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Protección Incendios en Planta Biomasa

Este documento trata sobre un proyecto de fin de carrera sobre una planta de biomasa. Describe el escenario energético actual y el papel de la biomasa a nivel mundial, europeo y español. Luego se centra en la biomasa en Andalucía y los tipos de biomasa disponibles en la región. Finalmente, detalla la planta de biomasa propuesta incluyendo su ubicación, procesos, y consideraciones de seguridad contra incendios.
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Protección Incendios en Planta Biomasa

Este documento trata sobre un proyecto de fin de carrera sobre una planta de biomasa. Describe el escenario energético actual y el papel de la biomasa a nivel mundial, europeo y español. Luego se centra en la biomasa en Andalucía y los tipos de biomasa disponibles en la región. Finalmente, detalla la planta de biomasa propuesta incluyendo su ubicación, procesos, y consideraciones de seguridad contra incendios.
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Proyecto Fin de Carrera

Ingeniería Industrial

Instalaciones de Protección Contra Incendios


Planta de Biomasa

Autora:
Rocío Pozo Bonillo

Tutor:
Manuel Valentín Villalba García
Profesor titular

Dep. de Construcción y Proyectos de Ingeniería


Escuela Técnica Superior de Ingeniería
Universidad de Sevilla
Sevilla, 2018
ÍNDICE

AGRADECIMIENTOS IX
RESUMEN XI
ABSTRACT XIII
ÍNDICE XV
ÍNDICE DE TABLAS XXI
ÍNDICE DE FIGURAS XXV
1 INTRODUCCIÓN 1
1.1. Escenario energético en la actualidad 1
1.2. Biomasa definición y organización 4
1.3. Escenario mundial de la biomasa en la actualidad 5
1.3.1. Escenario de la biomasa internacionalmente 6
1.3.2. Disposición de recurso 6
1.3.3. Coronario 7
1.4. La biomasa en el ámbito ambiental: Marco internacional 8
1.5. Biomasa en Europa 11
1.5.1. Principales plantas de Biomasa en Europa 12
1.5.2. Marco Legislativo Europeo 15
1.5.3. Situación de algunos países relevantes 16
1.6. Biomasa en España 17
1.6.1. Plan de Energías renovables 2011-2020 18
1.6.2. Plan de Energías renovables 2011-2020 19
1.7. Biomasa en Andalucía 22
1.7.1. Biomasa del olivar 22
1.7.2. Orujo 22
1.7.3. Orujillo 23
1.7.4. Hueso de aceituna 24
1.7.5. Hoja de olivo 25
1.7.6. Maquinaria disponible 25
1.7.7. Residuos agrícolas 26
1.7.8. Residuos forestales 28
1.7.9. Residuos industriales 28
1.7.10. Residuos ganaderos 29
1.7.11. Residuos urbanos 30
1.7.12. Los cultivos energéticos 30
1.7.13. Los cultivos energéticos 32
1.7.14. Uso energético de la biomasa en Andalucía 34
1.7.15. Generación eléctrica con biomasa sólida 34
1.7.16. Biomasa y biogás de uso térmico 36
1.7.17. El sector empresarial 37
1.7.18. Expectativas 38
2 OBJETO 39
3 TITULAR 40
4 SITUACIÓN 41
5 CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES 42
5.1. Condiciones generales 42
5.2. Históricos climáticos regristrados en Baena (Córdoba) 42
6 DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA 46
6.1. Concepto de la energía de la planta de biomasa 46
6.1.1. Proceso detallado 47
6.1.2. Operación 47
6.1.3. Variables de funcionamiento. 48
6.1.4. Recepción, tratado y almacenamiento de la materia prima 50
6.1.5. Proceso de combustión de la materia prima 51
6.1.6. Generación de energía eléctrica y térmica 51
6.1.7. Escape de humos y cenizas 52
6.1.8. Organigrama del proceso 52
6.1.9. Descripción de los emplazamientos de la instalación de biomasa 54
6.1.10. Sistemas de evacuación 61
6.1.11. Materia prima 61
6.1.12. Personal 61
6.1.13. Leyes y parámetros de construcción. 62
6.1.14. Almacén de materia prima. 62
6.2. Propiedades del agua cruda 63
7 APROXIMACIÓN TEÓRICA 64
7.1 Breve historia del fuego y como influyó en la humanidad. 64
7.2. Teoría del fuego 67
7.1. Definición y normativa 67
7.2. Reacciones endotérmicas y exotérmicas 67
7.3. Combustiones 68
7.3.1. Definición y normative aplicada 68
7.3.2. Tipos de combustible 69
[Link]. Combustiones de aportación 69
[Link]. Combustiones de propagación 74
7.3.3. Productos de la combustion 74
[Link]. Humo 74
[Link]. Llamas 76
[Link]. Calor 76
[Link]. Gases 76
7.4. Fuego e incendio 79
7.5. Triángulo y tetraedro 79
7.5.1. Combustible 80
[Link]. Temperatura minima a la que emite vapores inflamables 81
[Link]. Concentración de vapores 81
7.5.2. Comburente 81
7.5.3. Energía de activación. Calor 82
7.5.4. Reacciones en cadena 83
7.5.5. Agentes pasivos 83
7.6. Tipos de incendio 84
7.6.1. Según la naturaleza del combustible 84
[Link]. Fuegos de clase A 84
[Link]. Fuegos de clase B 84
[Link]. Fuegos de clase C 85
[Link]. Fuegos de clase D 85
[Link]. Fuegos de clase F 85
7.6.2. Por la forma del foco de incendio 86
[Link]. Foco plano 86
[Link]. Foco vertical 86
[Link]. Foco alimentado 86
7.6.3. Por la superficie afectada 86
7.6.4. Por la forma que se desarrollan 86
[Link]. En función de la velocidad de reacción 86
[Link]. En función de la propagación de oxígeno 87
[Link]. En función de la emisión o no de las llamas 88
7.6.5. Según el lugar donde se desarrollan 88
7.6.6. Por su magnitud 90
[Link]. Conato 90
[Link]. Incendio parcial 90
[Link]. Incendio total 90
7.7. Evolución de los incendios 90
7.7.1. Inicio 90
7.7.2. Desarrollo 90
7.7.3. Propagación 91
7.7.4. Extinción 91
7.8. Transmisión de los incendios 91
7.8.1. Conducción 91
7.8.2. Convección 93
7.8.3. Radiación 93
7.9. Mecanismos de extinción 94
7.9.1. Desalimentación o eliminación del combustible 94
7.9.2. Sofocación o eliminación del comburente 94
[Link]. Separación complete del comburente 94
[Link]. Dilución del oxígeno 94
7.9.3. Enfriamiento 95
7.9.4. Inhibición o rotura de la reacción en cadena 95
7.10. Agentes extintores 96
7.10.1. Agentes extintores liquidos 96
[Link]. Agua (características y mecanismos de extinción) 96
[Link]. Agua nebulizada 96
[Link]. Agua pulverizada 96
[Link]. Agua con aditivos 97
[Link]. Espuma (características y mecanismos de extinción) 98
7.10.3. Agentes extintores sólidos 101
[Link]. Polvos convencionales BC 101
[Link]. Polvos polivalentes ABC 102
[Link]. Polvos especiales 102
7.10.4. Agentes extintores gaseosos 103
[Link]. Nitrógeno N2 103
[Link]. Dióxido de Carbono o anhídrido carbónico CO2 104
[Link]. Hidrocarburos halogenados. Halones 104
[Link]. Sustitutos de los halones y gases inertes 105
7.11. Aplicaciones, usos, ventajas e inconvenientes de los agentes extintores 105
7.11.1. Agua (aplicaciones y utilización) 105
7.11.2. Espumas (aplicaciones y utilización) 106
7.11.3. Agentes extintores sólidos (aplicaciones y utilización) 107
7.11.3. Agentes extintores gaseosos 108
[Link]. Nitrógeno 108
[Link]. Dióxido de carbono y anhídrido carbónico 108
7.12. Historia de la protección contra incendios 109
7.12.1. Antigua Roma 109
7.12.2. Europa 110
7.12.3. Francia 112
7.12.4. Reino Unido 112
7.12.5. Estados Unidos 113
7.12.6. España 116
8 VALORACIÓN DEL RIESGO 118
8.1. Caracterización de los establecimientos industriales en relación con la
seguridad contra incendios 118
8.1.1. Características de los establecimientos industriales por su configuración
y ubicación con relación a su entorno 119
8.1.2. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de
riesgo intrínseco 120
8.2. Nivel riesgo intrínseco 120
8.2.1. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de
riesgo intrínseco 121
8.2.2. Evaluación del riesgo 123
8.2.3. Sectorización 124
9 RIESGO DE INCENDIO FORESTAL 131
10 INSTALCIONES DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS 132
10.1. Sistemas automáticos de detección contra incendios 133
10.1.1. Nivel de riesgo intrínseco 133
10.2. Sistemas manuales de alarma contra incendio 137
10.2.1. Nivel de riesgo intrínseco 137
10.3. Sistemas de comunicación de alarma 139
10.3.1. Nivel de riesgo intrínseco 139
10.4. Sistemas de abastecimiento de agua contra incendios 140
10.4.1. Fuentes de agua: Condiciones 141
10.4.2. Fuentes de agua: Clasificación 141
10.5. Sistema de hidrantes exteriores 142
10.5.1. Nivel de riesgo intrínseco 142
10.6. Extintores de incendio 145
10.6.1. Nivel de riesgo intrínseco 145
10.7. Sistemas de bocas de incendio equipadas 147
10.7.1. Nivel de riesgo intrínseco 149
10.8. Sistemas de columna de agua seca 152
10.9. Sistemas rociadores automáticos 154
10.9.1. Nivel de riesgo intrínseco 156
10.10. Sistemas de agua pulverizada 158
10.10.1. Nivel de riesgo intrínseco 161
10.11. Sistemas de espuma fisica 162
10.12. Sistemas de extinción por polvo 164
10.13. Sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos 166
10.14. Sistemas de alumbrado de emergencia 168
10.15. Señalización 169
NORMATIVA 171
BIBLIOGRAFÍA 172
ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1–1. Potenciales de la biomasa de origen no industrial en España 18

Tabla 1.7-1. Características energéticas según el tipo de cultivo 27

Tabla 1.7-2. Características energéticas según el tipo de cultivo 27

Tabla 1.7-3. Características según el tipo de residuo forestal 28

Tabla 1.7-4. Ratios de conversión media de los residuos ganaderos 30

Tabla 1.7-5. Cultivos energéticos más conocidos en el ámbito nacional 31

Tabla 1.7-6. Clasificación de biomasa agrícola en Andalucía 33

Tabla 1.7-7. Consumo total en función del tipo de biomasa 37

Tabla 6.1-1. Ventajas e inconvenientes de las materias primas utilizadas en la instalación de biomasa 47

Tabla 6.1-2. Características de vapor saturado 49

abla 6.1-3. Poderes calórificos obtenidos de IDEA 50

Tabla 6.2-1. Composición del agua 63

Tabla 7.6-1. Clasificación de las clases de fuego 85

Tabla 7.10-1. Agentes extintores gaseosos limpios 105

Tabla 8.2-1. Grado de peligrosidad de los combustibles 121

Tabla 8.1-2. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio 122

Tabla 8.2-3. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio 123

Tabla 8.2-4. Caracterización del Sector-1 124

Tabla 8.2-5. Caracterización del Sector-2 124

Tabla 8.2-6. Caracterización del Sector-3 124

Tabla 8.2-7. Caracterización del Sector-4 125

Tabla 8.2-8. Caracterización del Sector-5 125

Tabla 8.2-9. Caracterización del Sector-6 125

Tabla 8.2-10. Caracterización del Sector-7 125

Tabla 8.2-11. Caracterización del Sector-8 126

Tabla 8.2-12. Caracterización del Sector-9 126


Tabla 8.2-13. Caracterización del Sector-10 126

Tabla 8.2-14. Caracterización del Sector-11 127

Tabla 8.2-15. Caracterización del Sector-12 127

Tabla 8.2-16. Caracterización del Sector-13 127

Tabla 8.2-17. Caracterización del Sector-14 127

Tabla 8.2-18. Caracterización del Sector-15 128

Tabla 8.2-19. Caracterización del Sector-16 128

Tabla 8.2-20. Caracterización del Sector-17 128

Tabla 8.2-21. Caracterización del Sector-18 128

Tabla 8.2-22. Caracterización del Sector-19 129

Tabla 8.2-23. Caracterización del Sector-20 129

Tabla 8.2-24. Caracterización del Sector-21 129

Tabla 8.2-25. Caracterización del Sector-22 130

Tabla 8.2-26. Caracterización del Sector-23 130

Tabla 8.2-27. Caracterización del Sector-24 130

Tabla 8.2-28. Caracterización del Sector-25 130

Tabla 10.1-1. Sistemas automáticos de detección de incendios 134

Tabla 10-2.1. Sistemas manuales de detección contra incendios 138

Tabla 10.4-1. Cuadro resumen para el cálculo del caudal Q y reserva R

de agua cuando en una instalación coexisten varios sistemas de extinción 140

Tabla 10.5-1. Hidrantes exteriores en función de la configuración de la zona, su

superficie construida y su nivel intrínseco 142

Tabla 10.5-2. Necesidades de agua para hidrantes exteriores 143

Tabla 10.5-3. Hidrantes exteriores 144

Tabla 10.6-1. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores

de incendio con carga de fuego aportada por combustibles de clase A 145

Tabla 10.6-2. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores de

incendio con carga de fuego aportada por combustibles de clase B 146


Tabla 10.7-1. BIE y necesidades de agua según su nivel intrinsico 149

Tabla 10.8-1. Columna de agua seca 150

Tabla 10.9-1. Sistemas de rociadores automáticos 153

Tabla 10.10-1. Sistemas de rociadores automáticos 157

Tabla 10.11-1. Sistemas de espuma física 161

Tabla 10.12-1. Sistemas de extinción por polvo 163

Tabla 10.13-1. Sistemas de extinción por agentes gaseosos 167


ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1.1-1. Evolución del precio del barril de petróleo [Link]: BP Statistical Review of World 1

Figura 1.1-2. Evolución del contenido de CO2 en la atmósfera terrestre. Fuente: Medición del CO2 en el
observatorio de Mauna Loa. Datos medios anuales a partir de mediciones mensuales. 2

Figura 1.5-1. Ktep producidos por cada país de la UE con biomasa 11

Figura 1.5-2. Ilustración de la unión de la Unión Europea con la biomasa 12

Figura 1.5-3. Material para posterior utilización a biomasa 13

Figura 1.6-1 Consumo de energía primaria en España en 2010 (en Ktep) y Peso de cada recurso renovable en
los consumos de energías primarias. 17

Figura 1.6-2. Almacenamiento de biomasa en una instalación de biomasa 19

Figura 1.6-3. Evolución número de instalaciones de biomasa en España 20

Figura 1.6-4. Evolución potencia estimada de biomasa en España (kW) 20

Figura 1.6-5. Evolución energía generada en España (GWh) 21

Figura 1.7-1. Balance de masas en la industria del aceite 22

Figura 1.7-2. Balsa de orujo en extractora 23

Figura 1.7-3. Orujo secado 23

Figura 1.7-4. Hueso de aceituna de un almacén 24

Figura 1.7-5. Detalle de hueso de aceituna 24

Figura 1.7-6. Separación de hueso de aceituna 24

Figura 1.7-7. Máquina trituradora de poda 26

Figura 1.7-8. Detalle de astilla poda olivar 26

Figura 1.7-9. Representación de potencial de biomasa en Andalucía 32

Figura 1.7-10. Representación de instalaciones de biomasa en Andalucía 33

Figura 1.7-11. Gráfico del origen de biomasa en Andalucía 34

Figura 1.7-12. Potencia (KW) de las instalaciones de biomasa por provincias en Andalucía 34

Figura 1.7-13. Evolución del consumo de los tipos de combustibles 35

Figura 1.7-14. Plantas de generación de energía eléctrica con biomasa en funcionamiento 35

Figura 4-1. Localización en el mapa 37


Figura 4-2. Vista general del área vista satélite 41

Figura 5.2-1. Datos meteológicos de precipitaciones registrados en 2017 41

Figura 5.2-2. Datos meteológicos velocidad del viento registrados en 2017 42

Figura 5.2-3. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2017 43

Figura 5.2-4. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016 43

Figura 5.2-5. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016 44

Figura 5.2-6. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016 44

Figura 6.1-1. Temperatura del agua de calefacción urbana en función de la temperatura ambiente 45

Figura 6.1-2. Imagen de las materias primas almacenadas 48

Figura 6.1-3. Proceso de generación de electricidad. 50

Figura 6.1-4. Organigrama del funcionamiento de la planta 52

Figura 7.1-1. Métodos prehistóricos de construir fuego 53

Figura 7.1-2. Antoine Lavoisier y uno de sus experimentos 64

Figura 7.2-3. Reacción redox 66

Figura 7.3-1. Esquema de combustión 68

Figura 7.3-2. Humo de color blanco 69

Figura 7.3-3. Humo de color negro 75

Figura 7.5-1. Triángulo del fuego 75

Figura 7.5-2. Tetraedro del fuego 80

Figura 7.6-1. Fuego exterior 80

Figura 7-.6-2. Fuego interior 88

Figura 7.6-3. Fuego en una industria 89

Figura 7.7-1. Desarrollo del incendio 89

Figura 7.8-1. Transferencia de calor 91

Figura 7.10-1. Extinción de incendios de transformadores de Subestación con agua pulverizada 92

Figura 7.10-2. Transferencia de calor 97

Figura 7.10-3. Extintor 99

Figura 7.10-4. Extintor de gas 102


Figura 7.12-1. Herón de Alejandría y su modelo de bomba 103

Figura 7.12-2. Craso y los Vigiles Urbani 119

Figura 7.12-3. Bomba de Hans Hautsch 110

Figura 7.12-4. Grabado de la “Sucking Worm Engine” 111

Figura 7.12-5. Gran Incendio de Londres y placa de una aseguradora 111

Figura 7.12-6. Incendio de Jamestown 113

Figura 7.12-7. Bomberos de la ciudad de Lafayette 113

Figura 7.12-8. Frederick Grinnel con uno de sus rociadores 114

Figura 8.1-1. Establecimiento tipo C 115

Figura 8.1-2. Establecimiento tipo E 119

Figura 10.1-1. Componentes de un sistema automático de incendios 119

Figura 10.1-2. Detector termostático 135

Figura 10.1-3. Detector de humo óptico 136

Figura 10.1-4. Cable térmico 136

Figura 10.7-1. Esquema de composición de BIE 137

Tabla 10.7-2. BIE y necesidades de agua según su nivel intrinsico 147


1 INTRODUCCIÓN

Conocer el amor de los que amamos es el fuego que


alimenta la vida.
Pablo Neruda

1.1 Escenario energético en la actualidad


Actualmente la situación energética está sujeta a un mayor interés y preocupación por parte de la sociedad así
como el ámbito de la información, en sus facetas técnicas, divulgatica y científica, sin dejar por supuesto de lado
la evolución de la energía en el futuro. Los estudios y análisis que se han ido realizando concuerdan que existen
dos principales focos que a la vez son causa y efecto de lo que se esta viviendo en cuanto a la situación energética.
El primer foco es a causa del agotamiento del modelo actual que existe, algo que se puede ejemplificar con la
evolución que se muestra más adelante del costo del barril de petróleo, como segundo foco es el efecto que se
da debido a la base enérgetica actual, los efectos nocidos que se le están causando al medio ambiente, ello
reflejado en la evolucíon del contenido de dióxido de carbono existente en la atmósfera.

Figura 1.1-1. Evolución del precio del barril de petróleo [Link]: BP Statistical Review of World
Energy June 2012. Datos para 1972-1975 corresponden al crudo Arabian Light. De 1976 a 2011, crudo
Brent. Consultado en [Link]

1
Figura 1.1-2. Evolución del contenido de CO2 en la atmósfera terrestre. Fuente: Medición del CO2 en el
observatorio de Mauna Loa. Datos medios anuales a partir de mediciones mensuales.
Fuente: [Link] ipcc_ddc_co2_mauna_loa.txt

Las convergencias de los procesos anteriormente detallados están llevando a la Humanidad en su totalidad a una
nueva etapa de su evolución histórica. Por lo tanto, la etapa de transición energética se esta llevando a cabo en
la actualidad y es muy próxima a la que tuvo lugar en la Revolución Industrial del siglo XIX.
En un primer lugar la transformación que se esta llevando a cabo no será tanto cuantitativa como cualitativa, que
ya los cazadores energéticos tienen un consumo energético promedio de aproximadamente de 5000 kilocalorías
al día, conviertiendose a 12000 kilocalorías en las sociedades agrícolas del comienzo y a 70000 kilocalorías
después de la llegada de la Revolución Industrial; actualmente, el consumo energético per cápita en la
comunidad autónoma de Andalucía es de 166.612 kilocalorías, de modo que es inferior, pero del orden de
magnitud semejante al que existe en EEUU que logra las 250.000 kilocalorías.
La biomasa tiene un papel muy importante en la transición que se esta viviendo ya que tiene como principales
principios la eficiencia energética y la renovación de las fuentes de aprovisionamiento.
Hasta hoy día una cantidad importante de la población mundial, así como el bienestar humano tienen una
interdependencia con la combustión de biomasa algo que estuvo muy presente en la evolución de la Humanidad
histórica hasta finales del siglo XIX.
Realmente la Revolución Industrial constó de una gran Revolución Energética: La dependencia de fuentes de
base solar de corto plazo de renovación es decir tales como madera, pasto seco, tracción animal…etc, hizo que
se disparará el consumo de este tipo de energía, todo ello llevo lugar a hacer un uso desmesurado de este tipo de
material acumulado y almacenado a lo largo de millones de años en la Tierra. Todo esto dio lugar a que se
cambiara de manera drástica y tajante el plazo de renovación de la energía de la que se necesitaba.
En el ámbito económico la amortización de la materia prima para obtener la energía que dinamizo la manera de
vivir de los humanos, suposo prolongarla de manera prácticamente infinita (aproximadamente como en una
escala de unos cientos de millones de años). Por otro lado, el consumo de la biomasa sólo se usaba para ciertas
utilidades en el ámbito doméstico (sistemas habituales de calefacción y cocina), en ciertos sectores forestales y
en algunos del ámbito agroalimentario. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático,
es decir, el IPCC tiene como principales objetivos en sus estudios la evolución que esta teniendo el calentamiento
climático global y su evolución futura bajo distintos escenarios de la acción humana.
En Febreo de 2007, se publicó el cuarto informo en el que el calentamiento medio del siglo actual dio como dato
1,8 y 4 grados, con una subida de 0,2 grados por década en los futuros 20 años.

2
Los estudios y el conocimiento que se tiene en la actualidad estima que el calentamiento que esta ocurriendo es
evidente y definitive a corto plazo y que es efecto, con una cifra de un 90% de probabilidad de la actuación
humana sobre el planeta. El gran problema que esta sufriendo la tierra, es decir, el calentamiento global y el
empobrecimiento de las reservas que tiene el planeta son los que limitan el crecimiento ilimitado del método
fundamentado en los combustibles fósiles. La reducción de las emisiones que crean el efecto invernadero aunado
a la creciente carestía de las materias primas fósiles son dos aspectos que están intimidamente ligados a la
obligada necesidad de innovar en el actual modelo energético. Todo el conocimiento así como aprendizaje y
destreza que se tiene de la explotación de las fuentes de energía han evolucionado con el empleo de energía fósil.
Es muy importante que la transición de cambio en la energía debe ser totalmente gradual debido a que todo el
sistema social y económico actual esta basado en las materias primas fósiles. Las nuevas alternativas energéticas
que sustiturán al modelo existente en el que se está trabajando hoy en día debe facilitar y reemplazar o algunas
diferentes utilidades, las ventajas que en la práctica han traido consigo el petróleo, el carbon así como también
sus derivados: La disposición para el almacenamiento, la pronósticable disponiblidad de esta energía y por su
puesto el coste, lo que ha llevado que durante el siglo XX haya sido sin lugara a dudas comparando la Fuente de
energía más barata. Algunos de los problemas citados son sorteados a partir de la energía de biomasa porque
esta Fuente que proviene de la fijación vegetal del carbono que esta presente en la atmósfera, está presente de
manera concentrada, beneficiendo el almacenamiento de esta Fuente de sumistro, y consigo hacienda que sea
previble la generación de la energía que se desea obtener. Para que se pueda utilizer este nueva Fuente de
suministro para la creación de energía es nercesario tener en cuenta los retos planteados y las posibles
incertidimbles para que el aprovechamiento pueda ser totalmente perduarable en el tiempo.
Existen varias motivaciones por las que se este produciendo la transición energético con tanto impulso. Algunos
acuerdos políticos que se han ido tomando en los diferentes ámbitos de decision, así como el tremendo
encarecimiento y la debilitación de la energía que se obtiene a través de las fuentes de energía fósiles y lo que
esto desencadena, el calentamiento global, aunque hay que destacar que existe una mayor relevancia en el ambito
público el hecho de que las emisiones de gases de efecto invernadero estén dañando tanto el planeta. Es cierto
que es díficil separar unas motivaciones de otras.
Un hecho muy importante y decisive fue cuando los páises industrializados el 11 de Diciembre de 1997 en la
Convecíon Marco de las Naciones Unidas celebrado en Kioto, realizaron el compromiso de la ejecución de un
grupo de medidas para que puedan reducirse los gases de efectos inveranadero a la atmósfera.
Como objetivo la Unión Europea estipulo reducir en un 8% los gases que producen el efecto invernadero para
el próximo period 2008-2012 con respeco a los que se tenían de los años 1990 (Decisión del Consejo
2002/358/CE).
La reducción anteriormente mencionada del 8% es una cuota promedio que es el resultado de lo que contribuye
cada uno de los Estados que constituyen la Unión Europea, especificamente en España, se autorizó llegar a unos
niveles mayores de 15%, este resultado tiene una relación muy íntima con respect a los efectos de la criis
energética actual que se está viviendo.
La Unión Europea en el Tratado de Funcionamiento (Tratado de Lisboa) ha reconodico que la energía es uno de
los más relevantes temas. En dicho Tratado se contempla de una forma más especifica una política enérgetica
que posea por objetivo poder lograr y asegurar el funcionamiento del mercado de la energía, comprometer la
seguridad en el abastecimiento de la energía en toda la UE, promover la eficiencia energética y el ahorro, y
también el avance en el studio de nuevas energías que sean a su vez renovables, y impulsar la conexión interna
de las existentes redes energéticas. Todos los elementos de análisis y evaluación son coincidentes en la
armonización de los dos elementos que definen el ámbito general de la energía europeo: el primero de ellos es
la alta subordinación de fuentes de suministro importadas, ello hace aún más complicado que se puedan lograr
los objetivos que se directizan desde la Unión Europea de desarrollo, ocupación y sostenibilidad, y como influye
este modelo energético que existe en la actualidad en el balance de los gases que son tan perjudiciales para el
planeta y que esta contribuyendo a un incremento de temperatura y otros problemas que están causando un
cambio climático; el efecto invernadero. Para tratar la actual realidad que se esta atravesando y poder actual
revertiendo la situación, la UE ha trabajado en el anterior decenio en diversos herramientas legislativas y de
planificación. Desde 1990 la Unión Europea está fomentando actividades a favor de las energás renovables y un
ejemplo de ello es el Libro Blanco denominado “Energía para el future: fuentes de energía renovables” (1997).
Es muy interesante este libro ya que estipula las instrucciones de una estrategia asi como los siguientes planes
comunitarios que tienen como principal meta poder logar que en el año 2010 existan un minimo de 12% de

3
fuentes de energía renovables en la Union Europea, esto supone que la producción de energía que viene de
fuentes renovables se verá aumentada en el doble. Un elemento fundamental del plan de acción es promulgar
una legislación comunitaria que se tenga un marco normative estable y colectivo para los estados que se
encuentran en la Unión Europea. En la Directiva 2001/77/CE, en esta normative se promueve la electricidad que
proviene de fuentes de energía renovables que existen en los mercados interiores de la electricidad, por otro lado
en la Directiva 2003/30/CE, se basa en la promoción del uso de combustibles renovables y de biocarburantes en
el transporte. En ambas se marcan las metas a lograr para la cuota de energía que es necesario lograr en la
electricidad que procede de fuentes renovables y también la energía renovable usada en el sector del transporte
para el año 2010. En la Directiva 2001/77 se fijo como objetivo que un 22,1% del consumo total de la electricidad
estuviera totalmente cubierto a base de fuentes de energías renovables para el año 2010.

1.2 Biomasa definición y organización


De acuerdo con la Directiva 2009/28/CE de 23 de Abril de 2009 basada en el fomento del uso de energía que
procede de fuentes renovables, la biomasa se puede definer de la siguiente manera:
“La proporción biodegradable de los productos, desechos y residuos que proceden de un origuen biológico
obtenidas a partir de actividades agrarias (formadas por las sustancias procedentes de origen vegetal y de origen
animal), de la silvicultura y de las industrias conexas, incluidas la pesca y la acuicultura, así como la fracción
biodegradable de los residuos industriales y municipales”.
La biomasa, en una definición más general engloba toda la materia orgánica que tenga como un origen la
consecuencia de un procedimiento biológico. La definición de biomasa esta formada por los productos de origen
vegetal tanto los de origen animal. La biomasa, como energía renovable, facilita la acumulación de la energía
que se fijó durante el periodo de desarrollo de la planta esto por medio de distintos procesos de transformación,
esta energía es liberada, obteniendo como resultado calor, electricidad o energía mecánica.
Se consideran tres principales grupos de acuerdo a las posibles fuentes de biomasa para su explotación
energético:
Biomasa natural: se define como las masas vegetales que se desarrollan sin intervención humana y que forman
parte de la flora terrestre, su explotación masiva podría tener como resultado una avanzada degradación de los
ecosistemas naturales.
Biomasa residual: es la relativa a la que se genera en cualquier práctica, fundamentalmente en los procesos
productivos en los sectores agrícolas, forestales, industriales o ganaderos, además de la producida en la población
de los núcleos urbanos. En ciertos casos el aprovechamiento energético es el único camino para su uso y que
hace que no sea tratado como residuo, sin embargo también pueden convertirse en alimentación para animales,
fertilizante, uso industrial…etc.
Biomasa procedentes de cultivos energéticos: Se trata de la biomasa que únicamente es utilizada para la
obtención de energía. Debido a magníficas expectativas que se tienen de los cultivos energéticos actualmente y
desde distintos ámbitos como son el Parlamento Europeo, el Ministerio Nacional y el Consejo de cada
Comunidad Autónoma se están tomando importantes decisions que son plasmadas en distintas regularizaciones
con el objetivo común de poder garantizar que efectivamente estas fuentes de suministro limpias ayudan y
mejoran el balance energético, de emisiones y no es un peligro para el natural equilibrio existente.
De acuerdo con una vision más práctica y en concordancia con el aprovechamiento energético la biomasa se
puede clasificar en:
Residuos agrícolas: En esta clasificación están incluidos los residuos orgánicos y restos vegetales que provienen
de los cultivos agrícolas que se obtienen de manera directa en el campo o en el invernadero. En estas actividades
se agrupan las podas de cultivos de los árboles, la paja y los residuos vegetales que provienen de los restantes
cultivos.
Residuos forestales: Son los residuos que tienen como origen el forestal y que provienen de la realización de
mantenimiento y mejora silvícolas provenientes de los montes y las masas forestales que son realizados en las
superficies forestales y que poseen como principal caracteristica la utilización para la obtención de energía. Estos
residuos ayudan por un lado a poder producir energía a partir de biomasa y por otro lado ayudan a que los montes

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forestales puedan estar libres de residuos tales como leñas, ramas y matorrales que tienen alto riesgo de producer
plagas y posibles incendios forestales.

Residuos Ganaderos: Son los residuos orgánicos obtenidos de las especies ganaderas en las factorías intensivas
y lo component esencialmente una mezcla de deposiciones y el lecho de ganado, conocido de acuerdo a la
especie de la cual tiene origen en estiércol, purines y gallinaza.
Residuos y subproductos industriales: Se trata de los subproductos y residuos con origen biologico obtenidos en
las industrias fundamentalmente de los grupos agroalimentario, maderero y textil.
Residuos urbanos: Engloban todos aquellos que se forman en los domicilios particulares, negocios, despachos
y servicios, como también los que se originan de la higiene y mantenimiento de las vías públicas, zonas verdes
y áreas abiertas para ocio. Los que pueden utlizarse para la producción de energía son las aguas residuales,
sólidos urbanos, aceites domésticos y vegetales de las áreas verdes.
Cultivos energéticos: Tienen como finalidad solamente la obtención de energía, como es el caso por ejemplo de
Cynara Cardunculus, Brassica Carinata, Paulownia y algunos cultivos tradiciones de la alimentación que se
utilizan como fuente de energía solamente, tales como el cereal y las oleginosas para la obtención de
biocarburantes.

1.3 Escenario mundial de la biomasa en la actualidad


En el PER del periodo comprendido de 2011-2020 sintetiza de manera clara el problema de la actual scenario
de la biomasa a nivel mundial, exponiendo: “La Agencia Internacional de la Energía en una de sus publicaciones,
se hacía eco del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) manifestando que
algunos países pobres obtienen el 90% de su energía de la leña y otros biocombustibles”.
Esto supone que el 33% del consume de energía en África, Asia y Latinoamérica tienen como base principal
energética la biomasa, esto supone que 2.000 millones de seres humanos se estan beneficiando de estas energías
renovables, algo que parece realmente alentador para el futuro.
Al uso de esta fuente de energía en países en vías de desarrollo y pobreza viene ligado el deficiente conocimiento
de la realización de un aprovechamiento sostenible de la biomasa, ya que no tienen los medios tecnológicos y
de rendimiento de energía. Esto hace que no se puedan utilizar correctamente los recursos biológicos disponibles
y cause un desperdicio asi como un acarreo de problemas asociados tales como la deforestación de masas verdes
que tienen un severo impacto al medio ambiente.
Un dato interesante es que alrededor del 10% (1,5 Gigahectáreas) de la totalidad de la superficie del mundo se
usa para cultivos y un 25% (3,54 Gigahectáreas) es utilizada para pastos ganaderos y diversas factorias de
animales. Cada año, aproximadamente 7 o 8 Megahectáreas forestales se transforman en agrícolas.
Si se tuviera un buen proyecto planificado para que el uso de la biomasa se conseguiría un excelente empujón
para que los mercados internacionales de biomasa, los progresos ambientales y el avance rural de las zonas
degradadas.
Aunque se vea un scenario algo lejano pero a la vez alentador el Panel Intergubernamental ha previsto antes del
año 2100 la biomasa debería tener una participación en la obtención de energía mundial de alrededor del 25% y
el 46%.
Como dato relevante de acuerdo a la publicación de “2010 Survey of Energy Resources” del Word Energy
Counncil en el 2008 la biomasa (teniendo en cuenta los usos no eficientes que tradicionalmente se han utilizado)
mundialmente constituía los 1.194 Mtep como energía primaria, lo que conlleva a una cifra del 10% en la
cantidad mundial, es decir es a efectos prácticos un similar porcentanje que el obtenido en el año 2006 en el cual
la biomasa suponía 1.186 Mtep. Se por otro lado, no se tiene en cuenta en la suma la biomasa utilizada en los
usos no eficientes supone que de las energías existentes a nivel mundial el porcentaje del 10% baja de manera
significative a un 7% del consumo mundial.
Centrando la atención en la biomasa proveniente de leñas, carbon de origen vegetal o restos forestales en el año
2008 un 75% provenía de estos mencionados, el 10% de biomasa agrícola (desechos animales, vegetales y

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cultivos energéticos), un 12 % provenía de desechos industriales forestales, licores negros o madera que fue
recuperada y en ultimo lugar el biogás correspondía a un 3%.

1.3.1. Escenario de la biomasa internacionalmente


En 2009 la Agencia Internacional de Energía anunció que la totalidad del mercado de la energía primaria en el
mundo era de 12.169 Mtep, de los que 1.589 Mtep lo que significa un 13,1% es proveniente de energía
renovables y limpias. Un porcentaje del 75,9% de las fuentes de energía limpias lo que se traduce a unos 1.206
Mtep, es de bioenergía, lo que se puede clasificar en los siguientes datos: biomasa sólida 92,5%, biocarburantes
4,5%, biogás 1,8% y por último los desechos de cada municipio 1,2%.
El mayor porcentaje de fuente de energía renovable se lo lleva la biomasa sólida de manera muy diferenciada a
las demás, esto se debe a que la biomasa tracional tiene un papel importante en los países que se encuentran en
vías de desarrollo. Traducido de manera numérica es el 9,2% de la oferta que existen en la energía primaria a
nivel mundial y el 70,2% de la total de las energías renovables. Hay que tener en cuenta que el 86% de la biomasa
sólida es desarrollada y utilizada en países que no forman parte de la OCDE. La biomasa tradicional es útil para
calentar y cocinar a nivel de uso doméstico, pero tiene varios inconvenientes en su uso com son la baja eficiencia,
los gases y particulas perjudiciales que se generan por una combustión incompleta en el proceso de
transformación de biomasa que perjudican la salud. Por el contrario, en la actualidad se tiene biomasa más
avanzada que posee unos óptimos niveles de eficiencia, que en principio no produce problemas en la salud por
lo que su uso en la generación de energía eléctrica, de calor y de refrigeración en el ámbito doméstico, la industria
y la realización de biocarburantes para el transporte es muy beneficioso. Este tipo de biomasa esta en un gran
desarrollo en todo el mundo. Los países que pertenecen a la OCDE cuando citan a la biomasa se está aludiendo
a la biomasa moderna.
Entre 1990 y 2010 un 19,7% en referencia a todos los países que conforman a la OCDE, la oferta de las energías
renovables ha aumentado en un 54% y la de bioenergía ha aumentado en un 80%.
Si se dividen por regiones los países que conforman la OCDE el mayor incremento en la energía considerada
como primaria en su totalidad se dió en OCDE Asia-Oceanía en un 41% y el menor en OCDE Europa en un
12%. Por el contrario, OCDE Europa es donde se dió el mayor aumento de la oferta de energías limpias y
bioenergía que supone un 102% y 116,3 correspondientemente y el menor en OCDE Asia-Oceanía el 29% y
40,9% respectivamente, por último OCDE Américas se posiciona de manera intermedia.
Es asombroso como la biomasa sólida tiene como participación en la oferta de bioenergía del 95,4% en la OCDE
en el año 1990 a solo tener una representación del 69,4% esto es debido a la introducción el mercado de los
biocarburantes, mayor uso de residuos municipales, al aumento del biogás y a un cambio de la biomasa
tradicional a la biomasa moderna.
Si se analiza la energía que tiene como origen el biogás en la OCDE su participación pasó de 1,45 Mtep en el
año 1990 hasta el 15,75 Mtep en el año 2010, lo que en términos de porcentaje supone un 986,2%. El biogás ha
tenido un importante crecimiento en el periodo comprendido del año 1990 al 2009 con una tasa media anual de
un 14,9%, que sólo es rebasada por la energía fotovolcaica y la eólica.

1.3.2. Disposición de recurso


Según el estudio de “Intergovernmental Panel on Climate Change” en el año 2011, el futuro próximo que tendrá
el ámbito técnico de la biomasa pende de diversos elementos que son dudosos, lo que conlleva que las
posibilidades que le esperan a las fuentes de energías que provienen de la biomasa sean inciertas.
Las causas principales son la población, el avance económico y tecnológico y cómo dichos factores intervienen
en la necesidad de alimentos, piensos y fibras unido al pogreso de la agricultura y silvicultura.
Existen otros elementos que se deben tener en cuenta como son el cambio climático en la utilización de la tierra,
comprendiendo su aptitud para la adaptación; el grupo de medidas a tener para que la biodiversidad y la
naturaleza puedan conservarse y en el último lugar la degeneración de la tierra y la insuficiencia de agua. En lo
referente a la importancia de que la biodiversidad y el requisito de poder garantizar que los ecosistemas se puedan
mantener intactos y en buen estado poner limites en pode extraer los residuos de la tierra agrícola, así como

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foestales.
Como base para la posible expansión de producción de biomasa tanto en corto periodo como a un largo plazo
que se transforme en energía serían los flujos de residuos que tienen como origen la agricultura y la silvicultura
a áreas de tierra con uso agrícola.

1.3.3. Coronario
Según la Agencia Internacional de la Energía, en el año 2009, el 10,2 por 100 de la estructura de energía primaria
en el mundo se obtiene a partir de los recursos que denomina «biomasa y residuos». La biomasa sólida
constituyó en dicho año el 70,2 por 100 de la oferta total de energía primaria renovable en el mundo, el biogás
el 1,4 por 100 y la fracción orgánica de residuos sólidos urbanos el 0,9 por 100. El biogás ha crecido en el mundo
entre 1990 y 2009 a una tasa media anual del 14,9 por 100, sólo superada en dicha ratio por la solar fotovoltaica
y la eólica terrestre.
Según Eurobserv’ER, en el año 2010, la bioenergía contribuyó en un 68,2 por 100 al consumo de energía
primaria renovable en la UE, de la siguiente forma: biomasa sólida 48,4 por 100, biocarburantes 8,4 por 100,
biogás 6,6 por 100 y FORSU 4,8 por 100. De esta forma, la biomasa sólida ocupa el primer lugar, los
biocarburantes el tercero, el biogás el quinto y el FORSU el sexto.
El 75 por 100 de la producción de biomasa sólida en la UE en 2010 se dedicó a aplicaciones térmicas, mientras
que dicho porcentaje fue del 13,8 por 100 para el biogás y del 25 por 100 para la FORSU, dedicándose el resto
fundamentalmente a la generación de electricidad.
Según el IPCC (2011), y basándose en una revisión de la literatura especializada, los niveles de despliegue de la
biomasa para energía (incluyendo biocarburantes) podrían alcanzar un rango de 100 a 300 EJ/año, frente a la
cantidad actual de 50 EJ/año.
En los escenarios publicados por la Comisión Europea referentes a cómo la UE podría alcanzar las metas fijadas
para 2020 en cuanto al peso de las energías renovables, el consumo anual de biomasa (sin incluir biocarburantes)
para calor y electricidad pasaría de los 800 TWh en 2007 a 1.650 TWh en 2020, lo cual supone un incremento
de 850 TWh, el mismo incremento que la suma de todas las demás energías renovables.
Algunos sistemas importantes de bioenergía ya son actualmente competitivos como los combustibles fósiles
para algunas materias primas, propósitos y países. En Europa, aplicaciones de biomasa en el sector residencial,
sobre todo si son diseñadas como instalaciones para cogeneración, son competitivas en costes y están creciendo
muy rápidamente.
Existe evidencia de que mayores mejoras en tecnologías de generación eléctrica, sistemas de producción de
cultivos energéticos y desarrollo de sistemas de suministro pueden hacer que disminuyan los costes de
generación eléctrica y de producción de calor a unos niveles muy atractivos en muchas regiones.
A la vista del importante potencial en cuanto a mejora en costes, cabe considerar a la biomasa como una fuente
renovable de producción de energía, probada pero todavía con importante margen de mayor desarrollo, más que
una tecnología madura (European Climate Foundation, 2010).
Las aplicaciones energéticas de los tipos más comunes de biomasa reducen las emisiones de CO2 entre un 55 y
un 98 por 100, en comparación con los combustibles fósiles, aunque haya que transportar la materia prima a
larga distancia, siempre que la producción de la biomasa no cause cambios en el uso de la tierra. Cuando se usan
residuos forestales o agrícolas, los ahorros en gases de efecto invernadero están normalmente por encima del 80
por 100 en comparación con los combustibles fósiles.

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1.4 La biomasa en el ámbito ambiental: Marco internacional
Hay diferentes convenios en el marco intenacional así como acuerdos para los diferentes sectores que están
ligados con el ámbito ambiental de la biomasa.
Para poder iniciar una explicación a esta normativa, se tiene que diferenciar en dos diferentes tipos en la biomasa:
La biomasa que tienen un origen forestal y agrícola en el marco internacional.
Biomasa de origen forestal en el ámbito internacional
Es regulada por los convenios y acuerdos que siguen:
 «Cumbre de la Tierra» de Río de Janeiro en 1992»:
Las Naciones Unidas han ido creando diferentes medidas entre los que se encuentras los acuerdos en el ámbito
internacional que engloban a los bosques y la políca forestal:
 Acuedos no vinculantes acerca de la política forestal y un capítulo denominado “Combate a la
deforestación” incluída en la agenda 21 de la anterior nombrada Cumbre en el año 1992.
 Establecimiento de un Panel Intergubernamental acerca de los Bosques, en el año 1995 que luego se
convirtió en un Foro Intergubernamental acerca de bosques.
 Establecimiento en el año 2001 del Foro Permanente de las Naciones Unidas acerca de los bosques.
Por el contrario, el no tener acuerdos vinculantes han propiciado que, según la FAO los bosques naturales se
hayan ido destruyendo durante los años 90 y comienzo del nuevo siglo. Una cifra desgarradora de 16.000.000
hectáreas es la correspondiente a la superficie que se ha destruido en los últimos 20 años equiparándose al total
territorio de la India.
 Protocolo de Kyoto
Las medidas que se han propuesto en la UE para poder llegar a los objetivos que se trazaron, son el fomento de
las instalaciones de CHP o de cogeneración o fabricación mixta de calor y electricidad, el impulso de los
biocombustibles y las medidas y políticas que ayuden a obtener una mayor eficiencia energética.
Estas medidas se pueden aplicar para las instalaciones de combustión para generación eléctrica y co-generación
superiores de 20 MW, no estando incluidas las plantas o las emisiones obtenidas de a base de la combustión de
biomasa o residuos.
 FSC (Forest Stewardship Council)
Es un acuerdo muy relevante realizado por un grupo de industrias y ONGs que han hecho que la evolución al
modelo sostenible sea un hecho a través de una buena gestión forestal, que incluye previene la tala y comercio
ilegal o no controlado, de esta forma a los países que más les afecta son desde Cánada a Brasil asi como a
diversos paíser asiáticos como por ejemplo Indonesia.
El siguiente progreso siguiendo en esta línea es la firma de la Declaración Ministerial acerca del Cumplimiento
de las leyes forestales celebrado en Bali, en el año 2001.
 Wordwatch Institute
En este documento que contine conclusiones destacadas para que se facilite llegar al objetivo de mantener y
gestionar de manera sostenible los bosques se celebro en la Cumbre de la Tierra de Johannesburgo:
 Decrementar los niveles que se utilizan inadecuadamente de madera
 Gestionar y poner sistemas en el ámbito forestal acerca del estado de los bosques, recomendando
realizar auditorias y actualizaciones cada 5 años. Esta información deberá estar disponible para todos
los ciudadanos.
 Impedir tala y la venta ilegal de madera.

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Desarrollo de nuevas prácticas para una mejora forestal.
 Prohibir y vigilar para que no se talen bosques naturales para que puedan utilizarse sus tierras en cultivo
para plantación o algunos otros usos.
 Aumentar la superficie que se encuentra con certificación estándar en el FSC.
 Impulsar la plantación de nuevos árboles en zonas donde exista desforestación y mantener de manera
correcta estas zonas verdes, preservar la biodiversidad de la tierra y las aguas, productos de las áreas
verdes y los niveles de CO2.

Biomasa de origen agrícola en el ámbito internacional


 1992, Cumbre de Río de Janeiro (Brasil)
La agricultura está estrechamente ligada con el agua, la pobreza, el hambre y la salud por lo que ocupa un lugar
muy relevante en los temas a tratar en el ámbito internacional.
En la Cumbre Mundial de Roma que tuvó lugar en el año 2002, concretamente en Junio se definió el panorama
actual del sistema agrícola y la total necesidad de emigrar este modelo a otro más ecológico que esté libre de
productos químicos y tecnología lo que perjudicaría el total aprovisionamiento de alimentos pero obtener como
un importante beneficio como es preservar los ecosistemas naturales. A la vez que ha ido avanzando en la
tecnología de la agricultura y la ganadería ha ido recorriendo el camino que lleva a la destrucción del
medioambiente. Esta agricultura (englobando a la ganadería) se ha convertido en una agricultura totalmente
industrializada ayuda a los problemas que se están dando a nivel mundial y que son tremendamente preocupantes
como son el efecto invernadero, la contaminacíon de las aguas de sustancias nocivas para los seres humanos que
pueden llegar a ser consumidas como son los nitratos, fosfatos y pesticidas y los productos químicos que dañan
la capa de ozono. Este tipo de agricultura es también un grave problema para la protección del patrimonio
genético vegetal y la biodiversidad, ya que al ser rentable solo unos tipos determinados de especies y variedades
hacen que por ejemplo el monocultivo como técnica para cultivar se vuelva el mejor aliado poniendo en peligro
la «seguridad y soberanía alimentaria» de los países y poblaciones más pobres.
Como se citó anteriormente la agroecología al tratarse de un tipo de agricultura totalmente sostenible y que es
amigable con los ecosistemas naturales sería la mejor opción para la lucha con el problema que existe. Los
principios esenciales se muestran a continuación:
 Uso de las rotaciones de cultivo.
 Mantenimiento y utilización de las variedades nativas.
 Defensa del suelo y protección de la erosión con la disminución de las labores realizas a la tierra así
como otras prácticas.
 Utilizar la materia orgánica: fertilizantes naturales y componente de control naturales para posibles
enfemedades que pudieran surgir.
 Disminución del uso de fertilizantes químicos y pesticidas.
 Impugnar las variedades modificadas genéticamente.
 Realizar estudios analitcos de la eco-biologia de la materia organica, tierra y cultivos.

