Depresión: Tipos, Criterios y Delirios
Depresión: Tipos, Criterios y Delirios
TRASTORNOS AFECTIVOS 2
LA DEPRESIÓN
EPISODIO DEPRESIVO
Una única fase depresiva en la historia clínica de un paciente se codifica como “episodio depresivo” y según
la intensidad del mismo puede ser leve, moderado o grave. En los episodios depresivos graves pueden
aparecer síntomas psicóticos que a su vez pueden ser congruentes o incongruentes con el estado de ánimo
que los inicia y mantiene.
» Despertar temprano
d) Los síntomas no son debidos al consumo de alguna sustancia o una enfermedad médica general
EL DELIRIO MELANCOLICO
El delirio que se origina en la mente de un paciente con depresión melancólica tiene algunas
peculiaridades que lo singularizan y diferencian de otro tipo de actividad delusiva. Dichas características
fuero descritas magistralmente por Seglas, refiriendo que las ideas melancólicas se acompañan de una
tonalidad afectiva penosa, originándose en el profundo dolor moral que aparece en la melancolía. Son ideas
monótonas, verbalizando repetitivamente los mismos temas delirantes. Son ideas poco elaboradas, pobres
en contenido temático, pero muy ricas en carga emocional. Son ideas pasivas, aceptando el paciente su
destino y la situación como si fuese una abrumadora fatalidad que tiene que experimentar y vivir. Son ideas
divergentes, centrífugas, que se extienden progresivamente a cuantos le rodean y en el ambiente (toda la
familia, no solo él, va a sufrir a causa suya). Se trata de delirios referidos a hechos del pasado
(remordimientos) pero que son proyectados hacia el futuro que se antoja horrible, anticipándose con temor,
angustia, ansiedad, desesperanza y las más de las veces con profundos sentimientos de autopunición.
La temática delirante en el melancólico se centra, igualmente, en temas penosos, como las ideas de
culpabilidad (ideas que hacen referencia a pecados, a faltas, a delitos (de acciones que seguro no es
responsable) que son vividas con sentimientos de indignidad o de remordimiento, esperando un castigo,
necesitando la expíación, y la eterna condenación. Otras veces se trata de ideas hipocondríacas, de
trasformación o negación corporales (su cuerpo está vacío, pútrido, desprendiendo un olor nauseabundo,
etc.). En otras ocasiones las ideas son de influencia, de dominación y de posesión, pensando estar poseídos
(demonopatía) o habitados por un animal (zoopatía). Finalmente, las ideas de negación o nihilistas, en las
que el paciente niega su existencia, su cuerpo, refiriendo estar muerto, etc. Y que configuran una forma
clínica de melancolía delirante que se denomina “Síndrome de Cotard” que cursa con ideas de condenación,
de inmortalidad, hipocondríacas y de negación. También son características las ideas delirantes de
frustración y ruina pensando que son objetos de un fantasmal infortunio o que se encuentran arruinados,
que no van a poder vestirse ni comer, generalmente mezcladas con ideas de culpabilidad (por la culpa del
paciente su familia van a pasar todo tipo de necesidades). Algunas ocasiones, la ideación delirante del
melancólico no es congruente con el estado de ánimo, como en el caso de las ideas de contenido paranoide.
Psiquiatría
LA CICLOTIMIA es un trastorno incluido por muchos autores en el trastorno bipolar (Bipolar IV) y también
como una forma particular de Trastorno de la Personalidad. Se define como la persistencia de al menos 2
años de inestabilidad del estado del ánimo, con la existencia de muchos periodos de depresión o euforia,
con o sin intervalos de estado de ánimo normal.
