Comunidades indígenas y su acceso a la información
Comunidades indígenas y su acceso a la información
usuarios de la información
Abstract
Introducción
A unque los pueblos indígenas son los referentes culturales de las naciones
latinoamericanas, resulta que son los menos beneficiados del progreso y
los desarrollos y cambios sociales que haya tenido el país donde se encuentre
inmersa la comunidad indígena.
Con respecto a lo anterior es preciso exponer las diferencias sociales,
económicas y educativas que existen entre las comunidades indígenas y los
centros urbanos. Además, es preciso reflexionar sobre las formas en las que
el Estado moderno, intenta crear una nación o Estado nacionalista a costa de
la desaparición de las comunidades indígenas, sin pensar en que las raíces de
las naciones están precisamente en estos pueblos.
Las comunidades indígenas pueden ser consideras como aquellas que con-
servan la herencia y el origen de un país, y que a la vez son objeto de discri-
minación, desprecio social, marginación y olvido. Es decir, “el ser indígena
es señal de la negación primera”,2 y de la negación de todos los derechos hu-
manos y ciudadanos.
Con la conquista de gran parte de los pueblos autóctonos de América
Latina por parte de los españoles, la unión de la cultura colonizadora con
la de las comunidades indígenas dio como resultado una comunidad con
características diversas, muchas de ellas contradictorias, debido a la fusión
violenta de dos identidades diferentes en su origen. Esta unión repercute en
el presente y arrastra diversos aspectos anclados en el pasado. Es decir, la
civilización española posee un rico legado de recuerdo mientras la indígena
es heredera de los logros de las civilizaciones prehispánicas, por lo que se
conjunta la presencia de lo tradicional con lo moderno, conjugando a la vez,
elementos de ambas culturas en un intento de vivir juntas, haciendo valer la
herencia recibida.
Por lo tanto, una comunidad indígena es aquella que concentra un legado
cultural, ocupa un lugar en todo país; se identifica respecto del resto de la
población porque habla un idioma distinto a la lengua oficial; y que además
1 Guillermo Bonfil Batalla, México profundo: una civilización negada, (México: Grijalbo, 1989),
p. 89.
2 Arturo Jiménez, “Los términos indio e indígena ocultan a los pueblos reales: Montemayor”,
en La Jornada de en medio, 3 agosto 2000. 211
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tiene usos y costumbres distintas; y cuya organización política, social, cultu-
ral y económica se diferencia de los otros sectores sociales, porque se sostie-
ne en sus costumbres.
Las comunidades indígenas cuentan con una identidad propia que deben
defender en la nación o país en el que viven, ya que se sienten amenazadas en
su identidad, porque su existencia en la sociedad en la que intentan desarro-
llarse se encuentra al margen de la misma.
Pero todo país está compuesto a su vez por dos elementos esenciales: las
personas que los integran y el espacio geográfico con el que establecen un
sentido de pertenencia, y que puede ser comunal, cuando es la tierra la prin-
cipal fuente de subsistencia. Asimismo, aunado a dichos elementos, es nece-
sario considerar las tradiciones indígenas, la historia, la cultura local, las cos-
tumbres, los hábitos de vida, la alimentación, así como las expresiones orales
y monumentales, todo lo que aporta un sentido de identidad.
Un país viene siendo
la constitución de una nación, procura asociar de una manera política los intereses
de un poder único, ya sea federal o central, con un orden jurídico y con una cultu-
ra única, aunque ésta pueda tener variantes sobre el mismo territorio, es decir, una
asociación de ciudadanos constituida como un territorio determinado.3
212 3 Frantz Fanon. Los condenados de la tierra (México: FCE , 1961), p. 47.
LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
Para todo ser humano la forma más elemental de aprender es a través de los
sonidos, la lengua. El primer contacto de aprendizaje es por medio de la pa-
labra hablada, la cual se aprende de la madre, el padre y los familiares. Entre
4 Organización Internacional del Trabajo,“Convenio número 169 sobre pueblos indígenas y tri-
bales en países independientes”, en América Indígena 58; 3.4 jul.-dic, 1996. 213
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más se comunica una persona, la lengua va creando esquemas de informa-
ción y líneas de contacto con el mundo interno (la familia) y el externo, la
comunidad.
Por eso, es preciso señalar que: “La historia o tradición oral se articula y
trasmite por medio del idioma, sin embargo, se dice que la pérdida del idio-
ma es la pérdida de la cultura”.5
La oralidad es el soporte de la palabra hablada, que puede ser tan vieja
como el género humano; la transmisión de las culturas, incluyendo los mitos
y leyendas, depende de cada lengua.
Por su parte, la escritura es un fenómeno relativamente reciente que ha
revolucionado la forma de transmitir las ideas. Por citar un ejemplo, en el
siglo XIX los intelectuales pusieron en duda la validez de la transmisión oral
como medio de transmisión de las ideas de una generación a otra. Sin embar-
go, se puede constatar, que al estudiar las comunidades que carecen de un
sistema de escritura (como ciertas comunidades indígenas de México), ésta
carencia no es impedimento para la transmisión de ideas.
