Santo Tomas de Aquino-Tratado de La Ley
Santo Tomas de Aquino-Tratado de La Ley
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._ . TOMAS DE AQUINO
TRATADO DE LA LEY
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TRATADO . DE LA JUSTICIA
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OPÜSCULO SOBRE EL GOBIERNO
DE LOS PRINCIPES
CUARTA EDICI.óN
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SANTO TOMÁS DE AQUINO
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(Entre Aristóteles y Platón, humillando a sus pies
·~.e- al herético árabe Averroes) EDITORIAL PORRúA, is. A.
.. AV. REPúBLICA ARGENTINA, 15
. M:E:XICO;. 1990
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Primera edición: Valencia, 1477 _
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Primera edición en la Colección "Sepan Cuantos ... ", 1975
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Derechos. Reservados 1iil
Copyright © 1990 'l:l'f'2l
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La traducción, el estudio in,troductivo y las características
· de esta edición son propiedad de la
EDITORIAL PORRúA, S. A.
Ay. República Argentina, 15, 06020, México, D. F.
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Queda hecho el depósito que marca la ley
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Pero no se trata sólo del universo material, del mundo de las conste- singulares (casos concretos, .históricos, encarnados), para de ahí ele-
laciones y de las galaxias, que en un arranque de gep.erosidad abriera varse a los principios. Si el origeri del universo es la verdád .en cuanto
sus ámbitos para abrazar a la tierra, mínima nota semifusa en el con- verdad, su término es la verdad en cuanto bien. Así, para nuestro pen-
cierto de los astros. No. Tal consideración para Santo Tomás sería una sador no hay ningún abismo entre la inteligencia y · la voluntad del
verdadera mezquindad de espíritu. El universo es, ante todo, el mundo hombre, erltre la vida real y la t~ría. Porque si bien distingue entre
de Dios y el mundo de los hombres, de los cuales uno solo sería suficien- las dos facultades del hombre,· formalmente, según su término (la in-
te para dar significado a todo lo que existe. El universo de las cosas se teligencia es la facultad de conocer la verdad, y la voluntad es la ca-
convierte así en la arena d_onde el espíritu humano lucha en su búsque- pacidad de tender al bien) , sin embargo en la unión de ambas pone
da de la verdad, a través del significado de todos los seres, en cuyo la unidad de la existencia del espíritu y de su actividad. Y esas tres
movimiento, contingencia, perfección y orden descubre las veredas que propiedades: verdad, unidad, bien, son las características trascenden-
se convierten en otros tantos caminos ("vías") para llegar hasta la tales, sin las cuales no se puede dar ser alguno.
Verdad, origen y fin de todos los seres verdaderos, que es Dios. Pero el mismo ser del hombre no se da sin la unión de la materia
Otro error muy común es considerar a Tomás de Aquino un teó- y el espíritu. Más aún, en esa unión Sto. Tomás hace radicar la esencia
rico de la verdad especulativa. Quizá dicha incomprensión se deba en misma del hombre, es decir, lo que el hombre es. Podemos pues afir-
gran parte al hecho del desconocimiento real de sus obras y de su mar que sólo se da verdaderamente un hombre cuando de una manera
contexto histórico. Suele conocérsele únicamente por las copias al car- encamada (lo que supone situaciones y circunstancias por su ser en el
bón de su pensamiento. El tomismo se ha reducido en la mayoría de mundo) se tiene la capacidad de buscar la verdad para tender al bien.
los casos a la repetición de libros de texto esquemáticos que presen- Y el conocerse así el hombre es la verdadera sabiduría.
tan una doctrina descarnada. Es como si un enamorado que sólo ha- La sabiduría no es, pues, una mera búsqueda teórica de la verdad;
blase de su novia, la creatura más hermosa del mundo, nos present~se sino un penetrar en la verdad para entregarse libremente al bien. Por
como prueba de su cariño la radiografía de la muchacha. Apenas lo- ello toda sabiduría es práctica (aunque no pragmática) . Tiende a trans-
graría entilsiasmar, y sólo desde un punto de vista científico, a un ra- formar la vida humana, encauzando la actividad del hombre a partir
diólogo. Y es que el t:squeleto, por más que sea parte del hombre, nada de lo que el hombre es, como dependiente de Dios y encamado en un
nos dice sobre su verdadera fisonomía, y menos sobre su persona. cuerpo que lo hace presente en el mundo y lo convierte en parte del
En tales casos se acude simplemente a las ideas básicas de Sto. To"- universo, tendiente al bien, que es f¡U Único fin.
más, entresacadas de textos muchas veces fuera de contexto. Y el con- De hecho todas las cosas están ordenadas al bien, sólo que de ma-
texto se encuentra principalmente en la personalidad espiritual misma nera inconsciente; por eso sus leyes físicas son la manifestación externa,
del autor, con sus ideales de vida y las metas que ha fijado al desarro- en su actividad, de su interna estructura nawral. y esa es su verdad fun-
llo· de su actividad. damenl:al, la verdad de su ser, su verdad ontológica. Cuando el hom-
Parentesco próximo con este error tiene otro igualmente común: bre conoce objetivamente dichas leyes porque las descubre como mani-
el considerar la verdad como un interés puramente científico, desinte- festaciones necesarias físicamente de la misma arquitectura interior .de
resado de la existencia común del hombre. En tal caso se atiende sola- las cosas, entonces en la mente del conocedor se da una verdad lógica
mente a la inteligencia,_ descarnada de la totalidad de la persona. En- (es decir, una verdad en su logos, en su mente, y en su expresión).
tonces el bien se deja como el objeto de la voluntad, que puede seguir El hombre también tiene una 'arquitectura interior. Esa maravilla
caminos desconectados de la búsqueda de la verdad. El excesivo in- . que manifiesta un plan en la existencia humana, en parte le ha sido
telectualismo filosófico-teológico, en efecto, deja un tanto .abandonada dada, y es irrenunciable. Es la "ley natural", de la que provienen su
la vida real, en la que el hombre se mueve en su actividad moral. f:sta dignidad, sus derechos inalienables y sus obligaciones inescapables. Es
no es un producto solamente de los principios puros deducidos por es- su verdad, lo que el hombre mismo es, y de lo que brota su actividad:
tricta lógica, sino más bien de los principios encarnados en ideales, en "operari sequitur esse" ("el actuar procede del ser", cada ser actúa
fines inmediatos, en situaciones y circunstancias. Y así como "la jus- según es). El hombre, pues, ha de conocer primero su verdad, su na-
ticia estricta es la más estricta injusticia", así podemos afirmar que la turaleza, su ser mismo, su '.'proyecto", para poder actuar. Y ese pro-
mera lógica que deduce de los principios puros es la mayor falta de yecto en gran parte le ha sido dado, lo ha recibido del creador, quien
lógica de la existencia práctica. ' como sabio arquitecto ha procedido desde el principio con un plan.
Tomás de Aquino es el hombre que siempre encarna los princi- Sin emb¡;irgo el hombre difiere radicalmente de las cosas. Éstas
pios. Su mismo proceso de abstracción nos habla de que parte de los ·d tienden al bjen realizando su estructura mediante operaciones incons-
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cientes. En cambio· ei hombre lo ha de hacer con plena conciencia, co- tra Gent., I, 1) hacia el verdadero fin de c~da una, incluyéndose a sí
nociendo su propia verdad, y tendiendo a su bien libremente. Por ello mismo.
la ley natural en el. hombre no es sino "la participación de la ley et~~r- Y en esta panorámica que abarca todo el · concepto del universo
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na en la creatura racional" (1, 11, c. 91, a. 3). · tomista, el hombre ha de ordenarse primero a sí mismo hacia el bien.
Pero el hombre no es ya una naturaleza consumada. Si lo fuera, Sin esta ordenación de su existencia, no lograrían tampoco su signifi-
nada quedaría a su elección; el hombre no sería libre para buscar su cado las demás cosas. Y es que éstas actúan_sin conciencia ni libertad;
propio fin. Por ello el ser racional, a diferencia de las cosas, ha de por ello era necesario, para que reflejasen la· perfección interna de su
construir su propia historia; respetando las líneas fundamentales de 11 ser, en la que ·se lee el sello de su creador, que existiese el hombre:
su conducta que salvaguardan su ser y su dignidad humanos (por
Esta operación· no puede darse sino por la inteligencia y volur>tad,
ejemplo "no matarás", "no robarás") , día tras día va descubriendo porque ni siquiera el mismo Dios obra de distinta manera respecto a ·
nuevos valores necesarios para su bien como humano. sí mismo. ·Por tanto era necesario, para que el .universo fuese perfecto,
Resulta sí la moral tomista no una ética cerrada, reducida a unas que existiesen algunas creaturas intelectuales. (Contra Gent., II, 46.)
cuantas leyes escritas en los textos;· sino una moral abierta, que apo-
yándose en la verdad fundamental de lo que el hombre es y de sus. Esta operación humana dirigida al bien es para Tomás de Aquino
exigencias, va roturando el terreno de su existencia para construir nue- ~J. "el primer· movimiento de la voluntad, como el de cualquier facultad
vos caminos para su historia. Tendremos tiempo más adelante para apetitiva es el amor" (I, c. 20, a. 1). Por lo mismo el amor es el fin
comentar esta dinámica de la moral tomista, al introducir los trata- total del ser humano, al qué debe tender con todas sus capacidades.
dos de la ley y la justicia. · No se trata, pues, de sólo un anior de aprecio teórico (del mal llama-
Una moralidad de este tipo exige la apertura del hombre a situa- do "amor pl~tónico", de estima intelectual), sino de un amor que es
ciones y circunstancias cada día nuevas e irrepetibles. Pero no es una t'>'.l voluntad, afecto, cariño; en una palabra, de un anior que arrastra,
moral de situación en cuanto surja sólo de una respuesta totalmente como dice Sto. Tomás, la voluntad y toda facultad apetitiva.
espontánea e irregulada a las circunstanci.as y situaciones. Sino que Pero el bien no puede existir sin la verdad; por ello no se dará
tiene algunos principios fundamentales que su mismo ser exige, y que nunca amor legítimo en la falsedad o en los bienes tan sólo aparentes·
guían su conciencia en las decisiones que há de tomar en cada situa- .y falaces. Al hablar de· amor no se trata, pues, de una mera pasión;
ción y circunstancia particular de su historia. Acepta el proyectó del sino, aunque es también pasión, es ante todo una entrega total del
hombre, pero no reduce al hombre a un mero proyecto, individual en hombre, con su voluntad y con su afecto, al bien verdadero.
absoluto, en el cual cada uno tuviese q11e construir por completo su .~ Y como el. a-mor, al buscar el bien de la o"tra persona, también per-
totalidad, como si nada le hubiera sido dado. En otras palabras, acepta fecciona .la propia, por ello el amor· es "virtud unitiva", como dice
al hombre libre; pero no lo convierte en el ídolo de una .libertad ·abso- Dionisia, a quien cita el mismo Aquinate: "donde pues se da una ma-
luta, como querrían algunos de nuestros contemporáneos. - yor unión entre amante y amado, ahí se dará también un amor más
Precisamente por no ser libertad absoluta ni proyecto del todo in- intenso" (Contra Gent., I, 91). Por eso Tomás de Aquino descubre
definido, el hombre descubre en su vida misma, así como en la ar- 1 el máximo amor, y por tant.o el más elevado bien humano, después de
quitectura magistral del universo (la conocida quinta vía, I, c. 2, a. 3), la propia existencia (por ser la base de todo otro bien) , en la amistad:
la existencia de ·un Dfos de quien depende su ser, y en consecuencia t>
las líneas fundamentales de su actuar. -El hombre se reconoce; pues, ·Entre los bienes externos el más elevddo es un amigo, pues como
dice el Filósofo en la Etica, libro 8, cap. 1, "sin un amigo nadíe pue-
como. creatura. Esa es la verdad de su ser, sin la cual no puede darse de· vivir". Y el Eclesiastés: "nada se compara a un amigo fiel" (6,
un- bien real, sino en todo caso aparente. Y Tomás de Aquino jamás 15) ... El amigo es niejor que la honra, y el ser amado, mejor que el
se satisface· con las apariencias, por alagadoras y seductoras que pa- ser honrado. (II, II, c. 74, a. 2.)
rezcan. Su espíritu es amante "sólo de la verdad". ·~
Úna verdad, pues, profundamente dinámica, no puede quedarse a .La ley moral, en el fondo, se reduce pues a un solo precepto: ac-
descansar en conocimientos teóricos · y mucho menos esquemáticos. tuar de tal manera que siempre se busque el verdadero bien. O puesto
Pero tampoco puede convertirse en un mero dinamismo sin base. Es en otras palabras, hay en el fondo una sola ley moral del obrar hu-
la verdad del peregrino en marcha continua hacia el bien. Por eso llama mano: el amor de verdad,
sabios no a los conocedores especulativos de tesis y teorías, sino a ·.•: Todas las demás . leyes se reducen a la primera; de modo que el
"quienes ordenan directamente las cosas y las gobiernan bien" (Con-
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único pecado sería precisamente el dejar de hacer el bien (pecaclo de
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omisión) , o el destruir un bien ya e:?1:istente (pecado de transgresión) Entre todos los estudios humanos, el de la sabiduría es el más
y protegido por una ley (11, U, c. 19, aa. 2 y 3). Y así, cualquier pe- j perfecto, sublime, útil y alegre. El más perfecto, porque quien se en-
cado en particular no serí~ sino una especie o tipo concreto del bien .. 1,, trega al estudio de la sabiduría, en esa medida participa ya de la ver-
dadera felicidad; pues dice el Sabio: "Dichoso· el hombre que .me-
que se deja de hacer o se destruye.
Y por el contrario, la máxima perfección del hombre que cumple
( dita la sabiduría" (Eccl. 14, 22). El más sublime, porque el hombre,
mediante él, se asemeja principalmente a Dios, quien "hizo todo con-
la ley será el amor verdadero, que encuentra su cima en la amistad. forme a la sabiduría" (Ps. 103, 24). De ahí que, como la semejanza
Por ello "quien ama ha cumplido la ley'~ (Rom. 13, 8). Y como l es causa de amor, el estudio de la sabiduría une al hombre de un modo
fa ley del amor está expresada en el evangelio como la esencia misma :·¡s
especial por la amistad.
de la Ley de Cristo, por ello Sto. Tomás encuentra en la Moral del 1
Evangelio la cumbre de la perfección humana. Cima elevadísima para J Buscar, pues, otro fin en la sabiduría tomista, que no sea la unión
el hombre, porque exige la entrega total de su ser al bien del otro. con Dios por la mistad, c;ería una traición radical a su pensamiento,
Pero no por ello más difícil que la ley natural o la ley antigua, porque y por lo mismo quien esto hiciere se colocaría fuera del tomismo. Re~
<lucir su estudio al esquema frío de un pensamiento teórico meramente,
"sus mandamientos no son pesados" (1 Jo. 5, 3); explicando lo cual
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sería prestar las armas a quienes lo rechazan sin conocerlo como a un
dice Agustín: "no son pesados para quien ama; pero sí lo son para intelectualista sin alma verdaderamente humana.
quien no ama" (De nat. et Grat., c. 69) . . . Las adversidades que su- l>ero en cuanto advertimos esa pasión por la verdad y ese arran-
fren los cumplidores de la nueva ley no son impuestas por la misma
ley. Sin embargo, por el amor, en lo que consiste la misma ley, fácil- l que hacia el amor como los grandes ideales de su vida, descubrimos
en él a un hombre extraordinariamente contemporáneo. Porque difí-
mente ptieden sobrellevarse; porque como dice Agustín en el libro De 1 cilmente se encontrará otro siglo en que, como en el nuéstro, se haya
las Palabras del Señor (Sermón 70): "el amor hace fáciles y ligeras
todas las dificultades y cargas" (1, n. c. 107' a. 4.) exaltado tanto el valor de la sinceridad y del amor.
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Cada hombre, decíamos al principio de nuestra introducción, tie- que ha llegado con absoluta certezá (por ejemplo la existencia de Dios,
ne su propia fisonomía. Los rasgos que dibujan la de Sto. Tomás de en la parte I, c. 2), así también cuando se inclina por una hipótesis,
Aquino pueden reducir~e fundamentalmente a· dos: su búsqueda apa- pero sin tener argumentos definitivos, expone unas y otras razones que
sionada de la verdad, y su entrega por el amor, que llegó a su cima !
pueden favorecer su opinión o la 'contraria. Caso clásico es ya la dis-
en la amistad con Dios y con sus hermanos. cusión sobre la creación del mundo en el tiempo o en la eternidad
Más aún, podríamos afirmar que el amor era el motor interno de (Contra Gent., 11, ce. 31 a 38). Aun cuando él prefiera la opinión de
su búsqueda insaciable de la verdad, unificando así los trazos de su es- que el mundo fue creado en el tiempo, sin embargo reconoce que en
píritu. Lo indica sin el menor género de duda al inieiar la Suma Con- el concepto mismo de creación no se incluye de por sí el movimiento
tra los Genti'es, cap. 2: "Cuál es la intención del autor en esta obra". ir (ni por consiguiente el de tiempo, medida del movimiento), sino úni-
Y para él la intención lo era todo, y todo lo decidía (véase, por ejem- camente la dependencia de la creatura con respecto a Dios en su exis-
plo, en 11, 11, c. 59, a. 2, lo que constituye propiamente la injusticia). tencia: "Creación no es mutación, sino la misma dependencia de.l ser
En el sentido propio del intendere latino se trata de un tender hacia, creado, respecto al principio que le da origen" (Contra Gent., 11, 18).
de tomar algo como fin, lo cual determina el enfoque de la actividad De ahí que la mente de Sto. Tomás quede abierta a las posibilida-
humana. ¿Cuál es, pues, la intención que decide a Tomás a escribir des de la opinión contraria.
este libro? 2. Una aceptación leal de la verdad, viniere de donde viniere. En
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XX TOMÁS DE AQUINO -1 ESTUDIO INTRODUCTIVO- XXI
todos . los hombres descubre una luz, porque todos son hechos a ima-
gen de DiOs, que es la verdad. Ni hay alguno tan corrompido que del
todo haya .destrozado esa semejanza. Por ello toma en cuenta _todas las
opiniones de los pensadores, aun de los "herejes, judíos y mahome-
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fe, en las que por necesidad habrá que recurrir a la revelación divina.
Por ello siempre que una verdad pueda caer en. el ámbito de la razón,
expondrá todos los argumentos fundamentados en la inteligencia na-
tural; pero tratándose de verdades de fe que superan la capacidad de
tanos", para aprovechar de ellas cuanto encuentre de acept_able, y la naturaleza, mostrará las pruebas "de la Escritura corroborada por
rechazar con razones objetivas cuanto no fuere de acuerdo con la
verdad. Así comienza, por ejemplo, todos los artículos de la Suma Teo-
l¡ los milagros", y hablando al nivel de cada uno de los interlocutores
les expondrá las razones más aptas,
lógica, exponiendo ]as razones en contrario; y a todas concede tam- "i
bién la suficiente consideración, aun cuando fueren verdaderos sofis- porque algunos de ellos, por ejemplo los mahometanos y paganos, no
mas, para darles una respuesta adecuada. En las contestaciones a los
j convienen con nosotros en admitir la autoridad de alguna parte de la
argumentos les otorga su aceptación, en cuanto es posible, y les recha-
za aquello que objetivamente va contra la verdad. Por eso suele dis-
·¡ Sagrada Escritura, por la que pudieran ser convencidos, así como
contra los judíos podemos disputar con el Antiguo Testamento, y con-
tr.a los herejes con el Nuevo (Contra Gent., I, 2.)
tinguir el sentido de ·1as afirmaciones, para descubrir cuanto en ellas
hubiere de verdadero, y para rechazar lo falso. Y aun cuando se ve en
la necesidad de refutar alguna opinión, en la manera de hacerlo es to- 1 4. La vastedad de sus conocimientos. Conoce todas las ciencias
l
de su tiempo. Con igual precisión cita a los autores antiguos y a los
talmente objetivo y lleno de respeto por la persona que la ha expresado. contemporáneos, a teólogos y a filósofos, a Padres de la Iglesia y a
3. El conocimiento de las fuentes. Y es que ninguna investigación pensadores árabes y judíos. Pero destaca su maestría en la Sagrada
seria se puede hacer sin acudir directamente a las obras de los pensa7 Escritura, de la que conoce aun los mínimos detalles históricos.
dores. Todos tenemos derecho a que jamás se nos juzgue por lo 'que {
Es notable, por ejempfo, la exactitud con que a cada paso hace re-
otros dicen de nosotros, sin antes habernos escuchado. Y a quien juz-_
ga, un mínimo rasgo de lealtad le obliga a no emitir su juicio sin ha-
ber prestado oídos a la parte. Santo Tomás juzga de lo que conoce.
r ferencia a la historia de Israel, basado en el Antiguo Testamento, en
el opúsculo Sobre el Gobierno de los Príncipes.
Pero su -ciencia, más que por la amplitud, destaca por la profun-
Por eso urga constantemente en los escritos originales de los pensado-
res que lo precedieron, creyentes (como Agustín, Alberto Magno, Bue-
naventura), o no creyentes (como Aristóteles, Cicerón, Avicena). Cuan-
T dida_d crítica. No le basta leer a los autores y citarlos. A cada uno lo
juzga en el contexto de sus obras y de sus circunstancias. Está lejos,
por ejemplo, de simplemente absorber la doctrina aristotélica. En ella
do no conoce las fuentes, mejor no emite juicio alguno, yá que "no
nos son tan conocidas las afirmaciones sacrílegas de cada uno de quie-
l
J. distingue lo meramente situacional, de los principios básicos de ver-
dad perenne;
nes. han errado, como para poder refutarlas, tomando razones de ellas
mismas" (Contra Gent., I, 2). En cambio tiene un derroche de citas de
los grandes autores, que admiramos en cada una de sus obras. Apenas
'l pues Aristóteles solía, especialmente en los libros lógicos, poner ejem-
plos que parecían probables en su tiempo, según las opiniones de al-
encontraremos en ellas alguna opinión que no esté de inmediato co-
rroborada por la autoridad de la Sagrada Escritura, de San Agustín,
1· gunos filósofos (l, c. 48, a. 1.) ·
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revelación divina que venga en auxilio de la debilidad de nuestra na- estudio_ de la sabiduría va encaminado a unimos a Dios por la amis-
turaleza. De ahf nace su ya clásica expresión: tad" (Contra Gent., 1, 2).
viaban como maestro sus superiores. Y finalmente murió en Fosanova, belleza alguna.
de camino al Concilio de Lyon, a donde se dirigía muy enfermo ya,
en servicio al Papa Gregario X. No escogía su lugar de residencia. r Sto. Tomás asciende penosamente como un intrépido alpinista des-
r
de las creaturas a Dios. Primero descubrirá la existencia de las cosas
Todo el mundo era para él el sitio de la verdad. ' limitadas, hermosas per.o finitas, que por la fragilidad contingente de
Pero, libre en su espíritu, que en la verdad encontraba -su liber- su naturaleza exigirán para existir la cimentación _de una existencia no-
tad (';la verdad os hará libres"), buscaba dicha verdad en todos los limitada ni por el espacio ni por el tiempo. Ahí descubrirá, por varios
pensadores de su tiempo y del pasado, y la exponía, una vez encon-
trada, con plena intrepidez. ¡Cuántos dolores de cabeza le costó esa l caminos (las conocidas cinco vías), que todo lo que nos habla de li-
mitación en las cosas nos llevará como término a un Dios inmutable,
sinceridad! Hubo de luchar contra los intereses académicos de algu-
nos profesores de París que pugnaban por arrebatarle la cátedra que
él sostenía por obediencia. Su primera salida de la universidad se de-
bió precisamente a la prudencia con que los superiores lo retiraron en
una· época sumamente crítica.
l'
eterno, infinito, inmaterial. todo perfección, ordenador del universo.
Pero las perfecciones reales de las creaturas, por· la vía de la seme-
janza, nos hablarán de un ser supremo ordenador, que en su sabiduría
conoce y gobierna todas las cosas en su_ conjunto e individualmente.
Al aceptar la limitación de su conocimiento sobresale de inmedia- 1l Pero tal conocimiento es creador. activo, comunicador de la propia
to su gran humildad. Por ello obedecía a la Iglesia, sabiendo que no bondad. Y en esto descubre el amor divirio, cima nevada la más pura
1
hasta donde pttede remontarse la inteligencia humana.
era él personalmente el depositario de toda la verdad. Y por lo mismo
su corazón estaba completamente abierto a la fe, ya que - reconocía
'f Luego, iluminado por la luz de la cumbre, vuelve a bajar a la base
por una parte en la palabra de Dios la fuente y origen de toda ver- A de las creaturas para contemplar la creación. Allí están ellas, como
manifestación del amor divino, destinadas todas, cada una de acuerdo
dad. Y por otra, a sabiendas de que la verdad no puede oponerse a la
verdad; aceptaba de la Sagrada Escritura la corrección de su pensa- con su naturaleza. a ser expresiones de _ese amor, al buscar el bien y
miento natural, aun conservando éste toda su dignidad y autonomía. estar ordenadas a él en toda su estructura.
Pero sólo el hombre puede, entre todos los seres del universo que
conocemos, ir buscando ese bien conscientemente; es decir. únicamen-
B) LA TENDENCIA AL AMOR i te él puede amar. Por lo mismo es la más perfecta imagen de Dios. Y
Pero esta verdad quedaría desnuda de carne si no fuera sólo un en buscar ese bien consiste. toda su actividad moral: -el amor, en el
1
camJno hacia el amor. , fondo, es su única ley. Por lo mismo sólo comprenderá plenamente
j
S'iguiendo la línea agustiniana, que encuentra en amar a Dios· la la ley moral tomista quien tenga el corazón verdaderamente abierto al
más alf\a sabiduría, Sto. Tomás pone en la cumbre del conocimiento amor. es decir a buscar el bien para comunicarlo, más allá de los' pro-
la amistad con Dios: "Y porque la semejanza es causa del amor, el pios intereses personales y e~oístas.
J.
J
Toda la vida de Tomás de Aquino se movió bajo este signo. Por to de las leyes, sino en el amor que se manifiesta en la búsqueda del
amor 'al Señor renunció a la herencia y a los títulos nobiliarios de la bien. Por ello, más que un catMogo de pecados, nos presenta una serie
familia, para entrar. en religión. Por el mismo ideal entregó su vida de principios morales válidos para todos los casos. Uno de los cuales
al servicio de sus hermanos, en la enseñanza. Por amor a Jesucristo, será que la gravedad de una injusticia se mide por la calidad del daño
a quien encontraba particularmente en la Eucaristía, jamás iniciaba que se infiere al prójimo, y la gravedad del daño por el tipo de bien
sus labores rutinarias antes de haber celebrado la Santa Misa y de ha- que. se le arrebata.
ber asistido a una o dos más. Por esa devoción compuso el himno al Y así, siendo la amistad un bien superior a la fama y a las rique-
Cuerpo de Cristo que acostumbra cantar la Iglesia en la festividad zas, destruirla será un acto inmoral más pecaminoso que la deshonra
del Corpus. Y según los testimonios de sus contemporáneos, era un o el robo. y sólo superada por el asesinato (que destruye la base mis-
hombre de constante oración. ma de todo bien humano, al privar a un hombre de la existencia) , y
No podía ser legítimo su amor a Dios si no hubiese tomado luego por el adulterio (que hace añicos el amor humano legítimo, y sobre
a sus hermanos. Más aún, es constante su orientación espiritual de las todo expone al riesgo de dar al mundo hijos sin padre, lo cual es gra-
creaturas a .Dios, como aparece aun en el orden mismo que sigue en
las vías para demostrar la existencia de Dios. Su misma doctrina fun-
damental de la analogía nos lleva a la naturaleza divina a par,tir de las
creaturas, por la semejanza que éstas tienen con su creador. Así, por
J vísiino porque pone en peligro su felicidad y desarrollo familiar nor-
mal) . Por ello concluye:
¡
Y precisamente por tener la amistad en una consideración excelsa;
en su destrucción encuentra uno de los actos más injustos y por tanto celente ejemplo del amor en la verdad, la amistad humana:
más . inmorales que pueda cometer el hombre. Y es que, por no ser
materialista, distingue entre los bienes humanos los espirituales y los Porque cualquier amigo verdadero quiere para su amigo: primero,
corpóreos, y da preferencia a los primeros como los más dignos y pro-' que exista y viva; en segundo lugar, todos los bienes; en tercer lugar,
lJ el hacerle el bien; en cuarto lugar, el deleitarse cori su convivencia;
fundos. Para Sto. Tomás el amor vale más que todas las riquezas. Tam- y finalmente, el compartir con él sus alegrías y tristezas, viviendo con
poco pone la moralidad de los actos humanos en el rígido cumplimien- él en u:o. solo corazón (Il, II, c. 25, a. 7 .)
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TOMÁS DE AQUINO
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l ESTUDIO INTRODÚCTIVO XXVII
XXVI J
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Por todo lo cual el hombre encuentra el máximo valor de su vida • ayudante y compañero Fray Reginaldo, es de las más puras y conmo-
vedoras que registra la historia (Suma Teológica, Tomo l. Madrid:
en una verdadera amistad. Y es que ha nacido para el bien, y por lo BAC, Introd., p. 50.)
mismo en el bien que da y recibe descubre la máxima plenitud. Y es ~I
tan profundo el lazo de unión espiritual entre los amigos, que Sto. To-
más lo asemeja a la unión sustancial, como la que existe por ejemplo
.
(
Desde su regreso de París a Italia (en 1259), Tomás necesitaba
ayuda. Su gran corpulencia (era grueso y medía alrededor de 1.90 m.
entre el cuerpo y el alma en el hombre. Así lo afirma en su tratado de estatura), junto a· su escasa alimentación (sólo podía comer una
del amor: ·
t
vez al día) , le impedían desarrollar plenamente sus trabajos de maes-
tro y escritor. Por eso los superiores de su Orden le · señalaron a Re-
El amor mismo consiste esencialmente en un cierto tipo de unión.
Y tal unión se da por el afecto mutuo que se coadapta entre los dos. Y ginaldo, quien a partir de entonces le sirvió de amanuense y· com-
se asemeja a la unión sustancial, en cuanto por la amistad, quien ama pañero en todos sus viajes y trabajos. Al fiel amigo debemos el que se
se ordena todo él a quél a quien ama, como a sí mismo (I,_ 11, c. 28, hayan completado varias obras del Aquinate. Los críticos le atribuyen
a. 1.) el libro I del tratado De Anima (del alma), aunque revisado y reela-
li
extrañará la total integridad de vida en un hombre que encontraba
todo el sentido de su existencia en hacer el bien? (1261). Al año siguiente fue nombrado cardenal por el Papa Urbano
IV. A él dedicó los comentarios a los Evangelios de Marcos, Lucas y
Pero acabamos de afirmar que sólo ama verdaderamente a Dios
·quien ama a su hermano, ya que sólo podemos acercamos a Aquél a Juan.
partir de la creatura, por la vía análoga. Este panorama contradice la figura de un Tomás de Aquino dema-
siado cerebral y teórico, que con frecuencia se nos ha presentado. Si
Tomás expresaba su amor por sus hermanos en la entrega al ma- ! sus escritos no tienen la agilidad de estilo ni la afectividad agustinia-
gisterio y a la pluma, por lo que comunicaba ·a los demás el mayor
bien que poseía: la verdad que él Inismo paso a paso iba encontrando ~ na, en parte es debido ciertamente a la diversidad de los dos caracte-
·~ res. Pero en parte también a la diversa finalidad· que perseguían: To-
en la penosa búsqueda de su CQilstante estudio. Su vida se agotó hasta J más es siempre un maestro, Agustín un pastor.
consuinirse por sus hermanos, precisamente en ese servicio, que él siem- 4
Era conveniente trazar la fisonomía del hombre, aun antes de in-
pre tomó exactamente así: como un servicio de obediencia. Ya hemos ,1 dicar algunos de sus rasgos bipgráficos, para que éstos no se lean en
dicho que mudó de caih.ino a servir a una petición de Gregorio X, manera alguna como simples datos escuetos. A la luz de lo dicho, aun
pese al agotamiento que venía minando su salud desde meses antes. los detalles aparentemente comunes en la vida de Sto. Tomás revesti-
Y como un amor verdadero encuentra su cumplimiento más per- rán el carácter de signos de una realidad mucho más profunda: su apa-
fecto en la amistad, no podía faltar en la vida del Aquinate la expe-
riencia de un amigo íntimo que preparara su espíritu abriéndole el '~f sionada búsqueda de la verdad, para poder amar verdaderamente.
