El mantenimiento autónomo es una de las etapas de la preparación de las
condiciones de implantación del TPM por parte del comité de implantación.
Posteriormente en la etapa de implantación, en la formación del personal en la
metodología del TPM es una actividad importante. Esto nos indica que se fija en el
principio y se corrige más tarde
El Mantenimiento Autónomo: es básicamente prevenir el deterioro de los
equipos y sus componentes, dando como resultado una mejor productividad y
previniendo el deterioro acelerado del equipo. El mantenimiento autónomo se basa
en el principio de las 5s japonesas y consta de siete elementos conocidos
comúnmente como etapas del Mantenimiento Autónomo, a saber:
Etapa 1: Limpieza Inicial.
Etapa 2: Medidas Contra Anomalías
Etapa 3: Estándar Provisional
Etapa 4: Inspección General. Lecciones Punto a Punto
Etapa 5: Inspección Autónoma
Etapa 6: Estandarización
Etapa 7: Control Autónomo.
Etapa 1: Limpieza Inicial.
En ésta primera etapa, se busca alcanzar las condiciones básicas de los equipos,
utilizando como herramientas principales la limpieza y la inspección, tanto de las
máquinas, equipos, herramientas y también de las áreas de trabajo estableciendo
un sistema que mantenga esas condiciones básicas durante las etapas 1, 2 y 3.
Es frecuente introducir en esta primera etapa las 3 primeras "S", es decir aplicar
Seiri, Seiton y Seiso. La importancia de la limpieza es fundamental en el
mantenimiento autónomo, hasta el punto de ser el pilar básico donde se apoya
todo el programa ya que la propia actividad de producción puede generar
suciedad.
ETAPA 2: Medidas contra las fuentes de averías.
En esta etapa se pretende que el trabajador descubra las fuentes profundas de la
suciedad que deteriora el equipo y tome acciones correctivas para prevenir su
presencia. Se busca mejorar el acceso a sitios difíciles para la limpieza de las
máquinas, áreas de trabajo, eliminar zonas donde se deposite la suciedad o sean
un peligro para el operador y mejorar la visibilidad de los instrumentos de control
de las máquinas.
Los principios de eliminación de fuentes de suciedad no consisten en limpiar lo
que se ensucio, sino en no permitir que la suciedad sea generada.
Es el principio preventivo. Actividades propias de esta fase son:
Identificar y eliminar los focos de suciedad.
Mejorar la accesibilidad a las zonas susceptibles de ser limpiadas.
Realizar mejoras en el equipo en base a las anomalías encontradas.
Eliminar las entradas de polvo e impurezas en partes cerradas, a través de
sellos e instalación de protectores.
Crear mecanismos o dispositivos para que suciedades y otros materiales no
se dispersen por el ambiente donde se encuentra el equipo y no afecten al
operario
(ejemplo: bandejas recolectoras, en el caso del torno visores protectores).
ETAPA 3: Formulación de estándares de limpieza y lubricación.
En esta etapa se preparan los estándares de: limpieza, lubricación, inspección,
apriete de tornillos, pernos, tuercas y otros elementos de ajuste, usando como
herramientas las dos últimas S, con el propósito de mantener y establecer las
condiciones óptimas del estado del equipo.
Una vez que se realizó operaciones de limpieza, se establece las condiciones
básicas (limpieza, lubricación, apriete de tornillos) que aseguran la situación
óptima del equipo. Para ello, los operarios fijan estándares para los
procedimientos de limpieza, lubricación, sujeción y revisión del equipamiento
asumiendo de esta forma la responsabilidad de mantener su propio equipo.
Elementos a inspeccionar: determinar qué elementos o partes de los equipos
tienen que ser chequeados.
Aspectos claves a estandarizar: destacar los efectos de una limpieza
profunda, lubricación y sujeción.
Tiempos estándar: asignar un tiempo determinado para las tareas y
establecer objetivos alcanzables.
Frecuencia estándar: fijar las frecuencias de las inspecciones y supervisar
los resultados.
Responsabilidades: asignar claramente las funciones de cada persona,
evitando descuidos y duplicidades.
Cumplimiento de los estándares: en ocasiones se elaboran adecuadamente
los estándares, pero en casos no se aplican o se hacen en un nivel muy
bajo, de forma que no se mejora en nada ni la productividad ni las perdidas,
por lo tanto, la dirección debe ser determinante en el cumplimiento de los
estándares
ETAPA 4: Inspección General. En esta
etapa se pretende identificar tempranamente el
deterioro que pueden sufrir las máquinas y equipos
con la participación activa del operador.
Para lograr, éste objetivo se requiere de conocimiento profundo sobre la
composición del equipo, elementos, partes, sistemas, como también sobre el
proceso para intervenir el equipo y reconstruir el deterioro identificado. Las
inspecciones iniciales las realiza el operador siguiendo las instrucciones de un
tutor especialista.
Esto permite desarrollar procedimientos para detección de inconvenientes y
planificar para intervenir en el equipo para darle el mantenimiento respectivo. En
las etapas 4 y 5 se pretende identificar tempranamente el deterioro que puede
sufrir el equipo con la participación activa del operador. Estas etapas requieren de
conocimiento profundo sobre la composición del equipo, elementos, partes,
sistemas, como también sobre el proceso para intervenir el equipo y reconstruir el
deterioro identificado.
ETAPA 5: Inspección autónoma. En esta etapa se cumple una primera función
de conservar los logros alcanzados en las etapas anteriores o el equivalente de
"asegurar" en el Ciclo Deming; posteriormente, la etapa cinco debe conducir a
mejorar los estándares y la forma de realizar el trabajo autónomo que se viene
realizando.
Se evalúan los estándares de limpieza y lubricación establecidas en las etapas
previas, se mejoran sus métodos y tiempos en base a la experiencia acumulada
por el operador. Las principales actividades de esta etapa están relacionadas con
el control de los equipos y la calidad de los mismos, condiciones y estado de ellos
como de las herramientas. Uno de los aportes significativos de la etapa cinco
consiste en el incremento de la eficiencia de la inspección, al mejorar métodos de
trabajo y los estándares utilizados.
ETAPA 6: Estandarización.
Esta etapa busca consolidar el mantenimiento autónomo en los equipamientos
mediante la realización de actividades de mantenimiento preventivo organizadas
bajo un cronograma establecido. Continuar con los registros históricos de
defectos, fallas, paradas menores, etc. En esta etapa debe elaborarse:
• Una matriz Actividad-Tiempo para tareas de mantenimiento preventivo básico a
ser ejecutadas por el operador.
• Visuales con el despiece de la o las partes el equipamiento en las que se realiza
las actividades de mantenimiento preventivo.
ETAPA 7: Auditorías.
Una vez implementado el Plan de Mantenimiento Autónomo en el taller, se
procede a evaluar su progreso por medio de las auditorías.
Estas auditorías tienen los siguientes objetivos:
1. Facilitar el autocontrol por parte de los
operarios. 2. Servir para aprender más del proceso
seguido. 3. Evaluar el "lo que se hace" y " la forma como se hace"