Cinética enzimática.
La cinética enzimática es el estudio de las velocidades de reacción catalizadas por
enzimas y de los factores que afectan a las velocidades de reacción enzimática.
Estos parámetros suelen incluir la temperatura, el pH y la concentración de
sustrato. La relación de estos parámetros con la velocidad de reacción puede
modelarse matemáticamente, lo que permite conocer las condiciones ideales para
una determinada reacción enzimática y los posibles mecanismos de control
fisiológico.
La velocidad de una reacción catalizada por un enzima depende de
1. la concentración de moléculas de sustrato [S]
2. la temperatura
3. la presencia de inhibidores
4. pH del medio, que afecta a la conformación (estructura espacial) de la molécula
enzimática
Curva de Progreso de la Reacción
• El progreso de la reacción está determinado por los cambios en la
energía libre de los sustratos (S), el estado de transición y los
productos (P).
• La energía libre se puede calcular a través de la ecuación de
energía libre de Gibbs: ΔG = ΔH – TΔS
o ΔG = cambio en la energía libre:
▪ Valores más bajos significan que es más probable que
ocurra la reacción.
▪ Los valores negativos significan que la reacción
ocurrirá espontáneamente.
o ΔH = cambio en la entalpía:
▪ Asociada con los cambios en el calor de una reacción
en la que las reacciones exotérmicas tienen una
entalpía alta y liberan calor
▪ Las reacciones endotérmicas tienen una entalpía baja
y requieren calor
o T = temperatura actual del ambiente
o ΔS = cambio en la entropía
▪ La entropía es una medida del desorden de un
sistema, que depende del número de posibles
microestados.
▪ Ejemplo: sistemas con un ↑ número de posibles
microestados → ↑ entropía
• El estado de transición representa el punto más inestable de las
interacciones entre la enzima y el(los) sustrato(s) y es el punto de
mayor energía de la reacción.
• Las enzimas estabilizan el estado de transición y reducen la
energía de activación (ΔG0) de la reacción, lo que hace que la
reacción sea significativamente más fácil de obtener.
• Una vez que se alcanza el estado de transición, la reacción debe
pasar a un estado de menor energía. Esto se logra convirtiendo los
sustratos en productos o volviendo a la forma de sustrato.
Aplicación de enzimas en la industria.
las enzimas se han utilizado desde hace varios siglos en industrias como la cervecera, láctea, de
panificación o peletera, es hasta finales del siglo XIX y principios del XX que se establece su
naturaleza o mecanismo de acción. De hecho, aun cuando la compañía Röhm (Alemania) utilizó
por primera vez en 1914 la enzima tripsina en la industria de detergentes, la naturaleza proteica de
las enzimas fue probada hasta 1926 por Sumner. Más aún, se considera que su producción por
fermentación a gran escala la inició formalmente la compañía Novo Industri (actualmente
Novozymes) en la primera parte de los años sesenta, al producir una glucoamilasa útil en la
transformación de almidón en glucosa.
En gran medida, gracias a los grandes avances que ha tenido la biotecnología en áreas como la
microbiología industrial, la biología molecular, la ingeniería de proteínas y la ingeniería enzimática.
Estas técnicas han centrado su atención en la producción eficiente de biocatalizadores que al
mismo tiempo que conserven su alta quimio-, regio- y estereoselectividad, mejoren su estabilidad,
puedan ser reutilizadas y sean compatibles con tecnologías sustentables y procesos
ambientalmente más limpios.
Las enzimas en solución generalmente son utilizadas una sola vez debido a la dificultad que
representa su recuperación al término de una reacción. Esta limitante las convierte a las enzimas
en un gasto fijo e impacta directamente el costo total del proceso. Ante este panorama, una de las
grandes preguntas planteadas a lo largo del desarrollo de la enzimología industrial ha sido ¿Las
enzimas se pueden reutilizar eficientemente? Es claro que un biocatalizador no soluble que sea
fácil de recuperar, no pierda su efectividad, se pueda reutilizar y/o permita su operación en
procesos continuos a escala industrial impactará de manera positiva la economía de un proceso.
El desarrollo de procesos industriales utilizando enzimas inmovilizadas se ha incrementado de
manera sustancial en las últimas décadas. Esto se debe a que no sólo se ha comprobado que la
inmovilización de las enzimas permite reciclar el catalizador, sino que, además, la inmovilización
contribuye de manera importante a incrementar la estabilidad operacional biocatalizador, permite
un diseño más racional del reactor y en algunos casos, a mejorar incluso su eficiencia catalítica.
La alta selectividad con la que las enzimas participan en diferentes procesos de transformación
química y las condiciones suaves de reacción en las que se operan dichos procesos industriales,
traen en consecuencia un ahorro energético y económico. En los últimos años, el uso de las
enzimas a nivel industrial ha impactado en sectores estratégicos tales como el de la química fina o
el de los biocarburantes.