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 Worldwatch Institute
Contiene las sugerencias políticas que impulsan las actividades para obtener un nuevo modelo para la agricultura
que sea mejor y un aumento en la sostenibilidad:
 Liderar las ayudas políticas para poder llegar al objetivo de calidad en la alimentación y la
defensa ambiental.
 Apoyar y ayudar a que la agroecología y la agricultura orgánica pueda abrirse camino en la
sociedad apoyando en los estudios a nivel universitario, en la investigación y el ámbito agrario.
 Imponer impuestos cuando se utilicen fertilizantes químicos, pesticidas y superficies agrícolas
que están fundamentadas en una agricultura más industrializada.
 Algunas otras directrices pueden aportar en este objetivo, como lo es obtaculizar las ayudas a
las exportaciones y el comercio, ayudar en la entrada de los derechos de propiedad de los suelos
de los agricultures en aquellos países que se encuentren en vías de desarrollo, ayudar a los
métodos de investigación pública dando acceso a los campesinos y los agroecosistemas.
Por último mencionar los dos convenios internacionales que son también de relevancia para la agricultura y el
buen uso energético de los desechos de los cultivos:
 UNCBD, United Nations Convention on Biological Diversity.
 UNCCD, United Nations Convention to Combat Desertification.

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1.5. Biomasa en Europa
Actualmente Europa esta inmersa en un gran cambio energético y la biomasa es una fuente muy atractiva. De
tal forma que la biomasa está pleno esplendor en la Unión Europea, cinco de sus países Francia, Suecia,
Alemania, Filandia y Polonia tienen como energía primaria obtenida con biomasa una contribución del 56,7%.
A la cabeza del consumo de biomasa están los países nórdicos y bálticos unido a estos esta Australia.
Es importante poder señalar que las calefacciones y ACS utilizan pellets, algo que es muy común en numerosos
países de Europa. En algunos países miembros el aumento en las instalaciones de calderas de biomasa ha sido
muy notable desde el comienzo del año 2004.

Figura 1.5-1. Ktep producidos por cada país de la UE con biomasa

Actualmente como se ha tratado en apartados anteriores se está evolucionando hasta un nuevo modelo enérgetico
en el que la biomasa se ha convertido en una opción muy competente e interesante. La Unión Europea existen
cinco países que producen el 56,7% de energía con la biomasa.
La lista de países que usan la biomasa como fuente de energía vienen encabezados por Francia, seguidos de
Suiza y Finlandia. España por otro lado, la comunidad autónoma que está fomentando la biomasa es el País
Vasco que lanzó un plan para que la biomasa forestal se convierta en la pionera en este sentido. En Euskadi por
ejemplo un total del 57% de la energía renovable que se produce es de biomasa, algo que tiene total sentido ya
que, los bosques que se encuentran allí superan los 62 millones de metros cúbicos de madera.
La tenología que existe en España avanza día con día haciendo que los costes de la producción energética a base
de energías renovables en concreto de la biomasa se vayan reduciendo y que poco a poco se consiga un mayor
poncentaje en la eficiencia. Actualmente existen aproximadamente 22 plantas de biomasa en España que tienen
máquinas que transforman la biomasa en astilla o pellet para que puedan introducirse al proceso y se obtenga la
energía. La que tiene una mayor superficie y potencia esta situada en Huelva y es privada pertenece a Ence, una
increíble empresa de celulosa, conviertiendose en el primer productor de biomasa en España. Al año se obtiene

11
337 millones de KWh. La comunidad autónoma de Andalucía se convierte en la que tiene más plantasde biomasa
en el país, en total 17 lo que hacen traducirse en 207 MW la potencia que producen, un 39% en términos de
tanto por ciento.

Figura 1.5-2. Ilustración de la unión de la Unión Europea con la biomasa

1.5.1. Principales plantas de Biomasa en Europa


En el mundo la instalación de biomasa con mayor potencia se denomina Ironbridge se encuentra situada en
Severn George, en Reino Unido con una capacidad de 740 MW perteneciente a la empresa EON. Seguida de
esta en un segundo lugar se encuentra la instalación Aholmens Kraft situada en Jakobstad en Finlandia, con una
potencia de 265 MW en funcionamiento desde el año 2002. El diseño de esta corresponde a los ingenieros de
Metso. En tercer lugar se situa la planta de Polanee que está en el sudeste de Polonia con una potencia de 205
MW, en funcionamiento desde el año 2012, como materia prima para la producción utiliza residuos de madera
y subproductos de la agricultura. Tiene la capacidad de dar electricidad a 600000 hogares. En el cuarto lugar del
ranking se encuentra la instalación Kymijärvi II en el norte de Helsinki, Finlandia. Esta instalación tiene una
potencia de 160 MW y como la anterior planta comenzó su producción desde el año 2012. El quinto y sexto
puesto lo ocupan dos instalaciones situadas en Finlandia y la séptima en Florida, EEUU.
Un impulse en la energía a base de biomas reduce los gases contaminantes que se arrojan a la atmósfera asi
como una gran oportunidad para la creación de empleo, por lo que estas dos razones son muy importantes para
que su desarrollo resulte interesante.
Como hay una mayor demanda en el Mercado europeo de la biomasa hace que los pellets tengan un aumento
en su producción, algo que ayuda a los países que tienen un excedente de este material ya que permiten poder
dar esta fuente a los países que requieren de la consumición de pellets.
Es escenario de la eléctricidad que se obtiene a partir de la biomasa es muy alentador ya que se producen 60
TWh en toda Europa lo que supone aproximadamente a un 2% del total de energía eléctrica de Europa.
European Climate Foundation realizó una investigación en el año 2010 en la que se ven reflejadas los objetivos
fijados por la comisión europea de la Unión para el año 2020 con respecto a las energías renovables. El consumo
que se tiene anualmente de biomasa para producir calor y electricidad cambiaría de 800 TWh en el año 2007 a
1650 TWh en el año 2020, lo que tiene una diferencia de 850 TWh esta cifra sería la suma de todas las restantes
energías renovables que existen en Europa por lo que el desafío es bastante interesante. Para poder entender
mejor estos objetivos y poder vaticinar si se cumplirán los objetivos en el periodo de tiempo comprendido entre
los años 2000 y 2007 el consume de energía de biomasa aumento considerablemente en la Unión en alrededor

12
de 25 TWh al año lo que quiere decir que que esta tendencia prosigue con este mismo ritmo en el año 2020 se
alcanzaría el consumo de 1.125 TWh lo que quiere decir 525 TWh por debajo de que pronostica por parte de la
comisión europea.

Para poder lograr este escenario de la comisión europea de 1.650 TWh como un consume annual de la energía
renovable de biomasa, la principal energía por medio de biomasa tiene que estar comprendida entre 1.850 y
3.500 TWh teniendo en cuenta que la biomasa puede usarse para producir calor o electricidad.
Con respecto a la investigación de European Climate Foundation que se ha citado y explicado anteriormente se
ha fundamentado en fijar las metas propuestas en la biomasa que se pudiera obtener de manera rudimentaria en
la Unión Europea en un total impulse de concienciación de la biomasa y como no teniendo muy presente la
cantidad de tierra que estaría dispuesta a ser cultivada, los distintos tipos de combustible, la sostenibilidad y por
ultimo el tiempo que se necesitaría para poder aumentar la oferta. Por lo que teniendo en cuenta todos estos datos
se llega a la conclusion que la oferta que se alcanzaría de una manera adicional sería de 1.000 TWh de energía
renovable proveniente de la biomasa doméstica.
El 66% de este incremento tiene como origen los cultivos energéticos y los residuos agrícolas y los demás
aumentos procederían de los residuos forestales y con una mayor utilización los residuos sólidos urbanos e
industriales para futuros usos en la energía. Con todo ello, se alcanzaría un oferta alrededor de 2.000 TWh
anualmente de biomasa obtenida en la Unión Europea. Para poder cubrir la demanda de 2.300 TWh al año se
tendría que traer de fuera biomasa para poder tener cubiertos los 300 TWh al año.

Figura 1.5-3. Material para posterior utilización a biomasa


En la actualidad no se logró poder cubrir el potencial que se necesitaba principalmente por dos razones: En
primer lugar la cadena que involucra la biomasa no es suficientemente atractiva para la inversion como negocio
en numeros países y ámbitos. Y en segundo lugar, los primeros de la cadena es decir propietarios de tierras,
forestales, ganaderos, labradores y empresas son incredulos en el papel que la biomasa va a ocupar en el future
por lo que frenan las inversiones que puedan hacer en un largo periodo de tiempo.
Europa tiene una fuerte vinculación con los combustibles fósiles, por lo que la biomasa se convierte en un recurso
muy importante para poder brindar soluciones en la garantización del abastecimiento que a su vez sea sostenible.
Para que Europa pueda tener sin limites la energía necesaria se fijaron una serie de medidas que tienen una
afectación en todo la Unión Europea en las que se incentiva el aumento de la demanda, el refuerzo de la oferta
de la biomasa y el poder quitar los problemas en la tecnologia y el desarrollo de los estudios e investigaciones.
Como se menciono en apartados anteriores la Unión Europea tiene un fuerte problema en la importación de
biomasa por lo que es necesario que se cree una nueva política energética que se oriente en la competitividad,
desarrollo sostenible y una protección en el suminitro de energía. El plan de acción que se ha realizado por la
comisión constituye unas de las medidas de esa nueva politica energética que está respondiendo a esa necesidad

13
de impulsar las fuentes de energías limpias y renovables. La biomasa representa aproximadamente entre el 44%
y 65% de la energía renovable que se utiliza en la Unión Europea.

En el año 2005 la biomasa representaba el 4% del consumo de energía de la Unión Europea y como meta se
estimaba que para el año 2010 la utilización de la biomasa se estimará que se hubiese incrementado alrededor
de 150 millones de equivalentes de petróleo. La comisión europea estipula que los sectores en los cuales la
biomasa se puede utilizar como recurso principal son la obtección de calor, electricidad y transporte.
Puntualizando que el sector donde se utiliza mayor cantidad de biomasa es en la obtención de calor. El sistema
que se usa para este sector es fácil y barato desde un punto de vista tecnólogico, sin embargo ese en este mismo
sector es donde se avanza lentamente en la proporción de biomasa. Para poder luchar contra esto, la comisión
europea considera ciertas medidas:
 Nuevas normas para la utilización de fuentes de energía limpias para la obtención de calor.
 Cambiar la directiva para la eficiencia de la energía en los edificios.
 Hacer investigaciones y estudios para poder solucionar los problemas en la eficiencia de las calderas de
los hogares que utilizan biomasa, así como tomar medidas para reducir la contaminación de estás.
Para corregir esta situación, la Comisión contempla varias medidas:
Adoptar nuevas normas que regulen específicamente la utilización de las fuentes de energía renovables para la
calefacción.
Modificar la Directiva relativa al rendimiento energético de los edificios;
Realizar un estudio sobre la mejora del rendimiento de las calderas domésticas alimentadas con biomasa y sobre
la reducción de la contaminación.
Parece, por otra parte, que la calefacción urbana (colectiva) se presta más que la individual a la utilización de
combustibles renovables. Se trata, pues, de favorecer su utilización haciéndola más competitiva, rentable y
cómoda.
Como destaca la Comisión, las energías renovables ofrecen no pocas posibilidades en materia de producción
de electricidad. Para que la biomasa se desarrolle en este sector de la mejor forma posible, parece que la atención
debe centrarse en la aplicación de la Directiva relativa a la promoción de la electricidad generada a partir de
fuentes de energía renovables.
Al igual que el de la producción de electricidad, el sector del transporte está cubierto por la normativa
comunitaria. Se trata de la Directiva relativa al fomento del uso de biocarburantes u otros combustibles
renovables en el transporte.
En cumplimiento de sus disposiciones, la Comisión proyecta presentar un informe sobre la aplicación de esa
Directiva con vistas a su posible revisión. Dicho informe abordará las cuestiones siguientes:
La fijación de objetivos nacionales para el aumento de la cuota de mercado de los biocarburantes;
La imposición de requisitos para este producto;
El establecimiento de un sistema de certificados de conformidad con las normas vigentes para el producto.
Por lo que se refiere al mercado de vehículos, la Comisión presentará una propuesta normativa para impulsar la
adquisición pública de «vehículos limpios». Además, la futura estrategia para la industria del automóvil, que se
inició en el 2006, contempla diversas medidas relacionadas con:
 La utilización de biocarburantes.
 La creación de incentivos fiscales.
 La información a los consumidores.
 La reducción de los atascos.

14
1.5.2. Marco Legislativo Europeo
Normativa sobre Impacto Ambiental
•Directiva 85/337/CEE del Consejo, de 27 de junio de 1985, relativa a la evaluación de determinados proyectos
públicos y privados sobre el medio ambiente.
•Directiva 96/61/CE (IPCC), relativa a la prevención y control integrados de la contaminación.
•Directiva 97/11/CE del Consejo de 3 de marzo de 1997 por la que se modifica la Directiva 85/337/CEE relativa
a la evaluación de las repercusiones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente.
•Normativa sobre Energía, Renovables y Residuos
•Directiva 1999/31/CE del Consejo, de 26 de abril, relativa al vertido de residuos.
•Directiva 2000/76/CE, de 4 de diciembre, sobre icineración de residuos.
•Directiva 2001/77/CE del Parlamento y del Consejo de 27 de septiembre, relativa a la promoción de la
electricidad generada a partir de fuentes de energía renovables en el mercado interior de la electricidad.
•Propuesta de Reglamento del Consejo de 21 de enero de 2003 por el que se establecen disposiciones comunes
aplicables a los regímenes de ayuda directa en el marco de la política agrícola común y por el que se instauran
regímenes de ayuda a los productores de determinados cultivos.
•Directiva 2003/30, de 8 de mayo, relativa al fomento del uso de biocarburantes u otros combustibles renovables
en el transporte.
•Decisión 2003/33/CE del Consejo, de 19 de diciembre de 2002, por la que se establecen los criterios y
procedimientos de admisión de residuos en los vertederos con arreglo al artículo 16 y al anexo II de la Directiva
1999/31/CE.
•Directiva 2003/54/CE de 26 de junio, sobre normas comunes para el mercado interior de la electricidad y por
la que se deroga la Directiva 1996/92/CE.
•Directiva 2004/8/CE de 11 de febrero, relativa al fomento de la cogeneración sobre la base de la demanda de
calor útil en el mercado interior de la energía y por la que se modifica la Directiva 1992/42/CEE.
Normativa sobre Prevención y Contaminación Atmosférica
•Directiva 84/360/CEE del Consejo, de 28 de junio, relativa a la lucha contra la contaminación atmosférica
procedente de las instalaciones industriales.
•Directiva 88/609/CEE del Consejo, de 24 de noviembre, relativa a la limitación de emisones a la atmósfera de
determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de combustión.
•Directiva 89/369/CEE del Consejo de 8 de junio, relativa a la prevención de la contaminación atmosférica
procedente de las instalaciones nuevas de incineración de residuos sólidos urbanos.
•Directiva 96/62/CE del Consejo, de 27 de septiembre, sobre evaluación y gestión de la calidad del aire.
•Directiva 2001/80/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre, sobre limitación de emisiones
a la atmósfera de determinados agentes contaminantes procedentes de grandes instalaciones de combustión.
•Directiva 2003/87/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de octubre, por la que se establece un
régimen de derechos de emisión de gases de efecto invernadero en la Comunidad y se modifica la Directiva
96/61/CE.
•Decisión Nº 280/2004/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de febrero, relativa a un mecanismo
para el seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad y para la aplicación del
Protocolo de Kyoto.
•Decisión de la Comisión 2004/156/CE, de 29 de enero, por la que se establecen directrices para el seguimiento
y la notificación de gases de efecto invernadero de conformidad con la Directiva 2003/87/CE.
•Decisión de la Comisión 2004/224/CE, de 20 de febrero de 2004, por la que se establecen las medidas para la
presentación de información sobre los planes o programas previstos en la Directiva 96/62/CE del Consejo en

15
relación con los valores límite de determinados contaminantes del aire ambiente.
•Directiva 101/2004, de 27 de octubre por la que se modifica la Directiva 2003/87/CE y se establece un régimen
para el Comercio de Derechos de Emisión de Gases de Efecto Invernadero en la Comunidad, con respecto a los
mecanismos de Proyectos del Protocolo de Kyoto.

1.5.3. Situación de algunos países relevantes


Algunos países como Suecia y Finlandia presentan una situación especial.

Suecia

En Suecia las prácticas forestales están reguladas por la Ley de Bosques o Forest’s Act y por el llamado Comité
Director Forestal.
En los últimos años se han endurecido las condiciones a respetar durante las prácticas forestales (talas, aclareos
o limpiezas), ante las demandas sociales de alto nivel de conservación del patrimonio natural y las exigencias
impuestas por las administraciones responsables.
Se admite generalmente que la corta y extracción de las copas y ramajes de los árboles no utilizables por la
industria maderera después de la tala, tiene un impacto mínimo y aceptable sobre los ecosistemas de los bosques
y la biodiversidad.
Deben de respetarse las zonas protegidas y los llamados «hábitats» que corresponden a bosques húmedos o
bosquetes de especies caducifolias, y las zonas de colinas, barrancos y zonas colindantes con los cursos de agua
y los límites de los bosques.
También deben respetarse los árboles caídos y en proceso de descomposición, hábitat favorable para líquenes,
musgos y hongos así como las acículas de las confieras que cubren el suelo.

Finlandia

Finlandia es el país con las compañías de mayor tamaño a nivel mundial entre las dedicadas a la gestión de
biomasa forestal para uso energético.
La mayoría de las Centrales (Thermal o Power Plants) están preparadas para recibir y utilizar diversos
combustibles: gas natural, carbón, biomasa forestal residual y otros residuos de madera, etc.
Finlandia considera que el principal motivo para la promoción de la generación de energía a partir de sub-
productos y residuos forestales es la protección del medio ambiente. La razón principal es la reducción de las
emisiones de gases de efecto invernadero.
La biomasa forestal es un combustible casi neutral, puesto que el carbón fluye en un circuito cerrado y la energía
empleada en su producción es sólo un 3% de la energía generada. Sin embargo la producción de bio-
combustibles a partir de residuos forestales debe estar de acuerdo con los «códigos de buenas prácticas y
principios de sostenibilidad forestal ambiental y socio-económica».
En el modelo finlandés de explotación forestal, los bosques sometidos al proceso de explotación maderera tienen
habitualmente un ciclo de vida de aproximadamente 70 años, obteniéndose biomasa forestal residual en los dos
aclareos (10-20 t/ha) y en la tala final (15-30 t/ha), aprovechándose todas las partes del árbol: copas para la
industria del papel, fuste para la industria maderera, ramas para tablero o bioenergía y tocones para bioenergía.

16
1.6. Biomasa en España
España es un país altamente dependiente de los combustibles fósiles. El peso del petróleo en el consumo de
energía primaria (48,8%) es superior a la media europea, y el gas natural supone un 24% del consumo total de
energía primaria.

Figura 1.6-1 Consumo de energía primaria en España en 2010 (en Ktep) y Peso de cada recurso renovable en
los consumos de energías primarias.

No obstante, el aumento de la cuota de las energías renovables en el mix energético de los últimos años ha
supuesto que, por primera vez en el año 2009, la energía procedente de fuentes renovables consumida superara
a la generada por carbón.
En cuanto a las fuentes de energía renovables, la cuota del 9,4% que representan en el consumo de energía
primaria en España se reparten entre la biomasa y los residuos en un 41,5%, la energía eólica en un 25,5%, la
hidráulica en un 18,1%, los biocarburantes en un 8,5%, la energía solar un 5,3% y la geotermia un 0,1%.
En España, el recurso renovable que más se utiliza, tanto en términos de energía final, es, con bastante diferencia,
la biomasa y los residuos.
España ocupa el sexto lugar en la UE, en cuanto a producción de energía primaria a partir de biomasa sólida,
tras Alemania, Francia, Suecia, Finlandia y Polonia. Sin embargo, si atendemos a la producción de energía
primaria a partir de biomasa sólida, pero en producción por habitante (en tep) en la UE, España ocupa el lugar
18, con una tasa de 0,013 que está por debajo de la tasa que se obtiene para el conjunto de la UE, que es de
0,158, y muy lejos de la tasa que tiene Finlandia con un 1,435.
En la actualidad la mayor parte de los 3.655 ktep de consumo térmico final de biomasa en España proviene del
sector forestal, utilizándose en sector doméstico, mediante sistemas tradicionales poco eficientes (uso de leñas)
y en industrias forestales para consumo térmico o cogeneración. Existe una potencia eléctrica instalada de 533
MW abastecida con residuos de industrias agroforestales y restos de cultivos agrícolas principalmente.
Ante la situación actual de crisis económica, el sector de la biomasa puede suponer un paliativo a sus efectos:
como generadora de energía, de empleo y de beneficios ambientales.

17
1.6.1. Plan de Energías renovables 2011-2020
A finales de 2010 se presentó el Plan de Energías Renovables (PER) 2011-2020 en España, que sustituía y
actualizaba el anterior PER 2005-2010. Con posterioridad a esta presentación, el nuevo Gobierno de España, en
la primera medida legislativa que tomó (Real Decreto-ley 1/2012, de 27 de enero) procedió a suspender los
procedimientos de preasignación de retribución y a suprimir los incentivos económicos para nuevas
instalaciones de producción de energía eléctrica a partir de cogeneración, fuentes de energía renovables y
residuos.
La Directiva 2009/28/CE estableció, como objetivo obligatorio, alcanzar una cuota del 20% de energía
procedente de fuentes renovables en el consumo total de energía de la UE en 2020; y como objetivo vinculante,
alcanzar un mínimo del 10%, para todos los Estados miembros, con relación al porcentaje de biocarburantes
sobre el conjunto de los combustibles de transporte (gasóleo y gasolina) consumidos en 2020, condicionado a
que la producción de estos fuera sostenible.
Con respecto a los objetivos del PER 2005-2011, la contribución global de las energías renovables al consumo
total de energía primaria ascendió al 11,5% del total, lo que sobre los objetivos finales (12%) supuso un
cumplimiento del 96%.
En cambio, al inicio del periodo 2011-2020, con las subidas de las exigencias para energías renovables en
general, y para biomasa en concreto, se está muy lejos del cumplimiento del objetivo final del 20%
En el Informe de Sostenibilidad Ambiental del Plan de Energías Renovables 2011-2020 se presentan los
resultados de un estudio sobre los potenciales de la biomasa de origen no industrial en España: cultivos
energéticos, herbáceos o leñosos, y restos de origen forestal y agrícola.
En dicho estudio, las superficies consideradas como disponibles para producir biomasa se obtienen teniendo en
cuenta criterios tales como la no interferencia con los mercados de alimentos, la sostenibilidad de los sistemas
productivos y limitaciones en el uso del agua de riego. Se excluyen del estudio las praderas con usos ganaderos
extensivos tradicionales y se establecen restricciones para el uso de restos de cultivos, existiendo unos
porcentajes de restitución de los mismos al suelo.

Tabla 1–1. Potenciales de la biomasa de origen no industrial en España

18
1.6.2. Plan de Energías renovables 2011-2020
Dos años después del inicio del Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010, se aprobó el Real Decreto
661/2007 por el que se regula la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial.
Esta norma supuso una verdadera apuesta por el fomento de las energías renovables en España, al revisar
completamente la regulación de las actividades de producción de energía eléctrica con fuentes no
convencionales.
El anterior PER 2005-2010 presentaba un objetivo de crecimiento de potencia instalada en generación de
electricidad a partir de biomasa sólida en España de 1.695 MW (pasando de 344 MW en 2004, a 2039 en 2010).
Para poder alcanzar tal objetivo se pusieron en marcha tres elementos: un programa de co-combustión, un
incremento de la retribución a la electricidad generada en instalaciones de biomasa eléctrica y actuaciones de la
Comisión Interministerial de la Biomasa para dinamizar el mercado potencial.
Sin embargo, en marzo de 2011 la potencia instalada en España de biomasa supone un cumplimiento de los
objetivos del PER para 2010 de tan sólo el 41%. Según los cálculos realizados por la Comisión Nacional de la
Energía (CNE), para alcanzar el 85% de la potencia objetivo del PER se necesitarían 174 meses, a contar desde
el mes de marzo de 2011, y para cumplir con el 100% de la potencia objetivo, 233 meses.
Para el caso de la biomasa, el PER establece una serie de objetivos que se basan, primero, en la evaluación del
potencial de producción de biomasa en España, enfrentado a un escenario de futuro de evolución del consumo.
Esta evolución se basa en un una serie de hipótesis iniciales para el consumo de la biomasa térmica y eléctrica.
El consumo de biomasa térmica alcanzaría los 4.203 ktep en 2020, mayoritariamente en la industria de pasta y
papel, minerales no metálicos, alimentación y aportaciones de industrias de la madera, corcho y muebles.
El consumo de la biomasa eléctrica tendría lugar en centrales de generación con biomasa y en centrales de
cogeneración asociadas a la producción térmica fundamentalmente, en industrias de pasta y papel, de madera,
corcho y muebles, fábricas de pellets e industria agroalimentaria, con un incremento de potencia de 299 MW
para 2020.
El Plan expone el potencial de producción energética a partir de la biomasa actual procedente de las masas
forestales existentes y de los cultivos agrícolas actuales y elaborando hipótesis correspondientes para la posible
implantación de cultivos energéticos forestales, en suelo forestal no arbolado, y la posible sustitución de cultivos
agrícolas, tradicionales por cultivos energéticos (herbáceos y leñosos).

Figura 1.6-2. Almacenamiento de biomasa en una instalación de biomasa

19
Un ejemplo claro de que la biomasa tiene cada vez más peso es el incremento del número de instalaciones de
este tipo de energía renovable.
El último dato disponible muestra, que en el año 2015, había 160.036 instalaciones de biomasa en España. Un
aumento de 25 puntos porcentuales si lo comparamos con el año anterior, donde la cifra era de algo más de
127.000.
Si en tan solo 8 años se ha pasado de no llegar a 10.000 instalaciones y en el 2015 ya se superan las 160.000,
está claro que evolución y el aumento de la biomasa en nuestro país es un hecho constatable y claramente visible.

Figura 1.6-3. Evolución número de instalaciones de biomasa en España

Figura 1.6-4. Evolución potencia estimada de biomasa en España (kW)

20
Una consecuencia clara del incremento en el número de instalaciones es la mejora en la potencia estimada de
biomasa.
La potencia total instalada estimada para España era de 7.276.992 kW en el año 2015. Comparándolo con el
periodo anterior, la potencia total instalada se incrementó un 21,7% respecto a 2014, donde la estimación de kW
era de algo menos de 6 millones.
Como se puede observar en el gráfico, el aumento del peso de la biomasa en esta métrica crece de una forma
geométrica, es decir, constante durante los años.
El crecimiento que ha experimentado la biomasa en cuanto a potencia total instalada desde el año 2008 hasta el
último dato facilitado del 2015 ha sido de un 381%, pasando de 1.510.022 kW a más de 7.200.000.

Figura 1.6-5. Evolución energía generada en España (GWh)

Por último, pero no menos importante, analizaremos la evolutiva durante los últimos 8 años de la energía
generada mediante biomasa en España.
Como las dos métricas anteriores, el crecimiento es constante a lo largo de los años siendo el 2015, con 12.570
GWh, el año de mayor volumen de GWh. Un 20,24% más que en 2014. El incremento de la energía generada
por biomasa desde 2008 ha sido de un 318%.
La integración de la biomasa entre las fuentes de energía principales de nuestro país sigue su curso de manera
constante. Para ver claramente su positiva evolución solo hay que mirar a los datos de 2008.
En ese periodo había 9.556 instalaciones de biomasa que generaban una energía estimada de 3.002,3 GWh con
una potencia estimada de 1.510.022 Kw y en 2015, último dato disponible, ha pasado a 12.570 GWh de energía
generada, 160.036 instalaciones y 7.276.992 Kw de potencia estimada.
Andalucía cuenta con una importante riqueza biomásica, en gran parte procedente del cultivo del olivar y de sus
industrias derivadas. El aprovechamiento energético de esta biomasa permite la sustitución de combustibles
fósiles, un mayor autoabastecimiento y diversificación energética, y contribuye al mantenimiento de la actividad
en zonas rurales.

21
1.7. Biomasa en Andalucía
1.7.1. Biomasa del olivar
Andalucía mantiene una superficie de cultivo de olivar prácticamente constante alcanzando aproximadamente
las 1.500.000 hectáreas de olivar. Los avances en las técnicas agrícolas y la puesta en riego han tenido como
resultado que las medias productivas de aceite de oliva, estén en constante ascenso. En el decenio 1996-2005 la
media de aceite de oliva fue de 771.491 toneladas y el decenio 2006-2015 ascendió a 999.498 toneladas.
Además, este cultivo y sus industrias derivadas generan una serie de subproductos con un contenido energético
importante. Mediante una tecnología adecuada, puede obtenerse a partir de ellos tanto energía térmica como
eléctrica e incluso biocarburantes para el transporte. Los subproductos susceptibles de valorización energética
son el orujo, orujillo, el hueso de aceituna, la hoja de almazara y la poda de olivar. El balance de masas del
proceso de la industria del aceite se muestra en la siguiente imagen:

Figura 1.7-1. Balance de masas en la industria del aceite

A continuación, se describen cada uno de ellos, su obtención, potencial, características generales y


aprovechamiento actual.

1.7.2. Orujo
El proceso de obtención del aceite de oliva en las almazaras, principalmente por centrifugación y en un reducido
número por prensado, genera como subproducto el orujo. Por cada tonelada de aceituna procesada se obtiene
aproximadamente 0,27 toneladas de aceite de oliva y 0,73 toneladas de orujo. Es decir, una campaña media
genera unas 3.000.000 t/año de orujo con una humedad aproximada del 60%-65%. El orujo generado en las
almazaras se almacena en balsas para su procesado posterior, que puede tratarse de un proceso físico de segunda
centrifugación, también llamado repaso y/o un proceso químico en las extractoras, obteniéndose aceite de orujo.
Una opción alternativa a la extracción es destinar el orujo repasado a la producción de energía eléctrica, previo
secado hasta una humedad aproximada del 40% para facilitar la combustión del mismo. Aproximadamente el
30% del orujo generado en Andalucía se somete a este proceso.

22
Figura 1.7-2. Balsa de orujo en extractora

1.7.3. Orujillo
El orujo, una vez secado y sometido al proceso de extracción de aceite, se transforma en orujillo. Se trata de un
subproducto con una humedad media aproximada del 10%, que tiene unas buenas propiedades como
combustible, con un poder calorífico en torno a 4.200 kcal/kg en base seca, y que puede utilizarse tanto para
generación de energía térmica en industrias como para generación de energía eléctrica.
Una parte del orujillo generado en las extractoras se autoconsume en la propia instalación, tanto en el secado del
orujo como en calderas para generación de vapor para el proceso.

Figura 1.7-3. Orujo secado

En algunos casos, y de forma cada vez más frecuente, el secado en las extractoras se realiza mediante
cogeneración con gas natural, lo que supone para las extractoras una fuente de ingresos adicional por venta de
la energía eléctrica producida. La cogeneración implica un menor autoconsumo de orujillo en la extractora, lo
que hace que quede disponible para otros usos. En una campaña media en Andalucía se generan unas 1.200.000
t/año de orujillo. El consumo de orujillo en las plantas andaluzas de producción eléctrica en el año 2015 ascendió
a 542.000 toneladas y el autoconsumo térmico en la propia industria supuso más de 289.000 toneladas, que son
variables en función de la campaña, lo que indica que en una campaña media puede existir una disponibilidad
aproximada de 300.000-350.000 t/año, para otros usos térmicos y para exportación.

23
1.7.4. Hueso de aceituna
La aceituna está compuesta por un 85% de pulpa y un 15% de hueso. Debe diferenciarse entre el hueso generado
en las industrias de aderezo de aceituna de mesa y el obtenido en el proceso de obtención de aceite de oliva y de
orujo. Las industrias de aderezo deshuesan aproximadamente el 80% de la aceituna que procesan, para
comercializar la aceituna sin hueso, este hueso con el “tapín” se vende a extractoras para extraer el aceite que
contiene el “tapín” y entra en la cadena del orujo. Respecto a la aceituna destinada a obtención de aceite de oliva,
el 70% del orujo se deshuesa tras la molturación, mediante un proceso de separación pulpa-hueso, bien en la
almazara o bien en la extractora. En este caso se obtiene el hueso triturado, en una cantidad de unas 360.000
t/año.

Figura 1.7-4. Hueso de aceituna de un almacén

Figura 1.7-5. Detalle de hueso de aceituna Figura 1.7-6. Separación de hueso de aceituna

El hueso es un combustible de unas características excelentes: elevada densidad, humedad media del 15%,
granulometría muy uniforme y poder calorífico de 4.500 kcal/kg en base seca. Es muy adecuado para usos
térmicos, tanto en el sector industrial como doméstico y residencial debido a su buen manejo, las bajas emisiones
de partículas en su combustión y sus condiciones inodoras. Tradicionalmente se ha utilizado en calderas de
industrias del olivar, tanto almazaras como extractoras, así como en otros sectores como el cerámico, granjas,
etc. Aunque en la actualidad cobra cada vez más importancia los usos en el sector doméstico y residencial para
suministro de agua caliente sanitaria y calefacción. La tecnología ha experimentado un gran avance, tanto en el
rendimiento obtenido así como en el control de emisiones y niveles de confort y facilidad de manejo. Para
facilitar el acopio de combustible para estos sectores, se está comercializando el hueso en sacos de 15 kg, de
fácil distribución y manejo, óptimo para su uso en el sector doméstico, y con un precio considerablemente menor
al de otros combustibles de similares prestaciones, como el pellet de madera.

24
1.7.5. Hoja de olivo
Durante el proceso previo de limpieza de la aceituna procedente del campo para su obtención de aceite se separa
una cantidad considerable de hoja de olivo que suele representar el 8% de la aceituna molturada, y el uso para
alimentación ganadera se encuentra limitada por el mal sabor que le confiere el zumo de la aceituna, aunque es
una de las aplicaciones más frecuentes. En la actualidad hay plantas de generación eléctrica que la emplean
como combustible. 2.1.5. Poda de olivar El olivar destinado a aceituna de mesa debe ser podado cada año,
mientras que el destinado a la obtención de aceite de oliva se poda cada dos años. Como media, puede
considerarse que 1 ha de olivar genera 3 toneladas de poda, por lo que de media se generan más de 2.000.000
de toneladas de poda al año. La contribución energética del olivar podrá incrementarse de manera importante
valorizando adecuadamente la poda y la hoja de almazara, ya que tanto orujos, orujillo y el hueso, se vienen
empleando casi en su totalidad en proyectos energéticos. El uso energético de la poda ha estado ligado
tradicionalmente al empleo de la leña como combustible doméstico. Sin embargo, durante la última década, el
uso de la poda de olivo como combustible en forma de astilla experimentó un notable incremento debido a
mejora de la retribución económica de los residuos agrícolas para generación de electricidad en el RD 661/2007
y a la necesidad de introducir nuevas fuentes de biomasa en plantas de generación eléctrica existentes y en
previsión de nueva construcción En la actualidad, la retribución a las renovables, cogeneración y residuos se
regula por el Real Decreto 413/2014, de 6 de junio, por el que se regula la actividad de producción de energía
eléctrica a partir de fuentes de energía renovables, cogeneración y residuos; que establece el nuevo régimen
retributivo de las renovables, basado en la percepción de unos ingresos obtenidos por la venta de la electricidad
al mercado, más una retribución adicional que se calcula mediante una serie de parámetros estandarizados
conforme a las tecnologías existentes en el mercado (estos parámetros los contempla la Orden IET/1045/2014,
de 16 de junio). Supone un cambio radical en el tratamiento retributivo de la electricidad generada con las
energías antes incluidas en el denominado régimen especial. Antes estas energías recibían una prima que se
sumaba a la retribución del mercado que recibían las tecnologías del régimen ordinario, ahora, con este Real
Decreto, se elimina la separación entre el régimen ordinario y el especial, y se les otorga a las renovables,
cogeneración y residuos, una retribución específica en el caso de que se considere necesario para que alcancen
una “rentabilidad razonable” (según lo que denominan una empresa eficiente y bien gestionada). Todo ello ha
contribuyó a desarrollar este incipiente sector, que incluye a empresas de fabricación y distribución de
maquinaria agrícola, adaptada y/o específica al procesado y acopio de biomasa en campo, a las empresas de
servicio agrícola, a empresas comercializadoras de biomasa, y por supuesto a promotores y consultores
energéticos. 9 Aun así, el uso actual de este tipo de biomasa solo alcanza el 20% de todo su potencial, y hay
además grandes diferencias en cuanto a zonas geográficas, que determina que en algunas comarcas su
aprovechamiento sea inexistente. Esto se debe a que su desarrollo depende de la demanda y el consumo que de
ella se realice, y en la actualidad este consumo está ligado casi exclusivamente de las plantas de generación
eléctrica con biomasa, por lo que en aquellas zonas donde no hay posibilidad de venta, la quema y el aporte al
suelo siguen siendo las únicas opciones del agricultor.

1.7.6. Maquinaria disponible


El mercado de maquinaria para la logística de la biomasa del olivar permite adecuarse a casi la totalidad de las
casuísticas posibles. La maquinaria empleada comúnmente en la logística del olivar es la siguiente:
- Máquinas de acondicionamiento: engloba aquellos sistemas de acondicionamiento que ya están siendo
utilizados por el agricultor para la eliminación tradicional (quema o incorporación al terreno). Incluyen máquinas
hileradoras, máquinas para la saca de biomasa y cabezales para tocones.
- Máquinas trituradoras móviles: con esta operación se persigue una reducción del tamaño de la poda en la propia
parcela que facilite el transporte y almacenamiento de la astilla conseguida. Inicialmente se consideró que la
máquina utilizada debería conseguir un tamaño de astilla adecuado para ser introducida directamente en caldera,
para lo cual sería necesario una mayor potencia de trabajo; sin embargo y debido a que casi todas las plantas de
generación eléctrica o de producción de combustible disponen de trituradoras fijas para acondicionar la astilla,
hoy puede considerarse más interesante una máquina que consiga el mayor rendimiento horario, frente a
conseguir una astilla de menor tamaño. Entre estas máquinas se encuentran las desbrozadoras, astilladoras de
alimentación manual con chimenea, astilladoras autoalimentadas, astilladoras de cultivos energéticos y
máquinas trituradoras transportables. La oferta es muy elevada con 49 fabricantes y 29 distribuidores en el
25
territorio nacional.
- Máquinas astilladoras fijas: Mediante este proceso se reduce y homogeneiza el tamaño de la astilla,
acondicionando la biomasa de manera previa a la entrada en caldera o proceso de obtención de biocombustible.
Pueden diferenciarse entre astilladoras fijas y molinos.
- Máquinas empacadoras: la alternativa al astillado para retirar la poda del campo es el empacado, mediante el
cual se consigue mayor densidad con lo que se ahorran costes de transporte y facilita la manipulación y
almacenamiento en planta, sin embargo, este ahorro tiene que compensar el sobrecoste del astillado en planta
con una máquina adecuada para ello, además de tratarse de máquinas con elevado coste de inversión. En general
esta opción se plantea más en residuos forestales que en arbóreos agrícolas. Las opciones son empacadoras
móviles, 10 empacadoras transportables y empacadoras fijas. Exceptuando las empacadoras de herbáceos se han
localizado 16 fabricantes y 10 distribuidores de este tipo de maquinaria.

Figura 1.7-7. Máquina trituradora de poda Figura 1.7-8. Detalle de astilla poda olivar

1.7.7. Residuos agrícolas


Se incluyen en esta denominación todos los residuos que se generan directamente en el campo tras la cosecha
del producto. Dependiendo del cultivo se pueden agrupar como residuos de cultivos leñosos que incluyen la
poda de los árboles frutales, cítricos, vid y olivar; y residuos de cultivos herbáceos, que están formados por los
restos que quedan después de la cosecha. Se utilizan principalmente para alimentación animal, se incorporan al
terreno o se queman. Los cultivos con mayor potencialidad o disponibilidad de biomasa son aquellos que:
• Cuentan con una elevada densidad energética superficial, es decir, producen una gran cantidad de biomasa por
unidad de superficie.
• No tienen usos alternativos de gran viabilidad económica, como puede ser la alimentación animal. Por ejemplo,
en Andalucía, la paja de cereal no es considerada como potencial de biomasa precisamente por este motivo, sin
embargo en otras comunidades autónomas la paja si se emplea como combustible.
• Existe una superficie importante de cultivo y se encuentra relativamente concentrado.
• Su eliminación de la zona de cultivos supone un coste para el agricultor.
• Actualmente existen tecnologías capaces de obtener la biomasa a un precio competitivo.
El aprovechamiento energético de los residuos agrícolas presenta las ventajas de todas las energías renovables
y algunas específicas asociadas al propio residuo agrícola, aplicables también a los residuos forestales. Los
inconvenientes del aprovechamiento energético de los residuos se encuentran asociados principalmente a la
logística.
Los cultivos agrícolas con mayor potencialidad en Andalucía y sus principales características energéticas se
detallan en la siguiente tabla:

26
Tabla 1.7-1. Características energéticas según el tipo de cultivo

Tabla 1.7-2. Características energéticas según el tipo de cultivo

27
1.7.8. Residuos forestales
Los residuos de origen forestal pueden dividirse en: residuos de poda o residuos de corta. Los primeros provienen
de la necesidad de realizar tratamientos silvícolas para el mantenimiento y mejora de los montes y masas
forestales mediante talas, podas, limpieza de matorrales, etc. Estos trabajos generan unos residuos (leñas, ramas
y matorrales) que deben ser retirados del monte, pues son un factor de riesgo de grave importancia para la
propagación de plagas y de incendios forestales. Dentro de este grupo se incluyen la leña de encina y alcornoque,
que se utiliza para calefacción doméstica. También se incluyen la leña de pino que se utiliza en algunas zonas
para la elaboración de carbón vegetal.
El segundo grupo, los residuos procedentes de la corta de pies, se generan en la limpieza de los pies maderables,
y constituyen cerca de la tercera parte del árbol. Como en el caso anterior, si no se retiran pronto del monte se
convierten en factor de alto riesgo de incendios.
El hecho de que estos residuos se generen dentro de una actividad comercial puede permitir su recogida,
mejorando sus posibilidades de utilización en el campo energético. Se han evaluado como residuos forestales
potencialmente aprovechables los residuos de poda de encinas y alcornoques y la corta de pies del pino, chopo
y eucaliptos. La densidad energética media evaluada para dichos residuos es:

Tabla 1.7-3. Características según el tipo de residuo forestal

1.7.9. Residuos industriales


Se incluyen en este apartado los residuos generados en industrias agroalimentarias, pesqueras y forestales. La
mayor parte de los subproductos generados por dichas industrias no deben tener la consideración de residuos,
ya que en muchas ocasiones tienen un uso alternativo en el mercado como materias primas que encuentran
aplicaciones en otras industrias o sectores.
Los criterios empleados para la selección de biomasa industrial son:
 Que la industria genere un residuo biomásico con una adecuada aptitud energética
 Existencia de tecnologías capaces de obtener un biocombustible o que permita un aprovechamiento
energético a partir de dicho residuo
 Existencia de una importante cantidad de generación de residuos o en su defecto, que sea un sector
industrial muy concentrado en una comarca o localidad.
 Las industrias y residuos con mayor uso y potencial en Andalucía son:
28
 Extractoras, Almazaras y Entamadoras: orujo, hueso y hoja de olivo.
 Arroceras: cáscara de arroz.
 Desmotadoras: residuos de algodón.
 Cerveceras: bagazo de cerveza.
 Fábricas de muebles, envases y serrerías: astilla y serrín.
 Industrias cárnicas y mataderos: residuos cárnicos no MER.
 Fábrica de corcho: residuos del corcho.
 Conserveras de pescado: resíduo pescado.
 Fábricas de biodiesel: glicerina.
 Industria del vino: residuos del vino.
 Industria de frutos secos: cáscara de frutos secos.
 Fábricas de pasta de papel.

1.7.10. Residuos ganaderos


Los residuos ganaderos son la mezcla resultante de los excrementos del ganado y del material sobre el cual se
recogen. Los excrementos pueden ser líquidos y sólidos y sus características dependerán de:
•El tipo de ganado
•El tipo de alojamiento
•El tipo y cantidad de la cama
•El grado de dilución del agua
•De la alimentación
Los residuos ganaderos se han empleado tradicionalmente en las explotaciones agrícolas como fertilizante
orgánico, sobre todo en el caso de las explotaciones extensivas; sin embargo, en zonas de concentración de
explotaciones intensivas, la elevada tasa de generación de residuos con alta cargas contaminantes, la ausencia
de superficie de parcelas suficiente para aplicar la totalidad del residuo o la imposibilidad técnica, hace que se
precise una gestión adecuada de reducción de contaminantes distinta del uso como fertilizante. Una de las
técnicas más conocidas para la gestión de residuos ganaderos y que genera un biocombustible es la producción
de biogás mediante la digestión anaerobia de los residuos.
Los residuos ganaderos susceptibles de aprovechamiento energético siempre que estos se generen en
explotaciones ganaderas intensivas son:
•Porcino: purines
•Vacuno: estiércol
•Avícola: gallinazas
•Otras especies (ovina, caprina)
En la siguiente tabla se muestran los ratios de conversión media de residuos generados:

29
Tabla 1.7-4. Ratios de conversión media de los residuos ganaderos

1.7.11. Residuos urbanos


Por residuos urbanos entendemos aquellos que se generan en un entorno urbano por las actividades cotidianas
del ser humano. Los residuos urbanos susceptibles de ser considerados biomasa y para los cuales se dispone de
tecnologías disponibles para su aprovechamiento son:
•Fracción orgánica de residuos sólidos urbanos. FORSU.
•Aguas residuales y lodos de depuradoras.
•Aceites vegetales usados.
•Residuos vegetales de parques y jardines.

