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Dominio Propio

El dominio propio para los cristianos va más allá del autocontrol y es un fruto del Espíritu Santo que implica resistir la tentación y demostrar el carácter de Dios a través de los pensamientos, emociones y acciones.

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El dominio propio para los cristianos va más allá del autocontrol y es un fruto del Espíritu Santo que implica resistir la tentación y demostrar el carácter de Dios a través de los pensamientos, emociones y acciones.

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DOMINIO PROPIO

Cuando hablamos de Dominio propio para los cristianos es más que auto
control, va más allá de controlar nuestro temperamento; es un fruto del Espíritu
Santo.
Para un cristiano, el dominio propio se trata de resistir la tentación de
quebrantar la ley de Dios (incluyendo perder los estribos) y reaccionar ante
otros, demostrando el fruto del Espíritu Santo en nuestros pensamientos,
emociones y acciones.
Toda acción comienza en la mente y, por lo tanto, tener dominio propio implica
tener control absoluto de nosotros mismos,
2 Corintios 10:5
5 derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el
conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la
obediencia a Cristo,
Nuestra naturaleza humana siempre nos dirá que el pecado es “natural”.
Existen dos palabras que son opuestas al dominio propio, una es
autocomplacencia y la otra es libertinaje Pablo describe esta tendencia en
Romanos 7:23,
23 pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi
mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis
miembros.
Debemos recordar que lo “natural” es parte de este mundo que está
temporalmente gobernado por Satanás el diablo.
2 Corintios 4:4.
4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los
incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria
de Cristo, el cual es la imagen de Dios
Y, como cristianos, reconocemos que el dominio propio incluye abstenernos
del mal de este mundo.
La instrucción de Dios es clara:
1 Juan 2:15-17.
15 No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama
al mundo, el amor del Padre no está en él. 16 Porque todo lo que hay en el
mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de
la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17 Y el mundo pasa, y sus
deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
¿Qué es el domino propio entonces? Es el esfuerzo continuo de resistir la
tentación de volver a lo que el mundo ofrece cuando Dios ya nos ha mostrado
su camino espiritual. Es demostrar el fruto del Espíritu en lugar de cometer las
obras de la carne.
Gálatas 5:19-23.
19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio,
fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades,
pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias,
homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de
las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que
practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22 Mas el fruto del
Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23
mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley
La razón por la cual Dios quiere que crezcamos en dominio propio tiene que
ver con el resto del fruto del Espíritu descrito en Gálatas 5:22-23.
Estamos en una batalla y el enemigo siempre tratará de que demos rienda
suelta a todo aquello que queramos.
1 tesalonicenses 5.6
6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos
sobrios
Ser sobrio es estar alerta ante las verdades espirituales. Ser sobrio es
reconocer que todo lo material es temporal y que aquello que realmente
importa es lo eterno, vivir por fe. Ser sobrio es vivir, no por nuestras pasiones
carnales sino con un amor puro hacia Dios y al prójimo.
Una persona que ejerce dominio propio es aquella que puede reconocer lo que
Dios dice y se aplica para ello, hasta entonces es una persona sobria, que está
alerta.
Porque el dominio propio nos ayuda a distinguir aquello que es bueno de lo que
es malo, lo que es apropiado de lo que es inapropiado y entonces escoger lo
bueno, lo apropiado, lo sensato, lo prudente

CONCLUSIÓN
El cristiano que tiene dominio propio está sujeto a la agenda de DIOS
El dominio propio es una virtud que se debe llevar en todas las áreas y nunca
para lo malo.

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