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Producción de Ñandú: Sistemas y Biología

Este documento describe la producción de ñandú, incluyendo definiciones, especies, características, sistemas de producción e instalaciones. Describe tres sistemas de producción (extensivo, semi-intensivo e intensivo) y los requisitos de las instalaciones para cada uno.

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Producción de Ñandú: Sistemas y Biología

Este documento describe la producción de ñandú, incluyendo definiciones, especies, características, sistemas de producción e instalaciones. Describe tres sistemas de producción (extensivo, semi-intensivo e intensivo) y los requisitos de las instalaciones para cada uno.

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Facultad de Ciencias Veterinarias

Universidad Nacional del Nordeste

Cátedra
Producciones No Tradicionales

Unidad Temática 5: Producción de Aves


Unidad 1: Criadero de Ñandú

Autor:
MSc. Méd. Vet. Javier Comolli
Facultad de Ciencias Veterinarias
Universidad Nacional del Nordeste

Unidad Temática 5: Producción de Aves

Unidad 1: Criadero de Ñandú

Tema 32:
Definición y Objetivos.
Es una producción no tradicional de ñandú para la cual se utiliza diferentes tipos
y sectores de instalaciones, se realiza un manejo racional en cuanto al ciclo de vida y de
alimentación, para la obtener productos y subproductos.
El objetivo de la producción es comercial, de repoblación y recreativo.

Situación actual de la Producción.


En nuestro país la explotación de Ñandú es una práctica que tuvo un crecimiento
importante a principios del 2000, contando con un número importante de criaderos
distribuidos en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco,
Formosa, Corrientes, San Luis y La Pampa. Con frigoríficos específicos para la faena de
esta especie en Entre Ríos y Buenos Aires. Los productores se agrupan en la Asociación
de Criadores de Ñandú de Argentina (ACRIÑA). La realidad actual está marcada por el
decrecimiento del ímpetu inicial y el cierre progresivo de muchos criaderos. La
principal causa fueron las trabas y falta de apoyo para lograr el tan preciado mercado
internacional, sumado a que no se pudo lograr la instalación del consumo de carne de
ñandú en el mercado local.

Especie a criar y reseña biológica.


Las Aves del Orden Ratites o Struthioniformes, corresponden a las grandes aves
corredoras de los distintos continentes del hemisferio sur. El más conocido, incluso por
su explotación comercial es el avestruz africano (Struthio camelus). Otros integrantes de
esta categoría son los casuarios (Casuarius sp.), kiwis (Apterix sp.) y el emu (Dromaius
novaehollandiae) de Oceanía y los ñandúes sudamericanos. Los representantes de
nuestro continente son el choique o ñandú petiso (Rhea pennata) y el ñandú común
(Rhea americana). La mayoría de los integrantes de este grupo son criados en granjas,
con fines comerciales, no solamente en sus países de origen, sino que varios países del
mundo.
Características generales
El ñandú común (Rhea americana), es un habitante típico de las praderas de
gran parte de América del Sur, que por su adaptación ha perdido la capacidad de volar y
por tanto, el desarrollo de los músculos del vuelo y su lugar de inserción (la quilla del
esternón). Es un animal con un gran desarrollo de sus patas, las que puede utilizar para
correr a velocidades de hasta 60 km/h. Poseen tres dedos con importantes uñas. Llegan a
medir 1,30 a 1,80 m y pesar 28 a 33 Kg. Su plumaje es gris ceniza característico con
zonas negras, más marcadas en los machos.
El ñandú es una especie de hábitos diurnos. Que llega a la madurez sexual a los
dos años. Su longevidad es de 15 años.
En la naturaleza sólo el 50% de las crías llega a los 30 días de vida y tan solo un
10% a los 6-8 meses. Área de acción: 7,5 km. por día alimentándose.
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Distribución
En Argentina existen dos especies de ñandú: el Ñandú Común (Rhea
americana), que se lo puede encontrar en el norte y centro del país hasta el Río Negro,
y el Ñandú Petiso, Choique o Suri (Rhea pennata), que habita las estepas alto andinas
y patagónicas.
Hábitos alimentarios
Es muy conocida la fama de que los hábitos alimenticios del ñandú son muy
variados, pero debemos decir que primordialmente es vegetariano, con predominio en el
consumo de leguminosas, en el caso de las crías o charabones o charitos, estos recurren
a insectos y otros tipos de animales para suplementar su alimentación de vegetales,
necesario por la gran exigencia alimenticia del crecimiento de estos animales.

