Protección Incendios en Planta Biomasa
Protección Incendios en Planta Biomasa
Ingeniería Industrial
Autora:
Rocío Pozo Bonillo
Tutor:
Manuel Valentín Villalba García
Profesor titular
AGRADECIMIENTOS IX
RESUMEN XI
ABSTRACT XIII
ÍNDICE XV
ÍNDICE DE TABLAS XXI
ÍNDICE DE FIGURAS XXV
1 INTRODUCCIÓN 1
1.1. Escenario energético en la actualidad 1
1.2. Biomasa definición y organización 4
1.3. Escenario mundial de la biomasa en la actualidad 5
1.3.1. Escenario de la biomasa internacionalmente 6
1.3.2. Disposición de recurso 6
1.3.3. Coronario 7
1.4. La biomasa en el ámbito ambiental: Marco internacional 8
1.5. Biomasa en Europa 11
1.5.1. Principales plantas de Biomasa en Europa 12
1.5.2. Marco Legislativo Europeo 15
1.5.3. Situación de algunos países relevantes 16
1.6. Biomasa en España 17
1.6.1. Plan de Energías renovables 2011-2020 18
1.6.2. Plan de Energías renovables 2011-2020 19
1.7. Biomasa en Andalucía 22
1.7.1. Biomasa del olivar 22
1.7.2. Orujo 22
1.7.3. Orujillo 23
1.7.4. Hueso de aceituna 24
1.7.5. Hoja de olivo 25
1.7.6. Maquinaria disponible 25
1.7.7. Residuos agrícolas 26
1.7.8. Residuos forestales 28
1.7.9. Residuos industriales 28
1.7.10. Residuos ganaderos 29
1.7.11. Residuos urbanos 30
1.7.12. Los cultivos energéticos 30
1.7.13. Los cultivos energéticos 32
1.7.14. Uso energético de la biomasa en Andalucía 34
1.7.15. Generación eléctrica con biomasa sólida 34
1.7.16. Biomasa y biogás de uso térmico 36
1.7.17. El sector empresarial 37
1.7.18. Expectativas 38
2 OBJETO 39
3 TITULAR 40
4 SITUACIÓN 41
5 CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES 42
5.1. Condiciones generales 42
5.2. Históricos climáticos regristrados en Baena (Córdoba) 42
6 DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA 46
6.1. Concepto de la energía de la planta de biomasa 46
6.1.1. Proceso detallado 47
6.1.2. Operación 47
6.1.3. Variables de funcionamiento. 48
6.1.4. Recepción, tratado y almacenamiento de la materia prima 50
6.1.5. Proceso de combustión de la materia prima 51
6.1.6. Generación de energía eléctrica y térmica 51
6.1.7. Escape de humos y cenizas 52
6.1.8. Organigrama del proceso 52
6.1.9. Descripción de los emplazamientos de la instalación de biomasa 54
6.1.10. Sistemas de evacuación 61
6.1.11. Materia prima 61
6.1.12. Personal 61
6.1.13. Leyes y parámetros de construcción. 62
6.1.14. Almacén de materia prima. 62
6.2. Propiedades del agua cruda 63
7 APROXIMACIÓN TEÓRICA 64
7.1 Breve historia del fuego y como influyó en la humanidad. 64
7.2. Teoría del fuego 67
7.1. Definición y normativa 67
7.2. Reacciones endotérmicas y exotérmicas 67
7.3. Combustiones 68
7.3.1. Definición y normative aplicada 68
7.3.2. Tipos de combustible 69
[Link]. Combustiones de aportación 69
[Link]. Combustiones de propagación 74
7.3.3. Productos de la combustion 74
[Link]. Humo 74
[Link]. Llamas 76
[Link]. Calor 76
[Link]. Gases 76
7.4. Fuego e incendio 79
7.5. Triángulo y tetraedro 79
7.5.1. Combustible 80
[Link]. Temperatura minima a la que emite vapores inflamables 81
[Link]. Concentración de vapores 81
7.5.2. Comburente 81
7.5.3. Energía de activación. Calor 82
7.5.4. Reacciones en cadena 83
7.5.5. Agentes pasivos 83
7.6. Tipos de incendio 84
7.6.1. Según la naturaleza del combustible 84
[Link]. Fuegos de clase A 84
[Link]. Fuegos de clase B 84
[Link]. Fuegos de clase C 85
[Link]. Fuegos de clase D 85
[Link]. Fuegos de clase F 85
7.6.2. Por la forma del foco de incendio 86
[Link]. Foco plano 86
[Link]. Foco vertical 86
[Link]. Foco alimentado 86
7.6.3. Por la superficie afectada 86
7.6.4. Por la forma que se desarrollan 86
[Link]. En función de la velocidad de reacción 86
[Link]. En función de la propagación de oxígeno 87
[Link]. En función de la emisión o no de las llamas 88
7.6.5. Según el lugar donde se desarrollan 88
7.6.6. Por su magnitud 90
[Link]. Conato 90
[Link]. Incendio parcial 90
[Link]. Incendio total 90
7.7. Evolución de los incendios 90
7.7.1. Inicio 90
7.7.2. Desarrollo 90
7.7.3. Propagación 91
7.7.4. Extinción 91
7.8. Transmisión de los incendios 91
7.8.1. Conducción 91
7.8.2. Convección 93
7.8.3. Radiación 93
7.9. Mecanismos de extinción 94
7.9.1. Desalimentación o eliminación del combustible 94
7.9.2. Sofocación o eliminación del comburente 94
[Link]. Separación complete del comburente 94
[Link]. Dilución del oxígeno 94
7.9.3. Enfriamiento 95
7.9.4. Inhibición o rotura de la reacción en cadena 95
7.10. Agentes extintores 96
7.10.1. Agentes extintores liquidos 96
[Link]. Agua (características y mecanismos de extinción) 96
[Link]. Agua nebulizada 96
[Link]. Agua pulverizada 96
[Link]. Agua con aditivos 97
[Link]. Espuma (características y mecanismos de extinción) 98
7.10.3. Agentes extintores sólidos 101
[Link]. Polvos convencionales BC 101
[Link]. Polvos polivalentes ABC 102
[Link]. Polvos especiales 102
7.10.4. Agentes extintores gaseosos 103
[Link]. Nitrógeno N2 103
[Link]. Dióxido de Carbono o anhídrido carbónico CO2 104
[Link]. Hidrocarburos halogenados. Halones 104
[Link]. Sustitutos de los halones y gases inertes 105
7.11. Aplicaciones, usos, ventajas e inconvenientes de los agentes extintores 105
7.11.1. Agua (aplicaciones y utilización) 105
7.11.2. Espumas (aplicaciones y utilización) 106
7.11.3. Agentes extintores sólidos (aplicaciones y utilización) 107
7.11.3. Agentes extintores gaseosos 108
[Link]. Nitrógeno 108
[Link]. Dióxido de carbono y anhídrido carbónico 108
7.12. Historia de la protección contra incendios 109
7.12.1. Antigua Roma 109
7.12.2. Europa 110
7.12.3. Francia 112
7.12.4. Reino Unido 112
7.12.5. Estados Unidos 113
7.12.6. España 116
8 VALORACIÓN DEL RIESGO 118
8.1. Caracterización de los establecimientos industriales en relación con la
seguridad contra incendios 118
8.1.1. Características de los establecimientos industriales por su configuración
y ubicación con relación a su entorno 119
8.1.2. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de
riesgo intrínseco 120
8.2. Nivel riesgo intrínseco 120
8.2.1. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de
riesgo intrínseco 121
8.2.2. Evaluación del riesgo 123
8.2.3. Sectorización 124
9 RIESGO DE INCENDIO FORESTAL 131
10 INSTALCIONES DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS 132
10.1. Sistemas automáticos de detección contra incendios 133
10.1.1. Nivel de riesgo intrínseco 133
10.2. Sistemas manuales de alarma contra incendio 137
10.2.1. Nivel de riesgo intrínseco 137
10.3. Sistemas de comunicación de alarma 139
10.3.1. Nivel de riesgo intrínseco 139
10.4. Sistemas de abastecimiento de agua contra incendios 140
10.4.1. Fuentes de agua: Condiciones 141
10.4.2. Fuentes de agua: Clasificación 141
10.5. Sistema de hidrantes exteriores 142
10.5.1. Nivel de riesgo intrínseco 142
10.6. Extintores de incendio 145
10.6.1. Nivel de riesgo intrínseco 145
10.7. Sistemas de bocas de incendio equipadas 147
10.7.1. Nivel de riesgo intrínseco 149
10.8. Sistemas de columna de agua seca 152
10.9. Sistemas rociadores automáticos 154
10.9.1. Nivel de riesgo intrínseco 156
10.10. Sistemas de agua pulverizada 158
10.10.1. Nivel de riesgo intrínseco 161
10.11. Sistemas de espuma fisica 162
10.12. Sistemas de extinción por polvo 164
10.13. Sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos 166
10.14. Sistemas de alumbrado de emergencia 168
10.15. Señalización 169
NORMATIVA 171
BIBLIOGRAFÍA 172
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1–1. Potenciales de la biomasa de origen no industrial en España 18
Tabla 6.1-1. Ventajas e inconvenientes de las materias primas utilizadas en la instalación de biomasa 47
Tabla 8.1-2. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio 122
Tabla 8.2-3. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio 123
Figura 1.1-2. Evolución del contenido de CO2 en la atmósfera terrestre. Fuente: Medición del CO2 en el
observatorio de Mauna Loa. Datos medios anuales a partir de mediciones mensuales. 2
Figura 1.6-1 Consumo de energía primaria en España en 2010 (en Ktep) y Peso de cada recurso renovable en
los consumos de energías primarias. 17
Figura 1.7-12. Potencia (KW) de las instalaciones de biomasa por provincias en Andalucía 34
Figura 6.1-1. Temperatura del agua de calefacción urbana en función de la temperatura ambiente 45
Figura 1.1-1. Evolución del precio del barril de petróleo [Link]: BP Statistical Review of World
Energy June 2012. Datos para 1972-1975 corresponden al crudo Arabian Light. De 1976 a 2011, crudo
Brent. Consultado en [Link]
1
Figura 1.1-2. Evolución del contenido de CO2 en la atmósfera terrestre. Fuente: Medición del CO2 en el
observatorio de Mauna Loa. Datos medios anuales a partir de mediciones mensuales.
Fuente: [Link] ipcc_ddc_co2_mauna_loa.txt
Las convergencias de los procesos anteriormente detallados están llevando a la Humanidad en su totalidad a una
nueva etapa de su evolución histórica. Por lo tanto, la etapa de transición energética se esta llevando a cabo en
la actualidad y es muy próxima a la que tuvo lugar en la Revolución Industrial del siglo XIX.
En un primer lugar la transformación que se esta llevando a cabo no será tanto cuantitativa como cualitativa, que
ya los cazadores energéticos tienen un consumo energético promedio de aproximadamente de 5000 kilocalorías
al día, conviertiendose a 12000 kilocalorías en las sociedades agrícolas del comienzo y a 70000 kilocalorías
después de la llegada de la Revolución Industrial; actualmente, el consumo energético per cápita en la
comunidad autónoma de Andalucía es de 166.612 kilocalorías, de modo que es inferior, pero del orden de
magnitud semejante al que existe en EEUU que logra las 250.000 kilocalorías.
La biomasa tiene un papel muy importante en la transición que se esta viviendo ya que tiene como principales
principios la eficiencia energética y la renovación de las fuentes de aprovisionamiento.
Hasta hoy día una cantidad importante de la población mundial, así como el bienestar humano tienen una
interdependencia con la combustión de biomasa algo que estuvo muy presente en la evolución de la Humanidad
histórica hasta finales del siglo XIX.
Realmente la Revolución Industrial constó de una gran Revolución Energética: La dependencia de fuentes de
base solar de corto plazo de renovación es decir tales como madera, pasto seco, tracción animal…etc, hizo que
se disparará el consumo de este tipo de energía, todo ello llevo lugar a hacer un uso desmesurado de este tipo de
material acumulado y almacenado a lo largo de millones de años en la Tierra. Todo esto dio lugar a que se
cambiara de manera drástica y tajante el plazo de renovación de la energía de la que se necesitaba.
En el ámbito económico la amortización de la materia prima para obtener la energía que dinamizo la manera de
vivir de los humanos, suposo prolongarla de manera prácticamente infinita (aproximadamente como en una
escala de unos cientos de millones de años). Por otro lado, el consumo de la biomasa sólo se usaba para ciertas
utilidades en el ámbito doméstico (sistemas habituales de calefacción y cocina), en ciertos sectores forestales y
en algunos del ámbito agroalimentario. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático,
es decir, el IPCC tiene como principales objetivos en sus estudios la evolución que esta teniendo el calentamiento
climático global y su evolución futura bajo distintos escenarios de la acción humana.
En Febreo de 2007, se publicó el cuarto informo en el que el calentamiento medio del siglo actual dio como dato
1,8 y 4 grados, con una subida de 0,2 grados por década en los futuros 20 años.
2
Los estudios y el conocimiento que se tiene en la actualidad estima que el calentamiento que esta ocurriendo es
evidente y definitive a corto plazo y que es efecto, con una cifra de un 90% de probabilidad de la actuación
humana sobre el planeta. El gran problema que esta sufriendo la tierra, es decir, el calentamiento global y el
empobrecimiento de las reservas que tiene el planeta son los que limitan el crecimiento ilimitado del método
fundamentado en los combustibles fósiles. La reducción de las emisiones que crean el efecto invernadero aunado
a la creciente carestía de las materias primas fósiles son dos aspectos que están intimidamente ligados a la
obligada necesidad de innovar en el actual modelo energético. Todo el conocimiento así como aprendizaje y
destreza que se tiene de la explotación de las fuentes de energía han evolucionado con el empleo de energía fósil.
Es muy importante que la transición de cambio en la energía debe ser totalmente gradual debido a que todo el
sistema social y económico actual esta basado en las materias primas fósiles. Las nuevas alternativas energéticas
que sustiturán al modelo existente en el que se está trabajando hoy en día debe facilitar y reemplazar o algunas
diferentes utilidades, las ventajas que en la práctica han traido consigo el petróleo, el carbon así como también
sus derivados: La disposición para el almacenamiento, la pronósticable disponiblidad de esta energía y por su
puesto el coste, lo que ha llevado que durante el siglo XX haya sido sin lugara a dudas comparando la Fuente de
energía más barata. Algunos de los problemas citados son sorteados a partir de la energía de biomasa porque
esta Fuente que proviene de la fijación vegetal del carbono que esta presente en la atmósfera, está presente de
manera concentrada, beneficiendo el almacenamiento de esta Fuente de sumistro, y consigo hacienda que sea
previble la generación de la energía que se desea obtener. Para que se pueda utilizer este nueva Fuente de
suministro para la creación de energía es nercesario tener en cuenta los retos planteados y las posibles
incertidimbles para que el aprovechamiento pueda ser totalmente perduarable en el tiempo.
Existen varias motivaciones por las que se este produciendo la transición energético con tanto impulso. Algunos
acuerdos políticos que se han ido tomando en los diferentes ámbitos de decision, así como el tremendo
encarecimiento y la debilitación de la energía que se obtiene a través de las fuentes de energía fósiles y lo que
esto desencadena, el calentamiento global, aunque hay que destacar que existe una mayor relevancia en el ambito
público el hecho de que las emisiones de gases de efecto invernadero estén dañando tanto el planeta. Es cierto
que es díficil separar unas motivaciones de otras.
Un hecho muy importante y decisive fue cuando los páises industrializados el 11 de Diciembre de 1997 en la
Convecíon Marco de las Naciones Unidas celebrado en Kioto, realizaron el compromiso de la ejecución de un
grupo de medidas para que puedan reducirse los gases de efectos inveranadero a la atmósfera.
Como objetivo la Unión Europea estipulo reducir en un 8% los gases que producen el efecto invernadero para
el próximo period 2008-2012 con respeco a los que se tenían de los años 1990 (Decisión del Consejo
2002/358/CE).
La reducción anteriormente mencionada del 8% es una cuota promedio que es el resultado de lo que contribuye
cada uno de los Estados que constituyen la Unión Europea, especificamente en España, se autorizó llegar a unos
niveles mayores de 15%, este resultado tiene una relación muy íntima con respect a los efectos de la criis
energética actual que se está viviendo.
La Unión Europea en el Tratado de Funcionamiento (Tratado de Lisboa) ha reconodico que la energía es uno de
los más relevantes temas. En dicho Tratado se contempla de una forma más especifica una política enérgetica
que posea por objetivo poder lograr y asegurar el funcionamiento del mercado de la energía, comprometer la
seguridad en el abastecimiento de la energía en toda la UE, promover la eficiencia energética y el ahorro, y
también el avance en el studio de nuevas energías que sean a su vez renovables, y impulsar la conexión interna
de las existentes redes energéticas. Todos los elementos de análisis y evaluación son coincidentes en la
armonización de los dos elementos que definen el ámbito general de la energía europeo: el primero de ellos es
la alta subordinación de fuentes de suministro importadas, ello hace aún más complicado que se puedan lograr
los objetivos que se directizan desde la Unión Europea de desarrollo, ocupación y sostenibilidad, y como influye
este modelo energético que existe en la actualidad en el balance de los gases que son tan perjudiciales para el
planeta y que esta contribuyendo a un incremento de temperatura y otros problemas que están causando un
cambio climático; el efecto invernadero. Para tratar la actual realidad que se esta atravesando y poder actual
revertiendo la situación, la UE ha trabajado en el anterior decenio en diversos herramientas legislativas y de
planificación. Desde 1990 la Unión Europea está fomentando actividades a favor de las energás renovables y un
ejemplo de ello es el Libro Blanco denominado “Energía para el future: fuentes de energía renovables” (1997).
Es muy interesante este libro ya que estipula las instrucciones de una estrategia asi como los siguientes planes
comunitarios que tienen como principal meta poder logar que en el año 2010 existan un minimo de 12% de
3
fuentes de energía renovables en la Union Europea, esto supone que la producción de energía que viene de
fuentes renovables se verá aumentada en el doble. Un elemento fundamental del plan de acción es promulgar
una legislación comunitaria que se tenga un marco normative estable y colectivo para los estados que se
encuentran en la Unión Europea. En la Directiva 2001/77/CE, en esta normative se promueve la electricidad que
proviene de fuentes de energía renovables que existen en los mercados interiores de la electricidad, por otro lado
en la Directiva 2003/30/CE, se basa en la promoción del uso de combustibles renovables y de biocarburantes en
el transporte. En ambas se marcan las metas a lograr para la cuota de energía que es necesario lograr en la
electricidad que procede de fuentes renovables y también la energía renovable usada en el sector del transporte
para el año 2010. En la Directiva 2001/77 se fijo como objetivo que un 22,1% del consumo total de la electricidad
estuviera totalmente cubierto a base de fuentes de energías renovables para el año 2010.
4
forestales puedan estar libres de residuos tales como leñas, ramas y matorrales que tienen alto riesgo de producer
plagas y posibles incendios forestales.
Residuos Ganaderos: Son los residuos orgánicos obtenidos de las especies ganaderas en las factorías intensivas
y lo component esencialmente una mezcla de deposiciones y el lecho de ganado, conocido de acuerdo a la
especie de la cual tiene origen en estiércol, purines y gallinaza.
Residuos y subproductos industriales: Se trata de los subproductos y residuos con origen biologico obtenidos en
las industrias fundamentalmente de los grupos agroalimentario, maderero y textil.
Residuos urbanos: Engloban todos aquellos que se forman en los domicilios particulares, negocios, despachos
y servicios, como también los que se originan de la higiene y mantenimiento de las vías públicas, zonas verdes
y áreas abiertas para ocio. Los que pueden utlizarse para la producción de energía son las aguas residuales,
sólidos urbanos, aceites domésticos y vegetales de las áreas verdes.
Cultivos energéticos: Tienen como finalidad solamente la obtención de energía, como es el caso por ejemplo de
Cynara Cardunculus, Brassica Carinata, Paulownia y algunos cultivos tradiciones de la alimentación que se
utilizan como fuente de energía solamente, tales como el cereal y las oleginosas para la obtención de
biocarburantes.
5
cultivos energéticos), un 12 % provenía de desechos industriales forestales, licores negros o madera que fue
recuperada y en ultimo lugar el biogás correspondía a un 3%.
6
foestales.
Como base para la posible expansión de producción de biomasa tanto en corto periodo como a un largo plazo
que se transforme en energía serían los flujos de residuos que tienen como origen la agricultura y la silvicultura
a áreas de tierra con uso agrícola.
1.3.3. Coronario
Según la Agencia Internacional de la Energía, en el año 2009, el 10,2 por 100 de la estructura de energía primaria
en el mundo se obtiene a partir de los recursos que denomina «biomasa y residuos». La biomasa sólida
constituyó en dicho año el 70,2 por 100 de la oferta total de energía primaria renovable en el mundo, el biogás
el 1,4 por 100 y la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos el 0,9 por 100. El biogás ha crecido en el mundo
entre 1990 y 2009 a una tasa media anual del 14,9 por 100, sólo superada en dicha ratio por la solar fotovoltaica
y la eólica terrestre.
Según Eurobserv’ER, en el año 2010, la bioenergía contribuyó en un 68,2 por 100 al consumo de energía
primaria renovable en la UE, de la siguiente forma: biomasa sólida 48,4 por 100, biocarburantes 8,4 por 100,
biogás 6,6 por 100 y FORSU 4,8 por 100. De esta forma, la biomasa sólida ocupa el primer lugar, los
biocarburantes el tercero, el biogás el quinto y el FORSU el sexto.
El 75 por 100 de la producción de biomasa sólida en la UE en 2010 se dedicó a aplicaciones térmicas, mientras
que dicho porcentaje fue del 13,8 por 100 para el biogás y del 25 por 100 para la FORSU, dedicándose el resto
fundamentalmente a la generación de electricidad.
Según el IPCC (2011), y basándose en una revisión de la literatura especializada, los niveles de despliegue de la
biomasa para energía (incluyendo biocarburantes) podrían alcanzar un rango de 100 a 300 EJ/año, frente a la
cantidad actual de 50 EJ/año.
En los escenarios publicados por la Comisión Europea referentes a cómo la UE podría alcanzar las metas fijadas
para 2020 en cuanto al peso de las energías renovables, el consumo anual de biomasa (sin incluir biocarburantes)
para calor y electricidad pasaría de los 800 TWh en 2007 a 1.650 TWh en 2020, lo cual supone un incremento
de 850 TWh, el mismo incremento que la suma de todas las demás energías renovables.
Algunos sistemas importantes de bioenergía ya son actualmente competitivos como los combustibles fósiles
para algunas materias primas, propósitos y países. En Europa, aplicaciones de biomasa en el sector residencial,
sobre todo si son diseñadas como instalaciones para cogeneración, son competitivas en costes y están creciendo
muy rápidamente.
Existe evidencia de que mayores mejoras en tecnologías de generación eléctrica, sistemas de producción de
cultivos energéticos y desarrollo de sistemas de suministro pueden hacer que disminuyan los costes de
generación eléctrica y de producción de calor a unos niveles muy atractivos en muchas regiones.
A la vista del importante potencial en cuanto a mejora en costes, cabe considerar a la biomasa como una fuente
renovable de producción de energía, probada pero todavía con importante margen de mayor desarrollo, más que
una tecnología madura (European Climate Foundation, 2010).
Las aplicaciones energéticas de los tipos más comunes de biomasa reducen las emisiones de CO2 entre un 55 y
un 98 por 100, en comparación con los combustibles fósiles, aunque haya que transportar la materia prima a
larga distancia, siempre que la producción de la biomasa no cause cambios en el uso de la tierra. Cuando se usan
residuos forestales o agrícolas, los ahorros en gases de efecto invernadero están normalmente por encima del 80
por 100 en comparación con los combustibles fósiles.
7
1.4 La biomasa en el ámbito ambiental: Marco internacional
Hay diferentes convenios en el marco intenacional así como acuerdos para los diferentes sectores que están
ligados con el ámbito ambiental de la biomasa.
Para poder iniciar una explicación a esta normativa, se tiene que diferenciar en dos diferentes tipos en la biomasa:
La biomasa que tienen un origen forestal y agrícola en el marco internacional.
Biomasa de origen forestal en el ámbito internacional
Es regulada por los convenios y acuerdos que siguen:
«Cumbre de la Tierra» de Río de Janeiro en 1992»:
Las Naciones Unidas han ido creando diferentes medidas entre los que se encuentras los acuerdos en el ámbito
internacional que engloban a los bosques y la políca forestal:
Acuedos no vinculantes acerca de la política forestal y un capítulo denominado “Combate a la
deforestación” incluída en la agenda 21 de la anterior nombrada Cumbre en el año 1992.
Establecimiento de un Panel Intergubernamental acerca de los Bosques, en el año 1995 que luego se
convirtió en un Foro Intergubernamental acerca de bosques.
Establecimiento en el año 2001 del Foro Permanente de las Naciones Unidas acerca de los bosques.
Por el contrario, el no tener acuerdos vinculantes han propiciado que, según la FAO los bosques naturales se
hayan ido destruyendo durante los años 90 y comienzo del nuevo siglo. Una cifra desgarradora de 16.000.000
hectáreas es la correspondiente a la superficie que se ha destruido en los últimos 20 años equiparándose al total
territorio de la India.
Protocolo de Kyoto
Las medidas que se han propuesto en la UE para poder llegar a los objetivos que se trazaron, son el fomento de
las instalaciones de CHP o de cogeneración o fabricación mixta de calor y electricidad, el impulso de los
biocombustibles y las medidas y políticas que ayuden a obtener una mayor eficiencia energética.
Estas medidas se pueden aplicar para las instalaciones de combustión para generación eléctrica y co-generación
superiores de 20 MW, no estando incluidas las plantas o las emisiones obtenidas de a base de la combustión de
biomasa o residuos.
FSC (Forest Stewardship Council)
Es un acuerdo muy relevante realizado por un grupo de industrias y ONGs que han hecho que la evolución al
modelo sostenible sea un hecho a través de una buena gestión forestal, que incluye previene la tala y comercio
ilegal o no controlado, de esta forma a los países que más les afecta son desde Cánada a Brasil asi como a
diversos paíser asiáticos como por ejemplo Indonesia.
El siguiente progreso siguiendo en esta línea es la firma de la Declaración Ministerial acerca del Cumplimiento
de las leyes forestales celebrado en Bali, en el año 2001.
Wordwatch Institute
En este documento que contine conclusiones destacadas para que se facilite llegar al objetivo de mantener y
gestionar de manera sostenible los bosques se celebro en la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo:
Decrementar los niveles que se utilizan inadecuadamente de madera
Gestionar y poner sistemas en el ámbito forestal acerca del estado de los bosques, recomendando
realizar auditorias y actualizaciones cada 5 años. Esta información deberá estar disponible para todos
los ciudadanos.
Impedir tala y la venta ilegal de madera.
8
Desarrollo de nuevas prácticas para una mejora forestal.
Prohibir y vigilar para que no se talen bosques naturales para que puedan utilizarse sus tierras en cultivo
para plantación o algunos otros usos.
Aumentar la superficie que se encuentra con certificación estándar en el FSC.
Impulsar la plantación de nuevos árboles en zonas donde exista desforestación y mantener de manera
correcta estas zonas verdes, preservar la biodiversidad de la tierra y las aguas, productos de las áreas
verdes y los niveles de CO2.
9
Worldwatch Institute
Contiene las sugerencias políticas que impulsan las actividades para obtener un nuevo modelo para la agricultura
que sea mejor y un aumento en la sostenibilidad:
Liderar las ayudas políticas para poder llegar al objetivo de calidad en la alimentación y la
defensa ambiental.
Apoyar y ayudar a que la agroecología y la agricultura orgánica pueda abrirse camino en la
sociedad apoyando en los estudios a nivel universitario, en la investigación y el ámbito agrario.
Imponer impuestos cuando se utilicen fertilizantes químicos, pesticidas y superficies agrícolas
que están fundamentadas en una agricultura más industrializada.
Algunas otras directrices pueden aportar en este objetivo, como lo es obtaculizar las ayudas a
las exportaciones y el comercio, ayudar en la entrada de los derechos de propiedad de los suelos
de los agricultures en aquellos países que se encuentren en vías de desarrollo, ayudar a los
métodos de investigación pública dando acceso a los campesinos y los agroecosistemas.
Por último mencionar los dos convenios internacionales que son también de relevancia para la agricultura y el
buen uso energético de los desechos de los cultivos:
UNCBD, United Nations Convention on Biological Diversity.
UNCCD, United Nations Convention to Combat Desertification.
10
1.5. Biomasa en Europa
Actualmente Europa esta inmersa en un gran cambio energético y la biomasa es una fuente muy atractiva. De
tal forma que la biomasa está pleno esplendor en la Unión Europea, cinco de sus países Francia, Suecia,
Alemania, Filandia y Polonia tienen como energía primaria obtenida con biomasa una contribución del 56,7%.
A la cabeza del consumo de biomasa están los países nórdicos y bálticos unido a estos esta Australia.
Es importante poder señalar que las calefacciones y ACS utilizan pellets, algo que es muy común en numerosos
países de Europa. En algunos países miembros el aumento en las instalaciones de calderas de biomasa ha sido
muy notable desde el comienzo del año 2004.
Actualmente como se ha tratado en apartados anteriores se está evolucionando hasta un nuevo modelo enérgetico
en el que la biomasa se ha convertido en una opción muy competente e interesante. La Unión Europea existen
cinco países que producen el 56,7% de energía con la biomasa.
La lista de países que usan la biomasa como fuente de energía vienen encabezados por Francia, seguidos de
Suiza y Finlandia. España por otro lado, la comunidad autónoma que está fomentando la biomasa es el País
Vasco que lanzó un plan para que la biomasa forestal se convierta en la pionera en este sentido. En Euskadi por
ejemplo un total del 57% de la energía renovable que se produce es de biomasa, algo que tiene total sentido ya
que, los bosques que se encuentran allí superan los 62 millones de metros cúbicos de madera.
La tenología que existe en España avanza día con día haciendo que los costes de la producción energética a base
de energías renovables en concreto de la biomasa se vayan reduciendo y que poco a poco se consiga un mayor
poncentaje en la eficiencia. Actualmente existen aproximadamente 22 plantas de biomasa en España que tienen
máquinas que transforman la biomasa en astilla o pellet para que puedan introducirse al proceso y se obtenga la
energía. La que tiene una mayor superficie y potencia esta situada en Huelva y es privada pertenece a Ence, una
increíble empresa de celulosa, conviertiendose en el primer productor de biomasa en España. Al año se obtiene
11
337 millones de KWh. La comunidad autónoma de Andalucía se convierte en la que tiene más plantasde biomasa
en el país, en total 17 lo que hacen traducirse en 207 MW la potencia que producen, un 39% en términos de
tanto por ciento.
12
de 25 TWh al año lo que quiere decir que que esta tendencia prosigue con este mismo ritmo en el año 2020 se
alcanzaría el consumo de 1.125 TWh lo que quiere decir 525 TWh por debajo de que pronostica por parte de la
comisión europea.
Para poder lograr este escenario de la comisión europea de 1.650 TWh como un consume annual de la energía
renovable de biomasa, la principal energía por medio de biomasa tiene que estar comprendida entre 1.850 y
3.500 TWh teniendo en cuenta que la biomasa puede usarse para producir calor o electricidad.
Con respecto a la investigación de European Climate Foundation que se ha citado y explicado anteriormente se
ha fundamentado en fijar las metas propuestas en la biomasa que se pudiera obtener de manera rudimentaria en
la Unión Europea en un total impulse de concienciación de la biomasa y como no teniendo muy presente la
cantidad de tierra que estaría dispuesta a ser cultivada, los distintos tipos de combustible, la sostenibilidad y por
ultimo el tiempo que se necesitaría para poder aumentar la oferta. Por lo que teniendo en cuenta todos estos datos
se llega a la conclusion que la oferta que se alcanzaría de una manera adicional sería de 1.000 TWh de energía
renovable proveniente de la biomasa doméstica.
El 66% de este incremento tiene como origen los cultivos energéticos y los residuos agrícolas y los demás
aumentos procederían de los residuos forestales y con una mayor utilización los residuos sólidos urbanos e
industriales para futuros usos en la energía. Con todo ello, se alcanzaría un oferta alrededor de 2.000 TWh
anualmente de biomasa obtenida en la Unión Europea. Para poder cubrir la demanda de 2.300 TWh al año se
tendría que traer de fuera biomasa para poder tener cubiertos los 300 TWh al año.
13
de impulsar las fuentes de energías limpias y renovables. La biomasa representa aproximadamente entre el 44%
y 65% de la energía renovable que se utiliza en la Unión Europea.
En el año 2005 la biomasa representaba el 4% del consumo de energía de la Unión Europea y como meta se
estimaba que para el año 2010 la utilización de la biomasa se estimará que se hubiese incrementado alrededor
de 150 millones de equivalentes de petróleo. La comisión europea estipula que los sectores en los cuales la
biomasa se puede utilizar como recurso principal son la obtección de calor, electricidad y transporte.
Puntualizando que el sector donde se utiliza mayor cantidad de biomasa es en la obtención de calor. El sistema
que se usa para este sector es fácil y barato desde un punto de vista tecnólogico, sin embargo ese en este mismo
sector es donde se avanza lentamente en la proporción de biomasa. Para poder luchar contra esto, la comisión
europea considera ciertas medidas:
Nuevas normas para la utilización de fuentes de energía limpias para la obtención de calor.
Cambiar la directiva para la eficiencia de la energía en los edificios.
Hacer investigaciones y estudios para poder solucionar los problemas en la eficiencia de las calderas de
los hogares que utilizan biomasa, así como tomar medidas para reducir la contaminación de estás.
