Un “medicamento” natural contra la
hipertensión, el colesterol, la diabetes,
las cardiopatías, la obesidad… y mucho
más
Ajo negro: el poder medicinal
del ajo elevado a su máxima
potencia
Reduce el riesgo de padecer cáncer intestinal y colorrectal.
Ayuda a controlar la diabetes tipo 2 disminuyendo el nivel
de azúcar en sangre.
Disminuye el colesterol total y los triglicéridos, previniendo
las enfermedades cardiovasculares.
Ayuda a adelgazar y mejora el rendimiento deportivo.
Es decir “ajo” y enseguida viene a la mente un buen sofrito, el aderezo
indispensable para carnes o pescados, los guisos de la abuela y esas
salsas para chuparse los dedos. Da igual picado o laminado. Ya sea en la
cocina tradicional o en las últimas tendencias gastronómicas.
Es innegable que estamos ante uno de los ingredientes estrella de la dieta
mediterránea, por su capacidad para dar a todos los platos ese sabor tan
nuestro.
Pero más allá de sus cualidades culinarias, el
ajo también es famoso por atesorar algunas de
las mejores propiedades medicinales que se
pueden encontrar en un producto natural.
Su presencia en la dieta es beneficiosa para la
salud en general y especialmente para la salud cardiovascular. Siempre se
ha dicho que el ajo es bueno para la circulación sanguínea, y esto ha sido
acreditado por numerosas investigaciones científicas durante los últimos
años.
Según estos estudios, el consumo de ajo tiene efectos tan positivos en la
salud cardiovascular como:
la disminución de la presión sanguínea.
la reducción del colesterol y los triglicéridos en sangre.
la prevención de la arterioesclerosis y la agregación plaquetaria. (1)
(2)
Pero sus propiedades terapéuticas van mucho más allá.
Su acción antioxidante, frente al daño que produce el exceso de radicales
libres y que conlleva el envejecimiento prematuro de las células, también
está sobradamente documentada. (3)
Y otras investigaciones han demostrado igualmente que cuanto mayor es
el consumo de ajo, menor es el riesgo de padecer cáncer de estómago y
colorrectal. Entre ellas cabe destacar el estudio EPIC (que investiga la
relación entre la nutrición y el riesgo de cáncer) y que ha asociado el
consumo de ajo y cebolla con la disminución del riesgo de sufrir cáncer
intestinal. (4) (5)
Basta con ir a la despensa para disfrutar de un producto natural cuyo
consumo es sinónimo de buena salud y de menos visitas al médico.
Salud en crudo
Las propiedades beneficiosas de este alimento se atribuyen
principalmente a sus compuestos azufrados bioactivos, entre los que
destaca la S-alilcisteína, además de aminoácidos, oligosacáridos y
sustancias antioxidantes como los flavonoides o el selenio. (6)
El caso es que esta sustancia, la S-alilcisteína, es volátil, por lo que
cuando el ajo se pica, trocea o machaca, se convierte en alicina y se libera
provocando su característico olor.
De ahí que sea muy aconsejable consumir el ajo en crudo, sin ser
cocinado, y lo más fresco posible. Al triturar el ajo durante la masticación
aseguramos que la alicina sea aprovechada directamente por el
organismo y nos permita beneficiarnos de todo su poder preventivo y
curativo ante la enfermedad.
Así, un humilde ingrediente de cocina como el ajo se convierte en una
medicina natural con innumerables usos:
diurético.
expectorante.
digestivo.
antiespasmódico.
antibiótico.
analgésico.
contra el reumatismo.
antidiabético.
en el tratamiento de las enfermedades del hígado y riñón.
Un alimento a todas luces insuperable. O, al menos, eso se creía… hasta
que otro producto natural que mejora su eficacia y virtudes terapéuticas
ha conseguido ir abriéndose paso en nuestra cocina.
Lo más curioso es que este competidor es de
su misma especie. O, mejor dicho, se trata del
mismo ajo, pero con distinto collar.
El ajo de última generación
Fue en la primera década de este siglo cuando
un científico japonés, el Dr. Jin-ichi Sasaki, se
propuso disminuir el olor tan fuerte e intenso del ajo. Durante la
investigación dejó fermentar unas cabezas de ajo en un recipiente
cerrado, caliente y húmedo, y al final del proceso pudo comprobar que los
ajos habían cambiado por completo: sus dientes eran de color carbón con
aspecto brillante, había desaparecido el olor, la textura se había hecho
más cremosa y el sabor era dulce y sutil, nada que ver con el potente
gusto del ajo común.
