Formación
Cristiana
Sesión 02
Dios creador del
Mundo y del hombre
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KM 555 de la Panamericana - , Perú
Al contemplar la naturaleza y la belleza de la obra de la Creación surge
la admiración y el asombro y una pregunta interior sobre el origen de la
vida. Son muchas las teorías que ha blan del nacimiento del universo y
del mundo en el que vivimos. Algunas parecen negar la posi bilidad de un
Dios Creador. ¿El mundo se hizo solo o lo creó un Dios
inteligente?¿Venimos de la materia o de Dios? ¿Lo hizo al principio o lo
sigue creando?
El cielo y la tierra
59. ¿Qué ha creado Dios?
325-327
La Sagrada Escritura dice: «en el principio creó Dios el cielo y la tierra» (Gn 1, 1). La
Iglesia, en su profesión de fe, proclama que Dios es el creador de todas las cosas visibles
e invisibles: de todos los seres espirituales y materiales, esto es, de los ángeles y del
mundo visible y, en particular, del hombre.
60. ¿Quiénes son los ángeles?
328-333
350-351
Los ángeles son criaturas puramente espirituales, incorpóreas, invisibles e inmortales; son
seres personales dotados de inteligencia y voluntad. Los ángeles, contemplando cara a
cara incesantemente a Dios, lo glorifican, lo sirven y son sus mensajeros en el
cumplimiento de la misión de salvación para todos los hombres.
61. ¿De qué modo los ángeles están presentes en la vida de la Iglesia?
334-336
352
La Iglesia se une a los ángeles para adorar a Dios, invoca la asistencia de los ángeles y
celebra litúrgicamente la memoria de algunos de ellos.
«Cada fiel tiene a su lado un ángel como protector y pastor para conducirlo a la vida»
(San Basilio Magno)
62. ¿Qué enseña la Sagrada Escritura sobre la Creación del mundo visible?
337-344
A través del relato de los «seis días» de la Creación, la Sagrada Escritura nos da a conocer
el valor de todo lo creado y su finalidad de alabanza a Dios y de servicio al hombre. Todas
las cosas deben su propia existencia a Dios, de quien reciben la propia bondad y
perfección, sus leyes y lugar en el universo.
63. ¿Cuál es el lugar del hombre en la Creación?
343-344
353
El hombre es la cumbre de la Creación visible, pues ha sido creado a imagen y semejanza
de Dios.
64. ¿Qué tipo de relación existe entre las cosas creadas?
342
354
Entre todas las criaturas existe una interdependencia y jerarquía, queridas por Dios. Al
mismo tiempo, entre las criaturas existe una unidad y solidaridad, porque todas ellas
tienen el mismo Creador, son por Él amadas y están ordenadas a su gloria. Respetar las
leyes inscritas en la creación y las relaciones que dimanan de la naturaleza de las cosas
es, por lo tanto, un principio de sabiduría y un fundamento de la moral.
65. ¿Qué relación existe entre la obra de la Creación y la de la Redención?
345-349
La obra de la Creación culmina en la obra aún más grande de la Redención. Con ésta, de
hecho, se inicia la nueva Creación, en la cual todo hallará de nuevo su pleno sentido y
cumplimiento.
El hombre
66. ¿En qué sentido el hombre es creado «a imagen de Dios?»
355-357
El hombre ha sido creado a imagen de Dios, en el sentido de que es capaz de conocer y
amar libremente a su propio Creador. Es la única criatura sobre la tierra a la que Dios ama
por sí misma, y a la que llama a compartir su vida divina, en el conocimiento y en el amor.
El hombre, en cuanto creado a imagen de Dios, tiene la dignidad de persona: no es
solamente algo, sino alguien capaz de conocerse, de darse libremente y de entrar en
comunión con Dios y las otras personas.
67. ¿Para qué fin ha creado Dios al hombre?
358-359
Dios ha creado todo para el hombre, pero el hombre ha sido creado para conocer, servir
y amar a Dios, para ofrecer en este mundo toda la Creación a Dios en acción de gracias,
y para ser elevado a la vida con Dios en el cielo. Solamente en el misterio del Verbo
encarnado encuentra verdadera luz el misterio del hombre, predestinado a reproducir la
imagen del Hijo de Dios hecho hombre, que es la perfecta «imagen de Dios invisible»
(Col 1, 15).
68. ¿Por qué los hombres forman una unidad?
360-361
Todos los hombres forman la unidad del género humano por el origen común que les
viene de Dios. Además, Dios ha creado «de un solo principio, todo el linaje humano»
(Hch 17, 26). Finalmente, todos tienen un único Salvador y todos están llamados a
compartir la eterna felicidad de Dios.