Para corregir esta situación, la Comisión contempla varias medidas:
Adoptar nuevas normas que regulen específicamente la utilización de las fuentes de energía renovables para la
calefacción.
Modificar la Directiva relativa al rendimiento energético de los edificios;
Realizar un estudio sobre la mejora del rendimiento de las calderas domésticas alimentadas con biomasa y sobre
la reducción de la contaminación.
Parece, por otra parte, que la calefacción urbana (colectiva) se presta más que la individual a la utilización de
combustibles renovables. Se trata, pues, de favorecer su utilización haciéndola más competitiva, rentable y
cómoda.
Como destaca la Comisión, las energías renovables ofrecen no pocas posibilidades en materia de producción
de electricidad. Para que la biomasa se desarrolle en este sector de la mejor forma posible, parece que la atención
debe centrarse en la aplicación de la Directiva relativa a la promoción de la electricidad generada a partir de
fuentes de energía renovables.
Al igual que el de la producción de electricidad, el sector del transporte está cubierto por la normativa
comunitaria. Se trata de la Directiva relativa al fomento del uso de biocarburantes u otros combustibles
renovables en el transporte.
En cumplimiento de sus disposiciones, la Comisión proyecta presentar un informe sobre la aplicación de esa
Directiva con vistas a su posible revisión. Dicho informe abordará las cuestiones siguientes:
La fijación de objetivos nacionales para el aumento de la cuota de mercado de los biocarburantes;
La imposición de requisitos para este producto;
El establecimiento de un sistema de certificados de conformidad con las normas vigentes para el producto.
Por lo que se refiere al mercado de vehículos, la Comisión presentará una propuesta normativa para impulsar la
adquisición pública de «vehículos limpios». Además, la futura estrategia para la industria del automóvil, que se
inició en el 2006, contempla diversas medidas relacionadas con:
La utilización de biocarburantes.
La creación de incentivos fiscales.
La información a los consumidores.
La reducción de los atascos.
14
1.5.2. Marco Legislativo Europeo
Normativa sobre Impacto Ambiental
•Directiva 85/337/CEE del Consejo, de 27 de junio de 1985, relativa a la evaluación de determinados proyectos
públicos y privados sobre el medio ambiente.
•Directiva 96/61/CE (IPCC), relativa a la prevención y control integrados de la contaminación.
•Directiva 97/11/CE del Consejo de 3 de marzo de 1997 por la que se modifica la Directiva 85/337/CEE relativa
a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente.
•Normativa sobre Energía, Renovables y Residuos
•Directiva 1999/31/CE del Consejo, de 26 de abril, relativa al vertido de residuos.
•Directiva 2000/76/CE, de 4 de diciembre, sobre icineración de residuos.
•Directiva 2001/77/CE del Parlamento y del Consejo de 27 de septiembre, relativa a la promoción de la
electricidad generada a partir de fuentes de energía renovables en el mercado interior de la electricidad.
•Propuesta de Reglamento del Consejo de 21 de enero de 2003 por el que se establecen disposiciones comunes
aplicables a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común y por el que se instauran
regímenes de ayuda a los productores de determinados cultivos.
•Directiva 2003/30, de 8 de mayo, relativa al fomento del uso de biocarburantes u otros combustibles renovables
en el transporte.
•Decisión 2003/33/CE del Consejo, de 19 de diciembre de 2002, por la que se establecen los criterios y
procedimientos de admisión de residuos en los vertederos con arreglo al artículo 16 y al anexo II de la Directiva
1999/31/CE.
•Directiva 2003/54/CE de 26 de junio, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad y por
la que se deroga la Directiva 1996/92/CE.
•Directiva 2004/8/CE de 11 de febrero, relativa al fomento de la cogeneración sobre la base de la demanda de
calor útil en el mercado interior de la energía y por la que se modifica la Directiva 1992/42/CEE.
Normativa sobre Prevención y Contaminación Atmosférica
•Directiva 84/360/CEE del Consejo, de 28 de junio, relativa a la lucha contra la contaminación atmosférica
procedente de las instalaciones industriales.
•Directiva 88/609/CEE del Consejo, de 24 de noviembre, relativa a la limitación de emisones a la atmósfera de
determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de combustión.
•Directiva 89/369/CEE del Consejo de 8 de junio, relativa a la prevención de la contaminación atmosférica
procedente de las instalaciones nuevas de incineración de residuos sólidos urbanos.
•Directiva 96/62/CE del Consejo, de 27 de septiembre, sobre evaluación y gestión de la calidad del aire.
•Directiva 2001/80/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre, sobre limitación de emisiones
a la atmósfera de determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de combustión.
•Directiva 2003/87/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de octubre, por la que se establece un
régimen de derechos de emisión de gases de efecto invernadero en la Comunidad y se modifica la Directiva
96/61/CE.
•Decisión Nº 280/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero, relativa a un mecanismo
para el seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad y para la aplicación del
Protocolo de Kyoto.
•Decisión de la Comisión 2004/156/CE, de 29 de enero, por la que se establecen directrices para el seguimiento
y la notificación de gases de efecto invernadero de conformidad con la Directiva 2003/87/CE.
•Decisión de la Comisión 2004/224/CE, de 20 de febrero de 2004, por la que se establecen las medidas para la
presentación de información sobre los planes o programas previstos en la Directiva 96/62/CE del Consejo en
15
relación con los valores límite de determinados contaminantes del aire ambiente.
•Directiva 101/2004, de 27 de octubre por la que se modifica la Directiva 2003/87/CE y se establece un régimen
para el Comercio de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero en la Comunidad, con respecto a los
mecanismos de Proyectos del Protocolo de Kyoto.
Suecia
En Suecia las prácticas forestales están reguladas por la Ley de Bosques o Forest’s Act y por el llamado Comité
Director Forestal.
En los últimos años se han endurecido las condiciones a respetar durante las prácticas forestales (talas, aclareos
o limpiezas), ante las demandas sociales de alto nivel de conservación del patrimonio natural y las exigencias
impuestas por las administraciones responsables.
Se admite generalmente que la corta y extracción de las copas y ramajes de los árboles no utilizables por la
industria maderera después de la tala, tiene un impacto mínimo y aceptable sobre los ecosistemas de los bosques
y la biodiversidad.
Deben de respetarse las zonas protegidas y los llamados «hábitats» que corresponden a bosques húmedos o
bosquetes de especies caducifolias, y las zonas de colinas, barrancos y zonas colindantes con los cursos de agua
y los límites de los bosques.
También deben respetarse los árboles caídos y en proceso de descomposición, hábitat favorable para líquenes,
musgos y hongos así como las acículas de las confieras que cubren el suelo.
Finlandia
Finlandia es el país con las compañías de mayor tamaño a nivel mundial entre las dedicadas a la gestión de
biomasa forestal para uso energético.
La mayoría de las Centrales (Thermal o Power Plants) están preparadas para recibir y utilizar diversos
combustibles: gas natural, carbón, biomasa forestal residual y otros residuos de madera, etc.
Finlandia considera que el principal motivo para la promoción de la generación de energía a partir de sub-
productos y residuos forestales es la protección del medio ambiente. La razón principal es la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero.
La biomasa forestal es un combustible casi neutral, puesto que el carbón fluye en un circuito cerrado y la energía
empleada en su producción es sólo un 3% de la energía generada. Sin embargo la producción de bio-
combustibles a partir de residuos forestales debe estar de acuerdo con los «códigos de buenas prácticas y
principios de sostenibilidad forestal ambiental y socio-económica».
En el modelo finlandés de explotación forestal, los bosques sometidos al proceso de explotación maderera tienen
habitualmente un ciclo de vida de aproximadamente 70 años, obteniéndose biomasa forestal residual en los dos
aclareos (10-20 t/ha) y en la tala final (15-30 t/ha), aprovechándose todas las partes del árbol: copas para la
industria del papel, fuste para la industria maderera, ramas para tablero o bioenergía y tocones para bioenergía.
16
1.6. Biomasa en España
España es un país altamente dependiente de los combustibles fósiles. El peso del petróleo en el consumo de
energía primaria (48,8%) es superior a la media europea, y el gas natural supone un 24% del consumo total de
energía primaria.
Figura 1.6-1 Consumo de energía primaria en España en 2010 (en Ktep) y Peso de cada recurso renovable en
los consumos de energías primarias.
No obstante, el aumento de la cuota de las energías renovables en el mix energético de los últimos años ha
supuesto que, por primera vez en el año 2009, la energía procedente de fuentes renovables consumida superara
a la generada por carbón.
En cuanto a las fuentes de energía renovables, la cuota del 9,4% que representan en el consumo de energía
primaria en España se reparten entre la biomasa y los residuos en un 41,5%, la energía eólica en un 25,5%, la
hidráulica en un 18,1%, los biocarburantes en un 8,5%, la energía solar un 5,3% y la geotermia un 0,1%.
En España, el recurso renovable que más se utiliza, tanto en términos de energía final, es, con bastante diferencia,
la biomasa y los residuos.
España ocupa el sexto lugar en la UE, en cuanto a producción de energía primaria a partir de biomasa sólida,
tras Alemania, Francia, Suecia, Finlandia y Polonia. Sin embargo, si atendemos a la producción de energía
primaria a partir de biomasa sólida, pero en producción por habitante (en tep) en la UE, España ocupa el lugar
18, con una tasa de 0,013 que está por debajo de la tasa que se obtiene para el conjunto de la UE, que es de
0,158, y muy lejos de la tasa que tiene Finlandia con un 1,435.
En la actualidad la mayor parte de los 3.655 ktep de consumo térmico final de biomasa en España proviene del
sector forestal, utilizándose en sector doméstico, mediante sistemas tradicionales poco eficientes (uso de leñas)
y en industrias forestales para consumo térmico o cogeneración. Existe una potencia eléctrica instalada de 533
MW abastecida con residuos de industrias agroforestales y restos de cultivos agrícolas principalmente.
Ante la situación actual de crisis económica, el sector de la biomasa puede suponer un paliativo a sus efectos:
como generadora de energía, de empleo y de beneficios ambientales.
17
1.6.1. Plan de Energías renovables 2011-2020
A finales de 2010 se presentó el Plan de Energías Renovables (PER) 2011-2020 en España, que sustituía y
actualizaba el anterior PER 2005-2010. Con posterioridad a esta presentación, el nuevo Gobierno de España, en
la primera medida legislativa que tomó (Real Decreto-ley 1/2012, de 27 de enero) procedió a suspender los
procedimientos de preasignación de retribución y a suprimir los incentivos económicos para nuevas
instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y
residuos.
La Directiva 2009/28/CE estableció, como objetivo obligatorio, alcanzar una cuota del 20% de energía
procedente de fuentes renovables en el consumo total de energía de la UE en 2020; y como objetivo vinculante,
alcanzar un mínimo del 10%, para todos los Estados miembros, con relación al porcentaje de biocarburantes
sobre el conjunto de los combustibles de transporte (gasóleo y gasolina) consumidos en 2020, condicionado a
que la producción de estos fuera sostenible.
Con respecto a los objetivos del PER 2005-2011, la contribución global de las energías renovables al consumo
total de energía primaria ascendió al 11,5% del total, lo que sobre los objetivos finales (12%) supuso un
cumplimiento del 96%.
En cambio, al inicio del periodo 2011-2020, con las subidas de las exigencias para energías renovables en
general, y para biomasa en concreto, se está muy lejos del cumplimiento del objetivo final del 20%
En el Informe de Sostenibilidad Ambiental del Plan de Energías Renovables 2011-2020 se presentan los
resultados de un estudio sobre los potenciales de la biomasa de origen no industrial en España: cultivos
energéticos, herbáceos o leñosos, y restos de origen forestal y agrícola.
En dicho estudio, las superficies consideradas como disponibles para producir biomasa se obtienen teniendo en
cuenta criterios tales como la no interferencia con los mercados de alimentos, la sostenibilidad de los sistemas
productivos y limitaciones en el uso del agua de riego. Se excluyen del estudio las praderas con usos ganaderos
extensivos tradicionales y se establecen restricciones para el uso de restos de cultivos, existiendo unos
porcentajes de restitución de los mismos al suelo.
18
1.6.2. Plan de Energías renovables 2011-2020
Dos años después del inicio del Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010, se aprobó el Real Decreto
661/2007 por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial.
Esta norma supuso una verdadera apuesta por el fomento de las energías renovables en España, al revisar
completamente la regulación de las actividades de producción de energía eléctrica con fuentes no
convencionales.
El anterior PER 2005-2010 presentaba un objetivo de crecimiento de potencia instalada en generación de
electricidad a partir de biomasa sólida en España de 1.695 MW (pasando de 344 MW en 2004, a 2039 en 2010).
Para poder alcanzar tal objetivo se pusieron en marcha tres elementos: un programa de co-combustión, un
incremento de la retribución a la electricidad generada en instalaciones de biomasa eléctrica y actuaciones de la
Comisión Interministerial de la Biomasa para dinamizar el mercado potencial.
Sin embargo, en marzo de 2011 la potencia instalada en España de biomasa supone un cumplimiento de los
objetivos del PER para 2010 de tan sólo el 41%. Según los cálculos realizados por la Comisión Nacional de la
Energía (CNE), para alcanzar el 85% de la potencia objetivo del PER se necesitarían 174 meses, a contar desde
el mes de marzo de 2011, y para cumplir con el 100% de la potencia objetivo, 233 meses.
Para el caso de la biomasa, el PER establece una serie de objetivos que se basan, primero, en la evaluación del
potencial de producción de biomasa en España, enfrentado a un escenario de futuro de evolución del consumo.
Esta evolución se basa en un una serie de hipótesis iniciales para el consumo de la biomasa térmica y eléctrica.
El consumo de biomasa térmica alcanzaría los 4.203 ktep en 2020, mayoritariamente en la industria de pasta y
papel, minerales no metálicos, alimentación y aportaciones de industrias de la madera, corcho y muebles.
El consumo de la biomasa eléctrica tendría lugar en centrales de generación con biomasa y en centrales de
cogeneración asociadas a la producción térmica fundamentalmente, en industrias de pasta y papel, de madera,
corcho y muebles, fábricas de pellets e industria agroalimentaria, con un incremento de potencia de 299 MW
para 2020.
El Plan expone el potencial de producción energética a partir de la biomasa actual procedente de las masas
forestales existentes y de los cultivos agrícolas actuales y elaborando hipótesis correspondientes para la posible
implantación de cultivos energéticos forestales, en suelo forestal no arbolado, y la posible sustitución de cultivos
agrícolas, tradicionales por cultivos energéticos (herbáceos y leñosos).
19
Un ejemplo claro de que la biomasa tiene cada vez más peso es el incremento del número de instalaciones de
este tipo de energía renovable.
El último dato disponible muestra, que en el año 2015, había 160.036 instalaciones de biomasa en España. Un
aumento de 25 puntos porcentuales si lo comparamos con el año anterior, donde la cifra era de algo más de
127.000.
Si en tan solo 8 años se ha pasado de no llegar a 10.000 instalaciones y en el 2015 ya se superan las 160.000,
está claro que evolución y el aumento de la biomasa en nuestro país es un hecho constatable y claramente visible.
20
Una consecuencia clara del incremento en el número de instalaciones es la mejora en la potencia estimada de
biomasa.
La potencia total instalada estimada para España era de 7.276.992 kW en el año 2015. Comparándolo con el
periodo anterior, la potencia total instalada se incrementó un 21,7% respecto a 2014, donde la estimación de kW
era de algo menos de 6 millones.
Como se puede observar en el gráfico, el aumento del peso de la biomasa en esta métrica crece de una forma
geométrica, es decir, constante durante los años.
El crecimiento que ha experimentado la biomasa en cuanto a potencia total instalada desde el año 2008 hasta el
último dato facilitado del 2015 ha sido de un 381%, pasando de 1.510.022 kW a más de 7.200.000.
Por último, pero no menos importante, analizaremos la evolutiva durante los últimos 8 años de la energía
generada mediante biomasa en España.
Como las dos métricas anteriores, el crecimiento es constante a lo largo de los años siendo el 2015, con 12.570
GWh, el año de mayor volumen de GWh. Un 20,24% más que en 2014. El incremento de la energía generada
por biomasa desde 2008 ha sido de un 318%.
La integración de la biomasa entre las fuentes de energía principales de nuestro país sigue su curso de manera
constante. Para ver claramente su positiva evolución solo hay que mirar a los datos de 2008.
En ese periodo había 9.556 instalaciones de biomasa que generaban una energía estimada de 3.002,3 GWh con
una potencia estimada de 1.510.022 Kw y en 2015, último dato disponible, ha pasado a 12.570 GWh de energía
generada, 160.036 instalaciones y 7.276.992 Kw de potencia estimada.
Andalucía cuenta con una importante riqueza biomásica, en gran parte procedente del cultivo del olivar y de sus
industrias derivadas. El aprovechamiento energético de esta biomasa permite la sustitución de combustibles
fósiles, un mayor autoabastecimiento y diversificación energética, y contribuye al mantenimiento de la actividad
en zonas rurales.
21
1.7. Biomasa en Andalucía
1.7.1. Biomasa del olivar
Andalucía mantiene una superficie de cultivo de olivar prácticamente constante alcanzando aproximadamente
las 1.500.000 hectáreas de olivar. Los avances en las técnicas agrícolas y la puesta en riego han tenido como
resultado que las medias productivas de aceite de oliva, estén en constante ascenso. En el decenio 1996-2005 la
media de aceite de oliva fue de 771.491 toneladas y el decenio 2006-2015 ascendió a 999.498 toneladas.
Además, este cultivo y sus industrias derivadas generan una serie de subproductos con un contenido energético
importante. Mediante una tecnología adecuada, puede obtenerse a partir de ellos tanto energía térmica como
eléctrica e incluso biocarburantes para el transporte. Los subproductos susceptibles de valorización energética
son el orujo, orujillo, el hueso de aceituna, la hoja de almazara y la poda de olivar. El balance de masas del
proceso de la industria del aceite se muestra en la siguiente imagen:
1.7.2. Orujo
El proceso de obtención del aceite de oliva en las almazaras, principalmente por centrifugación y en un reducido
número por prensado, genera como subproducto el orujo. Por cada tonelada de aceituna procesada se obtiene
aproximadamente 0,27 toneladas de aceite de oliva y 0,73 toneladas de orujo. Es decir, una campaña media
genera unas 3.000.000 t/año de orujo con una humedad aproximada del 60%-65%. El orujo generado en las
almazaras se almacena en balsas para su procesado posterior, que puede tratarse de un proceso físico de segunda
centrifugación, también llamado repaso y/o un proceso químico en las extractoras, obteniéndose aceite de orujo.
Una opción alternativa a la extracción es destinar el orujo repasado a la producción de energía eléctrica, previo
secado hasta una humedad aproximada del 40% para facilitar la combustión del mismo. Aproximadamente el
30% del orujo generado en Andalucía se somete a este proceso.
22
Figura 1.7-2. Balsa de orujo en extractora
1.7.3. Orujillo
El orujo, una vez secado y sometido al proceso de extracción de aceite, se transforma en orujillo. Se trata de un
subproducto con una humedad media aproximada del 10%, que tiene unas buenas propiedades como
combustible, con un poder calorífico en torno a 4.200 kcal/kg en base seca, y que puede utilizarse tanto para
generación de energía térmica en industrias como para generación de energía eléctrica.
Una parte del orujillo generado en las extractoras se autoconsume en la propia instalación, tanto en el secado del
orujo como en calderas para generación de vapor para el proceso.
En algunos casos, y de forma cada vez más frecuente, el secado en las extractoras se realiza mediante
cogeneración con gas natural, lo que supone para las extractoras una fuente de ingresos adicional por venta de
la energía eléctrica producida. La cogeneración implica un menor autoconsumo de orujillo en la extractora, lo
que hace que quede disponible para otros usos. En una campaña media en Andalucía se generan unas 1.200.000
t/año de orujillo. El consumo de orujillo en las plantas andaluzas de producción eléctrica en el año 2015 ascendió
a 542.000 toneladas y el autoconsumo térmico en la propia industria supuso más de 289.000 toneladas, que son
variables en función de la campaña, lo que indica que en una campaña media puede existir una disponibilidad
aproximada de 300.000-350.000 t/año, para otros usos térmicos y para exportación.
23
1.7.4. Hueso de aceituna
La aceituna está compuesta por un 85% de pulpa y un 15% de hueso. Debe diferenciarse entre el hueso generado
en las industrias de aderezo de aceituna de mesa y el obtenido en el proceso de obtención de aceite de oliva y de
orujo. Las industrias de aderezo deshuesan aproximadamente el 80% de la aceituna que procesan, para
comercializar la aceituna sin hueso, este hueso con el “tapín” se vende a extractoras para extraer el aceite que
contiene el “tapín” y entra en la cadena del orujo. Respecto a la aceituna destinada a obtención de aceite de oliva,
el 70% del orujo se deshuesa tras la molturación, mediante un proceso de separación pulpa-hueso, bien en la
almazara o bien en la extractora. En este caso se obtiene el hueso triturado, en una cantidad de unas 360.000
t/año.
Figura 1.7-5. Detalle de hueso de aceituna Figura 1.7-6. Separación de hueso de aceituna
El hueso es un combustible de unas características excelentes: elevada densidad, humedad media del 15%,
granulometría muy uniforme y poder calorífico de 4.500 kcal/kg en base seca. Es muy adecuado para usos
térmicos, tanto en el sector industrial como doméstico y residencial debido a su buen manejo, las bajas emisiones
de partículas en su combustión y sus condiciones inodoras. Tradicionalmente se ha utilizado en calderas de
industrias del olivar, tanto almazaras como extractoras, así como en otros sectores como el cerámico, granjas,
etc. Aunque en la actualidad cobra cada vez más importancia los usos en el sector doméstico y residencial para
suministro de agua caliente sanitaria y calefacción. La tecnología ha experimentado un gran avance, tanto en el
rendimiento obtenido así como en el control de emisiones y niveles de confort y facilidad de manejo. Para
facilitar el acopio de combustible para estos sectores, se está comercializando el hueso en sacos de 15 kg, de
fácil distribución y manejo, óptimo para su uso en el sector doméstico, y con un precio considerablemente menor
al de otros combustibles de similares prestaciones, como el pellet de madera.
24
1.7.5. Hoja de olivo
Durante el proceso previo de limpieza de la aceituna procedente del campo para su obtención de aceite se separa
una cantidad considerable de hoja de olivo que suele representar el 8% de la aceituna molturada, y el uso para
alimentación ganadera se encuentra limitada por el mal sabor que le confiere el zumo de la aceituna, aunque es
una de las aplicaciones más frecuentes. En la actualidad hay plantas de generación eléctrica que la emplean
como combustible. 2.1.5. Poda de olivar El olivar destinado a aceituna de mesa debe ser podado cada año,
mientras que el destinado a la obtención de aceite de oliva se poda cada dos años. Como media, puede
considerarse que 1 ha de olivar genera 3 toneladas de poda, por lo que de media se generan más de 2.000.000
de toneladas de poda al año. La contribución energética del olivar podrá incrementarse de manera importante
valorizando adecuadamente la poda y la hoja de almazara, ya que tanto orujos, orujillo y el hueso, se vienen
empleando casi en su totalidad en proyectos energéticos. El uso energético de la poda ha estado ligado
tradicionalmente al empleo de la leña como combustible doméstico. Sin embargo, durante la última década, el
uso de la poda de olivo como combustible en forma de astilla experimentó un notable incremento debido a
mejora de la retribución económica de los residuos agrícolas para generación de electricidad en el RD 661/2007
y a la necesidad de introducir nuevas fuentes de biomasa en plantas de generación eléctrica existentes y en
previsión de nueva construcción En la actualidad, la retribución a las renovables, cogeneración y residuos se
regula por el Real Decreto 413/2014, de 6 de junio, por el que se regula la actividad de producción de energía
eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos; que establece el nuevo régimen
retributivo de las renovables, basado en la percepción de unos ingresos obtenidos por la venta de la electricidad
al mercado, más una retribución adicional que se calcula mediante una serie de parámetros estandarizados
conforme a las tecnologías existentes en el mercado (estos parámetros los contempla la Orden IET/1045/2014,
de 16 de junio). Supone un cambio radical en el tratamiento retributivo de la electricidad generada con las
energías antes incluidas en el denominado régimen especial. Antes estas energías recibían una prima que se
sumaba a la retribución del mercado que recibían las tecnologías del régimen ordinario, ahora, con este Real
Decreto, se elimina la separación entre el régimen ordinario y el especial, y se les otorga a las renovables,
cogeneración y residuos, una retribución específica en el caso de que se considere necesario para que alcancen
una “rentabilidad razonable” (según lo que denominan una empresa eficiente y bien gestionada). Todo ello ha
contribuyó a desarrollar este incipiente sector, que incluye a empresas de fabricación y distribución de
maquinaria agrícola, adaptada y/o específica al procesado y acopio de biomasa en campo, a las empresas de
servicio agrícola, a empresas comercializadoras de biomasa, y por supuesto a promotores y consultores
energéticos. 9 Aun así, el uso actual de este tipo de biomasa solo alcanza el 20% de todo su potencial, y hay
además grandes diferencias en cuanto a zonas geográficas, que determina que en algunas comarcas su
aprovechamiento sea inexistente. Esto se debe a que su desarrollo depende de la demanda y el consumo que de
ella se realice, y en la actualidad este consumo está ligado casi exclusivamente de las plantas de generación
eléctrica con biomasa, por lo que en aquellas zonas donde no hay posibilidad de venta, la quema y el aporte al
suelo siguen siendo las únicas opciones del agricultor.
Figura 1.7-7. Máquina trituradora de poda Figura 1.7-8. Detalle de astilla poda olivar
26
Tabla 1.7-1. Características energéticas según el tipo de cultivo
27
1.7.8. Residuos forestales
Los residuos de origen forestal pueden dividirse en: residuos de poda o residuos de corta. Los primeros provienen
de la necesidad de realizar tratamientos silvícolas para el mantenimiento y mejora de los montes y masas
forestales mediante talas, podas, limpieza de matorrales, etc. Estos trabajos generan unos residuos (leñas, ramas
y matorrales) que deben ser retirados del monte, pues son un factor de riesgo de grave importancia para la
propagación de plagas y de incendios forestales. Dentro de este grupo se incluyen la leña de encina y alcornoque,
que se utiliza para calefacción doméstica. También se incluyen la leña de pino que se utiliza en algunas zonas
para la elaboración de carbón vegetal.
El segundo grupo, los residuos procedentes de la corta de pies, se generan en la limpieza de los pies maderables,
y constituyen cerca de la tercera parte del árbol. Como en el caso anterior, si no se retiran pronto del monte se
convierten en factor de alto riesgo de incendios.
El hecho de que estos residuos se generen dentro de una actividad comercial puede permitir su recogida,
mejorando sus posibilidades de utilización en el campo energético. Se han evaluado como residuos forestales
potencialmente aprovechables los residuos de poda de encinas y alcornoques y la corta de pies del pino, chopo
y eucaliptos. La densidad energética media evaluada para dichos residuos es:
29
Tabla 1.7-4. Ratios de conversión media de los residuos ganaderos
30
decir, que la energía neta contenida en el biocombustible producido sea superior a la gastada en el cultivo y en
la obtención de los biocombustibles. - Posibilidad de recuperar fácilmente las tierras después de finalizar el
cultivo energético para realizar otros cultivos. - Adecuación de la naturaleza de la biomasa producida para su
utilización como materia prima para fabricación de biocombustibles o biocarburantes. - Optimización del
recurso agua Clasificación de los cultivos energéticos Existen distintas clasificaciones de los cultivos
energéticos, atendiendo en función de la naturaleza del cultivo (herbáceo y leñoso) del ciclo del cultivo (anual o
plurianual), y del tipo de aprovechamiento energético, que es la clasificación que se cita a continuación: -
Cultivos oleaginosos para la producción de aceite transformable en biodiesel (conjunto de ésteres metílicos o
etílicos de los ácidos grasos de los aceites vegetales) para sustitución del gasóleo de automoción. Entre ellos
primeros cabe citar el girasol, las brassicas, la soja y palma. No parece probable que en Andalucía se dedique
superficie agrícola a la siembra de cultivos alimentarios para la producción de biocarburantes - Cultivos
alcoholígenos para la producción de etanol utilizable en sustitución total o parcial de las gasolinas de automoción
o para la producción de aditivos antidetonantes exentos de plomo como el Etil-Terbutil-Eter (ETBE). Entre los
cultivos alcoholícenos destaca la remolacha y la caña de azúcar como cultivos clásicos y la pataca (Helianthus
tuberosus) y el sorgo azucarero (Sorghum bicolor) como nuevos cultivos prometedores para esta actividad. -
Cultivos lignocelulósicos para la producción de biocombustibles sólidos utilizables con fines térmicos,
principalmente para la producción de electricidad (agroelectricidad).
Cabe citar las especies leñosas cultivadas en alta densidad y corta rotación (pawlonia, eucaliptos, acacias o
chopos) y especies herbáceas de alta producción como el cardo de la especie Cynara cardunculus. Los productos
obtenidos por los cultivos energéticos son: semilla, grano, frutos y biomasa lignocelulósica (paja, cañote,
madera). Aunque tecnológicamente, es factible utilizar todos los productos para las tres aplicaciones energéticas
posibles: biocarburantes y usos térmicos o eléctricos, desde el punto de vista práctico y económico lo usual es
destinar la semilla, grano y frutos a la producción de biocarburantes, y la biomasa lignocelulósica (paja, cañote,
madera) a la producción de energía térmica y eléctrica. En la siguiente tabla se muestran los cultivos energéticos
más conocidos en el ámbito nacional, así como las biomasas obtenidas de cada uno de ellos.
31
Existen otras especies herbáceas de crecimiento anual que pueden ser interesantes en Andalucía como cultivos
energéticos. Algunas de estas especies tienen otro aprovechamiento, aunque pueden tener interés como cultivos
energéticos por la cantidad de biomasa que generan.
Estas especies son:
- Hibiscus cannabinus Kenaf, aprovechamiento para papel
- Cáñamo aprovechamiento para textil y obtención de aceite para biocarburantes.
- Onopordum nervosum aprovechamiento energético.
- Triticales aprovechamiento para alimento ganadero.
- Arundo donax L. Caña Común.
- Nicotiana glauca R.C. Grahan Aerial.
- Miscanthus x giganteus. Cultivo energético en otros países de Europa.
- Salix (suace). Cultivo energético en otros países de Europa.
- Camelina sátiva. Obtención de aceite para biocarburantes
32
Figura 1.7-10. Representación de instalaciones de biomasa en Andalucía
La gráfica siguiente muestra gráficamente la distribución del potencial de biomasa en Andalucía según sea su
origen. Se puede observar que la mayor contribución de la biomasa en Andalucía proviene de los residuos
agrícolas:
Desglosando los residuos agrícolas se obtienen los siguientes datos, con lo que se obtiene que el olivar el
subgrupo que más aporta a la biomasa proveniente de residuos agrícolas en Andalucía:
33
Figura 1.7-11. Gráfico del origen de biomasa en Andalucía
Figura 1.7-12. Potencia (KW) de las instalaciones de biomasa por provincias en Andalucía
El nuevo marco regulatorio para la generación de energía eléctrica con renovables, y en particular con biomasa,
que establece cambios radicales en la retribución de la energía generada y suprime las retribuciones específicas
para las nuevas instalaciones de renovables, ha supuesto en la práctica la paralización de los proyectos que se
encontraban en fase de promoción. El sector se mantiene a la espera de los procesos de concurrencia que
34
pudieran abrirse para asignación de estas retribuciones específicas en tecnologías que, como la biomasa eléctrica,
no han alcanzado los objetivos nacionales.
Entre las empresas promotoras, destacan por su actividad y experiencia en el sector Oleícola el Tejar, que cuenta
con 4 plantas que suman un total de 49 MW, y Valoriza Energía, que tiene e instalaciones que suponen 33,97
MW.
En cuanto a potencia instalada, el líder en el sector es ENCE, ya que sus tres plantas en funcionamiento suman
un total de 118 MW, contando así con el 46 % de la potencia total de biomasa de la región.
Respecto al consumo de biomasa eléctrica se muestra en la siguiente tabla la evolución de consumo de los
diferentes combustibles empleados, destacando el hecho del importante incremento de la biomasa forestal que
engloba tanto a los cultivos energéticos como a los residuos forestales.
35
Figura 1.7-14. Plantas de generación de energía eléctrica con biomasa en funcionamiento
36
Aumento del consumo de pellets y hueso en el sector residencial y servicios: la biomasa es un combustible
rentable y cada vez más conocido, lo que ha posibilitado el aumento de las instalaciones en sectores hasta ahora
reservados a combustibles fósiles. En contraposición a esta tendencia ha disminuido la biomasa consumida en
el sector industrial debido a la caída de actividad, especialmente en el sector cerámico y ladrillero.
37
1.7.18. Expectativas
38
2 OBJETO
Dada la creciente demanda de energía y la conciencia medioambiental las plantas de biomasa están registrando
una mayor importancia y gran crecimiento a nivel mundial.
Es por ello que este Proyecto se centrará en la protección contra incendios de una instalación de biomasa teniendo
en cuenta l a legislación europea y española vigente.
España Eco Energía es una empresa privada de energía con sede en Huelva, Andalucía que se centra en
desarrollar y construir su propia producción de energía descentralizada basada principalmente en energías
renovables y en la venta de electricidad y gas hacia los usuarios finales.
España Eco Energía está considerando la posibilidad de construir una planta de biomasa a energía para producir
energía eléctrica a la red y posiblemente para suministrar el calor del distrito a la ciudad de Huelva o a clientes
industriales.
