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Acidos Grasos

Este documento describe los ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6, sus fuentes alimentarias, y sus beneficios para la salud cardiovascular, sistema nervioso e inmune.
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Estructura Nombre común Se encuentra en:

Aceites Vegetales (Girasol, Maíz, Soja, Algodón,


C 18:2 n-6 Linoleico
Cacahuete..)
C 18: 3 n-3 Linolénico Soja, otros Aceites Vegetales
C 18:3 n-6 Gamma linolénico Aceite de Onagra, Borraja
C 18:4 n-3 Estearidónico Aceites de Pescado, Semillas de Borraja, Onagra
C 20:4 n-6 Araquidónico Aceites de Pescado
C 22:5 n-3 Clupanodónico Aceites de Pescado
C 22:6 n-3 Docosahexaenoico Aceites de Pescado
C 20:0 Araquídico Aceite de Cacahuete
C 10:1 n-1 Caproleico Leche de Rumiantes
C 12:1 n-3 Lauroleico Leche de Vaca
C 16:1 n-7 Palmitoleico Nuez de Macadamia, Aceites de Pescado
C 18:1 n-9 Oleico Aceites Vegetales (muy extendido en la naturaleza)
C 18:1 n-7 Vaccénico Grasas de Rumiantes
C 20:1 n-11 Gadoleico Aceites de Pescado
C 22:1 n-11 Cetoleico Aceites de Pescado
C 22:1 n-9 Erúcico Aceite de Colza
C 4:0 Butírico Leche de Rumiantes
C 6:0 Caproico Leche de Rumiantes
C 8:0 Caprílico Leche de Rumiantes, Aceite de coco
C 10:0 Cáprico Leche de Rumiantes, Aceite de coco
C 12:0 Láurico Aceite de coco, Aceite de nuez de palma
C 14:0 Mirístico Coco, Nuez de palma, otros Aceites Vegetales
C 16:0 Palmítico Abundante en todas las grasas
C 18:0 Esteárico Grasas Animales, Cacao

ÁCIDOS GRASOS ESENCIALES


Son un grupo de nutrientes que no pueden ser sintetizados por el organismo, y por tanto deben obtenerse a través de la
alimentación. Dado que en sus moléculas contienen varios dobles enlaces, reciben también el nombre de ácidos grasos
poliinsaturados. Existen dos familias: la serie del ácido linoleico (AL), u omega-6, y la del ácido alfalinolénico (ALA),
también denominada omega-3.

El organismo convierte el ALA en ácido eicosapentanoico (EPA) y posteriormente en ácido docosahexanoico (DHA). El
porcentaje de transformación de ALA a EPA es mayor que a DHA, de manera que únicamente una pequeña proporción
del ALA ingerido se convierte en DHA (<1%), por lo que es importante incluirlo en la dieta, ya que una aportación
elevada de ALA no incrementa la ratio de conversión a DHA e incluso llega a reducirla. La capacidad de conversión a
DHA es mayor en mujeres que en hombres. Por su parte, a partir del AL se sintetizan ácido gammalinolénico (GLA) y
ácido araquidónico (AA).

Los ácidos grasos esenciales intervienen en el mantenimiento de las membranas celulares de los tejidos (piel, retina,
cerebro, vasos sanguíneos...) y dan lugar a compuestos con actividad biológica como los eicosanoides (prostaglandinas
[PGE], tromboxanos [TXA] y leucotrienos [LT]), que participan como mediadores en el sistema nervioso central, en los
procesos inflamatorios y en la respuesta inmunitaria. De esta manera, el EPA es el precursor de los eicosanoides de la
serie 3, que tienen poca actividad biológica, el AA de los eicosanoides de la serie 2, y el GLA de la serie 1 y de las
resolvinas de la clase E, que conducen a la resolución de la respuesta inflamatoria. El DHA produce el antiagregante
plaquetario neuroprotectina D1 y las resolvinas de la serie D, con acción neuroprotectora y antiinflamatoria.

Cuando se consumen en dosis altas, los preparados con ácidos grasos esenciales pueden causar:

 Náuseas, dispepsia y diarrea.


 Descenso moderado de la presión arterial e incremento de los efectos de los fármacos antihipertensivos.
 Ligera reducción de los niveles de glucemia.
 Aumento de los valores de colesterol total en sangre.

