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No te Preocupes: Confía en Dios

El documento presenta una enseñanza de Jesucristo sobre no preocuparse ni afanarse por las cosas materiales de la vida. Jesús les dice a sus seguidores que no se preocupen por lo que comerán, beberán o vestirán, sino que busquen primero el reino de Dios y confíen en que Él proveerá todas sus necesidades.

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No te Preocupes: Confía en Dios

El documento presenta una enseñanza de Jesucristo sobre no preocuparse ni afanarse por las cosas materiales de la vida. Jesús les dice a sus seguidores que no se preocupen por lo que comerán, beberán o vestirán, sino que busquen primero el reino de Dios y confíen en que Él proveerá todas sus necesidades.

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Esto que les voy a presentar es un discurso que Jesucristo les habló a todos los que

escuchaban. Este es uno de los mejores consejos y enseñanzas que el Señor nos dejó para
estos tiempos.

Esta fue su enseñanza en el libro de Mateo 6:25-34

Jesucristo hablándoles dijo:

Por tanto, os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de
beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el
cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen
en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que
ellas?

¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?

Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no
trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió, así como
uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la
viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?


Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis
necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y
todas estas cosas os serán añadidas.

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a
cada día su propio mal.

*********************

¿Cuan afanado(a) te encuentras durante los tiempos festivos de la navidad, que ya se


aproximan?

El mes de diciembre es el mes más alegre y festivo en la mayoría de los países latinos, y
Estados Unidos de América. ¿O debería decir el mes de mayor estrés y depresión del año?

Es triste pensar que el mes en que celebramos la navidad, el nacimiento de nuestro Señor
Jesucristo, aunque muchos ya no lo quieren celebrar, en vez de ser un mes de gozo y de
fiesta es un mes en el que mucha gente se deprime, se angustia, viven en estrés, ansiedad y
depresión.

Muchos, en vez de pensar en lo que celebramos piensan en lo que han de gastar. Y es por
eso que llegan estos pensamientos depresivos a la mente, porque solo piensan en que tienen
que comprar regalos caros, sin tener mucho dinero, y sin saber como obtenerlo; cuando
antes se regalaba un simple regalo, y todos estaban contentos. Otros piensan que van a tener
que comprar ropa nueva porque ellos no pueden vestir lo mismo que han vestido durante
todo el año.

Y esas son unas de las razones por la cual pienso que la enseñanza de Jesucristo, la cual les
presenté anterior, es muy importante para estos tiempos.

El Señor mismo dijo que no nos afanemos, ni por el vestir, ni el comer, ni el beber.
Nosotros sabemos que necesitamos esas cosas, pero es que la gente teniendo comida en su
casa lo único que dicen es “aquí no hay nada que comer.” Teniendo miles de vestidos y
ropa para vestir dicen “yo no tengo nada para ponerme,” y lo primero que piensan es en ir a
gastar lo poco que tienen para saciar su vanidad. Jesucristo mismo dijo en Mateo 6:31-32
“No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis
necesidad de todas estas cosas.”

El Señor no es ciego, él lo ve todo. Pero su mayor anhelo es que en vez de estar


preocupados pongamos nuestra confianza en él. Que lo busquemos a él antes que todas las
cosas, y el nos suplirá lo que nos haga falta. Por eso él dijo en Mateo 6:33 “Mas buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

No solamente en este mes, sino en todo el año y todos los días de nuestra vida. No nos
sumerjamos en la desesperación, sabiendo que tenemos un Dios todopoderoso, el dueño del
oro y la plata. Preocúpate primero por las cosas del Señor, y el Señor se preocupará por ti.

Hebreos 13:5 "Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora;
porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré;"

Filipenses 4:6 "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante
de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias."

1Pedro 5:7 "echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros."

PRINCIPIO BÍBLICO: “Dejen de inquietarse” (Mateo 6:25).


¿Qué significa? Jesús dijo estas palabras en el Sermón del Monte. Según un diccionario
bíblico, el verbo griego que se traduce “inquietarse” se refiere a “la reacción natural del
hombre ante la pobreza, el hambre y otros apuros que le acosan en la vida diaria”. Muchas
veces lo que nos inquieta es lo que pueda ocurrir en el futuro. Es natural preocuparse por
nuestras necesidades y por el bienestar de las personas que queremos (Filipenses 2:20).
Pero cuando Jesús dijo: “No se inquieten”, se refería a no tener una preocupación
desmedida, al grado de que el excesivo temor por el mañana nos robe la alegría de vivir
(Mateo 6:31, 34).

¿Es útil este consejo? Lo que dijo Jesucristo es muy sabio. Algunas obras especializadas
afirman que cuando una persona no controla su ansiedad, el sistema nervioso simpático está
en constante estado de alerta. También indican que ese estado “está relacionado con
problemas médicos como úlceras, enfermedades cardíacas y asma”.

Jesús dio una buena razón para no preocuparse en exceso: es inútil. Él dijo: “¿Creen ustedes
que por preocuparse vivirán un día más?” (Mateo 6:27, Traducción en lenguaje actual).
Concentrarnos en nuestras preocupaciones no va a hacer que nuestra vida mejore ni la
alargará un segundo. Además, las cosas no siempre resultan tan mal como uno se imaginó.
Como dijo un experto: “Preocuparse por el futuro es trabajo perdido, y el futuro [...] rara
vez es tan malo como nos lo presentan nuestros miedos”.
¿Cómo podemos controlar la ansiedad? En primer lugar, confíe en Dios. Si Dios alimenta a
las aves y viste hermosamente a las flores, ¿no cree que cuidará de quienes lo adoran?
(Mateo 6:25, 26, 28-30). Además, no se adelante: viva día a día. Jesús dijo: “Nunca se
inquieten acerca del día siguiente, porque el día siguiente tendrá sus propias inquietudes”.
Cada día tiene sus propias dificultades (Mateo 6:34).

Si seguimos el consejo de Jesús, nos evitaremos problemas físicos y tendremos paz, “la paz
de Dios” (Filipenses 4:6, 7).

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