Módulo I
Módulo I
La Organización para
"Una combinación de conciencia, conocimiento, habilidad, actitud y
la Cooperación y el
comportamiento necesarios para tomar decisiones financieras acertadas y,
Desarrollo Económicos
en última instancia, lograr el bienestar financiero individual”
(OCDE)
La Educación Financiera permite que las personas adquieran conocimientos y habilidades básicas
para administrar mejor sus recursos, incrementar y proteger su patrimonio, con la ayuda del uso
adecuado y responsable de los productos y servicios financieros.
La complejidad para entender los productos y servicios financieros ha hecho prioritario desarrollar
información amigable y sencilla, que permita a las personas un mejor entendimiento y una mayor
comparación entre productos y servicios financieros. Difundir la educación financiera hacia
diferentes puntos del país ha sido de especial interés para instituciones como la Condusef.
La finalidad de la Educación Financiera es tomar decisiones informadas con relación a los productos
y servicios que ofrecen las instituciones financieras, para mejorar nuestras vidas. De manera
personal, el buen manejo de las finanzas impacta positivamente en la calidad de vida y en la de su
familia. De manera social incrementa el desarrollo económico a través del manejo financiero
responsable.
I.II Panorama actual de la Educación Financiera
La Educación Financiera constituye un elemento fundamental que, pese a su importancia, tiene
un alcance limitado en el número de usuarios, pero sobre todo de productos financieros de
instituciones bancarias y financieras.
En nuestro país, el nivel de Educación Financiera tiene una relación directa con el nivel de ingresos
y estudios de la gente. Una persona con mayor grado académico y mayor sueldo, es más probable
que tenga mayor conocimiento sobre los diversos productos financieros, mientras una persona con
menos escolaridad y niveles de ingreso tendrá menores conocimientos en la materia.
Sin embargo, ello no implica que sepa administrarlos y que tenga un razonable control de sus
finanzas personales. En tal sentido, existe una correlación directa entre la salud financiera y la
salud emocional, ya que las finanzas personales son un tema muy delicado e importante, pues se
trata del patrimonio y bienestar futuro de una persona o de toda una familia; no obstante, sabemos
que para muchas personas es prácticamente imposible llegar a fin de mes con números positivos.
Al contar con mayor información respecto a los productos y servicios financieros que existen en el
mercado, los usuarios tienen la capacidad de elegir el que más les favorezca, accediendo a mejores
condiciones, ya sea en sus créditos o en sus inversiones, lo que al final se verá reflejado en sus
ingresos y en su bienestar.
Es importante tomar en cuenta que la Educación Financiera no es un tema que abarque, únicamente,
cuestiones como los productos de crédito, ahorro o de seguros de las instituciones financieras. Es
un tema que va más allá de estos instrumentos, es saber cómo manejar el dinero, cómo ahorrar y
cómo hacer un presupuesto o cómo protegerse ante ciertos riesgos. Es, al final de cuentas, una
forma de vida.
Algunos datos del Informe Panorama Anual de Inclusión Financiera 2021, que corresponde a datos
a nivel nacional al cierre de 2020, señalan lo siguiente:
I.III Importancia de la Educación Financiera en México
En nuestro país, despertar el interés por la Educación Financiera es una
tarea urgente y necesaria. Sobre todo, porque hay grandes lagunas en
los conocimientos financieros de la sociedad en general. Lo anterior,
tiene una serie de consecuencias adversas para las personas, como el
endeudamiento excesivo, la falta de ahorro para el futuro, el uso
improductivo de las remesas y la poca claridad sobre los beneficios que
ofrece la inversión en actividades productivas, la adquisición de activos,
o la educación de los hijos.
En este sentido, es un hecho que las emociones influyen en las decisiones financieras, y si no se tiene
un buen control de los gastos, en el futuro no sólo se tendrán problemas de liquidez, sino también
de estabilidad emocional.
II. La inclusión financiera
II.I Concepto
La inclusión financiera se define como el acceso al uso de servicios financieros formales bajo una
regulación apropiada que garantice esquemas de protección a las personas usuarias y promueva
la educación financiera para mejorar la capacidad financiera de todos los segmentos de la
población.
De acuerdo con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la inclusión financiera, a través
del acceso al uso de servicios y productos financieros, ha sido una herramienta para que la población
pueda obtener recursos, satisfacer sus necesidades financieras y expandir sus posibilidades de
consumo; así como para que las empresas puedan incrementar sus capacidades de financiamiento
y administración financiera, que trasciendan en una mayor productividad.
La Inclusión Financiera se define como el acceso al uso de productos y servicios financieros formales
bajo una regulación apropiada que garantice esquemas de protección a las personas usuarias y
promueva la educación financiera para mejorar la capacidad financiera de todos los segmentos de
la población
Una persona será incluida financieramente cuando tenga acceso al menos a un servicio financiero
formal (de instituciones reguladas) de manera transparente (protección a las personas usuarias), a
la vez que tenga la posibilidad de adquirir la habilidad de seleccionar los productos y los servicios
que más le convengan (educación financiera). La Inclusión Financiera es un importante mecanismo
que permite incrementar el bienestar de la población, al
poder desplazar los flujos de ingreso y consumo por medio
del ahorro y el crédito, así como la acumulación de activos
y la creación de un fondo para la vejez.
Una mayor Inclusión Financiera es de interés para todos los agentes que se desempeñan en el sector
financiero. Pero para alcanzar este fin, es necesario que los intermediarios públicos, privados y
sociales se den a la tarea de proporcionar las bases de Educación Financiera para que las personas
usuarias busquen y utilicen acertadamente los productos y servicios que les resulten más
convenientes o se ajusten a sus necesidades.
La Educación Financiera es un elemento clave para la Inclusión Financiera, que permite hacer un uso
eficiente y consciente de los productos y servicios financieros. Cuando las personas tienen acceso al
sistema financiero tienen mayores oportunidades de escoger las opciones que favorezcan su
desarrollo, como invertir en su educación, en un negocio, en su salud o ahorrar para su retiro.
Las políticas y programas de Inclusión Financiera giran, principalmente, en torno a cuatro pilares:
acceso, uso, protección a las personas usuarias y Educación Económico-Financiera.
Estos cuatro pilares deben sustentarse en datos precisos, objetivos y oportunos, para lograr los
resultados esperados. Esto implica que debe existir una adecuada medición para, en primera
instancia, tener un diagnóstico y, posteriormente, evaluar el impacto de las acciones emprendidas
y, en su caso, hacer los cambios necesarios y lograr el objeto de dichas acciones. De ahí, la
importancia de contar con indicadores que permitan medir los avances que se van obteniendo.
II.II Medición de la inclusión financiera
La CNBV y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), desde el año 2012 llevan a cabo,
cada tres años, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF). Esta encuesta está enfocada en
la medición del acceso, uso y barreras de productos y servicios financieros, uso y destino de
instrumentos financieros informales; uso de pagos digitales, recepción de remesas, posesión de
activos, conocimientos, comportamientos y actitudes financieras, entre otros temas de la población
adulta en México.
Con los resultados obtenidos de las ediciones de la ENIF, ha sido posible generar un diagnóstico
robusto sobre la situación del país en materia de Inclusión Financiera, así como identificar las
principales barreras y problemas que obstaculizan que las personas se beneficien del sistema
financiero formal. A partir de este, se pudo formular la Política Nacional de Inclusión Financiera
(PNIF) de 2016 y, posteriormente, actualizarla en el 2020.