El concepto del proyecto es el desarrollo de una planta de biomasa a energía que utiliza madera (pellets y astillas)
y pellets agro derivados como combustible principal y produce aproximadamente 50 MWe de capacidad
eléctrica.
La cuestión clave para el cliente es tener un diseño de planta de energía que ofrezca una alta eficiencia de la
planta aunado con una baja indisponibilidad de la planta, por lo que es clave una protección contra incendios
eficaz.
Teniendo en cuenta todo esto el objetivo de este proyecto es estudiar y diseñar las condiciones de protección
contra incendios de una instalación de biomasa de 50 MW cumpliendo con la normativa vigente y de la manera
más eficiente posible.
Los daños causados por un incendio en una instalación de biomasa pueden ocasionar numerosos daños
materiales y por tanto pérdidas económicas y lo que es irrecuperable pérdidas humanas por lo que un correcto
diseño de la protección contra incendios se convertirá en un pilar fundamental para el funcionamiento de una
instalación de biomasa.
39
3 TITULAR
Instalación Contra Incendios de una Planta de biomasa de 50 MW ubicada en Baena provincia de Córdoba
cumpliendo con la normativa Española y Europea vigente de la manera más eficiente posible.
40
4 SITUACIÓN
Para situar el trabajo en una zona concreta, se ha optado por la implantación de la central en Baena, en la
provincia de Córdoba concretamente sus coordenadas vienen dadas por (37°38'00.8"N 4°16'45.6"W), debido a
que dispone de unas condiciones óptimas en cuánto a ubicación ya que presenta una extensa superficie de
recursos forestales cercanos tanto del olivar como de árboles de pinar.
La ubicación del proyecto en el mapa y una vista general del área se muestran en las siguientes figuras.
41
5 CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES
5.1. Condiciones generales
Se supondrán las siguientes condiciones ambientales para el diseño y el rendimiento de la Planta:
Altitud: 405 m
Presión barométrica: 1020 hPa
Requerimiento de seísmo: No hay riesgo de seísmo
42
Figura 5.2-2. Datos meteológicos velocidad del viento registrados en 2017
43
Figura 5.2-4. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016
44
Figura 5.2-6. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016
45
6 DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA
6.1. Concepto de la energía de la planta de biomasa
La planta de biomasa para que se diseñará la protección contra incendios utiliza pellets, astillas, orujillo, hueso
de aceituna y madera de olivo y pino de restos de poda y gránulos a partir de la agricultura como combustible
principal, produciendo aproximadamente 50 MWe de capacidad eléctrica en bruto.
La instalación de biomasa es una central de cogeneración que da lugar a energía eléctrica y térmica. La
cogeneración en la instalación de biomasa tiene una eficiencia global más alta. Es sistema muy eficiente ya que,
el calor que recibe la red térmica es el recibe en el proceso de generación de la electricidad y supone, por tanto,
el aprovechamiento del calor residual.
Teniendo en cuenta todo esto y aparte de la contribución de energía eléctrica a la red también es posible que se
pueda dar servicio de electricidad a los habitantes de la zona ya sea del ámbito industrial como del núcleo urbano
próximo para que sean usados para la calefacción y el agua caliente potable a través de una red de distribución
con un rendimiento que variará según las demandas térmicas del lugar.
Para que sea posible la obtención de energía se requiere utilizar los recursos agrícolas y forestales de los que se
disponen en ese lugar, se trata de la biomasa que tiene como origen las actividades del olivar como son la tala,
limpieza y podas necesarias para que el árbol pueda crecer de una manera saludable. En la recogida de la aceituna
se tienen otros tipos de residuos como son el hueso de la aceituna y el orujo que también son útiles como materia
prima para biomasa. Es importante también considerar los residuos forestales en forma de madera, ramas,
cortezas, astillas y pellets.
Estos residuos tienen la principal ventaja de tener una disponibilidad constante con la ecepción del hueso de
aceituna y orujillo que se dan en la temporada de recogida del fruto del olivar. En esta época se usa como materia
prima de biomasa las otras fuentes como son las astillas, madera y pellets.
Lo más interesante desde el punto de vista de la producción y obtención de energía es que la energía renovable
pueda estar disponible para que la demanda se cumpla y así dar el servicio que se requiere, algo que cumple a la
perfección la biomasa ya que en momentos donde otras fuentes de materia prima no están disponibles esta
energía limpia sí.
Los rasgos positivos y negativos de las materias primas que se usan en una instalación de biomasa están
reflejados en la tabla de a continuación:
46
Tabla 6.1-1. Ventajas e inconvenientes de las materias primas utilizadas en la instalación de biomasa
En la instalación para que se va a diseñar la instalación contra incendios se utiliza como combustibles astillas
procedentes de la madera del olivo y pino, pellets, orujillo y hueso de aceituna. Es importante tener en cuenta
las materias primas a utilizar para poder realizar un diseño correcto.
La instalación de biomasa a tratar en este proyecto utiliza la cogeración, que se puede definir como una
producción unida de electricidad y energía térmica útil. La generación que se da de manera coexistente de calor
y electricidad produce que la instalación pueda tener un rendimiento mayor porque el calor resultante en la
producción de la electricidad se utiliza para la generación de la energía térmica.
6.1.2. Operación
47
Las temperaturas provisionales del agua de calefacción urbana en diferentes temperaturas se muestran a
continuación:
Figura 6.1-1. Temperatura del agua de calefacción urbana en función de la temperatura ambiente
La Central estará en funcionamiento continuo durante 24 horas al día durante todo el año, excluyendo el período
de mantenimiento, de un mes que se hace coincidir con las vacaciones de los empleados. La central eléctrica
esta diseñada para una vida operativa mínima de 200000 horas de funcionamiento, asi como soporta durante
toda su vida útil los cambios de carga definidos de tal manera que no se produzcan tensiones que sobrepasen los
límites permisibles de los componentes. El diseño permite el funcionamiento normal dentro de las limitaciones
de todos los reglamentos vigentes.
El concepto operativo se basará en una sala central de control con un moderno sistema de control para todas las
operaciones normales de la planta, permitiendo a los dos operadores operar la planta. Sin embargo, algunas
operaciones de arranque y apagado se realizan por operaciones locales.
48
Tabla 6.1-2. Características de vapor saturado
Actualmente estos son los valores de trabajo de la instalación de biomasa, pero se está trabajando día a día para
optimizar los valores de vapor para poder obtener una configuración de la planta altamente eficiente junto con
un ciclo de vida económico aunado con un bajo costo.
La eficiencia de la planta y la producción neta de electricidad se optimizarán con la condensación. Es importante
resaltar que, aunque el rendimiento y la producción de la planta variarán debido a cambios en las condiciones
de la temperatura ambiente, el funcionamiento y la producción de la planta no están limitados por una limitación
en el intervalo de las condiciones ambientales del lugar donde se encuentra situada la planta, así como de la
calidad del combustible detallado más adelante en este proyecto.
La unidad es capaz de funcionar provisionalmente a cualquier carga entre 100% y 40% de BMCR durante
períodos prolongados sin el apoyo de quemadores de aceite.
El equipo de la planta cuenta con márgenes de diseño adecuados. El rendimiento garantizado puede lograrse a
lo largo de todo el ciclo de vida de la planta.
La planta cumple plenamente con las leyes, reglamentos, normas y códigos españoles y europeos vigentes.
La planta y el equipo están provistos de márgenes de diseño y de capacidad.
La instalación de biomasa cumple simultáneamente todas las normas, reglamentos de funcionamiento,
emisiones y ruido vigentes.
La garantía de disponibilidad esta totalmente definida para la planta.
Para el rendimiento se utilizan las siguientes definiciones:
Energía máxima de la planta continúa carga, es el máximo eléctrico de la central eléctrica puede
funcionar 24 horas al día.
Calibración máxima continua es la carga máxima a la que la caldera puede funcionar 24 horas al día.
La clasificación máxima continua de la turbina es la carga máxima en que el generador de turbina puede
operar continuamente 24 horas al día (en condiciones de carga).
Válvulas de turbina es la salida del generador de turbina cuando las válvulas de parada de turbina y de
control están abiertas.
La potencia neta de la Planta de Energía será la carga en MW medida en las terminales de alta tensión
del transformador cuando el factor de potencia es de 0,9.
La potencia bruta del generador será la carga en MW medida en el cuando el factor de potencia es de
0,9.
49
La planta y el equipo deberán estar provistos de márgenes de diseño. La producción garantizada puede lograrse
a lo largo de todo el ciclo de vida de la planta (200 000 horas de funcionamiento desde el inicio de la operación
comercial).
Como materia prima se introducirá en la caldera de biomasa tanto residuos forestales astillas de pino, así como
agrícolas hueso de aceituna, orujillo, pellets y astillas de madera de olivo. Antes de ser introducidos se someten
a una prueba de calidad para comprobar que todo se encuentra en perfectas condiciones para el proceso.
Las astillas de madera de pino y olivo, hueso de aceituna, orujillo y pellets en primer lugar pasan por una báscula
para comprobar que el poder calorífico, porcentaje de humedad y contenido en cenizas es el correcto. En segundo
lugar, las astillas se mantendrán en un lugar cubierto con una lona textil totalmente impermeable para que su
contenido de humedad se reduzca del 45% al 20% necesario. En lo referente a las otras materias primas citadas
a continuación, tienen el contenido de humedad que se necesita por lo que pueden ser almacenadas sin ningún
requerimiento especial.
La tabla siguiente muestra los datos de poder calorífico inferior y humedad:
PCI PCI
Tipo de combustible
(kWh/Kg) (kcal/Kg)
50
6.1.5. Proceso de combustión de la materia prima
En primer lugar, es conveniente definir que és una caldera de biomasa. Se trata de un intercambiador de calor
en el cual la energía necesaria se añade por medio de un procedimiento de combustión de las materias primas
introducidas en este caso, astillas de madera de pino y olivo, orujillo, hueso de aceituna y pellets. En dicha
combustión tiene lugar una liberación de dioxide de carbono CO2 al exterior. Este gas proviene de la absorción
de este compuesto quimico por parte de la materia orgánica vegetal durante su etapa de crecimiento. Esto da
lugar a que el proceso sea neutro en cuanto a las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Para que se
pueda producir la combustión anteriormente citada es primordial que exista un sistema de aire primario y
secundario.
La combustión produce una expansion de vapor que se encuentra a alta presión que proviene de la caldera se
convierte en energía mecánica.
En el interior de la caldera hay una circulación de agua que viene de un tanque que alimenta el proceso. Anterior
a la entrada de este agua al circuito interior pasa por un economizador en el cual se precalienta por medio del
intercambio de calor que se da con los gases provinientes de la combustión que se produce en la caldera. A la
salida de estos gases se inyecta amoníaco para que reduzcan las particulas que se liberan a la atmósfera. Con la
recirculación de nuevo de estos gases a la caldera se aprovecha lo máximo possible el poder energético.
En la caldera se genera como se menciono anteriormente un vapor que se encuentra a una alta presión. Este
vapor mueve un rotor del generador eléctrico por la energía mecánica que produce este vapor a presión. Por este
proceso es posible la obtención de energía eléctrica que pasa a los transformadores los cuales se encargan
transladarla al sistema por medio de lineas de distribución.
Un altenador está constituido por el estator que es la armadura metálica que envuelve al rotor, en su interior tiene
unos bobinados hechos de cobre. El rotor tiene un eje y unos bobinados de inducido, cuando se hacen girar a
una alta velocidad accionados por la energía mecánica que se inyectó en las turbinas, se obtienen en los
bobinados que están hechos de cobre unas corrientes las cuales, le dan al generador una fuerza de tipo automotriz
con la capacidad de obtener energía eléctrica a los sistemas que estén unido a este.
Con respecto al vapor de agua que proviene de la turbina se convierte en liquido cuando es introducido a un
condensador que es accionado con un intercambiador de calor que tiene forma cilindrica. El funcionamiento que
tiene es el siguiente: en el interior se hayan unos tubos que tienen un liquido refrigerante (agua que se encuentra
a una temperatura baja) que tiene como origen la torre. El objetivo es condensar el vapor que sale de la turbina
cuando se encuentra con estos tubos a baja temperatura, esta diferencia de temperatura hace que se produzca la
condensación. La cantidad de agua tiene como variables esta diferencia de temperaturas y el vapor que se
obtenga de la turbina.
En cuanto al calor que se produce con el proceso de generación de electricidad es introducido en el condensador
donde al pasar por un intercambiador es usado para la obtención de energía térmica. El liquido en exceso es
introducido de nuevo con la ayuda de una bomba a la caldera donde se une con el agua que viene del tanque.
Por lo que de esta manera, se concluye y cierra el circuito del agua.
A este ciclo que continua donde se juega con el agua y vapor en el proceso de generación de energía eléctrica se
denomina ciclo Rankine.
En la siguiente imagen se tiene un diagrama que muestra de manera ilustrativa el proceso de generación de
electricidad que se ha explicado en los puntos anteriores:
51
Figura 6.1-3. Proceso de generación de electricidad.
Fuente: [Link]
Los gases que vienen de la caldera tras producirse la combustión pasan en primer lugar a un electrofiltro (cicón
y filtro) que precipita partículas que continen los gases y en segundo lugar, se tratarán con amoniaco para reducir
el contenido de NOx y SOx de este modo los gases se depuran antes de emitirlos a la atmósfera. Las particulas
retiradas y las cenizas que provienen de la combustión son ubicadas en el silo de cenizas para caldera y se le dan
como uso fertilizante para la industria agrícola (abonos) o para uso de cemento en la industria cementera.
A continuación se muestra el organigrama de las distintas actividades que se dan en la instalación de biomasa
de este para convertir la fuente de energía que en este caso es la biomasa en energía eléctrica. Todas estas etapas
son reflejadas de manera gráfica para que puedan ser entendidas de una manera más dinámica.
52
Figura 6.1-4. Organigrama del funcionamiento de la planta
53
6.1.9. Descripción de los emplazamientos de la instalación de biomasa
Los equipos necesarios más característicos para conseguir la generación de electricidad por medio de
cogeneración descrita en el apartado referente al proceso de producción serán los siguientes:
1. Caldera
La caldera produce 27,7 tn/h de vapor a 500ºC y 100 bares de presión, y opera con agua de alimentación a 125ºC.
La alta temperatura de la caldera es necesaria para optimizar el ciclo. El consumo de biomasa es de 1,1 tn por
MWh producido en la turbina, por lo que se espera una producción anual del orden de 200.000 MWh. La
tecnología de la caldera es de lecho fluido burbujeante con arena, que está pensada para biomasa leñosa con gran
rango de humedad. La caldera está preparada para la quema de fuel oil o gas natural para el arranque o la carga,
previendo el futuro. La Administración les obliga a mezclar gas natural para reducir el contenido de azufre. El
rendimiento de la caldera está estimado en un 29% neto.
3. Chimenea
Por este conducto los gases que se producen de la combustión de la caldera se vierten al exterior.
4. Silo de caldera
En este silo se almacena la materia prima que proviene de las cintas transportadoras y que posteriormente será
introducida en la caldera. Tiene un área de 348 m2 y una altura de 3 metros.
5. Silo de ceniza
Almacenaje de las cenizas que provienen del proceso de la combustión en la caldera, estas cenizas pueden ser
usadas posteriormente para fertilizantes y la industria cementera y una altura de 3 metros.
6. Descarga de amoniaco
Amoniaco para poder realizar el tratamiento a los gases de la combustión.
54
7. Cinta transportadora
Para transportar las materias primas hasta la caldera para que puedan procesarse. La biomasa que se transportará
proviene del almacenamiento y estás serán astillas de madera de olivo y pino, pellets, hueso de aceituna y
orujillo.
8. Silo de orujillo
En este silo se almacena el orujillo que será posteriormente utilizado, tiene un área de 700 m2 y una altura de 2
metros.
10. Turbinas
El vapor generado en la caldera se expande a una turbina de vapor a condensación de 50 MW. La turbina
contiene cinco extracciones de vapor para cubrir las necesidades del desaireador, precalentador del vapor
condensado y el agua de alimentación a caldera que se desplaza con vapor de la propia caldera. El vapor
condensado se conduce hacia el tanque de agua de alimentación a caldera para cerrar el ciclo agua-vapor. En
dicho trayecto este vaport condensado se precalienta con la ayuda de dos precalentadores que emplean las
extracciones de vapor de la turbina A1 y A2 como fluido caliente.
55
12. Transformador auxiliar
56
*Todos los transformadores utilizan como refrigerante de aceite.
15. Escalera principal y ascensor
Las escaleras y ascensor se utilizan para poder acceder a la parte alta de la caldera.
57
Lugar de descarga de aceite de las maquinarias.
31. Tanque de aceite
Almacenamiento de aceite.
37. Peso
Báscula del proceso.
41. Aparcamiento
Esta destinado para poder dar servicio a 35 vehiculos.
58
43. Silo de pellets
Almacenamiento en forma circular con un área de 490 m2 y una altura de 3 metros.
48. Cribado
Cribado de la materia prima anterior a ser introducida en el proceso para obtener la energía eléctrica.
59
49. Trituradora fija y móvil
60
6.1.10. Sistemas de evacuación
La energía generada por el alternador de la turbina de vapor se evacua por la subestación de 220 kV
(configuración en anillo) a través del transformador principal, que eleva la tensión.
El Transformador Auxiliar alimenta los consumos auxiliares de la planta de generación mediante las cabinas de
media tensión que alimentan los transformadores de servicios auxiliares MT/BT. Estos últimos se encargan de
alimentar los cuadros de baja tensión donde están conectadas todas las cargas auxiliares de la planta de
generación con biomasa.
La planta de biomasa dispone de un generador eléctrico 625 MVA, 11 kV ±10%, 50 Hz, cos φ=0,8, accionado
por una turbina de vapor. La conexión entre el generador y los transformadores principal y auxiliar se realiza
mediante barras de fase agrupadas Vilfer a 11 kV, diseñadas para evacuar la energía que produce el generador
y suministrar a la central el consumo de los servicios auxiliares. En la salida desde el generador hacia los
transformadores de potencia, las barras de fase agrupadas se conectan a unas cabinas de 11 kV correspondientes
al Interruptor de generación. Dicho interruptor está diseñado para evacuar la energía producida por el generador,
así como para cortar las corrientes de cortocircuito previstas en la instalación. Los sistemas de distribución a 400
V están constituidos por tres sistemas diferentes: Centros de fuerza de baja tensión, centros de control de motores
y cuadros de alimentación. Los centros de fuerza de baja tensión a 400 V reciben su alimentación mediante
conductos de barras Vilfer de B.T. desde el transformador de servicios auxiliares que les corresponda. Desde
estas cabinas se alimentan los cuadros de servicios auxiliares, centros de control de motores y motores de
P≥75kW de cada uno de los diferentes subsistemas de la planta. Los C.C.M.s de ABB alimentan todas las cargas
de proceso y motores de potencia menor ó igual de 75 kW. Los Centros de Fuerza de 400V llevan conectados
dos equipos de compensación del factor de potencia, que liberan a los transformadores correspondientes de
trasegar una parte de la energía reactiva necesaria.
La cantidad de materia prima utilizada en la instalación de biomasa es de 220000 toneladas al año. Todo ello se
calculo teniendo en cuenta:
- Cantidad de trabajo de nuestra planta. La planta produce durante 11 meses, un mes se deja de producir
energía, en el cual se hará coincidir con el personal de la planta. Esta estimación se encuentra en torno a las 8.000
horas de trabajo anuales.
- Cantidad de materia prima tratada por hora. Dependerá de la Potencia de vapor suministrada por la turbina,
este dato lo podemos obtener en las especificaciones técnicas de la turbina, en este caso es de 200.000 MWh
anual. Y por otro lado se tomo el poder calorífico medio de la materia prima utilizada astilla, orujillo, pellet,
hueso de aceituna y leñas de olivos y cultivos agrícolas.
6.1.12. Personal
61
- 2 encargados de mantenimiento de toda la maquinaria para evitar posibles paros de la producción.
- 1 administrativo que se encargara de llevar los contratos con los clientes captados y se encargara de los balances
económicos, cuentas de explotación, etc.
La planta cumplió plenamente con todas las leyes, directivas, reglamentos, normas y aprobaciones
gubernamentales aplicables que estén vigentes en Huelva, Andalucía, España y en la Unión Europea en el
momento de su construcción. El proyecto se llevó a cabo de manera que no contravinó ninguna de las Leyes y
Reglamentos aplicables y que, al hacerse cargo de la Cumplimiento, cumpla con todas las Leyes y Reglamentos
aplicables. De igual modo la planta cumple con todas las normas y requisitos ambientales exigidos en la
normativa
62
6.2. Propiedades del agua cruda
El agua dulce cruda para la construcción y operación de la central eléctrica está disponible desde el vecino canal
Terneuzen-Gent y tiene las siguientes condiciones:
63
7 APROXIMACIÓN TEÓRICA
El fuego tiene una doble cara, por un lado, tiene unas características que son muy beneficiosas, pero por otro
lado puede causar enormes destrozos a su paso. Desde que la humanidad descubrió el fuego se ha trabajado para
aprovechar todos estos efectos beneficios y a su vez, estudiar su prevención.
A lo largo de la historia se ha tenido una carencia en todas las regulaciones de ámbito urbano, había muy pocas
organizaciones que estuvieran especializadas en la Protección Contra Incendios, así como los equipos correctos
para su lucha. Por todo ello, las ciudades tenían muchos factores para que se produjeran incendios que
comúnmente se iniciaban de manera localizada extendiéndose y arrasando grandes superficies,
desgraciadamente devastando ciudades por completo.
Por todo lo comentado, la protección contra incendios es algo primordial que se debe tener en consideración a
la hora del desarrollo de cualquier proyecto que involucre una nueva instalación poniendo todos los recursos
necesarios para su ejecución.
El fuego se convirtió en una fuente de luz y calor. Mientras la vida de esto homínido era diurna y al caer la noche
se retiraba a dormir o a estar sentado en silencio en su nicho, una vez que apareció el fuego puedo tener una vida
nocturna. Además, tenía una forma nueva de protegerse de las bajas temperaturas del invierno, que podía utilizar
dentro de su caverna o a la intemperie.
64
Con la aparición del fuego, llegó a la vida de nuestros antepasados un suceso único dentro del mundo natural:
la comida cocida. Con ello se ampliaba el número de productos que se podían comer; se almacenaba comida
para el invierno; se preparaba alimento de consistencia suave, ideal para individuos mayores ya sin dientes
pudieran comer, entre otras facilidades. La cocción de los alimentos duplicó los años de vida y trajo a la tribu
una nueva experiencia. Se incrementaron las calorías obtenibles por el sistema digestivo y se redujo el costo
energético de la digestión. De ahí que hubiera más energía metabólica para que el organismo realizara otros
procesos. El sistema nervioso se vio así considerablemente favorecido.
Una vez que el hombre dominó el fuego, pudo protegerse mejor de sus depredadores. Recordemos que en su
época polulaban las criaturas salvajes. Observemos por ejemplo al tigre dientes de sable: este animal le teme, y
con razón, al poder del fuego. Junto a la defensa, el Homo erectus encontró una nueva manera de obtener
alimentos: la cacería. El fuego no solo ahuyenta bestias como los mamuts, haciéndolos caer por abismales
acantilados, sino que ayuda a mejorar las herramientas para la caza.
El fuego permitió cuidar de la salud. Con él se esterilizaban instrumentos y heridas. Otro uso dado fue al hervir
las plantas para obtener brebajes con poderes curativos; al inhalar el vapor se descongestionaban las vías
respiratorias. Un dato interesante es que, tan solo hirviendo la corteza de sauce, se obtenía una sustancia cuyo
ingrediente activo es la aspirina.
Si lo pensamos bien, una vez que nuestro ancestro obtuvo el dominio del fuego,comenzó su carrera desenfrenada
hacia la humanización. Tanto la vida en comunidades, fortalecida al amparo del hogar y enriquecida con
interacciones sociales, como la influencia de la dieta en su anatomía, especialmente en el cerebro, crearon las
condiciones para que una nueva era surgiera, emergiendo de ella otro eslabón más de nuestra evolución.
El fuego también formo parte de un importante hecho la transición del ser humano de la vida que tenía nómada
a la vida sedentaria y con ello, la posterior conformación de instituciones. A consecuencia de que los humanos
tenían que conservar el fuego encendido por lo difícil que resultaba producirlo era primordial que se asentaran
en un lugar (vida sedentaria). Esta vida también propiciaba los puntos de reunión y la convivencia social de los
miembros de los primeros asentamientos humanos de clanes y tribus.
Por las diversas ventajas que trajo consigo el fuego al desarrollo humano numerosas culturas lo tenían en un
lugar sagrado o divino. En algunas circunstancias era tan grande esa adoración que la humanidad introdujo a las
ceremonias religiosas el fuego y con ello, protegían al fuego a lo largo de los años. Aún hoy en día el fuego está
muy presente en algunos lugares religiosos, así como en los hogares de muchas personas, en los que permanece
encendido el fuego en velas u otros elementos.
En la antigüedad clásica, el fuego formaba parte de uno de los cuatro elementos que junto con el agua, la tierra
y el aire representaba las cuatro formas de la materia y se usaban para dar una explicación a los diversos
comportamientos que se daban en la naturaleza.
Con respecto a la Edad Media, estos conceptos anteriormente mencionados seguían en esta consideración de
clásicos por toda Europa. Esto fue una consecuencia de la visión de la cosmología por parte de Aristóteles y el
apoyo de la Iglesia Católica a la idea de una vida terrenal como algo totalmente imperfecto y el paraíso en el
concepto de eternidad. Este modelo de conceptos clásicos fue deteriorándose, pero no fue hasta los siglos XVI
y XVII cuando desaparecieron por completo en la historia del conocimiento de la humanidad. Fue en el siglo
XVII, Johann Joachim Becher verificó este concepto clásico y planteó su visión. En ella, la tierra y el agua
ocupaban un lugar relevante en los agentes considerados, pero por otro lado el fuego y el aire fueron desplazados
a agentes de transformación. De acuerdo a estas afirmaciones Becher sostenía que los todos los cuerpos, ya sean
animales, vegetales y minerales estaban conformados por una mezcla de agua y tierra. Fue el propulsor de que
los elementos que formaban parte de los cuerpos eran necesarios estar investigados a través de análisis, por lo
que propusó que se hiciera una clasificación que esta fundamentada en un orden de composiciones de manera
creciente.
En lo que corresponde con esta clasificiación, Becher sustentaba que los componenes de los cuerpos minerales
podían ser de tres tipos diversos de tierras. Estos tres tipos tenían una propiedad en el aspecto vítreo, carácter
combustible y en último lugar la fluidez o volatilidad.
En lo relativo al fuego, sus ideas y experimentos de la naturaleza de los minerales y otras sustancias se enuncian
en el Subterranean Physics, Física Subterránea. Sus trabajos sobre la combustión lo llevaron a teorizar sobre la
existencia de un "espíritu del fuego" que, aunque se perdía en el aire, podía volver a incorporarse a una sustancia,
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comunicándole la propiedad de la inflamabilidad. Becher creía que las sustancias que se componian de tres
tierras, la vitrificable (terreo), mercurial (metálica), y la combustible. suponia que cuando una sustancia era
quemada, una tierra combustible era liberada. La palabra que en definitiva quedó fue flogistro, después de
conocimientos acumulados por los alquimistas en su búsqueda de la piedra filosofal y del elixir de la vida,
desarrolló la teoría del flogisto (nombre que propuso para el teoría del flogisto principio de inflamabilidad, idea
del químico alemán Johann Joachim Becher) para explicar las combustiones y las reacciones de los metales.
La teoría del flogisto estuvo vigente durante casi todo el siglo XVIII, hasta que finales de los años ochenta de
ese mismo siglo Antoine Laurent Lavoisier que es considerado como uno de los precursores de la química
moderna trabajo para contrastar esta teoría y finalmente lo logro ya que obtuvo un experimento. En uno de sus
experimentos Lavoisier colocó una pequeña cantidad de mercurio sobre un sólido flotando sobre agua y lo cerró
bajo una campana de vidrio y provocó la combustión del mercurio. Según la teoría del flogisto el cuerpo flotante
debería estar menos sumergido tras la combustión y el volumen de aire dentro de la campana debería aumentar
como efecto de la asimilación del flogisto. El resultado del experimento contradijo los resultados esperados
según esta teoría. Lavoisier interpretó correctamente la combustión eliminado el flogisto en su explicación. Las
sustancias que se queman se combinan con el oxígeno del aire, por lo que ganan peso. El aire que está en contacto
con la sustancia que se quema pierde oxígeno y, por tanto, también volumen.
Con Lavoisier los químicos abandonaron progresivamente la teoría del flogisto y se apuntaron a la teoría de la
combustión basada en el oxígeno.
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7.2. Teoría del fuego
La norma UNE 23026-1:1980 es una norma española que defne el fuego como una combustión caracterizada
por la emisión de calor, humo y llamas. La misma norma defne la combustión como una reacción química
exotérmica de oxidación en la que se combina un elemento que arde (combustible) y otro que produce la
combustión (comburente) –generalmente el oxígeno en forma de O2 gaseoso– y en la que se desprende calor
(exotérmica), luz, humo y gases. La norma UNE 23026-1:1980, aunque antigua, se sigue aplicando en España
con respecto a la defnición de fuego, pero existen otras normativas vigentes, como la UNE-EN ISO 13943:2012,
aplicada en Europa y que anula la norma, o la NFPA, aplicada en Estados Unidos y empleada como referencia
en varios países latinoamericanos: Argentina, Colombia, México, Puerto Rico, República Dominicana,
Venezuela y Perú.
El fuego es una combustión, y lo que aplica al fuego aplica también al incendio. Una combustión es un proceso
químico-físico que se manifesta cuando un cuerpo se une al oxígeno y desprende calor. La velocidad del proceso
determina si se trata de una simple oxidación o una violenta explosión. El fuego no es más que una reacción de
oxidación-reducción fuertemente exotérmica.
67
Figura 7.2-3. Reacción redox
7.3. Combustiones
La combustión se define como una reacción química de oxidación, en la que de forma general se desprende una
enorme cantidad de puntos en forma de calor y luz, que se manifesta visualmente por el fuego. Como ya se ha
comentado, la norma UNE 23026-1:1980 defne combustión como una reacción exotérmica de una sustancia
combustible con un oxidante, fenómeno generalmente acompañado de una emisión lumínica en forma de llamas
o de incandescencia con desprendimiento de humos y de productos volátiles. Existen otras defniciones de
combustión. Por ejemplo, la norma sobre calidad y gestión de la calidad UNE-EN ISO 13943:2012 defne la
combustión como una reacción exotérmica de una sustancia con la participación de un oxidante, que
generalmente emite efuentes acompañados de llamas y/o luz visible. Los tipos más frecuentes de combustible
son las materias orgánicas que contienen carbono e hidrógeno. En una reacción completa todos los elementos
que forman el combustible se oxidan completamente. Los productos que se forman son el dióxido de carbono
(CO2), el agua, el dióxido de azufre (SO2) (sólo si el combustible contiene azufre) y, en ocasiones, óxidos de
nitrógeno (NOx), en función de la temperatura, la cantidad de oxígeno en la reacción y, sobre todo, la presión.
En la combustión incompleta, debido a que el comburente y el combustible no están en la proporción adecuada,
los productos que se queman pueden no reaccionar con el mayor estado de oxidación y dar como resultado
compuestos como el monóxido de carbono (CO). Además, puede generarse carbón.
Las principales características de la combustión son las siguientes:
• Es un proceso químico de oxidación-reducción (reactivos → productos).
• Generalmente de cinética rápida.
• De carácter fuertemente exotérmico.
• La velocidad de la reacción determina la cantidad de calor producida.
• Se trata de una reacción autoalimentada (cuando hay reacción en cadena).
• Los reactivos se llaman combustible y comburente.
Los productos obtenidos son calor, humo, gases de combustión y radiación luminosa (no tiene por qué haber
llamas).
• El comburente (oxidante) suele ser oxígeno atmosférico.
• El combustible (reductor) puede estar en fase sólida, líquida y/o gaseosa.
• La combustión en fase sólida generalmente produce incandescencia.
• La combustión en fase líquida o gaseosa generalmente produce una llama visible.
• Los dos modos de combustión (con y sin llama) pueden tener lugar separada o conjuntamente.
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Figura 7.3-1. Esquema de combustión
Las combustiones de aportación son aquellas en las que la masa reactiva se va incorporando al frente de reacción.
Se dividen en:
• Combustión con llama
• Combustión latente
• Combustión incandescente
• Combustión espontánea
a) Combustión con llama
Es una combustión que se desarrolla íntegramente en fase gaseosa y que produce calor, luz y gases. La
combustión con llama se representa con un tetraedro en el que cada uno de sus lados corresponde a cada uno de
los cuatro requisitos básicos. Se describe en detalle en el apartado “Triángulo y tetraedro del fuego”.
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b) Combustión latente
Es una reacción exotérmica de oxidación lenta en la que no se aprecia luz y generalmente se revela por un
aumento de la temperatura o por humo. Produce calor, no tiene llama y se propaga en combustibles porosos. La
norma UNE-EN ISO 13943:2012 la defne como aquella combustión de un material sin presencia de llama o luz
visible. Muchos materiales pueden sufrir una combustión latente, como por ejemplo el carbón, la celulosa, la
madera, el algodón, el tabaco, la turba, el humus, los jabones sintéticos, los polímeros carbonizados (incluida la
espuma de poliuretano) y algunos tipos de polvo.
c) Combustión incandescente
Es una combustión sin llama, con emisión de luz visible y que produce calor y luz. Tiene manifestación visible
en forma de ascuas. La norma UNE-EN ISO 13943:2012 la defne como una combustión de un material en fase
sólida, sin llama, pero con emisión de luz desde la zona de combustión.
d) Combustión espontánea
Este apartado se describirá de manera más detallada ya que, al tratarse el proyecto del diseño de la protección
contra incendios de una instalación de biomasa, el almacemiento de biomasa juega un importante papel.
