República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Unidad Educativa Privada “Fermín Toro”
El Tigre, Edo – Anzoátegui.
Describir la Aplicación de la Dinámica en el campo de la
Física Mecánica a través del Sistema Solar
Profesor: Alexis Salazar Realizado por: Sección 9º D
El Tigre, 16 de Mayo de 2024
Introducción
Los antiguos pensadores griegos creían que la velocidad y la constancia del movimiento en
la línea recta de un cuerpo (fenómeno descripto años más tarde como movimiento rectilíneo
uniforme o MRU) estaban proporcionalmente relacionadas con una fuerza constante. Por
extensión, se creía que la caída de un cuerpo pertenecía a esa categoría, por lo que se suponía que
caería más rápido el cuerpo que más pesara. Luego, Galileo Galilei entendió que la caída de los
cuerpos no podía ser un movimiento uniforme, y que desde una misma altura, dos cuerpos de
distinto peso tardan lo mismo en caer. Este contexto fue lo que posibilitó que algunos años
después, Isaac Newton estableciera las tres leyes fundamentales de la dinámica, que explicaban
las pautas fundamentales del comportamiento de los cuerpos.
Es así, como, los científicos actuales consideran que las leyes que formuló Newton dan
las respuestas correctas a la mayor parte de los problemas relativos a los cuerpos en movimiento,
pero existen excepciones. En particular, las ecuaciones para describir el movimiento no son
adecuadas cuando un cuerpo viaja a altas velocidades con respecto a la velocidad de la luz o
cuando los objetos son de tamaño extremadamente pequeños comparables a los tamaños de ellos.
El movimiento nos llama la atención. El movimiento en sí puede ser hermoso, haciendo
que nos maravillemos de las fuerzas necesarias para lograr un movimiento espectacular, como el
de un delfín saltando del agua, o una bóveda con pértiga, o el vuelo de un pájaro, o la órbita de un
satélite. El estudio del movimiento es cinemática, pero la cinemática solo describe la forma en
que se mueven los objetos: su velocidad y su aceleración. La dinámica considera las fuerzas que
afectan el movimiento de los objetos y sistemas en movimiento. Las leyes del movimiento de
Newton son la base de la dinámica. Estas leyes proporcionan un ejemplo de la amplitud y
simplicidad de los principios bajo los cuales funciona la naturaleza. También son leyes
universales en cuanto se aplican a situaciones similares tanto en la Tierra como en el espacio.
Es por eso que la dinámica representa a la rama de la física que describe la evolución en
el tiempo de un sistema físico en relación con los motivos o causas que provocan los cambios de
estado físico o estado de movimiento. El objetivo de la dinámica es describir los factores capaces
de producir alteraciones de un sistema físico, cuantificarlos y plantear ecuaciones de movimiento
o ecuaciones de evolución para dicho sistema de operación. El estudio de la dinámica es
prominente en los sistemas mecánicos; pero también en la termodinámica y electrodinámica.
En este trabajo de investigación se describen los aspectos principales de la dinámica en el
el sistema solar, ya que es un conjunto de planetas, satélites, asteroides y cometas que se mueven
en torno a una estrella central, el Sol. El movimiento de estos cuerpos celestes está regido por las
leyes de Newton, que son fundamentales para entender cómo funciona el universo. Estas leyes
establecen que un objeto en reposo permanecerá en reposo y un objeto en movimiento continuará
moviéndose a una velocidad constante en línea recta, a menos que una fuerza neta actúe sobre él.
El objetivo principal de esta investigación es describir a través de las leyes de Newton,
específicamente de como la dinámica estudia el movimiento de los objetos y las fuerzas que
intervienen en él. A continuación se ampliara la información sobre el efecto de la dinámica en el
sistema solar, mediante los estudios de la física solar, la física interplanetaria y la física
planetaria, todas ellas frecuentemente englobadas en el ambiguo y más extenso término de
“ciencias del espacio”.
