Historia de la psicobiología:
Antigua Grecia: Hipócrates y Alcmeón de Crotona (siglos V y VI a. C) fueron los primeros en postular
que el cerebro era el órgano encargado de coordinar las acciones del ser humano. Esta concepción
resultó innovadora y se enfrentó a la propuesta general de los pensadores de la época, quienes
argumentaban que el corazón era el centro de control de la conducta humana. Luego, Galeno (129-
216 d. C), influenciado por las doctrinas de Hipócrates y, según sus propios estudios e
investigaciones, reforzó el concepto que coloca al cerebro como la sede de la inteligencia y el
receptor de las emociones humanas. Además, Galeno también fue pionero en la observación
científica de los fenómenos fisiológicos y practicó disecciones que le permitieron identificar varios
nervios craneales. Estos hallazgos fueron clave para el desarrollo del conocimiento sobre la
anatomía humana, específicamente para la comprensión del sistema nervioso; posteriormente, esta
información fue determinante para los planteamientos de la psicobiología.
René Descartes (1596-1650): René Descartes fue un filósofo que apoyó la idea sobre el control que
ejercen los mecanismos cerebrales en el comportamiento humano. Gracias a sus investigaciones y
observaciones logró determinar que, a diferencia de los animales, las capacidades del hombre
residían mucho más allá del cerebro, es decir, en la mente. De esta forma, Descartes planteó que la
mente es una entidad asociada con la inteligencia, las emociones y la memoria, atributos solo
característicos de los seres humanos. Estos hallazgos llevaron a Descartes a establecer una
concepción dualista para el comportamiento humano, ya que postuló que la mente y el cuerpo son
entidades separadas. Sin embargo, tuvo que transcurrir mucho tiempo para que se reconociera
oficialmente el papel del cerebro en la percepción y la acción humana.
Charles Darwin (1809-1882): Los trabajos y hallazgos de Charles Darwin describieron el fenómeno
de la selección natural, lo que lo llevó a concluir que el hombre era simplemente un animal más.
Además, en su Teoría de la Evolución argumentó la idea de que el humano es un ser cambiante
influenciado por el medio en donde vive, lo que se contraponía a la antigua concepción del hombre
como algo permanente. Estos nuevos conceptos e ideas implementados por Darwin se convirtieron
en los pilares de lo que posteriormente sería la psicobiología.
Santiago Ramón y Cajal (1852-1934): El gran aporte de Cajal a la evolución de la ciencia y la
medicina es el postulado de la Teoría neuronal. En ella, el investigador demostró que las neuronas
son las estructuras básicas y funcionales del sistema nervioso. Así mismo, evidenció que las neuronas
son entidades discretas con expansiones y que la relación entre ellas es por contigüidad; esto luego
sirvió para establecer el concepto de conexión sináptica. Este hallazgo sobre el tipo de conexión
entre las neuronas fue determinante para el desarrollo de ramas de la psicobiología como la
psicofarmacología.
Ivan Pávlov (1849-1936): La influencia de Ivan Pavlov en la psicobiología es extensa. De hecho, su
trabajo sobre el condicionamiento clásico es la base de muchas investigaciones de esta disciplina. El
término “acondicionamiento clásico” se emplea para designar al primer tipo de aprendizaje de todo
ser humano y consiste en la respuesta del individuo a estímulos ambientales. De esta forma, se
describe la existencia de una conexión entre un estímulo nuevo y un reflejo ya existente. En la
actualidad, la psicobiología estudia los mecanismos neuronales que determinan este tipo de
aprendizaje y el papel del condicionamiento pavloviano en la adaptación.
Donald Hebb (1904-1985): La psicobiología comenzó a ser una disciplina importante en el siglo XX.
En 1949, se expuso la primera teoría sobre la actividad cerebral, la cual determinaba cómo se
desarrollan los fenómenos psicológicos (percepciones, emociones, pensamientos y recuerdos). La
teoría fue desarrollada por Donald Hebb y tiene su base en el estudio de las conexiones sinápticas y
su relación con el aprendizaje. Esta propuesta de Hebb tuvo un fuerte impacto en la neuropsicología
y sigue siendo una referencia fundamental en los trabajos de investigación.
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