CLASE 1
LEY DE RELACIONES LABORALES EN LA ADMINISTRACIÓN
PÚBLICA DE LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES
Antecedentes, principios y ámbito de aplicación
Antecedentes
Antes de la sanción de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires, las
relaciones laborales de la administración pública municipal estaban regidas por
la Ordenanza 40.401/84, sus modificaciones y reglamentaciones. El
denominado “ESTATUTO PARA EL PERSONAL MUNICIPAL” es el
antecedente más cercano a la ley actual y fue el instrumento, cuando
recientemente recuperada la vida democrática e institucional, reguló la materia
en tratamiento, en la ex Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. El
llamado “ESTATUTO PARA EL PERSONAL MUNICIPAL” fue derogado por
la Ley 471 en el año 2000.
La Ley 471 (2000), Ley de relaciones laborales en la Administración Pública de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hace efectiva las políticas especiales
que la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1996), en su
artículo 43 garantiza. Este artículo, perteneciente al capítulo decimocuarto,
titulado Trabajo y seguridad social, establece que la ciudad protege el trabajo
en todas sus formas y asegura al trabajador los derechos establecidos en la
Constitución Nacional; que se atiene a los convenios ratificados, y considera
las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo. Además,
determina que la ciudad provee a la formación profesional y cultural de los
trabajadores y procura la observancia de su derecho a la información. También,
garantiza un régimen de empleo público, que asegura la estabilidad y
capacitación de sus agentes, basado en la idoneidad funcional. Se reconocen y
organizan las carreras por especialidad a las que se ingresa y en las que se
promociona por concurso público abierto. Se reconoce a los trabajadores
estatales el derecho de negociación colectiva y procedimientos imparciales de
solución de conflictos, todo según las normas que los regulen.
De conformidad, con este hacer reales las políticas especiales mencionadas, la
Ley 471 establece un régimen de empleo público con: condiciones de
admisibilidad-ingreso, derechos y obligaciones, desarrollo de la carrera
administrativa, concursos públicos abiertos, jornada de trabajo, estabilidad,
régimen gerencial, programas de capacitación, evaluación de desempeño,
escalafón, régimen de licencias, acumulación y compatibilidad de cargos ,
régimen disciplinario, negociación colectiva y estatutos particulares. También,
ratifica convenios con las Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Se advierte, entonces, que el cuerpo normativo que estudiamos, regula las
relaciones de empleo entre el Estado y sus empleados.
A este estudio, se incorpora lo establecido en el Convenio Colectivo de Trabajo
del 2010, en adelante CCT/10, firmado entre el Gobierno de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires y el Sindicato Único de Trabajadores del Estado de
la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA); y que aún está vigente por el principio
de ultra-actividad. El CCT/10 incluyó los siguientes temas: ámbito de
aplicación, personal de planta permanente, aportes y contribuciones;
procedimiento de prevención y solución de conflictos colectivos, asignación de
funciones, movilidad, evaluación del desempeño laboral, carrera del personal,
condiciones y medio ambiente de trabajo; igualdad de oportunidades y trato;
régimen de licencias, justificaciones y franquicias; remuneraciones y
disponibilidad de los agentes.
La ley 471 se divide en dos títulos principales. En su Título Primero,
denominado De la relación de empleo público en la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, presenta todo lo concerniente a las reglas y principios que
derivan de esta. Posteriormente, en el Título Segundo, De la negociación
colectiva de los trabajadores del Gobierno De La Ciudad Autónoma de
Buenos Aires, presenta las disposiciones por las cuales se deben regir las
tratativas que llevan a cabo las asociaciones sindicales con personería gremial
representativas de los trabajadores del Gobierno de la Ciudad Autónoma de
Buenos Aires para la determinación de las condiciones de trabajo.
PRINCIPIOS GENERALES
La Ley 471, en su Capítulo 1, desarrolla los principios generales a los que se
sujetan las relaciones de empleo público.
El art. 1º hace referencia a las normas que le sirven como fuentes de
regulación y el art. 2º a los principios.