Desarrollo
La física
La física es una de las disciplinas académicas más antiguas, cuyas raíces se remontan a
los inicios de la civilización, cuando el hombre empezó a tratar de entender las fuerzas que regían
el mundo a su alrededor. Se trata de una disciplina tanto teórica como experimental que pone en
práctica de hipótesis, y se adhiere al modelo de comprobación y legitimación impulsado por
el método científico. Es una de las ciencias fundamentales o centrales que existen, y dentro de su
campo de estudio convergen a menudo la química, la biología y la electrónica, entre otras.
La física se ocupa de las leyes fundamentales del universo, es decir, de entender y describir
la mecánica con que el universo opera. Estas leyes se describen mediante cuatro interacciones
fundamentales:
• Gravedad. La fuerza de atracción existente entre dos o más cuerpos masivos (que tienen
masa). Cuanto más masivos son los cuerpos, más intensa es la fuerza y más alcance tiene
su efecto.
• Electromagnetismo. La fuerza de atracción o repulsión que se manifiesta entre partículas
cargadas eléctricamente.
• Fuerzas nucleares débiles. También llamada interacción débil, es una fuerza que existe
entre partículas fundamentales, es de muy corto alcance y es la responsable de los
decaimientos atómicos y de la radiactividad.
• Fuerzas nucleares fuertes. Es una fuerza de atracción que mantiene unidos a
los neutrones y los protones en el núcleo del átomo, venciendo la repulsión
electromagnética entre estos últimos (cargados positivamente).
La dinámica
La dinámica es una rama de la mecánica que estudia las causas de los cambios en el
movimiento mecánico. Esta ciencia estudia la relación entre las fuerzas que actúan sobre los
objetos y los efectos que producirán sobre el movimiento que resulte de su acción. En la
mecánica clásica, estas causas son fuerzas. En la dinámica también intervienen conceptos tales
como masa, impulso, momento angular, energía. La dinámica basada en las leyes de Newton se
llama dinámica clásica. La dinámica clásica describe el movimiento de los cuerpos con
velocidades que van desde fracciones de milímetros por segundo hasta kilómetros por segundo.
La dinámica clásica se basa en las tres leyes fundamentales de Isaac Newton que explica los
efectos que se producirán sobre un cuerpo y los efectos de las fuerzas que se aplican sobre el
mismo:
Las leyes de Newton
Las leyes de Newton son tres principios que sirven para describir el movimiento de los
cuerpos, basados en un sistema de referencias inerciales (fuerzas reales con velocidad constante).
Las tres leyes de Newton son:
• Primera ley o ley de la inercia. Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o de
movimiento rectilíneo uniforme a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas
impresas sobre él. Por ende, un objeto que se desplaza o que está en reposo no puede
alterar dicho estado, a menos que se le aplique algún tipo de fuerza. Según este
principio, el movimiento involucra magnitudes que son vectoriales (dotadas de dirección
y sentido). Es posible calcular la aceleración a partir de la velocidad inicial y la final.
Además, propone que los cuerpos en movimiento tienden siempre al desplazamiento en
una trayectoria recta y uniforme. (ver anexo 1)
Un perfecto ejemplo de la ley de inercia lo constituye un lanzador de pesos en las
olimpíadas. El atleta toma impulso moviéndose en círculos, haciendo girar el peso atado
con una cuerda sobre su propio eje (movimiento circular), hasta que alcanza la
aceleración necesaria para liberarlo y verlo volar en línea recta (movimiento rectilíneo
uniforme).
Ese movimiento rectilíneo continúa hasta que la gravedad va curvando su
trayectoria. Al mismo tiempo, el roce del objeto con el aire disminuye su velocidad
(aceleración negativa) hasta hacerlo caer.
• Segunda ley o ley fundamental de la dinámica.
En esta ley Newton define el concepto de fuerza (representado con F), expresando
que: “El cambio de un movimiento es directamente proporcional a la fuerza impresa en él
y tiene lugar según la línea recta a lo largo de la cual aquella fuerza se imprime”. (ver
anexo 2)
Esto quiere decir que la aceleración de un objeto en movimiento responde siempre
a la cantidad de fuerza que se le aplique en un momento dado, para modificar su
trayectoria o velocidad. De estas consideraciones nace la ecuación fundamental de la
dinámica para objetos de masa constante:
Fuerza resultante (F resultante) = masa (m) x aceleración (a)
Una fuerza neta actúa sobre un cuerpo de masa constante y le proporciona una
aceleración determinada. En los casos en que la masa no sea constante, la fórmula se
enfocará más bien en la cantidad de movimiento (p), según la fórmula siguiente:
Cantidad de movimiento (p) = masa (m) x velocidad (v). Por ende: Fneta = d (m.v) /
dt.