Dicho diagnóstico fue la base para la PNIF 2020, la cual por primera vez consideró un proceso
consultivo y de apropiación entre personas relevantes del sector financiero público y privado,
academia, personas expertas y organismos internacionales. Su objetivo general es fortalecer la salud
financiera de la población mexicana, a través del incremento en el acceso y uso eficiente del sistema
financiero, del desarrollo de las competencias económico-financieras, y del empoderamiento de la
persona usuaria.
La PNIF 2020 contiene una estrategia transversal que busca generar información e investigación para
identificar las barreras y áreas de oportunidad en la Inclusión Financiera de la población, siendo una
de sus principales herramientas la ENIF. Asimismo, cuenta con seis objetivos, donde cada uno de los
cuales despliega estrategias y líneas de acción para impulsar la inclusión y las competencias
económico-financieras, así como la protección al usuario de productos y servicios financieros en
México.
Para cada uno de estos objetivos se establecieron indicadores y metas para monitorear y evaluar el
desarrollo e implementación de la PNIF. Adicionalmente, para cada estrategia se establecieron
indicadores de seguimiento, los cuales servirán para monitorear la evolución de la Inclusión
Financiera en el país. Estos indicadores de seguimiento, medidos a través de la ENIF, son los
siguientes:
Fuente: PNIF 2020, solo se reportan los indicadores de los objetivos, medidos a través de la ENIF.
PP= puntos porcentuales
Es evidente que la Inclusión Financiera es un elemento clave para reducir la pobreza e impulsar la
prosperidad económica y social del país. Por ello, es importante fortalecer la infraestructura, física o
digital para facilitar el acceso y provisión de productos y servicios financieros.
Los canales tradicionales (sucursales y cajeros automáticos) son insuficientes para lograr una
cobertura de todo el territorio mexicano, dados los costos asociados a ello; sin embargo, la
regulación permite modelos de negocio más rentables como son los corresponsales (tiendas de
conveniencia, farmacias o de servicios), dan la posibilidad de realizar pagos, retirar efectivo o abrir
una cuenta, entre otros.
Es importante que los esfuerzos en promover mayor acceso y uso de servicios financieros vayan
acompañados de una regulación que garantice que los proveedores de servicios proporcionen un
trato justo y un servicio de calidad a sus usuarias y usuarios, que facilite la toma decisiones
informadas sobre sus recursos financieros.
Cobertura municipal de los puntos de acceso físicos (sucursal, cajero automático o corresponsal)
Fuente: CNBV,
mes de
septiembre 2021
Particularmente, la Ciudad de México fue la entidad con el mayor número de sucursales, con 1,793;
por su parte, el municipio con más sucursales fue Guadalajara con 369.
De acuerdo con el Panorama Anual de Inclusión Financiera 2021, el 82.7 por ciento de la población
adulta habita en localidades con más de 20 habitantes que se encuentran a menos de 2 km de un
punto de acceso. Esta proporción crece a 88.6 por ciento al considerar un radio de 4 km y 94.2 por
ciento, si el radio se amplía a 7 km. La cobertura municipal con al menos un punto de acceso fue de
77.6 por ciento para el cierre de 2020.
En específico, el porcentaje de la población con acceso a al menos a una sucursal a una distancia de
4 kilómetros, en promedio, fue de 77.0 por ciento y el del acceso de localidades con más de 20
habitantes del 19.6 por ciento. El porcentaje de la población con acceso a al menos a un cajero
automático a una distancia de 4 kilómetros, en promedio, fue de 80.4 por ciento y el del acceso de
localidades con más de 20 habitantes del 25.0 por ciento. Finalmente, el porcentaje de la población
con acceso a al menos a un corresponsal a una distancia de 4 kilómetros, en promedio, fue de 87.5
por ciento y el del acceso de localidades con más de 20 habitantes del 41.2 por ciento.
De acuerdo con los resultados de la ENIF 2021, respecto a la tenencia de productos financieros, se
obtuvo que el 78 por ciento de la población adulta del país cuenta o ha contado con al menos uno
de los cuatro instrumentos financieros, como son cuenta, crédito, seguro o cuenta de ahorro para el
retiro, lo que representa un crecimiento de 2 puntos porcentuales (pp) con respecto a lo reportado
en 2018. La población que cuenta actualmente con un producto financiero se ha ubicado en 68 por
ciento desde el 2015, lo que sugiere que el porcentaje de la población potencialmente activaen el
sistema financiero se ha mantenido estable en los últimos años.
De manera particular, alrededor de 49 por ciento de la población reportó tener al menos una cuenta,
lo que representa un crecimiento de 5 pp con respecto a 2015. Alrededor del 65 por ciento de la
población ha reportado tener o haber tenido una cuenta, mayor al 59 por ciento reportado en 2018.
La penetración del crédito formal se ha incrementado de 29 por ciento en 2015 a 33 por ciento en
2021. La población que tiene o ha tenido al menos un crédito formal se ubicó en 47 por ciento en
2021, mayor en 4 pp a lo reportado en 2015 y 3 pp más a lo reportado en 2018. Entre los productos
de crédito formal, el más común son las tarjetas de crédito departamentales, representando el 20
por ciento de la totalidad del crédito formal.
Por otro lado, en 2021, la población que ha tenido seguro en algún momento se ubicó en 32 por
ciento, cifra menor a la reportada en 2018 y menor a la reportada en 2015. Solo 21 por ciento de la
población reportó tener un seguro al momento del último levantamiento de la ENIF, porcentaje 4 pp
menor al reportado en 2018 y en 2015.
Respecto a las cuentas de ahorro para el retiro o Afores, que son cuentas individuales a las cuales
contribuye la persona trabajadora, el patrón y el Gobierno Federal, donde los recursos se van
acumulando a lo largo de la vida laboral, y le dan derecho a la persona trabajadora a una pensión al
momento de su retiro, se obtuvo que el 39 por ciento de la población adulta reportó tener una de
ellas. Este porcentaje fue marginalmente menor al reportado en 2018.
Un sistema financiero no puede operar de forma eficiente sin la confianza de su población usuaria,
puesto que si las personas perciben que sus recursos no están seguros o que las instituciones
financieras no velan por sus intereses, estarán menos dispuestas a participar en el sistema financiero
a través de la contratación de productos o de la utilización de sus canales de acceso físicos o digitales.
Una forma de fortalecer la confianza en las instituciones financieras es a través del establecimiento
de políticas para la protección de la población usuaria. Esto incluye medidas como establecer canales
adecuados para recibir y resolver quejas y reclamaciones en caso de problemas con productos e
instituciones financieras, así como mecanismos como el seguro de depósito, que protege los ahorros
de la población usuaria en caso de cierre o quiebra de una institución.
Por ello, la ENIF 2021 incluyó preguntas relacionadas con el nivel de confianza por parte de la
población en las instituciones financieras resultando que 65 por ciento de la población con al menos
un producto financiero considera que su dinero estaría seguro en un banco o cualquier otra
institución financiera. Este porcentaje es incluso menor al preguntar si considera que la institución
resguardaría sus datos personales (61 por ciento) o si la institución resolvería sus quejas y
reclamaciones (56 por ciento).
Con relación a medios de pago, gracias a la ENIF 2021, se pudo notar que, aunque la mayor parte de
la población usa de forma recurrente el efectivo para realizar compras y pagos de servicios, con
instituciones financieras o incluso negocios, otros medios están siendo utilizados para realizar estas
acciones, como son las tarjetas de crédito y débito.
