para otros como el aquí debatido cuando
además la noción de compañero permanente para determinar el derecho de pensión de
sobreviviente se haya establecida en el Art 29 del acuerdo 049 del 90”

Entonces de las pruebas que se ha hecho referencia es palpable que no sé acredito la


comunidad de vida de los compañeros permanentes como por supuesto para que la
demandante se eligiera como beneficiario, es decir adquiriera la calidad de compañera
permanente para los efectos de la seguridad social porque en este proceso no
encontramos ninguna prueba que de la comunidad exigida por la ley y la jurisprudencia
para efectos de la calidad de beneficiario de la sustitución pensional, pues si bien es cierto
la demandante acreditó que convivió con el causante en mediados de junio de 2004, solo
convivieron hasta diciembre del año 2010 sin que cumpla con el requisito sine quanon de
los últimos 5 años de convivencia al momento de su fallecimiento. En sentencia reciente
la SL del 24 julio de 2019 SL 2792 de 2019 magistrado oponente MARTIN EMILIO
BELTRAN QUINTERO reiteró así la convivencia real y efectiva entrañe una comunidad de
vida estable permanente y firme de mutua comprensión soporte de los pesos de la vida
apoyo espiritual, físico y camino hacia un destino común y también ha dicho la corte que
excluye los encuentro pasajeros causales o esporádicos noviazgo incluso relaciones que
a pesar de ser prolongadas no engendra las condiciones necesarias de lo que es la
comunidad de vida.

Por último, ante la no procedencia de reconocimiento de pensión de sobreviviente de


GLADYS CALA, COLPENSIONES deberá seguir reconociéndole a ISABEL MANTILLA
DE GÓMEZ la pensión de sobreviviente que ha venido reconociéndole a partir de
resolución GNR-173161 del 8 de julio del 2013. Costas a la decisión y de acuerdo al Art
13 del CGP #1 se condenará en costas a GLADYS CALA por ser la parte vencida en el
proceso a un salario mínimo mensual legal vigente, correspondiente a $828.116 pesos”.

6. La apelación.

Fue propuesto por la demandante GLADYS CALA, pugnando su revocatoria


y el consecuente aval de sus pretensiones, arguyendo que “el tiempo de

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convivencia de mi prohijada fue demostrada dentro de la sentencia que fue emitida


por el Juzgado Primero Promiscuo de Familia y acorde al Art 13 de la ley 797 de
2003 y el Art 47 de la ley 100 ella puede, dice que debe certificar la convivencia y a
través de esta sentencia se está certificando la convivencia de mi prohijada con el
causante. Entonces apelo la decisión del señor juez”.

II. ALEGATOS

1. Demandante1.

En concreto repara que, el juez singular incurrió en graves defectos de


valoración probatoria, habida cuenta que desconoció en su análisis, i) la
sentencia del 26 de agosto de 2013, proferida por el Juzgado Primero
Promiscuo de Familia de Barrancabermeja, a través de la cual se declaró la
unión marital de hecho con el causante; ii) la prueba testimonial establecen
su la relación de dependencia respecto del finado; iii) quien hacía vida
marital al momento del deceso de Gómez Rueda, no era interviniente ad-
excludendum, sino ella desde hacía 8 años y 1 mes.

2. Demandada2.

En lo medular, adujo que de la prueba recaudada en juicio, no se logró


acreditar que la demandante haya convivido con el causante, por lo menos
cinco (5) años anteriores al deceso del causante, razón por la cual,
resultaba valido y ajustado a derecho, el reconocimiento pensional realizado
en sede administrativa a la señora Mantilla de Gómez.

3. Interventora ad-excludendum3.

1
341.
2
339.
3
Folio 343.

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Refirió estarse a lo resuelto por la primera vara, visto que la misma se ajusta
a la ley y la prueba recaudada en juicio.

III. CONSIDERACIONES DE LA SALA

1. Atendido el marco funcional trazado por el recurso de apelación (art. 66A


C.P.T.S.S), el problema jurídico que concita la atención de la Sala, linda en
establecer si acertó el juez de primer grado al denegar el derecho a la
pensión de sobreviviente reclamado por la demandante GLADYS CALA, al
no tener por demostrado, estándolo, el requisito de convivencia mínima de 5
años exigido por el art. 13 de la Ley 797 de 2003, modificatorio del art. 47
de la Ley 100 de 1993 para la compañera permanente, con la sola
sentencia de declaratoria de unión marital de hecho emitida por un
Juez de Familia.

2. Para efectos de lo anterior se tiene son hechos indiscutidos en el


informativo, los siguientes: i) que el señor CIRO ALFONSO GÓMEZ
RUEDA, fue afiliado de COLPENSIONES; II) que el citado afiliado falleció el
27 de junio de 2012, dejando las cotizaciones requeridas por el art. 12 de la
Ley 797 de 2003, que modificó el art. 46 de la Ley 100 de 1993 para causar
el derecho a la pensión de sobreviviente; iii) que el mediante Resolución No.
VPB 700699 del 17 de noviembre de 2015, se le reconoció la pensión de
sobreviviente por el fallecimiento del señor CIRO ALFONSO GÓMEZ
RUEDA a la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ, en monto de
$1.310.725, a partir del 27 de junio de 2012, en proporción del 100%, en su
calidad de cónyuge; iv) que la señora GLADYS CALA, el 3 de diciembre de
2013, se presentó a reclamar la pensión de sobreviviente, la que fue negada
con la Resolución GNR 195739 del 30 de mayo de 2014, por
COLPENSIONES, bajo el argumento de existir controversia entre
beneficiarios; v) que dicha resolución fue objeto de los recursos de
reposición y en subsidio de apelación, los cuales fueron resueltos con las
Resoluciones GNR 3180853 del 5 de septiembre de 2014 y VPB 706099 del
17 de noviembre de 2015, en el sentido de confirmar la negativa inicial.

