UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR
DE SAN MARCOS
(Universidad del Perú Decana de América)
UNIDAD DE POSGRADO
MAESTRIA EN NEUROCIENCIAS
CURSO: PSICOBIOLOGIA
TEMA: CASOS PHINEAS GAGE Y HENRY MOLAISON
DOCENTE: DRA MARIA MEZA VEGA
ESTUDIANTE: RODOLFO CHUQUIMBALQUI F.
CICLO: I
2024
EL CASO DE PHINEAS GAGE
Phineas Gage trabajaba como capataz en una compañía de trenes. Como parte de sus
labores, Phineas Gage se encargaba de fiscalizar la construcción de las vías ferroviarias.
una tarde de setiembre de 1848, Phineas Gage sufrió un terrible accidente que cambiaría su
vida en forma drástica y que lo convertiría en uno de los casos médicos más emblemáticos,
que ha generado diversas posturas y teorías sobre el funcionamiento del cerebro y sobre la
relación entre las áreas cognitivas y emocionales. Cuando Phineas Gage se encontraba
trabajando en la construcción de una vía ferroviaria, ocurrió una explosión que tuvo como
efecto que una barra de hierro de 43 pulgadas atravesara su cráneo de lado a lado. La
barra de hierro había hecho su entrada dentro del cráneo y había dañado la parte frontal del
cerebro, y pese a ello, Phineas Gage pudo mantenerse consciente e incluso describir al
médico que lo atendió los detalles del accidente Luego de retirar la barra de hierro. Phineas
Gage fue dado de alta y se reincorporó a su vida cotidiana. A pesar del accidente, Phineas
Gage mantuvo sus capacidades lógicas, podía comprender el funcionamiento de las vías
ferroviarias, e incluso podía resolver problemas matemáticos. No obstante, pese a que sus
habilidades lógicas parecían intactas, Phineas Gage tenía serios problemas para volver a su
vida anterior debido a que había perdido la habilidad para controlar sus impulsos y
emociones. Lo cual lo volvía inestable y conflictivo, impidiendo que pudiera dar órdenes en
forma efectiva. en base a este caso, se ha sostenido que el comportamiento, y en
específico, la toma de decisiones requiere de una comunicación constante entre la parte
racional y emocional en el cerebro. Los hallazgos y teorías sobre el caso de Phineas Gage
han sido bastante discutidos, dado que por la antigüedad del caso, ha sido difícil determinar
las áreas exactas del cerebro que fueron dañadas, así como verificar cómo fue el
comportamiento de Phineas Gage después del accidente. No obstante, investigaciones más
recientes han permitido confirmar algunas de las teorías que se habían planteado sobre las
causas del nuevo comportamiento de Phineas Gage y del impacto generado por la lesión.
EL CASO HENRY MOLAISON
Henry Molaison fue atropellado por un ciclista cuando era niño. Poco después, empezó a
sufrir convulsiones epilépticas. Según crecía, las convulsiones fueron más frecuentes e
intensas. Su calidad de vida se deterioró tanto que aceptó operarse. En un hospital de
Connecticut, le extirparon 8 cm de tejido cerebral del hipocampo, situado en lo profundo del
lóbulo frontal. La extirpación de pequeñas porciones de tejido cerebral sigue siendo hoy un
procedimiento quirúrgico para tratar la epilepsia; pero, ahora, con láseres y escáneres del
interior de nuestras cabezas es difícil que resulten dañadas otras regiones cerebrales.
En 1953, la neurocirugía no tenía esas herramientas, ni siquiera se tenía consciencia plena
de la verdadera función del hipocampo y su influencia específica en una parte esencial de lo
que somos. Con 27 años, tras la operación, Henry sólo conservaba recuerdos anteriores a
su adolescencia. Pero, además, había perdido la capacidad de formar nuevos recuerdos. Si
conocía a alguien por la mañana, era incapaz de recordarlo por la tarde. Su memoria
duraba minutos. Una de las psicólogas que le trató, la doctora Brenda Milner dejó escrito
que Henry siempre fue amable y cercano, a pesar de que en cada consulta se presentaba
como si nunca se hubieran conocido. La amnesia es terrible. Henry solía descubrir cada día
que su tío, al que tanto quería, había muerto. Lo descubría cada día, aunque llevara años
fallecido. El paciente HM pasó a ser un referente. Moser identificó las células del cerebro
que nos permiten saber dónde estamos. Esas células no solo se encargan del espacio,
también se ocupan del tiempo. Moser explicó que es difícil mantener cierto entendimiento
del mundo si no podemos colocar las cosas en algún lugar del espacio y organizar lo que va
sucediendo en una correlación de tiempo. Todas nuestras intuiciones, percepciones, todos
nuestros pensamientos han de ocupar necesariamente un lugar en el tiempo.
A partir de este caso y sobre todo su seguimiento y evaluación durante 50 años, se obtuvo
una comprensión diferente sobre los procesos de aprendizaje y memoria, pues se reconoció
la existencia de al menos dos sistemas en el cerebro para crear nuevos recuerdos:
Memoria declarativa o explícita: registra nombres, rostros y nuevas experiencias y los
almacena hasta que se recuperan conscientemente. Este sistema depende de la función de
áreas mediales del lóbulo temporal, en especial una región conocida como hipocampo,
ahora convertida en una de las partes más estudiadas de todo el cerebro
Memoria motora o implícita: es inconsciente y depende de otras áreas del cerebro. Esto
explica por qué las personas pueden volver a montar en bicicleta después de muchos años
sin usarla o coger una guitarra que no han usado en años y aún recordar cómo se toca.