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Proposiciones y Argumentos en Lógica

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1.

2 Proposiciones 5

que ha desarrollado esta habilidad, que alguien que nunca ha pensado sobre
los principios que esto implica. Este libro ofrece numerosas oportunidades
para practicar.
El razonamiento no es la única forma en la que sustentamos las afirmacio­
nes que hacemos o aceptamos. A menudo, simplemente nos dejamos llevar
por los hábitos, sin ninguna reflexión. En ocasiones, apelar a las emociones o
a la autoridad resulta más persuasivo que apelar a los argumentos lógicos y
en algunos contextos tales apelaciones pueden ser apropiadas. Pero cuando
tengamos que elaborar ju ic io s en los que debemos confiar, el razonamiento
correcto será su fundamento más sólido. Los métodos y técnicas de la lógica
nos permiten discernir de manera confiable el razonamiento correcto del in­
correcto. Estos métodos y técnicas son la materia de estudio de este libro.

Las proposiciones son el material de nuestro razonamiento. Una proposición


afirma que algo es (o no es) el caso; cualquier proposición puede ser afirmada
o negada. Es posible que la verdad (o falsedad) de algunas proposiciones
— por ejemplo, la proposición: “Existe vida en algún otro planeta de nuestra
galaxia”— no se conozca nunca. Pero esa proposición, como cualquier otra,
tiene que ser verdadera o falsa.
Así, las proposiciones difieren de las preguntas, de las órdenes y de las
exclamaciones. Ninguna de las anteriores se puede afirmar o negar. La verdad
y la falsedad siempre se aplican a las proposiciones, pero no se aplican a las
preguntas, ni a las órdenes ni a las exclamaciones.
También se tiene que distinguir a las proposiciones de las oraciones a tra­
vés de lo que cada una asevera. Dos oraciones distintas constituidas por dife­
rentes palabras, arregladas de diferente manera, pueden tener el mismo
significado y utilizarse para aseverar la misma proposición. Por ejemplo, “María
ganó la elección” y “La elección fue ganada por María”, claramente son dos
oraciones distintas que afirman lo mismo.
P r o p o s i c i ó n es el término empleado para referirnos a aquello para lo
que las oraciones declarativas se utilizan normalmente para aseverar.
Las oraciones son partes de una lengua, pero las proposiciones no están
atadas a ninguna lengua dada. Estas cuatro oraciones:

It is raining. (Inglés)
Está lloviendo. (Español)
II pleut. (Francés) Proposición
Es regnet. (Alemán) Una afirmación de
que algo es (o no
es) el caso; todas las
están escritas en diferente lengua, pero tienen un solo significado; las cuatro proposiciones son o
oraciones, que utilizan palabras muy distintas, se pueden emplear para aseve- verdaderas o falsas.
6 C apítulo 1 Conceptos básicos de lógica

rar la misma proposición, o el mismo enunciado. El término enunciado no


es un sinónimo exacto de proposición , pero en lógica se utiliza en el mismo
sentido. Algunos lógicos prefieren en u n cia d o a p ro p osició n , aunque este úl­
timo ha sido más común en la historia de la lógica. En este libro utilizaremos
ambos términos.
La misma oración puede emplearse para expresar diferentes enunciados
si es que el contexto cambia. Por ejemplo, la siguiente oración;

El estado más grande de Estados Unidos alguna vez fu e una república independiente.

alguna vez fue un enunciado (o proposición) verdadero acerca de lexas, pero


ahora es un enunciado falso sobre Alaska. Estas mismas palabras aseveran di-
ferentes proposiciones en diferentes momentos.
Las proposiciones que se han presentado hasta aquí como ejemplo son
sim ples, pero muchas proposiciones son com puestas, contienen otras pro­
posiciones. Considere el siguiente extracto de un relato de los últimos días
del Tercer Reich de Hitler, en 1945:

Los estadounidenses y los rusos se dirigían rá pida m e nte h ad a una confluencia en el


