TEMA 3: LA ENTREVISTA PERIODÍSTICA:
MÉTODP PARA INDAGAR EN LAS FUENTES:
¿Qué no es la entrevista?
La entrevista no se refiere al procedimiento de obtención de información. No es el acto en el que se el periodista hace
preguntas, como las ruedas de prensa. No es el diálogo que se mantiene con una persona.
Para hablar de entrevista:
Debe haber un acuerdo entre entrevistador y entrevistado y su función es obtener información.
Es un medio que nos permite (gracias a nuestra propia habilidad), obtener del entrevistado toda la información que
buscamos, lo voluntario e involuntario. La entrevista es la más pública de las conversaciones privadas. Funciona con
las reglas del diálogo privado, pero para el ámbito público:
Proximidad.
Intercambio.
Exposición discursiva con interrupciones.
Un tono marcado por la espontaneidad.
Presencia de lo personal.
Atmósfera de intimidad.
Objetivos:
Conseguir una relevación inédita.
Mostrar un ángulo desconocido del personaje.
Dar a conocer datos de interés noticioso.
Lograr una exposición fascinante, divertida, interesante…
Peculiaridades:
La entrevista es una conversación interesada:
No se produce de manera casual, sino que media un acuerdo entre las partes.
Se admite una división de roles que otorga la autoridad de dirigir la conversación a quien formula las
preguntas.
Las dos partes tienen intereses y expectativas.
Además, en la entrevista periodística:
El entrevistado tiene interés social o periodístico.
Requiere pericia y concentración por parte del entrevistador.
Suele existir una voluntad manifiesta de difundir la conversación en un medio de comunicación.
Características:
No es un diálogo libre.
No es una relación simétrica.
La voz del entrevistado debe predominar.
El periodista debe encontrar su lugar sin ser protagonista, poniendo a prueba el discurso del entrevistado.
El entrevistado puede ser interrumpido, guiado, interpelado, puesto en duda.
El diálogo que orienta el periodista debe estar pensado hacia los lectores.
Encontrar el equilibrio entre la generación de confianza y la actitud crítica ante el discurso del entrevistado
(hay que saber medir tiempos y distancias).
GÉNERO AUXILIAR Y GÉNERO AUTÓNOMO:
Es un género autónomo con características y estructura propia. Que sirve de complemento a otros géneros como
la crónica o el reportaje.
Montse Quesada (1994: 237): es un género autónomo, desligado de cualquier otro género periodístico, en
atención a sus particulares modos de redacción y de estructuración de la información.
Núñez Ladevéze (1995: 89): es un género principalmente informativo que incluye distintas modalidades.
Fernando Martínez Vallvey (1995: 57): es el género más auténticamente periodístico, aunque también
considera que es el que menos se ha estudiado, y parece ser la hermana pobre de las Ciencias de la
Información.
Antonio López Hidalgo (1997: 14): es el género que más se ha investigado y uno de los que más
monografías ha originado.
Es un género principalmente informativo que cuenta con una estructura, lenguaje y estilo propio e incluye
distintas modalidades.
ANTECENDESTES DEL GÉNERO:
No existen estudios concretos que aborden la historia de este género. Cuál es el origen: no hay unanimidad, aunque
todos apuntan a que comenzó a desarrollarse a mediados del siglo XIX.
LENGUAJE Y ESTILO:
Objetividad.
Lenguaje sencillo.
Vocabulario cotidiano.
Expresiones coloquiales.
Lenguaje homogéneo.
Enunciados sorpresivos y novedosos.
En las entrevistas informativas debe predominar un lenguaje desprovisto de interpretaciones personales del autor o de
comentarios explícitamente subjetivos.
En las entrevistas perfil o de personalidad, un rasgo prioritario del lenguaje es la descripción. Mediante el uso
abundante de descripciones el autor traza la semblanza del entrevistado e informa no solo de su apariencia física y
psicológica, sino también de su entorno y de su ambiente.
MODALIDADES:
Entrevista informativa vs. perfil o de personalidad (Acosta Montoro, 1973):
Entrevista informativa: es aquella que se reduce a formular preguntas que justifican unas respuestas que, una vez
ordenadas, puede que sirvan bien a su objetivo de información periodística.
Entrevista-perfil, interpretativa o de personalidad: intervienen muy esencialmente las dotes personales de quien
las realice: observación, ambiente, creación y recreación, mundo de resonancias y de sugestiones, más prosa propia
que ajena, dirección, en fin, de orquesta.