Características reproductivas.
La reproducción es estacional, dándose en primavera y principios de
verano. Se da la poligamia con poliandria secuencial. Los machos luchan por sus
jerarquías y los que consiguen un territorio construyen en él su nido. En este período se
forman grupos de hasta 10 hembras que ponen en el nido sus huevos mientras el macho
aún no inició la incubación. Así, son los machos los que incuban y los que cuidan a los
charabones (pichones). La postura anual, se da entre Septiembre y Febrero. Luego de la
primera puesta las hembras del harén continúan poniendo huevos en el nido de un
macho durante 7 a 10 días después de que este comienza a incubar. Durante este período
las hembras se echan junto a él o encima para poner un huevo. Pasado este tiempo, las
hembras abandonan al macho incuba para formar un nuevo harén con otro macho en
celo.
Simultáneamente a las actividades de formación de harenes y cortejo, pero antes
de la cópula, los machos comienzan a construir sus nidos. Los lugares para su
construcción son suelos blandos y al reparo del viento. Construyen un hoyo en el suelo
de 90 a 100 cm de diámetro y de 15 a 30 cm de profundidad. Una vez excavado lo
recubren con paja, ramas, pasto seco y plumas desprendidas de su parche de incubación.
Incuban durante 37 a 40 días. En condiciones naturales o silvestres el porcentaje
promedio por nido es de 26 - 30 huevos. Estimándose entre 8 a 12 huevos por hembra
por postura.
La eclosión se da en forma coordinada por estimulación entre huevos. Los
charabones son precoces, eclosionan con plumón y en las primeras 24 a 48 horas ya
abandonan el nido y presentan una importante actividad. Los charabones son muy
dependientes del macho y permanecen varios meses con él. Un hecho curioso que se
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puede observar en la naturaleza es la adopción de charabones ajenos, perdidos, por los
machos que se encuentran cuidando charabones propios.