Así se puede relacionar la fuerza con la aceleración y la masa, sin importar si ésta
última es variable o no. Para ejemplificar esta segunda ley, el caso de la caída libre es
idóneo: si dejamos caer una pelota de tenis desde un edificio, la aceleración que
experimente irá en aumento a medida que el tiempo transcurra, ya que sobre ella estará
actuando la fuerza de gravedad. Así, su velocidad inicial será cero, pero sobre ella se
aplicará una fuerza constante en línea recta, hacia abajo.
• Tercera ley o principio de acción y reacción. Según la tercera ley de Newton, “A toda
acción le corresponde una reacción igual pero en sentido contrario: lo que quiere decir
que las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en sentido
opuesto”. (Ver anexo 3)
De esta manera, siempre que se ejerce una fuerza sobre un objeto, éste ejerce una
fuerza semejante en dirección contraria y de igual intensidad, por lo que si dos objetos (1
y 2) interactúan, la fuerza ejercida por uno sobre el otro será igual en magnitud a la
ejercida por el otro sobre el primero, pero de signo opuesto. Es decir: F1-2 = -F2-1. A la
primera fuerza se le conocerá como “acción” y a la segunda fuerza como “reacción”.
Para demostrar esta tercera ley alcanza con observar lo que ocurre cuando dos
personas de peso similar van corriendo en direcciones opuestas y chocan: ambas recibirán
la fuerza del otro y saldrán despedidos en sentido opuesto. Lo mismo ocurre al rebotar
una pelota en la pared y sale despedida en dirección contraria, con una fuerza semejante a
la que proyectamos al arrojarla.
Estas leyes que relacionan la fuerza, la velocidad y el movimiento de los cuerpos son la
base de la mecánica clásica y la física. Fueron postuladas por el físico y matemático inglés Isaac
Newton, en 1687. En resumen:
• El principio de inercia. Indica que cuando un cuerpo está en reposo, o describe un
movimiento de las características de MRU, las fuerzas que se aplican sobre él tiene una
resultante nula. Hay que tener mucho cuidado en este caso, ya que influyen, por ejemplo,
la fuerza de rozamiento. Cuando las fuerzas se equilibren realmente podrá darse el MRU.
La fuerza es igual a la masa por la aceleración. Esta es la fórmula fundamental de
la dinámica, y llega a partir de suponer un cuerpo en reposo sobre una superficie
horizontal, que es sujeto a una fuerza paralela a esa superficie, pudiéndose prescindir del
rozamiento: veremos que el cuerpo se pone en movimiento a una aceleración constante. Si
se le aplica otra fuerza de mayor intensidad, la aceleración variará proporcionalmente. De
este modo se llega a esa fórmula, y se puede establecer la unidad internacional de fuerza,
el Newton (N), definida como la fuerza que impulsa a una masa de un kilogramo con una
aceleración de un metro por segundo al cuadrado.
• Ley de acción y reacción. Siempre que un cuerpo ejerza una fuerza sobre otro, este
segundo ejerce una contraria de igual intensidad y dirección pero sentido contrario sobre
el primero. El primer ejemplo es el de un cuerpo que pese sobre una superficie, que
recibirá de esa la acción de una fuerza que opone a la de atracción que la tierra ejerce
sobre él.
Relación de la dinámica con el sistema solar
Las leyes mencionadas anteriormente son las leyes fundamentales de la dinámica, que
aplican específicamente sobre el movimiento rectilíneo uniforme. Sin embargo, también existe
una dinámica del movimiento circular, que sucede cuando se puede mantener la fuerza que se
aplica sobre un cuerpo constantemente en módulo, perpendicular a la dirección del movimiento.