En el siglo XX, “los mismos hombres de letras desarrollaron métodos
de análisis para aceptar las bases de los valores históricos que surgían de las
fuentes orales”; 6 estos métodos actualmente están sirviendo para crear ban-
cos de datos en los que se rescata la herencia de la oralidad como medio de
identidad regional y nacional.
En algunos pueblos indígenas todavía se mantienen las formas más tra-
dicionales para transmitir los conocimientos, herencias y costumbres de la
comunidad, como son:
los relatos y las fábulas, éstas son las más conocidas de las tradiciones; los mitos,
las narraciones épicas y genealógicas; los proverbios, las adivinanzas y enigmas; las
canciones y las conversaciones familiares.7
5 John D. Waiko, “Safeguarding Papau New Guinean culture in the next millennium: educa-
tional reforms and preservation of cultural traditions”, en Collecting and safeguarding the oral
traditions: an international conference. Khon Kaen, Tha., 1999.
6 Ibídem.
7 Mbathio Sall, “The importance of oral tradition for children: case of countries of the Sahel”,
en Collecting and safeguarding the oral tradition : an international conference, Khon Kaen, Tha.,
214 1999.
LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
orientados y educados por los bisabuelos, abuelos y padres, los cuales les ense-
ñan en su lengua natal las actividades que deben desarrollar mientras crecen.
El propósito de la tradición oral reside en su concepción didáctica, es de-
cir, “se extrae la esencia de los valores humanos, a través del conocimiento de
la naturaleza, los comportamientos sociales y morales y de la creación de un
héroe”.8
En los primeros años de vida de una persona, tanto en un pueblo indíge-
na, como en una comunidad urbana, la oralidad es el medio más común de
enseñanza y socialización, por lo que ésta puede interpretarse de la siguiente
manera:
Es una fracción de nuestro tesoro nacional, el cual se integra con varios elementos:
el primero debe entenderse como el paso para guiar y ayudar a determinar la sus-
tancia de la identidad de la comunidad futura. Enseguida debe reconocerse que
no falta mucho para destruir las tradiciones o sitios arqueológicos, en los cuales
los daños son irreversibles y éstos no son propiedades culturales renovables. En
las tradiciones y los sitios de nuestros antepasados se encuentran los valores in-
trínsecos de los cuales obtenemos valiosos datos informativos. Por último, existen
valores culturales los cuales deben desarrollarse como bienes públicos rentables
para el país9
En numerosas partes del mundo existen comunidades que cuentan con una
gran tradición histórica y características culturales y educativas que condicio-
nan el uso de su información. Al tratar de integrar esas comunidades al de-
sarrollo de una nación, lo único que se hace es negar su origen y segregarlas
de su participación en el Estado-nación. En este contexto, se debe pugnar
por conocer sus necesidades informativas y su comportamiento informativo,
ya que cuentan con patrones propios para generar, transmitir y difundir la
8 Ibídem.
9 Waiko, op. cit. 215
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información entre los miembros de la comunidad, con el fin de preservar su
cultura y tradiciones o sus remanentes, ante el proceso civilizador dominante.
Todo bibliotecario que vaya a planear algún servicio tiene, por principio, que
identificar sistemáticamente los perfiles y necesidades de la comunidad usua-
ria de la información. Tanto el perfil de la comunidad como el del usuario
permitirán identificar las características de la información que necesita la co-
munidad estudiada.
Para identificar el perfil de la comunidad se deben analizar:
10 Alan Buch, The basic of information work (London: Clive Bingley, 1984): 17.
11 Patricia Hernández Salazar. La formación de usuarios de información en instituciones de educa-
216 ción superior (México: CUIB, 1998): 5
LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
Es preciso subrayar que los parámetros anteriores sirven sólo para transi-
tar en un cierto tipo de comunidad y de usuarios, y no deberían ser presen-
tados como el fin para crear categorías, tipologías de servicios y usuarios que
puedan reflejar en la generalidad de la comunidad. Además, no se trata de
ubicar a estos usuarios dentro de un patrón general. Así, cualquier actividad
relacionada con la creación de servicios y la identificación de necesidades de
información, invariablemente, se limitarán al fenómeno de los perfiles y ne-
cesidades de información.
De los dos aspectos anteriores se desprende la siguiente pregunta: ¿Cómo
pueden identificarse el perfil y las necesidades de los usuarios de información
en una comunidad indígena mexicana si se carece de estudios bibliotecológi-
cos al respecto?
Al analizar las culturas indias con frecuencia es difícil establecer:
Los límites que separan lo económico de lo social: como difícil es distinguir lo que
se cree, de lo que se sabe; el mito de la explicación y de la memoria histórica; el
rito de los actos cuya eficiencia práctica ha sido comprobada una y otra vez, por
generaciones. Por eso, junto a lo que llamaríamos un sólido conocimiento empí-
rico, encontraremos prácticas rituales y creencias que llamaríamos mágicas, en un
esfuerzo por ajustar la realidad cultural india a nuestra propia categoría aunque
tales categorías en este caso, de origen occidental, no existan en esas culturas.14
15 Alfredo López Austin, “El núcleo duro, la cosmovisión y la tradición mesoamericana”, en Cos-
movisión, ritual e identidad de los pueblos indígenas de México (México: CNA : FCE , 2001): 49.
