TEXTO: JUAN 16:20
Propósito General: Dar Aliento
Propósito Específico: Demostrar a la luz de la escritura como perseverar en Cristo
para mantener siempre el Gozo del Señor.
INTRODUCCION
TEXTO: JUAN 16:20
De cierto, de cierto os digo, que vosotros lloraréis y lamentaréis, y el mundo se
alegrará; pero aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá en gozo.
Verdaderamente hay muchas personas en el mundo para las cuales los llantos y
los lamentos son algo normal de todos los días, pero tenemos que reconocer que no es
algo normal vivir llenos de tristeza si somos hijos de Dios, pues el gozo del Señor tiene
que estar en nuestros corazones.
Se considera que el gozo es una virtud, la alegría y complacencia que siente el
cristiano en la extensión del Reino de Dios y su justicia, tal como lo da a entender el
mismo apóstol (1 Cor 8: 6). 6 para nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre,
del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo,
por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él. El gozo es
producto de la acción del Espíritu y no de factores externos que provocan felicidad.
¿Cuál es pues la diferencia entre la felicidad y el gozo? La primera y gran
diferencia entre estos dos conceptos es que la felicidad es un sentimiento, y es
producto del mundo natural, de cosas materiales y de eventos, hechos o momentos
que vienen y se van a lo largo de la vida. Es circunstancial.
Mientras que la felicidad es circunstancial, el gozo es relacional. El gozo es el
producto de una estrecha comunión con Dios, y es un estado permanente. El Señor
nos enseña que sin Él es imposible alcanzar el gozo. El gozo viene cuando tenemos la
certeza de que Dios está con nosotros, de que cuida de nosotros, de que actúa en
nuestra vida y tiene control sobre ella.
En el texto que hemos leído nos dice que nuestra tristeza se convertirá en gozo, es
decir en esa felicidad del corazón que no depende de las circunstancias sino del Señor.
Si en nuestra vida hemos perdido el gozo veamos por medio de la palabra de Dios
CUATRO CLAVES PARA RECUPERAR NUESTRO GOZO EN EL SEÑOR:
TITULO: COMO MANTENER O RECUPERAR EL GOZO EN EL SEÑOR?
I. PRIMERA CLAVE: ACERCAR NUEVAMENTE NUESTRA VIDA AL SEÑOR (Salmos 16:11)
Me mostrarás la senda de la vida; En tu presencia hay plenitud de gozo; Delicias a tu
diestra para siempre.
Explicación: En la presencia de Dios está la plenitud de gozo que nuestra vida
necesita, puede ser que en las amistades, en el trabajo, en los negocios, en la
diversión podamos encontrar momentos de alegría, o algunas épocas de felicidad,
pero todo eso es transitorio, todo eso es pasajero, solamente en la presencia de Dios,
cuando nuestra vida está en comunión con el Señor podemos tener la plenitud, es
decir, la totalidad del gozo y la felicidad que nuestra vida necesita.
Ilustración: En Hollywood, un grupo de personas relacionadas con la
cinematografía se reunían para tomar juntas el desayuno. Tenían por costumbre
invitar a distintas actrices y actores, así como a otras personalidades para que les
dieran conferencias de sobremesa. Cierta mañana, una hermosa joven de nombre
Colleen Townsend era la invitada de honor; una revista de amplia circulación la había
escogido como una de las diez jóvenes más bellas del país. Estaba ganando $2000
semanales como actriz, y su fama se extendía. Ese grupo le pidió que le dirigiera
brevemente la palabra, y cuando se acercó al micrófono, dijo esto: -Señores, estoy
enamorada. Me acabo de enamorar. Los presentes gritaron y aplaudieron hasta que,
al fin, alguien se animó a preguntar: -¿Quién es el afortunado? Ella contestó: -Me
acabo de enamorar de Jesucristo. Se quedaron todos atónitos, reinó un silencio
perfecto, se hubiera oído el caer de un alfiler sobre el piso. Luego la bella señorita les
dijo que abandonaba su carrera tan prometedora en el cine, y que entregaría su vida
por completo a Cristo. Posteriormente contrajo enlace con un joven predicador con
quien se estaba preparando para ir al campo misionero. Una vez ambos cenaron con
el evangelista Billy Graham, en Londres y le hizo la siguiente pregunta: -Colleen, ¿te
has arrepentido alguna vez de la decisión que tomaste? Y ella contestó: -No cambiaría
mi lugar con el de la actriz más popular de Hollywood, ni con el de la reina de Gran
Bretaña, ni con el presidente de los Estados Unidos. Jesucristo es suficiente para mí.