Elba. Los británicos se e n co n trab a n en las puertas de H a m b urg o y Bremen, y am e­
nazaban con aislar a A lem ania desde la D inam arca ocupada. En Italia, la ciudad de
Enunciado
El significado de una
Bolonia cayó y las fuerzas aliadas de H arold A lexa nd e r iniciaban la ofensiva en el
oración declarativa en valle del Po. Los rusos, que habían to m a d o Viena ei 13 de abril, se dirigían al D anu­
un momento particu­ b io .2
lar; en lógica a veces
se emplea la palabra
"enunciado" en lugar Varias de las proposiciones contenidas en este párrafo son proposiciones com­
de la palabra " puestas. “Los británicos se encontraban en las puertas de Hamburgo y Bre­
proposición". men”, por ejemplo, es la con ju n ción de dos proposiciones: “Los británicos se
encontraban en la puerta de Hamburgo” y “Los británicos se encontraban en
Proposición simple
Una proposición que la puerta de Bremen”. Esta proposición conjuntiva es en sí un componente de
sólo hace una una conjunción más amplia: “Los británicos se encontraban en las puertas de
aseveración. Hamburgo y Bremen, y (los británicos) amenazaban con aislar a Alemania
Proposición
desde la Dinamarca ocupada”. En este pasaje, cada proposición es aseverada,
compuesta esto es, se supone que cada una es verdadera. Aseverar una proposición con­
Proposición que juntiva es equivalente a aseverar cada uno de los componentes de la propo­
contiene dos o más
sición por separado.
proposiciones simples.
Sin embargo, algunas proposiciones compuestas no aseveran la verdad de
Proposición sus componentes. Por ejemplo, en las proposiciones disyuntivas (o alter­
disyuntiva (o nativas), como la siguiente;
alternativa)
Un tipo de proposi­
ción compuesta; si es Los tribu n ale s de d is trito son útiles o no son útiles.3
verdadera, al menos
una de las proposicio­ no se asevera ninguno de los componentes; únicamente se asevera la disyun­
nes que la componen
ción compuesta, “o una cosa o la otra”. Si esta proposición disyuntiva es ver­
tiene que ser
verdadera. dadera, cualquiera de sus componentes podría ser falsa.
1.3 Argum entos 7

Algunas proposiciones compuestas son h ip otéticas (o condicionales),


como el famoso comentario del librepensador del siglo XVIII, Fran$ois
Voltaire:

Si Dios no existe, sería necesario inventario.

en el cual, una vez más, no se asevera ninguno de sus componentes. Aquí no


se asevera la proposición “Dios no existe”; tampoco la proposición “sería ne­
cesario inventarlo”. El enunciado hipotético o condicional sólo asevera la pro­
posición “si, entonces”, y este enunciado puede ser verdadero aun cuando
ambos componentes sean falsos.
En este libro se analizará la estructura interna de muchos tipos de propo­
siciones, tanto simples como compuestas.

Las proposiciones son los ladrillos con los que están hechos los argumentos. Proposición
hipotética {o
Cuando afirmamos o llegamos a una proposición basándonos en otras pro­ condicional)
posiciones, decimos que hemos hecho una in feren cia . La in fe r e n c ia es el Un tipo de proposi­
proceso que puede ligar a un conjunto de proposiciones. Algunas inferencias ción compuesta; es
falsa sólo cuando el
son justificadas o correctas, otras no. Para determinar si una inferencia es
antecedente es
correcta o no, el lógico examina las proposiciones con las que inicia y ter­ verdadero y eí
mina el proceso y las relaciones entre estas proposiciones. Este conjunto de consecuente es falso.
proposiciones constituye un a rg u m e n to . Los argumentos son el principal
Inferencia
objeto de estudio de la lógica. Proceso en el que se
Tal como los lógicos utilizan la palabra, un a rg u m e n to es u n g r u p o relacionan proposicio­
d e p ro p o s ic io n e s d e l c u a l se d ic e q u e u n a d e e lla s s e s ig u e d e las nes afirmando una
proposición con base
otras, c o n s id e ra d a s com o b a se o fu n d a m e n t o p a r a la v e rd a d d e éste. en otra u otras
Evidentemente, la palabra argu m en to a menudo se utiliza con otros sentidos, proposiciones.
pero en lógica se utiliza estrictamente en el sentido que se acaba de explicar.
Argumento
Para cada inferencia posible existe un argumento correspondiente.
Conjunto estructurado
Está claro que un argumento no es meramente una colección de propo­ de proposiciones que
siciones; un pasaje puede contener varias proposiciones relacionadas y aún refleja una inferencia.
así no contener ningún argumento. Para que pueda decirse que existe un
Premisa
argumento, tiene que haber alguna estructura en ese conjunto de proposi­ Proposición utilizada
ciones, una estructura que capture o muestre alguna inferencia, Esta estruc­ en un argumento para
tura se describe utilizando los términos p r e m i s a y co n c lu s ió n . La dar soporte a alguna
otra proposición.
conclusión de un argumento es la proposición que se afirma con base en
otras proposiciones del argumento. Estas otras proposiciones, las cuales se Conclusión
afirma (o se asume) que son soporte de la conclusión, son las premisas del Es la proposición a la
que las otras proposi­
argumento.
ciones, las premisas,
El argumento más simple consiste en una premisa y una conclusión, la dan soporte en un
cual se dice que se sigue de la primera. Cada una puede enunciarse en ora- argumento.
C apitulo 1 Conceptos básicos de lógica

ciones separadas, como en ei argumento que se lee en una etiqueta pegada


en los libros de texto del estado de Alabama, Estados Unidos:

Nadie estaba presente cu ando su rg ió la vida p o r prim era vez sobre la Tierra. Por lo
ta n to , cu alqu ier e nu n cia do acerca del o rig e n de la vida tie n e q ue ser considerado
una teoría, no un hecho.

