Barroco novohispano
El barroco novohispano fue un estilo artístico desarrollado en Nueva España entre los siglos
XVII y XVIII, territorio que abarca México y las zonas circunvecinas. El estilo se manifestó en
expresiones como la arquitectura, la pintura, la escultura y la literatura. Fruto de la irradiación
del barroco español en América, el barroco novohispano contó con la intervención de
frailes y artistas europeos, indígenas, criollos y mestizos. La distancia de la metrópolis
y la participación de diferentes actores sociales le dio al barroco novohispano
características propias. Algunos de estos rasgos fueron la inclusión de elementos temáticos del
Nuevo Mundo, un decorativismo mucho más exacerbado y gran monumentalidad. se trataron
géneros esenciales del barroco español: pinturas religiosas, mitológicas e históricas; retratos y
bodegones. De hecho, el gusto por lo indígena coincide con el interés del barroco europeo por
las culturas exóticas, reinterpretadas desde el eurocentrismo.
De este modo, el barroco novohispano representa para muchos el triunfo de la contrarreforma
en América y la síntesis cultural de la sociedad colonial. A continuación, explicamos
brevemente las características generales del barroco novohispano, así como sus
principales expresiones, representantes y obras.
El barroco novohispano comparte con el barroco europeo sus características
principales. Entre ellas: ornamentación abundante (horror vacui), efectismo, tensión,
dinamismo y tenebrismo (claroscuro de alto contraste). Sin embargo, también
desarrolló características propias. Los principales son: iconografía del nuevo mundo; diversidad
de técnicas, recursos y estilos de una región a otra, decorativismo suntuoso,
monumentalidad y, por último, carácter urbano, aristocrático y criollo.
El barroco novohispano reinterpreta e incorpora motivos del Nuevo Mundo, como elementos
indígenas, fauna y flora local. Este interés coincide con el gusto por lo exótico, extraño y
extravagante del arte barroco en general. Por ende, estos motivos estaban supeditados en gran
medida a los temas y enfoques de la cultura dominante, esto es, de la élite criolla. Entre estos
motivos se podían ver ángeles indígenas con penachos de plumas, frutas originales de la tierra,
etc.
El gusto por la rica ornamentación y el color en el barroco novohispano se vio alimentado por el
aspecto simple y pobre de los materiales constructivos. En un principio, predominaron los
motivos geométricos, la heráldica y los florones. Más adelante, predominaron las figuras
antropomorfas, zoomorfas y vegetales, así como las volutas. El decorativismo se intensificó en el
siglo XVIII gracias a la influencia del churrigueresco español, caracterizado por una
ornamentación mucho más suntuosa y efectista.
A medida que la sociedad colonial se estabilizaba y alcanzaba mayor prosperidad, las obras
artísticas crecían en suntuosidad y monumentalidad. Se trató de un proceso progresivo a lo
largo del período virreinal.
La monumentalidad acompañaba, precisamente, el deseo de dotar de belleza y grandeza las
producciones del Nuevo Mundo (condicionada por los materiales disponibles) frente a la élite
peninsular. Por ello, iglesias como la de Santa Prisca de Taxco ganaron proporciones inmensas y
dejaron decoraciones verdaderamente suntuosas.
La expresión más importante del barroco novohispano fue la arquitectura, especialmente la
religiosa. También hubo un notable desarrollo de construcciones civiles. Por ejemplo, el Palacio
de los condes del Valle de Orizaba (Palacio de los Azulejos) y el Palacio del conde de Buenavista
(actual Museo Nacional de San Carlos).
En cuanto a la estructura, predominaron los esquemas sencillos, como la planta de cruz latina.
Menos frecuentes fueron la planta basilical, la planta circular, la planta de cruz griega y la
planta mixtilínea, como la de la Capilla del Pocito (Ciudad de México). Se usaron las cúpulas,
pilares, torres y arcos de diversos estilos, como el arco polilobulado, el conopial, el mixtilíneo o
el de medio punto.
Barroco Novohispano en México
Se construyeron catedrales, templos, palacios, capillas y casonas en diversas ciudades
mexicanas bajo esta influencia, donde se emplearon materiales económicos pero capaces de
resaltar la belleza, tales como la piedra, el ladrillo, el estuco, el mármol y el bronce.
Ejemplos de las edificaciones de la arquitectura barroca se encuentran en diversas ciudades,
algunas de ellas son:
La Catedral Metropolitana de la Ciudad de México
Siendo una de las estructuras más importantes del país, su construcción comenzó,
oficialmente, en 1571, y se concluiría 242 años después. Aunque en esta catedral se aprecien
otros dos estilos arquitectónicos, definitivamente el barroco es el que sobresale más. En sus
paredes es notable el mestizaje que demuestra influencias españolas e indígenas.
Este tipo de arquitectura también se puede ver en el diseño de casas en cdmx o departamentos
dentro de la ciudad, pues, forman parte de la historia. Disfrutar de esta arquitectura día a día
es un privilegio para los que compran o rentan departamentos o casas dentro de DF.