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los originales reyes de Lombard.ía, y tenía parentesco· lejano con los para seguir estudiando bajo la dirección de Alberto de Bollstadt, a
Hohenstaufen, familia de los emperadores de Alemania. Su m:adre era quien la historia conoce como San Alberto Magno. Gozó de todo el
hija de los Condes de Quieti, y estaba emparentada con las familias aprecio de su ·maestro~ bajo cuya dirección empezó él mismo a enseñar,
reales de España y de Francia. Por varios grandes favores que le de- una vez ordenado sacerdote en 1251. Es qujzá de entonces, o de poco
bía, el emperador Federico Barbarroja nombró a Landolfo, Justicia de después, su opúsculo Sobre el Ser y la Esencia, que contiene los más
las Tierras Laborales, cargo el más alto en un reino fundamentalmente
agrícola.· ·
Once hermanos tuyo Tomás, quien fue el séptimo y menor de los 1 fundamentales principios metafísicos sobre los que descansa todo su
pensamiento filosófico.
Apenas un año después quedó libre la cátedra que los dominicos
varones, de los cuales cinco se dedicaron al servicio del reino en la
milicia.
Debido al talento que ya despuntaba desde la niñez,· su padre lo
destinó a los estudios; por lo cual lo envió a la edad de 5 años al mo-
I
-1 \
solían mantener en París, y el General de la Orden, por recomenda-
ción de Alberto Magno, puso los ojos en el joven sacerdote de apenas
27 años. Nunca se daba tal responsabilidad en unos estudios universi-
tarios a personas de tal edad.
nasterio benedictino de Monte Cassino, cuyo abad era su tío Landolfo Muy difícil era por entonces la situación en París, ya que muchos
Sinibaldi. Tal vez mpvía también a Landolfo de Aquino la secreta es- .profesores se oponían a la enseñanza de los frailes. Así comenzó su
peranza de que su hijo, con eL correr del tiempo, llegase a ser el abad magisterio, lleno de oposiciones, comentando los libros de la Sagrada
de tan renombrado monasterio, para aumentar así la influencia de la Escritura. Era, sin embargo, tan sólo un maestro auxiliar. Cuatro años
familia. · hubo de trabajar en medio de cónstantes revueltas en la universidad,
Allí aprendió Tbmás las primeras letras, en las que siempre des- . ya que los maestros seculares, capitaneados por Guillermo de Saint
tacó por su emJ?eño e inteligencia Amour, mantenían intrigas constantes contra los religiosos, que fre-
En 1236 o 37 (según diversas opiniones), pasó a la Facultad de cuentemente impedían su enseñanza.
Artes de Nápoles para estudiar gramática y lógica. Alií tuvo contacto
por primera vez con las doctrinas de Aristóteles, entonces recién in-
troducidas en Occidente.
[ Sin embargo, en 1256 se le concedió plenamente la licencia para
enseñar con cátedra propia, por orden del entonces Papa Alejandro IV.
Pero sufrió una serie de oposiciones y hasta de amenazas, cuando es-
Entre 1243 y 1244, y contra la oposición de su madre, ingresó en taba a punto de pronunciar su discurso para tomar posesión de la éá-
la Orden de los Predicadores, cuyo convento visitaba frecuentemente
en Nápoles. Aun cuando desde años antes le atraía el espíritu de es-
tudio y oración de los frailes ·dominicos, no ·le había sido posible se- f tedra, al cual se impidió la entrada aun por la fuerza, a muchos estu-
diantes y maestros.
Por este tiempo escribió los Comentarios a las Sentencias y el
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guir e:;;a vida, debido a la definida negación de su padre, quien se opo- opúsculo Sobre la Verdad. Y tuvo como auxiliar en la cátedra durante
nía rotundamente a que su hijo tomara un camino tan opaco, según los tres años que duró su magisterio oficial a Anibaldo degli Anibaldi,
las ambiciones y la categoría de la noble familia. Quizá influyó .tam- " quien llegó a ser su amigo íntimo, a sucederlo en la cátedra dos años
bién el que Federico II, con quien tanta relación política mantenían después que Tomás salió de París, y a recibir el cardenalato.
los de Aquino, en nada simpatizara con los frailes de las órdenes men-
dicantes.
! En 1259 fue llamado a Italia para participar en el Capítulo Gene-
ral de la Orden, y ahí diseñó, junto con Alberto Magno, el proyecto
Así, sus hermanos, por encargo de la madre, lo arrancaron por la l de programa para los estudios de. la Orden de Santo Domingo. Nom-
brado profesor de la corte pontificia y teólogo del papa, tuvo oportu-
I
fuerza del noviciado y lo mantuvieron encerrado en la fortaleza de
la familia por algo más de un año. Tomás dedicó ese tiempo al estu- nidad de retirarse de París, para residir en varias ciudades a donde se
dio de la Sagrada Escritura y de las Sentencias de Pedro Lombardo, trasladaba sucesivamente la corte, como en Anagni, Orvieto, R9ma y
libro que después utilizada como texto en su enseñanza, y comentaría Viterbo. Escribió en ese tiempo la mayoría de sus comentarios a Aris-
brillantemente. J
tóteles, usando la traducción de un compañero suyo en la Orden de
Santo Domingo, Guillermo de Moerbeke. Igualmente acabó por en-
Al fin la madre cedió, viendo que eran inútiles todos sus esfuer- tonces (alrededor· de 1264) una de sus dos obras fundamentales, la
zos por apartar a su hijo de la vocación a la que se había sentido lla- J
m~do. Viéndose libre de nuevo, regresó a la Orden de Santo Domingo, ,¡ Suma Contra los Gentiles, que había comenzado poco antes de salir
de París. Redactó en esos años los Comentarios al Evangelio de San
y completando su noviciado pasó a París. a comenzar sus estudios .de · J¡ Mateo, y corrigió para darle su forma definitiva los Comentarios a las
teología. Quizá permaneció ahí poco tiempo. En 1248 pasó f Colonia, ::'!""
Sentencias :y empezó los comentarios a la Metafísica de Aristóteles.
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XXX TOMÁS DE AQUINO ESTUDIO INTRODUCTIVO XXXI
Muchísimas obras breves y ocasionales son de este período, y corres- . regresase. Los superiores lo destinaron a la Universidad de Nápoles,
ponden a diversas consultas que de todas partes se le hacían. Pero su donde debía fundar una casa de estudios superiores para que se for-
t
obra máxima de esta época fue haber iniciado la Suma Teológica, que masen los jóvenes religiosos. De camino a Nápoles enfermaron grave-
quedó redactada en su primera parte.
Diez años hacía que había salido de París; diez años que repre- ~( mente él y Reginaldo. Desde entonces no cesó ya de molestarlo la
sentan el período más fecundo y tranquilo de su vida, tanto por la
enseñanza en la corte pontificia, como por la enorme cantidad de sus
il fiebre, que acabaría pronto con su vida. Aun así, todavía se puso a
trabajar en la tercera parte de la Suma ·Teológica. que dictaba a Re-
ginaldo, hasta la cuestión 90. Enfermo y todo,, jamás dejó la cátedra,
escritos. Pudo escribir gracias a que vivió en paz durante esos años. pues en dicho curso explicó los Salmos y las Cartas de San Pablo, y
Pero de nuevo había de regresar a París, y a la vida turbulenta. Las se dio de lleno al ministerio de la predicación, que constantemente
luchas entre los maestros y la oposición a los religiosos continuaban, había ejercitado desde su ordenación sacerdotal. Escribió al inismo
Y era necesario un maestro que se hubiese ganado la categoría y el tiempo el Compendio de Teología y su opúsculo Sobre las Sustancias
prestigio de Tomás para que no se le rechazase. Por otra parte las doc- Separadas, obras ambas que dedicó a su fiel amigo y compañero. Re-
trinas averroístas de Sige:rio de Bravante, maestro de la facultad de ginaldo, y comentó simultáneamente los libros Sobre el Cielo y el Mun-
filosofía, habían adquirido demasiada influencia e introducían en las do y Sobre la Generación y Corrupción de Aristóteles.
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mentes jóvenes algunos errores graves. Era preciso un pensador a la
altura de Tomás para poder captar los agudos errores y darles una Pocos meses después se sintió completamente agotado. El 6 de di-
adecuada respuesta. Por eso el Maestro General de su Orden puso ! ciembre de 1273 dejó totalmente de escribir. Después de varios días en
de nuevo ep. él los ojos, y lo envió, aun contra la costumbre, que no que se le notó sin ánimo, Reginaldo, preocupado por la salud del ami-
permitía que un catedrático enseñase dos veces en la misma facultad. 1
go, habló con los superiores, quiepes decidieron mandarlo a descansar
Como siempre, lo acompañó en su viaje su gran amigo Reginaldo, al castillo de San Severino, que pertenecía a su hermana Teodora. Pero
9 a diferencia de otras ocasiones, en que Tomás se mostraba muy afec-
quien le había de servir siempre como amanuense, y como el más se- '!
guro apoyo· moral en sus trabajos. tuoso y alegre, se le vio constantemente serio y cabizbajo. A su regreso
Durante esta última estancia en París tuvo que · sufrir el período
más turbulento de su vida. El averroísmo tanto se había difundido,
que el Obispo de París se encontraba intranquilo, y había de dudar aun
de algunas tesis de Tomás, que incluso trató de condenar, después de
algunas discusiones con ei .maestro. Incluso varios de los profesores
\r al monasterio de Nápoles continuó su estado de ánimo. Un día, vien-
do Reginaldo que su amigo había cambiado de forma tan radical, y
no había escrito una sola página desde' el 6 de diciembre, a pesar de
su pasión por escribir, se atrevió a preguntarle el motivo. El amigo le
reveló entonces en la intimidad, que en tal fecha el Señor le había
i
religiosos se opusieron a ciertas doctrinas de Sto. Tomás, quien hubo de :~ concedido la gracia de descubrírsele, y tras esa manifestación de la
verdad que el Señor le había hecho, "todos los escritos de mi vida
hacerles frente, principalmente en tres cuestiones: la unicidad de la for- ''·, .
me parecen paja".
¡:
ma sustancial en el hombre, la no composición hilemórfica de las crea- ...
turas intelectuales (materia-forma), y sobre todo la apertura del Aqui- Estaba a punto de eelebrarse el Concilio de Lyon, y el Papa Gre-
natense a reconocer la posibilidad de la creación del mundo desde toda gorio X le había pedido que asistiese. Nada lo detuvo, en su afán de
la eternidad. Les parecía que la posición de nuestro pensador en este · servir a la Iglesia. A fines de enero, con la salud quebrantada, se echó
punto negaba la posibilidad de la creación. Tomás sostuvo su punto al camino junto con su fiel amigo Reginaldo. Iban en mula, como se
de vista: se inclinaba personalmente por la creación del mundo en e]
tiempo, pero aceptaba que podía razonablemente sostenerse la eterni-
dad del mundo, siempre que se mantuviera su radical dependencia del
l acostumbraba en la época. Agravado por su enfermedad, el viaje fue
largo y agobiante. Tomás iba cansado y taciturno. Tras casi un mes de
camino apenas habían llegado a Fossanova, al norte de Italia. Ahí hu-
creador en cuanto a la existencia. A esa lucha debemos su notable bieron de reposar por una semana, pues Tomás ya no podía comer.
opúsculo Sobre la Eternidad d~l Mundo, Contra quienes la. Critican.
Muy agotadora fue la segunda estancia de Tomás en París, y muy
1 Sintiéndose grave, quiso alojarse en el monasterio cirtenciense. Apenas
podía mantenerse en pie, y sin embargo lo primero que hizo al llegar
amarga. Sin embargo logró terminar la segunda parte de la Suma Teo- J' fue visitar el Santísimo Sacramento. Allí falleció en la madrugada del
lógica, y no dejó por un momento su cátedra. Esto revela su dedica- 7 de marzo de 1274, con plena serenidad y conciencia. A su lado es-
ción incansable al trabajo, y su lucha constante por la verdad. taba Reginaldo.
En 1272 debió asistir en Florencia al Capítulo General de su Or-
den, y ya no regresó a París. En vano solicitó la facultad de París que
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TOMÁS DE AQUINO
ESTUDIO INTRODUCTIVO XXXIII
III. LA OBRA LITERARIA DE SANTO TOMAS El proyecto de la Suma es totalmente arquitectónico: cimientos, es-
tructura, acabado.
Es ·asombrosa su producción literaria. En la introducción a la Suma La primera parte está dividida en 119 cuestiones. Pone el funda-
T eol6gica, tomo I de la Biblioteca de Autores Cristianos (Madrid, J mento de todo el proceso dei antiguo círculo que parte de Dios y vuel-
t
1947, pp. 65 a 72) el P. Santiago Ramfrez nos presenta una lista de ve a Dios. Dios es principio y fin, slfa y omega, origen y término del
i
¡
131 títulos de obras mayores y menores, y sintetiza toda esta produc- hombre. Alrededor de este tema principal, tiene múltiples variaciones
ción monumental en los datos siguientes: 21 años de labor literaria que se desarrollan armónica y lógicamente: si Dios existe; quién es
que se traducen en "891 lecciones sobre-los libros de Aristóteles, 803 él en sí mismo; su plan de conjunto en la obra de la creación; su rela-
lecciones sobre la Sagrada Escritura, 850 capítulos sobre los Evange- ción con la creatura, especialmente la racional: ángeles y hombres; y
lios en la Catena Aurea, 463 capítulos en la Suma Contra Gentiles, finalmente el orden y gobierno del mundo.
2931 artículos sobre el Maestro de las Sentencias. unos 1200 capítulos · La segunda parte se centra en el hombre y considera su condición
en multitud de opúsculos de diversa índole, 51 O artículos en las Cues- terrena -temporal e histórica-, y su orientación dinámica a Dios.
tiones Disputadas, 260 artículos en las Cuestiones de Q_uolibet y 2652 Esta parte es fundamentalmente antropológica. La divide en dos sec-
artículos en la Suma T eol6gica, con la solución de más de 10000 ar- ciones, que tituló la prima secundae y la secunda secundae.
gumentos" (/bid.) Las principales obras pueden encontrarse cataloga- La prima secundae consta de 114 cuestiones y se centra en los ac-
das por Francisco Larroyo en la Introducción al libro de Eduardo Hu- tos humanos: comienza por establecer la felicidad, como término de
gón O. P., Las Veinticuatro Tesis Tomistas, México: Ed. Porrúa, co- la actividad humana. Luego analiza los principios del obrar. del hom-
lección "Sepan Cuantos ... ", No. 274, 1974, pp. LXXII-LXXIV. bre: las pasiones, los hábitos buenos y malos (virtudes, vicios y pe-
j
Dada la amplitud de su producción, hemos de reducimos por aho- cados en general) ; y finalmente la ley como principio interno y la
ra a un breve comentario a la Suma Teológica, su obra fundamental, gracia como principio externo de la acción humana. De esta sección
de la que hemos seleccionado el cuerpo principal de la presente edi- hemos escogido el tratado De la Ley, como un ejemplo notable del
ción: los tratados De la Ley y De la Justicia. El opúsculo Sobre el Go- pensamiento de Sto. Tomás, para la pFesente edición.
bierno de los' Príncipes nos servirá como un complemento que aclarará La secunda secundae abarca 189 cuestiones, todas ellas sobre las
algunos aspectos básicos de los tratados que hemos elegido.
No conocemos
ninguno el título
de los textos original de
originales. 1~
obra, porque no se conserva
-:¡
1
virtudes en particular y sus vicios contrarios. Esta parte viene a cul-
minar en un estudio de los tipos de vida y estados de perfección, en
los que se encuentra el ejercicio más elevado de las virtudes. De esta
Cuando después de abandonar París le fue encomendada la misión parte hemo~ seleccionado el tratado De la Justicia, como representante
ele enseñar teología en la Corte Pontificia, reanudó su magisterio repi- fundamental de las virtudes morales.
tiendo los Comentarios a las Sentencias de Pedro Lombardo, como an- Ppr último la tercera parte consta de 90 cuestiones escritas por
tes lo había hecho. Sin embargo no le satisfacía ya dicha obra. No sólo Sto. Tomás y .99 de suplemento, a las que dio forma para terminar la
encontraba en ella graves deficiencias metodológicas y lagunas teoló- obra incompleta, Reginaldo de Piperno. Esta postrera sección se cen-
gicas, sino también algunas doctrinas no del todo conformes a la ver- tra en Jesucristo, quien viene a dar carne a la obl'.a de Dios en el hom-
dadera inteligencia de la fe cristiana.
bre, en su propia· persona y en los sacramentos. Procede lógicamente
En esa situación se decidió a elaborar una obra totalmente nueva estudiando en primer lugar a Jesucristo en su encarnación y en su
en estructura y completa en contenido. Así comenzó la primera parte vida. Luego considera la obra de Cristo en la Iglesia por los sacramen-
de la Suma Teológica, probablemente durante su estancia en Viterbo tos. De éstos últimos Sto. Tomás pudo solamente tratar los del bau-
( 1266), y tal vez empezaría por entonces también la prima secundae.
Durante su segundo período de magisterio en París (1268-9) escribió
ciertamente la secunda secundae. En Nápoles redactó 90 cuestiones de
f
.~
tismo, confirmación, eucaristía, y en parte el de la penitencia. Aquí
lo sorprendió la muerte. Tocó a su amigo Reginaldo completar éste úl-
timo y toda la obra, con los sacramentos de la extremaunción, del
la tercera parte. Pero la enfermedad y la muerte impidieron la consu- orden sacerdotal y del matrimonio, y finalmente añadir un comple-
mación de la obra magna. La completó su amigo Reginaldo de Piperno, 1 mento sobre el fin último del hombre, que encuentra su realización
tomando los temas correspondientes del Comentario a las Sentencias, 1 plena en los novísimos.
de Sto.por
Tomás, y poniéndolos en el estilo de la §umá. Es lo que cono-
cemos el Suplemento.
\ Cada una de las partes de la Suma está dividida en un cierto nú-
mero de cuestiones, y éstas en varios artículos. La cuestión es todo un
tema que se 'desarrolJa en varias facetas, cada una de las cuales forma
1
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para que luzca la verdad con mayor nitidez. A este propósito retoma
una unidad: el artículo, equivalente a un capítulo. Por ello, para lo- las dificultades propuestas en la primera parte y las analiza una a una,
calizar un texto particular · de la Suma suele citarse la parte, la cues- distinguiendo en ellas los elementos aprovechables de verdad, y las
tión y el artículo correspondientes. Así, por ejemplo, las abreviaturas aplicaciones particulares no rectas, y por tanto desechables.
I, 11, c. 94, a. 4, indicarían: prima secundae, cuestión noventa y cua- De esta manera, la Suma Teológica resulta una obra arquitectónica
tro, artículo cuatro. no sólo maciza en su estructura general, sino también perfecta en su
La unidad fundamental temática en la. Suma es el artículo. Su es- acabado. Un arquitecto me decía en cierta ocasión: "en arquitectura
tructura es muy simple: primero propone Sto. Tomás el tema particu- no existen detalles secundarios: todo es importante".
lar a discutir; por ejemplo, el artículo correspondiente a la cita ante- Al elegir los tratados De la Ley y De la Justicia para la presente
rior propone el tema: "Si la ley natural es la misma para todos los edición, somos conscientes de que en parte podrá faltarles el contexto
hombres". Expone en seguida las dificultades que pueden presentarse filosófico que presupone la obra total de Sto. Tomás, para su com-
en contrario, y las opiniones opuestas que de hecho han surgido en prensión completa. Que sea esto una invitación para estudiar la obra
los pensadores más notables. Siempre expone el pensamiento de los en su totalidad.
demás de manera clara, concisa y respetuosa, aun cuando difiera del Y como ambos tratados están extraídos de entre los varios que for-
suyo. Y es que está convencido de que i man la prima secundae y la secunda secundae, la numeración no podía
"en los principios generales de la razón, sea especulativa o práctica, empezar de la primera cuestión en ninguno de los casos. Además, he-
la verdad o rectitud es la misma. para todos los hombres, y todos la mos creído conveniente suprimir en el tratado De la Ley las cuestiones
conocen igualmente. Pero cuando tratamos de las coni::lusiones particu- correspondientes a las leyes ceremoniales del Antiguo Testamento, por
lares de la razón especulativa, aun cuando la verdad sea idéntica para ser de poco interés para el lector común, ya que tratan de temas algo
todos, no todos la conocen de la misma manera. . . Mas tocante a las más especializados para estudiosos del culto en el pueblo de Israel.
conclusiones particulares de 1a razón práctica, la verdad o rectitud ni Por ello nos ha parecido más conveniente ordenar los temas por capí-
es idéntica para todos los hombres, ni tampoco es igualmente conoci- :i tulos numerados del uno en adelante en cada tratado, pero añadiendo
da por todos". (lbid.) entre paréntesis la cita exacta de la Suma Teológica de donde se han
tomado.
Y por lo mismo no hay ser humano que no participe por lo m~nos
de un. aspecto de la verdad, lo cual hace respetable su opinión. De IV. EL TRATADO DE LA LEY
donde todo error provendrá propiamente de la aplicación no recta de Abarca en su totalidad 19 cuestiones de las cuales presentamos en
los principios fundamentales; pero en el fondo toda opinión sana tiene esta edición catorce, pues hemos omitido varias sobre las leyes cere-
algún elemento salvable. moniales en el Antiguo Testamento, como hemos dicho. Está dividido
En seguida expone alguna opinión que introduce la suya propia, este tratado en tres partes: A) De la Ley en General. B) De la Ley
y que expresa algún desacuerdo con las contrarias expuestas. Sto. To- del Antiguo Testamento. C) De la Ley del Nuevo Testamento, o sea
más inicia esta parte con la frase latina Sed contra est quod, que he- del Evangelio.
mos traducido por Sin embargo. Esta opinión generalmente está toma- A) DE LA LEY EN GENERAL
da de la Sagrada Escritura o de algún autor de autoridad inobjetable; -i
ocasionalmente, de algún argumento de razón.· t. Esta primera parte abarca ocho cuestiones, cuya estructura es la si-
~ guiente:
Este movimiento lógico en realidad apunta una dinámica interna i
dialéctica, por la que llega a la verdad mediante la contraposición de fi La ley eterna (cuestión 93)
··:t_ Su ·esencia
opiniones opuestas, en las cuales reconoce un elemento común apro- (cuestión 90) La ley natural (cuestión 94)
vechable, que. es la verdad de los primeros principios. Esta verdad se
va depurando conforme las "sentendas contrarias" van eliminando Tipos de leyes Su naturaleza
entre sí las contradicciones de las aplicaciones particulares opuestas .. La Ley en (cuestiones 91
General (cuestión 95)
Surge así la tercera parte del artículo, donde expone con toda ni- y 93 a 98) Su alcance
tidez su propia síntesis. Es la parte central del artículo, que siempre L¡¡ ley humana (cuestión 96)
introduce con las palabras Respondeo quod, y que simplemente hemos Efectos de la ley { Su mutación
traducido por la palabra· Respondo. (cuestión 92) (cuestión 97)
Finalmente, en un cuarto momento, trata de clarificar el proceso,
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Creo que jamás se habrá tratado la ley con tal objetividad y equi- la ley sea promulgada; es decir, que quien la dicta (sea el superior
libriO'; pues Sto. Tomás nos presenta de manera perfectamente arqui- o la comunidad) , 1a dé a conocer a quienes deben cumplirla.
tectónica la estructura de la naturaleza humana, sujeta y regulada por Concluye Sto. Tomás esta cuestión con su ya clásica definición
la norma de conducta. Pero ésta no es única ni sencilla; por el con- de ley, que es "un ordenamiento de la razón en orden al bien común,
;~
trario, es múltiple ,y compleja. Por lo mismo necesita una ordenación · establecida y promulgada por quien tiene a su cuidádo la comunidad".
según cierta jerarquía de valores, que empi.eza por la ley eterna en Naturalmente dicha definición es análoga; es decir, no se puede
Dios, y pasando por la ley natural, viene finalmente a aplicarse a las aplicar de manera idéntica a todo tipo de leyes, sino sólo de un modo
circunstancias concretas de los hombres por la ley humana. Mas dado semejante. Las leyes físicas que rigen la actividad de los cuerpos, por
que hay una jerarquía en los valores, nuestro pensador nos presenta ejemplo, ciertamente están encaminadas al orden de toda la naturaleza
las relaciones y las interdependencias de los diversos principios nor- y subordinadas al bien de la comunidad humana. Pero no teniendo
mativos. En su estructura aparece, por ejemplo, la eternidad de la ley inteligencia, los cuerpos propiamente no pueden conocer sus leyes. La
divin~, producto de una sabiduría infinita, por una parte; y por otra promulgación, por lo mismo, se da a través de su estructura misma,
la fragilidad de la ley humana, mutable y circunstancial. y subordina- natural y no consciente. En cambio el hombre, como lo veremos al co-
1 da a los derechos fundamentales del hombre. mentar la ley natural, lleva también en su estructura misma la promul-
1:,, a) Esencia de la ley. Ya desde el preámbulo Sto. Tomás nos in- gación de dicha ley, aunque en él puede hacerse consciente, por la
,. dica cómo Dios va guiando al hombre en su actividad por la ley, y constante expresión del juicio de su conciencia.
ayudándolo por la gracia. Diqs es pues autor último de la ley. 'Pero b) Los diversos tipos de ley general: La ley eterna puede llamar-
no lo es de manera tiránica, impositiva, como veremos en seguida; por- se ley en sentido amplio, en cuanto origen de toda otra ley. Dios mismo
que la ley no es sino el bien mismo del hombre. no está sujeto a leyes. Pero el ordenamiento que él, en su plan provi-
Y como el hombre no es un ser puramente material, nó puede dente de la creación, quiere para el mundo, es ya una ley en el sen-
tido de ser la fuente normativa de todo orden. Se le llama eterna, por-
gúiarse solamente por las tendencias de los sentidos, como los anima-
que Dios lo es, y el plan de su obra coexiste con él, aunque la obra
les, sino por la razón; por ello la ley, norma y medida de sus actos,
misma de Ja creación, sujeta a sus leyes particulares, se desarrolle en
se funda en la razón. · . el tiempo.
Los actos legítimamente humanos tienen un dinamismo interno que La ley natural. Todas las cosas creadas actúan de acuerdo con un
los impulsa hacia la felicidad del hombre. Pero éste no puede conse- ordenamiento que corresponde a la ley eterna; esto es, al plan de Dios.
¡, guirla en aislamiento, y mucho menos a costa de los demás. Por el
r También el hombre se mueve dentro de este contexto universal, ten-
:1 contrario, el ser humano encontrará ·su felicidad completa sólo en el diendo al bien que le ha señalado como fin el creador. Pero a dife-
1
seno de una comunidad, de la que forma parte. Por ello todo bien rec- rencia de los demás seres, éste es consciente de su actividad y de su
tamente éntendido, es directa o indirectamente comunitario. Si hubiera fin. Por ello sus actos tienen cierta dirección hacia el bien, y por tanto
quien pudiese actuar de manera completamente individual, sin relación cierta norma y medida. Y así, la ley natural se definiría como "la par-
alguna con nadie, ni con Dios ni con la comunidad humana, ése tal ticipación de la ley eterna en la crea tura racional". Mientras los cuer-
no necesitaría ley alguna. Por ello Sto. Tomás concluye que toda ley pos se mueven a actuar ordenadamente movidos por equilibrio de fuer-
~~~
necesariamente ha de'tender al bien común. ¿,_;,. zas, y el animal por instinto, el hombre puede hacerlo por libre elec-
Pero precisamente porque toda ley es en el fondo comunitaria, no ~~t; ción; ésta proviene de que el hombre es capaz de conocer el fin al
hay ningún individuo capaz de dictar su propia ley por sí mismo. Legis- que tiende, y por lo mismo de querer los caminos que lo llevan a di-
cho bien.
lar toca, pues, 6 bien a toda la comunidad, o a quien tiene por auto-
ridad el cuidado de la misma. Y es que únicamente la comunidad en Ese "querer el bien" y su contraparte "evitar el mal", es en el
:! !" fondo la única ley radical de la naturaleza, de la cual todas las demás
pleno, o quien de manera universai mira por su bien, puede indicar·
leyes son únicamente aplicaciones.
¡ los caminos que verdaderamente conducen al bien común'.
Sin embargo, tratándose de seres humanos, no hay posibilidad al-
La ley humana. Precisamente por su capacidad de elegir ciertos
caminos hacia el bien, y por no estar sujeto tan sólo al interjuego de
!
1 . guna de que actúen por la ley, si no la conocen. Así como la ley ne- energías físicas, el hombr~ goza de bastante amplitud en ciertos cam-
i i cesita originarse en la razón, así también la razón ha de conocerla
:' i' pos para escoger las vías que lo conduzcan a su fin. l!ste, en efecto,
' para poder actuar de acuerdo con ella. Por lo mismo es necesario que es ·el único absoluto en el campo de la acción humana; aunque exige
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cii-cunstanci.as. · ~ ..,_-__~ ~ .
