CONCEPTO DE ARQUITECTURA
Marco Vitruvio proponía en su tratado “De Architectura”, que la arquitectura descansa sobre tres
principios básicos, la Venustas (belleza), la Firmitas (firmeza) y la Utilitas (utilidad), siendo finalmente:
la arquitectura, un equilibrio entre estas tres variables y la ausencia de una de ellas, haría que tal
obra no pudiera ser considerada como tal.
1- Vitruvio (Siglo I a.C) Venustas, Utilitas, Firmitas
2- Alberti (Siglo XV) Voluptas, Commoditas, Firmitas
3- Blondel (Siglo XVIII) Gracia, Comodidad, Solidez
Arquitectura como ciencia de la edificación (siglo XVIII).
John Ruskin: “el arte de disponer y adornar los edificios levantados por el hombre para
cualquier fin, de forma que su simple vista pueda contribuir a la salud mental, vigor y
goce del espíritu”.
Violet Le Duc: “en la construcción está la razón de lo edificado y, por tanto, la forma y la
apariencia de un edificio estará en función del procedimiento constructivo que se
emplee. Propone un creso racionalista de sinceridad en la tecnología, en el uso de
nuevos materiales, de primacía de construcción ante figuración”
G Semper(arquitecto alemán del siglo XIX): señala por primera vez la idea estética del
espacio como determinante del carácter artístico de la arquitectura. Definirá la
arquitectura como la materialización de un espacio interior capaz de albergar las
actividades humanas.
Las formas dependen del material empleado, la técnica de trabajo y la finalidad
puramente utilitaria que estas formas han de cumplir.
August Schmarsow (1853-1936) puso énfasis en la creación de espacios más que de
formas en la arquitectura. Considera el origen de la arquitectura en la formación de un
espacio tridimensional vacío, que el gesto creador del hombre configura alrededor de su
cuerpo. El espacio está determinado por la medida del cuerpo humano, por su
configuración, por el movimiento, la utilidad, etc.
La noción de espacio como categoría propia de la arquitectura es una noción moderna; emerge de la
cultura centroeuropea. Cualidades del espacio moderno serán; abstracto, infinito (anti espacio), basado
en medidas, lógico, científico y matemático; espacio arquitectónico que puede anclarse sin ninguna
relación con el entorno.
Para la segunda mitad del siglo XX la tarea de la arquitectura será la de edificar lugares para el habitar. El
lugar viene definido por las cualidades de las cosas y de los elementos, por los valores simbólicos,
geográficos e históricos; es ambiental y está relacionado con el cuerpo humano; por tanto el término de
espacio es sustituido por lugar.
Inmanuel Kant definía la arquitectura como el arte de construir sistemas.
Hegel, quien definió una verdad sistemática que consistiría en la articulación de cada una de las
cosas con el todo.
Se entiende por sistemas un conjunto de elementos heterogéneos (naturales o no), de distintas
escalas, que están relacionados o articulados entre sí, con una organización interna que intenta
estratégicamente adaptarse a la complejidad del contexto (cómo se articulan objetos
arquitectónicos entre si, con los espacios públicos, proyectos en el paisaje y en el territorio,
etc.), y que constituye un todo que no es explicable por la mera suma de sus partes.
EL CONCEPTO DE SISTEMA EN ARQUITECTURA
Cada parte del sistema está en función de otra; no existen elementos aislados. Dentro de la
diversidad de sistemas que se pueden establecer, la arquitectura y el urbanismo son sistemas de
tipo funcional, espacial, constructivo, formal y simbólico. Con el sistema de Beaux Arts, a principios
del siglo XX, culmina la tradición de los primeros sistemas arquitectónicos: el orden del templo
griego, es decir, el lenguaje clásico; un sistema basado en elementos y partes que se combinan
según leyes de axialidad, simetría y repetición.
EL CONCEPTO DE SISTEMA EN ARQUITECTURA
Nuevos programas arquitectónicos más complejos (estaciones, rascacielos, aeropuertos, edificios
públicos, etc.) pusieron en crisis un sistema de Beaux Arts basada en una composición rígida, cerrada y
simétrica, de partes previamente establecidas y que formaban un edificio definitivo. En consecuencia,
los objetivos de los arquitectos modernos fue inventar diferentes mecanismos para poder desarrollar
grandes sistemas complejos y con capacidad de crecer.
La arquitectura moderna rompe y separa este sistema cerrado y experimenta con nuevos sistemas
mucho mas flexibles, ofrece una libertad que incluye desde la tecnología de la construcción de edificios
hasta la conformación de los espacios libres.
La paulatina pérdida de peso y masa de la arquitectura tiene que ver con la búsqueda de la relación con
el sol, el aire, las vistas, hasta llegar a una arquitectura racionalista, liviana y transparente, de forjados
delgados, fachadas de vidrio y carpintería con finos perfiles metálicos que interactúan con toda la
energía del entorno. Todo ello tiene que ver con la consecuencia de proyectar sistemas capaces de
adaptarse mejor al entorno.
Se debe reconocer, sin embargo, que el orden tradicional sobrevivió durante un tiempo en la
arquitectura académica, en cualquier caso, la superación de la crisis del sistema clásico no resultó fácil,
ni siquiera para los modernos.
Superadas los cánones del academicismo, la arquitectura contemporánea se ha caracterizado por la
búsqueda constante de distintas alternativas para afrontar esta crisis del sistema compositivo clásico y
para conseguir, con formas abstractas, una mayor complejidad y diversidad, aspirando a una nueva
monumentalidad.
Así la arquitectura moderna entra en crisis; la tecnología y las formas modernas permiten volúmenes
que por su transparencia y reflejos se desmaterializan, se convierten en imágenes evanescentes y
transitorias, tal como ya se intuía en los proyectos de rascacielos para Berlín (1922) de Mies.
En la segunda mitad del siglo XX se produce el desmoronamiento del discurso de la unicidad frente a la
paulatina aparición de las nuevas conciencias de la diversidad y la otredad, las visiones desde
perspectivas que enfatizan las diferencias de clase, raza y género entrando definitivamente el
predominio de una validez para todos.
De la idea de un sistema producible en serie, sólo queda el camino de las relaciones entre objetos, los
sistemas abiertos y complejos, la radical diversidad de las formas dinámicas, creadas como proceso y
que quieren llegar a estar sin ser impuestas ni definitivas. Por ello, hablamos de los sistemas
arquitectónicos contemporáneos y éstos sólo pueden entenderse en relación a su contexto.