Esto se produce, por ejemplo, en el caso de la fuerza de atracción constante del Sol sobre un
planeta, lo que evita que este ejerza un movimiento rectilíneo en vez de la órbita.
Isaac Newton también estudió el movimiento de los planetas alrededor del Sol, pero
consideró la fuerza de gravedad, y concluyó que ésta es responsable de que los cuerpos del
Universo se muevan tal y como Kepler lo postuló. La Ley de Gravitación Universal, propuesta
por Newton, establece que dos cuerpos se atraen entre sí debido a una fuerza directamente
proporcional al producto de las masas de ambos, e inversamente proporcional al cuadrado de la
distancia que los separa.
El sistema solar es un conjunto de planetas, satélites, asteroides y cometas que se
mueven en torno a una estrella central, el Sol. El movimiento de estos cuerpos celestes está
regido por las leyes de Newton, que son fundamentales para entender cómo funciona el universo.
Estas leyes establecen que un objeto en reposo permanecerá en reposo y un objeto en movimiento
continuará moviéndose a una velocidad constante en línea recta, a menos que una fuerza neta
actúe sobre él. (Ver anexo 4)
Las leyes de Newton también explican cómo los planetas se mantienen en órbita alrededor
del Sol. El primer principio de Newton establece que un objeto en movimiento continuará
moviéndose en línea recta a menos que una fuerza neta actúe sobre él. En el caso de los planetas,
la fuerza neta es la gravedad, que los atrae hacia el Sol. Sin embargo, debido a la velocidad a la
que se mueven, los planetas no caen hacia el Sol, sino que siguen una órbita elíptica alrededor de
él.
Isaac Newton, uno de los científicos más importantes de la historia, formuló tres leyes
fundamentales que explican el movimiento de los objetos en el universo. Estas leyes son
aplicables a cualquier objeto, desde una pelota que rueda por el suelo hasta los planetas que
orbitan alrededor del sol. En el sistema solar, las leyes de Newton son esenciales para entender
cómo se mueven los planetas y cómo interactúan entre sí. A continuación, se explicará cómo
intervienen estas leyes en el sistema solar.
• Primera ley de Newton: Ley de inercia
La primera ley de Newton establece que un objeto en reposo permanecerá en reposo y un
objeto en movimiento continuará moviéndose en línea recta y a velocidad constante, a menos que
una fuerza externa actúe sobre él. En el sistema solar, esta ley se aplica a los planetas que se
mueven en órbita alrededor del sol. Si no fuera por la fuerza gravitatoria del sol, los planetas
continuarían moviéndose en línea recta a velocidad constante en el espacio. Sin embargo, la
fuerza gravitatoria del sol actúa sobre ellos y los mantiene en órbita.
• Segunda ley de Newton: Ley de la fuerza
La segunda ley de Newton establece que la fuerza aplicada a un objeto es igual a su masa
multiplicada por su aceleración. Esta ley es importante en el sistema solar porque explica cómo
los planetas se mueven a través del espacio. La fuerza gravitatoria entre dos objetos depende de
su masa y de la distancia que los separa. En el caso del sistema solar, la fuerza gravitatoria del sol
es la que mantiene a los planetas en órbita. La masa de los planetas determina la fuerza necesaria
para mantenerlos en órbita y la distancia entre ellos y el sol determina la intensidad de la fuerza
gravitatoria.
• Tercera ley de Newton: Ley de acción y reacción
La tercera ley de Newton establece que por cada acción hay una reacción igual y opuesta.
En el sistema solar, esta ley se aplica a la interacción entre los planetas. Cuando dos planetas se
atraen gravitatoriamente, la fuerza que ejerce uno sobre el otro es igual y opuesta a la fuerza que
el otro ejerce sobre él. Esta interacción es lo que mantiene a los planetas en sus órbitas y permite
que se muevan alrededor del sol.
La Segunda Ley de Newton y su aplicación en la dinámica del sistema solar
La Segunda Ley de Newton, también conocida como la Ley de Fuerza, establece que la
fuerza que actúa sobre un objeto es igual a su masa multiplicada por su aceleración. Esta ley es
fundamental para entender cómo se mueven los objetos en el espacio, incluyendo los planetas en
el sistema solar. En términos simples, la ley de Newton establece que cuanto más grande es un
objeto, más fuerza se necesita para moverlo. En el caso de los planetas, la fuerza que los
mantiene en su órbita alrededor del sol es la fuerza gravitatoria. Esta fuerza depende de la masa
del planeta y de la distancia al sol.