Para la descripción de los riesgos asociados al almacenamiento de combustibles, sería necesario describir los
mecanismos de reacción que tienen lugar. Si se considera un material almacenado, en forma de pila o parva de
combustible, silo de grano, depósito de material o cualquier otro tipo de almacenamiento en el que se genera
calor por la oxidación del material con el aire, la velocidad de generación de calor, que viene marcada por la
ecuación de Arrhenius, depende exponencialmente de la temperatura.
71
poder modificar ningún otro parámetro, se puede recurrir a la inertización de la atmó[Link] granulometría tiene
también una participación muy importante. Es un medio muy sencillo y tremendamente efectivo para disminuir
la susceptibilidad a la autocombustión. Cuanto más pequeño es el fragmento, mayor es la superficie para la
misma masa del material. La temperatura ambiente. La temperatura tiene una relación exponencial con la
velocidad de reacción, tal como nos marca la ley de Arrhenius (Ecuación (1)). De esta forma, un aumento leve
de temperatura provocará un incremento de la velocidad de reacción exotérmica de oxidación, lo que producirá
una mayor producción de calor, volviéndose a incrementar la temperatura y realimentándose el proceso. Si
llegamos a una situación en la que el calor generado se evacúe regresaremos al equilibrio, si no, se producirá la
autoignición. La oxidación es un proceso espontáneo y exotérmico que se produce constantemente en la
superficie del material y cuya velocidad de reacción viene determinada, entre otras cosas, por la temperatura a
que se produce el proceso. Para definir de manera correcta los procesos que definen el riesgo asociado al
almacenamiento de combustibles es conveniente establecer algunas definiciones proporcionadas por la norma
UNE-EN 1127-1:2012.
•Sustancia inflamable: sustancia en forma de gas, vapor, líquido, sólido o de sus mezclas, capaz de sufrir una
reacción exotérmica con el aire después de la ignición.
•Polvo: Existen diversas definiciones para el término polvo. Se puede considerar como partículas materiales que
pasan por un tamiz de 500 m (pequeñas). Con fines prácticos, consideraremos como polvo a aquellas partículas
sólidas que se depositan bajo el efecto de su peso, pero que pueden permanecer en suspensión durante algún
tiempo. Cuando las partículas son superiores a 100 m se suelen denominar arena y si son inferiores a 1 m
reciben el nombre de humo.
•Explosión: Una explosión es una reacción brusca de oxidación o de descomposición que produce un incremento
de temperatura, de presión, o de los dos simultáneamente.
El caso de una explosión de polvo puede considerarse como una combustión rápida incontrolada que se propaga
a sí misma, con generación de calor y gases a altas temperaturas y presiones. La definición de W. Cybulski es
muy útil para hacerse una idea de lo que supone una explosión de polvo: "Una explosión es un fenómeno muy
complejo, con una velocidad de llama variable, que se propaga a través de una mezcla aire-combustible no
homogénea a lo largo de instalaciones llenas de equipos y que crea un tapón de gas irrespirable, una gran fuente
de calor, un flujo potencialmente destructivo y un campo de presión que viaja a través de la planta".
•Atmósfera explosiva: Mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables en forma de
gases, vapores, nieblas o polvos, en la que después de una ignición, la combustión se propaga la totalidad de la
mezcla no quemada.
•Atmósfera potencialmente explosiva: Atmósfera que puede convertirse en explosiva debido a circunstancias
locales y de funcionamiento.
•Temperatura mínima de ignición: Es la menor temperatura a la que se inicia el proceso de ignición de una
muestra de polvo. Se determina en un ensayo de laboratorio normalizado en el que se comprueba si una fuente
de calor presente es capaz o no de iniciar el proceso.
•Límites de explosividad: Existe un intervalo de concentraciones de polvo en suspensión para el cual la mezcla
aire-polvo es potencialmente explosiva. Los límites del intervalo son las concentraciones mínima y máxima
explosivas. - Energía mínima de ignición: Es la menor energía eléctrica, obtenida por descarga capacitiva, que
es capaz de iniciar la ignición de una nube de polvo.
•Concentración límite de oxígeno (CLO): Es el menor contenido en la atmósfera necesario para que pueda tener
lugar la explosión. Suele emplearse como parámetro en los casos en los que es posible reducir la proporción de
oxígeno en el ambiente mediante la adición de gases inertes. El comportamiento del polvo combustible es muy
diferente al de un gas inflamable. Mientras que éste tiende a difundirse con facilidad y rapidez en el aire
ambiente, alcanzando una concentración prácticamente homogénea, el polvo puesto en la atmósfera sufre la
acción de las fuerzas gravitatorias de forma mucho más marcada, estando continuamente en movimiento y
depositándose algunas partículas, mientras que otras, por efecto de turbulencias o corrientes de aire, son puestas
de nuevo en suspensión. Además, existe una variable que en el caso de gases no tiene lugar, pero que es
fundamental en el polvo: su granulometría. Está comprobado que el tamaño de grano tiene una influencia capital
en todo el proceso de combustión o explosión de polvo, hasta el extremo de dejar de tener comportamiento
explosivo por encima de un cierto tamaño. Otros factores, tales como el espesor de la capa de polvo depositado
72
o la capacidad de aglomeración del polvo afectan también de forma discriminada a la explosividad de un tipo
de polvo. Casi todos los materiales combustibles al alcanzar un tamaño de grano lo suficientemente pequeño
son susceptibles de desarrollar el proceso de combustión bajo condiciones más o menos severamente explosivas.
Las explosiones de polvo pueden ocurrir en cualquier proceso en el que se manejen polvos, tales como molienda,
secado, transporte, almacenamiento, etc., y pueden afectar a materiales de diferente naturaleza, tales como
productos de la industria agrícola y alimenticia, plásticos, detergentes, derivados de la madera, colorantes, polvos
metálicos, productos farmacéuticos o polvo de carbón. Este riesgo aumenta con la tendencia actual de ir a
instalaciones cada vez más grandes, en las que la producción neta de polvo se ve incrementada, lo que se traduce
en un aumento de los espesores de las capas de polvo depositado y también en la concentración de polvo en la
nube. Los accidentes ocurridos en el pasado han demostrado que las explosiones de polvo pueden llegar a ser
tremendamente violentas, causando muchas víctimas y arrasando totalmente instalaciones de todo tipo (minas,
silos para almacenar granos, fábricas de harina o azúcar, almacenes de forraje, etc.). Al igual que sucede con los
gases o vapores inflamables, para que se produzca una explosión de polvo es necesario que coincidan una mezcla
inflamable y una fuente de ignición. Las diferencias entre los gases inflamables y los polvos combustibles se
hacen aquí patentes. En efecto, es más difícil que se genere una mezcla inflamable de polvo que una de gas ya
que se requieren las siguientes condiciones para aquélla:
•El polvo debe ser oxidable.
•El polvo debe ser capaz de pasar a la atmósfera en forma de suspensión.
•La atmósfera en la que el polvo se dispersa debe contener suficiente oxígeno para permitir la combustión.
•El polvo debe tener una distribución de tamaños de partículas capaz de propagar la llama.
•La concentración del polvo en suspensión debe estar dentro del intervalo de explosividad.
- Además, la fuente de ignición iniciadora del proceso de explosión de polvo debe tener, en general, una energía
mayor que la necesaria para inflamar un gas o vapor. Puede afirmarse que, en general, es más difícil que se
produzca una explosión de polvo que una de gases o líquidos inflamables. Sin embargo, las consecuencias de
una explosión de polvo pueden ser más graves. Las características del material que influyen en la inflamabilidad
y explosividad de los carbones son:
Materias volátiles. Está comprobado experimentalmente que cuanto mayor es el contenido en materias
volátiles de un carbón, más fácilmente se inflama éste. Si se va añadiendo polvo inerte al carbón para
impedir la explosión, se observa que cuanto mayor sea el porcentaje de volátiles, mayor cantidad de
inerte es necesario añadir. Por otra parte, el contenido en volátiles afecta a todos los parámetros de
explosividad. La temperatura mínima de inflamación se reduce al aumentar los volátiles, tanto si se trata
de muestra depositada en capa o muestra de polvo en suspensión. La concentración mínima explosiva
también se reduce considerablemente al aumentar el porcentaje de volátiles y lo mismo sucede con la
energía mínima de inflamación.
Cenizas y humedad. Ambos factores producen el mismo efecto sobre la explosividad del polvo de
carbón, aunque los motivos sean coincidentes sólo parcialmente. En efecto, la explosividad se reduce
por la presencia de agua o de inertes sólidos, pues ambos absorben calor de la reacción de combustión
(como sumideros de calor y también para realizar un cambio de estado o una reacción química) y pueden
apantallar a las partículas combustibles, dificultando el acceso de las radiaciones de calor; sin embargo,
el agua tiene otro efecto, que es el de dificultar la dispersión del polvo combustible por aumentar su
cohesión, mientras que algunos polvos inertes pueden ejercer un efecto químico, de tipo inhibición,
sobre el proceso de combustión. Las cenizas y la humedad hacen que se reduzcan los valores de presión
máxima de explosión y velocidad de aumento de presión y provocan que se precisen valores más altos
de temperaturas, de concentraciones y de energías mínimas de inflamación.
Tamaño de partículas. Al depender los procesos de oxidación y de transmisión de calor del área
superficial disponible, el tamaño de las partículas es uno de los factores más importantes. En general,
para tamaños mayores de 0,5 mm la probabilidad de inflamación y explosión es baja, aunque debe
tenerse en cuenta que el frotamiento contra superficies o el roce entre partículas que tiene lugar en un
gran número de operaciones (transporte, tamizado, etc.) genera granos más finos.
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Riesgo de auto-combustión de combustibles sólidos
La ignición espontánea de la biomasa almacenada es esencialmente función de la humedad presente y el
desarrollo de microorganismos que provocan el aumento de la temperatura de la pila. Un control estricto de las
condiciones de almacenamiento, el uso de detectores de incendios y de medios de extinción limitan este riesgo.
El autocalentamiento del carbón es un problema de transferencia de calor causado por una reacción de oxidación.
Este fenómeno comienza cuando el carbón entra en contacto con una atmósfera oxidante, entonces el calor
generado en la reacción de oxidación es superior a la capacidad de disipar el calor al ambiente. Normalmente es
un proceso lento que puede llevar días o meses cuando el material es almacenado a gran escala (del orden de
toneladas). Además, en comparación con una combustión normal (rápida) que ocurre a nivel macroporoso en
segundos o minutos (debido a la gran velocidad de calentamiento, como ocurre por ejemplo en un horno), la
combustión espontánea tiene lugar en las caras internas de las partículas a escala microporosa a velocidades muy
lentas. En este contexto el análisis termogravimético proporciona el perfil de pérdida de masa directamente con
la temperatura. La masa disminuye debido a las reacciones químicas o aumenta debido a un fenómeno de
absorción.
Son aquellas combustiones también denominadas de premezcla. En las combustiones la velocidad de reacción
puede ser distinta y por eso se habla de distintos tipos de combustión. En función de las velocidades de
combustión es posible defnir tres tipos:
• Combustión Lenta. Menos centímetros por segundo. Se da cuando el combustible tiene poco aporte de oxígeno.
• Combustión Viva o Normal. Más centímetros por segundo. Se da cuando el combustible tiene buen aporte de
oxígeno.
• Combustión Instantánea. Dependiendo de la velocidad, puede ser:
• Rápida. Más metros por segundo. Defagraciones.
• Muy Rápida. Más kilómetros por segundo. Detonaciones. Una explosión es una súbita liberación (lo
sufcientemente rápida para que la energía se disipe mediante una onda de choque) de gas a alta presión (superior
a la de la atmósfera circundante en el momento de la liberación) en el ambiente.
Un proceso rápido de oxidación o reacción de descomposición puede generar una explosión de origen químico,
que puede ser:
• Una defagración: onda de combustión cuyo frente avanza a velocidad subsónica.
• Una detonación: onda de combustión cuyo frente avanza a velocidad sónica o supersónica y lleva asociada,
por tanto, una onda de choque.
Cuando se produce una reacción química exotérmica con la sufciente velocidad de reacción para que se pueda
identifcar como un incendio o un fuego, se establece una ecuación con unos elementos que reaccionan y cambian
sus características químicas para dar lugar a unos productos o elementos diferentes. Ninguno de los elementos
iniciales se destruye, sino que todos son transformados en mayor o menor medida. Aun cuando se encuentren
dispersos, los productos de la combustión son iguales en peso y volumen a los elementos del combustible de la
combustión. En defnitiva, se puede decir que se cumple el famoso principio de la ciencia que asevera que “la
materia ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma”.
[Link] Humo
El humo está constituido por partículas físicas sólidas y líquidas en suspensión en el aire (principalmente vapor
de agua) de diferente tamaño y color, incompletamente quemadas, que son arrastradas por corrientes de
convección de aire (el aire caliente asciende). A la adecuada proporción de calor y oxígeno el humo es infamable.
74
Es muy difícil saber qué está ardiendo por el color del humo, ya que la percepción luminosa depende de múltiples
factores externos ajenos al proceso de combustión. Se va a hacer una pequeña explicación de una clasificación
de humos.
a) Humo blanco
El color blanco indica que los combustibles arden libremente, con gran presencia de O2, y que el humo está
compuesto principalmente de vapor de agua. Su origen puede ser productos vegetales, forrajes, fósforos, algunos
piensos, etc.
c) Humo de color
a) Amarillo: su origen puede ser sustancias químicas que contienen azufre, con formación de ácidos clorhídricos.
b) Amarillo verdoso: su origen puede ser sustancias químicas que contienen cloro.
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c) Violeta: su origen puede ser sustancias químicas que contienen yodo.
d) Azul: este color está asociado a hidrocarburos.
[Link] Llamas
La llama es un gas incandescente cuya temperatura es variable y depende de factores como el tipo de combustible
y la concentración de comburente. La norma UNE-EN ISO 13943:2012 define la llama como la zona de
combustión en fase gaseosa, usualmente con emisión de luz. La llama es un fenómeno propio de la combustión,
que se manifesta como fenómeno luminoso acompañado de una producción de calor. El grado de luminosidad
o intensidad de la llama dependerá de la naturaleza del combustible y de la aportación del comburente. Los
combustibles gaseosos y líquidos (y la mayoría de los sólidos) arden siempre con llama. Los combustibles
sólidos se descomponen mediante la pirólisis, emitiendo gases infamables que son los que realmente arden. Las
llamas se producen siempre en la fase gaseosa.
En la mayoría de los incendios se producen llamas, aunque hay excepciones: por ejemplo, la combustión del
coque. Las llamas provocan principalmente reacciones de histeria y nerviosismo en las víctimas. En ocasiones
producen deslumbramientos en el trabajo propio del bombero, lo que al igual que el humo impide la correcta
percepción del entorno del fuego.
[Link] Calor
Los incendios son reacciones químicas exotérmicas que desprenden calor. No hay que confundir calor con
temperatura, ni tampoco con el “sentido de calor” que pueda percibir una persona en un momento dado. Los
condicionantes ambientales, los del propio trabajo y, sobre todo, los personales distorsionan mucho ese sentido.
La temperatura es una manifestación de la energía (calor) que poseen todos los cuerpos y depende del
movimiento de las moléculas (a mayor movimiento, excitación, agitación o velocidad de traslación de los
electrones, mayor temperatura adquiere el cuerpo). Los cuerpos no tienen calor, sino temperatura. La energía
existe en varias formas. El calor es el proceso mediante el cual la energía se transfere de un sistema a otro como
resultado de la diferencia de temperatura.
[Link] Gases
Gran parte de los elementos que constituyen el combustible en una combustión forman compuestos gaseosos
cuando arden. La cantidad de gases que se producen en los incendios depende de los materiales presentes en la
combustión. La mayor parte de los materiales combustibles contiene carbono, que forma dióxido de carbono
(CO2) al quemarse si la concentración de aire es sufciente y la combustión es completa; puede producirse
monóxido de carbono (CO) si dicha concentración es baja. Estos dos gases, junto al vapor de agua, son los gases
de combustión más abundantes en los incendios, pero también se produce amoniaco (NH3), dióxido de azufre
(S02), ácido cianhídrico (HCN), óxidos de nitrógeno (NOx), ácido clorhídrico (HCI), fosgeno, etc. Estos gases
pueden ser tóxicos y producir en las personas que lo respiran incapacidad física, pérdida de coordinación,
desorientación, envenenamiento e incluso la muerte.
a) Monóxido de carbono (CO)
Es un gas incoloro, más ligero que el aire, que arde con llama azul. Es infamable y explosivo en mezclas con el
aire de 12.5% a 74.2%. Se forma en la combustión incompleta de los materiales orgánicos carbonáceos, como
la madera, carbón de madera o minera, petróleo y sus fracciones, gas natural y artifcial o subproducto de
explosivos. En toda combustión que haya défcit de oxígeno aumentará la producción de CO.
Vías de ingreso en el organismo
-Respiratoria, por inhalación del gas.
b) Dióxido de carbono o anhídrido carbónico (CO2)
El dióxido de carbono —también denominado óxido de carbono (IV), gas carbónico y anhídrido carbónico—
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es un gas cuyas moléculas están compuestas por dos átomos de oxígeno y uno de carbono. Su fórmula molecular
es CO2. Es un gas no infamable, soluble en agua, incoloro e inodoro, pero con pequeña molestia picante. Es más
pesado que el aire y oxidante al contacto con el agua. No es tóxico, pero sí asfxiante.
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-Inhalación: el principal efecto del fosgeno se da en los pulmones. Cuando se inhala y alcanza los espacios
alveolares se convierte en cloruro de hidrógeno, y después en ácido clorhídrico y monóxido de carbono cuando
llega a los pulmones. Produce sensación de quemazón, opresión torá- cica, dolor de garganta, tos, difcultad
respiratoria y jadeo.
-Contacto con la piel: en estado líquido provoca lesiones y quemaduras por congelación.
-Contacto con los ojos: produce enrojecimiento, dolor y visión borrosa.
k) Aldehído acrílico o acroleína
Es un líquido incoloro o amarillo, de olor desagradable. Se disuelve fácilmente en agua y se evapora rápidamente
cuando se calienta. También se infama con facilidad. Se pueden formar pequeñas cantidades de acroleína y
dispersarse por el aire.
Vías de ingreso en el organismo y patología
-Inhalación: la exposición a la acroleína ocurre principalmente al respirarla. El humo de cigarrillo y los gases
del tubo de escape de los automóviles contienen acroleína. La información disponible indica que inhalar grandes
cantidades daña los pulmones y puede producir la muerte. La inhalación de cantidades más bajas puede producir
lagrimeo de los ojos, ardor de la nariz y la garganta y reducción del ritmo respiratorio.
-Contacto con los ojos: produce enrojecimiento, dolor y lagrimeo.
79
Figura 7.5-1. Triángulo del fuego
La reacción de combustión, como se ha visto anteriormente, genera unos productos de combustión (humos,
gases, residuos sólidos) y mucho más calor que el precisado inicialmente. Cuando este calor generado se
reinvierte en promover el desarrollo de nuevas reacciones químicas en cadena el proceso de combustión se
vuelve incontrolable, y si no se elimina alguno de los tres factores concurrentes que determinan la posibilidad
del incendio este no se extingue. Es por ello por lo que la posibilidad de estas reacciones en cadena constituye
un cuarto factor, junto a los tres citados anteriormente, que permite el fenómeno de la progresión espontánea del
incendio y su propagación en el espacio y en el tiempo y que forma, como se ha indicado, el llamado tetraedro
del fuego (un tetraedro y no un cuadrado para expresar la relación inherente de cada lado con los demás). Las
acciones capaces de impedir las reacciones en cadena son efcaces para limitar la propagación del incendio y
facilitar su extinción. Con este esquema sólo se quiere indicar que de la misma forma que si se retira una cara el
poliedro desaparece, al suprimir uno de los factores el fuego se extingue.
7.5.1 Combustible
Se defne como combustible cualquier sustancia capaz de arder en presencia de una energía de activación; es
decir, cualquier sustancia capaz de combinarse con un comburente en una reacción rápida y exotérmica. El grado
de infamabilidad de los combustibles condiciona la fuente de infamación necesaria para que se produzca un
incendio. Las sustancias infamables y las fácilmente infamables pueden llegar a infamarse en el aire a
temperatura ambiente sin necesidad de una fuente de infamación o tras un breve contacto con una de ellas. Los
combustibles pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos, aunque independientemente de su estado inicial siempre
80
entran en combustión en estado gaseoso (pirólisis, pirogenación). Cuando el combustible es sólido o líquido, es
necesario un aporte previo de energía para llevarlo al estado gaseoso.
La ignición de un combustible, y por tanto la peligrosidad del mismo, depende de varios factores que se pueden
analizar por medio de unas constantes físicas propias de cada combustible que se detallan a continuación.
No todas las mezclas combustibles/comburentes son susceptibles de entrar en combustión. Existen unos límites
de infamabilidad que se detallan a continuación:
• Límite superior de infamabilidad (LSI). Es la máxima concentración de vapores combustibles mezclados en el
aire capaz de entrar en combustión. Por encima del LSI no se produce la combustión por falta de comburente.
• Límite inferior de infamabilidad (LII). Es la mínima concentración de vapores combustibles mezclados en el
aire capaz de entrar en combustión. Por debajo del LII no se produce la combustión por falta de combustible.
El intervalo entre ambos límites se denomina rango de infamabilidad. En él existen dos puntos de gran
importancia:
• Punto ideal de combustión (PIC). Es el punto en el que la combustión se produce en las mejores condiciones.
• Punto estequiométrico (PE). Es el punto en el que se genera una explosión si la reacción se produce (la
velocidad de reacción es máxima).
7.5.2 Comburente
Aunque un comburente es cualquier agente oxidante capaz de oxidar un combustible, en una reacción rápida y
exotérmica este término se suele aplicar a mezclas de gases en las cuales el oxígeno esté en proporción sufciente
para que en su seno se inicie y desarrolle la combustión, ya que el oxígeno molecular (O2) es el agente oxidante
más común. El oxígeno, contenido aproximadamente en un 21% en volumen (23% si se considera en peso) en
81
el aire, es el comburente más común en todos los fuegos e incendios.
Por otro lado, algunos compuestos tales como la nitrocelulosa, al contener en su composición ambos agentes
oxidante y reductor, pueden sufrir combustión sin más aporte externo que la energía de activación. Para que se
desarrolle la combustión habitualmente es necesaria la presencia de una proporción mínima de oxígeno en el
ambiente (por debajo del 15% generalmente el fuego se apaga). Esta proporción mínima se determina por medio
del ensayo del índice crítico de oxígeno.
En contacto con materias orgánicas ciertos ácidos fuertes oxidantes (por ejemplo, ácido sulfúrico o nítrico)
pueden causar combustiones y provocar incendios sin necesidad de una fuente de ignición adicional. Cuando se
encuentra directamente afectada por el fuego la materia comburente libera oxígeno y da como resultado una
combustión autosostenida, incluso en una atmósfera sin oxígeno. La existencia de un comburente no es peligrosa
por sí misma, pero en un incendio aumenta el peligro y la virulencia de este.
Para que un fuego se inicie es necesario que los reactivos (comburente y combustible) se encuentren en unas
condiciones favorables en las que pueda producirse la reacción. La energía de activación aportada por los focos
de ignición tiene diversos orígenes:
-Origen químico (cualquier reacción exotérmica provoca calor, que puede ser el origen de un incendio).
-Origen mecánico (los choques o roces entre metales generan calor y chispas, que pueden aportar la energía
necesaria para iniciar un incendio).
-Origen eléctrico (el paso de una corriente eléctrica provoca calor, causa de numerosos incendios).
-Origen térmico o directo.
-Origen biológico, como por ejemplo el calor que desprende la fermentación.
-Origen natural o atmosférico (como por ejemplo los rayos)
La energía mínima necesaria para que la reacción se inicie se denomina energía de activación, y la proporcionan
las fuentes de ignición, que pueden ser las llamas abiertas, superficies calientes, chispas eléctricas, brasas
(cigarrillos), etc.
Un foco puede provocar la ignición si la magnitud e intensidad de su energía es sufciente para aumentar la
temperatura del combustible por encima de su punto de ignición. El aporte energético se efectúa
fundamentalmente de las siguientes formas:
• Llamas. Las llamas son una fuente segura de ignición para la mezcla de vapor infamable y aire que se encuentre
dentro de su margen de infamabilidad. Para ello, las llamas deben ser capaces de calentar el vapor hasta su
temperatura de ignición en presencia de aire. En algunos líquidos y sólidos será necesario que la llama
permanezca durante un tiempo y a una temperatura sufciente para volatilizar el material combustible e infamar
los vapores emitidos. Una vez iniciada la ignición, el calor radiado por los vapores perpetúa el proceso de
combustión.
• Chispas eléctricas, estáticas y de fricción. Las chispas deben tener sufciente energía para poner en ignición la
mezcla de vapor infamable y aire. Las chispas producidas por instalaciones eléctricas comerciales tienen una
temperatura superior a la de las llamas y generalmente son capaces de producir la ignición de las mezclas
infamables.
• Superfcies calientes. Las superfcies calientes pueden convertirse en fuentes de ignición siempre y cuando
tengan dimensión y temperatura sufcientes.
• Brasas. Las brasas, una vez apagadas las llamas, en los momentos fnales de la combustión de la madera,
producen calor por radiación.
82
7.5.4 Reacciones en cadena
Los procesos mediante los cuales progresa la reacción en el seno de la mezcla comburente/combustible suelen
transcurrir mediante reacciones en cadena (REC), reacciones químicas complejas que sólo aparecen cuando hay
combustión con llama. La reacción en cadena está asegurada y es inherente a la mayoría de los combustibles
siempre que el aporte energético sea sufciente y exista mezcla comburente/combustible.
La reacción en cadena consiste en el automantenimiento de la combustión por la eliminación de los radicales
libres (hidroxilos). Una vez puesta en marcha progresa por sí misma y proporciona una energía mayor que la
inicial, lo que provoca un número creciente de roturas de enlaces de carbono (C) y oxígeno (O2).
En muchos casos una mezcla de productos reactivos no reacciona si no se aporta una energía de activación o si
no se induce una disminución de la energía necesaria para que tenga lugar la reacción. La reacción en cadena
está asegurada a nivel molecular cuando la energía desprendida por la reacción de un número de moléculas es
sufciente para activar un número igual o mayor de ellas. A partir del momento en que el proceso es capaz de
aportarse a sí mismo la sufciente cantidad de energía como para mantener una emisión de gases constantes
(radicales libres), el proceso se entenderá como automantenido. Cuando se alcanza este estadio se conoce
comúnmente como tetraedro del fuego. La velocidad de reacción en cadena se duplica con una elevación de 10
ºC y se puede multiplicar por un millón o más ante un aumento de 200°C. Para que esto ocurra deben existir
grandes cantidades de combustible y de oxígeno.
Para que la combustión ocurra deben estar presentes el combustible, el calor y el oxígeno (triángulo de fuego)
y, adicionalmente, la reacción en cadena (tetraedro de fuego). Sin embargo, existe un factor añadido que afecta
tanto al triangulo como al tetraedro, denominado agentes pasivos. Los agentes pasivos o pasivos, como
comúnmente se los denomina, están presentes en cualquier proceso de combustión y no toman parte en la
reacción química de combustión. Pero el hecho de que absorban o roben la energía (calor) afecta al
comportamiento del fuego. Ejemplos de agentes pasivos:
• Gases no infamables: dióxido de carbono y vapor de agua.
• Hollín: partículas de carbón.
• Agua: temperatura y humedad.
• Nitrógeno: un componente del aire (un 79% del mismo en volumen. aproximadamente) que permanece inerte
a través de la combustión. Sustancias combustibles e infamables Para entender la diferencia entre sustancias
combustibles e infamables primero es necesario explicar el proceso de pirólisis. Se defne la pirólisis como la
descomposición de una sustancia por el calor. Todas las sustancias, si se les aplica calor, se descompondrán
desde su estado sólido o líquido al estado vapor. Se debe al efecto que provoca el calor cuando se aplica sobre
las moléculas: estas lo absorben y pierden estabilidad de forma progresiva a medida que se descomponen a
través de los diferentes estados de la materia. Pero en función de las características físico-químicas de la
sustancia, cambian las condiciones de entorno; esto es, la cantidad de calor o energía que hay que proporcionar
a la sustancia para que se descomponga y, por lo tanto, comience su proceso de pirólisis. Existe una temperatura
mínima a partir de la cual la sustancia emite los sufcientes vapores como para encenderse (la sustancia no se
quema por sí sola, en realidad es el vapor lo que se quema cuando existe la combinación adecuada con oxígeno).
Esta temperatura es el punto de ignición o encendido, la temperatura a la cual un combustible líquido produce
vapores sufcientes como para mantener la combustión una vez iniciada. El punto de ignición suele estar unos
pocos grados por encima del punto de infamación (temperatura a la cual un combustible líquido emana vapores
sufcientes como para formar una mezcla infamable con el aire alrededor de la superfcie). Sustancias
combustibles e infamables son aquellas que se pueden quemar. Es en función del punto de ignición o del punto
de infamación, generalmente, por lo que diferenciamos una sustancia combustible de otra infamable.
De forma genérica puede decirse que:
• Una sustancia combustible es aquella que tiene un punto de ignición bajo y es capaz de mantener el fuego.
• Una sustancia infamable es aquella sustancia combustible que tiene facilidad para emitir gases que ardan
83
(infamables). Esto sucede en función de:
• El fujo de calor que recibe el material.
• La constitución del material (la posibilidad de que los gases puedan salir al exterior).
• El punto de infamación del material.
Son fuegos originados por combustibles sólidos que tienen un alto punto de fusión. Producen brasas y
normalmente tienen origen orgánico, compuesto entre otros por carbono e hidrógeno (madera, carbón, paja,
tejidos y, en general, materiales carbonáceos). Estos fuegos retienen el oxígeno en su interior y forman brasa. Se
denominan fuegos profundos.
Pirólisis
Los combustibles sólidos no arden. La llama es un fenómeno visible de la combustión en fase gaseosa; es decir,
arden los vapores que se originan como consecuencia de la descomposición por el calor de los combustibles
sólidos. La pirólisis es una descomposición química de una materia producida por una elevación de la
temperatura, sin reacción con el oxígeno. En la pirólisis no interviene el oxígeno, ya que no hay todavía
combustión. Al reaccionar los vapores que provienen de la pirólisis del combustible sólido con el oxígeno es
cuando se produce la oxidación; es decir, la combustión.
La norma UNE-EN ISO 13943:2012 defne la pirólisis como aquella parte del proceso de descomposición
química irreversible causado por el incremento de la temperatura. La pirolisis puede estar acompañada por
descomposición debida a otras acciones, por ejemplo, ataques químicos.
Provocados por combustibles líquidos o sólidos con bajo punto de fusión. Previamente debe tener lugar la
evaporación. Se consideran líquidos también aquellos combustibles que, aun siendo sólidos, se licuan antes de
alcanzar su temperatura de ignición (algunos plásticos). No producen brasas.
84
• Vaporización
Los combustibles líquidos no arden. La llama es un fenó- meno visible de la combustión en fase gaseosa; es
decir, arden los vapores generados por acción del calor.
Son los fuegos de gases; es decir, combustibles en fase gaseosa (no las combustiones de los gases producidos
en la evaporación de los combustibles sólidos o líquidos). Producidos o generados por sustancias gaseosas, tales
como propano, butano, metano, hexano, gas ciudad, gas de hulla, etc.
Son fuegos originados por metales. Es un tipo de fuego muy especial y de muy difícil y peligrosa extinción. Da
lugar a reacciones químicas complejas y normalmente el fuego de este tipo de metales es capaz de desplazar el
hidrógeno del agua, lo que provoca explosiones por combustión de este gas. Su extinción necesita agentes
extintores específcos, ya que el uso del agua está prohibido en casi todos los casos. En algunas clasifcaciones
vienen denominados por la letra M.
Corresponde con la denominación Americana Clase K. Son fuegos originado por aceites de cocina y grasas.
La información que se ha explicado detalladamente se puede resumir en la siguiente tabla:
85
7.6.2 Por la forma del foco de incendio
Por la forma del foco o según la distribución de la materia, los incendios se pueden clasifcar en:
• Foco plano.
• Foco vertical.
• Foco alimentado.
Cuando el incendio se manifesta sobre el plano horizontal con predominio dimensional sobre el vértice y la
disposición del producto que arde no queda oculta a la observación directa del incendio desde cualquier punto
(incendios de combustibles líquidos, charcas o sólidos dispersos y próximos).
Cuando el incendio se manifesta en varios planos horizontales o inclinados y verticales, o cuando varias zonas
en combustión quedan ocultas a la observación (pacas de paja, apilamientos, etc.).
Cuando el incendio plano o vertical es mantenido por la aportación de combustibles procedentes de depósitos
no afectados, aljibes, pozos, tuberías, etc. (escapes de gas).
86
activar la mezcla comburente-combustible. Los incendios normales siguen esta combustión.
• Combustión instantánea o muy rápida: el caso más típico es la explosión. El término explosión se aplica de
una forma genérica a aquellos fenómenos que conllevan la aparición de ondas de presión; es decir, cuando una
combustión produce “sobrepresiones”. Suelen causar fenómenos destructivos, pero no es condición
indispensable para que se trate de explosión. Los especialistas en explosiones por reacción química denominan
explosiones a las combustiones que por su velocidad de propagación (> 1m/s) producen aumentos de presión,
provoquen o no fenómenos destructivos. Las defagraciones y detonaciones son por tanto consideradas
explosiones. Generalmente las explosiones surgen si se permite que el combustible y el oxidante lleguen a
mezclarse íntimamente antes de la ignición (existe una mezcla previa). En consecuencia, la reacción de la
combustión avanza rápidamente porque no hay necesidad de poner en contacto previamente al combustible y al
oxidante.
