Cognición situada y estrategias de aprendizaje
Concepción del conocimiento situado: Frida Díaz Barriga Arceo concibe el conocimiento situado
como un proceso contextual y relacional, donde el aprendizaje se arraiga en el entorno y la
experiencia. Esto implica que el conocimiento se construye en situaciones concretas y tiene una
conexión estrecha con el contexto en el que se adquiere. Esto tiene implicaciones importantes, ya
que reconoce la importancia de la experiencia práctica y el entorno en el aprendizaje, desafiando
la noción tradicional de aprendizaje descontextualizado.
Papel de la mediación y los significados: La mediación y los significados juegan un rol fundamental
en la teoría de Díaz Barriga Arceo sobre la cognición situada. La mediación, entendida como la
interacción entre el individuo y su entorno social y cultural, es crucial para la construcción del
conocimiento. Los significados, por su parte, se generan en interacción con otros y con el
contexto, aportando sentido y relevancia al aprendizaje.
Planteamientos sobre la cognición situada y la enseñanza situada: Díaz Barriga Arceo propone que
la cognición situada implica un enfoque pedagógico donde el aprendizaje se realiza en contextos
reales y significativos. Esto implica que la enseñanza debe estar arraigada en situaciones
auténticas para que los estudiantes puedan relacionar lo que aprenden con el mundo real.
Visión Vigotskiana del aprendizaje: La visión de Vigotsky sobre el aprendizaje se centra en la idea
de la Zona de Desarrollo Próximo (ZDP), que es la brecha entre lo que un estudiante puede hacer
por sí mismo y lo que puede lograr con ayuda. Vigotsky enfatiza la importancia de la interacción
social y el papel crucial del entorno en el aprendizaje, postulando que el conocimiento se
construye a través de la colaboración y la interacción con otros individuos más competentes.
Componentes de una situación educativa: Una situación educativa pondera elementos como el
contexto cultural, las interacciones sociales significativas, la relevancia de la información para los
estudiantes, la autenticidad de las experiencias de aprendizaje y la conexión directa con
situaciones del mundo real. Estos componentes son fundamentales para crear un entorno
educativo que promueva un aprendizaje significativo y contextualizado.
Aprendizaje significativo según David Ausubel: Ausubel describe el aprendizaje significativo como
un proceso en el cual los nuevos conocimientos se integran de manera no arbitraria con la
estructura cognitiva existente del estudiante. Es decir, cuando el estudiante relaciona activamente
la nueva información con lo que ya sabe, estableciendo conexiones lógicas y significativas, logra un
aprendizaje más profundo y duradero.
Dimensiones: Relevancia cultural y Actividad social: La relevancia cultural se refiere a la
importancia de conectar el aprendizaje con la cultura y experiencias de los estudiantes,
asegurando que el contenido sea significativo y pertinente para su vida. La actividad social implica
fomentar interacciones colaborativas entre los estudiantes, permitiendo la construcción conjunta
del conocimiento a través de discusiones, debates y trabajo en equipo.
Características de los seis enfoques instruccionales: Los seis enfoques instruccionales se distinguen
por su metodología y estrategias educativas. Estos enfoques abarcan desde métodos más
tradicionales como la instrucción directa hasta enfoques más participativos como el aprendizaje
basado en proyectos o el aprendizaje cooperativo. Cada uno tiene sus propias características y
beneficios según el contexto y los objetivos de aprendizaje.
Estrategias para el aprendizaje significativo centrado en la experiencia situada: Estas estrategias se
basan en proporcionar experiencias de aprendizaje auténticas y relevantes, que involucren a los
estudiantes en situaciones reales. Implican actividades donde los estudiantes puedan aplicar sus
conocimientos en contextos concretos, conectando lo que aprenden con su entorno y experiencias
personales.
Aprendizaje basado en el servicio a la comunidad: Este enfoque educativo se centra en involucrar
a los estudiantes en proyectos y actividades que beneficien a la comunidad. Los estudiantes
aplican lo aprendido para abordar problemas reales, desarrollando habilidades prácticas y al
mismo tiempo contribuyendo positivamente a su entorno.