Para entender cómo funciona la Segunda Ley de Newton en el sistema solar, podemos
considerar el ejemplo de la Tierra y la Luna. La Luna está en órbita alrededor de la Tierra debido
a la fuerza gravitatoria entre ambos cuerpos (ver anexo 5). La fuerza que mantiene a la Luna en
su órbita es la misma fuerza que hace que la Tierra se mueva alrededor del sol. La dinámica es la
parte de la física que estudia la relación existente entre las fuerzas que actúan sobre un cuerpo y
los efectos que se producirán sobre el movimiento de ese cuerpo.
Los antiguos pensadores griegos creían que la velocidad y la constancia del movimiento
en la línea recta de un cuerpo (fenómeno descripto años más tarde como movimiento rectilíneo
uniforme o MRU) estaban proporcionalmente relacionadas con una fuerza constante. Por
extensión, se creía que la caída de un cuerpo pertenecía a esa categoría, por lo que se suponía
que caería más rápido el cuerpo que más pesara. Luego, Galileo Galilei entendió que la caída de
los cuerpos no podía ser un movimiento uniforme, y que desde una misma altura, dos cuerpos de
distinto peso tardan lo mismo en caer. Este contexto fue lo que posibilitó que algunos años
después, Isaac Newton estableciera las tres leyes fundamentales de la dinámica, que explicaban
las pautas fundamentales del comportamiento de los cuerpos.
La Segunda Ley de Newton nos dice que la fuerza gravitatoria entre dos objetos es
directamente proporcional a la masa de los objetos y inversamente proporcional al cuadrado de la
distancia entre ellos. Esto significa que cuanto mayor sea la masa de un objeto, más fuerte será la
fuerza gravitatoria que ejerce sobre otros objetos. Además, cuanto mayor sea la distancia entre
dos objetos, menor será la fuerza gravitatoria entre ellos. En el sistema solar, la fuerza
gravitatoria entre los planetas y el sol es lo que mantiene a los planetas en su órbita. La masa de
los planetas y la distancia al sol determinan la fuerza gravitatoria que actúa sobre ellos. La
Segunda Ley de Newton nos permite calcular la fuerza necesaria para mantener a los planetas en
su órbita y predecir su movimiento en el futuro.
Estas leyes son importantes para entender cómo funciona el sistema solar. Los planetas se
mueven alrededor del sol debido a la fuerza gravitatoria que ejerce el sol sobre ellos. La masa de
los planetas y su velocidad determinan la fuerza necesaria para mantenerlos en su órbita.
Cómo está formado el Sistema Solar
Principalmente, está compuesto por el Sol y los elementos que lo orbitan. Ubicado en un
brazo exterior de la Vía Láctea, alberga mucho más que a la Tierra y que a
otros planetas conocidos. El Sol, la estrella principal de este entramado espacial (ver anexo 6),
está en el centro de la organización de los elementos, tiene forma elíptica (ovalada), y es el objeto
espacial más grande del sistema: representa 99% de la masa total. Es precisamente su gran
tamaño lo que hace que el Sol genere una tremenda atracción gravitacional sobre los otros
elementos del sistema, haciéndolos orbitar alrededor de él.
Planetas que conforman el Sistema Solar
Este complejo entramado espacial está formado por 8 planetas: Mercurio, Venus, Marte,
Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, y por supuesto la Tierra (ver anexo 5). No obstante, también
está compuesto por satélites naturales que orbitan alrededor del Sol y que rodean a sus propios
planetas. El más conocido es la Luna, que hace su recorrido alrededor de la Tierra.
También existen los llamados planetas enanos, como Plutón, que se encuentra en la región
del sistema solar conocido como Cinturón de Kuiper, más allá de la órbita de Neptuno. Fuera de
Plutón, la región de Kuiper también alberga los planetas enanos Makemake y Haumea. Otros dos
planetas enanos, Eris y Ceres, completan la lista.