1.7.12. Los cultivos energéticos


Los cultivos energéticos son cultivos específicos dedicados exclusivamente a la producción de energía. Las
características principales que los definen son su gran productividad de biomasa y su elevada rusticidad,
expresada en características tales como resistencia a la sequía, a las enfermedades, vigor, precocidad de
crecimiento, capacidad de rebrote y adaptación a terrenos marginales.
La existencia de una gran superficie cultivable con un futuro incierto tras las distintas reformas de la Política
Agraria, convierte a nuestra región en una zona con gran potencial para el aprovechamiento de los cultivos
energéticos que, puede suponer una alternativa a nuestros agricultores y una salida a la dependencia por los
combustibles fósiles. El éxito o fracaso de un cultivo depende de la disponibilidad de los factores necesarios
para su producción. Los insumos que pueden condicionar en mayor medida su desarrollo son la disponibilidad
de semilla o plantones para siembra y la de maquinaria agrícola específica. En Andalucía se han llevado a cabo
numerosas experiencias tanto públicas como privadas para el ensayo y producción de diferentes especias
herbáceas y arbóreas con fines energéticos, en las cuales se han evaluado tanto existen especies cultivadas
tradicionalmente como los cereales, el girasol, la colza y otras Brassicas, con una aptitud adecuada para la
producción de biocarburantes, como especies herbáceas y forestales para el aprovechamiento térmico y/o
eléctrico. Mención aparte merece el cultivo de microalgas que se vislumbra como una oportunidad para el
desarrollo de la Bioeconomía, mediante industrias capaces de producir alimentos, energía, fármacos,… a gran
escala; permitiendo la armonía entre población, territorio, uso de recursos y medio ambiente efectos producidos
en el proceso de crecimiento y transformación de estos organismos. Aún no hemos llegado a disponer de la
tecnología suficiente que posibilite un uso comercial de las microalgas para aplicaciones a gran escala como la
bioenergía, pero muchas son las personas, empresas, instituciones que están trabajando por conseguir esta meta.
El desarrollo de los cultivos energéticos puede dar lugar a la creación de nuevas Agroindustrias en un futuro
inmediato, entre las que cabe destacar: Agroelectricidad y Biorrefinerías. Características de los cultivos
energéticos Entre las características ideales que deben cumplir los cultivos energéticos cabe citar: - Tener altos
niveles de productividad en biomasa con bajos costos de producción. - Posible desarrollo en tierras marginales
o tierras retiradas de la producción de alimentos - Requerimiento de maquinaria agrícola convencional,
normalmente disponible por los agricultores, utilizable también para otros cultivos propios de la zona. - No
contribuir sensiblemente a la degradación del medio ambiente. 16 - Tener un balance energético positivo, es

30
decir, que la energía neta contenida en el biocombustible producido sea superior a la gastada en el cultivo y en
la obtención de los biocombustibles. - Posibilidad de recuperar fácilmente las tierras después de finalizar el
cultivo energético para realizar otros cultivos. - Adecuación de la naturaleza de la biomasa producida para su
utilización como materia prima para fabricación de biocombustibles o biocarburantes. - Optimización del
recurso agua Clasificación de los cultivos energéticos Existen distintas clasificaciones de los cultivos
energéticos, atendiendo en función de la naturaleza del cultivo (herbáceo y leñoso) del ciclo del cultivo (anual o
plurianual), y del tipo de aprovechamiento energético, que es la clasificación que se cita a continuación: -
Cultivos oleaginosos para la producción de aceite transformable en biodiesel (conjunto de ésteres metílicos o
etílicos de los ácidos grasos de los aceites vegetales) para sustitución del gasóleo de automoción. Entre ellos
primeros cabe citar el girasol, las brassicas, la soja y palma. No parece probable que en Andalucía se dedique
superficie agrícola a la siembra de cultivos alimentarios para la producción de biocarburantes - Cultivos
alcoholígenos para la producción de etanol utilizable en sustitución total o parcial de las gasolinas de automoción
o para la producción de aditivos antidetonantes exentos de plomo como el Etil-Terbutil-Eter (ETBE). Entre los
cultivos alcoholícenos destaca la remolacha y la caña de azúcar como cultivos clásicos y la pataca (Helianthus
tuberosus) y el sorgo azucarero (Sorghum bicolor) como nuevos cultivos prometedores para esta actividad. -
Cultivos lignocelulósicos para la producción de biocombustibles sólidos utilizables con fines térmicos,
principalmente para la producción de electricidad (agroelectricidad).
Cabe citar las especies leñosas cultivadas en alta densidad y corta rotación (pawlonia, eucaliptos, acacias o
chopos) y especies herbáceas de alta producción como el cardo de la especie Cynara cardunculus. Los productos
obtenidos por los cultivos energéticos son: semilla, grano, frutos y biomasa lignocelulósica (paja, cañote,
madera). Aunque tecnológicamente, es factible utilizar todos los productos para las tres aplicaciones energéticas
posibles: biocarburantes y usos térmicos o eléctricos, desde el punto de vista práctico y económico lo usual es
destinar la semilla, grano y frutos a la producción de biocarburantes, y la biomasa lignocelulósica (paja, cañote,
madera) a la producción de energía térmica y eléctrica. En la siguiente tabla se muestran los cultivos energéticos
más conocidos en el ámbito nacional, así como las biomasas obtenidas de cada uno de ellos.

Tabla 1.7-5. Cultivos energéticos más conocidos en el ámbito nacional

31
Existen otras especies herbáceas de crecimiento anual que pueden ser interesantes en Andalucía como cultivos
energéticos. Algunas de estas especies tienen otro aprovechamiento, aunque pueden tener interés como cultivos
energéticos por la cantidad de biomasa que generan.
Estas especies son:
- Hibiscus cannabinus Kenaf, aprovechamiento para papel
- Cáñamo aprovechamiento para textil y obtención de aceite para biocarburantes.
- Onopordum nervosum aprovechamiento energético.
- Triticales aprovechamiento para alimento ganadero.
- Arundo donax L. Caña Común.
- Nicotiana glauca R.C. Grahan Aerial.
- Miscanthus x giganteus. Cultivo energético en otros países de Europa.
- Salix (suace). Cultivo energético en otros países de Europa.
- Camelina sátiva. Obtención de aceite para biocarburantes

1.7.13. Los cultivos energéticos


El potencial de biomasa detectado en Andalucía asciende a 3.955 ktep.
Si se tiene en cuenta que el consumo de energía primaria en Andalucía en 2015 fue de 18.468,5 ktep significa
que el potencial de biomasa representa el 21,4 % de las necesidades energéticas en Andalucía.

Figura 1.7-9. Representación de potencial de biomasa en Andalucía

32
Figura 1.7-10. Representación de instalaciones de biomasa en Andalucía

La gráfica siguiente muestra gráficamente la distribución del potencial de biomasa en Andalucía según sea su
origen. Se puede observar que la mayor contribución de la biomasa en Andalucía proviene de los residuos
agrícolas:

Tabla 1.7-6. Clasificación de biomasa agrícola en Andalucía

Desglosando los residuos agrícolas se obtienen los siguientes datos, con lo que se obtiene que el olivar el
subgrupo que más aporta a la biomasa proveniente de residuos agrícolas en Andalucía:

33
Figura 1.7-11. Gráfico del origen de biomasa en Andalucía

1.7.14. Uso energético de la biomasa en Andalucía


La biomasa es una de las principales fuentes renovables en Andalucía y con mayores posibilidades de desarrollo.
Asimismo, es la fuente renovable que más aporta en términos cuantitativos a la estructura de la demanda
energética andaluza. A continuación, se expone la situación actual de los usos térmicos y eléctricos de la biomasa
en Andalucía.

1.7.15. Generación eléctrica con biomasa sólida


Andalucía lidera este sector en el ámbito nacional ya que, según los datos energéticos de 2015, la potencia
instalada de biomasa en Andalucía representa el 34,7% del total. En la actualidad hay 18 centrales de biomasa
eléctrica y cogeneraciones con biomasa en Andalucía con una potencia total instalada de 257,48 MW.

Figura 1.7-12. Potencia (KW) de las instalaciones de biomasa por provincias en Andalucía

El nuevo marco regulatorio para la generación de energía eléctrica con renovables, y en particular con biomasa,
que establece cambios radicales en la retribución de la energía generada y suprime las retribuciones específicas
para las nuevas instalaciones de renovables, ha supuesto en la práctica la paralización de los proyectos que se
encontraban en fase de promoción. El sector se mantiene a la espera de los procesos de concurrencia que

34
pudieran abrirse para asignación de estas retribuciones específicas en tecnologías que, como la biomasa eléctrica,
no han alcanzado los objetivos nacionales.
Entre las empresas promotoras, destacan por su actividad y experiencia en el sector Oleícola el Tejar, que cuenta
con 4 plantas que suman un total de 49 MW, y Valoriza Energía, que tiene e instalaciones que suponen 33,97
MW.
En cuanto a potencia instalada, el líder en el sector es ENCE, ya que sus tres plantas en funcionamiento suman
un total de 118 MW, contando así con el 46 % de la potencia total de biomasa de la región.
Respecto al consumo de biomasa eléctrica se muestra en la siguiente tabla la evolución de consumo de los
diferentes combustibles empleados, destacando el hecho del importante incremento de la biomasa forestal que
engloba tanto a los cultivos energéticos como a los residuos forestales.

Figura 1.7-13. Evolución del consumo de los tipos de combustibles

35
Figura 1.7-14. Plantas de generación de energía eléctrica con biomasa en funcionamiento

1.7.16. Biomasa y biogás de uso térmico


En Andalucía existe una gran tradición de uso térmico de la biomasa en el sector industrial, debido
principalmente a la existencia de industrias de aceite de oliva y al sector agroalimentario que son las fuentes de
biomasa (orujillo, hueso de aceituna, cáscara de frutos secos). La mayor parte del consumo de biomasa para usos
térmicos en nuestra región se realiza en las mismas industrias en las que se genera, especialmente las industrias
del olivar. Además de la producción en vapor en almazaras y extractoras, es muy importante el consumo de
orujillo para el secado de aceite de orujo en extractoras. Otros sectores que tradicionalmente consumen biomasa
son: aderezo de aceituna, envasadoras de aceite, industrias cerámicas, cementeras, mataderos e industrias
cárnicas, granjas avícolas y porcinas, industrias de la madera, fábricas de corcho. La biomasa es un combustible
muy rentable, con un manejo propio de un combustible sólido, y para la cual existe tecnología en el mercado
para su uso. El sector industrial es el que ha hecho uso de ella desde hace varias décadas tal y como ya se ha
expuesto anteriormente, sin embargo, en los últimos 10 años ha habido un crecimiento espectacular de
instalaciones en los sectores residencial 31 y de servicios, promovido en gran medida por la Orden de incentivos
para el desarrollo energético de la Junta de Andalucía, y por los Programas de Construcción Sostenibles
gestionados por la Agencia Andaluza de la Energía. El incremento de uso de la biomasa para calefacción y para
producción de agua caliente sanitaria en edificios ha supuesto asimismo una mejora en la calidad del combustible
destinado a estas instalaciones, que precisan de un combustible más limpio y con una granulometría homogénea
que permita la automatización de las instalaciones, a la par que se minimice la producción de cenizas y la emisión
de partículas o de olores no deseados.
La siguiente tabla muestra la evolución del consumo de biomasa.
Andalucía ocupa la primera posición nacional en consumo de biomasa para generación de energía térmica
2015 fue un año de consumo excepcionalmente bajo de biomasa para usos térmicos cifrándose en 518,17 ktep,
un 41% inferior al consumo experimentado en 2014 (875,05 ktep) que fue todo lo contrario un año record. La
razón de este bajo consumo ha sido la escasa campaña de aceituna del año 2014 y que motivó una disminución
de la demanda térmica en su procesado en 2015 para la obtención de aceite de oliva y aceituna de mesa; todo
ello unido a una temperaturas invernales excepcionalmente benignas, que ha hecho que las instalaciones de
calefacción hayan tenido menos uso que en años anteriores pese a haberse instalado por el programa de
construcción sostenible un importante número de instalaciones como veremos más adelante.

36
Aumento del consumo de pellets y hueso en el sector residencial y servicios: la biomasa es un combustible
rentable y cada vez más conocido, lo que ha posibilitado el aumento de las instalaciones en sectores hasta ahora
reservados a combustibles fósiles. En contraposición a esta tendencia ha disminuido la biomasa consumida en
el sector industrial debido a la caída de actividad, especialmente en el sector cerámico y ladrillero.

Tabla 1.7- 7. Consumo total en función del tipo de biomasa

1.7.17. El sector empresarial


La diversidad de actuaciones que engloba el sector de la biomasa, debido al gran número de formas energéticas
que representa (biomasa uso eléctrico y térmica, biogás uso eléctrico y térmico y biocarburantes) y a las distintas
actividades (ingenieria, promotoras, I+D+i, montaje y construcción, mantenimiento, explotación, operadores del
sector energético, distribución y/ó obtención de biocombustibles, etc) hace que las empresas que intervengan
sean muy diversas. Muchas de estas empresas son micro-Pymes e incluso poseen una estructura eminentemente
familiar, otras sin embargo son grandes empresas que operan en diferentes subsectores energéticos o bien en
otras actividades (construcción, operación de plantas industriales, etc). En Andalucía se cuenta con empresas
dedicadas a la fabricación de diferentes tipos de equipos que utilizan la biomasa en sus diferentes formas y usos
energéticos. Estas empresas se dedican a la fabricación de chimeneas, estufas, secaderos, hornos, calderas (desde
usos de ACS hasta vapor sobrecalentado para generación eléctrica). En la actualidad se está desarrollando una
actividad empresarial derivada de la instalación de equipos en el sector residencial y de servicios, muchos de
ellos al amparo de las posibilidades que ofrece la Orden de Incentivos Energéticos que facilita la puesta en
marcha de un gran número de estas instalaciones. Para el desarrollo de los proyectos de electricidad y
biocarburantes las empresas que participan son de mayor tamaño, asociándose en muchas ocasiones con los
proveedores de biomasa, bien industrias o cooperativas de segundo grado, bien agricultores.

37
1.7.18. Expectativas

El desarrollo y crecimiento de la energía de la biomasa se basa en la superación de barreras tecnológicas y de


incertidumbres legales y regulatorias.
Dentro de las barreras tecnológicas, es necesario optimizar tanto los procesos de conversión energética como la
puesta en marcha de estrategias de logística y manejo que posibiliten obtener nuevas biomasas, como pueden
ser los cultivos energéticos, las microalgas o aquellas biomasas de difícil manejo o de menor disponibilidad y
que en la actualidad no son viables desde el punto de vista técnico y económico. Así es imprescindible implantar
actuaciones en el campo del I+D+i que conlleve una actividad continua y estable en el tiempo, a fin de propiciar
un marco favorable para el desarrollo tecnológico. En este campo, en Andalucía, las actuaciones prioritarias
serían:

• Optimización obtención y uso de la biomasa olivar y otros residuos agrícolas y forestales


• Desarrollo cultivos energéticos y microalgas
• Desarrollo tecnológico de la gasificación
• Desarrollo tecnológico de los procesos de obtención de biocarburantes de segunda generación.
• Homologación y ensayo de equipos para usos térmicos.
• Desarrollo de las Biorrefinerías
En cuanto a las barreras regulatorias, los cambios en la retribución de la energía eléctrica introducidos en el RD
661/2007 mejoraron la rentabilidad de los proyectos, sin embargo el nuevo marco regulatorio para la generación
de energía eléctrica con renovables, y en particular con biomasa, que establece cambios radicales en la
retribución de la energía generada y suprime las retribuciones específicas para las nuevas instalaciones de
renovables, ha supuesto en la práctica la paralización de los proyectos que se encontraban en fase de promoción.
El sector se mantiene a la espera de los procesos de concurrencia que pudieran abrirse para asignación de estas
retribuciones específicas en tecnologías que, como la biomasa eléctrica, no han alcanzado los objetivos
nacionales.
No obstante, aún siguen siendo imprescindibles que se faciliten los procedimientos de conexión a red, que exista
normalización en cuanto a los equipos generadores de energía térmica y se asegure, mediante un procedimiento
de trazabilidad, la sostenibilidad de la biomasa y los procesos generados.
En este sentido, en Andalucía, en la Ley aprobada de fomento de las energías renovables y del ahorro y eficiencia
energética (Ley 2/2007, de 27 de marzo) establece como medidas:
• La regulación del aprovechamiento de la biomasa energética, así como la promoción del uso de la misma.
• La elaboración de planes de cultivos energéticos
• La regulación del aprovechamiento del biogás.
• La elaboración de un programa de biocarburantes.
• La regulación del uso de los biocarburantes en el transporte público.

38
2 OBJETO
Dada la creciente demanda de energía y la conciencia medioambiental las plantas de biomasa están registrando
una mayor importancia y gran crecimiento a nivel mundial.
Es por ello que este Proyecto se centrará en la protección contra incendios de una instalación de biomasa teniendo
en cuenta l a legislación europea y española vigente.
España Eco Energía es una empresa privada de energía con sede en Huelva, Andalucía que se centra en
desarrollar y construir su propia producción de energía descentralizada basada principalmente en energías
renovables y en la venta de electricidad y gas hacia los usuarios finales.
España Eco Energía está considerando la posibilidad de construir una planta de biomasa a energía para producir
energía eléctrica a la red y posiblemente para suministrar el calor del distrito a la ciudad de Huelva o a clientes
industriales.
El concepto del proyecto es el desarrollo de una planta de biomasa a energía que utiliza madera (pellets y astillas)
y pellets agro derivados como combustible principal y produce aproximadamente 50 MWe de capacidad
eléctrica.
La cuestión clave para el cliente es tener un diseño de planta de energía que ofrezca una alta eficiencia de la
planta aunado con una baja indisponibilidad de la planta, por lo que es clave una protección contra incendios
eficaz.
Teniendo en cuenta todo esto el objetivo de este proyecto es estudiar y diseñar las condiciones de protección
contra incendios de una instalación de biomasa de 50 MW cumpliendo con la normativa vigente y de la manera
más eficiente posible.
Los daños causados por un incendio en una instalación de biomasa pueden ocasionar numerosos daños
materiales y por tanto pérdidas económicas y lo que es irrecuperable pérdidas humanas por lo que un correcto
diseño de la protección contra incendios se convertirá en un pilar fundamental para el funcionamiento de una
instalación de biomasa.

39
3 TITULAR
Instalación Contra Incendios de una Planta de biomasa de 50 MW ubicada en Baena provincia de Córdoba
cumpliendo con la normativa Española y Europea vigente de la manera más eficiente posible.

40
4 SITUACIÓN
Para situar el trabajo en una zona concreta, se ha optado por la implantación de la central en Baena, en la
provincia de Córdoba concretamente sus coordenadas vienen dadas por (37°38'00.8"N 4°16'45.6"W), debido a
que dispone de unas condiciones óptimas en cuánto a ubicación ya que presenta una extensa superficie de
recursos forestales cercanos tanto del olivar como de árboles de pinar.
La ubicación del proyecto en el mapa y una vista general del área se muestran en las siguientes figuras.

Figura 4-1. Localización en el mapa

Figura 4-2. Vista general del área vista satélite

41
5 CONDICIONES MEDIOAMBIENTALES
5.1. Condiciones generales
Se supondrán las siguientes condiciones ambientales para el diseño y el rendimiento de la Planta:
 Altitud: 405 m
 Presión barométrica: 1020 hPa
 Requerimiento de seísmo: No hay riesgo de seísmo

5.2. Históricos climáticos regristrados en Baena (Córdoba)

Figura 5.2-1. Datos meteológicos de precipitaciones registrados en 2017

42
Figura 5.2-2. Datos meteológicos velocidad del viento registrados en 2017

Figura 5.2-3. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2017

43
Figura 5.2-4. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016

Figura 5.2-5. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016

44
Figura 5.2-6. Datos meteológicos temperatura media registrados en 2016

45
6 DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA
6.1. Concepto de la energía de la planta de biomasa
La planta de biomasa para que se diseñará la protección contra incendios utiliza pellets, astillas, orujillo, hueso
de aceituna y madera de olivo y pino de restos de poda y gránulos a partir de la agricultura como combustible
principal, produciendo aproximadamente 50 MWe de capacidad eléctrica en bruto.
La instalación de biomasa es una central de cogeneración que da lugar a energía eléctrica y térmica. La
cogeneración en la instalación de biomasa tiene una eficiencia global más alta. Es sistema muy eficiente ya que,
el calor que recibe la red térmica es el recibe en el proceso de generación de la electricidad y supone, por tanto,
el aprovechamiento del calor residual.
Teniendo en cuenta todo esto y aparte de la contribución de energía eléctrica a la red también es posible que se
pueda dar servicio de electricidad a los habitantes de la zona ya sea del ámbito industrial como del núcleo urbano
próximo para que sean usados para la calefacción y el agua caliente potable a través de una red de distribución
con un rendimiento que variará según las demandas térmicas del lugar.
Para que sea posible la obtención de energía se requiere utilizar los recursos agrícolas y forestales de los que se
disponen en ese lugar, se trata de la biomasa que tiene como origen las actividades del olivar como son la tala,
limpieza y podas necesarias para que el árbol pueda crecer de una manera saludable. En la recogida de la aceituna
se tienen otros tipos de residuos como son el hueso de la aceituna y el orujo que también son útiles como materia
prima para biomasa. Es importante también considerar los residuos forestales en forma de madera, ramas,
cortezas, astillas y pellets.
Estos residuos tienen la principal ventaja de tener una disponibilidad constante con la ecepción del hueso de
aceituna y orujillo que se dan en la temporada de recogida del fruto del olivar. En esta época se usa como materia
prima de biomasa las otras fuentes como son las astillas, madera y pellets.
Lo más interesante desde el punto de vista de la producción y obtención de energía es que la energía renovable
pueda estar disponible para que la demanda se cumpla y así dar el servicio que se requiere, algo que cumple a la
perfección la biomasa ya que en momentos donde otras fuentes de materia prima no están disponibles esta
energía limpia sí.
Los rasgos positivos y negativos de las materias primas que se usan en una instalación de biomasa están
reflejados en la tabla de a continuación:

46
Tabla 6.1-1. Ventajas e inconvenientes de las materias primas utilizadas en la instalación de biomasa

En la instalación para que se va a diseñar la instalación contra incendios se utiliza como combustibles astillas
procedentes de la madera del olivo y pino, pellets, orujillo y hueso de aceituna. Es importante tener en cuenta
las materias primas a utilizar para poder realizar un diseño correcto.

6.1.1. Proceso detallado

La instalación de biomasa a tratar en este proyecto utiliza la cogeración, que se puede definir como una
producción unida de electricidad y energía térmica útil. La generación que se da de manera coexistente de calor
y electricidad produce que la instalación pueda tener un rendimiento mayor porque el calor resultante en la
producción de la electricidad se utiliza para la generación de la energía térmica.

6.1.2. Operación

Se prevé que el patrón de funcionamiento esperado de la central eléctrica sea el siguiente:


 El modo de funcionamiento principal es suministrar electricidad a la red a plena carga con una eficiencia
durante todo el año, excluidos los períodos de mantenimiento.
 Operación de soporte de frecuencia según lo solicitado por el operador de la red.
 El número de empresas en fase de puesta en marcha se reducirá al mínimo y puesta en marcha después
de los periodos de mantenimiento programados de la central eléctrica.
 Proporcionar calor de distrito a una futura red cuando exija calor.
La central eléctrica deberá estar diseñada para una puesta en marcha segura y eficiente de frío sin exceder los
niveles permitidos de tensión dentro de los componentes.
La duración de la calefacción urbana es de 4000 horas al año. No hay calefacción urbana durante el horario de
verano.

47
Las temperaturas provisionales del agua de calefacción urbana en diferentes temperaturas se muestran a
continuación:

Figura 6.1-1. Temperatura del agua de calefacción urbana en función de la temperatura ambiente

La Central estará en funcionamiento continuo durante 24 horas al día durante todo el año, excluyendo el período
de mantenimiento, de un mes que se hace coincidir con las vacaciones de los empleados. La central eléctrica
esta diseñada para una vida operativa mínima de 200000 horas de funcionamiento, asi como soporta durante
toda su vida útil los cambios de carga definidos de tal manera que no se produzcan tensiones que sobrepasen los
límites permisibles de los componentes. El diseño permite el funcionamiento normal dentro de las limitaciones
de todos los reglamentos vigentes.
El concepto operativo se basará en una sala central de control con un moderno sistema de control para todas las
operaciones normales de la planta, permitiendo a los dos operadores operar la planta. Sin embargo, algunas
operaciones de arranque y apagado se realizan por operaciones locales.

6.1.3. Variables de funcionamiento.

La cantidad de combustible que se introducirá en la caldera será provisionalmente de 212.500 y 275.000


toneladas anuales (consistente con 2.050 h/a).
La central eléctrica tendrá una capacidad de entrada de combustible de aproximadamente 28 t / h, lo que dará
lugar a una producción de calor de distrito de 18 MWth y una capacidad eléctrica de 50 MWe (bruto). Los
valores indicativos de vapor son los siguientes:

48
Tabla 6.1-2. Características de vapor saturado

Definición de Valores Valores del vapor saturado

Tempertatura [ºC] 560

Presión [bar] 170

Definición de Valores Valores del vapor recalentado

Tempertatura [ºC] 560

Presión [bar] (a la salida 39-41


recalentado)

Actualmente estos son los valores de trabajo de la instalación de biomasa, pero se está trabajando día a día para
optimizar los valores de vapor para poder obtener una configuración de la planta altamente eficiente junto con
un ciclo de vida económico aunado con un bajo costo.
La eficiencia de la planta y la producción neta de electricidad se optimizarán con la condensación. Es importante
resaltar que, aunque el rendimiento y la producción de la planta variarán debido a cambios en las condiciones
de la temperatura ambiente, el funcionamiento y la producción de la planta no están limitados por una limitación
en el intervalo de las condiciones ambientales del lugar donde se encuentra situada la planta, así como de la
calidad del combustible detallado más adelante en este proyecto.
La unidad es capaz de funcionar provisionalmente a cualquier carga entre 100% y 40% de BMCR durante
períodos prolongados sin el apoyo de quemadores de aceite.
El equipo de la planta cuenta con márgenes de diseño adecuados. El rendimiento garantizado puede lograrse a
lo largo de todo el ciclo de vida de la planta.
La planta cumple plenamente con las leyes, reglamentos, normas y códigos españoles y europeos vigentes.
La planta y el equipo están provistos de márgenes de diseño y de capacidad.
La instalación de biomasa cumple simultáneamente todas las normas, reglamentos de funcionamiento,
emisiones y ruido vigentes.
La garantía de disponibilidad esta totalmente definida para la planta.
Para el rendimiento se utilizan las siguientes definiciones:
 Energía máxima de la planta continúa carga, es el máximo eléctrico de la central eléctrica puede
funcionar 24 horas al día.
 Calibración máxima continua es la carga máxima a la que la caldera puede funcionar 24 horas al día.
 La clasificación máxima continua de la turbina es la carga máxima en que el generador de turbina puede
operar continuamente 24 horas al día (en condiciones de carga).
 Válvulas de turbina es la salida del generador de turbina cuando las válvulas de parada de turbina y de
control están abiertas.
 La potencia neta de la Planta de Energía será la carga en MW medida en las terminales de alta tensión
del transformador cuando el factor de potencia es de 0,9.
 La potencia bruta del generador será la carga en MW medida en el cuando el factor de potencia es de
0,9.
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La planta y el equipo deberán estar provistos de márgenes de diseño. La producción garantizada puede lograrse
a lo largo de todo el ciclo de vida de la planta (200 000 horas de funcionamiento desde el inicio de la operación
comercial).

6.1.4. Recepción, tratado y almacenamiento de la materia prima

Como materia prima se introducirá en la caldera de biomasa tanto residuos forestales astillas de pino, así como
agrícolas hueso de aceituna, orujillo, pellets y astillas de madera de olivo. Antes de ser introducidos se someten
a una prueba de calidad para comprobar que todo se encuentra en perfectas condiciones para el proceso.
Las astillas de madera de pino y olivo, hueso de aceituna, orujillo y pellets en primer lugar pasan por una báscula
para comprobar que el poder calorífico, porcentaje de humedad y contenido en cenizas es el correcto. En segundo
lugar, las astillas se mantendrán en un lugar cubierto con una lona textil totalmente impermeable para que su
contenido de humedad se reduzca del 45% al 20% necesario. En lo referente a las otras materias primas citadas
a continuación, tienen el contenido de humedad que se necesita por lo que pueden ser almacenadas sin ningún
requerimiento especial.
La tabla siguiente muestra los datos de poder calorífico inferior y humedad:

Tabla 6.1-3. Poderes calórificos obtenidos de IDAE

PCI PCI
Tipo de combustible
(kWh/Kg) (kcal/Kg)

Leñas de olivos y cultivos agrícolas (Humedad 20%) 2,90 2.500

Astilla de pino triturada (Humedad <20%) 4,19 3.608

Biomasa Hueso de aceituna (Humedad 7%-12%) 4,48 3.860

Orujillo (Humedad 10%-15%) 4,38 3.780

Pellet de madera (Humedad <15%) 5,01 4.319

Figura 6.1-2. Imagen de las materias primas almacenadas

50
6.1.5. Proceso de combustión de la materia prima

En primer lugar, es conveniente definir que és una caldera de biomasa. Se trata de un intercambiador de calor
en el cual la energía necesaria se añade por medio de un procedimiento de combustión de las materias primas
introducidas en este caso, astillas de madera de pino y olivo, orujillo, hueso de aceituna y pellets. En dicha
combustión tiene lugar una liberación de dioxide de carbono CO2 al exterior. Este gas proviene de la absorción
de este compuesto quimico por parte de la materia orgánica vegetal durante su etapa de crecimiento. Esto da
lugar a que el proceso sea neutro en cuanto a las emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera. Para que se
pueda producir la combustión anteriormente citada es primordial que exista un sistema de aire primario y
secundario.
La combustión produce una expansion de vapor que se encuentra a alta presión que proviene de la caldera se
convierte en energía mecánica.
En el interior de la caldera hay una circulación de agua que viene de un tanque que alimenta el proceso. Anterior
a la entrada de este agua al circuito interior pasa por un economizador en el cual se precalienta por medio del
intercambio de calor que se da con los gases provinientes de la combustión que se produce en la caldera. A la
salida de estos gases se inyecta amoníaco para que reduzcan las particulas que se liberan a la atmósfera. Con la
recirculación de nuevo de estos gases a la caldera se aprovecha lo máximo possible el poder energético.

6.1.6. Generación de energía eléctrica y térmica

En la caldera se genera como se menciono anteriormente un vapor que se encuentra a una alta presión. Este
vapor mueve un rotor del generador eléctrico por la energía mecánica que produce este vapor a presión. Por este
proceso es posible la obtención de energía eléctrica que pasa a los transformadores los cuales se encargan
transladarla al sistema por medio de lineas de distribución.
Un altenador está constituido por el estator que es la armadura metálica que envuelve al rotor, en su interior tiene
unos bobinados hechos de cobre. El rotor tiene un eje y unos bobinados de inducido, cuando se hacen girar a
una alta velocidad accionados por la energía mecánica que se inyectó en las turbinas, se obtienen en los
bobinados que están hechos de cobre unas corrientes las cuales, le dan al generador una fuerza de tipo automotriz
con la capacidad de obtener energía eléctrica a los sistemas que estén unido a este.
Con respecto al vapor de agua que proviene de la turbina se convierte en liquido cuando es introducido a un
condensador que es accionado con un intercambiador de calor que tiene forma cilindrica. El funcionamiento que
tiene es el siguiente: en el interior se hayan unos tubos que tienen un liquido refrigerante (agua que se encuentra
a una temperatura baja) que tiene como origen la torre. El objetivo es condensar el vapor que sale de la turbina
cuando se encuentra con estos tubos a baja temperatura, esta diferencia de temperatura hace que se produzca la
condensación. La cantidad de agua tiene como variables esta diferencia de temperaturas y el vapor que se
obtenga de la turbina.
En cuanto al calor que se produce con el proceso de generación de electricidad es introducido en el condensador
donde al pasar por un intercambiador es usado para la obtención de energía térmica. El liquido en exceso es
introducido de nuevo con la ayuda de una bomba a la caldera donde se une con el agua que viene del tanque.
Por lo que de esta manera, se concluye y cierra el circuito del agua.
A este ciclo que continua donde se juega con el agua y vapor en el proceso de generación de energía eléctrica se
denomina ciclo Rankine.
En la siguiente imagen se tiene un diagrama que muestra de manera ilustrativa el proceso de generación de
electricidad que se ha explicado en los puntos anteriores:

51
Figura 6.1-3. Proceso de generación de electricidad.
Fuente: [Link]

6.1.7. Escape de humos y cenizas

Los gases que vienen de la caldera tras producirse la combustión pasan en primer lugar a un electrofiltro (cicón
y filtro) que precipita partículas que continen los gases y en segundo lugar, se tratarán con amoniaco para reducir
el contenido de NOx y SOx de este modo los gases se depuran antes de emitirlos a la atmósfera. Las particulas
retiradas y las cenizas que provienen de la combustión son ubicadas en el silo de cenizas para caldera y se le dan
como uso fertilizante para la industria agrícola (abonos) o para uso de cemento en la industria cementera.

6.1.8. Organigrama del proceso

A continuación se muestra el organigrama de las distintas actividades que se dan en la instalación de biomasa
de este para convertir la fuente de energía que en este caso es la biomasa en energía eléctrica. Todas estas etapas
son reflejadas de manera gráfica para que puedan ser entendidas de una manera más dinámica.

52
Figura 6.1-4. Organigrama del funcionamiento de la planta

53
6.1.9. Descripción de los emplazamientos de la instalación de biomasa

Los equipos necesarios más característicos para conseguir la generación de electricidad por medio de
cogeneración descrita en el apartado referente al proceso de producción serán los siguientes:

1. Caldera
La caldera produce 27,7 tn/h de vapor a 500ºC y 100 bares de presión, y opera con agua de alimentación a 125ºC.
La alta temperatura de la caldera es necesaria para optimizar el ciclo. El consumo de biomasa es de 1,1 tn por
MWh producido en la turbina, por lo que se espera una producción anual del orden de 200.000 MWh. La
tecnología de la caldera es de lecho fluido burbujeante con arena, que está pensada para biomasa leñosa con gran
rango de humedad. La caldera está preparada para la quema de fuel oil o gas natural para el arranque o la carga,
previendo el futuro. La Administración les obliga a mezclar gas natural para reducir el contenido de azufre. El
rendimiento de la caldera está estimado en un 29% neto.

2. Tratamiento de gases de combustión


Esta técnica hace que se produzca una disminución en las emisiones de óxidos de nitrógeno a través de una
conversión en nitrógeno gas con una reacción química no catalítica. Para que esta conversión se produzca en la
ausencia de catalizador es preciso hacer uso de un incremento de temperatura de en un rango de 850-1100 ºC.
Esta temperatura es dependiente de manera directa del agente reductor que se este usando, en este caso se utiliza
amoniaco.
El equipo de SNCR no requiere un gran espacio y es de fácil instalación y operación. No obstante, la eficiencia
de reducción que se alcanza es moderada, hecho que hace que sea una técnica válida para aquellos casos en que
las emisiones de óxidos de nitrógeno sean bajas.

3. Chimenea
Por este conducto los gases que se producen de la combustión de la caldera se vierten al exterior.

4. Silo de caldera
En este silo se almacena la materia prima que proviene de las cintas transportadoras y que posteriormente será
introducida en la caldera. Tiene un área de 348 m2 y una altura de 3 metros.

5. Silo de ceniza
Almacenaje de las cenizas que provienen del proceso de la combustión en la caldera, estas cenizas pueden ser
usadas posteriormente para fertilizantes y la industria cementera y una altura de 3 metros.

6. Descarga de amoniaco
Amoniaco para poder realizar el tratamiento a los gases de la combustión.

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7. Cinta transportadora
Para transportar las materias primas hasta la caldera para que puedan procesarse. La biomasa que se transportará
proviene del almacenamiento y estás serán astillas de madera de olivo y pino, pellets, hueso de aceituna y
orujillo.

8. Silo de orujillo
En este silo se almacena el orujillo que será posteriormente utilizado, tiene un área de 700 m2 y una altura de 2
metros.

10. Turbinas
El vapor generado en la caldera se expande a una turbina de vapor a condensación de 50 MW. La turbina
contiene cinco extracciones de vapor para cubrir las necesidades del desaireador, precalentador del vapor
condensado y el agua de alimentación a caldera que se desplaza con vapor de la propia caldera. El vapor
condensado se conduce hacia el tanque de agua de alimentación a caldera para cerrar el ciclo agua-vapor. En
dicho trayecto este vaport condensado se precalienta con la ayuda de dos precalentadores que emplean las
extracciones de vapor de la turbina A1 y A2 como fluido caliente.

11. Sistemas auxiliares


Estos sistemas auxiliares de la instalación de biomasa estás constituidos por:
-Sistema de refrigeración tiene como finalidad dar servicio al agua de refrigeración que alimenta al agua del
circuito del condensador de la turbina y del circuito abierto del sistema de enfriamiento, que consta de una torre
con cinco celdas y tiro inducido.
- El sistema de aire comprimido está formado por tres compresores de tornillo exentos de aceite, dos de velocidad
fija y uno de velocidad variable, de esta manera se puede ajustar en todo momento al consumo energético y a
todas las posibles necesidades que son demandadas tanto de aire para suministros y de aire de instrumentos de
la instalación de biomasa. Por último, este sistema auxiliar se compone por un secador frigorífico para el aire de
servicio y dos secadores de adsorción para el aire de instrumentos que tiene los filtros de liena, para de esta
forma garantizar un aire limpio y exento de humedad para todos los sistemas de la instalación. Dos tanques de
almacenamiento de aire de capacidad de 3.000 L para el aire de servicios y de 1.000 L para el aire de
instrumentos cierran el sistema.
-La planta de tratamiento de agua genera agua desmineralizada mediante un proceso en serie de filtración,
ósmosis inversa y electrodesionización del agua bruta procedente del tanque de agua de servicio. El agua
desmineralizada cubre las necesidades del circuito cerrado de refrigeración y las aportaciones necesarias al ciclo
agua-vapor.

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12. Transformador auxiliar

Cantidad Potencia Dimensiones

1 4-5 MVA 1,0 x 1,175 x 0,975

13. Transformador principal

Cantidad Potencia Dimensiones

1 50 MVA 2,3 x 1,0 x 1.75

14. Transformador de distribución

Cantidad Potencia Dimensiones

1 400 kVA 0,75 x 0,55 x 0,675

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*Todos los transformadores utilizan como refrigerante de aceite.
15. Escalera principal y ascensor
Las escaleras y ascensor se utilizan para poder acceder a la parte alta de la caldera.

16. Edificio eléctrico 1


Edificio que dá el servicio eléctrico junto con el edificio 2 a toda la instalación de biomasa.

17. Recepción y sala de reunión


En este establecimiento se encuentran las instalaciones de recepción a la planta y unas salas para las reuniones
que se tengan entre los empleados, así como uso para posibles capacitaciones.

21. Torres de enfriamiento


Las torres de enfriamiento son estructuras que sirven para disminuir la temperatura del agua que es usada en la
instalación de biomasa. La planta está conformada por tres torres.

22. Bombas de enfriamiento


En esta sala se encuentran las bombas que dan el servicio al sistema de enfriamiento.

23. Edificio eléctrico 2


Junto con el edificio eléctrico 1 dá el servicio eléctrico necesario a toda la instalación de biomasa.

24. Tanques de agua bruta


En estos tanques se almacena el agua que se va a ir requiriendo en la planta pero anteriormente a ser tratada.

25. Agua de planta


Instalaciones donde se realizan los procedimientos necesarios para tratar el agua.

26. Sala de bombas protección contra incendios


En sala se encuentran las bombas que cubren la demanda para el agua de protección contra incendios.

28. Descarga de productos químicos


Aquí se encuentran los productos químicos necesarios para que el agua pueda ser tratada.

29. Zona de mantenimiento


En esta zona se dá el servicio para el mantenimiento que pueda existir en la caldera, caldera auxiliar, turbinas o
alguna otra maquinaria.

30. Descarga de aceite

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Lugar de descarga de aceite de las maquinarias.
31. Tanque de aceite
Almacenamiento de aceite.

32. Separación de aceite


Proceso de separación de aceite.

33. Pozo de recogida de aguas residuales


Lugar donde se vierte el agua que ya no es útil en el proceso.

34. Edificio de mantenimiento, laboratorio y archivo


Edificio donde se almacenan los documentos de la planta y donde se realizan las pruebas que se estiman
convenientes en la instalación.

35. Caldera auxiliar


La caldera auxiliar tiene como misión poder auxiliar en el proceso a la caldera principal.

36. Cinta transportadora

37. Peso
Báscula del proceso.

38. Puerta principal


Acceso principal por donde se entra a la instalación de biomasa.

39. Puerta de protección contra incendios

40. Puesto de control


Edificio donde se encuentra

41. Aparcamiento
Esta destinado para poder dar servicio a 35 vehiculos.

42. Almacenamiento de madera de olivo y pino


La madera de olivo y pino se encuentra separada. Se almacena en pilares de 32x11.2 m con una altura de 8.5
metros. Entre pilares habrá un espacio de 5 metors entre cada pilar.

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43. Silo de pellets
Almacenamiento en forma circular con un área de 490 m2 y una altura de 3 metros.

44. Almacenamiento hueso de aceituna y orujillo


La madera de olivo y pino se encuentra separada. Se almacena en pilares de 32x11.2 m con una altura de 8.5
metros. Entre pilares habrá un espacio de 5 metors entre cada pilar.

45. Silo de hueso de aceituna


Almacenamiento en forma circular con un área de 490 m2 y una altura de 3 metros.

46. Silo de astilla


Almacenamiento en forma circular con un área de 490 m2 y una altura de 3 metros.

47. Silo de astilla


Almacenamiento en forma circular con un área de 132 m2 y una altura de 3 metros.

48. Cribado
Cribado de la materia prima anterior a ser introducida en el proceso para obtener la energía eléctrica.

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49. Trituradora fija y móvil

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6.1.10. Sistemas de evacuación

La energía generada por el alternador de la turbina de vapor se evacua por la subestación de 220 kV
(configuración en anillo) a través del transformador principal, que eleva la tensión.
El Transformador Auxiliar alimenta los consumos auxiliares de la planta de generación mediante las cabinas de
media tensión que alimentan los transformadores de servicios auxiliares MT/BT. Estos últimos se encargan de
alimentar los cuadros de baja tensión donde están conectadas todas las cargas auxiliares de la planta de
generación con biomasa.
La planta de biomasa dispone de un generador eléctrico 625 MVA, 11 kV ±10%, 50 Hz, cos φ=0,8, accionado
por una turbina de vapor. La conexión entre el generador y los transformadores principal y auxiliar se realiza
mediante barras de fase agrupadas Vilfer a 11 kV, diseñadas para evacuar la energía que produce el generador
y suministrar a la central el consumo de los servicios auxiliares. En la salida desde el generador hacia los
transformadores de potencia, las barras de fase agrupadas se conectan a unas cabinas de 11 kV correspondientes
al Interruptor de generación. Dicho interruptor está diseñado para evacuar la energía producida por el generador,
así como para cortar las corrientes de cortocircuito previstas en la instalación. Los sistemas de distribución a 400
V están constituidos por tres sistemas diferentes: Centros de fuerza de baja tensión, centros de control de motores
y cuadros de alimentación. Los centros de fuerza de baja tensión a 400 V reciben su alimentación mediante
conductos de barras Vilfer de B.T. desde el transformador de servicios auxiliares que les corresponda. Desde
estas cabinas se alimentan los cuadros de servicios auxiliares, centros de control de motores y motores de
P≥75kW de cada uno de los diferentes subsistemas de la planta. Los C.C.M.s de ABB alimentan todas las cargas
de proceso y motores de potencia menor ó igual de 75 kW. Los Centros de Fuerza de 400V llevan conectados
dos equipos de compensación del factor de potencia, que liberan a los transformadores correspondientes de
trasegar una parte de la energía reactiva necesaria.

6.1.11. Materia prima

La cantidad de materia prima utilizada en la instalación de biomasa es de 220000 toneladas al año. Todo ello se
calculo teniendo en cuenta:
- Cantidad de trabajo de nuestra planta. La planta produce durante 11 meses, un mes se deja de producir
energía, en el cual se hará coincidir con el personal de la planta. Esta estimación se encuentra en torno a las 8.000
horas de trabajo anuales.
- Cantidad de materia prima tratada por hora. Dependerá de la Potencia de vapor suministrada por la turbina,
este dato lo podemos obtener en las especificaciones técnicas de la turbina, en este caso es de 200.000 MWh
anual. Y por otro lado se tomo el poder calorífico medio de la materia prima utilizada astilla, orujillo, pellet,
hueso de aceituna y leñas de olivos y cultivos agrícolas.

6.1.12. Personal

El personal necesario para el funcionamiento de la planta será el siguiente:


-Personal en planta 24 horas:
-2 encargado de la pala cargadora para suministrar la materia prima del proceso, además de auxiliar y ayudar al
encargado del puesto de control.
- 2 encargado de estar en el puesto de control para asegurar el buen funcionamiento de toda la maquinaria.
-Personal en plantilla:
-5 trabajadores, los cuales podrán trabajar los 7 días de la semana teniendo 2 días de descanso a la semana.
-Personal en un solo turno:
- 2 Ingeniero Industrial destinado a planificar la producción, hacer cumplir las especificaciones del producto que
fabricamos y hacer cumplir todas las normativas de seguridad.

61
- 2 encargados de mantenimiento de toda la maquinaria para evitar posibles paros de la producción.
- 1 administrativo que se encargara de llevar los contratos con los clientes captados y se encargara de los balances
económicos, cuentas de explotación, etc.

6.1.13. Leyes y parámetros de construcción.

La planta cumplió plenamente con todas las leyes, directivas, reglamentos, normas y aprobaciones
gubernamentales aplicables que estén vigentes en Huelva, Andalucía, España y en la Unión Europea en el
momento de su construcción. El proyecto se llevó a cabo de manera que no contravinó ninguna de las Leyes y
Reglamentos aplicables y que, al hacerse cargo de la Cumplimiento, cumpla con todas las Leyes y Reglamentos
aplicables. De igual modo la planta cumple con todas las normas y requisitos ambientales exigidos en la
normativa

6.1.14. Almacén de materia prima.

El almacenaje de la materia de biomasa se constituye por:


4 silos circulares 950 m3, 1 silo circular de 350 m3, 2 silos al aire libre de 8250 m2 y 18600 m2respectivamente.
El almacén deberá cumple con las especificaciones de los almacenes al aire libre, sabiendo que realmente no
está totalmente al aire libre. Estas consideraciones son:

- Dispone de los medios adecuados para la manipulación de los materiales almacenados.


- Es apto para los circuitos de movimientos de los materiales dentro del almacén.
- Proceso de manipulación del material del almacén.

62
6.2. Propiedades del agua cruda
El agua dulce cruda para la construcción y operación de la central eléctrica está disponible desde el vecino canal
Terneuzen-Gent y tiene las siguientes condiciones:

Tabla 6.2-1. Composición del agua

PARÁMETROS SÍMBOLO UNIDAD PROMEDIO MÍNIMO MÁXIMO


ANUAL

Temperatura T ºC 7.13 5.0 9.4

Valor de PH pH - 7.76 7.86 7.66

Oxigeno O2 mg/l 8.34 8.93 7.71

Conductividad EC20 µS/cm 1’261.50 992 1’538.00

Cloruro Cl- mg/l 219 155 290

Demanda bioquímica de BOD5 mgO2/l 2.1 1.5 2.7


oxígeno después de 5 días

Demanda química de COD mgO2/l 24.8 21.6 28


oxígeno

Nitrogeno TKN mg/l 4 4 4

Fosforo total P mg/l 0.46 0.44 0.47

Ortofosfato oPO4 mg/l 0.36 0.32 0.4

Sulfato SO4 mg/l 114.75 94.0 126.0

Sólidos suspendidos ZS mg/l 15.1 13.0 17.2

Arsénico total As µg/l 2.68 2.4 3.4

Bario total Ba µg/l 46 44 48

Cobre total Cu µg/l 2.83 0 4.5

Cromo total Cd µg/l 0 0 0

Cadmio total Cr µg/l 2.28 1.9 2.6

Mercurio total Hg µg/l 0 0 0

Niquel total Ni µg/l 4.62 4.0 5.1

Plomo total Pb µg/l 5.07 4.0 6.1

Selenio total Se µg/l 0 0 0

Zinc total Zn µg/l 38.5 38.0 39.0

63
7 APROXIMACIÓN TEÓRICA
El fuego tiene una doble cara, por un lado, tiene unas características que son muy beneficiosas, pero por otro
lado puede causar enormes destrozos a su paso. Desde que la humanidad descubrió el fuego se ha trabajado para
aprovechar todos estos efectos beneficios y a su vez, estudiar su prevención.
A lo largo de la historia se ha tenido una carencia en todas las regulaciones de ámbito urbano, había muy pocas
organizaciones que estuvieran especializadas en la Protección Contra Incendios, así como los equipos correctos
para su lucha. Por todo ello, las ciudades tenían muchos factores para que se produjeran incendios que
comúnmente se iniciaban de manera localizada extendiéndose y arrasando grandes superficies,
desgraciadamente devastando ciudades por completo.
Por todo lo comentado, la protección contra incendios es algo primordial que se debe tener en consideración a
la hora del desarrollo de cualquier proyecto que involucre una nueva instalación poniendo todos los recursos
necesarios para su ejecución.

7.1 Breve historia del fuego y como influyó en la humanidad.


Conocido como uno de los cuatro elementos que forman parte de la naturaleza (junto al aire, el agua y la tierra),
el fuego es quizás el más caótico de ellos, siendo difícil controlarlo y volviéndose en muchos casos un peligro
para el ser humano e incluso para la naturaleza misma. Sin embargo, es innegable que el fuego es sumamente
importante para el hombre debido a todo lo que le permite hacer y todos los beneficios que le trae. Si bien el
fuego existe naturalmente, uno de los mayores logros del ser humano en su camino hacia la civilización fue el
de poder crearlo por sí mismo a través de diferentes técnicas básicas con el objetivo de poder recurrir a él
siempre.
Hace aproximadamente 800 mil años, el Homo erectus descubrió el fuego y aprendió a utilizarlo. Los científicos
han encontrado rastros en distintos asentamientos que demuestran que nuestros ancestros no solo sabían hacer
fuego, sino que lo utilizaban para cocer sus alimentos, construir herramientas de trabajo y otros menesteres.

