LA GUERRA CIVIL
Introducción
El pronunciamiento se caracterizó por la declaración de estado de guerra en las principales ciudades con las fuerzas de
guarnición y cuando se ocupó Madrid, obligarían a un cambio de gobierno para evitar la presunta revolución comunista que se
estaba preparando en la República del Frente Popular. Los militares querían acabar con la experiencia republicana reformista y
contaban con la parte más conservadora de la sociedad española. Con el tiempo, le darían el nombre de ALZAMIENTO
NACIONAL.
Desarrollo
Desde comienzos de 1936, grupos de militares se habían reunido para planear un golpe de Estado, si los grupos de izquierdas
ganaban las elecciones. El general Mola sería el director contando con la ayuda de oficiales de la UME distribuidos por todo el
territorio y por Sanjurjo, exiliado en Lisboa, que tomaría el mando superior. El 12 de julio tuvo lugar un doble asesinato político
que hizo aumentar la tensión en España, un grupo de pistoleros falangistas asesinaron al teniente Castillo y los Guardias de
Asalto contestaron asesinando a Calvo Sotelo. El pronunciamiento se inicio el 17 de julio en los cuarteles de Melilla y al día
siguiente triunfo en el resto de Protectorado, el gobierno de Casares Quiroga fue informado, pero no se atrevió a tomar medidas.
El 18 de julio llego Franco y tomo el mando del ejército de África y ese mismo día se sublevaron otros jefes militares. Fracaso en
Madrid porque sustituido Casares, Giral ordeno el reparto de armas entre los sindicatos obreros y en Barcelona donde la
sublevación tuvo lugar el 19 de julio porque el gobierno de la Generalitat pido contar con las fuerzas del orden público. Los
militares no lograron derrotar al Gobierno de la República y trasladaron su principal fuerza desde África a la Península mediante
un puente aéreo entre Tetuán y Sevilla. Hitler y Mussolini ofrecieron armamento, permitiendo una prolongada Guerra Civil. A
pesar de una ventaja inicial para la República, la división interna debilitó su posición. Mientras tanto, el bando nacional movilizó
rápidamente tropas desde Marruecos. El bando republicano se organizó con un gobierno presidido por Largo Caballero y luego
por Negrín, formando un Ejército Popular de la República. Ambos bandos buscaron apoyo extranjero, con Francia e Inglaterra
manteniendo una posición neutral y Alemania e Italia respaldando al bando nacional. La Unión Soviética proporcionó armas y
formación militar, y las Brigadas Internacionales se unieron a la lucha antifascista.
Las fases de la guerra: em 1936, tras enlazar los territorios donde habían triunfado en la parte oeste del país, el primer objetivo
de los sublevados era ocupar Madrid, hacia donde se dirigieron dos ejércitos nacionales, en buena parte nutridos de tropas
marroquíes que cruzaron el Estrecho; En 1936 tiene lugar el primer asalto contra la capital, pero fracasa, por otro lado, las tropas
enviadas desde Cataluña hacia el frente de Aragón también fracasaron en el intento de apoderarse de Zaragoza por la
desorganización y la poca experiencia militar; En 1937 tuvieron lugar las victorias nacionales en el Norte (conquista de Asturias,
Cantabria y País Vasco) y también el sur (Málaga). Es destacado el bombardeo de Guernica por la aviación alemana de la Legión
Condor. Los nacionales fracasan en los intentos de aislar Madrid. Las batallas de Brunete y Belchite tampoco prosperaron y
Teruel fue ocupada por los republicanos, aunque después el bando nacional lo recupero; En 1938 se produjo la ofensiva nacional
hacía le Mediterráneo lo que les permitió ocupar Vinaroz y consiguieron dividir el territorio republicano. En verano tuvo lugar la
batalla del Ebro que duro cuatro meses dirigida por el general Rojo, fue la única ocasión en la que los republicanos tuvieron la
iniciativa, aunque el envío de refuerzos dio la victoria a ese bando. El resultado de esta batalla fue determinante para el
desenlace de la guerra; En 1939 las tropas nacionales ocuparon Cataluña provocando el éxodo de republicados exiliados a
Francia. En el poder de la república únicamente quedan Madrid, la meseta del Sur y el Levante. En Madrid se formo la Junta de
Defensa que su finalidad era negociar con Franco las condiciones de la rendición a la cual Franco se negó y la división interna
entre los partidarios y contrarios a continuar luchando permitió a los nacionales ocupar las ultimas plazas en poder de la
Republica. El 1 de abril, Franco firmaba su último parte de guerra.
Entre las consecuencias se destaca que: resulto ser el ensayo de la Segunda Guerra Mundial, la posguerra fue muy dura
porque se destruyeron ciudades, patrimonio cultural, etc, lo que supuso la salida de las reservas de oro del Bando de España,
hubo pérdidas humanas y muchos españoles se exiliaron, en cuanto a la economía sus consecuencias fueron nefastas por la
disminución de población y la producción y cayó el nivel de renta, la instauración de la Dictadura franquista que acabo con su
muerte del general en 1975 y por último, en el ámbito internacional, España vivió veinte años de aislamiento político.
Revolución en la zona republicaba y contrarrevolución en la zona nacional. Azaña dimitió casi al final de la guerra. Existía
una división entre los partidarios de una revolución obrera (anarquistas de la CNT, la FAI y el POUM) y los que no eran favorables.
Los socialistas y comunistas solo querían centrarse en ganar la guerra. Las diferencias entre los tres sectores del bando
republicano los llevó a un enfrentamiento armado, cuyo escenario fue Barcelona y cuya conclusión supuso la eliminación de los
trotskistas y la pérdida de influencia de los anarquistas. En los primeros meses del 39 se estableció una nueva división entre los
que querían resistir, como Negrín, y los que pretendieron negociar una paz con Franco que acabase con los sufrimientos de la
población, aceptando la derrota. El bando nacional concentró todo el poder en la figura de Franco. El 1 de octubre de 1936
Franco asumió el mando militar y político. Reconocida su jefatura se implantó una dictadura en las zonas que controlaba que se
fue extendiendo por el país cuando terminó la guerra (apoyado por los requetés, los falangistas, la CEDA y otros grupos
derechistas). Todos quedaron unificados en 1937 bajo la jefatura de Franco en un único partido denominado Falange española
tradicionalista y de las juntas de ofensiva nacional sindicalista, que sometió a los antiguos militantes de la CEDA y a los grupos
monárquicos.
Conclusión.
El aspecto más terrible de la guerra fue la feroz represión que se produjo en la retaguardia de las dos zonas, sobre todo en los
primeros meses. Las matanzas de Sevilla, Badajoz Granada y Zaragoza en la zona nacional, y las de Barcelona, Guadalajara y
Paracuellos del Jarama (Madrid), en territorio republicano, significaron algunas de las acciones más bárbaras. Fueron asesinadas
miles de personas, sobre todo, en los orígenes de la contienda. El fin de la guerra marcó el inicio de una nueva etapa para España
que fue la Dictadura Franquista que abarcó de 1939 hasta 1975.