informática Forense
Nombre:
Pamely Darielis
Apellido:
Peña Bencosme
Matricula:
2022-0220
Tema:
Conceptos - Ciencias Forenses y Criminalística
Definición y Relación entre Ciencias Forenses y Criminalística:
Ciencias Forenses:
Las ciencias forenses, también conocidas como criminalística científica, son un
campo multidisciplinario que aplica principios y métodos científicos al análisis de
evidencia física con el fin de ayudar al sistema legal en la investigación de delitos
y la administración de justicia. Abarca una amplia gama de disciplinas,
incluyendo: Química, Biología, Física, Informática, Patología, Odontología,
Antropología, etc.
Los científicos forenses utilizan su experiencia y habilidades en estas áreas para
examinar una amplia gama de evidencia, como: Huellas dactilares, ADN,
Sangre, Fluidos corporales, Armas de fuego, Drogas, Documentos, Evidencia
digital, etc.
Los resultados de sus análisis se utilizan para: Reconstruir la escena del crimen,
Identificar a los sospechosos, Exonerar a los inocentes, Proporcionar pruebas
en los tribunales, entre otros.
Criminalística:
La criminalística, a menudo considerada como una subdisciplina de las ciencias
forenses, se centra en la aplicación de métodos científicos para la investigación
de delitos. Los criminalistas trabajan en la escena del crimen para recopilar,
preservar y analizar evidencia física. Utilizan su conocimiento de la ciencia del
crimen y las técnicas de investigación para:
• Identificar la naturaleza del crimen.
• Determinar cómo se cometió el crimen.
• Identificar a los posibles sospechosos.
Relación entre Ciencias Forenses y Criminalística:
La criminalística y las ciencias forenses trabajan en conjunto para resolver
crímenes. Los criminalistas recopilan la evidencia física en la escena del crimen,
mientras que los científicos forenses la analizan en un laboratorio. Los resultados
del análisis de laboratorio se utilizan para informar las investigaciones
criminalísticas y proporcionar pruebas en los tribunales.
En resumen, la criminalística se centra en la escena del crimen y la recolección
de evidencia, mientras que las ciencias forenses se enfocan en el análisis de
laboratorio de la evidencia. Ambas disciplinas son esenciales para la
investigación criminal y trabajan juntas para resolver crímenes y llevar a los
delincuentes ante la justicia.
Historia y Evolución:
Antigüedad: Los primeros indicios de prácticas forenses se remontan a
civilizaciones antiguas como la egipcia, la china y la romana. Por ejemplo, en la
antigua China, en el siglo XIII a.C., ya se utilizaba la medicina legal para
determinar la causa de la muerte. Los romanos también desarrollaron métodos
rudimentarios de investigación criminal, como la observación de huellas y la
utilización de testigos.
Edad Media: Durante la Edad Media, la superstición y las creencias religiosas
influenciaron en gran medida la percepción de la justicia y la investigación
criminal. Sin embargo, surgieron algunos avances, como la creación de
tribunales especializados en resolver disputas legales y criminales.
Renacimiento y Siglos XVIII y XIX: Durante el Renacimiento, la ciencia comenzó
a desempeñar un papel más importante en la investigación criminal. Uno de los
hitos más significativos fue el desarrollo de la autopsia como herramienta para
determinar la causa de la muerte. En el siglo XIX, científicos como Alphonse
Bertillon en Francia y Sir Francis Galton en Inglaterra, introdujeron métodos más
sistemáticos de identificación, como la antropometría y la dactiloscopia (huellas
dactilares).
Siglo XX: El siglo XX marcó un período de avances significativos en las ciencias
forenses y la criminalística. La introducción de nuevas tecnologías, como la
fotografía, el análisis de ADN, la espectrometría de masas y la cromatografía,
revolucionó la forma en que se investigan los crímenes y se presentan pruebas
en los tribunales. Además, se desarrollaron disciplinas especializadas dentro de
las ciencias forenses, como la balística, la odontología forense y la entomología
forense.