Figura 7.1-1. Métodos prehistóricos de construir fuego

El fuego se convirtió en una fuente de luz y calor. Mientras la vida de esto homínido era diurna y al caer la noche
se retiraba a dormir o a estar sentado en silencio en su nicho, una vez que apareció el fuego puedo tener una vida
nocturna. Además, tenía una forma nueva de protegerse de las bajas temperaturas del invierno, que podía utilizar
dentro de su caverna o a la intemperie.

64
Con la aparición del fuego, llegó a la vida de nuestros antepasados un suceso único dentro del mundo natural:
la comida cocida. Con ello se ampliaba el número de productos que se podían comer; se almacenaba comida
para el invierno; se preparaba alimento de consistencia suave, ideal para individuos mayores ya sin dientes
pudieran comer, entre otras facilidades. La cocción de los alimentos duplicó los años de vida y trajo a la tribu
una nueva experiencia. Se incrementaron las calorías obtenibles por el sistema digestivo y se redujo el costo
energético de la digestión. De ahí que hubiera más energía metabólica para que el organismo realizara otros
procesos. El sistema nervioso se vio así considerablemente favorecido.

Una vez que el hombre dominó el fuego, pudo protegerse mejor de sus depredadores. Recordemos que en su
época polulaban las criaturas salvajes. Observemos por ejemplo al tigre dientes de sable: este animal le teme, y
con razón, al poder del fuego. Junto a la defensa, el Homo erectus encontró una nueva manera de obtener
alimentos: la cacería. El fuego no solo ahuyenta bestias como los mamuts, haciéndolos caer por abismales
acantilados, sino que ayuda a mejorar las herramientas para la caza.
El fuego permitió cuidar de la salud. Con él se esterilizaban instrumentos y heridas. Otro uso dado fue al hervir
las plantas para obtener brebajes con poderes curativos; al inhalar el vapor se descongestionaban las vías
respiratorias. Un dato interesante es que, tan solo hirviendo la corteza de sauce, se obtenía una sustancia cuyo
ingrediente activo es la aspirina.
Si lo pensamos bien, una vez que nuestro ancestro obtuvo el dominio del fuego,comenzó su carrera desenfrenada
hacia la humanización. Tanto la vida en comunidades, fortalecida al amparo del hogar y enriquecida con
interacciones sociales, como la influencia de la dieta en su anatomía, especialmente en el cerebro, crearon las
condiciones para que una nueva era surgiera, emergiendo de ella otro eslabón más de nuestra evolución.
El fuego también formo parte de un importante hecho la transición del ser humano de la vida que tenía nómada
a la vida sedentaria y con ello, la posterior conformación de instituciones. A consecuencia de que los humanos
tenían que conservar el fuego encendido por lo difícil que resultaba producirlo era primordial que se asentaran
en un lugar (vida sedentaria). Esta vida también propiciaba los puntos de reunión y la convivencia social de los
miembros de los primeros asentamientos humanos de clanes y tribus.
Por las diversas ventajas que trajo consigo el fuego al desarrollo humano numerosas culturas lo tenían en un
lugar sagrado o divino. En algunas circunstancias era tan grande esa adoración que la humanidad introdujo a las
ceremonias religiosas el fuego y con ello, protegían al fuego a lo largo de los años. Aún hoy en día el fuego está
muy presente en algunos lugares religiosos, así como en los hogares de muchas personas, en los que permanece
encendido el fuego en velas u otros elementos.
En la antigüedad clásica, el fuego formaba parte de uno de los cuatro elementos que junto con el agua, la tierra
y el aire representaba las cuatro formas de la materia y se usaban para dar una explicación a los diversos
comportamientos que se daban en la naturaleza.
Con respecto a la Edad Media, estos conceptos anteriormente mencionados seguían en esta consideración de
clásicos por toda Europa. Esto fue una consecuencia de la visión de la cosmología por parte de Aristóteles y el
apoyo de la Iglesia Católica a la idea de una vida terrenal como algo totalmente imperfecto y el paraíso en el
concepto de eternidad. Este modelo de conceptos clásicos fue deteriorándose, pero no fue hasta los siglos XVI
y XVII cuando desaparecieron por completo en la historia del conocimiento de la humanidad. Fue en el siglo
XVII, Johann Joachim Becher verificó este concepto clásico y planteó su visión. En ella, la tierra y el agua
ocupaban un lugar relevante en los agentes considerados, pero por otro lado el fuego y el aire fueron desplazados
a agentes de transformación. De acuerdo a estas afirmaciones Becher sostenía que los todos los cuerpos, ya sean
animales, vegetales y minerales estaban conformados por una mezcla de agua y tierra. Fue el propulsor de que
los elementos que formaban parte de los cuerpos eran necesarios estar investigados a través de análisis, por lo
que propusó que se hiciera una clasificación que esta fundamentada en un orden de composiciones de manera
creciente.
En lo que corresponde con esta clasificiación, Becher sustentaba que los componenes de los cuerpos minerales
podían ser de tres tipos diversos de tierras. Estos tres tipos tenían una propiedad en el aspecto vítreo, carácter
combustible y en último lugar la fluidez o volatilidad.
En lo relativo al fuego, sus ideas y experimentos de la naturaleza de los minerales y otras sustancias se enuncian
en el Subterranean Physics, Física Subterránea. Sus trabajos sobre la combustión lo llevaron a teorizar sobre la
existencia de un "espíritu del fuego" que, aunque se perdía en el aire, podía volver a incorporarse a una sustancia,

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comunicándole la propiedad de la inflamabilidad. Becher creía que las sustancias que se componian de tres
tierras, la vitrificable (terreo), mercurial (metálica), y la combustible. suponia que cuando una sustancia era
quemada, una tierra combustible era liberada. La palabra que en definitiva quedó fue flogistro, después de
conocimientos acumulados por los alquimistas en su búsqueda de la piedra filosofal y del elixir de la vida,
desarrolló la teoría del flogisto (nombre que propuso para el teoría del flogisto principio de inflamabilidad, idea
del químico alemán Johann Joachim Becher) para explicar las combustiones y las reacciones de los metales.
La teoría del flogisto estuvo vigente durante casi todo el siglo XVIII, hasta que finales de los años ochenta de
ese mismo siglo Antoine Laurent Lavoisier que es considerado como uno de los precursores de la química
moderna trabajo para contrastar esta teoría y finalmente lo logro ya que obtuvo un experimento. En uno de sus
experimentos Lavoisier colocó una pequeña cantidad de mercurio sobre un sólido flotando sobre agua y lo cerró
bajo una campana de vidrio y provocó la combustión del mercurio. Según la teoría del flogisto el cuerpo flotante
debería estar menos sumergido tras la combustión y el volumen de aire dentro de la campana debería aumentar
como efecto de la asimilación del flogisto. El resultado del experimento contradijo los resultados esperados
según esta teoría. Lavoisier interpretó correctamente la combustión eliminado el flogisto en su explicación. Las
sustancias que se queman se combinan con el oxígeno del aire, por lo que ganan peso. El aire que está en contacto
con la sustancia que se quema pierde oxígeno y, por tanto, también volumen.
Con Lavoisier los químicos abandonaron progresivamente la teoría del flogisto y se apuntaron a la teoría de la
combustión basada en el oxígeno.

Figura 7.1-2. Antoine Lavoisier y uno de sus experimentos

66
7.2. Teoría del fuego

7.1. Definición y normativa

La norma UNE 23026-1:1980 es una norma española que defne el fuego como una combustión caracterizada
por la emisión de calor, humo y llamas. La misma norma defne la combustión como una reacción química
exotérmica de oxidación en la que se combina un elemento que arde (combustible) y otro que produce la
combustión (comburente) –generalmente el oxígeno en forma de O2 gaseoso– y en la que se desprende calor
(exotérmica), luz, humo y gases. La norma UNE 23026-1:1980, aunque antigua, se sigue aplicando en España
con respecto a la defnición de fuego, pero existen otras normativas vigentes, como la UNE-EN ISO 13943:2012,
aplicada en Europa y que anula la norma, o la NFPA, aplicada en Estados Unidos y empleada como referencia
en varios países latinoamericanos: Argentina, Colombia, México, Puerto Rico, República Dominicana,
Venezuela y Perú.
El fuego es una combustión, y lo que aplica al fuego aplica también al incendio. Una combustión es un proceso
químico-físico que se manifesta cuando un cuerpo se une al oxígeno y desprende calor. La velocidad del proceso
determina si se trata de una simple oxidación o una violenta explosión. El fuego no es más que una reacción de
oxidación-reducción fuertemente exotérmica.

7.2. Reacciones endotérmicas y exotérmicas

Reacciones endotémicas y exotérmicas


En las reacciones químicas la energía se conserva. En una reacción se consideran dos fases diferenciadas:
primero los enlaces químicos de los reactivos se rompen, después se reordenan para formar nuevos enlaces. Esta
operación requiere cierta cantidad de energía, que será liberada si el enlace roto vuelve a formarse. Los enlaces
químicos con alta energía se conocen como enlaces fuertes, pues precisan un esfuerzo mayor para romperse. Si
en el producto se forman enlaces más fuertes que los que se rompen en el reactivo, se libera energía en forma de
calor, lo que se denomina reacción exotérmica. Se produce con desprendimiento de calor porque las sustancias
resultantes de la reacción tienen menos energía que las que dieron lugar a la misma. Esa energía sobrante se
manifesta en forma de calor. En caso contrario, la energía es absorbida y la reacción se denomina endotérmica.
Debido a que los enlaces fuertes se crean con más facilidad que los débiles, son más frecuentes las reacciones
exotérmicas espontáneas. Un ejemplo de ello es la combustión de los compuestos del carbono en el aire para
producir CO2 y H2O, que tienen enlaces fuertes. Pero también se producen reacciones endotérmicas espontáneas,
como la disolución de la sal en el agua.
Reacción redox
Las reacciones redox o reacciones de óxido-reducción son aquellas en las que hay movimiento de electrones
desde una sustancia que cede electrones (reductor) a una sustancia que capta electrones (oxidante). La sustancia
que cede electrones se oxida, la que los gana se reduce. La oxidación es el proceso mediante el cual un
determinado elemento químico cede electrones, lo que se traduce en un aumento de su índice de oxidación. La
reducción es el proceso mediante el cual un determinado elemento químico capta electrones, lo que se traduce
en una disminución de su índice de oxidación. Que la sustancia que se oxida pierda electrones y que la sustancia
que se reduce gane electrones puede inducir a confusión, ya que reducir implica perder algo, no ganarlo. Pero
precisamente lo que se está ganando son electrones, que tienen carga negativa. La sustancia, molécula o ión que,
al reaccionar, se oxida reduce a la sustancia con la que reacciona porque le cede electrones, y se denomina agente
reductor. La sustancia, molécula o ión que, al reaccionar, se reduce oxida a la sustancia con la que reacciona
porque le quita electrones, y se denomina agente oxidante. El fuego es una combustión en la que intervienen un
oxidante y un reductor; el oxidante es el comburente y el reductor es el combustible. La reacción química que
se produce entre dos elementos, sustancias o cuerpos en la que uno se oxida a costa del otro que se reduce es
fuertemente exotérmica. Los procesos de oxidación y reducción siempre van unidos, ya que para que uno se
oxide (gana oxígeno) el otro debe reducirse (pierde oxígeno). La oxidación que se produce en el combustible
signifca pérdida de electrones, la reducción que se produce en el comburente es un proceso de ganancia de
electrones

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Figura 7.2-3. Reacción redox

7.3. Combustiones

7.3.1 Definición y normative aplicada

La combustión se define como una reacción química de oxidación, en la que de forma general se desprende una
enorme cantidad de puntos en forma de calor y luz, que se manifesta visualmente por el fuego. Como ya se ha
comentado, la norma UNE 23026-1:1980 defne combustión como una reacción exotérmica de una sustancia
combustible con un oxidante, fenómeno generalmente acompañado de una emisión lumínica en forma de llamas
o de incandescencia con desprendimiento de humos y de productos volátiles. Existen otras defniciones de
combustión. Por ejemplo, la norma sobre calidad y gestión de la calidad UNE-EN ISO 13943:2012 defne la
combustión como una reacción exotérmica de una sustancia con la participación de un oxidante, que
generalmente emite efuentes acompañados de llamas y/o luz visible. Los tipos más frecuentes de combustible
son las materias orgánicas que contienen carbono e hidrógeno. En una reacción completa todos los elementos
que forman el combustible se oxidan completamente. Los productos que se forman son el dióxido de carbono
(CO2), el agua, el dióxido de azufre (SO2) (sólo si el combustible contiene azufre) y, en ocasiones, óxidos de
nitrógeno (NOx), en función de la temperatura, la cantidad de oxígeno en la reacción y, sobre todo, la presión.
En la combustión incompleta, debido a que el comburente y el combustible no están en la proporción adecuada,
los productos que se queman pueden no reaccionar con el mayor estado de oxidación y dar como resultado
compuestos como el monóxido de carbono (CO). Además, puede generarse carbón.
Las principales características de la combustión son las siguientes:
• Es un proceso químico de oxidación-reducción (reactivos → productos).
• Generalmente de cinética rápida.
• De carácter fuertemente exotérmico.
• La velocidad de la reacción determina la cantidad de calor producida.
• Se trata de una reacción autoalimentada (cuando hay reacción en cadena).
• Los reactivos se llaman combustible y comburente.
Los productos obtenidos son calor, humo, gases de combustión y radiación luminosa (no tiene por qué haber
llamas).
• El comburente (oxidante) suele ser oxígeno atmosférico.
• El combustible (reductor) puede estar en fase sólida, líquida y/o gaseosa.
• La combustión en fase sólida generalmente produce incandescencia.
• La combustión en fase líquida o gaseosa generalmente produce una llama visible.
• Los dos modos de combustión (con y sin llama) pueden tener lugar separada o conjuntamente.

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Figura 7.3-1. Esquema de combustión

7.3.2 Tipos de combustible

Existen dos tipos principales de combustiones:


• Combustiones de aportación
• Combustiones de propagación

[Link] Combustiones de aportación

Las combustiones de aportación son aquellas en las que la masa reactiva se va incorporando al frente de reacción.
Se dividen en:
• Combustión con llama
• Combustión latente
• Combustión incandescente
• Combustión espontánea
a) Combustión con llama
Es una combustión que se desarrolla íntegramente en fase gaseosa y que produce calor, luz y gases. La
combustión con llama se representa con un tetraedro en el que cada uno de sus lados corresponde a cada uno de
los cuatro requisitos básicos. Se describe en detalle en el apartado “Triángulo y tetraedro del fuego”.

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b) Combustión latente
Es una reacción exotérmica de oxidación lenta en la que no se aprecia luz y generalmente se revela por un
aumento de la temperatura o por humo. Produce calor, no tiene llama y se propaga en combustibles porosos. La
norma UNE-EN ISO 13943:2012 la defne como aquella combustión de un material sin presencia de llama o luz
visible. Muchos materiales pueden sufrir una combustión latente, como por ejemplo el carbón, la celulosa, la
madera, el algodón, el tabaco, la turba, el humus, los jabones sintéticos, los polímeros carbonizados (incluida la
espuma de poliuretano) y algunos tipos de polvo.
c) Combustión incandescente
Es una combustión sin llama, con emisión de luz visible y que produce calor y luz. Tiene manifestación visible
en forma de ascuas. La norma UNE-EN ISO 13943:2012 la defne como una combustión de un material en fase
sólida, sin llama, pero con emisión de luz desde la zona de combustión.
d) Combustión espontánea
Este apartado se describirá de manera más detallada ya que, al tratarse el proyecto del diseño de la protección
contra incendios de una instalación de biomasa, el almacemiento de biomasa juega un importante papel.
Para la descripción de los riesgos asociados al almacenamiento de combustibles, sería necesario describir los
mecanismos de reacción que tienen lugar. Si se considera un material almacenado, en forma de pila o parva de
combustible, silo de grano, depósito de material o cualquier otro tipo de almacenamiento en el que se genera
calor por la oxidación del material con el aire, la velocidad de generación de calor, que viene marcada por la
ecuación de Arrhenius, depende exponencialmente de la temperatura.

‫ ݌ݔ݁ ∙ ܣ ∙ ݋ܿ ∙ ݎܿ = ݒ‬− ‫( ܴܶ ܽܧ‬1)


siendo:
‫ݒ‬: velocidad de reacción ݇݃ ∙ ݉−3 ∙ ‫ ݏ‬−1
ܿ‫ݎ‬: concentración de combustible ݇݃ ∙ ݉−3
ܿ‫݋‬: concentración de oxígeno ݇݃ ∙ ݉−3
‫ܣ‬: factor de frecuencia de Arrhenius ‫ ݏ‬−1 ∙ ݉3 ∙ ݇݃ −1
‫ܽܧ‬: Energía de activación ‫ ݈݋݉ ∙ ܬ‬−1
ܴ: factor universal de los gases 8,314 ‫ ݈݋݉ ∙ ܬ‬−1 ∙ ‫ ܭ‬−1
ܶ: temperatura absoluta ‫ܭ‬
Por otro lado, el fuego es una reacción de oxidación provocada por el aporte de una energía de activación
(normalmente calor), en la que un producto, que llamaremos combustible, es oxidado por otro, llamado
comburente (generalmente el oxígeno del aire). Esta reacción viene acompañada de una emisión de calor y
usualmente también por llamas y humo. Una vez que se ha producido un fuego, el calor generado en cada
instante es el que provoca la combustión del resto de producto. Existen diversas formas de transmisión de ese
calor: Conducción, convección y radiación, mecanismos que se explican detalladamente en los apartados
siguientes. Teniendo en cuenta el triángulo del fuego que permite explicar la formación de fuegos y facilita la
prevención de estos, pues si falta uno de los tres elementos, el fuego no se producirá; Comburente, combustible
y fuente de energía, algo que también se describirá en apartados posteriores.
Es evidente que, si el calor producido en el interior del almacenamiento de material es mayor que el que este
disipa al ambiente, la temperatura del material se incrementará. El proceso mediante el cual el oxígeno del aire
interacciona con la sustancia pulverulenta se conoce como adsorción. A temperatura ambiente hay una gran
cantidad de sustancias capaces de adsorber oxígeno e interactuar con él produciendo una reacción de oxidación
exotérmica. Dos son los tipos de adsorción existentes: física y química. Aunque se producen simultáneamente
las dos, normalmente la adsorción física predomina a baja temperatura y la química a alta temperatura. Cuando
la interacción entre el oxígeno y el material se debe a fuerzas de atracción intermolecular se conoce como
adsorción física o de Van der Walls. El equilibrio entre el gas y el sólido en este caso es reversible, siendo la
70
energía puesta en juego del orden de 20 kJ/mol. En el caso de la adsorción química, las fuerzas de naturaleza
química responsables de la atracción del gas al sólido son tan intensas como las existentes en los compuestos
estequiométricos, estando ya en energías entre 80 - 400 kJ/mol, siendo el proceso normalmente irreversible.
Al producirse la oxidación en la superficie de los granos del material, se está produciendo un foco de calor. Así,
al ser la oxidación del material pulverulento con el aire una reacción espontánea y exotérmica se está liberando
calor. Este fenómeno se conoce como autocalentamiento. El autocalentamiento provoca un aumento de
temperatura que eleva la velocidad de oxidación del material. La acumulación de dicho calor en el propio
material provoca el incremento de la velocidad de reacción acelerando la propia reacción (Arrhenius). Este
proceso, que se alimenta a sí mismo, puede incrementar la temperatura del material y puede provocar reacciones
de descomposición del propio material (compuestos volátiles inflamables), e incluso llegar a provocar su
combustión. En este caso hemos pasado a la autoignición, también denominada autocombustión o combustión
espontánea. El autocalentamiento provoca un aumento de temperatura que eleva la velocidad de oxidación del
material. A su vez el aumento de temperatura puede provocar reacciones de descomposición del propio material
(compuestos volátiles inflamables), e incluso llegar a provocar su inflamación. Este último proceso se denomina
autocombustión debido a la ausencia de una fuente de ignición exterior.
Existen a su vez otras fuentes de calor interno que pueden favorecer el autocalentamiento:
 Presencia de compuestos más oxidables que el propio material, bien sea por contaminación del producto
o de forma natural (caso de la presencia de piritas en carbones).
 Fermentación bacteriana aerobia o anaerobia.
 Fijación de una sustancia gaseosa, puesto que el calor de adsorción o de condensación es elevado. Por
ejemplo, la fijación del vapor de agua de ciertos disolventes sobre carbón activo.
Es importante reseñar que, aunque no se produzca la inflamación, el proceso de oxidación que tiene lugar puede
deteriorar la materia prima, modificando propiedades tales como reactividad y poder calorífico. Para estudiar y
prevenir este fenómeno en cada caso particular es importante descubrir por qué se produce, cuáles son las
condiciones que lo favorecen y determinar la susceptibilidad a la autocombustión que tiene nuestro producto.
La autocombustión, como se ha indicado anteriormente, también se denomina combustión espontánea. Es un
fenómeno que resultó extraño y desconocido durante muchos años debido a la ausencia de un motivo visible
que lo provoque. Tanto es así, que todavía en 1898 el desconocimiento de este fenómeno fue causa de la
declaración de guerra de Estados Unidos a España: lo que en un principio fue la sospecha de que España había
hundido el acorazado Mayne en Cuba, terminó resultando ser un fenómeno de autocombustión del carbón
subbituminoso que desencadenó una explosión de la pólvora almacenada. Hubo 260 muertos provocados por
una mala distribución de calderas, almacén de carbón y sala de armamento.
Entonces, si no existe una fuente de ignición externa surge la pregunta de cómo se puede tener la seguridad de
que un producto almacenado no va a empezar a arder. Del mismo modo surge la necesidad de buscar el mejor
modo de proteger donde tienen lugar estos procesos.
Si se realiza un balance de energía que contemple la transmisión del calor producido y del calor disipado, se
tendrá un foco de calor en el propio material debido al calor generado en él, y una disipación de calor al ambiente.
Así pues, al liberarse el calor al ambiente, el material es el foco caliente y el ambiente el foco frío. La forma de
la distribución de temperaturas en el interior del material depende de los términos de transferencia de calor que
consideremos en nuestro balance de energía (conducción, convección, radiación). Los parámetros que influyen
en el balance de energía son los que influyen en el proceso objeto de estudio. Así pues, los parámetros que más
influyen son: material, geometría de almacenamiento, densidad, granulometría y ventilación. Material. Ya que
todo el proceso es una reacción de oxidación, las características del material y del gas son muy importantes. El
gas suele ser el aire atmosférico, ya que, salvo en procesos específicos, los fenómenos de autocalentamiento y
autocombustión se desarrollan con aire atmosférico. Así pues, el material es el parámetro más importante en el
proceso. De él depende si se oxida o no y con qué fuerza, y la temperatura a la que se inflama. Por ello es
imprescindible conocer la susceptibilidad a la autoinflamación del material. En función de esta característica
podremos definir el resto de los parámetros de la instalación, condicionados por el nivel de seguridad que
perseguimos. Acceso del oxígeno a la superficie del material. La ventilación favorecerá la autocombustión si no
es tan alta que disipe todo el calor (al aumentar el coeficiente de convección material / aire), ni tan baja que no
exista oxígeno suficiente para que se produzca la reacción. Para los materiales más peligrosos, en caso de no

71
poder modificar ningún otro parámetro, se puede recurrir a la inertización de la atmó[Link] granulometría tiene
también una participación muy importante. Es un medio muy sencillo y tremendamente efectivo para disminuir
la susceptibilidad a la autocombustión. Cuanto más pequeño es el fragmento, mayor es la superficie para la
misma masa del material. La temperatura ambiente. La temperatura tiene una relación exponencial con la
velocidad de reacción, tal como nos marca la ley de Arrhenius (Ecuación (1)). De esta forma, un aumento leve
de temperatura provocará un incremento de la velocidad de reacción exotérmica de oxidación, lo que producirá
una mayor producción de calor, volviéndose a incrementar la temperatura y realimentándose el proceso. Si
llegamos a una situación en la que el calor generado se evacúe regresaremos al equilibrio, si no, se producirá la
autoignición. La oxidación es un proceso espontáneo y exotérmico que se produce constantemente en la
superficie del material y cuya velocidad de reacción viene determinada, entre otras cosas, por la temperatura a
que se produce el proceso. Para definir de manera correcta los procesos que definen el riesgo asociado al
almacenamiento de combustibles es conveniente establecer algunas definiciones proporcionadas por la norma
UNE-EN 1127-1:2012.
•Sustancia inflamable: sustancia en forma de gas, vapor, líquido, sólido o de sus mezclas, capaz de sufrir una
reacción exotérmica con el aire después de la ignición.
•Polvo: Existen diversas definiciones para el término polvo. Se puede considerar como partículas materiales que
pasan por un tamiz de 500 m (pequeñas). Con fines prácticos, consideraremos como polvo a aquellas partículas
sólidas que se depositan bajo el efecto de su peso, pero que pueden permanecer en suspensión durante algún
tiempo. Cuando las partículas son superiores a 100 m se suelen denominar arena y si son inferiores a 1 m
reciben el nombre de humo.
•Explosión: Una explosión es una reacción brusca de oxidación o de descomposición que produce un incremento
de temperatura, de presión, o de los dos simultáneamente.
El caso de una explosión de polvo puede considerarse como una combustión rápida incontrolada que se propaga
a sí misma, con generación de calor y gases a altas temperaturas y presiones. La definición de W. Cybulski es
muy útil para hacerse una idea de lo que supone una explosión de polvo: "Una explosión es un fenómeno muy
complejo, con una velocidad de llama variable, que se propaga a través de una mezcla aire-combustible no
homogénea a lo largo de instalaciones llenas de equipos y que crea un tapón de gas irrespirable, una gran fuente
de calor, un flujo potencialmente destructivo y un campo de presión que viaja a través de la planta".
•Atmósfera explosiva: Mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, de sustancias inflamables en forma de
gases, vapores, nieblas o polvos, en la que después de una ignición, la combustión se propaga la totalidad de la
mezcla no quemada.
•Atmósfera potencialmente explosiva: Atmósfera que puede convertirse en explosiva debido a circunstancias
locales y de funcionamiento.
•Temperatura mínima de ignición: Es la menor temperatura a la que se inicia el proceso de ignición de una
muestra de polvo. Se determina en un ensayo de laboratorio normalizado en el que se comprueba si una fuente
de calor presente es capaz o no de iniciar el proceso.
•Límites de explosividad: Existe un intervalo de concentraciones de polvo en suspensión para el cual la mezcla
aire-polvo es potencialmente explosiva. Los límites del intervalo son las concentraciones mínima y máxima
explosivas. - Energía mínima de ignición: Es la menor energía eléctrica, obtenida por descarga capacitiva, que
es capaz de iniciar la ignición de una nube de polvo.
•Concentración límite de oxígeno (CLO): Es el menor contenido en la atmósfera necesario para que pueda tener
lugar la explosión. Suele emplearse como parámetro en los casos en los que es posible reducir la proporción de
oxígeno en el ambiente mediante la adición de gases inertes. El comportamiento del polvo combustible es muy
diferente al de un gas inflamable. Mientras que éste tiende a difundirse con facilidad y rapidez en el aire
ambiente, alcanzando una concentración prácticamente homogénea, el polvo puesto en la atmósfera sufre la
acción de las fuerzas gravitatorias de forma mucho más marcada, estando continuamente en movimiento y
depositándose algunas partículas, mientras que otras, por efecto de turbulencias o corrientes de aire, son puestas
de nuevo en suspensión. Además, existe una variable que en el caso de gases no tiene lugar, pero que es
fundamental en el polvo: su granulometría. Está comprobado que el tamaño de grano tiene una influencia capital
en todo el proceso de combustión o explosión de polvo, hasta el extremo de dejar de tener comportamiento
explosivo por encima de un cierto tamaño. Otros factores, tales como el espesor de la capa de polvo depositado

72
o la capacidad de aglomeración del polvo afectan también de forma discriminada a la explosividad de un tipo
de polvo. Casi todos los materiales combustibles al alcanzar un tamaño de grano lo suficientemente pequeño
son susceptibles de desarrollar el proceso de combustión bajo condiciones más o menos severamente explosivas.
Las explosiones de polvo pueden ocurrir en cualquier proceso en el que se manejen polvos, tales como molienda,
secado, transporte, almacenamiento, etc., y pueden afectar a materiales de diferente naturaleza, tales como
productos de la industria agrícola y alimenticia, plásticos, detergentes, derivados de la madera, colorantes, polvos
metálicos, productos farmacéuticos o polvo de carbón. Este riesgo aumenta con la tendencia actual de ir a
instalaciones cada vez más grandes, en las que la producción neta de polvo se ve incrementada, lo que se traduce
en un aumento de los espesores de las capas de polvo depositado y también en la concentración de polvo en la
nube. Los accidentes ocurridos en el pasado han demostrado que las explosiones de polvo pueden llegar a ser
tremendamente violentas, causando muchas víctimas y arrasando totalmente instalaciones de todo tipo (minas,
silos para almacenar granos, fábricas de harina o azúcar, almacenes de forraje, etc.). Al igual que sucede con los
gases o vapores inflamables, para que se produzca una explosión de polvo es necesario que coincidan una mezcla
inflamable y una fuente de ignición. Las diferencias entre los gases inflamables y los polvos combustibles se
hacen aquí patentes. En efecto, es más difícil que se genere una mezcla inflamable de polvo que una de gas ya
que se requieren las siguientes condiciones para aquélla:
•El polvo debe ser oxidable.
•El polvo debe ser capaz de pasar a la atmósfera en forma de suspensión.
•La atmósfera en la que el polvo se dispersa debe contener suficiente oxígeno para permitir la combustión.
•El polvo debe tener una distribución de tamaños de partículas capaz de propagar la llama.
•La concentración del polvo en suspensión debe estar dentro del intervalo de explosividad.
- Además, la fuente de ignición iniciadora del proceso de explosión de polvo debe tener, en general, una energía
mayor que la necesaria para inflamar un gas o vapor. Puede afirmarse que, en general, es más difícil que se
produzca una explosión de polvo que una de gases o líquidos inflamables. Sin embargo, las consecuencias de
una explosión de polvo pueden ser más graves. Las características del material que influyen en la inflamabilidad
y explosividad de los carbones son:
 Materias volátiles. Está comprobado experimentalmente que cuanto mayor es el contenido en materias
volátiles de un carbón, más fácilmente se inflama éste. Si se va añadiendo polvo inerte al carbón para
impedir la explosión, se observa que cuanto mayor sea el porcentaje de volátiles, mayor cantidad de
inerte es necesario añadir. Por otra parte, el contenido en volátiles afecta a todos los parámetros de
explosividad. La temperatura mínima de inflamación se reduce al aumentar los volátiles, tanto si se trata
de muestra depositada en capa o muestra de polvo en suspensión. La concentración mínima explosiva
también se reduce considerablemente al aumentar el porcentaje de volátiles y lo mismo sucede con la
energía mínima de inflamación.
 Cenizas y humedad. Ambos factores producen el mismo efecto sobre la explosividad del polvo de
carbón, aunque los motivos sean coincidentes sólo parcialmente. En efecto, la explosividad se reduce
por la presencia de agua o de inertes sólidos, pues ambos absorben calor de la reacción de combustión
(como sumideros de calor y también para realizar un cambio de estado o una reacción química) y pueden
apantallar a las partículas combustibles, dificultando el acceso de las radiaciones de calor; sin embargo,
el agua tiene otro efecto, que es el de dificultar la dispersión del polvo combustible por aumentar su
cohesión, mientras que algunos polvos inertes pueden ejercer un efecto químico, de tipo inhibición,
sobre el proceso de combustión. Las cenizas y la humedad hacen que se reduzcan los valores de presión
máxima de explosión y velocidad de aumento de presión y provocan que se precisen valores más altos
de temperaturas, de concentraciones y de energías mínimas de inflamación.
 Tamaño de partículas. Al depender los procesos de oxidación y de transmisión de calor del área
superficial disponible, el tamaño de las partículas es uno de los factores más importantes. En general,
para tamaños mayores de 0,5 mm la probabilidad de inflamación y explosión es baja, aunque debe
tenerse en cuenta que el frotamiento contra superficies o el roce entre partículas que tiene lugar en un
gran número de operaciones (transporte, tamizado, etc.) genera granos más finos.

73
Riesgo de auto-combustión de combustibles sólidos
La ignición espontánea de la biomasa almacenada es esencialmente función de la humedad presente y el
desarrollo de microorganismos que provocan el aumento de la temperatura de la pila. Un control estricto de las
condiciones de almacenamiento, el uso de detectores de incendios y de medios de extinción limitan este riesgo.
El autocalentamiento del carbón es un problema de transferencia de calor causado por una reacción de oxidación.
Este fenómeno comienza cuando el carbón entra en contacto con una atmósfera oxidante, entonces el calor
generado en la reacción de oxidación es superior a la capacidad de disipar el calor al ambiente. Normalmente es
un proceso lento que puede llevar días o meses cuando el material es almacenado a gran escala (del orden de
toneladas). Además, en comparación con una combustión normal (rápida) que ocurre a nivel macroporoso en
segundos o minutos (debido a la gran velocidad de calentamiento, como ocurre por ejemplo en un horno), la
combustión espontánea tiene lugar en las caras internas de las partículas a escala microporosa a velocidades muy
lentas. En este contexto el análisis termogravimético proporciona el perfil de pérdida de masa directamente con
la temperatura. La masa disminuye debido a las reacciones químicas o aumenta debido a un fenómeno de
absorción.

[Link] Combustiones de propagación

Son aquellas combustiones también denominadas de premezcla. En las combustiones la velocidad de reacción
puede ser distinta y por eso se habla de distintos tipos de combustión. En función de las velocidades de
combustión es posible defnir tres tipos:
• Combustión Lenta. Menos centímetros por segundo. Se da cuando el combustible tiene poco aporte de oxígeno.
• Combustión Viva o Normal. Más centímetros por segundo. Se da cuando el combustible tiene buen aporte de
oxígeno.
• Combustión Instantánea. Dependiendo de la velocidad, puede ser:
• Rápida. Más metros por segundo. Defagraciones.
• Muy Rápida. Más kilómetros por segundo. Detonaciones. Una explosión es una súbita liberación (lo
sufcientemente rápida para que la energía se disipe mediante una onda de choque) de gas a alta presión (superior
a la de la atmósfera circundante en el momento de la liberación) en el ambiente.
Un proceso rápido de oxidación o reacción de descomposición puede generar una explosión de origen químico,
que puede ser:
• Una defagración: onda de combustión cuyo frente avanza a velocidad subsónica.
• Una detonación: onda de combustión cuyo frente avanza a velocidad sónica o supersónica y lleva asociada,
por tanto, una onda de choque.

7.3.3 Productos de la combustion

Cuando se produce una reacción química exotérmica con la sufciente velocidad de reacción para que se pueda
identifcar como un incendio o un fuego, se establece una ecuación con unos elementos que reaccionan y cambian
sus características químicas para dar lugar a unos productos o elementos diferentes. Ninguno de los elementos
iniciales se destruye, sino que todos son transformados en mayor o menor medida. Aun cuando se encuentren
dispersos, los productos de la combustión son iguales en peso y volumen a los elementos del combustible de la
combustión. En defnitiva, se puede decir que se cumple el famoso principio de la ciencia que asevera que “la
materia ni se crea ni se destruye, tan sólo se transforma”.

[Link] Humo

El humo está constituido por partículas físicas sólidas y líquidas en suspensión en el aire (principalmente vapor
de agua) de diferente tamaño y color, incompletamente quemadas, que son arrastradas por corrientes de
convección de aire (el aire caliente asciende). A la adecuada proporción de calor y oxígeno el humo es infamable.

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Es muy difícil saber qué está ardiendo por el color del humo, ya que la percepción luminosa depende de múltiples
factores externos ajenos al proceso de combustión. Se va a hacer una pequeña explicación de una clasificación
de humos.
a) Humo blanco
El color blanco indica que los combustibles arden libremente, con gran presencia de O2, y que el humo está
compuesto principalmente de vapor de agua. Su origen puede ser productos vegetales, forrajes, fósforos, algunos
piensos, etc.

Figura 7.3-2. Humo de color blanco


b) Humo negro
El color negro indica fuegos de gran carga térmica, normalmente con poco aporte de oxígeno, generado por
fbras sintéticas, polímeros, cauchos o productos derivados del petróleo. Su origen puede ser fbras artifciales,
cauchos, poliéster, gasóleo, gasolina, petróleo, plásticos, etc.

Figura 7.3-3. Humo de color negro

c) Humo de color
a) Amarillo: su origen puede ser sustancias químicas que contienen azufre, con formación de ácidos clorhídricos.
b) Amarillo verdoso: su origen puede ser sustancias químicas que contienen cloro.

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c) Violeta: su origen puede ser sustancias químicas que contienen yodo.
d) Azul: este color está asociado a hidrocarburos.

[Link] Llamas

La llama es un gas incandescente cuya temperatura es variable y depende de factores como el tipo de combustible
y la concentración de comburente. La norma UNE-EN ISO 13943:2012 define la llama como la zona de
combustión en fase gaseosa, usualmente con emisión de luz. La llama es un fenómeno propio de la combustión,
que se manifesta como fenómeno luminoso acompañado de una producción de calor. El grado de luminosidad
o intensidad de la llama dependerá de la naturaleza del combustible y de la aportación del comburente. Los
combustibles gaseosos y líquidos (y la mayoría de los sólidos) arden siempre con llama. Los combustibles
sólidos se descomponen mediante la pirólisis, emitiendo gases infamables que son los que realmente arden. Las
llamas se producen siempre en la fase gaseosa.
En la mayoría de los incendios se producen llamas, aunque hay excepciones: por ejemplo, la combustión del
coque. Las llamas provocan principalmente reacciones de histeria y nerviosismo en las víctimas. En ocasiones
producen deslumbramientos en el trabajo propio del bombero, lo que al igual que el humo impide la correcta
percepción del entorno del fuego.

[Link] Calor

Los incendios son reacciones químicas exotérmicas que desprenden calor. No hay que confundir calor con
temperatura, ni tampoco con el “sentido de calor” que pueda percibir una persona en un momento dado. Los
condicionantes ambientales, los del propio trabajo y, sobre todo, los personales distorsionan mucho ese sentido.
La temperatura es una manifestación de la energía (calor) que poseen todos los cuerpos y depende del
movimiento de las moléculas (a mayor movimiento, excitación, agitación o velocidad de traslación de los
electrones, mayor temperatura adquiere el cuerpo). Los cuerpos no tienen calor, sino temperatura. La energía
existe en varias formas. El calor es el proceso mediante el cual la energía se transfere de un sistema a otro como
resultado de la diferencia de temperatura.

[Link] Gases

Gran parte de los elementos que constituyen el combustible en una combustión forman compuestos gaseosos
cuando arden. La cantidad de gases que se producen en los incendios depende de los materiales presentes en la
combustión. La mayor parte de los materiales combustibles contiene carbono, que forma dióxido de carbono
(CO2) al quemarse si la concentración de aire es sufciente y la combustión es completa; puede producirse
monóxido de carbono (CO) si dicha concentración es baja. Estos dos gases, junto al vapor de agua, son los gases
de combustión más abundantes en los incendios, pero también se produce amoniaco (NH3), dióxido de azufre
(S02), ácido cianhídrico (HCN), óxidos de nitrógeno (NOx), ácido clorhídrico (HCI), fosgeno, etc. Estos gases
pueden ser tóxicos y producir en las personas que lo respiran incapacidad física, pérdida de coordinación,
desorientación, envenenamiento e incluso la muerte.
a) Monóxido de carbono (CO)
Es un gas incoloro, más ligero que el aire, que arde con llama azul. Es infamable y explosivo en mezclas con el
aire de 12.5% a 74.2%. Se forma en la combustión incompleta de los materiales orgánicos carbonáceos, como
la madera, carbón de madera o minera, petróleo y sus fracciones, gas natural y artifcial o subproducto de
explosivos. En toda combustión que haya défcit de oxígeno aumentará la producción de CO.
 Vías de ingreso en el organismo
-Respiratoria, por inhalación del gas.
b) Dióxido de carbono o anhídrido carbónico (CO2)
El dióxido de carbono —también denominado óxido de carbono (IV), gas carbónico y anhídrido carbónico—

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es un gas cuyas moléculas están compuestas por dos átomos de oxígeno y uno de carbono. Su fórmula molecular
es CO2. Es un gas no infamable, soluble en agua, incoloro e inodoro, pero con pequeña molestia picante. Es más
pesado que el aire y oxidante al contacto con el agua. No es tóxico, pero sí asfxiante.

 Vías de ingreso en el organismo y patología


-Ingestión: puede causar irritación, vómitos, náuseas y hemorragias en el tracto digestivo.
-Inhalación: produce asfxia y causa hiperventilación. La exposición a largo plazo es peligrosa. Es asfxiante en
grandes concentraciones.
-Piel y ojos: en contacto directo puede producir congelación.
c) Cianuro de hidrógeno (HCN)
Se designa como cianuros (CN) al ácido cianhídrico, a sus sales y a los cianuros de sodio, potasio y calcio, que
son los más usados en el medio laboral. El cianuro de hidrógeno o ácido cianhídrico (HCN) también se conoce
como ácido prúsico o ácido hidrociánico. En estado gaseoso es un gas incoloro más pesado que el aire, en estado
líquido es un líquido blanco azulado de olor característico a almendras amargas. Es explosivo en mezclas de 5%
a 40% con el aire.
 Vías de ingreso en el organismo (exposiciones a gases, líquidos y aerosoles líquidos)
-Respiratoria: importante, especialmente para el HCN.
-Digestiva: ocasional o accidental. • Cutánea: importante, especialmente con las sales.
d) Sulfuro de hidrógeno o ácido sulfhídrico (H2S)
El ácido sulfhídrico (H2S) es un gas infamable (en mezclas con el aire del 4.5% al 45%), incoloro, tóxico y
soluble en agua. Se le llama comúnmente ácido hidrosulfúrico o gas de alcantarilla. Es uno de los compuestos
destacados como causantes de molestias por malos olores. A pesar de ello, en el organismo humano desempeña
funciones esenciales. Emana un olor característico a huevos podridos que proviene de la descomposición
bacteriana de proteínas que contienen azufre. Este olor es perceptible en contenidos muy bajos, por debajo de
30 ppm (partes por millón). Desprende un olor dulce a concentraciones más altas y paralizante del olfato a nivel
de 100 ppm o más. El nivel mínimo de percepción olfatoria estaría entre 0.003-0.02 ppm.
 Vías de ingreso en el organismo
-Inhalación: el sulfuro de hidrógeno es más pesado que el aire y puede causar asfxia en espacios poco ventilados,
situados a niveles bajos o cerrados.
-Contacto con la piel: el contacto directo con sulfuro de hidrógeno, líquido o gas, sobre la piel mojada o húmeda
puede causar irritación.
-Contacto con los ojos: puede causar enrojecimiento, dolor y quemaduras profundas graves.
e) Amoniaco (NH3)
El amoniaco es un compuesto químico cuya molécula está formada por un átomo de nitrógeno (N) y tres átomos
de hidrógeno (H), de acuerdo con la fórmula NH3. También se denomina trihidruro de nitrógeno, hidruro de
nitrógeno (III), azano, espíritu de Hartshorn, nitro-sil, vaporole, gas de amonio o AM-FOL. Es un gas infamable
(16% - 25% con el aire). A temperatura ambiente el amoniaco es un gas incoloro de olor muy penetrante y
nauseabundo. Se produce naturalmente por descomposición de la materia orgánica y también se fabrica de forma
industrial. Es fácilmente soluble y se evapora con rapidez. Generalmente se vende en forma líquida.
f) Formaldehído o metanal (H2C=0)
Es un compuesto químico, más específcamente un aldehído (el más simple de ellos), altamente volátil y muy
infamable, de fórmula H2C=O. Se obtiene por oxidación catalítica del alcohol metílico. Es fungicida, germicida
y desinfectante. A temperatura normal es un gas incoloro de un olor penetrante, muy soluble en agua y en ésteres.
Las disoluciones acuosas al 40 % se conocen con el nombre de formol, que es un líquido incoloro de olor
penetrante y sofocante. Estas disoluciones pueden contener alcohol metílico como estabilizante.
g) Cloro y clorados (Cl)
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El cloro es un elemento químico de número atómico 17, situado en el grupo de los halógenos (grupo VII A) de
la tabla periódica de los elementos. Su símbolo es Cl. En condiciones normales y en estado puro forma dicloro,
un gas tóxico no infamable de color amarillo-verdoso formado por moléculas diatómicas (Cl2), unas 2,5 veces
más pesado que el aire, de olor desagradable y picante. Es un elemento abundante en la naturaleza y se trata de
un elemento químico esencial para muchas formas de vida. El cloro forma mezclas infamables y explosivas con
el hidrógeno y con algunos compuestos orgánicos, como hidrocarburos, alcoholes y éteres.
 Vías de ingreso en el organismo y patología
-Inhalación: el cloro irrita las mucosas oculares, las de la nariz y las de la garganta. La irritación va en aumento
hasta producir dolor agudo y quemante. Esta irritación aparece también en el aparato respiratorio y en el pecho;
desencadena una tos refeja que puede ser intensa y, a menudo, va asociada con dolor retroesternal que puede
llegar a provocar vómito con sangre según las lesiones de las mucosas. Otros síntomas frecuentes son dolores
de cabeza, malestar general, ansiedad y sensación de sofocación. El cloro reacciona con los líquidos orgánicos
formando ácidos y, en altas concentraciones, actúa como asfxiante al provocar espasmos en los músculos de la
laringe y tumefacción de las mucosas.
-Contacto con la piel: entre los individuos expuestos durante mucho tiempo a bajas concentraciones de cloro es
frecuente el acné. Es conocido comúnmente como cloracné. Puede llegar a dañar el esmalte dentario.
-Contacto con los ojos: puede causar enrojecimiento, dolor y quemaduras profundas graves.
i) Dióxido de azufre o anhídrido sulfuroso (SO2)
Es un gas incoloro con un característico olor asfxiante. Se trata de una sustancia reductora que, con el tiempo, el
contacto con el aire y la humedad se convierte en trióxido de azufre. En condiciones normales la velocidad de
esta reacción es baja. Forma una disolución ácida al disolverse en el agua.
 Vías de ingreso en el organismo y patología
-Inhalación: se delata inmediatamente al ser irritante para los ojos y el sistema respiratorio. Esto lo convierte en
un “gas amigo”. Es un gas incoloro. Cuando se combina con la humedad del tracto respiratorio se convierte en
corrosivo, causando edemas a determinadas concentraciones. Puede provocar asfxia, tos, falta de respiración,
dolor de garganta, estornudos, rinorrea, difcultad en la respiración, disnea, cianosis, dolor de pecho, traqueitis,
bronquitis, nauseas, fatiga, vómitos, broncoconstricción, neumonitis, edema en la laringe/ glotis, edema en las
vías respiratorias superiores u obstrucción e incremento de la resistencia de la circulación del aire. Puede causar
la muerte por edema pulmonar, acidosis sistémica o paro respiratorio. Los síntomas del edema pulmonar no se
ponen de manifesto a menudo hasta pasadas algunas horas, y se agravan por el esfuerzo físico.
-Contacto con la piel: el dióxido de azufre es un irritante corrosivo de la piel. En estado líquido puede provocar
lesiones o quemaduras por congelación.
-Contacto con los ojos: el dióxido de azufre es un irritante corrosivo de los ojos, aunque es poco común que en
estado gaseoso produzca lesiones. Puede causar escozor en los ojos, lagrimeo, irritación conjuntival,
enrojecimiento, dolor y quemaduras profundas graves. En estado líquido puede provocar lesiones o quemaduras
por congelación. También opacidad corneal, erosión, necrosis y fnalmente ceguera.
j) Cloruro de carboncillo o fosgeno (COCl2)
Se produce por el contacto de las llamas sobre los productos clorados (PVC), los aislamientos de cables de
instalaciones eléctricas, materiales refrigerantes como el freón, etc. Es muy tóxico. Es un importante componente
químico industrial utilizado para hacer plásticos y pesticidas. A temperatura ambiente (21 °C) el fosgeno es un
gas venenoso. Si es enfriado y presurizado se convierte en líquido y así puede ser transportado y almacenado.
Cuando se libera fosgeno líquido se transforma rápidamente en gas, que permanece cerca del suelo y se propaga
con rapidez. Al fosgeno también se le conoce por su denominación militar: CG.
El gas de fosgeno puede ser incoloro o puede verse como una nube que varía de blanca a amarilla pálida. En
bajas concentraciones tiene un olor agradable, como a heno recién cortado o maíz verde, pero es posible que no
todas las personas expuestas lo adviertan. En altas concentraciones el olor puede ser fuerte y desagradable. El
fosgeno por sí mismo no es infamable (no se enciende ni se quema con facilidad), pero es un comburente (puede
causar que prendan las sustancias infamables que hay a su alrededor).
 Vías de ingreso en el organismo y patología

78
-Inhalación: el principal efecto del fosgeno se da en los pulmones. Cuando se inhala y alcanza los espacios
alveolares se convierte en cloruro de hidrógeno, y después en ácido clorhídrico y monóxido de carbono cuando
llega a los pulmones. Produce sensación de quemazón, opresión torá- cica, dolor de garganta, tos, difcultad
respiratoria y jadeo.