SEMIOLOGIA DE LA DISTIMIA
Se pueden establecer diferencias entre el perfil clínico de los trastornos depresivos endogenomórfos
(Depresión Mayor) y la Distimia. En primer lugar, la experiencia de tristeza se encuentra integrada en
acontecimientos actuales y ligada a la historia biográfica del paciente, es decir, podemos encontrar
justificación a los sentimientos depresivos en relación con vivencias, conflictos o pérdidas que el paciente ha
sufrido en su biografía o sufre en la actualidad. La distimia tiene una tonalidad afectiva próxima a la tristeza
normal, a diferencia de la Depresión Mayor en la que la tristeza es patológica siendo cualitativa y
cuantitativamente distinta. Por todo ello, resulta que es más fácil ponerse en lugar del paciente,
comprenderlo empáticamente, pensar que tal vez estaríamos de esa forma si hubiésemos sido protagonistas
de sus experiencias. Cuando esto mismo lo intentamos con el melancólico, vemos que no acertamos a
comprender ni compartir sus vivencias emocionales, que en modo alguno podríamos experimentar lo que el
paciente refiere con sus síntomas y que existe una brecha empática entre el paciente y el observador. En la
clínica, aparecen auto-reproches y baja autoestima, pero a diferencia del melancólico que piensa no tener
esperanzas ni remedio y estar abocado indefectiblemente en su sufrimiento, pensando que nada podemos
hacer por él y por su destino, el distímico busca el contacto, solicita que se le escuche, que se intente
comprender sus cuítas, que se le compadezca y consuele. Se queja de su impotencia para salir de su estado
depresivo, pero también se queja de la impotencia del médico para curarle. Muchas veces establece una
intensa necesidad de amor y de dependencia, llegando a adquirir un carácter tiránico. El melancólico se
encuentra sumido en la ciénaga de su tristeza y totalmente desconectado del mundo real, muchas veces, a
través de su actividad delirante. Por el contrario, el distímico es sensible a las influencias del medio.
Finalmente, el melancólico busca la muerte y el riesgo de suicidio es muy alto. El distímico utiliza sus
conductas autoagresivas para manipular y expresar agresividad hacia el otro (conductas parasuicidas), por lo
que hay mucho riesgo de tentativas de suicidio, pero poco riesgo letal.
2.- RESPUESTA THS AL TRH: en condiciones normales la administración de TRH produce un incremento de las
cifras de TSH. En los pacientes con depresión esta respuesta se encuentra aplanada.
Psiquiatría
3.- FIJACION PLAQUETARIA DE IMIPRAMINA TRITIADA: En los pacientes con depresión se observa una
disminución de la fijación en la membrana de las plaquetas de la imipramina tritiada en relación con el grupo
control.
4.- DETERINACION DE 5-HIAA, MHPG y HVA: estos catabolitos de los neurotranmisores se encuentran
disminuidos tanto el L.C.R como en orina de 24 horas
5.- CAPTACION PLAQUETARIA DE SEROTONINA: Disminución de la captación de serotonina por parte de las
plaquetas
6.- LITIO INTRA/EXTRAPLAQUETARIO: este cociente se encuentra aumentado de pacientes con T. Afectivo
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
1.- Con otras enfermedades psiquiátricas
La depresión puede ser un síntoma, un síndrome o una entidad nosológica. A nivel de síntoma, la
depresión puede estar presente en un gran número de patologías psiquiátricas. Dado que el síntoma
depresivo puede ser muy intenso en alguna de estas patologías es necesario realizar el correspondiente
diagnóstico diferencial. En la esquizofrenia los síntomas depresivos pueden estar presentes, especialmente
al final de los brotes psicóticos y de forma muy especial en la forma clínica “depresión esquizofrénica”. La
presencia de síntomas primarios esquizofrénicos y la evolución procesual del trastorno son la clave del
diagnóstico. En las demencias, especialmente al inicio de las mismas, y en algunas formas con especial
frecuencia (ej. Demencia de Hungtinton), los síntomas depresivos son frecuentes. La valoración adecuada de
la capacidad cognitiva y la evolución progresiva permiten el diagnóstico. Muchos trastornos neuróticos
(trastorno de pánico, agorafobia, TOC, etc.) cursan con síntomas depresivos, será necesario valorar
psicopatológica y biográficamente la situación clínica para establecer el origen de los síntomas depresivos.
Algunos trastornos de la personalidad, el consumo de sustancias y los trastornos de la conducta
alimentaria se suelen complicar con sintomatología afectiva de tipo depresivos; el detenido estudio clínico
permite establecer el diagnóstico.
Si bien, cualquier enfermedad significativa puede cursar con depresión, especialmente si ésta es capaz de
producir una existencia penosa o ser de mal pronóstico o limitar la funcionalidad del paciente. En algunas
patologías los síntomas depresivos son especialmente frecuentes: patología neurológica como el deterioro
cognitivo asociado a la edad avanzada, enfermedad de Parkinson, tumores cerebrales, Parálisis General
Progresiva, Hungtinton, esclerosis en placas, miastenia gravis, etc. Endocrinopatías como el hipotiroidismo,
hipo-hiperparatiroidismo, Enf. de Addismon, etc. Enfermedades metabólicas como la anemia perniciosa,
porfiria, enfermedad de Wilson, o patología neoplásica como el S. Paraneoplásico o el cáncer de pancreas.