.con benevolencia al reo, sino también dictar sentencia conforme a un
2. La. virtud de la iu#icia. Como virtud, la justicia es un hábito,~ .delito objetivo y re~L Y el acto de ]ustici.a se ha de realizar objetiva-
- .:_i~t~
o sea una disposición permanente del hombre para actuar. y esa kc- :t ·mente según UIJ. derecho, o sea· dando a cada uno lo. que en derecho
i:-:-1 ( . le corresponde. . . .. ·
ción tiene por obje~o, como ya se ha explicado, todo· cuanto sé refiere . "'!:~'
3. La. injusticia. Un hombre puede considerarse injusto de dos ma-
-"
a las. relaciones interhumanas, ·y recae sobre Ja equidad en respetar
todo derecho del qtro.' Mas para que sea un acto de virtud,.se requiere ·:1,:·
tt neras: o bien de modo particular, en cuanto contraría la justicia ·des-
.que sea voluntario, estable y firme. No se trata, pues, de actos. ai~la' truyendo o al menos no buscando el bien comúri. O. bien de un modo
})-1~
dos, y .así·no es justo· quien alguna vez respeta el derecho ajeno, sino . ~.1.¡ general, en cuanto al no preoe<uparse por el bien coml.í.n, sino. de su .
quien lo hace de manera permanente. Tampoco s~ría justo quien rea- .Propio interés y egoísmo, esto le lleva a todos los vicios .. En este· tllti- .
lizara alguna acción justa sin· sáberlo, sino accidentalmente. Por tanto, {
mo sentido es injusto cualquier hombre vicioso.
justicia es "el hábito según el cual el hombre tiene la constante. y per- Sin embargo ~o todo aquél que cometa alguna ~cción -0l;>jetivamen- ·
petua voluntad .de dar a cada uno según su derecho". te. injusta e.s un hombre mjusto. Porque siendo la· justicia una virtud,
Por lo. mismo, no hay justicia respecto a sí mismo ni respecto a y llit injusticia un vicio, necesariamente se es justo o injusto. sólo ·a
Dios, a no ser que usemos el término en un sentido más amplio. Y es sabienda5 y queriéndolo. Ya indicábamos en la introducción al tr.a-
que. la justicia promueve una cierta igualdad, y ·nadie puede procurar tado De la Ley cómo el artículo que estamos comentando. (11,. 11, c.
ser igual a sí mismo. o a :Dios. Sólo. pues,· de manera metafórica, se. 59, a.·2) ·es fundamental pará la formación de la conciencia. Optimista
puede hablar de ser justo consigo mismo. . ·acerca .de la naturalez;a humana, creada buena por el creador, reconoee
Y como la justicia tiende no· a desarrollar la inteligencia, sino ia Sto. Tomás que normalmente· el hombre que comete una injusticia ob-
voluntad de respetar el derecho ajeno, por ello no· se cC>nsidera una ~~~\'"t .. jetiva, lo hace o bien .por ignorancia 'cie lo que es recto, o bien arreba-
virtud intelectual, sinó ·de la voluntad~ Y es virtud no sólo en cui:mto tado poi una pasión momentánea, y en ese caso no hay un acto .plena-
es un hábito bueno voluntario, sino también en cuanto hace .buéno al
hombre. P.or ello a ·un hombre justo lo llamamos virtuoso y viceversa.
. e~
~·
~1~. mente humano, Pues para que lo . hubiese, necesario sería que el ho:tn-
bre obrara por intenci6n (del .latín 'in-tendere), o sea tendiendo· a esa
" "S: ' .
Esto nos está diciendo que la justicia es una virtud general, en . ~
~=,\
~
acción como· a wi fin. Y no puede .esto suceder si no se conoce el ~in
cuanto regula tadas las acciones interhtimanas, y en este . sentido las
demás virtudes que relacionan a un hombre con otro. son aspectos ,de ~f por una parte, y por otra si no hay una voluntad expresa sobre el mis-· ..
mo. En tal.caso el hombré "no proeede por el .hábito de la injusticia'',·
::]'~·
la justicia, y por ello ésta ab~.rca todo cuanfo se ºrefiere al bien común .. sino por ,algún otro motivo. Y. es que, cpmo lo había .ya explicado en el
En este s.entido la .ius.ticia está latente en todas las .virtudes. Así, por ~~ ·.:~ .'I tratado De la Ley, es daro el primer princípio moral: "haz el bien y
ejemplo, 'la castidad nos hace regu1ar nuestros apetitos carnales, en ... r.... evita el mal". Ya no tan claras, aunque puede llegarse a ellas con al- -- !I
cuarito nos lleva a respetar el derecho a la dignidad del cuerpo hu- •. .' -~t :· . guna reflexión, son las conclusiones imÍlediatas de ese principio, como
mano de la otra persona; pero ·precisamente por esó es ¡ambién un ;
el precepto "no robarás". Sin embargo aun éstas quedan obnubiladas
aspectó de la just,icia. · . t ·;,..1.~
por · ias pasiones, la cultura, la. educación, etc. Menos cl~ras aún son
Sin embargo, de un modo más particular suele ll~rse justicia ' las aplicaciones de estas conclusion.es . (por ejemplo que la usura es
la virtud que ordena al liombre acerca de las cosas que se refieren a H"· un robo) , y por lo mismo es Dl.Ucho ·más fácil que en éstas pueda .Jia- ·· ,(
?~l«~x·
~
otra .persóna. y esta ordem1ció~ por una parte tiende al interior del ber errores o ignorancia. Y así,. pará corregir ~ta falta de conocimien-
hombre (o sea sus intenciones, pasiones, etc.); ·a esto atienden propia7 ~ to, es necesaria· la declaración o de la revelación divina, o dé los sabios
. -~r -. ¡!.•·
mente las virtlldes morales. La justicia considerada en este sentido es- en la Dl.ateria. Y éste· es· precis8.me~te. el obje.tivo de Sto. Tomás al ex-
tricto, o sea como virtud particular, propiamente tiende a regular los '· ,ji.~ ·!
poner analíticamente todos los aspectos de la justicia, en este ·tratado.
actos externos del hombre con relación a su prójimo. Por .tanto no se :
refiere directamente a las pasiones del hombre, sino a· sus acciones: a ~ :_;11
~ No obstante •. por cierto habrá quien obre injustanieiite; es decir, 1
que el hombre obre de esta o aquella manera, respetando el derecho: . con intención de algo. conocido como injusto; pues "hacer lo injusto J'.
de ia otra persona. . · /
·_.
con mt~ción y elección es lo propio del hombre injusto". Pero nues- .11
.e
tro pensador reconoce en. la respuesta a la objeción segu'nda, que tal
·Por lo· mismo, la justicia no se mide ¡>rip,cipalmeiite p~r el . interior
'. del . hombre que . actúa~ sino por ·el mismó objeto ,real. O sea, que ..la
i,'" caso no es lo normal, aun entre aquellos que no -actúan de· manera ·I
·. recta objeti\rafI1ent~: "'No es fácil obrar injustamente por propia in~
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norma de la.justicia es una igualdad objetiva, no meramente subjetiyá.
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LX ToMÁS DE AQUINO ESTUDIO INTRODUCTIVO LXI r·
~ención, como deleitándo.se en· ello; pues ordinariamente se actúa 'por·
otro fin.· Pero puede. suceder. a quien tenga tal hábito"~ B) . DE LAS PARTES DE LA JUSTICIA ·
l:Iabrá, pues, muchísimas circunstancias y situaciones de inju~ti
cia en que el hombre ·rio esté envuelto por maldad, sino por ignoran- · a) Sus tipos.\ La justicia modera tas relaciones d.e persona a per·.
cia. Por ello es prqpio del hombre sabio (y aquí recordamos el papel
-·
sona, como ya se ha. dicho. ·Pero esta·s relaciones pueden· darse de in- ~
del filósofo en el mito de la caverna de Platón) c0nocer la verdad
sobre la justicia, para ·poder· declararla· a sus hermanos e instruirlos_
dividuo a individuo, como personas privadas, y en tal caso tenemos
la justicia conmutativa. O· bien de autoridad a súbditos,. y entonces se !
sobre ella. He aquí el papel del filósofo y del ·moralista, que St.o. To- tratará de iusticia distributiva, o sea de las relaciones entre la comu-
nidad y cada .individuo.:
más realiza tan magistralmente en el tratado De la Justicia, llevado
. por su afán de reconocei: la. verdad para vivirla, y de su amor por los . Se distinguen ambos tipos en cuanto a su proporcionalidad. ·Pues
1
demás al instruirlos. · · ·, si bien- en la justicia conmutativa un individuo ha de dar a otro exac- ·
Naturalmente quien a sabiendas cometiere una injustici¡i (conclu" tamente el equivalente de lo .que re~ihió, en la distributiva la autori- . 1 ~
ye en el art .. 4), lesion~ndo· eJ l:>ien del prójimo con intención, falta a
dad ha de 'dar cada uno lo que merece o necesita según ei papel que
gravemente al amor 'J.Ue le debe al hermano. De ahí que toda injusticia ejerce en la comunidad. Por ello, de una forma .amplia, dice Sto~ Tomás
·::1..;
voluntaria sea de por sí un pecado. mortal. Pero insistiinos en que, en que en la justicia conmutativa la proporción qtie se. ha de observar es
la visión tomista, esto. sucederá po~as veces, ya que normalmente no aritmética (o sea por completa igualdad) ; ma~. en la distributiva es
procede el hompre a sabiendas del daño que hace, y con la intención · " .··.J'
.· '
geométrica (o sea en diversa escala, según su función comunitaria) .
de cometerlo. . · .. ·~·:,: · Por tanto ambas clases de justicia. también difieren en cuanto a sus ~
4. El jt,Jicio. Es normalmente. el acto principal de la justicia. J>or.
el juicio se declara y se determina en un cáso concreto el derecho, es ·
;_¡.
......
.• ·_L.t
aplicaciones. Porque la distributiva· norma ·1as funciones de los indi-
viduos dentro de uná sociedad; la conmutativa regula las relaciones
¡
decir .lo justo. Peto por lo mismo el juicio sólo· es justo cuando es un entre las personas. Estas últinias pueden ser involuntarias de parte de
. acto .de verdadera justicia. Y para que así sea, Sto. Tomás señala tres
requisitos: a) que ·proceda de una recta intención de buscar la justi~
cia, de oti:o modo el juicio sería vicioso;--b) que sea dictado por quien · ::.1 •
quien las sufre, como cuando se lesiona el derecho del prójimo en sus
cosas por el robo o la rapifia:; o bien en su propia persona, sea en su
existencia, en su ·cuerpo ·o en su ·dignidad, y esto se . hace ~ediante el
'
1
f,
tiene .autoridad para elfo, pues quien lo dictare sin autoridad será. un asesinato, la mutilación, el falso testímonio, los insultos,· etc.; y final-
USUI'J?ador; e) qtle se dicte según la recta razón y prudencia', pues de ' • 'l. ~
mente en la . persona . de un allegado, coino en la . esposa,. como por .
lo contrario ·se eonvierte ~n temerario, especialmente cuando procede ejemplo mediante el. adlllterio. Los intercambios pueden ser también 1
de suspicacias y conjeturas. . .
TOdo .juicio qu,e. p~cediere de puras sóspechas es ilícito, y se con- . jr
voluntarios; cómo en la compraventa, el préstamo o el depósito.
b) La restituci6n. "Restituir no es otra cosa sino volver a dar a
¡1
vierte en una fojusticja de quien' lo pronuncia, pues entonces proce- uno la posesión o dominio de .. lo que le pertenece". Por tanto es la res-
derá ·o,. de una mera :Proyección de la propia. malicia, o bien de. un tauración de la justicia conmutativa; puede darse ó bien cuando algo·
mal afecto que se tenga hacia el otro, o finalmente .de una falsa ex-· está en posesión de otro como prés'tamo~ para que ·el objeto .vuelva a 1
periencia de .quien juzga injustamente. su dueño; o bien cuando se retiene violentamente lo. ajeno contra la . '
i
Por tanto, cuando uno tiene sólo· ciertas sospechas, es responsable 5.,
voluntad de aquél a quien le pertenece, como en el ·caso del robo. ·
de esforzarse por interpretar al otro de Iá mejor manera, buscando Cuando se ha lesionado la justida, es necesario i'epararfa volVi.en- 11
::¡iempre 'SU bien. ·Pues cuando uno tiene una mala opinión de otro sin do a la igualdad primitiva .. No hacerlo cuando es. posible, es· perma~ ¡1
¡..
motivo justificado, en el fondo lo desprecia e injuria, a lo cual nadie necer voluntariamente. en la injusticia, 1o ·cual es un grave pecado. Por
tiene derecho. "Por eso f!S mejor equivocarse, aun cuándo fue.re mu- tanto, la. restjtución es necesaria para la salvadón del hombre. y· como
clías veces, 81 tener. a un hombre malo en buen concepto, que ser in- se trata de reparar la igualdad destrozada,' es ñecesario: reparar el daño 1
jt.lsto al pensar mai. de un hombre bueno, aunque fuere pocas :veces". en tanto en .cuanto se ha causado. Per6 en toda. injusticia se pueden
He :aquí hasta dónde .llega Sto. Tomás en su lógica práctica de buscar, . observar dos ·aspectos: el perjuicio inferido al otro; y la culpabilidad 1
siempre hacer el bien y evitar el mal, aun cuando uno llegase teórica{ de quien la ha cometido. El primer aspecto ~e corrige al reparar el
mente a equivocarse. - daño; el se~do, mediante la pena que sufre. el ofensor; pero sólo un ..
juez tiene aut'pqdad para impriner dicho castigo. ·Por, ello~· en derecho;
1 .
:; ~l~f·.
~
,.i.
i • •.., . \ ~-. "rt -~'. .:;. ~.
. . ,·: :~::; -~·~; ····::· ~·..:._-.-. ..... -; ... ., .
~tr::t:~~~;-=-·-~~~.:·:~ .::~~.~~ ·-~. ,~~ .~·
- ·.~ •- ; ' - - ~~•..••. ~. ' ~:~ - .v ' ~ .~·. ; ·'· . ·•· ':"~~::_-.,. --~~.:-::~· ,;_;:··-· •,!..,.
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•. 11 !
LXIV· ToMÁS DB. AQUINO ESTUDIO INTRODUCTIVO LXV
.,:
¡
es·parte de la ·sociedad, y ha de tender con su vida al bien común,. y al El encarcelamiento consiste en privar a uno. del libre uso y movi- • 1
suicid¡µ-se privaría a la com~dad del servicio de su propia ·existencia. miento de sU:s miembros. Sería lícito hacerlo únicamente a la autori-
Tercera, porq\le la vida es qn. don de Dios al hómbre; pero ·no es uil dad pública, y sólo en el caso necesario, sea por· castigo, séa como
don absoluto, sino 'uno que depende del Señor, a quien sólo perteneee una prevención para evitar a la comunidad. mayores· males. .
la decisión sobre la vida y la muerte. · · 3. El robo. y la rapiña. Sto. Tomás comienz?- esta cuestión con tma
Por tanto, de Ílingún modo será lícito privar de la vida a un ino- bellísima introducción en dos artícufos acerca del· derecho de propie-
cente. El hacerlo a ·un criminal toca únicamente a la autoridad. pública, dad. El artículo 2 es de u.na extraordinaria actualidad, y los prfucipios
y tan sólo en ord~ .a una absoluta necesidad del bien común. · básicos que él propone, sobre todo su cop.cepto de propiedad, han ser-
Sin embargo, en un <?BSO podría un particular matar a otro; a sa- vido de base a los. Papas de este siglo para elaborar las eneídicas se-
. her, cuando sin pretenderse directamente, .lo hiciese en su propia de- dales, que son la carta magna de la doctrina social de la Iglesia. Sto.
. fensa. Es lícito aquí aplicar- el principio del doble efeeto, o sea que de · Tomás reconoce como natural el derecho de propiedad, pero está muy . !
una acción pueden se~e dos efectos, el uno intencionado y el otro lejos de un liberalismo económico que defendiera el desenfreno de unos
no. Y la moral de una acción se determina ftindameI1.talmente por el cuantos al acaparar los bienes económicos para provecho individual. .
fin que con ella se pretende. Y cuando una persona se defiende de una El hombre tiene ·derecho, por naturaleza, al uso de las cosas para
agresión, pueden seguirse dos efectos: uno bueno e intencionado, que su propio bien. Pero no lo tiene sobre la ~xistencia misma de los seres. i.
es la propia consen.tación; y el otro .malo p~ro no pretendido, que es No tiene, en efecto, la capacidad de aniquilarlos, así como no la tien.e 1
¡
la muerte dei atacante. Pero a nadie sería· lícito intencionadamente de crearlos.· Pero el uso de ellas le es natural, ya- que todc:is los· seres
buscar la muerte del ·otro, ni siquiera :para su propia defensa, ni infe.." inferiores· están ordenados al ·bien de los superiores.· 1
rir al otro máS violencia que la necesaria para conseguir el fin bueno ·~ Sin embarg0, acerca de las cosas exteriore~, dos cosas son ·propias 1
pretendidamente buscado. del hombre: por una ·parte la capacidad de procurarlas y adnii.nistrar-
.Atendiendo igtialtiiente a la intención, Sto. Tomás indica que itó las, y por otra la de darles su recto uso. El derecho de propiedad abar- 1
·se peca cuando acddentalmente se priva a :otro de. la Vida; o sea cuan- ca todo ello. Pero el de propi~l:lad priyada se reduce sólo al primer !
do la muerte del prójimo se sigue de una manera totalmente involun- . aspecto, es decir, al derecho de procurar (o proqucir) y administrar.
taria. Pero sí habría culpa, por lo menos en parte, cuando alguien se las cosas: "eq cúanto a esto, le .es lícito a uno poseer cosas propias'.'.
·dedicara a cosas ilícitas que: por tanto debería evitar, y de las que se Y las razones que ofreée son obvias y de sentido común: cada quien
sigu~ese la privación de la vida del otro. Igualmente cuando es efecto :-''~-.
se preocupa más de· procurar lo que le- pertenece, que lo común a i:o-.
de la negligencia de quien debería tener -más cuidado de las circuns- dos; pues en las cosas· de todos nadie tiene un especial cuidado. Ade-
.taD.cia8 de las ·cuales se ha seguido dicha .i:nuerte. . más, se administra mucho mejor ·10 propio que: lo común,· y habría
. 2. la lesi6n de la integridad fisica. Toda parte existe para el bien .confusión si C?-da uno pudiese administrar·a su manera todas fas cOsas,
del todo. y así, todo miembro del cuer.Po húmano está ordenado en . ..• .,..... siendo éstas de todos. y firialmente, cada uno· vive más feliz "con lo
su ser y en sus funciones al bien del hombre. Por ello es ·ilícito privar ,'
.suyo, pues cuando algo es de muchos fácilmente surgen 9.ificultades y
aun pleitos, · · ·
a una persona de alguno de sus miembros. Sin embargo puede su,ceder
que ·en algún· caso tlno de los miembros esté dañado, de manera· que Otro aspecto. es el .uso o disfrute de las cosas, ''y en cuanto a· él,
en lugar de servir al ·bieh del todo, esté en peligro. de corrQmperlo. En. nadie puede tener las cosas como Pi-opias~ sino como comunes, de
tal ·circunstancia· sería lícito amputarlo para salvar a· la persona; aun modo que fácilmente haga partícipes de ella·s a ·quienes las necesitan".
: Come> se ve, el acumulamiento de riquezas para. uso privado queda .
cuando ha de hacerse con el ·consentiD:tlento de aquél cuyo es el miem-
bro,· pues a ·cada tino le ha sido enconienciado principalmente el cui-
•_j_f.;
totalm.e~te excluido del .concepk>" tomista de propiedad. En. el fondo
ha. dado la base de. un verdadero y legítimo socialismo en ·el. cual el
l
dado de la propiá existencia. .
Otra. manera de lesionar la integridad física sería: mediante los hombre pued_a · ser realmente. creador niedíante el derecho propio de
golpes, y más particularinente los azotes. Son menos graves que la mu~ .producción y administración; pero abierto necesariamente al disfrute
tilación, pues con. _ésfil se hace· un-.. daño irreparable, no así con aqué~.
· uos, que. sólo producen dolor. Pero no es lícito a nadie hacerlo, a: n:o
de los bienes por toda la . comunidad. Quitar el derecho deLhombte
en· el primer aspecto nos llevaría .a ·un socialismo radical.· destructor
·de la persona en sus ·tendencias legítimas creadoras. ~c:ir d contrario
l
1
ser a quien- tiene autoridad de· dar un casp.go para reparar la justicia.
Por éllo es lícito a los
padres azotar alguria vez a i;u hijo, cuando f~re . !;.~--.;.~ arrebatarle: su función social al uso de las cosas, nos llevaríá a un ca-
pitalism0 no nienos tiránico que· la otra. posición .extrema.
·1·
dicho castigo verdaderamente necesario par~ su corrección y disciplina.
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·¡¡···!·
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~·~~~~~~~~~ ,~t~r: :.:.:·~y:~.:·
....
Y para que no hay~ duda al~a de lo que Sto. Tomás quiere de- dente a la que no pudiere socorret de otra manera :que sustrayendo
cir, en ·las respue5tas a las düicultades nos aclara y recalca que las alguna cosa de la propiedad ajena_. . .
cosas le fueron. dadas al hombre por su creador para el provecho y b) De Palabra. aa) En lo$ juicios. Hemos dicho que en los juicios
sustento de la hum:inidad; pero determinar si tal o cual hombre puede '(
un
se declara y deteJ;IDina .lo justo, aplicándolo a caso particular. Está
_ ádministrar para el uso común este o aquel ·objeto, queda ya a la ley el juicio sujeto a muchas posibles deficiencias, según las diversas per-
positiva. Sm embárgo, aun cuando alguien p 0 seyese una cosa según sonas que en él intervienen:
toda la regulación del derecho positivo, ha de aceptar que el uso de la 1. Etica del jue~. La sentencia del· juez puede considerarse· conio
misma es para el biep de todos. O sea que en este sentido la propie- ·-1 . una ley para un caso particular, y como tal ha de tener fuerza coactiva
dad conserva su función social. Y .todos tenemos el derecho funda- ·para obligar a amba¡¡ partes .a su cumplimiento, en un litigio. Petp su
mental a la subsistencia,· antes que el derecho al disfrute de comodi- . ¡ ·~¡: . potestad proviene _dq la autoridad pública, que puede concedérsela. de
dades y de lujos. Por ello, habiendo tantos hombres necesitados para manera ordinaria o delegada para· un caso. Y así, ningún particular tie-
subsistir- de los bienes de la tierra, a nadie le es lícito acaparar su uso ne derecho de juzgar a otra persona.
para provecho. personal, más· allá de Io que le es también necesario ...~..
Mas precisamente porque es una persona pública, el juez ha de
según. su propio· derecho a la subsistencia. Pero "más de lo que le fuere -·· jU.zgar objetivamente sólo por lo que sabe no como persona privada,
suficiente para subsistir, no puede obtenerlo sino mediante fa vi.,len-. sino como juez. O sea, por una._parte, según las leyes naturales y posi·
cia" (II, II, c. 66, a. 2). · ··:i; .. tivas; y por otra, según la notida que .le ·llega del caso particular por
. ··~
El tobo consiste en tres elementos: primero, la usurpación de Jo los elementos del tribunal, como son los .testigos y pruebas documen-
ajeno, quebrantando así la: justicia que· da a cada uno lo suyo; segundo, tales. Sin embargo, su conocimiento· privado del caso puede ayudarle
la violación de la justicfa que recaiga en un objeto, :y no en la existen- a argüir eón más rigor las pruebas, para dirigir las investigaciones, etc~
cia o uh miembro de la persona; y tercero;_ que dicha viólación sea _::,.::.. Pero el juez ha de ponerse como pµnto de equilibrio entre un acu;
· oculta.. Por tanto se entiende· por robo "la usurpación clandestina de sador y un reo. No puede él nlismo ser parte en el" litigio. Por tanto no
una cosa ajena,". En cambio la rapiña consiste en la usurpación vio- ha de proceder a juicio si no hay acusador. Y en todo caso, el acusado
,,'·~ tiene derecho a. que se le acuse en su presencia, para que pueda cono-
lenta de la _cosa ajena. Uno y otra coinciden en ser una violación de la .-·~:},.
justicia, y en que se realizan contra la ·voluntad del dueño. Pero difie- cer· el delito que se le atribuye, y -así tenga la posibilidad de defen-
ren en el modo, ya que no .es lo mismo lesionar el derecho del otro derse. · · ·
en su ignoranciá, y el hacerlo aij.adiendo el· elemento de violenCia. Una vez dictada la sentencia justa: eL juez no tiene ·potestad para
· El hurto es .siempre pe<;ado, por dos motivos: primero, porque que- absolver .de ella. Y esto por dos razones: la primera; porque podría .
branta la justicia; y segundo, por el engaño o fraude -que comete el. ')~
lesionar.,. el derecho del acusador La segutJ.da, porque no es árbitro
ladrón a,1 usurpar el derecho ajeno. Y de suyo es pecado grave, porque ·segwi su decisión personal, ·sino como representante oficial de una
lesiona también la caridad. ya que se deja de amar al prójimo cuando . ·-~
sociedad que se gufa por leyes~ según las ·cuales ha de dictar la .sen-
se violan sus derechos; puesto que el verdadero amor consiste en .bus- tencia. Sin embargo, siempre que tal absolución no perjudicase a otros,
::~'
car el bien del hermano. y además porque es destructor del bien ·co:- podría ser condonada por la autoridad superior de aquél que tuviese
mún en la sociedad, ya que. si unos a otros se robasen, se destruiría la potestad sobre las mismas leyes~ y a la cual en todo caso se puede
comunidad. Mucho más ·lo será. la rapiña, puesto que la violación del. apelar. · .
derecho se aum(;'.nta con el daño de la violencia. Y ya hemos visto que 2. Etica del acusador. Cuando alguien comete. un delito, la otra
únicamente la autorid~d. y sólo por una necesidad del bien común, persona que conoce· fa falta puede proceder de dos maneras: o me~
puede inferir alguna violencia a uno de los. mie:i:nbros de la sociedad. diante la denuncia, que, consiste en pedir 'la corrección del hermano
Sin embargo podría suceder que alguien tomase lo ajeno en caso .. ::.:: en forma fratéma y privada; o mediante la a~usación, pqr la que se
·-..,,
de verdadera y urgente necesidad para subsistir. En· tal cas.o no hay busca el castigo del crimen. Cuando la falta .es de tal .naturaleza que
propiamente robo. Y es que entonces se encuentran dos derechos etj. n.o perjudique a la comuntdad, y para cuya córrección baste la denun-
conflicto: el derecho natural de un hombre a la subsistencia, y el de_'.. cia, nadie está obligado a acusar al otro como a reo, sino tan s610 a ·
. recho positivo del otro a administrar determinados ·bienes exteriore,$. 4enunciarlo en privado como a hermano. Pero si se trata de· un delito .
Evidentemente el derecho natural del un;o está por_ sobre el positi¡Vo ...
>·.t
.que dañe al J;>ie~ común de _la socieda<:J., y hay suficientes pruebas de
del otro. En tal caso es evidente la función social del uso de las cosas. ello, entonces~ precisamente por el bien eomún~ es necesario proceder ·
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y así no comete injusticia quien tuviere una necesidad urgente y "evi- . a la acusaciónt · ·
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-·,::.:_:·:_i:"p:·/:{ ·-~=: ··.- _;~·- •-:-;;~_·, .-.. -:: ! ·-·· .<H ··:,:-. ·.:· -" .. · --~- . ;· 1. --· • ~ .~;--;-:;.;'".r: . >· ~.
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-,.n ,.;.\··
Una acusación se convierte en viciosa e injusta de tres maneras: ·Pero no siendo infalible la é:erte:Za a la que. se lleg~ en estos. casos,
. primera; por la calumnia, que ·consiste .en imputar. al acusado críme- sino sólo probable, puede suceder que. algunos testigos ,no s~an cuali-
- ne~. falsos. Segunda,· .por la prevaricación, que consiste ·en impedir roa~
.- (el
-_,
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ficados conforme a derecho. En tales casos. aun sin culpa de los testi-
liciosamente el castigo de un delito, por ejemplo mediante el fraude ~·1 gos, puede rehusarse su testimoniq: Esto dependerá ·de las leyes posi-
en la acusación. Y tercera. por la tergiversación~ que consiste en de~is tivas, que en tiempo de Sto. Tomás no aceptaban coi:no testigos, por
tir totalmente de una acusación, contra toda justicia, por motivos no 1 ejemplo, a los enemigos del reo,_ a sus familiares, a los niños, . a los
. ' ~
rectos. . . .¡
demente5._ etc. ·
..¡
Cuando alguien acusare a su hermano injustamente, por ejemplo ;j · Prestar falso testimonio encierr!l siempre un delito grave, por triple
calumniosamente, o por algún interés. es justo que al descubrirse· su . i.
..•·¡
razón: ·primera, por el perjurio, ·iá que todo testigo ha de jurar decir la
fraude él mismo s1,1fra eomo castigo el equivalente de l~ que pretenc:\ía .1 verdad; segunda, por la violación de la justicia; y tercera, por la ·men-
contra su prójimo; y· esto no' como -venganza, sino como prevención· .,¡
.;: tira misma, que nunca es· lícita.
para el bien común, que se daña con el juicio vic.ioso. · ."i
5. Etica del abogado. Defender a una persona pobre en una causa
3. IJ.tica del reo. El reo. E:;Stá obligado como súbdito a superior, a justa, puede ser obligatorio en algunos CaJ?OS, pero no lo es siempre.
obedecer al juez en aquello en que éste tiene autoridad según el dere- "! ,Como todo profesionista, el abogado tiene la obligacipn de hacer el.
cho: Y así, está obligado a decir la verdad sobre su delito, si se le re- bien al prójimo. y puede suceder que en determinados casos alguien
quiriese, pero ·únícamente deritro de los límites de la ley .. Si· el juez
mandare algo más allá del derecho. el reo puede Iídtamente eludii el
}/.f
:·:-~
acudiera a él en una grave necesidad. En tal· caso tendría la obligación
de socorrerlo, aun. cuando éste no pudiere pag&-le sus servicios. El abo-
juicio por apelación o por otro medio. Pero no puede mentir expresa- gado debe ser como el médico. No está éste obligado. a socorrer a todos
.mente, o sea: decir lo contrario a la verdad contra derecho. En todo los necesitados, porque ni ·siquiera .le sería humanamente posible. Pero
~
caso puede. callarla "O evadirla prudentemehte, porq~e no está obligado sí :a aquéllos que solicitan su~ servicios aun cuando no pudiesen pagar-
a acusarse a sí mismo. __ · los por no tener. ningún bien mat~rial, pues sigue teniendo un derecho
Mucho ~en:os le es lícito defenderse ~edi~nte una calumni~. no -.r superior a la salud para la. conservación de la vida. No se estaría obli-
sólo porque usaría de ilna falsedad en juiciO contra· el derecho, sino· gado, si el pobre tuviera otros medios de ·r.esolver su problema; por
porque añadit_ía )a injusticia del dolo y del daño al prójimo . ejemplo; acudiendo a familiares que podrían ayudarlo, ya _que. de ellos
..
. : Cuando i:in reo ha sido cÓndenado. injustamente, y confía en la jus- ;i··:·'.. sería la primera re~ponsabilidaq. ·
ticia de la. prop~a causa, tiene·todo el derecho de apelar a una autori: ~ Sin embargo puede el abogado pedir normalmente una· .remunera- .
- dad ·superior, para revisión de la sentertcja~ Pero no tiene tal derecho ción ju~ta por su trabajo, al ·igual que el médico, ya que éste es su
.si, siendo criminal, sólo pace,_ la apelación ·par.a· producir ·dila~iones o medio de subsistencia. y no está obligado. por tanto a trabajar siempre
para impedir una senter.icia justa; porque· en este caso lesionaría .el de- j.li por pura misericordia, sino sólo en el caso previsto en el. párrafo ante-
rior. Es como el comerciante; que no está obligado a d,ar todo lo que
recho del jµez a procurar por su oficio el bien de la comunidad. s
-~-
tiene a los pobres; aunque. sí tendría la responsabilidad de ayudar a
4. Etica del testigo. Está uno obligado como súbdito a rendir tes-
timonio siempre y únicamente cuando lo requiera la autoridad compe-
1 . quien acudiere a ~1 en ·un caso de verdad~ra· necesidad. El erario- pú-
tente conforme al derecho; por ejemplo, sobre un delito públicó. Pero .
no lo está cuando se. trata ·de vna falta privada. No siendo requerido
~ 1
blico ha de pagar al juez por su trabajo, e igualmente a los testigos
donde la ley lo pr..::scriba; porque éstos han de ser imparciales .. En caro- ·
~
el. testimonio por el juez, ·estaría: uno obligado según las circunstancias;. ; bio el abogado puede recibir sus honorarios del reo, 'ya que ~s defen-
por ejemplo, cuando- fuere necesario el testimonio de uno ·para librar
-~ sor de parte. Sin embargo ~us. honorarios, como los del .médico, "han
al reo de una sentencia injusta, porque en tal' ·caso "ca)lar sería ~on ,de ser moderados, atendiendo a la condición de las pe~onas, de los.
s_entir''. No se está obligado cuando el testimonio contribuirí~ a. con- asuntos y trabajos realizados, y· a la costumbre de la sociedad". Los
. denar al acusado, a no ser que se le exija bajo derecho. . . .~-¡ excesos en esta materia serían también injustos y aun grave¡nente pe-.