Explosiones
Las explosiones pueden ser defagraciones o detonaciones.
a) Defagraciones o combustiones defagrantes
Son aquellas combustiones en las que la velocidad del frente de reacción es superior a 1 m/s, pero inferior a la
velocidad del sonido (< 340 m/s o subsónica) en el medio en que se producen. Ya aparecen fenómenos de
sobrepresiones como consecuencia de la generación de gases y de las temperaturas en la reacción. La onda de
presión suele estar comprendida entre cinco y diez veces la presión original. Estas ondas se mantienen paralelas
entre sí, sin discontinuidades, generando efectos sonoros. Hay que tener en cuenta que estas presiones son sólo
diez veces superiores a la inicial. Si el recinto estuviera cerrado y no se permitiera la liberación de sobrepresión,
la defagración podría convertirse en una detonación de consecuencias mucho más graves. Normalmente todas
las explosiones que se producen son de tipo defagración, porque siempre se rompe algún cristal, tabique, etc.,
que permite la evacuación de la presión de forma natural. Son ejemplos de defagraciones los vapores de líquidos
infamables, las mechas lentas, etc.
b) Detonaciones o combustiones detonantes
Son combustiones muy rápidas o instantáneas en las que la velocidad de propagación del frente de reacción es
superior a la velocidad del sonido en el medio (>340 m/s o supersónica). Las sobrepresiones que se originan
están comprendidas entre veinte y cuarenta veces la inicial, incluso cien veces. Aquí el frente de llamas
acompaña y va a la misma velocidad que el frente de presiones. La detonación provoca efectos sonoros y
destructivos muy superiores a la defagración, y hay que tener en cuenta que en ambas se producen enormes
elevaciones de temperatura, lo que provoca los incendios que normalmente acompañan a las explosiones. Son
ejemplos de detonaciones las producidas por explosivos industriales detonantes y la combustión de mezclas
aéreas de gases y vapores en especiales circunstancias.
c) Combustión completa
La combustión es completa cuando el suministro de oxígeno es abundante (21%) y produce CO2 y H2O. El
humo producido es blanco o gris pálido. El combustible se combina totalmente con el oxígeno sin dejar más
productos residuales que anhídrido carbónico y vapor de agua. d) Combustión incompleta La combustión es
incompleta cuando hay escasez de oxí- geno (comburente) o existen partículas incombustibles y se produce CO
y H2O. El monóxido de carbono es ávido de oxígeno, lo que constituye una amenaza de explosión en caso de
ventilación súbita del espacio. El humo producido es negro o muy oscuro y está muy caliente.
d) Combustión incompleta La combustión es incompleta cuando hay escasez de oxígeno (comburente) o existen
partículas incombustibles y se produce CO y H2O. El monóxido de carbono es ávido de oxígeno, lo que
constituye una amenaza de explosión en caso de ventilación súbita del espacio. El humo producido es negro o
muy oscuro y está muy caliente.
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[Link] En función de la emisión o no de las llamas
La combustión con o sin llama está asociada a una determinada velocidad de reacción.
a) Combustión con llamas
Los líquidos y gases infamables arden siempre con llama (la mayor parte de los plásticos sólidos pueden
considerarse como líquidos infamables solidifcados, que como tales funden antes de su combustión). La llama
está relacionada con velocidades de combustión relativamente altas. Aproximadamente dos terceras partes del
calor liberado del objeto quemado pasan al ambiente circundante en forma de calor, y una tercera parte en forma
de radiación (que contribuye a la combustión). La energía liberada por el objeto y la temperatura del ambiente
tienden a igualarse en función del tiempo. Si la temperatura ambiente es alta, el fuego aumenta, y si es baja, el
fuego disminuye o se ralentiza.
b) Combustión sin llamas
Es el caso de algunos sólidos. El carbono puro y algunos metales fácilmente oxidables arden sin llama
(magnesio, aluminio, zirconio, uranio, sodio, potasio, etc.) y con temperaturas característicamente altas que
oscilan entre 1500 y 2000 º C. Se llama también incandescencia. No se produce reacción en cadena, por lo que
se puede representar con el triángulo de fuego.
a) Fuegos exteriores
Los que tienen manifestación visible al exterior del edifcio. Son los que se producen en los materiales del exterior
del edifcio o los que se originan en el interior y se manifestan con llamas al exterior por puertas o ventanas. Se
alimentan por el oxígeno del aire exterior, por lo que se propagan rápidamente.
b) Fuegos interiores
Tienen lugar en el interior de los edifcios sin manifestarse al exterior. Sin aporte de oxígeno, consumen el del
interior creando brasas y una elevada presión de gases tóxicos y combustibles.
88
Figura 7-.6-2. Fuego interior
89
7.6.6 Por su magnitud
[Link] Conato
Es un pequeño incendio que puede ser sofocado rápidamente con extintores estándar. Es conveniente conocer
cómo usar un agente extintor y conocer los tipos de extintores. Así se podrá extinguir un conato y evitar que se
convierta en un incendio mucho más destructivo.
Estos fuegos abarcan parte de una instalación, casa o edifcio. Este fuego es muy peligroso y podría extenderse
y descontrolarse, lo que lo convertiría en un incendio total. En estos casos ya no sirve enfrentarse al fuego con
extintores. Hay que salir a una zona segura y esperar a los equipos de emergencia especializados.
Es el incendio que se encuentra totalmente fuera de control y afecta completamente a una casa, edifcio o
instalación. Es casi imposible combatirlo y lo que intentarán los bomberos es que no se extienda a otros edifcios
colindantes.
7.7.1 Inicio
Para que el fuego se inicie son esenciales combustibles, un comburente y una energía de activación. Con los tres
factores del fuego comienza el incendio, que produce una liberación de energía en forma de calor que es sufciente
para mantener la reacción en cadena.
7.7.2 Desarrollo
El incendio se desarrolla libremente porque el contenido de oxígeno posibilita la combustión completa de los
materiales involucrados. La temperatura ambiente sube y, por radiación y conducción, se infaman otros
elementos que no estaban afectados por el fuego. La temperatura ambiente sube de forma acelerada (por
ejemplo, en el techo de un cuarto puede superar los 700º). En poco tiempo empieza a disminuir la concentración
de oxígeno en el aire. Cada vez se genera más monóxido de carbono, gas infamable y asfxiante, así como otros
gases infamables que no combustionan por falta de oxígeno.
Es lo que se denomina fase latente del incendio. Esta fase es muy peligrosa, ya que anticipa la combustión súbita
generalizada (CSG). La sobrepresión hará que salten cristales u otros elementos, de forma que se facilita la
entrada de aire fresco y la aportación de oxígeno, que es lo que necesita el fuego latente para que se produzca la
combustión.
90
Figura 7.7-1. Desarrollo del incendio
7.7.3 Propagación
El incendio alcanza grandes dimensiones y en esta fase el calor se transmite por todos los medios. Por convección
se generan corrientes de humo y gases calientes que buscan cualquier resquicio para continuar su camino. La
radiación actúa de forma relevante en esta fase, ya que cuanto más calientes están los cuerpos más radiación se
transmite.
7.7.4 Extinción
Puede producirse de forma natural –si todo el combustible se agota porque ya se ha quemado, el incendio se
apaga solo porque ya no hay nada que pueda arder–, aunque cuando se habla de extinción se hace referencia a
la extinción provocada por la acción del hombre. En la actuación de los Bomberos se deben seguir unas pautas
conocidas.
7.8.1 Conducción
La transferencia de calor por contacto molecular directo entre dos cuerpos, fundamentalmente sólidos aunque
también se manifesta en líquidos y gases se llama conducción. Por ejemplo, una tubería de vapor en contacto
con una pieza de madera transfere su calor a la madera por contacto directo; en este ejemplo, la cañería es el
conductor.
91
Figura 7.8-1. Transferencia de calor
Cuando un cuerpo se calienta las moléculas que reciben directamente el calor (energía) aumentan su vibración
cuando chocan con las que la rodean, y transmiten energía cinética-calorífica a sus vecinas, y así sucesivamente
a través del material. De esta forma la energía de la agitación térmica se transmite por el material de una partícula
a otra, aunque cada molécula permanezca en su posición inicial.
En el vacío absoluto no se transmite el calor por conducción, ya que es necesaria la existencia de materia para
que haya conducción. La conducción de calor a través del aire u otros gases es independiente de la presión,
dentro del margen normal de presiones. Se acerca a cero solamente a presiones muy bajas. Algunos de los
factores que afectan a la conducción térmica son:
• La superfcie (S) de contacto, que condiciona el contacto molecular entre dos materiales que se encuentran a
diferente temperatura. A mayor superfcie, mayor contacto molecular entre los cuerpos y mayor transferencia de
calor del caliente al frío.
• La diferencia de temperaturas (T1 –T2), que implicará un mayor fujo de calor de un elemento a otro. La
conducción del calor sólo tiene lugar cuando las distintas partes del cuerpo se encuentran a temperaturas
diferentes.
• El espesor es un factor fundamental, ya que un mayor espesor de la materia fría supondrá una menor efciencia
del traspaso de calor por conducción.
• La relación superfcie/volumen será mayor cuanto más fno esté dividido el combustible, y, por lo tanto, sea
mayor la posibilidad de paso del calor por conducción. Cuando hablamos de combustible forestal, por ejemplo,
si el entramado de los arbustos y del resto de combustibles vegetales es muy cerrado, el traspaso de calor por
convección o contacto molecular entre ellos será mayor, y mayor la efciencia del paso de calor por conducción.
• La conductividad térmica (K), o capacidad de conducción del calor de una materia, es la medida del valor del
fujo de calor a través de una unidad de superfcie de material con un gradiente unidad de temperatura. Gradiente
de temperatura, en unidades, signifca que en la dirección del fujo de calor la temperatura cae un grado por unidad
de distancia. La unidad típica de conductividad térmica es el J / (cm · seg. °C). La conductividad térmica es una
propiedad física de cada sustancia y puede variar ligeramente en función de la temperatura y de las características
particulares del material, como por ejemplo la humedad.
• Cuanto mayor es el grado de disgregación (menor densidad) de la materia, menor es la capacidad de
conducción. El calor se transmite mejor en los sólidos que en los líquidos, y en los líquidos mejor que en los
gases. Los mejores aislantes térmicos comerciales consisten en pequeñas partículas o fbras de sustancias sólidas
cuyos intersticios están ocupados por aire.
• El calor específco de un material es la cantidad de calor que absorbe para elevar su temperatura un ºC. De
forma que cuanto mayor sea el calor específco de la materia fría, más calor tendrá que suministrarle la materia
caliente para alcanzar el equilibrio de temperaturas; o lo que es lo mismo, más se tardará en alcanzar ese
equilibrio.
92
7.8.2 Convección
7.8.3 Radiación
La radiación es una forma de energía que se desplaza a través del espacio o de los materiales en forma de ondas
electromagnéticas, como la luz, las ondas de radio o los rayos X.
Todas las formas de energía radiante se propagan en línea recta a la velocidad de la luz (en el vacío) y en
dirección radial y sentido hacia el exterior considerando el foco de origen. Al tropezar con un cuerpo, son
absorbidas, refejadas o transmitidas.
El calor radiado viaja por el espacio hasta ser absorbido por un cuerpo opaco. Las emisiones resultantes de un
proceso de combustión ocupan principalmente la región del infrarrojo (longitudes de onda superiores a la
longitud de onda del rojo). Nuestros ojos ven solamente una fracción mínima emitida en la región visible. Un
ejemplo corriente de radiación es la llama de una vela. El aire calentado por la llama se eleva mientras el aire
frío se mueve hacia abajo en dirección a la llama para alimentarla con oxígeno, lo que mantiene la combustión.
Si se acerca la mano a la llama se experimenta una sensación de calor. Esta energía se denomina radiación o
calor radiante.
93
7.9. Mecanismos de extinción
Los mecanismos de extinción se basan en hacer desaparecer o disminuir los efectos de los factores del incendio
que conforman el tetraedro de fuego: combustible, comburente, energía de activación (calor) y reacción en
cadena.
Consiste en la retirada parcial o total del combustible, siempre que la velocidad de retirada del mismo sea mayor
que la velocidad de propagación del fuego. Cuando se logra disminuir la concentración de combustible para que
los vapores generados queden por debajo del LII se denomina dilución. En este caso se rebaja la concentración
de combustible y no de comburente. Es posible desalimentar o eliminar el combustible de dos formas:
• Directa. Se separan físicamente los combustibles del foco del incendio (por ejemplo, se separa un palé de otro
que está ardiendo) o se interrumpe el fujo de fuidos a través de tuberías cerrando las llaves de paso para evitar
que la fuga permita la salida de gases o líquidos al exterior.
• Indirecta. Se difculta la propagación del incendio refrigerando otros combustibles que se encuentran en el área
de infuencia del foco o interponiendo elementos incombustibles que difculten que estos entren en combustión.
Dilución del combustible
Se lleva a cabo únicamente en combustibles líquidos. Para que se pueda hacer, el combustible que se va a diluir
debe poderse mezclar con el agua (polar). En caso contrario el líquido se propagará (y con él el fuego) hacia
otros lugares hasta ese momento no afectados. De esta forma, y ciñéndonos a la teoría del fuego, lo que se
consigue es que los vapores que emanan del combustible calentado estén por debajo del límite inferior de
infamabilidad, y así desaparece el riesgo de incendio.
Consiste en eliminar o desplazar el comburente. También se puede separar el comburente de los productos en
combustión o reducir la concentración del comburente (en el caso del oxígeno, por debajo del 15%). Se trata de
impedir que los vapores combustibles entren en contacto con el comburente, o bien que la concentración de este
sea tan baja que no permita la combustión. Este método de extinción se puede realizar de dos formas diferentes:
• Separación completa del comburente.
• Dilución del oxígeno.
Se realiza una separación completa del comburente u oxidante del combustible. Esto se consigue recubriendo el
combustible que se encuentra ardiendo para impedir su contacto con el aire y lograr que no siga la reacción. En
este caso se recubre el combustible con arena, espuma, polvos, o simplemente con la tapa de una sartén.
Se realiza una dilución del oxígeno presente en la atmósfera que rodea al fuego. Un ejemplo claro de esto es
cuando en una zona cerrada se aplica agua pulverizada, con lo que se logra no sólo que el litro de agua se enfríe,
sino que este litro de agua en estado líquido se convierta en 1770 litros de vapor de agua. El volumen que ocupa
ese vapor de agua se lo quita al oxígeno; o mejor dicho, desplaza al oxígeno del aire que alimentaba las llamas.
A este método de dilución del oxidante se le denomina también inertizacion. Se denomina así cuando para
realizar este cometido se utilizan gases inertes como el dióxido de carbono, halones (actualmente en desuso),
nitrógeno, etc. El objetivo en este método no es acabar por completo con el oxígeno, sino hacer que su proporción
se reduzca por debajo de la concentración necesaria para que la combustión evolucione y se mantenga. La
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inertización se logra disminuyendo e incluso eliminando la cantidad o concentración de comburente. Si durante
la combustión hay producción de oxígeno, este método no es efectivo. Este sistema y el anterior están ligados y
es de uso común denominar inertización a la acción preventiva consistente en la dilución del comburente previa
a la iniciación del fuego. Se considera como inertización el mecanismo de extinción que genera una zona de
comburente diluido y sofocación al que genera una zona sin renovación de comburente.
7.9.3 Enfriamiento
Consiste en eliminar el calor para reducir la temperatura del combustible por debajo de su punto de ignición (o
de encendido), con lo que se evita que se desprendan gases infamables. Se consigue lanzando agua (es el agente
que mayor enfriamiento produce, fundamentalmente en su paso de fase líquida a vapor, al absorber 540 calorías
por cada gramo de agua) adecuadamente sobre las superfcies calientes. Es el método más empleado y suele ir
acompañado de ventilación controlada, siempre y cuando el aporte de comburente sirva para rebajar la
temperatura y eliminar humo y gases en la atmósfera, sobre todo en los niveles bajos, reduciendo el peligro de
explosión por acumulación de vapores. También tienen cierto efecto de refrigeración (aunque mucho menor que
el agua) el CO2, los halones y, en menor medida, el polvo antibrasa ABC.
También llamada acción catalítica negativa, esta acción consiste en provocar la ruptura de la reacción en cadena
mediante la desactivación de los radicales libres, que son los que originan la reacción en cadena. Se interrumpe
la reacción en cadena de la combustión mediante la inyección de compuestos capaces de inhibir la producción
de radicales libres durante su periodo de vida. De este modo se impide la transmisión de calor entre las moléculas.
En la combustión los radicales libres son ocupados por el oxígeno, que va oxidando todas las moléculas. Cuando
se proyectan agentes como halones o polvo seco, estos ocupan el radical libre impidiendo que lo haga el oxígeno,
lo que evita la oxidación y por tanto la reacción en cadena. Se trata de un método muy efcaz, pero que no es
aplicable a fuegos que no tienen llama (incandescentes o de brasas). Los elementos utilizados para este método
son compuestos químicos que reaccionan con los distintos componentes de los vapores combustibles,
neutralizándolos. Suelen utilizarse halones y polvo químico seco.
95
7.10. Agentes extintores
Por agente extintor entendemos el producto que, aplicado sobre el fuego, provoca la extinción del incendio
cuando actúa sobre uno o más de los componentes del tetraedro de fuego para eliminarlos. No hay que confundir
con el extintor, que no es más que el envase que contiene el agente. Hay que tener presente que en la extinción
de un incendio inciden numerosos y variados factores, por lo que no se puede decir a priori cuál es la táctica y
el agente adecuado. Será la experiencia y el estudio de todos esos factores lo que indicará los objetivos a
perseguir. Los agentes extintores se clasifcan en tres grupos, en función del estado de agregación en que se
encuentren en el momento de su utilización.
Es el agente extintor más conocido, más abundante, más empleado y más barato. Su uso es muy sencillo y se
remonta a tiempos muy antiguos.
Mecanismos de extinción
• Enfriamiento: el agua actúa principalmente por enfriamiento, debido a su elevado calor latente de vaporización
y a su calor especifco. Por eso roba gran cantidad de calor a los incendios. A menor tamaño de gota e igualdad
de volumen, mayor será la superfcie de contacto de sus moléculas (una esfera de un volumen determinado tiene
menor superfcie que dos que sumen su mismo volumen), y por tanto su capacidad de enfriamiento, a la par que
disminuirá su conductividad eléctrica. Cuanto más vaporizada se aplica más enfría. Sólo es efectiva sobre
líquidos infamables cuyo punto de infamación sea superior a 38° C.
• Sofocación: actúa por sofocación y logra desplazar el oxígeno que rodea al fuego debido al aumento de
volumen que experimenta.
• Desalimentación: en el caso de combustibles líquidos hidrosolubles actúa también por dilución del combustible
o desalimentación, al reducir la concentración de combustible.
Los sistemas de agua nebulizada optimizan la utilización del agua mediante su división en gotas de niebla. Con
esto se consigue maximizar la superfcie de intercambio de calor más aún que en el agua pulverizada, lo que
facilita la refrigeración y la evaporación. Para conseguir esta fna división se utilizan unas boquillas especialmente
diseñadas y presiones de trabajo entre 4 y 200 bares.
Es el método de extinción más eficaz para la protección de incendios en transformadores exteriores, refrigerados
por medio de aceite. Se trata de la disposición de un sistema fijo de agua pulverizada. Estos sistemas si se
encuentran correctamente diseñados e instalados pueden extinguir transformadores refrigerados por aceite, cuyo
punto de inflamación sea superior a 120º.
Consiste en una red de tuberías en cuyos extremos se instalan una serie de rociadores, cuya descarga de agua
finamente pulverizada abarca toda la superficie de cada transformador. El agua se suministra por medio de una
cisterna y una bomba.
El agua, como agente de extinción de incendios, se viene usando desde hace mucho tiempo, debido a sus
propiedades de enfriamiento y sofocación.
Extinción por enfriamiento: Por su alto calor específico, el agua tiene gran capacidad de enfriamiento. Al
entrar en contacto con un material en combustión, absorbe el calor por la transformación del agua en vapor. Al
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dividirse la masa líquida en partículas finas, se aumenta y se facilita la evaporación. Por otro lado, conviene que
las partículas sean lo suficientemente pesadas para que al ser proyectadas puedan vencer la resistencia del aire,
la gravedad y el tiro térmico del aire cerca del incendio.
Extinción por sofocación: Sucede cuando las partículas de agua son transformadas en vapor, aumentando su
volumen aproximadamente unas 1700 veces. El gran volumen generado, desplaza un volumen igual del aire que
rodea al fuego, sofocándolo.
Extinción por emulsión: Cuando el agua pulverizada es arrojada con fuerza contra una superficie de aceite u
otro material viscoso, produciendo una emulsión aceite-agua. Los líquidos de baja viscosidad son breves y se
mantiene mientras el agua se sigue aplicando, lo que a su vez produce vapor de agua sobre la superficie del
líquido inflamado.
Extinción por disolución: Este sistema de extinción sólo se produce en el caso en que los materiales inflamables
sean solubles en el agua, cosa que no ocurre en el caso de incendio del aceite de un aparato eléctrico.
Los aditivos (compuestos que se añaden al agua para mejorar sus propiedades físicas) que se emplean para
mejorar la efcacia extintora se describen a continuación.
a) Humectantes o aligerantes
También llamados agua mojada, húmeda o pesada. Su principal misión es reducir la tensión superfcial del agua
para lograr mayor poder de penetración. Son muy efcaces en incendios sólidos, ya que aumentan la superfcie de
agua en contacto con el fuego y logran penetrar para rebajar su temperatura interior.
b) Espesantes o viscosantes
Consiguen aumentar la viscosidad del agua (se aumenta su tensión superfcial), por lo que tarda más en escurrirse
al disminuir su capacidad de fuir. Últimamente se están empleando estos productos en la lucha contra incendios
forestales y para que el agua fote sobre líquidos infamables insolubles. El agua con espesantes se adhiere y se
fja más al material en ignición y forma una capa continua de mayor espesor sobre la superfcie del combustible.
Estos aditivos, que son tóxicos, pueden llegar a transformar el agua en un gel de elevada adherencia La fuidez
de la mezcla del agua varía desde la propia de las gelatinas delgadas o los fuidos diluidos y espesos como jarabe
hasta la de los fuidos fangosos.
c) Agua con boratos
Es una variedad del agua con espesantes o agua ligera, a base de boratos cálcicos y de sodio. Se denomina
también lechada de agua y se utiliza principalmente en fuegos forestales. Cuando se descarga en fuegos
forestales, el agua se adhiere a todo aquello con lo que entra en contacto. Al calentarse el agua se evapora, tras
lo cual los cristales de borato restantes pierden su agua de hidratación y se esponjan mientras se escapa el vapor.
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Al continuar calentándose estos cristales se derriten y adquieren una forma vidriosa dura. Así retienen el agua y
evitan que se escurra. Los boratos poseen propiedades químicas de retardo de la llama, además de proporcionar
un recubrimiento aislante térmico. No sólo extinguen los fuegos, sino que además evitan que se propaguen a
través de una zona previamente inundada. Presentan el inconveniente de que asientan muy deprisa, por lo que
es conveniente usarla rápidamente tras su elaboración.
d) Agua con modifcadores de fujo
Son productos que disminuyen las pérdidas de presión por fricción que experimenta el agua durante su
conducción a elevada velocidad a través de mangueras y tuberías. Estas pérdidas de presión en las canalizaciones
se deben principalmente a dos motivos:
• La fricción entre el agua y las paredes de la manguera (que supone un 10% de la pérdida total).
• El fujo turbulento en el interior de la manguera cuando el agua circula a elevadas velocidades (que supone
aproximadamente el 90% de pérdida de presión total). El aditivo que se utiliza es el óxido de polietileno, que
hace que el agua fuya de una forma no turbulenta por el interior de un circuito, por ejemplo, una manguera contra
incendios. Disolviendo cuatro litros de óxido de polietileno en 23000 litros de agua, se logra aproximadamente
un 70% de incremento de fujo en una manguera. Además, estos aditivos también duplican la presión fnal en la
boquilla del extremo de la manguera. A estos aditivos poliméricos del agua se les denomina también agua rápida.
Existen diversos sistemas para inyectar estos aditivos al agua, ya sea en forma de pasta concentrada o mediante
mecanismos automáticos que lo adicionan en relación de uno a 6000. Las disoluciones de este compuesto
facilitan la descarga de grandes cantidades de agua en un riesgo de incendio mediante mangueras con tamaños
más pequeños y manejables, sin renunciar a las presiones de las boquillas y a las cantidades de agua.
e) Agua con modifcadores de densidad
Existen dos formas de modifcar la densidad del agua. Una de ellas supone la adición de aire al agua para formar
una espuma aérea semiestable, más ligera que la mayoría de los líquidos combustibles e infamables (espumas).
La otra supone añadir al agua un agente emulsifcante capaz de mezclarse con la capa superior del líquido en
combustión para formar una emulsión de agua y combustible fotante no infamable. Cuando se añaden al agua
cantidades pequeñas de detergentes sintéticos, la tensión superfcial del agua desciende notablemente (como
ocurre con los agentes humectantes). Cuando estas disoluciones detergentes se pulverizan o se dirigen hacia
combustibles infamables, se mezclan rápidamente con ellos para producir una suspensión del líquido en la
disolución de detergente. Esto disminuye la presión de vapor del combustible hasta un punto en el que la cantidad
de vapor desprendida es menor que el límite inferior de infamabilidad, lo que detiene su combustión.
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Características y propiedades
• Cohesión o adherencia entre las diferentes burbujas para conseguir una capa resistente.
• Estabilidad o capacidad de retención del agua con el fn de conseguir el adecuado grado de enfriamiento. Se
expresa mediante el tiempo de drenaje.
• Fluidez que le permite extinguir rápidamente un fuego al salvar cualquier elemento que obstaculice su
extensión o desplazamiento.
• Resistencia al calor que le permite resistir los efectos del propio fuego o elementos calientes, como las paredes
de un tanque, sin degradación importante de la capa.
• Resistencia a ser contaminada por el propio combustible, lo que podría llevar a la destrucción de la capa al
arder el combustible captado.
• Resistencia a los combustibles polares en cuanto estos son capaces de extraer, por disolución, el agua presente
en la espuma, destruyendo la capa formada. La mayoría de las espumas, excepto tipos especiales como la AFFF,
se ven afectadas por los combustibles líquidos de tipo polar, al ser un producto cuya base principal es el agua.
En todo caso presentan mayor resistencia a la acción de estos líquidos que el agua.
• Toxicidad nula o muy ligera. Determinados espumó- genos pueden producir irritación que se suele eliminar
por simple lavado con agua.
• Todas las espumas presentan una cierta conductividad eléctrica, normalmente mayor cuanto menor es su grado
de expansión, por lo que no se deben utilizar en presencia de equipos con tensión, salvo determinadas
aplicaciones especiales.
• Incompatibilidad con ciertos agentes (principalmente los polvos extintores), que pueden descomponerlas
instantáneamente.
• No son compatibles con otros espumógenos de diferentes tipos (no se pueden mezclar), aunque sí pueden ser
compatibles con las espumas obtenidas de ellos.
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• Enfriamiento: al ser agua uno de los componentes también actúa por enfriamiento, bajando la temperatura del
combustible y de las superfcies metálicas (por ser buenos conductores térmicos) que están en contacto con el
mismo.
Si la espuma posee sufciente estabilidad (capacidad de retención del agua) evita que el combustible vuelva a
incendiarse. Las espumas se obtienen mezclando de forma mecánica un espumógeno, agua y aire. Los
espumógenos que forman las espumas físicas se pueden clasifcar:
• Según su expansión.
• Según la naturaleza de los componentes.
• Según su función extintora.
1) Según su expansión
La relación entre el volumen fnal de espuma obtenida y el volumen original de espumante que la produce se
llama coefciente o radio de expansión (depende del espumógeno y del equipo utilizado en la producción de
espuma). Su valor numérico coincide con la inversa de la densidad específca de la espuma.
Según la normativa UNE-EN 1568-1:2009/AC:2010, en función de su valor numérico o coefciente de
expansión las espumas pueden ser:
• Baja expansión (200): espumas muy ligeras que llenan rápidamente grandes espacios.
La norma UNE 23603:1983 clasifca los espumógenos como:
• Baja expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 3 y 30.
• Media expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 30 y 250.
• Alta expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 250 y 1000.
La norma UNE 23600:1990 clasifca los espumógenos como:
• Baja expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 2 y 20.
• Media expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 20 y 200.
• Alta expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión es superior a 200.
2) Según la naturaleza de sus componentes
• De base proteínica
• Proteínicas: se obtienen por hidrólisis de proteínas naturales de origen animal (cuernos, pezuñas, pelos, etc.)
Generalmente son de baja expansión y en la actualidad están en desuso. No suelen ser compatibles con los polvos
extintores, ni permiten combatir fuegos de combustibles polares.
• Fluoroproteicas (FFFP): suelen ser compatibles con los polvos extintores, pero no son aptas para combatir
combustibles polares.
• De base sintética En ellos los tensoactivos (espumógenos) son de base sintética (detergentes).
• Sintéticos: capaces de retener el agua por más tiempo, dan mayor estabilidad frente al calor y en el contacto
con hidrocarburos. Son espumógenos de alta expansión, como el B-330.
• Fluorosintéticos: sus tensoactivos son sinté- ticos fuorados. Son generalmente de baja expansión.
• Formadores de película acuosa (AFFF): contienen unos componentes fuorados de propiedades especiales que
forman una delgada película acuosa sobre el hidrocarburo e impiden su contacto con el aire. Son de baja
expansión (polivalentes) y se emplean con surtidores convencionales.
3) Según su función
• Para hidrocarburos.
• Para líquidos polares (líquidos con punto de ebullición muy bajo – antialcohol – no se disuelven en alcoholes).
• Polivalentes para todo tipo de combustibles líquidos (polares y no polares).
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b) Espumas hidrocarburos halogenados
Los hidrocarburos halógenos líquidos se comportan ante el fuego igual que sus equivalentes en fase gaseosa.
Diversos problemas, derivados sobre todo de la formación de productos tóxicos en la descomposición química
de materias producidas por una elevación de la temperatura sin reacción con el oxígeno, han provocado que su
uso esté prohibido en muchos países.
Son aquellos que están compuestos por sustancias en estado sólido o pulverulento (sales inorgánicas fnamente
pulverizadas), y que cuando se proyectan sobre materiales en combustión pueden llevar a cabo su extinción a
través de diferentes métodos. El polvo extintor está formado generalmente por varias sales (metales alcalinos,
bicarbonato sódico, bicarbonato potásico, bicarbonato de urea-potasio, cloruro potásico o fosfato amónico) a las
que se les agrega aditivos como fosfato tricálcico o siliconas para mejorar sus características de almacenamiento,
evitar que se apelmacen y mejorar su fuidez, además de permitir la formación de costras.
La mezcla de polvos que se emplea como agente extintor se aplica por medio de extintores portátiles, monitores,
mangueras manuales o sistemas fjos. Características y propiedades
• Los polvos extintores se aplican siempre en forma de polvo muy fno (25 a 30 micras/partícula), con lo que
tienen grandes áreas superfciales específcas. Un extintor de polvo de 13,5 Kg. contiene un polvo con un área
superfcial global del orden de 4.500 m2. Buscan la máxima fuidez y la máxima división en fnas partí- culas de
igual dimensión, sin que exista atracción electroestática entre las partículas ni bacteriológica entre los aditivos.
• Son dieléctricos a bajas tensiones
• Son estables a temperaturas inferiores a 50º C Mecanismos de extinción
• Inhibición: actúan primariamente por inhibición o acción catalítica negativa (rotura de la reacción en cadena),
combinándose con los radicales libres e impidiendo que estos continúen la combustión. Excepto en el caso de
los de tipo D o especiales, que trabajan sólo por sofocación.
• Sofocación: actúan secundariamente por sofocación, al desplazar el oxígeno del aire de la zona de combustión
y crear una costra de carbonato sódico que impide la aportación de O2. Esto ocurre con relevancia en el caso del
ABC y sobre todo en los extintores de tipo D o especiales.
• Enfriamiento: puede actuar por enfriamiento, pero el resultado es despreciable.
También denominados polvos químicos secos o polvos BC. El principal método de extinción por el que actúan
es el de inhibición, aunque también actúan sofocando cuando el bicarbonato sódico entra en contacto con el
fuego (CO2). Principalmente se usan para extinguir fuegos de líquidos infamables y de gases. Los polvos secos
no producen atmósferas inertes duraderas por encima de la superfcie de los líquidos infamables. Por esta razón
debe preverse que si persisten fuentes de ignición cercanas al combustible podría reiniciarse la combustión. Este
es el caso de combustiones incandescentes o de brasas.
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Figura 7.10-3. Extintor
Los agentes extintores de este tipo están compuestos por carbonato potásico, bicarbonato potásico, bicarbonato
só- dico y cloruro potásico. Cada uno de ellos confere al agente unas determinadas características, que son:
• Bicarbonato sódico y bicarbonato potásico: el polvo químico seco se encuentra constituido fundamentalmente
por bicarbonato sódico o potásico, que se mezcla con diversos aditivos que lo hacen hidrófugo (impiden la
absorción de humedad). Esta característica es fundamental para que puedan salir por las lanzas, evitando que el
polvo se apelmace y forme grumos que obturarían las boquillas de impulsión. Se utiliza para fuegos clase B y C
y fuegos con presencia de tensión eléctrica hasta una tensión de 1000 voltios. Su uso no es efcaz en fuegos de la
clase A. Este agente extintor no se puede utilizar con espuma porque se inutilizaría al reaccionar químicamente.