TRATAMIENTO PSICOFARMACOLOGICO
LOS PRIMEROS ANTIDEPRESIVOS
cuyas potencias terapéuticas, todavía hoy, no han sido superadas. Ambos fármacos fueron descubiertos por
casualidad. Los laboratorios Geigy, en Basilea (Suiza) donde trabajaba Ronald Kuhn, había experimentado
con una molécula, el iminodibencilo, como fármaco antihistaminico a principios del siglo XX. El dosier de la
investigación se guardo varias decádas en los archivos del laboratorio como investigación fracasada por los
efectos secundarios de la sustancia y el escaso poder antihistamínico. En los años 50, se habían utilizado
antihistamnicos para el tratamiento de la esquizofrenia (Prometazina-Fenergan), lo que decidió retomar la
investigación clínica con esta sustancia en pacientes esquizofrénicos. Pronto se vio que no mejoraba la
esquizofrenia pero si, de forma espectacular, los cuadros depresivos postesquizofrénicos, lo que condujó a
ensayar el iminodibencilo en pacientes con depresión, con resultados espectaculares: se había descubierto el
primer antidepresivo tricíclico: la imipramina, recibiendo el nombre comercial de Tofranil.
Todos estos fármacos tienen como mecanismo de acción el bloqueo de la recaptación de neurotransmisores,
por lo que tienen acción agonista de los receptores de la Noradrenalina y de la serotonina (5HT1-
5HT2,5HT3). Presentan efectos anticolinérgicos (sequedad de mucosas, retención urinaria, aumento de
presión intraocular, visión borrosa, estreñimiento y taquicardia). Tiene efectos serotoninérgicos por lo que
pueden presentar nausea y disfunción sexual. Producen efectos secundarios adrenérgicos y antidrenérgicos
originando taquicardia, palpitaciones, hipotensión ortostática, temblor, vértigo y mareo. La limitación más
importante es la posibilidad de presentar efectos cardiotóxicos, con cuadros de arritmia grave. Los tricíclicos:
• Producen efectos secundarios anticolinérgicos (sequedad de boca, retención urinaria, visión borrosa,
estreñimiento y taquicardia)
Maprotilina bloquea la recaptación de noradrenalina sin actuar sobre la serotonina, pero si sobre receptores
colinérgicos, por lo que no está desprovisto de efectos anticolinérgicos, si bien, los efectos de
cardiotoxicidad son menores que los tricíclicos.
Todos ellos estimulan los receptores 5HT1, 5-HT2 y 5HT3, produciendo efectos secundarios serotoninérgicos
como náuseas, vómitos, diarrea, disfunción sexual, cefalea, inquietud e insomnio. Están desprovistos de
efectos cardiotóxicos ni anticolinérgicos, siendo uno de los grupos terapéuticos más usados en depresiones
leves o moderadas.
Psiquiatría
• Tienen efectos secundarios serotoninérgicos como nauseas, vómitos, disfunción sexual, diarrea,
cefalea, agitación, inquietud e insomnio
Como efectos secundarios se han reportado algunos casos raros de episodios convulsivos y episodios de
hipotensión ortostática han sido observados con una frecuencia elevada en pacientes medicados con altas
dosis. En general, el fármaco no produce sedación, pero puede incrementar la inquietud y ansiedad.
ANTIDEPRESIVO MELATONINERGICO
Este fármaco abre una nueva generación de antidepresivos, con un mecanismo de acción totalmente
novedoso, sin actuar sobre las monoaminas cerebrales. En general es bien tolerado y únicamente es
necesario controlar las transaminasas, ya que se ha observado una elevación de las mismas en los ensayos
clínicos.
Cuando se utilizan los antidepresivos se debe tener en cuenta algunas consideraciones prácticas:
1.- Se deben utilizar a dosis eficaces (existe la posibilidad de determinar concentraciones séricas de
antidepresivos) y durante un tiempo suficiente, generalmente largo, alrededor de 10 meses. Los
antidepresivos actúan elevando el humor, pero no actúan sobre la evolución de las fases, de tal forma que si
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retiramos el tratamiento antes de haber pasado la fase depresiva es muy posible que reaparezca la
sintomatología depresiva.