1 · caminosos. · ·- ·
· Para dictar sentencia basta ·con ·el testimonio de dos o tres testigos: ~¡
· rectos que se encuentren acordes: Y es que. en .los· juicios humanos ·:1 algunas personas pueden . lí~itamente . ser .excluidas del oficio de
•" I
.¡ abogado, como decíamos antes sobre los· testigos, conforme a derecho.
-basta con una certeza moral de la verdad. Er.i el fortdo es muy difíqil ,.¡
· en 'estos cas.os :llegar. a una certeza absolutá. Aunque dicha. certeza pb~. Unas pueden ser impedidas por su incapacidad, <::Orno fos niños, los
·''.i dementes, lo~ sordos y los mudos; otros, por cierta inconveniencia gue
.viamente se reafirma mientras· más sean los testigos cualificados. ·
~-·1,
previenen la~ leyes, como lps 'ciegos, los criminales, etc.; a no ser que
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- -
TOM.{S DE AQUINO . ESTUDIO INTRODUCTIVQ LXXI
LXX
·en algún caso se presentase -tina verdapera necesidad que se sobrepu" -del otro; pero quien lo ~.a hecho quizá haya proeedidÓ con una diversa ·
siese a 1á inconveniencia. - intención. Por ejemplo puede hacerse buscando l~ correccióp. del pró-
y co~o nadie puede participar activamente en una injusticia a sa" jimo _u otro fin necesario. Entonces. no haprá _falta alguna. O puede
bieQ.da~, ni siquiera prestando su ayuda, corisejo o consentimiento, también hacerse por ligereza de espíritu,_ con lo que_se peca venialmen-
según se dijo en el robo, tampoco le es lícito al abogado prest;;tr su au- - te~ a no ser que se hiciese al prójimo· un daño grave. En todo caso se
xilio y eonsejo en una causa que conoce como injusta, Si así lo hiciera, ·tiene la obligación de restituir al prójimo su fama, ·como cualquier
'!- otrc derecho que se le arrebata ...
aun estaría obligado a la restitución. Pero si tal participación se de- - 1
biera a una falta de ·conocimiento de tal injusticia, estará excusado en Todo pecado se mide objetivamente en ·su gravedad por el perjui-
la- medida en que lo ·esté su ignorancia. -- :_ ( cio que se. infiere al pró]im:o. y entre los bienes de que. éste goza,. unos
bb) Fuera de los juicios. 1. La injurj_a; Se llam~ propiamente in- , son del espíritu. y éstos no pueden serle arrebatados ·propia1nente.
juria o contumelia o insulto una ofensa, ordinariamente verbal, por fa Otros son los del cuerpo. y finalmei;ite otros son exteriores. Entre loit'
que se dá a conocer a una persona y a los demás algún hecho que -sea bienes del cuerpo el más excelso es la vida misma, por· ser la base de
-contrario al- honor de aquélla .. En un sentido lato se pueden llamar in- todo otro bien. Por tanto el homicidio es el pecado más grave que pue-
juriosos ·también ciertos signos o hechos que tienen tanta fuerza signi- - de cometerse contra el hermano. Seguiría el· adulterio, por destruir el
ficativa como las palabras. - · ·1 orden legítimo . de la generación humana. Finalmente los daños a los
Es pecaminos~ no por las palabras mismas, ya .que su sonido no bienes exteriores,· entre los cuales la fama y buen nombre es más va-
d;illa; sino por lá lesión de la honra ajena, a la que el prójimo tiene . ,¡1 lioso que las cosas. Por tanto la detracción es por naturaleza más grave
d·erecho. El pecado, pues, e5tá propiamente en la intención de quitar ·. ::,l que el robo, pero menos que el homicidio y el adulterio. Subjetiva-
a otro su fama, que puede ser incluso para el hermano de mayor valía " mente el pecado se mide por la intención de quien lo comete. Y en
que las riquezas, y por tanto puede ser pecado grave. Pero si las pala- i este sentido es más grave el pecado en el que se actúa con plena deli-
bras injuriosas se pronuncian con otra inteaciórt, como para .corregirle, · 1 beración. Pero suele suced~r que en la detracción ordinariamente hay
entonces puede o haber sólo una falta veniai por ligereza, o no haber .¡ _poca reflexión y mucha ligereza de espíritu, por lo que suele cometerse
falta alguna. Pero en todo caso está uno obligado a obrar con mucha más bien algún pecado venial.
discreción para no dañar al prójimo. · Quién escucha una detracción puede pecar si con su actitud ·se_
-Ante -los insuitos debemos· en general tener paciencia,- .como una hace cómplice. Puede suceder o porque sé complazca en ello, o por-
disposición habitrial de bondad pata con -el· hermano, aun para con que lo apruebe o acepte por odio de la persona a quien se difama; o
nuestros enemigos. Pero no siempre es ·conve,itlerite tolerar las injurias; J
porque · tenjendo autoridad no -corrige al detracto.r debiendo hacerlo.
por ejemplo, por· el bien_ mismo de quien la¡¡· profiere, si es que nuestra
resistencia. le servirá para que no vuelva a repetir la falta en el futuro;
li Si se escucha la detracción pero sin aprobarla -ni complacerse en ella,
y no se impide más bien por cierto temor que por mala voluntad, la
o por el bien de _otras personas, que podría impedirse con los ultrajes culpabilidad puede ser leve.- · · · _ · _. .
1
que se han hecho a la -nuestra, especialmente si la propia dignidad es
necesaria para el ejemplo de los demás, por alguna circ;unstancia. 3. La murmuración. Coincide con la detracción en que destruye la
fama del prójimo,ocultamente. Por ello a veces suele usarse una palabra
Normalmente hablando1 la injuria suele provenir de la ira, ya que
puede usarse como_ una venganza fácil de quien está irritado, y es el
1'
_:!
por la otra. Pero· la murmuración añade la malicia de provocar por dlo-
rencillas_ entre los hermanos, porque tiende a fomentar la mala volun-
medio más rápido para ultrajar al otro.
· ;2. La ·detracción. Es. _semejante a _la injuria, pero con la diferen-
-tad _entre uno y otró. _
cia de_ que suele hacerse ocultamente. Quien públicamente insulta a Ordinariamente sue1e ser pecado grave, porque, según se 1-).a dicho,
otro, le- muestra su desprecio. -Mas· quien lo hace en oculto más bien la calidad del pecado se mide por el daño que se causa, y el perjuicio
-parece temerle, por lo que no daña directru:µente la honra ·dél otro. es mayor cuanto _lo es el bien que se destruye. Pero la murmuración;
sino su buena reputación; porque de su parte hace lo posible para -que al sembrar discordias, tiende a separar la amistad, que es el mayor
los oyentes se fornien una mala opinión. de aquél a quien denigra. - .
!
de l~s bienes· exteriores del hombre. En efecto, el amigo vale más que
Los pecados de palabra reciben su gravedad principalmente -de la/ --.. 1
1
to.das l~ riquezas; y aun la fama y el honor mismos· están encaminados
mteneión con que se cometen. y la intenció_n del detraCtor es destruii:'
1 en último térmm.o hacia la amistad. Y ya que "Dios es amor", como ·
· la buena fama del prójimo, la cual· es un valor mur grande. Pero pu~
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que. reflexione y adquiera experiencia en Ja vida.· ':!j bastaría un pequeño cuidado del comprador para advertirla; por ejem-
plo si está a la venta
..,.·
__
La maldición propiainente dicha es pecado, porque lesiona en for- ·!' . . un caballo
.
tuerto. i
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ma directa la caridad, que nos inclina siempre a buscar el bien del
·:.
Sin embargo no es injusto vender eri el comercio un product_o · a ;·•¡·
prójimo; y tanto mayor 19 será cuanto por una parte sea mayor el mayor precio del que se compró. Primero, porque con frecuencia suele
daño que se manda o desea, y por otra cuanto más se deba arp.ar y modificarse el objeto para aumentar su utilidad, como cuando se efac
respetar a la persona a la que se maldice. Puede darse pecado venial
•f
hora una materia priipa; y en tal caso la diferencia .de predo se debe 1
o bien cuando el mal que se ordena o desea es muy pequeño,· o cuando .., : ~
a una: recompen~a por el trabajo que en ello se ha. puesto. Y segundo.• · L
·~
no hay completa intención de maldecir, sino que se hace por irrefle- cuando es una :recompensa por· la realización de· todar. la compraventa,
)dón y ligereza. · y es en lo que propiamente consiste el comercio; por ejemplo, por el
- c) En los c.ontratos. ·1. El fraude en la compraventa. La compra- esfuerzo que representa .el transporte del objeto desde .. el sítio de pro- !,
venta se utiliza para el bien cqmún d.e ambas partes contratantes, y. se . ducción al de distribución. Sin embargo, el comercio encierra el grave ll
·.1
da cuando ~e intercambian objetos porque cada una de las partes tie~ :.¡1·-. peligro del afán de lucro. Por tanto estas ganancias han de ser mode- n
. :..-
ne necesidad. de lo que al otro le pertenece. Como es para mutua utili.,i radas,· y medirse no por. el afán de acumulación de riquezas, sino se- 11
dad; es lícita siempre que se haga manteniendo la equidad, o sea ·qué
. '
·1 gún. la necesidad del hombre para el honesto sustento de su familiá, o li
. se dan y se reciben valores equivalentes, sea en especie, sea en preciúi~ . L
para socorrer ~ otros necesjtado!>, o para servir al bien· público . j
porque éste. no es sino el valor estim.ativo de un objeto destinado al· 2. La usuf¡a. Esta cuestión tiene ante tbdo un interés did~ctico en 1
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sentido histórico, en. cuanto nos haeen advertir c6mo utilizaba Sto. To- mo, y a evitar el mal que le es nocivo. Ambas cosas se necesitan como
más los principios básicos subyacentes en cada problema, para encar-. partes integrantes. para que se dé fa justicia. A la justicia corresponde
narlos en las circunstancias de su tiempo. Desde luego. los primeros ' instituir la igualdad y equidad en nuestras relaciones humanas. Y esa
principios son los mismos; pero su encamación es la propia de su si-
) igualdad se construye haciendo el bien, y se conserva· evitando el mal.
glo, y en el sistema económico de la época. El dinero no tenía atta Y ambos aspectos son ·indispensables para la justicia, de manera que
función que la de intercambio. El único valot objetivo que se conce- ·faltando uno de ellos, falta ésta.
día se refería a las cosas y al trabajo, y la medida del valor era su uso De ahí que pueda pecarse por omisión o po,r transgres~ón. Se peca
y su necesidad. Según esto, lo único justo sería el intercambio de un
~1
del primer modo cuando no se hace el ·bien debido, pue·s al no hacerlo
valor objetivo por otro objetivo o por uno de trabajo. El dinero que" se deja de realizar lo que es justo; Se falta según esta manera a la jus-
daba al margen de este interjuego. Actualmente el crédito es en gran ticia legal, cuando no se cumple una.ley, sea divina o humana. Y a la
parte uno de los elementos básicos del trabajo y del disfrute de los justicia especial, si se deja de dar al prójimo aquello que· le pertenece .
bienes exteriores. Por ejemplo, ningún agricultor pobre podría llegar por propio derecho. Por transgresión se peca cuando alguien destruye
a cqltivar bien su tierra sin el crédito agrícola. Toda la argumenta- contra derecho un bien ya existente. Etimológicamente viene del latín
ción de Sto. Tomás se basa; pues, en un concepto ya no operante del gradi trans, o sea "ir más allá" de lo debido~ Y normalmente se da
dinero, como es el de Aristóteles: "El dinero se ha inventado princi- ·6
¡ cuando se obra contra un precepto expresado en una forma negativa,
palmente para hacer más fáciles los intercambios; y así el uso más como "no matarás".
1
propio del dinero es su éonsumo e inversión". Como .se observa, es un 'f. Qué pecado sea mayor, si el de omisión o el de transgresión, ha
concepto correcto, pero incompleto. Según este modo de considerar la ¡
de juzgarse por el tipo de bien al que ambos se oponen. Normalmente
función del dinero, rechaza todo rédito, y además todo otro beneficio rJ 10 será el de transgresión, porque destruye positivamente un bien ya·
que pudiera obtenerse de algún préstamo, evaluable en dinero, que 1
existente, lo cual es una directa . oposición al bien. En cambio el de ;
'';
no sea a mero títtilo de gratitud. Y es que toda ganancia de este tipo omisión simplemente lo niega, sin propiamente destruirlo. Sin embar-
·iría más allá de su función de sólo intercambio. J go en algún caso podría el pecado de omisión ser más grave, según las
Actualmente el d~nero tiene una función mucho más dinámica que 1 circunstancias; por ejemplo. por la calidad del bien que se omite, o
la entonces· aceptada. Los préstamos facilitan el trabajo dando por ade- ·por su necesidad y urgencia, etc.
a
lantado· lo que su vez se irá amortizando por el trabajo mismo. Pero
como el dinero así prestado de algún modo perjudicaría ·al prestamista
al no cumplir en sus manos. su función de ,·base del trabajo, de ahí re-
sulta que una moderada recompensa puede considerarse justa. Pero
se ha .dicho.moderada; su exageración nos llevaría de nuevo, como en
i 1
VI. SOBRE EL GOBIERNO DE LOS PRlNCIPES
l
·. .
·señando la verdad, etc. Pero además el hombre tiene tin fin último,
Pero aun cuando éste deba ser el fin que pretendan los buenos go- que es la felicidad eterna; y también necesita guía y orientación para
bernantes, no obstante también se les siguen de su bueJ;l régimen otros. .conseguir dicho fin, lo cual toca a los ministros de la Iglesia.
provechos y utilidades, que nunca obtienen .Jos tira.llos. y entre dichos
ii Si sólo hubiera de buscarse el bien externo del hombre, por ejen:i-
bienes el más elevado será la amistad, ·porque ninguno más ·alto se
-plo el vivir, o el estar sano o instruido, bastarían el médico o el ecó-
puede. encontrar entre los valores de la· tierra; "pues ella es la que une . nomo o el maestro, y éstos serian los reyes. y si el fin fuese adquirir
a los virtuosos y promueve y conserva _la virtud. Ella es la que todos riquezas, entonces el reino ser:(a de IOs comerciantes. Pero hemos visto
n~sitamos en todas nuestras empresas, ya que el amigo no se mues- :1 que toda -sociedad ha de tender al bien común, y buscar el bien es lo
tra importuno en la prospendad ni abandona en la adversidad. La i:''
amistad nos proporciona la máxima dicha, de manera que sin un amigo r .· propio de la virtud. De ahí que practicarla sea la actividad más eleva-
da dentro del .pueblo. Y como el fin de la virtud en el hombre es la
aun lo deleitable se toma tedioso. El amor hace que lo áspero se. con- 1
vier_ta, eri fácil y sencillo; ni hay tirano alguno tan cruel que no goce . ¡. feliddad eterna, se sigue que a ella tiende toda la comwiidad. Mas a i.
-·~ ·este fin no se puede llegar sólo por las fuerzas humanas, y por ello no 1.
c;:on la amistad,, (1, 10). Pero así como !Os reyes buenos fácilmente 1 · basta el gobiernq del rey temporal para la completa conducción del :rei- 1
se ganan 1a: amistad de· sus súbditos, porque buscan su bien, así con . -1~ no; sino que el régimeq toca al supremo Rey Jesucristo. y· este aspecto !
los tiranos. pasa .todo. lo contrario: al oprimir oon injusticias, sentirán espiritual del reino ha sido encomendado no a los gobernantes, sino
que se les desprecia. · · · a los sacerdotes, bajo la dirección del Sumo Pontífice, Vicario de. Cristo ·
De ahí se. sbguirá otro provecho para el buen gobem~te: la fir- y sucesor de_ Pedro. _
meza de su régimen, pues ne» encontrará m~jor sostén que el amor. del ..,f
.... De aquí deduce Sto. Tomás una consecuencia que, al menos tal
pueblo. En cambio poca firmeza tendrá el tirano; por ello no suelen como suena, no sería aceptada en nuestro tiempo: ·que conio el orden
!
durar lS:rgo ·tiempo. Y es que como todó su dominio se funda en el
miedo de los súbditos, sólo permanecerá hasta que éstos encuentren . ·. I~ espiritual supen! al temporal, los reyes temporales deben estar subor-
dinados a los sacerdotes. Esto supondría toda una civilización cristia- '1
l
la manera de rebelarse. Igualmente será más fácil al · príncipe justo
abundar en riquezas por la buena . ~dministración y disposición del
na, no pluralista, de la que estamos muy alejados en nuestro siglo. De
esta afirmación _con que termina el capítulo 14 y empieza el 15, parte
I·
· 1-
[
pueqlo para colaborar. Eh c~bio el tirano ha de disiparlas continua- · l• par_a algunas observaciones: cierto es· que ef gobernante de tal manera
mente, porque sólo puede sostenerse basado en satélites y cómplices ha de dirigir las· actividades del pueblo, que no se opon~an a la con-
de la ÍJljusticia, con quienes ha de coxp.partirlo todo. · secución de la Vida eterna. Por eso ha dé mandar aquello que lo con- i1
Compara luego Sto. Tomás el gobierno real con otros dos tipos de
orden en la naturaleza, y encuentra ciertas analogías que le. ayudan a .
duzca a la felicidad, y prohibir cuanto lo aparta de ella. Dos cosas fon- .
~entalriiente competen a su gobierno: ordenarlo todo mediante ia
·[.
reflexionar mejor ~n el papel del príncipe: ~a primera es la del gobier-; ley hacia la práctica de la virtud; y como un medio para ello, procurar
la .suficiente abundancia. de bienes materiales, especialmente. la uni-
no del alma sobre el cuerpo; ya que la razón. ha de ser el principio. dad, de la qtie se deriva la paz. ·
de orden .y de uri.idad .eil todas las tendencias y apetitos. La segµnd~: 1
es l.a de Dios respecto al universo, pues todas las cos~ ·que existen Sf Una vez que ha establecido así las bases del bien, el segundo paso
mueven bajo el régimen divino, que ha· de. bus·car el bien de todos. J?e ~~
ha· de ser conservarlo.· Para ello ha de remover tres obi;táculos: el pri- 1
'~
'·
ahí que el rey ha de considerar que ha sido puesto por Dios para que
mero es tomar en cuenta -que ~os hombres van perdiendo su vigor y 1
. ! . 1.
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fc_.'.:f?:~J,..-'.,_··;:~:~-T~ -:--·,:·-::"""'··-··,·::.~ .,... . ... ·. ' e ---··: • - "" "'. -;?~;.-,- --,;; :e: 'T?'C" :y e . "'. •.,.. :. ·¡ -~ ~~ ·-:·;_ -~ ............- , - ~· '·
~ .
LXXX TOMÁS DE AQUINO . í '
' 'Íli
·~
'
mueren, y así no pueden realizar. el mismo oficio indefinidamente, de
donde .ha de proveer para distribuir constantemente. fas funciones .ne-
cesarias. El segundo proviene de la maldad de los hombres, y así ha
'jflt
~-
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de reprimir a quienes obran con injusticia, castigando a los trarisgre$o- f~.
res. Y el tercero viene de fuera, de los en.emigos del reino, que pueden '
destruirlo o al -meÍlQ!3 perturbar la. paz; para- e~lo ha de tener suficiente ~fü
ejército para la protección· del pueblo. · .,í'¡
· Finalmente ha de mirar por. todo cuanto corresponda al desarrollo l
J.'
del pueblo por el bien común, cumpliendo lo anterior, corrigiendo ·lo . ·.·l\ '-
que esté mal, supliendo lo que falta, y procurando perfeccionar lo .que . :j,.11:
pueda estar mejor.
. j .: .
Con esto termina el libro primero, donde expone los principios ge- TRATADO DE LA LEY
:··..·~·.~r· ..
nerales en que se ha de basar. el. régimen político. Los restantes. cuatro
capítulos escritos· por Sto. Tomás {Íos primeros del libro segundo),
son ya una aplicació~ ·práctica de cómo debe el rey mirar por el bien
común en un caso concreto: la fundación de una ciudad. Son:. capítu-
los de interés histórico, y nos
muestran cómo Sto. Tomás era un hom-
Jt'
. -,.a.
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bre de su tiempo~ Conocía y se preocupaba ·por los mínimos detalles· _~,~¡
.del bümestar del pueblo, tales como la temper.atura, la salubridad, los. "~
vientos, el agua, la orientación de las calles para aprovechar al máximo .J/.!
el sol en tiempo de.' irtviemo, y hasta cómo debían construirse las mu-
rallas para ·la ·protección de la ciudad. Muchos de estos medios son in- ~&1
."Y¡,·t
_aplicabies al siglo xx; ·pero queda vivo aún como .digno de imitación. . .~ll
· el .espíritu de un hombre que aun en los detalles. de una construcción -~t
material no bti~caba sino el ·bien. . .'::1f.1.
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CAPÍTULO 1
1
q SOBRE LA ESENCIA DE LA LEY_
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Hemos de tratar fos principios ex- razón, porque los .hábitos de la ra-
teriores de los actos. El diablo es zón son virtudes intelectuales, de
el principio externo que nos inclina · las cuales -ya antes hablamos. Ni
al mal, y ya en la ,primera. parte he- tampoco es un acto de la rl!ZÓn; por-
. mos tratado de sus tentaciones. Por que habiendo cesado el acto de la
otra parte el principio externo que razón cesaría la foy, p·or ejemplo
nos mueve al -bien es Dios, quien en un hombre dormido. Luego la ley
nos dirige con su ley y nos ayuda no parece ser algo que pertenezca a
con su gracia. De ahí -que en pri- la razón. ·
mer lugar hablemos de la ley, y. en 3. Finalmente, la ley mueve a los
segundo ·lugar de fa gracia. Acerca que están bajo ella a obrar recta-
No parece que
•
la ley
A LA RAZÓN
pertenezca
regla y medida de los actos en cuan-
to alguien se mueve por ella a ac-
'tuar, o por ella se abstiene de una
acción; pues la ley viene de "ligar",
al ámbito de la razón, porque: porque obliga a actuar. Mas la regla
l. Dice el Ap6stol: "Veo otra y medida de los actos humanos es
ley en mis miembros", "etc. (Rom. la razóri, que es el primer· principio
7, 23). Pero nada que· pertenezca a de los actos humanos, como es evi-
la razón está en ·los miembros, por- dente de lo antes -dicho. Pues es pro-
que la razón no usa de los órganos pio de la razón ordenar a un fin, y
1 t·
corporales. Luego la ley no parece
ser algo que pertenezca a la razón.
esto, según el filósofo en su Etica,
. 1 libro 7, cap. 8, es el primer prin-
2. Además, en la razón no se da cipio de los actos. Y en todo género
i sino potencia, hábitos y actos. Pero de cosas, aquello que es principio es
la ley en sí no, es una potencia· de la la medida y regla de tales cosas, así
t
J
razón. Tampo~e> es un hábito de la
3
como por ejemplo la unidad en el -
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4 TOMÁS DE AQUINO
.n TRATADO DE LA LEY 5
género d,e los números y el primer la voluntad, como ya antes se ha di- como fa razón es principio de los bien iomún, propio de la ley; es
movimiénto en el orden del movi- cho. Puesto que, si alguien busca actos humanos, así también en la también aplicable a fines particula-
miento. De ahí se sigue que la ley un fin, 1a razón manda aquellas co- ,misma razón hay algo que es prin- res. Y por lo mismo se pueden dar
es algo que pertenece a la razón. sas necesarias para dicho fin. Pero cipiO respecto de lo demás. Y por también preceptos acerca de algu-
L A la primera dificultad, pOr la voluntad ha de estar regulada por
tanto, habrá que responder que, sien-. la razón, acerca de aquellas cosas
1 'consiguiente la ley más conveniente- nas cosas particulares.
mente se encuentra entre estos prin- 2. A la segunda, que algunas ac-
do la ley una cierta regla y medida, qüe se ma~dan, para que lo manda-
puede estar en algo de dos mane- .do tenga razón de ley. y de este :¡ . cipios de un modo eminente. El pri- ciones se éjercen ciertamente sobre
mero de dk:hos principios en el or~ objetos particulares; pero dichos
ras: en primer lugar como el prin- modo se entiende que la voluntad den de las operaciones que pertene- particulares pueden referirse cierta-
cipio que mide y .regula. Y como del príncipe tenga razón de ley: de
ésto es propio de la· razón, se dice otro modo la voluntad del príncipe
l cen a la razón práctica, es el fin mente al bien común, no porque
último. Y el fin último de la vida sean comunes en género o especie,
que la ley está sólo en 1a razón. En más sería iniquidad que ley.
segundo •lugar, como en aquello que
¡ humana· es la felicidad o gozo, cónio pero sí en cuanto a su causa final,
se ha dicho arites. Luego es necesa- en cuanto. el bien común se dice
es regulado y .medido. En esta for- 1 rio que fa ley ante todo se dirija al que es fin común.
ma la. ley se encuentra en todos ARTÍCULO 2 orden de la felicidad. Además, como 3. A la tercera, que, puesto que.
aquellos. que se inclinan hacia. algo toda parte se ordena a la tota1idad, nada se da. ·por firmemente asenta-
por alguna ley; en este sentido se SI LA LEY SE ORDENA SIEMPRE cómo lo más imperfecto se ordena do según la razón especulativa si
.diée ley no esenciailmente, sino por AL BIEN COMÚN a lo más perfecto, así como un hom- no ·se redu~e a los primeros princi-
participación. Y en .este sentido la bré. es parte de una sociedad perfec- pios indemostrables, de la misma
misma inclinación de los miembros Sobre este segundo artículo hemos ta, es necesario que la ley propia- manera nada queda firmemente
a la concupiscencia se denomina de considerar gue parece que la ley mente se dirija a la felicidad común. asentado por fa· razón práctica si no
no se ordena al bien común como Por ello dice el filósofo, al definir se ordena al último fin, que· es el
"ley de Jos miembros".
. 2. A la segunda, que así como en ·a su fin, porque: . :I
"l
lo •legal, que ha de referirse a la bien común. Pero todo cuanto está
los actos externos· se debe conside- 1. Es propio de la ley ordenar y felicidad y a la comunidad política. así asentado en la razón, es ley.·
rar la operación y lo ·operado, por prohibir. Pero los preceptos se or- \
:¡
Pues dice en la Ética, libro 5, ·cap~ 1:
ejemplo la ·edificación y el edificio, denan para conseguir algunos bie- "Llamamos cosas lega:les justas . a
así en las obras de la razón se ha nes particulares. Por·. tanto no siem- aquellas que se dirigen a .promover ARTÍCULO 3
de considerar el mismo acto de la pre es el bien · común el fin de la ·~· . o conservar la felicidad, o fos me-
razón, que es el entender y racioci- ley: . .
J•
dios para ella, en la comunidad po- SI LA RAZÓN DE CUALQUIER
nar, y· algo que es efecto de este 2. A.demás, la ley dirige al hom- lítica". Pues, como él mismo lo afir- PARTICULAR PUEDE
'I ma, la ciudad es la comu,nidad. per-
acto. Y este efecto en ·la razón es- bre para actuar. Pero los actos hu-
~
CONSTITUIR ,UNA LEY
. peculativa es primeramente .Ja defi- manos se ejercen sobre cosas par- fecta. . ·
. nición; en segundo lugar 1a enun..: ticulares. Luego también la ley se
'
Adeqiás, en todo género, se dice Parece que· la razón de cualquier
ciac.ión; ·en tercer lugar el silogismo dirige al bien particular. que es principio aquello que se afir- particular puede hacer la ley, por-
o argumentación. y pórque también 3.·' Finalmente, dice Isidoro en las ..jl!. ma principalmente, respecto de los q\le: ·.