La Catedral de Puebla
La Catedral de Puebla es considerada, con mucha justica, uno de los patrimonios de la
humanidad. La conclusión de su erección data de 1649, y una de sus torres (contada entre las
más altas de Latinoamérica) alberga nada menos que diez campanas. Tener cerca un pequeño
departamento para vivir y disfrutar cerca de este patrimonio histórico es el sueño de muchos.
La Catedral de Guadalajara
El responsable de la construcción de esta catedral fue Felipe II, que en el año 1561 la mandó
construir. Con torres que llegan a los 65 metros de altura, en su interior se pueden hallar una
escultura a la Virgen de la Rosa y otros valiosos objetos artísticos.
Diseño interiorista del barroco mexicano
El Arte Barroco llegó a México en la época de la Nueva España y tuvo mucho éxito, pues
podemos encontrarlo en cada rincón. Todo esto fue posible gracias al gran choque de culturas,
donde se fusionaron los indígenas y los españoles.
La arquitectura también se transformó con la llegada de esta corriente artística. Ésta se
caracterizaba por la utilización de composiciones basadas en líneas curvas, elipses y espirales.
La Catedral Metropolitana de Oaxaca, San Miguel de Allende, La Capilla del Pocito en Puebla,
San Francisco de Ecatepec, La Catedral Metropolitana de la Cd. De México y La Catedral de
Zacatecas son las obras barrocas más importantes en el país.
En el interior, el afán por la ornamentación adquiere aún mayor importancia. Los retablos, y
hasta la totalidad de los paramentos de los muros, reciben a veces, como sucede en Puebla,
Tlaxcala y Oaxaca, decoraciones en yeso que se pueden considerar típicas del barroco
mexicano de los últimos años del siglo XVII y primeros del XVIII.
En la arquitectura barroca mexicana se multiplican y realzan las formas de los arcos, los
frontones son abundantes y las molduras se realizan. La columna es exuberante ornamentada y
se decoran todos los entrepaños. Las líneas se rompen hasta el infinito, y la talla y la escultura
se convierte en elementos decorativos.
La decoración es exuberante, tanto en el interior como en el exterior de las construcciones. Los
motivos son naturalistas. También combina mármoles de diferentes colores.
El espacio interior adquiere un carácter unitario en el que se combina la arquitectura, la pintura
y escultura. En las iglesias ricos retablos adornaban todas las capillas.
DISEÑO INTERIORISTA BARROCO EN MÉXICO.
Diseño interiorista
Catedral de oxaca
CATEDRAL METROPOLITANA DF
DISEÑO INTERIORISTA BARROCO EN MÉXICO
CATEDRAL DE GUADALAJARA
Aranzazu San Luis Potosi
CATEDRAL DE PUEBLA
Catedral de mérida
Basílica Colegiata de nuestra señora de Guanajuato
Casa de los Azulejos Ciudad de México
Churrigueresco del Siglo XVII
El Churrigueresco se desarrolló a finales del Siglo XVII hasta la primera mitad del siglo XVIII. Se
entendía por Churriguerescas todas aquellas arquitecturas que poseían un marcado
movimiento y una abigarrada ornamentación, sobre todo la retablística.
El término nació con sentido despectivo, sinónimo de extravagancia y mal gusto, por parte de
críticos y teóricos de la estética academicista. Caracterizada por las complejas soluciones de los
problemas estéticos planteados por la construcción en la que lo ornamental conforma el
elemento predominante de la edificación. La sobrecarga de adornos se complementa
generalmente con profesión de formas lineales curvadas y retorcidas. Es un arte asimétrico,
irregular, a veces desorbitado y, por lo tanto, no muy estético, idea surgida cuando la
mentalidad ilustrada del Siglo de las luces decide arremeter contra el estilo artístico vigente en
Europa durante aproximadamente siglo y medio. Hoy se puede hablar del Churrigueresco
como de cultura y espíritu más profundos, alejado del tono despectivo que hasta los últimos
años del siglo XIX se le dio, incidiendo en la herencia de la tradición clásica renacentista. Un
estilo artístico con personalidad propia que nace en un período convulso para Europa, cuyas
claves Reforma y Contrarreforma, crisis económica y política y absolutismo como forma de
gobierno reflejará en todas sus manifestaciones. En un principio el nuevo estilo se aplicó en la
decoración de interiores, este estilo se considera como una evolución del barroco en España,
buscaba la manera de crear un ambiente de riqueza.
Prueba de ello es que, pese a los años, este estilo sigue presente de alguna manera de nuestras
vidas ya que, como representación de un sello de poder, hace creer a la persona que
obteniendo un cuadro, escultura, etc. Las hace ser importantes, por eso surgen plantones,
vajillas.
En México, la obra cumbre del estilo Churrigueresco se considera al Altar de los Reyes de la
Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, otro ejemplo son las portadas del Sagrario
Metropolitano, anexo a la misma catedral.
Características Principales
1. Decoración y ornamentación profusa.
2. Extravagancia.
3. El adorno fluye toda la superficie desapareciendo la estructura escondida por ramajes.