TÍTULO PRELIMINAR
Disposiciones generales
Artículo 1. Objeto de la Ley.
1. La presente Ley tiene por objeto regular los requisitos de
validez y eficacia de los actos administrativos, el procedimiento
administrativo común a todas las Administraciones Públicas,
incluyendo el sancionador y el de reclamación de responsabilidad de
las Administraciones Públicas, así como los principios a los que se ha
de ajustar el ejercicio de la iniciativa legislativa y la potestad
reglamentaria.
2. Solo mediante ley, cuando resulte eficaz, proporcionado y
necesario para la consecución de los fines propios del procedimiento,
y de manera motivada, podrán incluirse trámites adicionales o
distintos a los contemplados en esta Ley. Reglamentariamente
podrán establecerse especialidades del procedimiento referidas a los
órganos competentes, plazos propios del concreto procedimiento por
razón de la materia, formas de iniciación y terminación, publicación e
informes a recabar.
Artículo 2. Ámbito subjetivo de aplicación.
1. La presente Ley se aplica al sector público, que comprende:
a) La Administración General del Estado.
b) Las Administraciones de las Comunidades Autónomas.
c) Las Entidades que integran la Administración Local.
d) El sector público institucional.
2. El sector público institucional se integra por:
a) Cualesquiera organismos públicos y entidades de derecho
público vinculados o dependientes de las Administraciones Públicas.
b) Las entidades de derecho privado vinculadas o dependientes de
las Administraciones Públicas, que quedarán sujetas a lo dispuesto en
las normas de esta Ley que específicamente se refieran a las mismas,
y en todo caso, cuando ejerzan potestades administrativas.
c) Las Universidades públicas, que se regirán por su normativa
específica y supletoriamente por las previsiones de esta Ley.
3. Tienen la consideración de Administraciones Públicas la
Administración General del Estado, las Administraciones de las
Comunidades Autónomas, las Entidades que integran la
Administración Local, así como los organismos públicos y entidades
de derecho público previstos en la letra a) del apartado 2 anterior.
4. Las Corporaciones de Derecho Público se regirán por su
normativa específica en el ejercicio de las funciones públicas que les
hayan sido atribuidas por Ley o delegadas por una Administración
Pública, y supletoriamente por la presente Ley.
TÍTULO I
De los interesados en el procedimiento
CAPÍTULO I
La capacidad de obrar y el concepto de
interesado
Artículo 3. Capacidad de obrar.
A los efectos previstos en esta Ley, tendrán capacidad de obrar
ante las Administraciones Públicas:
a) Las personas físicas o jurídicas que ostenten capacidad de obrar
con arreglo a las normas civiles.
b) Los menores de edad para el ejercicio y defensa de aquellos de
sus derechos e intereses cuya actuación esté permitida por el
ordenamiento jurídico sin la asistencia de la persona que ejerza la
patria potestad, tutela o curatela. Se exceptúa el supuesto de los
menores incapacitados, cuando la extensión de la incapacitación
afecte al ejercicio y defensa de los derechos o intereses de que se
trate.
c) Cuando la Ley así lo declare expresamente, los grupos de
afectados, las uniones y entidades sin personalidad jurídica y los
patrimonios independientes o autónomos.
Artículo 4. Concepto de interesado.
1. Se consideran interesados en el procedimiento administrativo:
a) Quienes lo promuevan como titulares de derechos o intereses
legítimos individuales o colectivos.
b) Los que, sin haber iniciado el procedimiento, tengan derechos
que puedan resultar afectados por la decisión que en el mismo se
adopte.
c) Aquellos cuyos intereses legítimos, individuales o colectivos,
puedan resultar afectados por la resolución y se personen en el
procedimiento en tanto no haya recaído resolución definitiva.
2. Las asociaciones y organizaciones representativas de intereses
económicos y sociales serán titulares de intereses legítimos colectivos
en los términos que la Ley reconozca.
3. Cuando la condición de interesado derivase de alguna relación
jurídica transmisible, el derecho-habiente sucederá en tal condición
cualquiera que sea el estado del procedimiento.
Artículo 5. Representación.
1. Los interesados con capacidad de obrar podrán actuar por
medio de representante, entendiéndose con éste las actuaciones
administrativas, salvo manifestación expresa en contra del
interesado.
2. Las personas físicas con capacidad de obrar y las personas
jurídicas, siempre que ello esté previsto en sus Estatutos, podrán
actuar en representación de otras ante las Administraciones Públicas.
3. Para formular solicitudes, presentar declaraciones responsables
o comunicaciones, interponer recursos, desistir de acciones y
renunciar a derechos en nombre de otra persona, deberá acreditarse
la representación. Para los actos y gestiones de mero trámite se
presumirá aquella representación.
4. La representación podrá acreditarse mediante cualquier medio
válido en Derecho que deje constancia fidedigna de su existencia.
A estos efectos, se entenderá acreditada la representación
realizada mediante apoderamiento apud acta efectuado por
comparecencia personal o comparecencia electrónica en la
correspondiente sede electrónica, o a través de la acreditación de su
inscripción en el registro electrónico de apoderamientos de la
Administración Pública competente.
5. El órgano competente para la tramitación del procedimiento
deberá incorporar al expediente administrativo acreditación de la
condición de representante y de los poderes que tiene reconocidos en
dicho momento. El documento electrónico que acredite el resultado
de la consulta al registro electrónico de apoderamientos
correspondiente tendrá la condición de acreditación a estos efectos.