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Para resolver esta intríngulis, huelga traer a colación la sentencia proferida


por esta Sala de Decisión, el 21 de julio de 2020, dentro del proceso
ordinario laboral adelantando por ROSMIRA SUÁREZ CRUZ contra
COLPENSIONES y con intervención ad-excludendum de MARLENE
FLÓREZ MARTÍNEZ, en la que, en acatamiento al precedente vertical del
órgano de cierre de la justicia ordinaria en su especialidad laboral, se
recogió el criterio, referente a que, a la exigencia de tiempo mínimo de
convivencia de cinco (5) años en tratándose de afiliado fallecido, para el
caso de cónyuge o compañera (o) permanente, exigido en el literal a) del
art. 47 de la Ley 100 de 1993, modificado por el 13 de la Ley 797 de 2003,
en el entendido que tal requerimiento ya no es necesario, bastando la
acreditación de una relación de pareja con vocación de permanencia y
establecimiento proyecto de vida responsable, concretamente se enseñó en
aquella oportunidad:

“(…) Sin embargo, mediante la sentencia SL1730-2020, Radicación n.° 77327, proferida el
3 de junio pasado, la Corte REEVALUO la referida posición jurisprudencial, para sentar
una nueva doctrina frente a la correcta interpretación de lo dispuesto en el literal a) del art.
13 de la Ley 797 de 2003, que se armonice con los fines del Sistema Integral de
Seguridad Social en general, y de la pensión de sobrevivientes en particular, así como
con las razones que llevaron a establecer el requisito mínimo de convivencia allí previsto,
para señalar que de lo dispuesto en el literal a) del art. 13 de la Ley 797 de 2003, para
ser considerado beneficiario de la pensión de sobrevivientes, en condición de
cónyuge o compañero o compañera permanente supérstite del afiliado al sistema
que fallece, no es exigible ningún tiempo mínimo de convivencia, toda vez que con
la simple acreditación de la calidad exigida, cónyuge o compañero (a), y la
conformación del núcleo familiar, con vocación de permanencia, vigente para el
momento de la muerte, se da cumplimiento al supuesto previsto en el literal de la
norma analizado, que da lugar al reconocimiento de las prestaciones derivadas de
la contingencia, esto es, la pensión de sobrevivientes, o en su caso, la
indemnización sustitutiva de la misma o la devolución de saldos, de acuerdo al
régimen de que se trate, y el cumplimiento de los requisitos para la causación de
una u otra prestación. Y que la convivencia mínima de cinco (5) años, en el
supuesto previsto en el literal a) del art. 13 de la Ley 797 de 2003, solo es exigible en
caso de muerte del pensionado.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 14


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Para llegar a tal conclusión, razonó:

“El Sistema de Seguridad Social Integral propende por la obtención de condiciones de


vida dignas, mediante la protección de las contingencias que afectan a las personas y a la
comunidad. En armonía con lo dispuesto en el art. 48 de la Constitución Política, la
seguridad social es un servicio público obligatorio, que se presta en los términos y
condiciones previstas en la ley, con sujeción a los principios de eficiencia, universalidad y
solidaridad; de ella, hace parte el Sistema General de Pensiones, instituido con la
finalidad específica de amparar de las contingencias derivadas de la vejez, la invalidez y
la muerte.

Tal como lo recordó el Tribunal, para definir el contenido constitucional del derecho
a la pensión de sobrevivientes, la Corte Constitucional ha desarrollado una serie de
principios, condensados en la sentencia CC C-1035-2008, así:

1. Principio de estabilidad económica y social para los allegados del


causante: Desde esta perspectiva, ha dicho la Corte que “la sustitución pensional
responde a la necesidad de mantener para su beneficiario, al menos el mismo
grado de seguridad social y económica con que contaba en vida del pensionado
fallecido, que al desconocerse puede significar, en no pocos casos, reducirlo a una
evidente desprotección y posiblemente a la miseria”

2. Principio de reciprocidad y solidaridad entre el causante y sus allegados: En el


mismo sentido, la Corte ha concluido que la sustitución pensional busca impedir
que sobrevenida la muerte de uno de los miembros de la pareja, el otro se vea
obligado a soportar individualmente las cargas materiales y espirituales, por lo cual
“el factor determinante para establecer qué persona tiene derecho a la sustitución
pensional en casos de conflicto entre el cónyuge supérstite y la compañera o
compañero permanente es el compromiso de apoyo afectivo y de comprensión
mutua existente entre la pareja al momento de la muerte de uno de sus
integrantes[”