Tema 33:
Sistema de Producción, tipos e instalaciones.
Pueden ser Extensivos, Semi-intensivos e Intensivos, de los cuales los dos
últimos son los más difundidos en las producciones de nuestro país.
o En el sistema extensivo los animales se mantienen en potreros grandes,
alimentados a pastura implantada, complementada, en algunos casos, con una ración
sobre la base de grano molido o heno. La incubación es natural, por medio del macho,
en este caso, al completarse un nido (28 huevos, aproximadamente), se separan las
hembras junto con los otros machos a fin de que no perturben al macho a cargo del
nido. En este tipo de manejo debe tenerse en el plantel una proporción mayor de machos
(prácticamente igual al número de hembras), a fin de maximizar la puesta, fertilidad y
productividad. El macho también realiza la crianza de los charitos. El sistema extensivo
sirve como una diversificación de una producción de base, en nuestro país hay algunos
casos de producciones de bovinos y ovinos asociadas con producciones de ñandú.
o En el sistema intensivo, los animales juveniles y adultos se mantienen en
corrales (20x30 m a 20x40) delimitados por alambrado de 8 ó 9 hilos lisos, de 1.3 m de
altura. El piso debe tener preferentemente alguna cobertura vegetal (pastura natural). Se
pueden tener en estos corrales 1 ó 2 machos (dependiendo lo agresivos que sean) con 3
a 8 hembras, respectivamente. Los ñandúes se alimentan con alimento balanceado
peleteado colocado en comederos protegidos de la lluvia, preferentemente
complementado con forraje picado fresco alfalfa) o proveniente de fardos o rollos.
Deben existir bebederos o fuentes de las cuales obtengan agua potable en abundante
cantidad. Los huevos depositados se recogen diariamente de los corrales o potreros y se
incuban artificialmente. Los charitos producidos se mantienen en salas de cría o
Chariteras especiales hasta la edad de 3-4 meses, aproximadamente. Estas salas de cría
deben tener: (a) divisorios internos para agrupar charitos de tamaños semejantes; (b)
fuentes de calor (lámparas infrarrojas, estufas de cuarzo, pantallas de gas) en número y
disposición adecuada para que los pichones se agrupen cerca de ellas cuando lo
necesitan; (c) puertas que permitan a los pichones la libre salida (si no llueve o está frío)
y entrada permanente durante el día a un corral con pastura (8x4 m, aproximadamente
cada 30 pichones) delimitado con alambre gallinero de 0,90 m de alto; (d) comederos en
número y disposición adecuada (lejos de las fuentes de calor); (e) bebederos poco
profundos, en número y disposición adecuada (lejos de los comederos y de las fuentes
de calor).
o En el sistema semi-intensivo los ñandúes se mantienen en potreros grandes (1 a
2 ha). La principal fuente de alimento en este sistema es la pastura implantada en el lote
(se recomienda alfalfa o pasturas consociadas), complementada con alimento
balanceado. En este sistema los huevos se recogen diariamente y se incuban de manera
artificial. En este caso se puede tener una carga de 10 a 25 ñandúes (en relación
aproximada 1 macho: 4 hembras) por ha, dependiendo de la calidad de la pastura y del
clima.
o Sistema mixto de incubación y cría de pichones (adopción). Los huevos se
incuban artificialmente, pero los pichones se entregan de inmediato a un padre sustituto
que los adopta. Para ello debe permitirse que una cierta cantidad de machos incuben
naturalmente (ya cada uno puede cuidar bien de unos 30 pichones) y deben manejarse
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las nidadas de forma que eclosionen primero los huevos en los nidos. La proporción de
machos debe ser la descripta para el sistema natural de incubación.
Para la producción intensiva o semi-intensiva, las instalaciones necesarias son:
sala de incubación, galpón o sala de cría con criadoras, corrales o potreros de recría y
corrales o potreros de reproductores.
Ventajas y desventajas de cada sistema:
Estos sistemas difieren en la inversión, infraestructura y cuidado de los animales.
Mientras el manejo intensivo en corrales requiere menor superficie y gastos en
alambrado que el sistema semi intensivo, ocasiona gastos mayores (continuos) en
alimento balanceado. El manejo semi intensivo, en cambio tiene mayor costo inicial
para los alambrados y la implantación de la pastura.
En el sistema de cría intensiva, hay un gasto importante en personal e
incubadoras y en la construcción y mantenimiento de las salas, fuentes de calor y
corrales para los pichones. En el semi intensivo prácticamente el único gasto lo
constituyen las incubadoras. En el sistema extensivo, si bien no hay gastos adicionales
de manejo, es conveniente disponer de una incubadora para salvar los casos de los nidos
que son abandonados por los machos o ante la inundación de nidos por lluvias copiosas.
Por otra parte, todos estos sistemas también difieren en la productividad final.
Los métodos que implican cría de pichones al cuidado de los machos, tienen pérdidas
más variables y, en general, superiores a los sistemas en confinamiento.

Categoría de animales, manejo, incubación, sanidad y bioseguridad, alimentación.