2.- No actúan de forma inmediata, existiendo un periodo de latencia de 3-4 semanas desde que se inicia el
tratamiento hasta que aparece la mejoría clínica.
3.- Hay que tener en cuenta, que al inicio del tratamiento se puede incrementar el riesgo de suicidio. Esto se
debe a la disociación temporal en el efecto terapéutico, apareciendo antes la desinhibición que la
euforización, de tal manera, que hacia las 2 semanas de tratamiento es muy posible que todavía existan
ideas de suicidio que no han podido materializarse por la fuerte inhibición del paciente. En este momento ya
tiene las suficientes energías psicofisicas para llevar a cabo la acción autoagresiva. En estos casos de grave
depresión es necesario el ingreso en una Unidad de psiquiatría para controlar esta eventualidad.
4.-Los efectos secundarios son especialmente intensos al inicio de los tratamientos y suelen disminuir con el
paso del tiempo.
5.- No se deben utilizar, en la medida de lo posible, en la Depresión Bipolar por el riesgo de viraje hacía
manía o complicación de ciclación rápida.
TRATAMIENTO ELECTROCONVULSIVO
1.- En la Depresión Mayor Melancólica, especialmente si cursa con intensa inhibición o con síntomas
psicóticos, o existe riesgo elevado de suicidio, o existe un estado de angustia con agitación o si no hay
respuesta al tratamiento con antidepresivos.
2.- En las fases maníacas, si la intensidad es grave y no hay suficiente respuesta al tratamiento.
3.- En los pacientes bipolares con ciclación rápida, donde los tratamientos no son suficientes para estabilizar
la evolución, o los tratamientos antidepresivos no pueden ser utilizados por el riesgo de viraje rápido de
fase.
4.- Cuando el tratamiento psicofarmacológico comporta riesgos (cardiotoxicidad, senilidad, embarazo, etc.) o
cuando exista una mala respuesta al mismo en fases anteriores.
6.- Fuera de los trastorno afectivos, el TEC se encuentra indicado en la esquizofrenia, especialmente en los
estados de estupor de la esquizofrenia catatónica y otras formas de evolución desfavorable y refractaria al
tratamiento con antipsicóticos
Psiquiatría
En general se practican 10 o 15 sesiones de TEC a días alternos. El paciente se monitoriza (ECG, EEG y EMG) y
se realiza bajo una anestesia general (con Pentotal o Propofol) , relajación (con succinilcolina-Anectine) y
protección con Atropina.
El método es totalmente empírico y se desconoce su mecanismo de acción. Los cambios que el paciente
experimenta tras la aplicación del TEC han sido estudiados, y muchos de ellos se relacionan con la mejoría
clínica. Así. Se produce una liberación de hormonas (aumento del nivel sérico de prolactina), siendo
especialmente relevante las modificaciones en la hormona liberadora de la tirotropina (TRH). Se produce un
aumento en la liberación de neuropéptidos y se aprecia un incremento de la actividad noradrenérgica. Se
modifican la sensibilidad de los receptores, aumenta el flujo cerebral y la permeabilidad de la barrera
hematoencefálica. Los índices metabólicos y el consumo de oxígeno y glucosa aumentan en la neocorteza e
hipocampo.
El tratamiento del trastorno bipolar y los estados maníacos es complejo. En general, frente a una
fase maníaca (episodio único o fase maníaca de T. Bipolar) se intenta controlar la hipertimia y la
desinhibición psicomotriz con aquellos fármacos que reducen la actividad general del Sistema Nervioso
Central, fundamentalmente con neurolépticos. Sin embargo, son las sales de litio y los denominados
eutimizantes la terapia farmacológica básica tanto de los estados maníacos como de la profilaxis de las
recidivas de nuevas fases.
Es un fármaco que hay que utilizar con cuidado por sus efectos adversos como por la dosificación
que es necesario individualizar mediante determinaciones de Li en suero: La litemia debe estar entre 0.6 y
1.2 mEq/l (por debajo no tiene acción y por encima aparecen efectos tóxicos).
Como efectos adversos, el litio produce temblor, hiperactividad motora, ataxia, confusión y
convulsiones en pacientes epilépticos. Es capaz de producir hipotiroidismo; a nivel renal es nefrotóxico
produciendo diabetes insipida nefrogénica, Diarrea, disfunción sexual y erupciones acneiformes, son los
efectos más frecuentes. Por esta razón se monitorizará al paciente que recibe litio: litemias cada 6 meses,
función renal y estudio tiroideo cada año.