Durante el periodo de 2018 a 2021, la población que tiene una tarjeta de débito o crédito se
incrementó. En particular, el porcentaje de la población adulta con una tarjeta de crédito, bancaria
o departamental, se incrementó únicamente en un punto porcentual para ubicarse en 25 por ciento,
la proporción que cuenta con al menos una tarjeta de débito se incrementó en 12 pp, alcanzando el
46 por ciento.
De igual manera, para 2021, los medios digitales también han ganado terreno, particularmente,
dentro de los medios de pago en supermercados, tiendas departamentales y en pagos de servicios
públicos y privados.
En referencia a los comportamientos financieros, los cuales se refieren a las acciones que toman las
personas al momento de manejar sus recursos financieros y que pueden estar relacionados con la
forma en que las personas controlan sus gastos, adquieren información sobre los productos que
consumen y la forma en que responden a choques financieros, los resultados de la ENIF 2021
sugieren que estos comportamientos no están tan ampliamente extendidos entre la población del
país. Solo 2 de cada 10 personas reportaron que llevan un presupuesto, 4 de cada 10 llevan un
registro de sus deudas pendientes y el 50 por ciento dijo separar su dinero entre deudas y gastos.
Asimismo, existe una relación positiva entre el nivel académico y el reportar haber realizado este
tipo de comportamientos.
De acuerdo con la información generada por la CNBV, al cierre de septiembre de 2021, se reportó
que el sector de la banca múltiple está conformado por 51 instituciones, el de la banca de desarrollo
por 6, el de las sociedades cooperativas de ahorro y préstamo (Socap) por 155 y el de las sociedades
financieras populares (Sofipo) por 39.
Al cierre de septiembre de 2021, los activos totales de estos sectores ascendieron a 13 mil 561 miles
de millones de pesos. De este monto, el 81.7 por ciento correspondió a la banca múltiple, el 16.5
por ciento a la banca de desarrollo, el 1.5 por ciento a las Socap y el 0.3 por ciento a las Sofipo.
En tanto, la cartera total de crédito de estos sectores alcanzó un saldo de 6 mil 561 miles de millones
de pesos al cierre de septiembre de 2021, donde el 82.0 por ciento fue de la banca múltiple.
La captación total de recursos de estos sectores se ubicó en 8 mil 043 miles de millones de pesos.
De este monto, 83.1 por ciento correspondió a la banca múltiple y 14.5 por ciento a la banca de
desarrollo.
Fuente: CNBV, Boletín Estadístico Banca Múltiple, Banca de Desarrollo, SOCAP y SOFIPO, mes de
septiembre 2021
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores tiene a disposición del público el Padrón de Entidades
Supervisadas, conocido como PES, que es una herramienta que brinda información sobre las
entidades financieras en el país que se encuentran en operación. En el PES se puede encontrar la
lista de entidades autorizadas, reguladas y supervisadas La información se puede buscar por: razón
social, nombre corto y sector financiero
[1]Fuente:
https://www.cnbv.gob.mx/Paginas/PADR%C3%93N-DE-ENTIDADES-SUPERVISADAS.aspx
Nota: La CONDUSEF también cuenta con padrón de instituciones financieras denominado “Sistema
de Registro de Prestadores de Servicios Financieros” (SIPRES), que se aborda en otra sección y el
cual define su marco de actuación.
Existen tres fondos de protección de los ahorros de los clientes o socios dependiendo del sector a
que se refiere, esto es:
Existen tres fondos de protección de los ahorros de los clientes o socios dependiendo del sector a
que se refiere, esto es:
1. Los ahorros de los clientes de la banca están protegidos por un seguro de depósito, bajo la
administración del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), que cubre un
monto de hasta 400,000 UDIs.
2. Los ahorros de los socios de las SOCAP están protegidos por un seguro de depósito, bajo la
administración del Fideicomiso Fondo de Supervisión Auxiliar de Sociedades Cooperativas
de Ahorro y Préstamo y de Protección a sus Ahorradores (FOCOOP), que cubre un monto de
hasta 25,000 UDIs.
Para conocer la información relacionada con temas de inclusión financiera. Consulta la página
https://www.gob.mx/cnbv/acciones-y-programas/inclusion-financiera-25319
Mujeres y hombres tienen los mismos derechos y deberían tener las mismas oportunidades
también. Sin embargo, durante muchos años, ellas han enfrentado una situación de desventaja en
diversos aspectos. En reconocimiento a esta situación, se ha hecho indispensable que las políticas
públicas incluyan la perspectiva de género en su planeación, diseño, ejecución y seguimiento.
Particularmente, la división sexual del trabajo no favorece a las mujeres. Para ellas, incorporarse a la
vida económica es un hecho condicionado por factores como el estado conyugal o tener a su cuidado
infantes o personas adultas mayores, personas enfermas y personas con discapacidad, lo cual les
impide compaginar un trabajo remunerado con los deberes familiares que les son asignados
culturalmente, o bien, a obligarse a ejercer su carrera profesional de manera interrumpida o aceptar
empleos de menor calidad. Las responsabilidades familiares, entonces, llegan a convertirse en
barreras para su participación equitativa en el trabajo remunerado, pues su inserción sucede de
forma restringida y en condiciones de desventaja. Eso se ve reflejado en la participación de las
mujeres en el mercado laboral, la cual es de menos de la mitad de las mujeres adultas.
La responsabilidad social de crear programas sensibles al género ayuda a mostrar y hacer más
transparente la relación existente entre los objetivos políticos y los ingresos y el gasto público, así
como, entre la política y la distribución del gasto en todas las actividades del gobierno. Incorporar
entonces el enfoque de género en los programas y, en general, en todas las acciones que el gobierno
despliegue, requiere unir el conocimiento sobre los roles y las relaciones de género y el
conocimiento sobre el sector público y la economía.
Otra característica que deben de tener estos esfuerzos es que deben ser trasversales, es decir, que
deben de estar contemplados en todos los programas sociales de todas las dependencias para que
tengan un resultado significativo y no sea esfuerzo de una sola dependencia o sector.
La Educación Financiera con perspectiva de género podría resultar una herramienta con profundas
implicaciones, no solo en términos de igualdad social y económica, sino también en la consecución
de determinados estándares de vida.
Las actividades con perspectiva de género en materia de medición se pueden resumir en:
Desde 2012 y de manera trienal, la CNBV, en colaboración con el INEGI, ha realizado el levantamiento
de la ENIF, que recopila información sobre el acceso, tenencia y uso de productos financieros, así
como de alfabetización y bienestar financiero; de la cual todos los datos son desagregados por sexo,
por tipo de localidad de residencia (urbano y rural), y adicionalmente se pueden obtener otras
desagregaciones como edad, nivel académico, estado civil, situación laboral, ingreso mensual, y —a
partir de la edición de 2021— de las personas hablantes de lenguas indígenas, receptoras de
programas sociales y receptoras de remesas.
Desde 2016 se incorporó la desagregación por sexo en los reportes regulatorios de la CNBV,
particularmente en los datos de cuentas y créditos, de la banca y las entidades de ahorro y crédito
popular. Con esta información, a partir de 2017, se incluye un apartado de inclusión financiera con
perspectiva de género en los reportes o panoramas anuales de inclusión financiera; y desde 2018,
se pone a disposición del público estos datos de manera trimestral en sus bases de datos.
En 2022 se incorporó dentro de los reportes públicos del Portafolio de información de la banca
múltiple el "Reporte por tipo de cartera y sexo de la persona acreditada", en el cual se desglosa por
sexo toda la cartera de créditos de vivienda, consumo y empresarial.