La finalidad no es (exclusivamente) informativa, importa la enunciación.
OTRAS NO MODALIDADES:
Para algunos autores existen otros tipos de entrevistas. Sin embargo, estas modalidades solo son técnicas de
trabajo periodístico que los propios protagonistas de la actualidad ponen a disposición del periodista, y en
ningún supuesto se pueden considerar como otra variedad de la entrevista.
Las conferencias y ruedas de prensa.
La encuesta.
La entrevista debate.
La entrevista con fórmulas establecidas.
La entrevista-sinopsis.
La entrevista ciega.
La entrevista indirecta.
La transcripción de una conversación.
ELMENTOS ESTRUCTURALES:
Entrevista de declaraciones:
La presentación, donde se esboza el perfil del personaje con un pequeño currículo personal, aunque cuando
se trata de una persona muy conocida se puede sustituir por una descripción sobre el ambiente que existe en
el diálogo. Las preguntas y respuestas, que aparecen de forma directa. Además, el final, que puede ser un
comentario personal como conclusión del periodista o bien la última respuesta del entrevistado.
Entrevista-perfil:
Entradilla, que es donde se presenta al entrevistado y suele ir diferenciada tipográficamente del resto del
texto periodístico.
Introducción o inicio, corresponde al cuerpo propiamente dicho de la entrevista.
Cuerpo informativo, que se puede imitar a la fórmula pregunta-respuesta, pero que generalmente intercala
texto narrativo abundante en descripciones.
Finales, que casi siempre acaban con una respuesta del entrevistado.
Es más una obra artística, en la que interesa no solo lo que ha respondido el entrevistado sino también cómo
lo dijo, porqué lo dijo, qué podía estar pensando cuando lo decía y qué quería decir en realidad con su
declaración. Un rasgo prioritario es la descripción. El lenguaje es sencillo, abundante en expresiones
coloquiales, homogéneo, provisto de enunciados sorpresivos y novedosos.
ESTRUCTURA:
Proceso de elaboración:
Preparación (también psicológica, estrategias de acercamiento y presión).
o Elección del entrevistado.
o Consecución de cita y elección de lugar.
o Delimitación del objetivo y planificación (entrega previa de temas, revisión del texto final).
o Proceso de documentación y fuentes.
o Elaboración de cuestionario o guion: orden temático y orden estratégico: atención a la
dinámica y al clima.
Cuestionario previo y preguntas en la conversación.
Conversación:
Situación física del entrevistado.
¿Grabadora o bloc?
o Permite transcribir las palabras del entrevistado.
o ¿Cohíbe al entrevistado?
o ¿Impedirá que nos revele aspectos más personales?
Comienzo de la entrevista.
Límites de off the record.
Final de la entrevista.
Transcripción (Producción).
Escritura.
Preguntas para la edición.
¿Qué caracteriza a una buena pregunta?
Es clara.
Provoca información.
Actúa como portavoz de una duda o interés colectivo de los lectores que orientan la entrevista.
Es abierta. La respuesta no puede reducirse a un monosílabo, ni a una frase hecha.
Permite al entrevistado profundizar.
Consigue explicaciones.
Apunta hacia lo nuevo.
Invita al entrevistado a usar imágenes, metáforas.
Se centra en lo importante.
Da pie a que el entrevistado piense en aspecto globales y en detalles.
Ofrece espacio para la narración de anécdotas.
Entrevista para los lectores:
En nuestra mente siempre debe estar presente el lector a través de las preguntas que debemos formularnos:
qué desea saber, qué conoce, qué ignora, cuánto puede procesar de lo que dice el entrevistado; cuánto le
interesa, desde qué ángulo abordará el tema. Se debe despertar la curiosidad e interés por leernos.
ELECCIÓN DEL PERSONAJE:
Por su relevancia (poder, saber).
Su interés como sujeto actual (relacionado con una noticia).
Es un sujeto representativo.
Por su excepcionalidad.
Por el valor de sus ideas.
Más allá del marketing y de la oportunidad política, cuando se decide a quién entrevistar el periodista
debe tener claro la motivación y el objetivo.
PREPARACIÓN:
Es la clave del éxito.