-Contacto con la piel: en estado líquido provoca lesiones y quemaduras por congelación.
-Contacto con los ojos: produce enrojecimiento, dolor y visión borrosa.
k) Aldehído acrílico o acroleína
Es un líquido incoloro o amarillo, de olor desagradable. Se disuelve fácilmente en agua y se evapora rápidamente
cuando se calienta. También se infama con facilidad. Se pueden formar pequeñas cantidades de acroleína y
dispersarse por el aire.
 Vías de ingreso en el organismo y patología
-Inhalación: la exposición a la acroleína ocurre principalmente al respirarla. El humo de cigarrillo y los gases
del tubo de escape de los automóviles contienen acroleína. La información disponible indica que inhalar grandes
cantidades daña los pulmones y puede producir la muerte. La inhalación de cantidades más bajas puede producir
lagrimeo de los ojos, ardor de la nariz y la garganta y reducción del ritmo respiratorio.
-Contacto con los ojos: produce enrojecimiento, dolor y lagrimeo.

7.4. Fuego e incendio


El DRAE (Diccionario de la Real Academia Española) defne el fuego como calor y luz producidos por la
combustión.
El DRAE defne el incendio como un fuego grande que destruye lo que no debería quemarse.
FUEGO + SERIE DE CARACTERÍSTICAS = INCENDIO
La norma UNE 23026-1:1980 defne el fuego como una combustión caracterizada por una emisión de calor,
humo y llama La norma UNE-EN ISO 13943:2012 defne el fuego como una combustión autosoportada que ha
sido deliberadamente puesta en marcha para benefciase de sus efectos y que está controlada en su duración y su
extensión espacial. La misma norma UNE-EN ISO 13943:2012 defne el incendio como una combustión que se
propaga incontroladamente en el tiempo y en el espacio, una combustión de aportación incontrolada.

7.5. Triángulo y tetraedro


Los incendios se producen cuando coinciden un producto infamable (combustible), un producto que favorece la
combustión (comburente) y una fuente con sufciente energía de activación (calor, chispa, llama). Cuando se
dispone de estos tres factores en las proporciones correctas ocurre la combustión. Estos tres factores
(combustible, comburente y calor) se representan a menudo mediante un triángulo, el triángulo del fuego. La
supresión de uno de los lados del triángulo (un factor) hace imposible que se produzca un incendio (o lo extingue
si ya existe).

79
Figura 7.5-1. Triángulo del fuego

La reacción de combustión, como se ha visto anteriormente, genera unos productos de combustión (humos,
gases, residuos sólidos) y mucho más calor que el precisado inicialmente. Cuando este calor generado se
reinvierte en promover el desarrollo de nuevas reacciones químicas en cadena el proceso de combustión se
vuelve incontrolable, y si no se elimina alguno de los tres factores concurrentes que determinan la posibilidad
del incendio este no se extingue. Es por ello por lo que la posibilidad de estas reacciones en cadena constituye
un cuarto factor, junto a los tres citados anteriormente, que permite el fenómeno de la progresión espontánea del
incendio y su propagación en el espacio y en el tiempo y que forma, como se ha indicado, el llamado tetraedro
del fuego (un tetraedro y no un cuadrado para expresar la relación inherente de cada lado con los demás). Las
acciones capaces de impedir las reacciones en cadena son efcaces para limitar la propagación del incendio y
facilitar su extinción. Con este esquema sólo se quiere indicar que de la misma forma que si se retira una cara el
poliedro desaparece, al suprimir uno de los factores el fuego se extingue.

Figura 7.5-2. Tetraedro del fuego

7.5.1 Combustible

Se defne como combustible cualquier sustancia capaz de arder en presencia de una energía de activación; es
decir, cualquier sustancia capaz de combinarse con un comburente en una reacción rápida y exotérmica. El grado
de infamabilidad de los combustibles condiciona la fuente de infamación necesaria para que se produzca un
incendio. Las sustancias infamables y las fácilmente infamables pueden llegar a infamarse en el aire a
temperatura ambiente sin necesidad de una fuente de infamación o tras un breve contacto con una de ellas. Los
combustibles pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos, aunque independientemente de su estado inicial siempre

80
entran en combustión en estado gaseoso (pirólisis, pirogenación). Cuando el combustible es sólido o líquido, es
necesario un aporte previo de energía para llevarlo al estado gaseoso.
La ignición de un combustible, y por tanto la peligrosidad del mismo, depende de varios factores que se pueden
analizar por medio de unas constantes físicas propias de cada combustible que se detallan a continuación.

[Link] Temperatura minima a la que emite vapores inflamables

a) Punto de infamación (Flash Point)


Es la temperatura mínima a la que un combustible emite sufcientes vapores susceptibles de infamarse si entran
en contacto con una fuente de ignición. Si no hay fuente de ignición no arderá. También se defne como la mínima
temperatura en ºC a 760 mm de Hg a la que una sustancia combustible en contacto con el aire desprende la
sufciente cantidad de vapor para que la mezcla vapor-aire sea susceptible de infamarse, mediante el aporte a la
misma de una energía de activación externa.
b) Punto de ignición o de incendio (Ignition Point)
Es la temperatura mínima a la cual un combustible emite sufcientes vapores susceptibles de infamarse y de
mantener la infamación (sigue ardiendo, aunque se retire la fuente) si entran en contacto con una fuente de
ignición. Suele estar unos grados por encima del punto de infamación.
c) Punto de autoinfamación
Es la temperatura mínima a la cual los vapores emitidos empiezan a arder sin necesidad de aporte de fuente de
ignición (en condiciones normales). También se defne como la mínima temperatura en ºC a 760 mm de Hg a la
que una sustancia sólida, líquida o gaseosa en contacto con el aire arde espontáneamente sin necesidad de ningún
aporte energético a la mezcla.
d) Punto de autoignición (Autoignition Point)
Es la temperatura mínima a la que debe calentarse un combustible en presencia de oxígeno para que se produzca
su infamación y se sostenga la combustión sin el aporte de una energía de activación o un foco de ignición
externos.

[Link] Concentración de vapores

No todas las mezclas combustibles/comburentes son susceptibles de entrar en combustión. Existen unos límites
de infamabilidad que se detallan a continuación:
• Límite superior de infamabilidad (LSI). Es la máxima concentración de vapores combustibles mezclados en el
aire capaz de entrar en combustión. Por encima del LSI no se produce la combustión por falta de comburente.
• Límite inferior de infamabilidad (LII). Es la mínima concentración de vapores combustibles mezclados en el
aire capaz de entrar en combustión. Por debajo del LII no se produce la combustión por falta de combustible.
El intervalo entre ambos límites se denomina rango de infamabilidad. En él existen dos puntos de gran
importancia:
• Punto ideal de combustión (PIC). Es el punto en el que la combustión se produce en las mejores condiciones.
• Punto estequiométrico (PE). Es el punto en el que se genera una explosión si la reacción se produce (la
velocidad de reacción es máxima).

7.5.2 Comburente

Aunque un comburente es cualquier agente oxidante capaz de oxidar un combustible, en una reacción rápida y
exotérmica este término se suele aplicar a mezclas de gases en las cuales el oxígeno esté en proporción sufciente
para que en su seno se inicie y desarrolle la combustión, ya que el oxígeno molecular (O2) es el agente oxidante
más común. El oxígeno, contenido aproximadamente en un 21% en volumen (23% si se considera en peso) en
81
el aire, es el comburente más común en todos los fuegos e incendios.
Por otro lado, algunos compuestos tales como la nitrocelulosa, al contener en su composición ambos agentes
oxidante y reductor, pueden sufrir combustión sin más aporte externo que la energía de activación. Para que se
desarrolle la combustión habitualmente es necesaria la presencia de una proporción mínima de oxígeno en el
ambiente (por debajo del 15% generalmente el fuego se apaga). Esta proporción mínima se determina por medio
del ensayo del índice crítico de oxígeno.
En contacto con materias orgánicas ciertos ácidos fuertes oxidantes (por ejemplo, ácido sulfúrico o nítrico)
pueden causar combustiones y provocar incendios sin necesidad de una fuente de ignición adicional. Cuando se
encuentra directamente afectada por el fuego la materia comburente libera oxígeno y da como resultado una
combustión autosostenida, incluso en una atmósfera sin oxígeno. La existencia de un comburente no es peligrosa
por sí misma, pero en un incendio aumenta el peligro y la virulencia de este.

7.5.3 Energía de activación. Calor

Para que un fuego se inicie es necesario que los reactivos (comburente y combustible) se encuentren en unas
condiciones favorables en las que pueda producirse la reacción. La energía de activación aportada por los focos
de ignición tiene diversos orígenes:
-Origen químico (cualquier reacción exotérmica provoca calor, que puede ser el origen de un incendio).
-Origen mecánico (los choques o roces entre metales generan calor y chispas, que pueden aportar la energía
necesaria para iniciar un incendio).
-Origen eléctrico (el paso de una corriente eléctrica provoca calor, causa de numerosos incendios).
-Origen térmico o directo.
-Origen biológico, como por ejemplo el calor que desprende la fermentación.
-Origen natural o atmosférico (como por ejemplo los rayos)
La energía mínima necesaria para que la reacción se inicie se denomina energía de activación, y la proporcionan
las fuentes de ignición, que pueden ser las llamas abiertas, superficies calientes, chispas eléctricas, brasas
(cigarrillos), etc.
Un foco puede provocar la ignición si la magnitud e intensidad de su energía es sufciente para aumentar la
temperatura del combustible por encima de su punto de ignición. El aporte energético se efectúa
fundamentalmente de las siguientes formas:
• Llamas. Las llamas son una fuente segura de ignición para la mezcla de vapor infamable y aire que se encuentre
dentro de su margen de infamabilidad. Para ello, las llamas deben ser capaces de calentar el vapor hasta su
temperatura de ignición en presencia de aire. En algunos líquidos y sólidos será necesario que la llama
permanezca durante un tiempo y a una temperatura sufciente para volatilizar el material combustible e infamar
los vapores emitidos. Una vez iniciada la ignición, el calor radiado por los vapores perpetúa el proceso de
combustión.
• Chispas eléctricas, estáticas y de fricción. Las chispas deben tener sufciente energía para poner en ignición la
mezcla de vapor infamable y aire. Las chispas producidas por instalaciones eléctricas comerciales tienen una
temperatura superior a la de las llamas y generalmente son capaces de producir la ignición de las mezclas
infamables.
• Superfcies calientes. Las superfcies calientes pueden convertirse en fuentes de ignición siempre y cuando
tengan dimensión y temperatura sufcientes.

• Brasas. Las brasas, una vez apagadas las llamas, en los momentos fnales de la combustión de la madera,
producen calor por radiación.

82
7.5.4 Reacciones en cadena

Los procesos mediante los cuales progresa la reacción en el seno de la mezcla comburente/combustible suelen
transcurrir mediante reacciones en cadena (REC), reacciones químicas complejas que sólo aparecen cuando hay
combustión con llama. La reacción en cadena está asegurada y es inherente a la mayoría de los combustibles
siempre que el aporte energético sea sufciente y exista mezcla comburente/combustible.
La reacción en cadena consiste en el automantenimiento de la combustión por la eliminación de los radicales
libres (hidroxilos). Una vez puesta en marcha progresa por sí misma y proporciona una energía mayor que la
inicial, lo que provoca un número creciente de roturas de enlaces de carbono (C) y oxígeno (O2).
En muchos casos una mezcla de productos reactivos no reacciona si no se aporta una energía de activación o si
no se induce una disminución de la energía necesaria para que tenga lugar la reacción. La reacción en cadena
está asegurada a nivel molecular cuando la energía desprendida por la reacción de un número de moléculas es
sufciente para activar un número igual o mayor de ellas. A partir del momento en que el proceso es capaz de
aportarse a sí mismo la sufciente cantidad de energía como para mantener una emisión de gases constantes
(radicales libres), el proceso se entenderá como automantenido. Cuando se alcanza este estadio se conoce
comúnmente como tetraedro del fuego. La velocidad de reacción en cadena se duplica con una elevación de 10
ºC y se puede multiplicar por un millón o más ante un aumento de 200°C. Para que esto ocurra deben existir
grandes cantidades de combustible y de oxígeno.

7.5.5 Agentes pasivos

Para que la combustión ocurra deben estar presentes el combustible, el calor y el oxígeno (triángulo de fuego)
y, adicionalmente, la reacción en cadena (tetraedro de fuego). Sin embargo, existe un factor añadido que afecta
tanto al triangulo como al tetraedro, denominado agentes pasivos. Los agentes pasivos o pasivos, como
comúnmente se los denomina, están presentes en cualquier proceso de combustión y no toman parte en la
reacción química de combustión. Pero el hecho de que absorban o roben la energía (calor) afecta al
comportamiento del fuego. Ejemplos de agentes pasivos:
• Gases no infamables: dióxido de carbono y vapor de agua.
• Hollín: partículas de carbón.
• Agua: temperatura y humedad.
• Nitrógeno: un componente del aire (un 79% del mismo en volumen. aproximadamente) que permanece inerte
a través de la combustión. Sustancias combustibles e infamables Para entender la diferencia entre sustancias
combustibles e infamables primero es necesario explicar el proceso de pirólisis. Se defne la pirólisis como la
descomposición de una sustancia por el calor. Todas las sustancias, si se les aplica calor, se descompondrán
desde su estado sólido o líquido al estado vapor. Se debe al efecto que provoca el calor cuando se aplica sobre
las moléculas: estas lo absorben y pierden estabilidad de forma progresiva a medida que se descomponen a
través de los diferentes estados de la materia. Pero en función de las características físico-químicas de la
sustancia, cambian las condiciones de entorno; esto es, la cantidad de calor o energía que hay que proporcionar
a la sustancia para que se descomponga y, por lo tanto, comience su proceso de pirólisis. Existe una temperatura
mínima a partir de la cual la sustancia emite los sufcientes vapores como para encenderse (la sustancia no se
quema por sí sola, en realidad es el vapor lo que se quema cuando existe la combinación adecuada con oxígeno).
Esta temperatura es el punto de ignición o encendido, la temperatura a la cual un combustible líquido produce
vapores sufcientes como para mantener la combustión una vez iniciada. El punto de ignición suele estar unos
pocos grados por encima del punto de infamación (temperatura a la cual un combustible líquido emana vapores
sufcientes como para formar una mezcla infamable con el aire alrededor de la superfcie). Sustancias
combustibles e infamables son aquellas que se pueden quemar. Es en función del punto de ignición o del punto
de infamación, generalmente, por lo que diferenciamos una sustancia combustible de otra infamable.
De forma genérica puede decirse que:
• Una sustancia combustible es aquella que tiene un punto de ignición bajo y es capaz de mantener el fuego.
• Una sustancia infamable es aquella sustancia combustible que tiene facilidad para emitir gases que ardan

83
(infamables). Esto sucede en función de:
• El fujo de calor que recibe el material.
• La constitución del material (la posibilidad de que los gases puedan salir al exterior).
• El punto de infamación del material.

7.6. Tipos de incendio


Los incendios pueden clasifcarse en función de multitud de parámetros. La norma que regula la clasifcación de
los incendios es la UNE-EN 2:1994 (antigua norma derogada UNE 23010:1976), y los clasifca:
• Según la naturaleza del combustible.
• Por la forma del foco.
• Por la superfcie afectada.
• Por la situación o forma de manifestarse.

7.6.1 Según la naturaleza del combustible

[Link] Fuegos de clase A

Son fuegos originados por combustibles sólidos que tienen un alto punto de fusión. Producen brasas y
normalmente tienen origen orgánico, compuesto entre otros por carbono e hidrógeno (madera, carbón, paja,
tejidos y, en general, materiales carbonáceos). Estos fuegos retienen el oxígeno en su interior y forman brasa. Se
denominan fuegos profundos.
 Pirólisis
Los combustibles sólidos no arden. La llama es un fenómeno visible de la combustión en fase gaseosa; es decir,
arden los vapores que se originan como consecuencia de la descomposición por el calor de los combustibles
sólidos. La pirólisis es una descomposición química de una materia producida por una elevación de la
temperatura, sin reacción con el oxígeno. En la pirólisis no interviene el oxígeno, ya que no hay todavía
combustión. Al reaccionar los vapores que provienen de la pirólisis del combustible sólido con el oxígeno es
cuando se produce la oxidación; es decir, la combustión.

La norma UNE-EN ISO 13943:2012 defne la pirólisis como aquella parte del proceso de descomposición
química irreversible causado por el incremento de la temperatura. La pirolisis puede estar acompañada por
descomposición debida a otras acciones, por ejemplo, ataques químicos.

[Link] Fuegos de clase B

Provocados por combustibles líquidos o sólidos con bajo punto de fusión. Previamente debe tener lugar la
evaporación. Se consideran líquidos también aquellos combustibles que, aun siendo sólidos, se licuan antes de
alcanzar su temperatura de ignición (algunos plásticos). No producen brasas.

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• Vaporización
Los combustibles líquidos no arden. La llama es un fenó- meno visible de la combustión en fase gaseosa; es
decir, arden los vapores generados por acción del calor.

[Link] Fuegos de clase C

Son los fuegos de gases; es decir, combustibles en fase gaseosa (no las combustiones de los gases producidos
en la evaporación de los combustibles sólidos o líquidos). Producidos o generados por sustancias gaseosas, tales
como propano, butano, metano, hexano, gas ciudad, gas de hulla, etc.

[Link] Fuegos de clase D

Son fuegos originados por metales. Es un tipo de fuego muy especial y de muy difícil y peligrosa extinción. Da
lugar a reacciones químicas complejas y normalmente el fuego de este tipo de metales es capaz de desplazar el
hidrógeno del agua, lo que provoca explosiones por combustión de este gas. Su extinción necesita agentes
extintores específcos, ya que el uso del agua está prohibido en casi todos los casos. En algunas clasifcaciones
vienen denominados por la letra M.

[Link] Fuegos de clase F

Corresponde con la denominación Americana Clase K. Son fuegos originado por aceites de cocina y grasas.
La información que se ha explicado detalladamente se puede resumir en la siguiente tabla:

Tabla 7.6-1. Clasificación de las clases de fuego

85
7.6.2 Por la forma del foco de incendio

Por la forma del foco o según la distribución de la materia, los incendios se pueden clasifcar en:
• Foco plano.
• Foco vertical.
• Foco alimentado.

[Link] Foco plano

Cuando el incendio se manifesta sobre el plano horizontal con predominio dimensional sobre el vértice y la
disposición del producto que arde no queda oculta a la observación directa del incendio desde cualquier punto
(incendios de combustibles líquidos, charcas o sólidos dispersos y próximos).

[Link] Foco vertical

Cuando el incendio se manifesta en varios planos horizontales o inclinados y verticales, o cuando varias zonas
en combustión quedan ocultas a la observación (pacas de paja, apilamientos, etc.).

[Link] Foco alimentado

Cuando el incendio plano o vertical es mantenido por la aportación de combustibles procedentes de depósitos
no afectados, aljibes, pozos, tuberías, etc. (escapes de gas).

7.6.3 Por la superficie afectada

Esta clasifcación sólo es de utilidad en los incendios forestales.


A partir de 100 m2 se considera de envergadura si la altura de las llamas es superior a la diagonal media de la
superfcie horizontal afectada. Si no se cumple esto último, el fuego se considera grande, aunque la superfcie
activa de llamas sea superior a 100 m2.

7.6.4 Por la forma que se desarrollan

[Link] En función de la velocidad de reacción

La velocidad de reacción es la cantidad de reactivos transformados en productos por unidad de tiempo. La


velocidad de propagación de una llama es la velocidad de avance del frente de reacción; es decir, la velocidad
lineal que separa la zona no destruida de los productos de reacción. Para el butano la velocidad de propagación
es de 0,9 m/s y para el acetileno 14 m/s. En base a este parámetro las reacciones de oxidación-reducción se
clasifcan en:
• Combustión lenta y muy lenta: se conoce con el nombre de oxidación. La energía que desprende es muy
pequeña y se disipa en el ambiente sin producir un aumento local de temperatura (no existe reacción en cadena).
No hay emisión de luz y muy poca emisión de calor. Por ejemplo, el amarilleado del papel sometido al calor, la
oxidación del hierro, etc.
• Combustión simple, normal o rápida: en algunas bibliografías consideran rápida como instantánea o muy
rápida. Son oxidaciones moderadamente rápidas, cuya velocidad del frente de reacción es apreciable
visualmente y se mantiene inferior a 1 m/s. La energía desprendida es apreciable. Hay desprendimiento de calor,
luz y llamas (fuego): una parte se disipa en el ambiente y otra se emplea en mantener la reacción en cadena y

86
activar la mezcla comburente-combustible. Los incendios normales siguen esta combustión.
• Combustión instantánea o muy rápida: el caso más típico es la explosión. El término explosión se aplica de
una forma genérica a aquellos fenómenos que conllevan la aparición de ondas de presión; es decir, cuando una
combustión produce “sobrepresiones”. Suelen causar fenómenos destructivos, pero no es condición
indispensable para que se trate de explosión. Los especialistas en explosiones por reacción química denominan
explosiones a las combustiones que por su velocidad de propagación (> 1m/s) producen aumentos de presión,
provoquen o no fenómenos destructivos. Las defagraciones y detonaciones son por tanto consideradas
explosiones. Generalmente las explosiones surgen si se permite que el combustible y el oxidante lleguen a
mezclarse íntimamente antes de la ignición (existe una mezcla previa). En consecuencia, la reacción de la
combustión avanza rápidamente porque no hay necesidad de poner en contacto previamente al combustible y al
oxidante.

Explosiones
Las explosiones pueden ser defagraciones o detonaciones.
a) Defagraciones o combustiones defagrantes
Son aquellas combustiones en las que la velocidad del frente de reacción es superior a 1 m/s, pero inferior a la
velocidad del sonido (< 340 m/s o subsónica) en el medio en que se producen. Ya aparecen fenómenos de
sobrepresiones como consecuencia de la generación de gases y de las temperaturas en la reacción. La onda de
presión suele estar comprendida entre cinco y diez veces la presión original. Estas ondas se mantienen paralelas
entre sí, sin discontinuidades, generando efectos sonoros. Hay que tener en cuenta que estas presiones son sólo
diez veces superiores a la inicial. Si el recinto estuviera cerrado y no se permitiera la liberación de sobrepresión,
la defagración podría convertirse en una detonación de consecuencias mucho más graves. Normalmente todas
las explosiones que se producen son de tipo defagración, porque siempre se rompe algún cristal, tabique, etc.,
que permite la evacuación de la presión de forma natural. Son ejemplos de defagraciones los vapores de líquidos
infamables, las mechas lentas, etc.
b) Detonaciones o combustiones detonantes
Son combustiones muy rápidas o instantáneas en las que la velocidad de propagación del frente de reacción es
superior a la velocidad del sonido en el medio (>340 m/s o supersónica). Las sobrepresiones que se originan
están comprendidas entre veinte y cuarenta veces la inicial, incluso cien veces. Aquí el frente de llamas
acompaña y va a la misma velocidad que el frente de presiones. La detonación provoca efectos sonoros y
destructivos muy superiores a la defagración, y hay que tener en cuenta que en ambas se producen enormes
elevaciones de temperatura, lo que provoca los incendios que normalmente acompañan a las explosiones. Son
ejemplos de detonaciones las producidas por explosivos industriales detonantes y la combustión de mezclas
aéreas de gases y vapores en especiales circunstancias.

[Link] En función de la propagación de oxígeno

c) Combustión completa
La combustión es completa cuando el suministro de oxígeno es abundante (21%) y produce CO2 y H2O. El
humo producido es blanco o gris pálido. El combustible se combina totalmente con el oxígeno sin dejar más
productos residuales que anhídrido carbónico y vapor de agua. d) Combustión incompleta La combustión es
incompleta cuando hay escasez de oxí- geno (comburente) o existen partículas incombustibles y se produce CO
y H2O. El monóxido de carbono es ávido de oxígeno, lo que constituye una amenaza de explosión en caso de
ventilación súbita del espacio. El humo producido es negro o muy oscuro y está muy caliente.
d) Combustión incompleta La combustión es incompleta cuando hay escasez de oxígeno (comburente) o existen
partículas incombustibles y se produce CO y H2O. El monóxido de carbono es ávido de oxígeno, lo que
constituye una amenaza de explosión en caso de ventilación súbita del espacio. El humo producido es negro o
muy oscuro y está muy caliente.

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[Link] En función de la emisión o no de las llamas

La combustión con o sin llama está asociada a una determinada velocidad de reacción.
a) Combustión con llamas
Los líquidos y gases infamables arden siempre con llama (la mayor parte de los plásticos sólidos pueden
considerarse como líquidos infamables solidifcados, que como tales funden antes de su combustión). La llama
está relacionada con velocidades de combustión relativamente altas. Aproximadamente dos terceras partes del
calor liberado del objeto quemado pasan al ambiente circundante en forma de calor, y una tercera parte en forma
de radiación (que contribuye a la combustión). La energía liberada por el objeto y la temperatura del ambiente
tienden a igualarse en función del tiempo. Si la temperatura ambiente es alta, el fuego aumenta, y si es baja, el
fuego disminuye o se ralentiza.
b) Combustión sin llamas
Es el caso de algunos sólidos. El carbono puro y algunos metales fácilmente oxidables arden sin llama
(magnesio, aluminio, zirconio, uranio, sodio, potasio, etc.) y con temperaturas característicamente altas que
oscilan entre 1500 y 2000 º C. Se llama también incandescencia. No se produce reacción en cadena, por lo que
se puede representar con el triángulo de fuego.

7.6.5 Según el lugar donde se desarrollan

a) Fuegos exteriores
Los que tienen manifestación visible al exterior del edifcio. Son los que se producen en los materiales del exterior
del edifcio o los que se originan en el interior y se manifestan con llamas al exterior por puertas o ventanas. Se
alimentan por el oxígeno del aire exterior, por lo que se propagan rápidamente.

Figura 7.6-1. Fuego exterior

b) Fuegos interiores
Tienen lugar en el interior de los edifcios sin manifestarse al exterior. Sin aporte de oxígeno, consumen el del
interior creando brasas y una elevada presión de gases tóxicos y combustibles.

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Figura 7-.6-2. Fuego interior

c) Por la actividad desarrollada en el recinto


Se asocian generalmente al tipo de peligro relacionado con el uso. En función del mismo se podrían considerar,
entre otros:
• Viviendas y ofcinas
• Industrias, que es el objeto de estudio de este proyecto, en concreto una instalación de biomasa.
• Garajes y aparcamientos
• Hospitales y residencias de 3ª edad
• Locales de espectáculos y reunión
• Comercios
• Almacenes
• Vía pública (mobiliario urbano, etc.)
• Recintos de gran volumen

Figura 7.6-3. Fuego en una industria

89
7.6.6 Por su magnitud

[Link] Conato

Es un pequeño incendio que puede ser sofocado rápidamente con extintores estándar. Es conveniente conocer
cómo usar un agente extintor y conocer los tipos de extintores. Así se podrá extinguir un conato y evitar que se
convierta en un incendio mucho más destructivo.

[Link] Incendio parcial

Estos fuegos abarcan parte de una instalación, casa o edifcio. Este fuego es muy peligroso y podría extenderse
y descontrolarse, lo que lo convertiría en un incendio total. En estos casos ya no sirve enfrentarse al fuego con
extintores. Hay que salir a una zona segura y esperar a los equipos de emergencia especializados.

[Link] Incendio total

Es el incendio que se encuentra totalmente fuera de control y afecta completamente a una casa, edifcio o
instalación. Es casi imposible combatirlo y lo que intentarán los bomberos es que no se extienda a otros edifcios
colindantes.

7.7. Evolución de los incendios


Dentro de la evolución de un incendio se defnen cuatro fases:
- Inicio
-Desarrollo
-Propagación
-Extinción

7.7.1 Inicio

Para que el fuego se inicie son esenciales combustibles, un comburente y una energía de activación. Con los tres
factores del fuego comienza el incendio, que produce una liberación de energía en forma de calor que es sufciente
para mantener la reacción en cadena.

7.7.2 Desarrollo

El incendio se desarrolla libremente porque el contenido de oxígeno posibilita la combustión completa de los
materiales involucrados. La temperatura ambiente sube y, por radiación y conducción, se infaman otros
elementos que no estaban afectados por el fuego. La temperatura ambiente sube de forma acelerada (por
ejemplo, en el techo de un cuarto puede superar los 700º). En poco tiempo empieza a disminuir la concentración
de oxígeno en el aire. Cada vez se genera más monóxido de carbono, gas infamable y asfxiante, así como otros
gases infamables que no combustionan por falta de oxígeno.
Es lo que se denomina fase latente del incendio. Esta fase es muy peligrosa, ya que anticipa la combustión súbita
generalizada (CSG). La sobrepresión hará que salten cristales u otros elementos, de forma que se facilita la
entrada de aire fresco y la aportación de oxígeno, que es lo que necesita el fuego latente para que se produzca la
combustión.

90
Figura 7.7-1. Desarrollo del incendio

7.7.3 Propagación

El incendio alcanza grandes dimensiones y en esta fase el calor se transmite por todos los medios. Por convección
se generan corrientes de humo y gases calientes que buscan cualquier resquicio para continuar su camino. La
radiación actúa de forma relevante en esta fase, ya que cuanto más calientes están los cuerpos más radiación se
transmite.

7.7.4 Extinción

Puede producirse de forma natural –si todo el combustible se agota porque ya se ha quemado, el incendio se
apaga solo porque ya no hay nada que pueda arder–, aunque cuando se habla de extinción se hace referencia a
la extinción provocada por la acción del hombre. En la actuación de los Bomberos se deben seguir unas pautas
conocidas.

7.8. Transmisión de los incendios


Siempre que existe una diferencia de temperatura la energía (calor) se transfere de la región de mayor
temperatura a la de menor temperatura. Esta transmisión se puede defnir como el paso de calor de los cuerpos
más calientes a los que lo están menos, con el fn de estabilizar el sistema energético y conseguir un equilibrio
de temperaturas. La transferencia de calor determina la ignición, combustión y extinción de la mayoría de los
incendios. La magnitud de la transferencia térmica es, por lo tanto, la cantidad de calor por unidad de tiempo. El
calor se transmite por los tres métodos siguientes:
• Conducción.
• Convección.
• Radiación.

7.8.1 Conducción

La transferencia de calor por contacto molecular directo entre dos cuerpos, fundamentalmente sólidos aunque
también se manifesta en líquidos y gases se llama conducción. Por ejemplo, una tubería de vapor en contacto
con una pieza de madera transfere su calor a la madera por contacto directo; en este ejemplo, la cañería es el
conductor.

91
Figura 7.8-1. Transferencia de calor

Cuando un cuerpo se calienta las moléculas que reciben directamente el calor (energía) aumentan su vibración
cuando chocan con las que la rodean, y transmiten energía cinética-calorífica a sus vecinas, y así sucesivamente
a través del material. De esta forma la energía de la agitación térmica se transmite por el material de una partícula
a otra, aunque cada molécula permanezca en su posición inicial.
En el vacío absoluto no se transmite el calor por conducción, ya que es necesaria la existencia de materia para
que haya conducción. La conducción de calor a través del aire u otros gases es independiente de la presión,
dentro del margen normal de presiones. Se acerca a cero solamente a presiones muy bajas. Algunos de los
factores que afectan a la conducción térmica son:
• La superfcie (S) de contacto, que condiciona el contacto molecular entre dos materiales que se encuentran a
diferente temperatura. A mayor superfcie, mayor contacto molecular entre los cuerpos y mayor transferencia de
calor del caliente al frío.
• La diferencia de temperaturas (T1 –T2), que implicará un mayor fujo de calor de un elemento a otro. La
conducción del calor sólo tiene lugar cuando las distintas partes del cuerpo se encuentran a temperaturas
diferentes.
• El espesor es un factor fundamental, ya que un mayor espesor de la materia fría supondrá una menor efciencia
del traspaso de calor por conducción.
• La relación superfcie/volumen será mayor cuanto más fno esté dividido el combustible, y, por lo tanto, sea
mayor la posibilidad de paso del calor por conducción. Cuando hablamos de combustible forestal, por ejemplo,
si el entramado de los arbustos y del resto de combustibles vegetales es muy cerrado, el traspaso de calor por
convección o contacto molecular entre ellos será mayor, y mayor la efciencia del paso de calor por conducción.
• La conductividad térmica (K), o capacidad de conducción del calor de una materia, es la medida del valor del
fujo de calor a través de una unidad de superfcie de material con un gradiente unidad de temperatura. Gradiente
de temperatura, en unidades, signifca que en la dirección del fujo de calor la temperatura cae un grado por unidad
de distancia. La unidad típica de conductividad térmica es el J / (cm · seg. °C). La conductividad térmica es una
propiedad física de cada sustancia y puede variar ligeramente en función de la temperatura y de las características
particulares del material, como por ejemplo la humedad.
• Cuanto mayor es el grado de disgregación (menor densidad) de la materia, menor es la capacidad de
conducción. El calor se transmite mejor en los sólidos que en los líquidos, y en los líquidos mejor que en los
gases. Los mejores aislantes térmicos comerciales consisten en pequeñas partículas o fbras de sustancias sólidas
cuyos intersticios están ocupados por aire.
• El calor específco de un material es la cantidad de calor que absorbe para elevar su temperatura un ºC. De
forma que cuanto mayor sea el calor específco de la materia fría, más calor tendrá que suministrarle la materia
caliente para alcanzar el equilibrio de temperaturas; o lo que es lo mismo, más se tardará en alcanzar ese
equilibrio.

92
7.8.2 Convección

En un medio fuido circulante (gas o líquido) el calor se transmite por convección.


La convección es la forma en que se transmite el calor en los líquidos y en los gases cuando las masas calientes
de aire ascienden y las frías descienden. Es decir, cuando un líquido o un gas se calienta se expande, y así se
vuelve menos denso y tiende a subir de nivel y desplazar el volumen más frío (y con más oxígeno) hacia abajo.
Como en la conducción, debe existir materia para que sea posible la convección. El fenómeno está regulado por
la diferente densidad del fuido según su temperatura, y el resultado fnal es el equilibrio térmico de un sistema
perfectamente aislado, en reposo. De este modo, si dos sólidos están envueltos por un fuido, tienden a igualar
sus temperaturas por convección. Así, el calor generado por una estufa es distribuido por una habitación
calentando el aire inmediato por conducción. La circulación del aire caliente por toda la habitación lleva el calor,
por convección hasta los puntos más distantes, y el calor del aire se transmite a los objetos por conducción (una
estufa calienta por convección y conducción). El aire caliente se expande y se eleva, y por esta razón la
transferencia de calor por convección ocurre en sentido ascendente. En la mayoría de los casos el calor que se
está transmitiendo por convección tendrá una dirección vertical. Es posible que el aire pueda llevarlo en
cualquier otra dirección, y puede conseguirse que las corrientes de aire transferan el calor por convección en
muchas direcciones, por ejemplo, utilizando un ventilador o soplante. La convección convierte los combustibles
aéreos en disponibles y es la responsable de que los incendios de superfcie puedan transformarse en fuegos de
copas en el caso forestal. El aire caliente, al ascender, deja un vacío que es llenado por aire fresco, y realimenta
con oxígeno el foco calorífco. Además, el aire caliente puede arrastrar partículas en ignición (pavesas o ascuas)
y contribuir así a la propagación del fuego. La expansión de un fuego por convección probablemente tiene más
infuencia que los otros métodos a la hora de defnir la estrategia de intervención. La transmisión del calor por
convección tiene varias aplicaciones: se usa en calentadores de agua, chimeneas, ventiladores y extractores de
aire, etc. Los principales factores que afecta a la transmisión de calor por convección son:
• Las variaciones de la densidad del gas (aire) o fuido que experimenta con los cambios de temperatura.
• La pendiente. El efecto combinado de la convección y de la pendiente acelera la desecación y calentamiento
de los combustibles situados por encima del foco calorífco, lo que favorece la propagación cuesta arriba del
fuego. Por el contrario, cuesta abajo la convección no funciona, y se transmite calor solamente por radiación.
Debido a ello, el fuego progresa mucho más lento cuesta abajo.
• La compacidad de la capa de combustibles. En una capa muy compacta la convección no actúa, al haber muy
poco aire interpuesto.

7.8.3 Radiación

La radiación es una forma de energía que se desplaza a través del espacio o de los materiales en forma de ondas
electromagnéticas, como la luz, las ondas de radio o los rayos X.
Todas las formas de energía radiante se propagan en línea recta a la velocidad de la luz (en el vacío) y en
dirección radial y sentido hacia el exterior considerando el foco de origen. Al tropezar con un cuerpo, son
absorbidas, refejadas o transmitidas.
El calor radiado viaja por el espacio hasta ser absorbido por un cuerpo opaco. Las emisiones resultantes de un
proceso de combustión ocupan principalmente la región del infrarrojo (longitudes de onda superiores a la
longitud de onda del rojo). Nuestros ojos ven solamente una fracción mínima emitida en la región visible. Un
ejemplo corriente de radiación es la llama de una vela. El aire calentado por la llama se eleva mientras el aire
frío se mueve hacia abajo en dirección a la llama para alimentarla con oxígeno, lo que mantiene la combustión.
Si se acerca la mano a la llama se experimenta una sensación de calor. Esta energía se denomina radiación o
calor radiante.

93
7.9. Mecanismos de extinción
Los mecanismos de extinción se basan en hacer desaparecer o disminuir los efectos de los factores del incendio
que conforman el tetraedro de fuego: combustible, comburente, energía de activación (calor) y reacción en
cadena.

7.9.1 Desalimentación o eliminación del combustible

Consiste en la retirada parcial o total del combustible, siempre que la velocidad de retirada del mismo sea mayor
que la velocidad de propagación del fuego. Cuando se logra disminuir la concentración de combustible para que
los vapores generados queden por debajo del LII se denomina dilución. En este caso se rebaja la concentración
de combustible y no de comburente. Es posible desalimentar o eliminar el combustible de dos formas:
• Directa. Se separan físicamente los combustibles del foco del incendio (por ejemplo, se separa un palé de otro
que está ardiendo) o se interrumpe el fujo de fuidos a través de tuberías cerrando las llaves de paso para evitar
que la fuga permita la salida de gases o líquidos al exterior.
• Indirecta. Se difculta la propagación del incendio refrigerando otros combustibles que se encuentran en el área
de infuencia del foco o interponiendo elementos incombustibles que difculten que estos entren en combustión.
Dilución del combustible
Se lleva a cabo únicamente en combustibles líquidos. Para que se pueda hacer, el combustible que se va a diluir
debe poderse mezclar con el agua (polar). En caso contrario el líquido se propagará (y con él el fuego) hacia
otros lugares hasta ese momento no afectados. De esta forma, y ciñéndonos a la teoría del fuego, lo que se
consigue es que los vapores que emanan del combustible calentado estén por debajo del límite inferior de
infamabilidad, y así desaparece el riesgo de incendio.

7.9.2 Sofocación o eliminación del comburente

Consiste en eliminar o desplazar el comburente. También se puede separar el comburente de los productos en
combustión o reducir la concentración del comburente (en el caso del oxígeno, por debajo del 15%). Se trata de
impedir que los vapores combustibles entren en contacto con el comburente, o bien que la concentración de este
sea tan baja que no permita la combustión. Este método de extinción se puede realizar de dos formas diferentes:
• Separación completa del comburente.
• Dilución del oxígeno.

[Link] Separación complete del comburente

Se realiza una separación completa del comburente u oxidante del combustible. Esto se consigue recubriendo el
combustible que se encuentra ardiendo para impedir su contacto con el aire y lograr que no siga la reacción. En
este caso se recubre el combustible con arena, espuma, polvos, o simplemente con la tapa de una sartén.

[Link] Dilución del oxígeno

Se realiza una dilución del oxígeno presente en la atmósfera que rodea al fuego. Un ejemplo claro de esto es
cuando en una zona cerrada se aplica agua pulverizada, con lo que se logra no sólo que el litro de agua se enfríe,
sino que este litro de agua en estado líquido se convierta en 1770 litros de vapor de agua. El volumen que ocupa
ese vapor de agua se lo quita al oxígeno; o mejor dicho, desplaza al oxígeno del aire que alimentaba las llamas.
A este método de dilución del oxidante se le denomina también inertizacion. Se denomina así cuando para
realizar este cometido se utilizan gases inertes como el dióxido de carbono, halones (actualmente en desuso),
nitrógeno, etc. El objetivo en este método no es acabar por completo con el oxígeno, sino hacer que su proporción
se reduzca por debajo de la concentración necesaria para que la combustión evolucione y se mantenga. La

94
inertización se logra disminuyendo e incluso eliminando la cantidad o concentración de comburente. Si durante
la combustión hay producción de oxígeno, este método no es efectivo. Este sistema y el anterior están ligados y
es de uso común denominar inertización a la acción preventiva consistente en la dilución del comburente previa
a la iniciación del fuego. Se considera como inertización el mecanismo de extinción que genera una zona de
comburente diluido y sofocación al que genera una zona sin renovación de comburente.

7.9.3 Enfriamiento

Consiste en eliminar el calor para reducir la temperatura del combustible por debajo de su punto de ignición (o
de encendido), con lo que se evita que se desprendan gases infamables. Se consigue lanzando agua (es el agente
que mayor enfriamiento produce, fundamentalmente en su paso de fase líquida a vapor, al absorber 540 calorías
por cada gramo de agua) adecuadamente sobre las superfcies calientes. Es el método más empleado y suele ir
acompañado de ventilación controlada, siempre y cuando el aporte de comburente sirva para rebajar la
temperatura y eliminar humo y gases en la atmósfera, sobre todo en los niveles bajos, reduciendo el peligro de
explosión por acumulación de vapores. También tienen cierto efecto de refrigeración (aunque mucho menor que
el agua) el CO2, los halones y, en menor medida, el polvo antibrasa ABC.

7.9.4 Inhibición o rotura de la reacción en cadena

También llamada acción catalítica negativa, esta acción consiste en provocar la ruptura de la reacción en cadena
mediante la desactivación de los radicales libres, que son los que originan la reacción en cadena. Se interrumpe
la reacción en cadena de la combustión mediante la inyección de compuestos capaces de inhibir la producción
de radicales libres durante su periodo de vida. De este modo se impide la transmisión de calor entre las moléculas.
En la combustión los radicales libres son ocupados por el oxígeno, que va oxidando todas las moléculas. Cuando
se proyectan agentes como halones o polvo seco, estos ocupan el radical libre impidiendo que lo haga el oxígeno,
lo que evita la oxidación y por tanto la reacción en cadena. Se trata de un método muy efcaz, pero que no es
aplicable a fuegos que no tienen llama (incandescentes o de brasas). Los elementos utilizados para este método
son compuestos químicos que reaccionan con los distintos componentes de los vapores combustibles,
neutralizándolos. Suelen utilizarse halones y polvo químico seco.

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7.10. Agentes extintores
Por agente extintor entendemos el producto que, aplicado sobre el fuego, provoca la extinción del incendio
cuando actúa sobre uno o más de los componentes del tetraedro de fuego para eliminarlos. No hay que confundir
con el extintor, que no es más que el envase que contiene el agente. Hay que tener presente que en la extinción
de un incendio inciden numerosos y variados factores, por lo que no se puede decir a priori cuál es la táctica y
el agente adecuado. Será la experiencia y el estudio de todos esos factores lo que indicará los objetivos a
perseguir. Los agentes extintores se clasifcan en tres grupos, en función del estado de agregación en que se
encuentren en el momento de su utilización.

7.10.1 Agentes extintores liquidos

[Link] Agua (características y mecanismos de extinción)

Es el agente extintor más conocido, más abundante, más empleado y más barato. Su uso es muy sencillo y se
remonta a tiempos muy antiguos.
Mecanismos de extinción
• Enfriamiento: el agua actúa principalmente por enfriamiento, debido a su elevado calor latente de vaporización
y a su calor especifco. Por eso roba gran cantidad de calor a los incendios. A menor tamaño de gota e igualdad
de volumen, mayor será la superfcie de contacto de sus moléculas (una esfera de un volumen determinado tiene
menor superfcie que dos que sumen su mismo volumen), y por tanto su capacidad de enfriamiento, a la par que
disminuirá su conductividad eléctrica. Cuanto más vaporizada se aplica más enfría. Sólo es efectiva sobre
líquidos infamables cuyo punto de infamación sea superior a 38° C.
• Sofocación: actúa por sofocación y logra desplazar el oxígeno que rodea al fuego debido al aumento de
volumen que experimenta.
• Desalimentación: en el caso de combustibles líquidos hidrosolubles actúa también por dilución del combustible
o desalimentación, al reducir la concentración de combustible.

[Link] Agua nebulizada

Los sistemas de agua nebulizada optimizan la utilización del agua mediante su división en gotas de niebla. Con
esto se consigue maximizar la superfcie de intercambio de calor más aún que en el agua pulverizada, lo que
facilita la refrigeración y la evaporación. Para conseguir esta fna división se utilizan unas boquillas especialmente
diseñadas y presiones de trabajo entre 4 y 200 bares.

[Link] Agua pulverizada

Es el método de extinción más eficaz para la protección de incendios en transformadores exteriores, refrigerados
por medio de aceite. Se trata de la disposición de un sistema fijo de agua pulverizada. Estos sistemas si se
encuentran correctamente diseñados e instalados pueden extinguir transformadores refrigerados por aceite, cuyo
punto de inflamación sea superior a 120º.
Consiste en una red de tuberías en cuyos extremos se instalan una serie de rociadores, cuya descarga de agua
finamente pulverizada abarca toda la superficie de cada transformador. El agua se suministra por medio de una
cisterna y una bomba.
El agua, como agente de extinción de incendios, se viene usando desde hace mucho tiempo, debido a sus
propiedades de enfriamiento y sofocación.
Extinción por enfriamiento: Por su alto calor específico, el agua tiene gran capacidad de enfriamiento. Al
entrar en contacto con un material en combustión, absorbe el calor por la transformación del agua en vapor. Al

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dividirse la masa líquida en partículas finas, se aumenta y se facilita la evaporación. Por otro lado, conviene que
las partículas sean lo suficientemente pesadas para que al ser proyectadas puedan vencer la resistencia del aire,
la gravedad y el tiro térmico del aire cerca del incendio.
Extinción por sofocación: Sucede cuando las partículas de agua son transformadas en vapor, aumentando su
volumen aproximadamente unas 1700 veces. El gran volumen generado, desplaza un volumen igual del aire que
rodea al fuego, sofocándolo.
Extinción por emulsión: Cuando el agua pulverizada es arrojada con fuerza contra una superficie de aceite u
otro material viscoso, produciendo una emulsión aceite-agua. Los líquidos de baja viscosidad son breves y se
mantiene mientras el agua se sigue aplicando, lo que a su vez produce vapor de agua sobre la superficie del
líquido inflamado.
Extinción por disolución: Este sistema de extinción sólo se produce en el caso en que los materiales inflamables
sean solubles en el agua, cosa que no ocurre en el caso de incendio del aceite de un aparato eléctrico.