• Carbonato Potásico: este polvo es más efectivo que el bicarbonato sódico y el bicarbonato potásico. Su
efectividad procede de añadir al bicarbonato potásico la urea. Este compuesto genera una serie de reacciones
más potentes y efcaces que el bicarbonato potásico por sí solo.
También denominados antibrasa o polvos ABC. Como su propio nombre indica, son también efectivos en fuegos
de la clase A, superfciales y profundos. Este agente extintor está formado por fosfatos, sulfatos y sales amónicas.
La diferencia de este polvo con el químico seco es la agregación del fosfato monoamónico (PO4 H2 NH4). Esta
sal o fosfato monoamónico se descompone por las altas temperaturas y queda como una capa pegajosa resistente
sobre la superfcie del material combustible, impidiendo que el oxígeno siga alimentando las llamas. Es una
buena forma de actuar por sofocación. El ácido metafosfórico es un residuo pegajoso resultante de la
descomposición de materiales sólidos por el efecto del calor al usar el polvo polivalente ABC. Este residuo sella
las brasas, aísla el material incandescente del oxígeno y consigue un efecto extintor que no logran otras clases
de polvo.
Es por todos conocidos la problemática que generan los fuegos de metales, sobre todo si se encuentran fnamente
divididos. Los fuegos de Clase D presentan muy diversas posibilidades de desarrollo (por ejemplo, la
combustión del magnesio puede desarrollarse en atmósferas de dióxido de carbono (CO2) o de nitrógeno (N2) y
hacen inútiles los agentes extintores convencionales para lograr su control o su extinción, incluso ofrece graves
riesgos de empleo. Por ejemplo, el uso de agua o halones es peligroso en la extinción de fuegos de magnesio.
Además, las propiedades de los metales combustibles hacen que sean diferentes sus tipos de combustión, por lo
que es preciso considerar de forma particular las características de cada combustión para extinguirla de la forma
apropiada. Incluso un agente adecuado para ciertos fuegos Clase D puede resultar peligroso cuando se emplea
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sobre el fuego de otro metal. Los polvos especiales son productos químicos (mezclas de sales) diseñados
específcamente para extinguir fuegos de metales, pero cada uno es adecuado para un tipo de fuego. Están
compuestos por grafto pulverizado y carbón mineral, en función del material a extinguir. Los polvos especiales
más comunes son:
• Polvo G1 o pireno
• Metal Guard
• Met- L-X
• Na X
• Lith-X
Estos agentes se almacenan en estado líquido debido a la presión a la que se envasan, y cuando se utilizan pasan
a estado gaseoso. Como todos los gases penetran en todos los lugares con gran facilidad, pero esta característica
también puede ser contraproducente si se utilizan en el exterior o en zonas en las que haya una determinada
presión ambiental. Los más habituales son el nitrógeno, el dióxido de carbono, los hidrocarburos halogenados y
otro tipo de gases inertes.
[Link] Nitrógeno N2
Antes apenas se utilizaba, principalmente porque al extinguir los fuegos producía cianógeno y peróxido de
nitrógeno, ambos muy tóxicos y que podían causar más víctimas. Hoy en día se utiliza con más frecuencia.
Características y propiedades
• Es un gas incoloro, inodoro e insípido.
• Es muy estable a las altas temperaturas que se dan en los incendios (de 700 ºC a 1.330 ºC).
• No es tóxico, pero sí asfxiante, pues desplaza el oxígeno atmosférico actuando por sofocación.
Mecanismos de extinción
El mecanismo primario es por sofocación, ya que desplaza el oxígeno y rebaja su concentración.
El mecanismo secundario es por inhibición y enfriamiento.
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[Link] Dióxido de Carbono o anhídrido carbónico CO2
Son hidrocarburos en los que los átomos de elementos halógenos sustituyen a los radicales hidrógenos. La
identifcación de un halón viene determinada por un número que indica la composición del agente. El primer
dígito indica la cantidad de átomos de carbono de la molécula, el segundo la de átomos de fúor, el tercero la
cantidad de cloro, el cuarto la de bromo y el quinto, de existir, la de yodo. Son gases producidos industrialmente
a partir del metano (CH4) y del etano (CH3). La sustitución de un átomo de hidrógeno por otro elemento (cloro,
fúor y bromo) da lugar a estos compuestos halogenados (pasan de gases infamables a agentes extintores). Los
más empleados son:
• Halón 1211 (Difúor cloro bromo metano)
• Halón 1301 (Trifúor bromo metano)
Características y propiedades
• Alta densidad en estado líquido.
• No dejan residuos.
• Flúor: reduce el punto de ebullición, aumenta la estabilidad y las propiedades de inertización y disminuye la
toxicidad del compuesto.
• Cloro: eleva el punto de ebullición, aumenta la efcacia extintora y la toxicidad y disminuye la estabilidad.
• Bromo: proporciona en mayor grado las mismas características que el cloro. Es tóxico, sobre todo cuando se
descompone por efecto de las altas temperaturas del incendio.
Mecanismos de extinción
El mecanismo primario es inhibición, por acción catalítica negativa (rompe la reacción en cadena), y sofocación,
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por desplazamiento del oxígeno del aire. De forma secundaria extingue por enfriamiento.
Clasifcación y tipología
• Halón 1211, bromoclorodifuorometano (CF2 Cl Br). En condiciones normales se encuentra en estado gaseoso.
Es incoloro y de olor dulce. Se utiliza fundamentalmente para medios manuales.
• Halón 1301, bromotrifuormetano (CF3Br). Compuesto incoloro e inodoro, aunque al entrar en contacto con
fuego y descomponerse desprende un olor picante característico. El nitrógeno N2 es soluble en Halón 1301. Es
menos tóxico que el Halón 1211.
Debido a la contaminación que producía el uso de los hidrocarburos halogenados, la industria química ha puesto
en práctica una serie de nuevos agentes extintores que poseen las principales propiedades de los halones y no
tienen su grado contaminante. El resultado ha sido la aparición de nuevos compuestos químicos denominados
agentes limpios (halocarbonados), mezclas de gases inertes o técnicas alternativas a los halones, que eviten dañar
o inutilizar los equipos, tengan iguales propiedades de extinción, sean inocuos para las personas si deben usarse
en áreas habitadas y respeten el medio ambiente.
Los sustitutos de los halones son conocidos como agentes extintores gaseosos limpios, que como su propio
nombre indica no son corrosivos, no ensucian el lugar y no son conductores de la electricidad. Se clasifcan en:
• Inergen. Nombre comercial de una mezcla de Nitrógeno, Argón y CO2.
• Argonite. Nombre comercial de una mezcla al 50% de Nitrógeno y Argón.
• Argón. Utilizado al 100%. Los gases inertes son mezclas de gases inertes como el nitrógeno, argón y el dióxido
de carbono. Lo que se pretende conseguir con esta clase de gases, al utilizarlos como agentes extintores, es
disminuir la concentración del oxígeno del aire del lugar donde se ha producido el fuego, con objeto de extinguir
el mismo por sofocación.
El agua es muy efectiva en fuegos tipo A por su gran poder de enfriamiento y se utiliza en fuegos B y C para su
control, no para su extinción. Existen diferentes formas de uso del agua en función de cómo se arroja:
• Chorro (compacto): es el método más utilizado, aunque no el más efcaz. Tiene como ventaja su largo alcance,
pero se supone que sólo entre un 10% y un 20% del agua participa realmente en la extinción. Se utiliza
únicamente en fuegos de clase A, ya que en fuegos de clase B si el líquido no es soluble fotará, rebosará y
propagará el fuego (excepto en lí- quidos miscibles en agua o que contengan disolventes que también lo sean).
105
Igualmente es inadecuado para fuegos eléctricos y en presencia de metales combustibles (D y E). En algunos
casos el chorro compacto al impactar sobre las llamas puede incluso cortarlas o separarlas del combustible.
• Pulverizada o neblina: es el modo más satisfactorio y efcaz de utilizar el agua. Se emplea en fuegos de tipo A
y B y se puede utilizar en presencia de corriente eléctrica E (utilizando chorros intermitentes, aunque esta
aplicación exige una técnica muy depurada y lanzas especiales) y para la dispersión de nubes de gas C, o
refrigerar zonas expuestas al calor en las cercanías del incendio. En modo pulverizada es en el que más potencia
tiene tanto su refrigeración como su sofocación. Existen gran cantidad de tipos de lanzas para su aplicación. Su
uso en instalaciones fjas se hace por medio de rociadores o sprinklers y en función del tipo de cabeza rociadora
se logra más o menos pulverización.
Limitaciones
• Su mayor limitación es el hecho de ser conductora de la electricidad.
• Al ser más densa que la mayoría de los combustibles líquidos, se deposita en el fondo de recipientes que
contengan líquidos infamables con peso específco inferior a ella (alcoholes, gasolina, aceites, etc.), lo que impide
la extinción.
• El aumento de volumen que experimenta al evaporarse suele representar desventajas en la extinción si los
líquidos no son solubles en agua, ya que se extiende más el incendio al fotar sobre ella el líquido que
combustiona.
• Su reacción con algunas materias (Na, Al) puede producir gases o explosiones (en el panel Naranja, que clasifca
el peligro e identifca las mercancías peligrosas que transporta un vehículo, aparecen marcados como X o XX +
nº de peligro).
• A menos de 4 ºC el agua se congela y aumenta su volumen, lo que puede causar roturas en conducciones e
impedir su utilización en ese estado.
• A temperaturas muy altas (3222,2 ºC), la molécula de agua se descompone en 2 H2 , gas combustible, y O2 ,
gas comburente (2 H2O → 2 H2 + O2), lo que genera violentas explosiones.
Otra desventaja es su gran tensión superfcial y su poca viscosidad, aunque esto se soluciona con aditivos
especiales.
Al margen del tipo de espumógeno hay que considerar también su índice de expansión que, junto al tipo, nos
indicará su adecuación a cada caso. Aunque todas las espumas actúan en mayor o menor medida según los
principios antes citados, cada una de ellas suele presentar unas características peculiares que las hacen más o
menos adecuadas al tipo de fuego a combatir. La espuma se puede aplicar de dos formas: directamente sobre el
fuego (aplicación violenta) o indirectamente sobre el fuego (aplicación suave). Ambas son para fuegos de tipo
A y B. Sobre fuegos de hidrocarburos la espuma puede ser aplicada de las dos formas. Sobre fuegos de lí- quidos
polares la espuma debe aplicarse indirectamente, para evitar la mezcla con el combustible y la destrucción de la
espuma. Las espumas se utilizan de forma variada. En la extinción de incendios pocas veces hay que cerrarse a
posibilidades, por extrañas que parezcan, por lo que la espuma puede ser utilizada en incendios tan dispares
como:
• Forestales, en forma de humectante.
• Sótanos de muy difícil acceso, inundándolos de espuma y extinguiendo el incendio por sofocación pura.
• Fuegos de hidrocarburos, que incluyen la cubrición preventiva de derrames.
Es el mejor agente extintor para almacenamientos de combustibles líquidos, en aeropuertos y en ciertas plantas
quí- micas.
La diversifcación del ofcio de bombero implica observar la forma de actuar de algunos cuerpos especializados,
como pueden ser los aeroportuarios, que utilizan la espuma como agente extintor básico e incluso la emplean
sobre una pista de aterrizaje antes de que aterrice una aeronave en difcultades.
Es el agente más efcaz para fuegos de clase B. Es efcaz también en los de clase A, aunque por su precio es más
106
conveniente la utilización del agua. En ocasiones se utiliza como medida de prevención en derrames de líquidos
combustibles.
Los espumógenos para hacer espumas de media y alta expansión se suelen utilizar en porcentajes de mezcla del
1% al 3 %, los de baja y media suelen mezclarse entre el 3% y el 6%.
Hay que destacar la importancia de utilizar cada espumógeno en el porcentaje indicado por el fabricante. La
utilización de espumógeno en un porcentaje mayor que el recomendado no sólo resulta antieconómico, sino que
da lugar a espumas excesivamente espesas, con peor fuidez y con menor autonomía sin que mejoren
sustancialmente el resto de las características.
Por otro lado, si la mezcla agua-espumógeno (espumante) resulta muy diluida se obtendrá una espuma menos
estable y menos resistente al calor, con lo que se deteriorará más rápidamente, incluso sin formar una verdadera
capa protectora.
Para mezclar el agua con espumas la temperatura ideal está entre 7 ºC y 27 ºC. La presión de punta de lanza
ideal es de 3,5 bares a 10 bares, sin sobrepasar un máximo de 14 bares (7,5 bares en la bomba implican 3,5 bares
en la lanza para un tendido normal; la manguera implica una pérdida de 4 bares aproximadamente).
La utilización de un espumógeno de media y alta expansión para generar espumas de baja expansión implica
que la espuma resultante suele tener una pobre resistencia a la contaminación.
Como regla general de uso no se debe utilizar la espuma hasta que no se disponga del espumógeno necesario
para neutralizar el siniestro. El mando intermedio debe calcular este dato y tomar las medidas oportunas.
Limitaciones
Como en su composición interviene el agua en más de un 95% las limitaciones son prácticamente las mismas
que las del agua, sin importar en este caso la viscosidad. Es de precio elevado y hay que prever gran cantidad en
almacenamiento.
Métodos de utilización
Para la producción de espuma se necesitan equipos especiales, además de los del agua. Estos equipos son los
proporcionadores, las lanzas de media y baja presión y los generadores de alta expansión. Se puede utilizar en
instalaciones fjas.
[Link] Nitrógeno
El nitrógeno se ha empleado muy pocas veces como agente extintor. Por la experiencia en Kuwait puede
deducirse que es práctico, con técnicas de aplicación muy especiales, para fuegos en los que estén involucrados
productos derivados del petróleo y para el petróleo mismo.
Limitaciones
• Genera gases muy tóxicos al emplearlo para extinguir incendios.
• Es muy caro.
Es muy buen agente extintor para fuegos superfciales de clase A. También es efectivo para fuegos de tipo B y
C. Puede utilizarse en presencia de corriente eléctrica de alto voltaje, pero no es adecuado cuando hay implicados
equipos delicados. No es efectivo en materiales que desprenden O2 (metales activos o híbridos). Utilizado en
fuegos de tipo D se descompone en reactivos (sodio, magnesio, potasio, etc.) y reaviva la combustión.
Ventajas de uso:
• Limpio y sin residuos de polvo
• Se licua muy fácilmente, una gran ventaja para su transporte y almacenamiento.
Se aplica en sistemas de inundación total o parcial y en extintores portátiles.
También se utiliza en extintores de todos los tamaños y en grandes instalaciones automáticas con 3 o 4 toneladas
de dióxido de carbono (en estos casos por inundación total del recinto). Limitaciones
• Tiene poco poder de penetración y en el exterior se disipa muy rápidamente.
• Hay que tener cuidado con su uso en extintores ya que el frío que produce en la parte metálica puede causar
graves quemaduras y congelaciones.
• Tiene peligro de reignición al disiparse el CO2.
• Es irrespirable y puede producir asfxia por falta de oxígeno (aunque no es tóxico):
• 2% efecto narcótico.
• 5% puede servir como estimulante de la respiración.
• 6% máxima concentración admisible para las personas.
• 7-9% pérdida de conocimiento.
• 20% causa la muerte en 20 – 30 minutos.
• 22% concentración necesaria para la extinción de incendios (hay que evacuar antes de aplicar).
Se puede utilizar con éxito para extinguir fuegos clases A, B y C. También se puede utilizar en presencia de
corriente eléctrica siempre que esté garantizada la imposibilidad de creación de arcos eléctricos y tiene la gran
ventaja de que no daña los equipos delicados.
Su aplicación principal es para fuegos eléctricos (E) y gases infamables (C).
108
Ventajas de uso:
• Muy limpio y adecuado para protección de equipos delicados.
• Necesita poca concentración para extinguir (ahorra espacio con respecto al CO2).
• Funcionan los sistemas automáticos de disparo incluso con personas dentro del recinto.
• Es rápido y no es preciso acercarse al fuego, lo que representa una gran ventaja en usos domésticos.
El Halón 1301 se emplea en las instalaciones por inundación de espacios cerrados. El Halón 1211 se usa en
instalaciones de aplicación local y extintores domésticos. Se impulsan por N2.
Este tipo de agente extintor tiene prohibida su fabricación por normativa europea, ya que es muy agresivo contra
la capa de ozono de la atmósfera. Aún se pueden encontrar en algunas instalaciones contra incendios y en algún
extintor portátil, ya que no está prohibido su uso hasta agotar existencias.
Limitaciones
Además de su precio la mayor limitación es que los halones perjudican gravemente la capa de ozono.
Pueden generar gases tóxicos si no consiguen extinguir el incendio en breve espacio de tiempo. Es necesario por
tanto calibrar muy bien las instalaciones.
Al igual que el CO2 tampoco es adecuado para fuegos profundos y se debe utilizar en interiores.
La primera brigada contra incendios sobre la que se tiene constancia en la Antigua Roma fue creada por Marco
Licinio Craso, el cual nació en una familia acomodada de Roma alrededor del año 115 antes de Cristo, y adquirió
una enorme fortuna gracias a, en las palabras de Plutarco, “fuego y rapiña”. Este planteamiento fue uno de sus
negocios más lucrativos gracias a la ventaja de que Roma carecía de departamento contra incendios, por lo que
Craso cubrió este vacío creando su propia brigada, de unos 500 hombres, que se abalanzaba a los edificios en
109
llamas al primer síntoma de alarma. Sin embargo, una vez llegados a la escena del incendio, estos “bomberos”,
mientras su patrón o capataz regateaba sobre el precio de sus servicios con el propietario de la estructura afectada
por el fuego, se limitaban simplemente a observar el acontecimiento, sin realizar acción alguna para combatir el
fuego. Si la negociación no llegaba a buen puerto, los hombres de Craso simplemente dejaban que la estructura
fuera consumida completamente por el incendio, tras lo cual se ofrecían a comprarla por una fracción de su valor
original. Después del gran incendio de Roma en el año 64 d. C., el emperador Nerón estableció un requerimiento
de utilización de materiales a prueba de fuego para las paredes externas en la reconstrucción de la ciudad siendo,
quizás, el primer ejemplo registrado de la ciencia y la ingeniería de la época en la práctica de la ingeniería de
protección contra incendios. Además, Nerón tomo la idea básica de Craso y fundó en el año 60 después de Cristo
los Vigiles Urbani, una especie de bomberos y policías que combatían los incendios empleando cadenas
humanas y bombas para llevar el agua hasta los lugares afectados. También emplearon mazos, garfios e incluso
balistas para derruir edificios y evitar así la propagación de las llamas. Estos “vigilantes” patrullaban las calles
de Roma mientras estaban alertas para detectar incendios y desarrollaban su labor de fuerza policial. En los
últimos años, las brigadas estaban constituidas por cientos de hombres, listos para entrar en acción. Cuando se
detectaba un fuego, los hombres se alineaban hasta la fuente de agua más cercana y se pasaban cubos de agua
de mano en mano hasta el fuego. La ciudad de Roma sufrió varios incendios a lo largo de su historia siendo el
más notable, como se ha comentado, el que tuvo lugar el 19 de Julio del año 64 después de Cristo, que destruyó
dos terceras partes de la ciudad.
7.12.2 Europa
Después de la caída del imperio romano y el comienzo de la Edad Media, no fue hasta el siglo XVII, durante el
Renacimiento, que un enfoque técnico para la protección contra incendios volvió a ponerse en práctica. Por
tanto, la clave para progresar en la lucha contra el fuego llegó en el siglo XVII con las primeras máquinas
específicas para combatir los incendios. Las bombas manuales, redescubiertas en Europa una vez iniciado el
siglo XVI (existen referencias sobre su uso en Augsburgo en 1518 y en Núremberg en 1657), fueron las únicas
bombas empleadas y tenían un alcance muy corto debido a la falta de existencia de mangueras. Por ello, el
inventor alemán Hans Hautsch mejoró el modelo de la bomba manual creando la primera bomba de succión e
impulsión a la cual añadió unas mangueras flexibles. En 1672, el taller del artista e inventor danés Jan Van der
Heyden desarrollo la primera manguera contra incendio, construida de cuero flexible y acopladas cada 15 m con
accesorios de latón. Esta longitud permanece como estándar hoy en día en varias regiones de Europa mientras
que en otras se establece en 23 o 25 m. Las máquinas para la lucha contra incendios siguieron desarrollándose
gracias al inventor, mercader y fabricante holandés John Lofting quien trabajo con Van der Heyden en
110
Ámsterdam. Lofting se mudó a Londres aproximadamente en el año 1688, se nacionalizo inglés y patentó la
maquina denominada “Sucking Worm Engine” en 1690. En una impresión perteneciente al Museo Británico se
observa la maquina en acción en Londres, siendo operada por un grupo de hombres. En la imagen se puede
apreciar tres placas de las compañías aseguradoras de la época, lo que no deja lugar a dudas de que Lofting
colaboró con ellas en la extinción de los incendios. Una versión posterior de lo que se cree es una de sus máquinas
ha sido restaurada con esmero por un bombero retirado y se exhibe en Marlow Buckinghamshire, donde Lofting
se mudó en 1700. Las patentes solo se mantuvieron durante catorce años, por lo que el terreno de estas máquinas
quedó abierto para sus competidores tras el año 1704.
En 1725, Richard Newsham de Bray en Berkshire, a solo ocho millas de Lofting, produjo una máquina similar,
la cual patentó en América y cubrió el mercado allí. Llevadas hasta los incendios en carros, estas bombas
manuales eran controladas por equipos de hombres y eran capaces de despachar unos caudales de 12 litros por
segundo a una distancia de 36 metros.
111
7.12.3 Francia
En el año 1254, un decreto real del rey Luis IX de Francia formó los llamados guet bourgeois o “guardia
burguesa”, que permitía a los residentes de París establecer sus propias guardias nocturnas (de forma
independiente a las guardias nocturnas reales) para prevenir y detener los crímenes y los incendios. Tras la
Guerra de los Cien Años, la población de París sufrió una nueva expansión, y la ciudad, mucho más grande que
cualquier otra ciudad europea de la época, fue el escenario de varios de los incendios de mayor calado del siglo
XVI. Como consecuencia, el rey Carlos IX disolvió las guardias nocturnas formadas por los habitantes y dejó
solamente a las guardias reales la tarea de revisar los incendios y los crímenes. Las primeras brigadas contra
incendio, en el sentido moderno de hoy en día, fueron creadas en Francia en los inicios del siglo XVIII. En 1699,
un hombre de ideas comerciales atrevidas, François du Mouriez du Périer, solicitó una audiencia con el rey Luis
XIV. Muy interesado en las invenciones de Van der Heyden, fue capaz de convencer al rey de la funcionalidad
de las bombas, por lo que el monarca le concedió el monopolio de fabricar y vender estas “bombas portátiles de
prevención de incendios” por todo el reino de Francia. François du Mouriez du Périer le ofreció doce de estas
bombas a la ciudad de París, y la primera brigada contra incendio de París, conocida como la “Compagnie des
Gardes-Pompes” (literalmente “Compañía de los Guarda-Bombas”), fue creada en 1716. François du Mouriez
du Périer fue nombrado “directeur des pompes” de la ciudad de París, lo que equivalía a jefe de la brigada contra
incendios de París, y dicho cargo permaneció ocupado por miembros de su familia hasta 1760. En los años
siguientes, otras brigadas se crearon en las ciudades francesas más grandes. Por esa época también surgió la
palabra francesa “pompier”, cuyo significado literal es “bombero”, del inglés “pump”, bomba. El 11 de Marzo
de 1733, el gobierno francés decidió que las intervenciones de estas brigadas estarían libres de cargos
monetarios, dado que las personas siempre esperaban hasta el último momento para llamar a los bomberos para
evitar pagar las facturas y era común que las brigadas llegasen demasiado tarde para detener el fuego. A partir
del año 1750, las brigadas contraincendios pasaron a ser unidades paramilitares y empezaron a llevar uniformes.
En 1756 el rey Luis XV recomendó el uso de cascos protectores por los bomberos, pero hubo que esperar varios
años más hasta que esta medida se estableciera definitivamente. A Napoleón Bonaparte, a partir de la experiencia
de un siglo de los Gardes-Pompes, se le atribuye la creación de los primeros bomberos “profesionales”,
conocidos como los “Sapeurs-Pompiers”, dentro del ejército francés. Creado bajo el cuerpo de ingenieros del
ejército en 1810, la compañía fue organizada tras un fuego en la sala de baile de la embajada austriaca en París
que causó la muerte a un gran número de dignatarios.
Cruzando el Canal de la Mancha, en Londres se produjeron grandes incendios en los años 798, 982, 989, 1212
y sobre todo en 1666, el conocido como el “Gran Incendio de Londres”. Éste último se inició en una panadería
de Pudding Lane, el cual destruyó aproximadamente unos 5 km2 de la ciudad (alrededor del 80% de la misma),
dejando a decenas de miles de habitantes londinenses sin hogar. Antes de este incendio, Londres no contaba con
un sistema de protección contra incendios organizado. Tras el incidente de 1666, se pusieron en marcha cambios
que confluyeron en los fundamentos para la lucha contra incendios organizada para el futuro. En la estela del
Gran Incendio, el consejo de la ciudad estableció la primera compañía aseguradora sobre el fuego, “The Fire
Office”, en 1667, que contrató a pequeños equipos de aguadores del Támesis como bomberos y les proporcionó
uniformes y brazaletes que mostraban la compañía a la que pertenecían. Estas compañías de seguros de la época
formaron, por tanto, brigadas antincendios privadas para proteger las propiedades de sus clientes. De esta forma,
las brigadas de las aseguradoras solo protegerían contra los incendios los edificios asegurados por la compañía.
Dichos edificios se identificaban por unas marcas que representaban el estatus de “asegurados contra el fuego”,
las cuales eran placas metálicas con el emblema de la compañía aseguradora que servían como guía para estas
brigadas privadas. Además, Londres adoptó en su reglamento la edificación de casas en base a piedra y ladrillo
resistente al fuego con separaciones con pared medianera. También estimuló el interés en el desarrollo de
equipos de extinción de incendios. El diseño de este tipo de equipos es otro ejemplo de la ingeniería de protección
contra incendios.
112
Figura 7.12-5. Gran Incendio de Londres y placa de una aseguradora
Sin embargo, la primera brigada municipal para la lucha contra incendios organizada del mundo fue establecida
en Edimburgo, Escocia, cuando se formó el “Edinburgh Fire Engine Establishment” en 1824, dirigido por James
Braidwood. Este ejemplo lo siguió Londres en 1832 con el “London Fire Engine Establishment”. A lo largo de
la Revolución Industrial en Gran Bretaña en el siglo XVIII (y en los Estados Unidos en el XIX), los incendios
continuaron, pero comenzaron a disminuir a medida que la construcción con estructura combustible fue
sustituida por mampostería, hormigón y acero. A su vez, como se viene exponiendo, se formaron departamentos
públicos contra incendios, se instalaron suministros públicos de agua con tuberías de aguas subterráneas y bocas
de incendios y se produjo una mejora de los camiones de bomberos. Durante este mismo periodo, el enfoque de
la ingeniería de protección contra incendios pasó a hacer frente a determinados edificios y sus contenidos. Los
nuevos procesos industriales y las prácticas de almacenamiento de material suponían un riesgo de incendio muy
elevado, y se produjeron una serie de espectaculares incendios durante este periodo.
En Estados Unidos, Jamestown, en Virginia, quedó prácticamente destruida en un fuego en Enero de 1608.
113
En 1631, el gobernador de Boston, John Winthrop, ilegalizó las chimeneas de madera y los suelos de paja. En
1648, el gobernador de New Ámsterdam, Peter Stuyvesant, denominó a cuatro hombres para actuar como
guardias contra el fuego. Fueron motivados a inspeccionar todas las chimeneas y a multar a aquellos que violaran
las leyes. Los burgueses de la ciudad, un tiempo después, designaron a ocho ciudadanos prominentes a la
denominada “Rattle Watch”, que patrullaban voluntariamente las calles llevando grandes tambores (rattle) de
madera. Si se avistaba un fuego, los hombres aporreaban los tambores, y después dirigían a los ciudadanos
correspondientes a formar brigadas con cubos de agua. El 27 de Enero de 1678 se puso en servicio la primera
compañía con una maquinas contra incendio bajo el mando de Thomas Atkins. En 1736, Benjamin Franklin
estableció la “Union Fire Company” en Philadelphia. George Washington fue un bombero voluntario en
Alexandria, Virginia. En 1774, como miembro de la “Friendship Veterans Fire Engine Company”, compró una
nueva máquina contra incendios y se la dio a la ciudad, siendo ésta el primer artilugio de dicho tipo en la ciudad.
Sin embargo, los Estados Unidos no tuvieron ningún departamento de incendios coordinado por el gobierno
hasta la época de la Guerra Civil. Antes de ello, las brigadas contra incendio privadas competían unas contra
otras para ser la primera en responder en caso de incendio debido a que las compañías aseguradoras pagaban a
las brigadas para salvar los edificios. No hubo bomberos a tiempo completo en América hasta 1850. Incluso
después de la formación de las compañías contra incendio remuneradas en los Estados Unidos, sigue habiendo
desacuerdos e incluso peleas con respecto al territorio. Las compañías de la ciudad de Nueva York eran famosas
por enviar a agentes rápidamente a los fuegos con un gran barril para cubrir los hidrantes más cercanos a los
incendios para impedir su uso por otras compañías. Por estas tácticas, eran usuales las peleas entre estos agentes
e incluso entre las compañías que respondían a los incendios por el derecho de extinguir el incendio y recibir el
dinero de las aseguradoras que pagan a las compañías por extinguirlo. El 1 de Abril de 1853 se constituye el
primer departamento de bomberos asalariados conformado por empleados con dedicación completa en
Cincinnati y fue el primero del mundo en usar maquinas contra incendios empleando la máquina de vapor.
Por otro lado, durante los siglos XIX y XX, las compañías de voluntarios para la lucha contra incendios actuaron
no solo como medios de protección, sino que se convirtieron en máquinas políticas. Boss Tweed fue el bombero
voluntario más famoso de los que se pasó a la política. A mediados del siglo XIX, se produjeron una serie de
graves incendios ocurridos en las fábricas textiles y de papel en Nueva Inglaterra, causados por la pelusa y restos
de papel. Estos incendios se propagaban tan rápidamente que no podían ser controlados por los bomberos de
114
manera tradicional. La solución de la ingeniería de protección contra incendios fue la instalación de un sistema
de accionamiento manual de tubos perforados en el techo, creando así uno de los primeros sistemas fijos de
extinción de incendios.
El deseo de hacer un sistema de extinción automática de agua en última instancia condujo al desarrollo de una
de las innovaciones más importantes en la ingeniería de protección contra incendios, el sistema de rociadores
automáticos. La primera patente para un sistema tal fue otorgada a Henry S. Parmelee en 1874. Frederick
Grinnell perfecciono el diseño de rociadores en la década de 1880.
Además, durante este siglo muchos de los avances en la ingeniería de protección contra incendios fueron
provocados por la influencia de la industria del seguro y el deseo de minimizar las pérdidas de seguros de la
propiedad. Por ello, un gran número de organizaciones fueron creadas por la industria aseguradora en los Estados
Unidos, encargadas de establecer el concepto de ingeniería de protección contra incendios, poniendo en práctica
y facilitando su crecimiento y su reconocimiento como profesión. Estas organizaciones fueron Factory Mutual
en 1835, la Junta Nacional de Seguros Contra Incendios en el año 1866, la Asociación de Seguros de Fabrica en
1890, Underwriters Laboratories en 1893 y la National Fire Protection Association en 1896. Éstas fueron las
organizaciones fundadoras de la ingeniería de protección contra incendios, fundadas en gran medida para reducir
la pérdida de vidas y bienes de fuego destructivo. Ya en el siglo XX, y durante su primera mitad, el desarrollo
de normativa de convirtió en el principal medio de aplicación de la ingeniería de protección contra incendios
para la seguridad de la vida y la protección de la propiedad. Las lecciones aprendidas de los incendios
catastróficos se aplicaron para revisar los códigos y normas, y mejorar la normativa contra incendios. En 1903,
la primera titulación de ingeniería de protección contra incendios fue puesta en marcha en el Armour Institute
of Technology, que posteriormente paso a ser el Illinois Institute of Technology. Durante este periodo, el cuerpo
de conocimiento para apoyar la ingeniería de protección contra incendios continúo creciendo. La mayoría de
dicho conocimiento fue influenciado por otras profesiones, de las cuales también se tomó éste, como la
ingeniería civil y mecánica, la arquitectura, la psicología y la ingeniería eléctrica y electrónica. El rápido
desarrollo de edificios altos en acero, junto con el comportamiento de algunos edificios durante el incendio de
Baltimore de 1904 condujo a un deseo de cuantificar la resistencia al fuego. El esfuerzo inicial en los Estados
Unidos fue dirigido por Ira Woolson del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Columbia.
Expuso por primera vez las bases técnicas para predecir el comportamiento del fuego en los edificios, esto es, la
curva de tiempo-temperatura. Posteriormente se desarrollaron métodos estandarizados de ensayo a fuego para
los elementos de construcción y aparecieron las normas ASTM y NFPA. Este hecho fue imitado en Europa
115
durante la misma época. En 1914, el Congreso de Estados Unidos autorizó fondos para el National Bureau of
Standards (NBS) para que realizaran estudios relacionados con la resistencia al fuego, los cuales fueron dirigidos
por Simon Ingberg.