1. FUENTES DE REGULACIÓN
Todo lo dispuesto en la ley, que estudiaremos, se ajusta a determinadas
normas o reglas consideradas sus fuentes de regulación y son las siguientes:
a) La Constitución Nacional y las normas provenientes de los Tratados y
Convenios a que hace referencia su art. 75 inciso 22 (incorporado por
art 4, inc. a) del CCT/10)
b) La Constitución de la Ciudad y leyes posteriores que en su
consecuencia se dicten
c) La Ley Nº 471, de Relaciones Laborales en la Administración de la
Ciudad Autónoma de Bs. As. y su normativa reglamentaria
d) Los convenios colectivos celebrados y aprobados de conformidad con lo
dispuesto en la Ley 471
e) Por este Convenio Colectivo (incorporado por art. 4, inc. d) del CCT/10)
f) La Ley Nacional de Riesgos del Trabajo Nº 24557 y la Ley Previsional Nº
24241, sus modificatorias y complementarias
g) Los Convenios de la OIT
h) Por voluntad de las partes (incorporado por art. e) del CCT/10)
i) Las normas reglamentarias
La Constitución Nacional (CN) y las normas provenientes de los
Tratados y Convenios a que hace referencia su art. 75 inciso 22
El CCT/10 agrega a la CN como fuente de regulación.
El art. 75 inc. 22) manda aprobar o desechar tratados concluidos con las
demás naciones y con las organizaciones internacionales y los concordatos
con la Santa Sede. Los tratados y concordatos tienen jerarquía superior a las
leyes.
La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; la
Declaración Universal de Derechos Humanos; la Convención Americana sobre
Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales; el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su
Protocolo Facultativo; la Convención sobre la Prevención y la Sanción del
Delito de Genocidio; la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas
las Formas de Discriminación Racial; la Convención sobre la Eliminación de
todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; la Convención contra la
Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes; la
Convención sobre los Derechos del Niño; en las condiciones de su vigencia,
tienen jerarquía constitucional, no derogan artículo alguno de la primera parte
de esta Constitución y deben entenderse complementarios de los derechos y
garantías por ella reconocidos. Sólo podrán ser denunciados, en su caso, por el
Poder Ejecutivo Nacional, previa aprobación de las dos terceras partes de la
totalidad de los miembros de cada Cámara.
Los demás tratados y convenciones sobre derechos humanos, luego
de ser aprobados por el Congreso, requerirán del voto de las dos terceras
partes de la totalidad de los miembros de cada Cámara para gozar de la
jerarquía constitucional.
La Constitución de la Ciudad y leyes posteriores que en su
consecuencia se dicten.
La Constitución de la Ciudad establece en su art. 10º la vigencia de todos los
derechos, declaraciones, y garantías de la Constitución Nacional y los tratados
internacionales ratificados y que se ratifiquen; y agrega que los derechos y
garantías no pueden ser negados ni limitados por la omisión o insuficiencia de
su reglamentación y ésta no puede cercenarlos.
En consonancia con el art. 14 bis de la Constitución Nacional, el estatuto de la
ciudad en su art. 43 señala que “la Ciudad protege el trabajo en todas sus
formas. Asegura al trabajador los derechos establecidos en la Constitución
Nacional y se atiene a los convenios ratificados y considera las
recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo. La Ciudad
provee a la formación profesional y cultural de los trabajadores y procura la
observancia de su derecho a la información y consulta.
Garantiza un régimen de empleo público que asegura la estabilidad y
capacitación de sus agentes, basado en la idoneidad funcional. Se reconocen y
organizan las carreras por especialidad a las que se ingresa y en las que se
promociona por concurso público abierto. Asegura un cupo del cinco por ciento
del personal para las personas con necesidades especiales, con incorporación
gradual en la forma que la ley determine. En todo contrato de concesión de
servicios o de transferencia de actividades al sector privado, se preverá la
aplicación estricta de esta disposición.
Reconoce a los trabajadores estatales el derecho de negociación
colectiva y procedimientos imparciales de solución de conflictos, todo según las
normas que los regulen.
El tratamiento y la interpretación de las leyes laborales debe efectuarse
conforme a los principios del derecho del trabajo.”
Luego en su art. 44 establece que “la Ciudad reafirma los principios y derechos
de la seguridad social de la Constitución Nacional y puede crear organismos de
seguridad social para los empleados públicos. La ley no contempla regímenes
de privilegio.
Ejerce el poder de policía del trabajo en forma irrenunciable, e
interviene en la solución de los conflictos entre trabajadores y empleadores.
Genera políticas y emprendimientos destinados a la creación de
empleo, teniendo en cuenta la capacitación y promoción profesional con
respeto de los derechos y demás garantías de los trabajadores.”
La Ley Nº 471, de Relaciones Laborales en la
Administración de la Ciudad Autónoma de Bs. As. y su normativa
reglamentaria
Recordemos que la reglamentación no puede desnaturalizar los
principios legales establecidos en esta ley.
Los convenios colectivos celebrados y aprobados de
conformidad con lo dispuesto en la Ley 471; por este Convenio
Colectivo; por voluntad de las partes.