Figura 7.10-1. Extinción de incendios de transformadores de Subestación con agua pulverizada

[Link] Agua con aditivos

Los aditivos (compuestos que se añaden al agua para mejorar sus propiedades físicas) que se emplean para
mejorar la efcacia extintora se describen a continuación.
a) Humectantes o aligerantes
También llamados agua mojada, húmeda o pesada. Su principal misión es reducir la tensión superfcial del agua
para lograr mayor poder de penetración. Son muy efcaces en incendios sólidos, ya que aumentan la superfcie de
agua en contacto con el fuego y logran penetrar para rebajar su temperatura interior.

b) Espesantes o viscosantes
Consiguen aumentar la viscosidad del agua (se aumenta su tensión superfcial), por lo que tarda más en escurrirse
al disminuir su capacidad de fuir. Últimamente se están empleando estos productos en la lucha contra incendios
forestales y para que el agua fote sobre líquidos infamables insolubles. El agua con espesantes se adhiere y se
fja más al material en ignición y forma una capa continua de mayor espesor sobre la superfcie del combustible.
Estos aditivos, que son tóxicos, pueden llegar a transformar el agua en un gel de elevada adherencia La fuidez
de la mezcla del agua varía desde la propia de las gelatinas delgadas o los fuidos diluidos y espesos como jarabe
hasta la de los fuidos fangosos.
c) Agua con boratos
Es una variedad del agua con espesantes o agua ligera, a base de boratos cálcicos y de sodio. Se denomina
también lechada de agua y se utiliza principalmente en fuegos forestales. Cuando se descarga en fuegos
forestales, el agua se adhiere a todo aquello con lo que entra en contacto. Al calentarse el agua se evapora, tras
lo cual los cristales de borato restantes pierden su agua de hidratación y se esponjan mientras se escapa el vapor.
97
Al continuar calentándose estos cristales se derriten y adquieren una forma vidriosa dura. Así retienen el agua y
evitan que se escurra. Los boratos poseen propiedades químicas de retardo de la llama, además de proporcionar
un recubrimiento aislante térmico. No sólo extinguen los fuegos, sino que además evitan que se propaguen a
través de una zona previamente inundada. Presentan el inconveniente de que asientan muy deprisa, por lo que
es conveniente usarla rápidamente tras su elaboración.
d) Agua con modifcadores de fujo
Son productos que disminuyen las pérdidas de presión por fricción que experimenta el agua durante su
conducción a elevada velocidad a través de mangueras y tuberías. Estas pérdidas de presión en las canalizaciones
se deben principalmente a dos motivos:
• La fricción entre el agua y las paredes de la manguera (que supone un 10% de la pérdida total).
• El fujo turbulento en el interior de la manguera cuando el agua circula a elevadas velocidades (que supone
aproximadamente el 90% de pérdida de presión total). El aditivo que se utiliza es el óxido de polietileno, que
hace que el agua fuya de una forma no turbulenta por el interior de un circuito, por ejemplo, una manguera contra
incendios. Disolviendo cuatro litros de óxido de polietileno en 23000 litros de agua, se logra aproximadamente
un 70% de incremento de fujo en una manguera. Además, estos aditivos también duplican la presión fnal en la
boquilla del extremo de la manguera. A estos aditivos poliméricos del agua se les denomina también agua rápida.
Existen diversos sistemas para inyectar estos aditivos al agua, ya sea en forma de pasta concentrada o mediante
mecanismos automáticos que lo adicionan en relación de uno a 6000. Las disoluciones de este compuesto
facilitan la descarga de grandes cantidades de agua en un riesgo de incendio mediante mangueras con tamaños
más pequeños y manejables, sin renunciar a las presiones de las boquillas y a las cantidades de agua.
e) Agua con modifcadores de densidad
Existen dos formas de modifcar la densidad del agua. Una de ellas supone la adición de aire al agua para formar
una espuma aérea semiestable, más ligera que la mayoría de los líquidos combustibles e infamables (espumas).
La otra supone añadir al agua un agente emulsifcante capaz de mezclarse con la capa superior del líquido en
combustión para formar una emulsión de agua y combustible fotante no infamable. Cuando se añaden al agua
cantidades pequeñas de detergentes sintéticos, la tensión superfcial del agua desciende notablemente (como
ocurre con los agentes humectantes). Cuando estas disoluciones detergentes se pulverizan o se dirigen hacia
combustibles infamables, se mezclan rápidamente con ellos para producir una suspensión del líquido en la
disolución de detergente. Esto disminuye la presión de vapor del combustible hasta un punto en el que la cantidad
de vapor desprendida es menor que el límite inferior de infamabilidad, lo que detiene su combustión.

[Link] Espuma (características y mecanismos de extinción)

Las normas que regulan las distintas espumas son:


UNE 23603:1983. Espumas físicas extintoras.
UNE 23603:1983 Agentes extintores de incendios. Clasifcación.
UNE-EN 1568-1:2009/AC:2010. Agentes extintores. Concentrados de Espuma. (La más actual) En este manual
no se detallarán las espumas químicas ya que están en desuso.
a) Espumas físicas
Las espumas son masas de burbujas rellenas de gas (aire) que se forman al combinar un espumógeno
(estabilizador), agua y aire y cuya densidad relativa es menor a la del más ligero de los líquidos infamables.
• Espumógeno. Agente emulsor. Concentrado líquido tensoactivo (que reduce la tensión superfcial del líquido)
que, disuelto en agua en la proporción adecuada, es capaz de producir soluciones espumantes generadoras de
espuma mediante la incorporación de aire u otro gas de utilidad en la extinción de incendios.
• Espumante. Mezcla de espumógeno y agua. Emulsión o mezcla de dos líquidos insolubles entre sí de tal manera
que uno de ellos se distribuye en pequeñas partículas en el otro.
• Espuma. Mezcla de espumante y aire. Es un agente extintor formado por un aglomerado estable de burbujas
obtenido a partir del espumante por incorporación de aire u otro gas en un equipo apropiado.

98
Características y propiedades
• Cohesión o adherencia entre las diferentes burbujas para conseguir una capa resistente.
• Estabilidad o capacidad de retención del agua con el fn de conseguir el adecuado grado de enfriamiento. Se
expresa mediante el tiempo de drenaje.
• Fluidez que le permite extinguir rápidamente un fuego al salvar cualquier elemento que obstaculice su
extensión o desplazamiento.
• Resistencia al calor que le permite resistir los efectos del propio fuego o elementos calientes, como las paredes
de un tanque, sin degradación importante de la capa.
• Resistencia a ser contaminada por el propio combustible, lo que podría llevar a la destrucción de la capa al
arder el combustible captado.
• Resistencia a los combustibles polares en cuanto estos son capaces de extraer, por disolución, el agua presente
en la espuma, destruyendo la capa formada. La mayoría de las espumas, excepto tipos especiales como la AFFF,
se ven afectadas por los combustibles líquidos de tipo polar, al ser un producto cuya base principal es el agua.
En todo caso presentan mayor resistencia a la acción de estos líquidos que el agua.
• Toxicidad nula o muy ligera. Determinados espumó- genos pueden producir irritación que se suele eliminar
por simple lavado con agua.
• Todas las espumas presentan una cierta conductividad eléctrica, normalmente mayor cuanto menor es su grado
de expansión, por lo que no se deben utilizar en presencia de equipos con tensión, salvo determinadas
aplicaciones especiales.
• Incompatibilidad con ciertos agentes (principalmente los polvos extintores), que pueden descomponerlas
instantáneamente.
• No son compatibles con otros espumógenos de diferentes tipos (no se pueden mezclar), aunque sí pueden ser
compatibles con las espumas obtenidas de ellos.

Figura 7.10-2. Transferencia de calor

La espuma es el principal agente extintor para líquidos inflamables o combustibles B.


Mecanismos de extinción
• Sofocación: el principal efecto que consiguen las espumas es separar el combustible del oxígeno en la superfcie
del combustible. Por tanto, el método principal de actuación de las espumas es por sofocación, evitando además
el desprendimiento de vapores infamables y tóxicos procedentes del combustible. En el caso de las espumas de
alta expansión el efecto de sofocación se consigue porque desplaza totalmente el aire, al ocupar la espuma todo
el volumen del recinto.

99
• Enfriamiento: al ser agua uno de los componentes también actúa por enfriamiento, bajando la temperatura del
combustible y de las superfcies metálicas (por ser buenos conductores térmicos) que están en contacto con el
mismo.
Si la espuma posee sufciente estabilidad (capacidad de retención del agua) evita que el combustible vuelva a
incendiarse. Las espumas se obtienen mezclando de forma mecánica un espumógeno, agua y aire. Los
espumógenos que forman las espumas físicas se pueden clasifcar:
• Según su expansión.
• Según la naturaleza de los componentes.
• Según su función extintora.
1) Según su expansión
La relación entre el volumen fnal de espuma obtenida y el volumen original de espumante que la produce se
llama coefciente o radio de expansión (depende del espumógeno y del equipo utilizado en la producción de
espuma). Su valor numérico coincide con la inversa de la densidad específca de la espuma.
Según la normativa UNE-EN 1568-1:2009/AC:2010, en función de su valor numérico o coefciente de
expansión las espumas pueden ser:
• Baja expansión (200): espumas muy ligeras que llenan rápidamente grandes espacios.
La norma UNE 23603:1983 clasifca los espumógenos como:
• Baja expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 3 y 30.
• Media expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 30 y 250.
• Alta expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 250 y 1000.
La norma UNE 23600:1990 clasifca los espumógenos como:
• Baja expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 2 y 20.
• Media expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión está comprendido entre 20 y 200.
• Alta expansión: aquellos cuyo coefciente de expansión es superior a 200.
2) Según la naturaleza de sus componentes
• De base proteínica
• Proteínicas: se obtienen por hidrólisis de proteínas naturales de origen animal (cuernos, pezuñas, pelos, etc.)
Generalmente son de baja expansión y en la actualidad están en desuso. No suelen ser compatibles con los polvos
extintores, ni permiten combatir fuegos de combustibles polares.
• Fluoroproteicas (FFFP): suelen ser compatibles con los polvos extintores, pero no son aptas para combatir
combustibles polares.
• De base sintética En ellos los tensoactivos (espumógenos) son de base sintética (detergentes).
• Sintéticos: capaces de retener el agua por más tiempo, dan mayor estabilidad frente al calor y en el contacto
con hidrocarburos. Son espumógenos de alta expansión, como el B-330.
• Fluorosintéticos: sus tensoactivos son sinté- ticos fuorados. Son generalmente de baja expansión.
• Formadores de película acuosa (AFFF): contienen unos componentes fuorados de propiedades especiales que
forman una delgada película acuosa sobre el hidrocarburo e impiden su contacto con el aire. Son de baja
expansión (polivalentes) y se emplean con surtidores convencionales.
3) Según su función
• Para hidrocarburos.
• Para líquidos polares (líquidos con punto de ebullición muy bajo – antialcohol – no se disuelven en alcoholes).
• Polivalentes para todo tipo de combustibles líquidos (polares y no polares).

100
b) Espumas hidrocarburos halogenados
Los hidrocarburos halógenos líquidos se comportan ante el fuego igual que sus equivalentes en fase gaseosa.
Diversos problemas, derivados sobre todo de la formación de productos tóxicos en la descomposición química
de materias producidas por una elevación de la temperatura sin reacción con el oxígeno, han provocado que su
uso esté prohibido en muchos países.

7.10.3 Agentes extintores sólidos

Son aquellos que están compuestos por sustancias en estado sólido o pulverulento (sales inorgánicas fnamente
pulverizadas), y que cuando se proyectan sobre materiales en combustión pueden llevar a cabo su extinción a
través de diferentes métodos. El polvo extintor está formado generalmente por varias sales (metales alcalinos,
bicarbonato sódico, bicarbonato potásico, bicarbonato de urea-potasio, cloruro potásico o fosfato amónico) a las
que se les agrega aditivos como fosfato tricálcico o siliconas para mejorar sus características de almacenamiento,
evitar que se apelmacen y mejorar su fuidez, además de permitir la formación de costras.
La mezcla de polvos que se emplea como agente extintor se aplica por medio de extintores portátiles, monitores,
mangueras manuales o sistemas fjos. Características y propiedades
• Los polvos extintores se aplican siempre en forma de polvo muy fno (25 a 30 micras/partícula), con lo que
tienen grandes áreas superfciales específcas. Un extintor de polvo de 13,5 Kg. contiene un polvo con un área
superfcial global del orden de 4.500 m2. Buscan la máxima fuidez y la máxima división en fnas partí- culas de
igual dimensión, sin que exista atracción electroestática entre las partículas ni bacteriológica entre los aditivos.
• Son dieléctricos a bajas tensiones
• Son estables a temperaturas inferiores a 50º C Mecanismos de extinción
• Inhibición: actúan primariamente por inhibición o acción catalítica negativa (rotura de la reacción en cadena),
combinándose con los radicales libres e impidiendo que estos continúen la combustión. Excepto en el caso de
los de tipo D o especiales, que trabajan sólo por sofocación.
• Sofocación: actúan secundariamente por sofocación, al desplazar el oxígeno del aire de la zona de combustión
y crear una costra de carbonato sódico que impide la aportación de O2. Esto ocurre con relevancia en el caso del
ABC y sobre todo en los extintores de tipo D o especiales.
• Enfriamiento: puede actuar por enfriamiento, pero el resultado es despreciable.

[Link] Polvos convencionales BC

También denominados polvos químicos secos o polvos BC. El principal método de extinción por el que actúan
es el de inhibición, aunque también actúan sofocando cuando el bicarbonato sódico entra en contacto con el
fuego (CO2). Principalmente se usan para extinguir fuegos de líquidos infamables y de gases. Los polvos secos
no producen atmósferas inertes duraderas por encima de la superfcie de los líquidos infamables. Por esta razón
debe preverse que si persisten fuentes de ignición cercanas al combustible podría reiniciarse la combustión. Este
es el caso de combustiones incandescentes o de brasas.

101
Figura 7.10-3. Extintor

Los agentes extintores de este tipo están compuestos por carbonato potásico, bicarbonato potásico, bicarbonato
só- dico y cloruro potásico. Cada uno de ellos confere al agente unas determinadas características, que son:
• Bicarbonato sódico y bicarbonato potásico: el polvo químico seco se encuentra constituido fundamentalmente
por bicarbonato sódico o potásico, que se mezcla con diversos aditivos que lo hacen hidrófugo (impiden la
absorción de humedad). Esta característica es fundamental para que puedan salir por las lanzas, evitando que el
polvo se apelmace y forme grumos que obturarían las boquillas de impulsión. Se utiliza para fuegos clase B y C
y fuegos con presencia de tensión eléctrica hasta una tensión de 1000 voltios. Su uso no es efcaz en fuegos de la
clase A. Este agente extintor no se puede utilizar con espuma porque se inutilizaría al reaccionar químicamente.
• Carbonato Potásico: este polvo es más efectivo que el bicarbonato sódico y el bicarbonato potásico. Su
efectividad procede de añadir al bicarbonato potásico la urea. Este compuesto genera una serie de reacciones
más potentes y efcaces que el bicarbonato potásico por sí solo.

[Link] Polvos polivalentes ABC

También denominados antibrasa o polvos ABC. Como su propio nombre indica, son también efectivos en fuegos
de la clase A, superfciales y profundos. Este agente extintor está formado por fosfatos, sulfatos y sales amónicas.
La diferencia de este polvo con el químico seco es la agregación del fosfato monoamónico (PO4 H2 NH4). Esta
sal o fosfato monoamónico se descompone por las altas temperaturas y queda como una capa pegajosa resistente
sobre la superfcie del material combustible, impidiendo que el oxígeno siga alimentando las llamas. Es una
buena forma de actuar por sofocación. El ácido metafosfórico es un residuo pegajoso resultante de la
descomposición de materiales sólidos por el efecto del calor al usar el polvo polivalente ABC. Este residuo sella
las brasas, aísla el material incandescente del oxígeno y consigue un efecto extintor que no logran otras clases
de polvo.

[Link] Polvos especiales

Es por todos conocidos la problemática que generan los fuegos de metales, sobre todo si se encuentran fnamente
divididos. Los fuegos de Clase D presentan muy diversas posibilidades de desarrollo (por ejemplo, la
combustión del magnesio puede desarrollarse en atmósferas de dióxido de carbono (CO2) o de nitrógeno (N2) y
hacen inútiles los agentes extintores convencionales para lograr su control o su extinción, incluso ofrece graves
riesgos de empleo. Por ejemplo, el uso de agua o halones es peligroso en la extinción de fuegos de magnesio.
Además, las propiedades de los metales combustibles hacen que sean diferentes sus tipos de combustión, por lo
que es preciso considerar de forma particular las características de cada combustión para extinguirla de la forma
apropiada. Incluso un agente adecuado para ciertos fuegos Clase D puede resultar peligroso cuando se emplea

102
sobre el fuego de otro metal. Los polvos especiales son productos químicos (mezclas de sales) diseñados
específcamente para extinguir fuegos de metales, pero cada uno es adecuado para un tipo de fuego. Están
compuestos por grafto pulverizado y carbón mineral, en función del material a extinguir. Los polvos especiales
más comunes son:
• Polvo G1 o pireno
• Metal Guard
• Met- L-X
• Na X
• Lith-X

7.10.4 Agentes extintores gaseosos

Estos agentes se almacenan en estado líquido debido a la presión a la que se envasan, y cuando se utilizan pasan
a estado gaseoso. Como todos los gases penetran en todos los lugares con gran facilidad, pero esta característica
también puede ser contraproducente si se utilizan en el exterior o en zonas en las que haya una determinada
presión ambiental. Los más habituales son el nitrógeno, el dióxido de carbono, los hidrocarburos halogenados y
otro tipo de gases inertes.

[Link] Nitrógeno N2

Antes apenas se utilizaba, principalmente porque al extinguir los fuegos producía cianógeno y peróxido de
nitrógeno, ambos muy tóxicos y que podían causar más víctimas. Hoy en día se utiliza con más frecuencia.

Figura 7.10-4. Extintor de gas

Características y propiedades
• Es un gas incoloro, inodoro e insípido.
• Es muy estable a las altas temperaturas que se dan en los incendios (de 700 ºC a 1.330 ºC).
• No es tóxico, pero sí asfxiante, pues desplaza el oxígeno atmosférico actuando por sofocación.
Mecanismos de extinción
El mecanismo primario es por sofocación, ya que desplaza el oxígeno y rebaja su concentración.
El mecanismo secundario es por inhibición y enfriamiento.

103
[Link] Dióxido de Carbono o anhídrido carbónico CO2

Es el agente extintor gaseoso más utilizado.


Características y propiedades
• Es un gas de bajo coste.
• A temperatura ambiente es incoloro, inodoro e insípido.
• Es fácilmente licuable (por compresión y enfriamiento) y se transporta y almacena en recipientes a presión
(botellas por debajo de 31 ºC).
• Al extraerlo de los recipientes se convierte en gas y absorbe gran cantidad de calor (se descarga a temperaturas
inferiores a -40 ºC). Al expansionarse se convierte en nieve a -79 ºC.
• Pesa 1,5 veces más que el aire (tiene un 50% más de densidad que el aire).
• Es dieléctrico.
• Utiliza su propia presión para conducirse por tuberías.
• A volumen constante, la presión varía con la temperatura.
• No es corrosivo.
• No deja residuos.
Mecanismo de extinción
• Sofocación: mecanismo primario, al desplazar el aire o al diluir el oxígeno a concentraciones bajas.
• Enfriamiento: de forma secundaria pero relevante, extingue por enfriamiento debido a la gran cantidad de calor
que roba al incendio al convertirse en gas (-79 ºC). De hecho, a los extintores de CO2 se les llama de nieve
carbónica. Esta propiedad es más apreciable en fuegos superfciales.

[Link] Hidrocarburos halogenados. Halones

Son hidrocarburos en los que los átomos de elementos halógenos sustituyen a los radicales hidrógenos. La
identifcación de un halón viene determinada por un número que indica la composición del agente. El primer
dígito indica la cantidad de átomos de carbono de la molécula, el segundo la de átomos de fúor, el tercero la
cantidad de cloro, el cuarto la de bromo y el quinto, de existir, la de yodo. Son gases producidos industrialmente
a partir del metano (CH4) y del etano (CH3). La sustitución de un átomo de hidrógeno por otro elemento (cloro,
fúor y bromo) da lugar a estos compuestos halogenados (pasan de gases infamables a agentes extintores). Los
más empleados son:
• Halón 1211 (Difúor cloro bromo metano)
• Halón 1301 (Trifúor bromo metano)
Características y propiedades
• Alta densidad en estado líquido.
• No dejan residuos.
• Flúor: reduce el punto de ebullición, aumenta la estabilidad y las propiedades de inertización y disminuye la
toxicidad del compuesto.
• Cloro: eleva el punto de ebullición, aumenta la efcacia extintora y la toxicidad y disminuye la estabilidad.
• Bromo: proporciona en mayor grado las mismas características que el cloro. Es tóxico, sobre todo cuando se
descompone por efecto de las altas temperaturas del incendio.
Mecanismos de extinción
El mecanismo primario es inhibición, por acción catalítica negativa (rompe la reacción en cadena), y sofocación,

104
por desplazamiento del oxígeno del aire. De forma secundaria extingue por enfriamiento.
Clasifcación y tipología
• Halón 1211, bromoclorodifuorometano (CF2 Cl Br). En condiciones normales se encuentra en estado gaseoso.
Es incoloro y de olor dulce. Se utiliza fundamentalmente para medios manuales.
• Halón 1301, bromotrifuormetano (CF3Br). Compuesto incoloro e inodoro, aunque al entrar en contacto con
fuego y descomponerse desprende un olor picante característico. El nitrógeno N2 es soluble en Halón 1301. Es
menos tóxico que el Halón 1211.

[Link] Sustitutos de los halones y gases inertes

Debido a la contaminación que producía el uso de los hidrocarburos halogenados, la industria química ha puesto
en práctica una serie de nuevos agentes extintores que poseen las principales propiedades de los halones y no
tienen su grado contaminante. El resultado ha sido la aparición de nuevos compuestos químicos denominados
agentes limpios (halocarbonados), mezclas de gases inertes o técnicas alternativas a los halones, que eviten dañar
o inutilizar los equipos, tengan iguales propiedades de extinción, sean inocuos para las personas si deben usarse
en áreas habitadas y respeten el medio ambiente.
Los sustitutos de los halones son conocidos como agentes extintores gaseosos limpios, que como su propio
nombre indica no son corrosivos, no ensucian el lugar y no son conductores de la electricidad. Se clasifcan en:
• Inergen. Nombre comercial de una mezcla de Nitrógeno, Argón y CO2.
• Argonite. Nombre comercial de una mezcla al 50% de Nitrógeno y Argón.
• Argón. Utilizado al 100%. Los gases inertes son mezclas de gases inertes como el nitrógeno, argón y el dióxido
de carbono. Lo que se pretende conseguir con esta clase de gases, al utilizarlos como agentes extintores, es
disminuir la concentración del oxígeno del aire del lugar donde se ha producido el fuego, con objeto de extinguir
el mismo por sofocación.

Tabla 7.10-1. Agentes extintores gaseosos limpios

7.11. Aplicaciones, usos, ventajas e inconvenientes de los agentes extintores

7.11.1 Agua (aplicaciones y utilización)

El agua es muy efectiva en fuegos tipo A por su gran poder de enfriamiento y se utiliza en fuegos B y C para su
control, no para su extinción. Existen diferentes formas de uso del agua en función de cómo se arroja:
• Chorro (compacto): es el método más utilizado, aunque no el más efcaz. Tiene como ventaja su largo alcance,
pero se supone que sólo entre un 10% y un 20% del agua participa realmente en la extinción. Se utiliza
únicamente en fuegos de clase A, ya que en fuegos de clase B si el líquido no es soluble fotará, rebosará y
propagará el fuego (excepto en lí- quidos miscibles en agua o que contengan disolventes que también lo sean).

105
Igualmente es inadecuado para fuegos eléctricos y en presencia de metales combustibles (D y E). En algunos
casos el chorro compacto al impactar sobre las llamas puede incluso cortarlas o separarlas del combustible.
• Pulverizada o neblina: es el modo más satisfactorio y efcaz de utilizar el agua. Se emplea en fuegos de tipo A
y B y se puede utilizar en presencia de corriente eléctrica E (utilizando chorros intermitentes, aunque esta
aplicación exige una técnica muy depurada y lanzas especiales) y para la dispersión de nubes de gas C, o
refrigerar zonas expuestas al calor en las cercanías del incendio. En modo pulverizada es en el que más potencia
tiene tanto su refrigeración como su sofocación. Existen gran cantidad de tipos de lanzas para su aplicación. Su
uso en instalaciones fjas se hace por medio de rociadores o sprinklers y en función del tipo de cabeza rociadora
se logra más o menos pulverización.
Limitaciones
• Su mayor limitación es el hecho de ser conductora de la electricidad.
• Al ser más densa que la mayoría de los combustibles líquidos, se deposita en el fondo de recipientes que
contengan líquidos infamables con peso específco inferior a ella (alcoholes, gasolina, aceites, etc.), lo que impide
la extinción.
• El aumento de volumen que experimenta al evaporarse suele representar desventajas en la extinción si los
líquidos no son solubles en agua, ya que se extiende más el incendio al fotar sobre ella el líquido que
combustiona.
• Su reacción con algunas materias (Na, Al) puede producir gases o explosiones (en el panel Naranja, que clasifca
el peligro e identifca las mercancías peligrosas que transporta un vehículo, aparecen marcados como X o XX +
nº de peligro).
• A menos de 4 ºC el agua se congela y aumenta su volumen, lo que puede causar roturas en conducciones e
impedir su utilización en ese estado.
• A temperaturas muy altas (3222,2 ºC), la molécula de agua se descompone en 2 H2 , gas combustible, y O2 ,
gas comburente (2 H2O → 2 H2 + O2), lo que genera violentas explosiones.
Otra desventaja es su gran tensión superfcial y su poca viscosidad, aunque esto se soluciona con aditivos
especiales.

7.11.2 Espumas (aplicaciones y utilización)

Al margen del tipo de espumógeno hay que considerar también su índice de expansión que, junto al tipo, nos
indicará su adecuación a cada caso. Aunque todas las espumas actúan en mayor o menor medida según los
principios antes citados, cada una de ellas suele presentar unas características peculiares que las hacen más o
menos adecuadas al tipo de fuego a combatir. La espuma se puede aplicar de dos formas: directamente sobre el
fuego (aplicación violenta) o indirectamente sobre el fuego (aplicación suave). Ambas son para fuegos de tipo
A y B. Sobre fuegos de hidrocarburos la espuma puede ser aplicada de las dos formas. Sobre fuegos de lí- quidos
polares la espuma debe aplicarse indirectamente, para evitar la mezcla con el combustible y la destrucción de la
espuma. Las espumas se utilizan de forma variada. En la extinción de incendios pocas veces hay que cerrarse a
posibilidades, por extrañas que parezcan, por lo que la espuma puede ser utilizada en incendios tan dispares
como:
• Forestales, en forma de humectante.
• Sótanos de muy difícil acceso, inundándolos de espuma y extinguiendo el incendio por sofocación pura.
• Fuegos de hidrocarburos, que incluyen la cubrición preventiva de derrames.
Es el mejor agente extintor para almacenamientos de combustibles líquidos, en aeropuertos y en ciertas plantas
quí- micas.
La diversifcación del ofcio de bombero implica observar la forma de actuar de algunos cuerpos especializados,
como pueden ser los aeroportuarios, que utilizan la espuma como agente extintor básico e incluso la emplean
sobre una pista de aterrizaje antes de que aterrice una aeronave en difcultades.
Es el agente más efcaz para fuegos de clase B. Es efcaz también en los de clase A, aunque por su precio es más
106
conveniente la utilización del agua. En ocasiones se utiliza como medida de prevención en derrames de líquidos
combustibles.
Los espumógenos para hacer espumas de media y alta expansión se suelen utilizar en porcentajes de mezcla del
1% al 3 %, los de baja y media suelen mezclarse entre el 3% y el 6%.
Hay que destacar la importancia de utilizar cada espumógeno en el porcentaje indicado por el fabricante. La
utilización de espumógeno en un porcentaje mayor que el recomendado no sólo resulta antieconómico, sino que
da lugar a espumas excesivamente espesas, con peor fuidez y con menor autonomía sin que mejoren
sustancialmente el resto de las características.
Por otro lado, si la mezcla agua-espumógeno (espumante) resulta muy diluida se obtendrá una espuma menos
estable y menos resistente al calor, con lo que se deteriorará más rápidamente, incluso sin formar una verdadera
capa protectora.
Para mezclar el agua con espumas la temperatura ideal está entre 7 ºC y 27 ºC. La presión de punta de lanza
ideal es de 3,5 bares a 10 bares, sin sobrepasar un máximo de 14 bares (7,5 bares en la bomba implican 3,5 bares
en la lanza para un tendido normal; la manguera implica una pérdida de 4 bares aproximadamente).
La utilización de un espumógeno de media y alta expansión para generar espumas de baja expansión implica
que la espuma resultante suele tener una pobre resistencia a la contaminación.
Como regla general de uso no se debe utilizar la espuma hasta que no se disponga del espumógeno necesario
para neutralizar el siniestro. El mando intermedio debe calcular este dato y tomar las medidas oportunas.
Limitaciones
Como en su composición interviene el agua en más de un 95% las limitaciones son prácticamente las mismas
que las del agua, sin importar en este caso la viscosidad. Es de precio elevado y hay que prever gran cantidad en
almacenamiento.
Métodos de utilización
Para la producción de espuma se necesitan equipos especiales, además de los del agua. Estos equipos son los
proporcionadores, las lanzas de media y baja presión y los generadores de alta expansión. Se puede utilizar en
instalaciones fjas.

7.11.3 Agentes extintores sólidos (aplicaciones y utilización)

Su utilización depende fundamentalmente de su tipología.


• La aplicación primaria es para fuegos clases B y C. Extinguen todo tipo de líquidos infamables, incluso
alcoholes y otros miscibles en agua, excepto el disulfuro de carbono. • El polvo polivalente es además antibrasa,
con lo que se puede utilizar con los de clase A aunque sea mejor el agua. El BC se puede utilizar para fuegos
muy superfciales.
• El polvo especial está diseñado para actuar específcamente en fuegos clase D (metales). Todos los polvos
extintores son dieléctricos, por lo que se pueden emplear en fuegos en presencia de corriente eléctrica si se toma
la precaución de que la tensión no sobrepase los 1.000 voltios (baja tensión). Ventajas de su uso:
• Es muy rápido en su actuación. • Es compatible con el empleo de otros agentes extintores (no con espumas).
• es dieléctrico.
• No es excesivamente caro y su mantenimiento no es complicado.
Normalmente se utilizan en extintores impulsados por gas. Se pueden usar en instalaciones fjas en sistemas
automáticos, pero dada su composición atrancan fácilmente las boquillas de salida y pueden provocar muchos
problemas.
Limitaciones
• Normalmente los polvos extintores no enfrían, por lo que el fuego puede reiniciarse con facilidad.
• Sólo sirven para fuegos limitados en volumen, por lo que son excelentes para el inicio de un incendio.
107
• No son tóxicos, pero sí abrasivos. Dejan residuos y se descomponen a altas temperaturas, por lo que no son
recomendables para equipos delicados. En grandes cantidades pueden provocar trastornos respiratorios y
difcultar la visibilidad.
• No se pueden utilizar con espumas porque reaccionan químicamente.

7.11.4 Agentes extintores gaseosos

[Link] Nitrógeno

El nitrógeno se ha empleado muy pocas veces como agente extintor. Por la experiencia en Kuwait puede
deducirse que es práctico, con técnicas de aplicación muy especiales, para fuegos en los que estén involucrados
productos derivados del petróleo y para el petróleo mismo.
Limitaciones
• Genera gases muy tóxicos al emplearlo para extinguir incendios.
• Es muy caro.

[Link] Dióxido de carbono y anhídrido carbónico

Es muy buen agente extintor para fuegos superfciales de clase A. También es efectivo para fuegos de tipo B y
C. Puede utilizarse en presencia de corriente eléctrica de alto voltaje, pero no es adecuado cuando hay implicados
equipos delicados. No es efectivo en materiales que desprenden O2 (metales activos o híbridos). Utilizado en
fuegos de tipo D se descompone en reactivos (sodio, magnesio, potasio, etc.) y reaviva la combustión.
Ventajas de uso:
• Limpio y sin residuos de polvo
• Se licua muy fácilmente, una gran ventaja para su transporte y almacenamiento.
Se aplica en sistemas de inundación total o parcial y en extintores portátiles.
También se utiliza en extintores de todos los tamaños y en grandes instalaciones automáticas con 3 o 4 toneladas
de dióxido de carbono (en estos casos por inundación total del recinto). Limitaciones
• Tiene poco poder de penetración y en el exterior se disipa muy rápidamente.
• Hay que tener cuidado con su uso en extintores ya que el frío que produce en la parte metálica puede causar
graves quemaduras y congelaciones.
• Tiene peligro de reignición al disiparse el CO2.
• Es irrespirable y puede producir asfxia por falta de oxígeno (aunque no es tóxico):
• 2% efecto narcótico.
• 5% puede servir como estimulante de la respiración.
• 6% máxima concentración admisible para las personas.
• 7-9% pérdida de conocimiento.
• 20% causa la muerte en 20 – 30 minutos.
• 22% concentración necesaria para la extinción de incendios (hay que evacuar antes de aplicar).
Se puede utilizar con éxito para extinguir fuegos clases A, B y C. También se puede utilizar en presencia de
corriente eléctrica siempre que esté garantizada la imposibilidad de creación de arcos eléctricos y tiene la gran
ventaja de que no daña los equipos delicados.
Su aplicación principal es para fuegos eléctricos (E) y gases infamables (C).

108
Ventajas de uso:
• Muy limpio y adecuado para protección de equipos delicados.
• Necesita poca concentración para extinguir (ahorra espacio con respecto al CO2).
• Funcionan los sistemas automáticos de disparo incluso con personas dentro del recinto.
• Es rápido y no es preciso acercarse al fuego, lo que representa una gran ventaja en usos domésticos.
El Halón 1301 se emplea en las instalaciones por inundación de espacios cerrados. El Halón 1211 se usa en
instalaciones de aplicación local y extintores domésticos. Se impulsan por N2.
Este tipo de agente extintor tiene prohibida su fabricación por normativa europea, ya que es muy agresivo contra
la capa de ozono de la atmósfera. Aún se pueden encontrar en algunas instalaciones contra incendios y en algún
extintor portátil, ya que no está prohibido su uso hasta agotar existencias.
Limitaciones
Además de su precio la mayor limitación es que los halones perjudican gravemente la capa de ozono.
Pueden generar gases tóxicos si no consiguen extinguir el incendio en breve espacio de tiempo. Es necesario por
tanto calibrar muy bien las instalaciones.
Al igual que el CO2 tampoco es adecuado para fuegos profundos y se debe utilizar en interiores.

7.12 Historia de la protección contra incendios


La Society of Fire Protection Engineers (SFPE) define la “ingeniería de protección contra incendios” como la
aplicación de los principios de la ciencia y la ingeniería para proteger a las personas y su medio ambiente contra
los incendios constructivos. La historia de la lucha contra los incendios de formas más o menos organizada tuvo
sus orígenes en la antigua Roma bajo el gobierno de Augusto. Anterior a ello, existen evidencias de desarrollo
de maquinaria específica para combatir los incendios en el antiguo Egipto, incuso de una bomba de agua
inventada por Ctesibio de Alejandría en el siglo tercero antes de Cristo, la cual fue mejorada en un diseño mejor
de Herón de Alejandría en el siglo primero antes de Cristo.

Figura 7.12-1. Herón de Alejandría y su modelo de bomba

7.12.1 Antigua Roma

La primera brigada contra incendios sobre la que se tiene constancia en la Antigua Roma fue creada por Marco
Licinio Craso, el cual nació en una familia acomodada de Roma alrededor del año 115 antes de Cristo, y adquirió
una enorme fortuna gracias a, en las palabras de Plutarco, “fuego y rapiña”. Este planteamiento fue uno de sus
negocios más lucrativos gracias a la ventaja de que Roma carecía de departamento contra incendios, por lo que
Craso cubrió este vacío creando su propia brigada, de unos 500 hombres, que se abalanzaba a los edificios en

109
llamas al primer síntoma de alarma. Sin embargo, una vez llegados a la escena del incendio, estos “bomberos”,
mientras su patrón o capataz regateaba sobre el precio de sus servicios con el propietario de la estructura afectada
por el fuego, se limitaban simplemente a observar el acontecimiento, sin realizar acción alguna para combatir el
fuego. Si la negociación no llegaba a buen puerto, los hombres de Craso simplemente dejaban que la estructura
fuera consumida completamente por el incendio, tras lo cual se ofrecían a comprarla por una fracción de su valor
original. Después del gran incendio de Roma en el año 64 d. C., el emperador Nerón estableció un requerimiento
de utilización de materiales a prueba de fuego para las paredes externas en la reconstrucción de la ciudad siendo,
quizás, el primer ejemplo registrado de la ciencia y la ingeniería de la época en la práctica de la ingeniería de
protección contra incendios. Además, Nerón tomo la idea básica de Craso y fundó en el año 60 después de Cristo
los Vigiles Urbani, una especie de bomberos y policías que combatían los incendios empleando cadenas
humanas y bombas para llevar el agua hasta los lugares afectados. También emplearon mazos, garfios e incluso
balistas para derruir edificios y evitar así la propagación de las llamas. Estos “vigilantes” patrullaban las calles
de Roma mientras estaban alertas para detectar incendios y desarrollaban su labor de fuerza policial. En los
últimos años, las brigadas estaban constituidas por cientos de hombres, listos para entrar en acción. Cuando se
detectaba un fuego, los hombres se alineaban hasta la fuente de agua más cercana y se pasaban cubos de agua
de mano en mano hasta el fuego. La ciudad de Roma sufrió varios incendios a lo largo de su historia siendo el
más notable, como se ha comentado, el que tuvo lugar el 19 de Julio del año 64 después de Cristo, que destruyó
dos terceras partes de la ciudad.

Figura 7.12-2. Craso y los Vigiles Urbani

7.12.2 Europa

Después de la caída del imperio romano y el comienzo de la Edad Media, no fue hasta el siglo XVII, durante el
Renacimiento, que un enfoque técnico para la protección contra incendios volvió a ponerse en práctica. Por
tanto, la clave para progresar en la lucha contra el fuego llegó en el siglo XVII con las primeras máquinas
específicas para combatir los incendios. Las bombas manuales, redescubiertas en Europa una vez iniciado el
siglo XVI (existen referencias sobre su uso en Augsburgo en 1518 y en Núremberg en 1657), fueron las únicas
bombas empleadas y tenían un alcance muy corto debido a la falta de existencia de mangueras. Por ello, el
inventor alemán Hans Hautsch mejoró el modelo de la bomba manual creando la primera bomba de succión e
impulsión a la cual añadió unas mangueras flexibles. En 1672, el taller del artista e inventor danés Jan Van der
Heyden desarrollo la primera manguera contra incendio, construida de cuero flexible y acopladas cada 15 m con
accesorios de latón. Esta longitud permanece como estándar hoy en día en varias regiones de Europa mientras
que en otras se establece en 23 o 25 m. Las máquinas para la lucha contra incendios siguieron desarrollándose
gracias al inventor, mercader y fabricante holandés John Lofting quien trabajo con Van der Heyden en

110
Ámsterdam. Lofting se mudó a Londres aproximadamente en el año 1688, se nacionalizo inglés y patentó la
maquina denominada “Sucking Worm Engine” en 1690. En una impresión perteneciente al Museo Británico se
observa la maquina en acción en Londres, siendo operada por un grupo de hombres. En la imagen se puede
apreciar tres placas de las compañías aseguradoras de la época, lo que no deja lugar a dudas de que Lofting
colaboró con ellas en la extinción de los incendios. Una versión posterior de lo que se cree es una de sus máquinas
ha sido restaurada con esmero por un bombero retirado y se exhibe en Marlow Buckinghamshire, donde Lofting
se mudó en 1700. Las patentes solo se mantuvieron durante catorce años, por lo que el terreno de estas máquinas
quedó abierto para sus competidores tras el año 1704.

Figura 7.12-3. Bomba de Hans Hautsch

Figura 7.12-4. Grabado de la “Sucking Worm Engine”

En 1725, Richard Newsham de Bray en Berkshire, a solo ocho millas de Lofting, produjo una máquina similar,
la cual patentó en América y cubrió el mercado allí. Llevadas hasta los incendios en carros, estas bombas
manuales eran controladas por equipos de hombres y eran capaces de despachar unos caudales de 12 litros por
segundo a una distancia de 36 metros.

111
7.12.3 Francia

En el año 1254, un decreto real del rey Luis IX de Francia formó los llamados guet bourgeois o “guardia
burguesa”, que permitía a los residentes de París establecer sus propias guardias nocturnas (de forma
independiente a las guardias nocturnas reales) para prevenir y detener los crímenes y los incendios. Tras la
Guerra de los Cien Años, la población de París sufrió una nueva expansión, y la ciudad, mucho más grande que
cualquier otra ciudad europea de la época, fue el escenario de varios de los incendios de mayor calado del siglo
XVI. Como consecuencia, el rey Carlos IX disolvió las guardias nocturnas formadas por los habitantes y dejó
solamente a las guardias reales la tarea de revisar los incendios y los crímenes. Las primeras brigadas contra
incendio, en el sentido moderno de hoy en día, fueron creadas en Francia en los inicios del siglo XVIII. En 1699,
un hombre de ideas comerciales atrevidas, François du Mouriez du Périer, solicitó una audiencia con el rey Luis
XIV. Muy interesado en las invenciones de Van der Heyden, fue capaz de convencer al rey de la funcionalidad
de las bombas, por lo que el monarca le concedió el monopolio de fabricar y vender estas “bombas portátiles de
prevención de incendios” por todo el reino de Francia. François du Mouriez du Périer le ofreció doce de estas
bombas a la ciudad de París, y la primera brigada contra incendio de París, conocida como la “Compagnie des
Gardes-Pompes” (literalmente “Compañía de los Guarda-Bombas”), fue creada en 1716. François du Mouriez
du Périer fue nombrado “directeur des pompes” de la ciudad de París, lo que equivalía a jefe de la brigada contra
incendios de París, y dicho cargo permaneció ocupado por miembros de su familia hasta 1760. En los años
siguientes, otras brigadas se crearon en las ciudades francesas más grandes. Por esa época también surgió la
palabra francesa “pompier”, cuyo significado literal es “bombero”, del inglés “pump”, bomba. El 11 de Marzo
de 1733, el gobierno francés decidió que las intervenciones de estas brigadas estarían libres de cargos
monetarios, dado que las personas siempre esperaban hasta el último momento para llamar a los bomberos para
evitar pagar las facturas y era común que las brigadas llegasen demasiado tarde para detener el fuego. A partir
del año 1750, las brigadas contraincendios pasaron a ser unidades paramilitares y empezaron a llevar uniformes.
En 1756 el rey Luis XV recomendó el uso de cascos protectores por los bomberos, pero hubo que esperar varios
años más hasta que esta medida se estableciera definitivamente. A Napoleón Bonaparte, a partir de la experiencia
de un siglo de los Gardes-Pompes, se le atribuye la creación de los primeros bomberos “profesionales”,
conocidos como los “Sapeurs-Pompiers”, dentro del ejército francés. Creado bajo el cuerpo de ingenieros del
ejército en 1810, la compañía fue organizada tras un fuego en la sala de baile de la embajada austriaca en París
que causó la muerte a un gran número de dignatarios.

7.12.4 Reino Unido

Cruzando el Canal de la Mancha, en Londres se produjeron grandes incendios en los años 798, 982, 989, 1212
y sobre todo en 1666, el conocido como el “Gran Incendio de Londres”. Éste último se inició en una panadería
de Pudding Lane, el cual destruyó aproximadamente unos 5 km2 de la ciudad (alrededor del 80% de la misma),
dejando a decenas de miles de habitantes londinenses sin hogar. Antes de este incendio, Londres no contaba con
un sistema de protección contra incendios organizado. Tras el incidente de 1666, se pusieron en marcha cambios
que confluyeron en los fundamentos para la lucha contra incendios organizada para el futuro. En la estela del
Gran Incendio, el consejo de la ciudad estableció la primera compañía aseguradora sobre el fuego, “The Fire
Office”, en 1667, que contrató a pequeños equipos de aguadores del Támesis como bomberos y les proporcionó
uniformes y brazaletes que mostraban la compañía a la que pertenecían. Estas compañías de seguros de la época
formaron, por tanto, brigadas antincendios privadas para proteger las propiedades de sus clientes. De esta forma,
las brigadas de las aseguradoras solo protegerían contra los incendios los edificios asegurados por la compañía.
Dichos edificios se identificaban por unas marcas que representaban el estatus de “asegurados contra el fuego”,
las cuales eran placas metálicas con el emblema de la compañía aseguradora que servían como guía para estas
brigadas privadas. Además, Londres adoptó en su reglamento la edificación de casas en base a piedra y ladrillo
resistente al fuego con separaciones con pared medianera. También estimuló el interés en el desarrollo de
equipos de extinción de incendios. El diseño de este tipo de equipos es otro ejemplo de la ingeniería de protección
contra incendios.

112
Figura 7.12-5. Gran Incendio de Londres y placa de una aseguradora

Sin embargo, la primera brigada municipal para la lucha contra incendios organizada del mundo fue establecida
en Edimburgo, Escocia, cuando se formó el “Edinburgh Fire Engine Establishment” en 1824, dirigido por James
Braidwood. Este ejemplo lo siguió Londres en 1832 con el “London Fire Engine Establishment”. A lo largo de
la Revolución Industrial en Gran Bretaña en el siglo XVIII (y en los Estados Unidos en el XIX), los incendios
continuaron, pero comenzaron a disminuir a medida que la construcción con estructura combustible fue
sustituida por mampostería, hormigón y acero. A su vez, como se viene exponiendo, se formaron departamentos
públicos contra incendios, se instalaron suministros públicos de agua con tuberías de aguas subterráneas y bocas
de incendios y se produjo una mejora de los camiones de bomberos. Durante este mismo periodo, el enfoque de
la ingeniería de protección contra incendios pasó a hacer frente a determinados edificios y sus contenidos. Los
nuevos procesos industriales y las prácticas de almacenamiento de material suponían un riesgo de incendio muy
elevado, y se produjeron una serie de espectaculares incendios durante este periodo.

7.12.5 Estados Unidos

En Estados Unidos, Jamestown, en Virginia, quedó prácticamente destruida en un fuego en Enero de 1608.

Figura 7.12-6. Incendio de Jamestown

113
En 1631, el gobernador de Boston, John Winthrop, ilegalizó las chimeneas de madera y los suelos de paja. En
1648, el gobernador de New Ámsterdam, Peter Stuyvesant, denominó a cuatro hombres para actuar como
guardias contra el fuego. Fueron motivados a inspeccionar todas las chimeneas y a multar a aquellos que violaran
las leyes. Los burgueses de la ciudad, un tiempo después, designaron a ocho ciudadanos prominentes a la
denominada “Rattle Watch”, que patrullaban voluntariamente las calles llevando grandes tambores (rattle) de
madera. Si se avistaba un fuego, los hombres aporreaban los tambores, y después dirigían a los ciudadanos
correspondientes a formar brigadas con cubos de agua. El 27 de Enero de 1678 se puso en servicio la primera
compañía con una maquinas contra incendio bajo el mando de Thomas Atkins. En 1736, Benjamin Franklin
estableció la “Union Fire Company” en Philadelphia. George Washington fue un bombero voluntario en
Alexandria, Virginia. En 1774, como miembro de la “Friendship Veterans Fire Engine Company”, compró una
nueva máquina contra incendios y se la dio a la ciudad, siendo ésta el primer artilugio de dicho tipo en la ciudad.
Sin embargo, los Estados Unidos no tuvieron ningún departamento de incendios coordinado por el gobierno
hasta la época de la Guerra Civil. Antes de ello, las brigadas contra incendio privadas competían unas contra
otras para ser la primera en responder en caso de incendio debido a que las compañías aseguradoras pagaban a
las brigadas para salvar los edificios. No hubo bomberos a tiempo completo en América hasta 1850. Incluso
después de la formación de las compañías contra incendio remuneradas en los Estados Unidos, sigue habiendo
desacuerdos e incluso peleas con respecto al territorio. Las compañías de la ciudad de Nueva York eran famosas
por enviar a agentes rápidamente a los fuegos con un gran barril para cubrir los hidrantes más cercanos a los
incendios para impedir su uso por otras compañías. Por estas tácticas, eran usuales las peleas entre estos agentes
e incluso entre las compañías que respondían a los incendios por el derecho de extinguir el incendio y recibir el
dinero de las aseguradoras que pagan a las compañías por extinguirlo. El 1 de Abril de 1853 se constituye el
primer departamento de bomberos asalariados conformado por empleados con dedicación completa en
Cincinnati y fue el primero del mundo en usar maquinas contra incendios empleando la máquina de vapor.