Asimismo, la CNBV tiene a su cargo la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Inclusión
Financiera (CONAIF), bajo el cual se diseñó la PNIF de 2020. Dentro de la PNIF, la estrategia 6.4 está
enfocada en “Realizar acciones dentro de las instituciones financieras privadas y públicas para
fomentar la inclusión financiera de las mujeres”, las cuales están enfocadas en dos grandes rubros,
en el diseño de productos y servicios financieros con perspectiva de género y en la representación
de las mujeres en puestos directivos y de alta decisión en las instituciones financieras y órganos
reguladores.
En junio de 2021, la CNBV publicó una reforma a la regulación en materia de reservas de capital de
las instituciones bancarias. Esta regulación establece un factor de ajuste a la baja en los créditos
otorgados a las mujeres, con el cual se busca mejorar la tasa de interés que les es otorgada.
Este comité buscará desarrollar propuestas y compartir experiencias entre las instituciones
financieras para lograr un mayor equilibrio en la representación de puestos de toma de decisión,
impulsar la educación e inclusión financiera de las mujeres y prevenir y erradicar la discriminación,
el hostigamiento y acoso sexuales, así como otras formas de violencia de género. Además, contará
con un sistema de auto- monitoreo con el que, a través de indicadores clave, medirá el avance de
las instituciones en materia de igualdad de género. Asimismo, se diseñó un sistema de gobernanza
para asegurar la participación de personas de alto nivel, así como la presencia de ambos sexos.
El comité está integrado por la Asociación de Bancos de México, la Asociación Mexicana de Capital
Privado, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros., la Asociación Mexicana de
Administradoras de Fondos para el Retiro, el Banco de México, la Comisión Nacional para la
Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros, la Comisión Nacional del Sistema de
Ahorro para el Retiro, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, la Comisión Nacional de Seguros
y Fianzas, el Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura, la Secretaría de Hacienda y
Crédito Público y el Instituto Nacional de las Mujeres.
La adopción de diversas políticas y prácticas que fomenten la igualdad al interior de sus centros
laborales
El estudio concentra las respuestas de una muestra de más de 220 entidades y autoridades
financieras, lo que significó que 6 de cada 10 entidades financieras de los sectores encuestados y la
totalidad de las autoridades que conforman el Consejo Nacional de Inclusión Financiera (CONAIF),
brindaron su información.
Los sectores financieros encuestados fueron: banca múltiple, banca de desarrollo, organismos de
fomento, sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, sociedades financieras populares, casas de
bolsa, fondos de inversión, administradoras de fondos para el retiro e instituciones de seguros.
Entre los hallazgos que contiene el diagnóstico en sus tres secciones, destacan los siguientes:
• El 68% contó con una política o práctica de igualdad de género; sin embargo, solo el 27%
contó con una que contenga indicadores para medir su avance.
• El 54% contó con un comité encargado de la atención de asuntos relativos a la igualdad y no
discriminación.
• El 55% realizó algún cuestionario de clima laboral que contemplo aspectos sobre igualdad y
no discriminación.
• El 44% realizó campañas de sensibilización en materia de igualdad laboral y no
discriminación.
• El 50% contó con programas de capacitación sobre igualdad laboral y no discriminación 1 de
cada 4 ofreció días de incapacidad o permisos de maternidad o paternidad superiores a los
marcados por la ley.
• Del total de personas contratadas en 2020, el 48% fueron mujeres, asimismo, del total de
personas que dejaron de laborar en la entidad o autoridad financiera, el 47% fueron
mujeres.
• Del total de personas que obtuvieron un ascenso, la mitad fueron mujeres, mientras que del
total que recibieron una capacitación en temáticas gerenciales, el 51% fueron mujeres.
• Del total de personas que laboraron en las entidades y autoridades financieras, el 51%
fueron mujeres (tercer y cuarto nivel). Sin embargo, esta proporción disminuyó a 26% tanto
en los puestos directivos, como en los puestos de alta dirección (primer o segundo nivel).
c) De la oferta de productos y servicios enfocados en las mujeres por parte de las entidades
financieras.
• El 14% de las entidades declaró tener al menos un producto financiero diseñado para las
mujeres.
• El 60% consideró que las mujeres suelen tener mejor comportamiento de pago que los
hombres, en términos del cumplimiento en los periodos establecidos.
• El 44% consideró que las mujeres necesitan productos financieros con características
distintas que los ofrecidos a los hombres; sin embargo, de las entidades que respondieron
afirmativamente, solamente 1 de cada 5 contó con un producto o servicio con tales
características.
• Los factores que consideraron que podrían fomentar un aumento en el acceso y uso de
productos y servicios financieros de las mujeres fueron:
• Brindar beneficios diferenciados para las mujeres, por el 44% como una tasa de interés más
baja con respecto a los hombres para un producto crediticio similar.
• Ampliar el número de tipos de garantía viables para adquisición de financiamiento por el
46%.
• Utilizar estrategias de mercadotecnia enfocadas a las mujeres, por el 77% de las entidades.
• Del total de personas que laboraron en las entidades y autoridades financieras al cierre de
2020, el 51% son mujeres. Sin embargo, esta proporción disminuyó a 26% tanto en los
puestos directivos, como en los de alta decisión.
• El 68% de las entidades financieras encuestadas cuenta con una política o práctica de
igualdad de género. En tanto, el 27% dispone de una que incluye indicadores para medir su
avance.
• El 44% de las entidades encuestadas consideró que las mujeres necesitan productos
financieros con características diferentes a las ofrecidas a los hombres; no obstante, de las
entidades que respondieron afirmativamente, solamente 1 de cada 5 refirió contar con un
producto o servicio con tales características.
• En este sentido, la encuesta también identificó que alrededor de 2 de cada 5 entidades
financieras encuestadas consideraron que otorgar beneficios diferenciados con respecto a
los hombres, específicamente una tasa de interés más baja con respecto a los hombres para
un producto similar sería necesario.
• Ahora bien, y de conformidad con la ENIF 2021, se registran las siguientes brechas de género
en la tenencia de productos o servicios financieros.
Cuentas de captación:
Durante el periodo de 2015 a 2021, la población que tiene una cuenta tuvo un crecimiento de cinco
puntos porcentuales (pp), al pasar de 44 a 49 por ciento. Si se considera a la población que en algún
momento tuvo una cuenta, el porcentaje total de la población que ha tenido una cuenta —es decir
que tiene o tuvo una cuenta— en este lapso pasó de 59 a 65 por ciento.
Como se puede observar en la siguiente gráfica, la población que ha tenido cuenta presentó brechas
a favor de los hombres, principalmente en el 2021 con 11 pp a favor de ellos.
Crédito:
Los resultados referentes a la población adulta que ha tenido crédito —es decir que tiene o tuvo un
crédito—se incrementaron cuatro pp de 2015 a 2021; en específico, el porcentaje de personas que
tiene un crédito fue lo que provocó dicho aumento.
En este periodo, se observaron brechas a favor de los hombres en la población que ha tenido crédito.
Particularmente para 2015 se tuvo una brecha de cero pp, mientras en 2018 la brecha fue de 7 pp,
que fue la mayor brecha existente en el periodo de análisis; finalmente, en 2021 se presentó una
brecha de 3 pp a favor de los hombres.
Seguro:
En lo que se refiere al porcentaje de la población que ha tenido seguro —es decir que tiene o tuvo
un seguro—, este se redujo de 37 a 32 por ciento de 2015 a 2021, principalmente en el bloque de
las personas que actualmente disponen de algún tipo de seguro.