Había nacido el ajo negro.
Y con él, un ingrediente gourmet, muy apreciado hoy en día en la alta
gastronomía por su singular y sorprendente sabor, fruto de la lenta
caramelización que se produce al fermentar.
Pero si el ajo negro o madurado aumentaba sus virtudes culinarias
respecto al ajo de siempre, el proceso de fermentación también obraba un
efecto “milagroso” en sus propiedades medicinales, ampliando y
potenciando todo su poder curativo.
Esto ha hecho que, para muchos nutricionistas y profesionales de la salud,
el ajo negro sea considerado como un superalimento.
¿Ajo… o ajo negro?
Aunque se trata de la misma especie (Allium
sativum), la fermentación del ajo produce una
variación significativa en sus nutrientes y
fitonutrientes, cuyo grado de concentración se
multiplica por diez.
Sí, ha leído bien: por diez.
Así lo acredita un estudio realizado por el ALS Laboratory Group en 2011,
según el cual existen importantes diferencias nutricionales respecto al ajo
“corriente” en elementos tan importantes como la fibra, las proteínas, la
vitamina B1, minerales como el magnesio, el sodio y el potasio y la
mayoría de los aminoácidos esenciales. (7)
Pero, además, el ajo negro supera con holgura a su “primo hermano” en
muchos aspectos:
El ajo negro contiene entre cinco y siete veces más polifenoles.
Es un potente antioxidante, llegándose a alcanzar según los
estudios concentraciones hasta diez veces superiores a las presentes
en el ajo común. (8)
Contiene una mayor capacidad antihipertensiva, por lo que ayuda a
regular la presión arterial en mayor medida.
Aumenta los niveles de colesterol HDL (también conocido como
“colesterol bueno”), y disminuye el “malo”, el LDL, reduciendo el
colesterol total y los triglicéridos. (9)
Tanto la S-alilcisteína como la S-alilmercapto-cisteína (SAMC)
disminuyen los niveles de la apolipoproteína B, reduciendo así la
posibilidad de trastornos cardiovasculares. Estas acciones se deben
al alto poder antioxidante del ajo negro.
El ajo negro es más rico en tiosulfinatos, compuestos azufrados
que aumentan la síntesis de la proteína estructural por excelencia, el
colágeno, lo que proporciona beneficios para la piel, las articulaciones,
los cartílagos y los tendones.
Es un arma natural para controlar la diabetes tipo II. Se sabe que la
alicina disminuye los niveles de azúcar en sangre y que la S-alil-
mercapto-cisteína (SAMC) y el S-sulfóxido alílico intervienen
equilibrando el nivel de G6P (o enzima que actúa sobre el NADPH para
producir insulina). También se conoce que la glicina baja el azúcar en
sangre y la isoleucina mejora la creación de insulina.
Mejora el rendimiento deportivo, ayuda a adelgazar por su efecto
antioxidante; es diurético, aumentador del metabolismo, disminuye el
apetito y es depurativo.
Ayuda a controlar la hipertensión inhibiendo la ECA (enzima
convertidora de angiotensina, implicada en el control de la tensión
arterial por parte del organismo), potencia el sistema inmunológico, es
expectorante, antibiótico y digestivo.
Mejora la salud osteoarticular, la de la piel y el cabello.
Combate la ansiedad y el estrés.
La S-alilcisteína, magia blanca en el ajo negro
El ajo negro es la versión mejorada del ajo de siempre. Las reacciones
bioquímicas de la fermentación le confieren unas propiedades únicas para
la prevención y el tratamiento de la enfermedad.
Y ello se debe principalmente a la increíble riqueza de S-alilcisteína que el
proceso de maduración le genera.
El alto contenido de esta sustancia incrementa en el ajo negro su acción
antioxidante y cardioprotectora respecto al ajo común, tal y como revelan
los primeros estudios.
Por un lado, minimiza el estrés oxidativo, al aumentar la actividad de
enzimas antioxidantes endógenas como la SOD (súper óxido dismutasa).
Por otro, previene la arterioesclerosis, al disminuir la acumulación de
colesterol en las arterias, y de este modo, contribuir a la fluidez de la
circulación sanguínea.
En definitiva, las propiedades medicinales del ajo negro lo convierten en
todo un activo para su salud.