Una manzana tiene masa y cae atraída por la tierra con una aceleración de 9,8 m/s². Esto
quiere decir que cada segundo su velocidad aumenta en 9,8 m/s en su caída, y esto es así
suponiendo que no haya rozamiento con el aire. Los objetos tienen masa y se atraen entre sí. Pero
esta aceleración no es la misma en todos los planetas ya que cada planeta tiene una masa distinta.
Entonces… ¿Cúal es la gravedad en cada planeta del Sistema Solar?
La gravedad depende de la masa y no del tamaño del planeta, es decir si un planeta es
muy grande como por ejemplo Saturno pero es muy gaseoso entonces su gravedad no será
especialmente grande, en este caso su gravedad es de 10,44 m/s² ¡Muy parecida a la gravedad de
la Tierra 9,8 m/s²!
El sistema solar se puede explicar con gran aproximación mediante la mecánica clásica,
usando las leyes de movimiento y gravitación universal de Newton. Solo algunas pequeñas
desviaciones en el perihelio de Mercurio, que fueron descubiertas tardíamente, no podían ser
explicadas por su teoría. La solución al problema del perihelio fue dada por el modelo teórico de
Einstein y comprobada por los científicos Sir Frank Watson Dyson, Arthur Eddington y C.
Davidson en 1919.
A través del análisis de conceptos clave como la fuerza, la masa, la aceleración y las leyes
fundamentales de la dinámica, exploramos cómo el mundo que nos rodea se comporta en
términos de movimiento y cómo estas leyes rigen una amplia gama de aplicaciones prácticas en
campos que van desde la ingeniería y la astronomía hasta la biomecánica y la tecnología
moderna. En esta exploración, desentrañaremos los secretos del movimiento y descubriremos
cómo la dinámica en física desempeña un papel esencial en nuestra comprensión del universo y
en el diseño de sistemas y tecnologías innovadoras.
La dinámica busca comprender por qué los objetos se mueven de la manera en que lo
hacen y cómo cambian su velocidad y dirección en respuesta a las fuerzas que actúan sobre ellos.
La dinámica también se aplica en la astronomía para comprender el movimiento de los planetas,
estrellas y galaxias, así como para predecir eventos astronómicos.
La gravedad del sistema solar
La gravedad es una fuerza fundamental en el universo que determina la interacción entre
los objetos celestes. En el caso del sistema solar, la gravedad desempeña un papel crucial en la
estabilidad y el movimiento de los planetas, lunas, asteroides y cometas que lo conforman.
La gravedad del sistema solar es una fuerza atractiva que actúa entre todos los cuerpos
celestes debido a su masa. Cuanto mayor es la masa de un objeto, mayor es su fuerza gravitatoria.
Por lo tanto, el Sol, que es la estrella central del sistema solar y tiene una masa enorme, ejerce
una gravedad significativa sobre todos los demás objetos en el sistema.
Esta fuerza gravitatoria es lo que mantiene a los planetas en órbita alrededor del Sol. Cada
planeta tiene una masa y una velocidad orbital específicas, lo que determina la fuerza de
gravedad que experimenta. A medida que los planetas se mueven alrededor del Sol, la gravedad
los mantiene en una trayectoria elíptica estable.
Además de mantener a los planetas en órbita, la gravedad del sistema solar también
influye en otros fenómenos astronómicos. Por ejemplo, la gravedad de la Luna es la responsable
de las mareas en la Tierra. La interacción gravitatoria entre la Tierra y la Luna causa que el agua
de los océanos se eleve y se retire en un ciclo diario.
El sistema solar, compuesto por el Sol, los planetas, sus satélites y otros cuerpos celestes,
es el resultado de un proceso de formación que ha sido estudiado durante siglos por científicos y
astrónomos. Uno de los factores clave en esta formación es la fuerza de la gravedad.
La gravedad es una fuerza fundamental que existe en el universo y que atrae a los objetos
con masa hacia su centro. En el caso del sistema solar, la gravedad del Sol es la fuerza dominante
que ha permitido la formación de los planetas y otros cuerpos celestes a su alrededor.