Conocer al personaje, su entorno, su vida y su discurso. Cuanto más riguroso es el conocimiento del
personaje, mejor será el resultado. Esta preparación facilita el clima de respeto mutuo (el periodista muestra
su interés), ofrece herramientas para analizar e interpelar a partir de las respuestas.
Preparar un guion que incluye, cómo contactar, cómo presentarse, redacción completa de al menos 10
preguntas sobre diversos temas y un listado de asuntos que pueden incluirse en el proceso. Imaginar posibles
desarrollos de la entrevista para tener preparadas intervenciones diferentes.
DESARROLLO:
Entrevistar es un juego de estrategia. Se puede ir de la pregunta más general a la particular o comentar por
un detalle o anécdota para alcanzar después asuntos generales.
Se debe tener mucha precaución con preguntas excesivamente generales, sobre todo, si nuestros objetivos se
refieren a algún punto específico. Abrir el campo puede provocar que nos quedemos sin tiempo.
Afrontar temas concretos de entrada puede crear suspicacias o incomodar a los entrevistados más tímidos.
Si se hace una pregunta general o abierta, siempre pueden solicitarse matizaciones, ejemplos concretos.
Las preguntas deben ser cortas y directas, evitar las contextualizaciones excesivamente largas, para no
aburrir y, sobre todo, no orientar las respuestas.
Seguir un desarrollo coherente para no liar al entrevistado.
Objetivo: conseguir que el entrevistado crea que maneja la entrevista.
Tener en cuenta que lo más complicado es desmontar a un entrevistado. Por ejemplo, con los políticos
parece que se entrevista a instituciones.
Romper los discursos hechos (preparados) es la clave de una buena entrevista. Puede conseguirse con
preguntas originales, alejadas de las expectativas.
Ser creativo es fundamental para no repetir la misma pregunta que ya se han hecho al personaje más veces,
sobre todo ahora que los textos son accesibles.
Hay técnicas diferentes para afrontar una entrevista: se pueden hacer preguntas cortas y continuas, por
ejemplo. También quedarse callado tras una respuesta. Esto produce una tensión que puede tener dos
efectos: o el entrevistado siente que debe seguir hablando (lo intimidó el silencio, siente que lo que dijo no
es suficiente) pero también puede sentirse molesto porque piense que no lo están entendiendo y quiera
acabar.
Todo el mundo tiene algo que aportar. La entrevista debe regirse por un interés sincero y un respeto hacia las
personas, es importante evitar los prejuicios para abrir el espacio de escucha.
Dependiendo del personaje puede ser interesante correr riesgos, por ejemplo, preguntar de modo directo algo
incómodo, asumir una característica del personaje que se conoce pero de la que se habla como si fuese tabú.
La entrevista es un diálogo, una práctica que se aprende con la experiencia, pero no es fruto del instinto, sino
de la preparación y de una sincera curiosidad por los seres humanos.
Hay que ofrecer un buen cierre y despedida, asegurándose –si es posible- sí que quede abierta una vía de
contacto.
CUESTIONES ÉTICAS:
Si la entrevista puede tener contenidos sensibles hay que negociar el off the record.
Una entrevista puede generar conflictos éticos: ¿se puede publicar lo que alguien dice en una situación de
descontrol? ¿Se debe publicar algo que afecta a terceras personas? ¿Nos responsabilizamos de que dieran
algo que, en realidad, no quisieron decir? Estamos entrevistando a una fuente ingenua, ¿podemos
aprovecharnos de su ignorancia?
ERRORES:
Entrevistar para cargar contra el entrevistado.
La entrevista periodística no es una pelea de fondo, aunque a veces pueda tener ingredientes de ella.
Cuando un entrevistado se enoja no siempre dice la verdad, simplemente arroja la primera cosa que
se le ocurre.
No establecer los límites de off the record previamente, si parece necesario. No tener previsto que el
entrevistado diga: “De esto no hablo”.
No parar a tiempo. Hay que saber parar en función del tiempo, la tensión y la consecución de los
objetivos.
Menospreciar de algún modo al entrevistado (no prestarle atención, reírse de él, insultarse,
agredirle…)
PREGUNTAS COMPLICADAS:
Dar un rodeo.
Enmarcar la pregunta en tono distendido o como un juego: “voy a hacer de abogado del diablo”.
Adular al entrevistado de modo inteligente.
Separar las cuestiones y preguntarlas como si estuviesen desconectadas.
Recurrir a eufemismos.