(Tomado del libro “Anécdotas” por Samuel Vila, Pág. 364)
Aplicación: Busquemos en todo momento así como este personaje la senda
de la vida, la plenitud y la delicia del gozo en la presencia de nuestro Señor.
II. SEGUNDA CLAVE: PROCUREMOS HACER FELIZ A ALGUIEN MÁS (Hechos
20:35) En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los
necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más
bienaventurado es dar que recibir.
Explicación: La palabra BIENAVENTURADO significa dichoso y feliz, es
decir que podemos ser verdaderamente felices cuando nuestra vida no está
enfocada en nosotros mismos, sino también en nuestros prójimos. Podemos
ser felices cuando no solamente nos dedicamos a esperar lo que podemos
recibir, lo que nos pueden dar, lo que pueden hacer por nosotros, sino cuando
damos, cuando compartimos, cuando dejamos el egoísmo y cuando se vuelve
importante para nosotros hacer también felices a otros.
Ilustración: Sigue este instructivo para hacer sonreír a la persona que
más quieres cuando esté triste.
Cuando Ana era pequeña pensaba que sólo había una manera de amar.
Lo aprendió en el cine mientras veía una película de princesas. La protagonista
estaba dormida en un sueño infinito del que sólo despertaría con "el beso de
amor verdadero". « ¡Claro!», pensó Ana, «hace falta un príncipe para
despertarla».
Así pasaron los años y Ana fue internada de emergencia: había tomado
demasiadas pastillas para dormir. Ni sus padres, los doctores o ella misma se
explicaban por qué sentía tanta apatía por la vida; por qué despertar por las
mañanas no le parecía algo increíble o por qué salir de la cama le era cada vez
más difícil.
Al regresar del hospital un amigo de la infancia la esperaba en su casa.
No le pareció tan extraña su visita, pero lo que definitivamente no podía
entender era la manta enorme que él llevaba sobre sus brazos y un curioso
instructivo que sostenía con su mano derecha. Las instrucciones eran las
siguientes:
1. Estira una manta. De preferencia que sea afelpada y huela rico.
2. Toma en brazos a la persona triste. Hazlo despacio y con mucho
amor.
3. Coloca a la persona triste dentro de la manta. Cuida que no se
mueva de un lado a otro para que quede justo en el centro.
4. Enróllala como si fuera sushi. Con cuidado, evita que se maree y
dile que todo estará bien mientras le das la vuelta.
5. Pon al rollito triste en un lugar confortable. Puede ser una cama
o sillón, pero que sea un lugar calientito.
6. Abraza muy fuerte al rollito. Hazlo tanto tiempo como puedas.
7. Prende el televisor y ponle sus películas favoritas. Que sea en un
volumen suficientemente alto para entretener a tu sushi.
8. Dale de comer sus dulces y frituras favoritas. Debes dárselos en
la boca pues todo su cuerpo estará enrollado.
9. Hidrátalo frecuentemente. Recuerda que las lágrimas
deshidratan rápidamente.
10. Ahora tienes un rollito de sushi feliz. El amor ha hecho efecto.
Sin una sola palabra de por medio, sin formular ni una sola pregunta
con que los psicólogos la acosaban, sin juzgarla ni cuestionarla, Ana se sintió
mejor. Le parecía que por unos minutos había vuelto a ser una pequeña niña a
la que alguien había sacado de un pozo profundo para regresarla a la
maravillosa vida.
Supo – ¡y cómo agradeció saberlo!– que el verdadero amor existe y que
no es preciso ningún romance de por medio. Que los amigos son ese bálsamo
que necesita una herida para sanarse desde dentro.
Aplicación: Fue entonces que copió este instructivo y comenzó a
practicarlo y compartirlo con la gente que amaba. Lo que al principio fue
intuición, se volvió una verdad irrefutable: el amor arregla cualquier cosa.