3. Principio material para la definición del beneficiario: En la sentencia C-389 de


1996

“(...) la legislación colombiana acoge un criterio material -esto es la convivencia


efectiva al momento de la muerte- como elemento central para determinar quien
(sic) es el beneficiario de la sustitución pensional, por lo cual no resulta congruente

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 15


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con esa institución que quien haya procreado uno o más hijos con el pensionado
pueda desplazar en el derecho a la sustitución pensional a quien efectivamente
convivía con el fallecido”

Por otra parte, al analizar la constitucionalidad del aparte de la disposición que


ocupa la atención de la Sala, en la sentencia CC C-1094-2003, la referida Corporación
señaló:

2.3. Requisitos y beneficiarios de la pensión de sobrevivientes

Esta Corporación se ha pronunciado acerca de la finalidad y legitimidad de los


requisitos de índole temporal o personal que señale el legislador para el
reconocimiento de la pensión de sobrevivientes. Según lo expuesto en la sentencia
C-1176 de 2001, es razonable suponer que las exigencias consignadas en los
artículos demandados buscan la protección de los intereses de los miembros
del grupo familiar del pensionado que fallece, ante la posible reclamación
ilegítima de la pensión por parte de individuos que no tendrían derecho a
recibirla con justicia. Igualmente suponer que el señalamiento de exigencias
pretende favorecer económicamente a matrimonios y uniones permanentes
de hecho que han demostrado un compromiso de vida real y con vocación
de permanencia; también se ampara el patrimonio del pensionado, de
eventuales maniobras fraudulentas realizadas por personas que sólo
persiguen un beneficio económico con la sustitución pensional. Por esto, dijo
la Corte, con el establecimiento de tales requisitos se busca desestimular la
ejecución de conductas que pudieran dirigirse a obtener ese beneficio
económico, de manera artificial e injustificada.

La jurisprudencia constitucional ha resaltado también que el artículo 48 de la


Constitución otorga un amplio margen de decisión al legislador para configurar el
régimen de la seguridad social.

En ejercicio de esta atribución y de acuerdo con las disposiciones demandadas,


las cuales guardan una estrecha relación material entre sí, el legislador distingue
entre requisitos exigidos en relación con las condiciones de causante al momento
de su fallecimiento (art. 12) y calidades de los beneficiarios de la pensión de
sobrevivientes (art. 13).

[…]

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 16


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2.5. Constitucionalidad del artículo 13 de la Ley 797

Los literales a) y b) del artículo 13 en referencia consagran las condiciones para


que el cónyuge o compañero o compañera permanente supérstite sea beneficiario
de la pensión de sobrevivientes. De ellas, los accionantes impugnan tres aspectos
en particular: i) el requisito de convivencia con el fallecido por no menos de 5 años
continuos con anterioridad a su muerte; ii) el reconocimiento en forma vitalicia o en
forma temporal del derecho a la pensión de sobrevivientes, en consideración a la
edad del cónyuge o compañero supérstite; y iii) el reconocimiento en forma vitalicia
o en forma temporal del derecho a la pensión de sobrevivientes, en consideración
al hecho de haber tenido hijos o no con el causante.

Como se indicó, el legislador, de acuerdo con el ordenamiento constitucional,


dispone de una amplia libertad de configuración frente a la pensión de
sobrevivientes. Además, según lo tiene establecido esta Corporación, el
señalamiento de exigencias de índole personal o temporal para que el cónyuge o
compañero permanente del causante tengan acceso a la pensión de
sobrevivientes “constituye una garantía de legitimidad y justicia en el otorgamiento
de dicha prestación que favorece a los demás miembros del grupo familiar”.

En relación con los cargos formulados, la Corte encuentra que, en principio, la


norma persigue una finalidad legítima al fijar requisitos a los beneficiarios de la
pensión de sobrevivientes, lo cual no atenta contra los fines y principios del
sistema. En primer lugar, el régimen de convivencia por 5 años sólo se fija
para el caso de los pensionados y, como ya se indicó, con este tipo de
disposiciones lo que se pretende es evitar las convivencias de última hora
con quien está a punto de fallecer y así acceder a la pensión de
sobrevivientes.

Además, según el desarrollo de la institución dado por el Congreso de la


República, la pensión de sobrevivientes es asignada, en las condiciones que fija la
ley, a diferentes beneficiarios (hijos, padres y hermanos inválidos). Por ello, al
establecer este tipo de exigencias frente a la duración de la convivencia, la norma
protege a otros posibles beneficiarios de la pensión de sobrevivientes, lo cual está
circunscrito dentro del ámbito de competencia del legislador al regular el derecho a
la seguridad social. (Subraya y negrilla fuera de texto)

Para la Sala, dada la nueva revisión del alcance de la norma acusada, las
anteriores consideraciones deben permanecer incólumes, ante lo expuesto por la misma

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Corte Constitucional en la sentencia CC C-336-2014, aducida por la censura, en la que


tangencialmente equiparó el requisito de convivencia mínima, en el caso de afiliado y
pensionado, y acto seguido citó la sentencia CC C-1176-2001 y la anteriormente referida,
en cuanto al límite temporal exigido a los beneficiarios del pensionado y su legítimo fin;
empero, el análisis de constitucionalidad efectuado se encontraba dirigido en esa
oportunidad, a otros supuestos contenidos en la norma, esto es, el aparte final del último
inciso del literal b) del art. 13 de la Ley 797 de 2003, por lo que no tiene la virtualidad de
modificar lo considerado en la sentencia CC C-1094-2003, además de no constituir el
objeto de este recurso.