Durante el periodo de 2015 a 2021, el porcentaje de la población que tiene una cuenta de ahorro
para el retiro o Afore disminuyó de 41 a 39 por ciento [4].
Por otro lado, se observaron brechas a favor de los hombres para cada año reportado.
Las brechas de género ENIF 2021 muestran que las mujeres tienen un rezago en materia de tenencia
de cuentas, créditos, seguros y cuentas de ahorro pare el retiro a Afores.
III. El Sistema Financiero Mexicano
III.I. Estructura del Sistema Financiero
El Sistema Financiero Mexicano (SFM) se entiende, en términos generales, como el conjunto de
autoridades que lo regulan y supervisan, los bancos múltiples y de desarrollo, las sociedades
financieras de objeto múltiple (SOFOMES); las Casas de Bolsa, las Bolsas de Valores, las Casas de
Cambio, las Aseguradoras, las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES), las Sociedades
Financieras de Ahorro y Crédito Popular (SOFIPOS), las Cajas de Ahorro Popular, Uniones de
Crédito, y las recientes Instituciones de Tecnología Financiera (IFT), por citar las más relevantes.
Los avances tecnológicos que acompañan a los nuevos desarrollos financieros, abren nuevos
horizontes y posibilidades de desarrollo y negocios en el sector, lo que obliga a considerar e incluir
nuevas experiencias como las FinTech que constituyen un horizonte reciente tanto de nuevos
productos y servicios financieros, como de otros servicios complementarios no financieros de
vanguardia tecnológica.
También se puede definir al SFM, como el conjunto de instituciones que tienen por objeto el
otorgamiento de créditos o financiamientos a los diferentes sectores de nuestra economía y la
captación de recursos de manera profesional, bajo la supervisión y vigilancia de las autoridades del
sistema financiero en un marco jurídico establecido, para impulsar el desarrollo del país.
Son entidades financieras las que intervienen generando, captando, administrando, orientando y
dirigiendo tanto el ahorro como la inversión; instituciones de servicios complementarios; auxiliares
o de apoyo a dichas entidades; de agrupaciones financieras que prestan servicios integrados; así
como otras entidades que limitan sus actividades a información sobre operaciones activas o prestan
servicios bancarios con residentes en el extranjero.
A través del Sistema Financiero, se realizan toda clase de actividades financieras, tales como
transferir recursos entre sectores y regiones por lo que esta función permite que las inversiones se
dediquen a usos más productivos y pertinentes.
En la actualidad el Sistema Financiero Mexicano regulado y supervisado por las autoridades del
gobierno mexicano, está integrado de la siguiente manera (información que se encuentra
disponible en el Buró de Entidades Financieras al 4er trimestre del 2021):
a. 2,992 Instituciones Financieras reguladas por las autoridades mexicanas como: Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Banco de México (BANXICO), Comisión Nacional para
la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), Comisión
Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF),
Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), entre otras.
Dentro de cualquier SF es importante contar con un marco legal. Por ello existen entidades
encargadas de su regulación, algunas de éstas son la SHCP, Banxico o la CNBV.
El SFM se integra por dos componentes. En el primero están los organismos encargados de poner
las reglas del juego y aplicarlas. Éstos son, principalmente la SHCP y Banxico. Aunque también hay
otros, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV); la Comisión Nacional de Seguros y
Fianzas (CNSF) el Instituto de Protección al Ahorro Bancario (IPAB) o la Comisión Nacional para la
Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF).
La CONDUSEF, cuenta con una página en donde se puede ir conociendo cada una de estas
instituciones de manera didáctica, para su consulta, revisa la siguiente liga:
https://webappsos.condusef.gob.mx/EducaTuCartera/SistemaFinanciero.html
III.II. Autoridades Reguladoras del Sistema Financiero
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), con fundamento en las: fracciones VI, VII y VIII
del Artículo 31 de la Ley Orgánica de la Administración
Pública Federal, le corresponde realizar o autorizar todas
las operaciones en que se haga uso del crédito público;
planear, coordinar, evaluar y vigilar el sistema bancario
del país que comprende al Banco Central, a la Banca
Nacional de Desarrollo y las demás instituciones
encargadas de prestar el servicio de banca y crédito; y
ejercer las atribuciones que le señalen las Leyes en
materia de seguros, fianzas, valores y de organizaciones
y actividades auxiliares del crédito.
La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), con fundamento en el Artículo 108 de la Ley
General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros y en los Artículos 68 y 69 de Ley
Federal de Instituciones de Fianzas, está encargada de supervisar que la operación de los sectores
asegurador y afianzador se apegue al marco normativo, preservando la solvencia y estabilidad
financiera de las instituciones de Seguros y Fianzas, para garantizar los intereses del público usuario,
así como promover el sano desarrollo de estos sectores con el propósito de extender la cobertura
de sus servicios a la mayor parte posible de la población.
La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR), con fundamento en el Artículo
2 de la Ley de los Sistemas de Ahorro para el Retiro, le corresponde la coordinación, regulación,
supervisión y vigilancia de los sistemas de ahorro para el retiro.
El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), de conformidad con el Artículo 67 de la Ley
de Protección al Ahorro Bancario, tiene por objeto garantizar los depósitos bancarios de los
pequeños y medianos ahorradores, y resolver al menor costo posible bancos con problemas de
solvencia, contribuyendo a la estabilidad del sistema bancario y a la salvaguarda del sistema nacional
de pagos.
III.III. Banco de México
El Banco de México (Banxico), es la Banca Central del SFM y la máxima autoridad monetaria. De
conformidad con el Artículo 2 de la Ley del Banco de México, esta institución central tendrápor
finalidad proveer a la economía del país de moneda nacional, procurar la estabilidad
macroeconómica y conservar el poder adquisitivo de dicha moneda. Serán también finalidades del
Banco promover el sano desarrollo del SF y propiciar el buen funcionamiento de los sistemas de
pagos.
Una de las tareas del Banxico, es promover el desarrollo del sistema financiero para garantizar que
funcione en favor del desarrollo económico, que sea accesible para los usuarios y que opere en un
ambiente competitivo y eficiente. Cuando el
SFM cumple estos criterios, facilita el
cumplimiento de otras tareas del banco
central, como la provisión de moneda
nacional a la sociedad -a través de la banca
comercial- y la ejecución de las políticas
monetarias y cambiarias.
Los Organismos Financieros Multilaterales (OFM), son organizaciones que están conformadas por
tres o más naciones, y su principal objetivo será el trabajar en conjunto en las problemáticas que
afectan los países que integran la organización en cuestión.
El Fondo Monetario Internacional (FMI), por ejemplo, nació en el marco de las Naciones Unidas, en
el año 1945, tiene como objetivos primordiales, evitar las crisis financieras en los sistemas
monetarios de sus estados miembros, la promoción de políticas cambiarias sostenibles y de
cooperación a nivel internacional, la apertura del comercio internacional y la reducción de la pobreza
de todos aquellos países partes. El FMI es uno de los organismos
multilaterales y especializados y actualmente tiene 185 países
miembros y su sede se encuentra en Washington.
El FMI actúa como fondo al cual los países miembros podrán recurrir en caso de necesidades de
financiamiento de algunos de sus proyectos.