De esta forma, se lograron avances significativos en la comprensión del funcionamiento de los sistemas de
construcción y elementos cuando son expuestos a altas temperaturas. Por otro lado, los primeros esfuerzos para
estudiar las decisiones humanas y el movimiento de personas en un edificio como consecuencia de un incendio
se produjeron principalmente debido a las numerosas pérdidas humanas acaecidas en varios incendios,
incluyendo el fuego del Iroquois Theater, el incendio de Triangle Shirtwaist de 1911 en el que murieron 145
personas y el de Coconut Grove de 1942 que mató a 492. Para evitar la repetición de estas tragedias, se
desarrollaron códigos y normas para hacer frente a la cantidad, ubicación y disponibilidad de las salidas y su
diseño. Durante la segunda mitad del siglo XX, apareció la ingeniería de protección contra incendios como una
profesión. Este hecho se debió principalmente al desarrollo de conocimientos específicos de la ingeniería de
protección contra incendios que se produjo a partir del año 1950, momento en el que se funda la Society of Fire
Protection Engineers (SFPE). La formación de una sociedad profesional, los inicios de consultoría independiente
de ingeniería de protección contra incendios y el desarrollo de directrices de ingeniería de protección contra
incendios reforzó la profesión. En el inicio del siglo XXI, los métodos de cálculo para una evaluación
cuantitativa de la protección contra incendios siguen mejorando. Estos incluyen la severidad del fuego y
resistencia al fuego para determinar las necesidades estructurales de protección contra incendios. Se incluyen
propiedades de los materiales tales como las tasas de liberación de calor, la propagación del fuego, el humo
desarrollado y el movimiento del humo y el flujo de salida. Estos métodos, junto con la potencia de cálculo
brindada por los ordenadores hoy en día, han dado lugar al desarrollo de modelos más fáciles de usar por el
ingeniero de protección contra incendios. Surge lo que se conoce como la seguridad ante incendio basada en
prestaciones como evolución natural de la seguridad contra incendios.
7.12.6 España
Por desgracia, España siempre ha estado a la cola del resto de países pioneros a la hora de establecer ciertos
criterios y normativas en relación con la seguridad contra incendios. Y es que, hasta el año 1974 no apareció una
norma de carácter nacional que hiciera referencia al mundo de la protección contra el fuego, siendo ésta la Norma
Tecnológica sobre Instalaciones de Protección contra el Fuego (NTE-IPF). Estas normas tecnológicas trataron
y consiguieron definir y estandarizar una serie de aspectos de la edificación hasta ese momento descoordinados.
En el mundo del incendio significó un gran avance, puesto que describió las diversas instalaciones de protección
que, hasta ese momento y al no existir una normativa, se ejecutaban conforme a una “tradición y buen hacer”.
Por tanto, estas normas fueron muy útiles ya que los distintos profesionales la adoptaron inmediatamente en la
redacción de sus proyectos y en la ejecución de las obras, logrando así una unificación de los criterios hasta
entonces desconocida. Otro punto de inflexión tuvo lugar en el año 1977, cuando se produjo el incendio en el
hospital maternoinfantil de la ciudad sanitaria Virgen del Rocío, en Sevilla, en el que no se produjeron víctimas
mortales (al menos durante el desarrollo del incendio y la intervención de los bomberos). Esta tragedia, que pudo
ser peor, hizo que los responsables del Ministerio de Sanidad tomaran conciencia de la situación, y el 1 de
Septiembre de 1978 se promulgó el Real Decreto RD 2177/78 de Protección Contra Incendios en Hospitales.
Esta disposición se puso en marcha inmediatamente, pero sus efectos fueron lentos porque la mayoría de
hospitales y clínicas de España habían sido diseñados sin tener en cuenta el factor incendio, lo que hizo muy
difícil adoptar ciertas medidas. Un año más tarde, el 12 de Julio de 1979 se produjo otro gran incendio: el del
hotel Corona de Aragón, en Zaragoza. Esta vez la catástrofe fue mayor dado que se produjeron 76 víctimas
mortales, además de cientos de heridos. Por ello, el 25 de Septiembre de 1979 se dictó una orden ministerial
sobre Protección Contra Incendios en Hoteles. Lo mismo que en el caso hospitalario, ya había norma, pero era
difícil hacerla cumplir a edificios ya construidos y sin posibilidad de ejecutar algunas medidas. De esta forma,
en 1979 solo existían a nivel nacional dos normas específicas para dos tipos de edificaciones, quedando el resto
sin el amparo de una norma de referencia. En esta situación, un grupo de profesionales relacionados con la
protección contra incendios, entre los que estaban los jefes de bomberos de Madrid, Diputación de Barcelona,
Valencia, Sevilla y Santander, así como representantes de Cepreven, CSIC y otros, se propusieron redactar una
116
norma nacional de Protección Contra Incendios (PCI), reuniéndose y repartiéndose los trabajos hasta que se
logró un cuerpo normativo coherente que contemplaba todos los usos. El texto se llevó al Ministerio del Interior
ese mismo año, pero fue rechazado por no considerarlo procedente. A pesar de ello, en 1980 el Instituto de
Administración Local lo publicó, sin carácter de obligatoriedad, con el título de Anteproyecto de Ordenanza
Tipo de Protección Contra Incendios. Ante este fracaso, y no pudiendo igualar las normas por la puerta grande,
se optó por que cada jefe de bomberos que intervino en su redacción hiciera que ese texto fuera la ordenanza de
PCI en el ámbito de su competencia, con lo que, al menos, las ciudades citadas estaban coordinadas. Esto, que
en principio pareció un avance, constituyó un precedente para que cada una de las ciudades o pueblos de España
quisieran (y podían hacerlo) tener su propia ordenanza particular. La variedad de normas, cada una redactada al
gusto del jefe de bomberos de turno, condujo a un galimatías donde nadie se ponía de acuerdo y cada uno hacía
lo que estimaba más oportuno. Cualquier proyectista que quisiera edificar en una ciudad tenía que preguntar qué
era lo que el jefe correspondiente quería, le pareciera lógico o absurdo. Paralelamente a estas actuaciones, el
Ministerio de Vivienda había tomado la iniciativa de estudiar la redacción de normas para la PCI y llevaba un
tiempo trabajando en el tema. El resultado fue que el 10 de Abril de 1981 se promulgo el RD 2059/81, por el
que se aprobaba la Norma Básica de Protección Contra Incendios (NBE-CPI-81), de ámbito nacional y de
obligado cumplimiento, que en su parte dispositiva citaba que anulaba a toda otra norma de igual o inferior rango
que contradijese o se opusiese a lo dispuesto en ella. Sin embargo, era muy difícil de aplicar, ya que no tenía en
cuenta más que edificios tipo, siendo inservible para otras tipologías, lo que mermaba la capacidad de diseño de
los proyectistas. Por otra parte, se disponían como obligatorios sistemas constructivos, materiales e instalaciones
que, en un país carente de infraestructura e industria de fabricación suficiente, hacían muy difícil su
cumplimiento. Entendiéndolo así, el propio ministerio derogó esta norma, y el 26 de Junio de 1982 conforme al
RD 1587/82 anuló todas las prescripciones referentes a los distintos usos de la NBE-CPI-81, salvo las normas
referentes de carácter general y dejando el resto a juicio de los órganos de control administrativo de cada ciudad
o comunidad. Fue un avance, pero duró poco. Se siguieron aplicando las diferentes ordenanzas locales,
provinciales o autonómicas y, coexistiendo con ellas, la NBE-CPI-82. El paso definitivo, considerada como la
primera norma española de carácter nacional, fue la NBE-CPI-91, aprobada por RD 279/91 del 1 de Marzo de
dicho año. En ella ya se establecían las condiciones para la PCI de forma moderna, es decir, dando soluciones a
problemas específicos, pero dejando la puerta abierta a adoptar otras formas de resolución, siempre que el técnico
proponente lo justificara técnica y documentalmente, alcanzando niveles de protección similares a los
establecidos en la norma. En esa línea, perfeccionando la norma poco a poco, y teniendo en cuenta los errores y
problemas que durante el tiempo de aplicación habían surgido, se llegó a la promulgación del RD 2177/96 el 4
de octubre, que aprobaba la NBE-CPI-96, heredera y continuadora de la 91, más desarrollada, más abierta y,
sobre todo, cada vez más en consonancia con lo que se estaba haciendo en el resto de Europa, ya que tuvo que
someterse a exposición al público en Bruselas y permitir alegaciones a ella por parte de los países de la Unión
Europea, lo que introdujo algunos cambios en su redacción. Ya en tiempos más recientes, la aplicación del
mandato que hacía la LOE hizo que el 17 de Marzo de 2006 se dictase el RD 314/06 por el que se aprobaba el
Código Técnico de la Edificación (CTE) y, dentro de él, los Documento Básico de Seguridad contra Incendios
(DB-SI) y Documento Básico de Seguridad de Utilización (DB-SU), que juntos constituyen hoy el cuerpo legal
de la protección contra incendios en España, equiparando la situación española a las normas europeas. Como
último apunte, recalcar que el uso industrial quedó fuera de las normas básicas, al estimarse que los riesgos
industriales requerían un estudio diferente. El RD 786/01, de 6 de Julio, aprobó el Reglamento de Seguridad
Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI), 20 años después de la NBE-CPI-81. Hasta ese
momento, esta actividad careció de normativa, creándose un vacío que propició la construcción de naves
industriales en precarias condiciones de seguridad. Por defectos de forma y por las deficiencias apreciadas en
este primer documento, se anuló este reglamento con fecha 27 de Octubre de 2003, hasta que el RD/2267/04,
del 3 de Diciembre de ese año, estableció como obligatorio el nuevo RSCIEI.
Actualmente se encuentra en vigor el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el
Reglamento de instalaciones de protección contra incendios y el Reglamento de seguridad contra incendios en
los establecimientos industriales.
117
8 VALORACIÓN DEL RIESGO
Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios y el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, aprobado
por Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, y el Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado por
Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, establecen que el diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y
el mantenimiento de las instalaciones de protección contra incendios, así como sus materiales, componentes y
equipos, deben cumplir lo establecido en su reglamentación específica.
Este reglamento tiene por objeto establecer y definir los requisitos que deben satisfacer y las condiciones que
deben cumplir los establecimientos e instalaciones de uso industrial para su seguridad en caso de incendio, para
prevenir su aparición y para dar la respuesta adecuada, en caso de producirse, limitar su propagación y posibilitar
su extinción, con el fin de anular o reducir los daños o pérdidas que el incendio pueda producir a personas o
bienes. El ámbito de aplicación de este reglamento son los establecimientos industriales.
En el caso de nuestro proyecto el establecimiento industrial hay coexistencia con la actividad industrial otros
usos con la misma titularidad, para los que será de aplicación la Norma básica de la edificación: condiciones de
protección contra incendios. Los requisitos que deben satisfacer los espacios de uso no industrial serán los
exigidos por dicha normativa cuando supere el límite indicado a continuación:
Por tanto, deberá seguir las exigencias del CTE constituyendo un sector de incendios independiente, mientras
ue el resto del establecimiento, de uso industrial, seguirá las prescripciones de este reglamento.
118
8.1.1 Características de los establecimientos industriales por su configuración y ubicación
con relación a su entorno
El tipo de actividad sobre el que se realiza el proyecto es un establecimiento industrial ubicado en un edificio.
Observando los diferentes tipos de establecimientos industriales caracterizados por su configuración y ubicación
dentro del Anexo I y teniendo en cuenta la situación de la nave industrial sobre la que se realiza el proyecto, el
establecimiento industrial es del tipo C, ya que es una nave aislada y la más cercana esta a más de 3 m de
distancia.
La zona de almacenamiento de la materia prima, se considera un espacio abierto, por lo que esta se clasifica
como tipo E. El establecimiento industrial ocupa un espacio abierto que puede estar parcialmente cubierto (hasta
un 50 por ciento de su superficie), alguna de sus fachadas en la parte cubierta carece totalmente de cerramiento
lateral.
En este establecimiento industrial coexistir diferentes configuraciones, por lo se deberán aplicar los requisitos
de este reglamento de forma diferenciada para cada una de ellas.
119
8.1.2 Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de riesgo intrínseco
Los establecimientos industriales se clasifican, según su grado de riesgo intrínseco, atendiendo a los criterios
simplificados y según los procedimientos que se indican a continuación.
- El establecimiento industrial está constituido por dos configuraciones (tipo C y D). Cada una de estas
configuraciones constituirá una o varias zonas (sectores o áreas de incendio) del establecimiento industrial.
- Para el tipo C se considera "sector de incendio" el espacio del edificio cerrado por elementos resistentes al
fuego durante el tiempo que se establezca en cada caso.
- Para el tipo D se considera que la superficie que ocupa constituye un "área de incendio" abierta, definida
solamente por su perímetro. Las medidas de Protección Pasiva y Protección Activa se determinarán para cada
sector o área de incendio dependiendo de su Nivel de Riesgo Intrínseco, de su superficie y de la configuración
del edificio donde se encuentra el sector.
(8–1)
- QS: Densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, del sector o área de incendio, en MJ/m2 o Mcal/m2.
- Ci: Coeficiente adimensional que pondera el grado de peligrosidad (por la combustibilidad) de cada uno de los
combustibles que existen en el sector de incendio.
- Ra: Coeficiente adimensional que corrige el grado de peligrosidad (por la activación) inherente a la actividad
industrial que se desarrolla en el sector de incendio, producción, montaje, transformación, reparación,
almacenamiento, etc.
- qi: Poder calorífico, en MJ/kg o Mcal/kg, de cada uno de los combustibles que existen en el sector de incendio.
- Gi: Masa, en kg, de cada uno de los combustibles que existen en el sector o área de incendio (incluidos los
materiales constructivos combustibles).
- A: Superficie construida del sector de incendio o superficie ocupada del área de incendio, en m2.
Como alternativa a la fórmula anterior se puede evaluar la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida,
QS, del sector de incendio aplicando las siguientes expresiones.
120
8.2.1. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de riesgo intrínseco
Como alternativa a la fórmula anterior se puede evaluar la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida,
Qs, del sector de incendio aplicando las siguientes expresiones:
1) Para actividades de producción, transformación, reparación o cualquier otra distinta al almacenamiento:
(8–2)
121
2) Para actividades de almacenamiento:
(8-3)
Donde:
QS, Ci, Ra y A tienen la misma significación que en el apartado anterior.
qvi: Carga de fuego, aportada por cada m3 de cada zona con diferente tipo de almacenamiento existente en el
sector de incendio, en MJ/m3 o Mcal/m3.
hi: Altura del almacenamiento de cada uno de los combustibles, en m.
si: Superficie ocupada en planta por cada zona con diferente tipo de almacenamiento existente en el sector de
incendio en m2.
122
8.2.2. Evaluación del riesgo
Conforme a lo anterior explicado y teniendo en cuenta las áreas de la instalación de biomasa se calcula el nivel
intrínseco de cada sector o área de la instalación de biomasa. Los resultados obtenidos se encuentran reflejados
en la siguiente tabla:
NIVEL
qsi/qvi Si QS
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra RIESGO
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 1,3 2 48,00 1300 109,62 BAJO-2
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 C 880 1,3 1,5 11,00 880 21,45 BAJO-1
COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 1,3 1,5 10,00 100 19,50 BAJO-1
4 SILO DE CALDERA E 348 1,3 1,5 2389,39 157 30982,90 ALTO-8
5 SILO DE CENIZA E 162 1 1 10,00 162 10,00 BAJO-1
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 1 1 7,85 400 7,85 BAJO-1
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 1 1 48,00 600 48,00 BAJO-1
8 SILO DE ORUJILLO E 700 1,3 1 2641,65 700 10302,44 ALTO-8
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 1 1 48,00 1000 48,00 BAJO-1
10 TURBINAS C 756 1,3 1,5 48,00 960 118,86 BAJO-2
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 1,3 1,5 48,00 763 75,98 BAJO-1
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 1,3 1,5 72,00 1,5 280,80 MEDIO-3
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 1,3 1,5 72,00 2,5 561,60 MEDIO-5
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 1,3 1,5 72,00 0,9 421,20 MEDIO-5
DISTRIBUCIÓN
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 1 1 144,00 180 144,00 BAJO-2
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 1,3 1,5 144,00 504 245,70 MEDIO-3
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 1,3 1 144,00 188 187,20 BAJO-2
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 1,3 1 200,00 800 260,00 MEDIO-3
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 1,3 1,5 100,80 400 196,56 BAJO-2
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 1,3 1,5 144,00 340 280,80 MEDIO-3
26 BOMBAS DE PCI C 142 1,3 1,5 100,80 130 179,95 BAJO-2
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 1,3 1 48,00 20 187,20 BAJO-2
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 1,6 2 72,00 200 230,40 MEDIO-3
QUIMICOS
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 1,3 1 144,00 2400 187,20 BAJO-2
30 DESCARGA ACEITE C 176 1,3 2 240,00 176 624,00 MEDIO-5
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 1,3 2 240,00 240 624,00 MEDIO-5
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 C 180 1,3 1,5 180,00 120 234,00 MEDIO-3
RESIDUALES
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 C 901,5 1,3 2 1010,00 901,5 2626,00 ALTO-8
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 1,3 2 48,00 525 124,80 BAJO-2
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 1 1 48,00 1600 48,00 BAJO-1
37 PESO C 160 1 1 48,00 160 48,00 BAJO-1
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 1 1 144,00 140 144,00 BAJO-1
39 PUERTA PCI C 60 1 1 144,00 60 144,00 BAJO-1
40 PUESTO DE CONTROL C 45 1,3 1 144,00 45 187,20 BAJO-2
41 APARCAMIENTO E 704 1 1 48,00 704 48,00 BAJO-1
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 1,3 1,5 1365,30 7740 16485,18 ALTO-8
43 SILO PELLET E 490 1,3 1,5 2321,40 314 8702,41 ALTO-8
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 E 17640 1,3 1,5 2404,00 15872 33743,66 ALTO-8
ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 1,3 1,5 7740,00 3229 298397,85 ALTO-8
46 SILO ASTILLA E 490 1,3 1,5 7740,00 1365 126162,08 ALTO-8
47 SILO ASTILLA E 132 1,3 1,5 7740,00 1365 468328,93 ALTO-8
48 MAQUINAS ASTILLADORAS E 400 1 1 48,00 400 48,00 BAJO-1
123
8.2.3. Sectorización
Debido al gran número de zonas que desarrollan actividades diferentes, éstas se van a agrupar para conformar
los diversos sectores de incendio, los cuales se presentan en las siguientes tablas. Es preciso mencionar que la
“Recepción y sala de reunión y Zona de mantenimiento, archivo y laboratorio” donde tienen lugar las diversas
operaciones de mantenimiento constituye un sector propio y que a continuación se presentan el resto de sectores
que están conformados por distintas dependencias de la instalación de biomasa.
TRATAMIENTO
2 DE GASES DE C 880 1,3 1,5 11,00 880 21,45 BAJO-1
COMBUSTIÓN
124
Tabla 8.2-7. Caracterización del Sector-4
CINTA
7 C 600 1 1 48,00 600 48,00 BAJO-1
TRANSPORTADORA
SISTEMAS
11 C 940 1,3 1,5 48,00 763 75,98 BAJO-1
AUXILIARES
125
Tabla 8.2-11. Caracterización del Sector-8
NIVEL
IDENTIFICACIÓN qs Si QS
SECTOR CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra RIESGO
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO
126
Tabla 8.2-14. Caracterización del Sector-11
127
Tabla 8.2-18. Caracterización del Sector-15
ZONA DE
29 C 2400 1,3 1 144,00 2400 187,20 BAJO-2
MANTENIMIENTO
SEPARACIÓN DE
32 C 240 1,3 2 240,00 240 624,00 MEDIO-5
ACEITE
128
Tabla 8.2-22. Caracterización del Sector-19
129
Tabla 8.2-25. Caracterización del Sector-22
NIVEL
A qsi/qvi Si QS
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra RIESGO
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO
130
9 RIESGO DE INCENDIO FORESTAL
La ubicación de industrias en terrenos colindantes con el bosque origina riesgo de incendio en una doble
dirección: peligro para la industria, puesto que un fuego forestal la puede afectar, y peligro de que un fuego en
una industria pueda originar un fuego forestal.
Cuando no se pueda disponer de las dos vías alternativas indicadas, el acceso único debe finalizar en un fondo
de saco, de forma circular, de 12,5 m de radio.
Los establecimientos industriales de riesgo medio y alto ubicados cerca de una masa forestal han de mantener
una franja perimetral de 25 m de anchura permanentemente libre de vegetación baja y arbustiva con la masa
forestal esclarecida y las ramas bajas podadas.
En lugares de viento fuerte y de masa forestal próxima se ha de aumentar la distancia establecida en un 100 por
cien, al menos en las direcciones de los vientos predominantes.
Se considera viento fuerte, según la escala Beaufort, el de Fuerza 7 y tiene una velocidad que varía entre
los 51-61 km/h.
La instalación de biomasa no está cerca de una masa forestal por la que haya que tener precaución para que no
se produzca un incendio forestal.
Por otro lado, no hay viento fuerte en la ubicación donde se encuentra la instalación de biomasa.
131
10 INSTALCIONES DE PROTECCIÓN
CONTRA INCENDIOS
En el ANEXO III de los requisites de las instalaciones de protección contra incendios de los establecimientos
industriales se detallan los sistemas de protección contra incendios necesarios para este Proyecto.
El Anexo III del Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales se corresponde
con la Protección Activa Contra Incendios.
La Protección Activa Contra Incendios tiene como función específica la detección, control y extinción del
incendio, a través de una lucha directa contra el mismo, y por tanto facilitar la evacuación.
Los sistemas de protección a instalar dependerán de la relación entre la tipología del edificio donde se encuentra
el sector de incendio, el nivel de riesgo intrínseco del sector y la superficie del sector de incendio.
1. Todos los aparatos, equipos, sistemas y componentes de las instalaciones de protección contra incendios de
los establecimientos industriales, así como el diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y el
mantenimiento de sus instalaciones, cumplirán lo preceptuado en el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento
de instalaciones de protección contra incendios.
2. Los instaladores y mantenedores de las instalaciones de protección contra incendios, a que se refiere el
apartado anterior, cumplirán los requisitos que, para ellos, establece el Reglamento de instalaciones de
protección contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el
Reglamento de instalaciones de protección contra incendios.
132
10.1. Sistemas automáticos de detección contra incendios
La función de un sistema de detección de incendios es la de detectar un incendio en el momento más temprano
posible y emitir las señales de alarma y de localización adecuadas para que puedan adoptarse las medidas
apropiadas. La función de un sistema de alarma consiste en emitir señales acústicas y/o visuales a los ocupantes
de un edificio en el que pudiera existir el riesgo de incendio. Las funciones de detección y de alarma pueden
estar integradas en un solo sistema. La detección de un incendio puede ser realizada por las personas, por
instalaciones automáticas de detección, o sistemas mixtos. El sistema deberá funcionar de manera satisfactoria
no sólo en las condiciones de un incendio sino también cuando esté sometido a condiciones susceptibles de
producirse en la práctica evitando falsas alarmas. Una de las posibles acciones como consecuencia de la alarma
es ordenar la evacuación de las personas antes de que las vías de evacuación puedan ser inundadas por el humo,
así como reducir los daños al poder iniciar la extinción con los medios de extinción disponibles en el lugar del
incendio.
133
Tabla 10.1-1. Sistemas automáticos de detección de incendios
NIVEL
CONFIGURACIÓ
Nº SECTOR/ ÁREA A [m²] RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
N
INTRINSECO
134
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO
Para un entendimiento mejor teniendo en cuenta que una instalación automática de detección de incendios está
formada por:
Unos detectores de incendios distribuidos de forma regular por el recinto o recintos a vigilar.
Un equipo de control y señalización.
Unos elementos auxiliares: Dispositivos de alarma por zonas y general, dispositivos de control y
accionamiento de sistemas automáticos de protección contra incendios, incluyendo los sistemas de
cierre de puertas de sectorización, apertura de exutorios de humo automáticos, transmisión de la alarma
al exterior, paro de sistemas de aire acondicionado y ventilación, etc.
Pulsadores de alarma.
Líneas de interconexión entre los elementos anteriores.
Fuente de alimentación.
135
10.1.1. Tipos de detectores autómaticos de incendio utilizados en la instalación
Los detectores usados para el diseño de protección contra incendios de la instalación de biomasa objeto de este
proyecto se explican a continuación:
1. Detectores térmicos los cuales son sensibles a la elevación de la temperatura:
Termostáticos que se activan cuando la temperatura ambiente excede de un cierto valor durante un
tiempo suficiente.
2. Detectores de humos que tienen las características de ser sensibles a las partículas derivadas de la
combustión y/o pirólisis suspendidas en la atmósfera (aerosoles) y son de dos tipos:
Ópticos que se activan por la influencia de los productos de la combustión sobre el flujo
(oscurecimiento) o la difusión de la luz (efecto Tyndall) en las zonas infrarroja, visible y/o ultravioleta
del espectro electromagnético.
3. El cable térmico es un sistema de detección que, conectado a una central de incendios, puede
detectar una subida de temperatura en cualquier punto de toda su longitud. Consta de dos
conductores de acero trenzados cubiertos por una capa de polímero sensible al calor que, al alcanzar
la temperatura prefijada, se rompe permitiendo el contacto de los conductores para producir una
alarma. El cable de detección lineal (CDL) puede ser conectado a cualquier tipo de central
convencional o analógica, usando un modulo convencional. El cable térmico se puede conectar a
una localizadora DL para identificar el punto exacto de alarma a lo largo de toda la longitud del
cable. Hasta 3.000 metros.
136
Figura 10.1-4. Cable térmico
137
Tabla 10-2.1. Sistemas manuales de detección contra incendios
NIVEL
CONFIGURACIÓ
Nº SECTOR/ ÁREA A [m²] RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
N
INTRINSECO
138
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
139
10.4. Sistemas de abastecimiento de agua contra incendios
La norma UNE 23500: 2012 define un abastecimiento de agua como conjunto de fuentes de agua, equipos de
impulsión y red general de incendios destinado a asegurar, para uno o varios sistemas específicos de protección,
el caudal y presión de agua necesarios durante el tiempo de autonomía requerido.
De acuerdo con el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales se instalará
un sistema de abastecimiento de agua contra incendios ("red de agua contra incendios"), si:
a) Lo exigen las disposiciones vigentes que regulan actividades industriales sectoriales o específicas, de acuerdo
con el artículo 1 de este reglamento.
b) Cuando sea necesario para dar servicio, en las condiciones de caudal, presión y reserva calculados, a uno o
varios sistemas de lucha contra incendios, tales como:
- Red de bocas de incendio equipadas (BIE).
- Rociadores automáticos.
- Agua pulverizada.
- Espuma.
En el proyecto que es objeto de estudio coexisten BIE, rociadores automáticos y agua pulverizada por lo que es
necesario instalar un sistema de abastecimiento de agua.
Cuando en una instalación de un establecimiento industrial coexistan varios de estos sistemas, el caudal y reserva
de agua se calcularán considerando la simultaneidad de operación mínima que a continuación se establece, y
que se resume en la tabla que se adjunta a continuación. Para el cálculo de caudal y reserva de agua se tendrá en
cuenta:
Sistemas de hidrantes y de agua pulverizada [2] + [4]:
El caudal mínimo exigible será el necesario para la instalación del sistema que requiera el mayor caudal.
La reserva mínima exigible será la necesaria para la instalación del sistema que requiera la mayor reserva de
agua.
Tabla 10.4-1. Cuadro resumen para el cálculo del caudal Q y reserva R de agua cuando en una instalación
coexisten varios sistemas de extinción
140
10.4.1. Fuentes de agua: Condiciones
• El agua debe ser limpia. Puede ser dulce o salada siempre que se consideren sus caracteristicas quimicas para
seleccionar los equipos y materiales. El agua debe estar libre de materia fibrosa u otras materias en suspension.
No debe retenerse el agua salada en la tuberia, es decir, la instalacion estara cargada normalmente con agua
dulce.
• El abastecimiento de agua debe estar reservado para el uso de instalaciones de PCI (salvo las redes de uso
publico). Tan solo podrá tomarse agua para otros usos cuando la fuente sea la red publica y cumpla con
requisitos s/UNE 23500:2012.
• El abastecimiento no debera verse afectado por eventuales heladas, sequias, inundaciones u otras causas que
puedan reducir el caudal.
En este caso, la planta de biomasa posee de un abastecimiento de agua que cumple totalmente con la normativa
para su posterior utilización en los sistemas de protección contra incendios.
– A.1 o Categoría 1
Red alimentada por los dos extremos
– A.2 o Categoría 2
Red alimentada por 1 solo extremo
Tipo C. Depósitos
– C.1 o depósitos tipo A
– C.2 o depósitos tipo B
– C.3 o depósitos tipo C
– C.4 o depósitos de gravedad
– C.5 o depósitos de presión
141
10.5. Sistema de hidrantes exteriores
Son sistemas de abastecimiento de agua para uso exclusivo del Cuerpo de Bomberos y personal debidamente
formado.
2. Implantación
El número de hidrantes exteriores que deben instalarse se determinará haciendo que se cumplan las condiciones
siguientes:
a) La zona protegida por cada uno de ellos es la cubierta por un radio de 40 m, medidos horizontalmente desde
el emplazamiento del hidrante.
b) Al menos uno de los hidrantes (situado, a ser posible, en la entrada) deberá tener una salida de 100 mm.
c) La distancia entre el emplazamiento de cada hidrante y el límite exterior del edificio o zona protegidos, medida
perpendicularmente a la fachada, debe ser al menos de cinco m.
Si existen viales que dificulten cumplir con estas distancias, se justificarán las realmente adoptadas.
d) Cuando, por razones de ubicación, las condiciones locales no permitan la realización de la instalación de
hidrantes exteriores deberá justificarse razonada y fehacientemente.
142
3. Caudal requerido y autonomía.
Las necesidades de agua para proteger cada una de las zonas (áreas o sectores de incendio) que requieren un
sistema de hidrantes se hará de acuerdo con los valores de la siguiente tabla.
NOTAS:
1) Cuando en un establecimiento industrial, constituido por configuraciones de tipo C, D o E, existan
almacenamientos de productos combustibles en el exterior, los caudales indicados en la tabla se incrementarán
en 500 l/min.
2) La presión mínima en las bocas de salida de los hidrantes será de cinco bar cuando se estén descargando los
caudales indicados.
3) Para establecimientos para los que por su ubicación esté justificada la no realización de una instalación
específica, si existe red pública de hidrantes, deberá indicarse en el proyecto la situación del hidrante más
próximo y la presión mínima garantizada.
Según lo anteriormente descrito se obtiene:
143
Tabla 10.5-3. Hidrantes exteriores
A NIVEL RIESGO
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²] INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO SI
TRATAMIENTO DE GASES
2 C 880 BAJO Producción NO SI
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO SI
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO SI
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO SI
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO SI
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO SI
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO SI
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO SI
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO SI
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO SI
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO Producción NO SI
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO Producción NO SI
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 MEDIO Producción NO SI
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 C 180 BAJO Producción NO SI
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO SI
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 C 188 BAJO Producción NO SI
REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 BAJO Producción NO SI
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO Producción NO SI
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO SI
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO SI
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO SI
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 BAJO Almacenamiento NO SI
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO Producción NO SI
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO SI
POZO RECOGIDA DE
33 C 180 MEDIO Almacenamiento NO SI
AGUAS RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, C 901,5 ALTO Ambos NO SI
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO SI
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO SI
37 PESO C 160 BAJO Producción NO SI
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO SI
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO SI
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO SI
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO SI
SILO MADERA OLIVO Y
42 E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
PINO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO SI
SILO HUESO DE ACEITUNA
44 E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
Y ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento SI SI
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO SI
144
10.6. Extintores de incendio
10.6.1. Nivel de riesgo intrínseco
1 Se instalarán extintores de incendio portátiles en todos los sectores de incendio de los establecimientos
industriales.
Hay que tener en cuenta que, en las zonas de los almacenamientos operados automáticamente, en los que la
actividad impide el acceso de personas, podrá justificarse la no instalación de extintores
El agente extintor utilizado será seleccionado de acuerdo con Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que
se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios. Cuando en el sector de incendio
coexistan combustibles de la clase A y de la clase B, se considerará que la clase de fuego del sector de incendio
es A o B cuando la carga de fuego aportada por los combustibles de clase A o de clase B, respectivamente, sea,
al menos, el 90 por ciento de la carga de fuego del sector.
En otro caso, la clase de fuego del sector de incendio se considerará A-B.
Teniendo en cuenta todo esto, se obtiene la tabla siguiente como solución a el proyecto planteado.
2. Si la clase de fuego del sector de incendio es A o B, se determinará la dotación de extintores del sector de
incendio de acuerdo con la tabla 10-6-1 o con la tabla 10-6-2, respectivamente.
Si la clase de fuego del sector de incendio es A-B, se determinará la dotación de extintores del sector de incendio
sumando los necesarios para cada clase de fuego (A y B), evaluados independientemente, según la tabla 10-6-1
y la tabla 10-6-2, respectivamente.
Cuando en el sector de incendio existan combustibles de clase C que puedan aportar una carga de fuego que sea,
al menos, el 90 por ciento de la carga de fuego del sector, se determinará la dotación de extintores de acuerdo
con la reglamentación sectorial específica que les afecte. En otro caso, no se incrementará la dotación de
extintores si los necesarios por la presencia de otros combustibles (A y/o B) son aptos para fuegos de clase C.
Cuando en el sector de incendio existan combustibles de clase D, se utilizarán agentes extintores de
características especificas adecuadas a la naturaleza del combustible, que podrán proyectarse sobre el fuego con
extintores, o medios manuales, de acuerdo con la situación y las recomendaciones particulares del fabricante del
agente extintor.