Y es que, de la redacción del precepto legal, se itera, el literal a) del art. 13 de la


Ley 797 de 2003, que modificó el art. 47 de la Ley 100 de 1993, se advierte con suma
claridad y contundencia que la exigencia de un tiempo mínimo de convivencia de 5 años
allí contenida, se encuentra relacionada únicamente al caso en que la pensión de
sobrevivientes se causa por muerte del pensionado; una intelección distinta, comporta la
variación de su sentido y alcance, toda vez que, no puede desconocerse tal distinción,
que fue expresamente prevista por el legislador en la norma acusada, así:

Son beneficiarios de la pensión de sobrevivientes:

a) En forma vitalicia, el cónyuge o la compañera o compañero permanente o


supérstite, siempre y cuando dicho beneficiario, a la fecha del fallecimiento del
causante, tenga 30 o más años de edad. En caso de que la pensión de
sobrevivencia se cause por muerte del pensionado, el cónyuge o la compañera
o compañero permanente supérstite, deberá acreditar que estuvo haciendo vida
marital con el causante hasta su muerte y haya convivido con el fallecido no
menos de cinco (5) años continuos con anterioridad a su muerte; (subraya y
negrilla fuera de texto)

Adicionalmente, en la exposición de motivos de la Ley 797 de 2003, cuando se


procedió a la sustentación de los preceptos del proyecto de ley, en lo concerniente al
artículo 17 «BENEFICIARIOS DE LA PENSIÓN DE SOBREVIVIENTES», se precisó que
“Se regulan los beneficiarios de la pensión de sobrevivientes estableciendo uniformidad
entre los regímenes de prima media y de ahorro individual con solidaridad.
Adicionalmente se establece que el cónyuge o compañero permanente debe haber
convivido con el pensionado por lo menos cuatro años antes de fallecimiento con el
fin de evitar fraudes” (subraya y negrilla fuera de texto).

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 18


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Desde la expedición de la Ley 100 de 1993, ha sido clara la intención del legislador
al establecer una diferenciación entre beneficiarios de la pensión de sobrevivientes por la
muerte de afiliados al sistema no pensionados, y la de pensionados, esto es, la
conocida como sustitución pensional, previendo como requisito tan solo en este último
caso, un tiempo mínimo de convivencia, procurando con ello evitar conductas
fraudulentas, «convivencias de última hora con quien está a punto de fallecer y así
acceder a la pensión de sobrevivientes», por la muerte de quien venía disfrutando de una
pensión.

La evidente y contundente distinción efectuada por el legislador en el precepto que


se analiza, comporta una legítima finalidad, que perfectamente se acompasa con la
principal de la institución que regula, la protección del núcleo familiar del asegurado o
asegurada que fallece, que puede verse afectado por la ausencia de la contribución
económica que aquel o aquella proporcionaba, bajo el entendido de la ayuda y soporte
mutuo que está presente en la familia, que ya sea constituida por vínculos naturales o
jurídicos, que en todas sus modalidades se encuentra constitucionalmente protegida,
como núcleo esencial de la sociedad (art. 42 CN).

En este punto resulta necesario precisar, que conforme al análisis hasta aquí
efectuado, de lo dispuesto en el literal a) del art. 13 de la Ley 797 de 2003, para ser
considerado beneficiario de la pensión de sobrevivientes, en condición de cónyuge o
compañero o compañera permanente supérstite del afiliado al sistema que fallece, no es
exigible ningún tiempo mínimo de convivencia, toda vez que con la simple acreditación de
la calidad exigida, cónyuge o compañero (a), y la conformación del núcleo familiar, con
vocación de permanencia, vigente para el momento de la muerte, se da cumplimiento al
supuesto previsto en el literal de la norma analizado, que da lugar al reconocimiento de
las prestaciones derivadas de la contingencia, esto es, la pensión de sobrevivientes, o en
su caso, la indemnización sustitutiva de la misma o la devolución de saldos, de acuerdo al
régimen de que se trate, y el cumplimiento de los requisitos para la causación de una u
otra prestación.