~'.
la razón práctica utiliza el silogis- Etimologías, libro 5, cap. 3: "Si la '
demás particulares que . caen bajo L Dice el Apóstol: "Cuando los
mo ~ sus operaciones, según hec · ley se da pot la razón, será ley todo ese género .. Y todo lo demás se or- gentiles, que no tienen ley, hacen.na-
mos , ya expuesto, como enseña el cuanto establezca la razón". Pero dena con relación a dicho principio; turalmente 1o que pertenece a la ley,
filósofo en la Ética, libro 7, cap. 3; no sólo · ~rtenece a la razón cuan- Así, el fuego, que es lo más cálido, son -ley para sí mismos" (Rom .. 2,
por ello hemos de encol}trar en la to se· ordena al bien común, sino ~~ es causa del calor en los cuerpos 14) . Pero esto lo afirma como algo
razón práctica algo que se relacione también lo que se ordena· al bien mixtos, los cuales en tanto se deno- común a todos. Luego cualquiera
con las· operaciones, de la misma particular. Luego la ley no sólo sé
manéra como en la razón especula- ordena al bien común, . sino tam-
tiva úna proposición se relaciona bién al particular. ·
l minan cálidos en cuanto participan puede hacer la. ley para sí mismo.
del fuego. De ahí se sigue que, diri- 2. · Además, dice el Filósofo en
giéndose la ley al bien común, todo la Etica, libro 2, cap. 1: "El fin del
con fas conclusiones. Y tales propo- Sin embargo tenemos en contra
siciones universales de . la razón- lo que el mismo Isidoro dice en· Eti-
.·t otro precepto sobre actbs particula- legislador es inducir al hombre a la
res no tiene razón dé ley si . no se virtud". Pero cualquier hombre pue-
. práctica, · ordenadas a las acciones, mologías, libro 5, cap. 21, que la - :J. crdena a.l b_ien común. Y por con- de mover a otro a la. virtud. J.,uego
. tienen razón de ley. Dichas propo- . ley "no se ha establecido para ún . siguiente toda ley se ordena al bien la razón de cualqu"ier hombre ¡!>uede
.siciones son· consideradas actualmenc· bien privado, sino para: utilidad de común. constituir la fey. · ··
té por la· razón,· y algunas veces se· tcdos los ciudadanos". · .· l. A la primera dificultad, por . 3, Finalmente, así como el prín-
encuentran en la misma sólo de ma- . Re$pondo: Como hemos ·dicho .ya, tanto, habrá que responder que el cipe de la ciudad es el gobernador
nera habitual. · la ley se encuentra entre los prin- precepto no es sino una aplic.ación de la misma, así cualquier padre de
3_, ...-A)a tercera, que la razón tie- cipiós . de los actos humano&;' en ·" de la ley en¡ aquellas cosas tjue la familia es gobernador de .su casa ..
né la capacidad de ser movida ¡>or cuanto es sti regla y medida .. y aSÍ . misma ley regula. Pero e:I orden al Pero el príncipe puede hacer la ley
,_._ ;;..i?:'
en 1a .ciudad. Luego cualquier pa- la familia· es· p1µte ·de una ciudad,
dre de ·familia puede· hacer la ley Mas la ch1dad es la comunidad .per--
TI .fuerza de oqligar1 lo cual es propio · eu el. corazón · de . los hombres de
de la ley, es. nec(\:sarlo que se apli- modo que pudieran conocerla natu-
en su casa. . fecta,, cómo se ·afinn~ en fa Política, .j que a los hombres que han de ser ralmente. · · · ·. ·
Sin embargo, contra esto .está la libro I, cap. 1. Y así como el bien .... n
~
regwados por ellá. Pero tal aplica- 2. · A fo segundo, que ·-aquellos·
afirmación de Isidoro en las Etimo- de· un hombre no es el último· fin, ción se hace cuando; mediante fa ante· quienes no . se ha promulgado
. logías, libro .s. cap.·.10, y en' los De- sino que se ordena al bien común',
.•<f.
tn.unidad. Porque en todas las· c:oSas una . ley rio ~ necesaria a su esen- ·~
quien debe ordenai;las a un fin es cia, porque:
aquel a quien pertenece dicho fin. 1. La ley natural es la que de
1. A ta· primera dificultad púe-- -"un modo· emine~te 1lena la esencia
.·~
·~.·
~
. CA}>ÍTULO 11>
de contestarse que, como se. ha afir- de ~a ley.. Pero 1a ley natural no ne- §
mado arriba, la ley no sólo se da ces1ta ser promulgada. Luego no \ SOBRE LOS . DISTINTOS TIPOS .DE LEY
en alguno : en cuanto activamente pertenece :1- la esencia de la ley la ~
regula, sino también en cuanto par- promulgación. . . 1 (1, 11, cuestión 91)
~J
_ticipa de ella ccimo regulado.· Y de 2_. ,Además, es propio de la ley
esta . manera ca~a. uno es ley para obhg<ir a hacer algo o prohibir el
sí en cuanto participa· del orden hacerlo. -Pero no sólo se obliga a ·¡ Consideraremos ahora los distin- 2 .. A<lemás, la promulgación per-
·establecido por. quien lo .regula. Por c1,.1mpl,ir la ley .a aquellos ante quie- tos tipqs de ley. Y sobre esta ·cues- ténece · a la esencia de la ley. ~ro ·
ello, el DJismo Apóstol añade:· "los nes se promulga, sino también a .~ tión esfodiaremos seis puntos: pri- la promulgación no pudo <iarw ·des-
~~
cuales UevaQ los preceptos de la ley otros:.. Luego parece que ia promul- mero, si ex-jste una .ley eterna; se- de la. eternidad,· porque no había a
escritos en el corazón" (Rom. 1,15). gáción no es de la esencia de la ley. gundo, si hay una iey natural; ter- quien se promulgara. Luego no se .
2. A Ja ·segilnda,. que ninguna 3. Finalmente, la obligación de la cero, si se da una ley humana; cuar- da la ley eterna. · · · ··
/
persona privada puede inducir efi- ley se extiende también a los oue to, si,existe una ley divina; quinto, 3. Finalmente, la ley indica una
cazmente a la virtud. Más bien po- han de venir, porque "las leyes ohli- si hay una sola ley o muchas, y sex- ordenación al fin: Pero nada. había
dría aconsejar. Pero si su ,consejo no gan en los ·asuntos 'futuros'.', como ~I to, si se da una ley de pecado. en la eternidad que pudiera orde-
es escuchado, no tiene ninguna fuer- lo · afirma el derecho. ¡>ero la pro-.. narse a un fin, ya.que sólo el último"
za coactiva. En cambio. la ley debe mulgación es para los presentes.· 1 fin es eterno.· Luego no se· da la ley
·~.:11
tenerla, · para que eficazmente pue- Luego fa promulgación no es de la · ARTÍCULO ·1 eterna;
da inducir a ola virtud, como afirma esencia de la ley. ... ·~ . Sin embargo, dice San AgustÍÍl
el Filósofo en la Etica, libro lQ, Sin embargo, contra esto se afir~ · SI SE DA UNA LEY ETERNA ert Del ·Libre Albedrío, libro 1, cap .
. cap. último. Y tanto la .multitud ma en los pecr~tos, distinción 4: '.:· J . 6: . "La ley que P<::rtenece a· la suma
del pueblo como la persona que lo "las leyes quedan instituidas al pro- ~ Parece que. no se da una ley eter- razón no puede dejar de parecer
·dirige tienen dicha fuerza coactiva, mulgarse". : · : na, porque: · eterna e inmutable a cualquier per~
a fa cuid corresponde incluso el im-- . Respondo: La ley se iinpone ..a lqs· L Toda ley se impone. a alguien. sana inteligente''.. . ·
pont?r el castigo, como más adelan- súbditos como una regla. y ·mediqa.- ·,,....,I•
Pero no había· nadie desde la ·eter- Respondo: Hemos dicho ya que
te. duernos. Y por tanto sólo a ellos Mas. la regla y medida se impPnen · nidad· . a quien · pudiera imponerse la ley. no es otra ~sa sino el· dicta-
pertenece el hacer la ley. en cu.apto se aolican a aouellos <iue la ley, puesto que sólo Dios· es men de la ·razón práctica .de parte
3 .. A la tercera, que, así como el son regll'lade>&. y. medidos por ellas. '• "j. eterno. Por t~nto no se ·da una ley del soberano· que gobierna una so-
hombre es parte de una familia, ·así Por tantQ para que la ley tenga la etc.roa;· · \. ciedad perfecta. Pero ·-es claro quer
e/ .
\.
.
):.
..:¡·¡¡\..
. ....,.,,
.(""~!• ~· T
~,f::·c r ~r _ ·. ~··. ,_.., -~-.
.f._,. --:·2. ...
~- .• ~·: •• - "'!":.-:- .... ~~.
·'."' -~~~-~: .... ~ :-~~~- .· '!.~ .::~: ~. ?,··1:~·¡~-~.·¿:::~/ ~ -..-~_:_ .: ~-7~-.F :.. ~·~ :·_···:- ·:_~?.,
.,tq
·~i~!.
_:.-:,.¡ - •
8 TOMÁS DE AQUINO TRATADO·DE LA'LEY 9
si~ndo ,el mundo gobernado. por la .
<;'¡
··;r y medida. Por·tanto, dado que· todas de · nuestros 1,1.ctos li~ia un fin, se
2 ·¡;;~.
providencia .divina, .toda- ia eótil.uiii-
dad del universo. está regida por la
ARTÍCULO
...
·;:t--
la5 co'sas gobernadas por .Ja F.oVi~· haga .segiín :la ley natural.
dencia están sujetas a. ola regla y tne-
·
3 .. A fa tercera, que 1ambién los
rµón de Dios. Y por consiguiente SI SE DA EN NOSOTROS UNA LEY·
. ·.~~ .dida de la ley· eterna, como ·ante·s . brutos animales participan a su ma-
la ·mism~ razón que gobierna todas NATURAL dijimos, es claro que todas las cosas nera de la ley eterna, y así tain.Dién
las cosas tiene carácter de ley, sien-
do de Dios como de .un soberano
.
P.arece que no se .da en ·nosotro~
~I participan de la ley eterna, en cuan- . las creaturas racionales. Pero como
to la llevan impresa en ·sus inclina- · la creatut'a racion81. participa de la
... ,. )!'r.
del. universo. Y ya. que la razón di~ una ley natural, porque: . ciones a los propios actos y fines . razón eterna de manera intelectual
vina no concibe nada. en. el tiempo, · 1. El hombre se gobierna sufi- · .··~
y entre las 'demás creaturas, el hom- y J;'acional, por ello dicha participa-
sino sólo en .la eternidad, como se cientemente por. la ley eterna. Pues ·-~~
bre está· dirigido de un ~o más. ción. de la ley eterna en la creatura
dice en el libro dé los Proverbios
. (8, 23), de ahí se sigue que hemos
dice Agustín en Del Libre Albedrío,
libro. 1; cap. 6: "T~~s las c~sas
·~1 excelente por. la divina providencia, ra.cion~ se llama ley con tO<,la pro-
~ ..( en cuanto .él mismo· cae· bajo ta di- piedad; porque la iley es algo que ·
de llamar eterna dicha ley. son 1ustas y ordenadts).mas por la rección de la providencia, y a la vez pertenece. a la razón, como ya se ha
1. A la primera dificultad· hemos ley eterna". Y la,naturaleza º? abun- ·:¿·11· dirige las cosas para su propio bien dicho arriba. Pero en la creatura
de responder que, aun cuando no da .en cosas superfluas,. as1 como ~<~" y el de los demás. De ahí que· el . irracional dicha · participación no se .
existan las cosas en sí mismas eter- no carece .. de lo necesario. Por lo ;·::l hombre participa .de la -razón. eter- da racionalmente, y por tanto sólo .
namente, existen. eri la' mente de' tanto no parece darse en el hombre na, por la cual se inclina . natural- · puede llamarse ley por cierta ana-
Dios, .en cuanto son preconocidas y la iey natural. . . . ..·:·1 mente al debido orden de sus actos logía. ·
preordenadas según dice la carta a 2. Además, el hombre ordena sus. ,¡;., y de .su fin. Y tal participación· de
~~1
los Romanos; "Aquel que .llama por act?s por ~a l~y hacia su fin, como la ley eterna en la creatura racional·
su nombre a las ·cosas que son. e arn~a ló md1.camos. Pero la -0rd.e- ." ~~! . es lo que llamamos ley eterna. Por ARTÍCULO 3
. igualmente a las que no son" ( 4. n~ctón de los actos humanos al fm ·.~· ello dice el Salmista: "Sacrificad un
J 7). Así, pues, ta· idea eterna de la no se· da por la natur~leza! como ~~~. sacrificio de justicia" (4, 6). Y co- SI SE l)A ALGUNA LEY HUMANA
divina ley. tiene carácter de ley eter- sucede en las creatur~s ·irracionales, . ~"i¡ mo hubiera quien. preguntara cuá-
na, en cuan.to Dioin:>rdena todas las · que sólo por ~l apetito natural se · .Jr·~ les ·son las obras de justicia, añade: Parece que no se da una ley hu-
cosas preconocidas por él para go- ordeJ,lan a su -ft~:. mas. el hombre _al "Muchos dicen: ¿quién nos mostra- mana, porque: ·
- -bemarlas. . . · ob~ar p_or un fm-i;e_ rige por la m-
·~t) rá lo que es bueno?",. Y. él misino 1. · La •ley na.tural es la participa-
. · ·r· tehgencta y la· voluntad. Luego no responde a esta· pregunta, diciendo: ción de la ley .eterna, como se aca-
2. A la segunda dt iculta<;t ~ ·parece haber eri el hombre una ley
ponderemos qµe la -promwlgac16n. s~ natural. · · "La luz de tu rostro, señor, ha que- ba de explicar. Pero como dice _San
puede hacer d~ palabra o por escn- 3 . Además, cuanto· alguien es más . .!i. i: "<
dado en nosotros como un signo". Agustúi en Del Libre Albedrío, li-
Y es que la -luz n;:i.tural, por la cual .. bro. 1, cap. 4: "Todas las cosas es-
t?, Y de amb~ maneras puede de- lihr:e, ,' tanto merios está sujeto a la
cuse promulgada desde ~tempre la ley. Pero el hombre es más libre .. ~.i1·:. discern_imos el bien y el mal, no es· tán ordenadísimas por la ley eter~.
:·,1 otra cosa sino la impresión de la luz na". Por tanto: la ley n;atural es su-
lel'.:.. etei:na de parte d~ Dios, q~e~ la que ,todos los animales, por su :libre
promulga .. Porque _el Verbo . divmo arbitrio, del que carecen los anima- "R divina en nosotros. De ahí resulta fiCiente para ordenar todas las cosas
··"'.SI claro que la ley natural no es otra humanas. Por ello. no parece nece-
e~ eteI'fl:o. y es eterno el boro de. fa les: y ya .que los animales no se ri-
..·~.¡
~-~ll
-:"r vtda. Stn embargo de parte de la_ gen por la ley natural, menos se ha . cosa sino la participación de la ley saria una ley humana.. . · .
creatura q1:1e es_cucha o lee, n~ _pue- de regir el hombre. por ella.
~.
·,~ eterna en. la creatura racional. 2. Además, la ley incluye .en su
de ser eterna ~io?a promulgac:_1.on. ~in embargo die!! la carta a los -, l. Por tanto, a la primera difi- concepto ser una medida. Pero la
3. A la ?b1~1ón tercpra d1.ret11:os Romanos; "los gentiles, que no tie- . -"~~·1 cultad respondemos qµe sería váli- razón humana no es medida ·de las
cosas, sino más bien al contrario,
que fa ley rmplwa ~ orden al. fm, nen ley, hacen naturalmente· aque-. ·:!.¡ da si la ley natural fuera algo diyer-. como
pero. de _manera .activa, en cu~to llo ql.,te pertenece a la ley" (2,14). ;;\ se dice en el libro 10 ·de la
so .de la ley eterna. Pero no es sino Metafísica. Por .tanto ninguna ley
·por l~ ley algo se ordena a .st.J. ftn.. y dice la Glosa: "aunque- no ten- ·:_;f" su participación, como ya· se dijo. puede proceder de la razón hum~ma.
No se trata de· una· ordenación pa- gan ley escrita, tienen sin embargo ~ 2. A la segunda, que toda opera- 3~ En tercer lugar, . la medida
siva, · o sea que la misma ley .se· or- la ley natural, por la· cual cada utio --~:· ción de la razón o de la voluntad, ·debe ser ciertísima, como se dice en
dene al. fin. ·a no ser accidentalmeri- entiende. y es coi1ciente de lo bueno se .deriva en nosotros. según el orden el libro 10 de la Metafísica, Pero el
·_ te, cuando el góberp.ante ordena una y lo ;nudo". '? de la naturaleza, como ya lo hemos dictamen de la razón humana acer-
ley a otro fin diverso de sí mismo. R~pottdo: Como lo he dicho a~ expuesto. Pues todo razonamiento se ca de las cosas prácticas es incier-
porque él mismo ha de _ordenarse a ha, la ley puede considerarse de dos deriva · de principios naturalmente· to, según .dice la .Sabiduría ... "Los
un fin fuera _de si: Pero· el fin del . maneras, ya que es regla .y medida: \
gobierno divino es el mismo Dios, como está en quien .mide y regula;
.. conocidos, y toda tendencia hacia pensamientos de los mortales sqn tí-
aquellas cosas que se dirigen a un midos, y son inciertas nuest~as .Pro-
y la ley no es otra e.osa que Dios y cpmo· está eli lo medido y regula- fin, se derivan del apet.ito ·natural videncié!s" (9, 14). Por cons1gmente
mismo. De ahí que. la 'ley .eterna no ·do; porque lq, regulado y .med,icfo lo del último ·fin. Y por lo. mismo es ninguna ley puede proceder de la
se ordena. a ningún otro fin. está en cuanto participa de fa reg~a . · ...:·' necesario q?e la. primera dirección razón humana .
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pat~1!~-~~t~M-~ -:.:r-1:. ~~~:--,~:,...,,~· ~.. 4;" • ~;~,~~ ~~-
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10 TOMÁS DE AQUINO l TRATADO.DE LA LEY 11
)
Sin embargo dice Agustín ·en Del tica el hombre participa natural- ¡ el consejo es un acto -de la razón. una· ley dada por Dios, de la cual
Libre Albedrío, libro 1, cap. 6, que mente de la ley· eterna, según ciitt- i Por tanto el hombre quedó en ma- consta que no puede tener error.
hay dos leyes; .. una eterna y otra tos principios comunes, . aunque no nos del gobierno de su propia ra- En tercer lugar, porque el hom-
temporal, y a ésta la llama humana. abarque todos los casos en c;_ada uno í zón, Pero el dictamen de la razón bre puede instituir una ley sobre las
Respondo: · La ley es un · cierto de sus movimientos particulares, tal es ley humána, como ya se ha dicho. · cosas de que puede juzgar. Pero. el
dictame,n de fa razón práctica, como como éstos se contienen en Ja ley Luego no es necesaria otra ley divi- hombre no puede juzgar de los ac-
yá se ha dicho. Tal proceso parece eterna. Y por tanto_.e:s .necesario que na para que el hombre se gobierne. tos y movimientos interiores, que
que se. encuentra tanto en la razón la razón humana vaya más adelan- 3. Añádese el que la naturaleza son ocultos, sino sólo de los actos
práctica como en. fa.· especulativa, te, sancionando por la' ley algunas 1 humana está mejor -dotada que las que aparecen al exterior. Y sin em-
pues una y otra proceden de ciertos acciones particulares.. - creaturas maciona:les .. Y las creatu- bargo para la perfección de la vir-
principios a ciertas conclusiones, 2. A la -segunda, que la razón ras . irracionales no tienen una ley .tud es necesario que el hombre pro-
como ya se . ha explicado. De aguí humana no es por sí misma la regla divina aparte de su . inclinación na- ceda rectamente tanto en lo interior
concluimos lo siguiente: en la rae. de 1.as cosas; pero sí lo son los prin- tm al impresa en ellas. Por tanto mu- como en lo e:i¡:terior. Y por-tanto ·la
zón especulativa, a partir de prin- cipios naturales implícitos en ellas. cho menos fa creatura racional debe razón humana no podía ordenar y
cipios indemostrables conocidos na- Estos son ciertas reglas generales y tener una ley divina fuera de la na- prescribir suficientemente los actos
turalmente, se derivan las conclusio- medidas de todas aquellas cosas que tural. •nteriores, sino que para ello era ne~
nes. de las divernas ciencias, cuyo . el hombre - debe hacer, de las cua- Sin embargo, David pide a Dios cesarlo que se le ~iera la ley divina.
conocimiento no es en nosotros na- fos es regla y medida la razón na- que le dé una ley, diciendo: "Dame En. cuarto lugar, porque, como
. tural sino adquirido por el esfuerzo tural, aunque no lo sea de las q:>sas una ley, oh Dios, para que camine dice San Agustín en Del Libre Al-
de la razón; de la misína manera naturales. _ -por las sendas de tu justicia" (Ps. bedrío, libro 1, caps~ 5 y 6, la ley
a partir de los preceptos de la ley 3. A la tercera, que la razón 118,- 33). . humana no puede castigar o prohi-
natural, que son los· principios -co- práctica se refiere a las cosas que Respondo: Además de la ley na- bir todas las cosas malas que se ha-
munes e indemostrables, la razón han de hacerse, las cuales son sin- tural y de la ley humana, fue nece- cen, porque si quisiera quitar to-
humana ha de proceder a obtener gulares .y contingentes. No· se refie- saria la _ley divina, para guiar la dos los males,- con eHos quitaría
leyes más ¡)articulares. Y estas deter- re a las. cosas necesarias, como la vida del 'hombre. Y esto por cuatro también mucho$ bienes, y se im~
minadones particulares encontradas razón especulativa. Y por tanto las razones. En primer lugar, porque diría la utilidad del bien común, que
se.gún ·el proceso de la ley humana, leyes. ihumanas no .pueden tener la. por Ja ley el hombre dirige su.s pro- es necesaria para la convivencia hu-
se . tJ.laman leyes humanas; Sin em- misma infalibilidad que tienen las· oios actos al último fin. Y si el hom- ·mana. Por tanto, para que no que-
bargo han· de guardar ciertas con- conclusiones demostrativas de las bre no tuviera que ordenarse sino a daran sin prohibirse· y castigarse
dfoiones que pertenecen a la e5encia ciencias. _Ni siquiera es necesario .gue un. fin que no excediera la propor- muchos males, era necesario que se
de· ia foy, como, se ha expuesto an- toda medida sea · infalible y cierta ¡ ción de las facultades naturales, no añadiera fa ley divina, por la cual
tes. De ahí que dice Tulio en la Re- en todos los sentidos; basta con que sería necesario que el hombre . tu- se prohiben todos los pecados. ·
Mrica, libro 2: "el derecho parte de lo sea' en cuanto sea posible . según. \ - viera otra dirección racional fuera Y estas cuatro causas se encuen-
Ja. naturaleza, y de ahí nacen algu- su gériero. de la ley natural y de la ley humana tran en el Salmo, donde se lee: "La
nas costumbres convenientes a la 1 que de ella se deriva. Pero como ley del Señor es inmaculada" (18,
r.azP_n; dichas cosas vienen a ser el hombre se ordena al fin de la fe- 8) , o sea que no permite ·la torpeza
después aprobadas por la costura~ ARTÍCULO 4 licidad eterna, la cual . excede toda de ningún pecado; "convierte las al-
bre, porque partieron de la natura- proporción . de las facultades huma- mas", porque no sólo dirige -los ac-
leza, y fueron sancionadas por la SI ERA .NECESARIO QUE. HUBIESE nas naturales, por ello fue necesa- tos exteriores, sino también los in-
ley y fa religión". , . UNA LEY DIVINA . -i . rio que, sobre la ley natural y hu- teriores; "el testimonio del Señor es
L A fa primera dificultad, por 1 mana, fuera dirigido a su último· fiel", por la certeza de la verdad y
tanto, se puede responder que la ra- Parece que no es necesaria la ley fin por una ley dada por- Dios. la rectitud; "y da .sabiduría a los pe-
zón- humana no puede participar ple- divina, porque: ! En segundo lugar, sucede que con queños", en cuanto ordena al hom-
namente del dictamen de la razón 1. Como se ha dicho, la ley na- frecuencia se producen leyes ·. diver- bre al fin divino y sobrenatural.
1
divina, sino sólO de manera imper~ tural es una participación de la ley ! sas y aun contrarias, dada la incer- 1. A la primera dificultad res-
fecta, según su modo de ser.. Y por eterna en nosotros. Pero la ley eter- tidumbre del juicio humano, sobre pondo que por Ja ley natural el hom-
tanto, ·así como por la razón es- na es una foy divina. Por· tanto no todo acerca de cosas contingentes y . bre participa de la ley eterna según
particulares, ·de dond~ se deducen la proporción de su capacidad hu-
peculativa participamos de la sabidu- . es necesario que además de la ley
ría divina y negamos al conocimien- natural y las leyes humanas que de 1
. 1
juicios diversos acerca de los actos mana; Pero· es necesario que el hom-
to de algunos pri~cipios comunes, ella se derivan se dé además uria humano$. Por tanto, para que el bre sea dirigido de otra manera a su
aunque n<? al conocimiento perfecto ley divina. _ - ' -¡ hombre pudiera ·conoéer sin duda fin sobrenatural. Y por ello se aña-
de cualquier verdad que se· encuen- 2 .. Además, dice el Eclesiaeytés alguna lo que debe ha~r y lo que de la ley revelada divinamente, por
tre en la ciencia divina, del mis- que "Dios dejó al hombre en manos debe evitar, •era necesario que fuera la cual fa ley eterna se participa de
mo modo de parte de la razóq. prác- de su propio consejo" (15, 14). Pero dirigido en !sus -propios actoS por manera más· elevada.
jil;-#f?:~T;,~~:~~,~~~:7>· ;,~i"""·~7:,,,,. '." -~~-.-.. .:.~.·, ·-~·;:,.., •: '.!~' 'S~· :.~~" -·;-:-·_::t·' ~ ·-¿_~~~:~.: :"'.::-·-:: ~ -:~ .J-.~~-. ~~ -_ ~~-=~~: "\ · :;
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TOMÁS DE AQUINO ~l
12 TRATADO-DE LA.LEY 13
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2. A la segunda habría que de- ·el sacerdocio, .necesariamente ha de ·.~:-¡
el orden · de la justicia. En esto su- preceptos comunes, en los cuales son
. c~e' el consejo· es una cierta bú,s- cambiarse también la iey" (7, · 12). ~ " pera la .ley nueva. a la antigua, pues iguales los hombres perfectos y los
. q . . • y. que por tanto es ·necesano Pero el sacerdocio es doble, como -~ or-dena también los . actos internos imperfectos, y por tanto ·es la misma
que P,roceda _de algilnos principios. se dice ahí mismo; a saber, el sacer- ~ J
. --~ del hombre, según dice Mateo: ''Si para todos. En. cambio la ley divina
No es suficiente que· proceda de los i::locio levítico y el sacerdocio de . 1
no fuere vuestra justicia mayor ·que · dirige al hombre aun en algunas co-
principios naturales, según lo hemos Cristo. Por tarito también es doble la de los escribas y fariseos, ne;> en- sas· particulares en las cuales no· son
dicho hace un momento, los cuales la ley divina, a saber. la del anti~o traréis en el reino de los ciel0s'~ (5, iguales los ·perfectos y los imperfec-
. ·-.~¡
dan al hombre la ley de la natura- y la del nuevo ·testamento. ·~·1
l
•
20). Y por· eso se -dice que "la ley tos. Y · por todo esto "convenía que
leza; sino es necesario que se aña- · Respondo: ·Como hemos dicho .-~1 antigua refrena la mano, la ley. nue- la ·ley divina fuera doble, como ya
dan . otros principios, que no son arriba, la distinción es causa de nú- va ·el alma". · se ha expuesto: ·
sino los preceptos de la ley divina.· mero.' Y algunas cosas se -distinguen .:,¡"
~1
·En tercer lugar, a la ley pertenece
. 3. Al tercer argumento· se respon- de dos maneras. Primeramente aque-·
de que las creaturas irracionales ·no llas cosas que son totalmente diver- ',:~¡
J el inducir a todos los hombres a· la
observancia de los mandamientos. Y ARTÍCULO 6
se ordenan a un fin más alto, sino sas según su especie, como un cab~- · ., . esto lo hacía la antigua ley pór ·el
sólo al. proporcionado á las fuer;z;as llo y un buey. En segundo lugar,
1 temor a los castigos; mas la ley nue- SI HAY ALGUNA LEY DE LA
naturales de las mismas. Por tanto dentro de la misma especie, aque~ va lo hace por el amor,. que nos in- TENDENCIA AL PECADO
no vale la . comparación .. llo que es más perfecto de lo . que . :_¡ funde en el· corazón la gracia de
es· menos, como un niño y un varón. Cristo, que se nos confiere en la· 1ey Parece que no hay una ley de la
Y en este sentido se distingue ·la ley .i,¡
nueva, ·y sólo. era figurada en la le:v tendencia al pecado, porque:
ARTÍCULO 5 antigua de la ley nueva. De ahí que . li antigua. Por eso dice Agustín en el ·1. Dice San Isidoro en · Etimolo-
el Apósfol .compare el estado de la Contra· Adamancio; Discípulo de los gías, libro 2, cap. 10, que "la ley
·s1 .LA Ll?Y DIVINA ES SOLO UNA ley antigua al de un niño bajo el '.'tl Maniqueos, cap. 17 ,. que "la dife- está basada en la -razón". Pero la
pedagogo; y el estado de la ley ·nue-
. Parece que la ley · d_ivina es sólo va .al del varón perfecto, que ya no
"J: rencia entre la Ley y el Evangelio - tendencia al pecado no está basada
.una. porque: .. está bajo el pedagogo . (Gal. 3). ·
_;1- es pequeña: . Ja que hay entre el te- en la. razón; por el contrario, ·es
mor y el amor". . · · · ·· opuesta a ella. Lu~go la tendencia
.. 1. Pande hay un solo reino P,o- Para juzgar de la perfecdón .o
bemado pór .un. solo rey, se da sólo imperfección de la ley se atiende a "~t
:. ;1
1. · A la primera dificultad se reS- al pecado no tiene características de
. pande que, así como el padre de fa- ley. . - .
una ley .. Pero .todo el género huma- aquetlas tres cosas que pertenecen '¡ inilia propone diversos mandatos a . 2; Además; toda ley .es obligato-
no ··puede llama,rse el reino de un a la ley, según anteriormente diji-
- solo ·rey, que e~ Dios, como dice e¡ mos. En primer ·lugar, pertenece a
. Salmo: "Dfos es rey de toda la.. tie- _la ley que se ordene al bien común
j¡- los niños y a los adultos de· la ~is ria, de tal modo qu~ quienes no. la
ma casa, así también· Dios, único rev observan · son transgresores. Pero la
. del hombre, ha dado igualmente' una
tendencia al·. pecado .no hace trans-
rra" . (46, ·8). Por tanto -sólo se da como .a su fin. Y esto puede ser de ~ ~¡
- una ley divina: · · · ·;¡ ley en.' su· reino a los hombres toda-· gresor. a quien no la sigue, sino más
dos maneras-. A saber, puede prete_n-·
2-.. -Además, toda ley se ordena al ders~ un bien sensible y terreno: a
fin. qué pretende el legislador con tal ·bien se encaminaba la ley anti-
.J vía imperfectos, y otra ley a los mis- bien al que la sigue.· Luego· la ten-
mos hombres ya más· maduros pc;>r dencia al pecado no tiene caracte-
obra de la ley anterior, y más capa- rísticas. de ley ..
. _respecto· a todos aquellos a quienes gua. Por ello .descle ~l principio de ~~! .ces para las cosas divinas. - · 3. Finalmente, la ley se ordena .al
-: .... ·· sé dirige la ley. Pero .es uno solo el la ley (e.xodo ·3, 8-17), se invita al -·!I 2: A la segunda, que la salvación bien común. Pero la tendencia al-pe-
fin que pretende Dios .para tod<>s pueblo al reino terreno de los Ca-
los hombres, según se dice en la pri- naneos. Y otro fin .puede ser el in-
:.--~r del hombre no. :podía ·hacerse sino cado no ·se ordena al · bien · coml1n,
mera· carta a Timoteo: "Dios quiere teligible y celestial, y a tal fin se :~¡ por Cristo, según se dice en los l-Ie-. sino más .bien al ·bien privapo. Lue-
-que todos los hombres .se salven· y erdena la ley .nueva. De ahí que J chos: ."No se ha dado a los hom- go la tendencia al pecádo no es ley.
" ."il bres otro nombre en el cual puedan Sin embargo _dice el Apóstol ep. su
vengan al · conqeimiento de la ver- . Ci:isto desde el principio de su pre- • -~· • 1
ser salvos" (4, 12). Y por tanto no carta a lós Romanos: ·~siento. en mis
-:...~'
dad" - (2, 4) . Por tanto sólo hay una dicación invite al reino de los cie- -~'·. se podía dar· una ley que .condujera miembros. otra ley que repugna . a
- ley divina. - · · - -- los, diciendo: "haced penitencia,
3. Finalmente, la ley divina pa~ que se acerca el reino de los cielos" ::~;f perfectamente . a. los· hombres - a la la ley de mi espíritu~· (7, · 23) ;
salvación .. sino después del adveni- Respondo: La ley . se · encuentra
rece estar más próximá a la ley eter- (Mt. 4, 17). Y también diCe Agus- :_j miento de .Cristo. Pues antes fue esencialmente en lo ·que. regula y
- na, que es una, que a la ley· natural. tín en el Contra. Fausto, libro 4, ··1
,\1 conveniente. que se diera a un pue- mide,· y de un ·modo participado en
cuanto más alta es la revelacióñ. de_ . cap. 2, que "en el antiguo testamen- •. ..¡1
blo del que nacería Cris.to una ley aquel que es · medido y re~la~o:
la ·gracia· que el conocimiento .de la to se contienen promesas de cosas· preparatoria para la recepción de Así toda inclinación u ordenación
n.aturale~a. Pero siendo una la ley temporales, y por ello .se llama aJiti- .-~. :
. Cristo, en la cual estUvieran conte- que' se encuentra en 10 ·que está su-
natural, mucho más fo ·será la ¡ey. guo; en cambio_ al nuevo perfo~ece nidos algunos rudimentos de justi-: _ jeto a la. ley, se dice ley de modo
divina.. · - .. · · · · · . la promesa de vida eterna". . . ' ficación salvadora. · participativo. y en aquello que f;stá
. . Sin embargo el Apósfol ·dice en· .En segundo luga_i- pertenece/a la, ~-
· 3.·. A la \tercera, que la ley natu- sujeto a la ley; el legislador puede
la cárta. a los Hebreos: ~'Cambiado ley diri~ir los actos hµmanos segun ral dirige M hombre según algunos _poner alguna inclinación, en una de
...;:: !..