Reproductores:
Estos son animales adultos de más de 2 años, seleccionados para tal fin, de
acuerdo al sistema de producción los harenes pueden formarse con las siguientes
proporciones de machos y hembras:
o Extensivo 1 : 1.
o Semi-intensivo 1 : 4.
o Intensivo: 1: 2.
La reproducción se inicia en agosto o septiembre y se extiende hasta fines de
enero, aunque en ciertos casos se han encontrado huevos hasta marzo. Con un buen pie
de cría, de más de una postura y en buen estado, se han obtenido puestas de hasta 65
huevos por hembra y por temporada. El promedio real de una granja tipo ronda los 30
huevos por hembra y por temporada. La recolección diaria de los huevos también
estimula a las hembras a poner más. En los picos de la temporada se obtiene un huevo
día por medio por hembra
Un factor fundamental para aumentar los rendimientos es la selección por
productividad de huevos.
Incubación:
La incubaci6n natural es la más simple, porque no requiere grandes inversiones,
pero es parcialmente eficiente y tiene más riesgos que la artificial. Es común que los
machos ante una perturbación a su alrededor abandonen el nido y se pierda toda la
nidada. Además, no se puede controlar el desarrollo de los huevos. El período de
incubación natural en condiciones normales es de 37-42 días
La incubaci6n artificial (37 – 40 días) es la más aconsejable aunque son
necesarias incubadora y nacedoras. El tamaño de la incubadora depende de la cantidad
de reproductores que se maneje. Las variables que hay que tener en cuenta para una
buena incubación son: temperatura, humedad relativa, volteo de huevos y ventilación.
Las variables de temperatura y humedad deben estar en el orden de los 35,8-36,4°C y de
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48-49%, respectivamente. Los huevos una vez extraídos del lugar de almacenamiento
(hasta 4 o 5 días) son colocados en grupos en la incubadora en forma vertical con la
cámara de aire hacia arriba. Se debe llevar un registro de los huevos numerándolos con
una cinta adhesiva. No deben ponerse a incubar huevos rajados o deformados.
Los huevos sucios de barro, sangre, etc. deben ser desinfectados inmediatamente
después de recogidos. El lavado debe hacerse con agua tibia y un desinfectante a base
de fenoles. No se debe raspar o frotar fuertemente la cáscara pues ello deterioraría la
cutícula que la recubre, cuya función es evitar la entrada de bacterias capaces de matar
el embrión.
El control de los huevos se realiza mediante la ovoscopía y su finalidad es
detectar los huevos infértiles e ir controlando el desarrollo embrionario hasta su
eclosión. La técnica de ovoscopía se basa en observar y evaluar la «sombra» que
producen el embrión, las membranas embrionarias y los vasos sanguíneos al exponer el
huevo a un potente haz de luz.
Los huevos deben revisarse entre los 10-14 días y entre los 36-38 días de
incubación; cumplida esta etapa los huevos en desarrollo se deben pasar a la nacedora
Se colocan en ella 48 hs antes de la fecha de nacimiento en forma horizontal y no deben
voltearse, así el embrión puede posicionarse correctamente. Luego de nacer los
charabones deben permanecer en la nacedora de 8 a 12 horas hasta que se sequen
completamente.

Cría
La etapa más crítica es la del cuidado de los charabones o charitos desde el
nacimiento a los 3 meses de vida. En esta etapa se puede tener entre un 20 y un 80 % de
mortandad, dependiendo del manejo, la alimentación y las medidas de bioseguridad
tomadas. Por este motivo la cría se realiza en salas (Chariteras) cerradas con todos los
factores climáticos controlados. El suministro de probióticos a los charabones ha
demostrado ser de gran efectividad en la prevención de enfermedades, al igual que el
suministro de forraje picado. En esta etapa deben tener un tutor, que puede ser un ñandú
mayor, un animal de otra especie o hasta algún operario de la granja. El estrés por
abandono y la falta de estimulación son los causantes de parte importante de los
problemas.
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Recría o Engorde
Comienza a los tres meses de edad. Si los animales son para faena (engorde)
permanecerán hasta alcanzar el año de edad con 20 a 22 kg de peso vivo; si son para
reponer o aumentar el pie de cría, se los recría hasta la madurez sexual, esta se alcanza a
los 2 años de edad aproximadamente. Esta etapa se realiza se realiza en potreros con
densidades mayores de animales (100 animales por ha) y con una dieta más baja en
proteínas y un aumento en el consumo de forraje picado.