Tabla 10.6-1. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores de incendio con carga de
fuego aportada por combustibles de clase A
145
Tabla 10.6-2. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores de incendio con carga de
fuego aportada por combustibles de clase B
NOTAS:
(1) Cuando más del 50 por ciento del volumen de los combustibles líquidos, V, esté contenido en recipientes
metálicos perfectamente cerrados, la eficacia mínima del extintor puede reducirse a la inmediatamente anterior
de la clase B, según la Norma UNE-EN 3-7.
(2) Cuando el volumen de combustibles líquidos en el sector de incendio, V, supere los 200 l, se incrementará
la dotación de extintores portátiles con extintores móviles sobre ruedas, de 50 kg de polvo BC, o ABC, a razón
de:
Un extintor, si: 200 l < V ≤ 750 l.
Dos extintores, si: 750 l < V ≤ 2000 l.
Si el volumen de combustibles de clase B supera los 2000 l, se determinará la protección del sector de incendio
de acuerdo con la reglamentación sectorial específica que lo afecte.
3. No se permite el empleo de agentes extintores conductores de la electricidad sobre fuegos que se desarrollan
en presencia de aparatos, cuadros, conductores y otros elementos bajo tensión eléctrica superior a 24 V. La
protección de estos se realizará con extintores de dióxido de carbono, o polvo seco BC o ABC, cuya carga se
determinará según el tamaño del objeto protegido con un valor mínimo de cinco kg de dióxido de carbono y seis
kg de polvo seco BC o ABC.
4. El emplazamiento de los extintores portátiles de incendio permitirá que sean fácilmente visibles y accesibles,
estarán situados próximos a los puntos donde se estime mayor probabilidad de iniciarse el incendio y su
distribución será tal que el recorrido máximo horizontal, desde cualquier punto del sector de incendio hasta el
extintor, no supere 15 m.
5. Se instalarán extintores portátiles en todas las áreas de incendio de los establecimientos industriales (de tipo
D y tipo E), excepto en las áreas cuyo nivel de riesgo intrínseco sea bajo 1.
La dotación estará de acuerdo con lo establecido en los apartados anteriores, excepto el recorrido máximo hasta
uno de ellos, que podrá ampliarse a 25 m.
Teniendo en cuenta todo esto, se obtiene la tabla siguiente como solución a el proyecto planteado.
146
10.7. Sistemas de bocas de incendio equipadas
Definición: La boca de incendio equipada, más conocida por sus siglas BIE, es un equipo completo de
protección contra incendios que se dispone fijo en la pared y está conectado a la red de abastecimiento de agua.
En el interior de un armario se encuentran todos los elementos que se requieren para su uso: manguera,
devanadera, válvula y lanza boquilla. Por otro lado, la normativa realiza una definición de la BIE diferente, es
decir, como un sistema eficaz e inagotable en la protección contra incendios que, por su eficacia y facilidad de
manejo. Pudiendo ser utilizado directamente por un ocupante, ó dos, de un edificio en la fase inicial de un fuego.
Capaces de conservar sus características con el tiempo sin conllevar un mantenimiento excesivo.
Las partes y características de las bocas equipadas de incendio se explican de manera detallada a continuación:
a. Lanza-Boquilla
Componente fijado al extremo de la manguera, utilizado para dirigir y controlar el flujo de agua. Deberá ser de
un material resistente a los esfuerzos mecánicos y a la corrosión. La lanza permitirá la apertura y cambio de
caudal al paso del agua, mientras que la boquilla deberá poder trabajar de tres formas: chorro, agua pulverizada
y cortina de protección. Este último actuando como sistema de resguardo de la persona que lo maneja.
b. Manguera
Es un tubo (flexible ó semirrígido) provisto en sus extremos de racores que permiten su conexión a la lanza y a
la válvula, ó a otra manguera. En BIEs de 45 se llama flexible plana, ya que su sección no es circurlar hasta que
no está sometida a presión. Se fabrican varias longitudes, pero se exigen 20m. Lo rige la norma UNE 23.091,
son de tejido sintético y revestimiento interior para soportar 15 bar de presión de prueba estancan.
c. Racor
Pieza metálica normalizada que posibilita el acoplamiento rápido de mangueras, lanzas y válvulas. Los rige la
norma UNE 23.400 y en España se suele usar los de tipo Barcelona.
d. Válvula
Dispositivo que permite la apertura y cierre del paso del agua a la manguera. Toda BIE deberá estar dotada con
una válvula de cierre manual de abastecimiento que será del tipo de asiento plano o de apertura lenta para BIE
de 45, con rosca de 1½” tanto en manuales como automáticas.
d. Manómetro
Instrumento para medir la presión de la red. Si existe, deberá situarse antes asiento de la válvula en BIEs de 45.
Deberá ser capaz de medir presiones entre 0 y 1,25 veces la presión máxima de trabajo. Será de escala entre 0 y
16 bar, como mínimo, y con diámetros de esfera mínimo de 50 mm.
147
La aplicación de sistemas de protección contra incendios BIES de acuerdo con el Reglamento de Protección
Contra Incendios en Establecimientos Industriales establece en el punto 9 del anexo III, establece los siguientes
puntos:
1. Se instalarán sistemas de bocas de incendio equipadas en los sectores de incendio de los establecimientos
industriales si:
a) Están ubicados en edificios de tipo A y su superficie total construida es de 300 m2 o superior.
b) Están ubicados en edificios de tipo B, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total construida
es de 500 m2 o superior.
c) Están ubicados en edificios de tipo B, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida es
de 200 m2 o superior.
d) Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total construida
es de 1000 m2 o superior.
e) Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida es
de 500 m2 o superior. (Este apartado se cumple en este proyecto)
f) Son establecimientos de configuraciones de tipo D o E, su nivel de riesgo intrínseco es alto y la superficie
ocupada es de 5.000 m2 o superior. (Este apartado se cumple en este proyecto)
2. Tipo de BIE y necesidades de agua. Además de los requisitos establecidos en el Reglamento de instalaciones
de protección contra incendios, para su disposición y características se cumplirán las siguientes condiciones
hidráulicas:
Las BIE de 45 mm sólo deberían ser utilizadas por personal debidamente formado.
El caudal unitario será el correspondiente a aplicar a la presión dinámica disponible en la entrada de la BIE,
cuando funcionen simultáneamente el número de BIE indicado, el factor "K" del conjunto, proporcionado por
el fabricante del equipo. Los diámetros equivalentes mínimos serán 10 mm para BIE de 25 y 13 mm para las
BIE de 45 mm.
Se deberá comprobar que la presión en la boquilla no sea inferior a dos bar ni superior a cinco bar, y, si fuera
necesario, se dispondrán dispositivos reductores de presión.
El caudal unitario será el correspondiente a aplicar a la presión dinámica disponible en la entrada de la BIE,
cuando funcionen simultáneamente el número de BIE indicado, el factor "K" del conjunto, proporcionado por
el fabricante del equipo. Los diámetros equivalentes mínimos serán 10 mm para BIE de 25 y 13 mm para las
BIE de 45 mm.
Se deberá comprobar que la presión en la boquilla no sea inferior a dos bar ni superior a cinco bar, y, si fuera
necesario, se dispondrán dispositivos reductores de presión.
148
10.7.1. Nivel de riesgo intrínseco
Tabla 10.7-1. BIE según su nivel intrínseco
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción SI SI
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción SI SI
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción SI SI
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento SI SI
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento SI SI
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento SI SI
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción SI SI
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento SI SI
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción SI SI
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción SI SI
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción SI SI
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción SI SI
TRANSFORMADOR
13 PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción SI SI
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción SI SI
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 ASCENSOR C 180 BAJO Producción SI SI
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción SI SI
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 REUNIÓN C 188 BAJO Producción SI SI
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción SI SI
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción SI SI
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción SI SI
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción SI SI
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción SI SI
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento SI SI
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción SI SI
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento SI SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento SI SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción SI SI
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento SI SI
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos SI SI
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción SI SI
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción SI SI
37 PESO C 160 BAJO Producción SI SI
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción SI SI
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción SI SI
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción SI SI
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción SI SI
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento SI SI
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción SI SI
149
Tabla 10.7-2. BIE y necesidades de agua según su nivel intrinsico
TIPO DE
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA NORMATIVA PROYECTADO TIPO DE BIE SIMULTANIEDAD
AUTONOMÍA
1 CALDERA NO NO DN 45 mm 3 90 min
TRATAMIENTO DE GASES
2 NO NO DN 45 mm 3 90 min
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA NO NO DN 45 mm 3 90 min
4 SILO DE CALDERA NO NO DN 45 mm 3 90 min
5 SILO DE CENIZA NO NO DN 45 mm 3 90 min
6 DESCARGA DE AMONIACO NO NO DN 45 mm 3 90 min
7 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
8 SILO DE ORUJILLO SI SI DN 45 mm 3 90 min
9 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
10 TURBINAS NO NO DN 45 mm 3 90 min
11 SISTEMAS AUXILIARES NO NO DN 45 mm 3 90 min
TRANSFORMADOR
12 NO NO DN 45 mm 3 90 min
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 NO NO DN 45 mm 3 90 min
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 NO NO DN 45 mm 3 90 min
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 NO NO DN 45 mm 3 90 min
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 NO NO DN 45 mm 3 90 min
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 NO NO DN 45 mm 3 90 min
REUNIÓN
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN NO NO DN 45 mm 3 90 min
BOMBAS AGUA DE
22 NO NO DN 45 mm 3 90 min
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 NO NO DN 45 mm 3 90 min
26 BOMBAS DE PCI NO NO DN 45 mm 3 90 min
27 PRETRATADO DE AGUA NO NO DN 45 mm 3 90 min
DESCARGA PRODUCTOS
28 NO NO DN 45 mm 3 90 min
QUIMICOS
29 ZONA DE MANTENIMIENTO NO NO DN 45 mm 3 90 min
30 DESCARGA ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
31 TANQUE DE ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
32 SEPARACIÓN DE ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 NO NO DN 45 mm 3 90 min
RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, SI SI DN 45 mm 3 90 min
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR NO NO DN 45 mm 3 90 min
36 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
37 PESO NO NO DN 45 mm 3 90 min
38 PUERTA PRINCIPAL NO NO DN 45 mm 3 90 min
39 PUERTA PCI NO NO DN 45 mm 3 90 min
40 PUESTO DE CONTROL NO NO DN 45 mm 3 90 min
41 APARCAMIENTO NO SI DN 45 mm 3 90 min
SILO MADERA OLIVO Y
42 SI SI DN 45 mm 3 90 min
PINO
43 SILO PELLET NO SI DN 45 mm 3 90 min
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 SI SI DN 45 mm 3 90 min
ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA SI SI DN 45 mm 3 90 min
46 SILO ASTILLA SI SI DN 45 mm 3 90 min
47 SILO ASTILLA NO NO DN 45 mm 3 90 min
48 MAQUINAS ASTILLADORAS NO NO DN 45 mm 3 90 min
150
En conclusión, se colocarán BIE de DN 25 mm de acuerdo con la normativa con una toma adicional de 45 mm,
a efectos de cálculos hidraúlicos se considerará como toma de 45 mm.
Con respecto a la ubicación de las BIE y otros aspectos que deben ser considerados en los cálculos hidraúlicos
que se realicen de manera posterior en este proyecto, se realizará de acuerdo con el Real Decreto 513/2017, de
22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios.
1. Las BIE deberán montarse sobre un soporte rígido, de forma que la boquilla y la válvula de apertura manual
y el sistema de apertura del armario, si existen, estén situadas, como máximo, a 1,50 m. sobre el nivel del suelo.
Las BIE se situarán siempre a una distancia, máxima, de 5 m, de las salidas del sector de incendio, medida sobre
un recorrido de evacuación, sin que constituyan obstáculo para su utilización.
El número y distribución de las BIE tanto en un espacio diáfano como compartimentado, será tal que la totalidad
de la superficie del sector de incendio en que estén instaladas quede cubierta por, al menos, una BIE,
considerando como radio de acción de ésta la longitud de su manguera incrementada en 5 m.
Para las BIE con manguera semirrígida o manguera plana, la separación máxima entre cada BIE y su más
cercana será de 50 m. La distancia desde cualquier punto del área protegida hasta la BIE más próxima no deberá
exceder del radio de acción de la misma. Tanto la separación, como la distancia máxima y el radio de acción se
medirán siguiendo recorridos de evacuación.
Para facilitar su manejo, la longitud máxima de la manguera de las BIE con manguera plana será de 20 m y con
manguera semirrígida será de 30 m.
Para las BIE de alta presión, la separación máxima entre cada BIE y su más cercana será el doble de su radio de
acción. La distancia desde cualquier punto del local protegido hasta la BIE más próxima no deberá exceder del
radio de acción de la misma. Tanto la separación, como la distancia máxima y el radio de acción, se medirán
siguiendo recorridos de evacuación. La longitud máxima de las mangueras que se utilicen en estas B.I.E de alta
presión, será de 30 m.
Se deberá mantener alrededor de cada BIE una zona libre de obstáculos, que permita el acceso a ella y su
maniobra sin dificultad.
2. Para las BIE con manguera semirrígida o con manguera plana, la red de BIE deberá garantizar durante una
hora, como mínimo, el caudal descargado por las dos hidráulicamente más desfavorables, a una presión dinámica
a su entrada comprendida entre un mínimo de 300 kPa (3 kg/cm2) y un máximo de 600 kPa (6 kg/cm2).
Para las BIE de alta presión, la red de tuberías deberá proporcionar, durante una hora como mínimo, en la
hipótesis de funcionamiento simultáneo de las dos BIE hidráulicamente más desfavorables, una presión
dinámica mínima de 3.450 kPa (35 kg/cm2), en el orificio de salida de cualquier BIE
Las condiciones establecidas de presión, caudal y reserva de agua deberán estar adecuadamente garantizadas.
3. Para las BIE con manguera semirrígida o con manguera plana, el sistema de BIE se someterá, antes de su
puesta en servicio, a una prueba de estanquidad y resistencia mecánica, sometiendo a la red a una presión estática
igual a la máxima de servicio y, como mínimo, a 980 kPa (10 kg/cm2), manteniendo dicha presión de prueba
durante dos horas, como mínimo, no debiendo aparecer fugas en ningún punto de la instalación.
En el caso de las BIE de alta presión, el sistema de BIE se someterá, antes de su puesta en servicio, a una prueba
de estanquidad y resistencia mecánica, sometiendo a la red a una presión de 1,5 veces la presión de trabajo
máxima, manteniendo dicha presión de prueba durante dos horas, como mínimo, no debiendo aparecer fugas en
ningún punto de la instalación.
4. Las BIE estarán señalizadas conforme indica el anexo I, sección 2.ª, del presente Reglamento. La señalización
se colocará inmediatamente junto al armario de la BIE y no sobre el mismo.
151
10.8. Sistemas de columna de agua seca
Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios. Se instalarán sistemas de columna seca en los establecimientos industriales si son de riesgo
intrínseco medio o alto y su altura de evacuación es de 15 m o superior.
2. Las bocas de salida de la columna seca estarán situadas en recintos de escaleras o en vestíbulos previos a ellas.
152
Tabla 10.8-1. Columna de agua seca
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES
2 C 880 BAJO Producción NO NO
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO Producción NO NO
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO Producción NO NO
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 MEDIO Producción NO NO
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 C 180 BAJO Producción NO NO
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 C 188 BAJO Producción NO NO
REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 BAJO Producción NO NO
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO Producción NO NO
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO Producción NO NO
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE
33 C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
AGUAS RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, C 901,5 ALTO Ambos NO NO
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
SILO MADERA OLIVO Y
42 E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
PINO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA
44 E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
Y ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
153
10.9. Sistemas rociadores automáticos
El sistema de rociadores automáticos es una instalación fija interior de protección contra incendios automática.
Son las más seguras y extendidas ya que engloban: detección, alarma y extinción. Una instalación o red
específica de rociadores automáticos (sprinklers) está compuesta por un conjunto de rociadores uniformemente
distribuidos y alimentados por una red específica siempre en carga y por una fuente de abastecimiento de agua.
Sus principales ventajas son:
Caudal de agua requerido menor que en otras instalaciones.
Los daños causados son más reducidos y locales.
Los sistemas de rociadores se ponen en funcionamiento cuando se alcanzan una temperatura determinada (30ºC
por encima de la temperatura ambiente máxima) y vierten agua sobre la zona del incendio. Como reaccionan al
calor, sólo se ponen en funcionamiento los rociadores cercanos a la zona afectada. Uno o dos rociadores son a
menudo suficientes para extinguir pequeños incendios.
Materiales y componentes:
Cabezas rociadoras "sprinklers “. Su misión es hacer que el agua sea proyectada y expandida por la
zona donde se ha activado el rociador.
Elemento termosensible: (fusible o ampolla). Se funde a una temperatura prefijada en la zona de
cobertura, ocasionando que el mecanismo se libere y permita el paso del agua.
Deflector: de diseños variados en función de cómo se quiera
proyectar el agua (gota fina, gorda, lluvia, inundación, etc) o su
instalación (colgante, montante, de pared u oculta).
Clasificación de los rociadores:
1. Según el tipo de deflector:
Convencionales: Proyectan el agua hacia el techo.
Pulverizador: Proyecta el agua pulverizada hacia el suelo.
Gota gorda: Agua pulverizada en forma de gota gorda.
De pared: Proyectan el agua para evitar paredes o muros.
2. Según el tamaño (Factor K):
3/8” (10 mm).
1/2” (15 mm).
3/4" (20 mm).
3. Según elemento termosensible:
Metálicos.
Bimetálicos.
Ampolla de cuarzo.
4. Según la posición:
Montantes: con el deflector hacia arriba.
Colgantes: con el deflector hacia abajo.
Horizontales: colocados en paredes o muros.
154
5. Según el tiempo de respuesta:
De respuesta ordinaria.
De respuesta rápida.
Elementos que componen el sistema de rociadores automáticos:
1. Red de conductos:
Ramales. Tuberías provistas de orificios en los que se acoplan los rociadores.
Colectores. Tuberías de las que parten los ramales.
Tuberías de distribución. Transportan el agua desde la tubería vertical principal hasta los colectores.
Tubería vertical o ascendente (montante). Conecta la red con la fuente de abastecimiento.
2. Válvula de control y alarma. Alimenta el sistema y controla el caudal y la presión de descarga. Está situada
en la tubería vertical.
Constituye la unidad principal de control, incorporando un circuito hidráulico y dispositivo hidromecánico de
alarma.
3. Detector de flujo. Transmite a un sistema electrónico la puesta en marcha de la instalación de rociadores.
4. Soportes y accesorios.
Tipos de instalaciones de rociadores automáticos:
1. Sistema de Tubería Mojada. La red de tuberías está llena de agua y a presión. Es el sistema más eficaz, seguro
y simple. Se utiliza en zonas donde no exista riesgo de heladas. Es el sistema más utilizado (95 % de los casos)
por ser el más rápido de actuación y necesitar muy poco mantenimiento. Es conveniente que sean en anillo o en
rejilla. Si hay riesgo de helada deben protegerse con anticongelante (máximo 20 rociadores por cada sección de
tubería y máximo 100 rociadores por puesto de control) o calorifugación eléctrica (temperatura mínima 4ºC.
Potencia máxima de la cinta 10 w/m). El número de rociadores máximo es de 500 o 1000 dependiendo del tipo
de riesgo.
2. Sistema de Tubería Seca. La red de tuberías se encuentra vacía pero presurizada con aire o nitrógeno (gas
inerte). Adecuada para zonas con riesgo de heladas o cuando la temperatura ambiente supere los 70ºC (hornos
de secado). Es el sistema que sustituye a los de tubería mojada en zonas sometidas a heladas. Debido a que su
accionamiento es más lento, se requiere la instalación de un acelerador o dispositivo de apertura rápida, a partir
de una determinada dimensión del sistema, según normas (el tiempo desde la apertura del rociador hasta la
descarga menor de 60 s):
Volumen máximo de tuberías de hasta 1,5 m3 “sin acelerador”.
Volumen máximo de tuberías de hasta 4 m3 “con acelerador”.
Acelerador: Dispositivo para reducir el retardo de funcionamiento de una válvula de alarma de tubería seca
mediante la detección rápida de pérdida de presión.
3. Sistema de Acción Previa. La red de tuberías se encuentra llena de aire a baja presión (0,1 bar, como sistema
de supervisión y control).
Sistemas TIPO A. El puesto de control se activa por un sistema de detección automático y no por la
apertura de los rociadores.
Sistemas TIPO B. El puesto de control se puede activar bien por un sistema de detección automático o
por la apertura de los rociadores.
La detección del fuego es realizada por un sistema independiente que provoca la entrada de agua en las
instalaciones de tubería seca, debido a la apertura de la válvula de acción previa, pero no se descarga hasta que
el rociador se abre por temperatura. Las aplicaciones son las mismas que para tubería seca, además de utilizarse
en lugares donde una fuga accidental de agua puede dañar a materiales o equipos de alto valor o bien se prevea
que el fuego se propagará rápidamente, ya que el tiempo de respuesta es menor que en los sistemas de tubería
seca y además abren tres veces más rociadores que en los de tubería mojada.
155
El número máximo de rociadores es 1000.
4. Sistema de inundación total. La red de tuberías se mantiene abierta y sin agua hasta que un sistema de
detección independiente provoca la apertura de una válvula de diluvio. Entonces el agua llena los conductos y
se proyecta de inmediato por todos los rociadores o boquillas de la instalación.
El cierre de la válvula de control se realiza mediante detectores de doble efecto.
5. Otros sistemas:
Sistemas de tuberías de uso alterno (seco-mojado). Utilizan una válvula de alarma mixta o válvulas para ambos
sistemas superpuestas. En épocas de heladas el sistema trabaja en modo “seco” y el resto del año en modo
“mojado”. Existen también sistemas especialmente diseñados para proyectar espuma. En este caso la instalación
debe incorporar los componentes necesarios para conseguir la mezcla espumante que será proyectada. Los
sistemas de rociadores de espuma. Son similares a los sistemas de rociadores de diluvio, salvo que descargan
espuma por rociadores abiertos. Su utilizan rociadores especiales abiertos, capaces de aspirar aire y mezclarlo
con el espumante para producir una manta de espuma. Se utiliza un dosificador para inyectar el espumógeno en
el abastecimiento de agua y crear el caudal de espumante. El sistema se activa generalmente a través de
detectores de calor manualmente.
Los sistemas de rociadores de espuma se utilizan principalmente para proteger riesgos con presencia de líquidos
inflamables, tales como almacenados y manejo de derivados del petróleo.
Los sistemas de rociadores de espuma están diseñados para proporcionar una descarga de espuma durante un
tiempo predeterminado. Cuando el abastecimiento de espumógeno se acaba, el sistema continúa descargando
sólo agua. La cantidad de espumógeno y por tanto la duración de la descarga de espuma, se determina en función
de la gravedad del riesgo.
Los sistemas de rociadores automáticos deben seguir las prescripciones de la norma UNE 12845, en la cual
aparece que una de las aplicaciones que se les da es en establecimientos industriales con almacenamiento.
156
Tabla 10.9-1. Sistemas de rociadores automáticos
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO SI
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO SI
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
157
10.10. Sistemas de agua pulverizada
En este proyecto se va a realizar un diseño del Sistema de agua pulverizada para la protección contra incendios
del transformador principal. La importancia de proteger las salas de los transformadores contra posibles
incendios resulta obvia. No sólo se trata de proteger estos equipos de gran valor, sino proporcionar la seguridad
de su uso sin interrupciones. La parada en el funcionamiento de estos equipos conlleva gravísimas consecuencias
y pérdidas como pueden ser: caída en el suministro eléctrico de grandes zonas urbanas, parada en el suministro
eléctrico de centros públicos como hospitales o supermercados, pérdidas en la producción en empresas o
polígonos industriales enteros. A todo esto hay que sumar las pérdidas de poner en marcha de nuevo todos los
sistemas afectados y el tiempo invertido.
Es por este motivo por el que el uso de sistemas automáticos contra incendios se hace imprescindible.
Se instalarán sistemas de agua pulverizada cuando por la configuración, contenido, proceso y ubicación del
riesgo sea necesario refrigerar partes de este para asegurar la estabilidad de su estructura, y evitar los efectos del
calor de radiación emitido por otro riesgo cercano.
Y en aquellos sectores de incendio y áreas de incendio donde sea preceptiva su instalación de acuerdo con las
disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en actividades industriales sectoriales o
específicas.
Un sistema de Agua Pulverizada está compuesto de los siguientes componentes:
Abastecimiento de agua.
Válvula de Control del Sistema.
Sistema de Detección de Incendios.
Alarmas.
Tuberías.
Filtros.
Boquillas.
Seguidamente se explicarán algunos puntos importantes de los componentes de agua pulverizada:
a. Abastecimiento de agua
En este sistema el requerimiento es muy elevado con descargas de agua durante 2 horas y además se tiene que
tener en cuenta que el abastecimiento de agua debe considerar la alimentación simultánea de más sistemas contra
incendios en este caso de hidrantes exteriores.
b. Válvula de Control del Sistema
La Válvula de Control es una válvula que abre y corta el paso del agua a la red de tuberías. Existen varios tipos
de válvulas.
Válvulas de Clapeta Oscilante
Válvulas de Presión Balanceada o Compensada
Válvulas de Control Hidráulico
c. Sistema de Detección de Incendios
Necesitamos detectar el incendio, para ello nuestro sistema puede ser de 4 modos.
Eléctrico.
Neumático.
Hidráulico.
Mecánico.
158
La elección de nuestro sistema dependerá de distintos factores.
Falta de alimentación eléctrica.
Zonas ATEX.
Congelamiento.
Emplazamientos interiores o exteriores.
e. Sistema de Detección de Incendios
El sistema de detección consta de:
Eléctrico.
Neumático.
Hidráulico.
Mecánico.
Se tienen cuatro sistemas de disparo en la Válvula de Control:
Eléctrico.
Neumático.
Hidráulico.
Manual.
Nos podemos encontrar generalmente 2 tipos de alarmas.
Alarmas de actuación del sistema.
Alarmas de fallo en el sistema.
f. Tuberías
Las tuberías a través de las cuales se va a transportar el agua que posteriormente va a descargarse por las boquillas
según la normativa pueden ser de varios tipos, sin embargo, generalmente serán de acero negro y sin soldadura
y galvanizadas para evitar la corrosión debida al aire, ya que probablemente va a ser un “sistema seco” y las
tuberías no van a ser cargadas de agua.
En los casos excepcionales, según NFPA 15, en los cuales las boquillas pueden ser cerradas, la red de tuberías
será del tipo húmedo, por consiguiente, la red de tuberías puede no ser galvanizada.
Se tiene que prestar especial atención a los soportes, ya que estos sistemas al estar generalmente vacios, al abrirse
la Válvula de Control bruscamente, el agua fluye por las tubería generando fuerzas y presiones que los soportes
deben aguantar. Si se tiene una válvula de tipo Inbal, la apertura se realiza lentamente suavizando algo, no
mucho, esas fuerzas.
En conclusión, una mala soportación puede generar problemas en el funcionamiento e incluso romperse el
sistema.
Respecto a las válvulas, deben ser de tipo compuerta y con indicador de posición.
159
h. Filtros
Este equipo es muy importante en estos sistemas ya que el agua es pulverizada de dos formas distintas;
Forma geométrica de la boquilla.
Obstrucción en la boquilla al paso del agua.
Al crear una obstrucción en la boquilla, cualquier elemento contenido en el flujo del agua puede taponar la
boquilla es por ello, en la normativa obliga a las instalaciones de filtros. Las instalaciones de filtros en las
boquillas vendrán determinadas por el diámetro de la boquilla.
Con respecto a los filtros en la tubería principal de alimentación, siempre será necesario y recomendable que
existan filtros en las tuberías principales de alimentación del sistema.
En la normativa se indica que las boquillas que tienen unos diámetros mayores de 9,5 mm solo es necesario en
ese punto.
Filtros en las tuberías de descarga.
Donde las boquillas del sistema tienen unos diámetros de 6,5 mm, también se deben instalar filtros en las tuberías
de descarga.
Filtro individual en las boquillas.
Donde las boquillas tienen uno diámetros menores de 3 mm., estas deben tener el filtro incorporado.
i. Boquillas
Las boquillas proporcionan el agua en forma pulverizada, es por ello que debemos tener cuidado a los elementos
que impiden la descarga de agua por todo el riesgo, como, por ejemplo, los peldaños de las escaleras que
ascienden por las esferas o los depósitos de almacenamiento de líquidos combustibles o inflamables.
Las boquillas tienen dos misiones:
Descargar el agua pulverizada.
Focalizar el agua sobre el riesgo.
Existen dos tipos de boquillas:
Abiertas.
Cerradas.
Además, las boquillas se caracterizan por la forma de descarga y para ello exista distintos tipos de boquillas, que
se caracterizan en:
Aberturas: chorro plano, de cono, lleno, etc.
Ángulos de descarga (60º, 120º, 180º).
Cortinas de agua.
Factores de descarga K. Existen distintos factores, algunas boquillas son capaces de descargar grandes
cantidades de agua.
j. Instalación y mantenimiento
Existe un problema a la hora del funcionamiento de las boquillas ya que en las boquillas abiertas suelen tener
problemas con los insectos como las avispas que se instalán su nido allí, esta situación genera un grave problema
ya que la descarga de agua no podría producirse o producirse de manera incorrecta. Para este inconveniente
existen tapones para las boquillas que impiden la entrada de suciedad y de insectos, aunque todavía no existen
tapones para todas las boquillas por lo que es necesario un buen mantenimiento del sistema y hacer descarga de
prueba para evitar obstrucciones, así como limpieza de tuberías y comprobaciones de descarga.
160
10.10.1. Nivel de riesgo intrínseco
Tabla 10.10-1. Sistemas de agua pulverizada
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO SI
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
161
10.11. Sistemas de espuma fisica
Se instalarán sistemas de espuma física en aquellos sectores de incendio y áreas de incendio donde sea preceptiva
su instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en
actividades industriales, sectoriales o específicas (artículo 1 de este reglamento) y, en general, cuando existan
áreas de un sector de incendio en las que se manipulan líquidos inflamables que, en caso de incendios, puedan
propagarse a otros sectores.
162
Tabla 10.11-1. Sistemas de espuma física
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento SI SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento SI SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción SI SI
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
163
10.12. Sistemas de extinción por polvo
Se instalarán sistemas de extinción por polvo en aquellos sectores de incendio donde sea preceptiva su
instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en actividades
industriales sectoriales o específicas.
164
Tabla 10.12-1. Sistemas de extinción por polvo
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
165
10.13. Sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos
Estos sistemas sólo serán utilizables cuando quede garantizada la seguridad o la evacuación del personal.
1. Se instalarán sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos en los sectores de incendio de los
establecimientos industriales cuando:
a) Sea preceptiva su instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra
incendios en actividades industriales sectoriales o específicas.
b) Constituyan recintos donde se ubiquen equipos electrónicos, centros de cálculo, bancos de datos, centros de
control o medida y análogos y la protección con sistemas de agua pueda dañar dichos equipos.
166
Tabla 10.13-1. Sistemas de extinción por agentes gaseosos
NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO
167
10.14. Sistemas de alumbrado de emergencia
1. Contarán con una instalación de alumbrado de emergencia de las vías de evacuación los sectores de incendio
de los edificios industriales cuando:
a) Estén situados en planta bajo rasante.
b) Estén situados en cualquier planta sobre rasante, cuando la ocupación, P, sea igual o mayor de 10 personas y
sean de riesgo intrínseco medio o alto.
c) En cualquier caso, cuando la ocupación, P, sea igual o mayor de 25 personas.
2. Contarán con una instalación de alumbrado de emergencia:
a) Los locales o espacios donde estén instalados cuadros, centros de control o mandos de las instalaciones
técnicas de servicios o de los procesos que se desarrollan en el establecimiento industrial.
b) Los locales o espacios donde estén instalados los equipos centrales o los cuadros de control de los sistemas
de protección contra incendios.
3. La instalación de los sistemas de alumbrado de emergencia cumplirá las siguientes condiciones:
a) Será fija, estará provista de fuente propia de energía y entrará automáticamente en funcionamiento al
producirse un fallo del 70 por ciento de su tensión nominal de servicio.
b) Mantendrá las condiciones de servicio durante una hora, como mínimo, desde el momento en que se produzca
el fallo.
c) Proporcionará una iluminancia de un lx, como mínimo, en el nivel del suelo en los recorridos de evacuación.
d) La iluminancia será, como mínimo, de cinco lx en los espacios definidos.
e) La uniformidad de la iluminación proporcionada en los distintos puntos de cada zona será tal que el cociente
entre la iluminancia máxima y la mínima sea menor que 40.
f) Los niveles de iluminación establecidos deben obtenerse considerando nulo el factor de reflexión de paredes
y techos y contemplando un factor de mantenimiento que comprenda la reducción del rendimiento luminoso
debido al envejecimiento de las lámparas y a la suciedad de las luminarias.
168
10.15. Señalización
Se procederá a la señalización de las salidas de uso habitual o de emergencia, así como la de los medios de
protección contra incendios de utilización manual, cuando no sean fácilmente localizables desde algún punto de
la zona protegida, teniendo en cuenta lo dispuesto en el Reglamento de señalización de los centros de trabajo,
aprobado por el Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización
de seguridad y salud en el trabajo.
La señalización deberá seguir las siguientes normas: UNE 23033, UNE 23034 y UNE 23035.
169
170
NORMATIVA
En este capítulo se especifica la normativa que se ha tomado de referencia para la realización del presente
proyecto.
171
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