El Banco Mundial (BM), se crea en contexto de los acuerdos de Bretton Woods (1944) con la misión
específica de impulsar la reconstrucción europea en la postguerra; una vez cumplido el cometido
original el Banco Mundial se ha concentrado en otorgar financiamientos y asesoría en proyectos
para el desarrollo a las naciones más pobres del mundo. https://www.bancomundial.org
La Banca de Desarrollo debe otorgar crédito a quienes, por fallas de mercado, no son atendidos
por las instituciones privadas, o bien complementar los productos que dichas instituciones
ofrecen.
Con la Reforma Financiera, se apuntala a la Banca de Desarrollo con un marco normativo que, le
permita instrumentar políticas que sumen tanto a la creación como a la preservación de los empleos
e inversiones.
La Banca de Desarrollo debe contribuir, de manera eficaz, con la actividad productiva del país, la
creación de valor y el desarrollo del campo y, a su vez, permitir y respaldar el ahorro popular en
beneficio del bienestar de las familias mexicanas.
• Acorde con las mejores prácticas bancarias, se da mayor claridad acerca del control y
vigilancia de las instituciones para evitar duplicidad de funciones y cargas administrativas
innecesarias.
• Cada institución financiera de desarrollo podrá allegarse de los recursos requeridos para el
cumplimiento de su mandato, principalmente capital humano; fortaleciendo a sus órganos
de gobierno para que determinen, haciendo uso de recursos propios, la estructura
organizacional y necesidades de recursos humanos a fin de poder llevar a cabo sus
actividades sustantivas de forma más efectiva.
• La Reforma Financiera integró, entre otros, las siguientes medidas que contribuyen al
fortalecimiento del sector para mantener su solidez:
• Flexibilización del régimen corporativo de los fondos de Inversión para hacerlos accesibles
al pequeño inversionista
La Reforma Financiera sienta bases sólidas para que el sector financiero contribuya en mayor medida
al desarrollo económico incluyente y hará del crédito un mayor detonador de crecimiento
económico en favor de las familias mexicanas.
El propósito de la Reforma Financiera es claro: que haya más crédito y más barato.
IV. Emprendiendo en México
IV.I Definición
Emprendedores se les llama a las mujeres y hombres que se encuentran en el proceso de crear,
desarrollar o consolidar una empresa a partir de una idea. Por lo general, en este proceso no se
cuenta con la experiencia empresarial suficiente, o con la tecnología y financiamiento para
materializarla.
El término emprendimiento proviene del francés “entrepreneur”, que significa “pionero”, y se refiere
etimológicamente a la capacidad de una persona de realizar un esfuerzo adicional para alcanzar una
meta, aunque en la actualidad se limita su uso para referirse a una nueva empresa o proyecto que
inicia una persona o grupo de personas.
El emprendimiento es esencial en las sociedades, pues permite a las empresas buscar innovaciones,
y transformar conocimientos en nuevos productos.
Las microempresas son todos aquellos negocios que tienen menos de 10 trabajadores, generan
anualmente ventas hasta por 4 millones de pesos y
representan el 95 por ciento del total de las empresas y
el 40 por ciento del empleo en el país; además, generan
el 15 por ciento del Producto Interno Bruto.
Las medianas empresas son los negocios dedicados al comercio que tiene desde 31 hasta 100
trabajadores, y generan anualmente ventas que van desde los 100 millones y pueden superar hasta
250 millones de pesos. Son unidades económicas con la oportunidad de desarrollar su
competitividad en base a la mejora de su organización y procesos, así como de mejorar sus
habilidades empresariales. Entre sus características también poseen un nivel de complejidad en
materia de coordinación y control e incorpora personas que puedan asumir funciones de
coordinación, control y decisión; lo que implica redefinir el punto de equilibrio y aumentar
simultáneamente el grado de compromiso de la empresa. Representan casi el 1 por ciento de las
empresas del país y casi el 17 por ciento del empleo; además contribuyen con más del 22 por ciento
del Producto Interno Bruto.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas
y Medianas Empresas (ENAPROCE), elaborada por el INEGI en 2019, del total de las empresas
registradas en nuestro país, el 97.6% son microempresas, las cuales emplean al 75.4% del personal;
mientras que las pequeñas empresas representan el 2% y emplean al 13.5% del personal. Por su
parte, las medianas empresas representan el 0.4% y emplean al 11.1% del personal.
El Global Entrepreneurship Monitor (GEM, 2020), afirma que en México existen alrededor de 8.6
millones de personas que trabajan por cuenta propia o en estas microempresas, de las cuales el 60%
requiere financiamiento. El acceso al mismo se complica por las condiciones de mercado y por la
urgencia de sobrevivir y tener liquidez. Actualmente se está descuidando el espíritu empresarial de
alto crecimiento y las políticas de austeridad representan un desafío adicional. El crecimiento
económico mundial continúa desacelerándose y la calidad de producción equivale a 8.5, registrado
en 2020 en México, han empeorado las condiciones para el desarrollo empresarial y la generación
de empleos.
De acuerdo con GEM (2021), el Índice Nacional del Contexto Emprendedor (NECI, por sus siglas en
inglés), la aptitud del entorno económico para el emprendimiento, en el caso de México, para el
periodo del 2020 al 2021, fue de 4.1 (sobre una escala Likert del 0 al 10); puntación con la cual pasó
de ocupar el lugar 23 (Periodo 2019-2020) a ocupar el lugar 34 (Periodo 2020-2021). Esta puntuación
NECI, para cualquier economía, se obtiene mediante un promedio simple de las Condiciones del
Entorno Empresarial (EFCs, por sus siglas en inglés), mismas que se enlistan a continuación: Acceso
a finanzas emprendedoras, Política de gobierno: Apoyo y pertenencia, Impuestos y burocracia,
Programas gubernamentales de emprendimiento, Educación escolar (y post-escolar) sobre
emprendimiento, Transferencia de investigación y desarrollo, Infraestructura comercial y
profesional, Facilidad de entrada: Dinámica de mercado, Cargas de mercado y regulaciones;
Infraestructura física y Normas sociales y culturales.
Se dice que “aquello en lo cual perseveramos se vuelve más fácil de realizar, no porque su naturaleza
haya cambiado, sino porque nuestra capacidad para realizarlo ha aumentado”. Por lo anterior,
resulta de gran importancia reforzar el impulso al emprendimiento, ya que este esfuerzo
incrementará nuestra capacidad de generar impactos positivos en lo social y económico.
Asumir riesgos. Tiene en cuenta lo impredecible y supera los retos que el desarrollo de un proyecto
genera.
Perseverar. Trabaja y espera paciente los resultados y ganancias, que, en muchos casos, no llegan
en los primeros meses, sino tiempo después de comenzado el emprendimiento.
Flexibilidad. Está abierta al cambio y siempre focalizada en crecer. A lo largo del camino modifica
ciertos aspectos del emprendimiento para obtener mejores resultados.
Paciencia. Es consciente de que la idea no debe apresurarse, y no suele encerrarse a pensar una idea
perfecta, sino que elige vivir su vida como todas las otras personas, para experimentar las mismas
necesidades que los demás y así encontrar, dentro de ese camino, la idea a desarrollar.
Información. Investiga los estudios de marketing que puedan aportar datos de interés para un
emprendedor, genera lazos entre personas que están en similar situación.
Determinada. Tiene o desarrolla un espíritu emprendedor para trabajar por su cuenta y generar sus
propios negocios. Emprender suele ser una decisión muy difícil, quien la toma sabe que está
renunciando a la estabilidad que otorga un salario.
IV.IV Importancia del emprendimiento
Muchos profesionales deciden desarrollar un proyecto propio a fin de lograr una estabilidad
económica. Ante esta situación, gobiernos e incubadoras de negocios ayudan a los emprendedores
organizando entidades dedicadas a promover los pequeños emprendimientos.