III. TERCERA CLAVE: TENGAMOS UN CORAZÓN AGRADECIDO (1 Tesalonicenses 5:18)
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo
Jesús.
Verdaderamente una de las causas principales de la tristeza en el corazón de
muchos cristianos es la falta de agradecimiento, las constantes quejas y
murmuraciones por lo que no tienen, por lo que no han recibido, pero no agradecen
todas las bendiciones del Señor en sus vidas. El texto nos muestra que ser agradecidos
es la voluntad de Dios para nosotros, por lo tanto tenemos que comprender que eso es
lo que verdaderamente el Señor está esperando de nosotros.
Ilustración: Dios se deleita en un corazón agradecido; bíblicamente vemos el
ejemplo de David, «un hombre con el corazón conforme al de Dios». Y nos
preguntamos ¿cuál sería el secreto de este hombre para tener tal título? Pues, su
secreto radicaba en la gratitud habida en su corazón, la cual vemos plasmada en cada
uno de los salmos, en los cuales no se cansa de alabar a Dios por cada uno de los
favores recibidos.
Las huellas de un corazón agradecido son:
Agradece en todo tiempo
Tiene paz
Ora sin Cesar
Proclama las maravillas de Dios
Vive para bendecir a otros
Hace todo con amor
Es un buen mayordomo
Aplicación: Aquí la palabra nos exhorta a dar gracias en todo y así cumplir
con la voluntad de Dios.
IV. CUARTA CLAVE: PERDONEMOS A LOS QUE NOS HAN OFENDIDO (SALMO 32:3-5)
Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día.4 Porque de día y
de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano.
5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones
a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
Uno de los pecados ocultos que más afecta nuestro corazón y nos roba la
felicidad es la falta de perdón, es decir, guardar resentimiento y rencor en contra de
nuestros prójimos. Mientras callamos y no confesamos nuestro pecado delante del
Señor en nuestro interior se va secando la felicidad de nuestra vida. No solamente
tenemos que perdonar a los que nos han ofendido sino que también tenemos que
arrepentirnos de corazón delante del Señor por nuestra falta de perdón, para que la
felicidad pueda volver a nuestro corazón.
Ilustración: UN PEQUEÑO MOÑO BLANCO
Una familia, cuyos padres eran fieles en su servicio a Dios, criaron a sus hijos en
el temor al Señor y la obediencia a los preceptos bíblicos. Tal como cada uno de
nosotros actualmente debemos de hacerlo.
Sin embargo, el hijo mayor, de más de 15 años, un día fue a sus padres y les
comentó que estaba cansado de ir a la iglesia cada domingo y de reunirse con jóvenes
aburridos que no apreciaban la vida tal y como él la veía. Prefería reunirse con los
jóvenes de su escuela que se divertían a lo grande en fiestas, reuniones y días de
campo, etc., etc.
En ese momento los padres sintieron una gran tristeza y desilusión, la cual
creció cuando su hijo, el mayor, su orgullo, se fue del hogar. Por un tiempo le siguieron
el rastro, ya que a través de amistades y conocidos sabían sobre él, pero llegó el
momento en que desapareció y no se supo nada acerca de su paradero.
Después de varios años de no saber sobre su hijo y con una gran tristeza
acumulada, a pesar de tener a sus otros hijos con ellos (porque aunque tengas a tus
demás hijos cerca, el que te falte uno te roba la felicidad y la paz de tu vida) recibieron
una carta. ¡Era de su hijo! Daban gracias a Dios porque estaba vivo. En ella, su hijo les
menciona que actualmente está bien, que incluso tiene ya una familia, con esposa e
hijos, que ha tenido muchos tropiezos, que ha comprendido la falta que le hicieron sus
padres en su crecimiento y maduración, y que ahora como padre que él es, entiende lo
mucho que debieron haber sufrido por su partida, y que le ha sido muy difícil enviar
esta carta, porque no sabe si algún día le perdonaran el que los haya abandonado y el
sufrimiento que les causo.