El CCT/10 es fuente de regulación. Adiciona que los convenios colectivos
serán válidos y aplicables en tanto contengan normas más favorables a los
trabajadores que las previstas en leyes vigentes. Las cláusulas de los
convenios colectivos que supriman o reduzcan los derechos previstos en
leyes vigentes o posteriores serán nulas y sin valor, y se considerarán
sustituidas de pleno derecho por las normas legales que correspondan
La Ley Nacional de Riesgos del Trabajo Nº 24557 y la Ley
Previsional Nº 24241, sus modificatorias y complementarias
Estas leyes nacionales son aplicables, sin perjuicio de las reglamentaciones
que a nivel local se establezcan.
Los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo
(OIT)
Las reglamentaciones y normas que se dicten no deben contradecir los
Convenios de la Organización Internacional del Trabajo
Las normas reglamentarias
2. PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES
De los principios que rigen las relaciones laborales en la administración
pública porteña podemos mencionar:
o Ingreso por concurso público abierto.
o Ejercicio de las funciones sobre la base de objetivos
acordados, eficiencia y eficacia en la prestación del servicio.
o Calidad de atención al ciudadano.
o Un régimen de movilidad funcional que permita la mejor
utilización de los recursos humanos, sobre la base del respeto
a la dignidad personal de los trabajadores de la Ciudad, y en
correlación con el empleo de métodos sistemáticos y
permanentes de formación profesional.
o Establecimiento de un régimen remuneratorio que incentive la
mayor productividad y contracción a las tareas de los
trabajadores de la Ciudad.
o Conformación de organismos paritarios encargados de
prevenir y solucionar los conflictos colectivos de trabajo en el
ámbito de la administración, y garantizar la prestación de los
servicios esenciales.
Los principios enunciados anteriormente son algunos de los expuestos en el
art. 2º de la ley, a cuya lectura deben remitirse, a fin de conocer su
totalidad.
ÁMBITO DE APLICACIÓN
El ámbito de aplicación de una ley da a conocer la delimitación de validez
de la ley; nos dice cuándo, dónde y sobre quiénes se aplicarán sus
disposiciones.
El Capitulo II de la ley, en el art. 4º indica, en primer lugar, dónde y a
quiénes debe ser aplicada y posteriormente, determina quiénes quedan
excluidos de la generalidad de esta ley. El art. 5º hace referencia a la
situación del personal alcanzado por otro régimen jurídico.
Entonces, siguiendo su lectura, observamos que este plexo normativo se
aplica en el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sobre el
personal de la Administración Pública del Gobierno de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, dependiente del Poder Ejecutivo, inclusive, entes
jurídicamente descentralizados, sociedades estatales y el personal
dependiente de las comunas.
Asimismo, destaca que no es de aplicación a estos trabajadores el régimen
de la Ley Nacional Nº 20744, es decir, la Ley de Contrato de Trabajo.
Por último, detalla quiénes quedan excluidos de su ámbito de aplicación.
Ellos son:
1. el Jefe y Vicejefe de Gobierno, los Ministros, Secretarios,
Subsecretarios, Directores Generales y los titulares de los entes
descentralizados;
2. el personal que preste servicios en la Legislatura y en el Poder Judicial
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires;
3. el Procurador General, el Síndico General, los Auditores Generales de la
Ciudad, el Defensor del Pueblo y sus Adjuntos
¿Qué dice el CCT/10? En su artículo 3º, agrega que sus “disposiciones son
aplicables al personal bajo relación de dependencia del Poder Ejecutivo de la
Ciudad de Buenos Aires, conforme lo establecido en la Ley 471, a los
organismos adheridos a dicha Ley o los que pudieran integrarse a partir de este
convenio, incluidos los niveles de la carrera administrativa correspondientes,
dentro de los mismos ámbitos de aplicación personal y territorial preexistentes
a su vigencia.”
ESTATUTOS PARTICULARES
El art. 5º de la Ley 471 dirige la atención a los estatutos particulares que rigen a
varios colectivos de empleados públicos del GCBA.
Los estatutos son normas jurídicas que imponen reglas de conducta a
actividades específicas. Sus efectos son para todos aquellos a los que la
norma se refiere en forma específica
El Estatuto del Docente Municipal establecido en la Ordenanza 40.593 es uno
de ellos. Otro, el Estatuto del Personal del Ente Único Regulador de los
Servicios Públicos de la CABA (Resolución N° 84/ GCABA/ EURSP/ 03); el
Estatuto del Personal de la Policía Metropolitana (Ley 2947/08) es de los más
recientes.
¿Qué sucede con personal alcanzado por los estatutos particulares?