69. ¿De qué manera el cuerpo y el alma forman en el hombre una unidad?
362-365
382
La persona humana es, al mismo tiempo, un ser corporal y espiritual. En el hombre el
espíritu y la materia forman una única naturaleza. Esta unidad es tan profunda que, gracias
al principio espiritual, que es el alma, el cuerpo, que es material, se hace humano y
viviente, y participa de la dignidad de la imagen de Dios.
70. ¿Quién da el alma al hombre?
366-368
382
El alma espiritual no viene de los progenitores, sino que es creada directamente por Dios,
y es inmortal. Al separarse del cuerpo en el momento de la muerte, no perece; se unirá de
nuevo al cuerpo en el momento de la resurrección final.
71. ¿Qué relación ha establecido Dios entre el hombre y la mujer?
369-373
383
El hombre y la mujer han sido creados por Dios con igual dignidad en cuanto personas
humanas y, al mismo tiempo, con una recíproca complementariedad en cuanto varón y
mujer. Dios los ha querido el uno para el otro, para una comunión de personas. Juntos
están también llamados a transmitir la vida humana, formando en el matrimonio «una
sola carne» (Gn 2, 24), y a dominar la tierra como «administradores» de Dios.
72. ¿Cuál era la condición original del hombre según el designio de Dios?
374-379
384
Al crear al hombre y a la mujer, Dios les había dado una especial participación de la vida
divina, en un estado de santidad y justicia. En este proyecto de Dios, el hombre no habría
debido sufrir ni morir. Igualmente reinaba en el hombre una armonía perfecta consigo
mismo, con el Creador, entre hombre y mujer, así como entre la primera pareja humana y
toda la Creación.
La caída
73. ¿Cómo se comprende la realidad del pecado?
385-389
En la historia del hombre está presente el pecado. Esta realidad se esclarece plenamente
sólo a la luz de la divina Revelación y, sobre todo, a la luz de Cristo, el Salvador de todos,
que ha hecho que la gracia sobreabunde allí donde había abundado el pecado.
74. ¿Qué es la caída de los ángeles?
391-395
414
Con la expresión «la caída de los ángeles» se indica que Satanás y los otros demonios, de
los que hablan la Sagrada Escritura y la Tradición de la Iglesia, eran inicialmente ángeles
creados buenos por Dios, que se transformaron en malvados porque rechazaron a Dios y
a su Reino, mediante una libre e irrevocable elección, dando así origen al infierno. Los
demonios intentan asociar al hombre a su rebelión contra Dios, pero Dios afirma en Cristo
su segura victoria sobre el Maligno.
75. ¿En qué consiste el primer pecado del hombre?
396-403
415-417
El hombre, tentado por el diablo, dejó apagarse en su corazón la confianza hacia su
Creador y, desobedeciéndole, quiso «ser como Dios» (Gn 3, 5), sin Dios, y no según Dios.
Así Adán y Eva perdieron inmediatamente, para sí y para todos sus descendientes, la
gracia de la santidad y de la justicia originales.
76. ¿Qué es el pecado original?
404
419
El pecado original, en el que todos los hombres nacen, es el estado de privación de la
santidad y de la justicia originales. Es un pecado «contraído» no «cometido» por nosotros;
es una condición de nacimiento y no un acto personal. A causa de la unidad de origen de
todos los hombres, el pecado original se transmite a los descendientes de Adán con la
misma naturaleza humana, «no por imitación sino por propagación». Esta transmisión es
un misterio que no podemos comprender plenamente.
77. ¿Qué otras consecuencias provocan el pecado original?
405-409
418
Como consecuencia del pecado original, la naturaleza humana, aun sin estar totalmente
corrompida, se halla herida en sus propias fuerzas naturales, sometida a la ignorancia, al
sufrimiento y al poder de la muerte, e inclinada al pecado. Esta inclinación al mal se llama
concupiscencia.
78. ¿Qué ha hecho Dios después del primer pecado del hombre?
410-412
420
Después del primer pecado, el mundo ha sido inundado de pecados, pero Dios no ha
abandonado al hombre al poder de la muerte, antes al contrario, le predijo de modo
misterioso –en el «Protoevangelio» (Gn 3, 15)– que el mal sería vencido y el hombre
levantado de la caída. Se trata del primer anuncio del Mesías Redentor. Por ello, la caída
será incluso llamada feliz culpa, porque «ha merecido tal y tan grande Redentor» (Liturgia
de la Vigilia pascual).