Esto se debe a que este tipo de proyectos da impulso a la economía, sobre todo al considerar que la
demanda de trabajo suele crecer a un ritmo superior al de la oferta.
En muchas ocasiones, un emprendimiento familiar ayuda a que la familia logre satisfacer sus
necesidades básicas de vida o mejorarla notablemente. Además, un emprendimiento da
independencia, ya que una persona que tiene un emprendimiento propio trabaja de manera
particular y no depende de jefes ni horarios.
A nivel mundial, México ocupa una posición desfavorable en los siguientes rubros:
• Instituciones: 106
• Eficiencia del mercado laboral: 120
• Eficiencia en el mercado de bienes: 96
• Pero ocupa una posición privilegiada en factores como:
▪ Tamaño del mercado: 12
▪ Ambiente macroeconómico: 28
Para fortalecer el emprendimiento en México se necesita atender los siguientes puntos:
• Fortalecer las instituciones. Garantizar un entorno legal, político, institucional, fiscal y social
transparente para disminuir la corrupción e inseguridad.
• Implementar modelos triple hélice para que los emprendedores, centros de investigación y
el Gobierno trabajen en conjunto.
• Ofrecer educación para formar emprendedores; es decir, formar a personas con
conocimientos administrativos, estratégicos, con inteligencia financiera y emocional.
• Generar programas que se ajusten a las necesidades reales del emprendedor mexicano.
• Favorecer la innovación para afrontar los cambios del mundo moderno.
V. La Economía Social y solidaria
V.I Definición y características generales
La ESS está representada en todo el mundo por diversas iniciativas de naturaleza colectiva que
desarrollan actividades en todas las esferas de la economía (producción de cualquier tipo de bienes,
primarios o industrializados, prestación de cualquier tipo de servicios médicos, vivienda, financieros,
culturales, educativos, etc.), en las que se privilegia el bienestar de las personas y su trabajo por
encima del capital.
Una de las figuras más representativas de estas iniciativas de naturaleza colectiva es, por ejemplo,
la cooperativa. Estas organizaciones ofrecen a cada uno
de sus miembros las mismas atribuciones y obligaciones,
básicamente porque todos ellos son dueños de manera
igualitaria (son socios), y su finalidad es satisfacer las
necesidades sociales y económicas de sus integrantes, por
lo que los proyectos basados en este modelo de desarrollo
socioeconómico deben ser viables tanto técnica como
económicamente para sostenerse en el tiempo.
A veces, la ESS es relacionada con una economía exclusiva
para los colectivos más vulnerables, pero en realidad es
una opción para todas las personas de cualquier ámbito (urbano o rural) y para desarrollar cualquier
tipo de actividad económica (primaria, secundaria o terciaria). La economía social tiene presencia
en todos los sectores de la economía y es para todas las personas que se
identifican con los principios, valores y fines de este enfoque de
desarrollo socioeconómico.
En nuestro país, contamos con el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), que es un
órgano desconcentrado de la Secretaría de Bienestar. Tiene como objeto instrumentar las políticas
públicas de fomento y desarrollo del sector social de la economía, con el fin de fortalecer y
consolidar al Sector como uno de los pilares de desarrollo económico y social del país, a través de
la participación, capacitación, investigación, difusión y apoyo a proyectos productivos del Sector. 1
Ser un Instituto que contribuya a que México sea un país más incluyente al colaborar
activamente con un sector social de la economía consolidado, basado en relaciones
VISIÓN de solidaridad, cooperación y reciprocidad, que impulse una mayor articulación
social y el aprovechamiento de las oportunidades de desarrollo de carácter
territorial, sectorial, laboral, de ingreso y bienestar social.
Otra característica central es la gestión autónoma, democrática y transparente por parte de todos
los miembros, gestión que no está ligada directamente al capital o a las aportaciones financieras de
cada socio, sino al bienestar común; a diferencia de otro tipo de empresas en las que las decisiones
las toma el dueño o quienes poseen la mayor cantidad de acciones en la misma, buscando
principalmente beneficiar a los aportantes de capital.
• Propiedad colectiva
• Democracia para la toma de decisiones
• Distribución equitativa de beneficios entre sus integrantes y
• Compromiso social en favor de la comunidad y el medio ambiente
Para que estas empresas funcionen como tales, existen una serie de principios y valores que rigen
la forma en que se desarrollan dichas iniciativas, por mencionar algunos están: membresía
voluntaria y abierta, control democrático de los miembros, educación, formación e información,
entre otros.
El Sector Social de la Economía es aquel que agrupa a las diferentes formas de economía social que
podemos encontrar en México. Éste es referido en el párrafo octavo del artículo 25 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos “Al desarrollo económico nacional
concurrirán, con responsabilidad social, el sector público, el sector social y el sector privado”. Por su
parte la Ley de la Economía Social y Solidaria (LESS) se refiere al sector social de la economía como
uno de los pilares de la economía del país.
Dicho sector está conformado por los Organismos del Sector Social de la Economía (OSSE), señalados
en la LESS son: los ejidos, comunidades, organizaciones de trabajadores, sociedades cooperativas,
empresas que pertenezcan en su mayoritaria o exclusivamente a los trabajadores y en general todas
las formas de organización social para la producción, distribución y consumo de bienes y servicios
socialmente necesarios.
Los OSSE deberán observar los fines, principios, valores y prácticas enunciados en la LESS.
a. Que la toma de decisiones es democrática y no está ligada al capital aportado por los socios,
asociados, o integrantes.
b. Que la propiedad de los medios de producción es social o paritaria.
c. Que los excedentes o beneficios generados sean destinados a alguno de los siguientes
rubros:
i. A la prestación de servicios de carácter social;
ii. Al crecimiento de sus reservas y fondos; o
iii. A la retribución de los servicios aportados o del trabajo prestado por sus socios,
asociados o integrantes. La distribución de estos excedentes o beneficios NO debe
estar asociada a las aportaciones en capital que, en su caso, se hubiesen realizado.
Como sabemos, el objetivo principal de estas empresas no es el de ganar dinero para acumular
riqueza -como lo es para la mayoría de las empresas convencionales, sino que su objetivo es generar
beneficios sociales para los miembros, sus familias y las comunidades en las que se desarrollan,
como, por ejemplo: tener siempre agua limpia en casa, comer alimentos sanos y abundantes, tener
un trabajo digno y bien pagado, vivir en casas bien construidas, etcétera.
Para profundizar sobre qué es una empresa de economía social y cómo se diferencia de las demás
empresas y organizaciones, revisa el caso del Grupo de Cooperativas Yomol A´tel, el cual se
encuentra en la Selva Norte de Chiapas y está conformado por alrededor de 350 familias indígenas
tzeltales.
Video caso Yomol A´tel (parte 1).mp4 Video caso Yomol A´tel (parte 2).mp4
La historia de Yomol A´tel ilustra cómo son y cómo pueden funcionar en general las empresas de
Economía Social y Solidaria en el medio rural. Sin embargo, esto no significa que la ESS se ubique
solamente en el campo, ya que también existen muchas iniciativas que se desarrollan bajo este
enfoque en el medio urbano.
Para ejemplificar el caso de una empresa de economía social que desarrolla sus actividades en el
medio urbano, revisa el video de la Cooperativa Alux de México Gestores Ambientales, integrada
por un grupo biólogos que se unieron ante la necesidad del autoempleo.