El art. 5º nos remite al art. 66 que establece lo siguiente: “los estatutos
particulares mantendrán su vigencia hasta tanto las partes celebren un
convenio colectivo de trabajo. La reglamentación proveerá de un marco
regulatorio específico para la negociación colectiva de los trabajadores
comprendidos en dichos estatutos.”
Con lo cual, rigen para los miembros actuales y los que se incorporen en el
futuro, mientras que las partes no celebren un convenio colectivo de trabajo.
DEL INGRESO
La ley dispone cómo se formaliza el ingreso; luego, enumera las condiciones
de admisibilidad y, por último, la nulidad de las designaciones. Por su parte, el
CCT/10 adiciona más situaciones especiales para la admisión y detalla los
requisitos de ingreso.
Como principio general, como norma fundamental que rige a todos los
individuos que sean ingresados al Gobierno de la Cuidad se establece que el
ingreso se formaliza mediante acto administrativo emanado de autoridad
competente. Con el acto administrativo se perfecciona la designación
Requisitos para el ingreso
El Capítulo II del CCT /10, denominado “Del personal de planta permanente”
determina los requisitos para el ingreso. Ellos son:
a) Ser argentino nativo, naturalizado o por opción.
b) Acreditar idoneidad para la función o cargo, la que se evaluará en el
respectivo concurso.
c) Acreditar aptitud psicofísica para la función a la que se aspire ingresar,
debiéndose someter el aspirante al examen pre ocupacional que
determine la reglamentación.
d) Ser mayor de 18 años de edad.
e) Nivel primario o secundario completo, conforme la naturaleza de las
tareas a realiza
Además, el CCT /10, incorpora este derecho para el ingreso.
Artículo 24.- Cuando se produzca el fallecimiento de un agente que sea único
sostén de un núcleo familiar, se reservará la partida que deja el fallecido para
un familiar directo de ese núcleo familiar, en tanto cumpla con los requisitos
generales de ingreso, a excepción del concurso público.
CONDICIONES DE ADMISIBILIDAD
La admisibilidad expresa la cualidad de algo que puede admitirse, aceptarse. Si
bien el artículo 7º de la ley y el 23 del CCT tratan sobre las condiciones de
admisibilidad, en realidad, exponen criterios o razones de inadmisibilidad.
Ambos expresan, quiénes no pueden ingresar.
Acabamos de leer que el artículo 7º de la Ley 471 es el que enumera las
razones de quiénes no pueden ingresar. La Ley 3386, sancionada el
03/12/2009, modificó este artículo, el cual quedó redactado como se transcribe
a continuación.
a. Quienes hubieran sido condenados o se encuentren procesados con auto de
procesamiento firme situación procesal equivalente por delito contra la
Administración Pública Nacional, Provincial, Municipal o de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires o estuvieren afectados por inhabilitación
administrativa o judicial para ejercer cargos públicos.
b. Quienes hubieran sido condenados o estuvieren procesados con auto de
procesamiento firme o situación procesal equivalente como autores, partícipes
en cualquier grado, instigadores o encubridores por delitos considerados como
imprescriptibles en el ordenamiento jurídico vigente.
c. Las personas que hayan ejercido los cargos de titulares de los diferentes
poderes ejecutivos, ministros, secretarios, subsecretarios o equivalentes en
cualquier dependencia del Estado nacional, provincial o municipal, en períodos
de interrupción del orden institucional y democrático.
d. Quienes hubieran sido sancionados con exoneración en cualquier cargo
público, hasta tanto no sea dispuesta la rehabilitación.
e. Quienes hubieran sido sancionados con cesantía firme conforme a lo que se
establezca por vía reglamentaria.
f. Quienes se hubiesen acogido a un régimen de retiros voluntarios a nivel
nacional, provincial o municipal hasta después de transcurridos al menos cinco
(5) años de operada la extinción de la relación de empleo por esta causa.
A su vez, el CCT/10, en el artículo 23, expone:
El inhabilitado para el ejercicio de cargos públicos, ya sea esta
inhabilitación decretada en sede administrativa o judicial, mientras no
sea rehabilitado.
El sancionado con medida expulsiva, en cualquiera de los tres poderes,
en el ámbito Nacional, Provincial o Municipal, hasta tanto no sea
rehabilitado.
El que se encontrare procesado o condenado por infracción a las
disposiciones de la Ley Nacional de Defensa de la Democracia o por
delitos de lesa humanidad.
Para concluir, el Capítulo III, finaliza sosteniendo que las designaciones
efectuadas en violación a lo dispuesto en la presente ley son nulas.