La gravedad es una fuerza fundamental que desempeña un papel crucial en la formación y
mantenimiento de las órbitas de los planetas en nuestro sistema solar. Esta fuerza invisible pero
poderosa mantiene a los planetas en movimiento alrededor del Sol, creando un delicado
equilibrio que permite la vida en la Tierra.
La gravedad es una fuerza de atracción mutua entre dos objetos y depende de la masa de
los objetos y la distancia entre ellos. En el caso de los planetas, la masa del Sol es tan grande que
su gravedad es capaz de mantener a los planetas en órbita a su alrededor. A medida que un
planeta se mueve en su órbita, la gravedad del Sol lo tira hacia adentro, mientras que la inercia
del planeta lo empuja hacia afuera. Estas fuerzas opuestas crean una órbita elíptica estable.
La gravedad también influye en la forma y la duración de las órbitas de los planetas. Por
ejemplo, la gravedad de la Luna tiene un efecto significativo en la órbita de la Tierra. A medida
que la Luna orbita alrededor de la Tierra, su gravedad tira de la Tierra ligeramente hacia arriba y
hacia abajo, lo que resulta en las mareas. Este fenómeno demuestra cómo la gravedad puede
afectar incluso a objetos de menor masa.
Además de mantener a los planetas en órbita, la gravedad también desempeña un papel en
la formación de sistemas planetarios. Durante la formación de un sistema solar, la gravedad
permite que el material en un disco protoplanetario se agrupe y colapse para formar planetas. Sin
la influencia de la gravedad, los planetas no podrían haberse formado y el sistema solar tal como
lo conocemos no existiría.
El movimiento de los planetas alrededor del Sol se debe fundamentalmente a la fuerza de
la gravedad. Mercurio, Venus, la Tierra o Júpiter son algunos ejemplos de planetas que giran en
torno al Sol. Cada uno cuenta con su propia órbita y características pero en todos los casos esta
está determinada por la ley de gravitación. En este apartado vamos a estudiar algunas propiedades
y magnitudes de la fuerza gravitatoria que son la causa última de tales órbitas. Haremos un
enfoque dinámico, es decir, basado en la propia fuerza.
La fuerza gravitatoria que ejerce el Sol sobre los planetas es una fuerza central dirigida
siempre hacia el propio Sol y cuyo valor es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia
entre este y el planeta. Esto se cumple tanto si la órbita es circular como si la órbita es elíptica.
Conclusiones
• La física se ocupa de las leyes fundamentales del universo, es decir, de entender y
describir la mecánica con que el universo opera.
• La dinámica es la ciencia que estudia la relación entre las fuerzas que actúan sobre los
objetos y los efectos que producirán sobre el movimiento que resulte de su acción.
• Las leyes de Newton son tres principios que sirven para describir el movimiento de los
cuerpos, basados en un sistema de referencias inerciales.
• Todo cuerpo persevera en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme a no
ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él.
• El sistema solar es un conjunto de planetas, satélites, asteroides y cometas que se
mueven en torno a una estrella central, el Sol.
• El movimiento de los cuerpos celestes del sistema solar está regido por las leyes de
Newton, que son fundamentales para entender cómo funciona el universo.
• La dinámica busca comprender por qué los objetos se mueven de la manera en que lo
hacen y cómo cambian su velocidad y dirección en respuesta a las fuerzas que actúan
sobre ellos.
Bibliografía
Giancoli, D. C. (2008). « Física: principios con aplicaciones.» Pearson.
Halliday, D., Resnick, R., & Krane, K. (2001). « Física, Volumen 1.» Wiley.
Serway, R. A., & Jewett, J. W. (2016). « Física para científicos e ingenieros con física
moderna.» Cengage Learning.
Tipler, P. A., & Mosca, G. (2007). « Física para científicos e ingenieros.» W. H. Freeman.
Young, H. D., & Freedman, R. A. (2012). « Física Universitaria con Física Moderna.» Pearson.
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
[Link]
Anexos
Anexo 1
Anexo 2
Anexo 3
Anexo 4
Anexo 5
Anexo 6