16 Ibídem, p.p. 53-57
218 17 Luz María Valdés, Los indios en los censos de población (México: UNAM, 1995): 273p.
LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
18 María del Rocío Graniel Parra, Edith Bautista Flores y Ariel A. Rodríguez García. “Acerca-
miento al perfil de recursos humanos para bibliotecarios rurales e indígenas: estudio de caso
220 en la Sierra Norte de Puebla” (Encuentro Latinoamericano... 2001): 81.
LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
es el tratamiento benévolo y respetuoso que dan los padres a los hijos. Ra-
ra vez se educa mediante la violencia física y no se coarta la participación
de los niños en la charla familiar.19
19 Ibídem. 221
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d) Persistencia. La mayoría de los indígenas que han sido formados en la
escuela insisten en conocer más sobre la cultura nacional que la local,
debido a que la primera tiene más posibilidades de aprender lo que la
segunda, la cual tiene como soporte de información la palabra habla-
da más que la escrita.
e) Motivación. Se encuentra por debajo del índice nacional debido a la au-
sencia de servicios bibliotecarios, además de las diferencias culturales,
cognitivas y lingüísticas y al alto grado de estigmatización sobre su pro-
pia cultura y lengua. Se trata de personas que, al no depender tanto de
lo escrito, tienden hacia lo oral como medio de acceso a la información.
f) Capacidad de análisis de la información. Como consecuencia de lo an-
terior, el lenguaje de saberes y conocimientos adquiridos es muy esca-
so a consecuencia de que lo aprendido está sustentado más en lo oral
que en lo escrito. Es por eso que las características del análisis de la
información contrastan con las necesidades de información y las posi-
bilidades de vida de los indígenas.
g) Conciencia del universo de información sobre la disciplina. A pesar de
que se cuenta con un amplio conocimiento sobre la diversidad de in-
formación en estos grupos, la falta de servicios bibliotecarios limita
el acceso a ella. Por otra parte, el constante uso de la transmisión de
ideas de forma oral, propicia que el indígena interprete el universo de
la información de forma hablada más que escrita y que no valore este
soporte de forma permanente.
h) Disponibilidad de recursos de información. Hay una escasez de recur-
sos de información en las lenguas indígenas del país, a lo que se agre-
ga la carencia de servicios bibliotecarios, pues al no haber atención
a estas comunidades, no puede haber servicios por falta de materia
prima: la información escrita en lengua indígena.
i) Medio ambiente en el que se desarrolla el usuario. Las comunidades
indígenas viven en constante contacto con la naturaleza, y tienen un
sentido de libertad y comunicación con ésta, lo cual le permite al in-
dígena no atarse o esclavizarse al tiempo apresurado que caracteriza
a las zonas urbanas. Es decir, coloca en el mismo plano de necesidad,
actos de carácter aparentemente muy distintos, como por ejemplo, la
selección adecuada de las semillas que debe sembrar, y hace una ce-
remonia propiciatoria para tener un buen tiempo. En otras palabras,
busca obedecer los principios de orden universal, con los que el hom-
bre se realiza y cumple su destino trascendente.
j) Manejo del lenguaje. Ante la presencia de representantes de nuevas
ideas, costumbres o hábitos de vida, los padres de los niños indígenas
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LAS COMUNIDADES INDÍGENAS COMO USUARIOS DE LA INFORMACIÓN
les piden a sus hijos que no hablen la lengua de sus antepasados. Más
bien les pide que se preparen dentro de la cultura y lengua oficial con
el propósito de adaptarse a nuevas circunstancias, y que se apropien
de aquellos elementos culturales ajenos que les sean útiles y compati-
bles para inventar nuevas soluciones, nuevas ideas, nuevas estrategias
de acomodamiento que les permitan el acceso a un patrimonio cultu-
ral común, propio y distintivo.
Demanda de la información
tradiciones
Hechos
históricos
Diversos
cultivos
Diversos
festejos
Relativas a
negocios
Áreas del
conocimiento
¿Cómo ser
profesionista?
Relativas a la
comunidad
Relativas a la
su educación
a EUA?
de la salud
¿Cómo emigrar
Aspectos
Costumbres y
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En la gráfica podemos observar que los individuos entrevistados, de-
muestran interés por diversos tópicos que, de acuerdo con la investigación
realizada, nos dan una clara muestra de sus necesidades de información, las
cuales se mencionan a continuación en orden de prioridad:
Conclusiones
20 Ref. Aunque como ya se ha expresado, cada comunidad tiene sus propias necesidades de
228 acuerdo a los factores externos e internos que las rodean.
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Bibliografía consultada
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