Una de las figuras más representativas de la ESS en todo el mundo es la cooperativa, y en México
son ejemplo tanto en el medio rural como en el urbano, desarrollando actividades de manera
exitosa en cualquier sector de la economía.
Considerando que el sector de ahorro y crédito popular en México está integrado por los tres tipos
de entidades que se mencionan el video (Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo SOCAP,
Sociedades Financieras Populares SOFIPO y Sociedades Financieras Populares y las Sociedades
Financieras Comunitarias, SOFINCO) y con base en información de la CONDUSEF, las Cooperativas
de Ahorro y Préstamo autorizadas y supervisadas representan el 78.6% de este sector.
Los siguientes datos pueden dar una idea de la relevancia de las Sociedades Cooperativas de Ahorro
y Préstamo en nuestro país:
Si consideramos a las SOCAP autorizadas, en proceso de autorización y a las de nivel básico podemos
observar que cuentan con alrededor de 8.5 millones de socios, que sus activos
representan $210,720,303,335 administrados por 655 cooperativas con presencia en toda la
República Mexicana.
Las SOCAP´s se han convertido en una alternativa muy demandada, ya que no sólo ofrecen servicios
como ahorro, inversión y créditos a la población en general, sino que además se encuentran
ubicadas principalmente en localidades alejadas de las zonas urbanas o localidades medianas y
pequeñas que no son atendidas por la banca tradicional. Algunas de ellas ya cuentan con
aplicaciones digitales, tarjetas de crédito, pago de remesas y también brindan el servicio de
corresponsalía, lo que multiplica sus ventanillas donde se pueden realizar operaciones de pago y/o
de depósito (tiendas de conveniencia, farmacias, entre otros) para facilitar las operaciones a sus
usuarios.
Economía Verde: El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) define como
Economía Verde aquella que resulta del "mejoramiento del bienestar humano e igualdad social,
mientras que se reduce significativamente los riesgos medioambientales y la escasez ecológica". De
tal manera, que una Economía Verde comprende dentro de sí los aspectos económicos,
sociopolíticos y medioambientales del desarrollo. Por lo que se puede decir que es aquella que
produce bajas emisiones de carbono, usa los recursos eficientemente y es socialmente incluyente.
Economía con enfoque de género: La economía con enfoque de género –también llamada economía
de los cuidados– pone el énfasis en reivindicar una vida que merezca la pena ser vivida, entendiendo
como tal una vida sostenible, en la que sea factible compatibilizar trabajo, vida y tiempo libre. Para
ello, es importante entender por trabajo no sólo el empleo (la actividad productiva que se
intercambia en el mercado por dinero), sino también todas aquellas actividades que tienen que ver
con la reproducción de la vida y que permiten el sostenimiento de las sociedades (por ejemplo, la
crianza o el cuidado de las personas mayores). Dichas actividades son ejercidas mayoritariamente
por mujeres de manera no remunerada ni valorada por la sociedad. En este marco, la economía con
enfoque de género afirma que, para lograr sociedades equitativas y sostenibles, es fundamental
poner en valor todo este trabajo, no única ni principalmente a través de su monetarización, sino del
reconocimiento social y del reparto justo entre hombres y mujeres.
Un sistema económico que no entiende que aquello que lo sustenta –la naturaleza y las personas–
tiene límites, está menoscabando su futuro y poniendo en riesgo la existencia humana en el planeta.
Frente a ello, poner a las personas y al entorno en el centro del sistema económico es la propuesta
de la economía social y solidaria, de la economía con enfoque de género y de la economía verde o
ecológica, entre otras corrientes de la economía alternativa.
En ese sentido, la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) representan una renovación del compromiso mundial no solo para acabar con la pobreza y el
hambre, sino también para lograr la protección social universal, reducir las desigualdades y alcanzar
la sostenibilidad medioambiental, objetivos que requieren cambios fundamentales en la forma en
que funcionan nuestras economías. En la Agenda 2030 se reconoce que es necesario un enfoque
holístico y que seguir haciendo todo como hasta ahora no es una opción. Si queremos hacer
realidad la visión transformadora de la Agenda 2030, es crucial examinar estrategias de desarrollo
alternativas y modelos económicos emergentes que puedan optimizarse en aras de la sostenibilidad
y la inclusión.
La ESS puede desempeñar un papel clave en la realización de la Agenda 2030 y los ODS mediante la
promoción de un desarrollo inclusivo y sostenible a través de innovaciones y prácticas, tanto sociales
como institucionales y tecnológicas concretas. Los vínculos entre la ESS y los ODS, ponen de relieve
su potencial como modelo alternativo de desarrollo que puede transformar las bases estructurales
sobre las que se asienta el desarrollo excluyente e insostenible.
Revisa el siguiente video e identifica las relaciones que existen entre la ESS y los ODS.
Es primordial que los nuevos emprendimientos de economía social, así como los organismos de ESS
existentes, se orienten hacia uno o más ODS para lograr sus propios fines, sumándose
estratégicamente a los esfuerzos de toda una comunidad internacional que busca mayor justicia
social y ambiental en los modelos de desarrollo actualmente implementados.
Sitios de interés:
Instituto Nacional de la Economía Social. (2021). Sistema Nacional de Capacitación y Asistencia
Técnica Especializada. [18 de abril de 2022], de INAES Sitio web: https://sinca.gob.mx/
Instituto Nacional de la Economía Social. (2020). Repositorio de infografías. [18 de abril de 2022],
de INAES Sitio web: https://www.gob.mx/inaes/galerias/infografias-inaes
Naciones Unidas. (2015). Objetivos de Desarrollo Sostenible. [18 de abril de 2022], de Naciones
Unidas Sitio web: https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-
adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-
sostenible/#:~:text=Adem%C3%A1s%20de%20poner%20fin%20a,el%20crecimiento%20econ%C3%
B3mico%20sostenido%3B%20adoptar
Bibliografía recomendada:
https://www.condusef.gob.mx/documentos/scap/302246_ahorro_y_credito_popular_-
2018.pdf
Bibliografía
Coraggio, J.L. (2011). Economía social y solidaria: el trabajo antes que el capital. Quito, Ecuador:
Abya-Yala.
Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros. (2022).
Sector de Ahorro y Crédito Popular. Recuperado el 20 de abril de 2022, de CONDUSEF Sitio
web: https://www.condusef.gob.mx/?p=sacp
Fideicomiso Fondo de Supervisión Auxiliar de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y de
Protección a sus Ahorradores. (2021). Boletín informativo. Recuperado el 20 de abril de 2022, de
FOCOOP Sitio web: https://focoop.com.mx/WebSite16/WebForms/Boletin.aspx
Instituto Nacional de la Economía Social. (2022). ¿Qué hacemos? Recuperado el 18 de abril de 2022,
de INAES Sitio web: https://www.gob.mx/inaes/que-hacemos
Instituto Nacional de la Economía Social. (2019). Ley de la Economía Social y Solidaria. Recuperado
el 18 de abril 18 de 2022, de INAES Sitio web: https://www.gob.mx/inaes/documentos/ley-de-la-
economia-social-y-solidaria-
36064#:~:text=La%20Ley%20tiene%20como%20objeto,sistema%20eficaz%20que%20contribuya%
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Novillo, E. (2016). La economía social y solidaria: una economía para las personas. Recuperado el 18
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economia-para-las-personas/
Sitio de recursos de la economía social y solidaria. (2020). Economía Solidaria y Objetivos de
Desarrollo Sustentable. Recuperado el 18 de abril de 2022, de socioeco.org Sitio
web: https://www.socioeco.org/page12_es.html