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TRATADO DE LA"LEY 15
14 TOMÁS DE AQUINO
dos maneras: de una ·ptimer mane- ley en algunos aniniales, aunque e11
ra, en'cuanto directamente inclina aquella forma como en los anima-
a sus súbditos _a algo, y si son di- les puede darse una ley, según la in-
versos súbditos, los inclina a. diver- clinación directa. Mas en los hom- CAPÍTULO III
SoS actos. En este sentido se puede bres, según esto, no tiene razón de
habfar de .una ley. para los mili.ta~ ley, sino más bien de desvia«ión de .· DE LOS EFECTOS DE LA LEY
r_es y otra para los mercaderes. De la ley de la razón.. Pero en cuanto 1
una segunda manera, en cuanto in- · el hombre queda destituidó .·de la · · (1, II, cuestión 92)
directamente puede el legislador por justicia original y de Ia fuerza de la
ejemplo mediante la destitución de razón, por obra de. la justicia divi-
uno de sus súbditos de una digni- na, el ímpetu de la sensualidad que Ahdra hemos de .considerar los tiránicas, como dice el Filósofo én
dad, hacer que pase a otro arden y lo inipulsa tiene razón de ley, en efectos de la ley. Y sobre este· tema su Política en el iibro 3, cap. 7. y
por tanto a otra ley; coma por ejem- cuanto es ley penal y cons·ecuencia se pueden fonhular dos preguntas: libro 4, cap. 10. Y el tirano no in-
olo, si un militar es destituido de la de fa ley divina, que ha destituido primera, si es efecto de la ley hacer tenta el bien de los súbditos; sino
milicia, pasará a ser súbdito de la al hombre. de su propia dignidad. bueno al hombre. Y segunda, si son sólo su propia utilidad. De ahí que
ley para campesinos o comerciantes. ·· 1. A la primera dificultad · res- efectos de la ley el mandar, prohi- no sea el fin de la ley el hacer bue-
De igual manera bajo la ley· de ponde que la razón dada procede de bir, permitir y castigar, cqmo dice no al hombre.·
Dios las diversas creaturas tienen considerar la tendencia al pecado en i el Jurisconsulto. Sin embargo ciice el Filósofo en la
cuanto inclina al mal. En este sen- i
diferentes inclinaciones naturales, de 1 Ética, libro l, cap. último: "la V<>'-
modo que lo que para un9 es ley, tido ciertamente no tiene caracterís- ,-t lunt<id de cualquier. legislador es .ha-
para otro puede ser contra la ley. ticas de ley; pero sí las tiene en ARTÍCULO 1 cer buenos a los hombres".
A.sí, por ejemplo~ para un perro pue- cuanto es consecuencia de la justi- Respondo: Como arriba se ha di- ·
de ser ley el ser bravo; en cambio cia de la ley divina. Como si dijéra- SI ES EFECTO DE LA LEY HACER cho, la ley no es sino el dictamen
sería contra la ley en una oveja u
otro animal manso. Por tanto. se da
la ley del hombre~ que procede de la
mos que es ley el que un noble, por
su culpa, se vea sometido a trabaj_os
serviles. ·
BUENO AL HOMBRE
··:;
·rt·;}'t~¡ ~~7;~:,tf·:<Y~> *?.- : :sr;.~~--~· :·.· é::· •.• ·-,..--:,'.é: . ;.:-:·
J'fjl~ry:~
~ .:-;:. ~ -
·.: "·
··,,.. ·.;; ¡..:·:,!:"f·.· ....... 1._,•. _•. .._''.,;. .. :~::_1: : ;...:!.:··· ...;_·: . ..
bién· .lo . hace con frecuencia siguien- sifiq1ción de los ac.tos de la 1ey partir de otros principiós. · . nistro de la ley, por cuya autoridad :"? '
.do solamente el dictamen de fa ra- cuando se dice· que los ·actos pro- · Mas los preceptos ·de la ley sgn se .inflige un castigo. Por ello el pre-
zón, lo que es un cierto ririncipio pios de la ley son "mandar, prohi-· ac,erca de los _aCtos humanos,· en lo_s miar no se pone entre los efectos
._.~"
de la virtud, como ya se dijo. bir, permitir y castigar", porque: ~!. - >
cuales la ley es la, directriz. Y hay de la ley, como el castigar. .
3. ·A la tercera, que el ·bien de 1. .Ley es "todo precepto común", tres clases de actos humanos: por- 4. A· la cuarta, que con frecuen-
una parte se considera con res¡')ec'to ·como dice el Jurisconsulto. Pero aue, como antes dijimos, hay algu- cia una persona que se aco.stumbra
ai bien del todo. Por .eso'dice Agus- precepto es lo mismo que mandato, nos actos .que son buenos en gene- a evitar el mal y hacer el bi.en· por
tín en las Confesfones, libro 3, cap; luego sobran las otras tres clasifi- . '- ·ral, y tales son los actos virtuosos, temor al castigo, llega luego a ha-
8:· "es mala- aquella oarte que no caciones. 1 y respecto· de ellos, 1a ley impera o cerlo con gusto y por voluntad pro-
se adapta al todo". Y siendo cada 2. Además, es un efecto de la ley
-hombre una parte de la ciudad, es el inducir a· los súbditos al bien.
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..'i manda; pues "la ley qrP,ena · .toqos pia. De· esta ·maneta la ley también J tl!l...
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CAPÍTULO IV
l "O: creadas todas las cosas, de la misma
manera la razón ·de la divina -sabi·
'1: {. duría que mueve todas las cosas al
apropiar al Hijo, en cuanto dice re-
ferencia a la palabra. ·
3. A la tercera, que la razón del
: , . fin debido, tiene las características intelecto divino se relaciona con las
.,, · de una ley. Y según esto, la ley eter- cosas de manera diversa del intelec-
DE LA LEY ETERN;\ 1 na no es sino la razón de la divina to humano. Pues el intelecto huma- ,_¡(-
(1, 11, cuestión 93) sabiduría en cuanto dirige todos los· no es medido por la1> cosas; ·por'' ' '
1 actos y .mociones de la creatura. ejemplo lá idea de hombre no es · . ;•
i~~~
'" ..f¡. -_.'!, .:~ 4,._ ·.-",._.•'. ~'~ ~:'.~·-··::::-·r·;·t-·~~".> :·-~-?~~:: ..~7f-'; ¡'. '. :_ ..~. ···-~- ••• .1•1 .. ~· ~--;~';;:- -~ ·-· .
r~ -~ .: ~.~~f~-- ~ -~;'. 1~"7;~ ~. ~ :·:~-~ .~. ·. ~t:·t:~r. ·-· .. :~ ~-- 1 "·~ ~' :· ..... -'"-7'" ~ ,- .'
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-~:- :r-~~:~~:r··- . ~·. -~~-< ;,.·:'.<: -~-:--.·:;-:· .: --~.- . ··}~~ .:.t'.t·••
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cP,p. 6: "La ley eterna nos ha sido ras. En ·primer. lugar, como la facul- duría en el libro de los Proverbios: de ley en cuanto se. da según la rec-
imoresa". tad cognoscitiva juzga su propio· ob- ":Por mí reinan los reyes, y~ loo le- ta razón . .Y se~ esto es claro que
Respondo: Una cosa puede. cono- jeto,_ según lo expresa Job: "¿No gisladores decretan lo.· que es jui;to" . deriva de la: ley eterna. Pues en·
~¡
ce.rse de dos maneras: en primer. lu- juzga el .oído -las pa:labras, y los s_a- (8, 15). Mas la .razón- de la .divina 'C'Uanto. se aparta de la razón, se con-
gar, en sí misma; eh segundo lugar, bores el paladar del. ·que co~?" .. sabiduría ·es la ley eterna. como an- '-vierte en ley inicua, y entonces ya
en su efecto, en-el cual se encuentra (12, 11). Y según este modo de juz- . tes ·se dijo. Luego ·toda. ley provie- no tiene características de ley, sino
una cierta semejanza .de la cosa, así gar dice el Filósofo en la Etica, li- ne: de la eterna. más bien de cierta violencia. Y aun
como alguien que no conozca direc- bro· 1, cap. 3, que "cada_ uno juzga Respondo: La ley es un cierto or- así, en esta misma Ier inicua se pue-
tP.mente el sol en su sustancia, lo de lo que conoce'', a saber, juzga.n- denamiento que dirige las cosas a .de· dar alguna seme1anza a ta ley,
. .. :•./-'
pilede conocer en su irradiación. En
este sentido· se puede afirmar. ·aue
do· sobre la. verdad· de lo que se le
propone. Otro segundo modo de juz-
.J su fin. .Y en todas aquellas cosas en cuanto se obse¡;va el orden ·de la
que se. mueven ·ordena'dar:nente, es. ootestad de aquel que hace. la Iev,
.!"~ - r
xu·.die conoce la· ley eterna· en s~ mis- gar es ·como el superior juzga del necesario que la capacidad .de roo- y.· en este sentido_ se dice que deriva
l
,."-''\>--~ ma, a no ser los bienaventurados que súbdito con .un juicio práctico sobre ·verse del segundo :moviente, ·se de- de la ley eterna, ya que "toda po-
~ 1_ ven a Dios en ·su misma esencia.
1
si debe -ser así o no debe ser así. Y rive ·de la potencia del primeF roo- testad procede de Dios", como se
,;'~ Pero las creaturas racionales pode- en este· sentido nadie tiene derecho tor, ya que el mismo moviente se- dice' en la carta .a Ios Romanos
mos conocer esa ley en ·sus irradia- de juzgar la
ley eterna. · ~ndo no-puede mover.sino en cuan- (13, .1).
c1cnes, con un mayor o mep.or co~o to es movido por el primero_ De ahí 3. A· Ja tercera, aue la Jey bu-
ciiniento. Pues el conocimiento de ... que veamos. lo ·mismo en todo lo · mana suele permitir ciertas cosas no
cualquiec verdad es derta irradia- ARTÍCULO 3 que concierne al ·-gobierno: del pri- . ·aprobándolas, sino en cuanto .no. es
ción. y participación ge la ley eter- · mer soberano se . deriva el poder capaz de dirigirlas: Pues muchas co-
na, que es }a verdad inmutable, como SI TÓDA OTRA LEY SE ,DERIVA del segundo, así como en una ciu- sas que dirige la ley divina no pue- 1 : • _¡
dice Agustín en su libro. De la Ver- DE LA -ETERNA dad la ley sobre todo- aquello que de dirigirlas ·Ja ley humana, ya que ! •·· 1
dadera Religión, cao. 31. Pues to-
~I~
ha de ejecutarse deriva de · ta po- muchos actos más· bien dependen de 1_¿ •.r ''l."-·
dos conocen de alguna manera la Parece que no toda ley se deriva testad del _re_y, -pa_ra que se ~pliq~c;o: una causa superior que de una infe-
verdad,- por· lo menos en cuanto a de la eterna, porque: . en I~ admimstrac1ón de los mferr~ . rior. De -ahí que·, por lo mismo que
los principios comunes 'de la ley na- 1. Se 'da una ley que es tenden- · r~s- lguaJI?ent~ en las obras arhs- la ley humana no es capaz de entrar
tural. Los demás participan más o cia al ~ado, como se dijo antes. t~as, la dir~_1ón. de las _obr~ de- en aquellas cosas que no puede di-
menos del verdadero· conocimiento, y tal ley: no se. deriva· de }a ley di~ !"1va del arq_u.1tectc;>, a pa_rtlr de ·CUY:'- rigir, se dedu.ce Qlle proviene de la·
v según esto conocen más o menos vina, que ·es ley eterna, pues a la ic!ea los art1f1ces suborchnados r.eah- -ley eterna. La: dificultad estaría· en
la ley ·eterna. [ . . · ley. del pecado perten~e la prudell.:.. ·• ~ zan la ob;a. Y como la . ley eterna at:ie la ley humana aprobara aque-
· L A la prirp.era dificultad puede cía de la carne; la cual, · según "el es la razon gobemadora .ell' _el go- llas cósas que la ley. eterna reprµeba.
responderse que ciertamente no. po- Apóstol, "no puede estar .sujeta a la bernante supn;mo, es ni:cesano que .Por eso no pued:e deducirse que la
demos conocer las cosas·· divinas· en · ley µivina" (Rom. 8; 7) " Por tanto· t~das las ciernas ordenac10nes. de go- ley" humana no derive de la ley eter-
H
sí: :i;nismas, sino solamente en los · no t_oda ley procede de la ley eterna. b1emo. qm~. ~e e~cuentran en_ los go- na, sino· más bien que no es .capaz
X efectos·· aue se nos manifiestan, . se- 2: Además, nada inicilo puede .bernadoi:es mfenores se denven de d • · · 1 · 1 perf cci6n ·
, gún · diee · la carta a los Romanos: proceder de la ley eterna, .corrio ya ·¡ la ley eterna. De ahf que todas las e segui_r ª ª .e · ª
"Lo _invisible de Dios puede ser co- se ·ha -dicho: "la ley eterna es aque- ! . leyes, en cuanto participan de la iec-
nocido por eJ intelecto,: por las cosas lla ·por la cual es jusfo que todas. . ' t!'I razón, derivan ·-de la ·ley· eterna. , ·
que fueron hechas por él" (1, 20). las · cosas estén bien ordenadas". Por· ello dice Agustín en el libro 1, ARTICULO 4
. 2. A la segunda, que, nadie pt,te- Pero aJgtinas leyes son inicuas, como . capítulo 6 Dei Libre Aibedrío_: ~'.-na- .
de· comprender . totalmente la ley dice. Isaías; "¡Ay de aquellos. que da es justo y legítimo en la ley tem~ · SI LAS COSAS NECESARIAS Y ETERNAS
etf;rna, aun cuando cada uno pueda esfablec~n leyes inicuas!" .(10, 1). poral que no derive de la ley e~erna ". ESTÁN SUJETAS A LA LEY ETERNA
coni:>cerla más o' menos según· sti ca- Por tanto no toda ley procede. de ·1a ~ 1.- A la ·primera difi~ultad se pue-
pacidad, como lo acabamos de ex- eterna.: · · ~ ~':)· •. de contestar ·que· la tendencia al pe- Parece que to4as· las cosas nece-
poner; porque no todo se p'uede
manifestar plenamente por S!IS -efec-
- tos. Y así no es posible que cada
3.· Finalmente", dice Agustín en.
Del Libre AlbedríQ, librf? t; cap: ,5:
"Ja l~y que se establece ·para regir ·.\·
!
'.. J. cado tiene características de. Jey .en
.,_ ~,·~b" el hombre en. cuanto e_s un castigo eterna, porque:
· de la justicia divina: y según esto
sarias y eternas están sujetas a fa ley·
·
1.. Todo lo razonable está -sujeto
. uno conozca la ley· eterna según h. al pueblo, con razqn permit.e JI1U- ,_es claro que deriva de Ja Jey eterna. a la razón. Pero la voluntad divina
manera antes dicha, de modo que chas cosas que ha de castigar .-la· Mas en cuanto inclina al' pecado, es es razonable, puesto que es justa.
abarqué todo el orden de las cosas; providencia .dívina". Pero la ra:iói:J. contrario a Ja ley de Dios, y en. ese Luego está sujeta a· la razón. ·Pero.
.según· e1 cual todas .están perfecta- de la divina· providencia es: la ' ley sentido· no es ley, corno es claro de la razón, divina es la. ley eterna. Lue-
'·
mente ordenadas. . . · eterna, éomo se ha dicho.- LuegÓ no lo dicho anteriormente. · go la voluntad de Dios está sujeta a
3: A Ja tercera, que el jilzgar de toda ley ·recta procede ·de la ef~ma. i. A. Ja s~gunda, que la· ley hu- . la ley eterna. Y como· la voluntad
algo puede· entenderse de dós mane- Sin embargo, dice· la· divina sabi- mana en taitto tiene caraderístieas de Dios es algo eterno,. se· sigué que
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2~ Además, todo lo que está su~ gobierno divino, puesto que pertene- tán sujetas a ley eterna, y no las· se dice que Dios m~nda ·a, todos lo.s
jeto al rey, está sujeto a la. volun- ce a la misma esencia de Dios, s_ino que suceden de -manera natural .cori. Seres natura'les,. ·según aquello del
tad del rey. Y el·Hijo, como se dice que se identjfica con la iey eterna, tingente. · ·. · Salmo: "Puso un precepto que no
en la carta a los Corilltios, "Estará E.n segundo lugar podemos hablar. 2. Además, -como. se lee en: la Eti- pasará" (148, 6). Y por tal motivo,
i;ujeto · al Padre, cu~o éste le en- de la voluntad divina en cuanto Dios· ca, · libro 1, cap. último: "Cuanto todos los movimientos y acciones de
tregare el reino" (I Cor. 15, 24.28). quiere algo de sus creaturas, las cua- obedece a la razón participa de al- toda la naturaleza están sujetos.a la
Luego el . Hijo, que es eterno, está les están sujetas a la ley eterna, en guna. manera de ella". Y la ley· eter- ley· eterna. Por tanto las cn:aturas
sujeto a la ley eterna: · cuanto .. su ordenamiento está en la na es la razón suprema, como ya irracionales están · sujetas · a la ley
3. Finalmente, la ley eterna es la sabiduría divina. Y por razón de ~ste -f antes dijimos. Y como lo natural eterna en cuanto son movidas pcir
razón de la providencia divina. Pero
muohas cosas neces~ri:as est4o . suje-
ordenamiento, la voluntad divina se l contingente no partici.pa de ningún b divina providencia; aunque no
modo de, la razón, sino- que es más por la inteligencia, como las creat1J,-
tas a la divina providencia, así como
dice. razonable. Mas ppr razón de sí
misma, no puede llamarse razona- t l>ien irracional, se sigue que no pa- ras racionales.
J
la permanencia de las sustanciru; ·no ble,' sino más bien la razón misml\- rece caer ·bajo la ley eterna. ' l. A la primera dificultad res-
corporail~ y de los cuerpos celestes. 2. A la segunda, que el Hijo _qe 3. Finalmente, la ley eterna es pondo que hay un paralelismo en-
Luego también las cosas necesarias Dios no ha sido hecho por Dios, eficacísima. Pero en lo natural con- tre la impresión de un principio in-
están sujetas a la ley eterna. sino engendrado naturalmente del . ·tingente hay fallas. Por. tanto no pa- trínseco de acción en las cosas na-
Sin embargo, aquellas cosas qu.:: Pádre .. Y por tanto. no está sujeto a rece caer bajo la ley etema. turales, y la promuigacl.ón· de la ley
son necesarias, no pueden ser. <le la divina providencia ni a .la ley Sin embargo, dice el libro ·de los para el hombre.. Porque por la pro-
Proverbios: "Cuando .circundaba el mulgación de la ley se imprime en
otra manera, de ahí que no necesi-
ten ninguna prohibición. Pero al
eterna; sino más bien ha. de decirse
que él mismo es la ley eterna, por 1 mar, y ponía ley ·a las
aguas para el hombre un cierto principio que
t
hombre es neeeSariQ que se le prohi- · cierta apropiación, como dice Agus~· que no ·sobrepasaran sus límites" le sirve de guía en sus actos, como
han ciertas" cosas, para que se apar~e tín en su libro De la Religión Ver- (8, 29). . . .; se ha dicho anteriormente.
del mal, como antes se indioo. Lue- dadera, cap. 31. Pero sí se dice que Respondo: De· dos maneras se ha 2. A ·la segunda, que las creatu-
go .las cosas necesarias no están su- está sujeto al ·Padre por razón de de considerar la ley de los hombres . ras irracionales no participart de la
jetas a la ley eterna. · · su naturaleza humana, según la cual 'v -la ley eterna, en Cll'anto ésta· es razón humana, ni le obedecen. Sin
. . -\ · f: Respondo: La ley eterna es la ra:- también se áfjtma que el. Padre el) de Dios. ·Pues la ley de los hombres ·emhar'go participan de la razón di-
; ~..1"",2_ zón del gobierno divino. Por -tanto, mayor que él (Jo. 14, 28). · · se extiende solmnente . a las creatu" vina de un modo semejante a. la·
todo. aquello ql.1e está ·sujeto ·al go- . 3. A la tercera, que, como dice ras racionales sujetas .al hombre. Y obediencia. Pues Ja· razón divina se
bierno diyino t)unbién lo está a la el Filósofo en el libro:S de la Meta~· la razón de esto e5 .que ·la ley es extiende a más cosas que la razón
· ley eterná. Mas aquellli!.S cosas no fís'ica, .· algunas cosas necesarias tie~ guía de los actos que convienen a humana. Y así como los miembros
· · sujetas al gobierno divinó tampo(:o nen. una causa de su necesidad; y los súbd,it~s de un gobierno; de a~ del · cuerpo humano se mueven por .
lo están. a la ley eterna. ),'" podría- así, de otro reciben la riiisma inca- que, propiamente hablando, nadie el imperio .de la razón, sin que ellos
mos"·dis~ ambos tipos de cosas pacidad de ser otra ·cosa de lo gue . impone una ley a sus actos propios. mismos sean racfonales, ya que n6
por comparación. ·con lo que nos ro- son; Y esto mismo es una .efectiví-· . Todo aque:t:lo que se refiere al uso tienen ninguD;á percepción ordena-
dea. Así, están suje~ a la ley hu- sima coacción, pues en tanto se dice de las cosas irracionales sujetas al da a la razón, de la misma manera
F
-:w"
.mana todas aquellas cosas que· el son coaccion.adas, en cuanto no pue-· · hombre se rea!liza por una acción las cosas irracionales sori movidas
hombre puede hacer; pero aquello den hacer otra cosa sino lo que está humana que mueve- dichas cosas, ya por Dios, aun cuando ellas· mismas ·
que · pertenece a la natqraleza hu- dispuesto acerca de ellas. - que tales cosas irracionales se mue-. no participen de la razón.
ven no por sí mismas, sino por otro. 3. Al último argumento se ·res··
l
~ mana no está sujeta. a ley humana,
IJ-1.i-"''"""r por ejemplo el que el hombre tenga y por lo mismo el hombre no pue- ponde que los defectos que suceden.
, ... L alma o· manos o pies. Así, a la ley ARTÍCULO 5 de imponerles leyes· como si estu- en las cosas naturales, aun cuando
vieran suje~as . a él. Pero sí puede no estén sujetas a una causa parti-
· _ eterna .'está sujeto todo· aquello. que
pertenece a -las cosas creadas por. SI LO NATURAL CONTINGENTE ESTÁ imponer ·esa ley a fas. creaturas · ra~ cular, suceden sin embargo según
Dios, sean. contingentes · o nec'esa- SUJETO A LA LEY ~~ERNA ·,j
cionales sometidas a él, en cuanto el orden de las causas universales,
.riás. Pero todo lo qu_e pertenece a por un precepto o por una indica- y particularmente de il.a causa pri-
la naturaleza divina o a sti esencia, Parece que lo natural .contingente ción imprime en l~ mente de tales mera, que es Dfos, de cuya provi·
no está sujeto a la ley eterna, ·sino .. no está sujeto a la ley eterna,· por-. creaturas alguna regla que es un pre- dencia nada puede escapar. y como
· que se identifica con la ley' ete~a. que:· / · cepto para obrar. · la ley eterna es la razón· de· la pro-
.1. A la primera objeción podría 1~ La promulgación es de Ja. esén-. Y así como, mediante tal indica- videncia <livina, como antes se dijo,
·responderse que podemos hablar s_o- cía de Ja ·ley. Pero la promulgaclón ción,. el hombre imprime en el hom- por eilio ·los defectos de las cosas
bre la voluntad de Dios de dos ma- uo puede hacerse sino a l@S creátu- bre que le estíi sujeto un cierto prin-· naturales están sujetos a la ley
neras:. en priµier lugar en· cuanto a . ras racionales, ya que sólo ellas son cipio interior,\ así también· Dios· im- eterna.
! -
...
24 TOMÁS DE AQUINO
-'' ,'f' ~ · - ·-"'::··"
TRATADO-DE LA LEY
_.;'!:··
25
maneras. Porque por una parte, . , que "está bajo la ley quien -se abs- sujetla en cuanto· merece sufrir las i r''
ARTÍCULO 6 como ya hemos dicho, conoce en su (_ ~ '-, j1tiene de las. malas acciones por te- penas según la ley de la justicia di· ! ,;_ ,,.
conciencia la ley eterna, y por otra, , , "1 mor al castigo con .que la ley ame- vina. Sin embal'go, de ningún modo
SI TODO LO HUMANO ESTÁ SUJETO
A LA LEY .ÉTERNÁ
eri cuanto· natilra1eza, siente la in- "'[ .,,,v naza, y no por amor a la justicia". la prudencia de la carne domina .de·
. . . clinación hacia todo lo que es con- Y en este sentido los hombres espi- tal manera a iiingún hombre, que
Parece que no .todo lo · humano corde con la ley eterna, ·como se dice rituales no están bajo la ley, porque quede totalmente corrompida su na-
está sujeto a la ley· eterna, porque: en el libro 2 de la Etica: "Hemos cuniplen la ley guj.ados. por la cari- tumleza. Y por ta1;1to le queda al
1. Pice el Apóstol: "Si somos nacido para adquirir la virtud". dad que el Espíritu Santo infunde hombre la inclinación a obrar aque-
guiados por el Espíritu, rio estamos Ambos modos son muy imperfec-
bajo la ley" (Gm. 5, 18). Pero los tos y hasta cierto punto corrompi- t en sus corazones. En segundo lugar
puede también .entenderse en cuanto
llas cosas que caen bajo la ley. Ya
se dijo anteriormente que el pecado
..,:-
hijos de Dios por adopción són guia- dos en los maios, en los cuales la
dos por el Espíritu de Dios, según inclinación a la virtud se halla de-
dice la carta a los Romanos: "Quie- pravada por los hábitos viciosos, Y
nes son guiados por el Esp~ritu, esos aun en los :rilisnios buenos, su co-
J que, mientras más actúa el hombre
guiado· por el Espíritu Santo, más
pueden deeirse tales obras .del E~í
ritu Santo que del mismo hombre.
Y en ese sentido, ya que el .Espíritu
no quita todo el bien natural,
3. A la tercera, que una mi'8'Illa
causa es la que mueve las creaturas
a su fin, y la que las conserva enca-
son hijos de Dios" (7, 14). Luego nocimiento se encuentra entenebre.- minadas a dioho fin, así como un
. no todos los hombres están sujetoS ciclo por las pasiones y los hábito8 J Santo, como el Hijo, no está bajo cuerpo pesado . por 1a misma fuerza
a ley eterna. · pecaminosos. Pero en los buenos,
2. ·Además, dice el Apóstol en la ambos modos de participar de la ley
carta a los Romanos: "La prudencia se encuentran de una manera más
!. la ley, puede decirse que Qtles obras
no están bajq la ley, Y esto se· ·con-
firma por lo que dice- el Apóstol:
de la gravedad es atraído hacia el
lugar más bajo y permanece en él.
Y así, si decimos que por }a ley eter- \
,
\
de la carne es enemiga de Dios, pues perfecta; porque a su conocimiento "Donde está el Espíritu. del Señor, na el hombre. merece premio 6 cas- \
no está sujeta a su ley" (8~ 7). Pero naturail del bien se añade .el conoci- .
hay . muchos . hombres sujetos a· la miento de la fe y la sabiduría, y a 1 ahí hay libertad" (11 Cor. 3, 17).
2. A la segunda, que la pruden-
tigo, también poclemos decir que por
la misma ley el hombre se conserva
prudencia de la carne. Luego tales la inclinación natural al bien se aña-
hombres no est4n sujetos a' la ley de la motivación interior de la gra- l cia de la carne no puede someterse
a la ley de Dios por parte de la ac-
o pei;nianece en dicho premio o cas-
tigo..Y · en este sentido, tanto los
eterna. cia y la virtud. ción, ya que .imputsa a acciones con- bienaventu~ como los condena-
3: Finalmente, dice· Agustín en Y así, los buenos están sujetos a
Del Libre Albedrío, libro 1, cap. 6, la ley eterna de manera perfeeta, ya
Jl trarias a la ley de Dios. Pero sí está dos están sujetos a la ley eterna.·
que "la ley eterna , es · aquella por que siempre obran de conformidad .
la cual los malos merecen condena- con ella. Los malos en cambio lo es-.
ción y. los' buenos una vida '.feliz". tán imperfectamente, ya que· sus ac- 1 CAPÍTULO.V
Pero los c_ondenados y los bienaven- ciones .se realizan con un conoci-
_turados ya rio. están en estado de miento y una inclinaión al bien im-
·merecer. Luego no están sujetos a la perfec;'tos. Pero lo que falta en la su- y
ley _eterna. . jeción de su acción, se suple en la de . ·
' DE LA LEY NATURAL
(l. II, cuestión 94)
Sin· embargo, dice Agustín en La su pasión, ya que fa ley eterna les l \, l,
Ciudad de Dios, libro 19, cap. 12: dicta un, castigó para suplir lo que k"" ?~v
-:·'
"Nada hay que pueda ·sustraerse a les falta hacer de cuanto conviene a 1 · ~ ~ · Ahora hemos de considerar la ley 1, Dice el Filósofo en la Etica, li-
las leyes dél sumo Creador y. Orde- la ley eterna. Por eso dice Agustín J \. · natural. Y sobre la misma hemos de bro 2, cap. 5: "Tres cosas se dan en
nador, del cual procede la paz en en Del Libre Albedrío, libro l, cápí- '
tulo 15: "Creo que los justos obran l tratar s$!is cosas: primera, si se da el alma: la potencia, el hábito y la
¡
el universo". , · . una ley natural; ségunda, qué cosas pasión". Pero la ley natural no es ni
Respondo: Es doble el modo como . según la ley eterna". Y en su libro están prescritas por la misma; ter- · potencia del alma ni pasión, como
algo puede someterse a la ley eter- De la Catequización de los Sencillos, cera, si todos los ·actos virtuosos es- será evidente si se enumeran las po-
na: en primer lugar, se puede parti- cap. 18, dice -que "Dios supo proveer tán prescritos por ella; c;_uarta, si la tencias y las pasiones del alma. Lue-
cipar de la ley eterna por el conoci- convenientemente de leyes las partes ley natural es. la misma para todos go no queda sino que sea un hábitQ.
miento. En segundo lugar por ac- inferiores. de la creación, para justo los hombres; quinta,. si puede cam- 2. Además, dice el Damasceno en
ción o pasión, en cuanto se. partici- castigo de quienes lo abandonan".