Sanidad y bioseguridad
Como en cualquier producción el objetivo de la sanidad es la prevención de
cualquier patología que pueda afectar a los animales, ya que es más rentable y
productivamente beneficioso, que cualquier tratamiento que se desee implementar. Para
ello se debe tener siempre presente las normas de Bioseguridad Estructural y
Operacional. Para una mejor comprensión dividimos el manejo sanitario por etapa
productiva.
 Incubación: esta etapa es crítica por su riesgos de sanitarios y las grandes
pérdidas que se pueden producir, ya que se encuentran una gran cantidad de huevos en
un ambiente cerrado, con humedad y temperatura propicios para cualquier patógeno. Se
debe mantener una correcta desinfección de la sala de almacenamiento e incubadoras, al
igual que los huevos. No se deben incubar huevos sucios, rajados o deformes. Se debe
hacer un correcto uso de las barreras de bioseguridad, Nunca debe ingresar al recinto de
incubación personal que provenga de otra parte del establecimiento si, previamente no
realizo una correcta higiene personal y cambio de ropas. Es recomendable que el
personal encargado de este sector sea exclusivo en estas funciones. Se deben realizar
muestreos sanitarios periódicos, conjuntamente con las ovoscopías, a fin de detectar
huevos alterados o que detuvieron la incubación del embrión.
 Charitos: En el momento de la eclosión, es importante que un operario se
encuentre siempre en la sala de hacedoras, con el objeto de ir realizando las tareas de
higiene en los recién nacidos, Estos son: Limpieza del cordón umbilical (yodo
povidona), limpieza del recinto (eliminar restos de huevos, sangre, líquidos y embriones
muertos), Se debe dejar secar los charitos en las nacedoras, recordemos que la crías no
pueden regular muy bien su temperatura por lo cual se corren muchos riesgos de
hipotermia y deshidratación.
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 Cría y Recría: Se debe hacer inspecciones periódicas a fin de eliminar cualquier


cuerpo extraño que los animales puedan ingerir (sobre todo cuando los animales son
jóvenes, ya que corren muchos riesgos de impactación). Se debe monitorear la calidad
del agua y que se suministre en abundancia (las mismas consideraciones para el
alimento).
 Reproductores: Esta categoría debe tener los mismos cuidados que la recría y
además se controla posibles lesiones que afecten la capacidad reproductiva de los
animales. La suplementación de vitaminas y minerales es fundamental en etapa de
postura.
Es importante tener siempre presente que el manejo general del establecimiento
debe ser orientado a disminuir al máximo los riesgos de alteraciones, tanto, físicas como
psíquicas de los animales. Es menester de un buen productor evitar los movimientos
bruscos, ruidos extraños, perros y otros animales que alteren la tranquilidad de los
ñandúes, el personal debe ser capacitado en estas pautas de manejo.
Las patologías más frecuentes en el ñandú son las siguientes:
 Parásitos internos: una gran gama de nematodos y cestodes afectan al ñandú,
para su control se deben realizar análisis coprológicos periódicos, con el fin de
detectar su presencia e intensidad. En la tabla 1 se proponen una serie de
productos para el tratamiento de estos parásitos.

