El Conejo
de Pascua
El Conejo
de Pascua
First published 2018 by Twinkl Ltd.
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Desde tiempos inmemoriales, los niños se despiertan Sin importar qué tipo de huevo, siempre los
el lunes de Pascua rodeados de huevos. Casi todos los reparte… el Conejo de Pascua. Se pasa todo el año
huevos son hoy en día de chocolate pero solían ser preparándose para esta pascuática mañana. Ésta
huevos de gallina o de pato, pintados con hermosos y es la historia de cómo un año, el Conejo de Pascua
brillantes patrones. tuvo que aprender a confiar en otras personas para
ayudarle a salvar la Pascua.
Los primeros narcisos acababan
de comenzar a florecer cuando
el Conejo de Pascua comenzó a
prepararse. Escribió su lista de
tareas, calculando exactamente
cuánto tardaría en pintar los
huevos. Sabía que, ¡debía
comenzar inmediatamente!
Justo cuando acababa de terminar su lista, alguien deslizó
un sobre bajo la puerta de su taller. Lo abrió rápidamente
y leyó la nota que contenía.
¡Qué desastre! Sin las gallinas, no habría
huevos. Sin huevos no habría Escondidas de
Huevos y sin Escondidas de Huevos los pobres niños se
quedarían muy tristes. ¡El día sería un fracaso!
Al día siguiente, todavía no mejoró su suerte. Los conejos,
que solían ayudarle a hacer pinceles con su pelo, habían
enfermado de sarampión. Estaban metidos en cama,
bebiendo manzanilla y comiendo crema de zanahoria.
Pero como el Conejo de
Pascua no era el tipo
de animal que se rinda
fácilmente, envió cartas
a sus amigos, seguro de
que le ayudarían.
El Conejo de Pascua no sabía qué hacer. No tenía huevos,
ni pinceles ni forma de repartir huevos ¡incluso si lograba
hacerlos!
Incluso los topos, que cavaban los túneles que usaba
para repartir los huevos, habían desaparecido.
No habría Pascua este año,
se dijo a sí mismo y una
gorda lágrima rodó por su
mejilla peluda.
De repente, llamaron a la puerta y fue lentamente a abrir.
Pero cuando abrió, ¡no podía creer sus ojos!
Afuera estaban todos los animales sobre los que le
habían advertido: ¡astutos zorros, tejones ladrones y
gansos cotillas!
–¿Podemos entrar? –dijo amablemente uno de los zorros.
–¡PUES CLARO QUE NO! –gritó el Conejo de Pascua.–
¡DEJADME EN PAZ!
–Pero… nos han dicho que necesitas ayuda –dijo uno de
los gansos.
–¿Queréis ayudarme? –preguntó el Conejo de Pascua, –Sabemos que necesitas huevos porque
perplejo. las gallinas se han marchado. Danos una
oportunidad –graznaron los gansos.
–Sí. Queremos salvar la Pascua –contestó el zorro.
–Por favor, no pienses que todos los zorros son –Nuestras patas son tuyas. ¡Estamos listos
astutos y mezquinos. Si confías en mí, para cavar! –sonrieron los tejones.
puedo ayudarte.
El Conejo de Pascua había escuchado historias sobre Respiró hondo y les invitó a todos a entrar.
cómo eran estos animales y no creía que estuvieran
diciendo la verdad.
Pero pensó que quizás debía
darles una oportunidad.
Después de todo, no podía
salvar la Pascua él solo.
Para sorpresa del Conejo de Pascua, los animales se
pusieron en seguida a trabajar. Los gansos pusieron
huevos por la mañana, por la tarde y por la noche,
hasta que hubo suficientes huevos para que todos los
niños tuvieran uno.
Los zorros usaron el pelo de sus tupidas colas para hacer
los mejores pinceles del mundo para el Conejo de Pascua.
En cuanto terminaron los pinceles, trabajaron con los Con los huevos puestos y los túneles cavados, todos se
tejones para cavar todos los túneles que el Conejo de pusieron a pintar.
Pascua necesitaba.
¡Los pájaros pintaron algunos de los patrones más hermosos
que había visto nunca el Conejo de Pascua!
Cuando habían terminado, el Conejo de Suspiró con satisfacción. Sus nuevos amigos lo habían
Pascua contempló el estupendo trabajo. conseguido. ¡Habían salvado la Pascua!
Cuando llegó el Lunes de Pascua, los Las gallinas regresaron, como habían prometido
huevos fueron recogidos y el Conejo de hacerlo, pero el Conejo de Pascua sabía que, si
Pascua los repartió a todos los niños y alguna vez necesitaban otro descanso, tenía
niñas, que lo pasaron fenomenal. amigos nuevos, aunque inesperados, con los
que podía contar.
¡La cuenta atrás para Pascua es
siempre un momento de mucho
ajetreo para el Conejo de Pascua!
“Necesita todo un año para prepararse
para esta ocasión tan especial”.
Pero cuando las cosas no salen a la primera,
el Conejo de Pascua descubrirá que la ayuda
puede llegar desde los lugares más inesperados.
¿Conseguirá el conejito salvar la Pascua con la
ayuda de sus amigos?
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