¡
biar; sexta, si puede ser b6niada de De la fe Ortodoxa, libro 4, oap. 22,
·Pa de elJa como un principio de 1. A la primera dificultad. se res- la mente humana,
movimiento. Y· en este segundo sen- ponde· que esa afirmai:;ión del Após- que la conciencia o sindéresis es
tido participan de la 'ley eterna las .. tol puede entenderse de dos mane- "la ley de nuestra inteligencia", lo
ARTÍCULO l cual no puede entenderse si no. se
· creaturas irracionales. Pero come la ras: en primer lu'gar se entiende que
· creatura · raeional tiene algo común el hombre que no quiere somet~se SI LA LEY NATURAL ES UN HÁBITO.
refiere a la ley natural. Pero la sin-
. con las irracionales, y algo propio a la obligación, lo hace como qtj.ien déresis es un hábito, como ya se dijo
· eri cuanto es racional, por ello está ha de ·cargar un pesado fardo, .. ·Por Pan<Ce qu,e la ley natural es un en la primera parte. Luego la ley
sometida a la foy eterna de ambas eso la Glosa dice en el mismo Jugar hábito, porqµe: natural es un hábito.
-?,;
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.....
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hábito, .así· como llamamos fe aque- puede suceder que alguien ignore lo oráctica puede oaptar que tafos ac-
llo que teneinos por la fe. Y en este Parece que la ley natura:l no !11- . que es el hombre, y así para él di- tos son bienes humanos.
sentido la ley n~turalpuede llamar" cluye muchos preceptos, · smo solo cha proposición no será evidente. Y como el bien pertenece a la
se hábito, en ouatito algunas veces uno, porque: Por ello dice Boecio en su libro De' esenci:a del fin, el mal pertenece a
la rázón considera sus preceptos 1. La ley está contenida en el gé- las Semanas, que hay axiomas y pro,. todo lo contrario; por eHo todo aque-
para actuar, y otras veces los tiene nero. de los preceptos, como antes posiciones de suyo eViderites para llo hacia lo que el hombre tiene in-
sólo habitualmente. Así romo eri el s~ dijo. Mas si fuesen muchos los. todos los hombres, ordinariamente . clinación natuJ.'lal, la razón lo capta
qrden especukrtivo los frincipi.os in-
demostraliles no son _e hábito mis-
mo de'· los principios, pero sí son
preceptos de la ley natural, necesa-
riamente serían 'también". muchas le-
yes naturales.
l hablando, como serían todas aque- como bueno, y pc:>r tanto como. algo
Has proposiciones de términos evi- que debe lograr con su acción, y al
dentes, por ejemplo "el todo es ma- coná;'ario, capta lo ma:lo y el que
principios de aque11o a lo. que se re- 2. Además, la ley na~al se si- yor .que sus partes", y ...dos cantida- debe evita11lo. Así pues, · según el
fiere el hábito. · gue de la naturaleza del hombre. des iguales a una teréera son igua- oroen de las .inclinaciones naturales,
. 1. A la primera dific~tad se res- Pero ésta es una en cuanto al todo, les entre sí". Pero a1lgunas proposi- hay también un orden de fos pre-
ponde que el Filósofo tJ.'lata al!lí de aunque sea múltiple en sus partes; ciones sólo son evidentes para los ceptos de la ley natural. Pues se da
i,nvestigar el género de la virtud; y Así pues, o se da un solo precepto conocedores, que entienden lo qi.Ie en primer lugar una inclinación del
como es evidente . que }a virtud es en la ley natural, consiguiente a la signifioan lós té~os de las· propo- hombre al bien, en aquello .que tie-
Ci,!!rto principio de acéión, por ello unidad del todo, .o bien se dan m'u- siciones; por ejemplo, para quien ne de común con todos los seres; y
. sólo indica aquellos principios de chos, siguiendo la multitud de p!ar- · entienda que el ángel no es un cuer- así, con todos ellos, tiende a la con-
los actos h~anos como son las . po- tes de la naturaleza humana. Pei·o po, será evidep.te que no está cii"- · servación de sí mismo, según su na-
tencias, hábitos y pasiones. Además en tal caso, ·aun las inclinacione's de cunscrito a tjn lugar; · mas t<StO no turaleza. Y segtÍI!_ esto, pertenece a
1 ;.·",'
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--:-:}""" •• n - .~::·.~:'!.' <··. ~·· .:-
.
28 TOMÁS DE AQUINO TRArADO QE LA,LEY 29
1. Como se dijo ·arriba, es prop_io de concederse que no todos. 5on' de · 1. Se dice en las Decretales, en
r
la ley natural todo aquello por lo
que eLhbmbre se. conserva, y le re- de la ley el ordenar al bien común. _· ley .natural. Porque h~y mucho$ ac- la ·distinción p:rimeta, que "el deri::-
pugna lo cóntl'ario. En segilndo lu- Pero algul).os actos de virtud se or- . tos virtuosos a los .qiie no mdina. cho naturatl ·s~ ~ontiene ~n la ley y
gar, "pertenece· al hombre 'lo que ie denan al bien particular, como· por la naturaleza, sino que el hombre en el Evangelio . Pero .éstos no son
~ común con los. demás animales; ejemplo los actos de la templan- ha encontrado, mediante el raci0ci-· . comunes a todos., porque, como dice '.
y. según esto, se· dice que pertenece za. Por tanto parece que no todos · nio, que son útile5 para vivir bien. la carta .a lbs Romanos, "no todos
al orden naturál ''todo aquello que los actos virtuosos caen bajo la ley 1. A la primera dificultad· pu~de obedecen ail Evangelio" (10, 16).
h ..rratura1eza enseñó a todos los ani- natural. ·' contestarse que .la templanza s~ re- Luego la ·ley riatuial no es una para
ma:les", como es la unión d'el ·macho 2. Además, todoo los pecados son . fiere al ordenamiento de fa · in.Olina- todos. . ' ·
con la hembra, la ~uoadón de los opuestos a 'algunos actos de virtud. ción naforrul a la .comida, bebida y 2. Además, . "st< dice justo todo
· hijos, y todo fo semejante. Y final. De ahí ·se seguiría qu'e, si todos los relaciones sexuales, el cual ordena• aqueHo que es ~n la ley", com9
mente se da en el hombre una· incli- · actos virtuosos son· de ley natural.-
nación ·al bien según la naturaleza todos los pecados sedan contrá. la
r2Cional que le es propia; y de acuer- naturale;¡'ja; pero· esto se afirma sólo
\ mi~nt.o pertenece al bien común de se dice en la Éfica, libro 5, caps. 1
la naturaleza de la misma manera y 2. Pero en el mismo libro se díce.
como las otras leyes se ordenan al que nada hay que sea justo f::tra to-.
do con eUa, el hombre tiene incilina- de algunos pecados. bien morélll común. dos" sin que haya algunas · ~i:feren
ción natural a conocer la verdad so-· · ·3. Finalmente; todos están de· 2. A la segunda,· que la natura- cias para ciertos hombres .. Luego la
bre Dios y a vivir en soci~dad. Y se- acuerdo en aquell_o que conviene a la leza deil . hombre puede entenderse ley n_atul"al no es- la misma para to-
~ ·esto pertenece a la ley natural naturaleza. Pero no todos están de de dos. maneras: o bien· .en cuanto. dos. · ·
todo lo que· se refiere ·a esta inclina- acuerdo en los actos de virtud, pues · es ·propia exolusivamen.te del hom-. · 3. Finalmente, pertenece a la ley ·
ción;· como por ejemplo; que el hom- para a:lguncis · es · virfüd lo· que para bre, y en ·este, sentido todos los pe- natural ·todo aquelfo a lo cual el
bre trate de superar su ignorancia, . otros es vicio. Por tanto no todos los cados son contra su naturaleza, en hombre se inclina por natura!leza,
que no ofenda a _aquellos 'COn quie- actos de virtud son de ley natural. cuanto son contra razón, como dice como hemos dicho. Pero los hom-
nes convive, y todo lo demás que Sin embargo, dice el Damasceno el Damasceno-en De_ la fe Ortodoxa, bres. se inclinan a diversas cosas:
tiene relación con su naturaleza. en De la Fe Ortodoxa;. libro 3, ca- ·libro 2, cap. 30; o_ bien en cuanto . unos a la concupiscencia de los vi-
l. . A la primera clificU!ltad res- pítulo 4: "Las virtudes son natura- el hombre· tiene un - aspecto de su cios, otros a los honores, .Y así los
p1:mdo que . todos los preceptes de les". Luego los actos· virtuosos caen natura!leia común con los animal~s, demás. Luego no se da una ley na-
la le'y natural son una sofa ley na- bajo la ley natural. v según esto, ciertos pecados espe_- tural para todos.
- tural, en cµiantó se refieren a sqlo Respondo: de dos-maneras se pue- · ciales sueilen llamarse "contra la na- Siri embargo, dice Isidoro · en el.
un primer precepto. . · de hablar de los actos virtuosos: · f,(1 turaleza;,, como es contraria a 1~ ley libro de _las Etimologías, libro 5,
· 2. A la segu,nda, que tod.as las primeramente, en cuanto son virtuo- .. natural la unión sexual de dos hom- cap. 4: "El derecho natural es co-
incli,naciones de cualquier parte de 1a sos; luego, en cuanto· son tales ac" bres, ·ya que la naturaleza tiene co- mún a todas· las ·naciones": ··
naturaleza humana, cómo "serían las tos, considerados en su· propia es- "
·!J.Í. mo propia la unión .sexual entre Respondo: A la ley natural perte-.
. concupiscibles y las irascibles,._perte- _pecie. :Si consideramos los actos se- hombre y mujer, lo cual es común nece todo aquello a ·Jo que el hom-
necen a ia 'ley natural en cuanto han . gún fa primera manera:,· o se.a en a todos los animales; y así el peca- bre natur-almente se : inclina, y . es
de regulars·e por la razón y se redu- - cu&.nto virtuosos simplemente, caen ·do contrario suele llamarse especial- propio del hombre inclinarse a algo
cen al primer . precepto,. como se ·ha . · bajo la ley na~ral;. pues ·ya hemos mente vicio contra la naturaleza. según su tazón. Y es propio de la
dicho'. Y según esto: se dan .en i1a ley dicho que pertenece a la ley natural 3. A la _tercera, que tal dificul- razón el que · se proceda· de lo más
-natural muchos preceptos,. pero to- todo aqueil!lo a. lo que el hombre se tsd es válida si se consideran los univecial a lo más particular, como .
dos énráizado·s en una raíz· común. inclina: según su naturaleza. Y cada actos en sí mismos. Por ello sm:ede consta por eil libro 1 de la Física. Y .
3. A la tercera, que; aun cuando uno se inclina natüralmente a las que, según las diversas condiciones en este caso proceden de· manera in- :
la razón humana sea una,~le toca or- · operaciones que le convienen según, de los hombres, algunos .áctos pue- versa Ia razón especulativa y la ra-
· denar todo aqueUo que se refiere .al su esencia, como el fuego tiende a · dan ser virtuosos para unos, ya q,ue · zón práctica;. porque la razón.· es~
hombre. Y según esto, en la ley de la cclentar. Y siendo el adma radonal son proporcionados. y convenientes. peculativa principalmente maneja
para eillos, y en cambio los mi.smos cosas necesarias que no pueden ser
11.__..
razón está contenido. todo aquello la. forma propia del hombre, todo
que puede ser regulado por la raz.ón. hombre tendrá la inclinación natu~ actos son ¡:iára otros ·viciosos, ·en de· otra manera; y así, a nó ser q~e ·
ARTÍCULO 3
1
TOJ)()S - LOS HOMBRES .
Parece· que no todos los actos vir- . mente._ Pero si consideramos ca¡da nes humanas; y así, aun cuando
'.. Parece qu~ la ley rnitural no es haya alguna necesidad en ~as cosas
tuosc>s pertenecen a la ley natural,. uno de los actos .virtuosos en sí I)iis-
por las siguientes razones: · mos, según su.'especie, entonces pu¿- una para todos los hombres, .porque: comunes, sin embargo, mientras' más
i 1 - •
30 TOMÁS DE AQUINO
l TRATADO DE LA LEY 31
·t;·
se desciende a lo particular, -se · en-. recto o no lo sea el devolver o no
cuentran más fallas; por elfo la ver- devolver lo prestado. · . .
,,
~ gunos, aunque en la.mayor parte dé Respondo: Se puede decir que la
~ los casos sea clara la rectitud. .. ley natural cambia de dos maneras.
dad nó. se encuen_rra en todm; las Así pues, debemos decir que la l~v t 3. A la tercera, que así como la· ·Primeramente; en cuanto rugo se le
conolus!ones conocidas por .los hom- natural, en cuanto a los primeros
bres, smo sólo en los prineipios, principios comunes, es la misma i razón domina .e impera en el hoIIi~
bre sobre las otras potencias, así
añade, y. en este· sentido no hay di-
ficultad en que ·cambie la ley natu-
que vienen ··a ser como los "concep- para todos, tanto respecto a su rec- 3
;¡ también es necesario que las incli- ral, ya que. se han añadido muchas
t<;>s comunes". Y así, en las· opera- tittid COll!.O respecto ·a su conoci- •! naciones .naturales pertenecientes .a cosas a la ley natural; que parecían
c1ones, no se da la misma verdad, . · miento. Pero en cuanto a ciertas par- ~l otras potencias caigan bajo el ·ore útiles a la vida humana, y esto tan-
o sea rectitud práctica, en todos, res- ticularidades que se . siguen como ·1
pecto a sus actos individuales, sino conolusione5 de los ·principios comu- h·. den de la razón. Y esto es común-
mente recto para todos los hombres,
to de parte de la ley divina como
de la ley humana.
i
sólo en los criterios comunes. Y aun nes, ordinariamente hablando son 0 sea que todas fas inclinaciones del También puede entenderse este
cuando algunos tengan la misma rec- igualmente rectas y claras para to:
titud· en cosas concretas, sin em- dos; pero pueden fallar en algu- } hombre se dirijan por la razón: cambio como una sustracción, de ma-
nera que algo que antes era de
.bargo no la conocen iguahnente. nos casos, tanto en cuanto a la recti- ~ ley natural deje de se11lo. Y en· este
Por tanto es evidente que, tratán- tud, ya por algunos impedimentos · .i!;[f. ARTÍCULO 5 sentido la ley natural es inmutable
dose de los principios comunes, tan- particulares se pueden· interooner :~
respecta a los primeros principios.
to en el orden espec:ulatlvo como en (como sucede también por ciertos ~ SI LA LEY NATURAL PUEDE
CAMBIARSE En cuanto a los preceptos secunda-
~
el práctico, se da en todos la misma impedimentos que fallan en algunos rios, que son, según dijimos, con-
verdad o rectitud, la cual es pára casos las naturalezas sujet>as a ge- ;!¡ Parece que puede cambiarse la ley clusiones cercanas a los primeros
todos igualmente conocida. Pero en neración y corrupción) • como tam~
cuanto a las conclusiones. de la ra- bién en cuanto a su conocimiento; 1 natural, porque: · · principios, la ley naturatl no se cam-
·1
1. Dice el Eelesfa.stés: "les aña- bia de· manera que ya no sea recto
zón especulativia, aun cuando fa ver- Porque hay quienes tienen su razón dió disciplina y una ley de la vida" lo que· generalmente lo es siempre
dad sea la.mifillla para todos, no es depravada, sea por las pasiones, o (17, 9), y añade la Glosa: "Quiso según la ley. Sin embargo puede
sin embargo · igualriiente conocida por" los mailos hábitos, o por una da11les una ley ·escrita, para corregir cambiarse en algunos casos particu-
por todos; por ejemplo, para todos mala disposición naturail. Así, dice ::it
la ley natural". Pero aquello que se lares, referentes a unos cuantos, de-
· es verdad que los tres ángulos de en el Hbro 6 de la Guerra de las
un triángulo igualan a dos ángulos·· Galias, Julio César, que entre los
l1 corrige se cambia. Luego la ley na-
tural puede cambiarse.
bido a ciertas i;ausas especiales que
impidan. Ja observancia de tales pre-
rectos; pero no tod0s conocen esta germánicos no se reputaba un cri- ~ 2. Además, es contra la ley na- ceptos.
verdad. En cambio, respecto a las men el latrocinio, en aquellos tiem- '.f tural el matar a Un. inocente, e igual- · 1. A la primera dificultad se res-
condlusiones de '1a razón .práctica, Pos, a . pesar de que esto expresa-
ni son las mism~s para todos, ni to- mente. es conti'a la ley natural.
dos las conocen .1gÜa1mente. Así, por 1. A fa primera dificuiltad se res-
ejtmplo, es para todos recto y ver- ponde ;que no debe interpretarse ese
dad.ero que deben obrar conforme a texto eomo si todo lo que se encuen-
li mente el adUlterio y el robo~ Pero
Dios cambió todas estas cosas; por
ejemplo, cuando mandó a Abraham
matar ,11 ·su hijo inocente, como se
dice en Génesis 22, 2; y cuando or-
ponde que la foy escrita se dio para
corrección de la ley naturarl en cuan-
to la primera completó lo que a la
segunda faltaba; o bien en cuanto
la ley natural se encontraba corrom-
razón. Y según este principio, se si- tra eri fa Ley y en el Evangelio sean denó a los hebreos que se apodera- pida . en los corazones de algunos,
gue como una obvia conclusión que de léy natural, ya que muchas· cosas
debemos devolver lo que se nos ha que se encuentran. en- ellos superan
prestapo. Esta consecuencia es ver- la naturaleza. Sino en cuanto la ley
1 -~
sen de los vasos que los egipcios
les habían prestado, como se lee en
e.xodo 3, 22; y cuando prescribió a
en cuanto creían bueno lo que es
naturalmente malo; y tal corrupción
necesitaba corrección.·
dadera en la mayor parte ·de los ca- natural está enseñada ahí pleiia- J Osea.s el tomar una mujer adúltera, 2. A la segunda, que tan.to cul-
sos; pero puede suceqer ºen algún mente. Por lo mismo, habiendo di-
caso que sea dañ.oso, y por consi- cho Graciano que "la ley natural se ·
guiente contra razón, el devolver lo contiene en la Ley y en el Evange-
,.
-~
~-~
como dice Oseas 1, 2. Por tanto
puede cambiarse la ley natural
3. Finalmente, dice Isidoro, en
pables como inocentes mueren de
muerte natural. Y dicha muerte na~
tural viene al hombre por potestad
las Etimologias, libro 57cap. 4, que diVina, debida al pecado original,
que se nos ha prestado. Por. ejepi- lto", inmediatamente añade, como
olo si alguien nos lo pide para ata- para ejemplificar, que "por el Evan-
car a la patria. y tal principio es gelio cada uno ha de hacer a otr9s
1 "es de foy natural la _posesión co-
mún de todos los bienes y el esta-
-do .de libertad". Pero .vemcn. que fa
como dice. el primer libro de los Re-
yes: "El Señor da la muerte y la
vida" (2, 6). Y por tanto, sin nin-
más falible mientras más se descien- lo que quiera que hagan para sí". guna injusticia, sino sólo por man-
~ ley humana cambia estas cosas. Por
de a particUlares. Por-ejemplo, cuan- 2. A. la segunda,-que el texto del tanto la iley natural es· cambiable . dato divino, puede darse la muerte
. do se ha contratado el devolver a FiJósofp. p.uede entenderse que se ·re-: Sin embargo, se afirma en la dis- a un hombre, sea inocente o culpa-
su dueño el préstamo en esta o aque- fiere· a· aquel.Jo que es natura<lmente· tinción quinta del~ Dl!Pretales: "El ble. ·De mane11a semejante, el adul-
l~a forma, o con tal o ctJaJ..pmdi::' justo, no_ según los primeros princi-· derecho natural viene desde el co- terio es una relación sexual con la
c1ón. Mi~tras más particulare~·sbn ~ ~o·según l~ conchision,es.cfe- ,)
mienzo .de la creatura racional. Y mujer ajena, que se entiende ·le ha
las cond1~1~nes, tanto feás seríL.idtt rivada5 de elfos; y en este ultlPlo
ble en d1stmtas formas el que sea caso puede haber deficiencias en' al- ~- no se camb~a con el · tiempo, aino sido dada al marido por disposición
que perman~e inmutable" .. de la ley divina. De ahí que, si al-
r
1
li~r:~··:~-<·~·~ ~···-:.: ~·:·:r/-~ ... : -¡:·:~r·</ -·~ r~-. -.· .: . ·-; ·~ :~ · ·:- ~:::;_·· _.... \::.:l·::i. . ~~v~~1r~1~P-~~ ~:~- ~~·~~{···.:~:·:~_r:· :~·:::-.- - ·. -~~ ··--·::·:~. ~". .,. .;•;; .~."'
~.--- _·:: •·.~;-.: .~···-· ~~;.r :--· .· ... ~ ~-~,, . 'o.:
32 TOMÁS DE AQUINO
TRATADO DE LA LEY 33
.gtmo se acercare· ·así. a una mujer la ley de la gracia se -borra por la
por mandato divino, no. cometería culpa. Luego mw::ho más }a ley· na- do·. _la gracia sea más eficaz . que la tad procede de -atender a preceptos
¡
adulterio ni fornicación. Y lo niis- tural puede borrarse. . - naturaleza~ también es verdad que secundarios de la ler natural que
mc se diga del hurto, que es la:con- 3. Finalinente, cuamo la ley ~s la naturaleza es _más esencial .al hom· de · heoho algunos legisladores han
servación de un objeto aji;:no. Pue~ tablece~ se· considera juSto. Pero hay bre~ y por ·tarito más perrnam;nte. . afacado estableciendo algunas leyes
quien. recibe tail. mandatp de Dio~. muchas cosas que el. hombre ha· es- 3. A la tercera, que tal dificul-: inicuas.
que es el dueño. universal ·de .cuan- tablecid~ contra. la ley ·natural. Lue- )'¡!'
to existe, no se queda con las cosas · go la ley natural puede· ser abolida ·\l.
contra la voluntad del dueño, y por def corazón de los hombres. . ~¡
tanto no roba. Y no. sólo respecto Sin embargo, dice Agustín en Las :.;
a las cosas hurnanás se debe hacer Confesiones, libro 2, cap. 4: "Tu ley. '..
·:1
CAPÍTULO VI
lo que·manda Dio5, sino también en está escrita en los corazones de los ';"
todas las cosas ·naturales, pues cuan- hombres, y ninguna iniquidad pue- ~"'"
to Dios hace en ellas, es natural. de ·borrarla". Pero la :ley escrita en DE LA LEY HUMANA
. ,;;:1
"I
3. A la tercera, que algo es de el corazón del hombre es la natu- ~·-;¡
(1, II, cuestión 95)
derecho natural de dos maneras: ral. Luego la ley natural no puede
primera, en cuanto a ello inOlina la . borrarse: · · ·
naturaleza, como el que no debe in- Respondo: A la ley natural perte- . ~;i Hemos ahora de considerar la ley los actos humanos son sin- qo. que
.iuriarse a :otro. Segunda, en cuanto necen en primer lugar aquellos pre- huinana. Y en primer lugar tratare- gulares, y por tanto. infinitos, no
la naturaleza no nos induce a hacer Ceptos más universales ·que son a to-
lo contrario, - como ·podríamos decir . dos conocidos; pero hay también
que es natural al hombre estar des- otros preceptos más partict11ares que
~'
... _.:..,¡
·~
mos de la ley misma considerada en
sí: en segundo lugar, sobre·su pode_r;
y en tercero, de su mutabilidad .
pueden considerarse todos los casos
particulares suficientemente para 9,i-
rigil'los, a no ser por alguien tan sa-
nudo, porque la. naturaleza no ~e son cmno ·. conolusiones muy pr6xi- Acerca de la primera cuestión bio. que conociera todos los particu-
dio vestido, sino que éste es produc- mas a dichos prineipios. En cuan-
to de su .·industria. Y· en est.e sentid,o to a los ·primeros principios, la ley
·r:~r preguntamos cuatro cosas: prime-
ra, so.bre su unidad;· segunda, sobre
lares. P~r tanto sería mejor que fos
~i •. actos humanos se dirigieran ·.por el
es de derecho natural "la posesión natural no puede borrarse universal- · su origen; tereera, sobre su cuali- árbitrfo ·de los sabios que por una
común de todas las cosas y el esta- mente del corazon de los hombres: fl dad; y cuarta, sobre su división. ley elaborada. Luego no era necesa-
do de libertad"; porque la separa- Sin embargo podría borrarse .en al-
. ción de posesiones y la servidumbre gunas normas· concretas del · ~brar,
no fueron impuestas por fa. natura- en. cuanto puede impedirse a -la
.J' -~ ARTÍCULO 1
rio qué se hiciesen leyes humanas .
Sin embargo, dice Isidoro en· fas
Etimologías, libr0 5, cap. 20: "las
leia, sino pot;' el ingenio humano, razón el que aplique· el principio co-
para ccmsegui.r. cierta utilidad. Y en mún a casos particulares, dada .. la
..
....~
1'~¡1
. I
sr FUE· ÚTIL QUE SE ESTABLECIERAN
leyes· humanas se hicieron para que_
por temor ·a ellas se refrenase la
esto la ley natural .no se ha ..cam'bia- con~upiscencia o fas pasiones, como ALGUNAS LEYES HUMANAS
a.udacia, y para que estuviera segu-
l
do, a no .ser ·por .ad~.cióñ. ya .se dijo. Mas en cuanto a los pre-
ceptos secundarios, la ley natµtal · Parece que no fue útil. el que IOs ra la inocencia en medio de los mal-
oliede borrarse de los corazone5· de . hombres · establecieran algunas le- vados, y para que en fos mismos
·ARTÍCULO 6 .,, yes, porque: ·· · malvados se coartat:a la capacidad
los· hombres debido a los malos con~
rL-' -~ f. La intención de toda ley es el de hacer el mal, por temor al. cas-
SI LA LEY NATURAL PUEDE BORRARSE . sejos, como sucede también respi;:c- .i;, que por· ella el hombre se haga bue- tigo". Y ya que estas eosas son:tan
' DEL CORAZÓN DE LOS l:IOMBRES. to a los errores especulativos .~n i, no. Pero los hombres más son· indu- . necesanas al género humano, fue
...
cosas necesarias; 6- bien,._ debido a -~
Parece que la ley natural puede costumbres depravadas o a hábitos cidos al bien voluntariamente por necesario poner leyes humanas.
bC:trrarse del córaZón de lé>s hom- corrompidos; y así nos e.ncontramos. consejos que por la coacción de las '· Respondo: El. hombre tiene cier-·
bres, . porque: . · que algunos no. juzgan ser pecado · . :.::'"" leyes. Luego no era p.ecesaria la ley ta disposición pára la. virtud. ·Pero
huqiana .. para que se dé la perfección de la
·~
l. ·Acerca de las palabras de la el latrocinio, ni aun los pecados
carta a. los Romarios: "cuando los contra naturaleza, como dice . el. 2. ·Además-, como dice el FÍ'lósofo virtud es necesario que ·haya en el
'
1 en la E.tica,' libro 5,- cap. 4: "los hombre cierta disciplina. Pasa como
gentiles que no tienen ley ... " (2, Ap6stol en fa carta a los Romanos,
!. 14) dice. la Glosa: "en el cora.Zón l, 24 y siguientes.
..~
. ~"' hombres recurren al .iuez como a la en· lo natural: el hombre tiene ·que
justicia viva'.', Pero la justicia viva / proveer para satisfacer sus necesida~
i
r
del hombre -renovado P<>r la gracia 1. · A. la primera dificultad se i;es~
se escrFbe la ley de la justicia, que .ponde que la culpa puede borrar ·.al-
la culpa había borrado". Pero· la ley _gún precepto particU!lar de la /ley
]:.'!1i,
es mejor que· la inanimada que se· des, como la del vestido. y sustento,
contie_ne en ·leyes .. Luego sería me- con su propla industria~· mediante
jor que la ejecución de la justieia el· uso de sus manos y la razón; que
1 de la justicia es la ley natural. Lue- natural, pero no su totalidad, a no -~..
1·. go la ley natural puede borrarse. . ser i;especto a preceptos secund~rios,
.r.,..,· se hiciera por arbitrio de los jueces es lo que para .ello le ha dado la
r- 2. Además, la ley. de la gr_acia es como se ac~ba de explicar. ,' . -11 que d escdbir leyes para ello. naturaleza;· ·no sucede .como· en los
'
l
1
más eficaz .que la ley natura'I. Pero 2. A la segunda, que, aun cuan-
~!· 3. Finalme)lte; toda ley es direc- animales, a lOs cuales la naturaleza
tiva de Jos ac'tos
1
humanos .. . Pero
-
da-: hll dado suficiente alime.nto y vestí-
!.