EJEMPLOS:
OMEGA-3
Sistema cardiovascular: El EPA y el DHA tienen efecto antiagregante y antiarrítmico, por lo que son útiles en pacientes
hipertensos, ya que reducen la presión sanguínea y contribuyen a prevenir la aterosclerosis al disminuir las
concentraciones de colesterol y los niveles de triglicéridos en plasma, consiguiendo una relación HDL/LDL favorable. De
hecho, los estudios realizados han demostrado que los aceites de pescados ricos en omega-3 pueden prevenir y disminuir
la incidencia de la ateroesclerosis, angina de pecho, ataque cardiaco, arritmias e infartos, aunque la dosis requerida es alta,
por lo que el tratamiento debe ser supervisado por el médico. Existen medicamentos que contienen EPA y DHA (1-3 g
diarios) y están aprobados en el tratamiento adyuvante en la prevención secundaria de infarto de miocardio. También la
ingesta de GLA se ha relacionado con una reducción de los valores elevados de presión sanguínea.

Sistema nervioso: Los omega-3 son necesarios para el correcto funcionamiento y desarrollo cerebral. También mejoran
los problemas visuales, pues favorecen la síntesis de las membranas celulares de las neuronas del nervio óptico.Los
omega-3 son necesarios para el correcto funcionamiento y desarrollo cerebral. También mejoran los problemas visuales,
pues favorecen la síntesis de las membranas celulares de las neuronas del nervio óptico.

Las dietas deficitarias en DHA pueden inducir bajos niveles de serotonina, lo que se relaciona con un aumento de la
incidencia de depresión, agresividad y pérdida de memoria, con la consiguiente disminución de la capacidad de
aprendizaje. Los ácidos grasos de la familia omega-3 tienen un papel destacado en la prevención de algunas enfermedades
degenerativas, y podrían disminuir los síntomas de los individuos con trastorno bipolar, depresión, enfermedad de
Alzheimer, alcoholismo, síndrome de Zellweger y fenilcetonuria.

También los niños con trastornos de hiperactividad y déficit de atención presentan menores niveles de omega-3 y omega-
6.

Sistema inmunitario: El EPA es necesario para la síntesis de PGE3, de acción inmunoestimuladora. Puede influir de
manera positiva en la psoriasis, la artritis reumatoide, el lupus y otros problemas relacionados con la inmunidad. Estudios
en pacientes a los que se les ha añadido al tratamiento tópico de la psoriasis suplementos en omega-3 han demostrado que
los síntomas mejoran. El EPA y el DHA reducen la respuesta inflamatoria.

Aparato digestivo: Un aporte adecuado de omega-3 puede aliviar los síntomas de la enfermedad de Crohn y la colitis
ulcerosa, e incluso reducir el riesgo de padecer cáncer de colon.
Otros: Los omega-3 pueden proporcionar beneficios sobre la diabetes, ya que algunas personas con esta patología no
pueden convertir eficientemente el ALA a EPA y DHA.

OMEGA-6
Además de sus efectos beneficiosos sobre la hipertensión, la hiperactividad y el déficit de atención, la artritis reumatoide y
la psoriasis, estos ácidos grasos también pueden resultar útiles en la prevención y tratamiento de otras patologías:

 Neuropatías diabéticas. Varios estudios han demostrado que la toma de GLA durante 6 meses podría reducir el
dolor en las personas con neuropatías diabéticas.
 Alergias. Aunque no se ha demostrado un efecto directo sobre la reducción de los síntomas de alergia, se ha
descrito que las mujeres propensas a este tipo de trastornos presentan bajos niveles de GLA.
 Con respecto al cáncer de mama, al menos un estudio ha demostrado que las mujeres que toman GLA presentan
mejor respuesta al tratamiento con tamoxifeno que aquellas que sólo reciben tamoxifeno. Otros trabajos sugieren
que podría inhibir la actividad de las células tumorales, pero la evidencia disponible es aún controvertida, ya que
otros estudios concluyen que las dietas ricas en omega-6 podrían favorecer el desarrollo del cáncer de mama.
 En cuanto al posible efecto del ALA y el GLA en el control de los síntomas vasomotores de la menopausia, no se
dispone de evidencia que apoye su uso en dicha indicación.

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