Tabla 1. Tratamientos para Parásitos internos


Droga Dosis
Piperazina 75 mg/kg
Febendazole (2,5%) 15 mg/kg
Levamisol 30 mg/kg
Praziquantel (1,25%) 7,5 mg/kg
Thiabendazol 44 – 88 mg/kg
Mebendazol 15 mg/kg
Ivermectina 0,2 mg/kg

El tratamiento es vía oral y se realiza a partir del mes de edad de los charitos (±
500 g de peso), se repite después de un intervalo de 15 días y finalmente 2 o 3
veces al año a todo el plantel, dependiendo de la frecuencia de incidencia de
parasitosis.
 Parásitos Externos: Son comunes los piojos (Struthiolipeurus sp.) y diversos
ácaros de la sarna. Estas se tratan con Ivermectina a 0,2 mg/kg vía oral (tres
dosis con intervalos de un mes, también se puede usar piretroides, en dosis
mensuales, como el Carbaril al 5 – 7%.
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 Candidiasis: Se puede tratar con Clorhexidina, Ketoconazole o Nistatina.
 Clamidiasis: Clortetraciclina a dosis de 400 g por tonelada de alimento cada 45
días.
 Coccidiosis: esta enfermedad se manifiesta por diarreas con evacuación de
sangre y electrolitos llevando a la muerte en pocos días. Es por ello que se
recomienda renovar el agua diariamente. Se puede tratar con Amprolium.
 Megabacteriosis: Es una enfermedad causada por una levadura que se encuentra
en el sistema digestivo del ave, normalmente ocasiona disturbios a nivel del
proventrículo y partes adyacentes a este. Cursa con una forma aguda que suele
provocar la muerte en 24 a 48 hs y una forma crónica que se caracteriza por
producir una disfagia que provoca la pérdida de estado corporal y bajo
rendimiento de los animales. Se puede tratar con una combinación de Neomicina
+ Nistatina y a su vez se trata de reducir el pH gástrico con la adición de ClH.
Este tratamiento puede durara varios meses. El Ketoconazole y la Anfotericina B
parecen ser efectivos. Se recomienda aumentar la nutrición general de los
individuos afectados.
 Infecciones Bacterianas: Estas son de las más diversas y en general afectan a las
crías. El tratamiento es variado, en la tabla 2 se consignan algunos de los más
recomendados.

Tabla 2. Quimioterápicos de uso recomendado.


Droga Dosis
Gentamicina 4,4 mg/kg
Trimetropina / Sulfadiazina 48% 44 mg/kg
Tetraciclina 16,5 mg/kg
Suladimetoxina 28 – 55 mg/kg
Batryl 2,5 mg/kg

 Infecciones virales: No existen hasta el momento diagnóstico clínico, de


laboratorio o presuntivo de enfermedades de declaración obligatoria incluidas
dentro de la lista A de la OIE como la Influenza aviar o Enfermedad de
Newcastle cuya incidencia en el comercio internacional de animales y productos
de origen animal es muy importante. Esta ventaja es importante tener en cuenta
para futuras exportaciones.
Se aclara que todos los tratamientos son recomendados para otras especies ya
que no hay productos especialmente elaborados para ñandú La administración se realiza
mediante extrapolación de dosis recomendadas para aves, bovinos u ovinos o
calculando alométricamente la dosis y frecuencia de administración. En todos los casos
se recomienda el uso de cualquier medicamento mediando un diagnóstico previo de
enfermedad, o en forma preventiva cuando existe riesgo potencial de alguna de las
enfermedades conocidas en esta especie.
El tiempo de espera para envío a faena de animales dosificados contempla las
recomendaciones previstas por el laboratorio elaborador de cada producto en particular.
Para la desinfección de los ambientes se recomienda la utilización de Amonios
cuaternarios, Clorados (Hipoclorito de sodio), Guanidinas, desinfectantes combinados
Compuestos Tóxicos: Se debe tener especial atención en la utilización de
determinados productos debido a que esta especie de ave demuestra particular
sensibilidad a algunos de ellos, por ejemplo
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 Monensin (Coccidiostático Ioniforme) debe controlarse su ausencia en el
alimento balanceado que se provee a los ñandúes.
 Antibacterianos: Furazolidone, Lincomicina, Dinamulina, Estreptomicina,
Colistina y Nitrofurón.
 Cumarinas y Warfarinas.
 Morantel (Antihelmíntico).
 Urea
 Sal para ganado (bloque para lamer).
 Hexaclorobenceno (Lindano).
 Gizzerosina: Presente en algunos lotes de harinas de pescados usada en la
elaboración de alimento balanceado (depende del pez usado y si hubo
sobrecalentamiento en la manufactura).