Los eutimizantes
El litio y los anticomiciales reciben el nombre de eutimizantes ya que actúan estabilizando al paciente en un
estado de normalidad tímica (eutimia). Los anticomiciales mas usados son los siguientes:
Ac. Valpróico: Está indicado especialmente en las formas mixtas, los ciclos rápidos y cuando existe abuso de
sustancias, donde la respuesta al litio suele ser mala.
Carbamazepina: Está indicado en los ciclos rápidos, las formas mixtas y cuando la respuesta al litio es mala.
Gabapentina: Indicado en el dolor neuropático y como ansiolíticos su acción sobre el T. Bipolar es poco eficaz
Los antipsicoticos
Los antipsicóticos típicos (clorpromazina, haloperidol, etc.) se encuentran indicados en las fases maníacas
pero sus efectos secundarios (efectos extrapiramidales) han originado que su utilización en la actualidad se
haya reducido a casos muy concretos.
Los antipsicoticos atípicos o de segunda generación (especialmente quetiapina) se muestran útiles tanto
para el tratamiento de la manía (a dosis altas) como de la depresión (a dosis bajas) o como profilácticos de
nuevas fases (a dosis medias).
informarle que no debe tomar decisiones importantes (seguro que serán decisiones equivocadas), mejorar
su autoestima y hacerle ver que su incapacidad para afrontar las responsabilidades laborales, sociales y
familiares son consecuencia de su enfermedad, y que cuando ésta pase, volverá a ser él de antes. Todo ello,
como es la misión de cualquier médico, mostrando su disponibilidad para acompañarle en el proceso de la
curación, son aspectos que deben tenerse en cuenta, ya que en sí mismos, tienen un gran valor terapéutico.
Este tipo de actitudes e información se realiza dentro de lo que se conoce con el nombre de Psicoterapia de
apoyo o de sostén, no requiere estar en posesión de una técnica específica y compleja, simplemente se
requiere el conocimiento científico de la enfermedad, dosis elevadas de sentido común y la actitud
humanista del médico.
La psicoterapia behaviorista considera que la depresión es una disminución de la respuesta del individuo
a los estímulos ambientales. En el momento actual la psicoterapia de conducta está estructurada con la
psicología cognitiva y las técnicas que se utilizan son a) la reducción de la intensidad y frecuencia de los
acontecimientos aversivos y aumento de las actividades agradables (Lewinsohn, Sullivan y Grosscup) b) la
terapia de interacción social (Mc. Lean), c) el entrenamiento en habilidades sociales para la depresión
(Bellack, Hersen y Himmelhoch) d) y el método basado en el reforzamiento operante (Azrin y Basel).
La psicoterapia cognitiva de Beck se basa en las modificaciones de las distorsiones cognitivas centradas
en temas de pérdida y privación (incorporación de sesgos negativos en el procesamiento cognitivo) y
modificar su peculiar pensamiento dicotómico, con generalización excesiva, indiferencia arbitraria,
abstracción selectiva, etc.
LA PSICOTERAPIA INTERPERSONAL
Los autores de este tipo de psicoterapia para los trastornos afectivos son Weissman y Klerman, sobre bases
teóricas de Adolph Meyer.
Es un procedimiento clínico empírico, estructurado, individual, breve (15 sesiones aprox.), semidirectivo, no
centrado en los síntomas sino en los procesos de identificación y anomalías en el funcionamiento
interpersonal, sobre una base teórica psicoanalítica modificada.
Consta de tres etapas: en la primera etapa se realiza la historia clínica así como la revisión de síntomas
depresivos, establecer el diagnostico, evaluar la necesidad de medicación, psicoeducación sobre depresión,
evaluación de relaciones interpersonales, elección del área interpersonal problemática, contrato terapéutico
y focalización temporal y de intervención.
Psiquiatría
- la psicoeducación
- La psicoterapia cognitivo/conductual
- La psicoterapia de ritmos sociales
- La psicoterapia interpersonal
En la segunda etapa se realiza la intervención centrada en las siguientes áreas problemáticas: Duelo y
aflicción no resueltos, discusiones interpersonales, transición de roles y déficits interpersonales.
En la tercera etapa tras 15-16 sesiones se pone fin a la terapia, se evalúan los resultados, y si fuesen
insuficiente se proponen otras alternativas.
Psiquiatría