Lo anterior comporta también que, contrario a lo considerado por el Tribunal, para


efectos de la aplicación de lo dispuesto en el literal a) del art. 13 de la Ley 797 de 2003,
no hay lugar a efectuar ninguna distinción entre beneficiarios de un mismo tipo de
causante, para el caso un afiliado, esto es, según la forma en la que se constituya el
núcleo familiar, si lo es por vínculos jurídicos o naturales, en tanto éste, es decir, el núcleo
familiar, es lo que protege el Sistema General de Seguridad Social. Así lo recordó la Corte
Constitucional, en el análisis de constitucionalidad efectuado al art. 163 de la Ley 100 de
1993, antes de ser modificado por el art. 218 de la Ley 1753 de 2015, en la sentencia CC

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 19


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C-521-2007, que en torno al concepto de familia y su protección sin discriminación, en


consideraciones que se avienen al Sistema Pensional, precisó:

Además de ser denominada constitucionalmente como el núcleo fundamental de la


sociedad (C.Po. art. 42), la familia ha sido definida por la Corte Constitucional
como “Aquella comunidad de personas emparentadas entre sí por vínculos
naturales o jurídicos, que funda su existencia en el amor, el respeto y la
solidaridad, y que se caracteriza por la unidad de vida o de destino que liga
íntimamente a sus miembros o integrantes más próximos”. De su parte, el artículo
5º. de la Carta Política establece que el Estado ampara a la familia como
institución básica de la sociedad, mientras el inciso segundo del artículo 42
superior prevé que el Estado y la sociedad garantizan la protección integral de la
familia.

La jurisprudencia ha señalado el marco constitucional de protección para la familia


en los siguientes términos:

“(…) en nuestro país el régimen constitucional de la familia quedó definido: (i) en el


artículo 5° de la Carta, que eleva a la categoría de principio fundamental del
Estado la protección de la familia como institución básica de la sociedad; (ii) en el
artículo 13, en cuanto dispone que todas las personas nacen libres e iguales y que
el origen familiar no puede ser factor de discriminación; (iii) en el artículo 15, al
reconocer el derecho de las personas a su intimidad familiar e imponerle al Estado
el deber de respetarlo y hacerlo respetar; (iv) en el artículo 28, que garantiza el
derecho de la familia a no ser molestada, salvo que medie mandamiento escrito de
autoridad competente con las formalidades legales y por motivo previamente
definido en la ley; (v) en el artículo 33, en cuanto consagra la garantía fundamental
de la no incriminación familiar, al señalar que nadie podrá ser obligado a declarar
contra sí mismo o contra su cónyuge, compañero permanente o parientes dentro
del cuarto grado de consanguinidad, segundo de afinidad o primero civil; (vi) en el
artículo 43, al imponerle al Estado la obligación de apoyar de manera especial a la
mujer cabeza de familia; (vii) en el artículo 44, que eleva a la categoría de derecho
fundamental de los niños el tener una familia y no ser separado de ella; y (viii) en
el artículo 45, en la medida en que reconoce a los adolescentes el derecho a la
protección y a la formación integral”

4. Competencia del legislador para regular el servicio de seguridad social

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4.1. Atendiendo a lo dispuesto en los artículos 48, 49, 53 y 150 de la Constitución


Política, el Congreso de la República cuenta con atribuciones amplias para
configurar el sistema normativo a partir del cual se presta el servicio público de
seguridad social. Por tratarse de una actividad que implica atención para el
bienestar de la comunidad en materia de salud, con eventuales contingencias para
la vida de los asociados, el constituyente quiso que la relación entre las
instituciones prestadoras del servicio y los usuarios del mismo, fuera gobernada
mediante un sistema legal específico en el cual la voluntad de los contratantes
juega un rol secundario frente a las decisiones del legislador, siempre y cuando
éstas sean conformes con lo dispuesto en la Carta Política.

Además de servicio público, la seguridad social en salud es un derecho de


carácter prestacional consagrado en el artículo 48 de la Constitución Política,
concebido como mandato dirigido al Estado Social de Derecho, para ensamblar un
sistema conformado por entidades y procedimientos encaminados a ofrecer una
cobertura general ante las contingencias que puedan afectar la salud de las
personas. Según el constituyente, este derecho ha de ser garantizado con
sujeción a los principios de eficiencia, continuidad, universalidad, buena fe y
solidaridad, para la prevención, promoción y protección de la salud y el
mejoramiento de la calidad de vida de los asociados.

4.2. El marco jurídico diseñado por el constituyente permite al legislador configurar


el sistema de seguridad social en salud, dentro de los límites propios del Estado
Social de Derecho y de conformidad con los principios, derechos y garantías
establecidos en la Constitución Política. Precisamente, el Estatuto Superior
consagró una protección igual para las uniones familiares constituidas por vínculos
naturales y jurídicos, como también para las conformadas por la decisión libre de
contraer matrimonio o la voluntad responsable de conformarla.

[...]

4.8. Para la Sala, la exigencia de convivir durante un lapso superior a dos años
para lograr afiliar como beneficiario del Plan Obligatorio de Salud al compañero (a)
permanente, quebranta los derechos a la igualdad, seguridad social, salud, vida,
libre desarrollo de la personalidad y protección integral de la familia, por cuanto el
constituyente consagró una protección igual para las uniones familiares
constituidas por vínculos naturales o jurídicos, como también para las conformadas
por la decisión libre de contraer matrimonio o la voluntad responsable de
conformarlas.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 21


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Desde una perspectiva constitucional no existe una justificación objetiva y


razonable para otorgarle un trato distinto al cónyuge a quien no se le impone la
obligación de cumplir un determinado período de convivencia con el afiliado,
mientras que el compañero (a) no puede ser afiliado al POS si la unión
permanente es inferior a dos años. Sobre esta materia es pertinente recordar el
texto del artículo 42 de la Carta Política, según el cual:

[...]