Figura 7.12-7. Bomberos de la ciudad de Lafayette

Por otro lado, durante los siglos XIX y XX, las compañías de voluntarios para la lucha contra incendios actuaron
no solo como medios de protección, sino que se convirtieron en máquinas políticas. Boss Tweed fue el bombero
voluntario más famoso de los que se pasó a la política. A mediados del siglo XIX, se produjeron una serie de
graves incendios ocurridos en las fábricas textiles y de papel en Nueva Inglaterra, causados por la pelusa y restos
de papel. Estos incendios se propagaban tan rápidamente que no podían ser controlados por los bomberos de

114
manera tradicional. La solución de la ingeniería de protección contra incendios fue la instalación de un sistema
de accionamiento manual de tubos perforados en el techo, creando así uno de los primeros sistemas fijos de
extinción de incendios.

El deseo de hacer un sistema de extinción automática de agua en última instancia condujo al desarrollo de una
de las innovaciones más importantes en la ingeniería de protección contra incendios, el sistema de rociadores
automáticos. La primera patente para un sistema tal fue otorgada a Henry S. Parmelee en 1874. Frederick
Grinnell perfecciono el diseño de rociadores en la década de 1880.

Figura 7.12-8. Frederick Grinnel con uno de sus rociadores

Además, durante este siglo muchos de los avances en la ingeniería de protección contra incendios fueron
provocados por la influencia de la industria del seguro y el deseo de minimizar las pérdidas de seguros de la
propiedad. Por ello, un gran número de organizaciones fueron creadas por la industria aseguradora en los Estados
Unidos, encargadas de establecer el concepto de ingeniería de protección contra incendios, poniendo en práctica
y facilitando su crecimiento y su reconocimiento como profesión. Estas organizaciones fueron Factory Mutual
en 1835, la Junta Nacional de Seguros Contra Incendios en el año 1866, la Asociación de Seguros de Fabrica en
1890, Underwriters Laboratories en 1893 y la National Fire Protection Association en 1896. Éstas fueron las
organizaciones fundadoras de la ingeniería de protección contra incendios, fundadas en gran medida para reducir
la pérdida de vidas y bienes de fuego destructivo. Ya en el siglo XX, y durante su primera mitad, el desarrollo
de normativa de convirtió en el principal medio de aplicación de la ingeniería de protección contra incendios
para la seguridad de la vida y la protección de la propiedad. Las lecciones aprendidas de los incendios
catastróficos se aplicaron para revisar los códigos y normas, y mejorar la normativa contra incendios. En 1903,
la primera titulación de ingeniería de protección contra incendios fue puesta en marcha en el Armour Institute
of Technology, que posteriormente paso a ser el Illinois Institute of Technology. Durante este periodo, el cuerpo
de conocimiento para apoyar la ingeniería de protección contra incendios continúo creciendo. La mayoría de
dicho conocimiento fue influenciado por otras profesiones, de las cuales también se tomó éste, como la
ingeniería civil y mecánica, la arquitectura, la psicología y la ingeniería eléctrica y electrónica. El rápido
desarrollo de edificios altos en acero, junto con el comportamiento de algunos edificios durante el incendio de
Baltimore de 1904 condujo a un deseo de cuantificar la resistencia al fuego. El esfuerzo inicial en los Estados
Unidos fue dirigido por Ira Woolson del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Columbia.
Expuso por primera vez las bases técnicas para predecir el comportamiento del fuego en los edificios, esto es, la
curva de tiempo-temperatura. Posteriormente se desarrollaron métodos estandarizados de ensayo a fuego para
los elementos de construcción y aparecieron las normas ASTM y NFPA. Este hecho fue imitado en Europa

115
durante la misma época. En 1914, el Congreso de Estados Unidos autorizó fondos para el National Bureau of
Standards (NBS) para que realizaran estudios relacionados con la resistencia al fuego, los cuales fueron dirigidos
por Simon Ingberg.

De esta forma, se lograron avances significativos en la comprensión del funcionamiento de los sistemas de
construcción y elementos cuando son expuestos a altas temperaturas. Por otro lado, los primeros esfuerzos para
estudiar las decisiones humanas y el movimiento de personas en un edificio como consecuencia de un incendio
se produjeron principalmente debido a las numerosas pérdidas humanas acaecidas en varios incendios,
incluyendo el fuego del Iroquois Theater, el incendio de Triangle Shirtwaist de 1911 en el que murieron 145
personas y el de Coconut Grove de 1942 que mató a 492. Para evitar la repetición de estas tragedias, se
desarrollaron códigos y normas para hacer frente a la cantidad, ubicación y disponibilidad de las salidas y su
diseño. Durante la segunda mitad del siglo XX, apareció la ingeniería de protección contra incendios como una
profesión. Este hecho se debió principalmente al desarrollo de conocimientos específicos de la ingeniería de
protección contra incendios que se produjo a partir del año 1950, momento en el que se funda la Society of Fire
Protection Engineers (SFPE). La formación de una sociedad profesional, los inicios de consultoría independiente
de ingeniería de protección contra incendios y el desarrollo de directrices de ingeniería de protección contra
incendios reforzó la profesión. En el inicio del siglo XXI, los métodos de cálculo para una evaluación
cuantitativa de la protección contra incendios siguen mejorando. Estos incluyen la severidad del fuego y
resistencia al fuego para determinar las necesidades estructurales de protección contra incendios. Se incluyen
propiedades de los materiales tales como las tasas de liberación de calor, la propagación del fuego, el humo
desarrollado y el movimiento del humo y el flujo de salida. Estos métodos, junto con la potencia de cálculo
brindada por los ordenadores hoy en día, han dado lugar al desarrollo de modelos más fáciles de usar por el
ingeniero de protección contra incendios. Surge lo que se conoce como la seguridad ante incendio basada en
prestaciones como evolución natural de la seguridad contra incendios.

7.12.6 España

Por desgracia, España siempre ha estado a la cola del resto de países pioneros a la hora de establecer ciertos
criterios y normativas en relación con la seguridad contra incendios. Y es que, hasta el año 1974 no apareció una
norma de carácter nacional que hiciera referencia al mundo de la protección contra el fuego, siendo ésta la Norma
Tecnológica sobre Instalaciones de Protección contra el Fuego (NTE-IPF). Estas normas tecnológicas trataron
y consiguieron definir y estandarizar una serie de aspectos de la edificación hasta ese momento descoordinados.
En el mundo del incendio significó un gran avance, puesto que describió las diversas instalaciones de protección
que, hasta ese momento y al no existir una normativa, se ejecutaban conforme a una “tradición y buen hacer”.
Por tanto, estas normas fueron muy útiles ya que los distintos profesionales la adoptaron inmediatamente en la
redacción de sus proyectos y en la ejecución de las obras, logrando así una unificación de los criterios hasta
entonces desconocida. Otro punto de inflexión tuvo lugar en el año 1977, cuando se produjo el incendio en el
hospital maternoinfantil de la ciudad sanitaria Virgen del Rocío, en Sevilla, en el que no se produjeron víctimas
mortales (al menos durante el desarrollo del incendio y la intervención de los bomberos). Esta tragedia, que pudo
ser peor, hizo que los responsables del Ministerio de Sanidad tomaran conciencia de la situación, y el 1 de
Septiembre de 1978 se promulgó el Real Decreto RD 2177/78 de Protección Contra Incendios en Hospitales.
Esta disposición se puso en marcha inmediatamente, pero sus efectos fueron lentos porque la mayoría de
hospitales y clínicas de España habían sido diseñados sin tener en cuenta el factor incendio, lo que hizo muy
difícil adoptar ciertas medidas. Un año más tarde, el 12 de Julio de 1979 se produjo otro gran incendio: el del
hotel Corona de Aragón, en Zaragoza. Esta vez la catástrofe fue mayor dado que se produjeron 76 víctimas
mortales, además de cientos de heridos. Por ello, el 25 de Septiembre de 1979 se dictó una orden ministerial
sobre Protección Contra Incendios en Hoteles. Lo mismo que en el caso hospitalario, ya había norma, pero era
difícil hacerla cumplir a edificios ya construidos y sin posibilidad de ejecutar algunas medidas. De esta forma,
en 1979 solo existían a nivel nacional dos normas específicas para dos tipos de edificaciones, quedando el resto
sin el amparo de una norma de referencia. En esta situación, un grupo de profesionales relacionados con la
protección contra incendios, entre los que estaban los jefes de bomberos de Madrid, Diputación de Barcelona,
Valencia, Sevilla y Santander, así como representantes de Cepreven, CSIC y otros, se propusieron redactar una

116
norma nacional de Protección Contra Incendios (PCI), reuniéndose y repartiéndose los trabajos hasta que se
logró un cuerpo normativo coherente que contemplaba todos los usos. El texto se llevó al Ministerio del Interior
ese mismo año, pero fue rechazado por no considerarlo procedente. A pesar de ello, en 1980 el Instituto de
Administración Local lo publicó, sin carácter de obligatoriedad, con el título de Anteproyecto de Ordenanza
Tipo de Protección Contra Incendios. Ante este fracaso, y no pudiendo igualar las normas por la puerta grande,
se optó por que cada jefe de bomberos que intervino en su redacción hiciera que ese texto fuera la ordenanza de
PCI en el ámbito de su competencia, con lo que, al menos, las ciudades citadas estaban coordinadas. Esto, que
en principio pareció un avance, constituyó un precedente para que cada una de las ciudades o pueblos de España
quisieran (y podían hacerlo) tener su propia ordenanza particular. La variedad de normas, cada una redactada al
gusto del jefe de bomberos de turno, condujo a un galimatías donde nadie se ponía de acuerdo y cada uno hacía
lo que estimaba más oportuno. Cualquier proyectista que quisiera edificar en una ciudad tenía que preguntar qué
era lo que el jefe correspondiente quería, le pareciera lógico o absurdo. Paralelamente a estas actuaciones, el
Ministerio de Vivienda había tomado la iniciativa de estudiar la redacción de normas para la PCI y llevaba un
tiempo trabajando en el tema. El resultado fue que el 10 de Abril de 1981 se promulgo el RD 2059/81, por el
que se aprobaba la Norma Básica de Protección Contra Incendios (NBE-CPI-81), de ámbito nacional y de
obligado cumplimiento, que en su parte dispositiva citaba que anulaba a toda otra norma de igual o inferior rango
que contradijese o se opusiese a lo dispuesto en ella. Sin embargo, era muy difícil de aplicar, ya que no tenía en
cuenta más que edificios tipo, siendo inservible para otras tipologías, lo que mermaba la capacidad de diseño de
los proyectistas. Por otra parte, se disponían como obligatorios sistemas constructivos, materiales e instalaciones
que, en un país carente de infraestructura e industria de fabricación suficiente, hacían muy difícil su
cumplimiento. Entendiéndolo así, el propio ministerio derogó esta norma, y el 26 de Junio de 1982 conforme al
RD 1587/82 anuló todas las prescripciones referentes a los distintos usos de la NBE-CPI-81, salvo las normas
referentes de carácter general y dejando el resto a juicio de los órganos de control administrativo de cada ciudad
o comunidad. Fue un avance, pero duró poco. Se siguieron aplicando las diferentes ordenanzas locales,
provinciales o autonómicas y, coexistiendo con ellas, la NBE-CPI-82. El paso definitivo, considerada como la
primera norma española de carácter nacional, fue la NBE-CPI-91, aprobada por RD 279/91 del 1 de Marzo de
dicho año. En ella ya se establecían las condiciones para la PCI de forma moderna, es decir, dando soluciones a
problemas específicos, pero dejando la puerta abierta a adoptar otras formas de resolución, siempre que el técnico
proponente lo justificara técnica y documentalmente, alcanzando niveles de protección similares a los
establecidos en la norma. En esa línea, perfeccionando la norma poco a poco, y teniendo en cuenta los errores y
problemas que durante el tiempo de aplicación habían surgido, se llegó a la promulgación del RD 2177/96 el 4
de octubre, que aprobaba la NBE-CPI-96, heredera y continuadora de la 91, más desarrollada, más abierta y,
sobre todo, cada vez más en consonancia con lo que se estaba haciendo en el resto de Europa, ya que tuvo que
someterse a exposición al público en Bruselas y permitir alegaciones a ella por parte de los países de la Unión
Europea, lo que introdujo algunos cambios en su redacción. Ya en tiempos más recientes, la aplicación del
mandato que hacía la LOE hizo que el 17 de Marzo de 2006 se dictase el RD 314/06 por el que se aprobaba el
Código Técnico de la Edificación (CTE) y, dentro de él, los Documento Básico de Seguridad contra Incendios
(DB-SI) y Documento Básico de Seguridad de Utilización (DB-SU), que juntos constituyen hoy el cuerpo legal
de la protección contra incendios en España, equiparando la situación española a las normas europeas. Como
último apunte, recalcar que el uso industrial quedó fuera de las normas básicas, al estimarse que los riesgos
industriales requerían un estudio diferente. El RD 786/01, de 6 de Julio, aprobó el Reglamento de Seguridad
Contra Incendios en Establecimientos Industriales (RSCIEI), 20 años después de la NBE-CPI-81. Hasta ese
momento, esta actividad careció de normativa, creándose un vacío que propició la construcción de naves
industriales en precarias condiciones de seguridad. Por defectos de forma y por las deficiencias apreciadas en
este primer documento, se anuló este reglamento con fecha 27 de Octubre de 2003, hasta que el RD/2267/04,
del 3 de Diciembre de ese año, estableció como obligatorio el nuevo RSCIEI.
Actualmente se encuentra en vigor el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el
Reglamento de instalaciones de protección contra incendios y el Reglamento de seguridad contra incendios en
los establecimientos industriales.

117
8 VALORACIÓN DEL RIESGO
Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios y el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, aprobado
por Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, y el Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado por
Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, establecen que el diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y
el mantenimiento de las instalaciones de protección contra incendios, así como sus materiales, componentes y
equipos, deben cumplir lo establecido en su reglamentación específica.
Este reglamento tiene por objeto establecer y definir los requisitos que deben satisfacer y las condiciones que
deben cumplir los establecimientos e instalaciones de uso industrial para su seguridad en caso de incendio, para
prevenir su aparición y para dar la respuesta adecuada, en caso de producirse, limitar su propagación y posibilitar
su extinción, con el fin de anular o reducir los daños o pérdidas que el incendio pueda producir a personas o
bienes. El ámbito de aplicación de este reglamento son los establecimientos industriales.

En el caso de nuestro proyecto el establecimiento industrial hay coexistencia con la actividad industrial otros
usos con la misma titularidad, para los que será de aplicación la Norma básica de la edificación: condiciones de
protección contra incendios. Los requisitos que deben satisfacer los espacios de uso no industrial serán los
exigidos por dicha normativa cuando supere el límite indicado a continuación:

 Salas de reuniones, conferencias, proyecciones: capacidad superior a 100 personas sentadas.

Por tanto, deberá seguir las exigencias del CTE constituyendo un sector de incendios independiente, mientras
ue el resto del establecimiento, de uso industrial, seguirá las prescripciones de este reglamento.

8.1. Caracterización de los establecimientos industriales en relación con la


seguridad contra incendios
Se entiende por establecimiento el conjunto de edificios, edificio, zona de éste, instalación o espacio abierto de
uso industrial o almacén, destinado a ser utilizado bajo una titularidad diferenciada y cuyo proyecto de
construcción o reforma, así como el inicio de la actividad prevista, sea objeto de control administrativo. Según
el Real Decreto 2267/2004, de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de seguridad contra
incendios en los establecimientos industriales (RSCIE), esta nave industrial donde se realizará la actividad que
se quiere llevar a cabo en la nave industrial anteriormente citada, está destinada a la cogeneración de energía
térmica y eléctrica.

Según el Anexo I de este reglamento, los establecimientos industriales se caracterizarán por:


- Su configuración y ubicación con relación a su entorno.
- Su nivel de riesgo intrínseco.

118
8.1.1 Características de los establecimientos industriales por su configuración y ubicación
con relación a su entorno

 Establecimientos industriales ubicados en un edificio:

El tipo de actividad sobre el que se realiza el proyecto es un establecimiento industrial ubicado en un edificio.
Observando los diferentes tipos de establecimientos industriales caracterizados por su configuración y ubicación
dentro del Anexo I y teniendo en cuenta la situación de la nave industrial sobre la que se realiza el proyecto, el
establecimiento industrial es del tipo C, ya que es una nave aislada y la más cercana esta a más de 3 m de
distancia.

Figura 8.1-1. Establecimiento tipo C

 Establecimientos industriales que desarrollan su actividad en espacios abiertos que no


constituyen un edificio:

La zona de almacenamiento de la materia prima, se considera un espacio abierto, por lo que esta se clasifica
como tipo E. El establecimiento industrial ocupa un espacio abierto que puede estar parcialmente cubierto (hasta
un 50 por ciento de su superficie), alguna de sus fachadas en la parte cubierta carece totalmente de cerramiento
lateral.

Figura 8.1-2. Establecimiento tipo E

En este establecimiento industrial coexistir diferentes configuraciones, por lo se deberán aplicar los requisitos
de este reglamento de forma diferenciada para cada una de ellas.

119
8.1.2 Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de riesgo intrínseco

Los establecimientos industriales se clasifican, según su grado de riesgo intrínseco, atendiendo a los criterios
simplificados y según los procedimientos que se indican a continuación.
- El establecimiento industrial está constituido por dos configuraciones (tipo C y D). Cada una de estas
configuraciones constituirá una o varias zonas (sectores o áreas de incendio) del establecimiento industrial.
- Para el tipo C se considera "sector de incendio" el espacio del edificio cerrado por elementos resistentes al
fuego durante el tiempo que se establezca en cada caso.
- Para el tipo D se considera que la superficie que ocupa constituye un "área de incendio" abierta, definida
solamente por su perímetro. Las medidas de Protección Pasiva y Protección Activa se determinarán para cada
sector o área de incendio dependiendo de su Nivel de Riesgo Intrínseco, de su superficie y de la configuración
del edificio donde se encuentra el sector.

8.2. Nivel riesgo intrínseco


El nivel de riesgo intrínseco de cada sector o área de incendio se evaluará calculando la siguiente expresión,
que determina la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, de dicho sector o área de incendio:

(8–1)

- QS: Densidad de carga de fuego, ponderada y corregida, del sector o área de incendio, en MJ/m2 o Mcal/m2.
- Ci: Coeficiente adimensional que pondera el grado de peligrosidad (por la combustibilidad) de cada uno de los
combustibles que existen en el sector de incendio.
- Ra: Coeficiente adimensional que corrige el grado de peligrosidad (por la activación) inherente a la actividad
industrial que se desarrolla en el sector de incendio, producción, montaje, transformación, reparación,
almacenamiento, etc.
- qi: Poder calorífico, en MJ/kg o Mcal/kg, de cada uno de los combustibles que existen en el sector de incendio.
- Gi: Masa, en kg, de cada uno de los combustibles que existen en el sector o área de incendio (incluidos los
materiales constructivos combustibles).
- A: Superficie construida del sector de incendio o superficie ocupada del área de incendio, en m2.
Como alternativa a la fórmula anterior se puede evaluar la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida,
QS, del sector de incendio aplicando las siguientes expresiones.

120
8.2.1. Caracterización de los establecimientos industriales por su nivel de riesgo intrínseco

Como alternativa a la fórmula anterior se puede evaluar la densidad de carga de fuego, ponderada y corregida,
Qs, del sector de incendio aplicando las siguientes expresiones:
1) Para actividades de producción, transformación, reparación o cualquier otra distinta al almacenamiento:

(8–2)

- Qs, Ci, Ra y A tienen la misma significación.


- qsi =densidad de carga de fuego de cada zona con proceso diferente según los distintos procesos que se realizan
en el sector de incendio, en MJ/m2 o Mcal/m2.
- Si = superficie de cada zona con proceso diferente y densidad de carga de fuego, qsi diferente, en m2.

Ci: coeficiente de peligrosidad por combustibilidad


Los valores del coeficiente de peligrosidad por combustibilidad, Ci, de cada combustible pueden deducirse de la
tabla 1.1, del Catálogo CEA de productos y mercancías.

Tabla 8.2-1. Grado de peligrosidad de los combustibles

Ra: Coeficiente de peligrosidad por activación y qsi: densidad de carga de fuego


De todas las actividades cuyos valores de densidad de carga de fuego se dan en la tabla 1.2. del RD 2267/2004
se puede asimilar para la actividad de nuestro caso a una central térmica con un laboratorio de física.
Valores de densidad de carga de fuego media de diversos procesos industriales, de almacenamiento de productos
y riesgo de activación asociado, Ra.

121
2) Para actividades de almacenamiento:

(8-3)

Donde:
QS, Ci, Ra y A tienen la misma significación que en el apartado anterior.
qvi: Carga de fuego, aportada por cada m3 de cada zona con diferente tipo de almacenamiento existente en el
sector de incendio, en MJ/m3 o Mcal/m3.
hi: Altura del almacenamiento de cada uno de los combustibles, en m.
si: Superficie ocupada en planta por cada zona con diferente tipo de almacenamiento existente en el sector de
incendio en m2.

Tabla 8.1-2. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio

122
8.2.2. Evaluación del riesgo

Conforme a lo anterior explicado y teniendo en cuenta las áreas de la instalación de biomasa se calcula el nivel
intrínseco de cada sector o área de la instalación de biomasa. Los resultados obtenidos se encuentran reflejados
en la siguiente tabla:

Tabla 8.2-3. Nivel de riesgo intrínseco del sector o área de incendio

NIVEL
qsi/qvi Si QS
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra RIESGO
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 1,3 2 48,00 1300 109,62 BAJO-2
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 C 880 1,3 1,5 11,00 880 21,45 BAJO-1
COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 1,3 1,5 10,00 100 19,50 BAJO-1
4 SILO DE CALDERA E 348 1,3 1,5 2389,39 157 30982,90 ALTO-8
5 SILO DE CENIZA E 162 1 1 10,00 162 10,00 BAJO-1
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 1 1 7,85 400 7,85 BAJO-1
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 1 1 48,00 600 48,00 BAJO-1
8 SILO DE ORUJILLO E 700 1,3 1 2641,65 700 10302,44 ALTO-8
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 1 1 48,00 1000 48,00 BAJO-1
10 TURBINAS C 756 1,3 1,5 48,00 960 118,86 BAJO-2
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 1,3 1,5 48,00 763 75,98 BAJO-1
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 1,3 1,5 72,00 1,5 280,80 MEDIO-3
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 1,3 1,5 72,00 2,5 561,60 MEDIO-5
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 1,3 1,5 72,00 0,9 421,20 MEDIO-5
DISTRIBUCIÓN
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 1 1 144,00 180 144,00 BAJO-2
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 1,3 1,5 144,00 504 245,70 MEDIO-3
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 1,3 1 144,00 188 187,20 BAJO-2
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 1,3 1 200,00 800 260,00 MEDIO-3
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 1,3 1,5 100,80 400 196,56 BAJO-2
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 1,3 1,5 144,00 340 280,80 MEDIO-3
26 BOMBAS DE PCI C 142 1,3 1,5 100,80 130 179,95 BAJO-2
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 1,3 1 48,00 20 187,20 BAJO-2
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 1,6 2 72,00 200 230,40 MEDIO-3
QUIMICOS
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 1,3 1 144,00 2400 187,20 BAJO-2
30 DESCARGA ACEITE C 176 1,3 2 240,00 176 624,00 MEDIO-5
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 1,3 2 240,00 240 624,00 MEDIO-5
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 C 180 1,3 1,5 180,00 120 234,00 MEDIO-3
RESIDUALES
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 C 901,5 1,3 2 1010,00 901,5 2626,00 ALTO-8
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 1,3 2 48,00 525 124,80 BAJO-2
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 1 1 48,00 1600 48,00 BAJO-1
37 PESO C 160 1 1 48,00 160 48,00 BAJO-1
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 1 1 144,00 140 144,00 BAJO-1
39 PUERTA PCI C 60 1 1 144,00 60 144,00 BAJO-1
40 PUESTO DE CONTROL C 45 1,3 1 144,00 45 187,20 BAJO-2
41 APARCAMIENTO E 704 1 1 48,00 704 48,00 BAJO-1
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 1,3 1,5 1365,30 7740 16485,18 ALTO-8
43 SILO PELLET E 490 1,3 1,5 2321,40 314 8702,41 ALTO-8
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 E 17640 1,3 1,5 2404,00 15872 33743,66 ALTO-8
ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 1,3 1,5 7740,00 3229 298397,85 ALTO-8
46 SILO ASTILLA E 490 1,3 1,5 7740,00 1365 126162,08 ALTO-8
47 SILO ASTILLA E 132 1,3 1,5 7740,00 1365 468328,93 ALTO-8
48 MAQUINAS ASTILLADORAS E 400 1 1 48,00 400 48,00 BAJO-1

123
8.2.3. Sectorización

Debido al gran número de zonas que desarrollan actividades diferentes, éstas se van a agrupar para conformar
los diversos sectores de incendio, los cuales se presentan en las siguientes tablas. Es preciso mencionar que la
“Recepción y sala de reunión y Zona de mantenimiento, archivo y laboratorio” donde tienen lugar las diversas
operaciones de mantenimiento constituye un sector propio y que a continuación se presentan el resto de sectores
que están conformados por distintas dependencias de la instalación de biomasa.

Tabla 8.2-4. Caracterización del Sector-1

qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

1 CALDERA C 1480 1,3 2 48,00 1300 109,62 BAJO-1

Tabla 8.2-5. Caracterización del Sector-2

qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

TRATAMIENTO
2 DE GASES DE C 880 1,3 1,5 11,00 880 21,45 BAJO-1
COMBUSTIÓN

Tabla 8.2-6. Caracterización del Sector-3

qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

3 CHIMENEA C 100 1,3 1,5 10,00 100 19,50 BAJO-1

124
Tabla 8.2-7. Caracterización del Sector-4

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

CINTA
7 C 600 1 1 48,00 600 48,00 BAJO-1
TRANSPORTADORA

Tabla 8.2-8. Caracterización del Sector-5

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
CINTA
9 C 1000 1 1 48,00 1000 48,00 BAJO-1
TRANSPORTADORA

Tabla 8.2-9. Caracterización del Sector-6

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

10 TURBINAS C 960 1,3 1,5 48,00 756 118,86 BAJO-2

Tabla 8.2-10. Caracterización del Sector-7

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

SISTEMAS
11 C 940 1,3 1,5 48,00 763 75,98 BAJO-1
AUXILIARES

125
Tabla 8.2-11. Caracterización del Sector-8

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
ESCALERA PRINCIPAL
15 C 180 1 1 144,00 180 144,00 BAJO-2
Y ASCENSOR

Tabla 8.2-12. Caracterización del Sector-9

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 1,3 1,5 144,00 504 245,70 MEDIO-3

Tabla 8.2-13. Caracterización del Sector-10

NIVEL
IDENTIFICACIÓN qs Si QS
SECTOR CONFIGURACIÓN A [m²] Ci Ra RIESGO
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO

17.1 RECEPCIÓN C 188 144 1 1 50 38,30 BAJO-2

17.2 ASEO 1 C 188 144 1 1 15 11,49 BAJO-2

17.3 ASEO 2 C 188 144 1 1 5 3,83 BAJO-2

17.4 ASEO 3 C 188 144 1 1 5 3,83 BAJO-2

17.5 SALA REUNIÓN 1 C 188 143,03 1 1 20 15,22 BAJO-2

17.6 SALA REUNIÓN 2 C 188 143,03 1 1 20 15,22 BAJO-2

17.7 SALA REUNIÓN 3 C 188 143,03 1 1 30 22,82 BAJO-2

17.8 SALA REUNIÓN 4 C 188 143,03 1 1 28 21,30 BAJO-2

17.9 SALA REUNIÓN 5 C 188 143,03 1 1 15 11,41 BAJO-2

SECTOR-10 143,42 BAJO-2

126
Tabla 8.2-14. Caracterización del Sector-11

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 1,3 1,5 100,80 400 196,56 BAJO-2
ENFRIAMIENTO

Tabla 8.2-15. Caracterización del Sector-12

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 1,3 1,5 144,00 340 280,80 MEDIO-3

Tabla 8.2-16. Caracterización del Sector-13

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
26 BOMBAS DE PCI C 142 1,3 1,5 100,80 130 179,95 BAJO-2

Tabla 8.2-17. Caracterización del Sector-14

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
DESCARGA
28 PRODUCTOS C 200 1,6 2 72,00 200 230,40 MEDIO-3
QUIMICOS

127
Tabla 8.2-18. Caracterización del Sector-15

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

ZONA DE
29 C 2400 1,3 1 144,00 2400 187,20 BAJO-2
MANTENIMIENTO

Tabla 8.2-19. Caracterización del Sector-16

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

30 DESCARGA ACEITE C 176 1,3 2 240,00 176 624,00 MEDIO-5

Tabla 8.2-20. Caracterización del Sector-17

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

SEPARACIÓN DE
32 C 240 1,3 2 240,00 240 624,00 MEDIO-5
ACEITE

Tabla 8.2-21. Caracterización del Sector-18

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
POZO RECOGIDA DE
33 C 180 1,3 1,5 180,00 120 234,00 MEDIO-2
AGUAS RESIDUALES

128
Tabla 8.2-22. Caracterización del Sector-19

34. EDIFICIO DE MANTENIMIENTO, LABORATORIO Y ARCHIVO

qsi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACION A [m²] Ci Ra
[Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
34.2 OFICINAS C 901,5 1 1 143,03 100 15,87 BAJO-1
34.3 OFICINAS C 901,5 1 1 143,03 100 15,87 BAJO-1
ALMACÉN
34.4 C 901,5 1,3 1 95,54 20 2,76 BAJO-1
LIMPIEZA
34.11 CUARTO LIMPIEZA C 901,5 1,3 1,5 336 20 14,54 BAJO-1
34.6 ARCHIVO C 901,5 1,3 2 1010 150 436,94 MEDIO-5
34.7 ASEO 1 C 901,5 1 1 144 30,75 4,91 BAJO-1
34.8 ASEO 2 C 901,5 1 1 144 30,75 4,91 BAJO-1
34.9 ASEO 3 C 901,5 1 1 144 50 7,99 BAJO-1
34.10 LABORATORIO C 901,5 1 1,5 120 400 79,87 BAJO-1
SECTOR-19 583,64 MEDIO-5

Tabla 8.2-23. Caracterización del Sector-20

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
CALDERA
35 C 525 1,3 2 48,00 525 124,80 BAJO-2
AUXILIAR

Tabla 8.2-24. Caracterización del Sector-21

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
CINTA
36 C 1600 1 1 48,00 1600 48,00 BAJO-1
TRANSPORTADORA

129
Tabla 8.2-25. Caracterización del Sector-22

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

37 PESO C 160 1 1 48,00 160 48,00 BAJO-1

Tabla 8.2-26. Caracterización del Sector-23

A qsi/qvi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR/ ÁREA CONFIGURACIÓN Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO

38 PUERTA PRINCIPAL C 140 1 1 144,00 140 144,00 BAJO-2

Tabla 8.2-27. Caracterización del Sector-24

NIVEL
A qsi/qvi Si QS
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN Ci Ra RIESGO
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2]
INTRINSECO

39 PUERTA PCI C 60 1 1 144,00 60 144,00 BAJO-2

Tabla 8.2-28. Caracterización del Sector-25

A qsi Si QS NIVEL RIESGO


IDENTIFICACIÓN SECTOR CONFIGURACION Ci Ra
[m²] [Mcal/m2] [m2] [Mcal/m2] INTRINSECO
40.1 SALA REUNIÓN 1 C 45 143,03 1 1 5 15,89 BAJO-1
40.2 SALA REUNIÓN 2 C 45 143,03 1 1 3 9,54 BAJO-1
40.3 ASEO 1 C 45 1 1 144 1,5 4,91 BAJO-1
40.4 ASEO 2 C 45 1 1 144 1,5 4,91 BAJO-1
40.5 OFICINA 1 C 45 1 1 143,03 7 22,25 BAJO-1
40.6 OFICINA 2 C 45 1 1 143,03 3 9,54 BAJO-1
40.7 OFICINA 3 C 45 1 1 143,03 4 12,71 BAJO-1
40.8 OFICINA 4 C 45 1 1 143,03 6 19,07 BAJO-1
40.9 ARCHIVO C 45 1,3 2 1010 8 436,94 MEDIO-5
40.10 ARCHIVO C 45 1,3 2 1010 2 436,94 MEDIO-5
40.11 ASEO 1 C 45 1 1 144 4 4,91 BAJO-1
40.12 CUARTO LIMPIEZA C 45 1,3 1,5 336 1 14,54 BAJO-1
SECTOR-25 992.15 ALTO-6

130
9 RIESGO DE INCENDIO FORESTAL

La ubicación de industrias en terrenos colindantes con el bosque origina riesgo de incendio en una doble
dirección: peligro para la industria, puesto que un fuego forestal la puede afectar, y peligro de que un fuego en
una industria pueda originar un fuego forestal.
Cuando no se pueda disponer de las dos vías alternativas indicadas, el acceso único debe finalizar en un fondo
de saco, de forma circular, de 12,5 m de radio.
Los establecimientos industriales de riesgo medio y alto ubicados cerca de una masa forestal han de mantener
una franja perimetral de 25 m de anchura permanentemente libre de vegetación baja y arbustiva con la masa
forestal esclarecida y las ramas bajas podadas.
En lugares de viento fuerte y de masa forestal próxima se ha de aumentar la distancia establecida en un 100 por
cien, al menos en las direcciones de los vientos predominantes.
Se considera viento fuerte, según la escala Beaufort, el de Fuerza 7 y tiene una velocidad que varía entre
los 51-61 km/h.
La instalación de biomasa no está cerca de una masa forestal por la que haya que tener precaución para que no
se produzca un incendio forestal.
Por otro lado, no hay viento fuerte en la ubicación donde se encuentra la instalación de biomasa.

131
10 INSTALCIONES DE PROTECCIÓN
CONTRA INCENDIOS
En el ANEXO III de los requisites de las instalaciones de protección contra incendios de los establecimientos
industriales se detallan los sistemas de protección contra incendios necesarios para este Proyecto.
El Anexo III del Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales se corresponde
con la Protección Activa Contra Incendios.
La Protección Activa Contra Incendios tiene como función específica la detección, control y extinción del
incendio, a través de una lucha directa contra el mismo, y por tanto facilitar la evacuación.
Los sistemas de protección a instalar dependerán de la relación entre la tipología del edificio donde se encuentra
el sector de incendio, el nivel de riesgo intrínseco del sector y la superficie del sector de incendio.
1. Todos los aparatos, equipos, sistemas y componentes de las instalaciones de protección contra incendios de
los establecimientos industriales, así como el diseño, la ejecución, la puesta en funcionamiento y el
mantenimiento de sus instalaciones, cumplirán lo preceptuado en el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento
de instalaciones de protección contra incendios.
2. Los instaladores y mantenedores de las instalaciones de protección contra incendios, a que se refiere el
apartado anterior, cumplirán los requisitos que, para ellos, establece el Reglamento de instalaciones de
protección contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el
Reglamento de instalaciones de protección contra incendios.

132
10.1. Sistemas automáticos de detección contra incendios
La función de un sistema de detección de incendios es la de detectar un incendio en el momento más temprano
posible y emitir las señales de alarma y de localización adecuadas para que puedan adoptarse las medidas
apropiadas. La función de un sistema de alarma consiste en emitir señales acústicas y/o visuales a los ocupantes
de un edificio en el que pudiera existir el riesgo de incendio. Las funciones de detección y de alarma pueden
estar integradas en un solo sistema. La detección de un incendio puede ser realizada por las personas, por
instalaciones automáticas de detección, o sistemas mixtos. El sistema deberá funcionar de manera satisfactoria
no sólo en las condiciones de un incendio sino también cuando esté sometido a condiciones susceptibles de
producirse en la práctica evitando falsas alarmas. Una de las posibles acciones como consecuencia de la alarma
es ordenar la evacuación de las personas antes de que las vías de evacuación puedan ser inundadas por el humo,
así como reducir los daños al poder iniciar la extinción con los medios de extinción disponibles en el lugar del
incendio.

10.1.1. Nivel de riesgo intrínseco


En base a [RSCIEI, Anexo III, 3.1], se instalarán sistemas automáticos de detección de incendios en los sectores
de incendio de los establecimientos industriales cuando en ellos se desarrollen:
a) Actividades de producción, montaje, transformación, reparación u otras distintas al almacenamiento si:
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total
construida es de 3.000 m2 o superior.
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida
es de 2.000 m2 o superior.
b) Actividades de almacenamiento si:
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total
construida es de 1.500 m2 o superior.
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida
es de 800 m2 o superior.
Según lo anteriormente descrito se establece la siguiente solución descrita a continuación:

133
Tabla 10.1-1. Sistemas automáticos de detección de incendios

NIVEL
CONFIGURACIÓ
Nº SECTOR/ ÁREA A [m²] RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
N
INTRINSECO

1 CALDERA C 1480 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI


TRATAMIENTO DE
2 GASES DE C 880 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO
COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO

4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO-8 ALMACENAMIENTO NO NO

5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO-1 ALMACENAMIENTO NO NO


DESCARGA DE
6 E 400 BAJO-1 ALMACENAMIENTO NO NO
AMONIACO
CINTA
7 C 600 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO SI
TRANSPORTADORA
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO-8 ALMACENAMIENTO NO SI
CINTA
9 C 1000 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO SI
TRANSPORTADORA
10 TURBINAS C 756 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI
SISTEMAS
11 C 940 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO
AUXILIARES
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO-3 PRODUCCIÓN NO NO
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO-5 PRODUCCIÓN NO SI
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR
14 E 0,9 MEDIO-5 PRODUCCIÓN NO NO
DE DISTRIBUCIÓN
ESCALERA
15 PRINCIPAL Y C 180 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO
ASCENSOR
EDIFICIO
16 C 576 MEDIO-3 PRODUCCIÓN NO SI
ELÉCTRICO 1
RECEPCIÓN Y SALA
17 C 188 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI
DE REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 MEDIO-3 PRODUCCIÓN NO NO
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI
ENFRIAMIENTO
EDIFICIO
23 C 340 MEDIO-3 PRODUCCIÓN NO SI
ELÉCTRICO 2
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI
PRETRATADO DE
27 E 20 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO
AGUA
DESCARGA
28 PRODUCTOS C 200 MEDIO-3 ALMACENAMIENTO NO NO
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO SI
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 MEDIO-5 ALMACENAMIENTO NO SI

31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO ALMACENAMIENTO NO SI


SEPARACIÓN DE
32 C 240 MEDIO-5 PRODUCCIÓN NO SI
ACEITE
POZO RECOGIDA
33 DE AGUAS C 180 MEDIO-3 ALMACENAMIENTO NO NO
RESIDUALES
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 C 901,5 ALTO-7 AMBOS NO SI
LABORATORIO Y
ARCHIVO
CALDERA
35 C 525 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO
AUXILIAR
CINTA
36 C 1600 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO SI
TRANSPORTADORA
37 PESO C 160 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO

134
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO

39 PUERTA PCI C 60 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO


PUESTO DE
40 C 45 BAJO-2 PRODUCCIÓN NO NO
CONTROL
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO
SILO MADERA
42 E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
OLIVO Y PINO
43 SILO PELLET E 314 ALTO-8 ALMACENAMIENTO NO SI
SILO HUESO DE
44 ACEITUNA Y E 15872 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
ORUJILLO
SILO HUESO DE
45 E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
ACEITUNA
46 SILO ASTILLA E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI

47 SILO ASTILLA E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI


MAQUINAS
48 C 400 BAJO-1 PRODUCCIÓN NO NO
ASTILLADORAS

Para un entendimiento mejor teniendo en cuenta que una instalación automática de detección de incendios está
formada por:
 Unos detectores de incendios distribuidos de forma regular por el recinto o recintos a vigilar.
 Un equipo de control y señalización.
 Unos elementos auxiliares: Dispositivos de alarma por zonas y general, dispositivos de control y
accionamiento de sistemas automáticos de protección contra incendios, incluyendo los sistemas de
cierre de puertas de sectorización, apertura de exutorios de humo automáticos, transmisión de la alarma
al exterior, paro de sistemas de aire acondicionado y ventilación, etc.
 Pulsadores de alarma.
 Líneas de interconexión entre los elementos anteriores.
 Fuente de alimentación.

Figura 10.1-1. Componentes de un sistema automático de incendios

135
10.1.1. Tipos de detectores autómaticos de incendio utilizados en la instalación
Los detectores usados para el diseño de protección contra incendios de la instalación de biomasa objeto de este
proyecto se explican a continuación:
1. Detectores térmicos los cuales son sensibles a la elevación de la temperatura:
 Termostáticos que se activan cuando la temperatura ambiente excede de un cierto valor durante un
tiempo suficiente.

Figura 10.1-2. Detector termostático

2. Detectores de humos que tienen las características de ser sensibles a las partículas derivadas de la
combustión y/o pirólisis suspendidas en la atmósfera (aerosoles) y son de dos tipos:
 Ópticos que se activan por la influencia de los productos de la combustión sobre el flujo
(oscurecimiento) o la difusión de la luz (efecto Tyndall) en las zonas infrarroja, visible y/o ultravioleta
del espectro electromagnético.

Figura 10.1-3. Detector de humo óptico

3. El cable térmico es un sistema de detección que, conectado a una central de incendios, puede
detectar una subida de temperatura en cualquier punto de toda su longitud. Consta de dos
conductores de acero trenzados cubiertos por una capa de polímero sensible al calor que, al alcanzar
la temperatura prefijada, se rompe permitiendo el contacto de los conductores para producir una
alarma. El cable de detección lineal (CDL) puede ser conectado a cualquier tipo de central
convencional o analógica, usando un modulo convencional. El cable térmico se puede conectar a
una localizadora DL para identificar el punto exacto de alarma a lo largo de toda la longitud del
cable. Hasta 3.000 metros.

136
Figura 10.1-4. Cable térmico

10.2. Sistemas manuales de alarma contra incendio


Están constituidos por un conjunto de pulsadores que permitirán transmitir voluntariamente por los ocupantes
del sector, una señal a una central de control y señalización permanentemente vigilada, de tal forma que sea
fácilmente identificable la zona en que ha sido activado el pulsador.

10.2.1. Nivel de riesgo intrínseco


En consideración con el Reglamento de Seguridad Contra Incendios de los Establecimientos Industriales se
requerirá para la instalación:
Se instalarán tanto en los sectores de incendio, como en aquellas áreas de incendio donde existan paramentos
verticales (pilares o paredes) que permitan la ubicación de los pulsadores.
1. Se instalarán sistemas manuales de alarma de incendio en los sectores de incendio de los establecimientos
industriales cuando en ellos se desarrollen:
a) Actividades de producción, montaje, transformación, reparación u otras distintas al almacenamiento, si:
 Su superficie total construida es de 1.000 m2 o superior, o
 No se requiere la instalación de sistemas automáticos de detección de incendios.
b) Actividades de almacenamiento, si:
 Su superficie total construida es de 800 m2 o superior, o
 No se requiere la instalación de sistemas automáticos de detección de incendios.
2. Cuando sea requerida la instalación de un sistema manual de alarma de incendio, se situará, en todo caso, un
pulsador junto a cada salida de evacuación del sector de incendio, y la distancia máxima a recorrer desde
cualquier punto hasta alcanzar un pulsador no debe superar los 25 m.
Según todo lo detallado anteriormente se obtiene la siguiente solución:

137
Tabla 10-2.1. Sistemas manuales de detección contra incendios

NIVEL
CONFIGURACIÓ
Nº SECTOR/ ÁREA A [m²] RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
N
INTRINSECO

1 CALDERA C 1480 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI


TRATAMIENTO DE
2 GASES DE C 880 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI

4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI

5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO-1 ALMACENAMIENTO SI SI


DESCARGA DE
6 E 400 BAJO-1 ALMACENAMIENTO SI SI
AMONIACO
CINTA
7 C 600 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
TRANSPORTADORA
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
CINTA
9 C 1000 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
TRANSPORTADORA
10 TURBINAS C 756 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
SISTEMAS
11 C 940 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
AUXILIARES
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO-3 PRODUCCIÓN SI SI
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO-5 PRODUCCIÓN SI SI
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR
14 E 0,9 MEDIO-5 PRODUCCIÓN SI SI
DE DISTRIBUCIÓN
ESCALERA
15 PRINCIPAL Y C 180 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
ASCENSOR
EDIFICIO
16 C 576 MEDIO-3 PRODUCCIÓN SI SI
ELÉCTRICO 1
RECEPCIÓN Y SALA
17 C 188 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
DE REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 MEDIO-3 PRODUCCIÓN SI SI
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
ENFRIAMIENTO
EDIFICIO
23 C 340 MEDIO-3 PRODUCCIÓN SI SI
ELÉCTRICO 2
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
PRETRATADO DE
27 E 20 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
AGUA
DESCARGA
28 PRODUCTOS C 200 MEDIO-3 ALMACENAMIENTO SI SI
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 MEDIO-5 ALMACENAMIENTO SI SI

31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO ALMACENAMIENTO SI SI


SEPARACIÓN DE
32 C 240 MEDIO-5 PRODUCCIÓN SI SI
ACEITE
POZO RECOGIDA
33 DE AGUAS C 180 MEDIO-3 ALMACENAMIENTO SI SI
RESIDUALES
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 C 901,5 ALTO-7 AMBOS SI SI
LABORATORIO Y
ARCHIVO
CALDERA
35 C 525 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
AUXILIAR
CINTA
36 C 1600 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
TRANSPORTADORA
37 PESO C 160 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI

138
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI

39 PUERTA PCI C 60 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI


PUESTO DE
40 C 45 BAJO-2 PRODUCCIÓN SI SI
CONTROL
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
SILO MADERA
42 E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
OLIVO Y PINO
43 SILO PELLET E 314 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
SILO HUESO DE
44 ACEITUNA Y E 15872 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
ORUJILLO
SILO HUESO DE
45 E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI
ACEITUNA
46 SILO ASTILLA E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI

47 SILO ASTILLA E 7740 ALTO-8 ALMACENAMIENTO SI SI


MAQUINAS
48 C 400 BAJO-1 PRODUCCIÓN SI SI
ASTILLADORAS

10.3. Sistemas de comunicación de alarma


Es un sistema que permite emitir señales acústicas y/o visuales a los ocupantes de un edificio. Puede estar
integrada junto con el sistema automático de detección de incendios en un mismo sistema.

10.3.1. Nivel de riesgo intrínseco


De acuerdo al Reglamento de Seguridad Contra Incendios de Establecimientos Industriales se tendrá en cuenta
que:
1. Se instalarán sistemas de comunicación de alarma en todos los sectores de incendio de los establecimientos
industriales, si la suma de la superficie construida de todos los sectores de incendio del establecimiento industrial
es de 10.000 m2 o superior.
Se instalarán tanto en los sectores como en las áreas de incendio de los establecimientos industriales.
2. La señal acústica transmitida por el sistema de comunicación de alarma de incendio permitirá diferenciar si
se trata de una alarma por "emergencia parcial" o por "emergencia general", y será preferente el uso de un sistema
de megafonía.
En este caso será necesario la instalación de sistemas de comunicación de alarma ya que el área construida de
todos los sectores de alarma es superior a 10000 m2.

139
10.4. Sistemas de abastecimiento de agua contra incendios
La norma UNE 23500: 2012 define un abastecimiento de agua como conjunto de fuentes de agua, equipos de
impulsión y red general de incendios destinado a asegurar, para uno o varios sistemas específicos de protección,
el caudal y presión de agua necesarios durante el tiempo de autonomía requerido.
De acuerdo con el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales se instalará
un sistema de abastecimiento de agua contra incendios ("red de agua contra incendios"), si:
a) Lo exigen las disposiciones vigentes que regulan actividades industriales sectoriales o específicas, de acuerdo
con el artículo 1 de este reglamento.
b) Cuando sea necesario para dar servicio, en las condiciones de caudal, presión y reserva calculados, a uno o
varios sistemas de lucha contra incendios, tales como:
- Red de bocas de incendio equipadas (BIE).
- Rociadores automáticos.
- Agua pulverizada.
- Espuma.
En el proyecto que es objeto de estudio coexisten BIE, rociadores automáticos y agua pulverizada por lo que es
necesario instalar un sistema de abastecimiento de agua.
Cuando en una instalación de un establecimiento industrial coexistan varios de estos sistemas, el caudal y reserva
de agua se calcularán considerando la simultaneidad de operación mínima que a continuación se establece, y
que se resume en la tabla que se adjunta a continuación. Para el cálculo de caudal y reserva de agua se tendrá en
cuenta:
Sistemas de hidrantes y de agua pulverizada [2] + [4]:
El caudal mínimo exigible será el necesario para la instalación del sistema que requiera el mayor caudal.
La reserva mínima exigible será la necesaria para la instalación del sistema que requiera la mayor reserva de
agua.