EDITAR LA ENTREVISTA:
No concluir sin tenerla información básica que teníamos establecida como objetivo factible.
La producción de la entrevista requiere una escucha atenta de la grabación, la trascripción de las partes más
importantes que nos ayuden a encontrar el hilo conductor de la conversación y a jerarquizar las
declaraciones. Sólo después de organizar, es posible armar el relato coherente.
Producir una entrevista no equivale a hacer una trascripción. Por ejemplo, evitar excesivos monosílabos,
respuestas carentes de interés o generar una pregunta coherente –aunque no se haya realizado- que permita
dividir una respuesta excesivamente larga (nuestra acción no verbal pudo equivaler a dicha intervención.
Evitar párrafos interminables.
Sintetizar, relacionar y unir respuestas siempre manteniendo las palabras y la intención del entrevistado.
Reconstruir expresiones y respuestas no equivale a cambiar lo que se dijo, ni a manipularlo.
Nunca hacerlo, es lo peor que se puede hacer a la entrevista. El trabajo periodístico es del periodista que lo
hizo, no de quién habló. Es la mirada propia del periodista sobre la entrevista.
¿Y cómo uno puede corroborar que lo que se dijo es lo que se va a salir publicado? No se puede, hay que
confiar en el periodista, en su profesionalidad,
Se puede ofrecer como pregunta-respuesta o como entrevista reporteada. Frente a la centralidad del diálogo
en el primer modelo, el segundo da espacio a la estrategia interpretativa del periodista, acercándose al
reportaje, Ofrece descripción del personaje.
RECOMENDACIONES:
Dar una imagen confiable: despertar la predisposición del entrevistado a hablar y no forzarlo a hacerlo.
Recordar que sólo hablará cuando tenga ganas de hacerlo.
No ser amigo del entrevistador.
No olvidar que la estrella de le entrevista es el entrevistado y no el entrevistador, esto como principal
consejo para quienes tienen la costumbre de hablar ellos todo el tiempo cuando están entrevistando.
Hacer hablar al personaje más que contestar preguntas: si el entrevistado elabora mucho sus respuestas se
pierden la calidez, el atractivo, la espontaneidad del encuentro y se reducen las posibilidades de que surjan
confesiones sinceras. El rol del entrevistador no es hablar mucho, sino pensar.
No interrumpir: salvo en los casos en el que el entrevistado sea verborreico y se aleje de los objetivos de la
entrevista, para lo cual se debe interrumpir con bastante maestría, manteniendo siempre la atención en lo que
entrevistado dice y no pendientes de la siguiente pregunta, puesto que ésta puede surgir justamente de lo que
diga el entrevistado.
Encadenado las preguntas: hacerlo de tal forma que conduzcan las respuestas del entrevistado y organicen su
exposición. No siempre la conversación lleva el orden que luego se dará en el texto.
Escuchar mucho pero no hacerlo pasivamente: no ser un auditor pasivo que oye y reproduce las
declaraciones del entrevistado sin ninguna réplica.
EN EL MEDIO AUDIVISUAL:
En los medios audiovisuales es muy empleada. Es la base de muchos programas.
Principios básicos para la CBS:
Hay que saber tanto como sea posible sobre el tema.
Debemos pensar dos veces nuestras preguntas antes de formularlas.
Debemos poner atención a lo que diga nuestro entrevistado en su respuesta y seguir lo que puede
tomar un sesgo interesante.
Nuestras preguntas han de venir siempre al caso.
Dentro del medio audiovisual suelen establecerse cinco categorías, según Mariano Cebrián Herrero (1992:
260-277):
Según la materia o tema que aborden: entrevistas ligeras, de sucesos y profundas.
Según el objetivo informativo: entrevista como de información, de información o de declaraciones, de
personalidad o biográfica y de panorámica.
Según su destino y función en la programación: entrevista para declaraciones y ampliación de una noticia,
para encuesta informativa, para reportaje de actualidad y documental, para un programa y que se constituye
en el programa.
Según el lugar donde se realice: entrevista en los estudios y fuera de los estudios.
Según el procedimiento de realización y emisión: entrevista en directo y en diferido.
ENTREVISTA A LOS LECTOES:
La entrevista online o entrevista de los lectores:
Permite que, sin la intermediación de un periodista, el público de cualquier parte del mundo pueda
entrevistar a un personaje destacado. Se produce a una hora determinada y durante un espacio de tiempo
establecido.