4.10. La diferencia de trato entre el cónyuge del afiliado y el compañero (a)


permanente del afiliado a quien se impone la obligación de convivir durante un
período mínimo de dos años para acceder a las mismas prestaciones, no está
justificada bajo parámetros objetivos y razonables, por cuanto se impone a éste
último la carga de permanecer durante dos años sin los beneficios propios del Plan
Obligatorio de Salud, brindándole como explicación que se trata de un lapso
efímero durante el cual podría afiliarse como trabajador independiente al régimen
contributivo o al régimen subsidiado, o acceder a los servicios en calidad de
vinculado.

Similares consideraciones podrían hacerse respecto del cónyuge a quien la norma


ampara como beneficiario a partir del matrimonio; sin embargo, la disposición,
contrariando lo dispuesto en el artículo 13 superior, ordena darle al compañero (a)
permanente un trato discriminatorio al imponerle una carga desproporcionada, en
cuanto a pesar de estar conformando una familia lo obliga a permanecer durante
dos años por fuera del ámbito de cobertura señalado en el artículo 163 de la ley
100 de 1993.

[...]

Mientras el artículo 2º. de la ley 54 de 1990 regula el régimen económico de las


uniones maritales de hecho, el artículo 163 de la ley 100 de 1993 se aplica a la
cobertura familiar en el Plan Obligatorio de Salud; es decir, una y otra disposición
son ontológicamente diferentes, la primera aplicable a las consecuencias
económicas derivadas de la unión marital de hecho, al paso que la segunda está
relacionada con la protección integral de la familia en cuanto a la prestación del
servicio de seguridad social en salud se refiere, materia ésta que vincula la
protección eficaz de los derechos fundamentales a la vida en condiciones en
dignas y a no ser discriminado en razón del origen familiar.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 22


Proceso: Ordinario.
Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
Radicado: 2017-00004

Por esta razón, desde una perspectiva constitucional el término de dos años
previsto en el artículo 2º. de la ley 54 de 1990 y el de dos años establecido en el
artículo 163 de la ley 100 de 1993, no pueden ser considerados como similares ni
mucho menos homologables, pues uno y otro atienden a un origen y a unos
propósitos sustancialmente distintos.

En cuanto a lo dispuesto en el art. 10 del Decreto 1889 de 1994, que prevé que se
considera compañera o compañero permanente para efectos de la pensión de
sobrevivientes causada por la muerte de un afiliado, la última persona que haya hecho
vida marital con aquel durante un lapso no inferior a dos (2) años, otrora se consideró por
la Sala había perdido fuerza con la entrada en vigencia de la Ley 797 de 2003, por ser de
mayor jerarquía y prevalecer sobre el aludido decreto (CSJ SL1402-2015), y
posteriormente, que no resultaba aplicable por cuanto reglamentó parcialmente la Ley 100
de 1993, en su versión primigenia, no así la Ley 797 de 2003 (CSJ SL347-2019). En esta
oportunidad, recoge esta última tesis la Sala, para precisar que el Decreto 1889 de 1994
reglamentó parcialmente las normas del Sistema General de Seguridad Social en
Pensiones, por lo que cobijaba las modificaciones a las mismas, siempre que no resultara
contrario a ellas.

Empero, como el decreto reglamentario no puede ir más allá de lo dispuesto en la


ley, imponiendo requisitos que superen lo legalmente establecido, como lo hizo en su
artículo 10, que no está por demás indicar fue subrogado por el artículo 2.2.8.2.3 del
Decreto Único Reglamentario 1833 de 2016, se considera que, para determinar quién
ostenta la calidad de compañero o compañera permanente de un afiliado, a efectos de lo
dispuesto en el literal a) del art. 13 de la Ley 797 de 2003, que modificó el art. 47 de la
Ley 100 de 1993, debe acudirse a la noción constitucional de familia, en la forma en la
que ha sido ampliamente analizada por la Corte Constitucional, entre otras, en la
providencia citada.

Con lo anterior, la Sala fija el verdadero alcance de la disposición acusada, a la luz


del precepto constitucional de favorabilidad, in dubio pro operario, esto es, que la
convivencia mínima de cinco (5) años, en el supuesto previsto en el literal a) del art. 13 de
la Ley 797 de 2003, solo es exigible en caso de muerte del pensionado.

Por último, se precisa que, aunque aparentemente la diferenciación implícita en la


disposición analizada surge discriminatoria, a la luz de lo dispuesto en el art. 13 de la CN
ello no puede entenderse así, por cuanto la igualdad solo puede predicarse entre iguales,

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 23


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Demandante: Gladys Cala
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Radicado: 2017-00004

debiendo justamente establecerse para salvaguardar ese principio, la diferencia de trato


entre desiguales.

En este caso, el elemento diferenciador lo constituye la condición en la que se


encuentra el asegurado causante de la prestación, de un lado, el afiliado que está
sufragando el seguro para cubrir los riesgos de invalidez, vejez y muerte, que no tiene un
derecho pensional consolidado, pero se encuentra en construcción del mismo, y para
dejar causada la pensión de sobrevivientes requiere el cumplimiento de una densidad
mínima de cotizaciones prevista en la ley.