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TOMÁS DE AQUINO
TRATADO·DE LA LEY 35
34
2. A la segunda, que, como dice 1. Dice el Fi:lósofo en la Ética, la primer norma de la ley natural,
c1o. Far~ la adquisición de esta dis- libro 5, cap. 7, que "legalmente jus- como se ha dicho. De ahí se sigue
ciplina no siempre se encuentra el ei Filósofo en la Retórica, libro 1, to se Hama aqueMo que en principio que toda ley humana en tanto es ley
hombre fácilmente dotado de todo cap. 1, "mejor es ordenar todo se- no exige ser de un modo o de otro". en cuanto se deriva de la ley natu-
lo necesario. · Porque la perfección gún la ley, que dejarlo al arbitrio Pero no es _indiferente que sea _de ral. Mas si en algún caso una ley se
de la virtud con_siste principalmen- del juez".- Y esto por tres razones: un modo o de otro aquello que pro- contrapone a la ley natural, ya no
te en retraer al hombre de las delei- primero, porque es más fácil en- viene de la · ley naturad. Luego - no e'! ley, sino corrupción de ley.
taciones indebidas a las cuales es contrar unos pocos verdaderamettte todo lo establecido por la ley hu- Pero hemos de advertir que una
tan .propenso, y especial!Jlente los sabios que sean suficientes para es- mana se deriva de fa ley natural. ley se puede derivar de la ley natu-
jóvenes, que necesitan de mayor dis- tablecer buenas leyes, que muchos 2. Además, el derecho positivo ra!! de dos maneras:· primero, como
ciplina. Y por lo mismo es necesario . más aue serían necesarios para apli- s~ contrapone al dereoho natural, conclusión a partir de los principios
que los hombres pongan otros me- car los ·principios a cada caso par- como dice Isidoro en las Etimolo- - generales; segundo, como determina~
dios para conseguir esa disciplina ticular. Segundo, porque quienes e5- gías, libro 5, cap. 4, y el ·Filósofo en ción particular de algunos princi-
que los lleve a la virtud. Ciertamen- tablecen las leyes pueden pensar por el libro quinto de la Ética. Pero todo · oios comunes. El primer modo es
te a aquellos jóvenes más inclinados largo tiempo lo que ha de mandar-
lo que se deriva de los principios semejante al de las ciencias especu-
a la ·virtud, sea por una mejor dis- se en- ellas, en cambio quienes juz- comunes d,e la ley natural como su~ lativas, en las cuales se demuestran
00sición de la naturaleza, o por la gan de hechos singulares han de ha- conclusion,es, pertenece a la ley na- las conclusiones a partir de los prin-
costumbre, o por gracia de Dios, cerlo de momento, según se van pre- tur&l, como se ha dicho arriba. Lue- cipios. El segundo modo más se pa-
bastará la disciplina paterna, que sentando éstos; y es más fácil que go aquello que pertenece a la ley rece a lo que sucede en las artes,
normalmente se basa en consejos. '·el hombre encuentre lo que debe de humana no se deriva de la -1ey na- en las cua!les las formas . comunes
Peto, ya que se encuentran muchos hacerse al considerar muchos casos, tural. st! particularizan en algo especial,
malvados e inclinados_ al vicio, que que no al tener en cuenta sólo al- 3. Añ~dase que la ley natural es como por ejemplo el arquitecto apli-
de hecho no se moverían con pala- guno particular. Y tercero, porque la misina para todos los hombres, ca la forma común de casa a esta o
bras, es necesario se les refrene del lo!> legisladores juzgan más univer- como dice el Filósofo en la Ética, aquella casa especial. Algunas leyes
mal por la fuerza o ¡)or el miedo, salmente y previendo el futuro; pero libro 5, qap. 7: "Naturalmente jus-- se derivan, pues, de la natural, como
oara que así, alejándose del_ mal, los jueces juzgan de casos presen- to se dice de aquello que tiene uni- conclusiones de los principios co-
puedan por lo menos dejar a otros tes, y por lo mismo pueden dejarse versalmente la misma fuerza". Mas munes, como la ley "no se ha de
vivir en _paz_. Y pueda ser que, lle- oorllevar· por el_ amor o por el odio, o si las leyes humanas se derivasen de matar", que no· es sino la conc1u-
_vados finalmente por la costtimbre, algún interés, ·'y por estos moti- la ley natural, serían las mismas sión de aquel princiipio general: ".a
V08 puede viciarse el juicio.
lleg~en a hacer voluntariamente 16 para todos los hombres, lo que evi- nadie hay -que hacer el mal". Y otras
que antes hacían ·por miedo, y así Así, pues, como la justicia viva de dentemente es falso. a modo de aplicación particular; { ~) ~-
·\
lk:guen a ser virtuosos. Y tal disci- lm, jueces no es tan común, y por- 4. Finalmente,· puede darse algu- así, por ejemplo, la ley natural dice
- plina, que obliga por miedo al cas- que qué,
es tan flexible, era necesario
en todo lo posible; las leyes
na razón. de todo aquehlo que se de- que debe castigarse a quien peca; J"'v !
tigo, es la disciplina de las leyes. De riva de la ley naturaL Pero '.'no pero el que lo sea de esta o aquella
ahí que era necesario para la paz y determinaran lo que había _de juz- puede encontrarse la razón de todo manera, depende de la aplicación
la virtud- de los hombres que se es- garse, y por lo mismo que se redu- aquello que se ha establecido por particular que se haga de tal iey
tablecieran esas leyes; porque, como jera al mínimo lo_ que podía dejar- las leyes de los mayores", como dice natural.
dice _el Filósofo en la Política, li- se al arb~trio de los hombres. el Jurisconsulto. Luego no todas las Y ambas cosas se encuentran en
bro 1, cap. 2, "si el hqmbre es per- 3. A la tercera, que algunos ca- leyes humanas se derivan de la na- la ley humana. Pero el primer tipo
fecto en la virtud, es el mejor de sos particulares que la ley no pue- tural. de leyes se encuentra en la ley hu-
los seres vivientes; perb si se separa alde cubrir "es necesario que queden Sin embargo, dice Tulio en su Re- hlana no sólo como establecidas por
de la ley y de la justicia, es el peor arbitrio de los jueces'', como dj.::e tórica, libro 2: "La religión y el te- esa ley, sino reforzadas también {>Or
de todos"; porque el hombre tiene el Filósofo en el mismo lugar, como mor a -Ja ley sancionaron aquello la ley natural. En cambio las leyes
el anna de la razón para llevar a por ejemplo, sobre si algo ha suct!- que viene de la natural~za y que del segundo tipo, no tienen más fuer-
cabo sus concupiscencias y pasio- dido o no, y así de otras cosas se- ha sido aprobado por. las costum- . za que la que les da la ley humana.
. nes, cosa que no tienen los demás mejantes . bres", l. A la primera dificultad se res-
anima'1es. - Respondo: Como dice Agustín en ponde que el Filósofo habla de aque-
1. A la primera dificwtad se res- ARTÍCULO. 2 Del Libre Albedrío. libro 1, cap. 5, Hos preceptos que· lo son por deter-
ponde que los hombres bien dispues- "no parece ser ley la que no sea jus- minación o aplicación de .la ley na-
_t~s pueden -ser mejor inducidos a la - SI J:ODA LEY HUMANA SE DERIVA ta". Por tanto una ley tiene fuerza tural.
_ v:1rtud mediante consejos volunta- DE LA LEY NATURAL en tanto en cuanto es justa. Y en 2. A la segunda, que tiene valor,
nos que mediante la coacción; pero - . 1 las cosas humanas se dice que algo pero sólo cuanto a los preceptos que
muchos hombres mal dispuestos no ·Parece que no toda ley est.ableci- es justo en cua,nto es recto según la · se derivan como conclusiones de la -
se inclinan a la virtud si no se les da por los: hombres se deriva dé la regla de la razpn. Pues la razón' es ley natural.
obliga. ley natural, porque:
~...
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:~ ~ :.~~~T·;¡::· :· ...
::--_~r~ ·~r:7· ,::·~ ~ ~- . ,___ .. ~ :-·:,'" · .. :·~ ... -;.:·· ;: ··:,..... ";'. ~·-,.. ---~ ~ r.. ;:--··~~:;' -,, .:.,:.~_ .;...._···~·-·· :-,·~·"-·-:;· "':.7~·;.&·:y.'i·. ;~;t.'.·;·._!!.:':·_·. ~~- .•·-·t.· ..."'" !-•
3. A la tercera, que no todos los lio en el primer libro Sobre zos· O li- la salud pública, en cuanto está pro- l. Bajo este término de derecho
principios comunes de la ley natural cios. LUt::go una vez indicada 1a .ho- porcionada a la utilidad humana. . inoluye el que llama "derecho· . de.
pueden aplicarse de igual manera a nestidad como cualidad, sobra la jus- . ·Y todas las demás condiciones · los pueblos"; y como él mismo dice.
todos los hombres; por. la gran va- ticia. . propuestas se reducen· a estas tres. en las Etimologías, libro 5, cap. 6;
riedad de circunstancias. Y de ahí 3. AÍi.ádase que la ley escrita, se- Pues la honestidad se . refiere a la: . se llama así. porque "casi todos los
provienen las diversas leyes positi- gún dice el mismo J.sidoro en las congruencia con la religión.· El que· pueblos se guían·por él". Pero como
. vas según los distintos pueblos. Etimologías, lil;Jro. 2, cap. 10, se con- sea "justa, conforme a la naturaleza, él mismo afirma, "el derecho natu-
i 4. Finalmenté, se .'respm:ide que trapone a la costumbre. Por tanto de acuerdo con las costumbres pa- ral es lo común a todos los pueblos".
trias, conveniente según los tiem- Luego el derecho de los pueblos no
·tal cita del J~uisconsllllto ha de inter- no hay para qué añadir en la des-
. pretarse refiriéndola a las· leyes que cripción de la ley "conforme a las pos y lugares", ·es sólo una explica- se contiene bajo. el derecho positivo
. lbs . antepasados establc:xieron como costumbres patrias". ., .ción de la conveniencia y la promo- humano, sino bajo ·el derecho. na-
determinaciones parti'Cu1ares de la · 4: Finalmente, una cosa puede (,
ción de· la disciplina. Pues la dis- tural. .
ley natural. El juicio de los expertos ser necesaria de .dos maneras: lo ci:plina se refiere en primer lugar ·al. 2. Además, todo aquello ·que tie-
y prudentes debe considerar · tales que es necesario shnplemente, de orden de la razón, que está implíci- ne la misma fuerza, no parece dife-
determinaciones como ciertos prin- modo que es· imposible que sea de. to en .el que Ja· ley sea justa; en se- rir formalmente, sino sólo material-
cipios que facfütan el que ·..se pueda otra manera; y estas cosas necesa- gundo lugar a Ja. facultad de los que mente. Pero "las leyes, los ·plebisci-
determinar qué sea más congruente . rias no están sujetas al juicio ·hu- han de obrar conforme a la ley, pues tos y los. decretos senatoriales" tie-
para cada caso. Por eso dice el Filó- mano, de ahí que tal tipo de nece- j''
debe dicha disciplina convenir a nen todos la misma fuerza. Luego
sofo en la Etica, libro 6, cap. 11, .sidad . no sea propia de la . ley hu- ~: · cada uno· según su capacidad, oh- parece que no difieren sino mate-
J · que "en tales Gasos conviene acudir mana. y hay otras cosa::¡ que son ne- ¡-- servando también la capacidad na- ·, rialroente. Y-no hay para qué hacer
tund (ya que no se puede imponer tal distinción en la ciencia, ya q!!e
ij
.a las opiniones y juiciós . indemos-
trables de los expertos y prudentes
cesarias respecto a un fin; y tal ne-
cesidad es lo mismo que la utilidad.
¡ · lo mismo· a los niños que a los hom- .entonces dividiríamos · indefinida-
! bres desarro)lados) ; y según la cos- mente. Por tanto, es inconveniente
\ y ancianos, no. menos que a los prin- Por tanto es superfluo el. decir que
cipios demostrables". la ley hll'I)lana debe ser útil y ne- ~
' tumbre humana, pues no vive el que se introduzcan tales divisiones
hombre solitario en la sociedad, sino en la ley humana;· .
cesaria.
Sin embargo, la misma· ~utoridad ~
'.•·'
oarlicipando de las costumbres de 3. Añádase que, así como hay en·
los demás'. En tercer .lugar, cuanto la ciudad. sa<cerdotes, príncipes y
'
1
ARTÍCULO 3 de Isidoro en la· cita arriba dada
Sl ISIDORO DESCRIBE CORRECTAMENTE nos dice lo contrario. f.. a ~as circunstancias debidas, dice· militares, también hay otros oficios.
'~de modo conveniente a los tiem- Luego parece que al añadir un "de-
~·
LA- cuALIDAP DE· LA LEY POSITIVA Respondo: Cualquier cosa .que pos y lugares". Y .lo .que finalmente recho mfilitar" y un "derecho públi-
· · tienda a un fin debe tener una Jor-
Pareee que Isidoro no describe ma determinada en proporción a di~ ll
f añade, "necesaria, útil", se refiere a ca" que abarca los sacerdotes y mac
que sea conveniente para el bien pú- gistrados,. deberían también añadir-
~ corr~t:ament'e la curuidad de · 1a ley . cpq· fin, así como la forma de una
p9sitiva, en las Eti17fologías, .tibro 5·, sierra es tai que pueda c~rtar~ como t:
blico; así, la necesidad- se refiere a se otros derechos pertinentes a lo;;
la remoción de los males; la utili- diversos oficios. ·
l
.¡
caip.··21, cuando dice: "Debe ser una consta por el segundo hhro de la ~. d~>d, a la consecución de los bienes;
y la claridad, a la prevención de los
4. Finalmente hay que pasar :por
alto las ·cosas accidentales. Pero es
1 ley honesta, justa, conforme.a la·na- Física. Igualmente, es necesario qU:e .-~
turaleza, de acuerdo con las costum- ·cualquier cosa recta y medicia ten- .males que pueden provenir :de la accidental a la ley .el :ser instituida
~ bres patrias, ·conveniente, necesaria· ga una fol"Illa proporcional a su· re- misma ley. Y ya que la ley debe or- por este o aquel legislador. Luey;o·
0 ,, h denarse al bien común,· como ya se no hay pru:a qué dividir las leyes
~
y útil según los· tiempos y lugares; gla y medida, Y la ley humana tie-.
ir y bien clara, para q~e no vaya a ne ambas cosas: porque es algo or- ;; · ha dicho, esto se indica en la última humanas· según los nombres de los
~.} pstte de la descripción. · . legisladores, ·como la ley "Comelia",
1 contener rugo capcióso·por su oscu- denado a un fin; y porque es una.
1 rida.d; escrita· no para el provecho regla y medida normada y mestira- Que esto baste para resRonder a la ley "Falddia", etc, ·
~
r de .algún partict.lll.ar, sino para . el da por una medida superior que es
bien común". la ley natural y la ley divina, como
1. Ya antes había expresado las se ha. dicho antes. Y el fin· de la
.,j._
\
las objeciones. • Sin embargo, baste para respon-
der la autoridad de Isidoro.
Respondo: Cada cosa puede divi-
.
cualidades de la ley en aquelilas tres ley humana es. la uti1,idad del hom~ ;._, ARTÍCUL0·4 dirse según lo que constituya su ra-
condiciones:· "la .ley es todo aquello bre, como también se· .dijo. Y por zón formal, como por ejemplo en
que está funda4-0 en la razón, que. ello faidoro pµso primero tres .eon- . SI ISIDORO DIVIDE LAS LEYES la razón formal del animai se en-
es conforme a la religión, que pto- diciones como propiedades d~ la HUMANAS DE MANERA cuentra . el alma, · que puede ser ra-
.m~eve la disciiplina y la salúd pú- ley: o sea que. esté. de acuerdq,. con· ::t··
APROPIADA cional e irracional, y por tanto los
· lili:ca". Luego son superfiluas todas la religión:. en cuanto lo está ron la ·:..i.
animales se dividen conveniente-·
las demás condiciones. ley divina;· que promueva lai disci- Parece que Isidoro· no propone mente en racionales e irracionales;
una división conveniente de las le- pero no sería conveniente dividirlos
,
2. Además, la justicia es una par- plina, en "cuanto está· de acuerdo "·
i!'c
te de la honestidad, como dice Tu- con la ley natural; y que sea para . yes o. del derbcho humano, porque: en .. blancos y . negros, ·porque esto
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38 TOMÁS DE AQUINO
- TRATADO i:>E LA LEY 39
cae.. totalmente fuera· de su razón Filósofo en la Política, libro 3, ca-
1- formal. pítulo 10, puede darse el reino, cuan-
1
Pero hay en la ley humana mu~ do la ciudad está· gobernada por uno
chas propiedades que pertenecen a solo, y así se da una constitución
! su razón formal, y según las cuales
dicha ley puede dividirse propia-
de los príncipes. Otro régimen pue-
de ser la aristocracia, o sea el g,ó-
CAPÍTULO VII
mente según su naturaleza. · · biemo ~irigido por los rilejores o
En· primer lugar, es pr0pio de la los más' preparados, y en este caso SOBRE EL PODER DE LA LEY HUMANA
ley humana el que se .derive de la se dan las "respuestas de los pru- (1, 11, cuestión 96)
ley natural, según lo antedicho. Y dentes", y los decretos senatoriales..
de acuerdo con esto la ley humana· Otro régimen ~·la oligarquía, la que
puede dividirse en ley civil y ley de se da cuando 'µnos pocos ricos y po- Hemos de considerar ahora el po- Pero la medida debe ser ciertísima,
los pueblos, según las dos maneras derosos gobiernan; en este caso se der de la ley humana. y sobre este como se dice en el libro décimo de
como se deriva de la ley natural. da el derecho pretorio u honorario. tema preguntamos seis cosas: pri- la Metafísica. Mas no habiendo en
Porque al derecho de los pueblos Otro régimen es el del pueblo, y en- mera, si la ley humana ha de tener 10s actos humanos nada universal
pertenecen todas aquellas cosas que tonces se llama democracia; en este 1•· fuerza para toda la comunidad; se- que sea cierto, ya que hay fallas en
il se derivan de la ley natural como caso se dan los plebi>SCitos. Otro J:é.. gunda, si la ley humana debe repri- los casos partictilares, se sigue que
-\'. conolusiones de los principios, como ~imen es el tiránico, que es el más mir todos los vicios; tercera, si debe
1 es necesario que las leyes sean par-
1.: son la compraventa justa y otras co- corrompido, y en él no hay ninguna -~I ordenar los octos de todas las vir- ticulares y no universales.
!·
·sas semejantes, sin las cuales los· ley. Finalmente se da un régimen 1¡ tudes; cµarta. si puede imponer una
hombres no;J>odrían convivir, y sin mixto, que es el mejor, y en este Sin embargo, dice e1 Jurisconsul-
~I obligación al hombre en el foro de. to que "es necesario establecer la
embargo dioha convivencia es de ley caso se da la ley "cuando la sancio- la conciencia; quinta, si todos los ley sobre aquellas cosas qúe más
t\. <''(:;-..
natural, puesto qu~ el hom~re es na- nan los senadores junto con el pue- hombres están sujetos a la ley hu-
i\ t'; ' 1 turalmente un ~al. social, como
1:1 s.~; lo prueba la Politic_a, libro 1. cap. 2.
blo", como dice I-sidoro en las Eti-
mologias, libro 5, cap. 10. •
~,-.
mana; y sexta, si ·quienes están su-
jetos -a la ley pueden actuar sin
frecuentemente suceden, pues no se
establecen palla aquellas cosas que
suceden quizás alguna vez".
Mas lo que se denva de 11!- le~ na- En cuarto lugar, pertenece a · la . ' acuerdo a las palabras· de la ley.
tur~ a. modo de determmacion~s razón formal de la ley humana el Respondo: Todo lo que se ordena
:·¡:¡: .i' a un fin tiene que· ser proporciona-
I',. p~_rticul~es, pertenece ~ derecho· ci- que sea guía· de los actos humanos. ~
·! Vi!• segun el cual ~a ciudad c;Ieter- y según .esto se dividen las leyes de ARTÍCULO 1
.do a dicho fin. Mas el fin de la ley
'.¡'- mi.na lo que ~ es util Y conveniente. . acuey<io a las materias á que ·se re- es el bien común; porque, como dice
'¡ . En segundo lugar, pertenece a la . fieren~ Algunas veces dichas leyes SI LA LEY HUMANA DEBE
Isidoro en las Etimologías, libro 5,
~1j •
. razón formal de l~ ley h~ana el reciben las nombres de sus autores, cap. 21, "la ley debe escribirse no
que se ordene al bien comun de la · d. t• "l 1 Juli . ll ESTABLECERSE CON CARÁCTER
para el interés de algún particular,
•1'
'· ciuda~. Y según esto la ley humana
puede dividirse de acuerdo a la -di-
como se 18 m~~?- ! ey a so-
~re los adulte~os ! o,, la ley COme-
¡ ~ENERAL O PARTICULAR
sino para el bien de la comunidad".
,'i versidad ·de aquellos que especial- ha sobre los. sicarios , etc., no por . ji Parece que la ley humana no debe Por tanto las leyes deben ser pro-
establecerse con carácter común, porcionadas al . bien com:ún. Y . el
...a
mente se dedican al bien común, los autores, smo por los asuntos que bien común consta de muchos as-
!;..-
como los sacerdotes que oran ·por el norma. . . sino particular, porque:
¡:: j
1. Dice eil Filósofo en la Etica, pectos. Y por eMo conviene que la
pueblo, lo5 magistrados que gobier- 1. Al pnmer argumento respon- ley atienda a todos elios, tomando
1¡: nan al pueblo, y los .militares que
luchan por su protección. Por lo
do que el derecho de los pueblos es
de algún modo ~atural al h~re,
•t ~ libro 5, cap. 7:. "Son legales todas
las decisiones que toma la ley con en cuenta· las personas, los asu.ntos
mismo, de un modo especial a estos en cuanto es racional, por denvar- respecto a particulares, y también . y los tiempos. Pues la comunidad
¡1._
hombres se aplican· ciertos derechos. se de la ley natural a modo de con-. j las sentencias judicia'1es", las oua- del estado está constirui.da por mu-
1 c~u~ión cercana a _los primeros prin- le& también so_n particulares, puesto chas personas, y su bien se logra
¡
¡¡
En tercer lugar. pertenece a la ra-
zón formal de la ley humana el que crp1os. Por lo mismo los hombres
;ll que las. sentencias se pr9nuncian so- por muchas acciones, y no se insti-
sea instituida por quien tiene a su fá.cilmente la aceptan. Pero de al- .f bre actos singulares .. Luego la ley tuye el estado para que dure un
'¡ cargo el gobierno de la comunidad, gún modo se distingue de la ley na:- .?" no se establece con. cará<;ter común,
sino particular.
poco de .tiempo, sino para que J>Ci:- ..
severe a través de .varias generacio-
como- ya se ha explicado. Por ello se tunµ, máxime de la que se refiere -~~
dividen las leyes humanas de acuer- a todos los animales en común. ·
_:~I•
2. Además, la ley es directiva de · nes, como dice Agustín en La· Ciu-
do a los diversos regímenes de los Las respuestas a las demás obj~io 1 lós actos humanos. Pero los actos dad de Dios, libro 22, cap. 6.
:[, .:1 humanas ·son siempre singulares. 1. A la primera dificriltad se res-
pueblos. Y según esto, como dice el nes son evidentes ·por lo explipado. d
¡ :§ Luego las leyes humanas no deben ponde que en la Etica, libro 5, ca-
.. ser generales, sino particulares.
: •,
: t.
1
./ :1 3: Finalmente, la ley es una nor-
ma o medida i de lqs actos humanos.
pítulo 7, el Filósofo distingue tres
aspectos de la justicia legal, que
constituye el derecho positivo. Hay
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40 TdMÁS DE AQUINO TRATADO DE LA LEY 41
ciel'tas leyes que · simplement~ tie-- -a una disposición o hábito interior; que los preceptos pueden ser des-
nen carácter cotilún, y esto constitu- 'ARTÍCULO 2 pues- no es tan fácil . actuar para. .preciados, y por ta1 desprecio los
ye el derecho común. Y sobre estas quien no tiene. el hábito de la virtud hombres se pueden inclinar a peo-
leyes dice que "légal es aquello que SI ES PROPIO DE LA LEY HUMANA como lo- es al virtuos"o; como .tam~ res males ..
-por principio ~ indiferente; pero REPRIMIR TODÓS LOS VICIOS poco pueden hacerlo igualmente el ·3: · A la tercera, que la ley natu-
no le;> es una vez que se manda", niño y el adulto. Por lo mismo. no ral es cierta participación de la ley
oor ejemplo que_ los prisioneros puc- Pareée que incumbe a la ley hu- · se da la misma ley para el niño y eterna .en nosotros; pero la ley hu-
. den quedar libres por una multa fi- mana reprimir todos" los vicios, por- para el adulto; pues muchas cosas mana es de .menos· fuerza que la ley
jada. Otras leyes son comunes ·en un que: . que son. permisibles a los niños son eterna.- ,Pues dice Agustín en Del Li-
_aspecto y particulares en otro, como 1. Dice Isidoro en las Etimolo- . en el adulto castigadas .Y sanciona- bre Albedrío, libro 1, cap. 5: "La 1. L.v-\ 'f
· son los privilegios y las leyes pri- gías, libro 5, cap .. 20, que "las leyes das. E igualmente muchas cosas son ley que se establece para regir la \ ~ .-
vada~; porque se refieren a ciertos se han establecido para refrenar la p_errnitidas a los no perfectos en la ciudad, hace muchas concesiones, y i . f': ·_, · '
individuos,· y sin embargo ·· tocan audacia, mediante el temor · a las virtud, que no serían tolerables en deja sin castigar muchos delitos que ; .'_,
,1
¡ multitud de asuntos. Y sobre estas mismas';. ·Pero 'tál freno sería insu- i
un hombre virtuoso.
Pero la ley humana se establece
@castiga· Ja providencia divina; p_e-
. roOO-porque no pueda hacerlo todo.
/ -·
leyes dice que "algunas cosas se es- ficiente si no se refrenaran todos
¡1 tablecen bajo leyes particulares". los vicios. Luego parece que a la ley para una mwlütud de hombres, en ha de quitársele .su fuerza en aque-
·~ . Taombién hay. otras leyes que. no lo humana le incumbe refrenar todos. la cual la mayor ·parte no. son hom- llo que de hecho puede hacer". Por .
~ son propiamente, sino en cuanto· son .loo vicios. bres perfectos en la virtud. Y así la t_anto la ley humana no puede pro-
2. Además, la intención del legiS- ley humana no . prohíbe" todos los. hibir todo aquello que prohíbe la
i
la aplicación de la ley a hechos par- . vicios, de los· que se abstiene un ley na<urall. -
ticufares; ·por ejemplo las sentencias lador es hacer virtuosos a los ciuda- hombre virtuoso·; sino sólo se pro-
judiciales. Por eso añade. "fas sen- danos. Pero natlie. puede ser .virtuo- híben los más graves, de los cuales
tencias judiciales'\ so si no tempera todos sus vicios.
es más posible abstenerse a la ma- ARTÍCULO 3
ii 2. A la segunda, que la norma, Luego es propio de la ley humana yor parte de los hombres, especial·
¡;¡' por ser guía, convien:e que lo sea repri.n;tlr todos los vicios. mente aquellas cosas q~ son para· . Si LA LEY HUMANA DEBE ORDENAR
de muchas cosas. Por eso dice el 1. Finalmente, la ley ·humana se
~I f Filósofo en la Metafísica, libro 10, deriva de la ley naturail, como" se
el perjuicio de los demás. sin cuya
prohibición la sociedad no se pOdría
LOS ACTOS DE TODAS LAS VIRTUDES
que-todo cuanto cae bajo un mismo ha dioho arriba. Pero todos los vi-
l,j género debe ser medido por una sola -cios repugrian a· la ley natural. Lue-
conservar. como son los homicidios,
hurtos, y otros vicios semejante8 .. -
Parece_ que la ley humana no debe .
ordenar los actos de todas las virtu-
d
11._ unidatl; que ·es hi. primera que cae go es propio de la ley ·humana · re- 1. . A la primera dificultad se res- des, porque:
¡ bajo dicho género. Mas si hubiese frenarlos todos. . .
ponde que la audacia parece ser una 1 . A los actos de virtud se opo-
1 tantas_ regla8 y medidas cuantos son Sin embargo, se dice en Del Li-
agresión a los demás. Por tanto per- ·nen los actos de vicio. Pero la ley
los casos singulares que se . reg\ilal;l bre Albedrío, libro l, cap. 5: "Me
'
parece que la ley instituida para re- tenece ..fl los pecados con los cuales humana, según hemos dicho, no
y. se miden, dejarí~· de ser útil la re-
~ gir al pueblo, con razón permite co-
gla -.y medída, ya qu_e ésta tiene sen- sas
s<: hace injuria al prójimo, y como
tal está prohibida por la ley hu-
_prohíbe todos los vicios. -Luego tam-
poco. ordena los actos de todas las
~
:f!.
que serán castigadas por la .di-
tido en cuanto puede hacer que. mu" . vina providencia".· Y la divina pro-
chas. cosas se conozcan mediante videncia sólo castiga los vicios. Lue-
mana. . virtudes.
2., A la segunda, que la ley hu- 2. Además, los actos de virtud
~ una sola. y así no tendría utilidad go rectamente la ley humana pet,; mana pretende llevar a los hombres proceden de la virtud. ·Pero la vir-
~ ,
,1i ninguna la ley' si no se exteildie- mite algunos .vicios,. en cuanto no a la virtud; no de golpe, sino por tud es el fin de la ley; y por tanto
_ra sino a cada acto ,.singular. Para los reprime.
~
pasos. Y por tanto no impone in- lo que es de virtud n.o" puede caer
·dirigir los actos singulares se dan . Respondo: La ley se instituye-. co- mediatamente a la multitud de im- · baje;> precepto de ley. Luego la. ley
U· más bien los consejos particulares mo una cierta norma y medida de· perfectos aquello que sólo pueden humana no ordena los actos de to-
de _los prudentes; pero la ley es un los· aotos humanos. Y toda ·medida, cumplir los virtuosos, por ejemplo das las· virtudes. · ·
i "precepto
.. . común", como . antes se debe ser homogénea con lo medido; que se abstengan de to.do mal_; .por- 3. Finalmente, la ley se ordena al
1 d IJO. como se dice en- el libro décimo. de que los imperfectos,_ no pud_iendo bien común. Pero los actos de vir-
J 3. A la tel'Cera, ·que, como se afir- la Metafísica; ·pues ca~a cosa se rtji-
. .f.
cumplir todos estos p1·eceptos, cae- tud no se ordenan al bien común;
~ ma en la Etica, libro 1, ·caip. 3, "no de. con su medida. Por tanto: con- rían en males peores, corno dicen sino al bien privado. Luego la ley
;l puede buscarse en todas las cqsas viene que también las leyes se im- l_¡ los Proverbios: "Quien aprieta de- no ordena los actos de todas las vir-
~ la misma certeza". Y así, en las ·co- pongan a los hombres según ·sus di- masiac)o. hace sangrar" (30, 33), y tudes~
~ sas cpntingentes, como son las natu- versas ·condidones; porque, /como ~ Mateo: "Si se echa vino nu~vo (esto Sin euzbargo_. dice el Filósofo en
rales y humanas', basta la certeza de dice Isidoro,_ en el lugar citapo, "la g~ .es, los preceptos de la vida perfec- la Etica. libro 5, cap. 1_: "La ley
que a:lgo sea verdadero en la mayor ley debe ser posible según l.li natu- ~\,¡ ta) en. odres viejos (esto es en_ hom- ordena los actos de fortaleza, de
parte de los casos, am:1.que puede fa- raleza y" las cpstumbres ·patrias". ~ b1·es imperfei:=tos)-. los odres se··rom- templanza y de mansedumbre; y. d;::
llar en algunos. · Mas la. capacidad de ·actuar se debe -~ pen y el vine:!> se tira" (9, 17);'o·sea semejante manera los actos de las
1
.1 -I~
r~,, .., -- :·".",;"" ~~ ":-~.::- ·__-._ -~ t ~- ·~ '.: --:-:-.~ ~ ·..,.,i
42 TOMÁS DE AQUINO
TRATADO DE LA LEY 43
:! demás virtudes, y de los. vicios na virtud cuyos actos no sean orde-
:1 que se derivan, según dicen los Pro- alguno te quitare la -túnica, dale
lj opuestos, mandando los primeros, . nables al bien común, como se ha verbios: "Por · mí reinan los reyes;
'1
I¡ prohibiendo los segundos". - dicho, sea de modo mediato, sea in- tainbién el manto" (5, 40).
1 Respondo: Los tipos de Virtud se mecfiato. y disciernen los legisladores lo -q_ue De una segunda manera ·pueden
t
distinguen por sus objetas. Y todos es justo" (8; 15). Y las leye5 so11: ser- injustas las· leyes, y. esto sucede
los cmjetos de las virtudes pueden justas según su fin, cuando se orde-. criando se contrappnen a la ley di-
i'¡ referirse o a1 bien privado o al bien nan al bien común; y según sti áu- vina, como las leyes de Jos tiranos
ARTÍCULO 4
común; por ejemplo, los actos -de tor, cuando la foy no excede la po- qué imponen la idolatría, o cual-
foN:aleza pueden ejercerse para la SI LA LEY HUMANA PUEDE OBLIGAR testad del _legislador; y según su quier otro acto contra la ley de Dios ..
1-· ~l
defensa de la comunidad, o de - al- EN EL FORO DE LA CONCIENCIA
forma, cuando distribuyen 1-as obli- Y tales leyes de .ningún modo pue-
!'.¡ gún-_ amigo; y lo mismo su~ede con gaciones entre los súbditos según -den observarse, como dicen los Ac-
:·! las demás virtudes. Pero la ley se una - proporción igua'litaria, en - or- tos: "es necesario obedecer -prime-
"i
Parece que la ley humana .no pue- ro a Dios que a los hombres" (5,
ordena al bien común. Y por tan- de obiigar en el foro de la