Les comenta que él desea verlos y estrecharlos, mostrarle a su familia, pero les
dice también que si no desean perdonarlo, él los entiende y que bien merecido se lo
tiene. Es oportuno mencionar, que de la casa de los padres, podían verse las vías del
tren, el cual pasaba cerca de ahí, por lo cual este hijo les escribe a sus padres que el y
su familia pasaran en el tren y que al estar a bordo de él, les mostrara a sus hijos y
esposa el hogar donde creció y que no debió nunca de abandonar.
Al final de la carta les menciona también que si acaso lo perdonaran, pusieran
en el árbol del frente de su casa un moño blanco y que al ver él, desde el tren, ésta
señal, pudieran bajarse y atreverse a llegar a su casa para abrazar a "sus viejos" y
hermanos.
Cuál sería su sorpresa que al pasar no vio un pequeño moño blanco, sino una
grande, muy grande, sábana blanca que cubría por completo el árbol, la cual sus
padres habían puesto para que supiera el tamaño de su perdón y lo mucho que
siempre lo han amado, ya que para ellos siempre ha estado perdonado, por la sencilla
razón de que nunca ha dejado de ser su hijo.
Hermanos, a veces pensamos y actuamos como si Dios nunca nos perdonará el haber
desperdiciado tanto tiempo de nuestra vida, malgastando los talentos que Él nos ha
dado, el poco interés que hemos mostrado en las cosas espirituales y en la santidad de
nuestras vidas. Creemos que ya es demasiado tarde para empezar de nuevo a
relacionarnos con Dios de la manera como É quiere, como nuestro primer amor que
debe ser, el número uno.
Aplicación: Al igual que en esta ilustración, es más, en mayor proporción por su
infinito amor y misericordia, Dios nos espera para que hagamos aquellas cosas que él
preparó de antemano para que anduviésemos en ellas, para conformarnos a la imagen
de su Hijo. No sé qué pruebas difíciles hayas pasado en tu vida, pero Dios está donde
mismo, esperándote, para usar tu vida de tal manera que puedas decir que es
realmente abundante, con sentido. Ramiro de Jesús Castro
Conclusión:
Recapitulación:
Hablamos de:
I. ACERCAR NUEVAMENTE NUESTRA VIDA AL SEÑOR (Salmos 16:11)
II. PROCUREMOS HACER FELIZ A ALGUIEN MÁS (Hechos 20:35)
III. TENGAMOS UN CORAZÓN AGRADECIDO (1 Tesalonicenses 5:18)
IV. PERDONEMOS A LOS QUE NOS HAN OFENDIDO (SALMO 32:3-5)
APLICACIÓN: Busquemos en todo momento la senda de la vida, la plenitud y la delicia
del gozo en la presencia de nuestro Señor. Sigamos las instrucciones que nos da la
palabra y comencemos a practicarlo y compartirlo con la gente que amamos, ya que el
amor de Dios arregla cualquier cosa, y demos gracias en todo momento, además de
perdonar a todos los que nos han ofendido tal como lo hizo nuestro Señor.
DEMOSTRACION: Si Cristo nos ha perdonado nuestros pecados, en vano se ufana el
diablo por traérnoslos a la memoria. “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los
que están en Cristo Jesús.
PERSUACION: Cuando leemos la Biblia y aceptamos la verdad, sentimos un gran gozo:
mire 1 Juan 1:4. Esto es como tener “el corazón ardiendo” como resultado de estar con
Él y oírle: vea Lucas 24:32.
INVITACION: Ahora mismo Jesús está exaltado en el Cielo, el Hombre perfecto en un
perfecto cuerpo humano. Su deseo es que Su gozo sea completo en nosotros. ¿Cómo
será esto posible, estando el allá y nosotros acá? ¡Él está en el Cielo y nosotros en la
tierra! La respuesta es: por el Espíritu Santo. “El fruto del Espíritu es… gozo”: mire
Gálatas 5:22, y compárelo con Hechos 13:52 y Efesios 5:18.
Quieres vivir el gozo del Señor, te invito a que allí donde estas le ores al Señor para que
tu relación con El crezca cada día más, y si quieres que oremos por ti puedes pasar
para juntos disfrutar de esa bendición.
HAS CAMBIADO MI LAMENTO EN BAILE SALMOS.
PRIMERA IGLESIA BAUTISTA DE VALENCIA 28-08-2022
ANGEL YORACO CASTILLO VENERO