O bien, tanto la premisa como la conclusión pueden enunciarse en la misma


oración, como en el siguiente argumento:

Puesto q ue se sabe que ¡os seres h um anos descienden de un p e q u eñ o n úm e ro de


ancestros africanos de nuestro pasado e v o lu tiv o reciente, creer en profu n da s d ife ­
rencias raciales es ta n ridículo co m o creer q ue la Tierra es plana.4

El enunciado de la conclusión del argumento puede p r e c e d e r al enunciado


anterior, es decir, a su única premisa. He aquí un ejemplo:

La Food a nd Drug A d m in is tra tio n (A d m in istra ció n de A lim e n to s y M edicam entos)


debería suspender to d a venta de cigarros in m e d ia ta m e n te . Después de to d o , el ta ­
baq u ism o es la principal causa de m u e rte p revenible.5

Aun cuando la premisa y la conclusión están unidas en una sola oración, la


conclusión del argumento puede presentarse ai inicio. Por ejemplo:

Toda ley es un m al, pues todas las leyes son un a te n ta d o contra la lib e rta d .6

La mayoría de los argumentos son más complicados que éste; algunos con­
tienen proposiciones compuestas donde sus diversos componentes tienen
una relación intrincada. Pero cada argumento, simple o complejo, consiste
en un grupo de proposiciones de las cuales una es la conclusión y las otras
son las premisas ofrecidas como soporte.
Puesto que un argumento está constituido por un grupo de proposicio­
nes, ninguna proposición puede, por sí misma, ser un argumento. Pero al­
gunas proposiciones compuestas parecen argumentos. Considere la siguiente
proposición hipotética:

Si h u b o vida en M a rte d u ra n te un p e rio d o te m p ra n o de su h istoria, cu a n d o tenía


a tm ó s fe ra y clim a sim ilares a los de la T ierra, entonces, es p ro b a b le que haya vida
en los in n u m e ra b le s p lanetas q ue los c ie n tífic o s creen a ho ra q u e existen en nues­
tra galaxia.

Ni el primer componente de esta proposición — “hubo vida en Marte du­


rante un periodo temprano de su historia, cuando tenía atmósfera y clima
1.3 Argum entos 9

similares a los de la Tierra”— ni el segundo componente — “es probable


que haya vida en los innumerables planetas que los científicos, creen ahora,
que existen en nuestra galaxia”— se afirman. La proposición únicamente
afirma que el primer componente implica al segundo, y ambos bien podrían
ser falsos. En este pasaje no se hace ninguna inferencia, no se declara nin­
guna conclusión como verdadera. Se trata de una proposición hipotética,
no de un argumento. Ahora, considere un pasaje similar al anterior en al­
gunos aspectos:

Es p robable q ue haya h a b id o vida en ios innum erables planetas que los científicos
creen ahora que existen en nuestra galaxia, pue sto que es m uy p rob ab le que haya
h a b id o vida en M a rte d u ra n te un p e rio d o te m p ra n o de su historia, cu an d o tenía
atm ósfera y clim a sim ilares a los de la T ierra .7

En este caso s í tenemos un argumento. La proposición “es muy probable


que haya habido vida en Marte durante un período temprano de su historia”,
se asevera como premisa, y la proposición “es probable que haya habido
vida en los innumerables planetas”, se afirma que se sigue de esta premisa
y que es verdadera. Una proposición hipotética puede tener la a p a r ie n c ia
de un argumento, pero n u n c a p u e d e ser un argumento y no se deben con­
fundir.
Aunque todo argumento es un conjunto estructurado de proposiciones,
no todos los conjuntos estructurados de proposiciones son argumentos.
Considere esta descripción reciente de la desigualdad mundial:

En ese m ism o m u n d o en d o n d e vive n a h o ra m ás de m il m illo n e s de personas


con un nivel de ingresos nunca a n te s c o n o c id o , hay o tro s casi m il m illon e s de
p ersonas q u e lu c h a n p o r s o b re v iv ir co n el p o d e r a d q u is itiv o e q u iv a le n te a un
d ó la r e s ta d o u n id e n s e al día. La m ayo ría de los p ob re s m ás p obres del m u n d o
están m al a lim e n ta d o s , no tie n e n acceso a a gu a p o ta b le ni a los servicios sani­
ta rio s básicos, y n o p u e d e n e nviar a sus h ijos a la escuela. De a c u e rd o con la U ni-
cef, a n u a lm e n te m ueren m ás de 120 m illo n e s de n iñ o s — uno s 3 0 0 0 0 al día—
p o r causas p revenibles rela cio n ad a s con la p o b re z a .8

Este informe es sumamente inquietante, pero no contiene ningún argu­


mento.
Razonar es un arte, así como una ciencia. Es algo que h a cem os, así como
algo que entendemos. Exponer las razones por nuestras creencias es algo que
sucede naturalmente, pero la habilidad en el arte de construir argumentos, así
como probarlos, requiere práctica. Es más probable que pueda razonar co­
rrectamente alguien que ha practicado y reforzado esta habilidad, que alguien
que nunca ha considerado los principios involucrados. Por ello, en este libro
se ofrecen muchas oportunidades para practicar el análisis de argumentos.

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