Empiece a tomar ajo negro
Le invito a que pruebe el ajo negro untándolo en una tostada de pan, por
ejemplo. Le sorprenderá su sabor dulce, tan diferente del ajo al que
estamos acostumbrados, y que carece del potente olor del ajo común.
Eso sí, debe tener en cuenta que lo aconsejable es tomarlo antes de
realizar actividad física o al menos mucho antes de las horas de sueño,
pues su efecto energizante es tan potente que puede llegar a provocar
insomnio. De hecho, gracias a ese efecto se ha consagrado como un
alimento especialmente popular entre deportistas y atletas de alto
rendimiento.
Pero para conseguir un aporte con el que beneficiarse de todas sus
propiedades habría que tomar ajo negro a diario y en una cantidad
considerable.
Ante esto, una solución práctica (y más económica) es tomar ajo negro en
forma de complemento alimenticio, lo que asegura una alta concentración
de sus componentes y, por tanto, que se sacará provecho de todos sus
beneficios sobre la salud con un gesto que apenas lleva unos segundos.
Como siempre, es importante la elección de un buen
complemento nutricional, en este caso uno con la
estandarización adecuada en su principal principio activo, la S-
alilcisteína.
Con esta premisa, hemos hecho la labor de búsqueda e
investigación por usted y me gustaría recomendarle Holofit Ajo
Negro, de los laboratorios Equisalud. Se trata de un complemento
nutricional con más de 1% de S-alilcisteina, lo que le convierte en uno de
los más potentes del mercado.
Es un producto completamente natural y sin efectos secundarios. Cada
cápsula equivale a medio ajo de 5 g. El ajo negro empleado se obtiene tras
un cuidadoso proceso de fermentación que dura 3 meses.
Si lo desea, puede pedirlo ahora en este enlace o haciendo clic en el botón
que encontrará a continuación.
Descubra el poder del ajo negro
Cuando haga clic en el enlace, pasará a la página web de Natursanix,
donde podrá hacer el pedido con total seguridad y confianza.
Verá que automáticamente aparece un bote en su carrito de compra. Si
desea pedir más solo tiene que añadir más unidades. Le recomiendo que
compre al menos dos, pues los beneficios de este complemento
dependen de la continuidad del tratamiento.
Además, Natursanix cuenta con un servicio de entrega muy rápido,
mediante mensajería urgente, por lo que en las próximas 24 a 48 horas
tendrá este gran complemento nutricional en su casa.
Antioxidante, anticolesterol, cardioprotector, anticancerígeno y
antihipertensivo, el ajo negro es una medicina natural de primer orden.
Incluirlo en su dieta es ahora muy fácil. Solo tiene que hacer clic aquí.
Si está harto de tomar decenas de medicamentos para todo, ha llegado el
momento de que recurra a una maravillosa y eficaz medicina natural: el
ajo negro.
FUENTES:
1. 1. Leyla Bayan, Peir Hossain Koulivand, and Ali Gorji.“ Garlic: a review of potential therapeutic
effects”. Avicenna J Phytomed. 2014 Jan-Feb; 4(1): 1–14.
2. Ginter E, Simko V. “Garlic (Allium sativum L.) and cardiovascular diseases”. Bratisl Lek Listy.
2010;111(8):452-6.
3. Capasso A. “Antioxidant action and therapeutic efficacy of Allium sativum L. Molecules”. 2013
Jan 4;18(1):690-700. doi: 10.3390/molecules18010690.
4. Fleischauer AT, Arab L. “Garlic and cancer: A critical review of the epidemiologic literature”.
Journal of Nutrition 2001; 131(3s):1032S–1040S.
5. Gonzalez CA, Pera G, Agudo A, et al. “Fruit and vegetable intake and the risk of stomach and
oesophagus adenocarcinoma in the European Prospective Investigation into Cancer and
Nutrition (EPIC-EURGAST)”. International Journal of Cancer 2006; 118(10): 2559–2566.
6. Amagase H. "Clarifying the real bioactive constituents of garlic”. Journal of Nutrition2006;
136(3 Suppl):716S–725S.
7. Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera de Andalucía (Ifapa).
8. “Clinical Trial Center for Functional Foods”, Chonbuk National University Hospital, Jeonbuk,
Republic of Korea.
9. [Link]
Ediciones de Salud, Nutrición y Bienestar
Calle Corazón de María, 80, 28002, Madrid
Tel. 912 194 721 | E-mail. contacto@[Link]
Aviso Legal | Política de privacidad y cookies