Alimentación
Los ñandúes son muy famosos por sus hábitos de alimentación, esto trae
aparejado una serie de ventajas y desventajas. Entre las ventajas podemos decir que se
adaptan muy bien al alimento balanceado y consume muy bien las pasturas implantadas,
como desventajas podemos decir que ese carácter curioso los lleva a consumir casi
cualquier cosa que llame su atención por lo cual la limpieza de los corrales de cría y
engorde deben ser extremada al máximo, es muy importante, sobre todo en la etapa de
cría, no facilitar el pastoreo directo, ya que los charitos son muy susceptibles de
impactación en el buche, esta es una causa muy común de perdida en esta etapa.
La alimentación de los charitos consiste fundamentalmente en balanceado (al
comienzo granulado y luego en pellets de aproximadamente 3 mm) complementado por
alfalfa (lo más fresca posible), preferentemente picada en trozos de 2 cm de largo, para
evitar la impactación.
La alimentación de la recría y engorde depende de si el sistema es Intensivo o
semi-intensivo. Esta es la etapa de mayor consumo y por lo tanto es la que más trabajo
de reducción de costos requiere. En forma intensiva el manejo es similar a un feed-lot
de ganado y la tendencia es a alimentar con mucho forraje fresco (especialmente
alfalfa), silo de grano húmedo, alfalfa deshidratada y con raciones concentradas. La
base de la alimentación en el sistema semi-intensivo es la pastura implantada y el
balanceado se suministra como suplemento de la pastura, una práctica que da muy
buenos resultados, tanto a nivel de alimentación como en bienestar animal es el pastoreo
rotativo. Se ha demostrado que el ñandú tiene preferencias por las leguminosas, dentro
de estas se recomienda el trébol rojo o blanco por su productividad, mejor rebrote en
pastoreo y palatabilidad. Cuando la pastura es para corte se puede realizar con alfalfa.
Tanto para la cría intensiva como para la semi-intensiva se recomienda que el
sector de reproductores sea en potreros y la alimentación a base de pastura, teniendo en
cuenta suplementar con vitaminas y minerales, principalmente Ca++ para la época de
postura.
La alimentación balanceada puede ser muy variada, ya se encuentran en el
mercado una serie de alimentos de variada calidad, en la tabla 3 se enumeran las
proporciones de los nutrientes de acuerdo con el período de producción.
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Tabla 3. Composición química porcentual de los diferentes alimentos balanceados.


Proteína E. Etéreo Fibra Minerales Totales Calcio Fósforo
Ración Tipo
Min. % Min. % Máx. % Máx. % Máx. % Máx. %
Crecimiento 18 – 22 2–3 8 8–9 1.4 – 4 0.7 – 1.5
Engorde 16 –18 2–3 8 - 10 8-9 0.8 – 1.5 0.5 – 1.2
Postura 15 - 16 2-3 8 15 3-5 0.7 - 4