Por otra parte, el pensionado, que con un derecho consolidado, deja causada la
prestación a los miembros de su núcleo familiar con el solo hecho de la muerte,
circunstancia en la que adquiere relevancia la exigencia de un mínimo de tiempo de
convivencia, se itera, para evitar fraudes al sistema pensional, proteger su núcleo familiar
de reclamaciones artificiosas y contener conductas dirigidas a la obtención injustificada de
beneficios económicos del Sistema, cuya sostenibilidad debe salvaguardarse de tales
actuaciones, precisamente para que sea posible el cumplimiento de los fines para los
cuales fue previsto (…)”.

En esa medida, caben hacer dos precisiones preliminares, i) los argumentos


legales e interpretativos del juez de piso eran certeros al momento de
producirse la sentencia apelada, es decir, las cogniciones que sobre el
instituto jurídico que regla el derecho se ajustaron en su oportunidad a la
legalidad; ii) no obstante ello, atendiendo al nuevo criterio jurisprudencial, y
la interpretación que de la norma realizó la Corte Constitucional y la CSJ SL,
sobre los diferentes supuestos fácticos contemplados en el art. 47 de la Ley
100 de 1993, modificado por el art. 13 de la Ley 797 de 2003, entre ellos, la
hipótesis referente a las condiciones en las que se puede ver inmerso el
causante de la prestación económica -pensionado/afiliado-, y las exigencias a
acreditar para sus beneficiarios, permiten colegir límpidamente que la
decisión de primer grado no se ajusta actualmente a la legalidad y ni al
criterio de la Sala de Decisión, por lo que conforme a la prueba producida
en juicio se REVOCARÁ la decisión apelada en los términos que pasa a
verse.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 24


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De ese tenor, la Colegiatura sostendrá la tesis que la demandante GLADYS


CALA tiene derecho a disfrutar la pensión de sobrevivientes en calidad de
compañera permanente del causante Gómez Rueda, a partir de la
ejecutoria de la presente providencia, en proporción al tiempo que hizo vida
de pareja con vocación de permanencia y con el propósito de consolidar un
proyecto de vida estable, es decir, tiene derecho a disfrutar de manera
compartida la prestación económica, correspondiéndole un 26.66% del
monto total de aquella.

Así las cosas, se desciende al estudio de la prueba denunciada como mal


apreciada, esto es, la documental obrante a folio 9 a 18, contentiva de
sentencia judicial proferida por el Juzgado Primero Promiscuo de Familia de
Barrancabermeja, a través de la cual se declaró la unión marital de hecho
entre la apelante y el causante Gómez Rueda; foliaturas respecto de las
cuales, si bien es cierto hace un tiempo atrás no tenían virtud para acreditar
la convivencia, ficción legal de identidad propia del SGSSP, pues al amparo
de la Ley 54 de 1990, tal elemento los efectos civiles de tal declaratoria solo
tenían efectos en el campo civil, también es cierto que, dado el nuevo
criterio interpretativo de la Sala de Decisión y la CSJ SL, tal elemento
constituye un elemento de prueba importante para acreditar la existencia de
un proyecto de vida cierto, real y efectivo entre los beneficiarios y el
causante, amén que dan cuenta de la existencia de la voluntariedad de la
pareja de constituir familia y desarrollar una vida conjunta y cierta, máxime
cuando en el caso de autos, estamos frente al evento de un afiliado
fallecido, oportunidad en la cual no hay lugar a exigir el requisito de la
convivencia como se explicó anteladamente.

En esa medida, el desatino endilgado a la decisión de piso se hace patente,


en cuanto, al requisito echado de menos por la ley y la jurisprudencia.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 25


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Aunado a lo anterior, si se revisa la prueba en conjunto, esto es, la


documental atrás citada y la prueba testimonial traída a juicio, bajo el principio
de la sana critica y ponderación, permiten corroborar que entre Isabel Mantilla
de Gómez en su condición de cónyuge y el De-cujus existió una relación
ininterrumpida durante más de cinco (5) años la cual acaeció entre el 7 de
diciembre de 1973 y el año 2004, no obstante entre Gladys Cala y el señor
Gómez Rueda si bien no se demostró una convivencia permanente e
ininterrumpida durante los cinco (5 años) anteriores al deceso afiliado, lo cual
daría lugar a confirmar la sentencia de instancia que le negó el derecho, lo
cierto es que ante el cambio jurisprudencial puesto de presente tanto la
demandante principal como la interviniente ad-excludendum4 tienen el
derecho pretendido, dado que a ninguna de las dos, ora como cónyuge ya
como compañera permanente supérstite del afiliado fallecido, no le es
exigible ningún tiempo mínimo de convivencia, toda vez que con la simple
acreditación de la calidad exigida, cónyuge o compañero (a), y la
conformación del núcleo familiar, con vocación de permanencia, vigente
para el momento de la muerte -la cual está demostrada- se da cumplimiento al
supuesto previsto en el literal de la norma analizado, que da lugar al
reconocimiento de las prestaciones derivadas de la contingencia, esto es, la
pensión de sobrevivientes.