Tabla 10.4-1. Cuadro resumen para el cálculo del caudal Q y reserva R de agua cuando en una instalación
coexisten varios sistemas de extinción

140
10.4.1. Fuentes de agua: Condiciones
• El agua debe ser limpia. Puede ser dulce o salada siempre que se consideren sus caracteristicas quimicas para
seleccionar los equipos y materiales. El agua debe estar libre de materia fibrosa u otras materias en suspension.
No debe retenerse el agua salada en la tuberia, es decir, la instalacion estara cargada normalmente con agua
dulce.
• El abastecimiento de agua debe estar reservado para el uso de instalaciones de PCI (salvo las redes de uso
publico). Tan solo podrá tomarse agua para otros usos cuando la fuente sea la red publica y cumpla con
requisitos s/UNE 23500:2012.
• El abastecimiento no debera verse afectado por eventuales heladas, sequias, inundaciones u otras causas que
puedan reducir el caudal.
En este caso, la planta de biomasa posee de un abastecimiento de agua que cumple totalmente con la normativa
para su posterior utilización en los sistemas de protección contra incendios.

10.4.2. Fuentes de agua: Clasificación


 Tipo A. Red de uso público

– A.1 o Categoría 1
Red alimentada por los dos extremos

– A.2 o Categoría 2
Red alimentada por 1 solo extremo

 Tipo B. Fuentes inagotables

 Tipo C. Depósitos
– C.1 o depósitos tipo A
– C.2 o depósitos tipo B
– C.3 o depósitos tipo C
– C.4 o depósitos de gravedad
– C.5 o depósitos de presión

141
10.5. Sistema de hidrantes exteriores
Son sistemas de abastecimiento de agua para uso exclusivo del Cuerpo de Bomberos y personal debidamente
formado.

10.5.1. Nivel de riesgo intrínseco


1. Necesidades.
Se instalará un sistema de hidrantes exteriores si:
a) Lo exigen las disposiciones vigentes que regulan actividades industriales sectoriales o específicas, de acuerdo
con el artículo 1 de este reglamento.
b) Concurren las circunstancias que se reflejan en la tabla siguiente:

Tabla 10.5-1. Hidrantes exteriores en función de la configuración de la zona, su superficie construida y su


nivel intrínseco

2. Implantación
El número de hidrantes exteriores que deben instalarse se determinará haciendo que se cumplan las condiciones
siguientes:
a) La zona protegida por cada uno de ellos es la cubierta por un radio de 40 m, medidos horizontalmente desde
el emplazamiento del hidrante.
b) Al menos uno de los hidrantes (situado, a ser posible, en la entrada) deberá tener una salida de 100 mm.
c) La distancia entre el emplazamiento de cada hidrante y el límite exterior del edificio o zona protegidos, medida
perpendicularmente a la fachada, debe ser al menos de cinco m.
Si existen viales que dificulten cumplir con estas distancias, se justificarán las realmente adoptadas.
d) Cuando, por razones de ubicación, las condiciones locales no permitan la realización de la instalación de
hidrantes exteriores deberá justificarse razonada y fehacientemente.

142
3. Caudal requerido y autonomía.
Las necesidades de agua para proteger cada una de las zonas (áreas o sectores de incendio) que requieren un
sistema de hidrantes se hará de acuerdo con los valores de la siguiente tabla.

Tabla 10.5-2. Necesidades de agua para hidrantes exteriores

NOTAS:
1) Cuando en un establecimiento industrial, constituido por configuraciones de tipo C, D o E, existan
almacenamientos de productos combustibles en el exterior, los caudales indicados en la tabla se incrementarán
en 500 l/min.
2) La presión mínima en las bocas de salida de los hidrantes será de cinco bar cuando se estén descargando los
caudales indicados.
3) Para establecimientos para los que por su ubicación esté justificada la no realización de una instalación
específica, si existe red pública de hidrantes, deberá indicarse en el proyecto la situación del hidrante más
próximo y la presión mínima garantizada.
Según lo anteriormente descrito se obtiene:

143
Tabla 10.5-3. Hidrantes exteriores

A NIVEL RIESGO
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²] INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO SI
TRATAMIENTO DE GASES
2 C 880 BAJO Producción NO SI
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO SI
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO SI
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO SI
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO SI
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO SI
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO SI
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO SI
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO SI
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO SI
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO Producción NO SI
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO Producción NO SI
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 MEDIO Producción NO SI
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 C 180 BAJO Producción NO SI
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO SI
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 C 188 BAJO Producción NO SI
REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 BAJO Producción NO SI
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO Producción NO SI
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO SI
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO SI
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO SI
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 BAJO Almacenamiento NO SI
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO Producción NO SI
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO SI
POZO RECOGIDA DE
33 C 180 MEDIO Almacenamiento NO SI
AGUAS RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, C 901,5 ALTO Ambos NO SI
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO SI
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO SI
37 PESO C 160 BAJO Producción NO SI
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO SI
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO SI
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO SI
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO SI
SILO MADERA OLIVO Y
42 E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
PINO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO SI
SILO HUESO DE ACEITUNA
44 E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
Y ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento SI SI
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO SI

144
10.6. Extintores de incendio
10.6.1. Nivel de riesgo intrínseco
1 Se instalarán extintores de incendio portátiles en todos los sectores de incendio de los establecimientos
industriales.
Hay que tener en cuenta que, en las zonas de los almacenamientos operados automáticamente, en los que la
actividad impide el acceso de personas, podrá justificarse la no instalación de extintores
El agente extintor utilizado será seleccionado de acuerdo con Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que
se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios. Cuando en el sector de incendio
coexistan combustibles de la clase A y de la clase B, se considerará que la clase de fuego del sector de incendio
es A o B cuando la carga de fuego aportada por los combustibles de clase A o de clase B, respectivamente, sea,
al menos, el 90 por ciento de la carga de fuego del sector.
En otro caso, la clase de fuego del sector de incendio se considerará A-B.
Teniendo en cuenta todo esto, se obtiene la tabla siguiente como solución a el proyecto planteado.
2. Si la clase de fuego del sector de incendio es A o B, se determinará la dotación de extintores del sector de
incendio de acuerdo con la tabla 10-6-1 o con la tabla 10-6-2, respectivamente.
Si la clase de fuego del sector de incendio es A-B, se determinará la dotación de extintores del sector de incendio
sumando los necesarios para cada clase de fuego (A y B), evaluados independientemente, según la tabla 10-6-1
y la tabla 10-6-2, respectivamente.
Cuando en el sector de incendio existan combustibles de clase C que puedan aportar una carga de fuego que sea,
al menos, el 90 por ciento de la carga de fuego del sector, se determinará la dotación de extintores de acuerdo
con la reglamentación sectorial específica que les afecte. En otro caso, no se incrementará la dotación de
extintores si los necesarios por la presencia de otros combustibles (A y/o B) son aptos para fuegos de clase C.
Cuando en el sector de incendio existan combustibles de clase D, se utilizarán agentes extintores de
características especificas adecuadas a la naturaleza del combustible, que podrán proyectarse sobre el fuego con
extintores, o medios manuales, de acuerdo con la situación y las recomendaciones particulares del fabricante del
agente extintor.

Tabla 10.6-1. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores de incendio con carga de
fuego aportada por combustibles de clase A

145
Tabla 10.6-2. Determinación de la dotación de extintores portátiles en sectores de incendio con carga de
fuego aportada por combustibles de clase B

NOTAS:
(1) Cuando más del 50 por ciento del volumen de los combustibles líquidos, V, esté contenido en recipientes
metálicos perfectamente cerrados, la eficacia mínima del extintor puede reducirse a la inmediatamente anterior
de la clase B, según la Norma UNE-EN 3-7.
(2) Cuando el volumen de combustibles líquidos en el sector de incendio, V, supere los 200 l, se incrementará
la dotación de extintores portátiles con extintores móviles sobre ruedas, de 50 kg de polvo BC, o ABC, a razón
de:
Un extintor, si: 200 l < V ≤ 750 l.
Dos extintores, si: 750 l < V ≤ 2000 l.
Si el volumen de combustibles de clase B supera los 2000 l, se determinará la protección del sector de incendio
de acuerdo con la reglamentación sectorial específica que lo afecte.
3. No se permite el empleo de agentes extintores conductores de la electricidad sobre fuegos que se desarrollan
en presencia de aparatos, cuadros, conductores y otros elementos bajo tensión eléctrica superior a 24 V. La
protección de estos se realizará con extintores de dióxido de carbono, o polvo seco BC o ABC, cuya carga se
determinará según el tamaño del objeto protegido con un valor mínimo de cinco kg de dióxido de carbono y seis
kg de polvo seco BC o ABC.
4. El emplazamiento de los extintores portátiles de incendio permitirá que sean fácilmente visibles y accesibles,
estarán situados próximos a los puntos donde se estime mayor probabilidad de iniciarse el incendio y su
distribución será tal que el recorrido máximo horizontal, desde cualquier punto del sector de incendio hasta el
extintor, no supere 15 m.
5. Se instalarán extintores portátiles en todas las áreas de incendio de los establecimientos industriales (de tipo
D y tipo E), excepto en las áreas cuyo nivel de riesgo intrínseco sea bajo 1.
La dotación estará de acuerdo con lo establecido en los apartados anteriores, excepto el recorrido máximo hasta
uno de ellos, que podrá ampliarse a 25 m.
Teniendo en cuenta todo esto, se obtiene la tabla siguiente como solución a el proyecto planteado.

146
10.7. Sistemas de bocas de incendio equipadas
Definición: La boca de incendio equipada, más conocida por sus siglas BIE, es un equipo completo de
protección contra incendios que se dispone fijo en la pared y está conectado a la red de abastecimiento de agua.
En el interior de un armario se encuentran todos los elementos que se requieren para su uso: manguera,
devanadera, válvula y lanza boquilla. Por otro lado, la normativa realiza una definición de la BIE diferente, es
decir, como un sistema eficaz e inagotable en la protección contra incendios que, por su eficacia y facilidad de
manejo. Pudiendo ser utilizado directamente por un ocupante, ó dos, de un edificio en la fase inicial de un fuego.
Capaces de conservar sus características con el tiempo sin conllevar un mantenimiento excesivo.

Figura 10.7-1. Esquema de composición de BIE

Las partes y características de las bocas equipadas de incendio se explican de manera detallada a continuación:
a. Lanza-Boquilla
Componente fijado al extremo de la manguera, utilizado para dirigir y controlar el flujo de agua. Deberá ser de
un material resistente a los esfuerzos mecánicos y a la corrosión. La lanza permitirá la apertura y cambio de
caudal al paso del agua, mientras que la boquilla deberá poder trabajar de tres formas: chorro, agua pulverizada
y cortina de protección. Este último actuando como sistema de resguardo de la persona que lo maneja.
b. Manguera
Es un tubo (flexible ó semirrígido) provisto en sus extremos de racores que permiten su conexión a la lanza y a
la válvula, ó a otra manguera. En BIEs de 45 se llama flexible plana, ya que su sección no es circurlar hasta que
no está sometida a presión. Se fabrican varias longitudes, pero se exigen 20m. Lo rige la norma UNE 23.091,
son de tejido sintético y revestimiento interior para soportar 15 bar de presión de prueba estancan.
c. Racor
Pieza metálica normalizada que posibilita el acoplamiento rápido de mangueras, lanzas y válvulas. Los rige la
norma UNE 23.400 y en España se suele usar los de tipo Barcelona.
d. Válvula
Dispositivo que permite la apertura y cierre del paso del agua a la manguera. Toda BIE deberá estar dotada con
una válvula de cierre manual de abastecimiento que será del tipo de asiento plano o de apertura lenta para BIE
de 45, con rosca de 1½” tanto en manuales como automáticas.
d. Manómetro
Instrumento para medir la presión de la red. Si existe, deberá situarse antes asiento de la válvula en BIEs de 45.
Deberá ser capaz de medir presiones entre 0 y 1,25 veces la presión máxima de trabajo. Será de escala entre 0 y
16 bar, como mínimo, y con diámetros de esfera mínimo de 50 mm.

147
La aplicación de sistemas de protección contra incendios BIES de acuerdo con el Reglamento de Protección
Contra Incendios en Establecimientos Industriales establece en el punto 9 del anexo III, establece los siguientes
puntos:
1. Se instalarán sistemas de bocas de incendio equipadas en los sectores de incendio de los establecimientos
industriales si:
a) Están ubicados en edificios de tipo A y su superficie total construida es de 300 m2 o superior.
b) Están ubicados en edificios de tipo B, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total construida
es de 500 m2 o superior.
c) Están ubicados en edificios de tipo B, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida es
de 200 m2 o superior.
d) Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total construida
es de 1000 m2 o superior.
e) Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida es
de 500 m2 o superior. (Este apartado se cumple en este proyecto)
f) Son establecimientos de configuraciones de tipo D o E, su nivel de riesgo intrínseco es alto y la superficie
ocupada es de 5.000 m2 o superior. (Este apartado se cumple en este proyecto)
2. Tipo de BIE y necesidades de agua. Además de los requisitos establecidos en el Reglamento de instalaciones
de protección contra incendios, para su disposición y características se cumplirán las siguientes condiciones
hidráulicas:

Tabla 10.7-2. BIE y necesidades de agua según su nivel intrinsico

Las BIE de 45 mm sólo deberían ser utilizadas por personal debidamente formado.
El caudal unitario será el correspondiente a aplicar a la presión dinámica disponible en la entrada de la BIE,
cuando funcionen simultáneamente el número de BIE indicado, el factor "K" del conjunto, proporcionado por
el fabricante del equipo. Los diámetros equivalentes mínimos serán 10 mm para BIE de 25 y 13 mm para las
BIE de 45 mm.
Se deberá comprobar que la presión en la boquilla no sea inferior a dos bar ni superior a cinco bar, y, si fuera
necesario, se dispondrán dispositivos reductores de presión.
El caudal unitario será el correspondiente a aplicar a la presión dinámica disponible en la entrada de la BIE,
cuando funcionen simultáneamente el número de BIE indicado, el factor "K" del conjunto, proporcionado por
el fabricante del equipo. Los diámetros equivalentes mínimos serán 10 mm para BIE de 25 y 13 mm para las
BIE de 45 mm.
Se deberá comprobar que la presión en la boquilla no sea inferior a dos bar ni superior a cinco bar, y, si fuera
necesario, se dispondrán dispositivos reductores de presión.

148
10.7.1. Nivel de riesgo intrínseco
Tabla 10.7-1. BIE según su nivel intrínseco

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción SI SI
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción SI SI
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción SI SI
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento SI SI
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento SI SI
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento SI SI
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción SI SI
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento SI SI
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción SI SI
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción SI SI
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción SI SI
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción SI SI
TRANSFORMADOR
13 PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción SI SI
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción SI SI
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 ASCENSOR C 180 BAJO Producción SI SI
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción SI SI
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 REUNIÓN C 188 BAJO Producción SI SI
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción SI SI
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción SI SI
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción SI SI
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción SI SI
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción SI SI
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento SI SI
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción SI SI
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento SI SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento SI SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción SI SI
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento SI SI
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos SI SI
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción SI SI
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción SI SI
37 PESO C 160 BAJO Producción SI SI
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción SI SI
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción SI SI
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción SI SI
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción SI SI
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento SI SI
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento SI SI
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción SI SI

149
Tabla 10.7-2. BIE y necesidades de agua según su nivel intrinsico

TIPO DE
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA NORMATIVA PROYECTADO TIPO DE BIE SIMULTANIEDAD
AUTONOMÍA
1 CALDERA NO NO DN 45 mm 3 90 min
TRATAMIENTO DE GASES
2 NO NO DN 45 mm 3 90 min
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA NO NO DN 45 mm 3 90 min
4 SILO DE CALDERA NO NO DN 45 mm 3 90 min
5 SILO DE CENIZA NO NO DN 45 mm 3 90 min
6 DESCARGA DE AMONIACO NO NO DN 45 mm 3 90 min
7 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
8 SILO DE ORUJILLO SI SI DN 45 mm 3 90 min
9 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
10 TURBINAS NO NO DN 45 mm 3 90 min
11 SISTEMAS AUXILIARES NO NO DN 45 mm 3 90 min
TRANSFORMADOR
12 NO NO DN 45 mm 3 90 min
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 NO NO DN 45 mm 3 90 min
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 NO NO DN 45 mm 3 90 min
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 NO NO DN 45 mm 3 90 min
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 NO NO DN 45 mm 3 90 min
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 NO NO DN 45 mm 3 90 min
REUNIÓN
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN NO NO DN 45 mm 3 90 min
BOMBAS AGUA DE
22 NO NO DN 45 mm 3 90 min
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 NO NO DN 45 mm 3 90 min
26 BOMBAS DE PCI NO NO DN 45 mm 3 90 min
27 PRETRATADO DE AGUA NO NO DN 45 mm 3 90 min
DESCARGA PRODUCTOS
28 NO NO DN 45 mm 3 90 min
QUIMICOS
29 ZONA DE MANTENIMIENTO NO NO DN 45 mm 3 90 min
30 DESCARGA ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
31 TANQUE DE ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
32 SEPARACIÓN DE ACEITE NO NO DN 45 mm 3 90 min
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 NO NO DN 45 mm 3 90 min
RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, SI SI DN 45 mm 3 90 min
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR NO NO DN 45 mm 3 90 min
36 CINTA TRANSPORTADORA NO NO DN 45 mm 3 90 min
37 PESO NO NO DN 45 mm 3 90 min
38 PUERTA PRINCIPAL NO NO DN 45 mm 3 90 min
39 PUERTA PCI NO NO DN 45 mm 3 90 min
40 PUESTO DE CONTROL NO NO DN 45 mm 3 90 min
41 APARCAMIENTO NO SI DN 45 mm 3 90 min
SILO MADERA OLIVO Y
42 SI SI DN 45 mm 3 90 min
PINO
43 SILO PELLET NO SI DN 45 mm 3 90 min
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 SI SI DN 45 mm 3 90 min
ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA SI SI DN 45 mm 3 90 min
46 SILO ASTILLA SI SI DN 45 mm 3 90 min
47 SILO ASTILLA NO NO DN 45 mm 3 90 min
48 MAQUINAS ASTILLADORAS NO NO DN 45 mm 3 90 min

150
En conclusión, se colocarán BIE de DN 25 mm de acuerdo con la normativa con una toma adicional de 45 mm,
a efectos de cálculos hidraúlicos se considerará como toma de 45 mm.
Con respecto a la ubicación de las BIE y otros aspectos que deben ser considerados en los cálculos hidraúlicos
que se realicen de manera posterior en este proyecto, se realizará de acuerdo con el Real Decreto 513/2017, de
22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios.

1. Las BIE deberán montarse sobre un soporte rígido, de forma que la boquilla y la válvula de apertura manual
y el sistema de apertura del armario, si existen, estén situadas, como máximo, a 1,50 m. sobre el nivel del suelo.
Las BIE se situarán siempre a una distancia, máxima, de 5 m, de las salidas del sector de incendio, medida sobre
un recorrido de evacuación, sin que constituyan obstáculo para su utilización.
El número y distribución de las BIE tanto en un espacio diáfano como compartimentado, será tal que la totalidad
de la superficie del sector de incendio en que estén instaladas quede cubierta por, al menos, una BIE,
considerando como radio de acción de ésta la longitud de su manguera incrementada en 5 m.
Para las BIE con manguera semirrígida o manguera plana, la separación máxima entre cada BIE y su más
cercana será de 50 m. La distancia desde cualquier punto del área protegida hasta la BIE más próxima no deberá
exceder del radio de acción de la misma. Tanto la separación, como la distancia máxima y el radio de acción se
medirán siguiendo recorridos de evacuación.
Para facilitar su manejo, la longitud máxima de la manguera de las BIE con manguera plana será de 20 m y con
manguera semirrígida será de 30 m.
Para las BIE de alta presión, la separación máxima entre cada BIE y su más cercana será el doble de su radio de
acción. La distancia desde cualquier punto del local protegido hasta la BIE más próxima no deberá exceder del
radio de acción de la misma. Tanto la separación, como la distancia máxima y el radio de acción, se medirán
siguiendo recorridos de evacuación. La longitud máxima de las mangueras que se utilicen en estas B.I.E de alta
presión, será de 30 m.
Se deberá mantener alrededor de cada BIE una zona libre de obstáculos, que permita el acceso a ella y su
maniobra sin dificultad.

2. Para las BIE con manguera semirrígida o con manguera plana, la red de BIE deberá garantizar durante una
hora, como mínimo, el caudal descargado por las dos hidráulicamente más desfavorables, a una presión dinámica
a su entrada comprendida entre un mínimo de 300 kPa (3 kg/cm2) y un máximo de 600 kPa (6 kg/cm2).
Para las BIE de alta presión, la red de tuberías deberá proporcionar, durante una hora como mínimo, en la
hipótesis de funcionamiento simultáneo de las dos BIE hidráulicamente más desfavorables, una presión
dinámica mínima de 3.450 kPa (35 kg/cm2), en el orificio de salida de cualquier BIE
Las condiciones establecidas de presión, caudal y reserva de agua deberán estar adecuadamente garantizadas.

3. Para las BIE con manguera semirrígida o con manguera plana, el sistema de BIE se someterá, antes de su
puesta en servicio, a una prueba de estanquidad y resistencia mecánica, sometiendo a la red a una presión estática
igual a la máxima de servicio y, como mínimo, a 980 kPa (10 kg/cm2), manteniendo dicha presión de prueba
durante dos horas, como mínimo, no debiendo aparecer fugas en ningún punto de la instalación.
En el caso de las BIE de alta presión, el sistema de BIE se someterá, antes de su puesta en servicio, a una prueba
de estanquidad y resistencia mecánica, sometiendo a la red a una presión de 1,5 veces la presión de trabajo
máxima, manteniendo dicha presión de prueba durante dos horas, como mínimo, no debiendo aparecer fugas en
ningún punto de la instalación.

4. Las BIE estarán señalizadas conforme indica el anexo I, sección 2.ª, del presente Reglamento. La señalización
se colocará inmediatamente junto al armario de la BIE y no sobre el mismo.

151
10.8. Sistemas de columna de agua seca
Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de protección
contra incendios. Se instalarán sistemas de columna seca en los establecimientos industriales si son de riesgo
intrínseco medio o alto y su altura de evacuación es de 15 m o superior.
2. Las bocas de salida de la columna seca estarán situadas en recintos de escaleras o en vestíbulos previos a ellas.

152
Tabla 10.8-1. Columna de agua seca

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES
2 C 880 BAJO Producción NO NO
DE COMBUSTIÓN
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
TRANSFORMADOR
12 E 1,5 MEDIO Producción NO NO
AUXILIAR
TRANSFORMADOR
13 E 2,5 MEDIO Producción NO NO
PRINCIPAL
TRANSFORMADOR DE
14 E 0,9 MEDIO Producción NO NO
DISTRIBUCIÓN
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 C 180 BAJO Producción NO NO
ASCENSOR
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 C 188 BAJO Producción NO NO
REUNIÓN
TORRES DE
21 E 800 BAJO Producción NO NO
REFRIGERACIÓN
BOMBAS AGUA DE
22 C 400 BAJO Producción NO NO
ENFRIAMIENTO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
QUIMICOS
ZONA DE
29 C 2400 BAJO Producción NO NO
MANTENIMIENTO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE
33 C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
AGUAS RESIDUALES
EDIFICIO DE
34 MANTENIMIENTO, C 901,5 ALTO Ambos NO NO
LABORATORIO Y ARCHIVO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
SILO MADERA OLIVO Y
42 E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
PINO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA
44 E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
Y ORUJILLO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

153
10.9. Sistemas rociadores automáticos
El sistema de rociadores automáticos es una instalación fija interior de protección contra incendios automática.
Son las más seguras y extendidas ya que engloban: detección, alarma y extinción. Una instalación o red
específica de rociadores automáticos (sprinklers) está compuesta por un conjunto de rociadores uniformemente
distribuidos y alimentados por una red específica siempre en carga y por una fuente de abastecimiento de agua.
Sus principales ventajas son:
 Caudal de agua requerido menor que en otras instalaciones.
 Los daños causados son más reducidos y locales.
Los sistemas de rociadores se ponen en funcionamiento cuando se alcanzan una temperatura determinada (30ºC
por encima de la temperatura ambiente máxima) y vierten agua sobre la zona del incendio. Como reaccionan al
calor, sólo se ponen en funcionamiento los rociadores cercanos a la zona afectada. Uno o dos rociadores son a
menudo suficientes para extinguir pequeños incendios.
Materiales y componentes:
 Cabezas rociadoras "sprinklers “. Su misión es hacer que el agua sea proyectada y expandida por la
zona donde se ha activado el rociador.
 Elemento termosensible: (fusible o ampolla). Se funde a una temperatura prefijada en la zona de
cobertura, ocasionando que el mecanismo se libere y permita el paso del agua.
 Deflector: de diseños variados en función de cómo se quiera
 proyectar el agua (gota fina, gorda, lluvia, inundación, etc) o su
 instalación (colgante, montante, de pared u oculta).
Clasificación de los rociadores:
1. Según el tipo de deflector:
 Convencionales: Proyectan el agua hacia el techo.
 Pulverizador: Proyecta el agua pulverizada hacia el suelo.
 Gota gorda: Agua pulverizada en forma de gota gorda.
 De pared: Proyectan el agua para evitar paredes o muros.
2. Según el tamaño (Factor K):
 3/8” (10 mm).
 1/2” (15 mm).
 3/4" (20 mm).
3. Según elemento termosensible:
 Metálicos.
 Bimetálicos.
 Ampolla de cuarzo.
4. Según la posición:
 Montantes: con el deflector hacia arriba.
 Colgantes: con el deflector hacia abajo.
 Horizontales: colocados en paredes o muros.

154
5. Según el tiempo de respuesta:
 De respuesta ordinaria.
 De respuesta rápida.
Elementos que componen el sistema de rociadores automáticos:
1. Red de conductos:
 Ramales. Tuberías provistas de orificios en los que se acoplan los rociadores.
 Colectores. Tuberías de las que parten los ramales.
 Tuberías de distribución. Transportan el agua desde la tubería vertical principal hasta los colectores.
 Tubería vertical o ascendente (montante). Conecta la red con la fuente de abastecimiento.
2. Válvula de control y alarma. Alimenta el sistema y controla el caudal y la presión de descarga. Está situada
en la tubería vertical.
Constituye la unidad principal de control, incorporando un circuito hidráulico y dispositivo hidromecánico de
alarma.
3. Detector de flujo. Transmite a un sistema electrónico la puesta en marcha de la instalación de rociadores.
4. Soportes y accesorios.
Tipos de instalaciones de rociadores automáticos:
1. Sistema de Tubería Mojada. La red de tuberías está llena de agua y a presión. Es el sistema más eficaz, seguro
y simple. Se utiliza en zonas donde no exista riesgo de heladas. Es el sistema más utilizado (95 % de los casos)
por ser el más rápido de actuación y necesitar muy poco mantenimiento. Es conveniente que sean en anillo o en
rejilla. Si hay riesgo de helada deben protegerse con anticongelante (máximo 20 rociadores por cada sección de
tubería y máximo 100 rociadores por puesto de control) o calorifugación eléctrica (temperatura mínima 4ºC.
Potencia máxima de la cinta 10 w/m). El número de rociadores máximo es de 500 o 1000 dependiendo del tipo
de riesgo.
2. Sistema de Tubería Seca. La red de tuberías se encuentra vacía pero presurizada con aire o nitrógeno (gas
inerte). Adecuada para zonas con riesgo de heladas o cuando la temperatura ambiente supere los 70ºC (hornos
de secado). Es el sistema que sustituye a los de tubería mojada en zonas sometidas a heladas. Debido a que su
accionamiento es más lento, se requiere la instalación de un acelerador o dispositivo de apertura rápida, a partir
de una determinada dimensión del sistema, según normas (el tiempo desde la apertura del rociador hasta la
descarga menor de 60 s):
 Volumen máximo de tuberías de hasta 1,5 m3 “sin acelerador”.
 Volumen máximo de tuberías de hasta 4 m3 “con acelerador”.
Acelerador: Dispositivo para reducir el retardo de funcionamiento de una válvula de alarma de tubería seca
mediante la detección rápida de pérdida de presión.
3. Sistema de Acción Previa. La red de tuberías se encuentra llena de aire a baja presión (0,1 bar, como sistema
de supervisión y control).
 Sistemas TIPO A. El puesto de control se activa por un sistema de detección automático y no por la
apertura de los rociadores.
 Sistemas TIPO B. El puesto de control se puede activar bien por un sistema de detección automático o
por la apertura de los rociadores.
La detección del fuego es realizada por un sistema independiente que provoca la entrada de agua en las
instalaciones de tubería seca, debido a la apertura de la válvula de acción previa, pero no se descarga hasta que
el rociador se abre por temperatura. Las aplicaciones son las mismas que para tubería seca, además de utilizarse
en lugares donde una fuga accidental de agua puede dañar a materiales o equipos de alto valor o bien se prevea
que el fuego se propagará rápidamente, ya que el tiempo de respuesta es menor que en los sistemas de tubería
seca y además abren tres veces más rociadores que en los de tubería mojada.
155
El número máximo de rociadores es 1000.
4. Sistema de inundación total. La red de tuberías se mantiene abierta y sin agua hasta que un sistema de
detección independiente provoca la apertura de una válvula de diluvio. Entonces el agua llena los conductos y
se proyecta de inmediato por todos los rociadores o boquillas de la instalación.
El cierre de la válvula de control se realiza mediante detectores de doble efecto.
5. Otros sistemas:
Sistemas de tuberías de uso alterno (seco-mojado). Utilizan una válvula de alarma mixta o válvulas para ambos
sistemas superpuestas. En épocas de heladas el sistema trabaja en modo “seco” y el resto del año en modo
“mojado”. Existen también sistemas especialmente diseñados para proyectar espuma. En este caso la instalación
debe incorporar los componentes necesarios para conseguir la mezcla espumante que será proyectada. Los
sistemas de rociadores de espuma. Son similares a los sistemas de rociadores de diluvio, salvo que descargan
espuma por rociadores abiertos. Su utilizan rociadores especiales abiertos, capaces de aspirar aire y mezclarlo
con el espumante para producir una manta de espuma. Se utiliza un dosificador para inyectar el espumógeno en
el abastecimiento de agua y crear el caudal de espumante. El sistema se activa generalmente a través de
detectores de calor manualmente.
Los sistemas de rociadores de espuma se utilizan principalmente para proteger riesgos con presencia de líquidos
inflamables, tales como almacenados y manejo de derivados del petróleo.
Los sistemas de rociadores de espuma están diseñados para proporcionar una descarga de espuma durante un
tiempo predeterminado. Cuando el abastecimiento de espumógeno se acaba, el sistema continúa descargando
sólo agua. La cantidad de espumógeno y por tanto la duración de la descarga de espuma, se determina en función
de la gravedad del riesgo.
Los sistemas de rociadores automáticos deben seguir las prescripciones de la norma UNE 12845, en la cual
aparece que una de las aplicaciones que se les da es en establecimientos industriales con almacenamiento.

10.9.1. Nivel de riesgo intrínseco


En base a instalarán sistemas de rociadores automáticos de agua en los sectores de incendio de los
establecimientos industriales cuando en ellos se desarrollen:
a) Actividades de producción, montajes, transformación, reparación u otras distintas al almacenamiento si:
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total
construida es de 3500 m2 o superior.
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida
es de 2000 m2 o superior.
b) Actividades de almacenamiento si:
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es medio y su superficie total
construida es de 2000 m2 o superior.
 Están ubicados en edificios de tipo C, su nivel de riesgo intrínseco es alto y su superficie total construida
es de 1000 m2 o superior.
Hay que tener en cuenta que cuando se realice la instalación de un sistema de rociadores automáticos de agua,
concurrentemente con la de un sistema automático de detección de incendio que emplee detectores térmicos de
acuerdo con las condiciones de diseño, quedará cancelada la exigencia del sistema de detección.

156
Tabla 10.9-1. Sistemas de rociadores automáticos

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO SI
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO SI
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento SI SI
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento SI SI
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

157
10.10. Sistemas de agua pulverizada
En este proyecto se va a realizar un diseño del Sistema de agua pulverizada para la protección contra incendios
del transformador principal. La importancia de proteger las salas de los transformadores contra posibles
incendios resulta obvia. No sólo se trata de proteger estos equipos de gran valor, sino proporcionar la seguridad
de su uso sin interrupciones. La parada en el funcionamiento de estos equipos conlleva gravísimas consecuencias
y pérdidas como pueden ser: caída en el suministro eléctrico de grandes zonas urbanas, parada en el suministro
eléctrico de centros públicos como hospitales o supermercados, pérdidas en la producción en empresas o
polígonos industriales enteros. A todo esto hay que sumar las pérdidas de poner en marcha de nuevo todos los
sistemas afectados y el tiempo invertido.
Es por este motivo por el que el uso de sistemas automáticos contra incendios se hace imprescindible.
Se instalarán sistemas de agua pulverizada cuando por la configuración, contenido, proceso y ubicación del
riesgo sea necesario refrigerar partes de este para asegurar la estabilidad de su estructura, y evitar los efectos del
calor de radiación emitido por otro riesgo cercano.
Y en aquellos sectores de incendio y áreas de incendio donde sea preceptiva su instalación de acuerdo con las
disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en actividades industriales sectoriales o
específicas.
Un sistema de Agua Pulverizada está compuesto de los siguientes componentes:
 Abastecimiento de agua.
 Válvula de Control del Sistema.
 Sistema de Detección de Incendios.
 Alarmas.
 Tuberías.
 Filtros.
 Boquillas.
Seguidamente se explicarán algunos puntos importantes de los componentes de agua pulverizada:
a. Abastecimiento de agua
En este sistema el requerimiento es muy elevado con descargas de agua durante 2 horas y además se tiene que
tener en cuenta que el abastecimiento de agua debe considerar la alimentación simultánea de más sistemas contra
incendios en este caso de hidrantes exteriores.
b. Válvula de Control del Sistema
La Válvula de Control es una válvula que abre y corta el paso del agua a la red de tuberías. Existen varios tipos
de válvulas.
 Válvulas de Clapeta Oscilante
 Válvulas de Presión Balanceada o Compensada
 Válvulas de Control Hidráulico
c. Sistema de Detección de Incendios
Necesitamos detectar el incendio, para ello nuestro sistema puede ser de 4 modos.
 Eléctrico.
 Neumático.
 Hidráulico.
 Mecánico.

158
La elección de nuestro sistema dependerá de distintos factores.
 Falta de alimentación eléctrica.
 Zonas ATEX.
 Congelamiento.
 Emplazamientos interiores o exteriores.
e. Sistema de Detección de Incendios
El sistema de detección consta de:
 Eléctrico.
 Neumático.
 Hidráulico.
 Mecánico.
Se tienen cuatro sistemas de disparo en la Válvula de Control:
 Eléctrico.
 Neumático.
 Hidráulico.
 Manual.
Nos podemos encontrar generalmente 2 tipos de alarmas.
 Alarmas de actuación del sistema.
 Alarmas de fallo en el sistema.

f. Tuberías

Las tuberías a través de las cuales se va a transportar el agua que posteriormente va a descargarse por las boquillas
según la normativa pueden ser de varios tipos, sin embargo, generalmente serán de acero negro y sin soldadura
y galvanizadas para evitar la corrosión debida al aire, ya que probablemente va a ser un “sistema seco” y las
tuberías no van a ser cargadas de agua.

En los casos excepcionales, según NFPA 15, en los cuales las boquillas pueden ser cerradas, la red de tuberías
será del tipo húmedo, por consiguiente, la red de tuberías puede no ser galvanizada.

g. Soportes y válvulas de corte

Se tiene que prestar especial atención a los soportes, ya que estos sistemas al estar generalmente vacios, al abrirse
la Válvula de Control bruscamente, el agua fluye por las tubería generando fuerzas y presiones que los soportes
deben aguantar. Si se tiene una válvula de tipo Inbal, la apertura se realiza lentamente suavizando algo, no
mucho, esas fuerzas.

En conclusión, una mala soportación puede generar problemas en el funcionamiento e incluso romperse el
sistema.

Es muy importante la soportación en esferas y tanques de almacenamiento en funcionamiento, al soldar los


soportes. Puede ser necesario generar una estructura auxiliar externa no soldada a la esfera o al tanque de
almacenamiento., ya que puede prohibirse soldarse en la zona.

Respecto a las válvulas, deben ser de tipo compuerta y con indicador de posición.

159
h. Filtros

Este equipo es muy importante en estos sistemas ya que el agua es pulverizada de dos formas distintas;
 Forma geométrica de la boquilla.
 Obstrucción en la boquilla al paso del agua.
Al crear una obstrucción en la boquilla, cualquier elemento contenido en el flujo del agua puede taponar la
boquilla es por ello, en la normativa obliga a las instalaciones de filtros. Las instalaciones de filtros en las
boquillas vendrán determinadas por el diámetro de la boquilla.
Con respecto a los filtros en la tubería principal de alimentación, siempre será necesario y recomendable que
existan filtros en las tuberías principales de alimentación del sistema.
En la normativa se indica que las boquillas que tienen unos diámetros mayores de 9,5 mm solo es necesario en
ese punto.
 Filtros en las tuberías de descarga.
Donde las boquillas del sistema tienen unos diámetros de 6,5 mm, también se deben instalar filtros en las tuberías
de descarga.
 Filtro individual en las boquillas.
Donde las boquillas tienen uno diámetros menores de 3 mm., estas deben tener el filtro incorporado.

i. Boquillas

Las boquillas proporcionan el agua en forma pulverizada, es por ello que debemos tener cuidado a los elementos
que impiden la descarga de agua por todo el riesgo, como, por ejemplo, los peldaños de las escaleras que
ascienden por las esferas o los depósitos de almacenamiento de líquidos combustibles o inflamables.
Las boquillas tienen dos misiones:
 Descargar el agua pulverizada.
 Focalizar el agua sobre el riesgo.
Existen dos tipos de boquillas:
 Abiertas.
 Cerradas.
Además, las boquillas se caracterizan por la forma de descarga y para ello exista distintos tipos de boquillas, que
se caracterizan en:
 Aberturas: chorro plano, de cono, lleno, etc.
 Ángulos de descarga (60º, 120º, 180º).
 Cortinas de agua.
 Factores de descarga K. Existen distintos factores, algunas boquillas son capaces de descargar grandes
cantidades de agua.

j. Instalación y mantenimiento

Existe un problema a la hora del funcionamiento de las boquillas ya que en las boquillas abiertas suelen tener
problemas con los insectos como las avispas que se instalán su nido allí, esta situación genera un grave problema
ya que la descarga de agua no podría producirse o producirse de manera incorrecta. Para este inconveniente
existen tapones para las boquillas que impiden la entrada de suciedad y de insectos, aunque todavía no existen
tapones para todas las boquillas por lo que es necesario un buen mantenimiento del sistema y hacer descarga de
prueba para evitar obstrucciones, así como limpieza de tuberías y comprobaciones de descarga.
160
10.10.1. Nivel de riesgo intrínseco
Tabla 10.10-1. Sistemas de agua pulverizada

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO SI
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
ESCALERA PRINCIPAL Y
15 ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
RECEPCIÓN Y SALA DE
17 REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE
MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

161
10.11. Sistemas de espuma fisica
Se instalarán sistemas de espuma física en aquellos sectores de incendio y áreas de incendio donde sea preceptiva
su instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en
actividades industriales, sectoriales o específicas (artículo 1 de este reglamento) y, en general, cuando existan
áreas de un sector de incendio en las que se manipulan líquidos inflamables que, en caso de incendios, puedan
propagarse a otros sectores.

162
Tabla 10.11-1. Sistemas de espuma física

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento SI SI
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento SI SI
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción SI SI
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

163
10.12. Sistemas de extinción por polvo
Se instalarán sistemas de extinción por polvo en aquellos sectores de incendio donde sea preceptiva su
instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra incendios en actividades
industriales sectoriales o específicas.

164
Tabla 10.12-1. Sistemas de extinción por polvo

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

165
10.13. Sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos
Estos sistemas sólo serán utilizables cuando quede garantizada la seguridad o la evacuación del personal.
1. Se instalarán sistemas de extinción por agentes extintores gaseosos en los sectores de incendio de los
establecimientos industriales cuando:
a) Sea preceptiva su instalación de acuerdo con las disposiciones vigentes que regulan la protección contra
incendios en actividades industriales sectoriales o específicas.
b) Constituyan recintos donde se ubiquen equipos electrónicos, centros de cálculo, bancos de datos, centros de
control o medida y análogos y la protección con sistemas de agua pueda dañar dichos equipos.

166
Tabla 10.13-1. Sistemas de extinción por agentes gaseosos

NIVEL
A
IDENTIFICACIÓN SECTOR/ AREA CONFIGURACIÓN RIESGO ACTIVIDAD NORMATIVA PROYECTADO
[m²]
INTRINSECO
1 CALDERA C 1480 BAJO Producción NO NO
TRATAMIENTO DE GASES DE
2 COMBUSTIÓN C 880 BAJO Producción NO NO
3 CHIMENEA C 100 BAJO Producción NO NO
4 SILO DE CALDERA E 348 ALTO Almacenamiento NO NO
5 SILO DE CENIZA E 162 BAJO Almacenamiento NO NO
6 DESCARGA DE AMONIACO E 400 BAJO Almacenamiento NO NO
7 CINTA TRANSPORTADORA C 600 BAJO Producción NO NO
8 SILO DE ORUJILLO E 700 ALTO Almacenamiento NO NO
9 CINTA TRANSPORTADORA C 1000 BAJO Producción NO NO
10 TURBINAS C 756 BAJO Producción NO NO
11 SISTEMAS AUXILIARES C 940 BAJO Producción NO NO
12 TRANSFORMADOR AUXILIAR E 1,5 MEDIO Producción NO NO
13 TRANSFORMADOR PRINCIPAL E 2,5 MEDIO Producción NO NO
TRANSFORMADOR DE
14 DISTRIBUCIÓN E 0,9 MEDIO Producción NO NO
15 ESCALERA PRINCIPAL Y ASCENSOR C 180 BAJO Producción NO NO
16 EDIFICIO ELÉCTRICO 1 C 576 MEDIO Producción NO NO
17 RECEPCIÓN Y SALA DE REUNIÓN C 188 BAJO Producción NO NO
21 TORRES DE REFRIGERACIÓN E 800 BAJO Producción NO NO
BOMBAS AGUA DE
22 ENFRIAMIENTO C 400 BAJO Producción NO NO
23 EDIFICIO ELÉCTRICO 2 C 340 BAJO Producción NO NO
26 BOMBAS DE PCI C 142 BAJO Producción NO NO
27 PRETRATADO DE AGUA E 20 BAJO Producción NO NO
DESCARGA PRODUCTOS
28 QUIMICOS C 200 BAJO Almacenamiento NO NO
29 ZONA DE MANTENIMIENTO C 2400 BAJO Producción NO NO
30 DESCARGA ACEITE C 176 BAJO Almacenamiento NO NO
31 TANQUE DE ACEITE E 20 ALTO Almacenamiento NO NO
32 SEPARACIÓN DE ACEITE C 240 MEDIO Producción NO NO
POZO RECOGIDA DE AGUAS
33 RESIDUALES C 180 MEDIO Almacenamiento NO NO
EDIFICIO DE MANTENIMIENTO,
34 LABORATORIO Y ARCHIVO C 901,5 ALTO Ambos NO NO
35 CALDERA AUXILIAR C 525 BAJO Producción NO NO
36 CINTA TRANSPORTADORA C 1600 BAJO Producción NO NO
37 PESO C 160 BAJO Producción NO NO
38 PUERTA PRINCIPAL C 140 BAJO Producción NO NO
39 PUERTA PCI C 60 BAJO Producción NO NO
40 PUESTO DE CONTROL C 45 BAJO Producción NO NO
41 APARCAMIENTO E 704 BAJO Producción NO NO
42 SILO MADERA OLIVO Y PINO E 10000 ALTO Almacenamiento NO NO
43 SILO PELLET E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
SILO HUESO DE ACEITUNA Y
44 ORUJILLO E 17640 ALTO Almacenamiento NO NO
45 SILO HUESO DE ACEITUNA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
46 SILO ASTILLA E 490 ALTO Almacenamiento NO NO
47 SILO ASTILLA E 132 ALTO Almacenamiento NO NO
48 MAQUINAS ASTILLADORAS C 400 BAJO Producción NO NO

167
10.14. Sistemas de alumbrado de emergencia
1. Contarán con una instalación de alumbrado de emergencia de las vías de evacuación los sectores de incendio
de los edificios industriales cuando:
a) Estén situados en planta bajo rasante.
b) Estén situados en cualquier planta sobre rasante, cuando la ocupación, P, sea igual o mayor de 10 personas y
sean de riesgo intrínseco medio o alto.
c) En cualquier caso, cuando la ocupación, P, sea igual o mayor de 25 personas.
2. Contarán con una instalación de alumbrado de emergencia:
a) Los locales o espacios donde estén instalados cuadros, centros de control o mandos de las instalaciones
técnicas de servicios o de los procesos que se desarrollan en el establecimiento industrial.
b) Los locales o espacios donde estén instalados los equipos centrales o los cuadros de control de los sistemas
de protección contra incendios.
3. La instalación de los sistemas de alumbrado de emergencia cumplirá las siguientes condiciones:
a) Será fija, estará provista de fuente propia de energía y entrará automáticamente en funcionamiento al
producirse un fallo del 70 por ciento de su tensión nominal de servicio.
b) Mantendrá las condiciones de servicio durante una hora, como mínimo, desde el momento en que se produzca
el fallo.
c) Proporcionará una iluminancia de un lx, como mínimo, en el nivel del suelo en los recorridos de evacuación.
d) La iluminancia será, como mínimo, de cinco lx en los espacios definidos.
e) La uniformidad de la iluminación proporcionada en los distintos puntos de cada zona será tal que el cociente
entre la iluminancia máxima y la mínima sea menor que 40.
f) Los niveles de iluminación establecidos deben obtenerse considerando nulo el factor de reflexión de paredes
y techos y contemplando un factor de mantenimiento que comprenda la reducción del rendimiento luminoso
debido al envejecimiento de las lámparas y a la suciedad de las luminarias.

168
10.15. Señalización
Se procederá a la señalización de las salidas de uso habitual o de emergencia, así como la de los medios de
protección contra incendios de utilización manual, cuando no sean fácilmente localizables desde algún punto de
la zona protegida, teniendo en cuenta lo dispuesto en el Reglamento de señalización de los centros de trabajo,
aprobado por el Real Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización
de seguridad y salud en el trabajo.
La señalización deberá seguir las siguientes normas: UNE 23033, UNE 23034 y UNE 23035.

169
170
NORMATIVA
En este capítulo se especifica la normativa que se ha tomado de referencia para la realización del presente
proyecto.

 Reglamento de Seguridad Contra Incendios en los Establecimientos Industriales


 Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones de
protección contra incendios.
 UNE-EN 2:1994/A1:2005 “Clases de fuego”.
 UNE-EN 23007:2014. Parte 14.” Sistemas de detección y alarma de incendios”
 UNE-EN 12845:2016 Sistemas fijos de lucha contra incendios. Sistemas de rociadores
automáticos. Diseño, instalación y mantenimientos.
 UNE 23500:2016. Sistemas de abastecimiento de agua contra incendios.
 UNE-EN 3-7:2004+A1:2008. “Extintores portátiles de incendios. Parte 7: Características,
requisitos de funcionamiento y métodos de ensayo”.
 UNE-EN 14384:2006. “Hidrantes de columna”.
 UNE 157653:2008.” Criterios generales para la elaboración de proyectos de protección contra
incendios en edificios y en establecimientos”.
 UNE 23032:2015. “Seguridad contra incendios. Símbolos gráficos para su utilización en los
planos de proyecto, planes de autoprotección y planos de evacuación.”
 CTE Documento Básico SI, Seguridad en caso de Incendio.
 CTE Documento Básico HS, Salubridad.
 UNE-EN 3-7:2004 Extintores portátiles de Incendios. Parte 7. Características, requisitos de
funcionamiento y métodos de ensayo.
 UNE 23501:1998.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Generalidades”.

 UNE 23502:1986.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Componentes del sistema”.

 UNE 23503:1989.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Diseño e instalaciones”.

 UNE 23504:1986.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Ensayos de recepción”.

 UNE 23505:1986.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Ensayos periódicos y mantenimiento”.

 UNE 23506:1989.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Planos, especificaciones y cálculos


hidráulicos”.

 UNE 23507:1989.” Sistemas fijos de agua pulverizada. Equipos de detección automática”.

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