Siglo XXI: En el siglo XXI, la tecnología sigue desempeñando un papel crucial en
la evolución de las ciencias forenses y la criminalística. La informática forense,
la inteligencia artificial, la nanotecnología y la biotecnología están siendo cada
vez más utilizadas para resolver crímenes y analizar evidencias de manera más
eficiente y precisa.
En resumen, las ciencias forenses y la criminalística han experimentado una
evolución significativa a lo largo de la historia, desde sus orígenes en las
prácticas antiguas hasta la sofisticada aplicación de tecnologías modernas en la
resolución de crímenes. Estos campos continúan desarrollándose y
adaptándose a medida que avanza la ciencia y la tecnología.
De donde viene la palabra Forense:
La palabra "forense" proviene del latín "forensis", que significa "perteneciente o
relativo al foro". En la antigua Roma, el foro era un lugar público donde se
desarrollaba la vida social, política y comercial de la ciudad. Era allí donde se
celebraban las asambleas populares, se impartía justicia y se realizaban
diversas actividades públicas.
Por lo tanto, el término "forense" originalmente se refería a todo aquello que
estaba relacionado con el foro. Con el tiempo, su significado se fue
especializando para referirse a las actividades relacionadas con la justicia, ya
que era en el foro donde se juzgaban los casos y se aplicaban las leyes.
En la actualidad, la palabra "forense" se utiliza principalmente para describir las
ciencias forenses, que son un conjunto de disciplinas científicas que se aplican
a la investigación de crímenes y otros hechos delictivos. Las ciencias forenses
utilizan técnicas de diversas áreas como la biología, la química, la física y la
informática para analizar las pruebas y los indicios encontrados en la escena del
crimen.
La importancia de las ciencias forenses radica en que permiten obtener pruebas
científicas que pueden ser utilizadas para determinar la causa de la muerte,
identificar a los responsables de un delito y reconstruir los hechos. De esta
manera, las ciencias forenses son una herramienta fundamental para la justicia
y para garantizar el debido proceso legal.
Áreas Específicas de las Ciencias Forenses:
1. Huellas dactilares (Dactiloscopia): La dactiloscopia es el estudio de las
huellas dactilares para identificar a individuos. Cada persona tiene
patrones únicos en sus dedos, y estos patrones se utilizan para fines de
identificación en la investigación criminal y la aplicación de la ley.
2. Entomología forense: La entomología forense utiliza el estudio de los
insectos para ayudar en investigaciones criminales. Los insectos pueden
ser utilizados para determinar el intervalo post-mortem, la ubicación de la
muerte, y proporcionar pistas sobre la ubicación del cuerpo o la presencia
de sustancias como drogas o venenos.
3. Balística: La balística forense se encarga del análisis de las armas de
fuego, municiones y las marcas que estas dejan en las balas y casquillos.
Esto puede ayudar a determinar el tipo de arma utilizada, la distancia
desde la que se disparó y a veces incluso la identidad del tirador.
4. Toxicología forense: La toxicología forense se centra en el análisis de
sustancias químicas en el cuerpo humano para determinar si han
contribuido a una muerte o un delito. Esto incluye el estudio de drogas
ilegales, alcohol, venenos y otras sustancias tóxicas.
5. Odontología forense: La odontología forense se ocupa del análisis de los
restos dentales para identificar a personas desconocidas o para ayudar
en la identificación de víctimas en desastres o crímenes. Los odontólogos
forenses también pueden analizar lesiones dentales para proporcionar
información sobre cómo ocurrió un crimen o accidente.
Fases, Procesos, Procedimientos y Métodos de Investigación:
Las investigaciones forenses generalmente siguen un conjunto de fases que
incluyen la identificación, la recopilación de evidencia, el análisis y la
presentación de resultados.
1. Identificación:
Procedimientos y métodos: En esta fase, el objetivo principal es identificar y
asegurar el lugar del crimen. Los investigadores forenses documentan
cuidadosamente el lugar, tomando fotografías, realizando croquis y recopilando
cualquier evidencia visible. Se pueden utilizar técnicas como la fotografía
forense, la medición de la escena del crimen y el uso de luminol para detectar
rastros de sangre ocultos.