Ciertamente, Gladys Cala demostró su condición de compañera


permanente e igualmente la conformación de un núcleo familiar con el
afiliado fallecido con vocación de permanencia, lo cual se deduce de la
documental ya valorada y de las declaraciones de Ercelina Silva Pedraza,
María Omaria Gómez Rueda y Rosa María Fuentes -la primera en calidad de
manicurista de cabecera de la demandante, la segunda como hermana del obitado y la
tercera como vecina-, quienes fueron contestes en afirmar que desde el año

2004 hasta el deceso de Gómez Rueda, la demandante y éste hicieron vida


de pareja, vivían bajo el mismo techo, compartiendo lecho y mesa, a más

4
Quién ya tiene reconocido el derecho pensional, a través de Resolución No. VPB 700699 del 17 de
noviembre de 2015.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 26


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que la razón de la resolución de la vida de pareja con la interviniente ad-


excludendum fue la conformación de este nuevo hogar, que no tuvieron
hijos, que como pareja compartian gastos y se daban el trato de marido y
mujer y que su residencia estaba ubicada en el barrio 16 de marzo, comuna
7, municipio de Barrancabermeja.

Bajo esa raigambre, encuentra la Sala satisfecho el requisito previsto en el


literal a) del art. 47 de la Ley 100 de 1993, modificado por el art. 13 de la
Ley 797 de 2003, en lo que corresponde a la vida de pareja, con vocación
de permanencia y con ánimo de construir un proyecto de vida perdurable.

De ese tenor, se REVOCARÁ la sentencia de fecha, origen y antecedentes


reseñados.

Ora bien, resta por establecer el porcentaje de la prestación económica que


le corresponde disfrutar a la apelante; tal premisa se expone, porque la
prueba es clara en demostrar que, tanto la interviniente ad- excludendum5,
como la demandante, hicieron vida de pareja con el finado Gómez Mantilla,
en diferentes interregnos, la primera de las referidas durante al menos 30
años y la segunda durante un lapso no inferior a 8 años, circunstancia que
implica legalmente, que compartan la prestación económica en proporción
al tiempo de convivencia con el afiliado fallecido.

Siendo las cosas de ese tenor, la pensión de sobrevivientes debe


redistribuirse en un 73,33% para la interviniente ad- excludendum y en un
26,66% para la demandante; ajuste que aplica a partir de la ejecutoria de la
presente sentencia, y no desde la causación del derecho, a fin de no
generar una doble pago a cargo del sistema de pensional, quedando
habilitada la demandante para repetir contra la interviniente ad-

5
Por un error in procedendo se ordenó su comparecencia al proceso bajo dicha figura, siendo lo pertinente,
como litisconsorte necesario, puesto que, al momento de instaurarse la acción ordinaria tenía radicada en
su cabeza la titularidad del derecho pensional. Véase folio 29 a 32, Resolución No. VPB 700699 del 17 de
noviembre de 2015.

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 27


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excludendum por el porcentaje que le correspondería desde la


estructuración de la contingencia.

Modo tal, se DECLARARÁ que la señora GLADYS CALA tiene derecho al


reconocimiento y pago de la pensión de sobrevivientes por la muerte del
afiliado Gómez Rueda, en una tasa porcentual del 26.66% del total del valor
de la mesada que actualmente percibe la señora ISABEL MANTILLA DE
GÓMEZ, a quien corresponderá un porcentaje del 73.33%, a partir de la
ejecutoria de esta providencia.

En esa medida, dado que el reconocimiento de la pensión de sobrevivientes


obedece a un cambio de criterio hermenéutico en la interpretación del
instituto jurídico que regula la prestación, no hay lugar a imposición de
intereses moratorios, ni a la indexación de la condena, visto que la
prestación corre a cargo de la demanda en la forma descrita, a partir de la
ejecutoria de la sentencia.

Sin costas en la instancia, ante la prosperidad del recurso y no haber


causación de conformidad con los arts. 365 y 366 del CGP, aplicables por
remisión del art. 145 del CPTSS.

En mérito de lo expuesto, la SALA LABORAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR


DEL DISTRITO JUDICIAL DE BUCARAMANGA, administrando justicia en
nombre de la República y por autoridad de la ley,

R E S U E L V E:

PRIMERO: REVOCAR la sentencia apelada de fecha, origen y


antecedentes reseñados para en su lugar:

“(…) DECLARAR que la señora GLADYS CALA en su calidad de compañera


permanente, tiene derecho al reconocimiento y pago de la pensión de sobrevivientes por
la muerte del afiliado Gómez Rueda, en una tasa porcentual del 26.66% del total del valor
de la mesada que actualmente percibe la señora ISABEL MANTILLA DE GÓMEZ, a

Rad. Tribunal: 305-2020 m.p. H.L.P. 28


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Demandante: Gladys Cala
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quien corresponderá un porcentaje del 73.33%, a partir de la ejecutoria de esta


providencia (…)”.

SEGUNDO: SIN COSTAS en esta instancia por lo expuesto.

NOTIFIQUESE,

Se discutió y aprobó en sala virtual________.

LOS MAGISTRADOS,

HENRY LOZADA PINILLA

HENRY OCTAVIO MORENO ORTÍZ

SUSANA AYALA COLMENARES

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Demandante: Gladys Cala
Demandado: Isabel Mantilla de Gómez y Colpensiones
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