Faena e industrialización.
La industria frigorífica ya cuenta con un manual de procedimientos para la faena
de ñandú, este es el utilizado en los frigoríficos habilitados. Hasta el momento en el país
hay varios frigoríficos en las provincias Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa
Cruz, este último habilitado para la faena de choique. Estos frigoríficos son en su
mayoría de ovinos, los cuales con pocas modificaciones se pueden adaptar para faenar
ñandú. El inconveniente en esta etapa de la producción es que aún no se cuenta con
frigoríficos habilitados para exportación, este es el paso por dar en la producción de
ñandú que puede masificar la producción de estas aves.
El procedimiento de faena consta de los siguientes pasos:
1. Insensibilización, el recomendado es con gas carbónico, puede ser por medio de
la electronarcosis.
2. Degüello, se cortan las yugulares debajo de la cabeza.
3. Corte de patas y alas.
4. Cuereado.
5. Ligado de esófago y recto.
6. Corte de cabeza.
7. Evisceración
8. Dressing.
9. Pesado.
10. Lavado
11. Escurrido.
12. Cámara de Frío.
Una vez obtenida de res de ñandú se procede a el cuarteo y despostado de la
misma, con el fin de preparar los cortes comerciales.

Tema 34:
Productos y Subproductos.
Comercialización y Mercado.
Se adjunta informe del MINAGRI sobre producción y exportación de productos
provenientes del Ñandú denominado “Ñandú – Choique. La Actividad Productiva en
Argentina: Indicadores 2010”
Legislación.
Como consecuencia de la modificación de sus hábitats naturales por el avance de
las fronteras agropecuarias y de la caza furtiva desmedida, las poblaciones naturales de
ñandú han disminuido notablemente y desaparecido de muchas zonas de su distribución
original. Debido a ello, ambas especies se encuentran protegidas por leyes nacionales y
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provinciales. Además han sido incluidas en los Apéndices CITES, lo que significa que
el comercio de animales y sus subproductos debe ser estrictamente reglamentado, a fin
de evitar una utilización incompatible con la persistencia de las poblaciones silvestres.
Para la cría en cautiverio de estas especies existen en consecuencia disposiciones
legales específicas a nivel nacional, además de legislaciones propias de cada provincia.
Las dos disposiciones legales más importantes de nivel nacional son la Resolución
26/92, que reglamenta la instalación de criaderos de fauna silvestre, y la Resolución
283/00, que reglamenta el transito interjurisdiccional, el comercio en jurisdicción
federal y la exportación de productos y subproductos de ñandú y yacaré de hocico
ancho, provenientes de cría en cautiverio. A su vez en 2002 se promulga la Ley 25679
que declara de interés nacional la cría del ñandú petiso o choiqué (Rhea pennata pennnata),
y del choiqué cordillerano o suri (Rhea pennata garleppi), en todo el territorio de la Nación.
En 2005 la SAGPyA Emite la Resolución 714/2005, por medio de la cual se crea el
Programa de Fomento de Alimentos de Bajo Desarrollo Productivo. A través del mismo se
ponen en marcha una serie de mecanismo de fomento y financiación de producciones con
posibilidades de exportar, pero que aún no han alcanzado el desarrollo para hacerlo. Dentro de
la misma se promueve la producción de carne de Ñandú, juntamente con las de conejo, ciervo,
rana, caracoles y productos acuícolas.
Para la habilitación del criadero se debe prever que el lugar a instalar el mismo se
encuentre autorizado para la cría de animales y que no se halle cerca de una zona residencial o
con otros fines para los que existen restricciones. En la jurisdicción provincial se debe inscribir
el criadero en la dirección de ganadería y en las direcciones de fauna correspondiente. A nivel
nacional, se destacan el Registro Nacional Sanitario de Productos Agropecuarios, conocido
como RENSPA, que se realiza en el SENASA y la inscripción en la Dirección de Fauna y Flora
Silvestre dependiente de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Medio Ambiente de la nación,
por tratarse de una especie silvestre que se cría en cautiverio o semicautiverio y hallarse
comprendida en el CITES.
Por último en 2012 se aprobó la Resolución 245/2012 de SENASA - Condiciones
sanitarias para la autorización y registro de los establecimientos interesados en exportar aves
silvestres cautivas con destino a la Comunidad Europea. La cual regula las condiciones que
deben reunir los establecimientos que desean exportar animales a la Comunidad Económica
Europea.

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