2. Recopilación de evidencia:
Procedimientos y métodos: Una vez que se ha asegurado la escena del crimen,
se procede a recopilar evidencia física. Esto puede incluir cabello, fibras, fluidos
corporales, armas, casquillos de bala, documentos, entre otros. Los
investigadores utilizan técnicas como el embalaje adecuado de la evidencia, el
uso de hisopos estériles para recolectar muestras biológicas y la cadena de
custodia para garantizar la integridad de la evidencia durante su transporte y
almacenamiento.
3. Análisis:
Procedimientos y métodos: En esta fase, los expertos forenses examinan y
analizan la evidencia recolectada en el laboratorio. Se pueden emplear una
variedad de técnicas científicas y forenses, como la cromatografía, la
espectrometría, la microscopía, la genética forense, entre otras, dependiendo
del tipo de evidencia y del crimen en cuestión. El análisis tiene como objetivo
extraer información relevante que pueda ayudar a resolver el caso y
establecer la verdad de lo sucedido.
4. Presentación de resultados:
Procedimientos y métodos: Una vez completado el análisis, los resultados se
presentan de manera clara y concisa, tanto por escrito como verbalmente. Esto
puede incluir informes forenses detallados, testimonios en tribunales, y la
participación en interrogatorios con los investigadores y abogados. Es importante
que los resultados sean presentados de manera imparcial y objetiva, resaltando
los hallazgos significativos y cualquier limitación en los métodos utilizados.
Estas fases generales y sus procedimientos y métodos asociados proporcionan
un marco estructurado para la investigación forense, ayudando a los
investigadores a recopilar, analizar y presentar evidencia de manera efectiva
para resolver crímenes y administrar justicia.
Reflexión Personal
La medicina forense es el área de las ciencias forenses que más me resulta
fascinante y relevante. La razón principal es su papel fundamental en la
búsqueda de la verdad y la administración de justicia en casos criminales. Hay
varias razones por las cuales considero que la medicina forense es la mejor área
dentro de las ciencias forenses:
Importancia en la resolución de crímenes: La medicina forense desempeña un
papel crucial en la resolución de crímenes al proporcionar evidencia científica
sobre la causa y la manera de la muerte de una víctima. Los médicos forenses
utilizan su experiencia en anatomía, patología, toxicología y otras disciplinas
médicas para realizar autopsias y determinar las circunstancias en torno a una
muerte sospechosa.
Identificación de víctimas desconocidas: Los médicos forenses pueden
desempeñar un papel vital en la identificación de víctimas desconocidas a través
del análisis de restos humanos, especialmente en casos de desastres naturales,
accidentes graves o crímenes violentos. Utilizando técnicas como la odontología
forense, la antropología forense y el análisis de ADN, pueden ayudar a dar
nombre a aquellos que han perdido la vida en circunstancias trágicas.
Análisis de lesiones y heridas: Los médicos forenses son expertos en analizar y
documentar lesiones y heridas en las víctimas, lo que puede proporcionar pistas
cruciales sobre la causa y el contexto de un crimen. Su capacitación médica les
permite distinguir entre lesiones accidentales, autoinfligidas y causadas por
terceros, lo que es esencial para establecer la culpabilidad o inocencia de los
sospechosos.
Evaluación de intoxicaciones y envenenamientos: La toxicología forense, una
parte integral de la medicina forense, se centra en el análisis de sustancias
químicas en el cuerpo humano y su papel en las muertes sospechosas. Los
médicos forenses pueden identificar la presencia de drogas, venenos u otras
sustancias tóxicas, lo que ayuda a determinar si una muerte fue accidental,
suicida o homicida.
En resumen, la medicina forense destaca por su importancia en la resolución de
crímenes, la identificación de víctimas, el análisis de lesiones y heridas, y la
evaluación de intoxicaciones y envenenamientos. Su papel en la búsqueda de la
verdad y la justicia en casos criminales la convierte en un área de las ciencias
forenses absolutamente esencial y relevante.